Fire Emblem Rol
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Discord
Conectarse

Recuperar mi contraseña

FE:LW - Awards













TWITTER
afiliados



Crear foro

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Miér Dic 09, 2015 12:59 pm

Habían pasado exactamente seis días, que aunque podían parecer pocos porque no se trataba ni de una semana entera y seis días para la longeva vida de un dragón tampoco constituían un gran período de tiempo, pero el príncipe dragón no opinaba lo mismo. Después de su visita en el bosque de los Serennes, con la inesperada presencia del príncipe Reyson allí, Kurthnaga había decidido que era tiempo de volver a Goldoa; por un lado porque había sido capaz de ver las cosas fuera de su país y con sus propios ojos, lo cual le permitía tener una opinión de los acontecimientos muy diferente a la que hubiera obtenido con solo información de terceros o leyendo en libros que se encontraban en la biblioteca real, y por otro lado, porque lo que había escuchado del príncipe de las garzas le había dado mucho en lo que pensar.

Desde un punto de vista racional podía entender que ellos fueran tan diferentes porque a pesar de ser laguz eran de razas diferentes pero Reyson parecía tener toda la voluntad y el empuje que a el le faltaba. Aunque su vida en Goldoa no había sido particularmente afectada por ningún hecho en especial; no habían altibajos a lo largo de la experiencia de sus décadas allí, todo seguía con el tiempo... siendo igual que en el inicio. Pero ahora estaban amenazados por aquellos extraños seres y tenía que ser consciente de ello, los había visto e incluso había tenido que encontrarse con algunos pero no podía decir que esa experiencia todavía fuera muy beneficiosa para él. Cada vez que se encontraba en una situación de pelea, solamente quería huir y si no fuera el príncipe de su país tenía muy claro que se habría apartado totalmente de aquellos acontecimientos. No podía todavía aguantar todas aquellas desagradables sensaciones en su cuerpo, le superaba y se sentía como si nunca fuera a capaz de lidiar con todo aquello.

Y pensaba en ello pero no podía dejar de sentirse inquieto, tal y como estaba previsto y pactado con el otro príncipe, se había dirigido a la salida de Goldoa de las cuevas kauku; era un sitio que a pesar de ser fronterizo con otros países con el suyo propio nunca se había atrevido a acercarse mucho. Cuando era pequeño le habían contado leyendas sobre que aquellos que entraban allí se perdían y jamás podían salir... siendo consumidos finalmente por el magma y las altas temperaturas. De más mayor, sabía que aquel lugar era como una trampa mortal pero que si bien se conocían sus parajes se podía llegar tanto a Gallia, Begnion o la misma Goldoa. Aunque en los últimos años las cosas se habían complicado con la aparición de aquellos extraños beorcs que parecían estar atacando varios países de la Alianza Laguz y que no solamente se encontraban en las cuevas kauku, sino en otras localizaciones estratégicas de su país también, la única suerte que disponían es que todavía no habían accedido a la ciudad gracias a la muralla que les protegía. Todavía.

Miraba con impaciencia a su alrededor, podía notar cierta tensión en el ambiente, aunque quizás solamente era su propia imaginación temerosa de que surgieran nuevos enemigos en ese lugar antes de que la garza apareciera. Juntó sus manos a la altura de su pecho, moviendo un poco los dedos entrelazados entre sí de forma nerviosa. Incluso si pelear era necesario para devolver a Goldoa a la normalidad, no era a algo que pudiese acostumbrarse fácilmente. Probablemente no podría acostumbrarse nunca...
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Lun Dic 14, 2015 2:05 am

La lógica indicaría que regresar a Kauku después de lo ocurrido en esos 6 días sería una muy, muy mala e irresponsable idea. Aparentemente, en el último tiempo Reyson era el rey de las ideas irresponsables. Quedaba claro que estar allí era peligroso, como también que viajar sin la seguridad de un séquito de soldados o escoltas era invocar desastres y no era como si no lo entendiese, sino que sóló... no había nada que pudiera hacer al respecto. No había otra forma. Era aceptar las cosas así, o no hacer nada, y Reyson había tenido más que suficiente de quedarse sin hacer nada.

Ni siquiera le importaba el hecho de que no conseguiría apoyo de la alianza para aquella operación. No lo había conseguido, de por sí, al pedir que se le acompañase a las cuevas la primera vez, dejándole terminantemente prohibido acercarse al lugar. Para nada dispuesto a ver sus planes cancelados por algo así, se había aproximado por su propia cuenta para indagar en lo que había prometido al príncipe de Goldoa que haría, y como era de esperarse, el lugar había estado colmado de emergidos, que aquella vez como todas las anteriores intentaron darle caza. No podía decir que la experiencia fuese un simple mal día que descartar al siguiente, se estremecía aún de pensar en el lugar cerrado, sus opresivas paredes cavernosas, los sonidos y el caos de una batalla, la enfermiza sensación de setenta y seis muertes agonizantes que había contado a ojos cerrados y otros horrores de los que habían pesado sobre él. Pero había salido con vida, físicamente estaba repuesto y no debía de permitir que cosas así le detuviesen en su andar. Por terribles que fuesen las cosas que veía y experimentaba, por difícil que pareciese... lo que debía hacer era acostumbrarse, pues imaginaba bastante de lo mismo en el futuro. De algún modo u otro, tendría que sobreponerse a ello.

No podía dejarlo atrás ni podía quitar esas horrendas sensaciones de su espíritu, pero tenía el valor como para regresar a Kauku, después de todo, y enfrentar el resto del camino que se forjaba. Tenía la lealtad de Kurthnaga sobre la balanza y debía de mostrarse firme frente a él, quien tanto parecía dudar, o probablemente perdería su cooperación en el asunto. Los reyes de la Alianza probablemente enfurecerían de saber que el príncipe garza estaba metiéndose en las cuevas bajo acuerdo con el príncipe dragón, y más aún, que se involucraban tan a fondo en tan peligrosos asuntos, pero estaba convencido de que habían cosas que sólo él y ahora Kurthnaga podían hacer. Y si la voluntad de Kurthnaga flaqueaba, Reyson debía compensar con la propia sin un ápice de temor. Todo lo demás tendría que ser soportado e ignorado.

Se tragó sus propios escalofríos al regresar al área, concentrado en mantener su vuelo, en empujar el aire bajo sus alas y mantener estas en la posición correcta al planear. Había un ruido extraño en el lugar, no voces, no ruidos metálicos de armas chocando, pero sí algo que no pertenecía en el sitio. Inmediatamente el ave volvió la vista hacia la entrada de las cuevas y allí los vio, entrando y saliendo y tomando formación justo afuera. ¿Estaban ingresando desde ese lado? ¿O habían logrado cruzar desde Begnion? ¿Estaban rescatando, acaso, a los que se habían perdido dentro la vez pasada? Él mismo había sido responsable de que se metiesen más de lo debido en la profundidad de los túneles, no creía que ninguno de ellos hubiese salido con vida, pero quizás eran refuerzos... ¿y el príncipe con quien debía encontrarse? El área apenas y tenía vegetación, los pasajes rocosos cerca de las cuevas no proveían de mucho escondite como para que evitase a los emergidos.

No tardó en encontrarlo a él también, desde su punto de vista aéreo. Y así como él lo vio, claramente los emergidos le veían también, pues inmediatamente se movilizaron hacia el intruso. Demasiados de ellos. Ese no era un buen comienzo. ¿Qué podía hacer? Kurthnaga no estaba en condiciones de sacarse a todos esos del camino, tampoco él estaba en condiciones de ir y pelear frente a él... en el aire, la garza tomó su forma beorc e hizo todo lo que pudo pensar en hacer: pasó por el borde de las colinas y formaciones rocosas para empujar las piedras hacia ellos, aleteando rápidamente para darse impulso, hasta lograr enviar una o dos colina abajo. Viendo que aquello no lograba mucho, no dudó en recoger varas y lanzarlas, volar cerca y distraerlos, cualquier cosa que alguien que no podía realmente pelear, pudiese hacer por su cuenta. Voló entonces sobre Kurthnaga, descendiendo lo suficiente como para hablarle de rente. - Es más grave de lo que parecía. ¿No? - Dicho eso, le ofreció ambas de sus manos al dragón. Levantarlo sería cargar más peso de lo que su propio cuerpo tenía, pero podía intentarlo, retroceder volando sería mejor que echar a correr.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb Dic 19, 2015 2:37 pm

Tenía una terrible sensación durante el tiempo que había estado esperando, era algo natural; conocía que aquellos seres estaban por aquella zona y solo esperaba desde lo más profundo de su ser que no llegaran a aparecer en ese momento. Pero probablemente como Kurthnaga tenía la capacidad de sentir aquella sensación que le revelaba que efectivamente aquellos extraños beorcs estaban alrededor, estos tendrían alguna manera de sentir que el príncipe dragón se encontraba esperando en una zona cercana a la entrada de las cuevas Kauku. No era capaz de calificar si era algo bueno o de lo contrario era un problema pero en el momento que pudo ser capaz de detectar a aquellos seres con su propia vista debido a que se encontraban bastante cerca, también fue el momento donde llegó el príncipe garza y le ayudó extendiéndole los brazos para sacarle de aquella situación.

Era más grave de lo que parecía, sí. Estaba influenciado totalmente por lo que había escuchado en Palacio y por las palabras de los otros dragones, cuya mentalidad era tradicional y conservadora... pero una vez veía las cosas con sus propios ojos todo parecía totalmente fuera de lugar como si en su imaginación no era de aquella forma totalmente. No le impresionaba, porque no era la primera vez que salía de palacio y podía ver las cosas con su propia perspectiva y se encontraba como fuera de lugar. Pero al príncipe dragón le entristecía de alguna forma u otra la poca información real a la que un goldoniano podía acceder; era una garantía para ellos en tiempos de paz y tranquilidad, pero en tiempos donde aquello era nublado por una posible amenaza no estaba de acuerdo que siguiera siendo tan beneficioso.

Pero cuando vio a Reyson extender hacía él no pudo evitar retroceder. Aunque Reyson sonase siempre tan confidente y serio... No dejaba de ser una garza y por su propia naturaleza no eran criaturas fuertes, probablemente no podría sostenerlo; no era un dragón adulto pero aún así era más pesado que un niño laguz. - Ah, no debe... - Cuando sus pasos retrocedieron hacia atrás, colocó ambas de sus manos encima de su pecho y miró algo asustado a los emergidos que se acercaban hacía él, luego su mirada volvió al príncipe garza hasta que el dragón negro cerró los ojos preocupado. No tenía la suerte de ser como los pájaros laguz, los cuales contaban con una forma alada cuando no estaban en su forma animal; él solamente tenía su pequeño cuerpo el cual era de lo más frágil en comparación a su verdadera forma.

No quería recurrir a aquella opción pero tenían que salir de allí y no quería que Reyson tuviera que cargarle, de una forma que probablemente no podrían llegar muy lejos. Su cuerpo empezó a emitir aquella luz tan frecuente en los laguz y su pequeño cuerpo empezó a adoptar una forma muy diferente; su piel era cubierta por duras escamas, así como grandes alas surgieron de su espalda con escamas negras con un toque rubí a medida que se acercaban a las puntas de estas. Cuando antes no alcanzaba mucho más que metro y medio, ahora era un ser que medía más de cuatro metros; emprendió levemente el vuelo para quedarse cerca de Reyson. - Debemos alejarnos de aquí antes de que se compliquen las cosas... Deben haber detectado mi presencia mientras te esperaba.
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Dom Dic 27, 2015 11:23 pm

No había llegado precisamente temprano, pero veía que sí a buen tiempo para evadir infortunios, pues Kurthnaga parecía a salvo todavía. Tan sólo un tanto alterado. No necesitaba servirse particularmente de su intuición para notar que no se hallaba bien, lo cierto era que de los dos, ninguno estaba en su elemento en un campo de batalla, mas le afectaba más de lo esperado verle retroceder. Frunció el ceño y retrajo su mano enseguida, a la vez que se impulsó levemente hacia atrás con sus alas, preguntándose si de algún modo le habría asustado. Eso sería una novedad, él asustando a alguien, pero no una agradable. Quería la confianza de esa cría de dragón, quería demostrarle que pese a quien era y lo que era, podía protegerlo de algún modo.

Bien. Le dejaría a sus anchas, pero le protegería. Eso estaba decidido. Se giró de regreso hacia los enemigos que se aproximaban, no parecían tener caballos consigo, o si los tenían, no habrían logrado mantenerlos con vida de un lado de Kauku hasta el otro. Sin embargo, aún a pie, aquellos humanos no daban señal de verse agotados por su movilización siquiera; incesantes y veloces, una línea de lanceros iba al encuentro del par de laguz, escondiendo tras ellos a otros soldados. Otra de aquellas tácticas humanas que Reyson no comprendía, mas era aparente que eran magos los que se ocultaban detrás, 2 ó 3 de ellos. La garza se posicionó sin dudar frente al joven dragón negro, bajando al suelo apenas un momento para recoger en sus brazos cuanta roca liviana y compacta hubiese allí, volviendo a alzar vuelo enseguida. No era mucho pero era algo que podía hacer, arrojó las rocas una a una aunque el acto mismo de agredir a otro ser le llenase de escalofríos y le hiciese temblar los brazos.

Para aquel entonces percibía ya la presencia a su espalda. Era algo innato, gravado en lo profundo de su ser como un mandato de la naturaleza: la presencia de un dragón comandaba, dotada de una inexplicable autoridad. Supo, entonces, que de algún modo u otro estarían a salvo. Mirando por sobre su hombro, se vio cubierto enseguida por la sombra que aquella criatura cernía, escuchó a los emergidos detenerse en un momento de duda y sonrió orgullosamente. Apoyó una mano delicada pero polvorienta ya sobre las escamas en el pecho del dragón. - Las cosas ya son complicadas, Kurthnaga. ¿Hacia donde piensas retroceder? ¿La ciudad? - En su leve voz ocultaba un tono tajante, imperioso. - Como veo las cosas yo, no hay donde huir. Tampoco deseo hacerlo. -

No tenía más que decir, tampoco pensaba permitir que cambiase su parecer. Había regresado allí con una fija intención y aunque se suponía que llamaba a Kurthnaga únicamente a investigar, la presencia de aquellos soldados cambiaba el plan. No les permitiría proceder. Y quizás si le mostraba al dragón que él no les temía, quizás si mostraba que podían hacerles frente... sólo quizás, lograse que viese las cosas como él. Cerró los ojos y respiró profundo. Al abrirlos, portaba ya una mirada ácida y desdeñosa, su espalda recta, su frente en alto. Voló frente a las dos hileras de soldados que pretendían rodearlos.

- Están en territorio de la Alianza Laguz, humanos. - Declaró en voz alta. Mientras estuviese a altura, poco le preocupaban las afiladas puntas de las lanzas o las vacías miradas de los agresores. - Esta ruta no les está permitida. Regresen por donde han venido. Podrán hacer como gusten del otro lado de las cuevas, pero esta es Goldoa y aquí no son bienvenidos. -

Sus palabras fueron respondidas, primero, con una flecha que surcó el aire y pasó silbando junto a su cabeza, atrapando apenas hebras de su cabello y cortando algunas de estas, que cayeron con ligereza al suelo. Sobresaltado y con el pulso prácticamente en la garganta, Reyson sintió las plumas de sus alas erizarse. - ¡Malvados, inmundos, viles...! - No llegó a continuar. Al haber fallado la flecha, lo que siguió fue peor: desde su lugar seguro tras los lanceros, los magos descargaron en su dirección una combinación de fuego y ráfagas de viento de la que apenas pudo cubrirse. Adelantó sus alas, cubriéndose con estas y aleteando rápidamente para intentar disipar el fuego, sujetando sus brazos frente a su rostro para protegerse, mas fue inevitable que sus plumas se ennegrecieran y un ardor terrible se esparciera por sus alas.


Última edición por Reyson el Miér Feb 03, 2016 8:53 pm, editado 2 veces (Razón : Me había faltado colorear un diálogo, me muero de verguenza)
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Miér Feb 03, 2016 8:43 am

Sabía que no había lugar donde pudiera escapar, aunque si pudiera probablemente ya se encontraría en un lugar lejano. Kurthnaga quería proteger a su país pero cabía decir que era una tarea que le parecía demasiada pesada para sus pequeños hombros; tenía la capacidad de convertirse en un gran dragón, una de las más poderosas razas pero no le servía de nada si cada vez que se encontraba en un campo de batalla un escalofrío le recorría el cuerpo y su mente se negaba a tomar parte de ello. Nadie le había enseñado a pelear, no era una práctica común en su país y por mucho que quisiera proteger a sus gentes era algo que de una forma innata rechazaba las peleas. En una ocasión ya había peleado contra los emergidos pero a pesar de ello, no se sentía como si hubiera sido algo positivo que ahora le ayudaría a pelear. Continuaba sintiéndose inmóvil en aquella situación y no era nada beneficioso, porque se encontraba en una situación donde debería proteger a Reyson. De los dos, el único que podía pelear como tal era el mismo.

De repente se sintió mucho más inquieto cuando el príncipe blanco lanzó aquella roca contra el ejército beorc. Era algo evidente que ya habían sido detectados por los enemigos, pero hasta ese momento no habían realizado ningún tipo de actuación en contra de ellos… pero las cosas habían cambiado. Miró preocupado a Reyson, tenía razón en todas sus palabras y no podía negarlo pero por otro lado no podía adoptar una actitud tan recta y fuerte como la suya, Kurthnaga querría poder enfrontar sus miedos y sus problemas de cara pero cuando las cosas se complicaban lo único que sentía era que quería desaparecer y ocultarse en algún lugar remoto. - ¡Sé que no puedo huir! No quiero sentir cada vez que estoy en un campo de batalla que quiero irme pero no puedo confrontar todo esto…   - Su voz sonaba alterada y claramente hablaba mucho más rápido de lo que solía hablar, dejándose llevar por todo lo nervioso que estaba e incluso perdiendo un poco del tomo formal que le caracterizaba en sus palabras.

Y odiaba verse de una forma tan negativa cuando realmente sabía que si sus principios e ideales fueran otros, podría pelear sin problemas. Pero no podía cambiar su pensamiento simplemente con un par de días que estuviera en shock mientras peleaba en una batalla real; admiraba y temía la manera en que Reyson se dirigía a los beorcs. No parecía tener el miedo que el mismo poseía e intentaba con todas sus fuerzas intentar cambiar algo… Pero no era el momento adecuado para admirar el carácter que el garza había adoptado porque los enemigos no tardaron en absoluto para empezar con sus ataques.

No le dio tiempo a reaccionar del todo pero por suerte la flecha no acertó a su compañero alado aunque no tuvo tanta suerte con la magia, el dragón esperaba que pudiera aguantar unos instantes. Avanzó hasta quedarse delante de Reyson, moviendo sus alas de forma acompasada delante de él para protegerlo con sus escamas y de una forma que su presencia allí no fuera un problema para el otro. Sentía aquella nauseabunda sensación que le envolvía cuando se encontraba delante de los enemigos pero no podía flaquear, su mente le recordaba una y otra vez que era el único que podía pelear en aquel momento. – Déjeme esto a mí… No debe actuar imprudentemente delante de ellos. ¡No quiero que acabe gravemente herido por mi culpa!

Lo que más le preocupaba eran los magos, podría esquivar los ataques procedentes de las armas creadas por metal: sus ataques eran predecibles y el peso de estas hacían que ralentizaran a los beorcs… pero la magia le daba miedo y no sabía que podía surgir de ello, tampoco quería esperar a verlo con sus propios ojos. Inspiró aire rápidamente que acumulaba en sus pulmones y fijando su mirada en los magos que se encontraban en la retaguardia, proyectó su aliento en aquella zona, provocando que los ropajes de los beorcs ardieran y los magos corriesen en direcciones aleatorias tratando de apagar el fuego que les consumía. Kurthnaga aprovechó para mirar hacia atrás. – No creo poderle proteger todo el tiempo… Tendrá que buscar una posición donde sus ataques no le alcancen…
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Miér Feb 10, 2016 6:07 pm

No podía decir que no tenía su sana dosis de miedo, no estaba desprovisto de sentido de la supervivencia ni le faltaba conciencia respecto a sus límites. Él era más conciente que nadie, realmente, de lo poco que era capaz de hacer. Simplemente no era el momento de mostrar miedo o de jugar desde lo seguro, cada titubeante palabra de Kurthnaga se lo reafirmaba. Por cada ápice de duda en el dragón, debía compensar de un modo u otro. Pero la posibilidad de salir lastimado en el proceso definitivamente estaba allí, innegable y más cercana de lo que jamás había estado, acompañada de la incertidumbre que presentía en el dragón. ¿Debería de decírselo? ¿Cómo podía decírselo? ¿"Tu duda me está dando dolor de estómago"? ¿"Te siento dudar y me estoy asustando"? Probablemente le haría sentir peor, si no le dificultaba las cosas a un nivel inaguantable. Lo mejor que podía hacer era empujar hasta que pasara.

Y empujaba. Tampoco podía negar eso. Una parte de él estaba contando con que Kurthnaga reaccionara e interviniera en la peligrosa situación en que él mismo se estaba poniendo, por sobre todas las cosas. Y si no sucedía, y terminaba lastimado... pues, quizás no fuese exactamente malo. Podía ser el empujón final que el dragón negro necesitara. No estaba exactamente en contra de prestarse para ese fin, si con eso lograba despejarle las dudas. Sin embargo, no fue necesario hacer más de lo que había hecho ya; una oleada de alivio recorrió su tensa figura cuando el heredero de Goldoa se interpuso, resistiendo los ataques mágicos que en la garza ya habían causado estragos. Un peso se levantó de su atribulada mente al verse al resguardo de sus alas y se permitió un profundo suspiro de alivio, bajando hasta el suelo para aliviar sus alas.

- No... sé que tal cosa no sucederá. Todo está bien, príncipe. - Aseguró desde allí abajo, estrechando sus alas a su alrededor para acariciar las plumas con sus dedos, dejando caer aquellas que se habían desprendido al dañarse gravemente. Había un par de puntas chamuscadas, ennegrecidas, para nada agradables a la vista o al tacto, pero pasaría. Pese a todo, mantener la inmaculada belleza de una garza jamás había sido una de sus principales prioridades; como al rey de Kilvas constantemente decía, prefería verse como el apocalipsis de la raza humana, que como algo bello. Un destello y una pasajera oleada de calor le hicieron mirar al dragón nuevamente, honestamente sorprendido. ¿Estaba contraatacando? ¿No sólo defendiendo? Ah, su pequeño riesgo había pagado mejor de lo esperado, después de todo... una sonrisa orgullosa apareció en sus labios, alimentada por el caos entre los beorcs, que rompían fila rápidamente.

- Oh, por favor, Kurthnaga. ¿Quién ha dicho que debes protegerme? - Alzó vuelo para acercarse más a la altura del rostro del dragón, las escamas duras que podían parecer carentes de expresión, pero que a los ojos de un laguz eran perfectamente claras, más aún que los gestos faciales de la raza beorc. Al aparecer por sobre el hombro del dragón llamaba la atención del enemigo, siendo a conciencia el blanco débil, lo sabía y de hecho así lo deseaba. - Como el príncipe de Goldoa, como un aliado y como mi amigo, me parece que el deber de protegerte recae sobre mi. Haré lo posible, no acepto objeciones. - Y tenía bastante que ver con su orgullo, también. No pensaba ser una carga.  Quedarse protegido se metía muy cercanamente con sus frustraciones personales, por lo que era inaceptable.

Como esperaba, los beorc no perdieron oportunidad de ir a por él. Lo había anticipado el mostrarse, ¿cómo no? Eran criaturas crueles y sin honor, siempre iban a por el más débil, eso lo tenía bien entendido. El ataque del dragón les había dejado en caos y aunque la formación se había roto, no abandonaban su ataque, sólo continuaban de forma más desorganizada ahora, lanzándose cada hombre por su propia voluntad, armas en frente, contra la armadura de escamas. Aquellos no le preocupaban mucho, aunque habría preferido a los magos fuera de combate ya. Frunciendo el ceño, Reyson se posó sobre el hombro de Kurthnaga, en el cual cabía más que cómodamente en aquella forma. - Hmm. Sentirás el pecho lleno en un momento. Si necesitas liberar fuego, libéralo. - Avisó. Quizás eso también contaba como presionar a Kurthnaga, pero era lo que podía hacer por él, principalmente. Tomándose las cosas con gracia y manteniendo un semblante tranquilo, respiró profundo y exhaló tendidamente, una, dos veces; a la segunda se hizo oír nuevamente su voz. Pero no era ya el tono suave de su habla, sino el tono profundo con que cantaba, dejando en el aire un eco extraño al entonar un galdr para prestar fuerzas a su acompañante.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Lun Feb 15, 2016 7:10 pm

Se sentía un poco más tranquilo al ver que los enemigos caían de espaldas y no podían hacer frente a las llamas que el príncipe dragón había proyectado contra ellos; era un alivio poder comprobar que en la realidad era capaz de hacer algo de utilidad, le asqueaba pelear pero no tenía ninguna opción mejor que pudiera escoger en aquel momento. No era la primera vez que se enfrentaba a los emergidos pero le faltaba mucha experiencia en el campo de batalla y aquella falta de voluntad y seguridad le hacía flaquear pero tenía algo claro; quería derrotar aquellos seres que acampaban a sus anchas por el territorio que a su padre tantos siglos le había costado imponer la tranquilidad que caracterizaba uno de los rasgos más singulares de los dragones. Aquello y saber que si los vencía podría volver una vez más a sentirse sano y salvo por no encontrarse rodeado de enemigos.

En el pasado había tenido apoyo de otros que podían involucrarse de una manera ofensiva en la batalla y tenía eso en cuenta: Kurthnaga tenía que ser consciente de que no podía actuar imprudentemente, si no vigilaba la formación de sus enemigos podrían fácilmente herirles. Quizás sus escamas podrían protegerle de algún que otro ataque, aun sí su umbral de dolor no era demasiado bueno... Después de todo no estaba acostumbrado a recibir ninguna herida de ningún tipo, había sido protegido de todas las posibles amenazas en su vida. Pero las escamas de un dragón no eran lo mismo que las plumas de una gran ave laguz. Las palabras de Reyson podían aportarle valor, y el príncipe garza no dejaba de ser un referente para él... Quería poder salir al exterior sin que le parasen todos aquellos pensamientos negativos y ser capaz de afrontar sus cosas para alcanzar sus metas pero todo parecía demasiado lejano e inalcanzable para él.

-¡No quería ofenderle con mis palabras! Solo... eh... tenía en cuenta las habilidades innatas de nuestras razas, ofensivamente hablando. - Le miraba fijamente al rostro, las palabras de Kurthnaga sonaban rápidas como si no estuviera del todo seguro o convencido de lo que estaba diciendo pero era más bien, porque no sabía la manera en la que debía expresar aquella idea. Era una tontería teniéndoles a ellos como ejemplo pensar que los dragones eran fuertes y que las garzas eran débiles porque si Kurthnaga se hubiera encontrado solo en aquella situación probablemente ya estaría volando muy lejos de allí. Asintió con la cabeza cuando escuchó las palabras del otro; - Está bien. No objeciones entonces. Pero... No repita algo como abalanzarse sobre el enemigo, creo que no hace falta que remarque que estoy asustado, probablemente le estoy haciendo sentir terriblemente mal con mis sentimientos ahora mismo. No me asuste más, por favor. -.

Era algo evidente que un ser tan sensible a las sensaciones ajenas podría percibir todo lo confundido que estaba en aquel momento y Kurthnaga confiaba lo suficiente en él como para pedirle aunque fuera pareciendo de lo más débil, que no le atemorizara todavía más. Pero veía a los enemigos acercarse, no le gustaba ver aquellas armas producidas con metales acercarse a él pero lo que más le atemorizaba era la magia: personalmente nunca le había acertado uno de esos ataques porque siempre había leído sobre la debilidad de su raza ante aquellos ataques y había hecho su prioridad acabar con ellos primero.

Se sintió confuso ante aquellas palabras que acaba de decir Reyson. ¿Liberar fuego? Entonces volvió a escuchar su voz, pero esta vez estaba... ¿cantando un galdr? Era familiar. Su mente asociaba una canción similar a la que estaba escuchando pero era un tono de voz diferente, era nostálgico y no acababa de recordar bien donde había escuchado aquella canción con anterioridad. Se había distraído unos instantes con aquella canción pero, poco a poco, se iba sintiendo mucho mejor. No se sentía tan asustado como cuando aquellos enemigos que no parecían tener fin habían aparecido y sus fuerzas habían vuelto, aun sí nunca había tenido ninguna voluntad para pelear pero ahora se sentía más capaz. El príncipe dragón sentía su pecho lleno como si necesitara expulsar su aliento nuevamente, como el otro le había advertido; inhaló un poco de aire y Kurthnaga voló un poco para poder posicionarse mejor para atacar.

Dejó salir su aliento otra vez contra los enemigos; podía ver como aquellos beorcs empuñaban armas de corto alcance hacía ellos y como parecían acercarse peligrosamente contra ellos, así que prefirió encargarse de ellos primero. Cayeron en el suelo, ardiendo y sufriendo grandes quemaduras; quizás no fue de sus ideas más lucidas, pero no estaba acostumbrado a pelear como para volver a poder producir más llamas con tan corto intervalo de tiempo, así que atizó a los enemigos que habían caído y que por las heridas no podían pelear, con una de sus alas, de manera que golpearan a los enemigos que se encontraban en la retaguardia. Eso retrasaría un poco más a los magos. Rugió con fuerza cuando comprobó que su idea funcionó sin que fuera atacado por magia, podía soportar el dolor de flechas intentándose clavar en sus escamas, aunque le enfureciese.

Kurthnaga retrocedió volando un poco, para alejarse del pelotón de enemigos. Estaba experimentando muchas sensaciones extrañas y nuevas, no se sentía asustado en el campo de batalla y en algún sentido, era algo que le asustaba. No quería pensar que poder derrotar unos beorcs le hacía un ser superior pero estaba bien si podía proteger a quienes tenía que hacer: no iba a dejar que sus gentes sufrieran. Agitaba sus alas con fuerza mientras intentaba normalizar su respiración, había visto laguz pelear con puños, sí, pero no era lo suficientemente valiente como para acercarse tanto a los enemigos y hacer lo mismo. Era inexperto, tenía que esperar hasta que pudiese usar el aliento otra vez.
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Dom Feb 21, 2016 7:49 pm

Se suponía que estaba guiando a un poco a su aliado en cierta dirección, enseñándole a lidiar con ciertos sentimientos, pero se volvía obvio a sus propios ojos que tenía un gigantesco lado blando surgiendo por él. No podía presionarlo demasiado, no tanto como había creído que haría, simplemente no se sentía correcto. ¿Acaso no tenían casi la misma edad? La vida de Reyson sería bastante más corta y su aspecto había cambiado con más rapidez, pero aún así, carecía de sentido tratarle como a un pequeño de la parvada. Pero no, no podía ser más duro con él de lo que consideraba estrictamente necesario. Si se hallaba nervioso y ansioso, una parte de él definitivamente quería darle paz y cuidarlo un poco.

- Bueno, bueno. No te preocupes demasiado, no es un asunto de gravedad para mi. - Aseguró para tranquilizarlo, aunque bien sabía que no era así. ¿Había sido demasiado transparente? O quizás el cansancio se le estaba notando en el rostro, o algo, sin que lo supiese... se enderezó y se aseguró de verse compuesto y enérgico, como debía ser. Oh, maldito Kurthnaga, seguramente tenía más intuición de la que había creído. - Intentaré no darte más sustos. Aunque vencer sin tomar riesgos es un poco... complicado. - Especialmente en la situación en la que estaban. Un pelotón de beorcs contra 2 laguz no era lo más equilibrado del mundo, definitivamente no. Peor se volvía el asunto si consideraba que aquella raza carecía de honor, empleando siempre la estrategía más cruel; atacar al débil primero en lugar del que estaba por delante, por ejemplo.

Y lanzarse él adelante, esperar que se le fuesen todos encima y que Kurthnaga reaccionara a tiempo ya no era una opción. Lástima, esa había sido la principal estrategia que traía en mente. Presionarlo para actuar. Pero había dicho que no le haría pasar por más sustos, así que estaba fuera de cuestión. Parecía ser, sin embargo, que podrían arreglárselas sin ello; un sólo ataque del príncipe dragón hacía estragos en la formación de los humanos, se deshacía de los más débiles de ellos como si nada y oh, podía imaginar que se arrepentían mucho de llevar armaduras de metal cuando el fuego las calentaba, ese doloroso momento antes de desfallecer. Lo sabía porque lo sentía, la agonía que resonaba en el campo de batalla como un sonido más, un viento árido y desagradable. Cada muerte, un escalofrío en la espalda. No tenían opción, sólo podía agradecer que era el enemigo el que caía y no ellos. Y tan bien los manejaba el dragón, que se tomó la confianza de apoyarse en su hombro, hasta cruzar una pierna sobre la otra tranquilamente, recuperando aliento y admirando el trabajo del otro laguz en el campo de batalla.

Necesitaba tomárselo con calma. No entonaría el galdr debidamente sin aliento, o con el pecho oprimido, así que tendría que centrarse en lo suyo y confiarle el resto a Kurthnaga por unos momentos. De cierto modo, hasta le agradaba. ¡Ingenuos humanos! Claramente, jamás habían estado frente al poder de un dragón negro, no tenía la satisfacción de sentirles asustados, pero se respiraba una mezcla de maravilla y desesperanza entre los suyos. No parecía que estuvieran entendiendo las cosas, pues no estaban retrocediendo. Aún. Respirando profundo entre un verso y el siguiente, la garza entonó con gentileza las palabras en el antiguo idioma, suave y llevadero, aunque si significado fuese uno que incitaba a continuar. Dedicó una mirada de absoluto odio a los arqueros que se atrevían a dispararle a su aliado, ciertamente habría disfrutado bajar hasta ahí y darles su merecido, pero bueno, no era su tarea; aceptaba aquello y se guardaba sus frustraciones para una pronta venganza.

- Sólo un poco más. Una vez más. - Pidió en un susurro, en la leve pausa en que las últimas notas cantadas permanecían en un eco en el aire. No sentía paz ni estabilidad de parte de su compañero y no deseaba forzarlo a demasiado, pero el enemigo se dispersaba ya, difícilmente lograban organizar sus ataques, y su línea de magos se centraba más en defenderse y conseguir escuderos que en invocar contra ellos. Una oleada de fuego más, y ya no tendrían suficientes soldados ni para eso. Quizás entonces pudieran hacerles desistir. Quitarles su voluntad de proseguir la batalla sería mejor que simplemente exterminarlos; la segunda opción le habría encantado, por supuesto, pero el peso de todas esas muertes quedaba sobre los hombros del príncipe dragón en lugar de los suyos, desconocía cuanto más fuese a soportar en calma. - No disfrutas aniquilar a estas criaturas, me imagino... -
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Mar Mar 01, 2016 6:27 am

Estar de pie en un campo de batalla siempre era demasiado duro para él, conocía que probablemente era por el hecho de que el dragón no estaba acostumbrado ni había crecido en un ambiente donde la pelea y la vía más violenta fuera una herramienta para solucionar algo; pero no parecía tener opción alguna. Incluso si Reyson le decía que no debía preocuparse por él, no podía evitar formar mil y una ideas en su mente y preocuparse por infinitas cuestiones que podrían aparecer como consecuencia de estar peleando contra aquellos emergidos. Y aunque en cuanto a temas bélicos suponía, aunque su mente tendiese a ser negativa, también era realista: se preocupaba por Reyson porque no pertenecían a la misma raza laguz y las habilidades que cada uno tenían no tenían nada que ver entre sí. Kurthnaga odiaba en cierto sentido poseer una gran capacidad ofensiva, la cual no era ni capaz de controlar pero no tenía más opción que dar un paso adelante metafóricamente y plantar cara a aquellos enemigos. Por mucho que le desagradase la idea de estar allí tenía que afrontar que no podía esconderse ni que nadie lucharía en su lugar.

- Entiendo que ganar sin tomar riesgos es muy difícil... pero no está solo. Somos aliados ¿Verdad? Odio estar aquí pero nuestro fin es el mismo. - Incluso admitía que para él usar la palabra 'odiar' era de un significado muy fuerte pero no era más que la realidad, no había nada en el mundo que detestara más que ver la tranquilidad perturbada. Y era irónico como mientras agitaba con fuerza sus alas para mantenerse en su posición en la gran extensión que el cielo les ofrecía, a sus pies podía vislumbrar un gran ejercito de emergidos que aunque parecieran pequeños como hormigas, eran destructivos y sin escrúpulos de ningún tipo. Kurthnaga admitía que si no tuviera ningún ideal en mente, para él pelear sería una tarea mucho más fácil pero sencillamente, sus ideales y principios eran parte de él mismo, no podía dejarlos de lado por un un incontables beorcs que les acecharan.

Nunca había pensado en el poder que realmente tenía, porque no era capaz de controlarlo pero ver a los beorcs arder en llamas y al resto del ejercito estar atemorizados porque no le pasara lo mismo era algo extraño para el dragón negro. Era horrible estar allí y cada segundo que transcurría, lo vivía con miedo a que algo inesperado ocurriese en el campo de batalla y muriese sin poder volver a casa una vez más. Pero de momento, las cosas estaban surgiendo bien y tenía que mantener la cabeza alta y tratar de reducir las tropas del otro bando sin que ellos dos sufrieran muchos daños. Clavaba su mirada en los arqueros y los magos, si seguían volando podrían esquivar gran parte de los ataques de los emergidos que portaban armas de corto rango pero era diferente para los de largo rango y la magia era su debilidad y un poder que haría llorar de terror a Kurthnaga.

No podía evitar tener altos y bajos en el campo de batalla, le animaba ver que era capaz de proteger a los suyos pero no podía olvidar todas las malas sensaciones que allí sentía y que aunque fueran sus enemigos, estaba quitando vidas ajenas y para él, eso era un gran pecado. Pero a pesar de que sonara cruel, si tenía que elegir entre la vida de sus gentes y la de un ejercito que estaba arrasando con todos los países laguz: su elección era más que evidente. Escuchó las palabras que Reyson le decía con algo de calma y un tono de voz bajo, a Kurthnaga le gustaría ser más valiente y ser capaz de afrontar todo aquello que estaba ocurriendo en su país pero era un cobarde y todo aquel peso era demasiado para sus hombros. Preferiría que su mente negativa no afectase al príncipe garza pero suponía que era demasiado pedir. - No puedo soportar esto... Pero si no hiciera algo y le ocurriese algo a Goldoa, me imagino que no me lo perdonaría tampoco... - No se sentía exageradamente agotado pero conocía que tampoco tenía que sobrepasarse o no podría aguantar su forma transformada en medio de una batalla, lo sabía porque ya le había ocurrido en el pasado y en esta ocasión no tendría lugar donde correr y ocultarse así que prefería ser realista, conocer el alcance de lo que podía hacer y que no.

Pero los enemigos se volvían a reorganizar y no podían perder mucho tiempo más, respiró profundamente y notó como el aire se iba acumulando en sus pulmones, hasta que instantes después soltando algo de humo por sus orificios nasales, proyectó su aliento hasta la primera linea de los emergidos: aquellos que poco a poco se habían ido ajuntando para formar un especie de bloqueo a sus ataques. Tenía miedo de los magos y le hubiera gustado ocuparse de ellos primero pero observó que en aquellos momentos no parecían invocar nada y, además, no les beneficiaba en absoluto que hicieran una pantalla contra ellos con sus hombres más fuertes: debía concentrarse en romper su formación. No sabía si Reyson tenía algo en mente pero quizás si tomaba una mala decisión en el campo de batalla sería advertido por ello.
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 10, 2016 8:10 am

Soltó un muy largo pero silencioso suspiro. Las cosas marchaban bien, sin dudas, pero era una ventaja temporal e insostenible. Ambos de ellos eran una fuerza que duraría muy, muy poco en el campo de batalla, si bien el enemigo no llegaba muy lejos enfrentándolos así, cuando el frenético impulso inicial pasara y el cansancio se asentara, las cosas cambiarían para peor. Podría mantener a Kurthnaga adelante por un buen tiempo más, el galdr le mantendría continuando si por sus propios medios no le bastaba, pero ¿por cuanto tiempo? ¿Cuanto duraría él mismo? Debía tenerlo en cuenta. La angustia, la agresión y el dolor a su alrededor le hacían pesado el aire y dudaba poder mantenerse mucho en vuelo, por lo que permanecía sentado tras el amplio hombro del dragón. Conservaría energías cuanto pudiese, pero la pequeña estocada de dolor por cada vida que cesaba de ser lo desgastaría, eventualmente.

Y Kurthnaga... ah, pobre muchacho, aunque se convenciese de que no era su menor ni nada por el estilo, seguía siendo blando hacia él. Los sentimientos encontrados no necesitaban de muchas palabras para que los captase; con lo que el dragón le decía, ya comprendía más que suficiente. Sentía la resolución a la que había llegado, pero no deseaba presionarlo de sobra. Si la misión de Kurthnaga era obligarse a continuar peleando hasta donde pudiese, la de Reyson sería evitarle matar tanto como fuese posible. Dejó que el eco del canto se perdiese en el aire, si continuaba le forzaría a continuar atacando y había sido suficiente fuego. Le dio un par de suaves palmadas en el hombro, un golpecito minúsculo en la dureza de las escamas oscuras. Los soldados beorc se habían utilizado a sí mismos una y otra vez como escudos para sus magos, sin dejar ahora una línea defensiva que pudiese protegerlos, darles tiempo de invocar. Perfecto, con eso sería suficiente ofensiva de su lado.

Porque había mejores formas de terminar, realmente. Podía asegurar que muriesen, sin el peso de matarlos. Y sabía exactamente cómo hacerlo.

- Si así es como te sientes, no te fuerces. Para, observa. - Habló con la misma gentileza de antes, sin mostrar la menor prisa. Inclusive se tomó el tiempo de acomodarse el cabello por sobre un hombro, reacomodando y sujetándolo un poco para evitar las cenizas que se habían alzado en el aire. Sin defensas ni tiempo, los magos habían comenzado a huír de regreso en la dirección de las cuevas; en consecuencia, la enteridad de la formación había comenzado a desviarse, sino volverse en dirección contraria. Reyson asintió levemente para sí, esbozando una sonrisa serena y aliviada. - ¿Lo ves? No tienes que matar a otro de ellos si no lo deseas. -

Pero allí no terminaba el asunto. No bastaba con que retrocedieran un poco, tenía que ver que retrocedieran hasta las cuevas y dentro, al mismo lugar donde a él lo habían perseguido y acorralado, el mismo peligro al que a él lo habían obligado a entrar. Pagaría con la misma moneda. Y las cuevas los matarían, no él ni Kurthnaga, lo cual de ningún modo les libraría de la culpa del acto, pero tendría que alivianar un poco su dificultad. - Presionémolos un poco, ¿de acuerdo? A por ellos. Sólo para hacerlos correr. - Indicó, estirando las alas y tomando vuelo fuera del hombro ajeno para avanzar un poco, tan cerca del dragón como suponía que tenía que estar para evitarle sustos. Debía de guiar, necesitaba estar adelante. Pensando en su necesidad de ser ágil en ese momento, o al menos un poco más veloz, descendió en altitud y tomó en el camino su forma verdadera, para nada comparable a la imponente figura del dragón negro: un ave de gran tamaño, una garza blanca de plumas largas y algo pesadas, con una amplia cola que caía como un velo tras él. Podía volar mejor en esa forma. Rodeó a las tropas en retirada esperando que el dragón fuese tras él, ver que iba a por ellos con suerte les dejaría sin mucho camino de salida, sino empezar a meterse de regreso en las cuevas. Le dejaban las cosas demasiado simples, si estaba dispuesto a resolver el asunto con crueldad, y a aquellas alturas lo estaba.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb Mar 12, 2016 5:22 pm

Cuando Reyson le dijo que no se forzara en pelear y que simplemente se parase a ver lo que había delante suyo no pudo evitar sentir algo de miedo por ello, no porque no confiase de que hacer lo que el garza le había dicho porque sí que confiaba de una forma verdadera en él pero al dragón negro le daba miedo percatarse del mundo real. Quizás sonaba como una completa estupidez porque... ¿Cómo iba a ayudar a su país si no era ni capaz de ponerse de pie a afrontar la realidad? Pero había vivido muchas décadas encerrado en palacio, aprendiendo conceptos teóricos a través de libros y hasta no hacía mucho no había visto con sus propios ojos nada más que su propio territorio. Un siglo de vida del que realmente no tenía mucha experiencia real y que a pesar de querer pelear por su gente no había nada más que le asustase en la vida.

No quería ser una molestia con sus propios sentimientos y preocupaciones llevados al campo de batalla, no solamente porque podían ser un motivo que realmente le limitaba a sacar todo su potencial, también porque en ese caso era evidente que si se sentía inseguro o tenía miedo, eso era fácilmente detectado por Reyson y era un factor negativo que le transmitía también. Pero debía ser valiente, por él mismo y por la gente que le rodeaba... porque no estaba solo en aquella lucha, su padre podría no entenderle y quizás alguno de los dragones más mayores tampoco pero tenía sus propias convicciones y tenía que pelear realmente por ellos si le parecían importantes como para llegar a cambiar algo. Se tapó el rostro con sus garras durante unos segundos y respiró hondo antes de atreverse a comprobar lo que ocurría delante suyo, en lugar de simplemente atacar por la necesidad de que todo acabara. - Prefiero forzarme a pelear antes de enfrentarme a la realidad, es.... complicado.

Era lo que realmente sentía. ¿Porqué iba a ocultarlo? Reyson sentiría su duda otra vez y Kurthnaga se sentiría terrible por ello. Contemplaba como después de haber roto la formación con su anterior ataque, los más afortunados que todavía podían mantenerse en pie y continuar aquella batalla estaban dudando sobre si continuar batallando contra los laguz o como alguno de sus compañeros hacía, escapar de nuevo por donde habían venido: las Cuevas Kauku. Era un camino de lo más suicida, aunque actualmente se conocía como una ruta infectada por aquella nueva amenaza que representaban los emergidos, a Kurthnaga siempre le habían contado desde pequeño de aquel lugar como un camino del que probablemente no se podría salir con vida. Muy pocos conocían donde conducían los caminos de allí dentro y las altas temperaturas que la lava suponía no ayudaba en absoluta. Al dragón negro no le gustaba conocer que los emergidos acamparan en su territorio, aunque fuera una zona tan letal como aquella pero le aliviaba mínimamente conocer el hecho de que no tendría que cargar con una muerte más sobre sus hombros.

-Está bien, está bien. Puedo con esto. No tengo porque quitar una vida más, debo asustarlos. Todo va a ir bien. - Aunque dijo eso en voz alta no era más que un simple recordatorio para el mismo para tratar de calmarse y seguir adelante. Tenía poca experiencia de batallas reales y no era precisamente algo beneficioso porque eran pensamientos que le atormentaban a pesar de no querer que le afectase de esa forma. Movía sus alas con naturalidad, manteniéndose estable volando en el punto en el que se encontraba pero cuando las palabras empezaron a aportarle nuevas energías. Aleteó nuevamente acercándose a los enemigos hasta un rango que podía ser más peligroso que solamente estar volando alejados de ellos pero no conseguiría nada si simplemente seguía manteniendo un espacio prudente, tenía que arriesgarse en algunos casos.

Posó sus garras sobre suelo firme y emitió un rugido ante los enemigos, un grupo reducido de ellos tal y como habían planeado, siguieron huyendo hacía el interior de las cuevas pero no fue una acción que atemorizase a todos ellos. Aunque su formación no era tan organizada como al inicio de la batalla, habían unos beorcs que portaban espadas que aprovecharon la situación para abalanzarse sobre él y atacarle con tales afiladas armas. Kurthnaga se cubrió con sus alas cubiertas de escamas, emitiendo un rugido de dolor al ser cortado, no era bueno aguantando el dolor y le apetecía llorar pero aguantó. Le costaba demasiado tiempo atacar a los enemigos como para haber contraatacado, así que lo único que podía hacer era aguantar los ataques e intentar que sus alas no sufrieran suficientes daños como para no poder volar por el dolor sufrido.
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 24, 2016 2:25 am

Por la diosa, aquella piedad que sentía hacia el príncipe de Goldoa ablandaba su corazón más de lo que le gustaba, acabaría perdiendo su capacidad de pensar en frío en cualquier momento. Sus intentos de cegarse a la escena en la que él mismo participaba doblegaban los ánimos agresivos de Reyson, poniendo su preocupación por Kurthnaga en un nivel bastante equivalente a su necesidad de venganza. Algo que no había ocurrido en bastante tiempo. ¿Debía de desistir de todo aquello? No le importaba quedarse en un sitio peligroso y lidiar con las cosas, independientemente de sus posibilidades de éxito. Era sólo que deseaba poner a su compañero a salvo pronto. ¿Sería capaz, acaso, de abandonar aquella operación a favor de la paz mental del dragón? Aún no, estaba haciendo lo posible al proseguir sin tener que matar más humanos, no fallar la operación pero tampoco forzar a Kurthnaga, sin embargo, dependiendo de cómo progresara la situación... podía reconsiderar. Se sorprendía a sí mismo, realmente. Pero no quería perder, y en ello, su terquedad seguía donde siempre había estado.

- Sólo asustarlos. No será difícil. - Repitió con suavidad. Se suponía que la presencia de una garza fuese reconfortante, sin embargo, no parecía que estuviese haciendo diferencia alguna en aquel caso. Podía deberse al caótico contexto que les rodeaba, como podía deberse a la incapacidad del mismo Reyson de servirse de su más inherente característica natural. Como fuese, se resignó a ello e intentó animarle a su propio modo, perseverando de la más temeraria forma. - Son frágiles y lo saben. Tendrán que irse. - Dijo confianzudamente de los humanos, restándoles importancia. Aún siendo él la más frágil criatura presente, aún teniendo su justa dosis de bien disimulado temor, debía recalcar que no eran nada impresionante, nada de lo que Kurthnaga debiese preocuparse, tan sólo hormigas a sus pies; y casi que lo eran, realmente, tan pequeños frente al dragón negro cuando este bajaba a tierra.

Reyson se giró de inmediato en el aire, consternado por lo que fuese a hacer si matar humanos no era ya una opción. ¿Y aquel rugido? Ciertamente no era lo que anticipaba, pero oírlo le hacía sentir hasta orgulloso. El suelo tembló bajo los pies de las tropas enemigas, el aire se sentía cargado de su temor, el viento inclusive se intensificó contra sus alas. De no haber estado viéndolo suceder, jamás habría reconocido tan poderoso llamado con la voz del inexperto príncipe. Una lástima, pues, que el impulso no le hubiese llevado mucho más lejos; cuando los humanos se decidieron a contraatacar y el laguz tomó una posición defensiva, Reyson se quedó al menos un par de momentos esperando, seguro de que haría algo al respecto. Otro rugido, otra muestra de superioridad, algo. Nada sucedió. Al contrario, el acero asedió las alas de su aliado en toscas y molestas armas. Pero seguramente haría algo, por un momento había parecido tan decidido, seguramente si le aguardaba por un momento más...

No, ya era demasiado y no tenía la paciencia ni la tranquilidad para ello. El resentimiento albergado ya en su pecho tan sólo podía crecer en ese entonces, presenciando a aquellas criaturas lanzándose en número contra su protegido personal. Descendió, volando demasiado bajo para su propia seguridad, cerniéndose en la amplitud de sus alas blancas sobre los beorcs. Y no podía atacarlos, lo sabía, aunque se tentase al menos a incordiarlos con sus patas o a picarles como los cuervos hacían, su salud no se lo agradecería después. Pero llamaría su atención, al menos. Optó por retomar la forma humana que tan incómoda llegaba a hacerse a veces, pero que le permitía entonar en una voz fácilmente reconocible para aquella raza, el suave barítono de un varón ya adulto. Voló lentamente sobre sus enemigos y cantó, haciendo el mayor de sus esfuerzos por mantener la ira fuera de su voz, enfocarse en el hecho de que no cantaba para ellos, sino para el joven dragón; a ellos sólo les llamaba la atención, como solía sucederle. Cuando la antigua magia era embebida en su voz, resonaba en al ambiente como el mismo aire la amplificase, era fácil que todos aquellos beorc le escucharan. Y volando tan lento hacia la entrada de las cuevas, tan falsamente plácido, era fácil que lo siguieran también. Le daría algo de fuerzas y algo de tiempo a su compañero. Guió a las tropas de piel pálida y ojos destellantes a que le persiguieran, cada vez más cerca de las cuevas, cada vez más arrinconado también.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Dom Abr 03, 2016 8:41 am

No le apaciguaba en absoluto escuchar que los beorcs eran frágiles porque a pesar de que alguien que estuviera observando la situación en tercera persona, pudiera notar como la diferencia de tamaño entre un dragón y un beorc era escandalosamente dispar, al igual que probablemente su capacidad de ataque: Kurthnaga se sentía siendo inferior. Se sentía de lo peor cuando estaba envuelto en un campo de batalla y no quería dejarse llevar por las sensaciones que allí percibía, así que era como estar en un constante choque de impresiones externas. ¿Porqué debía pertenecer a una raza que era conocida por ser poderosa como los dragones? Y no un dragón cualquiera; un dragón negro. No se sentía fuerte en absoluto, más que sentirse como de un material resistente como el diamante se relacionaba mejor como un pedazo de cristal que se podría romper fácilmente.

No ansiaba saber pelear como grandes guerreros, pero sí que se sentía descontento con aguantar tan poco el dolor físico o dudar tanto respecto en sus capacidades... Si tan solo fuera un poco más valiente, quizás algo podría cambiar. Aunque dar un paso adelante no le garantizaba nada, quería pensar que si habían más cosas a su alcance que las que realmente el dragón negro pensaba que había. Protegido por sus propias alas y recibiendo algunos ataques de los enemigos, poco a poco iba sintiéndose cada vez más negativo sobre la situación; las peleas, enemigos, armas.... Pero se le olvidaba lo más importante de todo aquello: que no estaba solo. La voz de Reyson volvió a sacarle de la oscuridad de sus pensamientos, sus alas dejaron de estar tan tensas y se abrieron para dejar que el príncipe negro mirase directamente al garza, quien había vuelto a su otra forma sin que él se diera cuenta.

Le parecía de lo más extraordinario como escuchando cantar al príncipe Reyson su ánimo podía volver a elevarse y fuerzas que parecían haber desaparecido por completo volvían a sí. Pero abstraído por la voz del otro, unos segundos transcurrieron hasta que el dragón se percató de lo cerca que estaban de los enemigos, y por ende, del peligro que aquello suponía. ¡Debía volver a coger las riendas de la situación! Si los emergidos dejaban de atacarles y de alguna manera u otra, Kurthnaga conseguía asustarles para que volvieran a refugiarse dentro de las Cuevas Kauku, todo aquello terminaría... al menos temporalmente.

Su mirada se veía más segura y había vuelto a sentirse un poco más capaz de seguir con el plan de asustarles que Reyson había compartido anteriormente. Las alas dejaron de envolverle y volvieron a retirarse a sus costados mientras trataba de concentrarse rápidamente como actuar. No quería volver a sentir aquel frío dolor recorriéndole por sus alas y lo último que quería es que Reyson fuera también herido por su incapacidad de poder sobreponerse a la situación. Volvió a rugir en dirección a los emergidos, pero esta vez mucho más decidido que la anterior. Dio un paso adelante con una de sus garras, acercándose al enemigo y respiró hondo.

'No tienes que matarlos, solo asustarlos', repetía una y otra vez en su mente, hasta que ya no necesitó respirar más y soltó su aliento en forma de llamarada sin llegarlo a proyectar directamente en los enemigos, sino que hizo una especie de muro ardiente entre los laguz y los emergidos que tardó minutos en bajar de intensidad en el terreno. Pateó con autoridad el terreno en el que se encontraba; notando como algunos de los emergidos ya habían empezado a volver dentro de las cuevas. Kurthnaga esperaba que aquello hubiese sido suficiente porque ser autoritario le costaba demasiado y sus energías estaban cayendo en picado, tenía que mantenerse en su forma dragón. Solo durante un poco de tiempo más.
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 23, 2016 5:26 am

Podía darse los aires que fuera necesario, pero alejarse de Kurthnaga no le tenía precisamente tranquilo. Podía aliviarse de que ya no estaban enfrentándose a arqueros y que los hombres que le perseguían sólo podían hacerlo a pie, pero... por la Diosa, la mirada vacía e inexpresiva en aquellos ojos rojizos no era liviana de sentir sobre sí. Tantos ojos siguiéndole. La eficiencia de ellos era aterradora, pues corrían tan rápido como Reyson había visto piernas humanas moverse, enfocados e insistentes como si sus vidas mismas dependiesen de la persecución. Un hombre encontró terreno suficientemente alto para lanzarse hacia él, empuñando una lanza corta e intentando bajarle del aire. La distancia no fue medida con exactitud y al ir retrocediendo le evadió por más que un par de centímetros, mas era obvio que sólo estaba teniendo suerte. Y tomando un riesgo muy, muy alto a distancias demasiado cortas.

Sintió una gota de sudor frío bajar por su espalda ante lo cerca que había estado. Kurthnaga no era alguien de quien buscase protección, al contrario, era alguien a quien deseaba proteger él mismo, mas en ese momento, deseó tenerle a su lado más que cualquier otra cosa.

Primero le escuchó volver a rugir. ¿Estaba bien? ¿Estaba a salvo? ¿Estarían arrinconándolo u obligándolo a pelear? Quería buscarlo, pero no podía prestar atención a nada más en ese momento. Se acercaba a las cuevas, podía ser que las cosas salieran bien, aunque no estaba seguro de qué haría una vez que le siguieran hasta dentro. Tomó algo de altura para separarse, tenso, atento y preocupado de todo aquello. Fue entonces que él príncipe acudió verdaderamente por él, moviéndose en su forma dragón como uno habría esperado que lo hiciese: un presencia autoritaria y poderosa, haciendo que el enemigo se apartara de su camino en lugar de ser él quien cediese. El fuego que exhalaba alejó a los emergidos de él. El suspiro de alivio que Reyson soltó en ese momento fue largo y profundo, calmando levemente su pulso acelerado. Por algunos momentos, no pudo hacer mucho de utilidad, sino silenciarse antes de que le temblara notoriamente la voz (de ninguna forma permitiría que se escuchase algo así alrededor de su protegido, nunca, jamás), y observar a los humanos alejarse y huir del dragón, replegando sus dañadas tropas de regreso por donde habían venido. Dentro de las cuevas otra vez.

Confiaba en que la naturaleza tomase el resto, no había mucho más que él y Kurthnaga pudieran hacer, fuera de mantener posición. Él, en lo personal, sentía que había tenido suficiente, demasiado agotado por los momentos de riesgo y las emociones fuertes como para querer más. Posó su mano en su pecho al tomar un par de profundos respiros, y enseguida voló de regreso con el dragón, esta vez gustoso de resguardarse un poco tras él. Apenas apoyó una mano en su espalda, un poco sobre las alas, para indicarle que estaba allí. Sus aleteos eran lentos y pausados, contrariamente a su respiración apresurada y ligera. - Gracias, príncipe. Has acudido a tiempo... - Dijo, aliviado. En aquel momento, no se le dificultaba en absoluto confiarle el resto a él. Parecía estar asustando a los humanos y obligándolos a retirarse perfectamente bien.

...inesperadamente bien. En poco tiempo, aquella área de Goldoa estaría libre de su plaga, por obra del príncipe. ¿De dónde había salido ese cambio? Había deseado verlo suceder, pero a través de la batalla había reducido sus expectativas al respecto. Lo que pensó que quizás no sucedería en esa jornada, estaba sucediendo ya. Bastante más calmado, acomodó su cabello fuera de su rostro y volvió la vista hacia el heredero de Goldoa. - Me enorgulleces en estos momentos, ¿sabes? - Mencionó con una suave risa. Todos los ruidos y sensaciones desagradables a su alrededor, producto de la batalla y de la sola presencia del ejército enemigo, comenzaban a disiparse y a desaparecer. No estaba mirando su entorno todavía, enfocado más en Kurthnaga y en calmarse a sí mismo, pero sentía aquel cambio en la atmósfera. Le aliviaba, ayudaba a devolverle las fuerzas.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb Mayo 07, 2016 7:33 am

Observaba con el corazón palpitante como los emergidos volvían otra vez dentro de la cueva, algunos de ellos solamente asustados, mientras que otros de ellos si habían sido dañados en combate por el aliento del dragón. Sea como fuera, parecía como si estuvieran recogiéndose en aquel lugar para no continuar con la pelea y el dragón negro no pudo más que suspirar algo aliviado, ya que aunque no hubieran acabado heridos como tal, se sentía mal por dentro por toda la contradicción de ideales propios y el estar peleando allí. Pero tampoco era una buena idea no pelear cuando la situación lo requería solo porque su educación era totalmente contraria a esos principios. Pero por el momento, todo parecía regresar poco a poco a la calma, no debía pensar en ello ahora.

Arqueó un poco las alas, nervioso, cuando Reyson se acercó nuevamente a él... ¿Agradeciéndole como se había comportado durante la batalla? Le parecía una completa locura que hubiera sido capaz de hacer que los enemigos se alejaran, ya se había tenido que involucrar en una pelea como aquella en el pasado y la sensación de tener que acabar con la vida de los enemigos a su alrededor era como una pesadilla que todavía le perseguía. Kurthnaga conocía que no podía ser quisquilloso en tiempos como aquellos, porque aunque él tuviera principios, sus enemigos no los tenían y probablemente la única opción que había allí era vencer o ser vencidos. Lógicamente, por mucho que no quisiera involucrarse en una batalla o tener que quitar vidas, no iba a dejar que los suyos sufrieran solo porque él se viera superado en lo que podía hacer. Suspiró pesadamente mientras movía los dedos se sus garras, abriendo y cerrando los puños; todo estaba sucediendo demasiado rápido a su suceder. O quizás le parecía de aquella forma porque eran seres con una vida longeva en comparación a los demás.

-No tiene que agradecerme nada... Me gustaría haber sido de más utilidad que esto. - Colocó sus manos encima de su pecho escamoso y cerró algo sus ojos. - Al menos, todo ha terminado bien. Ah... - Poco a poco la tensión y los nervios fueron disminuyendo, aun sí el dragón negro estaba preocupado por si los emergidos podían cambiar de opinión y decidir salir nuevamente de las Cuevas Kauku, pero en el fondo de su ser, esperaba que sus preocupaciones fueran solo preocupaciones, porque no sería capaz de lidiar nuevamente con ello; estaba demasiado cansado. Su cuerpo volvió a emitir aquella luz tan característica y sus grandes dimensiones empezaron a menguar para ir transformándose otra vez en aquel pequeño cuerpo, sin escamas que le protegieran, ni alas con las que poderse elevar del suelo. Cuando recuperó la forma con la que estaba acostumbrado a estar, sus piernas empezaron a flaquear por el cansancio y todos los acontecimientos que habían pasado, y Kurthnaga no pudo hacer nada más que simplemente dejar caer su peso sobre el suelo. Parecía como si se hubiera desmayado pero seguía consciente, solamente estaba demasiado abrumado.

-Al menos alguno de los dos está orgulloso por mis actos. ¿Has visto cuantos son? Tomará su tiempo reestablecer la tranquilidad en Goldoa... - Podía parecer egoísta pero era lo único que le preocupaba, a lo largo de su vida se había visto viviendo como atrapado entre las murallas de su país. Le gustaba el sentimiento reconfortante de ello aunque ahora se viese más viajando fuera de murallas la gran mayoría del tiempo... Pero no le gustaba la sensación de que aquellos beorcs se hubieran adueñado de sus tierras como si fueran propias, era de lo más vil. - Aunque lo que más me preocupa en estos momentos es que cambien de parecer y vuelvan aquí... Necesito un descanso de pelear, esto no es lo mio. - Tampoco es que Reyson pudiera pelear pero era algo irónico que una de las razas laguz más poderosas estuvieran tan en contra de pelear. - Gracias por ayudar a que no me viniera abajo totalmente en la pelea...
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Sáb Mayo 21, 2016 3:59 pm

Su protegido claramente seguía siendo alguien gentil, un tanto blando para su gusto, pero en esos momentos no tenía nada que crticiarle. Había hecho las cosas bien y todo resultaba como debía. Y si era honesto consigo mismo, prefería saber que Kurthnaga seguía siendo esa clase de laguz, manteniendo aún su espíritu a través de las extrañas y caóticas épocas por las que la Alianza estaba pasando. No deseaba para Kurthnaga lo a que a él le sucedía. El peso de la vengatividad siempre presente en sus pensamientos, las negativas emociones que guiaban sus actos... era mejor que nada de eso lo contaminara a él. Le dejó tomarse el tiempo que necesitara para reponerse de lo que acababa de suceder. Le permitiría cualquier cosa que necesitase para retomar su paz mental, realmente, incluso si se trataba de sujetarse el pecho con pesar. Él mismo necesitaría unos momentos, probablemente algo de soledad después, y un buen descanso.

El destello frente a sus ojos, enceguecedor por al menos ese par de instantes, le indicó con claridad el estado de cansancio del dragón. El espacio que su imponente presencia había llenado se vio vacío entonces, nada más que el aire aún un poco cálido y una pequeña figura permaneciendo sobre el suelo, mucho más abajo. Reyson descendió a su vez, aliviado de poder posar sus pies en el suelo y doblar sus agotadas alas contra su espalda; disimulaba su agotamiento tras gestos lentos que se hacían pasar por gráciles, una quietud bastante estoica en sus suaves facciones. Aún en ese entonces, ese era el semblante con que prefería ser visto. Consternado por el malestar físico que su compañero sí mostraba, se arrodilló en el suelo junto a Kurthnaga y llevó una mano con sumo cuidado sobre su cabello, dándole una leve caricia de felicitación al apartar los mechones oscuros de su rostro.

- No volverán. No tan pronto. Las cuevas se encargarán de ellos. - Reaseguró. En eso no hacía falta torcer la verdad, había tenido suficientes experiencias alrededor de ese maldito laberinto como para darlo por confirmado. Cual fuera la bendita suerte con que esas tropas lograban cruzar hacia la Alianza Laguz, no les acompañaba si eran forzados a regresar por una ruta distinta al interior de las cuevas. Era tan sólo lo merecido por la transgresión realizada. Bajó la voz un poco, cuidadoso de no perturbar el descanso que el otro claramente necesitaba. - Así que tendremos un poco de tranquilidad por ahora. No sabría decir cuanto nos durará, pero es algo. Podrás descansar ya, príncipe. - Dijo. Aunque, por supuesto, el suelo no era el mejor lugar para hacer eso. Reyson dio un mirada hacia lo que les rodeaba, el paisaje de llanuras y montañas con muy escaso resguardo visible para ofrecer. Aún así, debía llevarle a algún lado. No sería capaz de cargar a Kurthnaga por mucho, no lucía como si fuese a pesar, mas su capacidad de cargar peso era casi nula. Tendrían que hacer eso de la forma un poco más complicada. Pasó un brazo bajo el príncipe e intentó levantarlo, al menos ayudarle a incorporarse. - Permíteme ayudar. Vamos de regreso, necesitas una cama mejor que el piso... -

Si por el momento ninguno de los dos podía volar, caminarían y ya. Puso a Kurthnaga de pie como le fuera posible, intentando serle un apoyo firme y ayudarle a andar. Él podía caminar aunque no le agradara, el hecho era que estaba bien, eran sólo sus alas las que se habían agotado... y estaba aún considerablemente remecido por las inquietud de la batalla, la sensación de peligro aferrándose a él como un inicio de fiebre, pero esa parte no era relevante. Estaba a salvo y lo suficientemente sano como para preocuparse de regresar. Sostuvo al príncipe con un brazo alrededor de los hombros al iniciar el camino. Sería una larga, larga caminata hasta la ciudad de Goldoa, convenía comenzarla cuanto antes.

- Supongo que ahora me creerás un poco más. Eso quisiera, al menos. - Habló con calma, la vista puesta al frente con un gesto distante y pensativo. Ahora que el peligro había pasado, cerniendo un extraño y dolido silencio sobre las llanuras ennegrecidas acá y allá por descargas de fuego, los hechos respecto a lo que acababa de ocurrir volvían a su mente. - Lo has visto con tus propios ojos: quienes nos invaden provienen de Begnion. Y si no son hombres de Begnion en sí, cuanto menos, sabemos que a Begnion no le molesta mucho que pasen de este lado a atacarnos. No les veo haciendo mucho por prevenirlo, ni comunicando disculpas ni nada por el estilo. Estos "emergidos"... o son de Begnion, o son apoyados por. - Se explicó más largamente. Esos hechos eran los que había pretendido enseñarle a Kurthnaga, al llevarle a ese sitio. La batalla había sido un accidente, algo colateral que simplemente se dio.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Miér Jun 15, 2016 11:52 am

Suspiró aliviado cuando escuchó al otro decir que los emergidos no volverían, al menos, no en ese momento, ya que estarían demasiado ocupados tratando de sobrevivir en las cuevas. Kurthnaga había tenido bastante acción para aquel día, probablemente, bastante acción como para lo que le quedaba de semana también. Ya que se había visto forzado a tener que pelear contra aquellos inciertos enemigos que todavía no tenía ni idea de porque les atacaban, al dragón negro le hubiera gustado poder haberlos eliminado de una forma definitiva... ¡Odiaba pelear! Pero más odiaba ver como unos seres intentaban quebrar la tranquilidad que tantos siglos su padre había conseguido establecer en su país, Kurthnaga no estaba dispuesto a ver como intentaban arrebatar algo tan importante para los dragones. Era un dragón negro ¿verdad? Debía proteger a los suyos, fuera de su alcance se habían quedado muchas cosas importantes, quizás era el momento de afrontar sus miedos y a pesar de ello, continuar peleando por lo que era importante.

-Ah... Pero no quiero ser una carga... - Realmente no tenía mucho donde oponerse, porque Reyson ya le estaba ayudando a mantenerse en pie nuevamente y Kurthnaga no tenía demasiadas fuerzas como para andar por si solo por el momento. Solo quería dormir; los párpados le pesaban demasiado y sentía un agotamiento mayor en el cuerpo que la última vez que peleó contra los emergidos con aquel extraño beorc pelirrojo. En cierto sentido, estaba orgulloso de que hubieran podido superar aquella situación sin terminar gravemente heridos pero tenía admitir que quizás si se había sobrepasado en lo que estaba acostumbrado. Intentó con las pocas fuerzas que le quedaban, levantarse y andar hacía la ciudad con la ayuda del otro príncipe.  - Si no puede conmigo, solo dígamelo. No tendrá ningún sentido si ninguno de los dos puede mantenerse en pie para seguir andando.

No podía evitar sentirse como un quejica en aquellas situaciones aunque sus palabras fueran de no querer suponer un obstáculo, porque Kurthnaga sabía que si educación o su raza hubiera sido otra, podría encontrarse fácilmente superando aquellas adversidades. Pero no era más que un niño dragón el cual se había pasado toda su vida refugiado por los muros del palacio de Goldoa y bajo la vigilancia de la mirada de su Padre; no estaba previsto que nada malo como aquello pudiera suceder.

-Tiene sentido... Después de todo, los emergidos solo constan de beorcs en su ejercito. ¿Begnion está atacando a los laguz? ¿Porqué? - Era una pregunta de lo más estúpida y se daba cuenta de ello después de haberlo expresado en voz alta, pero estaba demasiado cansado como para pensar las cosas antes de decirlas en realidad. Sinceramente tampoco es que conociera en sus carnes toda la disputa entre laguz y beorc que podía existir en otros territorios, ya que era uno de los efectos que las políticas de su padre y no era como si de una manera directa hasta la llegada de los emergidos le hubiera influido. También se sentía algo confuso de que se hubieran visto como un blanco, cuando durante siglos sus relaciones exteriores habían sido nulas. - De todas maneras... ¿Qué tengo yo que ver en todo esto? Me refiero, no puedo hacer nada para cambiar lo que está sucediendo aunque quisiera. - No tenía el valor como para enfrontarse a su padre y darle una opinión diferente a la suya. Tampoco es como si el príncipe dragón quisiera que Goldoa se convirtiera en un campo de batalla sangriento, pero tampoco podían seguir con los ojos cerrados a su alrededor...

- Eso me recuerda... ¿Podríamos no dirigirnos a palacio? Quiero decir, la ciudad está bien, pero no quiero tener la mala suerte de encontrarme a mi padre en este momento y que vea el estado en el que me encuentro... - No le infundía temor como tal, pero estaba asustado porque si tenía que afrontar la realidad de que estaba viajando fuera del país e incluso había peleado   y se había visto envuelto en situaciones peligrosas, no sabía como su padre se lo iba a tomar. No era como si pudiera esconderlo toda su vida, pero por el momento lo intentaría por todos los medios posibles hasta que fuera de lo más evidente.
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 05, 2016 6:38 pm

Por supuesto que habría querido cargar al joven príncipe y llevárselo de allí al vuelo, habría sido mucho más rápido y más conveniente en todo sentido, pero no era algo que pudiese hacer. Ir a pie y de ese modo, intentando serle de apoyo, tampoco era lo más simple, pero no diría que era una carga. Negó con la cabeza inmediatamente y sin abrir el asunto a discusión, bastante severo respecto a oír palabras como esas de sus personas apreciadas. - No es nada, Kurthnaga. Iremos con calma y con eso será suficiente. El camino es seguro ahora, no hay motivo para llevar prisa o agotarnos de sobra. - La única urgencia realmente era que ambos pudiesen dormir y reponerse, pero bueno, descansaría cuando descansara.  

Paso a paso. Una cosa a la vez. La primera era vigilar un poco los pies del dragón negro, cerciorándose de que pudiese caminar sin ir tropezando, que tuviese las fuerzas para al menos continuar poniendo un pie frente al otro. Contando con eso, sabía que las cosas no estaban tan mal como podían estar. Simplemente dejó que fuese el ritmo del agotado príncipe el que le marcase a él con cuanta prisa avanzar. Volvió la vista al frente, al largo camino en las llanuras y la distante forma de la alta muralla que rodeaba toda la ciudad de Goldoa. Eventualmente llegarían. Si era práctico al respecto, lo cierto era que le servía un tiempo más a solas con Kurthnaga, pues una vez que se adentraran en la ciudad o se aproximasen siquiera al palacio, veía bastante difícil que hablase sobre tan delicados y conflictivos temas como aquellos. La sombra del rey siempre parecía pesar sobre el príncipe. Si quería plantearle a Kurthnaga cualquier asunto, estando lejos del palacio y del progenitor era el único modo en que le parecía viable hacerlo.

Y según entendía por sus palabras, había asimilado la realidad vista aquel día. No tuvo problema respecto a responder sus simples preguntas, aunque lo hizo con un resoplido y una voz apresurada. - Hmm. No les han faltado motivos en el pasado, no creo que necesiten motivos nuevos ahora. El mismo motivo por el que empezaron con mi reino, asumo... - ¿Qué motivo era ese? Ninguno en particular, hasta donde sabía. Sólo ser laguz y estar viviendo demasiado cerca. Territorio, si quería encontrarle una explicación más lógica. A fin de cuentas, no importaba. - Sea por lo que sea, es algo que está sucediendo. No estoy pidiendo nada de ti, en exactitud pero... ¿deseas hacer algo al respecto? ¿Lo harías, de tener claro el camino a seguir? - Preguntó con algo más de lentitud, planteándose con paciencia en lo que la requería. - Si es así, hallaremos algo, estoy seguro. Es lo que yo pienso hacer, al menos. Pero son asuntos para pensar largamente. Ahora toca descansar, nada más. -

En gran parte porque él mismo no sabía bien qué hacer. Algunas ideas surgían, pero seguía siendo sólo él, quizás ahora con un par de compañeros pero... no era como si controlara a la Alianza Laguz a su antojo. Quizás ahora pudiese hacerse de algo más de influencia, pero...

Las palabras de Kurthnaga le recordaron nuevamente hasta donde podían llegar. Entendía a la perfección lo que le preocupaba, por lo que no pudo hacer otra cosa sino asentir. - Comprendo. Conozco algunos buenos lugares en los puestos de vigía sobre la muralla, son sitios tranquilos, es placentero... no es mi lugar decirte cuando regresar a casa, así que puedes tómate tu tiempo. Hoy ya ha sido bastante ajetreado, ¿no? - Suspiró. Con el terreno tan llano por delante era fácil ver la muralla de la ciudad y sólo dirigirse hacia allí, pero las distancias no eran tan cortas. Tomaría un rato.

Spoiler:
//¿Vamos cerrando? >:3
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Kurthnaga el Lun Jul 18, 2016 4:42 am

Era cierto que no tenían ninguna prisa, no era necesario llegar pronto a su destino así que en realidad no importaba el tiempo en el que tardasen en llegar a la ciudad, Kurthnaga no podía evitar darle la razón internamente al príncipe Reyson. Pero la realidad es que ambos estaban cansados por la pelea en la que se habían visto involucrados y no le gustaba que el príncipe blanco todavía tuviera que cansarse todavía más, pero no había ninguna otra opción y el dragón negro en el fondo agradecía tenerle a su lado. En aquel momento, solo quería dormir... pero era una total imprudencia, más cuando habían acechado emergidos por la zona, aunque pareciese que ahora no iban a volver en una temporada. Pero a pesar de su cansancio tenía que dar un pequeño esfuerzo, volver a la ciudad, paso a paso, intentando no caer y hacerse más daño. No debía preocuparse porqué sucedería después, una vez llegase a la ciudad, ya buscaría una forma de entrar a palacio sin ser detectado y no tener que excusarse por su lamentable estado.

A pesar de las palabras de Reyson, a Kurthnaga no le acababa de cuadrar porque los beorcs tenían que imponer lo que querían por medio de las batallas... Habían otros medios diplomáticos para solucionar cualquier tipo de problema por medio de la palabra, aunque viendo el odio que Begnion parecía tenerles, el dragón se decantaba más por seguir más con la legislación de su padre y no tener contacto con ellos: no quería problemas, pero si les enviaban tropas como en aquel momento, no podían quedarse sin hacer nada. - Lo cierto es que si quiero hacer algo... - Pero tenía sentimientos encontrados por querer hacer algo y no por ello involucrar a su padre y a su país en general, la monarquía de Goldoa no estaba pasando por el mejor momento, precisamente. - Pero no me juzgue, tengo mis motivos para pensar de esa forma... Si pudiera hacer algo al respecto, me gustaría hacer algo, sí. Pero como Kurth, un viajero, no como Kurthnaga, príncipe de Goldoa.

Suponía que Reyson encontraría alguna forma de conseguir actuar en contra de los enemigos que no paraban de acecharles últimamente, después de todo, sabía que el príncipe garza se desenvolvía muy bien en el mundo exterior... había sido capaz de recopilar información que probablemente a Kurthnaga le hubiera conseguido mucho más tiempo físico de conseguir. Por su parte, no tenía ninguna idea de como proceder, porque era algo que en su mente parecía demasiado grande para un dragón pequeñito como él. Aunque si las cosas se torcían, sabía que había un pequeño grupo de dragones con los que podía contar y así no tener que molestar a su padre, de todas formas, después de haber vivido tantas décadas con la idea de un país con valores sobre la tranquilidad le asustaba poder pensar que una guerra por culpa de los beorcs no era una idea tan descabellada. Y odiaba pensar que podía ser posible.

Asintió levemente también. - Últimamente.... han sido los días más ajetreados de toda mi vida. Es difícil pensar en que las cosas parecen que ahora en adelante van a ser de esta forma. Aunque por hoy solo necesito descansar un poco, no quiero preocupar a los demás si me ven así de agotado. – Aun así, probablemente se pasase los próximos días durmiendo todo lo que pudiese sin parecer sospechoso. Todo estaba cambiando a un ritmo demasiado rápido como para poder asimilarlo, pero por el momento solo se preocuparía por llegar a la ciudad y refugiarse en la vida que estaba acostumbrado.

Off:
Vamos cerrando, sí <3
Léelo y si quieres lo mandamos a cerrar o si quieres haz una última respuesta, como tu veas.
Kurthnaga
Kurthnaga
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Royal Black Dragon

Cargo :
Príncipe de Goldoa

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [2]
Elixir [3]
Sangre de Dragón de Tierra
.
.
.

Support :
Jafar Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Iwzg0SR

Especialización :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Expiration_2

Experiencia :
Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Fy4uE7I

Gold :
3412


Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Invitado el Lun Jul 18, 2016 8:33 pm

Lo que Kurthnaga finalmente decía era exactamente lo que había querido obtener, de todo ese asunto. No importaba si toda Goldoa no estaba convencida, no importaba si nunca pudiese serlo. Al menos, Kurthnaga estaba con él en ese asunto. Otro de los príncipes de la Alianza le entendía, le creía respecto a lo que los humanos estaban haciendo. Con eso era suficiente, por el momento. Miró al frente con una tenue sonrisa, comprensivo.

- Por supuesto, aunque... ¿'Kurth'? No es exactamente un pseudónimo, joven viajero. - Comentó, fuera de toda seriedad. Nadie en el mundo de allí afuera conocería a la realeza de Goldoa, seguramente, y los dragones tenían la ventaja de poder disimular lo que eran con más facilidad que un ave como él, cuyas alas eran tan complicadas de ocultar. Probablemente estaría bien. De cierto modo, le enorgullecía y enternecía imaginar al príncipe salir de ese modo, viajar por su cuenta y ver todo lo que por décadas apenas había conocido. Imaginó que sería un intimidante emprendimiento, mas era uno bueno. Dio un par de suaves palmadas en su hombro, intentando mantener a raya cualquier ansiedad en el asunto, y respondió con cierto aire optimista. - Veremos lo que podemos hacer. Algo surgirá, te lo aseguro. -

Aún no tenía grandes ideas al respecto, pero había tiempo, ya las tendría. Una mirada más cuidadosa a Begnion seguramente se las diese, o una consulta con laguz más políticamente entendidos que él. Se dedicaría a ello después, después de asegurarse que el príncipe de Goldoa se hallase a salvo y se recuperaría. Si continuaba de a pasos lentos, cuidadoso en la forma de distribuir el peso, no era tan difícil seguir. Sólo debía de ir lento. Habría preferido poder darle ya el merecido reposo al más pequeño, pero no había mucho más que pudiese hacer por él sino continuar.

Entendía el sentimiento que le aquejaba, no de una forma personal, pero lo entendía lo suficiente como para empatizar. Aquellos días se habían tornado extrañamente complicados para todos, más de lo que las últimas décadas habían sido para Reyson. - Son épocas oscuras las que corren fuera de estas montañas, Kurth. Lamento que sea así y que haya llegado a nosotros, los días ajetreados estarán continuando un poco más... pero hallaremos modo de ponerles fin. Las cosas regresarán a la normalidad, al final de todo esto. - Aseguró mientras, paso a paso, avanzaban por la inmensidad de las llanuras. Siluetas diminutas en aquel enorme paisaje.

¿Regresarían realmente a la normalidad? En el fondo, no tenía la más menor idea. Aún si decidían defender lo suyo y expulsar a los invasores, estarían entrando en un conflicto sin precedentes con los reinos humanos que les rodeaban. Y si eso sucedía, verdaderamente no podía asegurar que el mundo terminase tal y como había sido antes. Pero era lo que debía de hacerse, desde el punto de vista de la garza. Y prefería lidiar con ello, que permitir que mayores tragedias cayesen sobre la Alianza.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña] Empty Re: Valiente garza, temeroso dragón [Priv. Reyson] [Campaña]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.