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Mensaje por Shinji el Vie Sep 04, 2020 11:45 pm

Shinji
Cat
”You’re all you have. Did you never learn to like yourself?”
“But for that, I’d have to know who I am in the first place.”

Datos
Nombre: Shinji.

Edad: 62 años.

Clase: Cat.

Especialización: -

Afiliación: Begnion.

Ocupación: Jornalero, músico aprendiz.

Personalidad
El carácter de Shinji es peculiar en un gato laguz. Dócil, carente de orgullo o fiereza, no parecería ser uno si no fuera por las orejas sobre su cabeza y la cola a su espalda. Más bien es amable al punto de la falta de asertividad, apacible, gentil de carácter, además de retraído; la clase de presencia que no se impone ni se molesta en expresar lo que está pensando y simplemente se desenvuelve considerado, fácil para congeniar pero esquivo respecto a profundizar. Ante confrontación o dificultad, contrario a casi todo miembro de su especie, tiene una facilidad excesiva para rendirse y sentir las cosas como carentes de sentido de todos modos, desconectándose constantemente de situaciones y personas.

Esto se debe a que pasar más de la mitad de su vida fuera de Gallia, trabajando bajo beorcs de joven, hizo que no desarrollara muchos de los rasgos y costumbres de su raza. Al contrario, hay algunas con las que simplemente no se hizo compatible, como la violencia como parte de la naturaleza. Sin llegar a crecer cazando y sin usar mucho su forma animal, la idea de lastimar a otro ser le es tan horrenda, le llena de tanta culpa y temor, que no es capaz de matar siquiera por alimento. También es la causa de que simplemente ya no pueda transformarse. Desde luego que tiene instintos, pero los mira o con rechazo o con cautela y los esquiva si puede. Constantemente cuestiona la forma en que debería ser, o la que podría si se sintiera capaz, o la que haría que encajara mejor con sus congéneres o fuera aceptado por los humanos, pero aún no halla lo que parezca encajar del todo. Aún ahora, sigue buscando su sitio y en cierta forma definirse a sí mismo.

Lo único que tiene absolutamente claro, y que nunca traiciona sin importar la presión, es que desea vivir una vida en que no deba dañar a ningún ser, lo más alejado que pueda estar de la violencia en general. Lo cierto es que su fiereza interior y sus instintos existen, sólo está reprimidos, para terminar expresándose de formas poco sanas en situaciones límite o durante exabruptos emocionales; cosas que evita todo lo que puede. A fin de cuentas, es demasiado empático y ha experimentado ya que si hiere, quien sufre más largamente es él después. Aunque le sea difícil definir sus propios deseos y objetivos, dudando hasta de tenerlos, ese deseo de pacifismo es un hecho claro.

Su naturaleza, desde luego, implica un grado de soledad. Demasiado distinto para vivir entre humanos normalmente, muy poco laguz para Gallia. Shinji se halla convencido de que es lo que le sienta más cómodo, pero el hecho es que es más feliz en compañía, con la validación de otros, por lo que es un poco dependiente y de rápido apego. Fuera de las complejidades de su personalidad es bastante impresionable, rápido de asustar o avergonzar, en suma sensible, pero bien intencionado y en cierta forma hasta puro de sentimiento.

Historia del personaje
Como la mayoría de miembros de su raza, Shinji nació y fue criado a través de la primera infancia en Gallia, de la que tendría pocos pero buenos recuerdos. La dejaría demasiado pronto como para más que eso, pues fue también temprano que resultó atrapado, él y otra media docena de felinos, por contratistas que recolectaban laguz vulnerables para el mercado de esclavos de Begnion. Como poco más que un cachorro, su captura no fue difícil ni necesitó ser violenta, y siendo metido rápido en un lugar oscuro al que también terminaron poniendo otros adultos de su manada, la resistencia ni siquiera cruzó por su cabeza, sino tan sólo la confusión.

La naturaleza del asunto se reveló a su entendimiento más adelante, cuando la captura fue separada entre los dóciles, los salvajes y los inservibles para mercado. Shinji, claro, caía en la primera categoría. Junto con otros especímenes, ya de distintas razas y orígenes, terminó en una casa de contrabando donde los mansos y discretos eran mantenidos con relativo buen cuidado, mientras se tasaba valores y se buscaba compradores.

Eventualmente, sería vendido con un puñado más de laguz y unido a un grupo de peones comunes, para componer la servidumbre de una propiedad. Trabajó en una casa, luego en otra; los laguz eran la mano de obra más regia para trabajo físico por lo que costaban y lo que luego rendían, si bien Shinji en particular, al ser joven, no hacía trabajo especialmente pesado. Más comúnmente, terminaba sembrando y cosechando. Pasó de manos siempre en el bulto de esclavos, sin destacar realmente y por sobre todo, sin dar problemas.

El hecho era que había sido tomado de Gallia en la fase en que tan sólo jugaba a la captura y cacería y observaba a sus mayores hacer el trabajo real por la manada, antes de desarrollar verdaderos instintos de ataque. Aún entonces, había sido un gato dócil, intimidado por las peleas y todavía enfrentándose con gran dificultad a la muerte de otros animales. En el tráfico de laguz, por supuesto que no había nada de eso. Los instintos se controlaban y amonestaban. Los suyos terminaron de quedar enterrados, reprimidos, hasta rechazados y temidos por el mismo gato cuando intentaban salir a superficie. De allí su complacencia, su incapacidad de pensar en hacer algo extremo y tendencia a sólo aceptar lo que ocurriera a continuación. No necesitaba mucho y la situación no era tan mala como para no poder vivirla, realmente.

Incluso había algo que le gustaba. Naturalmente sólo eran propiedades de muy buen pasar las que tenían laguz como su mano de obra, y en la que Shinji trabajaba, era bastante común que hubieran fiestas y reuniones con músicos. A los dueños probablemente sólo les gustaba, porque oía música incluso en días comunes a la hora de la cena. Ponerse lo suficientemente cerca como para escuchar o llegar a mirar era su pasatiempo y su gusto.

El tiempo en esa vida terminó con la llegada de los emergidos. La casa cayó rápidamente en desgracia, los dueños debían partir a refugiarse en la capital y algo debía ocurrir con la servidumbre, no la humana que podía ser despedida y ya, sino los laguz que era ilegal tener. Antes de que el nerviosismo al respecto se propagara, sin embargo, la guerra ya llegaba hasta ahí, los dueños huían aprisa y todos los habitantes del terreno también, dispersándose. Shinji se mantuvo con un par más de felinos, que tomaban enseguida un objetivo claro: volverían a Gallia. La situación era confusa, los atacantes que habían aparecido en Begnion se percibían extraños, distintos a cualquier otro humano, pero eso sólo era más motivo para apresurarse de regreso a casa. No estaban demasiado lejos de la frontera y no tardaron más que unos días en cruzarla.

Shinji había vuelto a Gallia. No por su propia valentía ni mucho menos, pero allí estaba, agradecido y aliviado. Pero aquel no era el final de la ruta. Por más que estuviera esperando que lo fuera, no tardó en caer sobre él una inquietud incurable. Era un adolescente en edad laguz, sin embargo había vuelto más manso de lo que se había ido. No podía matar por su comida, por mucho que viera a los otros hacerlo. El impulso de cacería le daba nauseas, el olor de la sangre y la carne le hacía agua la boca como a todos, pero se sentía horrorizado consigo mismo constantemente. No lograba entrar en la jerarquía de la manada, sin competir, temeroso de agredir, simplemente se dejaba caer al fondo de la cadena. No se transformaba. No se adaptaba como los que habían venido con él lo hacían. La comunidad le trataba bien, culpaban a la experiencia de la captura tan temprana por su estado y no lo excluían de la manada por ello, pero no había punto. Shinji no era como ellos, eso resultaba claro. No encajaba.

Sin saber qué más podía hacer consigo mismo, decidió que lo mejor sería no estar allí. Era libre de regreso, ahora con su libertad realmente puesta en sus manos, y eso no sólo significaba estar en Gallia, sino poder ir donde quisiera. Quizás, hallar la forma de vivir que le diese paz. Una donde no estuviese tan cerca de la violencia todo el tiempo, tanto la de la guerra como la de la vida salvaje, donde sus instintos pudieran quedarse enterrados y él hallar algún equilibrio consigo mismo. No era un humano, no podría simplemente salir y ponerse a trabajar en algún terreno otra vez, pero tampoco podía vivir como un laguz, así que lo mejor que podía hacer era asumirlo, partir, intentar algo.

La guerra llevaba pocos meses de empezada, cuando partió de Gallia. Por los próximos meses viajaría por Crimea, tomando trabajos como jornalero en un reino donde no era necesario esconder su naturaleza, moviéndose e intentando aprender qué era lo que quería. Viajar así era solitario, pero le sentaba mucho mejor y en efecto, le traía creciente calma. Siguiendo el impulso de hacer algo que le agradara, algo con lo que pudiese sentirse bien, el felino se dejó llevar por su interés en comprar instrumentos musicales con los que estuviera familiarizado o recoger algunos que pareciera que podía reparar, tomando la práctica como su pasatiempo. Por aquel entonces, tenía ya claro que no soportaba dañar a otros seres y mientras esquivaba la guerra lo mejor que podía, ampliaba el rango de su viaje, persiguiendo lugares más estables.

Tuvo compañeros ocasionales de viaje, los que estuvieran moviéndose por su misma ruta a la vez o buscando compartir medio de transporte, mas sólo 1 estable: una garza que conoció en territorio daeinita. Por primera vez, alguien que parecía comprender su situación sin reparar siquiera en que era un gato, y le era enteramente gentil. Shinji viajó con él semanas enteras, demasiado aliviado en su compañía como para pensar en despedirse hasta que la guerra lo hizo por ellos, perdiéndoles en una de las muchas separaciones de sus jornadas. Fue sólo por ese motivo, la búsqueda de un compañero que le preocupaba, que Shinji debió acercarse y mantenerse más próximo al creciente caos por largos períodos, y aprender aunque no lo desease las noticias cada vez más increíbles de la plaga emergida.

Eventualmente, consiguió volver a encontrarse con la garza. Encarecidamente le cuidaría y acompañaría de allí en más. Y aunque de inmediato le apartó de todo frente peligroso y retornó a su decidida evasión de toda la guerra, manteniendo su pacifismo, sus orejas no se cerraron a las noticias que seguían surgiendo. Pronto, podía ser que la guerra se terminara.

Extras
- No puede tomar su forma animal, sólo permanecer como está, con su aspecto humanoide dotado de orejas y cola. El rechazo que tiene a la violencia, el temor de hallarse a sí mismo agrediendo a otro ser y la estrecha relación que estar en forma animal tiene con eso, se lo impiden desde un nivel psicológico.

- Sus marcas tribales son leves y están dibujadas en su torso, sin tener tantas como para que se vean fuera de la ropa. Las que tiene son trazos a ambos lados de su pecho y por sobre sus costillas.

- La música es la primera cosa que pudo reconocer que le gustara, a él, por su propia consciencia, sin ser algo que otros pusieran delante suyo y que tuviera que aceptar. Por eso, cuando se vio a solas con su libertad y debió pensar en qué quería hacer, lo primero que se le vino a la cabeza fue seguir escuchando música.

- Sabe tocar algunos instrumentos, mientras sean de cuerda, pero los que posee y carga consigo son una lira y una viola. La viola está sin arco, bastante maltrecha al ser de una feria de segunda mano y necesita arreglarla bastante para tocarla. En cambio, la lira es su siempre confiable, que ya sabe muy bien cómo mantener y reparar.

- Aún le falta bastante crecer, es más bien menudo y mide sólo 158cm.

- Tiene un gran talento para encontrar objetos de valor, o más bien, la simple cualidad de viajar mucho, mirar al suelo a menudo y parar en los restos de asaltos o campos de batalla que se tope, encontrando más de alguna moneda y demás.

- Aunque no se transforme, en sus peores momentos es capaz de utilizar sus propias manos, aún sin garras de las que valerse, o sus colmillos. Es algo que ha descubierto en altercados en los caminos o al haber sido identificado cuando aún era nuevo y descuidado al viajar. No obstante, siempre ha terminado huyendo, aferrado a su pacifismo.

- Es concienzudo y ordenado con sus pertenencias.

- Si bien no tiene estómago para la violencia, la sangre y la carne en sí las puede soportar. No es que esté en contra de comer carne tampoco, una vez que algo muere, ya sólo es eso.

- Tiene gran amor por el cielo nocturno y el cosmos. La sensación de grandeza y eternidad le dan paz y la contemplación del cielo le reconforta.

- Le teme a los grandes cuerpos de agua, pues es muy malo nadando.

- Es bastante autosuficiente, en el sentido en que puede buscar alimento o cocinar, reparar sus propias herramientas y manejarse en viajes de largas distancias. Ha aprendido también a tener la sensatez de llevar siempre capa o pañuelo sobre las orejas y no quedarse tiempo en localidades poco amigables hacia los laguz.

- Puesto que la sensación de soledad le abruma en cada momento desprevenido, se apega con extrema rapidez a las personas que le muestren alguna amabilidad.

- Cuando practica con algún instrumento, en privado, a veces canta para sí. Pero es algo demasiado vergonzoso como para hacerlo ante otros.

Procedencia
Nombre: Shinji Ikari.
Procedencia: Neon Genesis Evangelion.

Shinji & su garza
Shini 1
Shinji 2
Gato descansando a la sombra
Shinji & su garza 2


{ Shinji, a cat without claws } Firmaprovisoria
Shinji
Shinji
Afiliación :
- Begnion -

Clase :
Cat

Cargo :
Jornalero, músico aprendiz

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
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Support :
None.

Especialización :
{ Shinji, a cat without claws } ZcpjN7L

Experiencia :
{ Shinji, a cat without claws } Jm5byz1

Gold :
521


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{ Shinji, a cat without claws } Empty Re: { Shinji, a cat without claws }

Mensaje por Marth el Sáb Sep 05, 2020 10:27 am

• Ficha aceptada •

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M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:
{ Shinji, a cat without claws } 5SuOmoZ

{ Shinji, a cat without claws } 2hzhmok

{ Shinji, a cat without claws } Yuri10

{ Shinji, a cat without claws } Mejor-10
Marth
Marth
Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord | Pegasus Knight

Cargo :
Emperador de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Lanza de bronce [1]
.
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Support :
Eliwood { Shinji, a cat without claws } Iwzg0SR
Eugeo { Shinji, a cat without claws } JEIjc1v

Especialización :
{ Shinji, a cat without claws } LmfEWd3{ Shinji, a cat without claws } DEZKvV0

Experiencia :
{ Shinji, a cat without claws } 2aYlcp6

Gold :
1933


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