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Mensaje por Zoe el Jue Oct 24, 2019 10:52 am

Zoe
Laguz
Encuentra lo que amas y deja que te mate. Deja que consuma de ti tu todo.

Datos
Nombre: Zoe, pero también se le conoce como “Lirio Blanco”.

Edad: 27 años

Clase: White Dragon

Afiliación: Goldoa

Ocupación: Cazarrecompensas y, en momentos de necesidad, prostituta.

Personalidad

"Deja que se adhiera a tu espalda y te agobie hasta la eventual nada."

Como primer punto destacaría esa profunda necesidad que tiene de cuidar a los demás; una cualidad en parte alimentada por su propio sentimiento de orfandad y en parte por su propia esterilidad. Es sumamente amable, generosa, atenta y servicial; suele transformar las necesidades ajenas en máximas incuestionables dónde arrodillarse y rendir pleitesías, siempre con una sonrisa. Prefiere escuchar y estudiar su entorno, antes que emitir una opinión o sugerencia. Es del tipo de personas que les gusta construir soluciones desde el silencio, con acciones y sin ningún tipo de atribución (más por pragmatismo que por nobleza, ya que para ella todo ser que habite en el mundo es parte de un mismo organismo cuyas buenas acciones repercuten sobre todos).

No obstante, a causa de su “vida pasada”, Zoe es una mujer muy insegura de sí misma que constantemente se siente sucia e insuficiente. Por lo que ese instinto maternal que proyecta sobre sus afectos suele derivar en obsesiones y conductas sobreprotectoras que rayan en lo tóxico. No es de extrañar que se vuelva muy controladora y contundente de un momento a otro, más aún cuando siente que reniegan de su presencia. Si bien es excelente lidiando con episodios de frustración a causa de sus errores, errores de otros, o hasta enormes pérdidas materiales, el rechazo (ya solo en su concepto) es para ella una tortura insoportable con la que no puede tratar sanamente.

La analogía de “por sus venas no corre sangre, corre fuego” resulta particularmente acertada en su caso. Es una mujer de excesos irrefrenablemente atraída hacia la violencia y el sexo. Por más que quiera construir una realidad pacífica y productiva para todos, sería incapaz de evadir un escenario de confrontación. Ama desgarrar, golpear y asfixiar; enterrar las uñas en la carne, retirar piel a mordidas y, por supuesto, la sensación de sangre tibia sobre su lengua. También muestra la misma debilidad a la hora de sumergirse entre las sábanas y hacer suyo el cuerpo de otra persona. Es una mujer muy física, que pese a tener ademanes suaves y moverse con la ligereza de un paño de seda que ondea en el viento, tiende a invadir espacios personales en busca de contacto directo, aunque sea un mínimo roce de dedos.

Pero nada de lo antes mencionado refrena sus recurrentes instancias reflexivas consagradas a la introspección y el autoanálisis. Antes de juzgar a nadie por nada, mira hacia dentro de sí. No tiene miedo a enfrentar sus propios demonios, cree tener un diálogo equilibrado con sus culpas y, a su vez, trata de que estos dos aspectos no generen más defectos en ella de los que ya tiene. Está entregada en carne y alma a la sisífica faena de enmendar todo el mal que causó, tragar las innumerables consecuencias de sus errores y procurar un poquito de paz en los corazones de quienes se crucen con ella.

Toda sus acciones parten siempre de la mejor intención, aunque las ejecute de maneras torcidas. Realmente quiere aportar su granito de arena para lograr hacer de éste mundo un lugar mejor, en donde reine la solidaridad, el amor, y las conductas constructivas.

Un lugar en donde seres como ella se limiten a existir como un mal recuerdo y no puedan lastimar a nadie jamás.



Historia del personaje

“Deja que te mate, y deja que devore tus restos.

Las circunstancias que rodearon a los padres de Zoe al momento de su nacimiento distaban de ser favorables. Su mamá, una sastre con más de 60 años de experiencia, y su padre, un herrero de manos grandes y destacablemente fuertes, carecían de los recursos que se necesitaban para poder competir en un mercado donde reinaban productos de factura sofisticada y resistente. Debieron adaptarse a las circunstancias ofreciendo sus servicios a un costo tan bajo que a duras penas les daba para reponer materiales y cubrir sus necesidades básicas. Sin embargo, aún con esas, durante el tiempo que Zoe estuvo a su lado no le faltó absolutamente nada. Sus padres la amaron incondicionalmente y trazaron nuevas estrategias para mejorar su situación. Querían que la niña, al crecer, tuviese un espectro mucho más amplio de posibilidades de las que ellos jamás tuvieron y que fuera tan feliz como se podía ser en la vida.

Lamentablemente ésta situación dio un vuelco inesperado durante la primera noche del tercer cumpleaños de la bebé. Un operativo criminal la arrancó de su cama mientras sus padres dormían y se la llevaron lejos de las altísimas murallas de Goldoa. Casi enseguida fue vendida al líder de una agrupación mercenaria, que hace tiempo buscaba hacerse con un laguz de bebé para poder “moldearlo” mentalmente a su gusto y criterio.

Cabe destacar que durante lo que duró esa maniobra ( mes y medio) Zoe pasó la mayor parte dormida debido a las sustancias que le suministraban junto con la comida. Apenas tuvo tiempo de asustarse por no estar en su cama, dentro de su casa, con su familia. No pudo pensar con claridad en ningún momento, y hasta cierto punto esas sustancias narcolépticas le afectaron tanto que al cabo del primer año lejos de sus padres llegó a pensar que cualquier cosa sucedida antes del secuestro solo pertenecía a un sueño.

Desde un primer momento todos los integrantes de esta agrupación nómade empezaron a actuar como si ella fuese una hija legítima de su líder; la criaron con mimo, la educaron y la entrenaron con estudiado criterio entendiendo su condición. Jamás se le permitió tocar un arma, todos los días podía jugar con el integrante más joven, y su nueva cama siempre estaba a la vista del líder. Junto a ellos aprendió a cazar, andar a caballo, cocinar, leer, escribir (estas dos últimas de un modo muy básico y solo la lengua común), como provisionarse, organizarse y tratar con diferentes gentes. Con el tiempo cada gesto de cariño dedicado a ella dejó de verse como una inversión a largo plazo para domesticar a una bestia; todos los implicados en el asunto empezaron a quererla de verdad y, al cabo del tiempo, acordaron que cuando se refiriesen al pasado de Zoe lo harían bajo la consigna de “ la niña que salvaron del mercado negro” y no “el dragón que compraron”. Zoe, por su parte, también los incorporó como una familia, pese a que con el paso de los años pudo rescatar de sus memorias la imagen de su mamá y de su papá. Por que si había algo que tuvo clarísimo desde el principio era que nadie en la agrupación era como ella. Era la única que tenía sus orejitas en punta, la única con marcas en la cara (bajo el flequillo) que no se salían con agua, la única que sentía la garganta hirviendo sin tener fiebre o dolor, o la única que, en todos sus sueños, invariablemente, era testigo del volar, los lapsos de ira, o los momentos de alegría de enormes bestias cubiertas de escamas.  

No fue hasta sus 13 años que entendió que ella también era una de esas bestias, ya que en ese momento, y después de haber conectado con algo profundo y delicado dentro de sí misma durante una una sesión de meditación reglamentaria, adoptó la forma de una lagartija con alas que en aquel entonces no sobrepasaba el medio metro de altura. Se asustó, porsupuesto, casi al momento volvió a su forma humana después de ver su cara reflejada en un charco, pero también se sintió tan plena y libre que al cabo de un mes repitió la experiencia.

Cuando cumplió 15 años se animaron a incorporarla en la dinámica de su “oficio principal”. Para ese entonces Zoe se había convertido en una muchacha muy bonita, que psicológicamente coqueteaba más con el concepto de una princesa traviesa que se había escapado de su castillo que con una mercenaria educada desde sus inicios para el combate. Aún con esas, su participación en cada misión asignada (menos las que requerían espionaje o tipo alguno de discreción) marcó la diferencia transformándola en un elemento indispensable de cada dinámica. Zoe se sentía cómoda sumergida de pleno en la violencia. Matar jamás le gusto, pero si golpear, arañar y quemar porque ella misma disfrutaba haciendo frente a ese tipo de sensaciones. Adoraba estar rodeada de hombres y mujeres de guerra, hacer feliz a su familia y cuidarla de primera mano. Pero con el tiempo (probablemente a una persona un pelín más despierta o inteligente se hubiera dado cuenta antes) empezó a entender que no todas las misiones que les encomendaban eran justas y que el único criterio que regía las elecciones de su papá adoptivo era la de entregarse al mejor postor.

Entonces hubieron encomiendas cuya conclusión dejaron un resabio muy desagradable dentro de su boca, como la vez que tuvieron que asesinar a una familia de nobles en Daein y prender fuego su castillo. Hasta el día de hoy recuerda la sensación espantosa que le quedó en el estómago después de cumplida la encomienda, la certeza de “esto no estuvo bien y yo no me opuse” se le clavó en la cabeza como si se tratase de una corona de espinas que jamás se pudo quitar. Claro está que no siempre se trato de amargarle la vida a gente buena solo porque había una persona muy poderosa dispuesta a pagar por su cabeza (al menos hasta donde tenía entendido), la mayoría de las veces la cosa solo consistia en que proteger pueblos de una amenaza x, acabar con criminales mientras eran contratados por otros criminales, o hasta eliminar bestias enormes y peligrosas.

No obstante, lo cierto fue que, a largo plazo, esa “corona de espinas” (alimentada por la culpa que crecía en el cumplimiento de las misiones que ella encontraba como “incorrectas”) le apretó tanto que termino por la lastimar la percepción sobre la vida, sobre ella misma y el cariño que sentía hacía su familia.

Este panorama empeoró con el surgimiento de los emergidos. En el instante en el que los miembros de la agrupación se dieron cuenta de que todas las regiones que conocían estaban siendo asoladas por un mismo mal, alzaron peligrosamente sus precios a una cota que bien sabía que sería inalcanzable de llegar para las villas o pueblos más humildes; siquiera planteando un precio más pequeño para aquellas gentes con las que habían construido un vínculo por repetir zonas en sus interminables viajes, o para los integrantes de un país en condiciones criticas.  Zoe fue testigo (y complice en su silencio) de como le negaban protección a incontables personas que se mostraban incapaces de costear sus honorarios. Contemplaron desde la distancias como pequeñas comunidades caían enteras bajo la lapidaria marcha de esos guerreros infernales que obedecían a una bandera extraña.

Aproximadamente un año después  Zoe se animó a confesar todas inquietudes, reflexiones y terrores al más joven de sus hermanos, pese a saber que tales pensamientos podrían ser delatados y firmemente castigados. Para su suerte, éste hermano no solo la escuchó y guardó el secreto de sus discrepancias, sino que él mismo pareció adoptar una postura más reflexiva y atenta con su entorno. Obviamente que ella jamás sabrá qué caminos siguió la mente de su compañero para llegar a la conclusión de que el mundo se estaba cayendo a pedazos y que solo estaban aportando a la destrucción, fragmentación y el empobrecimiento generalizado... pero cierto fue que durante una madrugada, cuando ya habían visto morir a una familia de agricultores con su casita aislada de toda muralla y protección, mientras ella juntaba sus poquitas pertenencias cuando todos los demás dormían, él apareció a su lado dispuesto a fugarse también.

Para cuando el sol despertó a todos los demás, se dieron cuenta de que ellos ya no estaban; lo único que encontraron fue una pequeña carta de despedida en dónde Zoe explicó como pudo las circunstancias de esta decisión.

Ella jamás supo si se lo tomaron bien, o mal, pero tampoco tiene la curiosidad (y la valentía) de averiguarlo en el hoy por hoy. Actualmente trabaja como cazarrecompensas junto con su hermano, ofreciendo sus servicios a cambio de un lugar donde quedarse en la noche, comida, objetos varios o bajo un precio tan reducido que hasta parece simbólico. Son nómades, y hay situaciones en dónde deben separarse temporalmente para abarcar más encomiendas.

No existe un solo día en el que no piense en su familia adoptiva, en el fondo los extraña muchísimo, pero la verdad es que no se arrepiente ni un poquito de su decisión. Actualmente se siente feliz, libre y en paz, utilizando como única brújula sus propios instintos.

Extras

“Porque de todas las cosas que te matarán, lenta o rápidamente, es mucho mejor ser asesinado por un amante.”
Su forma como Dragón:  

Cuando se transforma adopta la forma de una bestia de cuatro metros de altura, recubierta de blancas escamas nacaradas que, expuestas a la luz del sol, son capaces de reflejar matices tan delicados como lo son el rosa pastel, el amarillo lavado, el azul real o hasta el lavanda. Su cabeza es fina, con un hocico largo y puntiagudo; detrás de su nuca nacen dos enormes cuernos laterales y curvados. Desde el inicio de su cabeza, y durante todo el recorrido de su columna hasta el final de su prolongada cola, exhibe una cresta compuesta por una hilera de grandes “agujas” de hueso. Tanto sus dos patas delanteras, como las traseras, están bien equipadas con tres garras delanteras y una pequeña trasera (para mantener el equilibrio) cada una. También presenta un par de alas blanquísimas, enormes y pesadas, de las que religiosamente se apaña a la hora de atravesar terrenos hostiles.  

Por último, cabe acotar que bajo esta condición sus ojos adoptan un color rojo sangre. Esto, más allá de lo impresionante que pueda resultar visualmente, los convierte en su parte más vulnerable ya que no se trata  solamente de lo tierno que es este sector por norma general, sino que la ausencia de melanina los vuelve hipersensibles al calor y  la luz  (tanto mágica como natural, inclusive la que emite su propio fuego).

Por tanto, no es extraño que bajo esta condición Zoe se vea obligada a desplazarse (o hasta pelear) con los ojos cerrados, valiéndose de su olfato y agudo sentido de la audición.

Habilidades en general:

Más que por fuerza o agilidad, Zoe se caracteriza por su resistencia. Demora mucho en cansarse o sentirse abrumada físicamente por las circunstancias, aunque estas impliquen grandes cantidades de dolor.

Sus sentidos temporales y de orientación son excelentes, sumergida en la naturaleza se entiende.

Es especialmente buena haciendo masajes, pudiendo descontracturar la espalda más complicada en cuestión de minutos. Además, a esta pericia hay que sumarle el hecho de que también sabe fabricar aceites y ungüentos relajantes (no curativos).

Sabe y entiende cómo sobrevivir en terrenos inhóspitos con muy pocos recursos.

Debilidades en general:


Es muy fácil de desequilibrar emocionalmente: ya sea provocando a su conducta más feral y primitiva a la hora de pelear, como también extorsionarla con dolores ajenos. Zoe es una mujer de instintos por arriba de cualquier otra cosa.

Su fuerza como humana no es ni medianamente destacable.

Le tiene muchísimo miedo a la oscuridad.

El espacio tiene que ser realmente estrecho, pero es posible que desencadene un ataque de pánico por claustrofobia.

Le aterran las grandes y profundas extensiones de agua como el océano y grandes lagos (no así pequeñas lagunas o riachuelos).

Gustos:


Los perfumes, las joyas y los vestidos de factura delicada (que debido a sus circunstancias personales son una rareza).

La música, especialmente la emitida por instrumentos de cuerda.

Los días soleados y ambientes cálidos de aspecto acogedor.

Adora con todo su corazón estar a cargo de bebes, niños/as… o de gente en general.

Las frutas de textura carnosa como los duraznos, los melones y el mango.

El té.

Estar íntimamente con otras personas, sin distinción de género (aunque sí por edad, los adolescentes no le atraen bajo ninguna circunstancia).

Las confrontaciones y/o discusiones. Ama las facetas pasionales y de contraposición.  

Practicar caligrafía. Pese a su forma de vida Zoe aprendió a leer y escribir, y aunque su redacción dista de ser impresionante tiene una letra muy bonita.

Ama viajar y estar conectada a todo tipo de culturas. Poco a poco trata de adoptar una identidad propia ya que es involuntariamente una apátrida cultural y  siente que no pertenece a ningún sitio.

Disgustos:

Saberse estéril.

Ver triste a su hermano.

La soledad (en cualquiera de sus acepciones).

Las conductas abusivas sobre alguien vulnerable que no la está pasando bien.

Los emergidos.

Las bebidas alcohólicas.

Viajar en barco.

No entender una explicación o un tema en general.

No saber quién es su papá y su mamá.

Otros detalles:

Desde que fue arrancada de su cuna jamás volvió a entrar a Goldoa, la sola idea le genera un temor reverente.

Quiere buscar a sus padres pero no lo hace porque teme que la rechacen.

Sabe cuál es la expectativa de vida de los dragones y eso le produce vértigo, no se imagina que hará viviendo por tanto tiempo. Maneja la posibilidad de suicidarse el día que no tenga a nadie quien amar o sienta que ya cumplió con su propósito.

Mide 1,82 de altura y pesa alrededor de los 70-72 kg.

X Sus trastornos obsesivos más extremos pueden derivar en intentos de canibalismo, o en el canibalismo a pleno (si la víctima no ha tenido suerte). Esta mujer se alimentaría únicamente con la carne y la sangre de quienes ama sí así se lo permitieran.



Procedencia


Nombre original del personaje: Type 95
Procedencia:  Girls Frontline


Spoiler:
Zoe
Zoe
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
White Dragon

Cargo :
Cazarrecompensas, prostituta

Autoridad :
-

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :
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Experiencia :
— La noche es de los poetas... y de los que mueren de amor. | |  Zoe ID | |  Jm5byz1

Gold :
285


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Mensaje por Eliwood el Vie Oct 25, 2019 3:15 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenida!
No olvides pasar por el Registro de Físicos para reclamar oficialmente al personaje que ocupas.


Ficha | Relaciones | Cronología
Gracias a Roxy por el nuevo avatar!! <3


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Eliwood
Eliwood
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
espada de acero [5]
.
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Support :
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Lyndis — La noche es de los poetas... y de los que mueren de amor. | |  Zoe ID | |  JEIjc1v
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Experiencia :
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Gold :
287


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