Fire Emblem Rol
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Discord
Conectarse

Recuperar mi contraseña

FE:LW - Awards













TWITTER
afiliados



Crear foro

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Aran el Miér Jul 17, 2019 8:43 pm

Sus ojos se entreabrieron al percibir apenas las primeras, tibias luces del amanecer. Un aliento vaporoso escapó de sus labios al dar su primera bocanada de aire, apoyando sus brazos contra la colcha, para así poder erguir su torso por fuera de las sábanas. Sintió su cuerpo tensarse al ser expuesto, más no tardó en buscar abrigo para aplacar el punzante frío de la mañana. Aquella no había sido su primera, sino ya su segunda noche en Nevassa, capital de Daein. Se había quedado mucho más de lo previsto en la ciudad, cosa que había sido necesaria, dadas las circunstancias. No podrían haber sido peores, puesto que en su primer día en esas tierras había peligrado su vida a punto de temer por quienes lo esperaban allá en su lejana Etruria. Sin embargo, no podía estar más agradecido de la hospitalidad que su príncipe le había concedido tras sus esfuerzos.

Sus heridas habían ya sanado, aunque esa no hubiera sido la razón por la cual decidiera quedarse. Su voluntad yacía enteramente en el deber de continuar protegiendo a Daein, y tras aquella batalla no había podido descansar tranquilo hasta saber de la muerte de los últimos invasores que se habían atrevido a cruzar las defensas de Nevassa. Por este motivo había pedido para sí la habitación más humilde posible entre las barracas de la guardia, quienes al conocer sus actos no tardaron en recibirlo como uno de ellos, por mucho que a unos u otros les desagradara su origen. Teniendo un lugar donde descansar había llevado a cabo una multitud de rondas de vigilancia por cuenta propia, auxiliando a los ciudadanos y asegurándoles que, de momento, estaban protegidos.

Pero a pesar de que se supiera que había defendido al príncipe, no habían conseguido verse más que en un par de ocasiones tras aquella batalla. Era de esperarse que las ocupaciones del príncipe, además de las suyas, intervinieran por sobre no más que una inocente reunión, que para entonces había quedado inconclusa. Sin embargo Aran no había permitido que el tiempo derrotara su interés y gratitud hacia aquel hombre, por lo que se había dado una tarea a sí mismo, especial sobre cualquier otra. Había decidido ese mismo día, con su debido temor, recurrir a Pelleas y así pedir que le abriera nuevamente el paso a los archivos que en un principio el príncipe había deseado mostrarle, solo con la intención de grabar en su mente la imagen de la deidad que se hallaba inscrita en esos libros. El por qué era simple, pues había quedado en deuda: debía de tallar la apariencia de aquella criatura con todas sus habilidades, para que así el príncipe se sintiera orgulloso de ver su figura a la entrada de su torre. No necesitaba de mayor explicación al respecto, aunque no tardó en detallar sus necesidades, indispensables para que aquella obra se llevara a cabo, incluso antes de haber visto las ilustraciones. “Necesitaré herramientas tradicionales, y el tronco de un pino adulto”.

Jamás habría pensado que, a partir de esa propuesta, hubiera llegado a mencionar su pueblo natal.

-La mejor madera que conozco siempre ha estado en Kisca. -comentó al príncipe con una sonrisa ya acostumbrada.- Es dura, resistente, y aún así los cuchillos se deslizan sobre ella como mantequilla. -emuló con sus manos la costumbre de tallar la madera como lo haría un profesional, con un gusto en la muñeca muy particular de un artesano.- Sería un placer, para hacer esta estatua, que tuviera una muy parecida… -sus ojos se iluminaron con interés, aunque pronto sintió un escozor debido a la vanidad de demostraba con sus conocimientos. No estaba acostumbrado a hablar de ellos, y mucho menos a alguien de la nobleza. Se rascó la nuca entonces, un poco dudativo.- Sabe, también… también he pensado que me gustaría volver a visitar mi pueblo, aunque sea solo una vez. El único problema es que no sé dónde queda pero, seguro el dueño de una carreta sí. -comentó mientras contaba mentalmente las monedas que le sobraban.- Debería irme por varios días, eso es verdad. -acabó por decir, sin recordar ya lo corta que se suponía era aquella visita.- ¿Como en cuanto tiempo quisiera esa estatua? -preguntó.

En un principio, Aran había dicho que deseaba hacer tan solo una pequeña réplica. Sin embargo, aquello no daba cabida a su ambición. Si sabía que podía, si así demostraba su valor más allá de las armas no podría estar más agradecido por aquella oportunidad. Aquello por supuesto tenía sus complicaciones, pues ¿Cómo iba a transportar la escultura, siendo en verdad tan grande? y, ¿Cuánto le costaría? Todo lo pensaba bajo el punto de vista de que iría solo, pues hasta entonces no había tenido ningún compañero de viaje, y no imaginaba que hubiera alguien que deseara viajar junto a él a no más que un pueblo aburrido y pequeño. Miró entonces a Pelleas, con decisión.- Partiré hoy mismo si es posible, después de haber visto cómo es. -cerró los labios entonces, pues había tenido la ocurrencia más osada e imposible.- Supongo que… es imposible que me lleve una página y… menos el libro, ¿No es verdad? -entrecerró los ojos con debida vergüenza.- Pero no importa, si me recuerda bien lo más importante que tengo que hacer, no me olvidaré. -aseguró. Entonces se supone iban nuevamente a la biblioteca a encontrarse con la imagen de la deidad.
Aran
Aran
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Halberdier

Cargo :
Soldado de Begnion

Autoridad :

Inventario :
Jabalina [4]
Lanza de acero [3]
Lanza de bronce [2]
llave maestra [2]
Gema opaca
Tarjeta de platino

Support :
Pelleas [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] NoCdqu3

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iu4Yxy1

Gold :
128


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Pelleas el Miér Sep 04, 2019 10:10 pm

Habían sido días intranquilos y difíciles, repeliendo un intento de invasión a la capital tras otro, recibiendo fuera de las murallas a las hordas de ojos rojos una y otra vez, batiendo aquella larga guerra hasta el agotamiento. Pero habían pasado. Después de un par de combates particularmente complicados, de una seguidilla de defensas exitosas que habían reafirmado la implacabilidad de Daein y quizás agotado los contingentes emergidos en el territorio, las cosas parecían haberse tranquilizado. Los emergidos habían cesado de aparecer. No más campanadas de alerta, no más llamados a armas.

Y la vida se reconstruía, siempre reconstruía. No había mejor señal de fortaleza de espíritu que esa: si se les mostraba que era ya posible, que era ya seguro, los habitantes del reino libre querían volver a sus trabajos, continuar su ritmo de vida, quitar los escombros y levantar mejores techos sobre sus cabezas, todas las veces que debieran. Incansablemente dedicaban cada día de paz que se ganaba a todo ello, resumiendo el ajetreo en la ciudad, la salida de carrozas y carretas de viaje, el comercio, el trabajo en los campos, las reparaciones y las mejoras. Eran quedos, cautelosos despertares para días luego ocupados, animados. Desde luego, quienes luchaban hallaban en esos intervalos su descanso; la oportunidad de sanar y reposar, de remendar las armaduras, cambiar las armas, reponer recursos y saborear un poco de esa tranquilidad rara, duramente conseguida y aún nueva, pues había sido más el tiempo que habían sido atormentados que el que llevaban logrando sobreponerse a los invasores.

Incluso Pelleas se veía libre, por primera vez en esos días, de requerimientos halándolo en una dirección y la otra. Era otra vez el príncipe que se necesitaba muy poco en la corte, el sabio en la torre más que cualquier otra cosa, cuyos deberes oficiales iban a manos de su consejero y cuya responsabilidad volvía a ser sólo sobre sus discípulos de artes arcanas. Y para ellos, hasta acababa de declarar un par de días de asueto. No se trataba sólo de que deseara permitirles gozar la calma en la gran capital, sino también de saber que muchos habían estado colaborando en la defensa de Daein y merecían su reposo. Además, cierto era que se necesitaba con urgencia dejar hacer un inventario nuevo de tomos mágicos, báculos, pócimas y sus ingredientes, además de reordenar la sección de hechizos de la biblioteca interna de la torre. Así, los estudiantes quedaban en libertad y en buena parte él también. En suma, oportuno momento para recibir aquel aviso de que su amigo e invitado en la capital quería verle. Aunque ir a él fuese un poco de caminata de la vergüenza por su parte, culpable por no haber estado con él tanto como pensaba que un buen anfitrión debería.

En parte, era que intentaba no abrumar; no dudaba que Aran tuviera sus propias cosas que hacer y en qué pensar, reencontrarse con Daein en su propio tiempo y demás. No quería invadirlo. Luego, claro, había comenzado a estar terriblemente ocupado. Pero las veces en que había preguntado por él, si seguía allí y en qué circunstancias estaba, había recibido respuestas tan sorpresivas como gratas: que la guardia local ya lo conocía bien, que al final se había hospedado con ellos y que se le consideraba de buena ayuda. No podía haber estado más alegre al respecto, si bien con la curiosidad picando anzuelos, deseando saber con más exactitud qué habría de escribir a continuación en su diario sobre el soldado peregrino que regresaba a su origen; pero se alegraba y se contenía, al fin y al cabo. De allí que, al reunirse con Aran, no se apresurase a colmarlo de preguntas o a hacerlo hablar, sino sólo dar él sus mil disculpas por cómo había estado todo en el reino, por estar él fuera de alcance, et cétera. Fuera de eso, la verdad era que había resuelto escuchar, dejar que Aran hablase de lo que le apeteciera, que guiara él el curso de los asuntos pues a fin de cuentas, con tener aquel tiempo libre y poder reunirse otra vez, Pelleas se hallaba ya feliz.

Y curiosa dirección en la que había terminado yendo. No había anticipado que el otro hombre estuviese tan decidido a tallar para él, ni que pensara en tanto detalle sobre los mejores métodos y la mejor madera. Asombrado por el entendimiento que claramente tenía sobre ese oficio, más de lo que el mago originalmente había pensado, tardó un poco en comprender todo lo que planteaba y considerar la pregunta que le hacía. - ¿Cuanto tiempo? No hay un momento en particular, quiero decir… con que alguien pueda hacerla, ya es… ¡además! Si tiene que ir hasta Kisca por la madera… - Empezó. La entrada de la torre había estado incompleta tanto tiempo, sin carpinteros que se hicieran cargo, que a esas alturas ya no había urgencia, con tal de que alguien en alguna forma terminara el trabajo. Por otro lado, que fuera un motivo para mandar a Aran de regreso a su pueblo natal era una oportunidad excelente. A la brevedad continuó, más firme en sus palabras al apoyarle. - Lo cual debería hacer. Sí, creo que será importante, para que pueda trabajarla más fácilmente y lograr un resultado aún mejor. - Lo cual no era mentira, tampoco. Por la forma en que se había decidido el viaje, lo pronto que Aran quería partir, Pelleas creyó comprender la profundidad de su deseo de volver a sus raíces, y por tanto no dudó en asentir con la misma decisión. - Sí, le encargaré que así sea. -

La idea de acompañarlo en aquel viaje por la madera ideal había aparecido en su mente de inmediato, súbita pero insistente. Estaba libre, estaba aprovechando su tiempo con su invitado y si este tendría un reencuentro aún más significativo con su origen, un pueblo que Pelleas en verdad no conocía en persona, uno de aquellos sitios de los que nunca se oía en la capital, aparecía con naturalidad el impulso de ir también. No obstante, era tan incapaz de pedir de frente ser invitado como de declarar e imponer con soltura su voluntad de acompañar. Por fortuna, no tardó en hallar una cierta esperanza, una vía a lo que quería pedir a través de los libros que Aran necesitaría tener a mano. Sutil, una media sonrisa se dibujó en sus facciones. - Bueno… hay una forma. Venga conmigo. - Expresó enseguida, volviéndose y echando ya a andar en dirección a la biblioteca. Aquello podía funcionar. A medida que se aproximaban al ya familiar edificio, el joven príncipe se animó a comenzar con un comentario más bien ligero, que le ayudase a arribar a su verdadera intención. - También imagino que va a necesitar ayuda para, uhm, cargar la madera en sí, o la estatua después de hecha… ¿dónde la trabajaría, en realidad? ¿Allí, o aquí? -


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] DzwfGQB
Ficha | Relaciones | Cronología
Gracias a Roxy por el nuevo avatar!! <3


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] ID0J8vv

awards!:
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] UfPwlMy

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 71tB5Ll

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 20j3jg5

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] QMmNDoX

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] El-tre10

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JvnWalP

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] SuSkjUn

Pelleas
Pelleas
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer | Bishop

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Nosferatu [4]
Báculo de heal [1]
tomo de Worm [1]
Baalberith [4]
Tomo de Ruina [1]
Bendición de Sothis

Support :
Judal [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] OaIUyNL
Virion [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v
Yuuko [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iwzg0SR
Aran [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Jjoa5TA[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] TL7buiP

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] XONGImw

Gold :
1424


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Aran el Lun Oct 07, 2019 1:59 am

Se hallaba contento y algo nervioso, aún sin poder nivelarse a la persona que lo acompañaba. Todavía era un privilegio caminar lado a lado junto a un príncipe, hablar sin esperar a que le diera permiso, o dirigirle la mirada como quien trata con un compañero. Eran veces en las que se creía de sobra afortunado, o en las que incluso llegaba a temer que aquello fuera a cesar, que tan solo se trataba de una circunstancia única y breve en su vida. Fuera cual fuera el caso, asintió contento al saber que poseía todo el tiempo del mundo. Cuando se enfrascaba en su trabajo no había quien pudiera pararlo. Eran las únicas veces en las que se permitía pasar las noches en vela, o disfrutar de su soledad sin culpa ni otros anhelos. Hacía tiempo que no volvía a su pueblo, pero sabía que allí, más que en ninguna otra parte, hallaría el momento para reconectarse con su país y devolver todos sus favores al príncipe, sobre todo el de su compañía.

La biblioteca arrancó un suspiro de sus pulmones, instinto que también lo llevó a mirar hacia arriba, a los cielos, deteniéndose varios segundos a comprobar que efectivamente estuvieran despejados. No había tenido el gusto de apreciar el edificio como quería, y debía hacerlo. Algún día iría a contarle a sus hermanos de una gran biblioteca en la capital, más enorme que dos casas y con todos los libros del mundo. ¿Tendría algún día la oportunidad de recorrerla entera, de principio a fin? Quería ver también la posibilidad de que alguien le recomendara unos libros, solo para incitar a su familia a que los leyera. Al final ellos eran más versátiles con las letras que él mismo, que venía de un origen más humilde, y que, sobre todo, tenía más cuerpo que estudios en la cabeza.

Aran rió un poco ante el comentario del príncipe, intentando que no se notara demasiado.- ¿Se reirá de mí si le digo que me veía trayendo los troncos a mano? -lo decía un poco en broma, pero más en serio que no. No se le daba muy bien el sarcasmo, y de todas formas estaba seguro de que tenía la fuerza para cargar uno por un día entero. -Bueno, siempre hay una carreta grande que pasa por el lugar, imagino. Un comerciante, aunque usualmente nunca tienen espacio… -se llevó un dedo a la boca, pensante. La escultura, si tomaba transporte, la trasladaría por partes, pues sería imposible llevarla de una pieza sin imaginar que se hiciera daño. No pesaría más que un cargamento de leños, por lo que podía arreglárselas para conseguir un carro capaz de soportarla. Sin embargo, el precio. Tenía suficiente para ida y regreso a solas, de eso estaba seguro, pero para más su situación se complicaba. En el peor de los casos, debería ganarse el favor en el pueblo, trabajando duro si era necesario. Ah, era tan complicado, ¡Jamás había hecho algo tan grande! Sin embargo recordaba la labor de su padre, su oficio a la hora de construir mueblería, y las constantes noches de trabajo que con ello acarreaba. Si había sido posible para él, no debía de arrastrar su orgullo con ese problema. De alguna forma u otra sería posible.- Sí, trabajaría allá. Debo admitir que, si llegara a permanecer aquí en Nevassa, me preocuparía más por tomar armas y seguir patrullando que terminar lo que me proponga hacer. -sonrió de medio lado un poco decepcionado consigo mismo. Por supuesto que deseaba defender la capital tal como lo había hecho todo este tiempo, más conocía que en ese estado no se permitía ninguna libertad. Sobre todo cuando había planificado su trabajo en aproximadamente tres días y tres noches, fuera en la intemperie incluso, como un leñador trabajaría para cobrar el peso de su trabajo en oro.

-¿Había dicho que había una manera? -preguntó curioso.- No me diga que encontrará a alguien que me dibuje lo que tengo que hacer. En realidad, sería muy bueno. Tanto como me cuesta escribir, no creo que quiera que mi referencia sea un dibujo mío. -aclaró con algo de pena. Aran se demostraba muy práctico, por lo que no parecía haber apertura en su plan.- Aunque, si toma mucho tiempo, quizás no sea lo mejor. De verdad sería bueno si... tuviera el libro.

Aran intentó que no colara de más su curiosidad. No quería tan solo ver a la criatura, sino que buscaba entender algo más allá qué era y el por qué de su importancia. Aún no acababa de entenderlo, pero aprovechó de comentar.- Yo creo que si conozco mejor su historia, podría darle más personalidad. Es… un consejo de artesanos. -sonrió un poco nervioso, pues, aunque no lo dijera, le encantaría tener una explicación de primera mano por parte del príncipe. Anhelaba oírlo sobre muchos otros, pues lo creía inteligente y admiraba su conocimiento. Pero era muy irrespetuoso intentar llevarse eso también a Kisca, cuando ya explicando sus planes le estaba robando toda su mañana. Por eso dudó.

-Debo preguntar, ¿Cómo consiguió el tiempo para reunirse conmigo? En cualquier momento podrían necesitarlo. Debería irme aún más pronto entonces, para no distraerlo. -dijo con tono preocupado. Se adelantaba a todos los hechos, una mala costumbre que no se le había quitado ni con la regla más importante del ejército: “Calla y obedece órdenes”. El hecho era que tan solo Pelleas le permitía sentirse de esa manera.
Aran
Aran
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Halberdier

Cargo :
Soldado de Begnion

Autoridad :

Inventario :
Jabalina [4]
Lanza de acero [3]
Lanza de bronce [2]
llave maestra [2]
Gema opaca
Tarjeta de platino

Support :
Pelleas [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] NoCdqu3

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iu4Yxy1

Gold :
128


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Pelleas el Vie Nov 22, 2019 8:54 pm

Tendría que cambiar un poco su forma de pensar, pues de tener que imaginarse a Aran cargando troncos a mano y la clase de carreta que haría falta para transportarlo todo, no tardó en llegar el reconocimiento de que aquel no era trabajo en que él fuera a resultar muy útil, ni siquiera como mano secundaria de asistencia. Era un hombre grande por favor de la genética y en su momento había tenido que atravesar temporadas de entrenamiento militar bajo orden de su padre, pero se había pasado cada otro momento de su vida en los libros en lugar de las armas, nunca se había hecho particularmente fuerte. Nada comparable a Aran, no se veía ni sosteniendo ese peso. Rió nerviosamente, tragándose cualquier palabra al respecto y descartando eso en fuero interno. Al menos, con la carreta podría ayudar. La ida no sería nada complicado, tenía hasta el regreso con los materiales pesados para arreglárselas y ayudar, de alguna forma discreta.

El plan general tomaba forma, aunque todavía no hubiera logrado hacerse parte de ello. Las siguientes palabras del soldado, también, se alineaban a la perfección con lo que Pelleas había estado esperando más: que tuviese más tiempo en su viejo hogar, un tiempo ininterrumpido. Decidido a motivar aquello a toda costa, respondió rápido, con convicción. - Así está bien. Este es un asunto oficial, en cierta forma… es un encargo oficial, así que es preferible que esté donde pueda enfocarse en hacerlo, sin distracciones robándole el tiempo. El resto, ejem… se resolverá una cosa a la vez. No se preocupe. - Sonrió para sí, cuidadoso de tener la vista puesta en cualquier otra dirección, con tal de no delatarse demasiado; en la amplia entrada de la biblioteca, por ejemplo. Todo caía en lugar y se sentía complacido de poder contribuir tan fácilmente a que así se quedara. - La guardia entenderá que su trabajo no es el de un soldado del reino. Tómese su tiempo. -

Sobre el asunto del libro, entonces… era incapaz el joven mago de discernir si el interés que el otro mostraba se debía a una naturaleza exhaustiva y perfeccionista hacia el trabajo, o si existía a su vez un ánimo de ver el libro nuevamente y en más detalle, mas de alguna forma, el asunto le agradaba. Compartir, así fuera en una mínima forma más, la colección que había reunido en sus viajes y sumado al ya fantástico contenido de la biblioteca nacional, nunca cesaba de serle agradable. Por lo pronto, tras entrar con la soltura de inmensa costumbre al recinto, se encaminó con pasos marcados de las botas sobre la piedra hacia las entrañas de la biblioteca. Mientras escuchaba a su acompañante, le guiaba al final de la habitación principal, descendiendo por una escalera algo estrecha que hacía dos torceduras antes de desembocar en una habitación inferior. Esta estaba sellada por una reja de pared a pared, con una puerta en su centro.

- ¡Por favor, Aran! Creo que estamos de acuerdo en que sería más rápido y, um, menos trabajo adicional tener el libro en sí… - Rió por lo bajo, cuidadoso de ecos, mientras halaba fuera de un bolsillo de pecho un juego de unas pocas llaves, que unidas a una fina cadena solía mantener en su persona. Utilizó una de ellas para abrir la puerta y pasar más allá, a la zona más privada de la biblioteca, donde los materiales de más cuidado habían sido movidos para su preservación. Estimaba la dedicación del otro en la mera sugerencia que había hecho, pero ciertamente había modos mejores. Como el que venía formulándose desde antes, y que debería plantear. Pausó para mirarle con algo más de detenimiento, aunque dejándose distraer y demorar con suma facilidad por lo que comentaba. Su interés parecía cada vez más visible y Pelleas no podía sino alegrarse, emocionarse, luego meter aquello bajo una capa de cautela. Carraspeó, atinando tanto a volver a moverse, como a responder a las preguntas del hombre. - Pues… ahora que las cosas se han tranquilizado, no se me necesita en realidad. Su Majestad lo tiene todo bajo control. Y mis discípulos merecían reposo, la oportunidad de ver la ciudad en paz, así que he permitido unos días de asueto. Por eso… ajem. Permítame explicarme. - Expresó. Le tomó sólo un momento localizar el libro correcto en el estante, mucho menos allí abajo que en la sala principal arriba. Lo retiró con cuidado y se volvió de regreso hacia el varón de cabello verde.

- Libros como este, verá, no pueden salir de esta biblioteca por lo regular. Pueden ser utilizados por los estudiantes con mi autorización, o la del administrador de nuestra escuela, pero tan sólo eso. Se trata de material muy raro y valioso. Los he traído personalmente de Plegia y Nohr, y sólo en mis manos pueden ser retirados. De modo que… aunque me gustaría confiárselo, lo mejor sería que yo mismo lo lleve, para asegurar su cuidado. O sea, con usted. Es decir… - La sonrisa entre sincera y circunstancial, nerviosa, aparecía de a poco en sus facciones. Estaba seguro de que no era un mal razonamiento, pero no quitaba que se sintiese un poco inquieto proponiéndolo y que se le dificultase ser claro. - Que vaya con usted. Así, no sería problema estar tomando este o cualquier libro. ¿Qué… qué le parece? - Dijo al fin.

Y tendría, desde luego, que dar espacio al otro a responderle, pero el primer segundo de silencio se le hizo ya de excesivo suspenso, de modo que terminó agregando. - Y podría, bueno, podría hablarle yo sobre la figura en sí, dado que… bueno, toda esta cantidad de material al respecto… - Alzó el libro un poco a la vista. Era uno bastante grueso y de buen tamaño, conteniendo además bastante que no estaba seguro que Aran fuera a querer leer; no podía hablarse de Grima sin hablarse del culto que había dejado atrás, sus creencias y prácticas, contenido difícil de tragar. Pero, más importantemente, el principal de sus motivos, murmurado como un pensamiento adicional: - Y que... me agradaría ir, en sí... si no le molestase. -


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] DzwfGQB
Ficha | Relaciones | Cronología
Gracias a Roxy por el nuevo avatar!! <3


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] ID0J8vv

awards!:
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] UfPwlMy

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 71tB5Ll

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 20j3jg5

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] QMmNDoX

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] El-tre10

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JvnWalP

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] SuSkjUn

Pelleas
Pelleas
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer | Bishop

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Nosferatu [4]
Báculo de heal [1]
tomo de Worm [1]
Baalberith [4]
Tomo de Ruina [1]
Bendición de Sothis

Support :
Judal [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] OaIUyNL
Virion [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v
Yuuko [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iwzg0SR
Aran [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Jjoa5TA[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] TL7buiP

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] XONGImw

Gold :
1424


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Aran el Miér Ene 08, 2020 10:19 am

Abrió ambos ojos y echó un poco la cabeza hacia atrás al descubrir, lo que no podía llamar de otra forma, que una sección secreta de la biblioteca. Pero era obvio, no debía sorprenderse porque se tratara de libros. Todo edificio importante tenía una bóveda o similar, y usualmente era el trabajo de los guardias el no dejar que las descubrieran. Con justa precaución bajó junto con Pelleas, haciendo inevitablemente mucho más ruido que el príncipe. Aran era literalmente un hombre de acero enorme que golpeteaba el piso cada vez que tocaba un escalón.- Perdón... Debería quitármela más a menudo. -murmuró, refiriéndose a su armadura. Ya casi era una parte de su piel, era una mula de carga con tanto que se disponía a traerla encima. Pero en esos tiempos de conflicto y duda, jamás podía terminar de estar seguro de cuándo disponer o no de ella, excepto por cuando se veía obligado a dormir.

Dejando de lado ese inconveniente, pronto se encontró devorado por la oscuridad de aquella "cárcel", ojeando curioso lo que se encontraba más allá de los barrotes. ¿De verdad eran cosas tan importantes que debían conservarlas de esa manera? Aunque, ahora que lo pensaba, ese sitio podría ser el único seguro en caso de un incendio. O, que Ashera no lo quisiera, podría ser un buen refugio en caso de otro ataque a la capital. Estaba todo muy bien planificado, cosa que tan solo aumento su admiración por Nevassa y su nobleza.

Teniendo todo esto en cuenta, sabía ahora que haber preguntado por ese libro había sido demasiado. Cabizbajo, Aran suspiró con pesadez.- Me alegro de que esté más libre. -contestó enterándose poco o nada de lo que insinuaba. Pero Pelleas no había terminado de hablar, y junto con sus palabras empinó el rostro hacia delante otra vez, abriendo los ojos como no había hecho antes.- ¿Usted, yo, qué…? -murmuró con rapidez, sin ser aún capaz de pestañear. No podía ser cierto que se ofreciera de esa forma. Sería un viaje largo, cansador… Y Kisca no valdría la pena para un príncipe. Por mucho que endulzara sus recuerdos, nada aseguraba que siguiera siendo el mismo pueblo que conocía.

-P-príncipe… Pelleas. -se atragantó.

No estaba a la altura. Su terror, sin embargo, no equiparaba a su curiosidad.

-Me sentiré demasiado responsable de su seguridad. No podré evitarlo. -pero no se negaba. No se atrevía en absoluto a hacerlo.- Y solo soy un soldado. Deberíamos al menos ser más. Y la gente, ¿No le molestará?... -no caía aún en que a la gente le costaría discernir entre un noble común y un príncipe. A sus ojos parecería no más que un estudioso, un bibliotecario o algo parecido.

Le tenía en demasiada estima. Le preocupaba que decayera su interés a lo largo del viaje. Literalmente no tenía más que ofrecerle que el paisaje rural y alargadas, silenciosas horas de puro trabajo. Pero sin duda a Aran se le iluminaron los ojos. La ilusión de presentar su pueblo a quien, con toda la timidez del mundo, consideraba su amigo era una imagen que lo emocionaba. Quería ser suficiente, para él al menos. Y para conseguirlo debía afirmar su postura, y comportarse como el soldado que debía ser. Enderezó su espalda y sonrió, todavía visiblemente nervioso, pero mucho más recompuesto que hace unos segundos. De todas maneras le costó encontrar las palabras, desafiando a Pelleas a un concurso de miradas que tardó mucho más de lo necesario en acabar.

-...B-bien. Bien. Siempre que esté seguro y pueda protegerse… de lo que sea que encontremos, no puedo decir que no. Es su viaje, además. Yo solo voy a trabajar. -asintió un par de veces, no queriendo levantar mucho sus expectativas. Pero por supuesto, estaba contento de que se ofreciera. Su corazón pulsó más rápido durante un minuto, ansioso de imaginar que tendría compañía.

Aran, por otra parte, no pudo evitar alzarse por sobre ambas cabezas para tener una mejor vista de la cubierta del libro. Sin pensar, levantó una mano hacia la tapa, rozándola brevemente antes de apartarla, consciente de que era algo lejano, algo que se suponía jamás debería haber visto. Ni la distancia del guante contra su piel lo eximió de culpa. El resguardo y la apariencia del libro tampoco ayudaba a su inquietud, pues se le presentaba como un conocimiento encarcelado, prohibido a los ojos de la gente común. Aran no podía poner en palabras lo que sentía al respecto, pero algo estaba claro, y eso era que, de una u otra forma, quería descubrir qué era aquello a lo que temía. Entrecerró los ojos, un gesto sutil del cual Pelleas probablemente nunca podría adivinar sus pensamientos. Aún así, no era difícil descubrir su interés.

Tras una breve pausa, en la que puso en suspenso su decisión, el soldado suspiró y se afirmó con fuerza, demostrando un muy mejor optimismo. - Seguro será interesante saber por qué quiere a ese ...dibujo hecho en madera. -dijo de manera dura y rústica. Aún ni siquiera sabía si era un animal, o un monstruo; estuvo a punto de morderse la lengua, pero hizo mejor en apartar la vista un segundo, para luego sonreír con algo más de convicción. Pocas veces se veía emocionado por algo, y en esa ocasión no pudo evitar demostrarlo.- ¿Tiene algo que hacer? Partir lo antes posible sigue siendo lo mejor. Yo, bueno, prácticamente estoy listo. -se palpó las hombreras, comprobando que todo estuviera en orden.- Vamos a necesitar un carruaje grande y... Y con dos caballos, por lo menos. Y... ¿U-usted sabe conducir carreta, o necesitaremos a alguien más? -preguntó dudoso. Lo que más les convenía era llevarse la carreta de carga desde un principio y después volver con ella. Les ahorraba la inconvenciencia de llevar más caballos de los necesarios y aunque no sabía mucho de ellos, era mejor no tener que cuidar de muchos animales mientras trabajaba. Lo más importante era que, sobre todo, le causaba ilusión imaginar que tan solo irían ellos dos por el camino, les haría las conversaciones más amenas. Pero por supuesto no se atrevió a preguntarlo directamente, pues pronto recordó que viajaba con un príncipe, y los príncipes estaban acostumbrados a algún tipo de escolta. Y como Aran había preguntado primero, era fácil inferir que no sabía manejar caballos.
Aran
Aran
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Halberdier

Cargo :
Soldado de Begnion

Autoridad :

Inventario :
Jabalina [4]
Lanza de acero [3]
Lanza de bronce [2]
llave maestra [2]
Gema opaca
Tarjeta de platino

Support :
Pelleas [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] NoCdqu3

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iu4Yxy1

Gold :
128


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Pelleas el Sáb Feb 15, 2020 10:17 pm

No estaba muy seguro de cómo sentirse, con que la primera preocupación de Aran, lo primero que respondiera, fuese respecto su seguridad. Su entrecejo se frunció en gesto acongojado. ¿Era esa la clase de impresión que le daba? Entendía que no había puesto exactamente una imagen impresionante de sí ante sus ojos hasta el momento, pero la vez que podía tener como referencia había sido un ataque sorpresa con todas sus letras, y quería creer que igualmente había cumplido como hechicero sin dar una demostración de debilidad. No pudo sino llenar su cabeza con las posibilidades de cómo enmendarlo. Ciertamente había vivido más tiempo que no la dificultad de demostrar, justamente para los ojos que lo juzgaban más en Daein, que era un defensor del reino en su propia manera, que aún como mago podía enfrentarse a cuanto debiese. ¿Qué debería decirle, cómo reasegurarlo? Si había podido llegar hasta el trono de Crimea caída, sobrevivir una lanza a través del pecho y salir de regreso, podía permitirse un viaje en un reino libre, pero no creía que detallar sus peores experiencias fuese exactamente la forma. Quizás sonara presuntuoso. Tampoco era como si Aran se viese muy seguro, por su parte, pero...

Antes de que se decidiese a cualquier cosa, el otro terminaba por ceder y aceptar su petición. Agradeció en fuero interno, mas se sintió en aún mayor necesidad de reasegurarlo. - Aran… c-creo que he transitado sitios más peligrosos que nuestro Daein. Créame, por favor, puedo defenderme. ¡In-Inclusive si me viese sin un tomo, si es necesario! Aunque no alejo uno de mi persona. - Ofreció una sonrisa nerviosa, a fin de cuentas tenía el “sí”, sólo estaba apilando sobre ello. Emocionándose un poco también, alzando las manos para gesticular, cosa que regularmente no hacía. Con un par de gestos ante el otro, como si le frenase aunque no se estuviera moviendo, agregó. - Ah, ya sé… observe usted. - Pidió. Tras una mirada rápida y furtiva hacia el pasaje por el que habían venido, constatando que no había tanta casualidad como para que alguien estuviese viniendo, se llevó la mano a la cabeza y pasando sus dedos se echó hacia atrás el cabello que le descansaba sobre la frente. En esta, trazada en rojo, descansaba la imborrable runa que le distinguía hasta de otros magos, la marca del pacto que le había otorgado su magia. - Soy lo que se llama un “espiritista”. Siempre porto magia conmigo. ¿Lo ve? Estaré bien. ¡Puede estar seguro de que estaré bien! - Aseguró, explicándose en la forma más simple que podía. Tenía eso, tenía sus tomos y tenía sus maldiciones si todo lo demás fallaba, para las que no necesitaba más que lo que habitaba ya en su interior. Esperaba que bastara.

Aunque ya le demostraba la disposición de Aran que la decisión estaba hecha. Y francamente, en lo que a Pelleas respectaba, el viaje no podía parecerle más fantástico panorama sin importar la humildad con que se lo pintasen. No podía esperar. Orgulloso, contento, retrajo el libro que el soldado al parecer ni tomaría en las manos. En su rol ya establecido de guardián de ese material, con una sonrisa bastante más cómoda y feliz, procedería de inmediato a buscarle una buena funda en que transportarlo. Quizás algo de material de copia, no en cualquier sitio conseguía uno papel, si llegaban a necesitarlo. Al volverse de regreso al estante, para nada molesto con las simplistas palabras que quedaban más a bien a su espalda, respondió de buena gana. - Es importante. ¡Le contaré al respecto luego! Tendremos tiempo suficiente, estoy seguro. - Sus manos ya estaban ocupadas. Quitaba a otro tomo la funda más resistente que tenía allí abajo, se ocupaba en cambiarla, y en meter dentro algunos trozos de papel también. La tinta o el carbón lo sacaría de sus habitaciones, allí tenía bastante. Moviéndose con celeridad poco usual en él, tuvo que detenerse prácticamente a mitad de un movimiento para ver la forma en que Aran se declara listo. Y con ello, no pudo evitar una breve risa.

- Lo siento, lo siento, es sólo… bueno, me alegra que siempre esté preparado. - Se disculpó enseguida. Definitivamente no estaba acostumbrado a que ir con lo puesto fuera “estar listo”, en su caso jamás. - Pero tiene tiempo de empacar algo más, en serio. Yo tendré que hacerlo, debo procurar algunas… - Decía, cerrando el tomo a cargar, agarrándolo consigo y moviéndose de regreso a por donde habían entrado. Ni siquiera completó su tren de pensamiento, era una variedad de pequeñeces y, dentro de todas lo primordial para él, su diario. Era importante que continuara escribiendo sobre la travesía de su amigo, lo lamentaría profundamente si no lo tuviera consigo, ya lo preveía. Además, tenía que pedir algo de provisiones empacadas. Dado todo ello, paró volviendo la vista al otro. - ¿Puede ir a por un cochero y un carro? El que estime mejor para el viaje, no sé qué tan largo... pero, dígale que le pagaré apenas venga, cargaremos detrás de la Torre. Tardaré lo menos posible. - Pidió. Se tanteó los bolsillos superficialmente, pero no tenía consigo una bolsa de monedas de ningún tipo, pero se adelantaría lo que se pudiera.


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] DzwfGQB
Ficha | Relaciones | Cronología
Gracias a Roxy por el nuevo avatar!! <3


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] ID0J8vv

awards!:
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] UfPwlMy

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 71tB5Ll

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 20j3jg5

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] QMmNDoX

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] El-tre10

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JvnWalP

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] SuSkjUn

Pelleas
Pelleas
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer | Bishop

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Nosferatu [4]
Báculo de heal [1]
tomo de Worm [1]
Baalberith [4]
Tomo de Ruina [1]
Bendición de Sothis

Support :
Judal [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] OaIUyNL
Virion [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v
Yuuko [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iwzg0SR
Aran [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Jjoa5TA[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] TL7buiP

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] XONGImw

Gold :
1424


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Aran el Miér Mar 11, 2020 1:48 am

El soldado se vio contenido, para su sorpresa, de sus miedos. Pelleas reafirmó su capacidad para protegerse, haciendo que el peliverde recordara una vez más la batalla sucedida con anterioridad, la razón inicial de su sobreprotección. Aran se había encontrado con situaciones similares en el pasado, por no decir su entera relación con cierta duquesa, más no había imaginado lo mismo por parte del príncipe, quizás por ignorancia, o porque no se permitía ver más allá del peligro que suponía aventurarse fuera de Nevassa. No necesitaba de más justificaciones, pues ya había reconsiderado sus palabras, pero fue pronto alarmado por algo que jamás habría imaginado ver. Hasta entonces, Aran había mantenido la postura recta y muy bajo su nivel de voz, más cuando el príncipe apartó los mechones de pelo que cubrían su frente, su taciturno semblante pronto se transformó en uno de legítima sorpresa.

-¿Qué..? -sus ojos se abrieron y adelantó la cabeza para ver, aunque fuera por tan corto tiempo, aquella marca carmesí sobre su piel.- Ah… y-ya veo… -De verdad no entendió lo que Pelleas dijo, ni qué significaba. Se alarmó por encontrarla terriblemente familiar a ciertas... descripciones, pero negó rápidamente con la cabeza. No, tan solo confundía una cosa con otra. El príncipe no podía tener absolutamente nada que ver con ellos, era imposible. Claro, así era, intentó repetir mientras sentía un escalofrío recorrer su espina. Se preguntaba hasta qué punto aquello era un secreto; si debía callar y jamás mencionarlo a otras personas. Pelleas verdaderamente confiaba en él, y eso fue lo único que resonó más allá de lo que podía significar ser un “espiritista”.- Está bien. No se preocupe, tan solo la idea de que algo salga mal me aterra... -Pudo decir, por fin. Entonces su expresión se volvió tan estoica como siempre, quizás para ocultar su confusión, pero verdaderamente tranquilo por la seguridad de Pelleas. Sabía que confiaba en el príncipe. Apenas se habían encontrado un manojo de veces, pero en todo ese tiempo jamás le había dado razón para justificar su miedo más allá de la responsabilidad que sentía. Sin embargo, no bajaría la guardia. Simplemente no podía dejar que esas palabras de confianza se desplomaran.

Aran alcanzó a sonreír, sin poder evitar sentirse un tanto avergonzado por lo que remarcaba. En las campañas, apenas y tenían tiempo para recoger sus bolsas antes de partir a otro sitio. Su ritmo de vida era acelerado, y estaba acostumbrado, por supuesto, a aprovechar todos sus días hasta el cansancio.-De acuerdo. Pero de verdad no he venido a Daein más que con la armadura y una bolsa. -ahora se sintió un tanto culpable por descuidar tanto de sí mismo. Aún sin poder desprenderse del todo de lo que había visto, y de las preguntas que habían nacido en su mente,  siguió al príncipe hacia la salida uno o dos escalones más atrasado, sin poder comprender la totalidad de las cosas que entonces preocupaban a Pelleas.

De todas formas, estaba sorprendido de la prisa con la que habían conseguido acordar el viaje. Pocas veces sucedía que podía comulgar con tanta facilidad con otra persona, y por lo mismo se animó mucho más que antes a cumplir con lo que le hubo pedido.

-Yo me encargo -asintió confiado una vez regresaron a la planta principal de la biblioteca. Aunque no conociera del todo la composición de Nevassa, sabía muy bien en qué tipo de lugar solían aterrizar esas carretas. Tardaría lo suyo, pues debería dirigirse cerca de las puertas que daban salida a la ciudad- Una con techo, de dos caballos. Como ordene usted.-sacó a relucir brevemente su sentido del humor al hacer el saludo militar al príncipe, tal cual obedecería las órdenes de un general. Dicho esto sonrió tímidamente, ocultando una risa, y avanzó con pasos largos hacia exterior, despidiéndose con una mano para así desaparecer en las calles de la capital.

No fue hasta que hubo encontrado la carreta que necesitaba que llegó al punto de encuentro. Los caballos, moteados y grises como la nieve sobre el camino, llegaron a trote a pies de la gran torre, traídos por el cochero que el príncipe había pedido. Aran le había comentado, de paso y sin volverlo a repetir, que no se alarmara por el segundo pasajero que llevaría a bordo. A lo mucho, imaginaría que se trataba de algún escolar, un hombre de bien que podía permitirse una escolta privada incluso. Pero no tuvo oportunidad de corroborar nada, pues el soldado apenas y compartió palabra en todo el trayecto. Una vez se hubieron detenido, este último bajó del vehículo a la espera del príncipe, plantado cual estatua inanimada en el suelo. Temía haber llegado demasiado temprano o demasiado tarde, con la mirada fija en los altos muros de aquel titán de piedra.

-Tardaremos, a lo mucho, un día y medio viajando, chico. -le comentó el chofer desde su asiento.- Elegiste la ciudad más extraña a la que ir, te digo la verdad. El camino es complicado. -empezó a decir.- Y de regreso, dos días, con todo lo que quieres cargar.

-Es lo de menos. -respondió, entrecerrando los párpados.
Aran
Aran
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Halberdier

Cargo :
Soldado de Begnion

Autoridad :

Inventario :
Jabalina [4]
Lanza de acero [3]
Lanza de bronce [2]
llave maestra [2]
Gema opaca
Tarjeta de platino

Support :
Pelleas [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] NoCdqu3

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iu4Yxy1

Gold :
128


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Pelleas el Dom Mayo 24, 2020 1:38 am

Con una inclinación cortés y toda la pulcritud posible en los gestos, bien hecha, como nunca se daba la tranquilidad de hacer frente a la corte militar, Pelleas correspondió el gesto de su amigo. Curiosa experiencia para él, entender cuando alguien bromeaba y poder hacerlo de regreso, pero estaba ya montando la emoción de la escapada y de los preparativos y no tenía tiempo para sobreprensarlo. Así estaba perfecto. Sacudiendo la cabeza de lado a lado al reír para sí, se alejó en la dirección que le correspondía, a resolver la parte que le tocaba.

De víveres y provisiones no era como si entendiese bien; siempre que viajaba, se limitaba a soltar monedas para que las cosas fuesen hechas con la mayor simpleza posible, había tenido sus tiempos en solitario y realmente no habían sido los mejores en calidad de subsistencia. Pero aquello mucho más fácil de resolver en Nevassa que en tierras desconocidas. No llegaba siquiera a entrar de regreso a la Torre, cuando pudo interceptar a uno de los pocos valientes que hacían las veces de criados y mandaderos entre el castillo y aquel sitio, encargándole aquellas necesidades. Tendría dentro de poco, cargado al punto de encuentro, un saco con las raciones militares que tan ágilmente podían disponerse en la ciudad. Las comodidades que se podían agregar en consideración a la alta nobleza no eran muchas, Daein no tenía elevada delicadeza de ese estilo ni recursos como para derrochar esos días, pero un par de rollos de mantas para dormir en carruaje y unas capas de piel para afrontar las temperaturas lejos de la hoguera de casa podían permitirse. Todo sería cargado al carruaje con presteza.

El príncipe sería quien más tardase, pese a lo liviana de su propia carga. Sus libros más indispensables, sus implementos de escritura, su diario, los materiales y preparados y objetos de maldición y contramaldición que para él eran indispensables, que la experiencia le había enseñado que podía necesitar en cualquier momento… no era mucho peso ni bulto, pero eran cosas que le tomaba tiempo y cuidado guardar, si bien no sumasen más que una rígida bolsa de cuero bajo su brazo. En comparación, pedirle a su consejero y asistente una suma de dinero adecuada no había tomado nada de tiempo. Tan apresurado como podía, descendió de regreso para salir por la parte trasera del edificio, directo a donde el carruaje se hallaba, ya a la espera. Todavía moviéndose con esa extraña energía que le dominaba, fue directo a Aran.

- No le ha pagado al hombre, ¿verdad? Por favor. - Sin necesidad de aclaraciones, pues aún si se diera que Aran hubiese pagado de bolsillo propio querría compensarlo, tomó su mano para depositar en esta algunas monedas, con las que cubrir generosamente la tarifa del cochero. La falta de costumbre de pactar las cosas él mismo, de hablar con extraños si podía haber un intermediario, le hacía proceder así sin segundo pensamiento. Enseguida rodeó el vehículo para subir a él, hablando aún por sobre el hombro. - ¡Partimos de inmediato! Ah, viajar nuevamente por Daein, tras tanto tiempo... no demore, Aran. -

--

Sobre la tardanza del viaje en sí, sin embargo, no había mucho que hacer. Cuanto menos era una suerte que en esa estación, los caminos fuera de Nevassa y por Daein rural no estuvieran cubiertos de nieve ni se hiciesen innecesariamente difíciles de transitar, si bien no quitaba que la temperatura fuese de fría por el día a gélida por la noche. Se avanzaba a buen ritmo y la vista del exterior se mantenía despejada. Kisca no aparecería a la vista ni tras la primera jornada de viaje, ni tras la noche que pasarían en tránsito, aunque sí comenzaría a invadir la vista el bosque cada vez más espeso que la cobijaba. Entrarían a él propiamente por la madrugada, luego de que el cochero se hubiese detenido a dormir su propio par de horas, atendido los caballos y reanudado.

Y Pelleas estaría despierto, mirando el paisaje cambiante bajo la luz de aquella hora tan azul, justo antes de que el sol superase el horizonte y diera las primeras luces. No porque hubiese permanecido despierto la totalidad del viaje sino, justamente, porque era por la tarde que había dormitado en su asiento, envuelto en su capa de piel y apoyado tal como había estado, junto a la pequeña ventanilla. No conseguía ser diurno si no le era estrictamente requerido y estaba allí la muestra, en sus letargos de la cúspide del día y facilidad para sentirse enteramente despierto de noche. Cuando no era correcto ya continuar reteniendo a Aran con plática, había leído a la luz leve de una confección mágica menor a través de las horas y repasado sus entradas de diario, hasta aquel momento en que el nuevo movimiento del carro y los cambios en el paisaje llamaban su atención. Ilusionado, había estado volviendo la vista de tanto en tanto a su acompañante, contemplando si valía la pena despertarlo o no. A la primera señal de que se movía, quizás hasta imaginaria y puesta allí por sus ansias, se inclinó hacia él. - ¿Está despierto? ¿...Aran? -


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] DzwfGQB
Ficha | Relaciones | Cronología
Gracias a Roxy por el nuevo avatar!! <3


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] ID0J8vv

awards!:
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] UfPwlMy

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 71tB5Ll

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 20j3jg5

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] QMmNDoX

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] El-tre10

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JvnWalP

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] SuSkjUn

Pelleas
Pelleas
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer | Bishop

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Nosferatu [4]
Báculo de heal [1]
tomo de Worm [1]
Baalberith [4]
Tomo de Ruina [1]
Bendición de Sothis

Support :
Judal [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] OaIUyNL
Virion [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v
Yuuko [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iwzg0SR
Aran [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Jjoa5TA[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] TL7buiP

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] XONGImw

Gold :
1424


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Aran el Vie Jul 10, 2020 6:44 pm

Aran recibió las monedas con la palma entreabierta, sin saber cómo intervenir. Sabía que al príncipe no le faltaban recursos, así que musitó apenas.-E-eh… -asintió, y se fijó en el cochero, que entonces miraba curiosamente a su nuevo pasajero. El soldado se acercó y le tendió el total de las monedas. Ya había pagado un adelanto al hombre para que lo trajera, con eso sería suficiente para que terminara de llevarlo sin compromisos. Ni siquiera se le ocurrió quedarse con una sola moneda. Aran tan solo amarró su lanza encima del coche y, sin tener que atender nada más, se subió junto con el príncipe a esperar que partieran.

-Vaya. Tenemos suficiente para durar sin comprar nada. -comentó al ver que cargaban para ellos una buena cantidad de raciones. La sorpresa que tenía era muy propia para quien sobrevivía con lo justo y comía solo una vez al día. Sonrió contento y cogió un abrigo para sus piernas, riéndose solo frente a tanta comodidad.- ¡Así podría viajar una semana!

La emoción lo colmó las primeras horas de partida. Apenas saliendo de Nevassa, tuvo la oportunidad de ver a un par de wyverns salvajes sobrevolando el cielo, por ejemplo. El clima era agradable ya avanzada la mañana, e igual lo era el paisaje. Tras convivir con la desolación de Begnion, era como transitar por otro mundo. Por una vez en mucho tiempo Aran no tenía que ver por el rabillo del ojo si se aproximaba una patrulla de emergidos. Claro que la posibilidad de ser sorprendidos en el camino existía, por lo que nunca bajó la guardia. Sin embargo, acabó convencido de quitarse al menos la coraza y las hombreras, su persistencia hasta entonces había sido demasiada. Aunque estaba limpia, la camiseta de Aran se veía desgastada y maltratada, pero  el soldado recalcó que era cómoda y cálida, y que no necesitaba nada más lo que durara el viaje. Aran mencionó brevemente, recordando su primer encuentro con Pelleas, que la mayoría de sus cosas estaban en Etruria, y por eso se veía tan desaliñado y escaso de recursos. La urgencia de proteger a Begnion y su familia lo había terminado llevando a ese estado.

La tarde llegó y junto con ella la noche, envuelto el tiempo en conversaciones breves y fugaces. Señalar uno que otro animal de campo en la lejanía, o alguna descripción breve de Kisca, a partir de lo que Aran recordaba. Después las horas se gastaron en un apacible silencio -a solas, pues el príncipe se había puesto a descansar-, los ojos perdidos en el horizonte hasta que los últimos rayos de sol desaparecieron.

El soldado no había conseguido conciliar el sueño en todo el viaje. Con buena suerte dormitaba sobre un puño cerrado, sin nunca perder del todo su postura. Cuando más parecía envuelto en sueños, abría los ojos de repente comprobando que todo estuviera en órden. Permaneció en vigilia cuando paró el carro, y sin embargo volvió a dormitar cuando retomó el viaje, observando de vez en cuando la extraña luz que Pelleas había invocado para sí mismo, pero sin tener la energía para preguntar de qué se trataba.

Fue cuando el cielo volvía a cobrar vida que oyó la voz del príncipe. Aran parpadeó insistentemente un par de segundos hasta por fin sentirse despierto.

-¿Ah…?- abrió la boca, pero bostezo en silencio.- ¿Estamos cerca…? -no era algo que debía preguntar a quien no conocía el sitio de destino, así que sacudió la cabeza, desconcertado, y se acercó al cristal que lo separaba del exterior. Los altos pinos fueron respuesta suficiente. El soldado sonrió, abriendo los ojos.- ¡Debe ser! -exclamó.

Aún faltaban varios minutos para adentrarse al pueblo, que en sí rodeaba el bosque para servirse del mismo. Aran no espero eso sí a prepararse, quitándose la piel de abrigo y empezando a ponerse su armadura.- Tengo las piernas como troncos. -mencionó, quejándose a su manera de estar tanto tiempo sentado. Estiró sus pies lo más posible en ese espacio tan cerrado, mientras continuaba mirando hacia afuera.- ¿Cómo está? Apenas bajemos deberíamos comer algo. -ya se habían servido un poco el día anterior, aunque Aran no demasiado.- Y, buscar alojamiento, ¿Verdad?

Cuando empezaron a verse las primeras casas y el camino empezó a adquirir forma, fue que la carreta se detuvo. El cochero se bajó y abrió la puerta, invitándolos a salir.- Entonces, tres días y tres noches habías dicho.

-Sí, junto con la carga. -respondió Aran, siendo el primero en bajar. De inmediato estiró las manos hacia las cuerdas que sostenían su lanza, y apenas la tuvo en sus manos se posicionó como siempre hacía, aunque ahora con una sonrisa despreocupada. El conductor asintió un par de veces y se fue a atender a los caballos. El soldado dio un par de pasos por su cuenta, mirando, tan solo mirando. Todo edificio que veía era pura madera golpeada por los elementos. Esa imagen no era distinta de sus recuerdos. Sin embargo, fue tan solo un momento en que pasó del gozo a la melancolía, alcanzando a ver desde allí la construcción más reciente del pueblo, un hogar que había sido construido sobre las cenizas de otro. El tiempo había pasado.- Allí solía estar mi casa. -apuntó brevemente.- Me pregunto si alguien me va a reconocer... -dijo Aran, dándose la vuelta e intentando, de paso, quitarse la cara desanimada que había puesto.
Aran
Aran
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Halberdier

Cargo :
Soldado de Begnion

Autoridad :

Inventario :
Jabalina [4]
Lanza de acero [3]
Lanza de bronce [2]
llave maestra [2]
Gema opaca
Tarjeta de platino

Support :
Pelleas [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] NoCdqu3

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iu4Yxy1

Gold :
128


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Pelleas el Dom Ago 09, 2020 5:32 pm

No estaba en posición como para quejarse, con lo que eran sus horarios de sueño y con haber dejado a Aran a sus propios medios de distracción en plenas horas del día, sin pensar en avisar con anterioridad que esas eran en las que se dormía. Pero que le había estado esperando era un hecho, contentándose de tener de regreso a su compañero de viaje. Desde luego, que despertarse a esas horas era difícil lo entendía muy bien, no le apresuraba, sólo le dejaba despabilar y le aguardaba. Sabía cuanto le costaban a él mismo las transiciones. Por el momento, abrió con cuidado la cortina de la ventanilla.

Pero Aran iba rápido. Pelleas apenas se habría distraído unos momentos mirando por la misma ventanilla, intentando hallar qué había visto el otro que le pusiera tan seguro que ya llegaban; al no encontrar techos entre los árboles ni similar volvió la vista, curioso, y para aquel entonces, Aran ya estaba cambiándose, moviéndose al doble de velocidad que el mago. - ¿La armadura de regreso…? - Tuvo que vocalizar el pensamiento, algo confundido. Iban en un viaje personal, para variar, en teoría sin combates ni trabajo militar. No suponía que Aran se olvidase. Quizás, supuso, era sólo por aspecto. Igualmente no era sólo eso, los ánimos del hombre de cabello verde parecían disparados y sus pensamientos iban bastante más adelante. Pelleas tuvo que retornarse al tiempo presente, ponerse al día. - Ah… err… es decir, sí, pero… vaya. ¿Es que siempre despierta con tanta energía por la mañana, Aran? - Terminó por suspirar, en absoluto irritado, sino sonriente. Era una persona letárgica en general, no podía no serle impresionante asunto.

De cualquier modo, parecían que habían arribado. Pelleas no había llegado a ver los edificios entre los pinos altos como torrecillas, sino hasta que estaban justo ahí, descubiertos. Tomado algo desprevenido por el momento de salir, se apresuró a guardar cuanto había estado utilizando de regreso en su equipaje y dar alcance a Aran. Él también necesitó un instante para aclimatarse, no al helado ambiente exterior por la madrugada, que para el daeinita acostumbrado era sólo habitual, ni a la luz diurna que era aún mortecina y gentil a los ojos, sino al entorno en que se hallaban. Escuchó al otro, siguiendo su mirada hacia la vivienda que remarcaba.

- Ah… cuantos años habrán sido… - Pronunció. Desde que la construcción nueva, desde la demolición de la anterior, desde su desocupación o desde la partida de Aran, para empezar. Pelleas permanecía un paso tras él, observando atento el reencuentro, formando las impresiones que terminarían plasmadas en su diario cuando recontara los acontecimientos. Había anticipado algunas asperezas, baches en el humor. Se limitaba a responder con una sonrisa calma. - ¿Es importante que alguien le pueda reconocer? Su tierra lo hace. Y usted a ella. - Expresó, en el modo en que para él tenía sentido suficiente; Aran pertenecía a ese sitio, recobrar el vínculo era todo lo que debía hacer falta. Y creía firmemente que ese proceso ocurría por sí solo. - Es acogedor lugar. Me pregunto si habrán pasado en calma este tiempo… - Juzgó finalmente. No siempre había vivido en Nevassa, pueblos como aquel no le eran extraños, ni tan apagados como resultaban a quien acostumbraba diferente. Por lo demás, entre más recóndito el sitio, mejores posibilidades tenía de haber esquivado lo peor de las desgracias de los últimos años. Enseguida el joven príncipe, despierto desde la noche y aclimatado para empezar, indicó con un suspiro satisfecho: - ¡Bueno! Debemos hallar alojamiento y desempacar, ante todo, ¿verdad? -

Antes de que Aran tuviera mayores dificultades, quizás. Volviéndose al interior del carro en que habían viajado, buscó entre sus pertenencias el dinero apartado, y tomando su bolsa personal la llenó con una cantidad de monedas que, incluso en cobres, habría sido exagerada para pagar tales necesidades. La cerró por las cuerdas sólo al tenerla llena, y sin disimular la vista de ello no la guardó hasta estando de regreso afuera, buscando bolsillo de su atuendo en que meterla; con el peso le estorbaría en el cinto. Era así como siempre había viajado, despreocupado y liberal con sus gastos, al ser el dinero lo último que escaseaba.


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] DzwfGQB
Ficha | Relaciones | Cronología
Gracias a Roxy por el nuevo avatar!! <3


[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] ID0J8vv

awards!:
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] UfPwlMy

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 71tB5Ll

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] 20j3jg5

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] QMmNDoX

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] El-tre10

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JvnWalP

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] SuSkjUn

Pelleas
Pelleas
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer | Bishop

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Nosferatu [4]
Báculo de heal [1]
tomo de Worm [1]
Baalberith [4]
Tomo de Ruina [1]
Bendición de Sothis

Support :
Judal [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] OaIUyNL
Virion [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v
Yuuko [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Iwzg0SR
Aran [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Jjoa5TA[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] TL7buiP

Experiencia :
[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] XONGImw

Gold :
1424


Volver arriba Ir abajo

[Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas] Empty Re: [Social] El pueblo de los bosques [Priv. Pelleas]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.