Fire Emblem Rol
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Anécdotas destacadas
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Mar Mar 20, 2018 2:15 pm

Los aposentos que la reina Sissi había preparado para su estancia en la ciudad eran verdaderamente magníficos. No era él una persona de darle demasiada importancia a las apariencias de habitaciones, grandes salones o alojamientos, pero que se hubiese tomado tantas molestias en agasajar a unos posibles aliados ya decía mucho sobre su personalidad, además de su mantener sus intenciones como ya había demostrado en las misivas.

Después de regresar de la biblioteca, donde por deseo de los hilos que manejaba la divina Naga se había encontrado con ella, habían mantenido una conversación de lo más curiosa sobre las personas que habitaban aquel lugar. Entre los laguz y los estudiosos ocupaban el mayor porcentaje de la Ciudad Universitaria, así que ya se había acostumbrado a la presencia de estos por todas partes. Había vuelto a su habitación para acomodarse durante unos minutos, pero luego recordó que quizás su hermana menor ya había regresado también de su paseo por la ciudad. Se apresuró hasta la habitación contigua, pero allí no encontró más que a una doncella preparando lo que parecía ser un traje de fiesta local. A eso se refería la regente cuando le había propuesto pedir a los sastres que les enviaran uno para la cena de esa noche.

Se rascó la cabeza, despeinando ligeramente sus azulados cabellos. Que todavía no hubiera regresado no le gustaba. Admitía que era un hermano especialmente sobreprotector con ella, pero es que era su querida hermana pequeña, no podía permitir nunca que le ocurriese nada, y menos bajo su cuidado.

Salió de nuevo a la calle, preguntando a los guardias de la puerta. Se había marchado con uno de los guardias a pasear, muy posiblemente el joven Berkut. Él los había esperado a su llegada, en el puerto, confundiendo a la rubia con una plebeya. Recordar ese hecho le hizo sonreír.

Siguió las indicaciones del guardia, pero ese camino ya se lo conocía. Era el que había tomado para ir y volver de la inmensa biblioteca del lugar. Le extrañaba bastante que la menor hubiera querido ir hasta allí, los libros no eran su fuerte y cada vez que le tocaba estudiar acababa haciendo cualquier otra tarea. Se encogió de hombros, no pasaba nada por intentarlo. Una vez en las puertas de la biblioteca tenía intenciones de preguntar al mismo guardia a quien había preguntado previamente si había visto a su inquieta hermana, pero por ir tan sumido en sus pensamientos había chocado con un joven. Ojalá no lo hubiera derrumbado –Ah, disculpadme, no os había visto, ¿estáis bien? –Los cabellos morados del joven se movieron como consecuencia del golpe, pero lo que más le preocupaban eran la cantidad de libros que llevaba con él –Si he roto cualquier tomo, decídmelo, por favor –Añadió, rápidamente. No pretendía causar molestias a los ciudadanos de aquel reino.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Mar Mar 20, 2018 2:59 pm

¿Cómo podía existir alguien tan pero tan insoportable como esa niñita Lissa? Por más que intentaba recordar no la había visto en ninguna de sus clases, no, ni siquiera eso, no la había visto en toda su estadía en Sindhu aunque quizás se le pudo pasar por alto, después de todo suele andar bastante distraído por la ciudad. Después de que esa niña se había ido a Erk ya no le quedaban ganar de poder encontrarse con alguien en la biblioteca por lo que decidió retirarse aunque tuvo un pequeño inconveniente, había sacado demasiados libros. -Joder...- Para colmo, organizar un libro en una biblioteca tan grande era un gran problema y para una vez que lo necesitaba, el encargado no estaba, tardó alrededor de dos horas en devolver todos los libros a su lugar indicado, siempre entraba en conflicto con libros multitemáticos, no sabía si debía ponerlos donde había libros puestos en órden alfabético, o en las historias de fantasía o en la historia del mundo, algunos parecían libros de magia para niños de los que le leería una madre a su hijo pequeño, pero a la vez tenían un gran contenido de magia básico que serviría para inciar a varios magos, en fin, una tarea muy difícil.

Al terminar de ordenar los libros adecuadamente volvió al escritorio donde estaba, tenía otro problema, se había traído demasiados libros suyos. -Genial... Ahora no tengo nadie que me ayude para llevarlos de regreso... Todos esos idiotas me deben ver como rarito...- Murmuraba mientras apilaba los libros. -Con esta cantidad de libros seguro me caigo al bajar la escalera joder...- Después de decir muchas palabras malsonantes tomó la pila de libros y asomando la cabeza por un costado empezó a avanzar hasta la salida de la biblioteca, era difícil andar en un lugar tan estrecho pero no tanto como el problema que tuvo para abrir la puerta del lugar. -Disculpen ¿hay alguien afuera que me pueda abrir la puerta por favor?- No hubo otra cosa más que silencio, refunfuñando dejó los tomos en el suelo, abrió la puerta y volvió a tomarlos para salir. Bajar la escalera fue todo un reto porque no podía ver el escalón siguiente y los libros le tapaban la visión. -Todavía no entiendo por qué salgo con tantos libros de magia si con uno me basta para acabar con cualquier emergido joder...-

Erk caminaba hacia su taller cuando chocó contra alguien y se desplomó en el suelo al igual que sus libros, amarillos, rojos y verdes. Respiró hondo con toda la intención de insultar a la persona que lo había chocado, pero estaban en Sindhu, en Sindhu no hacían ese tipo de cosas así que se calmó, no miró al hombre hasta haber hecho la pila de libros en el suelo de nuevo. -Estoy... E...- Abrió grande los ojos al ver el hombro derecho del peli-azul, era de la realeza de Altea, hizo una leve reverencia y no se levantó hasta pedir disculpas. -¡Lo siento! Ha sido mi culpa, no se preocupe por los tomos, le han pasado cosas mucho peores, le prometo que no volverá a suceder mi lord, de ahora en más andaré con más cuidado.- Conocía ese tatuaje, había leído en algunos libros que había en la biblioteca que era la marca de Naga, que habilitaba a los gobernantes a gobernar Altea, el corazón del joven de cabellos morados latía rápidamente ¿por qué? ¿Por qué no se pudo chocar con el panadero a quien siempre le compraba lemon pie? ¿Por qué tuvo que chocarse con un integrante de la familia real alteana?
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Mar Mar 20, 2018 7:05 pm

Pudo comprobar cómo, en un primer momento, la cara del joven que tenía frente a sí, en el suelo, era de puro enfado. En realidad no era extraño que se hubiese enfadado, era bastante más pequeño que él en tamaño y edad, por lo que si había terminado en el suelo por haber chocado contra alguien, bueno, comprendía su reacción. Pero lo que más llamo su atención fue ver cómo su semblante mutó de irritación a sorpresa, e incluso cierta angustia. Levantó una ceja sin comprender exactamente qué estaba pasando por la mente del estudiante para que reaccionara de aquella manera, pero igualmente debía disculparse por sus actos –No ha sido vuestra culpa, en todo caso los dos íbamos tan distraídos que no nos hemos dado ni cuenta de lo que sucedía a nuestro alrededor –Se llevó una mano a la nuca, frotándosela mientras miraba hacia los lados.

Se agachó para tomar del suelo la pila de libros que unos momentos antes el pelimorado llevaba en sus brazos. No quería ser grosero, pero no le veía capaz de cargar con demasiado peso, así que como mínimo le ayudaría a que no le doliera la espalda por tener que levantar una torre bastante grande de tomos del suelo. Se los colocó sobre sus brazos cuando estuvo preparado para recibirlos, sacudiéndose las manos después –Parece que os gusta bastante estudiar, si es así y encima tenéis talento, seguro que os depara un buen futuro, simplemente intentad no descuidar por dónde camináis, si tropezáis con alguna piedra o borde, os podríais hacer bastante daño y lesionaros –Estaba bien dar consejo a las generaciones más jóvenes. El estudiante no parecía tener más edad que su propia hija, así que, aunque la edad fuera un poco complicada, tendría en cuenta sus palabras algún día.

Ni siquiera había tenido en cuenta que se había dirigido a él respetuosamente a pesar de no conocer su identidad. Daba por hecho que se trataba por ser mayor, no porque conociese su procedencia familiar.

Miró de nuevo hacia los lados, pero el guardia que vigilaba la entrada y que segundos antes se encontraba allí se había esfumado. Suspiró con cierta desgana, chasqueando la lengua –Dónde se habrá metido… –Murmuró para sí mismo, aunque el joven estaba lo suficientemente cerca como para escuchar sus lamentos. Sacudió la cabeza, aunque se le ocurrió que quizás su pequeño amigo supiera algo –Me vais a perdonar por la indiscreción, ¿pero por algún casual conocéis si en la biblioteca ha entrado una joven de cabellos rubios, recogido en dos coletas y con vestimenta extranjera? Es aproximadamente de su estatura –Hizo una señal con la mano, indicando la altura de su hermana menor. Dependiendo del calzado que llevase sería un poco más o un poco menos, pero aproximadamente no se equivocaba –Me han comentado que se había dirigido hasta aquí y como acabáis de salir del edificio…

Si la respuesta era negativa, tendría que entrar de nuevo en el edificio, aunque comenzaba a sentir ciertos nervios. Estaban en una ciudad extranjera, en un reino que no conocían de nada, y aunque era bastante posible que se forjara una alianza entre ambos estados, todavía quedaba mucho por debatir. Tampoco se habían asegurado por completo que la ciudad fuera segura. A lo mejor había sido un necio al dejar que paseara a solas con el guardia, a quien por cierto tampoco había avistado por ningún lugar.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Miér Mar 21, 2018 5:03 pm

Se sorprendió de las palabras del hombre, no era algo común en los nobles o por lo menos, no era algo común en los nobles de la cabeza de Erk, ellos eran muy claros a la hora de marcar su título nobiliario por lo menos habrían llamado a los guardias para que le den una buena reprimenda al mago pero no, al terminar de escuchar al peli-azul, Erk simplemente hizo una pequeña inclinación con la cabeza y siguió juntando sus libros. En el momento en que se hombre se agachó para ayudarlo se le paró el corazón al joven mago, sus mejillas se pusieron levemente coloradas y no sabía donde esconderse. ¡Estaba haciendo trabajar de más a un noble! ¡Ellos ya tienen mucho trabajo! -Eh... Señor...- Dijo tan bajo que no se escuchó más que una leve exhalación, en ese momento Erk empezó a respirar hondo intentando calmarse aunque tardó bastante en hacerlo.

Por suerte la descripción del hombre hizo volver en sí a Erk provocando que su boca formara una sonrisa hacia abajo mostrando los dientes. -Lissa...- Murmuró, luego ladeó la cabeza y pensó en el siguiente comentario, la estaba buscando. ¡Lissa se había metido en problemas con un noble! Aunque no era de extrañarle, después de todo le tapó la nariz a Erk cuando dormía. El joven mago volvió a mirar al hombre, caminaba distraído no sería extraño que se hubiera dormido por esperar a alguien, luego abrió grande los ojos y vio que solo había una respuesta. Lissa lo había visto por la calle dormido, le tapó la nariz y salió corriendo.

Erk tomó aire, hizo una muy notoria reverencia y dijo: -Lo siento mucho, por favor, no sea severo con la niña, puede que sea molesta pero es una buena person...- La verdad no estaba totalmente de acuerdo con lo que estaba diciendo pero después reparó en que había dicho "vestimenta extranjera", en ese momento el mago se quería morir, acababa de insultar a la persona que había venido hasta Sindhu con el noble alteano, por lo que, sin levantarse de la reverencia dijo: -Olvide las cosas que acabo de decir por favor. Las he dicho sin pensar, aceptaré el castigo que me quiera imponer y además le ayudaré a buscar a la señorita Lissa, estuvo conmigo en la biblioteca hace algunas horas.- Erk tenía miedo de levantarse y ver la expresión del noble, por no decir que no quería pensar en cómo había tratado a una potencial noble alteana, con suerte no sería más que una sirvienta que había acompañado a su amo pero, las sirvientas no se escapan por lo que era muy poco probable, el corazón de Erk iba todavía más rápido que su respiración, no lo habían echado de Sindhu por hacer un arma con el poder de Grima pero si lo echarían por una pavada, eso era lo único que faltaba, al mago solo le quedaba esperar que aquél peliazul sea tan comprensivo como cuando chocaron y que sea tan amable como Lord Eliwood lo había sido.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Jue Mar 22, 2018 9:35 am

Seguía sin comprender del todo por qué el rostro del menor parecía casi compungido por su presencia, así que lo achacó a que estaba avergonzado por la colisión de ambos, tuvo que contener una sonrisa, pues no sería educado por su parte dejar en evidencia al estudioso –Por favor, no me llaméis señor, siento como si de esa forma me pusieran más años encima, y en realidad no soy tan mayor, ¿sabéis? –Era mucho más sabio tomarse ese pequeño accidente con paciencia y buen humor, a diferencia de cómo muchos otros habrían actuado. Conocía, debido a las innumerables conversaciones con otros miembros de la nobleza, que muchos de ellos se comportaban con un halo de superioridad que, a su parecer, no tenía sentido. Se encrespaban con cualquier acto en su contra, aun si este era una mera eventualidad. No podía estar más en desacuerdo. No poseían un título para aprovecharse de este, sino para remarcar una posición desde la que deberían ayudar a los demás, como sus antepasados lo habían hecho para con el reino.

Que el mago reaccionara ante el nombre de la rubia lo llenó de esperanzas. Cuanto menos tenía alguna pista sobre su paradero, así que abrió los ojos, aguardando a la información que pudiera ofrecerle el menor –Sí, Lissa, ¿os suena? –Lo que no esperaba era escuchar que se había comportado incorrectamente en un reino extranjero, con el cual pretendían forjar una alianza y donde, lógicamente, debían comportarse de manera ejemplar para no poner en entredicho sus actuaciones. Se llevó una mano a la cara, negando con la cabeza mientras resoplaba ligeramente exasperado –¡Entonces sí que ha estado aquí! –Frunció el ceño, mirando hacia los lados y al interior de la biblioteca –Lo que no comprendo es su comportamiento, no es propio de una princesa, debemos dar ejemplo con nuestros actos, pero los suyos dejan bastante que desear –Se frotó la nuca nuevamente, observando con curiosidad al pelimorado.

Le extendió la mano para que se levantara del suelo, pues todavía permanecía ahí junto con sus libros –Es muy amable desde vuestra posición intentar defender a mi hermana, incluso tomar las culpas suyas como propias, pero no sería justo por mi parte castigar a quien es inocente, y mucho menos en unas tierras donde no tengo competencias. Tampoco molestaré a la Reina por un tema trivial –Admiró el buen corazón de la persona que tenía frente a sí. A pesar de su aparente juventud, algo en su comportamiento le hacía parecer mucho más maduro de lo que se podría esperar. Los menores solían respetar a quienes tenían más edad, pero prácticamente observaba sumisión en los gestos ajenos, no pretendía valerse de su título para asustar a un muchacho.

Lissa en ocasiones puede ser demasiado traviesa… lo siento –Sí. Era él quien debía disculparse si su rubia y escurridiza hermana había realizado alguna travesura con el mago como objetivo. Tendría que haberse preocupado más por lo que la menor pudiera hacer en su ausencia. Había confiado en ella, como persona adulta que ya era, pero seguramente al encontrarse lejos de su hogar la sangre rebelde que corría por sus venas se había disparado. ¡Ojalá Naga le diese más paciencia!
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Jue Mar 22, 2018 5:48 pm

Como el hombre lo seguía tratando con calma Erk le miró de reojo y luego se agachó para levantar algunos libros del suelo, aunque cuando frunció el ceño se quedó congelado, casi suelta los libros estaba empezando a levantar muy levemente del suelo, el mago no tiró los libros sino hasta después de escuchar que Lissa era una princesa, sus manos simplemente se abrieron hacia fuera y sus brazos cayeron al costado de su torso, entre esos libros había uno que se llamaba "Leyendas de Espadas que Nunca Existieron" solo miraba al príncipe alteano que tenía en frente suyo con los ojos bien abiertos, esperando una severa sentencia.

Erk estaba sentado mirando con los ojos bien abiertos al peli-azul, no entendía por qué le extendía la mano y al escuchar que esa princesa alteana era su hermana se quedó mirando la manos por unos momentos sin poder moverse, había hablado con gente muy importante antes pero siempre con respeto, al príncipe de Altea lo había chocado y para colmo, había insultado a su hermana, con la mano temblorosa tomó con mucho cuidado la mano del noble y se levantó lentamente sin siquiera parpadear. Sin embargo las siguientes palabras del príncipe le dieron tranquilidad y continuó recogiendo los libros que estaban en el suelo, ya se encontraba más tranquilo, hasta sentía ganas de mandar al frente a Lissa y decir: "señor hermano mayor, Lissa me tapó la nariz mientras dormía." Pero nó, no lo haría, no sería prudente joder con alguna princesa.

-No se preocupe mi lord, estoy seguro de que en un par de años será mucho más madura, después de todo es una princesa y está creciendo... A veces miro a algunos de mis alumnos y no puedo creer que sean mayores que yo... Como se nota que viven la vida sin tener nada por qué preocuparse... En definitiva... Lo que quiero decir es que algunas mujeres de dieciseis o diecisiete siguen siendo niñas, y varones se puede encontrar hasta bastante grandes...- Suspiró mientras miraba la pila de libros, pensó aprovechar y pedirle ayuda ya que estaba siendo demasiado gentil, pero era un noble y lo más importante, su taller estaba hecho un desastre y apestaba a magia de viento de cuando había hecho la espada para Eugeo tiempo atrás, todavía había rincones donde estaba ridículamente frio, la magia era una cosa muy extraña.

-¡Ya se!- Se sacó su capa blanca, le hizo algunos nudos y empezó a poner todos los libros ahí, luego tiró de los cordones que tenía el cuello para hacer una correa y se los colgó al hombro, dado que el grosor de la correa era muy fino le dejaría una marca pero por lo menos así era más práctico llevarlos. -Bien... Creo que podríamos empezar a buscar en algunas panaderías de aquí cerca, estoy seguro de que a su hermana le gustan mucho los dulces mi lord. Por aquí cerca hay una que hace unos lemon pie especialmente deliciosos.-
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Jue Mar 22, 2018 6:45 pm

Dio un pequeño respiro al ver cómo se le caían de nuevo los libros al menor, por lo que tuvo que parpadear. Podía haberle dado un tirón muscular, o a lo mejor tenía una lesión que le impedía cargar peso, solo que si se trataba de esa posibilidad, estaba siendo muy descuidado. Esos tomos debían pesar bastante, pues ya solamente sus lomos eran gruesos, por lo que sumado a todo el papel y al elevado número de ellos suponían un esfuerzo más que considerable. Por fortuna había decidido confiar en él, así que cuando le tendió la mano de vuelta lo levantó con fuerza, flexionando el brazo en el que portaba la marca divina de Naga.

-Ojalá tengáis razón, mi hermana tiene un gran corazón, se preocupa por todos y cada uno de nosotros, pero en ocasiones siento que tanto formalismo y presión provocan en ella unos comportamientos algo infantiles, difíciles de erradicar. Teniendo en cuenta que las damas suelen madurar antes… -Bueno, si maduraban antes, en ese caso, Lissa iba con unos cuantos años de retraso. Había pasado de la veintena y todavía realizaba chiquilladas. En realidad, se sentía culpable por reprender su comportamiento cuando él era el primero que, con sus tres décadas de edad a sus espaldas, actuaba impulsivamente en bastantes ocasiones, especialmente cuando se encontraba en el campo de batalla. La diferencia entre su hermana y él es que sabía cuándo debía comportarse, y en un reino foráneo, donde una posible alianza pendía sobre sus cabezas.

Lanzó una mirada de reojo a los tomos esparcidos por suelo, aunque el título de uno en concreto le llamó la atención. Se agachó para mantener de cuclillas, señalando el que cuya cubierta enunciaba “Leyendas de Espadas que Nunca Existieron” -¿Os interesan las armas? Había pensado que seríais más bien un estudioso -Y es que, bajo su punto de vista, le faltaban no solamente años, sino mucho entrenamiento para poder dominar un acero y convertirse en un guerrero cualificado. Definitivamente no casaba con la imagen que daba.

Levantó una ceja por la ocurrencia del menor para transportar la pila de libros que poblaban el suelo. Le ayudó a colocar unos cuantos dentro del macuto improvisado con la capa, mientras la tela no se rasgase, era una buena idea -¿Sois profesor? Antes lo habéis mencionado, pero aparentemente lucís bastante joven, si no es demasiado maleducado por mi parte, ¿puedo preguntaros vuestra edad? -Después de haber estado mascando la cuestión desde el primer momento en el que sus caminos se cruzaron, violentamente, se había atrevido a ello. Era un miembro de la realeza y, como tal, podría valerse de su posición superior para conseguir la información que desease, pero alguien verdaderamente noble de corazón no usaría su título para nimiedades.

Señaló al meno con el dedo, esbozando una sonrisa de medio lado -Esa es una buena idea, Lissa adora lo dulce, por lo que si ha olido algún aroma azucarado es posible que, como mínimo, se haya parado frente al puesto -Aunque sería una necia, pues esa misma noche tendrían una fiesta de bienvenida en el palacio, donde estarían rodeados de todo tipo de comida y espectáculos de la tierra. Llenarse el estómago apenas unas horas antes era un completo sinsentido -Os sigo, gracias por vuestro auxilio, aunque ya os mencioné que no era necesario, hablaré bien sobre vos ante la reina, aunque no podré especificar si desconozco vuestro nombre -Con una mirada afable, intentó conocer la identidad del joven, aunque como había sido enseñado, era indisciplinado requerir el nombre de otro sin presentarse antes -Aunque podáis haberlo supuesto, mi nombre es Chrom, príncipe de Ylisse, pero no me gusta que utilicen mi título, simplemente con mi nombre está bien.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Jue Mar 22, 2018 11:53 pm

Lissa preocupandose por alguien y que no sea para su diversión, la verdad parecía una idea bastante alocada para Erk por lo que simplemente decidió ignorar el comentario, no pondría en evidencia a una princesa porque eso le podría terminar saliendo en contra. -A veces me gusta leer un poco de fantasía, sería bueno tener una de esas cosas para pelear contra emergidos ¿o no?- Soltó una pequeña risa nasal, no quería hablar de ello, no quería decir que había hecho ya dos de esas armas y que estaba buscando cómo detenerlas, lo mejor era, simplemente quedarse callado.

Ya con todos los libros seguros en su hombro empmezó a caminar hacia la izquierda de donde se encontraba. -Sígame, mi lord.- En cuanto a las demás preguntas, sería demasiado descortés ignorarlas por lo que fue hablando de a poco a medida que avanzaban. -Solo enseño lo básico de la magia e intento que mis alumnos quieran conocer su origen y estén dispuestos a lo que sea por ello... No es la gran cosa... Y tengo quince años.- Erk caminó tranquilo hasta escuchar que le hablaría a la reina de él. -No... No... No se preocupe mi... Mi Lord... No es necesario que le hable a la reina de mi ni nada, de todos modos a uno le hace bien caminar de vez en cuando.- Se acomodó la correa en el hombro y siguió caminando.

-¡Lo siento! ¡Mis modales! Sepa disculparme mi lord. Soy Erk. Mago de Etruria.- Siempre, siempre, siempre, siempre se olvidaba de presentarse, ni siquiera él sabía por qué pero siempre se presentaba después que el otro, en los caminos era algo bastante lógico ya que no sería prudente ir dándole su identidad a cualquiera, pero aún así había sido muy mal educado de su parte, pero bueno, hacía bastante que no hablaba con gente y las dos personas con las que había hablado ese día eran príncipes de la casa de Ylisse, para Erk alguien le estaba jugando una broma de muy mal gusto porque el día no podía ser peor, lo único que lo podía salvar de eso era una invación de emergidos a la universidad.

Continuaron caminando un rato en silencio hasta que llegaron a la panadería, Erk preguntó si habían visto a Lissa pero no tuvo ninguna respuesta positiva, por lo que salió y miró a Chrom para hablarle. -Conozco varias panaderías príncipe Chrom. Con todo respeto, creo que en una de ellas encontraremos a Lissa, si no me equivoco hay una que se especializa en cosas caramelizadas, sígame por favor.- Lo peor de todo era la extraña tensión que se sentía en ese momento, Erk no era muy hablador y no era buen momento para empezar el estar cerca de un príncipe. -Eh... Señor... Digo... Príncipe Chrom, cómo ha pasado su estadía en Sindhu hasta el momento.- El mago empezaba a ser desastroso, sus manos transpiraban, su corazón latía muy rápido y su voz era tan quebradiza que se podía notar lo nervioso que se encontraba.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Vie Mar 23, 2018 8:28 am

Ahora todo tenía mucho más sentido. Si estaba leyendo el tomo simplemente por recreo pegaba más con la imagen que desprendía el menor. Los libros de fantasía narraban historias irreales, aunque en ocasiones pudieran reflejar algún punto de verdad, tener una base fundada en la evidencia, pero no dejaba de tener demasiadas florituras añadidas como para fiarse de sus palabras escritas. Solo esperaba que su acompañante no pretendiera ser como los héroes de los libros de fantasías, porque encima, en varios que conocía, solían contar con un final trágico. No le deseaba tal suerte a alguien inocente –Ojalá la fantasía lograse acabar con todos y cada uno de ellos –Pero quien ponía punto y final a la vida deleznable de los emergidos no eran sino sus aceros, las armas de los valientes que día y noche se enfrentaban a la amenaza con su honor y valentía.

Se mantuvo a su lado, ajustando al paso al del pelimorado. Conocer su historia, aunque solamente fueran diminutas pinceladas habría su curiosidad –Eso quiere decir que entonces sois mago vos mismo, ya que de lo contrario no seríais capaz de impartir clases al respecto –Sí, definitivamente ese ámbito era mucho más acertado. Con su constitución, aun cuando no era apta para el combate cuerpo a cuerpo, no tendría dificultades para manejar la magia procedente de los tomos. No se parecía en demasía a los clérigos o sacerdotes vinculados a la magia de luz que conocía, por lo que supuso que los hechizos de ánima serían la fuente de su poder. Ni siquiera veía la magia oscura como una posibilidad, pues en Sindhu, donde se veneraba a Naga tan fervientemente como en el Reino de Ylisse, un poder tan oscuro como el propio Grima no tenía cabida –¿Quince años…? –¡Rayos! Se pasó una mano por el pelo, haciéndole sentir el peso de los años en el cuerpo, y lo que era aún peor ¡quince años y ya tenía alumnos! Tenía que ser un verdadero erudito.

Comprendía mucho mejor su comportamiento al conocer su edad. Que fuera inteligente no iba de la mano de la madurez, o de las experiencias de la vida. Tuvo que sonreír ligeramente ante las prerrogativas del menor de articular palabra ante la reina, pero ya decidiría él mismo durante el festejo nocturno si era o no adecuado –Erk de Etruria, vaya, interesante; os encontráis lejos de vuestro hogar, pero parecéis bastante a gusto en estas tierras –No había ningún reproche en su voz, sino todo lo contrario. Comprendía que alguien cuya vida giraba en torno al estudio gustara de vivir en una ciudad donde la mayoría de sus habitantes compartían la pasión por libros. A cada paso que daba, mayor curiosidad sentía por el mago, pero tendrían que esperar sus cuestiones hasta otro momento.

Cuando llegaron al primer punto, un olor embriagador se coló por sus fosas nasales. Cerró los ojos para que sus pulmones se empaparan de aquel dulce manjar, aunque como permaneciese allí mucho rato sería su estómago quien gruñese, envidioso de su sentido del olfato.

La negativa del menor mermó ligeramente sus ánimos, pero negó con la cabeza –No os preocupéis, sigamos entonces hasta ese lugar, pero por favor, llamadme simplemente Chrom –Insistió una vez más -Solían reprenderle sus más allegados cuando instaba a los demás a llamarle únicamente por su nombre, y no por alguno de sus títulos, ya fuera el de príncipe de Ylisse o el de capitán de los Custodios; pero a él no le importaba y se sentía mucho más cómodo de esa manera, más cercano a los demás –Por el momento es un territorio completamente diferente al que estoy acostumbrado, y aunque todavía debo discutir varios puntos con vuestra Reina, tengo la sensación de que podríamos llevarnos bastante bien. No solamente ambos tenemos una creencia común, sino que nuestro objetivo de alcanzar la paz es el mismo, y esos son los dos aspectos que considero más importantes para poder establecer una alianza –Miró de reojo al joven, mientras caminaban hasta la siguiente panadería –Nunca comprenderé a quien siente devoción por la oscuridad.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Vie Mar 23, 2018 3:09 pm

Fantasía, lo que se hacía llamar fantasía se vendría abajo si en algún momento le tocaba pelear con el ejército de Nohr o contra Eugeo, pero eso ya era bastante menos posible.

Erk caminaba mirando a los alrededores esperando que Lissa viniera corriendo al ver a su hermano y le saltara encima, después de todo con lo infantil que era su actitud, antes había ignorado educadamente las preguntas del noble, si se ponía hablar tenía que explicar demasiado. ¿Estar lejos de casa? Hace tres años estaba lejos de casa, por más que lord Pent le haya dado un hogar, su madre no se merecía que dejara de llamar casa al lugar donde ella vivía cuando se había esforzado tanto por enseñarle a Erk a leer y darle material para que pudiera aprender. Además el último año se había recorrido medio mundo y no estaba exagerando, después de tantos viajes, estar quieto en Sindhu y poder estudiar era una verdadera bendición.

-Jamás podría llamarlo así príncipe Chrom.- Se detuvo en seco, los libros casi se caen por la bruzca frenada. -Usted merece ser tratado con muchisimo respeto, lleva un cargo muy pesado y siempre debe tener en cuenta que es un cargo, una carga que solo la familia real puede llevar, por eso merecen respeto y lo seguiré llamando mi lord. Mi lord.- Al terminar de aclarar la clara diferencia jerárquica que había entre los dos continuó caminando algo nervioso, pero el noble seguía portandose bien y respondiendo amablemente. Al final, algunas palabras de Chrom terminaron por molestar al joven mago, hablaba de paz como si fuera fácil, era evidente que él no había salido a recorrer el mundo, lo más probable era que la mayor parte del tiempo se la pasara en alguna de sus ciudades fortificadas donde un emergido no podría siquiera acercarse, probablemente no había visto la destrucción que había en Bern hace algunas semanas, si, ahora estaba libre pero antes de eso era casi imposible encontrar animales siquiera, la paz estaba muy lejos del mundo y a Erk hasta le parecía que la guerra estaba a punto de estallar, los emergidos se hacían más fuertes y quien deseaba poder lo usaba como una oportunidad. -Me disculpará mi lord.- Dijo mientras empezaba a caminar más lento. -Pero creo que usted no intenta comprender a los fieles a Grima. Puede que la magia oscura sea distinta y poderosa pero... No por eso lo convierte a uno en una mala persona. De hecho... Hace unos meses estuve en Durban y allí fue un mago oscuro quién me salvó la vida después de haber usado demasiada magia... También en Daein terminé conociendo a un mago oscuro que, por más que fuera desordenado, no dudó en responder a todas mis dudas, le dejé una carta en la biblioteca y él la respondió a pesar de su alto puesto en Daein, es fácil decir que todo el que esté en nuestra contra sea malo, como también es fácil decir que todo el que esté de nuestro lado es bueno... En el pasado hubo guerras, eso nadie lo puede negar... Siempre se coronan héroes a las personas que hicieron la diferencia en la batalla, las que inclinaron la balanza hacia el lado de "el equipo bueno". ¿Esas personas eran buenas? ¿Las otras personas eran malas? Yo no lo creo mi lord, lo que los diferenciaban eran ideas distintas. ¿Puedo decir que esas todos los que lucharon en la guerra son malos? Sería una apuesta bastante segura, todos aquellos soldados vencedores que fueron a festejar su victoria... Eran asesinos que caminaban por las calles de sus pueblos como héroes. Hasta matar a un bandido, alguien que para el juicio de uno no merezca vivir puede ser muy doloroso y, las personas que tienen los huevos para empezar una guerra son aquellas a las que no les duele, esa gente si es mala. Aunque esto es solo mi opinión, espero que no le moleste mi lord.-
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Vie Mar 23, 2018 5:04 pm

Se encogió de hombros, pues no podía obligarle a que simplemente le llamara por su nombre, sin ningún indicativo acompañándolo. Si deseaba mantener esa distinción entre ambos, estaba en todo su derecho, aunque a él mismo se le hacía es muchas ocasiones ligeramente incómodo –El respeto lo merecemos todos, siempre y cuando actuemos como es debido y como se espera de nosotros, que forme parte de la casa real de un país no es sino una distinción de mis antepasados, no propia –Y por ese motivo prefería el buen nombre que se había labrado como miembro de los Custodios, donde nadie ponía en duda sus órdenes, a su identidad como príncipe de Ylisse. Pues aunque ayudaba a su hermana mayor cada vez que regresaba a los muros del castillo de Ylisstol, era ella quien merecía todo el respeto de sus ciudadanos.

De todas maneras, sonrió al joven. Prefería, obviamente, una muestra de respeto exagerada a una mala educación con su interlocutor. También tuvo suerte cuando parecía saber calibrar sus modales.

No obstante, con el cambio de conversación su ceño también mutó, arrugándose un poco más. La conversación se había vuelto pantanosa, en un terreno donde difícilmente todo podía ser negro o blanco, pero donde sus creencias marcaban tajantemente cuál debía ser su postura al respecto –Os escucho –En realidad prefería escuchar en un primer momento todos sus pensamientos, sus proposiciones y sus puntos de vista, para poder rebatir aquellos enunciados que de primera mano consideraba erróneos, o cuanto menos demasiado parciales –¿Qué no intento comprender a los fieles de Grima? –Comenzar con esa frase había descolocado sus intenciones, por lo que lanzó un vistazo de reojo al mago, pensando si quizás se había equivocado al pensar que desconocía las artes oscuras –Los adoradores de Grima llevan siglos en una guerra que va y viene con mi territorio, así que me atrevería a decir, teniendo en cuenta que desde Ylisse buscamos la paz, que en más de una ocasión hemos intentado comprenderlos, pero sus actos no tienen bondad, no si se adentran en nuestras tierras y realizan actos vandálicos en nombre de su oscura deidad, así que obviamente soy incapaz de comprender qué los motiva; puesto que respetan ni unos territorio ni nuestras creencias, no merecen mayor consideración –Terminó por añadir.

Gracias a haber recorrido mil veces, de un lado al otro, no solamente todo el territorio perteneciente al Sacro Reino de Ylisse luchando junto con sus guerreros, sino también gran parte del continente de Akaneia, había adquirido un esquema de cómo funcionaban varios de los reinos que adoraban a dragones oscuros –Quizás tuviera intereses con vuestra persona, o espera que en el futuro le devolváis en favor, de la misma manera que quien responde preguntas realmente no está realizando ningún acto en sí, no se pueden conoce sus verdaderas intenciones para con el porvenir del futuro –Se cruzó de brazos, pensativo, ante las sabias palabras del menor, pero él tenía una respuesta clara en su mente –Desconozco cómo los magos oscuros de Tellius actúan, pero sí puedo seros franco con sus homólogos en Plegia y, en gran parte, con los de Nohr, a pesar de que con estos últimos nuestra relación es neutral; lo que puedo asegurar es que quienes veneran a la oscuridad, la canalizan como un arma peligrosa contra quienes no profesan su misma fe, así que en ese sentido, dígame Erk, un país que aboga por la paz pero que constantemente se ve perturbado por otros, ¿debe simplemente poner la otra mejilla o defenderse de las afrentas? La defensa propia no es la misma violencia que quienes atacan en primer lugar por placer, por odio –Suspiró, negando con la cabeza. Era cierto que no conocía cómo vivía todo el mundo en su totalidad, pero sí conocía la historia referente a sus tierras, a las plegianas y a las aledañas, donde se incluía el reino hermanado con Ylisse, Altea. Y también conocía todo lo que habían sufrido a causa de sus falsos dioses.

Pretendía responder contando nuevas anécdotas, pero un nuevo olor dulzón, de caramelo, se apoderó de sus fosas nasales. Sonrió de nuevo, tras haber mantenido una seriedad casi gélida ante un tema tan delicado como los credos oscuros, aunque señaló la puerta con cierta desgana –Como Lissa no se encuentre dentro, desconozco dónde puede hallarse… –Se llevó una mano a la cara, en cuanto se reunieran, regañaría a esa señorita.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Invitado Vie Mar 23, 2018 9:06 pm

Erk no necesitaba una charla de respeto, sabía perfectamente como comportarse con cada quién, por otro lado, tanto el príncipe como la princesa de Ylisse terminaron siendo bastante parecidos, la única diferencia es que uno de ellos sabe que no debe bromear con desconocidos y la otra no, pero el mago ya se podía imaginar que el príncipe Chrom con sus amigos cercanos bromeaba como cualquier persona, excepto Erk claro está, si alguien pensaba que él no tenía sentido del humor estaría bastante en lo correcto.

Por otro lado, bastó con terminar de hablar para saber que había metido la pata, las palabras del príncipe Ylissense fueron bastante duras, hasta llegaron a intimidar a Erk quién se quedó callado y, por más que no le estuvieran gritando se sentía como si lo estuvieran haciendo, aparentemente ellos tenían historia, cosa que Erk no podía entender porque veía una gran similitud entre el odio de los laguz a los humanos en las palabras de Chrom, quizás esa gente solo usa a Grima para justificar sus guerras, la guerra es un negocio en el que algunos reinos van muy, pero muy bien. Ver que faltaba poco para llegar al destino lo alivió y la verdad, si Lissa no estaba en ese lugar Erk tampoco sabía que mierda iba a hacer, pero no podía dejar el tema inconcluso por lo que bajó aún más el paso. -Es cierto... Puede que los plegianos sean bastante molestos y egoístas, pero son los que primero supieron como tratar con emergidos, ellos son humanos mi lord y, por el momento, no son el enemigo, ninguno de los magos oscuros que conocí tenían intereses conmigo, uno me salvó porque ayudé a acabar con unos emergidos, el de Daein me envió una carta porque le ordené toda la biblioteca, esa biblioteca era desastrosa, había polvo por doquier y hasta libros en el suelo. A lo que voy, es cierto que si son de mente débil pueden ser corrompidos por el poder, pero eso pasa porque son seres humanos, todos lo somos, ni siquiera los más puros laguz Garza pueden huír del odio. Lo que le intento explicar es que no debe generalizar, no todos los que dicen ser creyentes realmente creen, no todo el ejército de plegia supongo lo hace por grima, es más, apostaría mi mano derecha a que es locura de los gobernantes y un cambio de gobierno quizás le vendría muy bien, si en lugar de Etruria yo viniera de Plegia, Durban, Nohr... Usted no se habría dado cuenta, usted solo vio a un niño ratón de biblioteca que es muy poderoso para su edad y, si, dejeme decirle algo... Aunque no me guste aceptarlo porque considero que tengo mucho que aprender, muchos me llaman sabio por la cantidad de conocimientos que tengo producto del esfuerzo día a día y de nunca rendirme... Además príncipe Chrom.- Se frentó frente a la puerta. -Poner la otra mejilla si bien no es fácil y hasta quizás en algún lugar esté mal visto... Hay santos y martires que son héroes y jamás levantaron una espada, necesitaron sacrificar su vida para hacer entrar en razón a la gente, la historia está llena de ellos. Yo no lo entiendo, no me sacrificaría por otros sabiendo que yo puedo dar más a la humanidad... Pero soy humano y soy egoísta, estoy seguro de que mi maestro se sacrificaría si valiera la pena... Pero bueno... son palabras de un niño tonto que solo conoce la mitad del mundo, no le de mucha importancia.- Abrió la puerta y allí estaba, rubia con coletas y ropa extraña. -Aquí está Lissa mi lord.- Volteó para mirar a Chrom. -Con esto doy mi tarea finalizada, si me lo permite me retiraré en este momento, que disfrute el resto de su estadía.- Hizo una pequeña reverencia, luego pasó al lado de él y se puso en marcha hacia el taller.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Eliwood Vie Mar 30, 2018 10:27 pm

Tema cerrado. 50G a cada participante.

Chrom obtiene +1 EXP y ambos +1 Bonus EXP!
Eliwood
Eliwood
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
espada de acero [3]
.
.
.
.
.

Support :
Marth [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] OaIUyNL
Lyndis [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] JEIjc1v

Especialización :
[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] NqTGGyV

Experiencia :
[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Fy4uE7I

Gold :
921


Volver arriba Ir abajo

[Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk] Empty Re: [Social] ¿Dónde te has escondido, ricitos de oro? [Priv. Erk]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.