Fire Emblem Rol
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Anécdotas destacadas
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Dom Jun 25, 2017 2:20 pm

Habían pasado ya unas semanas desde su tan deseada llegada al castillo de Krakenburg, junto al resto de su familia. Tras pasarse los tres o cuatro primeros días investigándolo todo a su alrededor, pronto dio sus intentos de llamar de nuevo la atención de su padre por concluidos. El rey Garon se encontraba siempre ocupado o sin ánimo alguno de recibir a su hija en el salón del trono, por lo que tendría que aguardar hasta el día en el que al poco sociable monarca deseara enviar a Corrin a alguna misión.

Harta de parecer de nuevo encerrada, decidió salir a dar un paseo, era lo mínimo que podía hacer si no quería empezar a pensar que tal vez no todo era tan bonito como lo pintaban porque incluso sus hermanos estaban ocupados en ese preciso instante. Las calles de la capital de Nohr eran mucho más bulliciosas que la prácticamente desierta torre en la que había vivido hasta el momento y pasearlas montada a caballo la relajaba. Suspiró. Quizás debería buscarse algún tipo de hobby o entrenamiento extra para esos ratos de libertad.

Al haber salido temprano de la capital, unas horas más tarde había llegado a la zona oriental del reino, caminando por zonas boscosas y pedregosas pero con cierto aire lúgubre que no terminaba de despertar confianza en Corrin. No obstante, un grito hizo que saliera de su ensimismamiento. Espoleó con los talones a su caballo, el cual avanzó velozmente hacia la dirección que le iba indicando la joven; un instante después, encontró a un hombre de mediana edad en el suelo, visiblemente golpeado por bandidos, con casi certeza.

Señor, ¿se encuentra bien? –preguntó, con un deje ansioso en la voz. Miró hacia los lados y alcanzó a observar una figura masculina antes de escabullirse entre los matorrales. –No se preocupe, yo me encargaré de él, ¿de acuerdo? ¡Le traeré de vuelta lo que se ha llevado!

Por fin. ¡Pon fin algo de emoción! Por una parte se sentía apenada y furiosa por lo que acaba de ocurrirle a aquel pobre aldeano. Los ciudadanos de Nohr, en gran parte, eran personas humildes con no demasiados recursos y el que unos sinvergüenzas los atacaran de esa forma provocaba que algo bullera en su interior. Pero por otra notaba una extraña calidez acogedora en el pecho, ¡podría serle útil a una persona! No iba a dejar que se fueran impunes, les daría una lección y recuperaría lo robado.

Sin embargo, había estado tan inmersa en sus pensamientos mientras perseguía sin demora al sospechoso que había llegado a una zona totalmente desconocida para ella. La vegetación hacía rato que había desaparecido, al igual que los caminos estrechos que serpenteaban dando lugar a una explanada abierta que nunca antes había visto. Por un momento se había despistado de su tarea para observar la belleza del lugar; sin embargo, ¿dónde estaba?
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Dom Jun 25, 2017 3:38 pm

Hacía ya unas cuantas semanas que había dejado su hogar, apreciando con curiosidad los paisajes de su país natal. Desde pequeña que no salía de su pueblo, y aunque solo fuesen memorias de una infancia temprana la añoranza por recorrer los caminos había estado siempre presente en su memoria. Era inevitable que ante la oportunidad una sonrisa estuviese plasmada en su rostro, aun si las circunstancias que habían motivado el viaje no fueran de las mejores.

Luego de considerar sus opciones, había optado por iniciar su viaje a través de las rutas y caminos utilizadas por los mercaderes. Si bien eran caminos menos seguros que en antaño ante la presencia de Emergidos, seguían siendo caminos definidos que ella conocía bastante bien y que unían con facilidad los poblados. Incluso si nunca mostro interés por formar parte del negocio familiar no negaría que estaba agradecida de contar con el conocimiento que su abuelo y sus padres le habían dado. Eran datos que ahora mismo la estaban ayudando mucho.

Le tomó un par de días de trayecto a pie el encontrarse con una caravana. Luego de intercambiar un par de palabras y llegar a un pequeño acuerdo, es que había podido viajar junto a ellos: más segura, más cómoda y más rápidamente. Su carácter y forma de ser le ayudo a llevar el viaje de buena manera, haciendo buenas migas con quienes le buscaban conversación y ayudando en el trayecto cada que podía.

Siendo bastante sinceros, la maga se sintió un poco triste cuando tuvo que separarse del pequeño grupo. Pero ellos tenían una ruta que seguir, y ella lamentablemente no tenía planeado ir en la misma dirección. Así pues, la muchacha observaría a sus alrededores. La habían dejado en un pequeño pueblo agricultor cerca de la frontera con Nohr.  Los campos de arroz se extendían más allá de lo que su vista le permitía apreciar.

Era un paisaje hermoso.  Un suspiro de satisfacción se escapó de sus labios mientras una sonrisa tenue se posaba en su rostro. La calma seguía presente en el lugar. Quizás se trataba de un pueblo afortunado o bien defendido. Considerando los rumores que había sobre otros sectores del país, la muchacha pensó que sería la primera opción. Un pueblito que gozaba de la fortuna de no ser blanco inmediato de los Emergidos, a pesar de la cercanía con el país vecino.

El pensamiento pesimista de que “solo es cuestión de tiempo” pasó fugazmente por su mente, convirtiendo su tranquila sonrisa en una expresión abatida. Las manos le picaban, la urgencia de barajar sus cartas y ver que podrían estar tejiendo los espíritus en torno al pueblo y su gente era grande. Pero debía contenerse. Debía buscar un sitio donde pasar la noche, encontrar un alojamiento era su prioridad… por mucho que un mal presentimiento se estuviese asentando en su pecho.

Tan ensimismada estaba en ello, apreciando el paisaje y perdida en sus pensamientos que no fue capaz de hacerse a un costado a tiempo. Un quejido escapo de sus labios mientras caía al piso. Confundida y desorientada al ser tomada por sorpresa, fue que alzo la vista. La figura que la empujo se perdía entre las pocas personas que iban y venían en sus quehaceres diarios. No era un pueblo bullicioso, pero quien sea que la botó corría lo suficientemente rápido como para perderse de vista con facilidad.


Última edición por Nozomi el Dom Jun 25, 2017 6:05 pm, editado 1 vez (Razón : Algunas faltas ortográficas -dead-)
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Dom Jun 25, 2017 5:13 pm

Le tomó un par de segundos el recordarse a sí misma el motivo de su visita a aquellas nuevas tierras, desconocidas para ella. Gracias a que esa plantación, de lo que sea que fuera, estaba bastante encharcada, pudo observar el patrón de unas huellas que le recordaba a las que había estado siguiendo desde hacía ya un largo rato.

A su caballo le costaba avanzar por aquel paisaje embarrado y encharcado, por lo que decidió bajar de él y seguir a pie, sin soltar las riendas del animal. Era un espécimen muy querido por ella, un animal noble que la había guiado hasta allí pese a que no le había permitido descansar ni un segundo prácticamente; pero en ese momento, con todo el pesar de su corazón, no podía parar. No cuando estaba tan cerca, el rastro era reciente y por ello aminorar la marcha no cabía dentro de sus posibilidades.

Vamos campeón, solo un poco más, piensa después en la recompensa cuando veamos a ese aldeano feliz, o cuando volvamos al castillo y digamos que hemos ayudado, eso es lo que se espera de nosotros, de mí –asintiendo para sí, convenciéndose de que aquello era lo correcto. En más de una ocasión su impulsividad había traído consigo no solo problemas, sino reprimendas por parte de sus criados y hermanos, pero en aquella ocasión no iba a permitir que aquellos pensamientos minaran su voluntad.

Lo iba a encontrar.

De pronto, cerca de allí escuchó un quejido. Instintivamente se dirigió a paso acelerado hasta el lugar, mirando alrededor. Además de un puñado de labradores únicamente se encontraba aquella chica de bonitos cabellos morados en el suelo. Automáticamente Corrin extendió su mano junto con una cálida sonrisa, tratando así de reconfortarla por mínimo que fuera. –¿Has sido tú quien ha gritado? Espero que estés bien aunque ¿por algún casual has visto a una especie de bandido o figura vestida de oscuro? –inquirió a la joven. Parecía haber vuelto a perder el rastro, por lo que una sensación de desasosiego comenzó a extenderse recorriendo todo su cuerpo, no podía permitir que aquello ocurriera. No podría regresar a Nohr con las manos vacías. –Por favor, si sabes algo dímelo, es urgente.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Dom Jun 25, 2017 6:53 pm

Su ceño se frunció, brevemente mientras emitía un suspiro. Apenas alcanzaría a observarse a sí misma, en busca de algún tipo de herida ocasionada por la caída, cuando una pálida mano entro en su campo de visión.- Oh…¡Gracias! .-exclamaría la maga alzando la vista, correspondiendo tan amable sonrisa con un expresión alegre.

Sin dudar acepto la ayuda para incorporarse, notando que además de un poco de dolor en las zonas que se golpeó no parecía tener nada de lo cual preocuparse. - Si, fui yo. Estaba distraída y termine en el piso. .-contesto con calma, quizás más de la adecuada, a la consulta. Se había molestado un poquito al ser tirada al suelo, sobre todo porque por muchas prisas que llevase la otra parte no costaba nada girarse un poco y gritar una disculpa. Pero no tardó demasiado en recuperar su característica tranquilidad, más aún al ser ayudada por una joven que parecía bastante amable.

La maga detallo a la chica de cabellos blancos. Sus ropas no se le hacían familiares en lo absoluto, pero por su pregunta y por la espada que estaba sujeta a su cintura, supuso que se trataría de alguna especie de mercenario. Después de todo, los guardias y militares Hoshidanos llevaban otro tipo de ropas según había visto en su trayecto hasta el pueblo. Y por lo que sabía de ropa el estilo que llevaba la chica de ojos rojizos no era en absoluto común. Pensar que sería algún tipo de mercenario o trabajador independiente se le hacía lo más viable.

Aunque... con su apariencia y la amabilidad mostrada se le hacía extraño. Hubiese esperado que pasara de largo buscando a su objetivo. “A menos que lo perdiese de vista”, pensó con astucia y algo de diversión la adivina.-Ah, creo que sé a quién te refieres.-Diría en tono jovial, sus manos pasando sobre sus ropas para poder sacudirse el polvo y acomodarse un poco el bolso donde llevaba sus pertenencias.

No habría dudado ni un instante en darle la información a la chica, quizás hasta le habría ofrecido ayuda. De no ser porque mientras se acomodaba un poco la falda notó que algo le faltaba.- …Mis cartas .-apenas murmuro. Comenzando esta vez a tantearse de manera un tanto más frenética entre sus ropas, mirando al piso incluso y retrocediendo un par de pasos. “¿En qué momento? ¿En el choque?”, pensó incrédula mientras observaba hacia adelante, ignorando momentáneamente a la chica que tenía al frente.

No, no, no. No podía perder sus cartas. Dando una respiración un tanto conmocionada fue que comenzó a caminar, le dolía el pecho solo de la angustia ante la idea de perder algo tan preciado: aunque posiblemente el ladrón no le encontrase autentico valor.- ¡Vamos! ¡Le vi correr en esta dirección! .-fue la única explicación que le dio a la desconocida. Observándola apenas brevemente antes de comenzar a correr. Su estado físico no era el mejor, pero en estos momentos no podía pararse a considerar eso, simplemente empezaría la carrera, esquivando a algunos labradores mientras avanzaba.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Lun Jun 26, 2017 8:32 am

Lo primero en lo que se fijó fue en la amplia sonrisa de la chica que se encontraba en el suelo. Irradiaba amabilidad y no había rastros de que estuviera forzando aquel gesto, cosa que Corrin agradeció en silencio. En algunas ocasiones el orgullo de las personas impedían que se reaccionara de forma agradecida ante una muestra de ayuda. Así podían llegar a ser las personas, siempre buscando motivos ocultos tras una acción o movidos por su inmensurable ego y amor propio. Por eso aquella chica le caía bien. De una forma u otra Corrin era capaz de diferenciar la verdadera bondad y agradecimiento de una mera farsa o actuación.

Tranquila, en realidad no ha sido culpa tuya, estoy persiguiendo a una persona que ha robado y ha de haberse chocado contigo –sin darse apenas cuenta se había dirigido a ella como a una igual. Su educación le decía que ante superiores o mayores tenía que actuar con respeto, pero aquella muchacha parecía tener una edad similar a la suya y no quería sonar demasiado distante. Aquellos ojos igual de amables se lo impedían.

Sus ropajes también le llamaron la atención. Eran totalmente diferentes a las prendas típicas de Nohr. Allí los tonos oscuros y pálidos reinaban entre la multitud. Los colores vivos no eran más que espectros que en ocasiones se vislumbraban entre los más pudientes de la capital nohria, pero no resultaban nada prácticos para labradores y cazadores. Además eran caros. Ni siquiera su familia, miembros de la realeza, destacaban por llevar dichos colores más allá de meros detalles y adornos.

En ese caso, ¿podrías decirme hacia dónde se ha ido? Le he perdido la pista, hasta que escuché tu grito no sabía hacia dónde dirigirme, por favor –no podía perder más tiempo si no quería quedarse sin posibilidades. A cada segundo que pasaba era un preciado tiempo que se le escurría de entre los dedos. Y no iba a volver a Nohr con las manos vacías.

Iba a proseguir con su camino cuando notó cambiar radicalmente el semblante de la joven. Parecía preocupada, buscaba algo. Corrin miró alrededor en el suelo por si algún objeto pudiera captar su atención, pero no encontró nada fuera de lo común en aquellos pastos. –¿Ocurre algo? ¿Tus cartas? –parpadeó, preguntando a la pelimorada.

No entendía que estaba ocurriendo hasta que observó a su ahora compañera correr. Corrin apenas necesitó un segundo para reaccionar y salir tras ella, frunciendo el ceño –¡Espera, dame un segundo! –exclamó, pero no tardó en ponerse a su altura. –Si vamos a ser compañeras qué menos que presentarnos: soy Corrin –si querías saber el nombre de alguien primero debías dar el tuyo, esas eran las normas. Sin embargo, aquello no impedía que siguieran corriendo tan rápido como sus piernas y aquel terreno se lo permitían.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Jue Jun 29, 2017 1:45 pm

“Así que un ladrón…” pensó la maga, quien originalmente había supuesto que la persona que choco con ella no era más que un pueblerino con demasiadas prisas. De cualquier modo, se le había pasado por la cabeza que una persona amiga de lo ajeno podía ser a quien la extraña perseguía: y ante la confirmación la idea de que la joven muchacha fuese una especie de mercenario, o quizás simplemente alguien con muy buena voluntad tomaba mayor fuerza en su cabeza.

Quizás por eso no se extrañó tanto que, al dejar de detallar sus curiosas ropas, notará por primera vez su postura firme; percatándose más allá de la extraña elección de colores monocromáticos que sus ropajes estaban compuestos mayormente por una armadura. Se sobresaltó un poco al notar de reojo a la montura de la chica, pero logro sobreponerse rápido de la sorpresa... por alguna razón los colores que el animal llevaba en el faldón de la silla dispararon un par de alertas en su mente. Como si fuera algo importante y que debiese tomar en cuenta.

Aunque claro, todo eso fue dejado de lado en el momento en que se echó a correr a la siga de quien pensó inicialmente no era más que un simple labrador atrasado en algún quehacer. - Yo...mis cartas son un objeto muy preciado.- Contestaría finalmente, con una voz ligeramente temblorosa.-  Espero que la persona que choco conmigo fuese el ladrón que buscas… y que fuera él quien se las llevo.- Añadiría, mordiéndose el labio inferior en un gesto nervioso. La probabilidad de que se las hurtarán en el choque eran bastante altas, pero ¿y si se le habían quedado con la caravana? No, no, no. Era imposible, esa misma mañana al despedirse se había asegurado de que estuviesen en su lugar.

Quizás sí se hubiera percatado inmediatamente de que le faltaba algo no habrían perdido unos cuantos minutos sumamente valiosos en la persecución del sujeto, quien claramente las había dejado atrás…y a quien no lograba vislumbrar. ¿Por dónde se había metido? ¡Estaba segura de que le vio tomar esta dirección!-  ¡Lo siento!, Pero no hay mucho tiempo.-le contesto de vuelta a la peliblanca, con un auténtico tono de preocupación. Pero en contra de sus propias palabras fue que se detuvo casi abruptamente. La carrera no había sido larga, pero la maga ya se encontraba respirando agitadamente.

- Lo lamento tanto, que descortés de mi parte…-diría, de manera atropellada, apretando los labios ligeramente antes de dar una sonrisa tenue: algo forzada, en sus ojos aún se podía ver una angustia creciente.- Soy Nozomi.-se presentaría, haciendo una pausa breve.-  Disculpa por no presentarme antes, no fue correcto de mi parte… más aún porque simplemente salí corriendo y te dejé con la palabra en la boca.-mascullo, apretando ligeramente las manos en un par de puños.

La chica, Corrin, le había ayudado a incorporarse, demostrando mucha amabilidad… ¿y cómo había respondido?, con apenas un par de palabras antes de salir corriendo a la búsqueda de un ladrón. Su gesto formo un ligero rictus de preocupación.- ¡Y por si eso fuese poco, le perdí de vista! ¡Lo lamento tanto, Corrin!. Juraría que le vi venir en esta dirección.-La maga estaba nerviosa, ansiosa y angustiada. La verdad es que en estos momentos tenía un ligero nudo en la garganta y unas ganas muy grandes de llorar.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Dom Jul 02, 2017 11:40 am

Tras el largo viaje que ambos habían tenido que soportar, Corrin decidió que sería buena idea que su fuerte y noble caballo descansara por el momento, no quería llevar a la extenuación a aquel animal que le había ayudado tanto. Por ese motivo, antes de emprender la marcha decidió dejárselo al cuidado de uno de los labradores allí presentes, ofreciéndole una considerable suma de dinero si a la vuelta se encontraba descansado, comido y en las mejores condiciones. Aún les quedaría en ese caso el viaje de vuelta a Nohr, y con ello una larga ruta de vuelta a casa.

Ahora que hubo recorrido un larga camino en pos de seguir a su compañera y, de esa forma, dar caza al ladrón, comenzaba a echar de menos la compañía de su fiel amigo. No estaba acostumbrada a correr tanto, pues los entrenamientos con Xander se centraban más en el manejo de la espada que en conseguir resistencia anaeróbica, motivo por el cual comenzaba a sentir la falta del tan preciado oxígeno a lo largo de todo el cuerpo. Corrin mantenía la atención puesta en la conversación con aquella extraña pelimorada. Sus reacciones no eran las que cabría esperar en aquella situación, ni tampoco su actitud. Había algo en ella que resultaba inquietante sin saber exactamente si aquello se debía a algo bueno o malo.

-Pero tus cartas… ¿dónde las tenías? ¿a la vista? Porque si solamente se ha chocado contigo tiene que ser alguien sumamente diestro para conseguirlas de ese modo –añadió Corrin, respirando entrecortadamente por el esfuerzo. En esa ocasión fue ella esta bien quien tuvo que frenar en seco para evitar tropezarse con ella y terminar una vez más acompañando al suelo. Enarcó una ceja mientras descansaba las manos sobre sus propias piernas, tratando de recuperar el oxígeno que su cuerpo le suplicaba. Volvió a levantar la vista, mirando todo alrededor. No había ni rastro del rufián ni tampoco de alguna pista que pudiera servirles como guía en aras de continuar con la búsqueda, aquello se había tornado precisamente en lo que no quería: un punto de no retorno.

-¡Calma, calma! No te preocupes, imagino que reaccionar así puede ser lógico en mayor o menor medida –desde luego no sería en su caso, pero las personas eran un mundo abierto, diferentes e impredecibles en la mayoría de las ocasiones –Encantada de conocerte Nozomi, espero que no te importe mi trato de tú a tú, creo que tendremos una edad similar –añadió, siempre se había preocupado por la formalidad en cuanto a dirigirse a las personas que tenía frente a ella, pero en ocasiones, rodeada de personas de confianza o de su edad relegaba ese tono a uno más informal –Podemos encontrarlo todavía, no creo que tuviera alas por lo que habrá tenido que dejar algún tipo de huella o pista que podamos seguir, ¿no te parece? Necesitamos concentrarnos, eso sí, y en ese momento es donde entras en juego, ya que imagino que conocerás estas tierras, ¿me equivoco? –esperaba no hacerlo, pues de lo contrario la tarea sería aún más complicada, aunque aquello llevó a Corrín a preguntarse algo de nuevo, ¿dónde se encontraba? Tenía que preguntarlo sin parecer demasiado preocupada por ello.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Miér Jul 19, 2017 12:56 am

Era inevitable que dada la situación las primeras palabras pronunciadas por Corrin se sintiesen como una especie de regaño. Su parte más lógica y centrada le decía que era normal que la peliblanca hiciese ese tipo de preguntas, y que posiblemente solo estaba tratando de ayudarla tal como lo había hecho unos instantes atrás. Pero, por otro lado, su parte más emocional estaba echa un lío a causa de la ansiedad: a la maga nunca antes le habían robado y no sabía cómo reaccionar. Más aun tratándose de una serie de objetos tan preciados para ella como lo era su mazo de cartas.

- … Las llevo sujetas a mi cintura. -admitiría al fin luego de un rato, sus manos apretándose sobre los pliegues de su falda, formando puños en torno a la tela. - Dentro de un saco de tela… como de este tamaño. Así siempre las tengo a mano en caso de que necesite un consejo o guía .-mientras explicaba había dejado de maltratar su falda, alzando sus manos un tanto temblorosas para indicar por medio de gestos el tamaño aproximado del saquito. Considerando la descripción y el sitio donde las llevaba, no sería raro que el ladrón las robase al confundirlas por un saco de monedas. Y si el rufián era efectivamente un ladrón de profesión, era esperable que estuviese por demás capacitado en ese tipo de trucos.

-¡Eso intento!.-proclamo, quizás de manera más ruda de la que esperaba ante la petición de la peliblanca por mantener la calma. La Hoshidana raramente perdía los papeles, y por lo general siempre solía ser bastante serena… pero en este momento lo que estaba perdido eran sus cartas. Si le hubiesen robado otra cosa simplemente lo hubiese dado por perdido y le hubiese ofrecido ayuda a Corrin para capturar al ladrón solo con el fin de ayudarla, sin verdadera urgencia por recuperar lo hurtado, alegrándose por su buena fortuna si es que lograban apresar al sujeto: posiblemente recién en ese momento se daría cuenta de que el truhan le había quitado alguna de sus pertenencias. Pero ese escenario y el actual eran completamente diferentes, la tarotista se había alterado fácilmente ante el descubrimiento del robo y ahora la ansiedad la estaba carcomiendo.

¡Y de verdad que estaba intentando calmarse! Es solo que le resultaba difícil. ¿Y si no lograban capturar al ladrón? ¿Y si perdía para siempre esa parte de su herencia? Mordiéndose el labio inferior fue que trató de centrarse.-Lo siento… yo… uh, tienes razón. Debo, no, tengo que calmarme. .-diría, disculpándose con la chica y dirigiendo el resto de palabras más para sí misma que para la  nueva conocida.-Yo… también estoy encantada de conocerte. Y agradezco contar con tu ayuda. .-sonrió débil y fugazmente, mientras hablaba había comenzado a jugar con sus manos en un ademán nervioso a la altura del pecho.

Un ligero sollozo se le escapo ante la última sentencia de su compañera, pero no era tiempo para eso. -En realidad, soy del interior.-diría, sintiendo como el tiempo se le escapaba de las manos. Pero rápidamente negó con la cabeza, no podía dejar que eso la desalentara aún más. - ¡Pero no es la primera vez que estoy en un pueblo como este! .-había pasado por otro pueblo dedicado a la agricultura antes. ¿No deberían ser tan diferentes, no? ¿No? -Y… siempre podemos preguntar a los lugareños. ¡Seguro alguno vio algo! .-exclamaría, sus últimas palabras saliendo en un tono un tanto más agudo de lo normal.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Invitado Lun Jul 24, 2017 8:23 am

Tras escuchar los hechos que, la agobiada pelimorada describía con un pesar y una angustia más que palpables, Corrin sentenció que el mismo rufián desvergonzado al que perseguía era el mismo que le arrebató la bolsita que contenía sus tan queridas cartas a la joven. Tal y como exponía, era una explicación más que razonable el que hubiera confundido el pequeño saco con el que muchos aldeanos utilizaban para guardar sus pocos ahorros y así llevarlos siempre encima, mas esperaba que no las hubiera tirado por el camino al darse cuenta que no se trataba de nada de valor. Pues valor material precisamente no tendrían, pero sentimental, enormemente, y en muchas ocasiones la importancia que se le otorga por motivos especiales resulta incalculable.

Volvió a suspirar, procurando que la exasperación de la joven no se le contagiara. Comprendía su preocupación y ansiedad, pero aquello no podía nublar su raciocinio; debía mantenerse concentrada en todo momento para no pasar por alto ninguna pista, por mínima que fuera si con ello podían resolver el problema que ahora les concernía a ambas.

La cara de su compañera continuaba siendo todo un poema. Era bastante expresiva, y no únicamente con su rostro, sino también mediante el uso de sus manos, con aspecto frágil y cuidadas, desde su punto de vista, solamente manchadas ligeramente por la tierra del lugar –Respira, vuelve, no pretendo ser ruda contigo pero es necesario que cuanto antes nos pongamos en marcha, el tiempo corre en nuestra contra y debemos apresurarnos en tomar una dirección, que además ha de ser la correcta –sabía que aquellas palabras podían presionar a la pelimorada, pero necesitaba que volviera a contar con todas sus capacidades de razonamiento.

Sonrió ligeramente, una vez más, cuando hubo recobrado la compostura, o por lo menos ella se encontraba más calmada que hacía unos momentos atrás. Corrin no dejaba de inspeccionar la zona, y teniendo en cuenta la posición en la que había encontrado a su compañera en el momento en el que sus caminos se cruzaron como obra del destino, giró rumbo a una dirección –Lo más lógico sería que rufián haya escapado rumbo a aquel bosque, pues además le ofrece un buen escondite si tiene conocimiento de sus caminos y recovecos, ¿no te parece? Creo que debería ser nuestra primera opción, pues antes de proseguir hasta otro pueblo o aldea pienso que pretenderá observar su botín y ver si algo de lo adquirido es de su interés.

No obstante, cerca de allí se encontraba un hombre de mediana edad, labrando lo que parecía ser un pequeño campo de su propiedad. Sin decir ni una palabra, se dirigió hacia él, con el semblante amable pero a la expresión firme que solía dominar su rostro en ocasiones similares. Carraspeó para llamar su atención, mirando a los ojos a aquel lugareño –Disculpad, mi amiga y yo hemos sufrido un lamentable ataque por culpa de un rufián que creemos que ha huido en aquella dirección, pensábamos que quizá habría tenido oportunidad de ver o escuchar algo, ¿ha sido así? –aquella última pregunta parecía más un anhelo que una cuestión. Si bien por suerte, tras quedar un par de segundos pensativos y con el mentón sobre su barbilla, aquel hombre con fuerte porte les señaló una dirección –Definitivamente tiene que haber sido aquel tipo que salió corriendo, efectivamente siguiendo este camino, espero que tengáis suerte, muchachas, y cuidado, podría ser peligroso para dos chiquillas –sentenció, echando un rápido vistazo a ambas.

Tras agradecer su amabilidad, se giró hacia su compañera –Ahora tenemos por fin un rumbo que seguir, ¡vayamos! –ahora más que nunca había recobrado la energía suficiente para proseguir con aquella persecución.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi] Empty Re: [Campaña] Entre arroces y espadas [Priv. Nozomi]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.