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Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

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Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Sothe el Lun Feb 08, 2016 6:06 pm

Corría por los callejones fríos y oscuros de Nevassa. No se trataban de altas horas, porque Sothe había estado minutos atrás en el mercado principal de la ciudad, donde la luz si alcanzaba a iluminar aquella parte de la ciudad, pero la parte más baja constaba de edificios demasiado pegados unos a otros; lo cual no permitía que la luz llegase a ese lugar. Aunque no era un punto importante para el ladrón de pelos verdes, estaba acostumbrado a pisar aquellas calles y no necesitaba ver con total detalle lo que aquellas calles le podían ofrecer porque era capaz de guiarse por ellas a pesar de ello. Pero eso no era el punto de la cuestión: su día a día era moverse por los callejones, tratar de buscar alguna pista que le dirigiera a Micaiah y tratar de sobrevivir un día más... pero en ese momento no trataba de escapar por haber cometido algún acto en concreto. ¡Si él no había hecho nada! Aunque los mercaderes que le perseguían no parecían opinar lo mismo, claro estaba.

Solo había tenido la mala suerte de estar rondando por los alrededores cuando algunos chiquillos decidieron que era un buen momento para hurtar cualquier cosa que estuviera en su alcance; no les culpaba, porque en su lugar, de haber tenido hambre, Sothe hubiera hecho lo mismo. Pero el caso es que los mercaderes afectados en cuestión ya reconocían su rostro de haber cometido actos similares a aquellos en el pasado y pensaron que estaban involucrados con los jóvenes ladrones. Y era estúpido que estuviera tratando de escapar cuando en sus manos ni en sus bolsillos tuviera nada que pudiera corresponder a aquellas personas; en sus bolsillos no tenía más que basura, alguna que otra moneda y un trozo de papel. Pero si él estuviera en la situación del mercader y le atrapase, probablemente no le dejaría salir impune porque en aquel concreto momento no se hubiera apropiado de mercancía ajena cuando en casos anteriores sí lo había hecho.

Sus pasos se dirigían con firmeza hacía un lugar secreto que Sothe sabía con certeza que estaría poco concurrido y que además, los mercaderes seguramente no podrían seguirlo hasta allí. El ladrón se pasaba el día moviéndose de un punto a la ciudad a otro, no tenía un sitio estable donde quedarse así que en cierto sentido era normal que se conociese cada rincón y secreto que pudiese encontrarse en las partes más pobres de la ciudad. Dejó de correr en cuanto reconoció un escondrijo, trepó un pequeño muro, no sin antes mirar hacía detrás para comprobar que no hubiera nadie en los alrededores. Finalmente tendría un momento para descansar en el suelo mientras apoyaba su espalda en la pared, no le importaba lo más mínimo ensuciar sus viejos ropajes.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 19, 2016 1:55 pm

La melodía que acompañó su llegada a Nevassa fue una muy familiar: la del mercado del mediodía, con sus comerciantes anunciando sus ofertas, sus mandaderas y señoras debatiéndose el mejor producto, sus oportunistas regateando, su grandioso ruido blanco de feliz conversación y, como la joya de la corona, el infaltable grito sobre ladrones seguido de la carrera de la guardia local tras los supuestos bandidos. Nevassa no cambiaba. Ni el colorido y bullicioso frente del mercado, ni el gris asomo de las callejas y sus habitantes detrás. La imagen que de hacía años había estado guardando de su ciudad, su patria, era tan acertada como la memoría le había permitido.

Pero al mago que hacía tanto tiempo había abandonado la ciudad le alegraba constatar que no tenía nostalgia alguna por ese paisaje, ni sentimiento que lo atase a esa nación. Quizás porque los días en Nevassa no habían sido los más felices de su vida, quizás porque había encontrado nuevo hogar, y bien decían que un clavo sacaba a otro clavo. Pero no quitaba lo familiar que se le hacía cada pequeña cosa; respirando profundo y pasando la vista por el mercado, el muchacho de corta estatura y ojos de un vivaz tono rojizo sintió que acababa de darle la vuelta al mundo, y volvía en inversa al punto donde había empezado. Ya no estaba en los rincones, ya no era el ladrón por el que gritaban llamando guardias, ya no miraba las caravanas ir y venir con envidia de sus aventuras. Ahora él era el viajero, ahora caminaba por en medio de la calle como si fuera dueño de ella y miraba los puestos con el gesto de quien estaba listo para comprárselo todo en cualquier momento, aunque aquello último fuese una percepción exagerada para las escasas monedas en su bolsillo. Se sentía triunfante, renovado.

Pero cierta nostalgia sí logró alcanzarle al escuchar las conversaciones a su alrededor, oír de un ladrón de cabello verde y de lo rápido que se había esfumado. Sabía bien de qué le sonaba eso, pero el mejor amigo que había dejado de ver en algunos años, ágil ladrón de por ese lado de la ciudad, ya no estaba allí. O ya no tendría que estarlo. Habían sido años, debía ser todo un señor ya, muy difícil que siguiera frecuentando por ahí. O robando en el mismo lugar. La gente se aprendía las caras después de cierto tiempo, Tormod lo tenía bien sabido. Pero también tenía una leve corazonada, y hasta el momento, su instinto nunca le había fallado. Al menos echaría un vistazo.

Lastima que no recordara bien el detalle de las laberínticas calles secundarias, pues además juraría que las habían apretado más, construido algo extra por en medio o algo así. Muchos edificios ya no estaban, dejando las fachas de piedra a medio derrumbar con sus pequeños terrenos baldíos dentro, algunos con señales de incendio, otros de derrumbe, otros por simple abandono. También habían bastantes edificios nuevos. Tormod se quitó la capucha de la cabeza para ver mejor a su alrededor, saliendo de las calles principales y metiéndose en los callejones, tan contrastante en su capa naranja que hasta molestaba a la vista. Todo el asunto parecía tan familiar. Dio algunas vueltas por los estrechos pasadizos antes de convencerse de que ya no se los sabía, dos o tres veces había dado vuelta al mismo edificio a medio derrumbar. Deteniéndose, puso sus manos en su cadera y soltó un suspiro exasperado. Ni siquiera estaba seguro de que le interesara el asunto, sólo había una pequeña probabilidad de que fuese quien pensaba. Sin querer dilatar de sobra todo eso, simplemente respiró profundo y se dispuso a hacerlo salir.

- ¡¡Sooooooooooooooothe!! - Gritar a todo pulmón tenía que funcionar, sí. Si estaba en las cuadras inmediatas, se enteraría y tendría que aparecer. Marchó unos pasos más en la vuelta que ya llevaba rato dando y siguió. - ¡Soooothe! ¡Adivina quiéeeeen~! -
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Sothe el Sáb Feb 27, 2016 6:52 am

La cabeza de Sothe descansaba apoyada contra un frío muro. No había comodidad ni lujos a su alcance, pero probablemente al no estar acostumbrado a llevar una vida fácil solo le haría sentir mal consigo mismo. Tenía los ojos cerrados pero podía notar lo que ocurría a su alrededor sin tener que ver lo que pasaba ante él: conocía el sonido de los pasos de los ciudadanos, que solía ser diferente al de los soldados porque el calzado que usaban era de una pésima calidad. El ladrón estaba acostumbrado a escabullirse por las callejuelas pero eso no quería decir que no se sintiera cansado por escapar de aquellos resentidos con él por robar sus mercancías en el pasado.

Todo estaría bien si no conseguían encontrarle. Y si finalmente le atrapaban probablemente la paliza que recibiría le haría pasar hambre durante unos cuantos días por no poderse mover con la agilidad que le caracterizaba. Negó con la cabeza: no era momento para pensar en aquello. Debía mantener la cabeza alta y tratar de vivir un día más en ese mundo. Pero entonces una voz le sacó de sus pensamientos... Era como si alguien le estuviera llamando. No, no era como si alguien le estuviera llamando: tenía la certeza de que el nombre que alguna persona estaba gritando era 'Sothe'. Se levantó apresuradamente del suelo tratando de localizar de donde provenía la voz, no era una voz totalmente desconocida... tenía un tono familiar. Pero no era el típico detalle que era bueno reconociendo y no era capaz de adjudicarle el rostro de alguien a aquella voz. Debía estar alerta: podía tratarse de alguna persona que hubiere ayudado en el pasado, pero por la otra cara de la moneda también podría tratarse de algún enemigo que se hubiera ganado tras todos aquellos años habitando en la ciudad.

Tapó nuevamente su rostro con parte de la bufanda que ondeaba alrededor de su cuello y que al ser tan larga, estaba rota por los laterales por las pisadas ajenas. Podía localizar que la voz procedía de una de las callejuelas contiguas a donde se encontraba, así que no dudó un instante en trepar por el muro y con una pirueta acercarse más a su objetivo. Avanzaba con pasos firmes y sin despegarse de la pared; si las cosas salían mal o bien tendría que desaparecer corriendo otra vez por alguna calle estrecha y desconocida para la mayoría de gente de allí o bien podría trepar otra vez por los resaltos que los muros ofrecían. Para su suerte no se trataba de un mercader enfurecido o alguno de aquellos estúpidos soldados. Se quedó plantado delante de un bajito chico pelirrojo, reconocía su cara pero en los primeros instantes no lo podía relacionar en su mente hasta que le vinieron recuerdos de años atrás cuando no era más que un niño algo desorientado en aquellas calles. - ¿Tormod? - Había duda en su voz mientras arqueaba una ceja.

Miró a su alrededor; no pareció levantar más que sospechas de curiosos pero no parecía nada mucho más problemático, aun así, prefería no arriesgarse. Agarró el brazo del pelirrojo con algo de fuerza y tiró de él para que le siguiera. - ¿Se puede saber que haces? ¡No puedes ir gritando mi nombre por ahí, estúpido! - El nombre de Micaiah era mucho más conocido que el suyo en las calles de Nevassa pero aquello no significaba que él pasase desapercibido tampoco; había sido visto incontables veces al lado de la dama del cabello de plata y ya era etiquetado como 'su compañero', tampoco ayudaba en absoluto que su cara fuera reconocida por múltiples hurtos en las calles más bajas de la ciudad. Todavía estaba algo cansado de haber escapado de los mercaderes minutos atrás, así que aprovechó los primeros callejones estrechos para perder la pista de curiosos por allí.

Descubrió su rostro y apoyó su espalda en la pared mientras se cruzaba de brazos. - No sabía que seguías en esta ciudad. Después de tiempo sin verte pensaba que ya te habrías ido.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 09, 2016 5:17 am

Uno no se imaginaba lo repletas que estaban esas callejas, sino hasta que se vivía un par de meses allí, cuanto menos. Los guardias públicos sabían mantener a las personas poco pintorescas fuera de la vista de los ciudadanos comunes y los extranjeros; de día, podía parecer bastante vacío todo aquello, pero lo que los ojos no detectaban no quitaba a lo que Tormod sabía. Por allí en algún lado habían tantas personas sin rumbo como para formar un ejército pequeño, y si existía el ladrón del mercado, estaría justo por ahí también, sólo que invisible. Muchos le escucharían gritar, alguien tendría que responder. Tan natural como tocar a la puerta de una casa, sabiendo que los habitantes sí que estaban dentro. Y aunque francamente no hubiese visto venir al hombre que apareció frente a sus ojos, bloqueando casi todo el camino en el estrecho pasaje, no le sorprendía en absoluto. Él había llamado.

Si acudía la persona aludida, era otro asunto; podían haber muchos adolescentes de cabello verde y mirada de pocos amigos por ahí, ese no terminaba de sonarle a Sothe. Muy mayor, para las edades que recordaba y con lo que podía calcular. Asumió que sólo era alguien que salía adelante a mandarle callar, o a informarle que no había ningún Sothe por ahí, pero se sabía su nombre y eso era extraño. El suyo no había sido un nombre memorable jamás, y no había estado presente literalmente en años. Frunció el ceño con clara y transparente desconfianza, una chispa que estalló cuando el sujeto se atrevió a agarrarle por el brazo. Ese tipo no se parecía a Sothe y, encima, estaba excediéndose en confianzas, pues Tormod no tenía el menor problema con ser físico con los demás, pero sí con que lo acarrearan por ahí. Especialmente personas más grandes que él. No se lo permitiría sin quejarse, definitivamente no. - ¿Tu nombre? ¡No me quieras tomar el pelo, amigo, que tú no eres ningún Sothe! ¡O-Oye! - Acusó. Lo último que hacía era bajar el volumen, era ruidoso por naturaleza y poco le importaba.

Bajó los talones tercamente contra el suelo, intentando detener el avance y acabando por trastabillar cuando el sujeto de enorme bufanda lo llevó de todos modos, ocultándolo con él. Entonces, tan malo en contener sus frustraciones como lo era en expresarlas con coherencia, jaló para sacar su brazo del agarre y tomó enseguida una postura tensa, apretando las manos en puños. Saltaba a las cosas con facilidad, no descartaba que fueran a tener un pequeño problema entre ellos, sólo porque no le había gustado el trato. - Que sepas que nadie me agarra y me lleva por ahí, largirucho. Y tú-- - Bajó la voz al fin; de igual modo, las palabras le quedaron cortas enseguida y sólo pudo expresar su frustración con un sonoro y poco civilizado gruñido. Muchos años entre laguz, muchos años fuera de ciudades humanas, los hábitos se le adherían por sí sólos. Fue a continuar, pero se refrenó en breve, mirando su relajada postura y su forma particular de mirarlo. Si veía su rostro entero, se le hacía un poco más familiar, aunque se veía mayor y más alto de lo que tendría que verse. - ¿Tú eres... Sothe? - Parpadeó, como si fuera su idea y acabase de tenerla.

Por un momento se sintió perdido. Apartó la capucha de alrededor de su cuello, como para hacerse espacio, mostrando también la totalidad del rostro colmado de pecas, así como el cuello y la viejísima cicatriz en su costado, un corte horizontal que habían llegado a darle de mucho más pequeño. Le miró concienzudamente, descolocado por tener que mirar hacia arriba para verle la cara. Definitivamente había crecido, había cambiado, nada lucía igual sino el aire que le era característico, la dureza de la mirada y la despreocupada forma de dejarse crecer el cabello. Pero era Sothe. Y sin embargo, la noción no estaba haciéndose feliz, sino molestándolo. Le molestaba que Sothe siguiese en Nevassa. Mentiría si dijese que sabía lo que pasaba por su propia cabeza, porque lo emocional definitivamente no era su fuerte y nadie podía enseñarle esas cosas, aunque no hubiesen faltado intentos. Él y sus sentimientos, quedaba tan torpe como un cachorro de tigre queriendo maniobrar arco y flecha. Sólo sabía que se sentía molesto.

En lugar de acercarse, abrazarlo, darle una palmada o algún otro gesto amistoso, volvió a fruncir el ceño y se acercó, no con la actitud de un amigo disfrutando un reencuentro, sino con la de alguien a punto de empezar una pelea. - Por supuesto que me fui. Iba en serio cuando dije que me iría, lo hice, estuve fuera del país todo este tiempo. Habría tenido la decencia de pasar a saludarte si hubiera estado aquí en otro momento, tonto. ¿O pensaste que pasaba de ti? - Pese a que sus palabras no eran agresivas en absoluto, fuera de la brusquedad del habla que le era típica, su lenguaje corporal sí era combativo. Se agarró con ambas manos de la enorme bufanda, jalándolo hacia adelante y remeciéndolo un poco. - Entonces, ¿tú que estás haciendo aquí? ¿Ahora mismo? ¿Eh? -


Última edición por Tormod el Miér Abr 06, 2016 11:52 pm, editado 1 vez
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Sothe el Sáb Mar 12, 2016 7:53 am

En cierto sentido estaba acostumbrado a los contratiempos, su día no había empezado especialmente bien pero también era cierto que su día a día consistía en una lucha en las calles de Nevassa; él lo había escogido así, tenía una relación amor-odio con su patria pero tenía que asumir las consecuencias de haber decidido vivir en aquel lugar. No se imaginaba encontrarse a Tormod otra vez allí, porque el ladrón había asumido que las personas que habían desaparecido de su vida sin decir nada, probablemente no las volvería a ver. Quería mantener algo de esperanza pero no podía, había sido abandonado repetidamente por personas a las cuales apreciaba así que lo mejor era interponer un muro entre otras personas y él y no esperar nada.

Parecía como si Tormod no hubiera cambiado a lo largo de los años que no se habían visto, lo único remarcable es que su cara parecía más repleta de aquellas pecas que le daban un aspecto más jovial pero era como si altura se hubiera quedado exactamente igual. ¿Era por eso que había negado que él pudiera ser el mismo Sothe que conoció años atrás? Nunca había pensado en ello, las personas cambiaban con el transcurso del tiempo... era algo natural. Sothe no se molestaba en pensar en el futuro, aunque a veces si se lamentaba sobre el pasado pero lo más importante era centrarse en vivir el día a día. Al principio había dudado de si el joven pelirrojo al cual estaba llevando a rastras por el brazo era realmente Tormod pero después con su manera de actuar no le había quedado ninguna duda al respecto; era ruidoso, vital y no tenía ninguna manía sobre expresar lo que realmente opinaba. Sothe se había mantenido en silencio mientras buscó un lugar más apartado donde no llamar la atención después de que en esa misma mañana hubiera levantado la furia de todos los mercaderes.

Se cruzó de brazos y arqueó una ceja mientras miraba al joven pelirrojo, descansando energías mientras estaba parado y su peso apoyado en el muro. - Claro que soy Sothe. ¿Esperabas que acaso luciera igual que cuando era un niño a pesar de los años que han pasado? - Golpeó con sus dedos en la frente del chico más bajito, apenas se había vuelto a reencontrar pero tampoco tenía la sensación de que debería callarse como hacía con las otras personas. - Algunos crecemos y cambiamos con el paso del tiempo.

Suspiró. Claro que Tormod se había ido de Nevassa, todo el mundo lo hacía eventualmente y de todas formas, si se hubiera quedado allí, él lo hubiera sabido. No solamente la cara del ladrón peliverde era conocida allí, se conocía cada rincón donde esconderse en aquella ciudad, de la misma forma que después de todos los años que había habitado allí sabía quienes eran simples viajeros o extranjeros y quienes eran caras conocidas en Daein. Y tenía que admitir que estaba algo decepcionado consigo mismo porque se había quedado en aquella ciudad intentando cambiar algo, intentando buscar un mundo mejor para los más desfavorecidos y era evidente que no lo había conseguido. Sino que además se sentía como un perro abandonado, el cual ya no podía confiar en nadie más. Era como darse un muro, en lugar de que un muro era simplemente que se había dado cuenta de que la realidad no era tan bonita como todas las expectativas que una vez se formaron en su mente, quizás debería haber sido como Tormod y haber salido a buscar otras opciones allí fuera. - No pensaba que pasases de mí, simplemente que nuestros caminos eran diferentes.

Porque la vida le había demostrado que a las personas solo le importabas cuando le podías ofrecer algo que era beneficioso para ellos y una vez que lo habían conseguido, ya no era más necesario allí. - La gente se va de aquí, como tu. Desaparecen sin decir nada, no tienes pista alguna de donde han ido y no puedes contactarlos más. Estoy acostumbrado a ello por haber decidido quedarme aquí.- Y le dolía, porque podía soportar la idea de ser traicionado por algunas personas pero que la dama del cabello de plata lo hubiera hecho, no era algo que pudiera llegar a comprender en su mente. Pero no era como si en ese momento pudiera solucionarlo de alguna forma. ¿Acaso había hecho algo mal?

Cuando el otro le jaló por la bufanda realmente no hizo nada, parecía como con sus gestos quisiera iniciar una pelea pero Sothe solo mantenía sus brazos cruzados y su mirada fija en él. Sin retroceder  pero tampoco sin adoptar una posición agresiva también. - ¿Hm? Hago lo mismo que años atrás: sobrevivir. Todos se han ido así que tampoco tengo nada por lo que luchar. ¿Y tu? Te fuiste. ¿Porqué ahora después de tanto tiempo has decidido volver aquí?
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Invitado el Jue Abr 07, 2016 1:21 pm

Ese estoicismo sólo era de Sothe. Muchos podían aparentar indiferencia a la vida, muchos podían poner cara de malas moscas, pero las más tajantes miradas y la verdadera cara de darle nula importancia a todo era la de Sothe. Y tan frustrante como siempre. Cuando Tormod estallaba, fuese de sus pequeñas formas o con algo realmente importante, no disfrutaba eso de no ser respondido con una reacción decente; menos que le bajaran los humos con un gesto como darle toquecitos en la frente. Quizás no recordase nada más sobre Tormod, pero sí que recordaba cómo meterse con él, cómo tocarle la moral de las formas que surtían efecto. Se tragó la mala palabra que quería salir por instinto, tenía que empezar con mejor pie que eso, aunque en su rostro se delataba a la perfección lo profundamente ofendido que estaba. - "Algunos crecemos y cambiamos con"... grrr... - Intentó hacerle burla al altanero tono del ladrón. Su propia impaciencia no se lo permitía y acabó casi que dando un salto en su lugar al evadir sus dedos. - ¡¿Pues a ti que te hicieron, jalarte por los brazos hasta que estiraras?! ¡Tch! ¡Más cambio del necesario! ¡Sobra! -

Esa era una de sus principales indignaciones. Sothe prácticamente se había transformado en el tiempo que no le había visto, y él seguía pidiéndole a sus compañeros que le tomaran medida y le dijeran cuanto había crecido respecto al año anterior. Pero era sólo una de sus frustraciones, sólo la que entendía, sin complicación emocional de por medio. Pero si había algo que Sothe hacía mejor que sacarle de sus casillas, era poner de por medio ese aire de misterio que no le permitía entender mucho. O quizás fuese solo Tormod y su falta de percepción, o la discreta y bien oculta admiración que siempre había tenido por el aire genial y desinteresado del otro muchacho, pero entender lo que corría por su cabeza siempre había parecido muy fuera de alcance. Su humor se calmó un poco al quedárselo mirando, intentando entender a qué iba todo aquello de la gente que se apartaba por caminos distintos.

- Si eso es filosófico, ya te digo que no lo capto. Y si quieres decir que no se suponía que nos volvieramos a encontrar, no lo acepto. Dije que algún día me iba a salir de aquí y lo hice, no te me sorprendas ahora, que avisado estabas. ¡Y vuelvo cuando quiero! - Dijo lo que creía prudente, directo, aunque aún confundido. Algo le decía que no estaba atinando en absoluto al mismo carril de idea que Sothe, pero al menos debía de intentarlo. Más que cualquier otra cosa, le sonaba a que Sothe esperaba que se quedara lejos, pero esa era una idea a la que se negaba. Chasqueó la lengua y apartó la vista con una molestia mucho más apagada, torciendo los labios en una leve mueca. - Y vengo a verte si quiero, aunque no te guste, o lo que sea... -    

Le soltó con un breve empujón, fuerte para su altura; lo que no había ganado en altura lo había ensanchado en brazos, probablemente podría haber cargado a Sothe en vilo si se lo propusiera. - Bah, pelear contigo no tiene sentido. - Murmuró. No le avivaba el mal humor de esa forma. Ni siquiera entendía por qué se había sentido tan irritado por la escena entera, tan sólo que Sothe había estado en Nevassa ese tiempo, o al menos cerca, y que la idea le daba cierto sentido de vértigo. Fuera de eso, simplemente no le agradaba el trato que le estaba dando. Le hacía sentir extrañamente culpable por haberse ido, por no habérselo llevado, por no haber regresado y, de cierto modo, por estar de regreso también. Cómo se le complicaba lidiar con esa clase de cosas. No había empezado él haciendo de aquello una linda reunión de viejos amigos, pero aún así culpaba a Sothe por absolutamente todo ahora. Se apartó un paso, desarmado de su ánimo agresivo, y se rascó la nuca sólo para ocupar las manos en algo.

Si algo podía percibir por el humor general de las cosas, era que Sothe quería ser dejado a solas. Esa era la impresión que quedaba. Pero, si lo pensaba, el ladrón siempre le había dado más o menos el mismo sentimiento, así que no estaba por aceptarlo fácilmente. Habló aunque fuese sólo para no tener que irse enseguida. - ¿Pero qué clase de actitud derrotista es esa, eh? Si todos se fueron podías haberte ido con ellos y ya, listo, simple. Hasta podías ir conmigo si querías, si fueras tú seguro me habrías podido encontrar. No es como si fueras a vivir cargando Nevassa en los hombros, ¿no? - Se encogió de hombros. Cualquier responsabilidad que Sothe sintiese por la ciudad o la patria, Tormod no la tenía. Menos en ese entonces, que tanto valoraba su vida fuera; ardua, pero suya.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Sothe el Lun Abr 18, 2016 10:40 am

Há. Hacía muchos años que no veía a Tormod y dado que se había conocido de niños, habían muchos recuerdos en su memoria que con el tiempo habían acabado eliminándose por completo, pero si una cosa recordaba de aquel entonces es que al mago no le gustaba en absoluto que se metieran con su altura; aun si era normal que fueran bajitos por ser niños, pero con el tiempo, Sothe pensó que solo sería un rasgo que se habría potenciado más y viendo lo atacado que parecía por aquel comentario, el ladrón pudo percatarse de que había dado de lleno. - No intentes la tortura china como opción para crecer más, no ha sido lo que me ha hecho ser alto. Todavía te vas a cortar la circulación de la sangre si intentas tirar tanto de un brazo o algo...

Se cruzó de brazos cuando el pequeño mago lo empujó, pero sin llegar a modificar ese rasgo de indiferencia tan característico en su rostro. No continuó por aquel camino, no tenía la más remota idea del porqué había vuelto Tormod, ya que el pelirrojo nunca había sentido ninguna clase de aprecio por Nevassa a diferencia de él, que a pesar de ser un lugar donde los trataban de una forma horrible por ser de la clase más baja que podían existir, no podía evitar sentir cierta vinculación en el sitio. Y sabía que Tormod era muy cabezota, cuando había algo que se le metía en esa cabeza suya no paraba hasta que lo conseguía, por eso no tenía muy claro de que fuera a volver algún día a Daein. Después de todo... ¿Si tenía metas y cosas que quería realizar fuera de allí para que iba a volver a un sitio que era más como un camino sin salida para ellos? Quizás en el pasado eran niños con un pasado algo similar pero eran muy diferentes, de la manera de ver las cosas y con lo que querían hacer con su vida.

- Dijiste que te ibas a ir, yo no quise irme de aquí, y ya está. Nuestros caminos eran diferentes, pero si me pides que deje de ser filosófico y diga lo que pienso; no pensaba que volvieras. Te fuiste por algo, suponía que una vez encontrases esas cosas no tendrías la necesidad de pisar otra vez esta ciudad. - No solía expresar con aquella facilidad todos los pensamientos que recorrían su mente, sino todo lo contrario. Sothe era una persona reservada que se callaba todo lo importante y cargaba sus propias responsabilidades sin compartirlas con nadie, no le gustaba decir lo que opinaba porque en cierto sentido se sentía como débil por ello. Pero aunque ellos dos no se hubieran visto en muchos años, el ladrón continuaba pensando en Tormod como un amigo, un amigo con el que se sentía conforme de sacar alguna pincelada de lo que realmente pensaba. - No es que no me guste que estés aquí pero agradecería que no llamases la atención de ese modo, la situación está tensa... No necesito más soldados tras mí cuando no he hecho nada en esta ocasión.

Le hizo algo de gracia aquel comentario, porque Sothe tenía la sensación que el único que quería un conflicto de todo aquello era el otro. Porque admitía que no tenía la mejor personalidad del mundo y con el tiempo se había hecho más callado y las situaciones por las que le había tocado vivir y lo abandonado que se sentía tras que la gente más importante en su vida lo dejara atrás, solo hacía que empeorar su carácter. Y sabía bien que para otra persona era difícil acceder a su mente o lo que estaba pensando, porque él mismo establecía como una muralla para que nadie pudiera llegar a saber que era lo que le ocurría y las palabras que mencionaban no eran demasiado claras. Pero era su propia manera de afrontar todo aquello que le estaba ocurriendo, no de la mejor forma, claro estaba, pero era su mecanismo de defensa. - Eres tu el único que quiere una pelea de todo esto.

Podría haber ido tras Micaiah, aunque Sothe no había salido mucho de Daein y no sabía ni leer un mapa, habrían otras formas de conseguir la información para llegar a ella. Pero no le aviso de que iba a irse, había preguntado y recopilado información sobre la dama de los cabellos de plata y lo único que tenía en claro es que se había marchado de Daein de una forma que nadie supiera de su paradero. Estaba claro que no querían que la siguiesen y él había pillado el mensaje: si no le quería en su vida, por muy doloroso que fuera, tendría que aceptarlo. De la misma manera que aceptó que Tormod se fuera de Daein mientras el se quedaba allí. - Tu me avisaste que te ibas a ir, interpreté que te importaba en el momento que decidiste contármelo. Podrías haberte ido sin decirme nada, pero yo acepté que fueras a irte porque tenía mis propios asuntos aquí. Asuntos que se derrumbaron por completo. Entiendo cuando soy necesario, joder, Tormod, no voy a ir persiguiendo a la persona más importante de mi vida cuando es tan claro que no quiere saber nada de mi, yendo sin dejar mensaje alguno. A estas alturas no sé que hago aquí, pero probablemente tampoco tengo nada que hacer en otro sitio.

Y era una actitud derrotista, porque todo lo que una vez pensó que podría cumplirse, por metas muy imposibles que parecieran: Sothe intentó luchar por sacarlas adelante. Pero poco a poco, sus compañeros empezaron a rendirse, incluso a irse de Nevassa y aunque siempre decía cosas como 'los ladrones trabajamos solos' su confianza en los demás había quedado dañada. - Mis elecciones no fueron las acertadas y las cosas acabaron torciéndose, haciendo de la persona que soy ahora. No hay nada que pueda hacer ahora sobre ello, ya está. Al menos espero que tus planes no se descuadrasen tanto como los míos.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Invitado el Vie Abr 29, 2016 12:19 am

En algo podía concordar con Sothe: él tampoco había pensado que terminase regresando a Nevassa. La ruta frente a sí era aún larga e incierta, y él iba donde el trabajo estuviera, donde fuera y como fuera que eso le dirigiese. Nevassa no había estado en sus planes ni era un sitio en el que pensase en absoluto, cual melancólica remembranza del hogar, pero allí estaba. El trabajo que había elegido para sí mismo no era sino interminable, arduo, miserable y sin paga, pero se daba la casualidad que involucraba mucho viajar y poco asentarse, pues esclavitud había en cada rincón del mundo, hasta donde había llegado a entender él. Y Daein tenía de sobra. Tarde o temprano iba a terminar acudiendo allí.

Que Sothe fuese a recibirle con los brazos abiertos era otro asunto enteramente. Para empezar, no suponía que Sothe fuese a recibir ni a su más preciada persona con buenos tratos, gélido y excesivamente complicado como parecía ser. En ese sentido, el mago creía firmemente que "no es que no me guste que estés aquí" era de lo más expresivo y de lo más amable que podía oír de su parte. Le sorprendía, inclusive, que estuviese consiguiendo ser tan abierto. Bastante perplejo ante todo aquello y sintiéndose sólo un poco culpable por su mal arranque frente a un Sothe que estaba expresándose por una vez en la vida, bajó la vista hacia sus botas varias veces remendadas. No negaría que había sido impulsivo, se conocía a sí mismo de ese modo. Pero arreglar esa clase de cosas no se le daba fácil; comenzó por carraspear un poco, poniendo la mirada en cualquier cosa excepto el adolescente frente a sí.

- Ajá... pues, no creas que volvería todo el camino hasta acá sólo por ti, no es tan linda tu cara y tu actitud necesita serio trabajo, compañero, pero tenía asuntitos en Daein y... ya, tampoco es como si yo fuese a olvidarme totalmente de un amigo. Al menos tenía que intentar dar contigo. Atiné y eso es bueno. - Él tampoco era el mejor expresándose, bromear era le era inevitable y no siempre sonaba del todo bien. De todos modos sonrió un poco, dándole un leve y amistoso empujoncito en el brazo al ladrón. Suponía que estaban entendiéndose un poco mejor, después de todo. Su recurrente suposición de que Sothe no le apreciaba demasiado podía retirarse por el momento. - Pero como sea. Si no me estás echando de tu ciudad, vamos a compartir, ¿no? ¡Llévame a la oficina! Con lo cual quiero decir, sé que no puedes mostrar la cara mucho, pero llévame a algún lado donde pueda tomar agua, que me ha estado haciendo falta. -

A su torpe forma, era como pedía pasar un poco más de tiempo con Sothe. Y era cierto que el agua le hacía falta; no había podido salir con casi nada en su persona, la poca que tenía se le había acabado hacía rato, y en la montañosa periferia de la ciudad amurallada no había hallado sitio donde beber. Mientras estaba en una ciudad, donde recursos como esos no escaseaban, quería aprovechar todo lo posible. Permaneció atento a Sothe, escuchándole ahora sin resentir nada de antemano; y sin embargo, sus palabras seguían sonándole bastante mal. "Derrotista" parecía poco. Comprendía que aquellos años no habían sido los mejores para él, difícil lograr algo en Nevassa cuando habían nacido y empezado con todas las de perder, pero parecía más desanimado de lo que le recordaba. Tormod frunció el ceño un poco. - Me estás diciendo que ahora mismo nada te mantiene aquí, excepto esperar a alguien que tú y yo sabemos que no regresa. - No tuvo delicadeza al hablar. No sabía tenerla, tampoco le interesaba mucho suavizar las cosas. Eran lo que eran. Aún así, hablaba con ligereza; estaba lejos de ser él mismo un derrotista, tomaba las cosas de buena gana. - No es que mis planes hayan funcionado de maravillas, yo tampoco tengo tanta suerte... te lo pongo de esta forma: me buscan en medio Begnion, vivo en mitad del desierto sólo porque es el único lugar al que pude escaparme y donde la guardia no es tan suicida como para ponerse a buscar, no tengo agua, no tengo comida, no tengo dinero-- ah, y comparto un sótano con seis laguz gato, cinco cuervos y un tigre. Dime tú qué tan bien me está yendo, heh. - Se explicó de la más llana forma, muy consciente de lo extravagante que sonaba, y muy despreocupado al respecto. Su vida había resultado ser la aventura que quería, en cierto nivel, así que no estaba descontento con ella en absoluto. - Y antes de que respondas eso: fantástico es como me está yendo. Feliz como una lombriz. -

Eran muchos años de sucesos y cambios como para resumir con facilidad, si pretendían ponerse al día. Dejarlo así era mejor, al menos por el momento; Sothe no necesitaba una historia de cuatro horas y Tormod no tenía las condiciones de paciencia para contarla. Cambió su foco de atención casi enseguida, enérgico. - Peeeero... hablando de tigres, todo es me ha recordado algo. Oye, ¿qué hay de mi agua? Vamos a buscarla y te contaré de eso, ¿sí? -
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Sothe el Lun Jun 13, 2016 6:58 am

Al ladrón no se le podía atribuir que tenía mala actitud como tal, sino que más bien era el simplemente de que no era como si se le pudiese atribuir actitud alguna; nunca abría su corazón a los demás, así que podía dar la sensación de que no tuviera sentimientos. Pero era un humano y ello conllevaba que no fuera de hielo, a pesar de ello el ladrón siempre se reservaría lo más personal para él mismo; tanto si eran cosas buenas o si lo que ocultaba detrás de un rostro inmutable no era más que hechos nefastos que cargaba él solo sobre sus espaldas. - Tiene algo de sentido que no hayas venido expresamente a verme; hubiera sido una total perdida de tiempo si al cabo de tantos años ahora estuviera muerto o simplemente ya me hubiera ido de este lugar. ¿Qué haces atribuyéndote tantos méritos? Lo único que has hecho ha sido gritar mi nombre y has tenido suerte, tampoco has intentado buscarme tanto.

No pudo evitar formar una leve sonrisa cuando escuchó decir a Tormod que no lo echaba de su ciudad. Vaya. Aunque debía admitir que pensaba de Nevassa como un hogar, a pesar de que le había defraudado totalmente: ya no había nadie que le esperase allí y el ladrón había acabado aceptando que las opciones de cambiar las cosas en Daein eran muy mínimas. Sus metas estaban fuera de su alcance, pero aún así le agradaba que le relacionaran con aquel lugar. Habían sido muchos años sufriendo las desventajas de vivir en la clase social más baja y sobreviviendo en una ciudad donde la riqueza y la pobreza eran rasgos tan marcados.

-¿Así que vienes del desierto? En fin, sígueme pero espero que no hayas pensado que mi forma de vivir haya cambiado mucho durante estos últimos años... - No le gustaba andar con el rostro tapado; pero no tenía opción alguna sino quería meterse en más problemas que ocultar su presencia frente a soldados y poderosos tipos ricos de Daein, le gustase o no, tantos años allí y robando para favorecer a los más pobres y jóvenes para robar había hecho que se hubiera labrado un nombre, siendo reconocido en las calles. Así que cuando volvió a reanudar el paso para llevar a su viejo amigo a uno de sus escondrijos para que pudiera descansar y beber algo de agua mientras le explicaba que había sido de él todo este tiempo, no pudo evitar volver a tapar su rostro con el largo trapo que colgaba de su cuello. Al menos, podría volver a descubrirse el rostro cuando estuvieran en una zona de la ciudad que fuera más acorde con su estilo de vida: pobre y humilde. Sothe era un buen ladrón, y con ello no se refería a su buen corazón; sino que era bueno en ello y podría haber robado mucho como para ahora llevar una vida de lo más cómoda, pero una vida de esa forma tampoco iba acorde con él. - No es como si me hubiera quedado aquí anclado toda la vida esperando a que vuelva. Traté de salir en su búsqueda ¿sabes? Pero no hubo suerte.

No quería dar la imagen de ser un completo fracasado que solo había estado esperando tristemente como la persona más importante de su vida tenía que regresar a su lado; probablemente el hecho de intentar seguirla sin resultado alguno tampoco le dejaba en un lugar mejor que ese. - Me alegro que al menos estés contento con la clase de vida que lleves, pero no necesito saber datos como que duermes en un sótano lleno de subhumanos. - Después de decir aquello, Sothe se quedó callado, siguiendo la ruta que su mente había trazado. Él por su parte convivía con gentes de su misma condición pero al menos todos eran humanos, quizás no debería ser tan pesimista con lo que la vida le había dado. No convivía con subhumanos y eso era maravilloso. Era un Daenita, compartiría muchas diferencias con la gente normal que pisaba aquellas calles; pero el asco por los subhumanos podía decirse que era algo en común que compartían.

Poco a poco, las calles parecían más destruidas y tenían un aspecto más dejado que en la zona de la ciudad donde los chicos se encontraron momentos atrás. Llegaron a una callejuela que habían unas pequeñas de lo más destrozadas, pero que se mantenían en pie e incluso tenían techo; algo ventajoso para los días más fríos. Algunos niños jugaban cerca de allí y al reconocer a Sothe le saludaron con entusiasmo, a lo que el ladrón les hizo un gesto con la cabeza en contestación. - Comida es algo que escasea alrededor, pero acceder a agua es más fácil. - Sothe accedió a una de las casas, esperando que Tormod le siguiera y revolvió en un armarito para sacar uno de los botellines de agua que ahí guardaban para que la agua no se calentase con el sol y se lo pasó al pecoso. - ¿Y bien? Supongo que ahora va la parte donde me cuentas que has estado haciendo y porque demonios te buscan en Begnion, aunque ya sabes, la parte con subhumanos te la puedes ahorrar.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Invitado el Sáb Jun 25, 2016 1:08 am

La forma de hablar de Sothe seguía siendo dura, pero Tormod la tomaba con todo el optimismo que podía; hacía de cuenta que era su especial forma de expresarse hacia él y así lo dejaba. Mejor dicho, así elegía entenderlo. Lo descartó con un encogimiento de hombros y una sonrisa de oreja a oreja. En el fondo, contaba con que Sothe estaba ablandándose hacia él al hablarle tanto, inclusive permitir verle sonreír, un gesto que quedaba hasta extraño en su rostro y le antojaba lanzarle algún comentario al respecto. Sólo se contuvo porque sospechaba que, de hacerlo, no estaría recibiendo ni dos gotas de agua. Y realmente quería aprovechar de beber.

- Vooooooy. - Anunció, aliviado y enérgico, al emprender marcha tras el ladrón. No reprochaba que fuese cauteloso y se cubriese, bien sabía él mismo que no se podía mostrar el rostro con soltura en un sitio donde se hubiese robado dos o más veces. Francamente, no esperaba que Sothe pudiese aún vivir en Nevassa, después de la cantidad de trabajos que podía asumir que había hecho allí. Que lograse estar allí y contando aún con libertad testificaba a la habilidad que había desarrollado. No obstante, esconderse no era el estilo de Tormod ni le hacía falta en esos momentos, metiendo sus manos en sus bolsillos y andando sin más tras el otro. El paisaje a su alrededor era familiar, conocido. Frustrante, inclusive, que hubiese cambiado tan poco en todo ese tiempo. No quería verlo demasiado. Se centró en mirarle la nuca a su viejo amigo, juntando resentimiento hacia lo alto que le quedaba actualmente.

- Ya. No estás anclado por esa persona, te creeré en eso, pero te veo anclado igual. - Supo donde comentar, honesto y frontal como siempre era. No pretendía molestar a la persona que iba a conseguirle algo de agua, pero no podía tragarse aquellas cosas, no tenia un filtro funcional entre lo que pensaba y lo que terminaba diciendo. Tomó nada menos que toda su fuerza de voluntad no lanzarse a la espalda de Sothe por los términos que usaba, el viejo y conocido subhumanos, tan oído ya que Tormod tenía que admitir que no era sorpresa. Aún así, le hizo fruncir el ceño y apretar los dientes con fuerza, pisando más bruscamente al seguir a Sothe al interior de la precaria casucha. Estaban en Daein y se trataba de Sothe, tenía que entender, tenía que aguantar un poco. Si golpeaba al joven de cabello verde, considerando como era cada uno de ellos, seguramente no terminarían en buenos términos. Pero no podía evitar pensar firmemente que se lo merecería.

Aún con aquel gesto descontento y tenso en el rostro, recibió la botella de agua entre sus manos. No podía aceptarla del todo, no podía beberla con un sujeto hablándole como hablaba el ladrón, aún si era su amigo. Alzó la cabeza hacia él con la mirada encendida en molestia, picándole el pecho con el dedo índice. - Ya está, oye. Ya puedes ir dejando de usar esa palabra. ¡Con esa actitud no te cuento nada! - Era consciente de que no aclaraba muy bien qué parte le sentaba mal, pero tampoco quería decir la palabra en voz alta. Se recordó que no era un sujeto cualquiera, sino alguien que por años había esperado volver a ver, y aunque acabase de decir que no le contaría nada, terminó por hacerlo. - Que sepas que mi otro mejor amigo es un laguz. Un sujeto que me salvó la vida un par de veces. A cambio, le quité las cadenas y lo alejé de gente que lo llamara con... con esa palabra. Una cosa llevó a la otra, nos llevamos con nosotros a otros cuantos más, luego a otros... todos esclavos o peor. Los "dueños" reclamaron, y eso me hace un tipo buscado. Ahora sabes, ¡pero que conste que no acepto críticas de esto! Uno vive la vida que uno elige vivir. Yo decidí que no me gusta ver a nadie encerrado, cuando se supone que somos todos dueños de nosotros mismos. -

Suponía que, si se ofendía en un nivel personal, era en parte porque se sentía como uno de ellos, los que llamaban subhumanos. En el asentamiento del desierto era parte de la manada, tratado como un cachorro y a la vez seguido como uno de los alphas. Era la identidad con la que había pasado todos aquellos años y le agradaba, más acorde a él que cualquier orden entre humanos. Con un pesado suspiro, Tormod al fin quitó el corcho de la botella. - ¡Y ahora sí! - Al fin se llevó la botella a los labios, bebiendo de a tragos largos y tendidos, saciando la sed que se traía medio camino desde el desierto. Tuvo la sensatez de dejar algo de agua, bajando la botella al suelo para sentarse el mismo allí abajo, de piernas cruzadas. Se quitó los guantes, exponiendo sus manos quemadas al punto de cicatriz sobre cicatriz, piel abrillantada y tensa, además de las viejas marcas de grilletes en sus muñecas. Echó algo de agua en su mano para pasársela con un suspiro de alivio por el rostro, salpicarse el cuello, hasta sentir menos resecas las manos le venía bien. Había aprendido a ver el agua como un recurso escaso y preciado, y aprovecharla del todo cuando la tenía.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Sothe el Vie Jul 15, 2016 8:48 am

Escuchar que estaba anclado en aquel lugar era como meter el dedo en una herida, Sothe era consciente de ello e incluso había intentado cambiar su destino. Después de ver que sin ninguna pista y viajando aleatoriamente no era como si fuera a Micaiah en aquel inmenso mundo que le rodeaba, un camino luminoso por fin se había mostrado ante el ladrón. E incluso había viajado a Begnion con grandes planes que lucían como un propósito que encajaba muy bien en la filosofía de Sothe y por los que podría pelear; pero simplemente aquello no funcionó. Podría haber visto mundo, haber aprovechado de que por fin había salido de Nevassa con un fin que no fuera el de viajar como un polizón y podría haber viajado intentando ver algo que le rodease que no fuera Daein, pero una vez que sus planes se torcieron nuevamente; no estaba animado como para aquello. Y volvió a Nevassa, aunque no tuviera nadie especial allí y aunque no pudiera arreglar mucho más la situación que allí se encontraba por sus propios medios. Pero gustase o no a los demás, aquella lúgubre ciudad era su hogar y era donde volvía cuando todo se volvía oscuro a su alrededor.

No hizo comentario alguno al respecto de ese tema, no era como si pudiera aportar alguna excusa que le hiciera verse menos anclado allí, porque la realidad es que le estaba mostrando a Tormod como su vida no era mucho más diferente a muchos años atrás. - ¿Qué actitud? ¿Pero son subhumanos, no? - Suspiró levemente, sin entender mucho porqué demonios importaba como llamase a esas bestias. - Vale, vale, no enfades. Les llamaré laguz.... Si me acuerdo. - Una cosa era que a Sothe no le gustase como la sociedad estaba establecida en Daein, pero algo que no podía negar es que había crecido en aquellas calles y los comentarios racistas que hacía eran debido a la influencia que había tenido con las personas que allí vivían. No es como si él tuviera formada una opinión propia de los subhumanos, porque tenía que admitir que no había visto a uno en toda su vida, aunque debido a las ideas que le habían metido en la cabeza, tampoco le apetecía mucho tener que conocer a uno.

Sothe se sorprendió a partes iguales, por una parte en positivo porque cuando Tormod menciono que  'su otro mejor amigo era un laguz', aquello podía entenderse que todavía consideraba al ladrón como un buen amigo... y no siendo un tipo muy sociable, aquello le hacía apreciar más al mago, a pesar de no haberse visto durante tantos años. Lo que ya no le gustaba tanto, era escuchar sobre ese laguz, aunque por lo que el pelirrojo contaba parecía un buen tipo. - Bueno... Si te salvo un par de veces, supongo que es demasiado suponer que había sido una coincidencia. - Bufó un poco y se cruzó de brazos. - Vale, bueno. Quizás hay laguz buenos como tu amigo. Y no te crítico, haz lo que quieras, es tu vida. Si dijera algo malo sobre ello, conociéndote, me ignorarías y seguirías a lo tuyo, así que da un poco igual.

Dejó caer su peso sobre el suelo también y no se sorprendió demasiado al ver beber de aquella forma a su amigo, después de todo le había dicho que había estado viviendo en el desierto así que no sería tan fácil encontrar agua como en otros puntos. Estaba dudando en compartir sus aventuras fallidas, pero por otro lado pensó que hacer leer entre líneas que había estado todo aquel tiempo viviendo en Nevassa sin hacer nada podía parecer más lamentable todavía. - Durante una época estuve buscando a Micaiah, pero después de viajes sin resultado entendí que no quería ser encontrada. Entonces una nueva oportunidad apareció,  un grupo que también peleaba por los mismos motivos que yo lo había hecho en su momento aquí y pensé que era un buen momento para pasar página y continuar mi vida pero esta vez en Begnion... Simplemente las cosas no funcionaron tal y como yo pensé. Podría haber viajado ya que había salido de Nevassa, pero simplemente acabé regresando aquí. Supongo que podría haber hecho otras cosas pero a este punto, prefiero estar solo a que vuelvan a abandonarme. - Cerró los ojos y se pasó su mano por la mejilla.

- Hay alguien que me salvó, aunque yo también le salvé... Pero creo que después de todo lo que ha pasado no quiero tener a nadie a mi lado. Soy un ladrón, mi camino es solitario. - Era mentira, claro estaba. Pero quizás en aquel momento necesitaba oír que comentarios como aquellos o etiquetas no eran más que una enorme estupidez y Tormod era bastante directo y claro con sus ideas, a diferencia de Sothe que era más bien todo lo opuesto evitando temas directos.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Invitado el Mar Ago 02, 2016 3:35 pm

Ah, ahí estaba la genial indiferencia que Sothe siempre le ponía por delante, tan conocida y hasta un poco extrañada. Tras esa forma de hablar suya, medio distante y medio desinteresada, Tormod prefería imaginar que yacían sentimientos honestos y blandos como los de cualquier otra persona. Mejor así, pues de lo contrario, se la pasaría peleando con Sothe más de lo que le sucedía ya. Asumió que le había entendido por completo, que se iba a portar mejor y cuidar lo que salía de su boca; se tomó la libertad de asumir, también, que no surgiría discusión si mencionaba a sus otros amigos, pues siempre terminaba haciéndolo. - Ya lo tienes todo claro, sep. - Asintió, llevándose una de las manos mojadas tras el cuello y dejándola allí, refrescándose.

Sothe tomó asiento frente a él, en el suelo; un lugar como ese era tan bueno como una sala de estar para ambos de ellos, por seguro, así que no parecía más que una escena natural. Lo único verdaderamente extraño era el hecho de que el ladrón se abriese a hablar tanto. Tenía a Tormod perplejo pero interesado. No obstante, a medida que le oía contempló que quizás se tratase de salvar rostro o de una resguardada forma, muy al estilo de Sothe, de reconocerle como un amigo cercano. De ser de otro modo, no imaginaba que le contaría esa clase de detalles sobre su vida, los menos agradables y los que debieron de ser más amargos de aceptar. No pudo evitar quedárselo mirando, sabía que ojos atentos no ayudaban a uno a pronunciar palabras difíciles, pero no podía hacer de otro modo. Antes de decir cualquier cos le regresó la botella prestada, contento con sentir la piel menos reseca y recordar cómo era tener la boca sin una sensación arenosa.

- Qué rara tipa. Tanto que parecía preocuparse por ti, para que luego vaya y se marche sin más, sin dejar rastro tampoco... - Dijo, respecto a Micaiah. Su rostro serio y su ceño levemente fruncido ocultaban lo que realmente pensaba de ello: más allá de que la chica mayor sí era rara por irse, sólo había un modo en que las personas desaparecieran de la faz de la tierra, y ese era el anonimato de los cadáveres sin escudos familiares ni nadie para reconocerlos. Asumía que habría muerto hace un buen tiempo. No dudaba que Sothe fuese alguien capaz de oír y aceptar malas noticias, al contrario, estaba demasiado acostumbrado a ello. Había tenido muchísimas. Tantas, que Tormod francamente no era capaz de poner otra mala nueva en su cabeza, si le insinuase que la persona que buscó probablemente estuviese muerta. Sothe seguramente aceptase la posibilidad y lidiase con ello, pero no sería él quien sumara más pesares al corazón del sujeto. No era justo ya. Omitió mencionar sus sospechas y prosiguió con una sonrisa ladeada. - Pero bueno, oye, ¡estuviste cerca! Saliste de aquí y casi logras que fuera para siempre... ya me hiciste orgulloso. No ibas tan mal como parecía. - Alabó, estirándose hacia adelante para darle una palmada algo brusca en lo alto del brazo. Podía ser corto de estatura y tener un rostro de niño todavía, pero sus brazos y su espalda soportaban lo que cualquier compañero laguz, la fuerza no era algo que le faltase. - La próxima ya será el intento ganador, ya verás. -

Creía que lo que había funcionado para él, era lo que podría funcionar para Sothe. Irse de donde las cosas no funcionaban, saborear libertad y dejar que su propósito viniese a él. Eventualmente todos encontraban su camino, o eso era en lo que había llegado a creer. Algo debía de haber allí fuera para Sothe. El mayor impedimento era que el ladrón no iba a por ello. Tormod pausó, tomándose unos minutos para volver a ponerse los viejos y roídos guantes, ajustándolos alrededor de la muñeca y cubriendo a cuenta nueva las variadas quemaduras y cicatrices. Su mente estaba trabajando de la forma intuitiva y emocional que le era común, sin pensar a fondo. La voz del instinto le guiaba, y era con ese filtro que hallaba la situación del joven de cabello verde muy parecida a otras tantas antes vistas de cerca.

- Alguien que te ayudó... hmmm. Me estás recordando mucho a una cosa. - Aún sonriente, bajó la voz a un tono un poco más normal, en lugar de su usual nivel de ruido. - Hagamos de cuenta que es una metáfora-- bueno no, es un ejemplo bastante claro. Ahora bien, pasa que es con tigres, pero no te me quejes que sigue siendo buen ejemplo. Te explico... - Dada la necesaria advertencia, alzó el dedo índice y gesticuló de un lado a otro mientras hablaba, indicándole a quien le acompañaba que más le valía no interrumpir. Hablaba con seriedad. Las veces en que se disponía a hacerlo, sí que sabía tornarse notoriamente seco. - Sabes que hay mucha gente con tigres como esclavos, ¿no? Por acá pasan de tanto en tanto, no es nada inusual porque no es ilegal ni a nadie le importa aquí. ¿Te has preguntado alguna vez cómo hacen? ¿Cómo hace una persona cualquiera, a veces un vejestorio todo fino y pomposo, para tener a alguien que le triplica en fuerza sin que se le escape ni pelee? No hay explicación lógica de cómo sucede, pero sucede. Ni siquiera ellos mismos, después de libres, te pueden decir por qué seguían así y no intentaban irse. Pues yo, que he visto, puedo decirlo: sólo le pones los grilletes a alguien desde pequeño, le dices que nunca se los va a poder quitar, lo convences con un par de golpizas y llega un punto en que, aunque puedan romperlos cuando quieran, ya no lo van a hacer. Porque pensarán que es imposible. Así es como atas a un elefante con una cuerdita de tres hilos, o a un tigre con una cadena vieja y débil, o a una persona para que no intente nada. Es convencerlos de que no podrán, o de que no son suficientes para la tarea, y listo. ¡Esa es una lección para ti, si entra en esa terca cabeza tuya! Eres un tipo fuerte, como para estar anclado aquí por tonteras del tamaño de una piedrita... -
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Sothe el Jue Ago 25, 2016 3:28 pm

No quiso comentar nada más sobre la extraña desaparición de Micaiah, en cierto aspecto, Sothe no era demasiado hablador y ya haber explicado todo aquello a Tormod era como sobrepasar sus límites para alguien tan reservado como él, pero a pesar de que el mago ahora se hubiera juntado con subhumanos, el ladrón seguía considerándole como su amigo. También era por el hecho de que Sothe no tenía amigos, si que era relativamente fácil para él juntarse con gente que tuviera los mismos ideales que él; pero no por ello les consideraba sus amigos. Y de alguna forma u otra, Micaiah tenía cierto renombre en Nevassa, Sothe prefería contarle a su amigo porque se encontraban separados que no que los otros hicieran sus propias cavilaciones.

Quería pensar que Micaiah tenía una buena razón para haber desaparecido de su vida de repente y sin decir nada, aunque esa era la opinión que tenía ahora después de haberse calmado un poco. Al principio Sothe había encajado muy mal la noticia y lo único que hizo fue enfadarse y viajar en su búsqueda sin ninguna pista, lo cual fue bastante contraproducente por estar rondando sin saber bien donde parar. - … No hace falta que lo digas así, no eres mi madre no tienes que sentirte orgulloso de mí. Te lo he contado porque quería que supieras la realidad y no esta historia que te estabas montando tu solo en tu cabeza. – Después de que le golpease en el brazo con más fuerza de lo que esperaba, Sothe no pudo evitar golpearle levemente en la frente en señal a que dejase de decir estupideces. Pero no se lo pediría con palabras, porque no parecía que su manera de ser y actuar hubiese cambiado mucho a lo largo de los años así que probablemente sería algo casi imposible de que fuera cumplido.

- No estoy seguro de si habrá un próximo intento. Me refiero, no pronto al menos… No tengo ambiciones que perseguir y tampoco voy a viajar sin tener nada en mente, no soy tan cabeza hueca como tu. – No lo había dicho con mala intención, no había malicia en la voz que había empleado ni lo había dicho de una manera agresiva, porque en realidad aunque le hubiera explicado que había hecho durante el tiempo en el que el mago había decidido irse de Nevassa, tampoco es que conociera los detalles de su aventura y los detalles podían hacer cambiar todo. No recordaba aquellas cicatrices que cubrían las manos de su amigo, pero habían pasado muchos años y no podía asegurar que simplemente su memoria fuera terrible y aquello no era un interrogatorio, si Tormod quería contarle sus cosas, suponía que saldrían a su debido tiempo.

Estiró sus brazos haciendo que algunas articulaciones petaran y luego se estiró sobre el suelo, no le importaba que no tuviera el mejor aspecto, no era como si el estuviera muy limpio tampoco. Giró el rostro para seguir escuchando al pelirrojo. – Ya podrías ser algo creativo y cambiar los tigres por otra cosa. – Bufó, no le gustaba tanta historia sobre subhumanos pero bueno al menos eran historias y no era como si tuviera que aguantarlos en la vida real. Escuchó la historia con detenimiento aunque llegó una parte de esta donde estaba cansado de que todo el mundo tratase de convencerlo para que no tirase toda su vida sin hacer nada en Nevassa. ¿Y que iba a hacer entonces? – Mira, obviando el tema que me estás comparando con un sub… digo, un tigre… Vale, soy un tipo fuerte y blablablá. Si salgo de Nevassa, ¿Qué hago? No sé si lo sabes pero no sé ni leer un mapa, ya he viajado como polizón sin tener un destino fijo y no he encontrado nada que me hiciera pensar que pudiera hacer algo allí fuera. – Dejó de mirarle para centrar su mirada en el cielo, estaba cansando de tantos discursos moralistas. – Sonará como a una tontería para ti pero ha sido como un hachazo en la espalda para mí, sin ella yo no estaría vivo ahora y poco a poco todo por lo que he ido luchando a acabado desintegrándose. Has encontrado nuevos compañeros y me alegro por ti, pero soy un ladrón condenado a estar solo, y ya está.
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Re: Un paso atrás y dos adelante [Priv. Tormod]

Mensaje por Eliwood el Miér Oct 26, 2016 4:34 pm

Tema cerrado. 50G a Sothe.

Sothe obtiene un aumento de +1 EXP.
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