Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

Entre similares y entendidos [Privado Argus - Eliwood]

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Entre similares y entendidos [Privado Argus - Eliwood]

Mensaje por Eliwood el Mar Abr 12, 2016 11:53 pm

No podía negarse que esa clase de conversación era emocionante, aún siendo algo casual y por sobre todo impreciso. Había sido mucho tiempo desde que se había dado espacio a pensar de ese modo en sus enemigos; lo último con lo que su pueblo o inclusive sus propios caballeros podían lidiar, después de todo lo sucedido, era pensar en la inocencia de sus atacantes o preocuparse de no agredirlos de regreso, todo sobre posibilidades muy remotas. Con como se desenvolvía la situación en la actualidad, a duras penas conseguían defenderse, agotando esfuerzos y recursos para afirmarse apenas a ese tanto. Tener que cuestionarse lo que hacían para sobrevivir tan sólo habría sido desmoralizante. Y Eliwood, defensor de aquellas personas antes que defensor de su enemigo o del mundo en su totalidad, no tenía más opción sino hacer lo que les trajese su estabilidad primero. Pero poder poner aquellas posibilidades sobre la mesa otra vez era un alivio tanto como una emoción. Una mirada un tanto más vivaz apareció en sus razgos, por sobre el moderado y cortés nivel de atención que siempre daba.

- El verdadero enemigo, dice usted... - Consideró en voz alta. Ese ángulo era aún más interesante de considerar. Nada que pudiesen comprobar de modo alguno aún, pero pensar en ello ciertamente le llamaba. - Dejando de lado el método por el que realiza todo esto, el origen de sus tropas, el equipamiento de las mismas... el enemigo con el que verdaderamente lidiamos no sería quien destruye y asedia, sino quien se asegura de que la destrucción tenga armaduras y banderas específicas, implicaciones y conflictos que acarrear. Un enemigo que se beneficie de este enorme mapa de rutas de guerra. Me pregunto qué resultado estaría buscando... si acaso es esta una manipulación diplomática, sería verdaderamente grandiosa. - Y aquel era en juego en el que sí podía llegar a participar. No era alguien competitivo por naturaleza, pero en ese instante se acercaba, esbozando una interesada sonrisa al comenzar a planteárselo con más seriedad. Si así eran las cosas, seguramente podría hacer algo. O cuanto menos entender algo nuevo. Era una forma mucho más refinada y menos violenta de participar de una guerra; una en la que podría participar sin remordimiento, si así consiguiese solucionar un tanto las cosas.

Ya tendría ocasión de adentrarse más en ello. A estricto modo, su reunión con Argus había terminado hacía largo tiempo ya. Distracciones aparte, el hombre tenía razón, Eliwood había advertido de su escaso espacio de tiempo y en algún punto, de algún modo, había dejado de ser consciente de ello. Soltó una suave risa al caer en cuenta, contenida a bajo volumen. - Ah, por supuesto, Argus. Le agradezco todo esto. Ha de comprender que proteger a mi enemigo no es fácil ni bien comprendida empresa; o, como dice usted, velar por quien mañana puede ser un amigo. Permitirme pensar en ello otra vez ha renovado mis esperanzas, y me ha dado una que otra idea. - Dijo, con una segura sonrisa puesta ya en los labios. El sentido de misericordia del mercenario era por lejos su razgo favorito a hallar en él; le volvía alguien a quien confiaba la seguridad de Marth, de cierto modo. Muchas de las esperanzas del marqués estaban puestas en el joven monarca de Altea.

Dicho aquello, alzó una mano y gesticuló para atraer al encargado o alguno de sus mozos a que despejasen la mesa utilizada, sin necesidad de apartar la vista del hombre frente a sí. Un joven acudió casi al instante, apilando sobre un brazo la vajilla utilizada con un impecable equilibrio; Eliwood le sonrió en agradecimiento, sin parecer refrenarse de hablar en su presencia. - Estoy seguro de que el príncipe Marth no le aguardará un día o dos antes a costas de ir usted aprisa o mal equipado; por favor, tómeselo con calma. Atienda a los preparativos necesarios, tendrá un navío dispuesto para su partida al instante en que lo pida. - Dijo, alzándose de su sitio y regresando su silla a lugar. Con prisa o no, habría sido descortés aparentarla, por lo que sus gestos retenían la calma usual. -  ¿Qué he de preparar? Me temo que no estoy informado en detalle... ¿sólo el barco en ruta a Altea? ¿Sabrán sus acompañantes cubrir las labores de una tripulación? -

Le tocaba a él aplicar algo de lo aprendido y mostrarse a nivel con el otro pelirrojo. Resolvió que tendría la consideración de ser levemente informal en su despedida, y en lugar de inclinarse frente a él, le ofreció con cierto entusiasmo un apretón de manos. Como los hombres más comunes hacían. Se divertía un poco con el pequeño cambio. Se permitió distraerse un instante con el paisaje que quedaba a su alrededor, la taberna ahora más vivaz y ruidosa, y murmuró en admirativos ánimos.  - Aah, ¿quién diría que sería así emplear mercenarios? Cuanto espíritu e ingenio tienen los caballeros de simple origen. Ha sido encantador y muy divertido, Argus. -
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
500


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entre similares y entendidos [Privado Argus - Eliwood]

Mensaje por Invitado el Miér Abr 20, 2016 4:22 pm

....La experiencia política del mercenario era muy poca, por no decir nula; sin embargo conseguía compensar ligeramente esa deficiencia con su propia experiencia en la guerra y el campo de batalla. Puede que no haya sido un estratega en sus tiempos de Daein, pero sí tuvo la oportunidad de interactuar con algunos de ellos y de ver con sus propios ojos cómo funcionaba toda la maquinaria detrás de los combates y las escaramuzas, cómo los artífices bélicos hacían lo que hacían con buenos motivos detrás. Por ese motivo le resultaba imposible ver las invasiones a gran escala que ocurrían por todos los continentes y no tratar de ver el panorama completo, e incluso lo que había más allá de él. - Estoy seguro que, de existir algún motivo secundario detrás de todo el caos que está siendo sembrado, será algo que solo alguien como usted, lord Eliwood, podrá discernir. Siendo solo un guerrero, un luchador, poco puedo imaginarme qué clase de beneficio político podría obtenerse mediante esta masacre y destrucción. Lo único que sé es que todo parece demasiado coordinado como para no tener un buen motivo detrás. Todos los emergidos parecen buscar lo mismo y actuar de la misma forma, por lo que es imposible creer que todos ellos no forman parte de una única facción. Y nadie, absolutamente nadie, gastaría esta fortuna en armas, armaduras, estandartes, barcos y demás solo para matar sin motivo ni razón. Algo debe de buscar. - Eso era algo que él sabía mejor que nadie, y a su mente acudió el recuerdo del rey Ashnard. Algunos lo llamaban loco, otros lo calificaban de asesino, pero incluso sus acciones más crueles y despiadadas, esas que el pelirrojo por nada del mundo podía tolerar, eran hechas sin buscar algo beneficioso para él o su reino.

....Aguardó a que fuese su interlocutor quien se levantara primero, considerando que podría resultar maleducado de su parte abandonar el asiento primero y dar por terminada la reunión por su cuenta, y solo cuando el noble estuvo de pie él hizo lo mismo. Cuidando sus modales, cosa que no hacía demasiado salvo que estuviese en presencia de alguien importante, levantó un poco la silla y la introdujo bajo la mesa sin arrastrarla. -
De no ser mucha molestia, lord Eliwood, nos vendría bien que también nos facilitara a algunos miembros expertos en la navegación y cartografía. Quienes me acompañan, también interesados en la oferta del príncipe Marth, no están especializados en lo que es el manejo de un barco, y me temo que dejar el timón en manos inexpertas solo lograría que el viaje se retrase más de lo adecuado. - A pesar de que el marqués le aseguraba que el príncipe de Altea podría esperar, él prefería no procrastinar más de lo necesario el viaje. La responsabilidad y la puntualidad eran indispensables, y estaba seguro de que muy importantes para alguien de semejante nivel.

....Le sorprendió el repentino gesto del marqués. Demoró un par de segundos viendo la mano de su interlocutor, de quien no habría esperado una despedida tan informal y, para qué mentir, cálida. Tan pronto como pudo volvió en sí y rodeó con su robusta mano la del otro. La diferencia entre ambos resultaba más que evidente en ese instante, incluso más que antes. Si bien ambos eran espadachines, y ambos habían tenido entrenamiento en combate, la mano del mercenario se mostraba mucho más maltratada que la del contrario; su piel era más áspera, producto de los años que pasó realizando trabajo en el campo, o de los arduos e inclementes entrenamientos en Daein, así como de las ocasiones en las que no tuvo más alternativa que sanar cualquier herida en ellas con pócimas y no con algún clérigo o sacerdote.

....Estrechó con moderada fuerza, procurando ante todo el no lastimar a su anfitrión, y mientras tanto su mirada se fijaba en los ojos de su interlocutor. -
Una vez más sus palabras me halagan, marqués. De todos modos no se engañe: hay toda clase de hombres en el mundo, y de la misma forma hay toda clase de mercenarios, unos con menos ideales que otros, o sin código de honor que seguir. Me alegra, no obstante, que haya sido de su agrado tratar conmigo, y nuevamente le repito que siempre que lo necesite podrá contar con mi espada.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Entre similares y entendidos [Privado Argus - Eliwood]

Mensaje por Eliwood el Jue Abr 21, 2016 4:19 am

Lo que contemplaba allí le agregaba, de cierto modo, a la carga de trabajo que en su castillo le aguardaba. Era un cosa más en la que querría pensar, un ángulo más que introducir, mas no había mejor momento para hacerlo sino justamente aquel, cuando formulaba la estrategia que él y su aliado estarían llevando a cabo en el futuro inmediato. Oh, no negaría que algo había de divertido e interesante en ello. El olvidado y reprimido sentido de la aventura encontraba su forma de resurgir. Posando la mirada sobre Argus en un momento como aquel, lo que divisaba y reconocía era a un líder capaz de instigar tales ánimos. Y no podía sino desear, para sus adentros, que su guianza tuviese el mismo inspirador efecto sobre sus propias tropas, cuando el momento llegase a él nuevamente.

- Una tripulación, entonces. - Confirmó con una leve risa. Bastante delicado había sido el mercenario en decírselo, pero reconocía que los suyos no tenían exactamente la educación necesaria para dirigir un viaje en mar abierto sin extraviarse. Seguía sin ser excesivo lo que se pedía de él, un barco y la tripulación para el viaje, por lo que accedía sin pensar de sobra en ello; más interesado estaba en el mundano gesto del que participaba. Aún si Argus se medía, el apretón seguía pareciéndole un tanto demasiado fuerte, pero se lo tomaba más con humor que cualquier otra cosa. No apretaba de regreso siquiera, sino que sujetaba con el cuidado que el tomar la mano de una dama ameritaría, aún con lo lejísimos que estaba la gruesa mano del mercenario de parecerse. - ¡Vaya...! Tendré en cuenta esa precaución, estimado. Le agradezco todo. - Respondió con más ligereza de la que el asunto requería. La ocasión debía culminar en tono alegre, no aceptaba las cosas de otro modo. Inclinó la cabeza levemente ante él una última vez al retirar su mano, y se encaminó fuera del lugar.

Dejó el animado ambiente de la taberna y salió al apacible día aún en curso allí afuera. Su escolta tenía su montura lista ya, extendiéndole las riendas. Regresando a la perfecta rectitud del semblante con el que había arribado, Eliwood las tomó y montó de regreso para hacer su camino al castillo, el ambiente al que mejor pertenecía alguien como él. Recordaría la reunión con agrado al redactar su aprobación y los permisos pertinentes; primero enviaría aviso al príncipe de Altea para confirmar que se hallaba todo en orden, luego finalizaría los preparativos para Argus. Necesitaría un navío con espacio de sobra, en una ruta con la menor cantidad de paradas posibles. No contaba con los recursos sobrantes como para interrumpir su actividad comercial, así que les acomodaría en algún barco de transporte que convergiese con aquellas necesidades. En el tiempo de cuatro días o menos tendría la embarcación preparada para el mercenario; desde el momento en que zarpara, serían pocas semanas en el mar las que le separasen del arribo a la costas de Altea.

nota para los curiosos (??):
[Este tema cambió su enfoque discretamente a medio camino al ser cancelada una trama involucrada. Sin embargo, fue continuado y terminado porque nos venía bien en la trama de Argus, Eliwood y Altea y lo necesitábamos para cosas. xD]
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
500


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entre similares y entendidos [Privado Argus - Eliwood]

Mensaje por Eliwood el Mar Mayo 03, 2016 11:48 pm

Tema cerrado.
70G a cada participante.

Usuarios en su primera clase obtienen +1 EXP, usuarios en segunda clase no obtienen EXP en tema común.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
500


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Entre similares y entendidos [Privado Argus - Eliwood]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.