Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

Diplomacia [Privado; Marth]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Jue Oct 08, 2015 10:17 pm

Quizás era justamente lo pequeño del puerto de Pherae, lo discreto y poco relevante estratégicamente, que había asegurado que se mantuviese pacífico hasta el momento. Si había cualquier lógica en la marcha de los Emergidos, debía ser aquella: tenían rutas, tenían blancos, tenían formas organizadas y eficaces de actuar. Un puerto reducido y de poco uso, afortunadamente, no parecía encontrarse entre sus intereses. Aún así, desde el momento en que había recibido la última misiva de su contacto por correspondencia, Eliwood se había dedicado a asegurar que la zona se mantuviese segura y transitable; discretamente, sin desviar demasiada atención a ello, mantuvo vigilancia sobre el camino entre la ciudadela de Pherae tanto como el puerto en sí, registrando cualquier actividad de los invasores allí. Escasa, sino nula.

Y era que, si Pherae sería el primer marquesado en iniciar una unión entre Lycia y Altea, debería dar su mejor pretensión de un reino tranquilo, seguro y estable. No era del todo cierto, gran parte de Lycia se tomaba como perdida y era poco lo que podían aportar realmente a un reino más grande y exitoso como Altea, pero si había algo que Eliwood podía hacer a la perfección, era ofrecer una imagen perfecta y presentarse como un aliado idóneo. No era un engaño, per se, estaba seguro de que ambos se beneficiarían a fin de cuentas, pero el momento en que se viesen por primera vez sería crítico. Y para ello, preparaba hasta el último detalle.

De cierto modo, resultaba divertido; ¿hacía cuanto que no se habían dispuesto las alfombras y los estandartes? ¿Hacía cuanto que no celebraban algo? No eran los mejores tiempos, pero aún así...

En cuanto se avistó el navío alteano, se movilizó la comitiva para recibir al príncipe extranjero. Un platón exclusivamente de caballeros, pues la mejor imagen de Pherae era la de sus corseles especialmente entrenados. Sobre un corsel blanco revestido de ornamentada montura y estandartes colgantes, el actual marqués lideraba la cabalgata, acompañado en cada flanco de caballeros que portaban las banderas de Pherae y de la Liga. Una división permaneció atrás para mantener vigilada la ruta, llegando el marqués apenas con un puñado de acompañantes al puerto; allí, dio orden de asistir al desembarque, permaneciendo tan sólo él en espera, entreteniendo su vista en el barco extranjero. Después de todo, no era labor de un regente hacer esfuerzo físico, mucho menos carga y descarga; y no habría de arruinar la pulcritud de su capa y su traje a medida, que caía perfectamente limpio sobre la montura.

Buscó con la mirada al príncipe de Altea. No había visto siquiera una pintura de él, ni un retrato, mas no se le dificultaba reconocerlo; había algo respecto a la sangre noble que lograba resaltar en una multitud. Quizás las actitudes, quizás la vestimenta; si se le preguntaba, Eliwood lo adjudicaría simplemente a que un noble no se veía como una persona cualquiera. Un hecho natural. El príncipe no podía ser otro sino el hombre de cabellera cobalto un tanto larga, acomodada por una pieza de joyería sobre su cabeza. Excesivamente bello para ser un varón, podía recalcar aquello pese a la distancia. Le sorprendía más, sin embargo, la juventud del hombre que veía, así como la delicadeza de su porte y su ademán, especialmente entre criados y caballeros. Parecía ser un muchacho. El muchacho más dignificado que había recibido en sus tierras, pero precoz para sus responsabilidades, al fin y al cabo. Una sonrisa de agrado se dibujó en sus facciones al observarlo, esperando a que bajase a su tiempo.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Vie Oct 09, 2015 5:46 pm

El viaje había sido mucho más incómodo de lo que había esperado. Nunca había pasado tanto tiempo en mar sobre un barco, sin acceso a demasiadas comodidades, siempre con un mover lento de las olas que por suerte por el tamaño de la embarcación se sentía poco y por sobretodo las pocas cosas que tenía para hacer allí arriba. Por el lado bueno, se había dedicado a leer mucho, había tenido la prudencia de llevarse algunos libros los cuales terminó, había escrito y hasta había dibujado para pasar el rato, sin faltar a sus lecciones de espada, incluso encima del barco entrenando con alguno de sus caballeros. Pero finalmente llegaba a tierra, una experiencia bastante nueva para el príncipe, que la verdad se sintió un poco decepcionado al acercarse a mirar el horizonte y no ver más que una línea de tierra que no era diferente que la que vio cuando se alejaban de Altea, su decepción fue aún mayor al ver que tardaban más de lo que le gustaría en llegar a la costa, no viendo casi avance en el horizonte y volviendo molesto a su camarote para alistarse.

Cuando finalmente encallaron en puerto el peliazul salió en sus mejores galas, cabello ordenado, la tiara correctamente puesta sobre su cabeza, su traje azul solo resaltaba el tono ligeramente más claro de sus ojos, sus pantalones ajustados blancos torneaban sus piernas delgadas y juveniles bajo las telas más largas de su chaqueta, su capa azul y roja, en fuertes tonos contrastantes, caía tras su hombros con el escudo familiar bordado en esta y una capa un tanto más corta envolviendo su cuello cubriendo sus hombros y ocultando el enganche de la capa a su traje, dejando ver solo un broche con una flor de liz. Sus manos estaban enguantadas casi hasta el codo, dejando solo las puntas de sus dedos al descubierto, observaba con interés los preparativos que se estaban realizando para el desembarque, un tanto más renovado su entusiasmo y su curiosidad por ver a los hombres trabajar, tirar cuerdas, amarrarlas, acercar poco a poco la embarcación y finalmente como bajaron una plataforma de madera. Acompañado de dos de sus caballeros que cualquiera de ellos era el doble de ancho del pequeño príncipe y le llevaba como dos cabezas de alto, pasó por la plataforma con cuidado, pisando con inseguridad pero con la delicadeza de una dama hasta llegar a terreno más firme. Detrás ya bajaban tres caballos marrones, dos de ellos con armadura ligera y el tercero ataviado con estandartes en sus ancas con el escudo de Altea así como riendas decoradas en azul y dorado.

La mirada del monarca pasó entre los presentes encontrando enseguida le figura que buscaba, era la primera vez que veía al marqués de aquellas tierras pero no era difícil reconocerle. Su porte era tan exquisito como hubiese esperado el príncipe y seguida su atención al pelirrojo se vio la atención a su corcel, blanco como la nieve. Sonrió con mesura mientras se le acercaban por su izquierda su caballo, un poco grande para él pero sujetándose de la montura se impulsó sin dificultad hacia esta teniendo al criado que acomodó enseguida su larga capa sobre las ancas del caballo dejando a la vista el escudo de la familia junto al escudo del país. Sujetando las rindas con una sola mano y acomodando un poco más su ropa, permitió que el criado ajustase las correas de la montura ajustando el largo de los estribos antes de poner sus pies en estos y finalmente acercase al marqués, nuevamente seguido de cerca de sus dos caballeros como si fuesen sus sombras. - Lord Eliwood, Marqués de Pherae ¿he asumido bien? - preguntó con una voz que delataba su corta edad, sumamente suave en hablar así como delicado para entonar, solo se puso frente a él a una distancia prudente.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Sáb Oct 10, 2015 10:24 pm

Se contuvo de reír siquiera para sí al ver al noble bajar, cuidadoso como cualquier persona razonable que pisaba por primera vez en una tabla puesta entre el muelle y el barco, pudiendo verse las aguas debajo. No debía de estar demasiado habituado, mas no era motivo de crítica, tan sólo de cierta consideración extra de parte del marqués; siendo aquel príncipe aún un joven adulto con un manejo político a escala magistral, sus pequeñas fallas resultaban tiernas, a fin de cuentas. Ciertamente no era lo que había esperado ver, pero no una mala sorpresa. Aguardó a que viniese hasta él, asistido a cada paso por sus criados, tanto que muchos habrían de considerarlo excesivo. Eliwood, sin embargo, era de la misma calaña, y que un criado le acomodase hasta la ropa se le hacía relativamente normal.

Al tenerle frente a sí inclinó la cabeza apropiadamente, por un tiempo quizás demasiado prolongado, pues lo cierto era que estaba frente a un superior. Un marqués no era el más influyente de los terratenientes, tenía bastante peso en Lycia, pero no era demasiado decir en otros sitios del mundo. Frente a un príncipe, nada menos que príncipe de uno de los países mas prósperos del mundo y un importante contacto exterior, debía de estar en su mejor comportamiento. - Así es, milord príncipe. Es un verdadero honor conocerle en persona. - Se enderezó, mirándole con la sonrisa gentil y comprensiva que le era característica. Había tanto que quería decirle, tanto que quería comentar, tanto por preguntarle también... pero el protocolo era el protocolo, primero el saludo, lo más formal posible, y luego podía expresarse, aunque con mesura. Mantuvo su vista en el juvenil rostro ajeno al comentar. - He de admitir... jamás pensé en consultar su edad, no habría sido caballeroso ni pertinente, pero estoy un poco sorprendido. Es usted... joven, inclusive para un príncipe. ¡Pero escribía como un experto político! - Rió con recato, ya alzando las riendas un poco; los sirvientes tardarían en asegurar el barco y transportar, pero no tenían por qué esperarles. - Lo digo como un cumplido, por supuesto. Considéreme impresionado. -

Había sido por más de un año, casi dos, que Eliwood había intercambiado correspondencia con el peliazul. Anteriormente lo había hecho con el rey de Altea, quien había desaparecido durante la Caída, hecho al que siguió un inquietante silencio de algunos meses. Su alivio al volver a oír del reino del otro lado del mar fue acompañado por la leve sorpresa de ser contactado no por el rey, sino por el príncipe, actuando en su lugar y retomando sus contactos. Desde aquel entonces se había visto ya impresionado con la iniciativa del menor, así como alegre de no ver el trabajo diplomático de meses malgastado. Pasar del rey al príncipe había acabado siendo inclusive más ameno para él, aunque cierto era que, al leerle, había imaginado a un hombre mayor tras las palabras. Uno culto y experimentado. Oía en la voz ajena y veía reflejado en su hablar, sin embargo, la misma delicadeza del éxico que en sus cartas; en ese sentido, no cabía duda que era él. Se sirvió observarlo de pies a cabeza por el rabillo del ojo mientras ladeaba al caballo; frente a frente no era correcto mirar a las personas así, sabía ser discreto.

- En unos momentos estarán aquí mis sirvientes, también, para ayudar a transportar el equipaje que haya traído consigo. Espero que sus escoltas se sirvan pedir de ellos cualquier cosa que requieran, sin embargo. Yo tomaré el honor de escoltarle al castillo, si me permite. - Correcto y formal en cada palabra; su mejor amigo se habría reído de él de oírle así, mas era la forma en que siempre hablaba al interactuar con otros nobles. Inclusive, dentro de todo, resultaba ser un poco demasiado relajado. Un poco más sonriente y adulador de lo debido. Se preparó para guiar el camino a caballo. - ¿Ha tenido un placentero viaje? -
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Dom Oct 11, 2015 7:51 pm

Para él era extraño no ver a alguien sin criados o esclavos alrededor, alguien noble claro, aunque de igual manera nunca tuvo un acercamiento significativo a la gente normal y la vida fuera del castillo, algún que otro paseo a la plaza o a alguna atracción, sobretodo de niño, siempre resguardado por caballeros y escoltas, y claro, su estadía en Ylisse donde todo parecía más simple y por el tiempo que estuvo allí debió acostumbrarse a él mismo seleccionar su ropa y hasta prepararse el baño en las mañanas.. claro, hasta que su propio criado fue enviado desde Altea por su propio pedido. Adelantándose a hechos esta vez trajo su propio criado así como todas las comodidades que creyó pertinentes simplemente en caso de que el lugar que visitase no las tuviese, no tenía mucha idea de que esperar pero claramente si era solo un marquesado no podía esperar las mismas comodidades que tenía en su castillo... podía ser que se sorprendiese también.

La relación comenzaba bien, los modales del pelirrojo no podían si no ser impecables, sus palabras tan amables y floreadas como lo eran en sus cartas y con una voz tan dulce que entretenía su oído, ya comenzaba a ver que disfrutaría su estadía allí. Llevó su mano a su pecho, apenas haciendo contacto con la punta de sus dedos sobre este y bajó un tanto su mirada como reverencia, sin bajar su rostro o siquiera inclinar su cuerpo - El placer es mío, Lord Eliwood, por favor. Me alaga lo que dice, sé que mi edad es corta pero me alegra que considere mis acciones a la altura de las de un buen monarca, mis esfuerzos se centran en mis estudios y la experiencia que pudo dejarme su majestad, el Rey, antes de su desaparición. - No mostró especial dolor en su voz al hablar de su padre, su tono seguía siendo tan suave y dulce como siempre aunque la forma en que se dirigía a su propia sangre desaparecida era un tanto fría y distante. Ya había tenido tiempo a solas para sufrir la perdida de su padre, para llorarlo lejos de las mirada, incluso de la mirada de su propia familia y de sus más cercanos sirvientes, no era algo que su padre le hubiese gustado que mostrase, tenía que mostrarse fuerte y rígido para ser una base confiable para su reino, más aún en tierras extranjeras.

La primera carta que había enviado desde la desaparición de su padre había sido hacia Lycia, había pasado semanas leyendo las cartas que su padre guardaba de las diferentes posibles alianzas o simplemente tratos comerciales, había pasado días enteros encerrado leyendo y auxiliándose con los informes del reino, su consejal y escasamente con la ayuda de su madre para poder ponerse al día con todas las relaciones exteriores. La había escrito demasiadas veces, buscaba las palabras y la manera de comunicar y justificar la desaparición de su padre, para su fortuna todo había salido mejor de lo que había esperado, al enviar la carta había recibido respuesta a los pocos meses y se habían retomado las mayorías de las relaciones de forma casi que natural, pero ninguna tan amena como con el Marqués de Pherae. Eran las cartas que más disfrutaba leer, la manera que le escribía era exquisita y siempre sus palabras venían con una musicalidad que no podía si no esperar a un hombre tanto culto como fuerte detrás de estas, para su sorpresa también bastante agradable a la vista.

Sin percatarse de estar siendo observado afloró una sonrisa sutil y amble en sus labios tomando con ambas manos las riendas de su caballo, solo cuando el pelirrojo avanzó un poco este le siguió bajando la mirada a su corcel. Su pelaje era tan blanco como el de los pegasos, nunca había visto un caballo de ese color que no fuese alado así mismo la forma de caminar de este era elegante, la cabeza del animal iba alzada y la manera que sonaban sus cascos contra el piso era armoniosa, así mismo casi no movía a la persona sobre su lomo, y la manera que estaba decorado era sumamente hermosa a la vista. Había resuelto que deseaba volver con un caballo así, las palabras ajenas le hicieron alzar la mirada, esta vez serio, reinando calma en su rostro así como en sus acciones, adelantando un tanto su montura para ir a la par del noble anfitrión - Ha sido la primera vez que he tenido un viaje tan largo en barco pero lo he disfrutado, ha sido una experiencia interesante, aunque me alegra mucho estar en tierra nuevamente. - cuanto más extendía sus palabras más quedaba a la vista su voz inmadura y juvenil, rozando a ser femenina si no se le miraba con atención, tanto gestos como palabras eran cuidadosamente medidos y nunca excedidos. - He de confesar que tenía un poco de curiosidad en que clase de tierra íbamos a desembarcar y con que clase de personas nos íbamos a encontrar. Me complace mucho ver un lugar tan hermoso con gente tan amable, espero no estar precipitando mi juicio. - dijo soltando un poco su emoción por el nuevo lugar, aunque algo cansado por el viaje ansiando llegar pronto a un lugar donde poder comer algo fresco y descansar un poco.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Lun Oct 12, 2015 8:08 pm

No podía decir que la juventud del regente estuviese afectando su desempeño, lo había comprobado a través de sus cartas, ya era un político a la altura de cualquier otro y un líder... pues bastante estricto, probablemente. Parecía tener ideas muy, muy fijas, había sospechado encontrar en él a un heredero de edad mayor a la suya, probablemente un hombre recto e inamovible. Podía ser aún que se tratara de tal hombre, le veía demasiado experto en manejar el reinado, demasiado seco en mencionar la carencia de su padre, pero combinando aquello con su tono suave, su cuidado aspecto y su gestos delicados, lo disimulaba bastante bien. Era lo gracioso de comparar la correspondencia con un encuentro en persona. Igualmente, para todo propósito, Eliwood le trataba ya como al rey de Altea y suponía que cualquier entendido en diplomacia haría lo mismo. - Descuide, soy consciente ya de que hace un fantástico trabajo. Altea parece mucho más próspera. - Y allí estaba su dote de halagador compulsivo, aunque fuese un comentario dicho con ligereza, y nada más que la verdad.

Por otro lado, sobre aquella frialdad de carácter en el príncipe... pues ya vería. Los primeros encuentros siempre eran igual de tiesos, seguramente se relajaría después, sino a solas. Eliwood era bastante diestro en hacerse del aprecio de damas y caballeros a la par, ya trabajaría en ello. Él mismo le había tomado considerable aprecio, después de todo, tan sólo a través de sus cartas, y ahora estaba decidido a acercarse un tanto más.

Se aseguró de mantenerse junto al príncipe al guiar de regreso, sin cabalgar apresurado, sino manteniendo un ritmo intermedio que le permitiese dirigirse al peliazul sin problemas. No había prisa, y por lo demás, entre la ciudad de Pherae y el pequeño puerto no había mucha distancia, serían apenas un par de minutos antes de que la ciudad amurallada apareciera a la vista. No oía del menor siquiera una queja por el viaje en barco, difícil de creer considerando que el viaje entre Altea y Lycia no podía ser menor a un par de semanas. - Su primer viaje... espero que sepa que tiene totalmente permitido decir que es peor de lo imaginable. Nadie está mentalmente preparado para esa clase de aburrimiento. - Dijo con una fácil y relajada sonrisa, desviando la mirada de su interlocutor hacia los soldados y caballeros que caían atrás, enseñándole que no había otro más que ellos dos en rango auditivo. Si bien pocos tenían la más profunda confianza de Eliwood, a Marth le consideraba ya prácticamente un amigo, lo suficiente como para tener ese trato a solas. - Ah, agradezco su visto bueno a tan humilde territorio. Me aseguraré de que tenga oportunidad de pasear un poco, realmente no sería capaz de enviarle de ida y vuelta en un viaje tan largo sin poder siquiera disfrutarlo. Encontrará a Pherae más pequeño de lo que acostumbra, por seguro, pero hay mucho que ver, le prometo. Por aquí, mi estimado. -

Apenas movió los pies en las espuelas, dando un leve golpecito del talón, y su montura apuró el paso un poco. De paso, mostraba el orgullo de Pherae: el trote vistoso en el que estaban entrenados sus caballos, como si el animal fuese tan noble como el jinete. Nunca veía mal lucir su propia habilidad, aunque era más que nada la alegría de recibir a su amigo por correspondencia y de poder llevarle ya al castillo, que asomaba sobre las colinas. Era un joven interesante, por seguro. Desconocía cuanto tiempo decidiría permanecer, esa clase de cosas difícilmente se preguntaban, pero querría aprovechar el tiempo que le durase su compañía, primero para atender a sus intereses como aliado, luego por disfrute personal.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Vie Oct 16, 2015 2:50 am

Andando a la par del otro siempre hablaba como si estuviese siendo escuchado por cualquiera, si algo le habían enseñado era a cuidar sus palabras y ser extremadamente recto y correcto con lo que decía, más aún en presencia de alguien ajeno a su familia, en ese caso siempre tenía que hablar y expresarse de la manera más correcta que pudiese. Con Eliwood no era la excepción, tenía que dar la mejor impresión posible sobretodo por que representaba a su país y a su gente y estaba en juego años de correspondencia con su padre y una alianza que podría ser de muy buena para ambas partes involucradas. Así que incluso cuando el noble le dijo que estaba en confianza no se dejó doblar por la comodidad y ofreciéndole una sonrisa recatada y dulce volvió a hablarle con voz suave - Oh no, ha sido un tiempo bastante bien aprovechado, creo, he tenido tiempo para terminar algunos libros y poder dedicarme a terminar algunos escritos, y siempre un tiempo para pensar es agradable, sobretodo con lo pacífico que fue el viaje. Fue una experiencia nueva el estar sobre un barco más de un par de horas. - ladeó un tanto la cabeza para mirar a su espalda a los soldados que los seguían, eran sus sombras casi y probablemente estaría más preocupado de no decir nada indebido delante de Eliwood que delante de aquellos hombres.

Y enseguida miró el lugar donde se acercaban, las casitas pintorescas así como el castillo donde podía llegar a ver los estandarteres con el escudo de la liga y el marquesado - Espero no ser una molestia, pero me encantaría ver las atracciones locales así como visitar varios lugares. Todo luce tan encantador... - se quedó sin palabras al ver la elegancia del corcel y la soltura con que el hombre le manejaba, parecía que danzaba y aún no parecía recobrarse de la admiración de un caballo completamente blanco. Le siguió pero repentinamente se sintió torpe y burdo junto al pelirrojo, su caballo no se movía con la misma elegancia, no llevaba su cabeza tan parada y sus patas no se alzaban tanto para andar, él mismo hacía un ligero rebote al andar mientras que el marqués apenas se movía sobre el lomo del animal. Definitivamente una de las cosas que se llevaría de Pherae sería un caballo así, un caballo blanco con la elegancia de un pegaso, incluso llegó a pensar si aquel no era un pegaso al cual se le habían quitado sus alas, pero no parecía serlo... sería demasiado descortés preguntar directamente, ya vería como sacarlo a la conversación cuando estuviesen a solas.

A medio galope le siguió, los cabellos sobre su rostro moviéndose a cada paso del caballo y los ojos curiosos del príncipe mirando cada lugar que pasaban, ingresando al poblado que circundaba el castillo miraba a la gente, las casitas, los mercados al fondo de las calles. Todo estaba sumamente limpio y la gente parecía reconocer al marqués pues se detenían y hacían una reverencia, incluso saludándole con respeto, viendo aquello como una muy buena señal. Alzando su mirada pudo ver que habían banderas en algunos lugares, cosa que solo alegraba más las coloridas calles. No era Altea con sus estandartes en casi que cada esquina y en cada plaza, con la riqueza relejada no solo en sus estructuras si no que en sus habitantes, pero era un lugar pintoresco y alegre, sobretodo libre, al menos a simple vista, de gente desagradable, borrachos o ladrones... quizás sea el camino que les estaba haciendo tomar el marqués pero por el momento no tenía más que halagos hacia el lugar.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Miér Oct 21, 2015 1:53 am

Estando tan versado en el arte del discurso noble, el 'hablar sin decir mucho de nada', como decían algunos, y contando además con sus bastantes años de experiencia en ello, Eliwood se sentía bastante capaz de apreciar el cuidado que Marth ponía a sus palabras. Educado, correcto al punto en que no parecía del todo natural, demasiado perfecto desde todo ángulo; resultaba increíble para él verle y oírle así, siendo sus palabras todavía las del implacable prodigio político que había imaginado tras las cartas, mas siendo su rostro el de un joven de sonrisa tan dulce y aspecto tan encantador. - Tiene mi admiración, entonces, por administrarse perfectamente. -

Cautivaba su interés mucho más de lo que había creído que haría. No sabría ponerle un nombre, una etiqueta a la impresión que le dejaba y el deseo de reclamarle como un amigo, de conocerle verdaderamente, pero allí estaba. Quería llegar a él. Era escasa la libertad que se cedía al carácter de los diplomáticos; en sus cartas y en sus encuentros todos debía actuar como si se agradasen muchísimo, además de seguir estrictos patrones de respeto y consideración, a la par de otras tantas reglas tácitas respecto a cómo hablar, de qué hablar y cuando hacerlo. Descubría, no obstante, que Marth sí le agradaba a un nivel personal y que quería conocerle en tal cercanía. De algún modo habría de lograrlo, el discurso noble y sus reglas eran un baile al que estaba muy habituado, estaba seguro de que la cercanía que creía que habían ganado a través de sus cartas era real.

Discretamente, en mayor parte por el rabillo del ojo, seguía mirándolo. Admirando su semblante, su ropa, su cabello, mas por sobre todo su porte y sus ademanes. Un muchacho realmente encantador. Se convenció de volver la vista al frente al acercarse a la ciudad, más cuidadoso del camino que tomaba. - ¡No es molestia en absoluto! Me alegraría mucho. Yo mismo he pensado ya en varios lugares y varias cosas que me gustaría enseñarle, he anticipado mucho una visita suya. No me he hecho demasiada ilusión respecto a esas distracciones, es trabajo lo que le ha traído aquí y es a lo que debemos dedicarnos primero, pero ruego por que tengamos un poco de tiempo de sobra para lo demás. - Dijo, guiando a su montura sin aparente problema para adentrarse en la peatonal principal. La llegada del príncipe estaba anunciada y el marqués no podía sino preparar una bienvenida acorde; las calles estaban más decoradas y coloridas de lo usual, una gran cantidad de personas se encontraba a la espera ya a ambos lados de la calzada, recibiendo con vítores y gestos de admiración el pasar de la pequeña procesión del marqués y su invitado. Eliwood se tomó el tiempo de saludar con pequeños gestos de la cabeza, pequeñas sonrisas de honesta alegría para con su pueblo, guiándole hacia el castillo, cabalgando sobre el empedrado con la misma facilidad que en cualquier otro terreno. - Pherae no es muy grande, ha de saberlo ya. Pasear conmigo no le robaría de demasiado de su preciado tiempo, tristemente para mi, sólo disfrutaría un poco más su compañía. Ahora bien, a su hospedaje... -

Y enfiló hacia el terreno del castillo, hasta su entrada. Allí, desmontó con un gesto grácil, entregando a un soldado las riendas de su caballo para que se le llevase de regreso a las caballerizas. Se apartó para permitir a Marth hacer lo mismo, era procedimiento usual cuidar todo lo que el invitado trajese consigo, incluídos animales, criados, escoltas y soldados. Aguardó junto a la puerta doble para abrirla por él, invitándole al interior del castillo; Pherae no contaba con más palacios que aquel, por ende, era la única opción que tenía para ofrecerle como hospedaje. - Espero que no le incomode compartir, no he visto sitio más apropiado donde recibirle sino este. El ala Este será suya. Se ayudará a sus acompañantes, por supuesto, a acomodar las pertenencias que haya traído consigo, y se le proveerá de cualquier cosa de la que tenga necesidad. - Dada aquella explicación y habiendo apenas ingresado al gran recibidor del palacio, Eliwood se giró hacia el menor, sonriente y un tanto emocionado. - Ahora sí, es usted formalmente bienvenido~ Por favor dígame, ¿qué puedo ofrecerle primero? ¿Ha venido en disposición de trabajar enseguida o necesita descansar? ¿Comer, beber? ¿Instalarse en su habitación? -
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Jue Oct 22, 2015 7:45 pm

El gusto de aquel lugar era evidente en la mirada del príncipe, la sonrisa recatada no se borraba de su rostro y con algunas inclinaciones de cabeza saludaba a la gente que se acercaba a mirar a la caravana real pasar, asumía que estarían informados de su llegada y no podía si no deleitarse con la vista tan pintoresca de las decoraciones y las casas, tan pequeñas que podía a la distancia ver el tamaño del marquesado y una vez dentro sentía que podría recorrerlo a pie si quisiera. Nada comparado de donde él venía, ni siquiera la isla principal, donde tenía su castillo, podía recorrerse a pie, era necesario montura y llevaría todo un día si no es que más. Igualmente no podía si no antojarsele adorable y encantador.

Demasiado centrado en las novedades ni siquiera se percataba del interés del marqués más allá de lo normal, del interés que mostraría un noble al recibir a otro en su territorio, tampoco podía adivinar las intenciones que este tenía, aunque tan encantado con el viaje ya tenía una predisposición bastante abierta hacia el hombre con el que había intercambiado correspondencia. Si bien siempre se habían tratado temas políticos se había generado cierta amistad y confianza, tanto como dos nobles por carta podrían llegar a tener, incluso hasta había llegado, muy educada y recatadamente, a bromear en un par de ocasiones y las palabras ajenas le habían arrancado un par de sonrisas, por lo que ya le tenía en estima pese a ser la primera vez que se veían. La sonrisa del príncipe se amplió por un instante antes de volver a reducirla, cubriéndola por unos momentos con su mano, controlando la muestra de emoción - Estaría encantado de conocer los hermosos lugares que tiene para mostrarme en Pherae, he leído más de una vez la manera que lo describe y espero que no lo considere atrevido de mi parte, pero he leído incluso como ha descrito las maravillas de su tierra al Rey. No he podido, en todo el viaje, dejar de imaginar esas palabras hacerse realidad. - en su país casi todo estaba edificado y lo que no eran bosques o zonas rocosas de las islas. En el continente casi todo eran pueblos y zonas de cría de ganado o plantíos, y los lugares naturales estaban fuera de sus visitas a su propio territorio, en pocas palabras, el príncipe de Altea nunca había visto una pradera lisa o un bosque tupido más que de pasada. Le llamaban más la atención aquello que los espectáculos que el marquesado pudiese ofrecer... a no ser que alguno de esos espectáculos incluyese equitación con esos hermosos animales tan cercanos a los pegasos.

Al llegar al castillo se bajó del caballo, alzando su mirada crítica hacia la estructura, mucho más chica que la propia pero tenía el aire de elegancia que disfrutaba y con el cual se sentiría cómodo. Ingresó tras del pelirrojo seguido muy de cerca por sus escoltas casi como si fuesen sombras silenciosas, desmontando incluso más rápido que el príncipe aunque dejando que este se acomodase solo su capa sobre sus hombros. Sus pasos eran tan suaves que apenas hacía ruido alguno sobre el piso de piedra - Se agradece profundamente la amabilidad, estoy seguro que será más que suficiente. - comentó mirando hacia el este, donde un amplio umbral dejaba ver un pasillo done seguro estaban las habitaciones que ocuparían. Las preguntas del otro le llegaron demasiado rápido, sin saber exactamente que responder pensó rápido en a situación, sus cosas aún no habían llegado del puerto, así que su habitación no estaría lista hasta bastante después, así mismo tampoco habían llegado sus papeles, su pequeña caja de madera donde guardaba las cartas y los tratados que había bosquejado para tener un poco de idea por donde rumbear la negociación, era la primera vez que estaría en una reunión de tal índole y no sería correcto estar con su consejal allí, así que había tomado sus consejos antes y había tomado nota de ello. Lo más sensato era descansar, y mejor si era en compañía de su futuro aliado - Mejor dejaré a mis criados alistar la habitación que haya creído conveniente que me instale. Si le aceptaré una invitación a algo de beber, quizás relajarnos un poco antes del trabajo, sobretodo después de un viaje tan largo. Tengo varios días en estas tierras como para apresurarme y no disfrutar de tan grata compañía. - No era muy extenso en palabras, cuidaba mucho lo que decía y buscaba no abrumar o marear con palabras innecesarias.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Sáb Oct 24, 2015 11:46 am

Quizás si había pecado de orgullo respecto a su tierra, en sus cartas. Esperaba que no fuese un punto en su contra, pero su tiempo como marqués jamás había dejado de invertirse en cuidar de Pherae de todas las formas en que pudiese y estaba orgulloso de lo que su pequeño territorio era, tanto que, si se le pedía describirlo, efectivamente derrocharía palabras de aprecio. Supuso que tendría que preocuparse de estar a la altura de las expectativas, aunque no fuese tanto una preocupación, en sí, considerando lo seguro que estaba. Altea era una nación mucho más grande y opulenta, claro, pero no suponía que caería demasiado atrás, en sus propias formas.

Comenzaría, pues, por la hospitalidad. Recibiendo al joven príncipe en el interior de su castillo, no pudo evitar sentir que estaba viéndole de una forma nueva. ¿Qué era...? Ah, por supuesto. Sin monturas, la edad del alteano se dejaba entrever de otra forma: su altura, un tanto corta en comparación a la del marqués. Ahora que estaban ambos parados a corta distancia, aquello se volvía obvio. Enternecido nuevamente, se inclinó con todo agrado al indicarle el camino adelante, por el alfombrado recientemente puesto. Hacía bastante que no disponía de galas su castillo, y sin embargo, en los últimos días se encontraba dejándolo prolongadamente así; más de una ilustre visita estaría llegando a él, si sus siguientes movimientos políticos resultaban como deseaba. - ¡Por supuesto! Encantado de que me permita su compañía. Por aquí, por favor. - Dijo, alegre, debiendo de cuidar contenerse un tanto, pues un exceso de emoción podía lucir descortés también. A paso medido y con una sonrisa tranquila en los labios, guió al recién llegado a los pasillos interiores del palacio.

La mayoría de las paredes interiores poseían hileras de altas ventanas, dando toda la visión posible hacia el amplio patio interior; colmado de flores, con un par de caminos de piedra surcándolas. Un pasadizo estrecho guiaba al respecto del terreno, que por ser varias veces más grande al castillo en sí, no podía calificar como patio trasero. Aquella ala estaba dominada por las enormes caballerizas reales, visibles inclusive desde allí. Eliwood apenas desvió la vista a la ventana un segundo, acostumbrado a su propio paisaje, y enfiló hacia su despacho; la sala de reunión se hallaba desocupada y pronta, pero significaría cierta presión y formalidad, y estaba cuidando su trato con el príncipe mucho más de lo que parecía. Había algo de manipulativo en ello, tan natural y común que ya era segunda naturaleza. Al ingresar a la habitación la encontró, para su alivio, aún más organizada de lo que recordaba: el alargado escritorio despejado, los sillones y la pequeña mesa de té más cercanos en el centro de la estancia y, seguramente obra de una atenta criada, una tetera humeante con un par de tazas de té dispuestas a su lado, el azucarero y una pequeña jarra de leche.

- Ha dicho que gustaría de algo de beber, pero no me ha dicho si bebe, estimado príncipe. ¿O estará bien algo de té? - Enarcó una ceja al mirarle, confiando en que le entendería. Joven como era y adorable como parecía, apenas podía imaginarlo bebiendo vino. - El regalo que consideradamente envió aparte; que conozca no denota que consuma. - Agregó. La botella enviada de antemano había llegado, por supuesto, mucho antes que la procesión real en que venía el príncipe, encontrándose ya a resguardo en su bodega.

Cerró la perta tras ambos; no hacía falta pedir por privacidad, suficientemente educados estaban sus soldados y guardias al respecto. En gran parte por hábito, antes de acercarse a tomar asiento, pasó hasta una estantería junto a su escritorio, abriendo una pequeña puerta de vidrio en el mueble. Metiendo su mano en esta, se le escuchó dar cuerda a alguna especie de artefacto, antes de que una música suave, como el producto de un paino afinado en su bajo rango, llenara la pequeña estancia. Sonriendo para sí extrajo la caja de música, un artefacto de considerable tamaño y albergando un sonido de imitación bastante buena al instrumento original, además de extenso. La dejó en una esquina del escritorio, más cómodo con llenar silencios así. - ¿Espero no le incomode? -
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Lun Oct 26, 2015 3:39 am

Siguió al marqués a traves de los pasillos, todo llamando su atención, especialmente los altos ventanales con la hermosa vista a un pequeño jardín interno, estaba maravillado con todo aquello, era tan diferente a su castillo, se podría decir que más pequeño, menos ornamentado y decorado, pero a su vez todo era encantador, desde la compañía hasta las flores que colgaban de la enredadera que marcaba el arco del jardín. Se detuvo solo unos instantes a mirar como las aves picaban en el césped perfectamente cuidado, antes de apresurar sus pasos, cortitos y rápidos resonando un poco más fuertes al apurarlos detrás del pelirrojo.

Creyendo que irían a la biblioteca o alguna sala no esperó entrar en un estudio, no dijo palabra igualmente, no pecaría de mal educado cuestionando algo que podría ser simplemente costumbre de ese lugar. La habitación era pequeña para lo que estaba acostumbrado pero no era desagradable, el ambiente, como todo en ese lugar, era ordenado y elegante, no tenía queja alguna, incluso el té listo con el agua humeante era perfecto. Se adentró con cautela, tomando asiento en uno de los sillones de manera recatada, sus piernas juntas, su espalda recta y ligeramente inclinado hacia atrás para mirar al mayor mientras recorría el estudio - Oh, si... bebo. Pero no a estas horas, más bien durante las comidas, en la noche o en reuniones sociales de la corte. Té estará bien, muchas gracias. - su tono seguía siendo demasiado recatado y suave, esperando a su contrario antes de tocar el té, no le correspondía, si no al anfitrión ser quien sirviese.

La suave música fue bien recibida aunque curioso del artefacto lo miró al ser depositado cerca - Primero me sorprende con su corcel y ahora con este curioso artilugio tan curioso. Pherae tiene muchas más maravillas de las que me ha comentado en sus cartas, mi estimado. - se relajó un poco más encantado con las cosas que el mayor le mostraba, era un niño impresionable a fin de cuentas sin importar que tanto hubiese estudiado o que tanta experiencia en política estuviese teniendo en ese último año, tenía poco mundo recorrido y se sorprendía de cosas que ni siquiera había llegado a ver en imágenes en los libros. Todo estaba despertando aquella curiosidad infantil de exploración que nunca había sido estimulada en su niñez.

Sus manos, delicadas, de uñas un poco largas y redondeadas, con algunos anillos a la vista que parecían un poco toscos sobre dedos tan delgados, se posaron en sus rodillas, inclinándose ligeramente hacia adelante, mirando más de cerca el artefacto musical que captaba su atención. Considerándolo poco respetuoso de su parte se volvió a enderezar casi enseguida volviendo la mirada al marqués - Realmente tiene un castillo hermoso, de lo poco que he visto no puedo si no decir alabanzas de Pherae y su gobernante. Y disculpe la indiscreción... ¿Todos los corceles de Pherae son como el suyo? Me recordó tanto a los pegasos... elegancia en su andar, su pelaje tan blanco y puro, su cabeza tan erguida... lamento si peco de ignorante, pero nunca había visto un corcel así. - y es que en Altea la mayoría de los caballos eran bayos o negros, alguno muy extraño manchado pero eran comúnmente utilizados en arados siendo todos los caballos de la milicia bayos y de la nobleza o cría de los más nobles corceles de batalla para la monta o negros para el tire de carruajes. El blanco parecía ser un color reservado para exclusivamente los pegasos como raza a parte.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Mar Oct 27, 2015 1:39 am

Todo en su acompañante llamaba su interés con una mezcla de gracia y aprecio, desde su aspecto hasta su andar, inclusive la forma delicada en que se sentaba, casi femenina al asegurarse de juntar las rodillas. Se atrevió a suponer que habría sido su madre u otra mujer de autoridad quien le enseñase modales. No era, por supuesto, un punto en contra de Marth en su mente; todo lo opuesto, le causaba bastante gracia que un noble cuya edad seguramente rondaba la de su propio hijo se comportase y se desempeñase tanto como un igual a él. Inclusive admiraba, desde ya, su manejo político. Era extraño pero agradable, un interesante giro a conocer a su amigo y posible aliado por correspondencia. Tomó nota de su prudencia al dar a entender que, si bien ya consumía bebidas alcohólicas, no sería algo que haría en ningún momento antes de su reunión. Entendía el valor de no nublar su juicio de ninguna forma, entonces.

Juzgando y suponiendo que sería juzgado, no perdió momento antes de atender al joven. Dada su curiosidad no se contuvo de llevar la caja de música consigo, disfrutaba demasiado la expresión en el rostro ajeno como para no hacerlo; por un momento su joven edad lo delataba y no podía sino motivarlo a continuar. Depositó el artefacto con cuidado en la mesa antes de sentarse en el sillón frente al príncipe, acomodando su ropa, correcto y formal en cada gesto, aunque no había nada de frío ni de distante en la mirada que dedicaba al otro. - Pequeñas maravillas, mi estimado príncipe. Pero me alegra que las aprecie. Espero no parecer centrado en lo superfluo, pero disfruto las cosas bellas y no estoy para nada en contra de alegrar mi día con ellas. - En parte el motivo por el que Altea llamaba su atención. Tan fuerte como cualquier otro reino superviviente, y sin embargo, oía más de su teatro que de su militarización. Dio un toquecito con su dedo índice sobre la tapa tallada de la caja de música. - ¡Y no imagina lo conveniente que es tener música sin la necesidad de los artistas y la gala entera! A nadie le viene mal un baile con menos preámbulo. -

Sonriendo con calma se dedicó a servir el té, la infusión ya preparada en la tetera, al punto justo en que no resultara amarga, mas tampoco carente de sabor. Llenó primero la taza del invitado con el líquido ambarino, ni mucho ni muy poco, la medida justa en que pudiese agregar algo de leche si quería; pequeñeces que había dominado a la perfección con el paso de los años. Al hacerlo, espió discretamente el actuar de su invitado, el adorable gesto de curiosidad que esperaba ver repetido ahora que tenía la caja de música cerca. Le acercó la taza, el azúcar y la leche, preparando su propia bebida desde el otor lado de la mesa. Al llevar el primer sorbo de té a sus labios su gesto se tornó un tanto menos discreto, pues jamás dudaba en ver a los ojos a sus interlocutores. La sonrisa enternecida y la mirada cálida ya eran inevitables si estaba frente al príncipe, demasiado tranparente era cada gesto en sus ojos azules y sus facciones aún algo juveniles.

- ¿Nuestros corceles? - Su sonrisa se amplió un tanto al interés del príncipe. Uno de los puntos fuertes de Pherae, tanto en atractivo banal como en practicidad. - Ah, me complace que lo haya notado, habla bien de usted y me alegra más a mi. No todos son del mismo pelaje, pero sí del mismo entrenamiento. - Explicó, bajando su taza; su dedo meñique hacía contacto antes con el pequeño plato, amortiguando para no hacer un ruido notorio que resultara descortés bajando la vajilla. - Criamos caballos de guerra, podría decirse. Personalmente, preferiría llamarles caballos nobles; aptos tanto para el desempeño en el campo de batalla, como para dirigir el mejor de los desfiles. De ahí su forma de andar. Yo mismo participo en su entrenamiento, por lo que... si gusta, podría darle una mejor demostración luego. - Sugirió, haciendo una leve pausa, pensando y midiendo. Tenía allí una buena oportunidad para congraciarse con el menor y no la desaprovecharía; especialmente antes de siquiera comenzar a discutir la tentativa alianza. Tomando su oportunidad, agregó en un tono bajo, casi bromeando. - Oh, si deseara usted llevar un caballo de Pherae consigo, puedo delatar desde ya que me sería imposible no regalárselo. ¡Ees usted demasiado encantador como para negarle cualquier cosa, me temo! -


Última edición por Eliwood el Miér Oct 28, 2015 10:42 pm, editado 1 vez
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Mar Oct 27, 2015 9:33 pm

La mirada curiosa del menor intentaba no quedar demasiado en evidencia, pero era obvio que la cajita de música captaba su atención más que cualquier otra cosa en la sala. El suave sonido que hizo el dedo del marqués al tocar la madera le volvió la curiosidad al pequeño artefacto, quería saber cómo funcionaba, si era mágico, tenía que ser mágico, sonaba demasiado dulce y suave como para ser algo mecánico. Claramente era mucho más práctico tener aquella cajita que hacer una gala para bailar con alguien o contratar un músico para tener algo de ambientación, era mucho más sencillo y privado - Ciertamente. Y es realmente bella la tonada, inspira a la calma y llena los vacíos. Permítame felicitarle por su buen gusto. - también era un amante de las cosas bonitas pero que realmente no eran demasiado importantes, de las cosas que solo los nobles se permitían. Le gustaba tener una alfombra en el piso, un cuadro sobre la pared y una espada que tuviese tanto oro y joyas en su empuñadura que pudiese comprar todo un pueblo con ella.

Apenas observó como servía el té, no lo estaba controlando pero cualquier error sería notado como una mancha roja en una pared blanca, se suponía que todo tenía que ser perfección como base y cualquier cosa debajo de esto sería mal visto. Sus manos apoyadas con recato, una sobre otra, sobre una de sus rodillas y separándose un poco del respalda para esperar que todos los elementos fuesen acercados antes de tomar la jarrita de leche y verter solo un chorrito, justo para que el nivel quedase a un centímetro por debajo del borde de la taza y con sumo cuidado tomar con la pincita dos terrones de azúcar, apenas tocando la superficie del líquido antes de soltarlos, sin salpicar ni una gota, apenas perturbando el nivel de la bebida, con sumo cuidado dejó la pincita en el borde del platillito del azúcar y sujetando la cuchara revolvió la infusión sin tocar la plata contra los bordes de porcelana. Apenas un "cling" cuando sacó la cucharilla y apoyó la punta en el borde para que la gota de líquido se deslizara por la superficie interna de la taza, una vez escurrido dejó la cucharita en el borde del platillo para que no manchase la mesa. Sin más levantó la taza con cuidado sin laderla ni un milímetro solo al apoyarla en su labio inferior bebiendo un par de tragos, dejando la taza en el aire por un instante - Delicioso, marqués. - alabó bebiendo un segundo trago mientras le escuchaba con atención.

El acercarse un poco más al borde del asiento y dejar la taza sobre el platillo, apenas emitiendo sonido, evidenció su interés en el tema, mirando con el mismo interés los ojos ajenos mientras hablaba, explicando los caballos, apenas asintiendo a sus palabras en señal que le estaba escuchando. Cuando fue tan abiertamente ofrecido el regalo abrió un poco más sus ojos, apenas un movimiento de sus parpados antes de recomponerse, pero quedando con aquella expresión de clara ilusión infantil en su mirada - Sería un gran honor regresar con uno de sus corceles, mas no quisiera imponerme. - cayendo un poco tarde en el alago desvió unos momentos la mirada volviendo a tomar la taza con cuidado suavizando su sonrisa, no tímido puesto que estaba acostumbrado a halagos pero si encantado de recibirlos de él en particular - Realmente se agradece, mi estimado marqués. Así mismo agradecería profundamente que me mostrase en mayor extensión el entrenamiento de sus caballos, se nota en como lo menciona que es un arte del que está orgulloso. Y con razón. Realmente su corcel es hermoso, tanto en apariencia como en su andar. Solo puedo imaginarme dicha elegancia en un campo de batalla, claro, Naga permita que sea solo imaginación y nunca deba verlo. - rió suave, sumamente recatado, su risa era clara y de volumen moderado demasiado natural para ser actuada pero demasiado perfecta para ser natural.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Jue Oct 29, 2015 2:48 pm

Inclinó la cabeza al recibir sus cumplidos, suponiendo que las cosas iban bien. No era exactamente placentero tener que calcular inclusive en lo que debía ser un pequeño descanso; la mayoría de ello venía natural, sus modales eran los mismos la totalidad del tiempo y realmente sí sentía agrado por el príncipe, pero... lo cierto era que tenía que mantenerlo lo más contento posible. No se trataba sólo de cuanto le divertía verle actuar acorde a su edad, su infantil curiosidad en contraste con los impecables modales y la mesura necesaria, sino de que era necesario para él complacer al alteano.

Su petición de alianza, después de todo, era bastante desigual. Altea era un reino antiguo, exitoso y de renombre; Pherae, apenas un marquesado en un reino de caídos. No tenía poco que ofrecer, era consciente, no era escasa su fe en lo que había construido y aquel era el cúlmino de un plan de años, el de hacer Pherae atractivo desde los puntos de vista correctos para ganarse a los aliados correctos. Pero seguía siendo un pequeño territorio, y él un marqués codeándose con quien era prácticamente un rey. No había mejor inicio, mejor aliado ni mejor momento.

Sí, era necesario tener a Marth feliz. Lo más feliz y encantado posible. Mirando con una sonrisa tranquila su expresión contenta e ilusionada, siempre dentro de lo medido y recatado, concluyó que ese sería un regalo muy, muy conveniente.

- No está usted imponiéndose si soy yo quien desea regalarle uno. Me honraría que lo utilizara en Altea o en los campos de batalla a los que su ejército deba marchar, seguramente se vería fantástico montándolo. - Dijo, alzando su taza nuevamente a sus labios; no halagaba de sobra, francamente imaginaba que el príncipe podía trasladar la gracia con que se movía a la cabalgata, suponía que si tomaba parte de batallas, manejaría algo igualmente refinado como el arco o el rapier. Pretendiendo convencerlo de más discreta forma, insistió en un tono casi de broma. - Le propondré algo: cuando salga conmigo le enseñaré la forma en que manejo a mis caballos y un poco de lo que podemos hacer. Le prestaré uno. Y si le acomoda, puede llevárselo. ¿Será eso mejor? -

Y no era lo único que haría a su favor. Había preparado las rutas de Pherae al punto de perfección para la visita del monarca; sin importar donde le llevase, la mayoría de sus soldados se enfocaban, en aquellos días, en empujar o desviar a los emergidos fuera del marquesado, de modo que no permaneciese uno solo a la vista. Aunque no pudiesen erradicarlos, los regresaban a las tierras caídas de los marquesados contiguos. Una estrategia que no era muy gentil, pero que aseguraba que parecería un sitio seguro y bien cuidado a los ojos del extranjero. Tomó un par de sorbos más del té al que tan habituado estaba, pensativo, y a continuación cuestionó con la mayor naturalidad posible. - Le sería útil en batalla, pero si lo pienso, hasta su última carta no ha mencionado usted que acuda directamente. No ha tenido la mala fortuna de ser requerido en el campo de batalla, ¿o sí? - Una forma de confirmar el estado de libertad de Altea, aunque no podía ser muy quisquilloso al respecto, aún requería del reino ajeno.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Vie Oct 30, 2015 12:18 am

Era perfectamente consciente que todo se trataba de tratados, alianzas y, a fin de cuentas, números, lo vivía a diario desde su castillo, no podía simplemente dejarse llevar por sentimientos o caprichos, no cuando la vida de muchos estaba en juego, no podía salvar a un puñado de soldados arriesgando a muchos más civiles así como no podía acudir al rescate de un pequeño pueblo sabiendo que el costo serían decenas de vidas de sus soldados. No era algo agradable de pensar pero más que personas, eran recursos que tenía que emplear y aún pesaba en sus hombros cada decisión que se había visto obligado a tomar. Con Pherae no era la excepción, más allá de lo bien que le cayera el marqués, lo mucho que disfrutase su compañía o lo pintoresco de su reino, lo que importaba era el punto estratégico que se encontraba, no solo geográficamente si no políticamente dentro de la Liga de Lycia y esta en Elibe, siento un territorio tapón entre dos potencias, teniendo acceso a ambas con facilidad si tenía una base allí. Su visita era más que nada comprobar que todo fuese real, el posicionamiento, el peso de la palabra del marqués dentro de la Liga, incluso de que no fuese un territorio a punto de ser tomado si no que uno donde la paz reine y la milicia sea tan bien comandada que logre resguardar la seguridad del lugar.

Sin embargo no quería decir que no disfrutase aquella compañía y lo que le mostraba y explicaba, asintió con su cabeza sin interrumpir sus palabras, bajando un poco la mirada a su té bebiendo un trago mientras el pelirrojo terminaba de hablar, siempre aprovechando los espacios donde él no hablaba para beber y nunca interrumpiéndose, manejando un timing bastante entrenado. - Sería un placer utilizar uno de sus caballos, asumo que no es solo el corcel que está entrenado si no también su jinete para saber utilizarlo. Confío que podrá instruirme en esa clase de equitación, si bien he tomado equitación no dudo que tendrá cosas nuevas que enseñarme, permítame, a riesgo de sonar adulador, que su forma de montar es sumamente elegante. - le había visto que apenas se movía sobre el caballo, asumía que aquello no sería totalmente obra del animal.

Bebiendo un poco más, siempre tragos cortos y fáciles de interrumpir en caso que calculase mal el tiempo entre palabras y debiese apartar la taza de su rostro antes, dejó por la mitad el nivel antes de bajar la taza al platillo apenas haciendo un suave sonido. Negó con su cabeza cerrando por unos momentos sus ojos, en un gesto de pesar, el ligero mover de sus delgadas cejas azules cambió por completo la expresión del príncipe, era bastante expresivo pese a lo poco que los músculos de su rostro se movían, demasiado sutil en cada uno de sus actos, incluso el de sonreír o el de mostrar su pesar al tema que estaban tocando - Oh no... Antes de emprender viaje hacia aquí pasé por la frontera con un país vecino donde recibimos el mayor ataque de estas criaturas, acompañé a los refuerzos para poder hablar en persona con el General de dicha área y poder ver con mis propios ojos la situación. Pero no he sido requerido como guerrero, ni tampoco la guardia real. La isla de gobierno está completamente limpia de enemigos, así como gran parte del territorio hasta la frontera donde se les mantiene a raya el intento de invasión. Altea procura mantener a salvo a su gente y el ejército está haciendo un excelente trabajo en ello. - no decía mentira alguna, no se le requería en el campo de batalla pero la moral de las tropas decaía y no se había visto en otra opción que ir, estaban perdiendo terreno, pero aún estaban en la frontera con Plegia técnicamente, puesto que gran parte de la otra frontera era una muralla y un gran rio que le separaba de Ylisse. Y sí... la Isla principal estaba limpia, próspera y en paz... no como las otras dos islas que eran territorio de piratas, emergidos y bandidos, totalmente abandonados de ley. Con toda la calma del mundo tomó nuevamente la taza y bebió un trago un poco largo, si interrumpiendo sus palabras esta vez, pero para mantener un silencio que consideraba necesario, solo llenado por la música calma de la caja de música - ¿Y usted, mi estimado marqués? ¿Ha sido requerido en el frente de batalla? He notado que hay mucha paz y prosperidad en sus tierras. ¿La han logrado erradicar de enemigos? - no había recibido en sus cartas respuesta alguna de que el ataque de los emergidos hubiese sido vencido, sin embargo esperaba encontrarse en una situación mucho más comprometida.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Dom Nov 01, 2015 9:38 pm

No suponía que el lucirse él, personalmente, como un caballero ágil y capaz fuese a afectar mucho la impresión de Marth sobre Pherae. Ayudaba saber que el líder era alguien confiable y nada inepto en el campo de batalla, pero era él tan solo un hombre, era la totalidad de su territorio la que debía de verse presentable. Aún así, no se lo negaría; si servía de algo con más razón estaría dispuesto, pues sabía que podía estar a la altura de tales estándares. - ¿Instruirlo? Sería una clase bastante casual, pero no tendría problema con ello, si tanto confía usted en mi habilidad. A lo cual, por cierto, me deja bastante feliz; no todos los días recibe uno un halago del destacado príncipe de Altea. - Dijo, con una breve risa y una más sutil inclinación de la cabeza, como era debido. - Verle en persona, debo admitir, me deja tanto más contento de lo que su amistad me hacía ya por correspondencia. Impresionado, quizás sea la palabra más correcta. Espero cumplir similarmente a sus expectativas. -

O al menos a sus requerimientos como aliado. Pero había más que eso, innegablemente. Lo recordó al ver el gesto sutil pero notorio en su rostro: un gesto de tristeza honesta y profunda no era así, aquella era la tristeza acomodada y hecha hermosa a la vista, pero no podía esperar menos de un político, ni negar que le sentaba bien. El correr de aquellos días le acercaría más al príncipe y ya lo haría él mismo, confiaba en tener tal habilidad para las personas; paso a paso y con toda la lentitud necesaria, claro. Pasearle por Pherae y colmarle de regalos sería una parte. Enseñarle a montar como un experto sería otra. Creerle aunque sus gestos no le hablasen de honestidad sería otra más.

En los hechos debía de haber verdad. Marth no se le antojaba la clase de muchacho que utilizaría información falsa, así como no lo era Eliwood cuando de su gobierno se trataba. Ocultaba las partes poco vistosas, pero no le mentiría en nada que pudiese descubrir y que le acarrease un problema posterior. Bebió de a cortos sorbos de su té mientras sopesaba las palabras del príncipe, que hablaba de una Altea bastante segura y estable. - Soy consciente de que hacen un excelente trabajo, sí. Altea parece contar inclusive con más soltura últimamente, saber que ni sus habitantes ni sus regentes tienen que tomar armas me alivia. Estaríamos en un mundo casi perdido si llegaramos a ese punto. - Desvió el enfoque del asunto levemente; no debía parecer que cuestionaba la seguridad de Altea, sino sólo que se preocupaba de las experiencias de su amigo en el último tiempo. Respondió con facilidad y fluidez, midiendo sin problemas hasta donde debía revelar. - Pherae se encuentra a salvo, sin embargo, he debido de salir yo mismo al frente en más de una ocasión para asegurarlo. Ha de comprender, un marquesado ve de forma muy cercana a su gobernante y, lejos de preocupar, mostrar que soy parte de la carga hace a mi pueblo sentirse más seguro. Lo cual no es problema para mi, por supuesto; ya llevo mis años en este puesto y no carezco de experiencia en el campo, estoy curado de espantos. - Un leve tono de broma acompañó a la mención de su edad, en comparación a la juventud de su acompañante, y así distraía aún más de la seriedad de lo que indagaba.

La diplomacia era para él como un baile al que estaba muy, muy habituado. Dar sólo positivas sonaría irreal. Dar negativas era necesario para generar una respuesta creíble. Sin embargo, elegía cuidadosamente cual sería el contrapeso; salir él al campo de batalla era un toque que hacía a la historia sonar real, pero a la vez no de mala forma, o al menos no tan mala. - Comencé a considerar auxiliar más activamente a los demás marquesados, aunque aquellos que se mantienen a mi alrededor son autosuficientes. Así es como elegí, en cambio, enfocarme en mis aliados, entre los cuales espero pronto contarlo a usted. - Una sonrisa practicada y encantadora, un gesto silencioso de apoyar la taza de té casi vacía en el platillo, y la diplomacia seguía siendo un baile que dominaba.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Dom Nov 01, 2015 10:55 pm

La verdad era que para Marth gran parte de juzgar un territorio venía de ver a su gobernante, él era Altea y daba por sentado que así debía ser en todos los demás lugares, él representaba a su territorio, si su pueblo no era prospero, no veía como era posible que su gobernante permaneciese bien. Si bien comprendía el concepto de corrupción y abuso de poder, no lo había visto nunca en la realidad y le resultaba casi rozando la insensatez el que alguien considerase tales métodos de gobierno. El marqués así como el marquesado estaban cumpliendo sus expectativas mejor de lo que había imaginado. Mientras el pelirrojo le hablaba siguió bebiendo su te con leche hasta que la taza quedó vacía, dejándola sobre el platillo, poniendo sobre la boca de esta la cucharilla cruzada indicando que estaba satisfecho y apartándola apenas un poco de su frente hacia la tetera.

Asintió a los comentarios ajenos, era verdad que había mejorado mucho la situación de Altea desde la desaparición de su padre, y no es que este último estuviese haciéndolo mal, simplemente que la perdida había endurecido un tanto al príncipe obligándole a ver que necesitaba enfocar sus fuerzas o perdería más personas. Incluso desde su subida al mando había hecho retroceder a los emergidos y había recuperado tierras... a costa de otras. Sentía casi como si fuese una balanza que no importase si ganaba de un lado perdía de otro para equilibrar - Lamento oír eso, pero ciertamente es usted un hombre muy valioso y querido para su pueblo, lo he podido ver en el camino hacia aquí, es verdaderamente sorprendente y muy cálido de percibir. - acotó en aprobación a la situación, siempre mostrando positivas a las palabras ajenas, conforme con ello. No lo veía como algo malo, era un territorio pequeño y no había tanta milicia a su disposición como para proteger todos los frentes, cada hombre era valioso al momento de la batalla, sobretodo un hombre que pudiese bajar más de un enemigo con su espada.

Descruzó sus piernas y volvió a depositar suave sus manos en su regazo retrocediendo un poco su espalda hasta tocar el respaldo pero sin recostarse completamente manteniendo una pose recta - Me alaga y estoy seguro que llegaremos a un acuerdo provechoso para ambos. Aunque creo que no había mencionado aliados antes más que la Liga de Lycia. Me agradaría que me contara al respecto en algún momento, ilusamente creí que sería su primer aliado oficial. - el tono suave y algo risueño le dio un aire de broma a sus palabras aunque si era verdad que tenía curiosidad y le serviría saber si Pherae contaba con alianzas fuertes o que tan abierto y apoyado era su marqués.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Lun Nov 02, 2015 12:04 am

Era demasiado exacto como para ser natural, pero era una regla tácita que al beber el té, ambos debían de terminar casi al mismo tiempo, o lo más cercano posible a ello. Al ver la taza vacía y la cucharilla sobre esta, el marqués pudo dar un último par de tragos y bajar la propia, copiando su gesto. No pudo evitar sonreír; había distintos niveles de nobleza y distintas clases de hombres nobles, los había educados y correctos, y los había entrenados hasta en las más insignificantes áreas de la etiqueta, como el posicionamiento de los cubiertos en la mesa. Su mejor amigo y su hijo eran ambos nobles del primer tipo, lo suficientemente formales frente a su pueblo y sus pares, pero no perfectos a los estándares más exigentes. Veía otra prueba más de en qué categoría caía Marth. Finalmente alguien en su círculo social que fuese como él. Con una sonrisa aliviada y contenta comentó en voz baja. - Ah, la educación de etiqueta es muy completa en Altea, ya veo. -

Tenía a su pueblo para agradecer por ayudar a dar una buena impresión. No le sorprendía oírlo, gobernaba de una forma en que su mayor prioridad era siempre la felicidad de la población y sus esfuerzos eran respondidos de esas pequeñas formas, mostrando un Pherae agradable a extranjeros y ayudándole a lucir excelente frente a aliados. - Estoy bendecido con tan considerado y fuerte pueblo, - Se enfocó en ellos, pues no era apropiado halagarse a sí mismo, mas tampoco se hizo demorar en volver su atención al alteano. Aquello no era calculado ni hecho adrede, simplemente no podía evitarlo. - Pero no dudo que Altea pueda adorar en igual medida a tan encantador y hábil gobernante como es usted, si su edad no causa un prejuicio innecesario. La mitad de ello es simplemente tiempo, me temo. Llevar tiempo en el puesto. - Dijo tranquilamente, apartando su taza así como el resto de los implementos. Ya pasaría algún sirviente a retirarlos, probablemente cuando no estuviesen ellos ocupando el estudio.

La pregunta que planteaba el príncipe se le hacía algo capciosa. Miró su rostro detenidamente al intentar discernir en qué luz veía las cosas, si debía de sobreentender que no le agradaría no ser su primer aliado, o si apreciaría más que Pherae tuviese muchos. Se vio incapaz de leer la expresión de Marth, más allá de la cordialidad necesaria y el gestito de curiosidad. No le agradaba no entender del todo, mas no le dejaba opción sino ser totalmente honesto. - No es mucho que contar, mi estimado. Tengo buenas relaciones, en general, incluso relaciones que puedo llamar de amistad, por sobre la diplomacia. Tengo un tratado comercial con Hoshido. Sin embargo, la clase de alianza que deseo pactar con Altea es más completa y rotunda y es, en este momento, el foco de toda mi atención. -

Esperaba no perder puntos a los ojos de Marth. Especialmente porque, terminado el té y habiéndole dejado unos momentos, lo correcto era terminar aquel pequeño descanso. Dejó que la caja de música llenara los silencios mientras desviaba la vista hacia la puerta, escuchando todo bastante quieto del otro lado. - Ah, los sirvientes deben de haber terminado con su habitación y su equipaje, mi estimado. Cuando guste podrá acomodarse y descansar, asumo que su día habrá comenzado muy temprano hoy. - Dijo, mostrándose calmo y comprensivo.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Lun Nov 02, 2015 1:32 am

Sus modales habían sido grabados a fuego en su mente, durante su infancia no había tenido derecho a equivocarse, nunca se le habría exigido menos que perfección en todo lo que hacía, siempre teniendo que ser el perfecto representante de Altea, el perfecto portador de la marca del exaltado y el perfecto descendiente del fundador y guardián de la paz de Altea. Modales y etiqueta en la mesa era una piedra angular de cualquier noble, especialmente en Marth, sonrió ante el cumplido, no sentía necesidad ni de agradecer, tomaba aquello como algo demasiado básico como para utilizarlo como cumplido. Con las bebidas finalizadas y la suave música llenando el ambiente ya se sentía bastante más relajado y un poco más en confianza con el pelirrojo, a su manera, tensa y pretenciosa quizás para muchos, había roto el hielo inicial con su futuro aliado y ya lo sentía más familiar, ya podía asociar el rostro con las palabras que había leído en numerosas cartas.

A la mención de su pueblo llevó su mano a su pecho, solo tres de sus dedos hicieron contacto contra su pecho dejando la mano en paralelo con su cuerpo mostrando una sonrisa suave y alegre - Se agradece, Altea tiene un pueblo maravilloso y soy muy afortunado de que me hayan acogido como su líder, sobretodo tras la falta de mi padre, el Rey, en el frente de batalla. La edad no ha sido problema alguno realmente, espero que para usted no lo sea, soy consciente que esperaba a un gobernante con mayor experiencia pero le aseguro que estoy capacitado. - la reiterada mención de la edad parecía ser algo recurrente en la conversación por lo que sintió que debía reconocerlo y aclararlo, no era la primera vez que le hacían notar su edad, pero hasta el momento se había sabido defender bien ante cualquier clase de ataque, incluso por parte de otros nobles de su país que habían puesto, muy sutilmente, en duda sus capacidades.

Asintió a las palabras ajenas también escuchando el silencio del otro lado de la puerta, sus caballeros y sirvientes eran buenos, rápidos y eficientes, seguramente ya tendrían todo preparado, incluso sus caballeros organizados para quienes tomarían turnos para descansar y quienes estarían cuidando su habitación en todo momento - Le estaré muy agradecido. Mi sirviente me informará de los horarios de la casa y espero que no sea molestia encontrarlo en la cena así podré reponer mis energías y terminar de organizarme. Mañana podremos reunirnos por temas oficiales. - no se levantó ni mostró intención de hacerlo, no era lo correcto que el invitado se levantase primero.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Eliwood el Lun Nov 02, 2015 2:11 am

Otro gesto verdaderamente enternecedor. Descubría que había tomado gran gusto ya a la sonrisa del príncipe, mas no contaba con la sinceridad de sus gestos y, por ello, se mantenía lo suficientemente consciente de no permitir que su agrado por él nublase su juicio en cuanto al tema presente. Sabía suficiente de Altea, pero la parte difícil era la de pactar la alianza en sí, discutir los puntos del tratado. Debía estar completamente despejado para aquello, además de ser más cuidadoso que nunca. Para su fortuna, parecía que sus relaciones con otros países no serían un impedimento, aunque calculaba que de hacerse con Altea como aliado, tampoco sería una gran preocupación en el futuro inmediato. Sólo restaba asegurar la comodidad de su invitado.

- Contrario a ser un problema, es el motivo por el que he tomado admiración por usted. - Dio una respuesta más que positiva a la duda del menor. - El resto, me consta por sus cartas. - Cartas que, ahora, estaba seguro de que habían sido escritas en su totalidad por el muchacho, en lugar de un emisario o un consejero. El tono, el vocabulario, todo le apuntaba a que cada palabra era Marth, algo que aliviaba comprobar. Dicho aquello y contando con la confirmación de su invitado, se alzó él primer de su asiento, dejando el juego de té y la caja de música allí. Al recoger la vajilla sus sirvientes seguramente acallarían la música y guardarían el aparato también.

- Por supuesto, no será problema. Lo último que haría sería apresurar tan ansiada visita. Dispondré de una cena abundante para usted y los suyos, y espero que pueda descansar a gusto. - Se dirigió a la puerta del estudio, aguardando a por el príncipe antes de abrirla. Por supuesto, permitiría al menor pasar primero, ofreciendo una leve inclinación por su parte. Le escoltaría apenas de regreso a la entrada, permitiéndole proceder al ala del castillo que por aquellos días sería prácticamente suya.

Serían días interesantes y bastante productivos. Tan sólo debía preocuparse de mantener las apariencias, controlar cercanamente la frontera y el actuar de sus caballeros, posiblemente el de su joven hijo también, al cual debía de mantener al margen de la diplomacia. No escatimaría esfuerzos, por supuesto, preferiría por lejos excederse con el recibimiento que caer corto, y había pasado tanto tiempo desde la última vez que el castillo de Pherae se ponía propiamente de gala. No sólo por la felicidad de Marth, sino también por la suya propia, mandaría a decorar cada rincón y a preparar la cena más ostentosa que se había tenido allí en años. Contando con aquello, todo tendría que salir bien.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
520


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Marth el Vie Nov 06, 2015 12:50 am

• Tema cerrado •

Ambos ganan 50G.
Ambos ganan 1 EXP.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
esp. de bronce [2]
lanza de bronce [2]
Vulnerary [3]
Sello Maestro
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
252


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Diplomacia [Privado; Marth]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.