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Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Lyndis el Dom Feb 14, 2016 6:02 pm

-Si di la impresión que puedo escucharla, me disculpo. No era mi intención engañarla- se apresuró a aclarar, agitando sus manos frente a ella en negación. -Pocos son los que logran escucharle con exactitud, mas grande es la sabiduría en tan solo una palabra de Hanon. Dichosa sería en poder descifrar un silbido siquiera, y creeme que no es por falta de intentarlo que falló.-

La patrona de Sacae era selectiva, pero en su inmenso conocimiento sabía exactamente a quien hablar y cuando. Si aun no había escuchado Lyn su voz, era porque aun no necesitaba hacerlo. El viento llevaba ímpetu y no solo palabras. El viento mese y lleva hojas... Y esos eran mensajes más claros y necesarios que simples palabras. Sentía a Hanon la nómada como alguien más de acción, como ella, no pudiendo evitar una fuerte empatía con ella a causa de eso.

La respuesta de la mujer de fe le dibujo una sonrisa complacida, al ver que en cierto punto sus visiones se cruzaban ¡Era bueno ver a un extranjero que comprendía algo que, para un nómada promedio, era tan sencillo!

Si guardaran una espada, un tesoro que a la intemperie podría dañarse era comprensible un edificio de esa calaña. Un lugar en pos de defender aquello que de otra forma se dañaría. Lugares como ese había en las llanuras, incluso decíase que uno guardaba el mismisimo arco de los vientos.

¿Pero guardar una deidad? ¡Patrañas! ¿Por qué querría una vivir en un lugar así?

Asintió con efusividad, dedicandole un guiño cómplice a Eliwood al verle pasar y perderse a un lado de la parroquia. Su semblante si era bueno al entrar al edificio de piedra, se había tornado aún mejor tras su pequeña estancia, recuperando aquel brillo casi prístino que poseía el primer día que Lyn le viera. Salventando suciedad del camino, claro esta.

Prefirió no molestarle, seguramente necesitaba un tiempo a solas. Mientras no le perdiera de vista...

Ante el cambio de perspectiva planteado por su interlocutora, Lyn frunció el ceño ¿Paz en la fría piedra alejada del viento? La coincidencia en opiniones solo podía llegar a cierto punto, se temía, y esperando que terminara su argumento para refutarlo con vehemencia... De repente la mujer de fe cayó de lado, interrumpiendo sus palabras ¡Una jabalina atravesaba su costado!

Distraída, Lyn quedó inmóvil un instante antes de reaccionar, avalanzándose sobre la extraña y tomándola en brazos. Ignorando la túnica que poco a poco se llenaba de sangre, volteó su aguda mirada hacia el supuesto trayecto de la lanza... Y lo vio.

Los vio, para ser exacta. Silentes... ¡Decenas de ellos! Por sobre el montañoso lado del camino y de la parroquia ¡Habían avanzado por fuera del camino hasta rodearles!

-¡Eliwood!- gritó a todo pulmón, alertando al pelisrojo que, sin darse cuenta, se había alejado de su vista.

Ni bien la ultima letra del nombre del noble salió de sus labios, una serie de llamaradas surcaron el aire e impactaron con fuerza contra la parroquia. Cubierto en llamas, el edificio no tardo en ceder con un fuerte crujido, ameanzando con sepultar al par de mujeres en la entrada.

Lyn huyó con la cleriga en brazos, cayendo de bruces en cuanto la onda expansiva del derrumbe le alcanzó, clavando esquirlas de roca en sus piernas y quitandole la capacidad de huida.

Todo había sido en cuestión de segundos. Entre los cuales el rítmico marchar del ejercito silente podía escucharse lentamente más cerca de ellos... De un momento a otro, todo había ido a peor.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Eliwood el Lun Feb 22, 2016 8:00 pm

Se había aproximado bastante a los árboles cuando el asalto empezó, mas no lo suficiente como para hacer algo al respecto. Entre las ramas que se abrieron apareció un destello plateado primero, la reconocible punta de una flecha; de inmediato el marqués se apartó de la trayectoria, pero en lugar de atentar contra él, la punta sólo desapareció unos momentos antes de regresar a la vista, embadurnada en aceite oscuro y envuelta en llamas. De aquel árbol y el siguiente se dispararon una tras otra de ellas, destellantes saetas que llevaron fuego fácilmente a la pintoresca fachada de madera y a la techumbre un tanto más vetusta de la parroquia. Los arqueros descendieron entonces, sin dar tiempo al hombre siquiera de girarse a contemplar los daños, aunque la voz de Lyndis en algún punto a su espalda le erizó el cabello de la nuca. Más urgente aún era encargarse de lo que yacía frente a sus ojos, avanzar contra el arquero más cercano antes de que tomara de su carcaj un nuevo proyectil; un golpe con el mango de la espada al desenvainar, justo bajo la mandíbula, luego otra sobre la cima de la cabeza con el mismo contundente lado del sable para noquear al sujeto.

Si podía evitar hacerlo, si había cualquier posibilidad de sobrevivir sin ello, Eliwood de Pherae no mataba. No era simple, por ratos parecía hasta contradecir la impecable técnica de espada que dominaba, basada en estocadas y hecha para apuñalar una garganta o un corazón sin más dilaciones, pero era el modo en que sentía correcto obrar. Un hombre al suelo; luego vería de tomar o destruir sus armas y le dejaría allí, sin más. Por el momento, debía de preocuparse del otro, que había tenido tiempo más que suficiente para tomar una flecha y dirigirla a él, soltándola del arco alrededor del mismo segundo en que Eliwood tomaba la punta de su capa, blandiendo la tela frente a sí para atrapar el proyectil en esta; no pretendía detener una buena punta con una simple pared de tela, pero en movimiento, el enredo, era suficiente para desviarla y dejarla en la capa, cayendo cuando la prenda se enderezó de regreso. El marqués repitió los contundentes golpes con aquel blanco también, dejándolos a ambos tumbados bajo los árboles y asegurándose de quebrar arcos y flechas bajo sus botas, sin tiempo para mucho más.

Debía volver a Lyndis. Al apresurarse de regreso a la parroquia, fue testigo del fuego que carcomía ya a la estructura, hundiendo el techo hacia su interior y causando el inevitable colapso. Previsible como era, la infortunada imagen no le detuvo en su camino, contando aún los momentos que una mujer fuerte como la sacae podría soportar bajo trozos del edificio que caía; hasta verla en el camino, de rodillas, tan fácil de confundir el verde de su ropa y su cabello con el del paisaje, que no la había notado sino hasta estar cerca. Más obvia a la vista era la blancura que resguardaba entre sus brazos, la figura quieta y manchada de carmín del clérigo que les había recibido.

- ¡Lyndis! Permíteme ver, por favor. - Pese a hablar con urgencia, era simplemente incapaz de soltar sus usuales ademanes, cuidadoso hasta en tomar los hombros de la mujer y jalar suavemente para erguirla, ver mejor su rostro y su torso. Nada de heridas a la vista, tan sólo una mancha oscura en su ropa, dejada no por ella sino por el clérigo que sostenía. Había una infinidad de pequeños cortes, salpicaduras de sangre en sus piernas sobre la irregularidad del pedregullo, pero estaba a salvo. Sus manos perdieron considerablemente la tensión.

El hombre santo era otra cuestión. Lo enderezó en brazos de la nómada, buscó su rostro, su mirada, pretendiendo constatar cuan consciente estaba, o cuan pálido por la sangre perdida. Lo que fuese que había perforado su costado, se había quebrado en el caos, dejando una saliente de madera torcida en la herida. - Esto tiene que irse si podrá ser sanada... - Inconscientemente regresó al femenino en su hablar. - Pero primero... - Sabía que quitar el arma de una herida causaba que brotara el doble o más de sangre, así que hasta no dar el primer auxilio no lo haría; no necesitaba entender en su totalidad el proceso, era afortunado de tener cierta educación en cuanto al cuerpo y sus daños, pero distaba de ser un médico. Sabía en cierta medida cómo tratar heridas en el campo de batalla, que era lo relevante a la ocasión. Aunque la sangre siempre le hubiese alterado de sobremanera y ver tanto rojo sobre blanco le estuviese agitando, haciéndole palidecer notoriamente. Se distrajo en tomar un frasco del brebaje sanador que sus propios clérigos habían preparado en Pherae, abriendo la botella y acercándola a labios del herido, la otra mano sujetándole cerrada la nariz para estar seguro de que tragase. El aroma era nulo, pero el sabor sería amargo y potente.

Se movía con eficiencia, pese al golpeteo de su pulso en su garganta, formando un desagradable nudo. Llevaba años, quizás una década o más por sobre aquellas personas y aunque mantuviese su mente tan despejada como podía, había acumulado una penosa cantidad de experiencias similares tras de sí. Los tambores de guerra siempre daban el mismo tono, se estuviese donde se estuviese, y en el puesto de mando tanto como en el campo había aprendido a seguir el son. Heridas similares habían estado bajo sus dedos, sabía como podía terminar esa historia. Mantener la calma era una responsabilidad ineludible.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Luzrov Rulay el Mar Feb 23, 2016 11:21 am

El toque de la mujer sobre su cuerpo,tomándolo entre sus brazos y la voz de la misma gritando el nombre del noble fue algo que su mente no pudo procesar. El calor que debía sentir sobre su piel no se sentía en la misma y el grito de Lyndis era un eco lejano que se perdía en su mente. Sus pensamientos eran nulos,o eran un mar de ideas tan revueltas que le ahogaban. No era consciente de nada mas que de lo que su propio cuerpo le gritaba,y eso era el ardor en uno de sus costados que con rapidez y fuerza comenzó a invadir el resto de su cuerpo. Un impacto inesperado que derribo su cuerpo,que le hizo soltar el bastón que sus manos siempre cargaban. Un calor que era dejado de lado para ser sustituido por un dolor tan intenso que le corto la respiración y termino de arrancarle lo poco que le quedaba de conciencia.

Instantes,minutos que si para los dos visitantes pasaron con rapidez debido a que los acontecimientos así lo disponían para el clérigo fueron una eternidad de la que no fue consciente pues el dolor que se había apoderado de todo su cuerpo se lo impedía. Mas su conciencia fue devuelta con fuerza cuando el liquido que a la fuerza interrumpió en su garganta estuvo apunto de ahogarle. Ligeros espasmos producto de la tos que le atacaba al haberse atragantado,haciendo que algunas gotas del brebaje dado a su persona mezclado con la sangre que de sus labios escapaba fueran escupidas. La visión  que antes era nula se torno borrosa y si bien aun se le escapaba lo que sucedía en su entorno hubo algo que no pudo escapar de su visión al estar la misma inclinada hacia abajo desde el ataque de tos ahora ya calmado. Lo que antes eran prendas blancas ahora se habían tornado rojo,y si bien el liquido entregado a el había disminuido el dolor el mismo no desapareció ni un solo instante. Su cuerpo apenas incapaz de moverse solo temblaba mas aun así una sonrisa triste fue capaz de formarse en sus labios,doliendole hasta el alma con el simple movimiento. Sus conocimientos en las artes sanatorias eran lo suficientemente amplios como para identificar la gravedad de la herida que a pesar de ser tratada con un brebaje no dejada de sangrar,mas sus habilidades no eran lo suficientemente poderosas como para tratar las mismas.

Y en ese momento los sacerdotes sin rosto que toda su vida lo habían rodeado aparecieron en su mente,rodeándolo,acorralándolo. Sus voces de ultratumba hicieron eco en su mente repitiendo de nuevo esas palabras que tantas otras veces había escuchado. "Hereje...algún día seras castigado"
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Lyndis el Miér Feb 24, 2016 8:45 am

Eliwood fue pronto en llegar, ayudando a la nómada a acomodar en brazos a la clériga. La perdida de sangre había dejado la túnica tanto de ella como de Lyn de un carmesí inconfundible ¡Por los vientos que era mucha sangre! Y toda proveniente de una sola persona. Era grave, cosa que ya sospechaba pero que aquello termino de confirmarselo.

Las manos del noble se movían con la presteza de aquel que ya había vivido aquello antes, cosa que no pudo evitar notar la sacae. Prefirió no interrumpirlo, asintiendo a sus afirmaciones y tratando de mantener lo más firme posible a la mujer de fe. Ella sabía tratar heridas, pero no era lo mismo tratarse a una misma que a un tercero. Y en el estado de aquella mujer...

Los pequeños puntos rojizos en el horizonte no paraban de captar su atención, aquellos ojos espectrales de sus endemoniados enemigos que, con victoria aseguraba, continuaban su marcha hacia ellos. Le sorprendió que no continuasen sus ataques desde la distancia hasta acabarlos ¿acaso algo había pasado o era la soberbia otra característica de esos seres?

Pero no estaban acabados... ¡Vivirían! ¡Por Hanon que lo harían! Tenía alguien por quien vivir y por el que ver un nuevo amanecer esperandole en Lycia, un final temprano estaba fuera de la cuestión.

Frunció los labios al ver como parte del brevaje mezclado con sangre se escapaba de los labios de la chica en sus brazos, aferrandole con más fuerza contra si con la esperanza de darle aunque sea un poco de aquel ímpetu de vivir que le inundaba.

Mal que le pesase, vivir aquella vez implicaba huir ¡Los caballos! ¡Madelyn!

Un vistazo por sobre el hombro le develó que la parroquia se había derrumbado, pero la zona donde estaban atados los caballos estaba vacía. Una mezcla de alivio y desesperación le inundo mientras buscaba rastro de ellos, encontrándolos con la mirada varios metros más allá, intentando arrastrar en dirección contraria a los silentes el pesado tronco al que estaban atados. Para suerte de ellos los arboles trababan la madera en su intento de huir, aprisionandolos. El ver a los otros caballos además de los propios le hizo recordar la gente dentro del edificio de piedra, que por la ausencia de gritos de su interior, se había transformado ya en una gigantesca tumba... Que Hanon diera reposo a sus almas.

-Rápido Eliwood ¡los caballos!- le instó, señalando con un movimiento de cabeza al noble, tirándole de su manga con sus dedos para llamar su atención sin soltar a la cleriga. Tenía miedo a moverse y arruinar el improvisado y tan necesario tratamiento. El tiempo apremiaba, y era necesario actuar con rapidez.

-Te aceptaré esa plegaria que me ofreciste antes ¿por qué no la entonas?- se dirigió esta vez a la chica, con tono suave y maternal, limpiando como pudo su rostro de sangre mas ensuciandolo de tierra en el proceso. Lo único que podía de hacer era tratar de mantenerla despierta y con ellos. Evitar que se sumiera en el sueño final... Y rogar lo mejor.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Eliwood el Sáb Feb 27, 2016 2:56 pm

Quería ser optimista, pero lo cierto era que la escena no daba mucho espacio a ello. El clérigo se movía, reaccionaba, pero no estaba reteniendo bien la medicina y lucía aún atormentado por un inimaginable dolor. Mantenerlo despierto a fuerza y a base de curativos bien podía constituir una crueldad de parte suya y de Lyndis, al obligarle a soportar de frente el dolor de la herida recibida, pero la otra opción no era mucho mejor. Si volvía a cerrar sus ojos, e inclusive antes, lo más sensato sería preparar a la nómada para amargas noticias.

Común como era, no quería pensar de ese modo. El día en que él mismo aceptase con demasiada resignación la inevitabilidad de las pérdidas, sería el día en que no estaría ya capacitado para dirigir a nadie ni nada. Siguió la mirada ajena al escuadrón que se movilizaba hacia ellos a través del quieto paisaje, gris sobre verde, como un agregado que no pertenecía en absoluto sobre una pintura ya terminada. Aún si la lógica indicase que cuidar de un clérigo al que no tenían los recursos para auxiliar sólo empeoraba las posibilidades para él y la heredera de Caelin, decidió tercamente que llevaría aquello hasta la última posibilidad antes de pensar en cambiar de planes. Por el momento, hizo de los dedos femeninos en su manga una suerte de ancla que le mantuviese en la urgente realidad, se centró en lo que la nómada pedía de él. Era extraño y novedoso que se le indicase qué hacer, pero no lo rechazaba en absoluto.

- Debo llevarte hasta Lycia, donde está quien más te aguarda. - Habló antes de partir, la voz estable y pareja aún, el mismo tono gentil de siempre, pero difícilmente había estado así de serio respecto a cualquier cosa antes. Era más una advertencia que un recordatrio. - Así que sin importar lo que suceda, tendré que llevarte de este lugar. Espero me comprendas. - Expresó con algo más de claridad. Si las cosas realmente eran peligrosas, tendría que considerar a la persona que se había comprometido a llevar primero. No pensaba rendir a nadie a cambio, pero había al menos una prioridad que tenía que cuidar, él mismo necesitaba recordarse ese enfoque.

Tenía mucho que ver con la parroquia derrumbada, que vio con claridad al partir en busca de los caballos. Los escombros casi no habían tomado fuego, la piedra no lo permitía con facilidad y el polvo había ahogado en gran parte las llamas del techo; pero, por más que calculase el tiempo transcurrido y lo viable de echar a remover escombros en busca de supervivientes, no había tiempo de hacer nada de eso, siquiera aproximarse el edificio y buscar con la mirada de forma pasajera. Se tentaba a parar, pero era más sensato que eso. Acudió primero a donde los caballos alterados intentaban apartarse, posicionándose frente a estos y alzando las manos para guiarlos a detenerse; la mayoría de aquellos animales no eran entrenados, no era fácil asegurarse nada, pero tenía cierta costumbre ya. El estar atados todos ayudaba. Tan sólo se tomó el tiempo de desatar al propio y juntarlo con Madelyn, atar las riendas de una a la montura del otro como hacía la milicia para transportar a varios de ellos a la vez. El resto no le pertenecían, podía llevarlos consigo pero no estaba muy seguro, no eran caballos particularmente grandes, más bien corpulentos, de carga. Habían podido arrastrar ese tronco hasta allí, después de todo. Y él tenía que preocuparse de algo distinto ya, como la avanzada de emergidos que esperaba no hubiese puesto su atención en Lyndis.

La solución era obvia, realizada ya de formas más refinadas y mejor planeadas, pero igualmente realizable con lo que tenía a mano. Halando las riendas del equino en la esquina de la improvisada formación, la guió hasta girarlos a todos a voltear, el gran y pesado tronco aún tras ellos. Una trayectoria directa hacia el grupo de emergidos. Salió del camino entonces, y pasó tras la fila para echar a los caballos a andar con una palmada en las ancas, enviándolos a ellos y a la pesada carga que arrastraban contra las presencias amenazantes. Sabrían evitar las armas; el enemigo casi nunca estaba preparado para pelear con animales en lugares de personas y estos tendían a saltar, evadir o pisar. La pieza de madera que impactaría contra ellos era un bono agregado. Hecha la maniobra, no se detuvo siquiera a constatar cómo resultaba antes de ocuparse en volver.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Luzrov Rulay el Sáb Feb 27, 2016 11:05 pm

Las voces comenzaban a hacer eco en su mente.Voces que no pertenecían a ese espacio ni a ese tiempo,voces que no reconocía pero sabia que había escuchado con anterioridad. Un murmullo lejano. Gritos que se escuchaban como susurros y palabras hirientes hacia su persona resonaban débiles y fuertes al mismo tiempo. "Hereje... monstruo... fraude... pecador..."

Intentaba despejar su nublada mente mas aquellas palabras que no eran mas que recuerdos que no lograba identificar como tales le impedían tal tarea. Algo en su interior,el dolor y el cansancio tal vez,le pedian que se abandonase. Que dejase de intentar ser consciente de su entorno,que no prestase atencion a las palabras de su mente que simplemente se rindiese a las mismas y apagase sus pensamientos. Pero sabia,su instinto o los conocimientos que los estudios y el tiempo habían grabado dentro de el,que aquello era malo. En esas circunstancias no conseguía recordar que ocurriría si se dejaba vencer por su cuerpo,pero sabia que no era nada bueno.

Te aceptaré esa plegaria que me ofreciste antes ¿por qué no la entonas?

La voz era mas desconocida pero mas cálida que la de sus recuerdos,y a pesar de sonar amortiguada y lejana se oía con mas claridad que aquellos ecos de su mente. Movió la mano que sujetaba siempre su bastón,apenas un movimiento de los dedos intentando aferrarse al objeto que descubrió que no poseía con el. Sintiéndose inseguro. El sabor metálico en su boca,cada vez mas perfectible,y la calidad que de sus labios escapaba le dejaban en claro que no seria capaz de emitir palabra alguna. O que no debía hacerlo.

Comenzó a tararear suavemente,tampoco era un tarareo propiamente si no un suave y ligero sonido que de sus labios escapaba.Sin usar palabra alguna. La oración que su madre solía entonar cual nana cuando apenas era un infante,con la esperanza de que la plegaria se grabara en su mente con mas facilidad,acudió a el. Dulce y cálida ,suave y tranquilizadora.

Por mucho que su cuerpo lo necesitase y su mente le empujase a ello,no iba acudir al mundo de la inconsciencia. No aun. "Hejere...hereje...hereje..." . Aun no,todavía no era la hora,todavía no iba a ser castigado. No era la hora,no,no,no... "Tranquilo Luz,no sufras. Todo estará bien. Aun no es tu hora...no puedes unirte a nosotros..."

Esa voz la identifico mejor,como la persona que le había enseñado dicha oración. Y el tarareo continuo en bucle. Y el dolor volvió con aun mas fuerza a su cuerpo,dejándolo durante instantes breves que para el parecían eternos en silencio.Y entonces comenzaba de nuevo. Era bueno,si aun dolía,si el dolor no disminuía y aumentaba,significaba que estaba vivo y que aun no se estaba yendo. Si su cuerpo se negaba a irse su mente también lo haría.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Lyndis el Dom Feb 28, 2016 7:59 pm

Sonrió agradecida al ver como Eliwood era pronto en responder a su pedido. -Pense que era yo quien te llevaba a ti, por lo que debo diferir- contestó con un intento de tono jovial, completamente agradecida por los vientos por el fiel amigo que su abuelo tenía. Pese a sus defectos y rarezas, las cuales al pelisrojo le poseía a montones, cuando valía era alguien en quien confiar. No enunciaba palabras vacías, eso era seguro.

-Gracias, Eliwood- murmuró a la espalda del noble, más para ella que para él. Cerrando los ojos, y acumulando resolución y calma, en exceso gracia al apoyo del extranjero, preparó sus nervios y soltó sus preocupaciones al viento para esperar lo peor.

Había mucho por lo que vivir, para todos.

Con una mano soportando y aferrando a la cleriga hacia ella, Lyn maniobró con la libre y logro liberar el nudo que ataba su espada a su cintura. Con cuidado y aferrando la funda con los dientes hasta que rechinasen, logró desenvainarla y al fin ver el metálico brillo de su hoja a la luz del sol.

Su mano se sintió completa con aquel poderoso peso en ella ante el inevitable ejercito en puerta. Pese a no poder blandirla en su mano hábil, era mucho mejor que nada. Inclinó su cuerpo ligeramente sobre la cleriga, protegiendole del peligro y su espada al frente, mirada decidida y una sonrisa amarga en sus labios al escuchar aquel tarareo de la mujer de fe, más preocupante que tranquilizador al ver que ni palabras podía de pronunciar en su estado.

-Todo estará bien- murmuró con tono decidido, tanto para ella como para la chica en sus brazos, impregnando las palabras con todo su deseo de vivir, de mantener con vida a su compañero de viajes, a aquel noble que tanto hizo por su familia, y por salvar a aquella desconocida... ¿Era acaso por aquel sentimiento de empatía con el que había terminado su conversación abruptamente? ¿Por sentir que habían quedado palabras por decir?

...No lo sabía, y ya a esa altura no importaba. Vivirían todos.

Su brazo se tensó, listo para el ataque ni bien los silentes llegaron con su marcha a pocos pies de ellos. Una carga, un par de zancadas era suficiente para acortar la distancia, y poco y nada podía hacer para defenderse sentada en el suelo.

Y cuando sus pensamientos fueron hacia Eliwood, hacia la tarea que le encomendó...Una estampida de caballos inundó su visión, derribando y llevando por delante a los silentes soldados, sea con sus cuerpos o con el pesado tronco que alisó como una arado el terreno de soldados de ultratumba. Poco y nada pudieron hacer ante tan súbito e inesperado ataque ¡Por Hanon que fue un esplendido ataque!

Lyn miró boquiabierta al pelisrojo, que pronto llegó a su posición con los corceles, transformandose pronto su expresión en una sonrisa mezcla de respeto y alegría por la sagacidad del extranjero -¡Por los vientos que eso ha sido maravilloso, Eliwood!- le felicitó, tratando de incorporarse para acentuar su punto, sacudiendo a la chica en su regazo por error, y rápidamente corrigiendo su postura.

-Ayúdame a levantarme y seamos rápidos en la huida, que el tiempo ganado no sea en vano- le instó, señalándole que desde su posición, nada podía hacer para levantar a la mujer de fe sin lastimarle.

¡Por Hanon que aquel ataque había sido sorprendente! Como guerrera no podía dejar de maravillarse.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Eliwood el Dom Mar 06, 2016 6:32 am

Volvía a su aliada con un poco más de tiempo comprado para su escape, pero sin mejores noticias que darle; anticipaba aún menos que eso, pues el clérigo que protegía no había tenido aspecto de mejorar con el paso de los minutos, sino todo lo contrario. Por qué, entonces, le dio un instante de su atención al báculo que de casualidad empujó con su bota al andar, era algo que no terminaría de explicarse. Culpa, probablemente. Se tomó un momento para recogerlo, buenos recursos como aquel no podían simplemente yacer perdidos, cargándolo tras la funda de su espada al reencontrarse con la nómada. No irían muy rápido ni muy lejos cargando a alguien moribundo, ni habría sentido en hacerlo si había rebasado el punto en que sus recursos curativos fuesen suficientes para sanarlo. Era algo que, si debía plantear a Lyndis ahora, plantearía con la mayor suavidad que pudiese. La raíz de la culpa que de antemano le invadía.

Intentó que aquella culpa no resonara con más fuerza que la buena disposición de Lyndis, que le recibía con un halago que honestamente le tomaba desprevenido, pero veía que protegía aún a la blanca silueta y no podía evitar preocuparse más. El clérigo parecía más pálido que antes, si no le engañaban sus sentidos bajo la falta de optimismo que cargaba. Y ella parecía dispuesta a defenderlo, espada en mano pese a su desfavorable posición. No era una dama indefensa ni mucho menos, más simil al peligro que un animal agazapado igualmente representaba, pero verle aferrada a un moribundo dolía. La sonrisa que el marqués mostró en respuesta fue leve, apagada. - Ah, no ha sido la más refinada de las tácticas, pero te lo agradezco. -

Y su mirada regresó de inmediato al clérigo, el cual su protegida pretendía llevar aún, como había ya supuesto y temido. Tenía que decir algo, tenía que hacer lo que sabía mejor. Tragó saliva, se preparó para ello, mas cuando se agachó a ayudar a la mujer reparó en el leve, casi inaudible sonido que estaba saliendo de los labios del herido. Si miraba atentamente, parecían moverse un poco. Seguramente intentaba hablar, intentaba avisar que estaba aún dispuesto a sobrevivir, la intención del marqués de dejarlo atrás le hundió el corazón hasta las entrañas en fría, retorcida, cruda culpa. Con las manos aún firmes ayudó a Lyndis a alzarse, manteniendo estable a la persona en sus brazos, y tras ello acercó el dorso de la mano sobre su boca, esperando a sentir aliento. Lo había, y más fuerte de lo que esperaba. En fuero interno había estado descartando a un hombre vivo. Se tragó sus emociones y miró a la nómada, apenas de soslayo constató los innumerables cortes y raspones en sus piernas, pues habría sido aún indiscreto mirar por mucho tiempo. Podrían huir, por lejos el clérigo era el peor herido y tanto la heredera de Caelin como él mismo estaban más que despiertos.

- Entendido. Vamos a llevarlo-- cúbreme un momento, por favor, lo aseguraré. - Otra vez se hallaba a sí mismo siguiendo los deseos de Lyndis respecto a cómo lidiar con la situación, pero aquello era algo en que él tenía sobrada práctica. Asumía, también, que se le dificultaría mucho menos encargarse, pues debió de tomar de los brazos ajenos al hombre de blanco, girarse hacia los caballos, alzarlo con la mayor firmeza posible a su montura, estabilizarlo con cuanta delicadeza pudiese ameritar la urgente situación, y todo ello requería de cierta fuerza. Sus dedos se metieron entre la base de la montura, aquella que iba contra el pelo del animal, y la estructura levemente curvada encima, sacando de ese espacio una extensión de cuerda no muy gruesa. Lo que conocía era lo que los caballeros aprendían a hacer en situaciones de heridas graves, atarse o atar al compañero a la montura y echar al caballo a andar esperando que este pudiese hallar su camino de regreso al campamento o al menos hacia civilización. El caballero inconsciente caería hacia adelante, a lo sumo, pero se mantendría sobre el lomo del caballo y tendría oportunidad de llegar a recibir auxilio. En el caso del clérigo, quitaría una preocupación de sus hombros y los de Lyndis, pues tendrían que cuidarle un tanto menos. Alzó la vista a él, intentó distinguir si sus labios aún se movían. - Por favor, aguante. Sé que está con nosotros todavía. Lo que haré ahora no será agradable, pero será lo mejor para mantenerle al margen de todo esto... - Dijo, extendiendo una buena medida de la cuerda para comenzar a atarle alrededor de la cintura, rápido y con facilidad. Sacó el báculo de su cinto y lo apoyó al costado del clérigo mientras procedía, suponía que de algo serviría tenerlo al alcance.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Lyndis el Dom Mar 13, 2016 4:53 pm

Pese a sus comentarios, Eliwood se mostró apagado, preocupado. Pese a la destreza y seguridad de sus movimientos no debía Lyn olvidar que ante ella estaba aquel noble de pequeñas mordidas e innecesaria fanfarria. Que aunque conociera el campo de batalla, contrario a ella, aquel no era su hogar.

...¿Seguía siendo SU hogar? Cinco largos años, que sentía ya fueron toda una vida, aquel había sido su único hogar pero... ¿Ahora? ¿Seguía siendo Lyn de las llanuras, la nómada que vivía en pos de batallar un día más? ¿Que la muerte en combate era un final esperado, tarde o temprano?

Aquellos desconcertantes pensamientos le acosaron, y cuando quiso reaccionar, el noble se encontraba ya atando a la cleriga al blanco corcel. No notó el momento exacto que la había tomado de sus manos ¿Cuando se había incoporado?

Mordió su labio, maldiciendo el pensar en aquellas cosas en tan mala situación...

Salió así disparada a su hogar... O lo que sería el mismo hasta llegar a Lycia, intentando dejar atrás aunque sea unos instantes aquella duda.

Los silentes habían caído no muy lejos de ellos, y pese a moverse con firmeza y velocidad el pelisrojo, sus enemigos estarían encima suyo al terminar si la nómada no hacía algo al respecto. Debía de ganar más tiempo.

Acompañada de un grito de guerra a todo pulmón, su espada surcó el aire con instinto asesino ni bien llegar a los derribados soldados, cortando todo cuanto viera sin armadura o protección en el suelo. Priorizaba a aquellos que se movían, que intentaban incorporarse o que, aunque inmóviles, aun aferraban sus armas. Cortó al menos media docena de silentes, mermando casi al completo la fuerza ya reducida con el ataque sorpresa del tronco.

Así y todo, un puñado logró incorporarse y asir sus armas. En la distancia, podía ver refuerzos acercarse desde los arboles... y el camino ¡Hora de huir!

Impulsada por aquel escalofrío que la muerte cercana traía, corrió como el viento de vuelta a Eliwood y trepó de un salto a Madelyn.

-¡En marcha!- rugió, en voz de mando, espoleando a la yegua que pronto comenzó a atravesar con rapidez la apertura frente a la capilla (o lo que quedaba de ella). Su destino la arboleda del oeste, hacía Lycia.

Tras sumergirse en la batalla directa unos instantes sentía su mente más despejada. Quedarse sentada y esperar a la defensiva le sacaba de su ritmo.

Con silentes por doquier, el camino bloqueado con enemigos y sin forma de atravesar las formaciones rocosas ni la capilla en llamas, el oeste era su mejor opción. Sí, habría enemigo por allí y el camino era rugoso y lleno de obstaculos, pero aquellos mismos obstáculos afectaban tanto a ellos como a los otros.

¡Por Hanon que los vientos estén de su lado! Era su única esperanza... Eso o caer peleando, pero no era el plan de ninguno caer. Vivirían

-¡Mantén la cabeza baja al entrar a la arboleda! ¡Y no pares por nada en el mundo!- ordenó, por encima de su hombro a Eliwood antes de que su yegua se sumergiera al completo en el mar verde y marrón.

¡Todo o nada! ¡Vivirían!
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Eliwood el Dom Mar 27, 2016 2:56 am

El ruido a su espalda le generó un escalfrío, a su vez que le inculcó por largo rato una profunda confusión. No cabía en su mente, en su concepto de mundo y en su visión de las cosas oír una voz femenina proferir un grito que helase la sangre antes de lanzarse en combate. Oírlo detuvo sus manos más que un par de segundos antes de parpadear, sacudir la cabeza levemente y continuar. No descartaba que una mujer pudiese combatir, había visto bastantes damas sobre pegasos para demostrárselo en su juventud y hasta había mujeres en su actual ejército aquellos días; no era que pretendiese adjudicarles menor fuerza o menores capacidades, pero una parte de él seguía anticipando que fuesen más delicadas que el soldado promedio. El mundo de varones de traje y señoritas de faldas abultadas tenía su mente engañada de ese modo, y era hasta vergonzoso lo mucho que le costaba ignorar la sensación de que tenía que proteger a una guerrera en el campo de batalla. Pero el delicado equilibrio entre caballerosidad y paridad con que se le había educado se resquebraja allí, entre Lyndis siendo ella misma y el clérigo con el que se había confundido severamente.

Ya todo estaba en orden, preparado para partir. No llegó a mirar por sobre su hombro antes de que Lyn apareciese, subiendo a su montura tan aprisa que tan sólo la ondeante caída de su falda así como el cordel atado a su funda quedaron para guiar la atención de Eliwood en su dirección. El filo de su espada estaba bañado en rojo ahora, imposible no notarlo cuando el aroma y la visión de la sangre siempre le hacía nudos el estómago. Asintió y reaccionó sin cuestionar, sin mirar atrás, donde sabía que no encontraría sino imagenes que pesaran en sus hombros. Prefería hacerle caso, como había aprendido a hacer ya.

Subió a su propia montura tan rápido como podía, al tener que preocuparse del clérigo también, no ser brusco en sus movimientos; no lo era, en general, por lo que al menos podía contar con no estar perturbando sus heridas. Prefirió cabalgar con el hombre de blanco a su espalda en lugar de sujetándolo frente, sin más que un instante para pensárselo y concluir que podría manejarse mejor de ese modo. No sabía si habría más batallas frente a ellos o tan sólo una frenética huída, Lyndis estaba guiando la carga y llevaba considerable ventaja en aquel momento, casi perdiéndose de vista. El marqués sujetó firmemente las riendas y apremió al caballo a ir tras ella, inclinando el cuerpo hacia adelante y separándose levemente de la montura, afirmado con sus pies para mantenerse estable. Acortaría la distancia cuanto pudiese, aunque seguía viendo y guiándose por la espalda de la nómada.

- ¿Qué está sucediendo? ¿Tan sólo vamos a huir? - Preguntó. La voz de Lyndis le había llegado con claridad y seguiría sus indicaciones, pero estaba confundido. Su instinto yacía aún con la capilla derrumbada, deseoso de regresarse e intentar hacer algo al respecto, remover escombros en busca de sobrevivientes, o al menos despejar la zona y cavar tumbas; no había tiempo ni verdadera necesidad de nada de ello, pero se resentía por no poder hacerlo. Sobre los emergidos había menos aún que pudiese hacer, no disfrutaba matar hombres cuyos motivos no le fuesen claros y de cierto modo prefería la idea de huir de ellos hasta perderlos, si era lo que estaban haciendo. Esperaba que lo fuese. Se preparó para ingresar al área boscosa, obscureciendo el ambiente a su alrededor por la espesura del follaje. - ¡Estaré justo detrás de ti, sigue adelante! -

Tal parecía, pues, que el ingreso a Lycia no sería una triunfal cabalgata al son de trompetas de celebración. Guiando con presteza a su caballo, Eliwood se resignó a preocuparse sólo de salir de allí y, quizás, llegar a encontrarle ayuda al clérigo que se llevaban. Enredó la rienda en su mano para acortarla y esquivó una rama baja tras otra, haciéndose de un camino más o menos despejado.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Luzrov Rulay el Dom Mar 27, 2016 11:32 am

Se había dicho a si mismo,había pensando,que no iba a dejar que su mente se fuese.Y aun así en lo que para el apenas fue un parpadeo dejo de estar sobre el suelo,en brazos de la mujer,para estar montado sobre un caballo que desconocía totalmente. Dejo escapar un suspiro,de frustración de resignación,la herida en su costado le envió un aviso. Un latigazo de dolor que recorrió todo su cuerpo. Seria malo,si no fuese porque cuando el mismo mermo se percato de algo.Su mente estaba mas despejada que instantes atrás. O lo que a el le habían parecido unos instantes.

Llevo ,con cierta calma al no querer hacer movimientos muy bruscos,la mano a su costado herido. Apretando el mismo,apretando los dientes para no soltar un quejido de dolor ante su propia acción. La mano,su guante,fue cubierto pro su propio liquido vital,cálido y pegajoso.Mas al mantener la mano allí unos instantes se percato de que no brotaba mas,o de que apenas lo hacia.Estaba seguro de que la herida no estaba sanada ni mucho menos cerrada,pero...recordaba vagamente algún liquido surcando su garganta,alguno que no se trataba de sangre ni bilis. Se trataría de algún vulnerary? Algún concoction? Por ello tendría la mente cada vez mas despejada,por el brebaje haciendo efecto? Teniendo en cuenta el dolor y la herida aun abierta se trataría de un vulnerary...Lo malo de ser un priest  era que uno no era capaz de curarse a si mismo,pero si que era capaz de evaluar sus propias heridas. Y las suyas aun necesitarían mas tratamiento, aunque sabia que podría aguantar todavía unas cuantas horas en dicha condición aun necesitaba algún otro brebaje mas fuerte o alguien que lo sanara...

Si solo fuese mas fuerte,si su poder llegase a mas...noto su otra mano vacía,por primera vez desde que era consciente de que estaba en un caballo,de que habían comenzado a moverse. Abrió los ojos con mas brusquedad de la que debió haber usado,al no notar su preciado objeto con el. No le era útil,ni era el báculo que siempre había usado pues de tanto en tanto debía de sustituir los mismos,pero se sentía seguro con el ,desprotegido y a falta de algo cuando no lo tenia.

Al abrir los ojos de nuevo se percato de nuevo de la espalda frente a el. No era la primera vez que montaba sobre una criatura de esa manera,a espaldas de alguien,y durante unos instantes tuvo que parpadear confuso para no confundir al noble con alguien mas. Para poder reconocer que era el caballero de Lycia quien lo llevaba. Verde,arboles a su alrededor. Su cuerpo atado para no caer,pero inclinado hacia el cuerpo delantero,como si de un peso muerto se tratase y en cierta forma apenas tenia fuerzas para moverse.

Los sonidos de los cascos del caballo,las voces ajenas,llegaban a el.Pero no les presto atención,no hasta que encontró con la mirada su báculo,a un costado de si mismo. Su rostro marcado por el dolor y el agotamiento se aventura a crear una leve y triste sonrisa,al tiempo que su mano libre se estiraba hasta alcanzar el báculo,hasta tomarlo y apretarlo con toda la fuerza que poseía.

No sabia porque estaban en movimiento ni hacia donde se dirigían,pero si era consciente de algo.

-Gracias...por todo...

Apenas un susurro,leve y lejano,pero sincero y agradecido.Palabras que le costaron pronunciar
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Lyndis el Dom Abr 03, 2016 5:43 pm

Apretó con fuerzas los dientes, haciendo con más las riendas mientras los arboles pasaban con gran velocidad a su lado. Su cuerpo lo más recostado posible sobre el de Madelyn para evitar cualquier impacto no deseado contra las ramas, dandole una sensación inigualable de seguridad el saber el sentir el calor de la misma contra su pecho.

Lejanos, más de lo que hubiera querido, escuchaba los cascos del corcel de Eliwood tras ellas. Había reaccionado el noble más lento de lo esperado... Pero no podía parar ya, no en aquellos momentos, no con el esfuerzo que Madelyn realizaba al borde de sus capacidades.

Era un poderoso animal el de su compañero de viaje, sendas oportunidades había tenido de comprobarlo en sus cortos días juntos. No se quedarían atrás, de eso estaba segura.

Lo único que podía hacer Lyn en aquellos momentos era allanar el camino para ellos.

Sus sentidos alertas en busca del enemigo captaron las palabras lejanas de Eliwood. Poco pudo entender entre el ruido de cascos y ramas, haciéndole voltear instintivamente intentando agudizar el oído sin resultados.

Fue solo un instante de distracción, de ver la figura intermitente roja y blanca de su compañero entre el mar de marrones y verdes por sobre su hombro. Y al volver la vista al frente... vio del rabillo del ojo como 3 jinetes cargaban de lado entre la arboleada en su dirección.

En el siguiente instante se encontraba en el aire, lejos el calor de su yegua y las ataduras de la tierra para luego caer con fuerza y rodar sobre las frondosas raíces del suelo. Un fuerte calor inundó su barbilla, su vista borrosa mientras intentaba incorporar un adolorido y maltrecho cuerpo.

Su visión se enfocó con dificultad, viendo 3 largos objetos penetrar en una forma en el suelo que luego soltó un chillido desgarrador. Su corazón dio un vuelco al reconocer aquella voz... Aquel sonido... Sintió como sus brazos y piernas perdían fuerza al terminar de enfocar su vista y ver con claridad la escena frente a ella.

Tres jinetes emergidos, con sus lanzas clavadas... Sobre Madelyn.

El mundo se detuvo. El sonido desapareció. Solo podía ver los ojos de su compañera, de su familia, ver como la vida poco a poco se extinguía en ellos hasta... Desaparecer. Junto al resto del mundo desapareció...

Su visión volvió, junto al sonido, siendo lo primero que escuchó su propia voz. Un rugido desgarrador lleno de odio y pena, de furia y dolor. Lo primero que vio fueron los ojos de uno de esos corceles de ultratumba, perdiendo aquel macabro fuego de sus miradas a manos de su espada clavada bajo la mandíbula del mismo. Su jinete derribado por el proceso unos metros más allá.

Los otros dos enemigos alzaron sus lanzas, rodeándole. Pero poco le importaba ya a la nómada. Despojó su espada del cuerpo inerte de la bestia enemiga y se preparó para el siguiente ataque.

Ya nada importaba.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Eliwood el Miér Abr 06, 2016 1:29 pm

No debía perder de vista a Lyndis. El bosque era una vorágine a su alrededor y la suma de sus capacidades se volcaba en navegarlo, guiar al entrenado animal a esquivar, saltar o pisotear a conveniencia, siempre atento, pues para todo contaba con un único instante de anticipación. Costaba enfocarse en seguir a la nómada con la mirada. Tan sólo se tornaba más fácil al acortar la distancia entre ambos, mas no le daba un margen suficiente como para distraerse con nada. Percibió el cuerpo tras el suyo moverse, temió que se balanceara fuera de lugar pero no pudo hacer nada al respecto, encomendándose a las cuerdas que le mantenían seguro. Percibió también el báculo atado a un costado deslizarse fuera de su improvisado sujetador, quizás cayendo, pero tendría que saber prescindir de ello. Hasta que escuchó la voz a su espalda, por supuesto. El clérigo. No tuvo oportunidad de mirar atrás para constatar en qué estado se hallaba, pero si había conseguido despertar, debía haber una mejora. Al fin una noticia para alivianar sus ánimos.

- Ha despertado. - Exhaló, sonriendo con un gesto entre incredulidad y alivio. La persona que Lyndis había deseado rescatar, aquella que Eliwood había estado a punto de dejar atrás si su protección la ponía en riesgo a ella, seguía con vida. Esa idea daba un amargo tinte a las gracias que daba, pero imaginó que la mujer estaría bastante aliviada con la noticia y enseguida se dispuso a hacérselo saber, alzando alegremente la voz. - ¡Lyndis, el clérigo ha des--! -

Sus palabras fueron cortadas por el súbito y violento movimiento en el camino. Lyndis no estaba siquiera sobre su caballo. Familiarizado con la movilización y el combate sobre montura, el primer instinto de Eliwood fue volver su vista al suelo; y entonces, al divisarla caída sobre el mismo, fue frenar a su caballo tan bruscamente como resultaba necesario. Ya se disculparía después por la sacudida que estaría llevándose el clérigo. No llegó a abrir siquiera la boca para ofrecer ayuda a su compañera cuando esta se alejó, lanzándose a solas contra un enemigo montado y dejando al marqués con mil y un advertencias sin decir. Lanzarse a pie contra algo que podía derribarla y pisotearla era irresponsable, más que inexperto. Que en primera instancia no le resultase mal era completamente irrelevante. Antes de que hiciese algo más a ese nivel de peligro y de descuido, Eliwood irrumpió entre ella y los jinetes, aprovechando no ser su centro de atención para meterse en el trayecto con un desenvaine que cortó no al enemigo, sino a los tramos de rienda que alcanzaba, quitándoles control sobre sus animales.     Fácil habría sido decapitar a uno en el asalto en lugar de eso, pero seguía evitándoselo donde podía, escasa sangre sobre el filo de su espada.

Se volvió hacia Lyndis enseguida. Lo que los emergidos hiciesen en ese momento no era su prioridad, no estarían en condiciones de perseguirles y aquello era lo importante. - ¿Qué crees que hacías? Debemos irnos inmediatamente. - Habló con firmeza; no estaba en posición de tratar paternalmente a Lyndis, pero sí que podía hablarle como un caballero consternado por un acto irresponsable. Buscó con la mirada al caballo de la nómada, tendría que volver a montar a la brevedad, y al hallarlo cerró la boca y apretó los dientes discretamente. Común suceso en el campo de batalla, complicado asunto considerado todo lo demás. Como todo lo que había salido mal ese día. Por lo pronto, sólo podía acomodarse levemente más atrás, tendrían que ir bastante lento si entraran a Lycia 3 sobre un caballo, pero mejor lidiar y arreglárselas que darle vueltas de sobra al asunto. Tendió su mano hacia la mujer.

Ponía bastante en duda que fuese a aceptar la huida y tomar su mano, pero estaba siendo optimista donde podía. Inclusive donde sabía que no había cabida, preguntando en un murmullo para el clérigo tras de sí. - No hay... algo que pueda hacer por sanar al caballo ahora, ¿no? - Lo enunciaba como tan sólo una confirmación. En gran medida lo era.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Luzrov Rulay el Miér Abr 06, 2016 4:59 pm

Se estaba perdiendo muchas cosas a su alrededor,demasiadas a pesar de que intentaba concentrarse en ello. Pero su estado no se lo permitía. Aunque poseía ciertas ventajas,como el echo de que apenas le molestaba la velocidad a la que cabalgaban y los bruscos movimientos del animal sobre el que iba montado.No sabia si era su cuerpo quien ignoraba el maltrato o su mente intentando captarlo todo y saturándose.

Aunque si capto las palabras del pelirrojo,estando mas atento a esa persona por su cercanía y por la ayuda recibida de el. Sonrió levemente ante la idea de que no recordaba haber caído dormido como para que se alegrasen de que despertase.Pero la idea no llego a mas. Lo bueno de no captar todo era que no sufría por el viaje,lo malo que lo poco que acababa captando sus sentidos lo tomaban con mas fuerza del que debían. El grito de la mujer,desgarrador,le sacudió por completo.

Ese alarido de dolor que hizo eco en sus oídos lo confudio completamente,desorientandolo aun mas.Hasta el punto que no se percato de la presencia de emergidos,ni de como la mujer los atacaba dominada por la ira.Mucho menos de como el hombre acudía al rescate y le pedía que tomasen la opción mas sensata en esos momentos. Solo fue consciente de algo. Cuando la voz del hombre que lo llevaba llego a sus oídos.

Alzo ligeramente el rostro,para poder observar en que dirección miraba el susodicho,para seguir dicha mirada y encontrarlo...Allí sobre el suelo,con el cuerpo destrozado y tumbado sobre su propia sangre. No necesitaba descender de la montura o acercarse mas,desde esa distancia y con su vista cansada...aun así podía observar el aspecto del animal. Apretó los dientes y cerro los ojos antes de murmurar.

-Lo siento...

Ni aun con el mayor de los poderes seria posible devolverle la vida a un ser.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Lyndis el Dom Mayo 01, 2016 5:25 pm

Dejo a su cuerpo guiarse por el combate, por sus músculos, por la simple experiencia. Su espada ignoró las lanzas, la defensa era en vano. Les mataría, les acabaría...

Movió su cuerpo, la poderosa estocada clavándose contra su hombro y haciendo que sus labios se apartaran para dar un grito de dolor. Pero se mantuvo firme, apretó los dientes y propinó un grito de batalla acompañado de un corte en vertical con todas sus fuerzas contra la montura del jinete.

Un grito de dolor del caballo fantasmal, un profundo corte en su cuello que lejos estaba de ser una herida mortal... Pero suficientemente profunda para hacerlo retroceder en dolor. Que sufra ¡Que se retuerce en el sufrimiento!

Instintivamente su cuerpo se dio vuelta sobre su eje en pos de atacar a su otro oponente... Encontrandose con el blanco e imponente caballo que ya tanto habia visto esos días. Su espada continuó surcando el aire. También le mataría, le haría sufrir como habría sufrido ella...

La voz de mando del pelisrojo le detuvo a tiempo... Dejando sus brazos a punto de cometer algo de lo que que en otras circunstancias posiblemente se arrepentiría.

Lyn abrió su boca para responder, por instinto más que por razón, y se encontró falta de palabras. Su garganta cerrada, como si el viento de Hanon le hubiera abandonado junto a su compañera... ¿Le habían abandonado ambas? Acaso... ¿le habían abandonado todos?

Bajó su mirada, mordiendo su labio con fuerza al punto que una punzada de dolor seguida del sabor a sangre le inundó la boca. Era el sabor de la batalla, de vivir. De pelear para ver un nuevo amanecer... Y el recuerdo de que había motivos más que la venganza para ver al amanecer de ahí en más.

Había alguien esperandole... Años esperandole y buscandole... Había un noble al que había jurado repagar por todo lo hecho a su familia... ¡Había una cleriga que acababa de rescatar y que aun estaba en riesgo!

...Había... Mucho en su vida en aquellos momentos. Más de lo que hubiera pensado siquiera una semana atrás.

Tomó con firmeza la mano extendida hacia a ella, poniéndose nuevamente en deuda con Eliwood una segunda vez, y firmando en sangre las riendas de su futuro, de su nueva vida. Viviría... Por Madelyn.

-¡En marcha!- rugió, tras subirse frente al noble y clavar su vista mas allá de la batalla, más allá de la arboleda. Hacía Lycia... hacia el futuro sin mirar atrás.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Eliwood el Dom Mayo 08, 2016 12:15 am

No conocía a Lyndis la mitad de lo que había asumido conocerla, ese era un hecho. Cuando la miraba varada allí, sangre en su espada y en ella, tensa y con ilegible mirada, no podía sino reconocerlo: no tenía la más menor idea de qué la movía, qué cosas eran las que realmente conseguían alterarla ni cómo reparar ese daño. Pero tampoco conocía en tan profundo nivel a todos sus soldados, tan sólo los más cercanos, y aún así conseguía sacarlos con vida de aprietos, hacer de su voluntad la guía indiscutible cuando nada más era seguro. Con Lyndis no sería distinto. Habían perdido y salvado bastante esa jornada, tendrían que salir a salvo de un modo u otro, aún si tenía que molestarse con ella por la irresponsabilidad.

No fue necesario poner más tensas las cosas, pues la nómada tomó su mano y subió al caballo, aparentemente descartados sus ánimos de lucha. Aún así, Eliwood no se sintió capaz de tranquilizarse todavía, sin darle más que su severo silencio. Miró tras de sí para confirmar que el clérigo se hallase bien; no había sonado nada cercano a repuesto, pero sí parecía despierto y plenamente consciente, al menos. Calculaba que estaba un poco mejor. Lyndis estaba lastimada, pero confiaba en que aguantaría un poco más, al menos hasta que hubiesen huido de allí y pusiesen algo de distancia entre ellos y el área de peligro. Afirmó las piernas a los costados de la montura, pasó un brazo a cada lado de la mujer para sujetar las riendas frente a ella y puso al caballo en marcha tan rápido como podía ir con tres a bordo.

Hacia Lycia, pues. Sin apropiado control sobre sus animales, los emergidos no podrían seguirles por mucho; les sacaría distancia rápidamente. En ese momento, seguramente después de cruzara la frontera y sabiéndose dentro de su patria, pensaría en detalle qué hacer y se organizaría un poco mejor, pero por el momento, la idea no era más que cabalgar a través de esa arboleda y seguir siempre el sur. Llevarse a esos dos al único lugar donde sabía que podía tenerles a salvo. - Estaremos bien. Estarán a salvo en Pherae. - Murmuró al aire, bastante amortiguado por el golpeteo de los cascos del caballo. En pocos minutos estarían fueran de Sacae, aunque el terreno que comenzaba a tornarse escabroso y las montañas que se divisaban cerca no presagiaban una buena bienvenida a Lycia.
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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

Mensaje por Eliwood el Lun Mayo 16, 2016 4:30 pm

Tema cerrado. 110G a cada participante.

Eliwood ha gastado un uso de su espada de bronce.
Lyndis ha gastado un uso de su espada de bronce.
Eliwood ha gastado un vulnerary.

Cada participante obtiene +2 EXP. Gracias al incremento de experiencia, Luzrov obtiene un nuevo skill de la rama Priest:

Servicio - Confiere al clérigo en cada tema un pequeño bono monetario a modo de 'donación' proporcionada por los fieles de su iglesia para su sustento, el cual puede destinar a los gastos que desee. A veces, si su servicio ha sido destacado, se repararán sus báculos.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gema de Ascuas
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2906


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Re: Traicionero camino [Privado Eliwood, Luz][Campaña]

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