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Olvida al hombre, recuerda la historia [Privado; Argus]

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Re: Olvida al hombre, recuerda la historia [Privado; Argus]

Mensaje por Pelleas el Dom Ene 24, 2016 3:45 am

La cautela respecto a su perfil y su opulencia era algo que pasaba fácilmente por sobre su cabeza. Aún no tomaba buena consciencia de tales cosas, de pequeño jamás había pensado mucho en el dinero y ahora, con el cargo que ostentaba, le sobraba de tal modo que simplemente no conseguía procesar a fondo su valor, gastando sin cuestionar precios ni disimulando. Por suerte, lo peor que le había sucedido hasta el momento era pagar un par de cosas más caras de lo debido, pero por sus propios motivos haría como el mercenario le indicaba. Se le acercó, pretendiendo seguirlo como su sombra haría; pese a lo inspiradoras que eran sus palabras de fe, el instinto del druida se reducía invariablemente a no preocuparse de sobra y seguir a la persona más capaz, que en el aquel momento claramente era Argus. No obstante, se volvía aparente que no podría hacer eso por mucho tiempo más, pues su ruta era otra. El viejo instinto fue discreta pero costosamente hecho a un lado.

- ¿Ve? Ha sido una buena idea, funcionará. - Resguardado por la confiable presencia que le acompañaba se tomó la confianza de reír a su lado; cabizbajo, siempre moderado en comparación a la ruidosa y notoria voz, pero honestamente relajado. Lo cierto era que no sabía qué podría tener, en su momento, tan importante como para ameritar correspondencia, pues no querría molestar al mercenario en vano. Por más que lo hiciese sonar como si sólo aguardara a saber de él. - Ah, tendré bastante en qué ocuparme-- pero si hay algo que desee de los sabios, no dude en hacérmelo saber. Tengo tiempo. Si hay sabiduría u objeto digno de perseguir para usted, siempre tendrá mi ayuda. - Dijo, a sabiendas de que sólo cazaba por excusas para volver a hablarle. Y era que pedir su ayuda parecía simplemente fuera de cuestión, por más que llegase, quizás, a darse tal necesidad.

Con la inseguridad que arrastraba al respecto, tal parecía que realmente pasarían meses antes de que se atreviera. No había de otra. La promesa quedaba, y aún si pasaba todo aquel tiempo, al menos seguiría teniendo lo que en esa jornada había ocurrido. El recuerdo quemaba en sus entrañas y sabía que duraría; ansias vengativas enfrentadas a la noble influencia del ex-general, con quien renegaría por completo haberse reunido. Exhaló y asintió, reconociendo que allí era donde reanudarían sus separadas travesías. Se volvió hacia el nuevo caballo y supuso que probaría su rendimiento en el camino de inmediato, aunque estaría necesitando algo de luz para hacer su camino, al menos para salir de la espesura. Lástima que no pudiese generarla con magia; la suya no hacía sino robar al ambiente de su luz natural, habría entorpecido aún más el proceso.

- Quizás pueda pedirle una antorcha pequeña. Una que esté gastada, inclusive, ya que sólo la necesitaría por un poco de tiempo. Lo siento. - Murmuró, una disculpa siempre a mano. No demoró de sobra en subir a la montura nueva, hacía bastante que no montaba a caballo, no lo había hecho más que un par de veces, para empezar, pero era cientos de veces menos intimidante que intentar aprender a dirigir a un wyvern. Podía lidiar con ello. Acomodándose en su lugar, sujetó las riendas y aguardó sólo un momento antes de volverse hacia el camino por el que saldría. Un silencio aterrador había tomado aquel lugar, pesado contra sus oídos ahora que debía dejarlo, sabiendo que de allí en más sería eterno. Puesto a descanso, final e irreversiblemente. Era amargo, pero nada menos que correcto.

- Sabe... hay algo que me gustaría que algún día hiciese. No ahora, no pronto, pero cuando esta terrible época comience a quedar atrás... - Dedicó un último murmullo al líder del batallón, sin mirarlo. Era presión que él mismo escasamente soportaba, y en asuntos delicados, era presión que no quería poner sobre otro. Su cabeza estaba vuelta hacia su camino, nada más, sin intención de mirar atrás ahora. - Me gustaría que vuelva a visitar Daein. Me gustaría que vea la renovada gloria en que creo que surgirá, después de todo esto. Si ha de despedirse de la patria para siempre, me agradaría saber que se despida en tales condiciones. Considérelo, por favor. -
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Príncipe de Daein

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★ ★ ★ ★

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Tomo Nosferatu [1]
Vulnerary [2]
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Re: Olvida al hombre, recuerda la historia [Privado; Argus]

Mensaje por Invitado el Lun Ene 25, 2016 4:32 am

....La risa del príncipe, si bien tímida y baja, resultó música para sus oídos. Puede que resultase una tontería para cualquier otro, pero para el pelirrojo era sumamente gratificante el poder contemplar cómo aquel muchacho, que parecía envuelto en una permanente nostalgia, también podía reír e iluminar su rostro con algún vestigio de alegría. Sospechaba que el camino que el hechicero por delante sería arduo y difícil, y que no solo necesitaría una fuerza de voluntad férrea sino también un buen ánimo con el cual afrontar hasta las peores adversidades.

....Cuando el príncipe le ofreció su ayuda en adquirir alguna clase de objeto o conocimiento el semblante del mercenario se tornó pensativo durante breves segundos. No estaba seguro de si la oferta había sido en serio o sencillamente por cortesía, pero le resultaba increíblemente atractiva, a tal punto que su mente no demoró demasiado en idear algo que solicitar. -
Creo que sé sobre un par de cosas en las que me podrías ayudar... - Aguardó unos segundos más antes de comunicar lo que pensaba, y durante ese tiempo se acarició de forma lenta, y casi inconsciente, la barba. - No es nada urgente, pero... Si durante tu viaje llegas a descubrir más historias con respecto a la fundación de algunos reinos, la vida de alguno de esos afamados conquistadores, o sencillamente las proezas de algún héroe digno, me fascinaría conocer más al respecto. Seguro que más allá del mar hay miles y miles de historias increíbles. E igual de seguro estoy de que a lo largo de este viaje forjarás tú mismo tu propia historia, una que muchos estaremos encantados de oír. - Acompañó esas amables palabras con otra sonrisa. No hablaba de la historia que se forjaría como "Pelleas, el príncipe", pues cualquiera podía ser recordado, o siquiera oído, por tener un absurdo título nobiliario. Estaba seguro, más bien, de que se escucharía la historia de aquel chico quien, con o sin título, había realizado acciones dignas de admirar.

....- ¿Una antorcha? - Repitió, sorprendido ante la sencilla solicitud. Por alguna razón se había encontrado tan absorto en su conversación con el muchacho que había pasado por alto algo tan evidente como lo era la oscuridad presente a causa de la noche. No respondió, pues dejó que sus acciones fuesen la contestación: sus pasos le alejaron de donde se encontraba para así trasladarlo hasta uno de sus muchachos, no muy lejos de allí, el cual portaba una antorcha. No le resultó complicado al líder lograr que su subordinado le entregara aquel objeto, e incluso no se formuló ninguna pregunta para conocer el motivo por el cual la deseaba. Y así en poco tiempo regresó con su acompañante para entregarle lo que había pedido. - Ten, no sé cómo se me pudo pasar por alto darte una antes. Ten mucho cuidado, puede que ilumine tu camino, pero también delatará tu posición si hay algún enemigo en los alrededores. Si oyes algún ruido lo mejor será que la apagues.

....Si aquella aldea había sido arrasada por los emergidos dudaba mucho que estos se encontrasen cerca, y seguramente los causantes de la tragedia se encontrarían a kilómetros de distancia. Pero eran tiempos terribles e impredecibles, y el varón prefería que el chico fuese cauteloso. Fue durante aquellos pensamientos que la voz del hechicero se volvió a hacer presente, en esta ocasión con una solicitud que arrancó al instante una nueva risa por parte del pelirrojo. - Está bien, muchacho. Hagamos algo: cuando tu travesía finalice y regreses a Daein, como el digno príncipe que serás para su gente, iré para ver con mis propios ojos el buen trabajo que habrás realizado. Al fin y al cabo no le guardo el menor rencor al reino o a su gente. - Prefirió omitir el hecho de que ya con anterioridad había visitado la capital, Nevassa, para poder visitar a lo que le quedaba de familia, así como había tenido que atravesar las fronteras hacia Daein en una que otra ocasión para poder realizar algún encargo. No sabía qué tan bien tomaría el príncipe saber que un desertor había logrado ir y venir sin mucho problema por esas tierras sin que los guardias hubiesen hecho su trabajo.
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Re: Olvida al hombre, recuerda la historia [Privado; Argus]

Mensaje por Pelleas el Miér Ene 27, 2016 2:53 am

Inevitablemente, la sola noción de que Argus tuviera una tarea para él llamaba su atención, aguardando con ilusión a que la anunciara. E inevitablemente también, la tarea que resultaba ser captaba de sobremanera su interés. Lo cierto era que no le había contado todo lo que sabía, ni la mitad siquiera, mucho menos con el debido detalle. Si era de utilidad para el mercenario, fácilmente podía escribirle ensayos enteros sobre figuras históricas. Contentamente se calló el hecho de que tenía todavía mucho por contarle, pues sería después su excusa para mantener un vínculo con el ex-general, aunque su mente divagó ya en lo que podría relatar. Conocía y oía de personas admirables todo el tiempo. Argus, por ejemplo, era una de tales personas.

Amablemente, Argus mencionaba la historia del mismo príncipe. No podía evitar pensar al respecto; su historia era una que él mismo ya estaba escribiendo, en un extenso y detallado diario que había comenzado a llevar justo antes de emprender el viaje. Sólo que no era exactamente su historia, sino la de los lugares que visitaba, la de todas las curiosas y admirables personas que conocía en el proceso. Era una historia del interior de los internados de Plegia, de los mares de Hoshido, de la guerra contra los emergidos, del cruce secreto de la frontera de Ylisse y otras tantas cosas. En cierto punto era la historia de un culto Custodio, en otro la de un aterrador subhumano, y con todo lo que añadiría la siguiente vez que se sentase a escribir, también sería la del ex-general que fundó la Guardia. Quizás después, en un lejano futuro en que diera cierto sentido final a todas aquellas historias recopiladas, pudiese recortar un poco su propia participación, reducir su presencia en el texto y terminar por hacerse con una buena novela. Una novela de viajes y aventuras, quizás. O tal vez pudiese separarla, escribir la historia de Argus en sí, como un historiador que registrase la vida del siguiente gran héroe.

Era una idea vaga aún, pero decidió que trabajaría en ella. Le tomó bastante tiempo despertar de su pensativo estado, parpadeando al oír la voz del hombre junto a sí otra vez, ofreciéndole la antorcha; demasiado amable como para darle una gastada o en mal estado como había dicho, supuso. - Lo lamento, no sé dónde se ha ido mi mente. - Se excusó por su distraído estado e inclinó la cabeza antes de tomar la antorcha. - Sabré ser prudente con la luz. Muchas gracias. -

Le dio una última mirada, ahora con los ojos de un escritor, buscando cada detalle que dentro de poco habría de describir sobre él. Grabó en su mente la postura exacta de aquel hombre, así como la genuina amabilidad de su sonrisa. No omitió, por supuesto, el movimiento de sus soldados tras él, ni la palabra 'muchachos' que siempre utilizaba para referirse a ellos. Todo eso sería importante. Tampoco pasó por alto su promesa, que causó a cuenta nueva que sus ojos se iluminasen en alegría, dejando por un momento la decaída y distante expresión. - ¡Sí! Eso me encantaría. Mantendré en mente su palabra, estaré aguardando a que sea cumplida. - Dijo. Sería un poco complicado, pero a su vez, sentía que era algo que quería. Ser visto por aquel admirado hombre en un buen momento suyo, enseñarle su progreso, enorgullecerlo. Tomó firmemente las riendas y se preparó para el camino. - Me aseguraré de escribir esas historias para usted. Quizás en aquel momento pueda intercambiarlas por un más amplio detalle de la suya; sólo para mi diario de viaje, se lo aseguro, y por mi propia curiosidad. Hasta entonces. -

Con eso, emprendió el camino nuevamente a través de la espesa oscuridad. Apagaría la antorcha apenas llegase al camino principal, la montura le permitiría llegar al siguiente pueblo en cuestión de una hora o poco más y finalmente podría buscarse un lugar de descanso, uno donde plasmar en tinta lo que ese encuentro le había dejado. Cada pensamiento, cada sentimiento, cada impresión, y una intención final.

"Lo he decidido: tomaré de mis memorias las crónicas de cuanto increíble personaje he conocido en lo que lleva de esta travesía, así como los secretos recopilados en estas insondables distancias, de los que dichosamente he sido partícipe, y los transformaré en un libro de anónima autoría. Y si han de alcanzar aún mis oídos las proezas de este hombre, el formidable lumbre que guía a La Guardia, será su relato el que narraré. El camino del heroísmo. No es el escritor quien busca el relato, sino el relato el que exige la pluma de alguien dispuesto a inmortalizarlo; y este relato me ha hallado a mi. ¿Cuanto más habrá de contener el futuro de esta incipiente grandeza? Corta es mi vida, como espiritista, para presenciar la historia de nuestra lóbrega e incierta época llegar al fin de sus páginas, y quizás sea otra pluma la que las retome cuando el espíritu me reclame en pos de nuestro acuerdo, mas será la mía la que inicie. Contemplar al menos una página más de la que hoy se ha perpetuado será suficiente para mi, al fin y al cabo sombra de la luminosidad de otros tantos."
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Concoction [1]
Tomo Nosferatu [1]
Vulnerary [2]
tomo de Worm [3]
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Re: Olvida al hombre, recuerda la historia [Privado; Argus]

Mensaje por Eliwood el Sáb Ene 30, 2016 11:52 pm

Tema cerrado.
70G a cada participante.

Ambos obtienen un incremento de +1 EXP.

Gracias al aumento de experiencia, Pelleas obtiene un nuevo skill de la rama Dark Mage:

Mal Augurio - La sola presencia del mago oscuro, activando este skill, genera inquietud y duda en aquellos a su alrededor; aliados, neutrales y enemigos. En el caso de enemigos causa también un miedo instintivo que les pone a temblar incesantemente, entorpeciendo sus capacidades. Sólo compañeros de support clase A o S pueden optar por verse sin reacción alguna ante este skill.

El skill será agregado en breve a la lista de Skills por Clase/Raza para ser consultado en cualquier momento por los demás usuarios.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Tomo de Ellight [4]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
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