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Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar||

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Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| Empty Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar||

Mensaje por Drakenar el Lun Nov 04, 2019 11:21 pm

Drakenar
Dragón Rojo
Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| JJviBGr
''El conocimiento y el poder portan responsabilidad. La serenidad y la furia van ligados. Pase lo que pase, yo estaré ahí.''

Datos
Nombre: Drakenar. Conocido también como el Repudiado, Escama Sangre, Ala Masacre.

Edad: 815 años, aunque aparenta unos 45 años beorc.

Clase: Dragón Rojo

Especialización: ---

Afiliación: Goldoa (Tellius)

Ocupación: Es un herborista, cazador y erudito. También es un instructor en numerosos campos, aunque sobretodo es un soldado.

Personalidad

Drakenar es un ser que aparenta una personalidad serena y caballeresca aunque también habla en dialecto normal, no presta importancia si pertenece a la nobleza o no. Tiene una gran paciencia y temple debido a su longevidad, aunque tiene un límite. Suele hablar de forma profunda, dando un significado más profundo a sus palabras, por lo que aquellos con mentes cerradas les serían difíciles de comprender. Posee un conocimientos de varios campos pero sobretodo a su experiencia, le permite ver desde varios puntos de vista, pudiendo entender las motivos de otros seres cuando otros dragones no podrían comprender. Por un lado puede ser una persona serena pero no dudará en utilizar una actitud más agresiva y combativa, y algunas veces rozando lo primigenio o feral, algo que parece contrario por completo a la personalidad de su raza. Esta personalidad junto con su mente más abierta son unos de los motivos del repudio que su raza siente hacia él, excepto el príncipe, pues podría apreciar su mente abierta.

Cuando imparte conocimientos su tono es más cálido y suave, como un profesor hacia sus alumnos, pero cuando se trata de instrucción de combate y tácticas su tono  se vuelve serio y disciplinado como el hierro. Él en combate es serio e implacable, mostrando ninguna duda a la hora de combatir ni de acabar con una vida, ni teme en transformarse, aunque le lleve a sus instintos primarios. Sabe convivir en tiempos de paz y no siente temor en las guerras, al igual que sabe en como medir y conoce al alcance de su poder aunque no dude en usarlo. Suele vivir aislado y alejado de todo asentamiento pues prefiere la comodidad del silencio para concentrarse en sus asuntos personales. Aunque se encuentre aislado, consigue obtener información de maneras desconocidas, se le considera un ser con muchos recursos, a pesar de la 'falta' de apoyo de su raza.

Posee una excelente memoria, recordando todos los recuerdos de su vida, tanto los buenos como los malos. Su mente analiza su entorno y evalúa toda información que recibe, elaborando posibles soluciones. Él es un ser que le cuesta confiar, sobretodo en los beorcs, pues pudo presenciar actos horribles cometidos por estos tanto a los laguz como a ellos mismos, por motivos con fines oscuros, aunque también pudo llegar a comprender el miedo que los beorcs percibían respecto a los laguz.

No le gusta vivir lleno de excesos, prefiere tener solo lo necesario para una vida sencilla y para su deberes. Su sustento y sus recursos suele conseguirlos en la naturaleza o lo provee su entorno, por lo que se suele encontrar aislado y solo iría a asentamientos para recados, compra de recursos y si es estrictamente necesario.

 Su rasgo más característico es la lealtad. Pase lo que pase, seguirá sirviendo y protegiendo a su pueblo, aunque lo repudian, y a su príncipe.

Historia del personaje

El que sería conocido como el Repudiado, no poseía temple ni era sereno, pues era todo lo contrario. Impulsivo, sin paciencia y sin apreciar el conocimiento de la historia, pero sobretodo, no sufría del rechazo de su raza.

En su infancia, Drakenar recibió enseñanza por parte de su padre y madre, tanto aprendizaje respecto a su raza como en el control de su transformación. Su padre fue un fiero dragón rojo que instruyó a Drakenar en el combate y en supervivencia sin escrúpulos, una de sus lecciones consistía en abandonarlo durante 75 años en una sección montañosa, alejada de cualquier civilización, que no podía abandonarla hasta que aprendiese y sobreviviese durante ese período. Si intentase abandonarla, su padre le devoraría.
La montaña estaba repleta de numerosos peligros y dificultades para que una cría de dragón le fuese casi imposible de sobrevivir, bestias peligrosas, ambientes y terrenos con dificultad de vivir, junto con la escasez de alimento. Con el paso de tiempo, la cría se dejó llevar por el instinto de supervivencia y su lado primigenio afloró, acabando con toda criatura que le servía de alimento, retirándose cuando su enemigo era más fuerte o tendiéndole tácticas para desgastar y matar. Tras el paso de 75 años, la cría se convirtió en una joven dragón y cuando vio a su padre, no se dejó llevar por su lado primigenio, viendo que aprendió temple. Ambos volvieron a su hogar y continuaron el aprendizaje.

Pasaron 100 años, Drakenar se volvió un dragón rojo fuerte y de buen tamaño. Su padre y madre cayeron a manos de beorcs esclavistas que atacaban un asentamiento laguz, los padres le dieron tiempo a Drakenar para que avisase su pueblo del ataque, pero cuando volvió a la ubicación de sus padres vio como descuartizaban los cuerpos de su padre y madre. Drakenar, que se encontraba junto con los refuerzos de su pueblo, entró en rabia y se lanzó contra los beorcs armados y numerosos, cegado por completo por la ira y el instinto de matar. El resultado fue una masacre sin supervivientes beorcs, aunque Drakenar se encontraba cubierto de heridas y sangrando.
Dejando de lado su desgaste y heridas, Drakenar utilizó su aliento de llamas rojas para reducir los cuerpos de sus padres a ceniza, aunque sus heridas se abrieron más en el proceso. La ceniza fue llevada por el viento, el qué fue una vez un bosque de gran belleza reducido a ruina, todo por culpa de los beorcs. En ese momento, la semilla del odio hacia los beorcs apareció y llevaría al camino del rechazo de la actitud pasiva de sus congéneres.

Tras el suceso del ataque beorc, Drakenar le comenzaron a llamarle 'Escama Sangre' debido a color de sus escamas, similar a la sangre, él se enfrascó en la furia y buscó conocimiento de los beorcs para cuando llegase el día de otra y otras incursiónes beorcs. Sus congéneres le insistían que detuviese ese comportamiento pues no era digno de un dragón, pero él hizo caso omiso y continuo entrenando en su forma dragón, y con su forma beorc, aunque le desagradase y no obtuviese mejores resultados. El dragón entrenó su fuerza y defensa, luchando contra temibles criaturas como contra otros dragones rojos por territorio, pero no era rival contra dragones blancos que explotan la debilidad mágica y la baja velocidad de los dragones rojos, pues se las ingeniaban para evadir sus embestidas y confrontaciones cercanas. Aunque se convirtió en uno de los dragones rojos más fuertes, seguía estando en desventaja ante los dragones blancos.

Drakenar sabía de su debilidad pero aún así seguía perdiendo ante los dragones blancos, los cuáles le insistieron que se detuviese, que nunca les ganaría. 'Nunca', esa palabra afecto a Drakenar, como si se le encendiese algo dentro de él.
Se traslado a las Cuevas Kauku, donde vivió durante 67 años en soledad, durante realizó un duro entrenamiento, el cuál le llevó múltiples veces al borde de la muerte, solo lo sabe él mismo y le cambió completamente.
Cuando abandonó las Cuevas Kauku y se adentró a la montañas, para probar los frutos de su entrenamiento, aunque algunos dragones rojos le desafiaron y fueron derrotados, algunos no se atrevieron ni a salir. Drakenar se volvió una fuerza a temer en la zona montañosa.
Uno de los orgullosos dragones blancos que se mofaron de él años atrás, le desafió. Durante el duelo, el dragón blanco se sorprendió de las alas de Drakenar, que se volvieron más musculosas, como en el propio Drakenar, que no mostraba ese comportamiento impulsivo cuando le provocó, sino que mantuvo una actitud férrea y certera.
La conmoción apareció en el cuando vio que la velocidad de Drakenar, del que era un dragón rojo, aumentó en gran medida desde su último encuentro, el dragón blanco se recobró de su estado y pudo esquivar la embestida de Drakenar por escasos segundos, aunque notó como algunas de las espinas afiladas de las alas rozaron y consiguió dañar levemente las pocas escamas que hicieron contacto. El dragón blanco y él lucharon durante un largo tiempo sin dar cuartel al rival, el blanco intentaba mantener la distancia con maniobras aéreas y fintas mientras lanzaba oleadas de su aliento mientras el rojo conseguía cerrar la distancia y usaba su aliento para contrarrestar sus oleadas blancas aunque alcanzó algunas veces al blanco pero fueron daños leves debido a que no conseguía acertar del todo sus ataques, infligiendo daños leves, pero no desistía de sus asaltos implacables.
Parecía que el duelo no se decidía, hasta qué el dragón blanco liberó un torrente de su aliento blanco sobre Drakenar tras una humareda provocada durante el choque de una de sus oleadas ígneas, el cuál impacto y el rojo se le escapó un rugido de dolor. El blanco pensó que se acabó, pero se quedó horrorizado cuando vio que al dispersar la humareda a Drakenar seguir en el vuelo tras el impacto directo, aunque no fue solo eso.
Le vio cargar contra él, primero pensó que no le había hecho efecto su aliento, pero descubrió que Drakenar sufría múltiples quemaduras graves provocadas por su aliento y algunas de sus escamas dañadas, no entendía que estaba pasando.
Lo qué realmente pasó es que no solo Drakenar entrenó solo sus aptitudes físicas, sino también su capacidad de aguantar el castigo era notable, que parecía que daba la imagen de que no sentía apenas dolor.
El dragón blanco no le dio tiempo a reaccionar y recibió la poderosa embestida directa, más el daño de sus escamas afiladas y fuerza arrolladora derribando al dragón blanco del cielo y estrellándolo contra el suelo. El dragón blanco gravemente herido, se intentó reincorporarse, solo para recibir un fuerte aliento de fuego de bastante intensidad y fuerza qué el aliento rojo de un dragón rojo corriente. Cuando Drakenar cesó su aliento, los dragones blancos espectadores y algún que otro dragón rojo que decidió salir de su escondite pudieron ver que la zona afectada por el aliento estaba completamente devastada, cuando se pudo vislumbrar al dragón blanco rival, pudieron ver que yacía inconsciente y gravemente herido y apenas con vida, se pudo ver escamas convirtiéndose en ceniza, heridas sangrantes abiertas, huesos rotos y una de las alas rota, con desgarros en la membrana, el pecho y parte del cuello y nuca cubiertas de heridas quemaduras de severa gravedad. Drakenar soltó un rugido de victoria, el resto de dragones blancos se quedaron estupefactos al ver que el dragón rojo venció a su compañero. Aunque lo que verdaderamente les aterrizó fue la actitud implacable de Drakenar, pues parecía que le disfrutaba del combate, algo que la sociedad de los dragones no aceptaba. En vez de quedarse en su antiguo territorio, Drakenar, herido y con sangre, tanto de él como del blanco, volvió a las Cuevas Kauku, dejando atrás a los dragones blancos y rojos, mientras se llevaban al dragón herido para sanarlo, no si antes decirles una advertencia con un tono oscuro, salvaje y lleno de ira; ''No volváis a nombrar la palabra 'Nunca' en mi presencia''.
Por supuesto este suceso no pasó desapercibido, era inaudito que un dragón se dejase llevar por la violencia y algunos dragones blancos quisieron desafiar a Drakenar por su insolencia, pero fueron derrotados en estado deplorable, aunque no significase que salió indemne, provocando una conmoción en la sociedad de los dragones, en donde se ganó el repudio de sus congéneres. Le apodaron 'Ala Masacre' por la brutalidad del repudiado, el lamentable estado que dejaba a sus oponentes como de sus alrededores en donde se desafiaron, aunque a él le importaba menos, pues el tenía otros asuntos importantes en mente. Los beorcs que odiaba.

Un día, él decidió realizar un viaje por el resto de continentes bajo la forma de un beorc adulto que se hacia pasar por un artista, así recabando información muy cercana para conocer como vivían los odiosos beorcs. Los dragones no aceptaban su comportamiento e intentaron detenerlo, pero consiguió evadir los controles y guardias.
Viajó a Elibe, Valentia y Akaneia, durante su viaje vislumbró múltiples facetas de los beorcs, como diferentes políticas, religiones, militares y puntos de vista, conoció a varios beorcs de varias edades, vio partir a muchos de ellos no solo por causas naturales o por el paso del tiempo. Drakenar vio como otros grupos de beorcs atacaban aldeas beorcs para saquear, dando la imagen de seres caóticos y bárbaros, algo que le desconcertaba pero recordó las enseñanzas de sus padres. El odio que sentía hacia los beorcs pudo ocultarlo con esfuerzo y empezó a mezclarse con ellos sin descubrirse, aprendió mucho sobre el mundo exterior, también se percató del uso de esas herramientas llamadas 'armas', las herramientas que utilizaban los beorcs para defenderse y protegerse, recordando aquellos que mataron a sus padres y le vino a la memoria el nombre que otros beorcs les dieron a esos beorcs, 'bandidos'. No consiguió comprender el por qué de las 'armas' ni de sus motivos a la violencia ocurrida en el pasado, eso solo consiguió avivar su llama de odio, aunque sabía que debía controlarse y no ser descubierto, o podría no salir vivo de su viaje, algo que no entraba en su plan.

Drakenar consiguió comprar una armadura beorc negra gracias al oro conseguido, por sus actuaciones, pensó que debería . Durante un transcurso por una aldea abandonada, cubierta por niebla, en el continente de Valentia, un grupo de esclavos laguz se dirigían hacia él y tras de ellos un grupo de esclavistas beorcs. Drakenar sin dudarlo, indicó a los laguz que se escondiesen en el sótano de una de las casas y no hiciesen ruido. Los laguz desconcertados obedecieron a Drakenar y los esclavistas beorcs querían que le dijesen donde estaban los esclavos, Drakenar les sonrío con una gentil sonrisa mientras les negaba y huyó de ellos. Los esclavistas enfadados por Drakenar, fueron tras él. Le persiguieron tras casa, tras casa, sin darse cuenta que se estaban separando y no se dieron cuenta que cayeron en su trampa. Aunque su forma beorc no poseía una fuerza excepcional, era lo suficiente para lidiar con los esclavistas uno por uno o de dos en dos, utilizando la niebla como cobertura y de forma furtiva, y la propia aldea como un enorme escondite. Tuvo un problema con un esclavista que poseía experiencia con la arma que llamaban espada pero se las ingenió para acabar con él, aunque no salió indemne, finalizando con Drakenar como vencedor. Al tratar sus heridas con medicinas beorcs, de las cuáles no se fiaba mucho, y sin limpiar las manchas de sangre de su armadura, él se volvió hacia los laguz qué se encontraban en el sótano y les lanzó una bolsa repleta de oro que había conseguido de los cuerpos de los esclavistas y les dijo que volviesen a Tellius lo antes posible. Después de eso, se escucharon rumores de un guerrero con armadura negra que había derrotado a todo un grupo de esclavistas, solo y sin ninguna arma, al que le llamaron 'El Guerrero de la Niebla'.

Los rumores se propagaron como la pólvora, algo que Drakenar se dio cuenta demasiado tarde, pues muchos le intentaron contratar, tanto milicianos como militares, y este se negó, los que varios de los cuáles no les agradó y intentaron por la fuerza, aunque conseguía perderles. Del paso por los pueblos y ciudades, pudo escuchar algunos motivos del miedo a hacia los laguz, como que se podían transformar en leones, águilas, entre otros. Drakenar pudo comprender todo.
Los beorc no poseían de por sí habilidades notables, excepto su ingenio y su inteligencia, pues eso les llevó a adaptarse y elaborar medios para proteger se de oponentes 'superiores'. También observó como entrenaban para mejorar sus aptitudes, algo que le hizo recordar a Drakenar cuando entrenó en las Cuevas Kauku, lo que le llevó empatizar en cierto modo con los beorcs.
El miedo evolucionó a odio, y algunos sacaban provecho de esa situación, los esclavistas que vio tiempo atrás debieron ser de ese grupo. Decidió pasar más tiempo entre los beorcs para comprender mejor la situación en la que se encuentran.

Pasaron 100 años y durante ese tiempo aprendió a ser paciente y calmado, junto con una mente más abierta, viendo desde varias perspectivas. Aunque eso no justifique los actos cometidos por los beorcs hacia los laguz, la llama de la venganza que ardía en Drakenar se fue apagando considerablemente, y los veía como una raza joven de seres caóticos que aún necesitan madurar. ''El miedo hacia lo distinto provoca más daño de lo que parece'', pensó.
Aprendido bastante de los beorcs por el momento y la notoriedad no era algo bueno en su situación, así que decidió terminar el viaje y volver a su tierra, Goldoa.

Cuando volvió a su tierra, la cuál no le tenían buen aprecio, Drakenar ofreció sus servicios tanto militar como en general. Él no le importaba que fuese de la nobleza o no, trataba a todos por igual, aunque su pueblo le repudiaba. Debido a su mente abierta, su personalidad, su pasado y al haberse mezclado entre los beorcs, lo veían con malos ojos y hacían de su vida más complicada, aunque eso no le importase a Drakenar.

Pasaron cientos de años, su transformación de dragón aumento de porte y tamaño, sentía que se había vuelto más fuerte y duro gracias al constante entrenamiento que realizaba en solitario, aunque no dejaba de lado su otra forma y practicaba con esperanzas de mejorar aunque no hubo un buen avance, también aprendió más conocimiento en las bibliotecas de Goldoa, aunque la mayoría se negaron a dejarle dar ni un paso en sus bibliotecas. Con el tiempo, ejerció de tutor y enseñaba de sus experiencias vividas con los beorcs, aunque siempre evadía asuntos concernientes a él, a aquellos que buscaban de sus servicios, cazaba para traer alimento a los asentamientos en sus ratos libres, mientras que durante su papel militar ejercía tanto de soldado como de instructor, algunos lo confundían con un caballero, solo aquellos que no llegaban a despreciarlo en su totalidad. Aunque despreciado, Drakenar defendería a su tierra y a su pueblo.

Escucho rumores de la personalidad del príncipe de Goldoa, aunque el resto no aceptasen las ideas del príncipe de buena gana, Drakenar sabía que ese príncipe no era como el resto, era con una mentalidad semejante a la suya, algo que le tranquilizaba y le traía paz, con deseos de poder conocer al príncipe en persona y entablar una conversación abierta con él, hablarle de sus experiencias que ha vivido del mundo exterior.

Extras


-Gracias al entrenamiento de su tierna infancia y la dureza del entrenamiento de su padre, Drakenar posee conocimientos de supervivencia.
-A pesar de haber vivido y experimentado mucho, su conocimiento es limitado.
-Algunas veces aflora su lado primigenio y salvaje durante conflictos.
-Su forma humana no tiene una fuerza excepcional, por lo que un humano de notable fuerza puede superarle.
-Debido a su personalidad y su pasado, es realmente despreciado, a la vez que temido, por otros dragones y le cuesta confiar en los beorcs.
-Disfruta de la música, bailes y canciones. Suele disfrutar más con tocando su violín como cantando.
-Apreciar compartir conocimiento y enseñar, como compartir historias.
-Adora estar en su forma dragón.
-Aprecia los días nevados y los terrenos montañosos, aunque prefiere más los terrenos volcánicos.
-Siente una sensación de paz al observar el disfrute de seres más jóvenes.
-Prefiere vivir aislado y en la naturaleza.
-Le gusta combatir y los conflictos, pero convive en tiempos de paz.
-Mantenerse en forma, tanto físicamente como mentalmente. Suele recurrir a juegos o entrenamiento de muchos tipos.
-Siente un odio hacia los Emergidos, pues los considera una plaga que perturba el equilibrio del mundo.
-No le agrada las bebidas alcohólicas. Prefiere beber agua.
-No le agrada cuando le interrumpen durante sus lecciones, si no es por un buen y justificado motivo.
-No se toma bien la falta de respeto hacia alguien que considera un amigo o quién lo merezca.
-La visión del maltrato y la esclavitud le repugna, especialmente hacia los laguz.
-No le agrada la palabra 'nunca', o rendirse mientras haya posibilidades que sean aceptables, en sus términos.
-Su atuendo es de color carmesí, excepto las botas y guantes que son de color negro. Suele ser una gabardina, traje, pantalones, guantes y botas de cuero con una capa carmesí.
-Tiene numerosas marcas tribales por la zona del torso, pero las más singulares son unas marcas en los hombros con forma de garra de dragón. En su forma dragón, las marcas con forma de garra se encuentran en la membrana de sus alas.
-Por su aspecto y si no lo conocen de verdad suelen confundirlo con un villano o un personaje de mala reputación.
-En su forma dragón, suele ser un poco más primigenio. ''El respeto no se compra ni se nace. El respeto se gana'', le describe.
-Mide 2,09 metros de altura y pesa alrededor de 92-95 kg, en forma humana.
-Puede comer carne cruda sin riesgo a enfermarse.
-A pesar de su tamaño y de ser un dragón rojo, su velocidad es notable.
-Tiene un violín hecho a mano que utiliza como instrumento musical en sus ratos libres o cuando le apetece.
-La forma dragón es rojo sangre musculado de 6 metros de altura, cuyo todo de su ser esta cubierto por completo de escamas rojo sangre acorazadas afiladas, incluyendo la cabeza, alas, patas y cola. El pecho, cola, bajo viente, torso y alas las escamas son de mayor tamaño, estas últimas con espinas negras pesadas y cuya membrana no deja pasar el sol. Los ojos son de color naranja magma pero cuando se enfada su pigmentación cambia, el ojo negro y el iris rojo brillante, junto con las marcas de garra en las membranas de sus alas que tornan un color rojo brillante. Tiene una cola gruesa y fuerte. La cabeza es redondeada con morro largo y redondeado, con dos grandes cuernos negros similares a los de un toro. Tanto sus patas delanteras como las traseras poseen cinco garras afiladas, cuyas uñas son largas y de color negro. (Imagen de referencia)

Procedencia
Nombre original del personaje: Alucard
Procedencia: Hellsing Ultimate

Spoiler:


Última edición por Drakenar el Miér Nov 13, 2019 12:53 pm, editado 38 veces
Drakenar
Drakenar
Afiliación :
- GOLDOA -

Clase :
Red Dragon

Cargo :
Herborista, cazador, instructor

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :
Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| Expiration

Experiencia :
Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| Jm5byz1

Gold :
90


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Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| Empty Re: Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar||

Mensaje por Eliwood el Vie Nov 15, 2019 12:04 am

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenido!
No olvides pasar por el Registro de Físicos para reclamar oficialmente el personaje que ocupas.
Eliwood
Eliwood
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
espada de acero [5]
.
.
.
.

Support :
Marth Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| Iwzg0SR
Lyndis Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| JEIjc1v
Nils Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| JEIjc1v
Izaya Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| JEIjc1v

Especialización :
Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| Espada%202

Experiencia :
Drakenar, Escama de Sangre ||Ficha Drakenar|| Iu4Yxy1

Gold :
800


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