Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de liberación] Bailando con Emergidos [Judal]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de liberación] Bailando con Emergidos [Judal] Empty [Campaña de liberación] Bailando con Emergidos [Judal]

Mensaje por Virion el Lun Jul 15, 2019 4:04 pm

Un campo gris.

Un extenso campo gris.

Un extenso campo gris sin vida.

Un extenso campo gris sin vida hasta donde alcanza la vida.

Virion apretó los puños con fuerza. Mantenía una mirada serena, tranquila. Si no fuera por sus puños, parecería que todo iba normal.

Pero nada era normal ese día en él. Aquellos campos antes eran verdes. Antes rezumaban vida. Antes olían a uva. Antes daban trabajo y sustento a miles de personas. Antes servían el mejor vino de toda Valentia.

Pero los Emergidos no beben vino. Solo les gusta matar todo lo que encuentran. Y arrasar allá donde pisan. Los viñedos de Rosanne no eran una excepción.

Virion había visto los campos arder en el pasado. Tuvo que cruzar esos mismos campos cuando no le quedó más remedio que huir del castillo. En aquellos días, todavía había partes que todavía seguían ardiendo, un incendio constante que inundaba de humo los cielos y convertía la hierba en ceniza. Tras su regreso, ya no había fuego, pero nada había mejorado. El lugar seguía estando muerto, como el corazón de sus causantes.

-No parece haber Emergidos en los alrededores, señor.-dijo una voz detrás de él, despertándolo de su ensimismamiento.

Virion se dio la vuelta, para ver a un hombre de unos cuarenta años. Alto, pelo corto, moreno, cicatrices en su cara y en sus brazos fornidos. Armadura de cuero y espada envainada en su cintura. Lo típico en un mercenario. No estaba solo, sino rodeado de un grupo que iba vestido y armado como él. Una banda de mercenarios contratados por el duque, para llevar a cabo esta campaña.

-Que no los veamos no significa que no estén. Hay rastros frescos de ellos por todas partes. Están a solo a unas horas de distancia, en dirección al este y al norte.-replicó Virion en un tono de autoridad que no dejaba lugar a dudas. Su visión aguda le permitía rastrear con facilidad a aquellas criaturas, más cuanto se había pasado tanto tiempo entrenando para poder hacerlo.

Los mercenarios se estremecieron. No se sentían cómodos sabiendo que el enemigo se encontraba tan cerca. Aunque eran guerreros veteranos, no eran un grupo muy grande, unos veinticinco hombres, insuficientes para enfrentarse a todo un escuadrón de aquellas criaturas. Virion no podía permitirse más de momento. Necesitaba ahorrar dinero para más adelante. Aquella sería una campaña larga, no podía malgastar ni una sola moneda de oro más.

Virion estaba tranquilo. El objetivo de aquel encuentro no era más que establecer una base que sirviera de línea de comunicación y suministro desde la playa hasta el castillo, verdadero objetivo del Arquero de Arqueros. Aunque el riesgo existía. Los Emergidos campaban por aquel lugar como si fuera su casa. Podían ser descubiertos en cualquier momento, y entonces, seguramente vendrían con todo. Virion sabía de eso también.

Como también sabía que no estarían solos. Había mantenido una serie de correspondencias con Judal, el consejero del príncipe Pelleas. Habían accedido a quedar ahí. Él traería consigo un grupo de magos, entrenados por el mismísimo príncipe de Daein, uno de los más grandes hechiceros del mundo. Entre ambos grupos, los mercenarios y los magos, debería haber suficientes hombres para poder construir una base sólida que pueda defenderse contra los Emergidos.

-Judal no debería tardar en llegar… Quiero que un grupo empiece a formar un perímetro, y la rodee con una valla de hierro con espinas que hemos traído. Otro grupo se encargue de colocar los cepos y otras trampas. Otro que se encargue de construir la atalaya y otros edificios primarios defensivos. Y un último grupo hará una hoguera para enviar señales de humo a los magos de Daein. Que sepan que estamos aquí.
-¿Señales de humo? ¡Es una locura! ¡Los Emergidos sabrán que estamos aquí!-replicó el mercenario completamente asustados. El resto murmuraba, pensando lo mismo.
-Cuento precisamente con ello.-respondió Virion, con una sonrisa sádica en su cara como jamás había mostrado en su vida.
-Pero… pero… No vamos a poder defender la base si nos atacan mientras la estamos constru….
-¿Y quién ha dicho que vamos a construir aquí la base?-replicó muy seriamente el duque, volviendo la espalda a los mercenarios y fijando su mirada a aquel viñedo totalmente muerto.-¿Acaso os pago para que cuestionéis cada una de mis órdenes? Ya os he dicho lo que tenéis que hacer ¡¡A trabajar!!

No dijo más palabras a los mercenarios. No hacía falta. A Virion le bastaba que cumplieran con lo que se les ordenaba. Lo tenía calculado. Con los Emergidos, uno no podía estar nunca seguro del todo, pero los conocía lo suficiente para predecir sus acciones. Si iban a luchar contra ellos, que fuese donde él lo tenía pensado.

Estaba vez no huiría. Esta vez, no marcharía corriendo mientras veía aquellos campos arder. Esta vez, los regaría con la sangre de aquellos que los quemaron. Y de ahí, volverían a vivir. Virion levantó la mirada, buscando con ella a Judal y los magos de Daein que le ayudarían a cumplir con su tan ansiado cometido, mientras el humo de la hoguera empezaba a asomar detrás de su espalda hacia los cielos.
Afiliación :
- ROSANNE -

Clase :
Sniper

Cargo :
Duque | Custodio

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Arco de Acero [4]
Arco de plata [6]
.

Support :
Pelleas [Campaña de liberación] Bailando con Emergidos [Judal] JEIjc1v
Ram [Campaña de liberación] Bailando con Emergidos [Judal] JEIjc1v

Especialización :
[Campaña de liberación] Bailando con Emergidos [Judal] Arco 2

Experiencia :
[Campaña de liberación] Bailando con Emergidos [Judal] VO4IE4z

Gold :
2740


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.