Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Empty [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas]

Mensaje por Veronica el Sáb Mayo 11, 2019 4:19 pm

La vuelta del torneo de Regna Ferox a Nohr había sido dura para Veronica. De tener todo el tiempo del mundo para relajarse y disfrutar de la competición, había pasado al estudio intensivo de toda clase de materias que sus tutores se empeñaban en hacerle aprender. Debido a que acompañaría al príncipe Xander en sus conquistas, esas semanas estarían dedicadas plenamente a ámbitos más académicos, sacerdotales e incluso de protocolo. La niña no entendía por qué debía saberse de memoria el uso de siete cuchillos para comer. Si al menos fueran para luchar, Veronica tendría más interés, pero la etiqueta de las cenas y festividades le provocaban un tedio inmenso. A lo que se le sumaba otros tipos de clases aburridas como bailes de salón o nuevos cánticos a Anankos que toda sacerdotisa debía aprender, incluso las conquistadoras. La niña estaba harta de aprender cosas que no juzgaba como útiles a su carrera. Ni siquiera había estado leyendo sobre maldiciones o conjuros, sino que más bien eran conocimientos que toda dama debía saber en la capital, según le habían dicho.

Pero lo peor era la falta de tiempo libre. Veronica no era sociable por naturaleza y los grupos inmensos de gente agotaban su espíritu. Necesitaba soledad para recuperarse, pero en las últimas semanas no había tenido nada de tiempo para sí misma. Siempre había una mucama que la duchaba y aseaba, y al dormir caía rendida en el lecho antes de apoyar la cabeza en la almohada de lo agotada que estaba. Ni siquiera podía tomar té sin que hubiera una tutora al lado que le explicaba una cosa o la otra, como si Veronica necesitara saber que la servilleta se doblaba de aquella manera para matar emergidos, que era a lo que se dedicaría en el futuro. No entendía por qué debía saber aquello y más de una vez hizo patente su disgusto con comentarios o muecas de desagrado. Cuando replicaba o se negaba a prestar atención, se le solían hacer amenazas veladas como que le contarían al príncipe Xander que no se estaba portando bien, o que, si no era buena en sus estudios, no le dejarían partir a Jugdral para reclamar tierras para Nohr. Así que Veronica obedecía, aunque de mala gana, y se trataba de portar bien.

Pero ese día, la niña había tenido suficiente: primero, se había pasado la mañana siendo acicalada por un corro de mujeres que le habían tirado del pelo y no habían sido gentiles. Además, a Veronica le gustaba tomar dulces cuando la peinaban y aquellas señoras le habían negado cualquier postre que había pedido. Y su mal humor había crecido cuando, creyendo que iba a tener un momento de recreo, su tutora de protocolo había aparecido de nuevo. –¿Otra vez tratando de holgazanear, Lady Veronica?– Y había añadido algo más que la niña no había escuchado. Estaba demasiado furibunda. Había estado a punto de disfrutar de una fiesta del té con cinco muñecas decapitadas y Feh, y aquella señora había arruinado su queda felicidad. Veronica se volvió hacia ella y dejó de un golpe la taza en la mesa. La porcelana se rompió en añicos. La niña se levantó sin acobardarse un momento. –¡No! ¡He dicho que no quiero! ¡Déjame en paz! –exclamó enfurecida y, de forma natural, un aura oscura comenzó a rodearla y expandirse por la habitación.

El mal augurio atacó a la tutora, a la que reconocía como enemiga de su usuaria, y la paralizó en el sitio. Presa del miedo, la mujer no pudo más que balbucear y temblar de terror. Veronica tuvo unas repentinas ganas de hacerle daño de verdad, de devolverle una parte de la ansiedad tan horrible que había vivido desde que regresara a Krakenburg. Una voz en su cabeza animaba a la niña a ello. Era tentador, ¿acaso no había sido esa mujer quién se lo había hecho pasar mal? Se merecía un castigo. Pero, tan pronto como le vino la idea, Veronica se asustó. Como recobrando el conocimiento, parpadeó y después salió huyendo de la estancia. Corrió entre los pasillos oscuros del castillo, sorteando en su camino a toda clase de gente. Algunos le gritaron, pero nadie le dio alcance. Se escondió en los establos, en la cuadra de su pony, Horacio. Y allí estuvo un rato hasta que por fin se calmó. De vez en cuando se asomaba para ver si alguien la buscaba, pero nadie parecía estar llamándola en la zona de las caballerizas o el patio interior de armas. No entendía muy bien lo que le había sucedido y le daba algo de miedo pensarlo, así que se dedicó a acicalar a su pony hasta dejarlo reluciente.

–Voy a ver si encuentro unas manzanas o unos azucaritos. Ahora vengo –le dijo más tranquila y contenta. Quizás pasaría a ver a Tizón también, que hacía mucho que no le iba a visitar. Al comprobar que no estaban ninguno de sus tutores por ahí cerca, salió de su escondrijo. Al cruzar las caballerizas y mirar al patio, sin embargo, le pareció reconocer una figura amiga. La joven bruja se detuvo de inmediato y analizó el pelo ondulado y las vestimentas oscuras. La altura también era semejante y, al menos por detrás, no tuvo dudas de que debía de tratarse de Poe, a quién había conocido en Regna Ferox. Emocionada por volver a verle, olvidó que debía pasar desapercibida y corrió al encuentro del hombre. –¡Poe, Poe! ¡Soy yo, Veronica! –le dijo con voz alzada. No obstante, Poe no se giró a verla. Su gesto pasó de ser uno de grata sorpresa a uno de indignación. ¿Acaso se atrevía a ignorarla?, ¿a ella?, ¡qué desfachatez! Fue hacia él con pose de enfado. –¿Estás sordo o ciego, Poe? ¡Préstame atención! –le exigió con infantilidad mientras le tiraba de la capa para que no se alejara más. Una gran mueca de ira arrugaba su rostro aniñado.
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Dark Mage

Cargo :
Sacerdotisa de Anankos

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Tomo de ruina [1]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema Opaca
Arco de bronce [2]
.

Support :
None.

Especialización :
[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Tomo-1

Experiencia :
[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] IN979RC

Gold :
1725


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Empty Re: [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas]

Mensaje por Pelleas el Jue Jul 25, 2019 7:55 pm

Una vez concluido el torneo en tierras alteanas, muchos eran los que elegían permanecer en la nueva colonia, fuera para instalarse a trabajar y subsistir en un sitio pacífico o tan sólo para disfrutar un poco más los aires festivos y el ajetreo del lugar. Después de todo, cada vez eran menos las reinos que podían gozar de un aire a vida más o menos común, evocando el modo en que las cosas eran tres años y poco atrás, y aún menos los que realmente alcanzaban una atmósfera alegre. Era perfectamente comprensible por qué resultaba deseable. No obstante, sumaban otros tantos los que se apresuraban fuera apenas el asunto se daba por terminado, de regreso a sus hogares o en continuación de sus viajes. Teniendo aún un amargo recuerdo de la impresión que él y su magia habían dado en Altea en el pasado, por lo demás atado por completo a sus deberes en el hogar que le esperaba de regreso cuanto antes, Pelleas estaba en aquella segunda categoría. Apenas había terminado el torneo y él había recibido los honores correspondientes al segundo puesto, había empacado sus pertenencias, ajustado cuentas con la posada en que se había hospedado y conseguido un carruaje cerrado, costoso, que le llevara sin interrupciones a Nohr. Imaginaba que desde allí o bien desde Hoshido podría tomar el navío que necesitaba a Durban, donde enfilaría enseguida a Daein.

Sus condiciones al movilizarse eran un poco incómodas, mas por supuesto, tenía también intención de parar a presentar respetos a la familia real en Krakenburg. No le restaría tiempo de viaje y lo consideraba no sólo necesario, sino que un agrado que no estaría tan mal tener. Como mínimo, para disculparse con el príncipe Xander por no haber podido verle tras su enfrentamiento y platicar más tendidamente, al menos una tarde. En no más que un día de viaje arribó y aunque, como siempre, se le dificultase hallar libre por mucho tiempo al príncipe, el recibimiento que tuvo fue más que cordial. Decidido que cenaría y pasaría la noche en el castillo, para partir a primera hora a abordar un navío en la costa de Hoshido, se halló a sí mismo con un intervalo desocupado en la capital oscura. Sin desear interrumpir más a su amigo y anfitrión ni a nadie, halló suficiente comodidad y aplomo como para pedir a alguien que pudiera escoltarlo al templo cercano, donde gustosamente pasaría el resto de su tiempo.

Hacia allí salía, guiado por una mucama, cuando comenzó a llamarle por otro nombre una voz que ni siquiera reconocía. Desde luego que no se dio por aludido y siguió adelante con lentitud, en extremo cuidadoso en su andar, hasta que el tirón en su capa reclamó sin fallo su atención. Esa vez sí tuvo que parar, confundido y embargado de ansiedad. En particular, porque la acusación de sordo o ciego ameritaba una respuesta muy, muy incómoda. Pelleas vestía en ese entonces una gruesa capa negra, de pesada caída, cuya capucha alzada cubría no sólo la cima de su cabeza, sino que caía hasta la mitad de su rostro, asegurada por una pieza dorada propia de un sacerdote. El motivo de ello era, precisamente, cubrir sus ojos bajo sombra segura. No estaba lo que se llamaba “ciego” per se, mas había incurrido en la misma Regna Ferox en un accidente con magia de luz, que había quemado su vista; como resultado la tenía aún en exceso sensible, incapaz de abrir los ojos en siquiera la menor luminosidad ambiental sin que le doliese terriblemente la cabeza entera. La necesidad de explicarse, de excusar aquello ante alguien que sonaba tan ofendida con él lo dejaba varado. Más aún, sin siquiera saber quién lo reclamaba así. Intentó volverse en la dirección en que los tirones lo querían, aunque era difícil definirla.

- Uhm-- ¿q-quién es? ¿Princesa… Corrin? ¿P-Princesa Elise? - Balbuceó entre tanto. Apenas conocía a los demás miembros de la familia real de forma distante, a nivel de saludo y de saber nombres. No pasaría a tener más sentido ese trato si fuera alguna de ellas, pero él no estaba para cuestionar ni mucho menos. En la confusión de momento, ni siquiera razonó que “Poe” era un primer nombre e incluso uno que conocía, por haberse topado ya en una instancia con un Poe Malthus. - ¿Me llamaba a mi? No entiendo… -

Por supuesto, la mucama no dejó las cosas seguir marchando como iban. Apresurándose junto a Verónica, le instó a soltar la capa ajena, amonestándola por lo bajo, con urgencia y nerviosismo, y pidiéndole que se diera cuenta de que trataba con el príncipe Pelleas de Daein. Enseguida le habló también a él, disculpándose con tres inclinaciones por lo que acababa de suceder. - No, está bien, es sólo que no puedo… un momento. - Intercedió el hechicero. Creyendo haber comprendido entre todo en donde se hallaba la joven de voz aguda que le pedía, y confiándose un poco a los cielos siempre grises y oscuros de Krakenburg, alzó sólo un poco su capucha. Entreabriendo los párpados, sus ojos cegados, con las pupilas tan dilatadas que hacían ver ennegrecido todo el iris, buscaron a la persona. A la escasa luz de tarde nohriana, que aún parecía demasiado brillante, distinguió un poco la figura bajita, de cabello claro y frondoso. Incluso mal vista, no creía que fuera Elise. Ni nadie que conociera.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Sorcerer | Priest

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Nosferatu [4]
Báculo de heal [2]
tomo de Worm [1]
Gema Opaca
Escrito Mítico
Tomo de Worm [8]

Support :
Judal [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] OaIUyNL
Virion [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] JEIjc1v
Yuuko [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] JEIjc1v
Aran [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] JEIjc1v

Especialización :
[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Tomo-4[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Staff-1

Experiencia :
[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] B1dswCL

Gold :
350


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Empty Re: [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas]

Mensaje por Veronica el Vie Ago 02, 2019 12:21 pm

Veronica no pudo creerse que el hombre al que agarraba de la capa no se tratase de Poe. Lo primero que pensó fue que la había engañado descaradamente con esa capa que llevaba. La impresión que la joven bruja tuvo del desconocido no mejoró con las palabras que pudo escucharle decir entre balbuceos. Alzó una ceja y arrugó la nariz. –¡Soy Veronica de Emblia! ¿Cómo voy a ser Corrin o Elise? Corrin ni siquiera está aquí –le informó con tono pedante. El nombre de Corrin le provocó una punzada en el pecho. No quería admitirlo, pero echaba de menos pasar tiempo con la princesa como lo habían hecho durante el torneo en Regna Ferox. Sin embargo, Corrin había tenido que partir a Hoshido y ella se había tenido que quedar en Nohr para acompañar a Xander en sus conquistas. Había preguntado ya; quizás le dejarían ir a Hoshido dentro de poco con la princesa Camilla, pero aún no estaban hechos los planes del todo. Mientras, Veronica debía estar sola en todas sus clases, solo acompañada de sus tutores y a veces de Feh, pero incluso su mejor amiga se cansaba de estar siempre enjaulada.

¿Por qué había tenido que recordarle ese señor que Corrin no estaba allí para comer manzanas de caramelo con ella? Le miró con aún más enfado por ello, culpándole con ojos rojos de todas sus desgracias. Poco a poco, una energía oscura y pesada comenzó a emanar de ella. Primero como una simple sensación de inquietud que iba aumentando hacia el miedo absoluto según Veronica se enfaba más.

–¿Qué es lo que no entiendes? Me has hecho confundirme de persona con esa capa que llevas. Pero ya me queda claro que no eres Poe… –habló Veronica por encima de la voz de la mucama, a la que apenas dedicó un gesto torcido antes de apartarse de ambos con un “hmp” de indignación. Tanto balbuceo le ponía de los nervios. Su madre había odiado a las personas que balbuceaban, había dicho que eran débiles de espíritu, y Veronica había crecido con la misma opinión. Ella hablaba alto y claro para que todos supieran lo que pensaba. No pudo contener el malhumor ante las palabras de la criada que la regañaba delante del extraño como si fuera una niña pequeña. ¡No había sido culpa suya! ¡Príncipe, le llamaba! La joven bruja no se lo creía. Si fuera un príncipe habría llegado con su comitiva real y un caballo o algo, y la gente gritaría su nombre como lo hacían con el príncipe Xander. Pero ese desconocido viajaba cual mendigo. Sin ninguna pompa ni circunstancia.

Veronica se giró hacia la mucama, algo envidiosa además por las reverencias que él recibía y que ella no. –A ver, ¿cómo va a ser un príncipe si no tiene tiara? ¡Lo que tiene ahí arriba no cuenta! Lo tienen otros sacerdotes, que les he visto yo. Pero eso no vale como tiara. –Veronica pensaba más en líneas de los adornos reales que había visto en los príncipes y princesas de Nohr. No había conocido a mucha más realeza ni sabía bien el modo en el que se vestían en Daein. Y mientras Veronica lanzaba dardos y más dardos verbales contra el forastero, la criada quiso arrastrarla lejos para evitar un conflicto mayor, pero el aura que la sacerdotisa emanaba se lo impidió. La habilidad atacó a la pobre mujer con salvajismo al reconocerla como un enemigo. La hizo temblar de miedo, pero Veronica ni siquiera se dio cuenta de lo que estaba haciendo. No sabía siquiera que su poder se estaba manifestando de esa manera.

–Y, para tu información –continuó sin descanso–, esconderse la cara no es NAAAADA principesco. –Y podría haber seguido diciendo cosas, pero la identidad del hombre quedó a descubierto. Veronica se quedó con la boca abierta de par en par, los ojos rojizos atónitos. Tras unos instantes de muda observación, salió de su cuerpo un chillido infantil de sorpresa. Señaló a Pelleas con el dedo índice de una mano y exclamó:

–¡YO SÉ QUIÉN ERES! ¡TE VI EN EL TORNEO! –entrecerró los ojos y, con un tono muy acusador, dijo: –Tú venciste al príncipe Xander. –Nunca se olvidaría de aquel combate donde había primado una oscuridad tan densa y feroz que le había puesto la carne de punta. Aunque el resultado no había sido el que ella hubiera favorecido, y después hasta había llorado un poco por preocupación ante el estado del príncipe, había disfrutado como nunca ese enfrentamiento. Y había admirado al sabio arcano capaz de derrotar a un honorable conquistador y príncipe de Nohr. No sabía si debía caerle bien o mal. Esperaría a que hablase y ahí ya decidiría. Por el momento, le retó con la mirada.
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Dark Mage

Cargo :
Sacerdotisa de Anankos

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Tomo de ruina [1]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema Opaca
Arco de bronce [2]
.

Support :
None.

Especialización :
[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Tomo-1

Experiencia :
[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] IN979RC

Gold :
1725


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

[Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas] Empty Re: [Entrenamiento] Possess your demons back. [Priv. Pelleas]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.