Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de conquista] Cuando muera de maldad el amor [Priv. Zeronoir]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de conquista] Cuando muera de maldad el amor [Priv. Zeronoir] Empty [Campaña de conquista] Cuando muera de maldad el amor [Priv. Zeronoir]

Mensaje por Gangrel el Dom Feb 24, 2019 10:49 am

La invasión de Jehanna había empezado. No sabía en qué momento imaginó que era una buena idea, y muchos de sus estrategas no estaban seguros de hacerlo tan precipitadamente, pero Gangrel era mucho más arriesgado que el resto. Jehanna era la gemela de Plegia. Era su deber revivirla y convertirla en un dominio de su país. La unión entre desiertos era un sueño que el monarca tenía desde joven. Y además, eran el único país capacitado para poder atacar esos lugares y conquistarlos, siendo sus soldados los mejores en terrenos de esas características. No iban a ir ahí los ejércitos regulares, precisamente, no. En el ataque solo habían los terribles Tercios del Hálito Negro, la divisón de élite plegiana que se encargaba de conquistar Magvel. Los mejores entre los mejores. Capaces de luchar como una colmena en su máximo frenesí tan rápido como se convertían en solitarios escorpiones. Era imposible que perdieran, teniendo en cuenta que sin una sola baja ya habían entrado en el único territorio de Magvel que no estaba sufriendo todavía ningún tipo de levantamiento. Tomaron una ciudad en horas. Y ya estaban expandiéndose lenta pero inexorablemente hacia el interior de aquel lugar. Miles de magos luchaban desde las dunas. Barcos bloquearon las costas para evitar la huida de los emergidos. Jehanna sería el lugar donde los emergidos de Magvel morirían, y donde el fascismo se impondría al resto de ideologías de ese podrido mundo. Ya había hasta un nombre para el imperio que Gangrel estaba forjando, a parte del oficial, que sería “Gran Plegia”. Ese apodo era “el imperio en el que no se pone el sol”. Y francamente, le gustaba la idea. Serían temidos y respetados por partes iguales.

Pero para hacer eso, debía hacer mucho todavía. Muchos codos de tierra faltaban por conquistar y muchas dificultades estaban teniendo, aunque el ritmo de conquista dejaba boquiabierto a cualquier estratega en todos los frentes abiertos, que eran demasiados. ¿Cómo soportaba el país tal gasto? Bueno. Llevaban décadas ahorrando. Tenían recursos almacenados para tomar esos países y muchos más.

Y ese día, las tropas tendrían el honor de ser capitaneadas por el gran rey de Plegia. Iban a tomar una ciudad cualquiera, que solo le interesaba porque era cercana a una carretera de máxima importancia para llegar a la antigua capital.

Las tropas estaban emocionadas. Se les notaba en el vestuario, cuando se ponían el peto y las mallas, en la armería, afilando ellos mismos sus picas, en la cantina, donde compartían y reían entre todos. Y si la moral era alta, las posibilidades de victoria también. Una panda de emergidos que no sabían a lo que se enfrentaban. Esos eran sus rivales.

El ataque empezó al alba. Quería que acabara antes del mediodía, y por eso él mismo tenía que estar en el frente. Sabía que su figura solía acelerar las cosas. Y siempre para bien. La prueba empírica era la siguiente: con una formación al estilo de los tercios españoles, habían hecho caer la muralla principal de la ciudad en cuestión de una hora, y con un escaso millar de hombres. Y los emergidos estaban cayendo como moscas ante los hierros plegianos.

Gangrel no se lo creía. Todo salía demasiado bien… Hasta a su parecer. Por eso mismo podía permitirse luchar como uno más y no arriesgarse a morir. Ya estaba claro que los emergidos de Jehanna eran débiles en comparación a otros, tan acostumbrados como estaban a matar humanos que no sabían luchar en suelo desértico (cosa en la que los plegianos estaban tan acostumbrados como a respirar).

Pero debía buscar escolta. Quien fuera. El primero de esa panda de alimañas serviría. Vio a un hombre de ropa negra y cabello desordenado y largo. Serviría. Cualquier cosa le servía como escudo.

-¡Tú! -le dijo señalándole, para que no hubieran dudas de a quien hablaba- Ven conmigo, mercenario. Vas a tener el honor de defender al grandioso Gangrel I de Plegia. Hazlo bien y duplicaré la recompensa que se te fuera a dar
Afiliación :
- PLEGIA -

Clase :
Thief

Cargo :
Rey de Plegia

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [3]
Dagas de bronce [2]
Dagas de bronce [2]
Dagas de bronce [2]
.
.

Support :
Vincent [Campaña de conquista] Cuando muera de maldad el amor [Priv. Zeronoir] JEIjc1v

Especialización :
[Campaña de conquista] Cuando muera de maldad el amor [Priv. Zeronoir] Daga-1

Experiencia :
[Campaña de conquista] Cuando muera de maldad el amor [Priv. Zeronoir] Fy4uE7I

Gold :
969


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.