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Robin || ID ||

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Mensaje por Robin el Dom Feb 03, 2019 9:15 pm

Robin
Tactician
Do what you must

Datos
Nombre: Robin

Edad: 26 años.

Clase: Tactician.

Especialización: Magia oscura.

Afiliación: Plegia.

Ocupación: Estratega | Figura Religiosa .

Personalidad
Siendo el recipiente destinado a albelgar al todopoderoso Dragón Caído Grima, debía ser incapaz de sentir piedad, de tener el más mínimo sentimiento por la raza humana o cualquier criatura viviente de los continentes; esa es la mentalidad que le quisieron inculcar. Que estaba destinado a hacer grandes cosas. Separado del resto de las personas, su nivel de empatía no es tan alto, mas racionalizándolo llega a comprenderlas, no a compartir lo que sienten. Se preocupa por sí mismo, pues nunca ha tenido que hacerlo por alguien más. Como heraldo de la destrucción tampoco es que deba relacionarse demasiado. Sería malgastar el tiempo sabiendo que el mundo está destinado a ser aniquilado. Aun así, contra todo pronóstico, es un individuo con el que hablar se te hace fácil, al menos al principio. No es tímido. Sabe que tener aliados es una gran fuente de poder en el mundo, y que socializar garantiza la supervivencia. Los pasatiempos son extras en ese contrato social.

Ávido lector al principio por obligación, luego por puro contento de su afición. La estrategia es su tema primordial de estudio pero tiene un nivel cultural bastante alto en general. Ingenioso, a lo mejor llevando a cabo estrategias que puedan parecer imposibles o de lo más alocadas. El cambio es necesario para el avance, es básico. Aún así también le gusta las novelas, habiéndose tragado numerosas colecciones por la intriga. Lo último a lo mejor prefiere guardárselo para sí mismo, pero si se topa con algún fan que comparta su afición pues la conversación puede durar horas. Es decir, ¿cuántas veces te topas con alguien tan nerd como tú en esta vida? No muchas a decir verdad.

El muchacho no es que tenga un sentido del humor muy desarrollado mas no le desagradan las bromas. Intentará seguirla -si es que la pilla, antes confundiéndose probablemente o buscando el sentido lógico- para luego darte cuenta que sí, no tiene talento como cómico. Es mejor que se atenga a sus funciones como destructor. No le espanta en absoluto la violencia, la sangre. Ha sido criado en un ambiente donde podrías no volver a despertar, en el que Robin era un verdugo. Si le preguntas probablemente te dirá que no, no siente arrepentimiento por sus acciones. Para hacerlo tendría que sentir algo por ese alguien, lo que no hubo desde un principio. Es egoísta, no vamos a negarlo. Si quiere aparentar otra cosa es mismamente por eso, las apariencias. Si le conviene ser un pacifista o un asesino a ojos ajenos, esa es la cuestión. Tampoco es un hombre honorable que no vaya a atacarte por la espalda ni pensar en la traición. Aprendió a priorizarse sobre los demás para asegurar el advenimiento del Gran Dragón, y así lo hará.

Historia del personaje
Siendo Plegia un país grimante, no ha de sorprender que apoyen la llegada del Dragón Caído a la Tierra. Para ello se necesitaba un receptáculo, alguien que asimilara a Grima. Valdar, líder de los grimantes, consiguió que sus propios hijos, un niño y una niña, fueran elegidos para esta tarea. ¿Qué más iba a querer el líder? ¡Sus hijos podrían ser la reencarnación de su dios! Desde pequeños serían criados para ser las mejores herramientas. Supervivencia, conocimiento, magia, espada… Equilibrio, un buen cuerpo y mente. Robin fue inculcado con la idea de que la crueldad era la forma legítima de vivir; el más fuerte sobrevivía, o más bien, el que conseguía que el otro cayera, usando cualquier método a su alcance. La vida no tenía tanto valor salvo por la suya, la del Rey de Plegia y la del Sacerdote Supremo. Eran figuras importantes que no se podían perder y entrenaría para mantenerlas a salvo, a ellos y a sí mismo.

Al ser separado de su hermana Daraen poco después de nacer, fue criado como hijo único. Su increíble potencial en la magia llevó a los sacerdotes a querer cultivar ésta sobre su habilidad con la espada. Magia oscura, ni más ni menos. A veces bajaba a los calabozos, criminales que a lo mejor no eran nada más que ladrones o rebeldes en contra del régimen. ¿Que veía él? Personas. ¿Qué debía ver? Basura de la que deshacerse. Y así fue. Las personas comenzaron a convertirse en desechos que Robin debía eliminar. Si no era alguien relevante lo seguiría siendo, una piedra en el camino. A nadie le importaba una piedra en el camino. Valdar siempre lo decía, y estaba orgulloso de su avance. Le gustaba hacer las cosas bien, ser alabado por su superior. Sentía que iba por el buen camino.

En su búsqueda de conocimiento leyó sobre otros países, sus paisajes, sus costumbres. Para un grimante, otros cultos no eran sino una blasfemia, o delirios en los que la gente encontraba consuelo. No aceptaban la realidad, la calamidad ni la muerte. El albino veía lomas verdes, montañas, árboles, hermosos jardines, fiestas, rodeado él por un inmenso desierto y la guerra. Mas era su destino, ¿no? Traer el caos al mundo y reducirlo a cenizas como Grima, para destruirlo todo. Se percató de que dejaría de existir Robin como tal, mas eso no debería serle relevante. Lo que lo llamaba en ese instante era un nuevo mundo… Y no era Plegia.

Fue a los 13 años que tuvo que repeler a unos invasores. No fue una tarea complicada, sino más bien una en la que ensuciarse las manos, pringosa, quizás la mejor simulación de guerra que pudo tener. Recuerda que pocos días después quiso discutir sobre la idea de salir del país, ver otros lugares, experimentar. Mas Valdar veía estas ideas como un capricho, un desvarío de su hijo. ¡Eran herramientas de Plegia y harían lo que se les asignase! Viajar no estaba entre sus propósitos. Robin no había pedido nada en todos esos años. Que se le fuera negado fue probablemente su primer berrinche mas no hizo ningún escándalo. Al contrario, empezó a pensar. Intensamente. Una forma de poder escapar de esos muros que lo aprisionaban. ¿Así se sentiría el Gran Dragón?

Pasaba el tiempo y su entrenamiento continuaba al igual que su exploración minuciosa del castillo. Aquellas imágenes continuaban en su cabeza, pero el tiempo pasaba y su objetivo poco a poco era nada más que un espejismo en el desierto. Fue a los 20 años que se llevó una sorpresa, enorme e increíble. Estaba mirando a su versión femenina. Lo más lógico era pensar que eran… hermanos. Ella también tenía la marca de Grima, pelo blanco… facciones parecidas. Sin embargo, veían de forma muy diferentes las cosas y Robin se adaptó a ella. Para Daraen todo aquello era una tortura, un suplicio al que no se quería enfrentar. Odiaba arrebatar vidas, fingir ser lo que no era. Robin… asentía. “Sí, ¿verdad? Te comprendo”. Quiso empatizar con ella para que no lo viera como un enemigo, a pesar de que ni él sentía nada cuando asesinaba a alguien, ni le importaba ser manejado pues, ¿qué más quería? Era su destino.

Quiso ser el hermano que Daraen necesitaba, aunque más que hermano, ella tan solo quería a alguien la escuchara, la comprendiera y tuviera una mentalidad parecida. No importaba si era él u otra persona. Le quitó más de una semana de sueño eso sí. Lo único en lo que fue completamente sincero fue probablemente en su deseo de ver mundo, o por lo menos algo diferente a un desierto. Pasaron los años, y continuaba sus intentos, sus peticiones por lo menos de salir del país a alguna misión, lo que fuera. Era funesto, en vano, para nada. Fue entonces que a sus 25 años lo consiguió. Pasar a los guardias, la seguridad, las calles, el muro. Todo. Dejó a su hermana atrás, confiando en que se las arreglaría. ¿Egoísta? Sí. ¿Se sentía culpable? Si Daraen era Grima, podría soportarlo. Era una buena excusa para olvidarlo, pero siempre quedaría esa deuda pendiente.

Ha vagado un año por los continentes, viendo cosas que antes solo era papel y tinta. Evitando a los emergidos, deshaciéndose de los bandidos que intentaban asaltarle. ¡La nieve! Qué cosa más curiosa. Hizo amistad con algunos laguces también, visitó la imprenta de Sindhu. Muchísimos sitios ha visitado.

Así pues Robin continúa su camino, aunque sus responsabilidades conforme a Plegia lo atan a su país. Le falta la determinación para poner fin a su viaje.

Extras
-Habiendo viajado por un año completamente solo, ha refinado ligeramente sus habilidades para cocinar mas siguen necesitando mejora.
-Posee la marca de Grima en la mano derecha.
-Mide 1’77 m.
-Le encanta el pan y la carne.
-Tiene cierto complejo hacia los sanadores. ¿Son un obstáculo?

Prueba de rol
—Si conseguís rodearlos, nada más os falta avanzar y atravesarlos con las lanzas. No os darán más problemas. El corte de suministros ha sido un duro golpe también—el joven albino, con trece años en ese momento, movía su dedo por el mapa, viendo a qué clase de enemigos se enfrentaban—Al atraer al enemigo a esta parte del terreno, con magia haréis que caigan. Los arqueros tendrán un trabajo mucho más fácil a partir de aquí. Ni siquiera tienen caballería, y su moralidad está baja después de acabar con uno de sus generales. Solo quedan dos. Si alguno de los asesinos puede acercarse nos ahorra unidades—organizaba parte por parte, intentando no dejar cabos sueltos que llegaran a ser un problema después. Sería problemático, teniendo en cuenta que eso era una especie de prueba para él también. Notaba los ojos de ese hombre en su nuca, penetrantes, espectantes. Robin lo comparaba a un pájaro con garras demasiado afiladas. Quería su aprobación y conseguirlo… Sí, conseguirlo.

Se alejó del mapa, sentándose en una silla. Por la información que poseía y los hechos, había otro grupo encargándose del oeste. Hizo amago de preguntas, mas todas acababan en eso, un intento. Sencillamente no debía saber lo que hacía el resto, solo su escuadrón.

Sin embargo hubo cierto improvisto. Escuchaba el aleteo demasiado cerca. Tanto que cuando se asomó el guardia por la entrada de su tienda de campaña, la lanza atravesó el techo de la tienda, rompiendo tanto la mesa como el mapa. Todos se alejaron del punto. El chico no le daría tiempo a mover esa lanza más.

Le aplicó la magia ruina con rapidez, debilitándola lo suficiente como para que uno de los soldados la derribara del pegaso. El pegaso fue abatido por las espadas, los gritos de la muchacha llenando la tienda de drama.

—Se suponía que no había caballería. ¿De dónde vienes?—preguntó Robin todavía ligeramente desconcertado por la tensa situación, recibiendo a cambio otra mirada aún más desconcertada que la suya. La jinete murmuraba preguntas: “¿Qué hace un niño aquí? ¿Por qué habéis hecho ésto?” aunque luego pasó a exclamar lo cobardes y deshonrosos que eran—¡No te he preguntado eso! ¡Que de dónde vienes!—uno de los soldados la zarandeó para obtener respuesta, llegó incluso a pegarle. Lo único que obtendrían de respuesta sería una mirada desafiante.

—No nos sirve—pronunció tajante Valdar. El chiquillo, decepcionado, sacudió sus manos. No era nada personal, mas se podría interpretar como una venganza. Por intentar asesinarlos. Una masa oscura tragó a la jinete pegaso. Gritó, no por piedad, sino para dejar escapar el dolor. Y así, la actividad de la tienda volvió a la normalidad.

El soldado que iba a entrar finalmente les comunicó que había aparecido un grupo de pegasos en el oeste, lo que resolvía el misterio de la joven y le añadía más complicaciones a la batalla. Se dispondrían las unidades wyvern para su inmediato uso.

Se giró entonces velozmente al Sacerdote Supremo, con una pequeña esperanza, aprovechando la pequeña pausa.

—Luego de que esta batalla haya acabado, ¿podríamos hablar Lord Valdar? Querría consultarle algo—el corazón del pequeño comenzó a latir con un poco más de fuerza ante el suspense. El mago oscuro, asintiendo, le dio una gran alegría, quizás solo para un mejor desempeño, o dispuesto realmente a escucharle.

Si le demostraba lo capaz que era, podría irse, aunque fuera acompañado. Podría ver lo que estaba más allá del desierto.
Afiliación :
- PLEGIA -

Clase :
Tactician

Cargo :
Estratega | Figura religiosa

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Tomo de Ruina [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :
Robin || ID || Tomo-1

Experiencia :
Robin || ID || YvwSTdF

Gold :
320


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Robin || ID || Empty Re: Robin || ID ||

Mensaje por Eliwood el Vie Feb 22, 2019 6:04 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenido!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
.
.

Support :
Marth Robin || ID || Iwzg0SR
Lyndis Robin || ID || JEIjc1v
Nils Robin || ID || JEIjc1v

Especialización :
Robin || ID || Espada%202

Experiencia :
Robin || ID || Iu4Yxy1

Gold :
873


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