Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID Empty Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID

Mensaje por Lucina el Dom Oct 21, 2018 7:06 pm

Lucina
Lord
I lost to you once, monster. I shall not lose again! Die now, that our future can live!

Datos
Nombre: Lucina

Edad: 16 años

Clase: Lord

Especialización: Espada

Afiliación: Ylisse

Ocupación: Princesa de Ylisse, miembro de los Custodios.

Personalidad
Una cortina siempre estoica y firme es lo primero que verás en ella, pero, ¿qué podría ser lo que más describe a Lucina? Justicia y seguridad. Esta muchacha siempre velará por la seguridad de su gente y que todo se haga de manera justa. Sus camaradas y familia son lo más esencial para ella, mostrándose fieramente protectora con ellos de tal manera que daría su vida con tal de tenerlos a salvo y sabe que ellos harían lo mismo por ella. Admira a Chrom como alguien a quien imitar, ansía poder crecer y madurar para ser lo suficientemente digna de ser llamada su hija.

Es lo suficientemente paciente como para tratar con su tía Lissa cuando tiene rabietas, es lo suficientemente madura como para aconsejar a Chrom cuando lo necesita y es lo suficientemente independiente como para evitar darle problemas a su tía Emmeryn y solucionarlos ella misma. No es orgullosa, sabe que aún tiene que mejorar en diversos aspectos y eso siempre le da el ánimo suficiente de continuar aprendiendo aunque sus conocimientos ya estén lo suficientemente avanzados para alguien de su edad. No le gusta quedarse en la retaguardia como harían el resto de princesas y miembros de la nobleza, prefiere sujetar ella misma la espada y combatir hombro con hombro con cada soldado, conocer sus nombres, sus orígenes y compartir un lazo, dándoles estabilidad cuando es necesario.

Sin embargo, debido a su forma de ser, le cuesta mostrar emociones fuera de la calma y la seriedad, avergonzándose por cosas tan propias de una niña como llorar y gritar. Lo que sí le pasa es que, cuando ya no puede más, colapsa en forma de ataques de pánico en los que siempre llora y grita a escondidas, intentando que ni su padre ni sus tías sepan que sufre de aquello. Su mayor inseguridad siempre ha sido que dejen de tratarla como una igual y piensen que es la niña que hace mucho dejó de ser.

Apasionada por la lectura, lee cada texto que cae en sus manos, prefiriendo leerlos antes de criticarlos y para así tener una forma de argumentación medianamente decente para opinar de algún tema en específico. No se preocupa por su bienestar la mayor parte del tiempo por preocuparse más del resto, pecando de altruista excesivamente y lastimándose seguido en el proceso. Su peor costumbre podría decirse que es guardarse las cosas bajo capas y capas de seguridad y distrayéndose en otras cosas hasta que termina por explotar.

Historia del personaje
Su origen es poco elegante considerando que fue producto de una noche de borrachera de su padre con una doncella que ni conocía su nombre, mas, lo que Lucina sí sabe es que, después de que se enterase, prefirieron casarse a la brevedad para que así ninguna de las dos sufriera el estigma social que conllevaba tener un hijo fuera de la sagrada unión, pero, una complicación en el embarazo antes de la boda y el parto hicieron que se quedara huérfana de madre y su único familiar directo vivo se hiciera cargo de ella.

Lucina fue criada como una princesa más, teniendo cada detalle de su educación finamente controlado. Letras, geografía, economía, filosofía, historia, política, su enseñanza se había enfocado en un inicio a criar a una señorita digna de quien se casara con ella, pero, no deseaba esa vida. Sus conocimientos crecían y, pese a que siempre tuvo la atención de su padre y sus tías, su mirada se oscurecía cuando veía a los reclutas y soldados entrenar en el patio cerca de los barracones con espadas. A escondidas y cada vez que estaba a solas, practicaba en su habitación con un palo el cómo dar estocadas, bloquear ataques y contra atacar, descubriéndola su institutriz un buen tiempo después cuando terminó por romper el juego de té que uno de los sirvientes le había llevado. Fue regañada bajo el pretexto de que una señorita no debería meterse en cosas de hombres y dejase de jugar.

Sin embargo, fue lo suficientemente firme como para mantener su punto y convencer de que no habría problema si entrenaba junto al resto de los varones, mayormente bajo la tutela de su padre y de Frederick. Sangre, sudor y lágrimas, ése podría ser el resumen de lo que fue su entrenamiento de manera más formal, pero, fue una valiosa lección al haberles pedido a todos que la tratasen como un igual y obviasen su título aunque fuese solamente en las prácticas. Nunca se refugió en su lugar como princesa, si no que optaba en dejarlo a un lado junto al de doncella y ser uno más en la línea de batalla, ganándose su lugar dentro de los Custodios que comandaba su padre sin que nadie dudase de su posición.

A sus dieciséis años y apenas supo por parte de las criadas que su padre se marchaba a combatir a los Emergidos del reino, Lucina tomó su espada y se limitó a seguirle en la marcha y pelear hombro con hombro con él. No estaría su tía Emmeryn para vigilar, aconsejar y proteger a sus dos hermanos menores, pero, Lucina siempre estaría. Eternamente estaría al lado de ellos, espada en ristre y la calma encarnada en sus ojos azules.

Extras
-Su marca está ubicada en el centro de su ojo izquierdo. Muchas veces tiene que señalarla para que se den cuenta de que está ahí al pasar desapercibida la mayor parte de las veces.

-A diferencia de su padre, es zurda, pero, sabe usar la espada perfectamente con ambas manos, algunos confunden ésto y piensan que es ambidiestra. Fuera de la espada, sabe usar bien el arco, la lanza -se le da un poco mal-, el martillo -culpa de Frederick- y tiene bastante idea sobre las maneras de una estratega en el ámbito militar, quizá un poquito mejor que su padre. También conoce un poco del cómo defenderse sin armas, pero, sigue dependiendo de algo con filo.

-La primera y única vez que intentó montar en pegaso, hubo tal revuelo que su montura la dejó caer y terminó enterrándose una piedra muy puntiaguda en el costado derecho, resultando en una cicatriz bastante fea. Se llevó un buen regaño tanto de Chrom como de sus tías Lissa y Emmeryn e incluso de Frederick y prometió no volver a hacerlo. Desde ahí le tiene respeto a cualquier criatura de vuele.

-No sabe controlar su fuerza. Considerando que mide un metro setenta y su cuerpo es casi puro músculo ejercitado una y otra vez -sobre todo la espalda, los hombros y los brazos-, tiene la suficiente fuerza como para pelear mano a mano con un hombre adulto -no gana siempre, pero, se defiende bien-, pero, cada vez que entrena con Chrom, destruyen algo. Incluso en solitario, es la pesadilla de los muñecos de entrenamiento.

-Cuando su padre no está, es Frederick el que la guía en sus entrenamientos. Le encantaría que le enseñasen a usar el hacha, pero, sabe que será imposible convencer al resto para que le enseñen.

-Le cuesta concentrarse. Por alguna razón, producto de eso, le es muy difícil mantenerse quieta y sin hacer nada en un mismo lugar excepto si tiene algún libro entre las manos; prefiere pasear por los alrededores del lugar en el que esté o entrenar hasta caer dormida. Sí, podría decirse que tiene Trastorno Hiperactivo por Déficit Atencional.

-Aprendió a no ser quisquillosa con la comida a tal punto que podría ser capaz de comer un pescado o un trozo de carne crudo de ser un caso extremo por muy asqueroso que sea para el resto.

-No se le nota, pero, tiene un sentido para la moda de escándalo en el buen sentido. Sabe qué ponerse y muchas veces termina arreglando a su familia y amigos cercanos para las ceremonias más ostentosas y, muchas veces, le gustaría poder usar un vestido o una armadura menos pesada, pero, sabe que eso solamente sería un problema a la hora de combatir así que se aguanta.

-Sus maneras para expresarse varían levemente dependiendo de lo que esté vistiendo de manera inconsciente. Si está usando vestido, se comportará más femenina, más grácil, más como una dama. Si está usando su armadura, se vuelve alguien más tirando a masculino, más rígido y más como un soldado. No tiene problemas con su género, simplemente lo hace sin darse cuenta.

-Si bien no conoce su tolerancia real al alcohol, sí es capaz de beberlo en ocasiones especiales o cuando sabe que hay una comida abundante. Casi siempre es vino especiado caliente, el sabor del agua normal no le termina de agradar.

-Tiene complejo con su nariz. Está levemente torcida por todas las veces que se la rompió entrenando y golpeándose por error. Intenta no ponerle mucha atención, pero, le es inevitable cuando todos pueden ver su rostro.

-Le tiene miedo a los insectos, pero, no es de las que se paralizan, si no que termina empuñando su espada e intenta eliminar al factor que le está causando intranquilidad.

Prueba de rol
Por momentos, incluso Lucina olvidaba de que seguía siendo un ser humano que podía colapsar en cualquier momento. La primera vez que tuvo un ataque de pánico fue a los doce y porque no podía entender lo que decía un libro de filosofía debido al sobre esfuerzo que había colocado en su cuerpo las últimas semanas con los entrenamientos para ponerse en forma lo suficiente como para no arrastrar la espada sin filo que debería aprender a maniobrar como si fuese una extensión de sí misma. Aquel día, se la pasó hecha un ovillo en la cama y simplemente lloró con la cara pegada a la pila de almohadones que siempre usaba sobre ésta, temblando y sollozando hasta quedarse en el limbo entre la inconsciencia y el sueño, siendo que la despertó una de las criadas para que bajase a cenar y se limitó a actuar como si nada hubiese pasado, pidiéndole con la vista que no le dijese a nadie ni una palabra para no aumentar la lista de preocupaciones.

La segunda vez en que colapsó, tenía aproximadamente catorce años, estaba su prima Ophelia en la misma habitación y habían empezado a discutir sobre algo que ya no recordaba y que, seguramente, no tendría sentido alguno ahora. Ahí fue la primera vez en que Lucina se tensó de tal manera en que incluso le dolía respirar, como si alguien estuviese rodeando su cuello con las manos tras ella, asfixiándola sin piedad alguna y solamente podía ver el rostro asustado de la hechicera oscura con los ojos abnegados en lágrimas. También fue la primera vez en que ambas supieron un rasgo de la otra que nunca mostraban al resto de las personas a su alrededor: Lucina como alguien que, cuando se rompe, estalla en fragmentos y Ophelia que podía ser un ancla en plena desesperación. Fue también la primera vez en que pudo ponerle nombre a lo que le pasaba, siendo que su prima había buscado toda la información posible usando su labia de oro y le mandó una extensa carta donde ponía todos sus descubrimientos sin pelos en la lengua. Esa noche, la memorizó y luego la lanzó al fuego de la chimenea, removiendo de vez en cuando las cenizas para que nadie supiera siquiera de la existencia de aquel envío.

Y ahora, a sus dieciséis años, estaba casi segura de no tener uno pese al nerviosismo que la había asaltado desde la noche anterior, no pudiendo cerrar los ojos para descansar. Esa mañana había pedido café cargado para no terminar durmiéndose en plena prueba para cumplir una de sus metas y el avance de una de ellas. Le daba igual que Chrom, su progenitor, la protegiese cada vez que pudiera de cualquier peligro, quería demostrarle que podía cuidarse de sí misma y que podía confiarle su espalda con toda la confianza del mundo. Un voto de fe, es todo lo que pedía. Cuando ingresó a la arena, por el rabillo del ojo, vio a su padre y a su tía Lissa, de pie a una distancia medianamente prudente de la zona que usarían para su prueba, siendo que su nerviosismo y ansiedad volvieron a hacerse presentes. —"Tranquila. Saldrá bien, todo saldrá bien"—. Respiró hondo con los ojos cerrados y, cuando soltó todo el aire, abrió los ojos y desenvainó su espada. Una prueba era una prueba y los candidatos podían dar todo sin temor considerando que ya habían algunos sanadores presentes, preparados incluso para las peores heridas.

No había tiempo para dudar, debía simplemente lanzarse con todo lo que tuviera a mano, incluso si su contrincante lucía más fuerte que ella. Sin embargo, más fuerte no significaba que fuese más veloz que ella. Espadas en ristre y, apenas se dio la señal para comenzar, Lucina cargó hacia adelante, rompiendo la guardia del contrario únicamente con un golpe en arco en los sectores precisos, ensayado una y otra vez bajo la tutela espartana de Frederick, para que no pudiese bloquear los cortes que iban dirigidos al pecho, brazos y piernas, mostrando velocidad y técnica junto a una decente eficiencia. Cuando su oponente volvió a balancearse, empezó una verdadera tormenta de golpes y estoques, buscando golpear y esquivar todo lo posible, queriendo cansar al otro al no darle descanso alguno.

Lucina fue la primera en perder la concentración, recibiendo un feo golpe en el maltratado tabique de su nariz con el pomo de la espada contraria, fracturándosela por segunda vez en su vida y obligándola a retroceder un par de pasos antes de arremeter pese al cansancio. La fémina trastabilló antes de limpiarse un poco y volver al ataque, chocando espadas en un estruendo que se podía escuchar en todos los rincones del castillo, sacando chispas y regresando a una danza mortal nuevamente. Ella no caería, no lo haría. Por Naga, no lo permitiría. En plena desesperación, se metió dentro de la guardia de su oponente, golpeándole el estómago con el pomo de su espada y, apenas lo tuvo al alcance más o menos desbalanceado, le dio un puñetazo con toda la fuerza que podía acumular en su puño izquierdo y una patada tras las rodillas, obligándole a caer de espaldas.

La gloria había sido conseguida al apuntarle hacia el cuello tanto con la espada propia en la diestra como con la del contrario en la zurda y un pie en el pecho herido del varón, marcándose como triunfadora incluso si tenía la mitad del rostro lleno de sangre y el dolor era tan punzante que lo sentía incluso en los ojos. Le ofreció una mano a su contrincante y lo ayudó a ponerse de pie y su tía Lissa corrió a verle la cara y otra herida algo profunda en un brazo que no se había dado cuenta mientras hablaba a toda velocidad, felicitándole y llenándole de halagos, miró de reojo a la cara preocupada de Chrom, sonriendo levemente para que cambiase su expresión antes de volver la vista y componerse la nariz de un movimiento rápido con un crujido viscoso, escupiendo a un lado algo de sangre. Se quedó quieta durante todo el proceso de curación con el parloteo de su tía menor sobre el cortísimo combate, respiró tranquila. Sus preocupaciones fueron la nada como siempre le decía Ophelia por medio de sus cartas.

Según la hechicera, era la guerrera imbatible, la valquiria terrenal. Podía darse el lujo de ser alguien impresionante y lo mejor es que había llegado a donde estaba ahora con el sudor de su frente y así continuaría.
Afiliación :
- YLISSE -

Clase :
Lord

Cargo :
Princesa de Ylisse

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Espada de bronce [2]
Espada de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :
Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID Espada%201

Experiencia :
Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID Jm5byz1

Gold :
847


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID Empty Re: Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID

Mensaje por Eliwood el Miér Oct 24, 2018 1:52 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenida!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
.
.

Support :
Marth Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID Iwzg0SR
Lyndis Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID JEIjc1v
Nils Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID JEIjc1v

Especialización :
Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID Espada%202

Experiencia :
Unbowed. Unbent. Unbroken || Lucina's ID Iu4Yxy1

Gold :
870


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.