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|| Isamu Inari ID ||

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|| Isamu Inari ID ||

Mensaje por Isamu el Dom Oct 07, 2018 11:07 pm

Isamu
Kitsune
"El poder y la libertad no van de la mano... Atarse a sí mismo con cadenas invisibles no hará que tu vida sea mejor."

Datos
Nombre: Isamu

Edad: 108 / Aparenta 26

Clase: Kitsune

Especialización: Beaststone

Afiliación: Sindhu

Ocupación: Líder de los Kitsunes refugiados en Sindhu / Comerciante

Personalidad

La primera palabra que se te vendría a la cabeza tras intercambiar un par de frases con Isamu sería despreocupado. Despreocupado al nivel de incluso parecer pasota directamente en algunos aspectos. De carácter travieso, pícaro y animado, no se puede decir que te puedas aburrir estando en presencia de él, pues hasta dar un simple paseo se puede volver una vorágine de trastadas y tonterías. Pero eso no lo hace alguien inconsciente o tonto, para nada. Representando bien a su raza, Isamu es un zorro, astuto y perceptivo, pero que quiera demostrarlo es otro tema aparte.

Sabe manejar las palabras, ya sea para jugar con ellas y provocar risas como para enredar a las personas en su juego. Inquieto mentalmente, le gustan los retos y ver de qué son capaces las personas, incluso a veces queriendo ponerlas a prueba para ver cómo reaccionan y poder analizarlas atentamente mientras sonríe como un buen chico que no es. Y aun teniendo esos gustos un poco retorcidos, no se puede decir que sea una mala persona realmente, si no todo lo contrario.

Tras una serie de sucesos, su filosofía de vida cambió bruscamente y ahora se rige por el vivir y no arrepentirse de nada por no haberlo hecho. La vida, por muy larga o corta que sea, no tiene que ser esclavizada por nada ni nadie, y debería ser libre la persona de hacer lo que quiera y desee para satisfacer tanto su cuerpo como su alma. Y él está dispuesto a ayudar a quien crea que lo merece a que decida apreciar su tiempo.

Tozudo como él solo, si se propone algo lo cumple, sin importar las consecuencias, mostrando así una fuerte determinación y fuerza de voluntad que, en primera instancia, no parece tener. Pero muchas cosas oculta este misterioso y travieso kitsune, y no es alguien dado a abrirse de primeras, no. Necesita sentir una conexión con alguien para poder ir soltando poco a poco información de sí mismo, aun cuando es capaz de expresar claro y directo sus sentimientos en el momento. En ese sentido no es alguien que oculte sus emociones, y no le molesta tampoco mostrarlas e incluso decirlas en voz alta. Pero la sensación de sentirse débil o expuesto es otro tema aparte.

Aunque no le agrade mucho la soledad, cuando necesita reflexionar suele perderse durante un tiempo hasta que aquello que pueda carcomerle la cabeza de disuelva, siendo en ese sentido responsable de sus asuntos y queriendo encargarse de ellos por su cuenta. Aunque eso no le hace un solitario, si necesita ayuda la pedirá, pero solo si está completamente seguro de que el problema que tenga no puede resolverlo primero él solo. Además, es alguien agradecido y humilde: Si en algún momento hacen algo por él conservará ese favor en su cabeza hasta el momento en que pueda devolverlo, y también intentará retribuirlo con algo más como muestra de agradecimiento. Fiel a sus promesas, que a veces bromee y se haga el ignorante no hace que cumpla lo que ha prometido, y por culpa de su tozudez también dará igual lo que le pueda costar, sí o sí cumplirá su palabra. Claro... Si es que en verdad lo ha prometido, que ese es otro tema.

Buen mentiroso, no suele darle mucho uso a esa habilidad suya, pero en caso de hacerlo tiene sangre fría para no alterarse ante la presión ni tampoco ser intimidado. Pero en verdad es bastante pasional e incluso en algunos casos visceral y rencoroso. No olvida, incluso pudiendo volverse cruel en sus acciones contra una persona que haya podido hacerle algún mal a él o a alguien preciado.

Historia del personaje

Isamu Inari nació una noche de cielo completamente despejado y con una luna llena que permitía ver todo como si fuera de día. Así, el kitsune de cabellos de luna llegó al mundo con buena salud y, fue un parto sin problemas de ningún tipo. Era una alegría, pues encima era varón, por lo que la estirpe de los Inari seguiría vigente y un nuevo líder sería criado para ello. ¡Era motivo para festejar! Y así fue. Una infancia calmada aunque severa fue imponiendo cierto tipo de actitud en el pequeño Isamu, pues tenía mucho que aprender y también mucho que practicar para poder ser un correcto líder a ojos de su padre. Desde el modo de comportarse hasta los estudios pertinentes . Y aun así, no se pudo decir que fue una mala infancia, pues estuvo llena de amor por parte de ambos padres e incluso por toda la tribu, pues todo el mundo conocían al travieso Isamu.

Pero claro, esa actitud traviesa fue cambiando a base de insistencia de su padre hasta que, en cierto momento, la madre del albino kitsune desapareció cuando era un adolescente contenido por todos aquellos valores impuestos desde la niñez. No entendían dónde podría haber ido... Ni qué podría haber pasado con ella. Y con eso, los cuchicheos referentes a asesinatos y raptos por los humanos que traficaban con ellos fueron haciéndose cada vez más comunes cuantos más días pasaban. Y semanas... Llegó el año,y aún no había signos de vida de su madre. Y eso, en la familia Inari fue un duro golpe, pues la irritación y angustia de ambos varones, tanto el padre como hijo, hizo que comenzaran a tener los primeros roces. Roces que en alguna ocasión llegaron a ser golpes de lo severa que era la disputa.

Isamu no comprendía porqué su padre no dejaba que una patrulla fuera a buscarla fuera, aunque fuera cerca de donde estaban ellos escondidos. ¡No estaba pidiendo ninguna locura! Sólo quería hacer algo, no quedarse parado mientras su cabeza seguía siendo taladrada por más valores, protocolos, técnicas y demás cosas que, en ese momento, le parecían inútiles. Ninguna de ellas le estaba ayudando a encontrar a su madre... ¿Para qué tanta mierda?

Comenzó a escaquearse de la mansión, pasando incluso días por las calles del poblado simplemente divirtiéndose con las gentes de allí, comprendiendo así lo que era la vida más humilde y sencilla. Incluso se ponía a ayudar a los granjeros y a los artesanos en sus tareas, interesado y animado para sorpresa de toda la tribu, pues nunca habían visto que un sucesor de la estirpe Inari se comportara de aquella manera tan abierta y despreocupada. Eso era hasta que un guardia le prendía y lo devolvía como podía a la mansión donde, su padre, se encargaba de reprenderle su actitud, cada vez más hastiado. Y era correspondido ese sentimiento, pues Isamu seguía sintiéndose frustrado, angustiado... No aparecía... ¿Cuántos años habían pasado ya? Nunca la olvidó, siempre la tuvo presente.

Hasta que un día, los guardias alertaron de que una kitsune desfallecida había sido hallada en terreno de los Inari. Y no era otra que la madre de Isamu. Tardó varios días en recuperar la consciencia, y cuando estuvo recuperada, les contó la experiencia que había sufrido fuera. Efectivamente, los rumores no habían sido falsos: los humanos la habían capturado para poder venderla, y resultó que el humano noble que la adquirió no quiso solo su piel como mucho humanos ansiaban tener. No, la quería a ella viva, como su esclava. Para la pobre kitsune, aquello fue un calvario, y en su apariencia se podía ver que esa experiencia le había chupado la vida. Estaba esquelética, con los ojos bañados en una turbia desesperación que, no desapareció hasta el día de su muerte, la cual fue pocos años después. Pero al menos no tuvo que presenciar la desgracia que aconteció después...

La llegada de los emergidos a las tierras del clan Inari fue algo inesperado, repentino. Al punto de que comenzaron a replantearse cómo era posible que hubieran llegado hasta aquellos lares retirados pasando por encima de los humanos. ¿Qué iba a ser de Hoshido entonces? Las batallas iban a peor, cada vez había menos gente que pudiera defenderse y no caer, si bien no muerto, al menos demasiado herido para seguir luchando. Y las fuerzas mermaban... La esperanza mermaban... Ya no podían quedarse allí. Eso Isamu bien lo sabía.

Pero su padre rechazó la propuesta de su hijo, convencido de que podrían pasar ese problema. Daba igual las veces que el albino kitsune intentara convencerle de que era imposible seguir intentando defender ese terreno de aquella forma. Era mejor abandonarlo, buscar ayuda, refugio y, en todo caso, volver a retomarlo en su momento. ¿Tantas muertes merecían la pena por el orgullo de un viejo zorro?

La liberación, por cruel que pareciera, fue gracias a la muerte del padre de Isamu. Y con ello, el responsable directo aunque no legal de la tribu era él. Y la decisión estaba clara ante sus ojos rojos como la sangre derramada: debían irse de allí. De nada valía defender una tierra si quedaba sin nadie que pudiera disfrutarla... Con casi más de la mitad de la tribu abandonada por su fallecimiento en las tierras del clan Inari, fue que Isamu partió con aquello que pudiera ser útil y con los supervivientes de aquello, los cuales la gran mayoría eran niños, ancianos y alguna embarazada que, para suerte o desgracia, aun podrían permitirse el lujo de poder dar a luz a un niño lejos de aquel caos de guerra.

Pero salir al exterior, a la realidad, tampoco fue fácil... ¿Dónde conseguir la información? ¿Cómo lograr alcanzar algún lugar donde pudieran acogerlos? ¿Acaso existía algún lugar? A duras penas pudieron defenderse tanto de ataques de aquellas bestias grisáceas como de los propios humanos que, desesperados o manchados por la avaricia de conseguir dinero por el tráfico de laguz, intentaron asaltarlos. Isamu nunca creyó que necesitaría luchar tanto en su vida, y estaba seguro que muchos de sus antecesores no necesitaron hacer una barbarie como la que estaba haciendo él... Estaba agotado. Tanto física como mentalmente estaba agotado, lleno de magulladuras de los golpes que había recibido cuando descubrían que era un laguz en su búsqueda de información al colarse en tabernas y sitios similares. Daba gracias por estar aún vivo... Pero era demasiado. Y aun así, seguía adelante, porque sabía que era su responsabilidad... Y porque, no podía abandonar a aquella gente que prácticamente era su familia.

Así, fue como logró encontrar rumores que decían de un reino en el oeste en el que estaba aceptando refugiados por los ataques de los emergidos y, más importante, eran aceptados los laguz. Con eso, para Isamu, era suficiente para intentarlo, no tenía mucho que perder, solo alguna de las valiosas posesiones que había llevado consigo para poder hacer trueques. De nada le valía conservar tesoros en ese momento... Lo daría todo de poder llevar sanos y salvos a todos a algún lugar donde no tuvieran que preocuparse de que cada día podían ser asesinados o apresados para venderlos.

Así, con cuidado para no ser pillado, fue como logró mandar un mensajero hasta aquel misterioso reino llamado Sindhu para pedir en la misiva que acogiera a su tribu en su reino y, en un escueto resumen, dictar las precarias situaciones que estaban pasando por la doble amenaza que tenían tras sus espaldas.

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Actualmente toda la tribu del clan Inari está instalada en Sindhu como refugiados de guerra, y cada uno de ellos ha logrado a su manera hacerse un hueco en la ciudad para seguir con sus vidas. En cuanto a Isamu... Bien, él sigue intentando, también, vivir su vida de la manera que mejor cree él y siguiendo sus normas y valores, no aquellos escogidos por el resto. Tiene un favor muy grande que devolver... Y tiene tiempo y posibilidad de hacerlo. Mientras tanto, vivirá.

Extras

- A pesar de su carácter, es realmente amigable con los niños, jugando y trasteando con ellos sin problema.

- La curiosidad a veces hace que se meta en líos, pero aunque parezca mentira intenta que esos líos no pasen a más para que no influyan a su tribu.

- Le encanta el tofu, ingrediente tradicional de Hoshido, y más si es frito.

- No tolera muy bien el picante, pero se va haciendo a él.

- En contraposición al picante, tolera muy bien el alcohol y gusta de este tipo de bebidas.

- Mide 1,88.

- Lleva un tatuaje en su espalda que representa la insignia de su tribu y le 'marca' como sucesor del cargo de líder de la misma.

- Con respecto a ese tatuaje, tiene un sentimiento agridulce con él, pues significa momentos y responsabilidades de las que, aunque quiera huir, sabe que no puede simplemente dejarlas de lado.

- El pelo largo comenzó a dejárselo para que el tatuaje no se viera, pero después simplemente le gustó y lo dejó así por estética. 

- Le encanta trastear con manualidades y cosas que le mantengan distraído. Por eso mismo ha abierto un pequeño puesto en el mercado de la capital de Sindhu, y espera algún día con cierta avaricia personal hacer uno grande en el Valle de los Diamantes.

- Actualmente, estando refugiados en Sindhu, sigue siendo el responsable de la tribu de kitsunes por mucho que pueda refunfuñar y quejarse.

- Sindhu para él sigue siendo una tierra extraña, pero interesante de conocer. Aun así, echa de menos algunas cosas de su tierra natal, como ciertas bebidas y comidas e incluso estilo de decoración.

- A pesar de conocer lo básico en protocolo hablado para tratar con superiores, no le gusta seguir esas directrices. Considera que las cosas directas y con confianza son mejor que andar con protocolo y desvíos absurdos en casos de situaciones serias.

- Por el contrario, en situaciones relajadas y amenas, es muy dado a hacer juegos de palabras con dobles sentidos y de lógica.

- Aunque cuando coquetea y bromea puede fingir estar celoso, realmente puede llegar a sentirse celoso de verdad en caso de ver que alguien importante para él parezca estar distanciándose.

- No le hace ninguna gracia que la gente pretenda acariciarle las orejas o la cola así de primeras. No se considera una mascota para que le hagan eso, y es capaz de tornarse agresivo su carácter.

- Durante la desaparición de su madre, estuvo acudiendo cada día al atardecer a la linde del terreno del bosque que delimitaba el terreno de la montaña de su tribu para ver si volvía. Ese período llegó a ser cerca de 5 años.

Procedencia
Nombre original del personaje: Kogitsunemaru
Procedencia: Touken Ranbu

Spoiler:




Forma Kitsune:
Afiliación :
- SINDHU -

Clase :
Kitsune

Cargo :
Líder Tribal | Comerciante

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Beaststone [3]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
20


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Re: || Isamu Inari ID ||

Mensaje por Eliwood el Miér Oct 10, 2018 2:44 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenido!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3428


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