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Ludoviko [ID]

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Ludoviko [ID]

Mensaje por Ludoviko el Dom Sep 23, 2018 9:04 pm

LUDOVIKO
General
"La robustez de esta armadura me hace recordar que por dentro soy débil. Pero soy lo suficientemente fuerte como para luchar hasta mi último aliento."

Datos
Nombre: Ludoviko

Edad: 27 años.

Clase: General.

Especialización: Lanza.

Afiliación: Senay, Valentia.

Ocupación:Discípulo de un general de la realeza.

Personalidad
Diestro como un apasionado luchador, y sabio como un erudito. A lo largo de su vida se ha visto sometido a un intensivo y desalentador aprendizaje por parte de su mentor, quien además de introducirle en el fragor de la batalla, le ha recalcado duramente en entender cosas de mayor diversidad cultural, tales como la geografía de su mundo, la historia del mismo y la filosofía que portan los más honorables caballeros.

Hace tiempo que no se dibuja una sonrisa en su rostro, pero no por eso significa no sea feliz. Sus convicciones le han hecho creer que en él recae la imagen del país al que tanto defiende, y por ende retiene sus emociones al margen del plano real. En boca de él mismo: "Antes de ser hombre, soy el pilar que erige a mi reino." Pero no obstante, tiene una tendencia muy abierta de admitir sus debilidades cuando lo considera preciso, no por el simple hecho de culparse, sino porque le incita pulir y mejorar sus puntos flojos.

Su mayor virtud es su gran capacidad de diálogo diplomático. Al estudiar entre eruditos de la realeza, ha sido formado para entablar conversaciones con los cargos más altos de la nobleza, pudiendo así ser capaz de negociar elocuentemente para establecer pactos, treguas, o prestaciones a otros países. También se relaciona con la clase media y baja sin tapujos, a fin de cuentas su propósito es velar por todas las masas que sostienen a su reino.


Historia del personaje

Presagiado como el producto de un embarazo no deseado, Ludoviko tenía los días contados antes de nacer. Sus padres, quienes procedían de la clase baja, apenas tenían comida para abastecerse debido a los estragos de la guerra que albergaba Valentia por aquel entonces, y tenían pensado en abandonar a su hijo en plena calle, tal y como había llegado a este mundo. Pero no obstante, dos meses antes de nacer, casualmente encontraron a un noble que les pagaría una módica cantidad de dinero a cambio de adoptar al niño. Dicho noble les había explicado que por desgracias de la vida, era imposible conciliar un bebé con su esposa, y por eso puso a su disposición todo el oro que demandaran. Como cabía de esperar, el trato se cerró en apenas cinco minutos, condecorando aquel momento con plegarias e idolatraciones por parte de los padres de Ludoviko hacia aquel salvador que les había surgido trivialmente.

No obstante, las intenciones de aquel noble carecían de bondad. Su verdadera identidad, era la de un traficante que tenía su propio negocio de esclavos en el norte de Valentia. Poseía un largo dominio sobre algunas tierras de la periferia, donde yacían recursos importantes de materiales raros que se dice que procedían de los restos de los antiguos dragones del reino. Se vendían por una cantidad desmesurada de dinero por toda Valentia y Elibe. El noble contaba con varios súbditos a su disposición, de los cuales uno de ellos se hacía cargo de los más pequeños, y fue a quien le encomendaron el cargo de introducir a Ludoviko en sus planes de explotación apenas aprendiera a caminar.

No obstante, en aquel entonces habían varias disputas politicas entre el continente de Valentia y Akaneia, debido al exponencial surgimiento de los Emergidos; pero para los ojos de un traficante eso se traducía en beneficios. De una forma u otra, uno de los reinos de Akaneia recibió la noticia de la existencia de aquel negocio, omitiendo la parte de que habían esclavos de por medio, y se interesaron en establecer una tregua para comprar materiales para su propio beneficio. Así pues, ahora se vendían tanto a los continentes de Elibe y Valentia como Akaneia. Mas no obstante, en el transcurso de pocos meses, las acciones de los negreros fueron percatadas por los altos cargos del reino del norte de Valentia, encomendando a gran parte de su ejército a poner fin a aquel acto de traición. Para el cargo de esta misión, fue encomendado como líder uno de los generales más fuertes del reino; aquel al que conocían con el nombre de Ciaran, "El Vaticinio de las Tempestades." Un hombre tan poderoso como temido, y que nunca ha dejado su rostro al descubierto. Se dice que su armadura pálida está bendecida por la sangre de los antiguos dragones oscuros de Valentia, y que sólo él era capaz de portarla sin sucumbir a la maldición que conllevaba llevarla; pues aquellos que previamente lo habían intentado, terminaban matándose a sí mismos por estar expuestos a la sangre de los dragones oscuros.

El general Ciaran partió con su ejército en pos de acabar con el negocio del traficante. Sin embargo, un "topo" de la realeza avisó al traficante y a los súbditos antes de que el ejército llegara, lo cual les dio un tiempo de preparación para reunir a su propia tropa de mercenarios y esclavos e intentar repeler el ataque. Cuando los soldados del reino  llegaron a las tierras donde se extendían las instalaciones, ya había un ejército adversario capaz de hacerles frente. Ambos ejércitos permanecieron uno frente al otro antes de lanzarse a la batalla. El general Ciarán se abrió paso entre sus soldados, evocando unas palabras que venían dirigidas a sus adversarios.

-"Vuestras acciones no ofrecerán los frutos que esperáis, traidores. Antepusimos un acuerdo para evitar este tipo de incidencias. Su Majestad os ofreció hospedaje, bienes y tierras a cambio de jurar lealtad a su servicio. Pero no podemos hacer la vista gorda cuando tenemos constancia de que estás aliado con nuestros enemigos. Vuestras temerarias acciones han sido juzgadas y sentenciadas.]" -En aquel instante, el general desenfundó su espada, y la dirigió apuntando al ejército contrario. -"El exilio no es un castigo lo suficientemente compensable para vuestra causa. Muerte por traición."
Al mencionar aquellas últimas palabras, se libró una cruel batalla entre los soldados y sus adversarios. Pero apenas en cuestión de minutos, la victoria estaba a favor del general que comandaba a los soldados de la realeza. Valía tanto de luchador como estratega; era capaz de visualizar las ventajas y desventajas del campo de batalla mientras luchaba; comandaba a sus aliados con ordenes precisas y efectivas; y su forma de luchar estaba bien pulida y perfeccionada. Era alguien que imponía respeto y se hacía ver como alguien poderoso.

La batalla terminó con un cruel derramamiento de sangre en el que pusieron fin a la vida del traficante y todos sus súbditos, pero también se cobraron vidas inocentes, tales como eran la de los esclavos. Pero el general Ciaran no flaqueaba frente a lo que había hecho; todo era por el bien común de su patria. Su próximo cometido sería quemar todas las instalaciones y sellar aquella zona para que nadie pudiera explotarla nunca más. Aguardó mientras sus soldados examinaban todas y cada una de las instalaciones, esperando a la confirmación de que podía proceder a reducirlo todo a cenizas.

-"General"-Dijo uno de sus soldados-"Hemos revisado todos y cada uno de los establecimientos del perímetro. Hemos confiscado todos los materiales que albergaban, y podemos confirmar que todos los esclavos se han dado a la fuga o se han escondido."
"Bien."-Contestó Ciaran.-"Hoy podemos sentirnos orgullosos. Hemos obrado por el bien de nuestra patria."

Pero no tenían constancia de que cada una de las instalaciones tenían trampillas en el suelo, que estaban bien escondidas y costaba mucho de ver a simple vista. Era ahí precisamente donde habían escondido a los bebés que aspiraban a ser esclavos. Ludoviko permanecía solo en una de estas. Los soldados se dispersaron y comenzaron a quemar todas las instalaciones. El fuego se extendía, cobrándose las jóvenes vidas de los bebés, sin que el ejército supiera absolutamente nada.
El General Ciaran colaboró con sus soldados para quemar el establecimiento donde estaba Ludoviko, pero antes de comenzar, los agudizos sentidos del General captaron el gimoteo de algo en el suelo.

"¿Escucháis eso?"-Dijo Ciaran.-" Viene de los tablones del suelo..."-Sus soldados le miraban perplejo, no escuchaban nada. El General extendió su mano por el suelo, donde sintió un pequeño hueco por el que le cabían los dedos de la mano. Agarró firmemente el suelo y lo levantó, revelando el interior. -"Tenemos un superviviente..."-Ciaran tomó al bebé en sus manos, y miró hacia la ventana. Entonces, cayó en la cuenta de lo que estaba sucediendo. "Sucias ratas descorazonadas... Los esclavos no se han ido. Los han escondido a todos bajo los cimientos. ¡Soldados! ¡Haced sonar las trompetas y paralizad la erradicación!" Los soldados asintieron y cumplieron con su deber.

Pero en realidad... ya era demasiado tarde. No quedaba ningún establecimiento intacto salvo aquel en el que estaba Ludoviko, y no se podía hacer absolutamente nada. El ejército de había acabado con una multitud de vidas jóvenes. Algo de lo que el general Ciaran se avergonzaría el resto de sus días. A solas con Ludoviko en su regazo, velaba en silencio por la constancia de sus acciones.

-"Has tenido mucha suerte para librarte de esta. Todas mis acciones, las hago en el nombre de mi reino. Así que tu propio reino es el que te ha salvado. Sin embargo... Mi falta de perspicacia me ha costado un precio que jamás voy a ser capaz de compensar. Lo siento profundamente por mi patria... Pero mi último cometido, será hacer de este bebé... No, de este hombre, alguien lo suficientemente fuerte como para saldar mi deuda." - El general suspiró en silencio. "Te llamarás Ludoviko. Significa "Guerrero Glorioso" en nuestra lengua. No desperdicies este nombre que te he otorgado."

Ludoviko fue entregado a un orfanato donde pasaría sus años más tiernos. El general, a quien Ludoviko había tomado como una figura parental, venía a visitarlo de vez en cuando.
A sus 5 años, Ludoviko fue adiestrado por el susodicho en el arte de la lucha. Le enseñó a manejar la espada, el hacha, y la lanza; más no obstante, Ludoviko se decantaba por lo último al ser el arma que manejaba con mayor destreza. Mientras tanto, también se le insistía en tomar clases de historia, filosfía, geografía, y relaciones diplomáticas para prosperar no sólo como un general, sino como un sabio y una persona culta. Ciaran quería que Ludoviko fuera la cara del reino , y por ello le sometió a tal aprendizaje que transformó a Ludoviko repentinamente, haciéndole creer que no es una persona, sino un pilar que erige el reino por el que lucha.

A sus 22 años, Ludoviko libró su primera gran batalla contra un grupo de rebeldes que se habían formado en el Noreste de Valentia, quienes se oponían al nuevo reino de Senay. Por coincidencias de la gracia del destino, en aquel mismo lado adversario estaban sus padres originales. Sin nuca saberlo, Ludoviko mató a sus padres durante la batalla, y estos tampoco reconocieron a su hijo antes de que les arrebatara la vida. Junto con la comandancia de su mentor, luchó formidablemente y desde aquel entonces fue reconocido como un general digno de representar a su reino.

A día de hoy, sigue luchando bajo el mando de su mentor. Pero de vez en cuando contribuye con otros ejércitos para diversas causas comunes.


Extras


  • Su armadura de general fue otorgada por su mentor, Ciaran, después de su primera victoria en el campo de batalla. Se dice que esta armadura está hecha con los materiales más fuertes de Senay, aunque no se han revelado cuáles son ni los métodos para crearla.
  • Actualmente está condecorado como uno de los generales más fuertes de Senay.
  • Nunca ha visto el rostro de su mentor.


Procedencia

Imagen editada de un OC de el/la artista Soya.
Spoiler:


Última edición por Ludoviko el Lun Sep 24, 2018 5:24 pm, editado 6 veces (Razón : Adaptación a las normas del foro.)
Support :
None.

Experiencia :

Gold :
34


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Re: Ludoviko [ID]

Mensaje por Marth el Lun Sep 24, 2018 12:22 pm

No se corrigen fichas si la gráfica no está correcta ni hay lectura de las reglas. Por favor avise cuando haya corregido su avatar y haya leído las reglas.


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord | Pegasus Knight

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
Vulnerary [2]
lanza de bronce [2]
Espada de plata [5]
Gema de Chispas
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
745


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Re: Ludoviko [ID]

Mensaje por Marth el Mar Sep 25, 2018 9:02 pm

• Ficha pendiente •

- Se piden dos imágenes del personaje y solo se cuenta con una.

- Ser consistente con la historia, extras y puesto. Aclarar si es Discípulo a general o ya es general.

Avise en este mismo tema cuando estén las correcciones hechas. Gracias!


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord | Pegasus Knight

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
Vulnerary [2]
lanza de bronce [2]
Espada de plata [5]
Gema de Chispas
.

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