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Shade, Tutora Oscura - ID

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Shade, Tutora Oscura - ID

Mensaje por Shade el Jue Sep 13, 2018 3:25 pm

Shade
Dark Mage
Let’s proceed with the lesson. Shall we?

Datos
Nombre: Shade.

Edad: 25 años.

Clase: Dark Mage.

Especialización: Tomos oscuros.

Afiliación: Nohr.

Ocupación: Tutora de Magia Oscura e Informante.

Personalidad
La cara pública de Shade es la que casi cualquiera se esperaría de una dama digna de su posición: galante, meticulosa, con apropiado talante, y siempre con una actitud cordial hacia los demás. Es esta primera impresión que muchos se llevan de ella la que la hace resultar tan atractiva tanto física, psicológica y profesionalmente, siendo esto último algo que se valora sobremanera en un reino como Nohr. Es consciente de ello, y no por nada demuestra ser una experta tanto en el campo de las artes oscuras, como en habilidades sociales. Sabe perfectamente cuando debe guardar las apariencias, que emociones mostrar frente a los demás, y hasta qué punto debe mantenerlas a raya.

Una vez se lo puede permitir, y como forma de resarcirse tras casi una década de haberse sentido manipulada por sus propios maestros, a Shade no le cuesta mostrar su lado más sagaz y auténtico. No tiene reparos en decir en voz alta lo que piensa y en emplear su afiladísima lengua para poner en jaque a quien le importuna. Herramientas para ello no le faltan, pues su posición y experiencia como informante le suele dar un sinfín de datos jugosos que puede usar para algo más que para contentar a los altos cargos que precisan sus servicios. Le encanta sobremanera sentir que tiene el control de la situación, sobre todo frente a quienes creen que saben más que ella y a los que puede desmoronar con una respuesta perniciosa.

Como tutora, es lo que se dice una maestra muy escrupulosa, pero con una gran devoción por sus estudiantes. Nunca le ha gustado mostrar al mundo muchas de las auténticas emociones que siente por temor a parecer débil y que se aprovechen de ello. Sin embargo, es con sus pupilos con quienes puede expresarse, sin ataduras ni compromisos sociales de por medio. Puede llegar incluso a volcarse en ellos más de la cuenta y adoptar un carácter protector, a veces llegando a rozar lo maternal. Se centra más que nada en enseñarles unas bases más liberales sobre la magia oscura, como una forma de expresar y domar los sentimientos de su usuario. Busca un estudio a un nivel más personal, y obviando cualquier relación con figuras divinas.

Debido a varios episodios en su adolescencia, le guarda cierto recelo al culto de Anankos. Con el paso de los años, ha aprendido que la presencia del Dragón Oscuro es un elemento inmutable en Nohr y que poco o nada se puede hacer al respecto, por lo que ha llegado consigo misma a un pacto velado en el ella no interfiere con el culto, y este no se inmiscuye en sus asuntos. De su repudio tampoco escapan las diversas religiones que tienen a su divinidad como eje central y único de la sociedad. Y con la que también pretenden justificar la mayoría de sus actos. A nivel patriótico, su fidelidad hacia Nohr se reduce tan solo a pagar la deuda que tiene con el país por haberle dado una identidad, una oportunidad para demostrar su valía al mundo, y un lugar al que puede sentirse vinculada. Preferiría no involucrarse más de la cuenta en los asuntos políticos de la nación por esa sed insaciable que mueve a la realeza, pero es un requisito fundamental para el óptimo desarrollo de su segundo oficio como informante. Le ayuda en gran medida el haber viajado por los diversos países del mapa para tener una mente más abierta y no caer en el eterno conflicto del “Blanco y Negro” que nubla a muchos gobernantes a la hora de tomar decisiones.

Pese al entorno severo y plagado de esoterismo en el que se crió, se ha convertido en una mujer de grandes virtudes. Sin embargo, la cruz con la que carga es la terrible influencia que tiene la oscuridad sobre ella por su temprana iniciación en las Artes Arcanas. Cuando recurre sucesivas veces y sin descanso a la magia oscura, ésta se vuelve patente en forma de deseos lujuriosos y volviéndola más impulsiva. Suele iniciarse como un mero capricho, o incluso como un ataque de hambre voraz. Pero de no ser tratado de inmediato, su “apetito” puede llegar a volverse carnal y hasta el punto de no contenerse por satisfacerla.

Historia del personaje
Los orígenes de Shade son tan difusos como los pocos recuerdos que ella misma es capaz de retener. En su memoria no se encuentran ni patrias a las que pertenecer, ni lugares a los que llamar hogar. Tan solo, a las dos únicas figuras que le brindaron su afecto. Junto a sus padres, Shade viajaba sin rumbo alguna en una caravana de nómadas que ya no tenían ningún sitio al que regresar, ya fuese por la guerra, o porque sus naciones desaparecieron de la noche a la mañana. Lo cierto es que nunca le importó no saber más acerca de sus orígenes, ni que pudiese asentarse más de una semana en ninguno de los parajes que visitaba. Ella ya tenía el amor de sus padres, y era lo único que una inocente infante de seis años necesitaba para ser feliz en un mundo tan crudo.

Hasta que un fatídico día, la mismísima crudeza se lo arrebató todo. Mientras deambulaban por las escarpadas tierras de Nohr, la caravana de nómadas tuvo la desdicha de cruzarse en el camino de una banda de esclavistas en plena caza de mercancía. Sin apenas una onza de nociones en combate o de cómo empuñar un arma, los nómadas no tuvieron oportunidad alguna de defenderse. Mas, hubo unos pocos que, pese a todo, estuvieron decididos en plantar cara y proteger a los suyos con lo que tenían, y entre ellos estaban los padres de Shade. Los esclavistas no tuvieron piedad con aquellos que se resistieron, arrebatándoles la vida en el acto y usándolos como lección para el resto. Shade jamás olvidaría el momento en el que su única familia, su mundo, se desmoronó delante de sus ojos impunemente.

A pesar de todo, su tiempo en cautiverio apenas duró unos escasos días. Resultaba que la banda de esclavistas en cuestión, los cuales perdieron demasiado tiempo en sopesar que hacer con un “cargamento” tan amplio, se habían ganado un puesto en la lista de los criminales más buscados por el gobierno de Nohr. Ninguno de ellos llegó a sospechar que los rastreadores hubiesen dado con su escondite, y que un batallón de hechiceros al servicio del dios Anankos estaba en camino. Sin embargo, los acólitos tenían órdenes de reducir el lugar y purgarlo en nombre del Dragón Oscuro con su magia, sin siquiera plantearse que allí dentro pudiesen haber civiles. Y así hicieron.

Una andanada de hechicería oscura llovió sobre ellos, arrasando tanto con los tan buscados traficantes, como con los inocentes nómadas que no tuvieron oportunidad alguna. Cuando los rescoldos de Magia Arcana penetraron en su cuerpo, y el ardor de sus entrañas resultaba agónico, Shade pensó que le había llegado la hora. Un trágico final en el que, por lo menos, se reuniría con sus seres queridos y no volvería a estar sola. Pero para cuando la pesadilla terminó y abrió los ojos de su letargo, no eran las sonrisas de sus difuntos padres las que la esperaban. Seguía en la tierra de los vivos, rodeada por una fila de hombres ataviados en túnicas ceremoniales que le dedicaban sendas miradas de asombro. La pequeña se encontraba demasiado aletargada y débil para comprender que había sido la única superviviente de la oleada conjurada por los hechiceros. La única que fue capaz de soportar hasta la última gota de oscuridad. Los acólitos de Anankos sabían que pocos gozaban de semejante resiliencia, y que por lo tanto, eran los más dignos del regalo que era el don de la oscuridad.

Desde entonces, la vida de Shade dio un giro inesperado. Fue llevada por los acólitos hasta la capital del reino, en donde le prometieron que si aceptaba el Abrazo de Anankos y seguía sus enseñanzas, nunca jamás le faltaría de nada. Así fue como a sus seis años, una edad peligrosamente baja para lo que se proponían, tuvo lugar su rito de iniciación en las Artes Arcanas. A partir de ese momento, todo parecía ir cuesta arriba para la muchacha. Demostró ser diestra a la hora de manejar la oscuridad y sobresalir como una pródiga en la materia, lo cual no solo la satisfacía moralmente al verse capaz en algo por primera vez, ya que también la brindaba con sus pertinentes recompensas que servían para sus caprichos.

Pero según iban pasando los años, su lámpara de los deseos se iba enturbiando. Su alta afinidad a la oscuridad y una temprana iniciación tuvieron como consecuencia que la magia hiciese que sus deseos personales fuesen creciendo a un ritmo alarmante con el paso de los años, tornándose más en una cruz con la que cargar para el resto de su vida. Llegada su adolescencia, lo que la joven pedía con insistencia eran explicaciones a sus maestros, quienes cada vez le exigían más por su parte. Ya que nunca obtenía las respuestas que deseaba, aquello desembocaba la mayoría de las veces en ataques de rabia y rebeldía, haciéndola cada vez más indomable y obligando a los acólitos de Anankos a tomar medidas menos permisivas con ella.

Tal era su frustración, que la oscuridad misma se aprovechó de todas esas sensaciones negativas para atormentarla en sus sueños. Pero aun así, aquello sirvió para que Shade bajase del torreón de fantasía y delicias en el que se atrincheró durante años, que sus ojos fuesen testigos de la cruda realidad que se ocultaba detrás, y empezase a hacerse ciertas preguntas. ¿Por qué Anankos la eligió a ella? ¿Por qué permitió que solo ella viviese aquel fatídico día? ¿No le habían enseñado que él era un dios capaz de brindar oportunidades a cualquiera? ¿No era Nohr una nación que hubiese aceptado con los brazos abiertos a esos pobres nómadas que podrían haber sido ganaderos, herreros, o incluso soldados? Cuanto más rondaban por su mente, más afloraban los recuerdos de sus queridos padres, los cuales nunca necesitaron colmarla con juguetes, libros y abalorios como lo hizo el culto de Anankos para que fuese feliz. Así fue como poco a poco, fue dándose cuenta de que no necesitaba a un dios egoísta y manipulador en su vida.

Por ello, su primer paso para conseguir su libre albedrío era ganarse la plena confianza de sus maestros. Durante cerca de un año, aparento ser la discípula obediente, eficiente y leal que se esperaba de ella. Adoptó de ellos tantos las artes oscuras, como las de la manipulación, y en cuestión de tiempo logró la independencia suficiente para convertirse en tutora personal de Magia Oscura. Pero no siendo suficiente con alejarse del culto para curar su enfermedad, emprendió varios viajes por los diversos continentes para no solo aprender a controlar la oscuridad que residía en ella, también para saber más acerca de las diversas culturas del mundo. Resultó que su periplo para culturizarse, todo aquel conjunto de experiencias atesoradas, fue un remedio incluso mejor que los estudios arcanos, y dándole a entender que la lujuria no era la única capaz de apaciguar el hambre de la oscuridad.

No solo le sirvieron a ella sus constantes viajes. Aprovechándose de todos los datos sobre los reinos que fue recolectando, consiguió que el gobierno nohrio se interesase por sus hallazgos y le ofreciese la posibilidad de financiar sus viajes a cambio de proporcionarles la información pertinente de los países que visitase. Con el beneplácito de la corona, tan solo le quedaba un cabo suelto que solucionar. Y fue gracias a su experiencia como informante que pudo tirar de la manta y descubrir que sus viejos maestros malversaban fondos destinados a la iglesia de Anankos para fines personales. Como ferviente creyente del Dragón Oscuro, un ultrajado rey Garon desató su cólera sobre ellos y mandó que los ejecutasen en el acto.

Libre de ataduras, Shade pudo dedicarse en cuerpo y alma a su vocación y a abrazar la oscuridad a su manera. Puede que no se ganase su prestigio venerando a Anankos, mas no le hizo falta cuando su trabajo era más que suficiente para complacer al reino y tomarla por una ciudadana más. Desde entonces, siempre se la puede ver con algo que hacer, ya sea preparando a futuras promesas en la hechicería, o sonsacando hasta la última gota de información en el lugar más recóndito del mundo.

Sin embargo, hace poco que sus obligaciones la retienen en Nohr, pues el castillo Krakenburg ha solicitado que adoptase a una nueva pupila a la que instruir.

Extras
*Pretende demostrar con su teoría que la Magia Oscura es más una cuestión de control de emociones que de la devoción por divinidades.

*No infravalora la magia de Ánima. Al contrario, considera el estudio de los Espíritus elementales un apoyo incondicional para el manejo de la magia. Además, también le sirve como recurso cuando ha empleado demasiado la magia Oscura.

*Está convencida de que, en los tiempos que viven, la mancomunidad entre practicantes de la magia Oscura (sean o no partidarios de un culto a una deidad) es totalmente viable. Por lo que condena a aquellos que se rigen y enseñan valores arcaicos como el aislamiento de otros practicantes, ya sea por mera sed de conocimiento o temor a llamar la atención de ponencias santas.

*Gracias a sus numerosos viajes por los países y reinos del mundo, tiene un gran conocimiento de sus culturas, religiones y costumbres. En su estudio de Nohr, muchas de sus estanterías están a rebosar de historias y guías culturales de toda índole.

*Mide 191 cm. Incluso con semejante estatura, gusta de usar tacones ya que le encanta la sensación de estar por encima y que alcen la vista cuando se dirigen a ella.

*Cuida muchísimo su aspecto físico y es muy coqueta.

*El recuerdo de sus padres la hace tan abierta hacia sus estudiantes que no son pocas las veces que aflora en ella la vena maternal, tanto en el plano estricto, como en uno condescendiente.

*El vino es de sus bebidas preferidas. Tiene comprobado que el alcohol es otra opción para apaciguar su sed de lujuria, aunque no le gusta abusar y solo lo haría en caso de emergencia.

*Es un poco melindrosa con la comida desde que era una niña. Ante todo, prefiere los sabores dulces y fuertes, y no tolera que algo esté soso.

*Se siente atraída tanto por hombres como por mujeres, aunque se decanta un poco más por los primeros.

Prueba de rol
De entre todas las vertientes descabelladas y sin sustento lógico que el populacho común, o alguien que se las solía dar de entendido, solía sacarle a las Artes Arcanas desde su querida ignorancia, la que más gracia le hacía era, sin lugar a dudas, la adivinación. La práctica de rituales con el fin de invocar a las fuerzas oscuras más antiguas para que estás revelasen lo que estaba por venir. A día de hoy, los estudios de la magia Arcana ya habían demostrado que no era más que uno de tantos métodos arcaicos e inverosímiles que ya casi habían quedado en el olvido de todos. Solo los hechiceros más excéntricos seguían creyendo que la oscuridad, en su infinita sabiduría, podría mostrarles el futuro. Shade, por otra parte, era una mujer que prefería vivir el presente, por lo que no le encontraba la lógica a querer descubrir su porvenir y arruinarse las sorpresas. ¿Acaso no eran las delicias de la vida los acontecimientos que uno no se esperaba? ¿El indescriptible placer de no saber lo que el día de mañana podría traer un sinfín de experiencias nuevas y estimulantes?

Visto así, todo lucía maravilloso. Sin embargo, había días en los que sí desearía tener ciertas dotes de augur para ahorrarse unas cuantas situaciones incómodas. Como la de esa misma mañana en su estudio, justo cuando alguien llamó a la puerta y se le ocurrió abrir.

¿No lo ves, Sarah? El que nos reuniésemos anoche fue una señal de los hados. ¡Solo pudo ser cosa del destino! —Y de haberlo sabido, bien que habría fingido no oír los golpecitos en la madera de la puerta, y pretender que allí dentro no había nadie. Como no fue el caso, ahora tenía que atender a los desvaríos fantasiosos de alguien con quien coincidió la noche pasada, apareciéndosele sin invitación alguna en su lugar de trabajo e, iluso de él, pretendiendo llevar mucho más allá lo que ocurrió dentro de las cuatro paredes que formaban la habitación de una humilde posada—. Oh, Anankos bien sabe que no he dejado de pensar en ti desde el preciso instante en el que te fuiste. Tú también crees que esto ha sido algo más que una casualidad, ¿verdad?

No. De ninguna manera. Es más, antes preferiría creer que aquello debía de ser una clase de castigo divino por no ser la fiel y obediente corderita del rebaño de Anankos, como la mayoría de hechiceros de la nación. Pero incluso para un dios sería bastante bajo emplear a un simple mercenario y aprovecharse de sus desvaríos amorosos que parecían sacados de una novela juvenil. No era la primera vez que a Shade se le presentaban ciertos contratiempos después de una noche en la que necesitaba desfogarse de las tensiones que generaban el trabajo y la magia oscura. Todo quedaba entre su acompañante y ella como una velada libre de compromisos… Hasta que alguien quería abusar y convertirlo en una costumbre. Sin embargo, que alguien buscase con ella algo que sobrepasase lo carnal lo encontraba hilarante y preocupante a la par. No es que despreciase una buena historia romántica, pero por lo general, estas no solían forjarse en tan solo una miserable noche.

Shade soltó suspiro, uno suave y no muy exasperado para mantener cierto nivel de cortesía con el hombre, y alzó las palmas a nivel de su pecho en un movimiento delicado para seguidamente tomar la palabra. —Derek, Derek, Derek… Creo que aquí alguien está teniendo una idea equivocada de los sucesos que tuvieron lugar anoche. Porque…

Pero, Sarah, yo…

Shade. Y por favor, no me interrumpas. —Su tono adoptó un matiz más tajante en cuanto le cortó al otro. Valiente historia la de venir a contarle que no había dejado de pensar en ella y que ni se acordarse de su nombre—. Como decía. Me parece que no estás interpretando bien lo que ocurrió ayer. Anoche, lo único que pasó fue que dos personas adultas cualesquiera tuvieron la coincidencia —y hago especial hincapié en lo de “coincidencia”— de encontrarse en la barra de una posada tras terminar sus jornadas. Ambos hablaron. Ambos bebieron. Y ambos estuvieron de acuerdo en descargar tensiones acumuladas en privado. —Sobre todo unas más que otros, cabía decir. La Oscuridad que anidaba en su interior ya le estaba pidiendo a gritos que se diese un capricho de una vez por todas—. Pero nada más. Sin compromisos, ni promesas, ni llamadas del destino. Por lo que espero que comprendas, querido, que esta pequeña historia ya ha llegado a su fin.

Entonces, la mujer estiró los dedos hasta que sus yemas conectaron con suavidad en los hombros del mercenario. Como abejas posándose con gracilidad en la flor de la que querían sustraer su preciado polen. —Así que, si me disculpas. —Aprovechándose de que su alta estatura jugaba a su favor, inclinó un poco el tronco hacia delante y dejó que el ensimismado hombre retrocediese unos pasos con el mínimo esfuerzo hasta que atravesó el vano de la puerta—. Tengo trabajo que hacer.

Si el mercenario conocido como Derek trató de profesar palabra alguna, nunca lo llegó a saber. Nada más dio por finalizada su escueta charla, Shade tan solo se dedicó a cerrarle la puerta en sus narices, sin vacilar lo más mínimo. Después, con el silencio instaurándose en el estudio tras el portazo, giró sobre sus talones y suspiró con desgana. Se llevó un par de dedos a la frente para masajeársela y tratar de recordar en que estaba trabajando antes de que su inesperada visita la interrumpiese. ¿Qué era, qué era…? —Ah, claro. La carta —musitó para sí misma. Se dirigió a su escritorio, con el reverberante sonido de sus tacones repiqueteando en el suelo de piedra a cada paso que daba, y posó su mano sobre el papel que tanto la tenía encandilada desde que el mensajero se lo hizo llegar. El inconfundible sello de la familia real de Nohr que figuraba en aquella carta ya era de por sí un indicio de que en breves tendría entre sus manos más faena con la que lidiar.

Mucha, mucha faena.
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Dark Mage

Cargo :
Tutora e Informante

Autoridad :

Inventario :
Tomo de Ruina [2]
Vulnerary [3]
.
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Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
87


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Re: Shade, Tutora Oscura - ID

Mensaje por Marth el Jue Sep 13, 2018 9:42 pm

• Ficha aceptada •


M a r t h
FichaCronologíaRelaciones ❝Lo lamento pero... no puedo permitirme una derrota.❞

Premios:






Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Great Lord | Pegasus Knight

Cargo :
Príncipe de Altea

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
esp. de acero [4]
Vulnerary [2]
lanza de bronce [2]
Espada de plata [5]
Gema de Chispas
.

Support :
Eliwood
Eugeo
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
745


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