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Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

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Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Gaius el Jue Nov 12, 2015 6:19 pm

El bandido había juntado un interesante y surtido grupo de compañeros, y nuevos miembros del gremio, y embarcado rumbo a su continente natal. Después de semanas de estar en altamar, pudieron ya ver a la lejanía el bello y glorioso puerto de Altea. La hermosa he imponente silueta de la ciudad se dibujaba en el horizonte, y todos los marineros desocupados estaban en la cubierta disfrutando de la vista.
Gaius, quien también disfrutaba del paisaje y la emoción de los marineros, se frotaba las manos, ansioso por pisar tierra. El motivo para volver a sus tierras, era porque debía cumplir una importante misión: encontrar y saquear las bóvedas de palacio de Altea!
Por supuesto, no todos los miembros de su comitiva sabían de los verdaderos planes del bandido, pero considero que no era necesario contarles todos los detalles de su viaje. De momento estaban simplemente viajando juntos por conveniencia. Uno de sus miembros le había pedido venir a esta parte del mundo, y los otros dos estaban bajo contrato como escoltas. El bandido estaba utilizando la misión de uno de sus colegas, para encubrir la suya propia. Estaba seguro que sus compañeros se habrían opuesto si lo hubieran sabido de primera, pero una vez que el plan saliera exitoso, sabía que no tendrían problema en llenar sus bolsas con más oro del que hubieran visto nunca. “La gente nunca se pone de mal humor cuando descubre que ahora es inmensamente rica” tenía por filosofía el ladrón.  
El barco en el que viajaban se acercaba lentamente a la costa, cuando de repente empezó a desviarse. Empezó a haber gran conmoción en la cubierta. Los marineros comenzaron a corretear por todos lados y  se podría sentir como deliberadamente algunos tiraban objetos al agua.
Frenó a un apurado marinero para informarse de porque tal conmoción. Este, se liberó del bandido de un codazo y solo dijo una palabra antes de seguir corriendo con sus asuntos: “Inspección”.
Al bandido le comenzaron a sudar las manos, mas meramente era un reflejo condicionado por su profesión. Respiro hondo. Sabía que no estaban tomando ninguna medida indebida, ni tenía motivos personales para estar nervioso. Pero y sus compañeros? Estarían igual de “limpios” que él. Se acercó a su grupo de compañeros a verificar que todo estuviera en orden.
-Vamos a pisar tierra en breve, y…. tendremos una inspección a bordo. Si tenéis algo que.. No sea conveniente tener, les sugiero que hagan como los demás.-
Dijo señalando a un marinero que justo estaba tirando un bulto del tamaño de un costal de papas. Había sido impresión del bandido, o el bulto se movía antes de caer al agua?
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Vie Nov 13, 2015 12:51 am

Trabajo, trabajo y más trabajo. No era un estilo molesto de vida para mí, en lo absoluto. Podía darle corrido si quería hasta el día de mi muerte, serle leal a alguien y que esa persona me lo sea a mí era suficiente para morir a gusto, siempre y cuando fuera el primero y no perdiese a aquella persona como me pasó con padre, madre y niñera cuando era pequeño. No podía resistir más perder a alguien, y estaba repugnado por dentro, no había sido lo suficientemente protector como para salvarlos de las masacres que los hizo sucumbir a cada uno de ellos. Una historia triste, que se remontaba a varios años atrás. Ahora el pensamiento era otro y la continuidad hacía que fuera cada día un guerrero más fuerte tanto física como mentalmente. Llevar la espada a un nuevo terreno, y a mi persona también por supuesto era un increíble logro. Ya me daba cuenta que tras un largo tiempo en la embarcación, nos acercábamos a la tierra de destino; Altea, en el continente de Akaneia. Un país con mucha historia... podía verlo. Caminaba con la espada de lado a lado mientras me fijaba en los marineros agitarse lentamente, cada vez más y más, pero no sabía lo que ocurría. Estábamos tan cerca... y entonces, ¿empezaban a alucinar? Tiraban cosas, estaban vueltos un desastre. Los compañeros que tenía en esta aventura y a quiénes me había propuesto defender hasta la muerte se encontraban conmigo observando esa escena tan dramática. Era entonces cuando uno de sus compañeros le contaba que al llegar a tierra serían inspeccionados. Era el momento para deshacerse de todo lo que pudiese generar un contratiempo, o un altercado. Pero apenas traía conmigo mi arma, dudaba que pudiese traer problemas. Estaba de escolta así que no la soltaría por nada del mundo. Mientras que en mi vestimenta, usaba mi traje y el anillo que había heredado. Esperaba no tener problemas con lo mío, pero también deseaba que ninguno de los compañeros se le llamara atención.

- Yo no tengo nada sospechoso conmigo. -. afirmaba, seguro de mi mismo. Así veía las cosas. El resto de la tripulación tendría que ver entre sus pertenencias si había algo alarmante, pero yo... yo traía conmigo lo mismo de siempre. Nada nuevo. Pero parecía que el resto de los marineros estaban alocados, tirando todo lo posible al agua. Vaya que si escondían cosas. El barco ya estaba prácticamente llegando al puerto, le quedaba solo un corto trazo. En fin, quería que la inspección fuese rápida para poder comenzar con el trabajo y poder ir conociendo aquellas nuevas tierras y por supuesto, a sus compañeros en aquella asignación.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Vie Nov 13, 2015 2:57 pm

El general era alguien muy callado y reservado, había aceptado aliarse con un grupo de bandidos informantes para conocer más sobre la problemática que estaban teniendo su país y casi todo el continente. El informante personal del hombre había dado en el clavo con alguna información barata sobre estos nuevos enemigos que se les conoce como "emergidos". Armaduras de naciones juntas para causar caos y confusión, Vladimir esperaba romper con estas tropas para traer paz a su pueblo aunque sus intensiones reales era simplemente ver sangre derramarse a través de su lanza la cual siempre cargaba consigo.

Estando su caballo en manos de otro barco que llegaba al mismo punto, Vladimir se quedó sentado, de piernas y brazos cruzados durante toda la embarcación, portando su pesada y brillante armadura oscura con pigmentos rojos, tenía los ojos cerrados como si estuviera meditando sobre algo en particular ignorando casi a todos los de su alrededor, no quería llamar la atención sobre su aspecto o su misión personal durante la travesía hacia el nuevo continente donde se dirigía.

En un casual, muchas personas comenzaron a moversen de aquí para allá, esto despertó a Vladimir de su trance el cual observaba con mala mirada a todos los que se movían, incluyendo aquél que lo había traído consigo. Él se levantó de donde estaba ante el llamado que hizo el hombre de trajes de ladrón, se volvió a cruzar de brazos pero esta vez permaneciendo de pie, con una mirada agresiva, estando a la defensiva de cualquiera que viniera hasta a él. ¿esconder las cosas de valor?, seguramente era una inspección lo que se iba a llevar a cabo, Vladimir no temía a ellas.

El puerto no estaba demasiado lejos, Vladimir sostuvo una mirada arrogante y peligrosa sobre los rostros que veía, hasta que, después de un largo tiempo, decidió en hablar. - Que cantidad de basura hay por aquí - dijo entre incomodidad. No, no se refería a los objetos, se refería a la mayoría (todos) los tripulantes de la nave, él simplemente estaba esperando a que todo terminara para por fin comenzar con la expedición que le correspondía.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Sáb Nov 14, 2015 12:37 am

El viento soplaba fuerte, y arrastraba consigo la fresca y brisa del océano. Kael había salido a la cubierta, con el motivo de respirar algo de aire fresco. Por encima suyo, las blancas gaviotas graznaban y volaban en círculos alrededor del bote. El sol brillaba alto por sobre su cabeza, y no había ninguna nube en todo el cielo azul. Hacía bastante calor, por lo que aquél día Kael solamente llevaba una delgada y simple camisa de tela blanca que dejaba descubiertos sus brazos, además de sus pantalones que iban sostenidos por un cinturón de cuero negro y hebilla de bronce. De dicho cinturón colgaba su delgada espada, almacenada en una vaina visiblemente maltrecha y desgastada.

Después de todo, aquél había sido un viaje largo, muy largo, y ahora volvía al continente que le había visto nacer, y que indicaba el final de su periplo. Frente a sus ojos, podía ver una prístina ciudad portuaria, radiante de vida y comercio, según le habían dicho. Y vaya que el puerto estaba activo, pues incluso desde distancia Kael podía ver como una enorme cantidad de gente se movía por los muelles del puerto. Incluso podía percibir el aún tenue olor a pescado y a sal del muelle que el viento le traía.

El mercenario se sentía relativamente animado aquél día, sin ninguna razón en especial. A espaldas suyas, los marineros parecían realizar las preparaciones necesarias para desembarcar. Alistaban las anclas, plegaban las velas, y… se deshacían apresuradamente de un montón de artículos escondidos y desconocidos para Kael. Oh, probablemente habría preferido no saberlo: no era nada de su incumbencia, y le daba la impresión de que tampoco se trataban de cosas muy agradables de todos modos.

Con una exótica fruta de color anaranjado en la mano derecha, y apoyando su antebrazo izquierdo en el barandal del barco, el mercenario de cabello castaño se dio la vuelta y se dispuso a escuchar lo que tenía para decir su pelirrojo acompañante.

Sí, me parece que ya todos tenemos bien en claro que estamos por tocar puerto—, dijo, señalando con su pulgar hacia la ciudad que se acercaba detrás suyo—, ¿O es que te acabas de dar cuenta? ¿Tan preocupado estabas de esconder esas “pertenencias prestadas” tuyas?—, Kael no solía hablar mucho, pero en ese momento las ganas de soltar aquél ácido comentario le pudieron.

Otro par de personas los acompañaron a él y a Gaius en su viaje: un callado mirmidón cuya presencia parecía sobresalir más bien poco, y un general daenita, quien portaba una armadura llamativa que cautivó la atención de Kael, cuando lo vio por primera vez, pero que para entonces ya se había acostumbrado a ver..Era ese mismo general el que a Kael le había parecido ser bastante más arrogante y antipático de lo que se esperaría de una persona normal, o por lo menos eso era la pequeña impresión que el mercenario había extraído de lo poco que había interactuado con él.

Y es que, como ya era costumbre, Kael se pasó la mayor parte del viaje en aquél barco sin hablar mucho con ninguno de los otros tripulantes, ni siquiera con Gaius. Sólo los dioses sabrían las cosas que pasaban por la mente del pelirrojo, y que a Kael le parecían tan raras como una tormenta de nieve en verano. Oh, pero no le caía del todo mal el tipo. Quizás y hasta llegaba a tolerar su presencia.

El general de Daen, por otro lado… Vladimir, parecía haber escuchado que se llamaba. Aquél hombre no le agradaba para nada, y su actitud le parecía un tanto odiosa. Kael no era nadie para juzgar a los demás, pero tampoco podía evitar guardarse sus prejuicios.

Con eso de basura te incluirás a ti también, supongo—, le respondió al general de cabello oscuro, mientras le miraba directamente a los ojos y con el ceño fruncido. Era unos diez centímetros más alto que Kael, e irradiaba una especie de aura imponente alrededor suyo. Por alguna razón, eso hizo que al mercenario le desagradara aún más el tipo.

Kael no podía esperar más a tocar puerto. Recordó como se pasó la mitad de su primer viaje en barco enfermo y vomitando del mareo. Ni de lejos se había acostumbrado a la vida en mar abierto, pero, aunque silenciosamente, se enorgullecía de haber superado aquella debilidad suya.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Narrador el Dom Nov 15, 2015 12:10 am

El barco llegó a destino y ni bien el tablón tocó el muelle cuatro soldados alteanos armados subieron quedando uno en el tablón no permitiendo paso, dos de estos comenzaron a recorrer el barco y uno se acercó con papel y carbonilla, preguntando datos a los tripulantes, extraño que se llevase un registro escrito, sobretodo ver soldados capacitados para hacerlo, se acercó al grupo, apenas se veía el rostro del soldado bajo su casco, cruzada a su espalda tenía una lanza corta y ocupaba sus manos para tomar los datos - Bienvenidos al puerto de Altea. Nombre, nacionalidad y razón de visita. - la mirada pasó a los cuatro, aunque se detuvo en el pelirrojo de apariencia más insegura y nerviosa, así como ropas menos regulares y más de viajero.

Los dos guardias que investigaban se separaron, uno bajando por una escotilla hacia las bodegas mientras el otro seguía investigando sobre la cubierta.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Gaius el Lun Nov 16, 2015 5:54 pm

Gaius ignoró por completo los comentarios ácidos de Kael. Ya había quedado en claro que ambos dos no se agradaban, pero que compartían viaje por un objetivo y ahora causa común.
Cuando los cuatro grandes guardias subieron a bordo, el bandido no pudo evitar que le sudaran las manos como de costumbre, respiró hondo un par de veces mientras evitaba el contacto directo con los guardias, miró a sus compañeros para ver con que tanta calma afrontarían al aduanero.
EL bandido arqueo una ceja cuando el guardia empezó a tomar por escrito las declaraciones de los marineros, esta atípica actitud tomó por sorpresa al bribón que empezó a pensar rápidamente en una buena coartada. Siendo él semi locatario, sabía un poco de las características de la zona, pero desconocía por completo el motivo de ese riguroso control portuario. Puso los brazos en jarra, para disimular el ligero temblor que le estaba empezando a sacudir las manos.
El guardia se acercó a ellos y Gaius, con una jovial sonrisa en el rostro, fue el primero en responder.
-Muchas gracias caballero. Mi nombre es Gaius, soy de Daein y estoy simplemente de pasada, me dirijo hacia Nohr.-
El bandido se aplaudió internamente. Nohr era el único país con el cual Altea tenía buenas relaciones. Ya que los rumores decían que había espías de Ylisse en este reino.  O era al revés? Ya no recordaba bien los rumores, pero optó por la respuesta que le saliera más rápido y más convincente de pronunciar.
Cuando el guardia poso la mirada en otro de sus compañeros, el bandido discretamente  empezó a observar la actividad en el puerto. El despliegue militar era sorprendente, el bandido comenzó a calcular la magnitud del tesoro que debían celar todos aquellos guardias. Definitivamente, cuando pisaran tierra, lo primero que haría sería reunir información con los locales.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Mar Nov 17, 2015 11:07 pm

Finalmente y apenas la embarcación llegó, unos soldados subieron a la misma y pedían nombre, nacionalidad y razón de visita. Normalmente era tranquilo, pero en cuestión de segundos el nerviosismo se presentó sobre qué responder, cómo actuar, una serie de pensamientos que eran algo interno y no externo pues por fuera estaba tranquilo observando a los soldados, estático. Cuando el soldado pidió los datos fue señal de pensar una respuesta módica, que no llamase mucho la atención y nos permitiera pasar desapercibidos.

- Saludos, soldado. Mi nombre es Tazerus, soy de Crimea y igualmente, vengo de pasada. Voy a Ylisse. - decía, esperando no regar nada con esa respuesta. Los soldados inspeccionaban el bote, los soldados veían los alrededores e interrogaban también a otros marineros. Era una inspección bastante completa. En aquel momento no sospechaba nada ni sabía que se traían los otros entre manos, lo suyo sería cumplir con el rol de escolta y una vez hecho podría pensar para qué o porqué. Sus otros compañeros parecían discutir entre sí, un hombre acorazado que había llegado insultando al grupo en general y otro espadachín que había salido a la defensa después de las palabras del tipo, mientras el bandido al que le cumplía como escolta le veía distraído con la clara actividad que había en el puerto y los diferentes puntos militares en él. No entendía bien qué pasaba, pero nada más podía esperar a que acabase aquello para seguir cumpliendo con los objetivos asignados.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Miér Nov 18, 2015 9:18 am

- Oh, lo siento... ¿acaso te duele la verdad?, jajajaja respondió aquél hombre mientras sostenía una carcajada pesada y molesta mientras se alejaba. Caminó con prepotencia hasta lo que sería la salida, ignorando por completo a aquél mercenario, incluso despreciandolo con sus propios ojos, haciéndolo ver inferior por sobre él.

Al bajar la rampa del barco cuatro hombres armados esperaban a la salida, parecían estar registrando a cada visitante para saber sus intenciones dentro de las tierras que aquél general desconocía. Fuera de su nación no estaba muy seguro de si debería mencionar sus misiones, dado que eran más exploraciones privadas por parte del rey que por una simple campaña de búsqueda. Vladimir estaba pensando en algo para poder zafarse de la situación sin tener que recurrir a revelar su propia identidad, tendría que rebajarse al nivel de aquellos plebeyos que le acompañaban. - Mi nombre es Vladimir, provengo de Daein y soy el guardaespaldas personal de Gaius, aquí presente. respondió el hombre armado, con su lanza envainada.

El general pensó que, si había algún problema podría echar al agua al ladrón quien parecía ser el más astuto del grupo y el más decente a la hora de hacer una cuartada improvisada, si bien eran parte del mismo gremio por simple conveniencia, sabía que las sucias ratas como él podrían ser bastante escurridizas y cobardes cuando las cosas se complicaran, y al primero que querrían darle casa sería a esa escoria.

Vladimir mantuvo su serenidad en todo momento, no temía el tener que sacar su arma y comenzar a formar una guerra en ese lugar, salvo por su montura la cual no podía montarla en aquél entonces estaba más que listo para todo - Señor Gaius, espero que el viaje no haya sido tortuoso para usted decía aquél enorme sujeto de la armadura negra reluciente, con un tono de voz amigable y gruesa, tan amigable que ni él mismo se lo creía... pero sabía llevar bien las máscaras, después de todo fingir servir por amor al pueblo era su especialidad.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Dom Nov 22, 2015 12:16 am

¿Viniendo de alguien como tú? Pffft. No me hagas reír— Normalmente habría desatendido la respuesta del tipo de la armadura oscura, y normalmente se habría guardado sus comentarios para sí mismo, pero al parecer ese distaba de ser un día normal, por lo menos para el mercenario.

Volteó su vista hacia el cielo, con una mirada flemática en su rostro. Aquella había sido una mañana lenta, así como calurosa. Un poco de sudor corría por su frente y por su nuca, y el resplandor del cielo lo cegaba un poco. Las tranquilas tardes de Akaneia era lo que Kael más extrañaba durante su viaje, en especial durante su estancia en el frío norte de Tellius. A veces las cosas más simples como esas eran las que encontraba más placenteras.

Tenía sed. En el barco, no había mucho más que ron, cerveza, y un poco de agua para beber. Durante su primer viaje, dicha condición le pareció insoportable, pero, conforme fue continuando su periplo hacia el norte, el sudor y la falta de agua se comenzaron a hacer menos evidentes. Y ahora que volvía a los calurosos puertos de Akaneia, bueno, se había vuelto un poco más problemático, y es que fue Kael quien se había terminado gran parte de las reservas de agua del bote, y probablemente también era el culpable de la inusual frecuencia de borrachos en la cubierta.

Pero bueno, lo hecho hecho estaba, además de que poco sentido tenía preocuparse de eso ahora. En efecto, lo único que le preocupaba ese día era evitar meterse en algún lío causado por el ladrón que acompañaba. Ya se podía ver metido en problemas por algo que Gaius pudiese haber ocultado en el barco. Hasta entonces no había encontrado nada sospechoso, pero aún así no podía sacar esa pequeña espina de su mente. Sus pensamientos se vieron prontamente interrumpidos al ver a ese par de guardias de Altea que se detuvieron a preguntarle un par de datos simples sobre su travesía.

Pudo notar la mirada desconfiada que ambos guardias le dirigieron a Gaius. Kael no era muy bueno determinando las expresiones de los demás, pero sí podía notar cierta inseguridad en el rostro del ladrón, que contrastaba con el firme tono de su voz. ¿Quizás sólo era el calor? Tras la respuesta de Gaius, y del otro espadachín, Kael procedió a hablar.

Uhm, soy Kael, de Hoshido. Acompaño a G-. Eeeh...—De pronto recordó lo sospechoso y extraño que sería un hombre de Hoshido que se dirigiese a Nohr. Carraspeó y continuó hablando—. Eh, yo también vengo de pasada, hacia Ylisse, y de ahí hacia mi tierra natal—. Parecía haberle salido horrorosamente mal. Joder, era pésimo con esa clase de cosas.

Sin embargo, los soldados continuaron la inspección del barco, interrogando al resto de los tripulantes. Kael soltó un leve suspiro. Detestaba viajar con otras personas, pero aún así se alegraba del hecho de que Gaius lo acompañara. Después de todo, al mercenario le sería imposible entrar a Nohr sin su ayuda.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Narrador el Miér Nov 25, 2015 3:40 am

Cada nombre, procedencia y destino fueron anotados, y hasta allí todo marchaba con normalidad, pues aquella parte era protocolar. El guardia no le dedicó más palabras que las necesarias a los viajeros y permaneció en cubierta, vigilante, hasta que los soldados que revisaban el resto del entorno regresaron.

Se intercambiaron algunas palabras por lo bajo. Palabras que no hacía falta esforzarse en espiar, pues dentro de poco fueron dirigidas a la comitiva. - El barco trae cargamento no autorizado. Será tomado y llevado a control aduanero inmediatamente. -

Una gran cantidad de soldados abordaron entonces, sin la menor petición de permiso o cordialidad hacia la tripulación; les superaban en número tanto como en equipamiento y el procedimiento alteano era implacable. Tomando control del barco como si se tratase de un capturado de guerra o un navío criminal, este fue guiado fuera de la resguardada y bella costa principal de Altea, para ser redirigido a la isla continua, visiblemente más pequeña, con un puerto decadente y totalmente descuidado en comparación. Otros barcos de dudoso aspecto eran redirigidos hacia el mismo sitio.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Gaius el Dom Nov 29, 2015 4:18 pm

Al bandido se le hizo un nudo en el estómago cuando la embarcación comenzó a desviarse de su ruta. “Nonononononononono!!” se decía por dentro. Tan cerca de su destino, y ahora estaba obligado a desviarse. Porque? Por primera vez en su vida que no habían pasado un control aduanero y no era su culpa. Maldijo en todos los dialectos que conocía, esta era la última vez que viajaba en un barco alquilado a un pirata! No bien tuviera la oportunidad, notificaría a Coyote Gris del hecho, quizá aliarse con este grupo no fuera tan buena idea después de todo.
Se giró a contemplar a sus compañeros. Sería por culpa de alguno de ellos que no habían pasado el control? Sacudió fuertemente la cabeza para sacar esa nefasta idea de dentro de él. Eran miembros del gremio! Y por lo tanto, eran sus colegas, sus hermanos. Debía mantenerse en la unión, no era conveniente empezar a morderse las colas entre ellos mismos. Ya encontraría la forma de evadir esta nueva aduana. No debía caer en la desesperación por un ligero contratiempo.
Se giró para contemplar al grandulón de negra armadura, no sabía si su comentario había sido sarcástico o si realmente estaba preocupado por él. Hizo un ademan con la mano, para demostrar que estaba en buen estado al mismo tiempo que se llevaba la mano a la boca y comenzaba a mordisquear sus uñas. “Esto es malo, esto es malo” era todo lo que se decía en su mente mientras veía como la embarcación giraba en su rumbo, alejándose de las costas del puerto. No había que pudiera hacer, su suerte estaba echada hasta llegar a su nuevo destino.
Suspiro y se volvió a contemplar a sus compañeros.
-Ah…. Esto realmente no me lo vi venir. Alguna idea de a donde vamos? Kael, tu eres de por aquí, no? Sugerencias?-
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Miér Dic 16, 2015 11:02 pm

Fuimos entonces entrevistados por los soldados y una vez todos respondimos a su interrogativa nos pudimos sentir un tanto libres... pero apenas por unos segundos, por un poco tiempo. Aquello que parecía que finalmente habíamos conseguido se había perdido a la brevedad, cuando los soldados vieron algo que  simplemente desvío su mirada de nuestros datos, de nuestras pertenencias, de nuestra apariencia, de nosotros... fijaron su mirada a nuestro entorno, a la embarcación... y entonces, tenía ese presentimiento, de que tomarían el barco.

Los soldados afirmaron al rato que iban a tomar la embarcación porque había una carga no autorizada en él, y por eso fuimos trasladados para una investigación del mismo más a fondo, y entonces, empezamos a ver como nos alejábamos de nuestro destino y finalmente nos quedábamos más lejos de entrar al territorio que queríamos inspeccionar, era patético por una parte, ni si quiera pudimos poner un pie en el lugar y ya nos estaban sacando... fracaso. Un fracaso que a ninguno de nosotros nos agradó; los militares tenían nuestros datos por muy incongruentes que fueran y estábamos fallando de todas las maneras para llevar a cabo el trayecto deseado, los soldados subieron a la embarcación a la fuerza, la plagaron de uniformados, armados todos y cada uno de ellos, entre su charla consultiva, todos tomando nota, era como una invasión, o algo parecido.

-Bueno, nadie dijo que sería fácil. -afirmé, tras las palabras de Gaius. Al parecer Kael era de estos lares, por lo que asentí tras lo escuchado. -Ojalá no estemos muy lejos.... -el destino parecía haber cambiado radicalmente. ¿Qué tendría el barco? Y peor aún, ¿qué pensarían hacer los soldados con nosotros? Estaba un tanto preocupado, ser juzgado por la carga de aquellos marineros... por algo habían saltado fuera del barco...

Spoiler:
Me disculpo por la inmensa tardanza u.u... lo siento;ñ
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Lun Dic 21, 2015 12:17 am

No... no me jodas—, murmulló, más para sí mismo que para los demás—. ¿Cargamento? ¿P-pero que clase de...? Ahh...

Si alguien más que Kael escuchó sus murmullos, no tuvo forma de saberlo. Maldita sea, ya sabía que era algo demasiado bueno para ser verdad. Claro, era un barco de no muy buena reputación, además de que las camas no estaban del todo libres de chinches y garrapatas, y más de una vez estuvo apunto de ser mordido por las ratas mientras dormía, pero eh, le había salido gratis.

Bueno, eso había creído hasta que vio al torrente de soldados subir al bote, mientras comprendía el hecho de que se acababa de meter en un aprieto enorme. Bueno, por lo menos había sido Altea, y no Plegia, o Nohr. Kael no tenía en muy buena consideración a la milicia de esos países, en especial del segundo, y no por una mala razón.

Los minutos siguientes se resolvieron sin violencia alguna. Y bueno, a final de cuentas los marineros no habían sido tan estúpidos como para buscar pleitos con la guardia de la ciudad. Que el aire estaba bastante tenso, sí, pero Kael esperaba que la superioridad numérica de los soldados mantuviera al resto de los tripulantes a raya. No quería meterse en un conflicto que poco le interesaba.

Por otro lado, se preguntó que clase de "cargamento no autorizado" era el que los había detenido de pasar la aduana, a la par que se preguntaba si Gaius tenía su respingada nariz metida en el meollo de ese condenado contrabando.

Tsk. Sí, sí. Pero te olvidaste de un pequeño detalle. Yo soy de Hoshido, al otro lado del continente. Jamás en mi vida he estado en Altea— Kael se cruzó de brazos y recargó su espalda en el muro de madera medio podrida que estaba detrás de él, soltando un sonoro suspiro. Miró hacia el lugar a donde parecía dirigirse el barco—. Y yo creyendo que lo tenías todo bajo control—. Kael giró su cabeza para mirar al ladrón directamente a los ojos—. Ese cargamento ilegal no tendrá nada que ver contigo, ¿verdad? Me sentiría... ¿cómo decirlo? Me sentiría mortificado, si descubriera que nos arrastras a alguno de esos turbios negocios tuyos.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Narrador el Miér Dic 23, 2015 2:45 am

El barco siguió camino por cerca de una hora hasta tocar puerto nuevamente, un puerto de menor tamaño y mucho menos colorido, la concentración militar era mucho menor y parecían mucho más centrados en el trabajo de inspección. Lanzando tabla al puerto los soldados bajaron quedando solo el de la tablilla encima - Pueden bajar, hay una taberna donde pueden descansar. Tardaremos un rato en hacer el registro completo, solo el capitán tiene que quedarse. - dijo antes de abandonar el barco.

Más allá del puerto se veían algunas casas, gritos de conmoción alertaron a algunos de los guardias que acudieron, el que acababa de bajar comentó sin mucho ánimo - Es otro ataque de los muertos vivos... sigan su trabajo, cuiden el puerto. -
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Gaius el Sáb Dic 26, 2015 8:15 pm

No bien tocaron tierra el bandido se desperezó sonoramente. Le dolían todos los huesos de la espalda, no era consciente de lo mucho que necesitaba estar en tierra firme. Así que pese a lo contraproducente de su situación, se alegró de haber tocado tierra.
Sonidos de batalla lejanos sacaron al bandido de su ensueño. Sería un ataque de emergidos? Miró hacia sus alrededores y vio como el resto de los guardias y habitantes del muelle mantenían una sepulcral calma ante los claros clamores de lucha. Esto hizo que al ladrón le empezaran a correr gruesas gotas de sudor por la frente. Se volvió para comentárselo a sus compañeros, pero cuando se dio vuelta comprobó que estaba completamente solo. Miró en todas direcciones buscando a su equipo, pero habían desaparecido por completo, dejándolo solo en un muelle extraño, RL cual estaba siendo atacando y a nadie parecía importarle. La transpiración del ladrón se agravó. Con gran celeridad se encaminó hacia el único punto que podría considerar como una zona segura: la taberna.
Entró y no le sorprendió que estuviera apenas poblada. Un gordo tabernero limpiaba unas jarras del otro lado del mostrador mientras le dedicaba una fea mirada al recién llegado. El bandido suspiró de alivio, este si era un entorno conocido.
-Buenos días colega! Tienes algo para mi? Por ejemplo una cerveza quizá?- dijo golpeteando en la barra con su moneda lisa.
El cantinero frunció el entrecejo
-No! Pero esa muchacha de ahí es delos suyos. Pídele a ella limosnas- dijo señalando una lejana mesa junto a la estufa.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Vie Ene 15, 2016 6:53 pm

Hubo bastantes inconvenientes, sobre todo por aquel navío que casi hunde nuestro barco, pero por fortuna había logrado llegar sana y salva a Altea. Sólo había estado una vez antes en este país, pero fue hace años y durante un breve periodo de tiempo. Sin embargo, no recordaba tanta seguridad en el puerto. ¿Habría pasado algo recientemente? Pero, fuese lo que fuese, a mí no me importaba mucho.

Por culpa de aquella flota con bandera de Nohr había llegado con el tiempo justo, y no podía permitirme un retraso aún mayor por unos guardias. Afortunadamente, pude escabullirme entre la multitud y acceder con relativa facilidad a la taberna acordada… pero la otra parte del trato no estaba allí. O, al menos, yo no la veía.

Se suponía que debieron llegar ayer aquellos dos tipos a los que ayudaría a infiltrarse en la mansión de un noble para “adquirir” ciertos documentos, aunque aún no se me había informado de los detalles. Por supuesto, no dudé un segundo en acercarme a la barra y mostrar al tabernero una vieja moneda lisa, aparentemente como si fuese cualquier otra.

Buenas, ¿tendrías un vaso de agua para una viajera cansada? Y ya que estamos, se suponía que me encontraría aquí con dos amigos: Joe y Bill. Uno es bastante alto y delgado, y el otro algo más bajito y grandote. ¿No los habrás visto por casualidad? ―pregunté  como si nada, con una sonrisa amable.
No, no me suenan ―afirmó entregándome el pedido, probablemente hastiado por un duro día de trabajo―. ¿Seguro que ibais a encontraros aquí?
Sí, sin duda ―confirmé algo confusa―. Se suponía que llegarían ayer desde un barco de Chon’sin.
¿De Chon’sin? ―por algún motivo, pareció extrañarse aún más que yo―. ¿No te has enterado? Hundieron el barco hace dos días.

Me quedé sin palabras. ¡¿Quién iba a pagarme ahora?! Pero suponía que ya no había remedio… Además, eso explicaba la excesiva seguridad del puerto. Hundieron el barco de aquellos tipos y casi acaban con el mío. Definitivamente, algo estaba pasando... aunque no me incumbía, siempre que no volviese a poner en peligro mi vida.

Cogí mi vaso y me senté en una mesa, en un lugar cálido y lejos de la gente, intentando pensar qué haría ahora. Después de todo, me negaba a que todo el viaje hubiese sido en vano... No he sobrevivido a aquel ataque en el mar para irme con las manos vacías. No. ¡Me niego!

Pero mientras sopesaba otras opciones, vi que el tabernero me señalaba mientras hablaba con un chico pelirrojo, que se encontraba en ese momento de espaldas a mí. ¿Pertenecería también a la Jauría?


Última edición por Karen el Sáb Ene 16, 2016 11:51 am, editado 6 veces
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Vie Ene 15, 2016 7:22 pm

Después de llegar al puerto, se dirigió sin desvío a la plaza, donde ya lo esperaba su encargo, un trabajo algo simple de realizar. Ni el mismo se podía imaginar que le pagaran tanto por proteger una pequeña caja que pesaba al menos diez kilos, algo raro, pero por lo que le pagaban decidió hacer caso omiso a los pequeños detalles << "Solo no le quites la manta o siquiera pienses en revisarlo... si lo haces perderá todo su valor y con él se irá el resto de tu pago" >> recordó las palabras de aquel hombre, las cuales había aceptado sin reclamar, que le faltaba más de la mitad del pago aún, no lo iba a perder por una estupidez.

El hombre, cubierto de los pies a la cabeza, ni siquiera le habló, solo le mostró un pequeño papel, que decía su nombre "Joshua", allí describía todo lo que pasaría; simple, le entregaría el paquete y el una pequeña bolsa con monedas, ambos no se retirarían hasta que hubieran visto lo que contenía lo entregado. La entrega se realizó como había esperado, sin contratiempos, hasta le agradeció y le sonrió al momento de despedirse, claro, sin usar su voz.

Cansado de todo ese rollo de la entrega, regresó al puerto, una cantina que había conocido en un viaje anterior ya le esperaba. Se sentó en la primera mesa que vio y gastó un poco de lo que había ganado en cerveza. Las horas pasaron lentamente, uno que otro estruendo se llegaba a escuchar a lo lejos, pero nada de lo que tuvira que preocuparse o eso creía al menos. Un extraño joven entró a la taberna, pidiendo al tabernero una cerveza con una moneda lisa... una idea un tanto mala en ese lugar. El Espadachín se encontraba podría decirse dadivoso en ese momento y se acercó a la barra, tomando la mano del joven y haciendola a un lado, para evitar que enfureciera más al cantinero que hoy se veía más intolerante que de costumbre - Quiero otra jarra y una más para este chico... y ninguno de los dos hemos venido por limosnas y no esperamos menos que una cerveza - respondió al cantinero y aunque aquel bramó un segundo, luego llamó a una camarera para que les acercara lo que querían - ¡Eliza!, ¡Ven y dale a este imbécil lo que pidió haber si ya deja de molestar!... ¡Además quédate por ahí y atiende a los que lleguen, ya te había dicho que no quería ninguna **** molestia! - y continuó con lo que estaba haciendo, importandole poco que los dos tipos aún siguieran allí. El Espadachín no había entendido muy bien lo de las limosnas al parecer... pero eso no le importaba mucho e ignoró a la joven señalada.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 16, 2016 11:28 am

Desgraciadamente, no pude encontrar verdaderas pistas sobre aquel pelirrojo que muy probablemente es el que expandió aquel rumor absurdo. Decidí, pues, ir a mi patria y hacer frente aquella estupidez de otra forma: estudiando de lo que trataba. Debía averiguar qué era un subhumano. Tras leer varios documentos, observé que se utilizaba mucho esa palabra entre los habitantes del continente de Tellius. Esa era mi mejor oportunidad para aprender qué hacer. Sin embargo, no podía ir sin precauciones… por lo que decidí hacer un pequeño teatro en el que viajaría como mercader ambulante con otros soldados que tendrían el mismo disfraz que yo. En una bolsa guardé mis pertenencias y otras cosas que podrían ser útiles para el viaje. Con eso y todo tipo de preparativos, mis hombres y yo iniciamos nuestra travesía en barco a Tellius.

Por razones de seguridad, aquel viaje fue largo, pues tuvimos que rodear el continente de Akaneia y, aun así, no fue suficiente. El barco fue atacado, pero no se hundió gracias al esfuerzo de los mercenarios contratados. Nosotros no tuvimos que actuar en ningún momento. Sin embargo, los daños fueron lo suficientemente graves como para tener que atracar en el puerto más cercano y esperar a que reparasen el navío.

Este desafortunado accidente provocó que tuviésemos que empezar a buscar un lugar en el que alojarnos. Para ello, mi escolta y yo nos dividimos. En mi caso, me preocupaba más el hecho de que no hubiese visto ningún tipo de alarma por parte de los soldados. Como si ya fuese algo normal. Es por ello que dejé la parte del alojamiento a mis hombres, mientras que me dirigí a la taberna a buscar algo de información al respecto. Algo debía saberse: cualquier tontería…

¡Cuán fue mi sorpresa al ver una figura familiar allí! Y no una figura cualquiera, ¡sino la de aquel a quien estaba buscando! Dicho esto, creo haber encontrado una razón más para quedarme aquí e investigar lo que sucede.

Era el momento en que tenía que poner en práctica la jerga de mi pueblo. Debía actuar como si fuésemos amigos desde hace mucho tiempo. En ese contexto, lo que hacen los plebeyos de mi edad suele ser nombrar a la persona y, entonces, acercarse de forma amistosa. Tras la aparición de los emergidos, la nobleza y los plebeyos de Nohr habíamos intercambiado palabras en más de una ocasión, así que hasta yo mismo había sido objeto de dicha forma de habla hasta el punto de aprenderla aunque no la use de forma excesiva, así que en ese sentido no presenta verdadera dificultad hablar como mis súbditos.

Sin embargo, el tema del nombre era algo completamente distinto. No tenía ni idea de cómo se llamaba. ¿Funcionaría de la misma forma si le tratase así sin decir su nombre? De ser ese el caso, podrían pillarme y entonces notarse que tengo otros asuntos con él.

No tengo otra opción. Debo tragarme mi orgullo y el pensamiento del error para actuar tal y como lo haría un plebeyo.

¡Ey, colega! ―era absurdo, pero así se comunicaban los plebeyos―. ¡Dichosos los ojos! ―Y entonces coloqué un brazo alrededor de su cuello, haciendo un poco de fuerza para que no se le ocurriese escapar―. ¿Cuántos años hace que no nos vemos? ¿Qué ha sido de tu vida hasta ahora? ¡Tenemos que celebrar este reencuentro! ―y ahora miré al tabernero―. ¡Ey! ¡Una jarra para este señor!
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Gaius el Mar Ene 19, 2016 5:49 pm

El bandido estaba en la barra, esperando a que le trajeran su jarra , la cual era cortesía del extraño pelirrojo que se le había acercado hacia instantes. Lo habría reconocido por su moneda? Sería miembro del gremio? Era lo mas probable, ya que no se lee ocurría otro motivo para que el pelirrojo le invitara un trago.

-Oh, eres muy amable colega! Llevo semanas en alta mar, por lo que tu generosidad tiene valor doble para mi.-  

Le ofreció la mano en saludo

-Soy Gaius encantado de conocer a otro miembro del gremio, hacia tiempo que no me cruzaba con uno. Que te ha traído a este muelle? Ansío conocer tu historia. Ah! Pero antes, invitemos a la bella señorita que está sentada por allá, que también es de nuestra hermandad.-

Se giró en su asiento y con la moneda en los dedos le hizo señales a la joven para que se arrimara a la barra con ellos.  

Fue por estas haciendo señales que nunca vio al rubio acercarse por atrás, el cual rápidamente le hizo una llave de cuello, dejando al desorientado ladrón agachado debajo de su brazo sin saber como había parado ahí.
Cuando levantó la vista para ver quien era su amistoso atacante no logró reconocer al muchacho de entrada, al cual se lo quedó mirando con cara de extrañeza. Llevaba ropas de viaje común que mucho no le decían, y si bien se le veía de piel limpia y clara, hablaba como un locatario pueblerino. Sería algún viejo colega? O tal vez un cliente?  El bandido había conocido a mucha gente en todos sus años viajando por del mundo, por lo que la cara de este joven no le venía a la memoria todavía. Pero si él decía que lo conocía y de forma tan amistosa, claramente debía ser de las buenas relaciones que había tenido anteriormente, más si le invitaba un trago. Con una sonrisa en los labios colocó también su mano en el hombro libre del mago.

-Colega! Que te trae a esta parte del mundo!-

se aventuró a saludar el ladrón, quien todavía no recordaba con quien estaba hablando.
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

Mensaje por Invitado el Miér Ene 20, 2016 12:19 pm

Terminé de beber mi vaso cuando, con la llegada de otro pelirrojo, esta vez de cabello largo, el anterior se giró y pude reconocer su rostro. ¡¿Gaius?! ¿Qué narices estaba haciendo él aquí?

Lo cierto es que había pasado bastante tiempo, pero muchas imágenes me vinieron de golpe a la mente: la infiltración de las bailarinas de burdel, el escándalo de aquel marqués que resultó tener preferencia por los hombres y el incidente con aquella enorme fuente de golosinas y dulces. No pude evitar sonreír. No sabía si él me recordaría, pero definitivamente yo jamás podría olvidarlo: aquel fue uno de los trabajos más extravagantes y divertidos que había tenido en la vida. ¿Seguiría Gaius metiéndose en tantos problemas como entonces? Suponía que no. De lo contrario, no podría siquiera imaginar cómo es que continuaba con vida.

Pero aún faltaba por llegar otro… ¿amigo? El joven pelirrojo tenía el cabello largo, pero era evidente que era un chico. El otro… bueno, era bastante plano, y desde luego actuaba como un tío, pero hasta que no habló no estuve completamente segura. ¿Por qué narices llevaría un chico ese peinado? ¿Y la diadema? Aquello era completamente innecesario. ¿O es que acaso de vez en cuando se disfrazaba de mujer para pasar desapercibido? Estaba claro que había gente muy rara por el mundo… Pero en cualquier caso, parecía que iba a ser una reunión de amigos de lo más animada. Tal vez debería hacer caso al gesto de mi compañero de gremio y acercarme a saludar. Total, ¿qué puedo perder? Lo mismo hasta consigo un encargo y todo…

Ya iba a levantarme para acercarme a ellos cuando el tabernero vino hacia donde estaba con una jarra de agua para rellenarme el vaso. Al principio me extrañó, pero cuando me pasó disimuladamente un papel sucio y arrugado, todo cobró sentido. Saqué un mapa que tenía en el bolsillo y, fingiendo que le echaba un vistazo, leí el mensaje:

A kienes esten en el puerto de la isla kontinua de Altea. Emos eskuchado ke podria ser ke un gran numero de emergidos se agrupen en el area. I inkluso sea dicho ke su lider podria estar ay. A kien valla a investigar y buelba con un informe detallado, se le pagaran sien de oro. Pero solo a miembros, tratemos ke la informasion rekaudada kede en nuestro poder.

La verdad es que tantas faltas de ortografía le quitaban seriedad al asunto, pero ¿qué se le iba a pedir a un grupo de taberneros y ladrones? Demasiado era ya que conocieran un sonido por letra… por no hablar de las comas. Pero todo eso era secundario. ¿Cien de oro? Si voy con estos tipos podría conseguir trescientas, o incluso cuatrocientas si el afeminado es también del gremio. ¡¡Aquello era una fortuna!! Solamente tendría que convencerlos para ir a pasear por el puerto y, con un poco de suerte, que acaben participando por curiosidad… ¿Quién necesita hablar de oro?

Tras ocultar el mensaje en el bolsillo contrario al de mi mapa, cogí el vaso y me acerqué con él a la barra.

Vaya, ¡cuánto tiempo! ¿Cómo te va? ―saludé alegremente a Gaius, sin atreverme a decir su nombre, pues no recordaba si él solía usar pseudónimos o no. Después de todo, yo suelo hacerlo… aunque, si dos son miembros del gremio y el otro es un simpatizante, imagino que esta vez no será necesario―. Soy Karen, por cierto. Puede que no me recuerdes… sobre todo por ese rumor sobre tu gran éxito con las chicas. Si te sirve para ubicarme, te garantizo que jamás lograste ni lograrías nada conmigo ―comenté con un gesto que iba a medio camino entre una broma, una sonrisa maliciosa y una mirada de advertencia. ¿Dejar que algún curioso pudiera malinterpretar nuestra relación y que se les pasara por la cabeza que hubiésemos tenido algo? JAMÁS―. Pero bueno, dime, ¿quiénes son tus compañeros?

Los miré a ambos con una sonrisa inocente que contrastaba levemente con la anterior, esperando a que se presentasen o Gaius me los diera a conocer. Sin embargo, estaba claro que no podíamos quedarnos allí todo el día. ¡Una recompensa me esperaba!

Oíd, ¿os habéis percatado de la cantidad de soldados que hay en el puerto? ―pregunté de forma retórica al tiempo que bajaba un poco el tono de voz. ¡Claro que se habían dado cuenta! Como para no hacerlo―. Estoy convencida de que ha pasado algo gordo, o tal vez esté a punto de pasar… y no, no me refiero sólo a los piratas. Yo acabo de llegar desde Ylisse, y puedo aseguraros que no hay ni de lejos tanta seguridad como aquí ―mentí a medias. Yo no llegaba desde Ylisse, pero sí era cierto que tanta seguridad no era normal. Además, si el autor del mensaje sospechaba que era en Altea donde se ocultaba un líder de los emergidos, era muy probable que hubiese aquí más seguridad que en ningún otro sitio―. Os propongo algo: ¿y si vamos a investigar lo que ocurre? ¡Imaginad que descubrimos algo interesante! Puede que los soldados hasta nos den una buena recompensa y todo ―sonreí con un brillo de ilusión en los ojos. ¿Doble paga? ¡Ojalá ocurriese!
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Re: Marinero de agua dulce (misión - ruptura 4)

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