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Un pájaro no canta porque tiene una respuesta, canta porque tiene una canción [Entrenamiento] [Priv. Feldsphar]

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Un pájaro no canta porque tiene una respuesta, canta porque tiene una canción [Entrenamiento] [Priv. Feldsphar]

Mensaje por Onix el Mar Sep 04, 2018 12:48 pm

Después de su inesperada desaparición tras su supuesto viaje a Ilia y de estar por algunos meses fuera de Durban, Onix finalmente estaba de vuelta en aquellas tierras y cumpliendo de nuevo con sus deberes de sirviente en el palacio de la Reina Yuuko. Con el paso de los días el cuervo pudo acostumbrarse nuevamente a su vida cotidiana, llevando de nuevo esas ropas de etiqueta que no le gustaban y comportándose de una manera un poco más educada que antes. Por medio de varias conversaciones y de rumores que iba escuchando por el camino, también fue enterándose de los últimos acontecimientos que habían sucedido durante su ausencia, los cuales habían provocado esos pequeños cambios que podía notar en los lugares por los que pasaba. El cambio más notable para él, de entre todos los acontecimientos de los que él pudo enterarse, era la Alianza entre Durban y Daein y la presente liberación y conquista de Kilvas, el cual ahora formaba parte del territorio de Durban.

Ahora el laguz podría visitar su tierra natal sin preocuparse tanto de que la plaga emergida lo atacase. Lo cual era una buena noticia para Onix, ya que, aunque no tenía amigos o parientes vivos viviendo por esas tierras, el chico seguía con algunos asuntos personales que atender ahí, pero que con las circunstancias no había podido encargarse.

Pero antes de eso, el cuervo necesitaba que le diesen de nuevo permiso para viajar, y considerando todo el tiempo en que él estuvo ausente de sus deberes, sabía que sería difícil que pudiera tomarse unos días libres tan a la ligera.  Primero necesitaría ganarse esos días, y para ello necesitaba trabajar muy duro y mantenerse disciplinado aunque realmente no fuese lo suyo.

El día en que el cuervo recibió su paga, uso una parte del dinero para gastarlo en apuestas e intentar multiplicar sus ganancias. Esa noche, Onix tuvo un juego de cartas en un bar cercano, con un grupo de humanos a los que él ya conocía por sus previas visitas. Durante las primeras rondas perdió muchas de las monedas que había llevado, pero después de varias horas tuvo la suerte de ganar el laúd de un pobre tonto con mala racha que no supo cuando detenerse.

- Lo siento amigo, reglas son reglas…- Comentó el cuervo, encogiéndose de hombros después de ganar aquella partida.

Después de aquella noche, los días continuaron de forma normal para Onix, ahora que tenía un instrumento musical en su posesión la acción más adecuada para él era darle uso. Cuando tuvo un par de días libres para divertirse, el chico salió temprano del castillo, llevándose el laúd colgado al hombro. Voló lejos de la civilización hacia el bosque, instalándose sobre un espacio con pocos árboles donde pudiera entonar el instrumento e improvisar un poco, esperando que con el ruido que iba hacer, eventualmente pudiera atraer la atención de cierta persona que sabía que vivía por esas mismas tierras.

Me encuentro aquí en mi soledad~♪
Pensando qué de mi vida será~♪
No tengo otro sitio dónde esperar ~♪
Y tampoco a nadie con quien hablar ~♪
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Seeker Raven

Cargo :
Sirviente

Autoridad :

Inventario :
Elixir [1]
Gota de Veneno [1]
Pócima Entumecedora
Llave maestra [2]
.
.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1475


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Re: Un pájaro no canta porque tiene una respuesta, canta porque tiene una canción [Entrenamiento] [Priv. Feldsphar]

Mensaje por Feldsphar el Dom Dic 09, 2018 5:59 am

Aunque el tiempo había transcurrido de forma natural y las personas alrededor de Feldsphar eran capaces de observar leves cambios en el muchacho como la capacidad de hablar de una manera más fluida y entendible, cuando el bárbaro pensaba sobre sí mismo era incapaz de percatarse de esos cambios que todo el mundo podía ver en él. Porque, aun si en los últimos meses se había visto obligado por las circunstancias a hablar con personas y eso le había forzado en cierta manera a tener que hablar y no comunicarse mediante signos con las manos como hubiera hecho en el pasado, lo cierto es que la rutina del chico no había cambiado tampoco demasiado. Continuaba habitando en el bosque, evitando a toda costa la interacción con otros humanos (siempre y cuando no fuera Craig a quien, más que un humano, consideraba una posesión propia) y en lugar de ocupar un oficio como el resto de mortales, su única misión en el mundo seguía siendo la de sobrevivir día a día en el bosque.

Para su suerte, la afluencia de emergidos en los últimos meses en el bosque había disminuido considerablemente y eso le permitía tomarse las cosas con un poco más de tranquilidad, a pesar de que no duraría en levantar su hacha y emitir un grito de guerra ante todo aquel que entrase en el bosque con malas intenciones. Aunque también tenía que admitir que no detestaba completamente pelear pues, la adrenalina le provocaba una sensación de emoción tan intensa que disfrutaba aquellos momentos por peligrosos que fueren y, en ese sentido, su vida se había vuelto un poco más aburrida por no tener que exponerse a batallas contra seres humanos o, que lo parecieren. Pescar y cazar tenían su punto de interés pero, desgraciadamente, no se podían equiparar a una pelea de verdad.

Sin embargo, aquel día no parecía ser como un día más en su vida, de aquellos en los que no había nada de importancia que relatar pues, mientras Feldsphar saltaba entre árboles, sujetándose en las ramas más consistentes de los mismos, podía escuchar una voz que no se le hacía del todo desconocida y que además tenía un toque… ¿Melodioso? Sí que había escuchado a otros humanos cantar pero, en este caso había un sonido que acompañaba la voz y seguido por la curiosidad, el joven bárbaro continúo saltando persiguiendo esos sonidos que no distinguía de donde podían proceder. Entonces, encontró a Onix cantando mientras sostenía un extraño objeto que parecía ser el causante del sonido melodioso. - ¡Onix! – Feldsphar gritó para llamar su atención mientras dejaba caer su peso sobre el suelo firme, acercándose un poco al pájaro y señalando al objeto que no identificaba. - ¿Qué es eso?
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Warrior

Cargo :
Guardián del bosque

Inventario :
Vulnerary [3]
Hacha de bronce [1]
Espada de bronce [1]
Escama fosilizada
.
.

Support :
Craig
Trombe

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1923


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