Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» [BUSQUEDA] ¡La hora ha llegado! ¡Liberemos Rosanne!
por Virion Hoy a las 6:34 pm

» tenshi hinanawi
por tenshi hinanawi Hoy a las 5:27 pm

» Cerrado de Temas - Capítulo 4
por Izaya Orihara Hoy a las 4:23 pm

» Tienda de items
por Sissi Hoy a las 4:15 pm

» Cajón de ofertas - Legendary edition.
por Eliwood Hoy a las 4:11 pm

» [Campaña de liberación] Bolero de fuego [Privado Luz]
por Luzrov Rulay Hoy a las 3:45 pm

» [Campaña de liberación] El precio de vivir
por Lyndis Hoy a las 3:18 pm

» Convoy
por Pelleas Hoy a las 2:01 pm

» Transacción entre personajes
por Sissi Hoy a las 2:00 pm

» Tienda de armas
por Eliwood Hoy a las 1:49 pm

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Social] It makes my heart sick when I remember all the good words and the broken promises. [Priv Lissa]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Social] It makes my heart sick when I remember all the good words and the broken promises. [Priv Lissa] Empty [Social] It makes my heart sick when I remember all the good words and the broken promises. [Priv Lissa]

Mensaje por Invitado el Miér Ago 15, 2018 7:48 pm

Miró el hogar de la gente noble y se sintió miserable, un chico más dentro de una gran ciudad ¿No era eso maravilloso? Porque no serviría a nadie así, porque siendo mercenario simplemente viviría ¡No seguiría esos cánones que su padre pedía! Aun así algo no estaba bien, porque ser miserable no le complacía, ser uno más tampoco ¿Qué quería entonces? Chasqueó la lengua, molesto, porque ni él lo sabía, pero ya era lo suficientemente grande como para no andar con tonterías de crío indeciso.

Ylisse en efecto era un lugar que le pareció adecuado para quedarse, lejos de su hogar y recuerdos, además de ser lo suficientemente grande como para encontrar algo con lo que vivir ¿Ser un soldado quizás? ¡Já! Jamás, porque sería la ironía más grande de la vida, terminar en donde había iniciado pero para otra persona, otro noble ¿Qué le diría su padre? Seguramente le escupiría en la cara, la gritaría que era una deshonra. Revolvió su cabello intentando quitarse esos pensamientos, porque estaba ahí para conocer, no para volverse un maldito traidor.

No sabía si podía pasar o no a gusto, en sus libros muchas veces el ingresar al pasillo no era más que para la gente importante y él no era más que un donnadie. Rio ante lo último avanzando seguro por fuera, pero dudoso por dentro. Fue un paso dentro que lo calmó, porque al parecer podía entrar, tal vez no al mismo castillo, pero si acercarse.

Miró el lugar, notó los lujos ajenos, el tamaño de las cosas lo intimidó, porque un Rey no era lo mismo que un Conde, un duque ni nada similar ¡Un Rey! Dueño de todo lo que veía ¿Cómo se sentiría? Jamás había soñado tan alto, pero en su momento si pensó en volverse un protector de aquella gente, qué iluso, porque ahora ¿Quién aceptaría a un simple mercenario? Condenado por sus propias acciones, pero no se arrepentía completamente, tenía la libertad de ir a donde quisiera.

Recordó un poco de los nombres de la gente del castillo, más no sabía cómo se verían, en su mente los pintó perfectos, impolutos como a él le habían enseñado a ser, obviamente ellos seguramente debían ser mejores, porque eran cientos los ojos que los observaban. No se acercó a el edificio, lo rodeó, se paseó por el jardín deleitándose por la flora. Un dolor ligero en su cabeza lo obligó a fruncir el ceño por la molestia ¿Qué sería?

Avanzó notando como cada paso era peor ¿Alguna magia del castillo por ser un intruso? Se asustó, sin embargo no quiso armar un escándalo, simplemente avanzó en busca de algun alma ¡Quién fuese! No le importó en ese momento, simplemente se esforzó por no cerrar sus ojos permanentemente.

Finalmente alguien apareció, estaría salvado, aunque también no tendría que verse sospechoso o podría asustar a la persona ¿Cómo decirle que no era de ahí, pero que tampoco quería hacerle daño? Si lo hacía mal todo se podría ir al traste — Buenos días my lady — reconoció la silueta como femenina ¿Una niña? — No me siento demasiado bien, ¿Podría usted ayudarme un momento? Diría que es una urgencia — su respiración se volvió pesada, como si le costara respirar en un malestar que reconoció, porque se había descuidado el otro día — Un doctor estaría bien o… un poco de agua, lo que le parezca mejor

Miserable en efecto, porque no había traído nada con él, ni siquiera su espada. Recordó la lluvia de aquel día, el estar mojados ¡Si él había tenido cuidado! Maldita suerte caprichosa por elegirlo a él como su víctima  — Si me permite unos segundos — se sentó tocando su rostro, sintiéndolo caliente ¿Qué haría en ese caso, arrastrarse afuera? — Creo que ha aparecido en el momento más oportuno, solo se podría asegurar que bueno… ¿Despierte pronto? Sin importar la forma, estaré bien

Se tiró sobre el pasto y descansó, el dolor de estómago se apagó porque seguramente su cuerpo completo lo hizo. Qué buen inicio, porque solo estaba demostrando que no era el príncipe perfecto, era en efecto solo un chiquillo atolondrado creando el momento más dramático de su vida hasta ahora o uno de ellos.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.