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[Social] The world is gonna know your name. [Priv. Corrin]

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[Social] The world is gonna know your name. [Priv. Corrin]

Mensaje por Veronica el Jue Ago 02, 2018 7:00 pm

Su llegada a la ciudad donde se encontraba la Arena Ferox había transcurrido sin demasiados problemas desde que hubiera tenido un encontronazo con un grupo emergido en u desembarco en Regna Ferox. El resto del camino había sido más o menos tranquilo, lo que había aumentado la intranquilidad y la ansiedad de Veronica por estar allí cuanto antes. Acostumbrada a moverse en distancias muy cortas, el trayecto se le estaba haciendo muy largo y pesado a la niña. Aun así, no cesaba en su empeño, si bien había preguntado más de quinientas veces cuanto faltaba para llegar. Al llegar, sus acompañantes suspiraron de alivio, casi más que la propia Veronica que miraba emocionada cómo la ciudad se movía en torno a la Arena, un edificio impresionante que sobresalía por encima de todo. Aunque deseaba ir ya mismo a inscribirse en el Torneo, hacía muchas horas que estaban de viaje, por lo que el sudor y el polvo se le habían pegado al vestido y al pelo. Debía asearse antes de aparecer ante el público, como le había inculcado su madre.

La comitiva de Emblia que le había acompañado al extranjero se movió en unísono a buscar una posada que les acogiera durante la duración del Torneo. Por suerte, las más caras estaban más libres, por lo que con un buen pago de oro tuvieron todo dispuesto para descansar y tomar un baño. En su habitación privada, Veronica se limpió concienzudamente y mandó que su criada puliera su tiara-corona para que estuviera perfecta y reluciente para su aparición en la Arena. La misma sirvienta después la vistió y peinó mientras la pequeña tomaba un delicioso té de vainilla. Una vez que estuvo lista, una parte del grupo fue a acompañar a la niña a inscribirse mientras los demás buscaban sitio en las bulliciosas gradas. Alrededor de la Arena había múltiples puestos de comida y de apuestas. El rumor corría que muchos de los combatientes eran expertos guerreros en todos los ámbitos: magos, espadachines, jinetes de caballo y wyvern, arqueros… Cualquier arma se podría ver en el campo de lucha.

Por su parte, Veronica no era una avezada guerrera como muchos otros, pues había vivido encerrada la mayoría de su vida y sus únicos enfrentamientos serios habían sido contra magos y tutores que no eran demasiado estrictos con la hija de una suma sacerdotisa. Su madre había sido diferente, casi rozando la crueldad, pero la mayoría de las veces no había tendido tiempo para su hija. A la niña no le había importado, era lo normal en su vida, y ella ya sabía que una aprendiz de sacerdotisa y futura conquistadora no podía tener las mismas relaciones que los niños de los sirvientes que sí que recibían el cariño y apoyo de sus progenitores. Así, aunque sobresalía en su nivel de magia, aún le quedaba un largo camino para ser tan buena como otros de su gremio. Aunque eso no le importaba ni le impedía considerarse la mejor. Algunos emergidos habían atacado el Fuerte Emblia durante la invasión mundial y Veronica había defendido su hogar con dientes y uñas. También había probado su valía en Regna Ferox, y más que nunca se sentía preparada para luchar contra las grandes élites.

Con sus tacones rojos resplandecientes y su corona-tiara bien colocada, la pequeña bruja avanzó con la cabeza bien alta hasta la zona de registro, donde un hombre barrigón, calvo, pero con una espesa barba negra tomaba apuntes de todos los que deseaban inscribirse. Sin dudar, la niña se colocó frente a él y exigió que escribiera su nombre en la extensa lista de participantes. El señor tuvo que incorporarse para cerciorarse de que había sido Veronica quién le había hablado y no una corona flotante. De no ser por tal joya, la joven habría sido totalmente tapada por el mostrador de alistamiento. Taconeó impaciente el suelo mientras esperaba una respuesta del hombre que se había quedado en silencio ante las demandas escuchadas. Finalmente, el sujeto carraspeó y con una sonrisa que trataba de contener una risa mayor, contestó:

- Lo lamento, pero no reúnes la altura necesaria para participar en el torneo.  ¿Por qué no vas con tus padres y les dices que te compren alguna espada de madera? He escuchado que los niños tienen su propio torneo en las zonas de recreo.

Veronica miró al hombre como si no pudiera creer lo que le acababa de decir. Con una sorpresa fría que se distinguía en su rostro apático por una ceja alzada, la niña respondió: ¿Disculpe? Creo haber oído mal. – pero no lo había hecho. El organizador del torneo y todo su séquito de estúpidos rufianes volvieron a recalcar que incluso si llevaba tacones, su altura no llegaba al mínimo. Tampoco su edad, aunque no tenían manera de probar que Veronica tenía doce años. La niña trató de insistir de manera educada en un principio (aunque no demasiado), pero su indignación llegó a tal punto que terminó por exclamar: Soy Veronica, suma sacerdotisa de Anankos, y si no me dejáis participar en el torneo, sufriréis las consecuencias de mi ira. – y les habría amenazado aún más, de no ser por una mano que le tapó la boca y otra que la levantó en volandas  para alejarla de la zona. Anankos no estaba bien visto allí, y su mención había acarreado algunos gestos de sorpresa, aunque también de risa, pues les parecía que la niña les intentaba engañar con una mentira absurda para poder participar con los mayores.
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Dark Mage

Cargo :
Sacerdotisa de Anankos

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Tomo de ruina [2]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
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Gold :
2404


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Re: [Social] The world is gonna know your name. [Priv. Corrin]

Mensaje por Corrin el Jue Ago 30, 2018 6:23 pm

Solo había una palabra que pudiera resumir a la perfección la sensación que predominaba en todo su cuerpo justo en ese momento: sorpresa. Conocer la identidad de ciertos de los combatientes que empuñarían su acero en la arena de Regna Ferox había hecho que se sobresaltase, pero en cierto modo era una opción más que lógica, es decir, ¿cómo no iban a encontrarse allí, casual o no tan casualmente, sus dos hermanos? Guerreros de gran reconocimientos de un reino vecino, no había que ser especialmente avispado para llegar a la conclusión de que, aunque solo fuera por curiosidad y por probar su fuerza y valía, se encaminarían rumbo a las tierras vecinas para observar de primera mano el desarrollo de esa extraña competición. Competición de la cual ella misma también formaba parte. Había logrado pasar la primera ronda clasificatoria, donde había tenido que encararse a enemigos con unas características y habilidades de lo más dispares, pero que afortunadamente había sido lo suficiente habilidosa como para progresar hasta los combates de mayor importancia.

Respiró hondo a la par que sus descalzos pies se debatían sobre si gira hacia las afueras del emplazamiento o bien se mantenía recorriendo las salas abiertas a los luchadores, que esperaban impacientes su turno de saltar a la arena de combate. Los combates de uno contra uno pronto darían comienzo y sabía que entre los primeros se encontraban, precisamente, sus dos hermanos. Tanto Xander como Leo habían logrado hacerse con uno de los puestos de finalistas, como era bastante lógico a su parecer. Cada uno en su especialidad eran temerosos oponentes, difíciles de vencer incluso si frente a ellos se encontraban mercenarios o soldados habilidosos. Ellos lo serían aún más, no cabía duda alguna. No era de extrañar que su figura causara sensaciones de distinta índole, como ya había escuchado en ciertos comentarios. ¿Quizás no estaba bien que combatieran allí después de todo? De una forma u otra ya estaban inscritos y con nuevos combates a la vista, por lo que no existía la posibilidad de dar un paso atrás, no ahora cuando el público deseaba verlos combatir una vez más.

Un par de hombretones de importante tamaño salían conteniendo la risa de la zona del mostrador. No le dio demasiada importancia si bien casi de manera instintiva se dirigía hasta dicho lugar. Una vez se encontraba lo suficiente cerca como para reconocer a una figura que, para bien o para mal, era incapaz de saber qué diantres había allí, se apresuró intentando llamar la atención lo menos posible.

Oh no, no no NO. Si descubrían su verdadera identidad podría hallarse en serios problemas. Sería muy sencillo raptar a una jovencita y pedir un rescate cuantioso, concesiones políticas o a saber qué otras tantas cosas. ¡!Era tan sencillo pensar en cientos de posibilidades de oscuro pensamiento que podrían ocurrir que un escalofrío le recorrió hasta el último de sus cabellos! Sin darse cuenta había dejado de respirar durante unos segundos.

Sin muchos miramientos tapó la boca de la manos con la mano libre, pues la restante descansaba sutilmente sobre la empuñadura de su espada. La usaría si fuera necesario para mantener la integridad de la menor, pero en primer lugar intentaría salir del lugar sin levantar sospechas o llamar, aún más, la atención –¡Aquí os encontráis, Leandra, su madre se halla preocupadísima, será mejor que volvamos y que deje la palabrería y los inventos para otros momentos! –Un nombre falso distraería a cualquiera de los presentes, sin duda alguna. Sin mirar a los ojos de los hombres que se encontraban en la escena, tiró del brazo de la nohria para huir lo más rápido posible del mostrador y de la arena en general –Veronica, por favor, haced caso y dejad a los hombres en paz, estamos lejos de nuestro territorio, no podemos ir llamando la atención, no sabemos qué podría ocurrir! Y mucho menos están sola –Pronunció entre susurros. Se tiraría de sus níveos cabellos si tuviera las manos vacías para ello.

Miro hacia ambos lados, decidiendo cuál sería la mejor opción. Antes de que la jovencita comenzase con sus reproches, levantó el dedo índice de la mano que empuñaba la espada, como para intentar acallar sus quejas –Si os portáis bien os compraré una manzana recubierta de caramelo –Tiempo atrás las había probado en un mercadillo en las vecinas tierras ylissenses y, desde entonces, se había tornado uno de sus dulces predilectos. Solo esperaba que la joven sacerdotisa sucumbiera de la misma manera ante un manjar de lo más azucarado y delicioso, antes que seguir llamando tonta y peligrosamente la atención de guerreros y mercenarios de a saber qué tantos reinos y de dudoso honor.
Afiliación :
- NOHR (HOSHIDO) -

Clase :
Great Lord | Manakete

Cargo :
Princesa de Nohr

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
lanza de bronce [2]
Vulnerary [4]
DragonStone [3]
Espada de bronce [1]
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Especialización :

Experiencia :

Gold :
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Re: [Social] The world is gonna know your name. [Priv. Corrin]

Mensaje por Veronica el Lun Sep 03, 2018 11:32 am

Ese sujeto no podía quedarse sin un castigo apropiado por haberla humillado frente a toda esa gente y por haberla insultado de esa forma tan banal y patética. Había visto a concursantes que eran de su misma altura, y a ellos sí que les habían dejado entrar en la arena para demostrar sus habilidades. ¿Qué tenía ella que los demás no? El pensamiento la llenaba de furia y de frustración. Quiso llevar la mano a su bolso de plumas negras para agarrar su tomo de ruina y enseñarles allí y en ese momento lo que Veronica de Nohr podía hacer. Pero, al igual que sus palabras fueron acalladas, sus movimientos también se vieron comprometidos por la súbita aparición de la Princesa Corrin. En cuanto sintió una mano en su boca, la joven bruja giró la cabeza con brusquedad para mirar a la persona que había osado atacarla y se quedó de piedra al descubrir la identidad que aguardaba detrás de palabras de disculpa. Estaba tan sorprendida que ni siquiera luchó demasiado cuando la princesa nohria se la llevó de allí entre una miríada de excusas.  

Una vez se hubieron alejado lo suficiente, y Veronica pudo asimilar lo que había pasado, sus cejas se fruncieron con tanta seriedad que una arruga marcada apareció en su frente. La princesa la había hecho quedar como una mentirosa y una niña inmadura y fantasiosa, algo que no le gustaba nada de nada. Además había cubierto su verdadera identidad con falsedades, un caso que la sacerdotisa nunca había hecho en su vida. ¿Qué razones habría tenido antes? Había sido una niña noble que apenas había salido de su fuerte, y solo recientemente había ido a otro país. Ella era Veronica de Nohr, Señora de Emblia, Suma Sacerdotisa de Anankos y próxima conquistadora nohria. No tenía motivos para no sentirse más que orgullosa por su nombre y sus títulos, por lo que los ostentaba cada vez que podía. Su madre le había instaurado un gran sentimiento de orgullo propio, pero también le había dicho que tuviera cuidado, pues los enemigos de Nohr eran muchos y podían tratar de atentar contra alguien como ella. No había tomado en cuenta esa lección al tratar de inscribirse. Estaba confundida sobre cual hubiera sido el modo correcto de obrar.

Fue a alzar la voz para exponer sus inquietudes y quejarse por el poco honor nohrio demostrado, en su opinión Corrin debería haber acudido en su ayuda y haberles convencido de que dejaran participar a Veronica, pero la princesa la mandó callar con un gesto que dejó a la niña con la palabra en la boca. Tras una breve batalla de miradas, en las que Veronica juzgó a su oponente, asintió con la cabeza y dijo con voz seria pero pasiva: Dos manzanas de caramelo y una vuelta en caballo. No acepto menos porque me ha puesto un nombre horrible que rima con liendre. Podría haber elegido algo más elegante. – hizo un puchero que denotaba su enfado y después, con un suspiro de resignación, se alisó las ropas que se habían quedado algo arrugadas del agarre de la mayor. – Es injusto. Todos participan menos yo. – alzó la mirada rojiza y la posó en la de Corrin. - ¿También va a participar? – y la pregunta le sabía a cenizas en la boca. Por supuesto que sentía envidia porque nunca era incluida en nada y por una vez le hubiera gustado que fuera diferente. Sin embargo, su rostro siguió igual de neutro y apático que siempre.

Evaluó a la princesa. No sabía mucho de ella, todo fuera dicho. La había visto por el castillo Krakenburg, pero aún no habían tenido ninguna conversación propiamente dicha. Suponía que debía de ser fuerte al ser parte de la realeza de Nohr y que había ido allí junto con sus hermanos. Sin invitarla a ella. Si corrin participaba vería su combate. Al menos eso debía de ser divertido, y aunque le carcomía no poder ser ella uno de los contrincantes, al menos se contentaría con ver ganar a las personas de su propia patria. Eso fue lo único que la animó. Y además no estoy sola, han venido mi gente de Emblia conmigo. – Al salir corriendo Corrin con la sacerdotisa, los soldados se habían quedado atrás, pero ahora aguardaban tranquilos a pocos metros. Habían reconocido a la princesa y, puesto que no era una amenaza y su señora estaba hablando con ella con tranquilidad, no habían intervenido. Y también he venido con Feh. Ahora está cazando. Luego vendrá a buscarme en las gradas.
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Dark Mage

Cargo :
Sacerdotisa de Anankos

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★ ★

Inventario :
Tomo de ruina [2]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
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