Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de liberación] Lo Humano [Privado | Luzrov]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de liberación] Lo Humano [Privado | Luzrov]

Mensaje por Eliwood el Vie Jun 08, 2018 9:40 pm

Había un motivo puntual para que el marqués Eliwood se hallara en Caelin, más allá de la amenidad de la visita en sí. A tal motivo se supeditaba la duración de su estadía, a la espera de esa condición y objetivo de suma importancia, que cada día entre sus idas y venidas dentro y fuera del lugar esperaba: un reporte particular de emergidos en los límites del territorio. Ya pocos eran vistos en la Liga y sus caminos, tornando el hallazgo uno poco común. No obstante, menester en ese momento. El mismo Eliwood salía de cabalgata cada tarde hasta los mismos límites del marquesado, con los ojos atentos a la búsqueda de las criaturas, mientras que por las madrugadas un jinete más de sus propias cuadrillas echaba otra recorrida y vistazo por él. Para dificultar más aún la empresa, no era cualquiera de las criaturas la que el marqués tenía necesidad de hallar, sino específicamente alguna que por sus todavía desconocidos motivos portara la vestimenta y emblemas de Lycia. Mientras aquella búsqueda no diera el resultado esperado, debía de permanecer el hombre justo allí, en Caelin, entre tanto distrayéndose observando la ciudad crecer y su ritmo de vida asentarse.

Era madrugada aún cuando el aviso llegó, una madrugada de un terrible frío seco, capaz de entumecer los dedos y calar hasta la columna a través de cuanta ropa o cobijas se tuviera. Aunque el sol hubiera ya terminado de salir, la helada no daba señales de ceder por un tiempo todavía. Eliwood debía admirar al pobre mozo que había salido a la búsqueda aún en esas condiciones, regresando tan raudo y tan temprano que el hombre mayor había tenido hasta que desperezarse para ir a su encuentro. Como fuere, habían sido vistos dos solitarios emergidos bordeando el marquesado, pareciese como si siguiendo la misma frontera, un lancero a pie y un único caballero en atavíos pheraens. Cumplido así lo que tanto había esperado, Eliwood partió de inmediato a remitir el aviso a quien le había indicado esas características a buscar en los emergidos. Habrían de partir a su encuentro, de ser posible, cuanto antes.

Se puso la capa con cuidado sobre los hombros, se aseguró la espada al cinto y tomó en la mano el bastón elegantemente decorado de madera oscura y rojiza, que utilizaba desde su regreso de la guerra de liberación en Regna Ferox. Su rodilla maltrecha y descolocada en combate no terminaba de recobrar la flexibilidad de la articulación, si bien lo lastimado en sí no persistía, de modo que ciertos cuidados seguían siendo necesarios. Gracias al bastón podía llevarse tan recto como siempre, ayudándose a apoyar el lado tocado; se mantenía erguido y se mostraba impertérrito, un cierto aire de implacable dignidad a su alrededor. Preparado de tal modo, abandonó su propio alojamiento, se dirigió a por su caballo ya ensillado por el mozo y tomando las riendas del mismo lo guió por el exterior aún despoblado, silente, hasta la modesta casa en que sabía residía su compañero de asuntos. Le asaltó allí mismo, en la puerta, la duda respecto a si estaría o no despierto y en pie el joven clérigo. Incordiarlo tras lo amable que se mostraba parecía cuasi criminal, o tal vez justamente por tan solícitos modos se percibía como un abuso pedir de él otro favor más. No obstante, no tenía mucha opción. De algo de tiempo se disponía, pero de dejar pasar demasiado, se perdería la oportunidad. El marqués apretó los labios un poco y tocó la puerta.

- ¿Luzrov? ¿... será que está despierto? - Llamó desde su lado, sin hacer amago de abrir, pues quizás sirviese que el joven reconociera su voz. Era demasiado temprano, de cualquier modo. Tras un momento de pausa, completó con seguridad. - Me han dado aviso, se encontró lo que buscábamos. - Dijo. Tras ello volvió la vista hacia su corcel, ante cuyo hocico se condensaban blancas todas y cada una de sus exhalaciones, y le dio un par de palmadas de ánimo en el cuello. La presencia de Luzrov era crucial, era él quien había llegado a conocer los nuevos pormenores de criaturas como las que tanto habían buscado, también él quien había accedido a la idea de permitir a Eliwood atestiguarlo. Estaría necesitándolo. Y teniendo que acudir a él a esas horas, en ese clima, más aún se afirmaba el marqués que tendría que compensarlo luego. Hallaría modo.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Llave maestra [1]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
4386


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Lo Humano [Privado | Luzrov]

Mensaje por Luzrov Rulay el Dom Jun 17, 2018 4:15 pm

Luz estaba acostumbrado a despertarse con las primeras luces del día. Un habito clavado tan profundamente en el que a esas alturas le era imposible borrarlo de su ser. Cuando era apenas un infante y sus progenitores seguían con vida, se dedicaban a viajar por todo el país,de iglesia en iglesia brindando su ayuda y servicios a aquellos que mas lo necesitasen. Cuando las circunstancias hacían que tuvieran que hacer noche en el camino se despertaban al alba,para aprovechar todas las horas de luz del día, se detenían al anochecer por los peligros que suponía viajar en la oscuridad. Cuando tenían un techo bajo el que cobijarse madrugaban de igual modo, para que el niño tuviera un horario estable y se acostumbrase a el mismo , para no tener un descontrol horario.

Cuando se quedo solo y fue acogido por la iglesia siguió despertándose a la misma hora,por obligación. Las tareas a realizar eran abundantes y requerían de casi todo el día, el entrenamiento de sus habilidades de sanador tampoco podía ser descuidado, y las oraciones a realizar a la santa eran obligatorias. Debía madrugar para realizar todos sus que hacerse del día.

A medida que el tiempo pasaba y era trasladado de una parroquia a otra las tareas iban descendiendo, así como el tamaño de la parroquia a la que era enviado,el numero de feligreses del mismo... Pero las costumbres eran poderosas y Luz llevaba años con la misma rutina. Ya no se acostaba o se detenía al anochecer,pero seguía dándole la bienvenida al día con sus primeras luces.

El sonido de la puerta le sorprendió, pues nadie tocaba a la misma a esas horas, cuando apenas acababa de amanecer. Mas no le despertó. Luz llevaba despierto el tiempo suficiente como para haberse vestido. Se había puesto un vestido blanco. Largo ,de cuello alto, pero de manga corta. La falda llevaba dos capaz de tela y tenia detalles en hilo dorado bordeando el cuello, las mangas y trazando formas en la falda. También se había colocado unos guantes blancos que le alcanzaban hasta el antebrazo. Eran telas ligeras con las que era fácil moverse, o quizás se estaba acostumbrando a portar vestidos. Al principio había sido algo vergonzoso el vestir así delante de Lord Eliwood, después de todo era el único en aquel lugar que sabia que era un hombre,ya que Lyn parecía querer ignorar ese dato. Pero a esas alturas no podía cambiar sus vestimentas, y el marques no había mencionado nada. Tampoco es que hubiesen podido compartir demasiado tiempo juntos, el clérigo no era el único motivo de su visita y ambos tenían sus respectivos compromisos.

Luz se había alarmado un poco ante el sonido de la puerta siendo tocada,mas al escuchar la conocida voz del marques se relajo y una sonrisa acudió a su rostro. Habia temido que fuesen a buscarle por alguna emergencia medica,mas no era el caso. Termino de sujetarle el cabello en una coleta alta tal y como estaba realizando cuando el sonido le interrumpió. Las oraciones que realizaba tras terminar de vestirse deberían esperar ese día.

-Ahora salgo...

Exclamo,con un tono de voz algo mas elevado de lo usual,para que se le escuchase a través de la puerta,mas sin llegar a ser un grito. Después de todo su casa y aquellas que la rodeaban eran modestas,de paredes no muy gruesas.Sus vecinos aun dormían y no deseaba despertarlos , no cuando les esperaba un duro día de trabajo por delante.

Tomo la bolsa de cuero que descansaba sobre una pequeña mesa de madera sobre su cama. Siempre la dejaba lista por su alguna emergencia le requería. En la misma portaba un tomo de magia, distintos botes de cristal con brebajes curativos,algunos vendajes,agua e hilo. Se la colgó a la espalda y con rapidez se acerco a la puerta,no deseando hacer esperar a Lord Eliwood, menos teniendo en cuenta que por fin habían recibido el aviso que tanto habían estado esperando. Su báculo lo esperaba apoyado contra la pared,a un lado de la puerta,cercano al marco. Lo tomo con una mano y abrió la puerta, recibiendo al hombre con una radiante y suave sonrisa en su rostro.

-Buenos días mi señor... Como se encuentra?

Saludo con suavidad.Antes de dar un paso fuera el frió mañanero le golpeo,acostumbrado a madrugar pero no a salir de casa tan temprano. Miro a un lado y tomo una capa marrón que colgaba de la pared.Una muy simple,apenas un trozo de tela con el que cubrirse. Se lo echo sobre los hombres y lo ato,cubriéndose con ella y resguardándose del frió,aprovechando también para cubrirse parte del vestido. Si lo hubiera sabido antes,que ese día iba a estar fuera con el marques,se hubiese puesto lo que antes habían sido sus ropas habituales,pero ya no había tiempo. Se ajusto aun mas la capa y salio entonces de su estancia. Uniéndose al marques.

-No se preocupe, ya estaba despierto... Y aunque no fuera el caso no es algo por lo que podamos permitirnos esperar mas, no cuando el aviso a tardado días en llegar... Nos ponemos en marcha?

Los ojos del clérigo viajaron de manera fugaz hacia el bastón que portaba el hombre, y tal y como las pocas ocasiones en las que le había visto con el desde su llegada a Caelin la preocupación baño su rostro. Con el poco tiempo que había estado en presencia del marques no había podido preguntar al respecto, y ahora tampoco era el momento. Cuando todo acabase... quizá entonces pudiesen hablar del tema... Y con suerte darle solución...


ropa de Luz:
Lleva este vestido,pero sin el sombre,ni la cruz ni el resto de detalles en morado.Solo lo blanco y dorado
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Saint

Cargo :
Clérigo (Iglesia de Elimine)

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [4]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Baculo Físico [4]
Tomo de Ellight [3]
Baculo Heal [1]

Support :
Lyndis
Semi
Salkhi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
808


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Lo Humano [Privado | Luzrov]

Mensaje por Eliwood el Jue Jul 12, 2018 6:58 pm

En mañanas así, la tenue bruma fría que desaparecería de las calles a medida que subiera más el sol, el silencio que dominaba el entorno y la misma pesadez del cuerpo empujaban a mantener la voz baja, a hablar con una mesura que bordeaba secretismo, sólo para no perturbar el ambiente de madrugada. Era tan sólo natural intercambiar palabras con suavidad todavía. Desde luego, el trato del hombre mayor hacia el clérigo tendía a mantener también tal cualidad, gentil con él quizás por motivos más subconscientes que premeditados. Inclinaba la cabeza al verlo, se hacía a un lado para cederle el paso de forma inmediata; de no haberle visto capa, por seguro habría dado la suya también. Mucho tenía que ver, sin dudas, con la vestimenta con que le veía desde su tiempo en Pherae, desde poco después de conocerle. A sus palabras, respondió de buena gana.

- Diría que hela hoy, pero quejarme yo de eso, viéndolo a usted... - Rió un poco, de ligero humor cuando se hallaba entre sólo amistades. Igualmente, no hizo mayor hincapié en el asunto ni perduró especialmente su vista sobre el atuendo de Luzrov, en su lugar procediendo apenas quedaba cerrada la puerta de la vivienda y lucía listo su acompañante. Se volvió haica el caballo, corpulento al ser de guerra, pero parado tranquilo. - Le agradezco mucho, nuevamente. Mientras sé que se hallan cerca... sí, lo mejor será partir de inmediato. Cabalgaremos juntos; pensé que evitaríamos acercarnos como gran amenaza así. - Dijo, explicando así el único animal. Ir cada uno montado se asemejaría más de lo que deseaba a preparativos de combate, idea que intentaba mantener separada, fuera de cuestión, pese a que la experiencia empujara hacia lo contrario. Sin pregunta ni duda, otra vez de forma inconsciente, se izó él primero al caballo, poniendo en el estribo la pierna más fuerte para pasar sin titubeo la de rodilla dañada al otro lado. El varón subía primero y ayudaba a la dama a subir después, no era lógico en ese caso pero era instintivo.

Y la cuestión, el motivo de su actuar deferencial pero fluido, era precisamente que jamás había preguntado nada. Hasta el momento, en ni una sola ocasión había consultado los motivos de lo que el acólito hacía. Tenía cierta idea de a qué podía deberse, sospechas basadas en variados factores, pero la conversación jamás había tenido ocasión de darse en el intervalo de tiempo antes de que Luzrov partiese junto a Lyndis a Caelin; tampoco había tenido Eliwood motivo en particular para mencionarlo, cosa que habría sonado acusatoria. Con el tiempo, pues, había pasado tan tácito el asunto, que ponerse a hablar de ello parecía tornarse hasta innecesario. Tan sólo se había acoplado al trato, como un caballero en sociedad debía intuir y hacer. Sin palabra previamente intercambiada, sin siquiera guiño cómplice, cuando se hallaban ambos en otra compañía hablaba del clérigo como una "ella" y le trataba con todas las cortesías acordes, algunas de las cuales perduraban cuando estaban a solas, si acaso sólo por fuerza de hábito. Lo más curioso de todo era, quizás, el hecho de que aún con Lyndis presente se procedía así, pues parecía ella haber olvidado al varón Luzrov que habían conocido en una pequeña parroquia de Sacae. En lo que a Eliwood respectaba, la transición no significaba olvido, pero se hacía igualmente cuando correspondía y sin falla, perfectamente ejecutada.

No obstante en momentos como aquellas, a solas, el beneficio de la duda y la elección tenía su cabida. Aguardó a que se moviese el clérigo para observar si preferiría ser llevado adelante o atrás en la montura; de igual modo, era innegable que la falda del atuendo lo obligaría a sentarse en el ademán femenino como también que debía impedir un tanto su agilidad, o eso suponía el pelirrojo, por lo que tendió la mano para asistirle, ayudarlo a ubicarse de forma segura. Él, por su parte, no demoró en orientar al caballo para ponerlo a andar. No necesitaba mucho para guiar, riendas en sus manos le eran tan naturales como llevar botas en los pies, algo natural y cómodo.

- Dos de ellos se hallaban bordeando el marquesado hace poco. A juzgar por cuantos y qué eran, tan pocos y tan sólo dos soldados comunes, asumo que ha de ser un vestigio de algún grupo exterminado, nada similar a un escuadrón organizado que pueda tomarnos por sorpresa. - Comenzó a explicar. Si las cosas se tornaban agrias, creía poder arreglárselas, dos contra dos era una apuesta equilibrada aún si Luzrov sólo le asistía mientras tomaba él la delantera. No considerar la posibilidad de que las cosas terminasen así pasaría de ingenuo y sería más bien necio, aunque su intención esa vez fuese evitarlo. - Así que... dígame, para empezar, ¿cómo recomendaría aproximarnos? -
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Llave maestra [1]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
4386


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Lo Humano [Privado | Luzrov]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.