Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Seimei el Mar Jun 05, 2018 10:50 pm

El gato se pasaba la mitad del tiempo cantando bajito, para hacerse compañía a sí mismo en el camino y la otra mitad haciendo sus cálculos mentales. Total, esa ruta desde la ciudad grande hasta el próximo buen pueblo agrícola y vice versa ya la había hecho una vez. No le hacía falta fijarse tanto, podía ir sin temor a perderse. En cambio se ponía a pensar profundamente y con gusto en todo lo que había comprado en el pueblo, cuanto había gastado y que ya sería suficiente para cubrir todas las necesidades suyas y de su señor en la ciudad. Tenía sacos de ingredientes buenos, verduras y frutas que en Nohr no se conseguían. ¡Y la harina! ¡La herina era tan buena! Ojalá el querido Nohr tuviera tierra buena para engendrar tanta abundancia. Quizá cuando echaran mano a Hoshido sería otro cuento. Como sea, sólo le faltaba terminar de comprar mismo en la ciudad algunas cosas más raras y costosas a las que había echado ojo y ya estaría listo para meterse en la posada. No se iría a ninguna parte sin comprar vino de Ylisse. Oh, y en los escaparates de los costureros allá en la ciudad se había enamorado tanto de un estilo de botones enchapados que nunca había visto, de verdad adorables, se preguntaba si podría comprarlos para confeccionarle un saquito nuevo a la hermana joven de su señor...

Y bueno, no era como si Seimei estuviera allí para pasear y comprar cosas. Se suponía que estaban de visita en la enorme provincia de Altea para que su príncipe Xander de Nohr persiguiera un premio interesante en una especie de torneo público. Pero mientras eso no empezaba, ¿por qué no aprovechar? El premio podía ser o no ser algo tan bueno al final. Pero él igual iba a sacar un cargamento invaluable a su manera. Segundas prioridades, podía decirse. Así que iba feliz, al fin y al cabo. Sentado en el banquito delante del carruaje cuyo contenido estaba tapado con un toldo bien atado, desde ahí sostenía las riendas del caballo que tranquilamente halaba el cargamento. Un laguz prolijo y bien vestido, como pocos, comportándose como una persona más. Se relajaba contra el respaldo y hasta disfrutaba las vistas.

"Muy bien, ahora debería estar llegando al cruce, donde estaban esos soldados esta madrugada... y desde ahí a la ciudad no tardo nada. Al mediodía ya estaré." Pensaba pacientemente.

Efectivamente, dentro de pocos minutos divisó el cruce. De ahí en adelante todo sería incluso más tranquilo, ya que estaría lleno de soldados cuidando esa parte del camino, o al menos así lo había visto cuando salió con la carreta vacía por la madrugada. Podría despreocuparse. Sin embargo a medida que avanzaba su nariz estaba captando algunas señales que le parecían alarmantes, llamando su atención. El olor a acero en toda esa área de había puesto un poco más ácido, ahora olía a sudor y un poco a sangre. La cosa era, ¿había pasado algo malo, o estaba pasando? El sirviente ni siquiera estaba viendo soldados, y eso que en ese punto ya tendría que estar topándose con algunos de ellos. Qué hacer, qué hacer... lentamente siguió guiando su carreta por el camino, ahora mirando con mucho más cuidado. Su muy fino oído captó más adelante sonidos de pasos corriendo de acá para allá. Su olfato quería creer que eran los soldados y no alguna banda de rufianes enloquecida. Unos metros más adelante, se encontró justo en el costado del camino un cuerpo, una visión terrible, empalada contra un árbol por una lanza bien puesta. Paró la carreta, pensando qué hacer.

"En todo caso, otro asunto importante: alguien tendría que sacar estas cosas muertas de vista. Estoy seguro de que a nadie le gusta fealdad así en pleno camino... ah, qué lástima..."





premios portados con honor:


Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1689


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Eugeo el Jue Jun 07, 2018 8:04 pm

Mantener la seguridad en los caminos, si bien no se había vuelto más complicado desde que el anuncio del torneo de Regna Ferox se proclamó a los cuatro vientos, sí que había obtenido un matiz prioritario. Era el primer pilar que se debía cuidar si querían hacer del evento todo un éxito, tanto a nivel cultural como militar, si Altea demostraba tener la vasta tierra de Regna Ferox limpia de emergidos, su posición en el continente se vería reforzada y podría ser útil de cara a evitar que la enemistad a raíz de las tensiones existentes entre países vecinos se incrementara. El equilibrio diplomático pendía de un hilo, así le advirtió múltiples veces el príncipe en el pasado, ahora tenían la oportunidad de cimentar la paz con un material más sólido que las palabras: Una demostración de fuerza. Eugeo nunca llegó a estar del todo cómodo con esa idea pero no podía negar su utilidad tanto a nivel nacional como entre reinos. Los débiles que caían no tardaban en ser devorados por aquellos que los acechaban. La amenaza emergida estaba a punto de desaparecer de Akaneia, pues todos los países expulsaron a sus invasores a excepción de Plegia, la cual convivía con ellos sin demasiados altercados. Una vez dejaran de luchar con los emergidos, ¿Qué pasaría? Solo de pensarlo le producía escalofríos y lo motivaba a seguir esforzándose en el trabajo.

Aquél día actuaría de lobo solitario, abandonando toda prenda oficial de Altea y colándose dentro de un convoy de transporte. El motivo: había obtenido información de gran veracidad que desvelaba la localización y modus operandi de un pequeño grupo de emergidos que habían estado evitando a los soldados durante semanas. No sabía como conseguían detectar al ejercito antes de que pudieran encontrarlos, mas Eugeo decidió no arriesgarse a que se escaparan de nuevo, así que decidió ir a la zona de incógnito. Como todos los reducto emergidos que había combatido en Regna Ferox hasta ahora, asaltaban los caminos de tanto en cuento para saquear todo lo que podían antes de que los refuerzos de Altea acudieran al auxilio. Cuanto más grande el convoy, mejor, sobre todo si la escolta no era suficiente. Pensó como un bandido y escogió a las víctimas más probables en base al número de carromatos frente a la cantidad de guardias que los custodiaban. Tras informar a los conductores, se quedó escondido debajo de unos fardos de hortalizas hasta que, confirmando sus sospechas, un grupo de insurgentes los asaltaron. Sin embargo, en aquella ocasión contarían con la ayuda de un experimentado soldado Alteano para la defensa de sus bienes.

[…]

Tras varios minutos de combate, Eugeo había logrado despachar a la primera oleada de asaltantes con la ayuda de los guardias del convoy. Los jinetes enemigos supervivientes se replegaron al comprender que no conseguirían nada sin el apoyo de los que estaban llegando a pie, otorgando a los defensores unos segundos de respiro. La batalla había sido cuenta, se hacía patente con los múltiples cuerpos que poblaban aquella parte del camino, afortunadamente la mayoría eran de emergidos derrotados.

- ¡Controlen los puntos ciegos! ¡Alejen a los civiles y heridos de las carretas! ¡Hay que pedir refuerzos de la ciudad más cercana antes de que vuelvan a atacarnos! - Órdenes concretas salían de la voz del soldado Alteano, coordinando a los guardianes del convoy para que controlaran la situación antes de que volvieran los emergidos en superioridad numérica. Estaba casi seguro de aquello,pues los emergidos no habrían atacado de no estar seguros de que se trataba de un blanco fácil para ellos.
Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Vanguard | Myrmidon

Cargo :
Caballero Real (Ejército de Altea)

Autoridad :
★★

Inventario :
Blue Rose Sword [3]
Elixir [1]
Lanza de madera [1]
Esp. de plata [3]
esp. de bronce [1]
Esp. de bronce [1]

Support :
Marth
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
492


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Seimei el Vie Jun 08, 2018 12:17 am

¿Qué hacer? Obviamente no quería problemas, la cosa era que evitarlos no sería fácil tampoco. No iba a irse por cualquier lado fuera del camino, con carreta de víveres y todo. Decidió que, como siempre, había que mantener la mente en frío. Había que ser racional y apuntar a lo mejor posible. Así que apoyando las manos con las riendas en su regazo, el felino alzó la nariz al aire y respiró profundo. Aunque odiara los olores inmediatos. Podía percibir lo que había más adelante, otras carretas con olor a alimentos frescos, heno, madera. Aceros muy buenos, platas, otros metales que podía asociar con armas, no joyería. ¡Bueno! Tenía que haber otros en su situación, y al parecer, gente armada también. Formar un grupo siempre era provechoso, al gato no le importaba nada más que salvar su propio pellejo usualmente pero eso de hecho lo facilitaba. Así que se apuró a partir, antes de que se alejaran aquellos. Sus orejas constantemente se movían siguiendo con cautela sonidos a su alrededor y de hechó sí escuchó y olió a esos monstruos de siempre por ahí, pero... no yendo en la misma dirección que él. De hecho opuesta. ¡Menos mal! Llegó rápidamente al tramo de camino en que estaban las otras carretas, como también los armados que las defendían. No hacía falta mucho para darse cuenta de quién era el principal, el mejor armado, el que daba las órdenes. Se acercó derecho a ese, parando su carro al lado.

-
Tal parece que esos monstruos se han separado un poco. ¿Será que es seguro terminar de cruzar el camino ahora, mi buen caballero? -

Le habló con respeto aún desde su banquito de conductor, en una voz suavecita y sin imponencia. Después de todo, era un soldado de Altea, ¿no? Además, siendo como era, el esclavo siempre intentaba estar cerca de las personas fuertes, tras las que uno pudiera esconderse en casos difíciles. Sólo quería llegar de regreso al resguardo de la ciudad. Le sonrió de la forma más amigable que pudo al joven de cabello rubio, aunque notó enseguida que su aspecto no era el mejor. Lucía como alguien que no estaba teniendo un muy bien día, al parecer del gato. Se puso la mano en el pecho y habló con empatía, sin dejarle responder todavía.

-
Pero... ay. ¿A usted no le vendría bien sentarse un poco? Luce medio muerto. De agotamiento, digo. Un segundito, por favor. -    

Iba a hacer algo por el joven. ¡Eso era lo más conveniente! Sumar todas las cartas buenas con él, la pieza importante en ese lugar. Bajó de su banquito y le ofreció asiento al final del carro. En todo caso él se fue derecho a hurgar en sus pertenencias. Por suerte todo estaba muy organizado, y no tardó en regresar.

-
Para sus fuerzas~ - Dijo mientras le extendía una botellita de medicina con un fuerte olor herbal, pero no por eso malo. Él mismo se metía a mezclar medicina en base a hierbas y era quisquilloso con que el sabor terminara siendo bueno, usualmente con un deje de miel. Inclinó la cabeza al dársela al caballero, como buen mayordomo que intentaba ser. Además, no le gustaba que la gente anduviera por ahí oliendo a masacre, olvidándose de la vanidad. ¡Tal como su señor príncipe, al que servía!





premios portados con honor:


Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1689


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Eugeo el Dom Jun 10, 2018 9:30 am

La eficiencia del caballero a la hora de organizar sus tropas había mejorado notablemente en las últimas semanas. Por inercia más que por verdadero aprendizaje, Eugeo comenzaba a acostumbrarse a las labores de supervisión de las que no había tenido que reparar hasta entonces, unas tareas que no eran nada cómodas para él, pues siempre había estado acostumbrado a luchar en primera linea. Y quien tuvo retuvo, hasta cierto punto podía comprender las estrategias en el frente de batalla y aplicarlas, pues acató gran cantidad de órdenes de coordinación y posicionamiento antes de que fuera él el que las diera. Todo se centraba en no perder la linea de formación, en este caso, alrededor de los carros que estaban protegiendo. Mantener las tropas ordenadas no garantizaba la victoria, pero si que evitaba que la misma se encaminara en una mala dirección, el siguiente paso consistía en dar apoyo a los eslabones más débiles de la cadena, aquellos cuyo duelo personal están perdiendo con el fin de no solo salvar su vida si no mantener firme toda la formación defensiva. La estrategia de más alto nivel se le escapaba por falta de educación al respecto, afortunadamente para él solo estaba a cargo de un escuadrón reducido. La orquestación de las tropas en un campo de batalla -de grandes dimensiones- quedaba a cargo de los estrategas de confianza del príncipe, si es que no era él mismo el que encabezaba esa labor.

La pausa había sido perfecta para reorganizar a los hombres y comprobar el estado de soldados y civiles por igual, asegurar los flancos de la caravana y tomar un respiro antes de que llegara el nuevo ataque, si es que éste se producía. La incertidumbre carcomía al caballero de plateada armadura, quien mantenía su postura en tensión a la par que se aseguraba que todo estaba en orden. Fue entonces cuando llegó una carreta más al convoy bloqueado por el reciente ataque. Incredulidad es lo primero que expresó al verla llegar, pues no podía entender cómo después de presenciar los estragos del combate que dejaron unos metros atrás se había atrevido a seguir su camino. Después de pensar unos segundos llegó a la conclusión de que era muy posible que hubiera acudido para garantizarse su protección junto a los soldados. Mucha valentía o confianza tenía aquél sujeto pues, casi siempre, ante estas situaciones los viajeros solían dar marcha atrás y no jugarse sus bienes o sus vidas a una carta, por muy buena que fuera. No los culpaba por ello pues era la opción más segura. Perder un día en el viaje era un precio asumible en la mayoría de los casos e infinitamente más seguro que arriesgarse a que la escolta saliera bien, pues siempre había trágicas excepciones.

Cuando el carro se acercó a ellos, Eugeo trató de aliviar su tensión corporal antes de mirar al conductor, dentro de lo malo parecían tener la situación controlada y no quería asustarlo innecesariamente. Ciertos rasgos animales del recién llegado sorprendieron al caballero. Ver a un laguz no le provocaba rechazo, pues tenía gran amistad con Artemis, pero sí había algo que no encajaba con él, fueron sus ropas y su forma refinada de hablar lo que le descolocó un poco. Su porte era digno de la clase alta, pero jamás había oído hablar de un laguz ostentando un cargo dentro de Akaneia. Eso le daba un aura muy misteriosa. - Lo lamento, es demasiado arriesgado avanzar sin tener la certeza de que no van a emboscarnos más adelante. Lo mejor será esperar a que la caballería de Colonia Cascada acuda a nuestro rescate. Ya se ha enviado a un jinete para informar de nuestra situación. - Explicó con cierta autoridad, tratando de normalizar la detención del convoy con buenos argumentos para convencer de que todos siguieran sus recomendaciones.

Mientras hablaba, el nuevo se preocupó por el estado físico de Eugeo, acudiendo con diligencia a la parte trasera de su carro para buscar algo en su interior. Aunque estaba algo cansado por el esfuerzo y la tensión del momento, no sentía como si fuera a flaquear en cualquier momento. Sin embargo, sería desconsiderado rechazar un regalo de buena voluntad. - Se lo agradezco, buen hombre. - Sentenció con una suave pero sincera sonrisa. Destapando el frasco y dándole un trago a su contenido. Se sorprendió de que, aunque el amargo sabor invadió su paladar, un ligero toque dulce daba a la mezcla un equilibrio consistente. - Me siento mejor, más fresco, tendrá que decirme cual es... - En mitad de la frase, uno de los exploradores a caballo que vigilaba los alrededores volvió al galope, deteniéndose justo delante de Eugeo. - ¡Hay más por el este! ¡Llegarán en treinta segundos!

- ¡Posiciones de defensa! - Ordenó el caballero real antes de dirigirse de nuevo al laguz. - Me llamo Eugeo, quédate cerca del convoy y te protegeremos. Llámame si se encuentra en peligro. ¿Sabe defenderse?
Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Vanguard | Myrmidon

Cargo :
Caballero Real (Ejército de Altea)

Autoridad :
★★

Inventario :
Blue Rose Sword [3]
Elixir [1]
Lanza de madera [1]
Esp. de plata [3]
esp. de bronce [1]
Esp. de bronce [1]

Support :
Marth
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
492


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Seimei el Dom Jun 10, 2018 11:15 pm

El gato se pensó con cuidado todo lo que le había dicho el joven, qué podía significar para él. La situación no era muy bonita, pero si ya tenían a la caballería en camino... además, esos dominios de Altea eran grandes y tenían a los emergidos bien controlados. Como esa susodicha caballería llegara, por seguro que serían más que suficientes y lo resolverían todo en un suspiro. No había forma en que no controlaran el caso. Así que lo mejor era quedarse a esperarla también, quedarse con el grupo donde podían defenderlo a él y a su carga. Asintió lento y tranquilo. Lo mejor era que hasta donde había visto esa gente de Altea eran en gran parte del tipo correcto y caballeroso, de los que se jugaban el pellejo por gente cualquiera. Ese joven también, tenía unos ojos claros y honestos. Le parecía que podía confiar en estar defendido, sin tener que preocuparse mucho. ¡Algo de suerte tenía!

Así que se dispuso a recibir las gracias y nada más quedarse junto a su carga mientras los demás hacían lo suyo, pero parecía que ya el contraataque se les venía encima más rápido de lo esperable. Vaya. Bajó las orejas negras en cautela, y todavía más cuando el caballero empezó a coordinar. Tal como parecía, era el líder por ahí. Hablaba con seguridad y los demás lo miraban a él. ¿Pero fuera de eso, qué estaba diciéndole...?

-
¡Defenderse! No soy más que un mayordomo, señor, como mucho lo que sé es correr... - Le respondió espantado. No, no, no. Le gustaba mucho más la parte de estar con el convoy. No era que no pudiera arreglarse de alguna forma si era una situación desesperada de verdad, pero... - Al menos no estaré aquí tan encima, siendo una molestia. Haga usted lo que tenga que hacer tranquilo. -

Quiso darse vuelta y meterse en la seguridad de inmediato, pero algo lo detuvo sin dar más que uno o dos pasos. Su oreja izquierda se movió un poco. Escuchaba el alboroto allá en dirección al este, sí. Pero también un ruido dentro del convoy de algún otro mercader, que no le parecía normal. Era el ruido de alguien revolviendo por ahí bruscamente, de barriles movidos de acá para allá, cajones abiertos, fruta rodando por el piso de madera y dando contra cosas. Incluso si al mercader justo le urgía meterse a buscar algo en ese mismo momento, ¿por qué lo haría de forma tan desordenada? Inspiraba desconfianza. El gato miró por sobre su hombro, pero los soldados ya estaban poniéndose en posición. Incluso intentó llamarle la atención a uno, pero nada, no podía pararse a atenderlo justo an ese momento. El esclavo se sostuvo la barbilla con la mano y pensó un instante, tras el cual, sigilosamente se dispuso a investigar él mismo. Con pasitos ligeros, apoyando la mano en la entrada del convoy, se metió a este tan flexible y cuidadoso como podía. Una figura oscura revolvía por ahí, recogiendo un hacha de leña simple y pequeña, dejándola y mirando otra cosa. ¿Acaso ya tenían un polizón dentro? Seimei paró de respirar para hacer aún menos ruido. Tomó la tapa suelta de un barril, tenía un borde abollado de acero, pero en algunas partes se veía bastante afilado. Se acercó con la mirada fría concentrada en el polizón, y apenas logró ponerse justo detrás de este, lo golpeó en la nuca con la tapa con todas sus fuerzas. Para adelante se fue el monstruo de ojos rojos, rodando fuera del carro donde quedaba a la vista, aunque el caos ahí afuera ya había empezado y más que nada veía espaldas en su dirección. Aunque era un poco mal momento, Seimei llamó la atención del joven caballero.

-
¡Eugeo! Esto que tenemos aquí... -





premios portados con honor:


Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1689


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Eugeo el Mar Jun 12, 2018 7:26 pm

La tajante respuesta del laguz, más allá de considerarla brusca, le dio la información que necesitaba saber en el menor tiempo posible, algo que apremiaba en los instantes previos de una batalla. Memorizó su respuesta y consecuentemente lo tuvo dentro de la ecuación como un civil más. Jamás le habría pedido que combatiera junto a ellos, pero le habría aportado mayor seguridad el saber que era capaz de defenderse si la situación se iba de las manos. Parecía ser que no iba a ser el caso. - De acuerdo. No se preocupe, nosotros nos encargamos. - Lo informó y trató de tranquilizar, no llegó a expresarlo con palabras pero pretendía hacerle entender que fue una pregunta protocolaria. Por otro lado, Eugeo había conocido a algunos laguz en su vida, pero éste era el primero que afirmaba no saber defenderse. Eugeo barajó varias explicaciones: Bien no podía transformarse, o nunca aprendió a utilizar su otra forma. Ésta última explicaba muchas cosas, como las buenas ropas y modales, sumado a que afirmó ostentar el cargo de mayordomo. Debía servir a alguien importante, posiblemente excéntrico, pues habría visto más normal relegar esos trabajos a personas no laguz.

- “Ya basta de pensar” - Se ordenó a si mismo, quedaban diez segundos para que el grupo de asaltantes los alcanzasen, podía sentirse el tambaleo de las armaduras al rozarse con el movimiento, cada vez más cerca del escuadrón defensivo. - Atentos... - Alertó, sin levantar demasiado la voz para no enmudecer el sonido que hacían los emergidos. Su interior gritó cuando sus ojos presenciaron la vegetación agitarse a pocos metros de él, sus ojos se afilaron y sus facciones se tensaron, una fuerte corriente de adrenalina invadió su torrente sanguíneo. Cuando el primer emergido irrumpió en la carretera, fue el caballero quien lo abordó el primer lugar - ¡AAAAH! - Su templanza y corrección con las palabras contrastaba por completo con su arrojado estilo de combate, el cual se basaba en doblegar al oponente mediante el uso de la fuerza bruta. Un estilo que implicaba contactos, riesgos, y por ese motivo contaba con una armadura completa que le daba protección y peso adicional en los lances.

Una ventaja de combatir con emergidos era que no era producente mantenerlos con vida. Su forma era humana, pero su comportamiento, intelecto y resistencia al dolor eran cualidades que no compartían con los vivos. Cuanto menos se contuviera más probable era su victoria, por lo que no le importaba utilizar una estrategia simple pero despiadada con ellos. No necesitaba engañar al emergido con una finta, directamente lanzó su blandida directamente sobre la hoja enemiga. Con ello conseguía anular un posible contraataque, mientras aprovechaba su ventaja física para enlazar ataques encadenados hasta que rompiera por completo su defensa y entonces... - ¡Muere! - Había conseguido llevar los brazos de su enemigo al suelo con un potente corte vertical descendente, ventaja que aprovechó para subir diagonalmente y arrebatar el brazo izquierdo a su contendiente. Tras cercenar el miembro, un fuerte reguero de sangre lo siguió. No tuvo que rematarlo, sólo esperó a que el ente moribundo cayera por su propio peso.

En ese instante, recibió el aviso del laguz a su espalda. - Qué ocur... pero qué... Cómo ha llegado hasta allí. - De algún modo ese engendro se había escabullido sigilosamente aprovechando la trifulca, parecía no importarle la muerte de sus compañeros si con su sacrificio lograba sabotear los carros. Qué ruin y despreciable ser, definitivamente esos monstruos no tenían un ápice de alma dentro de sus cuerpos. Antes de que el emergido pudiera levantarse ya lo había cogido del cuello con su mano derecha. Pesaba tan poco que no necesitaba usar los dos brazos para levantarlo del suelo. Su cuello era tan pequeño y frágil que le sobraba fuerza para estrangularlo con sólo una mano. De poco le sirvieron al ladrón los puñetazos al brazal de plata de su asesino, pues no cesó en su estrangulación ni un ápice. A los quince segundos ya había perdido el conocimiento debido a la falta de oxígeno y riego sanguíneo en la cabeza. La fuerza del ahogamiento también le provocó sangrados en ojo y nariz, dejando una imagen un tanto desagradable cuando éste yació en el suelo sin vida.
Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Vanguard | Myrmidon

Cargo :
Caballero Real (Ejército de Altea)

Autoridad :
★★

Inventario :
Blue Rose Sword [3]
Elixir [1]
Lanza de madera [1]
Esp. de plata [3]
esp. de bronce [1]
Esp. de bronce [1]

Support :
Marth
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
492


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Seimei el Vie Jun 15, 2018 2:34 am

Al estar más expuesto otra vez al ambiente general el gato arrugó la nariz. Todo retumbaba tanto en sus orejas que no sabía ni a qué ponerle la más atención. Por supuesto que no era la primera vez que tenía que andar en un ambiente así, un campo de batalla, pero no le gustaba ni se iba a acostumbrar jamás seguramente. Los choques de metales, el chirrido que hacían, la sangre, la suciedad, la brutalidad... ¡un mundo de cosas insoportables! Y en ese momento, eso era todo lo que tenía alrededor. Los guardias de la caravana y carretas estaban dando su mejor esfuerzo contra esos monstruos emergidos, atajándolos en lo que llegaban. Estaban haciendo buen trabajo en bajarlos, o eso le parecía al gato, principalmente porque no oía gritos, los humanos gritaban pero los emergidos caían calladitos, al menos una cosa que hacían para bien. Aún así, no le gustaba para nada todo eso. Esperaba poder quedarse cerca del joven Eugeo, así este se encargaría de lo difícil, tal como había dado su digna palabra.

¡Por ahora iba bien en eso! Su reacción había sido un poquito cómica, tan confundido, pero lo que hasta el gato podía entender era que su instinto y su palabra se cumplían. Se ponía en un santiamén al trabajo y a deshacerse del emergido. De una forma impresionantemente eficaz a todo esto. Pero ay, por esa gente recta y de palabra, qué sentimiento amargo y un poco irritado le daban en lo profundo de su ser. En el momento de cambiar el enfoque de su atención para ayudarlo a él con ese problemita emergido, el jovencito parecía brillar. Eso sólo le recordaba al esclavo que él mismo ni loco gastaría su tiempo defendiendo a alguien más, nunca había tenido esos sentimientos nobles dentro y nunca los tendría. En cierta forma tachaba a Eugeo de tonto en su mente, por ayudar a un montón de civiles que la mitad no debían ni ser del país. Qué cosas inentendibles. Prefirió concentrarse mejor en otra cosa, como por ejemplo, en el acto brutal del rubio sujetando al emergido contra el piso, teniéndolo quieto y por el cuello. "¿Pero qué fuerza tiene este hombre?" Pensó en ese momento, abriendo los ojos por completo. ¡Y lo sostenía con una mano! No era una persona cualquiera, no podía ser. El felino estaba tan pasmado que ni se movía, quedándose todo quieto y con las orejas agachadas. "Ahora... ahora me ha entrado una duda o varias. ¿Quién es exactamente esta persona?"

-
Pues muerto ya está el monstruo ese, aunque sea. Mil gracias. - Dijo al fin. - Ya no será problema para nadie el muy ladronzuelo. ¡Andaba husmeando en lo ajeno, te digo! ¡Lo más bajo de lo bajo! -

Salió de un saltito del convoy y se acercó de a poco al héroe, cuidando quedarse tras la defensa. Sólo por si acaso. Los demás estaban encargándose organizados y muy bien, no les debía faltar mucho pero uno nunca sabía. Además, ahora no podía sacarse el pensamiento de la cabeza. Le pusiera atención o no el joven, lo notara o no, ahora el esclavo estaba mirándolo con otros ojos. Estaba siendo más analítico. Sus sentidos finos se centraron en una sola cosa y cuidó no separarse del joven, quedándose con él como si fuera por miedo. ¡Que en parte también! Al elegir donde quedarse, curiosamente todavía sujetando la tapa de barril como si fuera un escudo suyo, aprovechó de avisarle.

-
Me ha recordado algo importante. Cuando termine, deme el honor de ayudarlo con cualquier herida y hablar de un asuntito~ -

Un buen cobarde tenía la precaución de ser paranoico con las cosas también. Se sacaría las dudas.





premios portados con honor:


Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1689


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Eugeo el Dom Jun 17, 2018 4:34 pm

Los cambios de actitud dentro y fuera de combate eran especialmente notables en el caballero de Altea. Tan correcto, justo y servicial en la buenas pero absolutamente devastador a las malas. Su sed de sangre y frenesí en combate acababa siendo la herramienta perfecta para mantener la paz en Altea y por lo tanto su amable y amigable forma de ser podía perdurar gracias a los esfuerzos barbáricos de su alter ego.

Flexionó los dedos de su mano derecha para comprobar su agotamiento una vez soltaron al emergido. Había una tendencia familiar de demostrar brutalidad en combate, más si sus victimas no eran seres humanos. No obstante, Eugeo era lo suficientemente precavido para evaluar si era capaz de seguir combatiendo en buenas condiciones. Su mano estaba algo adolorida por la enorme presión que empleó en el estrangulamiento, y cansada al igual que su antebrazo, pero podía volver al combate sin problema alguno.

Mientras Eugeo se estiraba, el hombre gato acudió a él para compartir una serie de valoraciones. - Tiene razón, no hay honor en ellos, tampoco escrúpulos a la hora de perpetrar sus actos. Es por eso que hay que mantenernos alerta. - Respondió, sin perder de vista al desempeño de sus compañeros en la defensa del convoy. Buscaba la sección que peor lo estaba pasando para redoblar esfuerzos y evitar lamentar víctimas mortales. No quería hacer de menos al mayordomo de raza laguz, pero, aún había demasiado trabajo por hacer. Él debió darse cuenta de aquello por las palabras que le ofreció justo después, Eugeo las correspondió con una sonrisa sincera. - Le tomo la palabra. Quédate cerca mía o de cualquiera de mis compañeros, nos encargaremos de mantenerte seguro mientras pasa esta tormenta. - Su rostro volvió a agravarse cuando dejó de mirarlo y puso su atención en la batalla. Pudo detectar que en el otro extremo estaban empezando a tener problemas manteniendo a los emergidos a raya y salió rápidamente al auxilio de sus compañeros.

Pero, antes de llegar, debían atravesar todo el convoy. Había un pequeño área alrededor de los carromatos en los que no había ni personas ni emergidos, pues ellos estaban luchando a un par de metros de distancia de los vehículos. Era un pasillo estrecho pero transitable, el caballero -acompañado por el mayordomo- fue recorriendo el camino hacia el otro extremo hasta que, de pronto, escuchó un problemático galope cargando contra el centro de la formación. - Mier. - Cortó su improperio a la mitad, debía emplear sus palabras de forma útil. La intención era clara: cargar y golpear la formación alteana, romper sus filas, aprovechar la brecha para desestabilizar toda la línea defensiva. - ¡NO DEFENDÁIS LA CARGA DEL CABALLO! - Gritó para que su mensaje llegara a los soldados pertinentes. - ¡ESQUIVADLO Y RECUPERAR LA FORMACIÓN DE INMEDIATO! - De ese modo, sólo el caballo pasaría. Tener un enemigo en la espalda era un peligro mortal para la línea, de no ser por que estaba Eugeo allí para mantenerlo a raya y cubrir a sus compañeros. - Yo me encargaré de él.

Se echó a la carrera para alcanzar el punto de ruptura antes de que el caballo atravesara las defensas, debía mantenerlo ocupado desde el primer momento y que no pudiera suponer amenaza alguna a los combatientes aliados. Pasaron unos diez segundos cuando los hábiles soldados rompieron las filas para dejar pasar al caballero emergido, quien no calculó esa contramedida y acabó estampándose con uno de los carros, haciendo que su amenaza quedara “pospuesta” por unos segundos. El lapso de tiempo perfecto, pues, el caballero de Altea logró interponerse entre el caballo y sus compañeros. Agitó su espada al frente, desafiándolo, debía pasar por encima de su cadáver ates de poder herir a alguno de sus compañeros.
Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Vanguard | Myrmidon

Cargo :
Caballero Real (Ejército de Altea)

Autoridad :
★★

Inventario :
Blue Rose Sword [3]
Elixir [1]
Lanza de madera [1]
Esp. de plata [3]
esp. de bronce [1]
Esp. de bronce [1]

Support :
Marth
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
492


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Seimei el Vie Jun 22, 2018 1:27 am

¡Eso era lo que le gustaba oír! Que se quedara atrás, que los verdaderos guerreros se encargarían de las cosas. Seimei suspiró con calma y asintió con la cabeza a las palabras del joven. Realmente no le gustaba hacer nada de eso, mucho menos pensar en arriesgar la vida en un momento y lugar así. Mejor, seguir las instrucciones del caballero al pie de la letra. No pudo evitar hasta reír del alivio de poder seguir ocultándose tras él, sin querer mostrando un poco las puntas finas como agujas de sus delgados colmillos. - Pues me siento muy seguro con eso, si le soy sincero. -

Obedientemente lo siguió. Aunque la verdad era que en ese momento hasta los carros varios del convoy, sus ruedas y los recovecos entre todo se veían amenazantes. Como si cualquiera pudiera esconder otra mala sorpresa. El hombre de orejas y cola azabache afiló la mirada al vigilar sus alrededores. Sus cola estaba totalmente quieta en alerta, pero gacha. Sus orejas seguían los más mínimos sonidos, aunque no pensaba interrumpir con nada de lo que estuviera totalmente seguro. De todas formas, el ruido aterrador que apareció de repente lo pudieron escuchar ambos con claridad, la señal del caballo dirigiéndose a toda carrera hacia justo allí. No necesitó hacérselo notar al joven héroe, que este ya estaba dando las órdenes a los demás de cómo afrontar lo que venía. Seimei se tensó entero, sin saber aún en qué dirección irse o cómo zafar de la carga.

-
Joven, yo donde... -

Ni caso, el caballero ya se había puesto a ocuparse del asunto. Ya le había dicho que lo siguiera y se quedara cerca, ¡pero en esas condiciones no se le hacía muy atractiva idea! Así que el esclavo hizo lo suyo y desapareció de vista rápidamente. Se trepó a uno de los carros del convoy y se irguió recto encima, liviano, siguiendo la dirección que tomaba Eugeo desde allí arriba en lugar de cerca. Tenía equilibrio, no era a eso a lo que podía tenerle miedo. El problema era estar en el camino del monstruo emergido, que... para peor, fue recto a estrellarse contra los carros. Y no cualquier carro, sino justo el primero al borde, donde andaba él. El gato suspiró con irritación en sus adentros. Por un momento vio con claridad a la criatura. Más aún, sintió su desagradable olor más claro todavía. Con todo moviéndose desastrosamente bajo sus zapatos, no le quedó más opción que cambiar de forma. Su figura se agachó y en un parpadeo era ya un gato de gran tamaño y pelaje largo y algo esponjoso, con una cola tan espesa como una nube. Con las patas traseras con más fuerza y toda la forma cuadrúpeda más estable para movilizarse, saltó fuera de alcance y dio un pequeño rodeo para pasar rápido como una sombra a la altura del piso hasta verse de regreso donde el caballero. Pasó a su lado, en ese momento ya volviendo a enderezarse, a cambiar. Mientras iba se sacudió la ropa aunque no se la hubiera ensuciado y se acomodó el cabello con la mano.

-
¡Qué susto! Pensar que he estado tan cerca de ese... - Suspiró. No esperaba que Eugeo tuviera tiempo de mirarlo ni él se dio vuelta hacia el caballero. Sólo hizo una pausa ahí, lado a lado y habló en una voz más confidencial. - Huele a sangre muy, muy fresca y a... algo más, algo en mal estado. Alguna herida de la que está fluyendo sangre todavía ahora y quién sabe qué más. Yo no lo molestaré, joven caballero, veré si puedo hacer algo por sus compañeros. Suerte~ -

Odiaba involucrarse en batallas, pero eso, bueno, ¿por qué no? Era lo que su nariz había detectado nada más. Al caballero podía servirle saber que el monstruo estaba herido debajo de la ropa, sin tratar. El mayordomo de mientras terminó de acomodar su apariencia y se dirigió a los demás soldados. Ya que estos parecían contar lista su parte, ya no estaba combatiendo sino guardando armas, moviendo cuerpos y hablando entre ellos de cómo proceder. Si le ofrecía sus medicinas a los demás quizás tendría un viaje extra seguro de regreso.





premios portados con honor:


Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1689


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Eugeo el Lun Jun 25, 2018 3:02 pm

Tanto se había concentrado en mantener a salvo a sus hombres que no se dio cuenta de que había ignorado por completo al laguz. No necesariamente de su deber de protegerlo, pues, si él lo hubiera seguido de cerca habría hecho todo lo posible para garantizar su seguridad. Simplemente desapareció de su rango de visión y él se olvidó por culpa de la inminente amenaza a sus compañeros. La espada se alzaba firme frente a su coraza, orientada de tal modo que pudiera lidiar con un oponente mucho más alto que él. Fue en ese contexto cuando el mayordomo volvió a aparecer y comentó el peligro al que se había expuesto. Eugeo no lo llegó a comprender del todo, había estado tan pendiente de comprobar que sus compañeros recuperaban la formación y que ningún otro emergido se les colaba que no vio en qué momento se separó de él, trepó sobre los carros, y menos aún, cómo se transformó para evitar al emergido y volver de nuevo a su lado. Fue por todo eso, y por la valiosa información que le dio poco después, que lo confundió aún más. La sorpresa le duró pocos segundos, ya había conocido a gente como él en el pasado. La mascota real de Altea sin ir más lejos, terminó de asumir que su percepción estaba mucho más desarrollada que la suya.

No podía darse la vuelta y hablarle directamente, estaba demasiado ocupado tratando al peligroso jinete. - Muchas gracias, amigo. - ¿Amigo? No es que lo considerara una amistad a todas las de la ley, pero no conocía su nombre y ese fue el apelativo más amigable que se le ocurrió. Iba a recordarle que tuviera cuidado, que no se expusiera demasiado al peligro, pero él ya se estaba alejando y además... - ¡Humpf!  - El jinete se lanzó hacia él con un potente brinco, agitando su espada peligrosamente cerca de su cabeza. Eugeo empleó su filo para parar ese potente golpe en seco, de ahí la extraña onomatopeya. Fue entonces cuando unas gotas extrañas le salpicaron en la cara. ¿Era sangre? ¿Su sangre? No. El hombre gato tenía razón, el caballero tenía una herida delicada que lo había debilitado. La siguiente pregunta era el quién podría haberlo dañado, sospechó que en algún momento de la carga había sido golpeado por una flecha o lanza alteana, pero no tenía pruebas que aseguraran dicha suposición. Sea como fuere, Eugeo sólo debía preocuparse de sacar ventaja de aquello. Blandió su diestra sin importarle la contramedida que pudiera adoptar su enemigo, consciente de que él sería más rápido y contundente que éste. Y así fue, el torpe intento del emergido de defenderse de la agresión resulto en el cercenamiento de su brazo a la altura de la muñeca. La espada cayó a plomo junto con su miembro amputado. El caballero aprovechó el estribo ajeno para subirse a la montura y dar muerte al emergido, a los pocos segundos un caballo desbocado huía del lugar sin su jinete.

Un problema menos, pero no era el único. Los soldados seguían manteniendo a raya la incursión, pero ellos se cansaban, de seguir así empezarían a tener problemas graves. El desgaste era una dificultad que sólo los vivos debían gestionar, por otro lado, los emergidos. - Tsk. - La cosa se ponía fea, ¿Dónde estaba la caballería? Eugeo hizo cálculos mentales, tenían que estar a punto de llegar, si es que no los habían interceptado de camino. De ser así, el contínuo desgaste de las tropas acabaría trascendiendo en víctimas mortales o mucho peor. A los pocos segundos de pensar en aquello, una tranquilizadora y esperanzada melodía sonó en la lejanía. Las cornetas alteanas que anunciaban la llegada de los refuerzos y que alentaban a las tropas defensoras de mantener la formación de forma incluso más férrea que al inicio.

[…]

Con la superioridad numérica y táctica que proporcionó la caballería, el resultado de la batalla estaba decantado del lado de Altea, pero tomó unos minutos interceptar a todos los atacantes antes de poder dar por segura el área que rodeaba el convoy. Carretas y mercancías estaban a salvo, la única preocupación se centraba en llevar raudamente a los soldados y pasajeros heridos en la escaramuza, mas todos parecían estar en buenas condiciones dentro de su gravedad. Sólo después de comprobar cada detalle Eugeo se tomó el lujo de recuperar el aliento. Agotado, sin aliento, y con claras trazas de sudor en su frente y cuello, el joven espadachín azul y plateado se recostó en el suelo, tomando la rueda de uno de los carros como fiel respaldo durante su descanso. Suspiró aliviado, pero algo desgastado también, las últimas semanas estaban siendo agotadoras para él tanto física como anímicamente. No sólo estaba a cargo de la seguridad de los civiles, tambien de sus propios compañeros de profesión, pues Marth le había cedido el mando de un escuadrón para las labores de defensa de Regna Ferox en los instantes previos al gran torneo.
Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Vanguard | Myrmidon

Cargo :
Caballero Real (Ejército de Altea)

Autoridad :
★★

Inventario :
Blue Rose Sword [3]
Elixir [1]
Lanza de madera [1]
Esp. de plata [3]
esp. de bronce [1]
Esp. de bronce [1]

Support :
Marth
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
492


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Seimei el Vie Jun 29, 2018 1:44 am

Así como estaban las cosas, el esclavo no estaba seguro de si volvería a tiempo para cocinar y llegar a servir en hora. A su señor esas cosas lo traían sin cuidado, pero para él, era lo peor del mundo salirse de horario o cometer una imperfección. Además, se suponía que acompañara a los varios miembros de la familia real de Nohr que habían cruzado a Regna Ferox, para que se presentaran todos para el gran torneo que pronto empezaría. En fin ¡que había cosas que hacer! Tenía que regresarse a su lugar en la ciudad cuanto antes. Pero, ¿qué podía hacer para apurarse? Nada, nada de nada. Sólo podía aferrarse a la idea de conseguir que los soldados o el mismo Eugeo lo acompañara el último pedazo de camino después. Lo salvó el sonido de los cuernos y los refuerzos cabalgando hacia ellos, que indicaba que ya no tardaría tanto. Al escucharlo respiró con más alivio. Se buscó un rincón refugiado tras la línea defensiva donde ubicarse a esperar.

¿Y Eugeo? Ahora era el gato el que lo perdía de vista, porque cuando lo buscó, lo que encontró fue ya al emergido invasor muerto en el suelo nada más. "Trabaja incansablemente, ¿no? Vaya." Hizo nota mental de eso. En todo caso, no volvió a encontrarlo. Al menos no hasta que los refuerzos se habían encargado de terminar con los monstruos y la zona quedó totalmente asegurada. Momento en que él se dirigió de regreso a su carreta, subiéndose al banquillo para tomar las riendas y dirigirla a una ubicación un poco mejor. Listo para volver a emprender la marcha cuando todos los demás convoys estuvieran acomodados, hubieran revisado tener sus pertenencias y se encontraran listos. Él todavía muy pensativo respecto a todo lo que lo rodeaba, al menos tuvo la sensatez de ser amable con las figuras de autoridad. Ofreció agua, ofreció medicina, que por suerte no hizo falta que diera y pudo ahorrársela. Sólo le aceptaron un par de trapos limpios y un poco de vendaje grueso. En esos momentos, mientras iba de aquí para allá cumpliendo su papel de mayordomo y haciéndose útil, finalmente captó otra vez la presencia de Eugeo. Olía a metales finos y a adrenalina reciente, por supuesto que el sonido de sus pasos era acorde a su contextura, la suma de todo eso lo hacía reconocible aunque Seimei no lo conociera demasiado. Inmediatamente volvió a ser el objeto de intriga para el gato. Se acercó a su lugar de descanso, pisando liviano como siempre. Al estar a su lado, le extendió un cuenco bastante profundo de agua y una jarrita con la que podía servirse.

-
¿Agua? - Ofreció servicial, sonriendo.

Hasta se sentó sobre sus talones para dejarle más a altura el cuenco grande, aunque claro, él ni loco llegaría a dejar que su ropa tocara el suelo de la forma en que el joven estaba haciendo. Qué lástima que su trabajo lo hiciera ensuciarse. Intentó no obsesionarse mucho con el asunto o iba a ponerse a ofrecer fregar la ropa y pulir la armadura, como se ponía siempre. En su lugar sólo se quedó plácidamente a su lado, sin apurarlo, sin mirarlo mucho tampoco, más bien con los ojos puestos tranquilamente en la superficie del agua en el cuenco. Como siempre, quería pensar sus palabras antes de decirlas. Tenía esa pequeña oportunidad que aprovechar antes de que se fueran. Tras un instante de calcular, volvió a poner en su rostro la amabilidad practicada de siempre y habló.

-
Ya vamos a poder regresar a la ciudad, o eso escuché que decían. En cualquier momento nos escoltan a todos hasta ahí. Pero yo no podría irme sin agradecerle, admirable joven~ - Agachó la cabeza un poquito otra vez. Luego, su mirada se fijó con especial atención en él. - Y sin preguntarle... ¿quién es exactamente usted, Eugeo? No me diga que es un guardia de caminos más. Porque si cada guardia de caminos fuera así en Altea... ¡válgame! Con sus talentos, yo diría más bien que usted tendría que estar compitiendo por el título en la arena y todo, haha~ -

Si iba a haber personas como él... eso era lo que tenía que saber. Lo que tendría que prevenirle a su señor.





premios portados con honor:


Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1689


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Eugeo el Sáb Jun 30, 2018 8:19 pm

Pasó unos minutos en absoluta inactividad y una calma inmutable, alejado de todos, dejando que el resto terminara los preparativos para escoltar a los carros a la Colonia Cascada. Nunca pensó que las “labores de paz” le fuesen a consumirle tanto en comparación con las duras batallas que tuvo que librar para liberar Altea y Regna Ferox. Ignoraba la razón de su agotamiento. En la guerra se mentalizó de que, a pesar de todo lo que hiciera, sería inevitable ver a un compañero caer a su lado tarde o temprano. La acción se reducía a sobrevivir valiéndose de la ayuda mutua de los compañeros de armas y dejar que los superiores organizaran los movimientos. Con el paso del tiempo, y aunque tratara de evitarlo, al final dejó de ser un simple soldado. El peso de la responsabilidad se agravó con la situación del país, no era todo lo buena que podía esperarse, pero había paz. Eugeo ya no podía agarrarse a la idea de perder a compañeros, menos aún cuando su labor era cara a lo civiles, a los cuales también protegían en sus misiones. Su subconsciente se preocupaba de todo aquello, al igual que las tensiones entre naciones en Akaneia. Ser un héroe en la guerra no era igual que serlo en tiempos de paz, pero su raciocinio no se daba cuenta por el momento.

Su mente estaba prácticamente en blanco, su faz apuntaba al cielo con los ojos cerrados para así extender su cuello lo máximo posible y dejar que la suave brisa pasara a través de la abertura de la armadura. Con grandes bocanadas trataba de ahogar su agotamiento e intranquilidades de su alma, aunque fuera por unos segundos, pero la preocupación y cansancio mental no desaparecían. Cuando intentaba entrar en trance, unos pasos inesperados lo interrumpieron. Abrió los ojos y allí estaba, el misterioso pero servicial laguz cuyo nombre aún desconocía. La característica sonrisa del caballero apareció entonces, aún denotando un gran cansancio, quiso expresar que todo estaba bien para no preocuparlo. Cuando el mayordomo se aproximó y le ofreció algo de beber, tomó el cuenco de agua, no sin antes demostrar su profunda gratitud. - Se lo agradezco. - Tomó un gran trago que le ayudó a relajar el sobreesfuerzo de su cuerpo, después, dejó caer las últimas gotas encima de su cabeza para liberarse del calor. - Nunca me acostumbraré a este bochorno, ¿sabe? - Divagó, sin un interés claro de llevar la conversación por ese camino. Fue solo un comentario nacido de los recuerdos de su tierra natal, Silesse.

Y, una vez más volvía a su labor oficial, y a sus responsabilidades institucionales. - No tiene por qué agradecerme. Es un placer servir al país y a su gente, no hay mejor pago que la satisfacción por hacer lo correcto. - Y un sustento económico para tener una vida digna, como no, mas aquello no incumbía al sirviente. - Me alegro que se encuentre bien. Y espero que tenga una buena estancia en Colonia Cascada. - Le habría gustado que la conversación hubiera terminado ahí, pero, el laguz no se había detenido en el agradecimiento. Una pregunta vino después, seguida de una valoración personal. Agradecía los cumplidos ajenos aunque no le gustasen, entendía la buena voluntad ajena a la par que odiaba volverse el centro de atención. Desgraciadamente es lo que tocaba, pues jamás daría menos de lo que podía ofrecer sólo para no destacar en su desempeño, menos aún cuando la seguridad de los demás estaba en juego. Quedó mudo por unos segundos, se llevó la mano a la nuca y se rascó unas cuantas veces para aclarar sus ideas. - Guardia de caminos, milicia, soldado, caballero real... Para mí es lo mismo. - A pesar de que las labores eran distintas, cumplían un objetivo común, Eugeo había desempeñado todas ellas. - El torneo, huh... Debí suponer que venía por eso. - No necesariamente como participante, había muchas otras formas de lucrarse en aquél evento. - Tiene buena intuición, amigo. Si todo va bien, representaré a Altea en el evento final. - Su tono y expresión no demostraban la ilusión que debiera, el torneo de Regna Ferox era otra de las tantas cosas que preocupaban al caballero de Altea. - De ahí a ganar hay un gran trecho, no obstante, intentaré llegar lo más lejos que pueda. - No se le antojaba agradable aquella realidad. Competir, ser expuesto al mundo y a la opinión pública, sumado a la necesidad de ofrecer una demostración de fuerza para reforzar la posición de altea en el continente. Sólo con pensarlo se le revolvía el estómago.

Spoiler:
Arma empleada: Espada de plata


Última edición por Eugeo el Mar Jul 03, 2018 6:40 pm, editado 1 vez
Afiliación :
- ALTEA -

Clase :
Vanguard | Myrmidon

Cargo :
Caballero Real (Ejército de Altea)

Autoridad :
★★

Inventario :
Blue Rose Sword [3]
Elixir [1]
Lanza de madera [1]
Esp. de plata [3]
esp. de bronce [1]
Esp. de bronce [1]

Support :
Marth
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
492


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Seimei el Lun Jul 02, 2018 11:14 pm

"No tiene por qué agradecer, es un placer servir, sí, todo eso..." Seimei repitió en su mente mientras lo escuchaba. ¡Es que había oído palabras así tantas veces! Era lo que las personas humildes decían, los caballeros de vocación. Y él... simplemente no sabía cómo sentirse ante algo así, sólo que todo lo que le generaba, era negativo. Por algún motivo, esa falta de egoísmo y cosas como la nobleza de corazón le ponían un sabor feo en la boca. Siguió sonriendo como venía haciendo siempre, pero la sonrisa dejó de alcanzar sus ojos, que sólo miraban fijamente. No le gustaba el asunto ni un poco. Le costaba mucho responder bien, así que guardó silencio, sólo pensando con un toque de frustración. "Sí querido, sí, tan heroico que vas a perder tu vida por cualquier cosa en lugar de disfrutarla. Podrías tener lo que quisieras, con esa fuerza tuya. Pero apuesto a que eres del tipo que saltaría en frente de una flecha por su señor o sus amigos. Del tipo al que le pagan bien, pero que no despilfarra, o peor todavía, se lo manda a su familia. ¿Qué le pasa a esta gente?Un desatino total."

Bueno, fuera como fuera... si el caballerito real no tuviera esas actitudes, el gato no podría haber contado tanto en él para que lo defendiera. Y no podría estar contando con él y sus compañeros para llegar seguro a la ciudad. Tenía que acordarse de eso. Por otro lado, lo que le estaba diciendo le llamaba mucho la atención. Rió un poco cuando dijo suponer que venía por eso, como para mostrar que lo había atrapado, sí. Pero lo más interesante era el resto. Representar a Altea en algo así no era poca cosa. Seguramente ese país estaba muy orgulloso del caballerito, por eso lo mandaban a brillar ante los ojos de todos. Tenía todo el sentido del mundo.

-
Ya lo sabe usted, haha. Yo solo acompaño y atiendo a mi señor, que es uno de los muchos probando suerte en el torneo. - Explicó. - Pero si usted va a estar peleando... bueno, seguramente sería muy emocionante verlo. No puedo esperar~ - "Y a mi señor... estaré seguro de comentarle todo."

Juntó las palmas de las manos y las dejó así, soltando un suspirito contento, como anticipando lo divertido que sería todo el asunto. Por supuesto, en ese momento el gato todavía no era consciente ni se imaginaba ni nada, de que a él mismo también lo terminarían metiendo al dichoso torneo. Ya le parecería menos interesante todo en ese momento. Por ahora, tenía gran curiosidad por cómo saldría todo. Y por supuesto, bastante esperanzas de que si todo era observado bien, y se preparaban, alguno de sus queridos amos de Nohr podría llevarse el premio grande. En ese momento, se escuchó el aviso de que empezaran a mover las carretas, que estaba todo listo para escoltar el convoy entero hasta la ciudad. Seimei se disculpó con el joven soldado, para irse enseguida a la suya propia, trepar al banquillo y tomar las riendas. En conjunto todo empezó a moverse, en marcha hacia la seguridad de la ciudad. Con todos esos escoltas no había nada de qué preocuparse.





premios portados con honor:


Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1689


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Eliwood el Dom Jul 29, 2018 9:16 pm

Tema cerrado. 80G a cada participante.

Eugeo ha gastado un uso de su espada de plata.
Seimei ha gastado un vulnerary.

Ambos obtienen +2 EXP. Eugeo obtiene +1 EXP adicional por efecto de Parangón.

Gracias al incremento de experiencia, la barra de EXP de Seimei ha sido maximizada.

Seimei puede ahora aprender una Técnica Legendaria. Esta sería agregada a sus skills en el cerrado de un tema en que se cumplan las condiciones del Sistema de Armas y Técnicas Legendarias.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Tomo de Ellight [4]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3318


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] ¿Por qué no aprovechar el destino? [Priv. Eugeo]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.