Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Ciel el Miér Mayo 30, 2018 7:30 pm

Ciel no solía pasar cerca de la Gran Biblioteca de Ilia, incluso si el campamento de refugiados en el que vivía estaba cerca de ella. Esta era una ocasión especial, en el campamento había llegado un profesor proveniente de una pequeña aldea destruida por los emergidos. El joven hombre, probablemente entre sus 20 o 25 años, se había comprometido con la educación de los pequeños del lugar.

El profesor había pedido un libro, uno ilustrado para hacer más fácil su tarea. Al principio se lo pidió a unos mercenarios, sin embargo, con el pasar de los días se hizo obvio que habían huido con el gold del pago, o que los emergidos de los alrededores los habían alcanzado. Unos cuantos días después, el hombre decidió ir por si mismo, no sin antes alistar sus tomos mágicos y unas cuantas vulnerarys. Pasaron dos días sin respuesta alguna del joven, lo que les hizo preguntarse a los habitantes del refugio si había sufrido el mismo cruel destino por el que los mercenarios habían pasado.

Ciel, junto a los otros alumnos decidieron preguntarle a la alcaldesa sobre la situación actual del profesor. No queriendo alarmar a los niños, la alcaldesa decidió contarles una pequeña mentira      -¿Su profesor? ¡El dijo que saldría a acampar unos días cerca de la Gran Biblioteca! – Dijo con una sonrisa la joven mujer, mientras acariciaba la cabeza de los niños. Sin embargo, la naturaleza curiosa del pequeño lobo tenía que ser saciada, así que Ciel  decidió,  aun odiando los libros y sin saber los riesgos que conllevaba, viajar hasta la Gran Biblioteca.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Wolf

Cargo :
Desempleado

Autoridad :
-

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
557


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Sindri el Lun Jun 04, 2018 12:51 am

Del frío aire in-ver-nal y la lluvia de montaaaaaañaaaaa~ – un trineo surcaba las limpias nieves de Ilia. Una estructura cruda de madera, pero extremadamente recia y resistente, como la mayoría de herramientas de Ilia, que había sobrevivido la desolación de alguna aldea cuyo nombre no recordaba ahora mismo – Nació esta tierra co-lo-sal tan hermosa como extraaaaaaañaaaa~ – pero necesitaba toda la ayuda posible en aquel momento y no iba a desperdiciar un método de transporte tan eficiente en las llanuras nevadas. Ahora estaba vacío completamente salvo por una gruesa y basta tela que serviría de protección al papel en su transporte para evitar cualquier accidente con la nieve o el hielo – Tirar y empujar, sin parar, los libros de la biblioteca hay que salvar. Ni un momento descansaaaar. Un buen golpe hay que daaaaaaaaaaaaaar~ – tras pasar una pequeña montañita de nieve, el Hechicero pudo ver completamente la Gran Biblioteca de Ilia delante de él, casi como esperándole. Como llamándole. Una mole pétrea gris y sin vida. Sin luz en las almenas. Poseedora de un silencio sepulcral que sólo era roto por el ocasional ulular del viento – ¡Y su corazón quebrar! – terminó así la canción cuando el trineo acabó su trayecto cerca de la puerta de la biblioteca. De buen humor, el muchacho parecía más estar en una excursión por el campo que en una misión peligrosísima en un lugar repleto de Emergidos. Pero un bibliotecario se sentía cómodo entre las enormes estanterías repletas de libros, por lo que era fácil de entender que sus ánimos estuvieran por las nubes. Al menos hasta las nubes bajas tan típicas de Ilia.

Incluso el Emergido más cegato podría ver un trineo de madera oscura en una espesura blanquinosa al mirar por una ventana de la Gran Biblioteca de Ilia, por lo que el Hechicero dejó a buen recaudo su único método de transporte tras unas pequeñas dunas de nieve a la vera del camino. Ojalá tuviera un animal de carga que le ayudase ahora mismo. Por ejemplo, un wyvern para tirar del trineo le iría de perlas en estos momentos. O dos. O tres. U ocho. El aparato alcanzaría tal velocidad con tanta potencia que los Emergidos ni siquiera le verían venir. O irse. De hecho… ¡Quizá incluso podría inventar el primer trineo volador de la historia! ¡Aerodinámico! ¡Novedoso! ¡Sería la envidia de todo Elibe! Era una buena idea, sí. Peeeeero. En este páramo congelado los únicos animales que podían considerarse “de tiro” eran las bandas de pegasos salvajes que merodeaban por las montañas. Y, claro, viendo lo mucho que detestaban a los hombres, Sindri dudaba muchísimo que se dejaran ensillar sin tratar de morderle la nariz.

Tendría que bastar el método tradicional y testado por el tiempo y la experiencia. “Si quieres que algo salga bien, hazlo tú mismo”.

Si algo hay que destacar de los Emergidos es que son criaturas de costumbres. – algo que había aprendido durante la solitaria vigilancia de la Gran Biblioteca de Ilia los últimos días. Tratar de entrar en el vetusto edificio a rebosar de Emergidos con un grimorio en mano lanzando hechizos a diestro y siniestro era el camino más rápido hacia la morgue que podía encontrarse en Ilia. Oculto en las sombras y en la oscuridad, observó con atención el día a día de los Emergidos, en parte por curiosidad, en parte para poder determinar la mejor manera de acceder al interior sin perder su vida – Y… ¡Ahí están las pisadas! Frescas, sí, sí. – en Ilia la nieve lisa era lo normal, el viento y las tormentas solían cubrir cualquier rastro al poco tiempo. Así pues, que el usuario de las Artes Arcanas encontrara una multitud de huellas que salían de la Gran Biblioteca de Ilia y se perdían en la distancia era una buena indicación que las patrullas de la mañana habían salido ya hacia parajes desconocidos. Por lo tanto, la biblioteca estaba tan desprotegida como podía estarlo – ¿Qué libros debería tratar de rescatar? No es que tenga mucho tiempo…
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Bibliotecario (Gran Biblioteca de Ilia)

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [3]
Tomo de Worm [1]
Tomo de Archfire [3]
Tomo de Nosferatu [4]
.
.

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2565


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Ciel el Dom Jun 10, 2018 9:19 pm

-¡Yupi! – Ciel estaba jugando en la nieve, deslizándose por una colina para ser más exacto, parecía haber olvidado el motivo por el cual salió de su pequeño refugio. Después de haber jugado un rato en la nieve Ciel decidió tomar un pequeño descanso, a la sombra de un edificio. La Gran Biblioteca de Illia.  

Ciel dio un gran bostezo mientras acomodaba la fría nieve para formar una mullida almohada. Tal parece que no le importaba quedar resfriado por el frio que hace en Illia. Ni siquiera pensó en el joven al cual había venido a buscar. Simplemente pensó en dormir, explorar y jugar. Sin embargo, no pudo quedarse dormido, el hambre le invadía. – ¿Por que Ciel no pensar en traer comida? – pensó el pequeño mientras se daba pequeños toques en su estomago rugiente.

-¡Ya se! – volvió a pensar mientras ponía su puño encima de su mano, parece que al pequeño lobo se le había ocurrido una idea. -¡Si Ciel entrar a ese lugar quizás Ciel encontrar comida! – dijo Ciel para si mismo, señalando el edificio que tenia a sus espaldas. El pequeño se adentro en aquella edificación de piedra, esperando encontrar algo para calmar su rugiente estomago.

El lugar era grande, con una puerta de madera que media un poco menos. Cuando Ciel abrió la puerta estar rechinó, quizás debido al desuso que había sufrido desde la invasión emergida. Ciel no le presto atención al crujido de la puerta, ni a la brisa invernal que pasaba a través de esta.

Ciel comenzó a examinar ese lugar, y finalmente se dio cuenta en donde estaba, la Gran Biblioteca de Illia. El pequeño lobo se sintió algo disgustado por la gran cantidad de libros que habían, después de todo, el no era la clase de persona que le gustase leer mucho. –A ver… - se dijo para si mismo mientras examinaba cada rincón de lo que parecía ser el recibidor, encontrándose unas cuantas puertas que llevaban a otras habitaciones, las cuales examinaba por igual.

El lobo tenia demasiada hambre para cuando termino de examinar unos pocos cuartos, dándose cuenta de que probablemente tendría que investigar mas cuartos llenos de pergaminos o libros para encontrar algo para alimentarse. Esto no seria un problema para el, de no ser por el hecho de que su estomago hacia rugidos cada vez mas audibles.

- Porque Ciel venir aquí… - dijo el niño suspirando, aun sin acordarse el motivo por el cual llego hasta la biblioteca.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Wolf

Cargo :
Desempleado

Autoridad :
-

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
557


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Sindri el Jue Jun 14, 2018 7:37 pm

La Gran Biblioteca de Ilia se erguía ante él como un mausoleo del conocimiento atesorado durante eras, ahora desprovisto de toda vida. Vida humana, al menos. El viento ululaba de manera siniestra más allá de las montañas, casi como invitando (o retando) al Hechicero a entrar en tal estructura grisácea. Ya lo había hecho antes, no era nada nuevo. Incluso había protagonizado una persecución por los arcaicos pasillos de la biblioteca a toda velocidad, acabando con una huida a los lomos de un wyvern. Pero incluso así, no podía evitar sentir una especie de morriña o de peso en su garganta cada vez que superaba el portón y le daba la bienvenida el silencio.

¿Pero acaso el estado natural de una biblioteca no era el silencio?

Sí, cierto. Pero había muchos tipos de silencio, tal y como cualquier bibliotecario podía asegurar. Estaba el silencio de la medianoche durante un invierno hecho jirones por una tormenta de nieve. El silencio incómodo de dos personas que discrepaban en su cabeza, pero que por una razón u otra no podía decirlo. El silencio comprensivo de un perro que miraba a su amo mientras este le hablaba. El silencio cálido entre dos personas que se comprendían tácitamente y para las que las palabras no eran más que un impedimento. ¿Pero este silencio? Era un silencio gélido nacido del vacío y de la falta de vida. No es que a Sindri le disgustase este tipo de ambiente en especial, pero cuando uno había conocido el silencio cálido y enérgico de los que buscaban el conocimiento al lado de velas a punto de consumirse y de noches sin dormir para develar los secretos… era difícil olvidarlo.

¿Oh? ¿Y estas pisadas? – mencionó en voz baja justo antes de entrar en la Gran Biblioteca de Ilia. Unas pocas hendiduras en la nieve delataban que alguien o algo ya había tomado la misma dirección que él… el Hechicero podía ser muchas cosas, pero explorador o cazador no. Puesto que no contaba con ningún tipo de método o conocimiento para resolver ese misterio no pudo hacer más que encogerse suavemente de hombros y adentrarse en las entrañas del edificio congelado. Una vez dentro automáticamente se quitó la nieve de sus hombros y de los zapatos, para inspirar tan fuerte como pudo el aire rancio y polvoriento de la casa del saber – Hay cosas que nunca cambian, ¿verdad? – sólo tuvo como respuesta un leve vaho blanquecino y el eco de las paredes. Discordante. Caótico. Apagado. Efímero.

Era como volver a casa después de un viaje y encontrarla fría, oscura y distante. No sabías si llamarla hogar, pero recordabas haber vivido aquí. Era conocida, pero cada sombra te parecía fuera de lugar. Pero tras unos instantes las memorias tomaron el control y comenzó a recorrer en estricto silencio los pasillos tan y tan conocidos, pero tan y tan oscuros. Incluso cuando sus ojos se acostumbraron a la penumbra no pudo evitar pararse en cada esquina para escuchar por si acaso podía escuchar algún Emergido caminando hacia él. Otra cosa no, pero no eran exactamente silenciosos con sus pasos. Al menos no tanto como un bibliotecario entrenado lo era.

Pero de pronto, el muchacho pudo escuchar un sonido gutural de la habitación contigua. Un rugido de alguna clase. Algún tipo de gruñido, tal vez. Fuera lo que fuera o fuese lo que fuese, eso no provenía de ningún libre. O de nada que fuera nativo de la Gran Biblioteca de Ilia – ¿Hola…? – parecía una cosa bastante extraña de decir de buenas a primer, pero si lo pensabas bien, era bastante evidente. ¿No nos decían que era importante ser educado con los desconocidos? ¿Que no había nada más desconocido que lo que no podías ver? – ¿Hay alguien por aquí? Si es un Emergido no hace falta que conteste. No soy capaz de entenderlos, de todos modos. – una pregunta un poco menos inteligente, pero consideró necesario decir algo mientras entraba en la habitación. Estaba preparado para sacar su grimorio en caso de necesitarlo, pero preferiría por mucho una visita de cortesía tranquila y apacible a su biblioteca preferida del mundo.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Bibliotecario (Gran Biblioteca de Ilia)

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [3]
Tomo de Worm [1]
Tomo de Archfire [3]
Tomo de Nosferatu [4]
.
.

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2565


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Ciel el Vie Jun 15, 2018 1:44 am

El estómago de Ciel ya comenzaba a hacer rugidos audibles hasta para los emergidos con problemas auditivos. Los gruñidos resonaban en las habitaciones contiguas a donde estaba el pequeño. Ciel estaba descansando en el suelo, con ansias de que pudiera encontrar algo, lo que fuese, para alimentarse. El silencio era algo reconfortante para el, le permitía concentrarse en algo, en este caso, hacer garabatos en las paredes. Después de todo, no había nadie ahí para decirle que hacer, o para obligarlo a trabajar. ¿Verdad?

Eso era lo que el pequeño pensaba, hasta escuchar una voz.

Paró de pintar con su cola, para pasar a acercarse un poco a donde la voz provenía. Alguien estaba saludando, al parecer, el pequeño lobo tan solo le prestaba atención al timbre de voz, mas no le había prestado atención a lo que estaba diciendo,. ¿Quizás tan solo era un empleado de ese lugar?, ¿O un emergido tal vez? Eso era algo que ignoraba, tan simplemente quería comer. – Comida... Quizás… Ese traer comida consigo... - pensó el pequeño  mientras fantaseaba que se podía encontrar.

- ¿Hola?... ¡Hooolaa! – Dijo el pequeño, con sus manos alrededor de su boca para aumentar la intensidad del grito, para después caminar un poco alrededor del cuarto en el que estaba. No lo había revisado todavía, y la verdad, le daba igual lo que se encontrara. Después de todo, lo único que había ahí eran libros, de toda clase, pergaminos, cuadernos, diarios, y algunos más. – Este ser paraíso para quienes leer mucho – volvió a pensar el lobato. El estomago del pequeño ya comenzaba a retraerse de lo vacío que estaba. No ayudaba el hecho de que lo único en lo que pudiera pensar fuera en comida.

- ¡Ciel está aquí! – Gritó el lobato, pero… Realmente no sabía en que parte de aquella edificación se encontraba. Ni de donde venía aquella voz, estaba completamente desorientado.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Wolf

Cargo :
Desempleado

Autoridad :
-

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
557


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Sindri el Mar Jun 19, 2018 5:34 pm

En un primer momento pensó que eso había sido el eco del lugar, una triquiñuela de su mente que esperaba escuchar algo que no había ahí. En un lugar tan grande pero tan vacío como la Gran Biblioteca de Ilia no era inusual que se diera tal fenómeno… de hecho Sindri lo había aprovechado alguna vez para hacer alguna trastada a los bibliotecarios más mayores del edificio. Pero normalmente el eco sonaba más grave, no más agudo. Y también solía volver del fondo de los pasillos y habitaciones, pero no del suelo. Qué cosa tan rara. Y estaba más que seguro que el eco no añadía a su respuesta palabras de cosecha propia como, por ejemplo, una presentación con nombre propio. ¿Quizá los Emergidos habían buscado algo de mano de obra extra para poder cuidar la Gran Biblioteca de Ilia? Si ese era el caso, quizá podía llegar a algún tipo de acuerdo con los nuevos ocupantes del pétreo edificio y aún más pétreas caras. Definitivamente nada le extrañaba a estas alturas.

¿Y qué o quién es Ciel exactamente? – preguntó al aire tras ser informado del lugar exacto donde Ciel estaba. No era la respuesta que estaba esperando, la verdad, por lo que acabó con más dudas de las que tenía al principio. Lo único que sabía del cierto era que probablemente le gustaran las bibliotecas y que se llamaba Ciel. No era exactamente información abundante… y la falta de luz no ayudaba precisamente a esclarecer aquellos misterios – Espere un segundín, creo poder solucionar esto en un momentito… – palpó las mesas cercanas con la maestría de alguien que las había visto durante años hasta encontrar una pequeña base de metal con un cilindro de cera pegado a ella. Es decir, una vela de las simples que solían emplearse en la biblioteca proveniente de la cerería del pueblo de al lado. Suficientemente brillantes para poder leer durante las noches más oscuras, pero con una llama tan reducida que los “accidentes” raramente acababan con un libro calcinado – A ver, a ver… – CHAS. CHAS. CHAS. Con destreza y ayuda de su yesca y pedernal pudo finalmente convencer a la vela para que sirviese su propósito e iluminara tenuemente la habitación.

Dando unos pasos hacia el lugar de donde había provenido la luz le ayudó a ver un poco mejor al espontáneo artista que había determinado que lo que verdaderamente necesitaba la Gran Biblioteca de Ilia era un nuevo mural en una pared – Uhm, hola pequeño… individuo. – y bien pequeña que era la personita que tenía delante de él portando una vestimenta blanca y roja muy elaborada y no muy común en Ilia. Al menos no que Sindri tuviera conocimiento. Le sorprendió que alguien tan jovencito visitara la Gran Biblioteca de Ilia y no sólo por el hecho que fuera un cuartel general Emergido, normalmente los niños de Ilia no eran lectores muy ávidos – Sea bienvenido a la Gran Biblioteca de Ilia. – añadió automáticamente sin pensarlo mucho. Aquellas paredes lo habían condicionado para ser cordial y educado con cualquier extraño que llegara a la Gran Biblioteca de Ilia fuera quién fuera el buscador de conocimiento. Y los Emergidos no habían podido borrar este poder de los vetustos ladrillos – Eh… si le interesa, tenemos una sección infantil en otra sala, aunque está un poco ocupada por los Emergidos en este momento. – ¿Eran eso acaso… orejas? ¿Un Laguz? ¿Aquí en Ilia? ¿O era meramente un truco de la luz y las sombras por la escasa iluminación que portaba consigo en aquel preciso instante?
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Bibliotecario (Gran Biblioteca de Ilia)

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [3]
Tomo de Worm [1]
Tomo de Archfire [3]
Tomo de Nosferatu [4]
.
.

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2565


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Ciel el Sáb Jun 30, 2018 1:32 am

El eco de la conversación que Ciel estaba entablando con aquel individuo resonaba por todo el edificio. A las alturas en las que se encontraba el lobato no le importaba que fuera algún emergido que hubiera aprendido a hablar, o alguna persona que trabajase en aquel lugar desolado. Más que hambriento Ciel estaba perdido, quería volver a casa y no quería tocar ningún libro o pergamino en el proceso.

- Bueno… Ciel ser Ciel… – Respondió el pequeño, mientras ladeaba la cabeza un poco. Después de responder, el pequeño dio unas cuantas vueltas alrededor de sí mismo, hasta que aquel desconocido volvió a vociferar una frase, al mismo tiempo que un ruido venia de una mesa cercana. El ruido paro un momento hasta que aquel cuarto se alumbro de forma tenue, lo suficiente como para poder verse ambas personas, pero no tanto como para llegar a las esquinas o lugares más alejados.

Ciel logro observar el cuerpo de su contrario. Empezando por su cabeza una de las cosas que distinguió de inmediato fue su cabello color purpura, seguido de sus ojos del mismo color. Después de eso observo los ropajes de aquel extraño individuo. Tenía una capa (La cual Ciel piensa que es genial), junto a otros ropajes. Ciel intuyo que, por sus vestidos y el lugar en el que se encontraba se trataba de alguna persona que gustara de la lectura.

Luego de unos segundos, aquel individuo se acercó al lobato, saludando y diciéndole… Pequeño… - ¡Ciel no ser pequeño! –Indico Ciel indignado por aquellas palabras, mientras se cruzaba de brazos y le daba la espalda a aquel escolar. Lo único que salió del pequeño fue un “Hmpf”, mientras el individuo le daba la bienvenida a la biblioteca. Estaba un poco enojado por aquel comentario realizado por el desconocido. Sin embargo, las últimas palabras de este hicieron que Ciel recordara algo levemente. Algo sobre una persona… Algo sobre un libro…

Ante estos sucesos, Ciel se dejó caer en el piso, para luego acomodarse y reflexionar sobre aquel recuerdo.

- ¡Usted! – Señalo el pequeño al escolar – ¿Usted saber sobre un profesor? – Pregunto el pequeño, para luego acercarse al desconocido, parándose de puntillas para acercar su dedo a su barbilla, tal parece que trataba de dar una imagen intimidatoria.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Wolf

Cargo :
Desempleado

Autoridad :
-

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
557


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Sindri el Dom Jul 08, 2018 10:56 pm

Bueno, no puedo negarle eso. Estoy completamente seguro que Ciel es Ciel. Si Ciel no fuera Ciel sería un problema para Ciel. Pero como Ciel es Ciel, todo está bien. – dijo meneando suavemente la lámpara delante de él para ver un poco mejor a la persona con la que estaba hablando. Quizá esperaba que la luz arrojara alguna respuesta sobre el enigma que tenía delante, pero lo único que se le aparecieron fueron más preguntas. Desde luego, la personita que estaba delante de él era un Laguz. Un pequeño Laguz, de hecho. Podía ver que las dos orejas sobre su cabeza no eran alguna decoración que se hubiera puesto de moda entre los niños de Ilia. Eran orejas de Laguz… ¿Gato? ¿Tigre? Verdaderamente no parecían de ningún tipo de felino. Aunque, claro, no es que Sindri fuera un experto en zoología como el Bibliotecario Senior Regulus, por lo que quizá aquellas orejas pertenecían a una “especie de gato sólo nativa en los bosques de Jugdral” o algo por el estilo. No importaba, no era un Laguz Dragón, por lo que seguramente no tendría 5.000 años y estaría cometiendo el faux pas del siglo tratando como un niño pequeño a alguien cien veces mayor que él.

Bueno, siento ser mensajero de malas noticias, pero usted es bastante pequeño de estatura. Al menos si se compara conmigo. O con una mesa medianamente alta de lectura. – apuntó el Hechicero defendiendo la exactitud de su comentario. El muchacho era pequeñito, tampoco se iba a poner a mentir como un descosido en un lugar con tantísimo eco… ¡Sólo faltaría que un Emergido apareciese de la nada y le tachara de mentiroso! – ¡Pero no se preocupe! Algún día dará el estirón y acabará convirtiéndose en un buen mozo. Nos pasa a todos. La adolescencia, ¿sabe usted? – ¿Los Laguz pasarían por las mismas etapas del desarrollo humano que los Beorc? Bien sabía que los cambiaformas envejecían más rápidamente, pero simplemente había asumido que todos sus ciclos vitales se alargaban en la misma medida. ¡Tendría que habérselo preguntado al Príncipe Kurthnaga cuando tuvo oportunidad! – Yo no me preocuparía mucho por eso. Tiempo al tiempo, ¿sí? Además, seguro que es usted muuuucho más grande que muchas cosas en este mundo. – trató de suavizar un poco sus palabras puesto que la expresiva faz del Laguz Ciel mostraba que no estaba nada satisfecho con la verdad sobre su estatura.

Seguidamente el Beorc no pudo sino ladear la cabeza ligeramente cuando el muchachito le preguntó sobre un profesor. ¿Un profesor, de entre todas las cosas? ¿Era eso lo que estaba buscando en la Gran Biblioteca de Ilia? Había llegado al lugar adecuado… pero en un momento totalmente equivocado – Bueno, esto es una biblioteca, por lo que en su momento hubo muchos profesores. – contestó con bastantes dudas el estudiante de las Artes Arcanas. Era una pregunta con una respuesta demasiado fácil, pero intuyó que no es la que estaba buscando – ¿Profesor de Filología? ¿De Filosofía? ¿Ciencias Sociales? ¿Ciencias Naturales? ¿Magia? ¿Música? ¿Oratoria y dialéctica? – mencionó unos pocos mientras se tocaba la parte trasera de la cabeza con suavidad, casi como si el gesto le ayudara a recordar de alguna manera. ¿Qué profesor podría estar buscando un niño, de todos modos? – Aunque… dudo que los encuentre, de todos modos. Todos los profesores de la Gran Biblioteca de Ilia huyeron cuando los Emergidos se adueñaron del país. Ahora sólo los más valientes nos adentramos en este edificio. – mencionó con una sonrisa. No sabía si el Laguz era consciente del enorme peligro que corría en este lugar plagado completamente de Emergidos… pero si lo era estaba mostrando un gran coraje entre estas pétreas paredes.

Quizá si Ciel me cuenta más sobre qué le trae exactamente a la Gran Biblioteca de Ilia y qué profesor está buscando podría ayudarle. Trabajaba aquí antes, ¿sabe? – al fin y al cabo, estaba en la naturaleza de los bibliotecarios el ayudar a la gente a encontrar algo en una biblioteca. Incluso en la de un ex bibliotecario.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Bibliotecario (Gran Biblioteca de Ilia)

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [3]
Tomo de Worm [1]
Tomo de Archfire [3]
Tomo de Nosferatu [4]
.
.

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2565


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Ciel el Dom Jul 15, 2018 6:28 am

- ¡Si!... ¡Usted señor tener mucha razón! – Respondió Ciel hacia aquel desconocido cuando se refería a su identidad, mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro. Tanto el hambre que el pequeño Laguz tenía como su curiosidad y ganas de búsqueda se detuvieron en ese instante. A Ciel le causo gracia aquel trabalenguas que el desconocido soltó, mientras una sonrisa se formaba en su pequeño rostro.

Esta sensación, sin embargo, acabaría dentro de pronto, para convertirse en una combinación de enojo e indignación. El desconocido volvía a indicar el hecho de que Ciel era algo, no, muy bajo en lo que se refiere a la altura.  – ¡Ciel ser muy alto! – Afirmo Ciel ante las palabras de su contrario, mientras se acercó a la mesita donde aquella vela que sostenía el erudito y, parado de puntillas, usó esta misma como una cinta métrica. Sin separarse de esta mesita ni parar de dar saltitos para llegar a la cima, Ciel escuchó no tan atentamente a aquel desconocido que tenia en frente. – Ado… Adole… ¿Adolescencia?... – Pregunto extrañado, no sin antes acercarse un poco al desconocido. – ¿Qué ser eso? – Pensó el pequeño Laguz. Aquella palabra era complicada, larga y complicada, además, era una palabra que nunca había escuchado. El desconocido soltó unas palabras más, las cuales Ciel no supo como interpretar al principio. - ¿Cómo las hormigas y bichitos? – Pregunto Ciel mientras daba vueltas alrededor del peli morado. Al final, el pequeño tomo esa ultima frase como un intento de redimirse y decidió disculpar a aquella persona por sus comentarios hacia el pequeño.

Justo después, el desconocido le confirmo que, en aquel lugar efectivamente habían profesores. Y, después de esto el peli morado soltó algunas palabras complicadas para Ciel. – Filo… ¿Filociales?... ¿Ciengia? – Preguntó el pequeño ante la habladuría del desconocido. – Usted, señor desconocido, usar palabras muy largas – Agrego Ciel a lo anterior. – Así que… Profesores irse de vacaciones… ¿No? – Dijo el pequeño Laguz a lo que aquel desconocido agregó al final.

- Pues… Un profesor venir a donde Ciel vivir, y el profesor salir aquí… Creo… - Dijo el pequeño mientras ladeaba su cabeza. – ¡Y eso ser todo!– Termino Ciel con un tono animado y una sonrisa en el rostro.

- Y entonces… ¿Señor desconocido trabajar aquí? – Pregunto Ciel. La curiosidad le invadía, además, le servía para conocer un poco a aquella persona en frente de el.


Última edición por Ciel el Miér Jul 18, 2018 8:11 pm, editado 3 veces
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Wolf

Cargo :
Desempleado

Autoridad :
-

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
557


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Sindri el Miér Jul 18, 2018 3:30 pm

¿Oh? ¿En serio? ¿Lo dice usted en serio? Vaya… ¡Nadie nunca me da la razón! Incluso parece que el mundo conspira para ponerme en situaciones donde nadie quiere darme la razón… – ¡Pues va a ser verdad que los niños y los borrachos eran siempre sinceros! Un sorprendido Sindri miro con suma curiosidad al muchacho, incluso ladeando la cabeza levemente hacia el otro lado… realmente no estaba muy acostumbrado a que le dieran la razón de buenas a primeras en ningún argumento. De hecho, no estaba acostumbrado a que le dieran la razón en absoluto, pero eso era una discusión para otro momento – Quizá es por el hecho de estar en una biblioteca. Los bibliotecarios siempre somos las personas de referencia aquí… – en una carnicería, los indecisos siempre preguntaban cuáles eran los mejores cortes al carnicero. En una carpintería, era el carpintero el que respondía todas las dudas que los clientes pudieran tener. ¿No era entonces claro que el bibliotecario tenía la voz y voto en su biblioteca? Aunque… si nos poníamos a ser precisos ya no era suya o de ninguna persona de Ilia, ahora este edificio entero pertenecía a los Emergidos y sólo a los Emergidos. Pero una vez que se es bibliotecario, es muy, muy, muy difícil dejar de serlo.

Oh, no se sulfure, por favor. Seguro que es alto si se compara con bastantes cosas que hay por aquí. – dijo con tono conciliador el Hechicero mientras observaba las acciones del Laguz, que parecía estar especialmente disconforme con la altura que la naturaleza le había dado. Le fue fácil simpatizar con él, cuando Sindri era jovencito también fue bastante bajito y para nada musculoso… algo para nada agradable cuando eras un noble y cualquier soldadito de tu misma edad podía levantar el doble de peso que tú. Pero claro, dio tiempo al tiempo y pasó a ser alguien bajito y delgaducho a ser alguien alto y lánguido. No es que estuviera él tampoco muy satisfecho con su cuerpo, pero… ¿Sabéis lo difícil que es encontrar ropas para magos musculosos o con hombros anchos? ¡Los pocos lanzadores de conjuros en forma que hay se gastan una millonada en ropa a medida! Bien era cierto que no había mal que por bien no viniera – ¿Por qué no compara su altura con… libros, por ejemplo? Usted es muy alto si lo ponemos al lado de un libro, y de dos, y de tres, y de cuatro… – siempre y cuando esos libros no fueran las partes del compendio de tratados y leyes del Rey Wenceslao Cuarto en su Nombre, claro. De acuerdo con los bibliotecarios más ancianos, unos pocos volúmenes amontonados de la escritura de ese tedioso monarca eran suficientes para tocar el techo de la Gran Biblioteca de Ilia… o lo serían si el Antiguo Guardador de Libros Octavius recordara dónde los perdió hace veinte años – Um… ¿Supongo? Los insectos también pasan por diversos estados vitales y…

Un momento, ¿palabras demasiado largas? ¿Era eso un problema? El estudiante de las Artes Arcanas concedió a su interlocutor que estaba hablando con alguien con apariencia infantil y que los niños, aunque inteligentes, no poseían un vocabulario muy amplio. En otras palabas, tocaba buscar palabras más cortas – Sí. Se fueron de vacaciones. Ya no están aquí. – contestó mientras observaba como el Laguz Ciel daba vueltas alrededor suyo, casi como si estuviera analizándolo. Seguramente todos los profesores de Ilia estaban ya a millas de distancia del país helado… vacaciones forzadas, podríamos decir. Pero dudaba que esa información fuera del interés del pequeñín – ¿Un profesor salió de aquí? ¿De la Gran Biblioteca de Ilia? ¿Y se quedó en Ilia? – arqueó una ceja de manera inquisitiva, curioso ante aquella revelación. No recordaba que ningún profesor tuviera familia en ninguna aldea cercana, pero también era cierto que él no hablaba mucho con los maestros y docentes de la Gran Biblioteca de Ilia, por lo que todo podía ser – ¿Recuerda el nombre del profesor?

Sí, soy bibliotecario de la Gran Biblioteca de Ilia. Era. Era bibliotecario de la Gran Biblioteca de Ilia. Me temo que ahora está cerrada al público… y bajo nueva administración. Es de los Emergidos ahora. – aclaró el muchacho mientras recordaba que tendría que estar ahora mismo haciéndose con algunos valiosos tomos y Grimorios. Pero no podía dejar un cliente de la biblioteca sin atender, ¿verdad? Alguien tenía que hacerlo – Mi nombre es Sindri, por cierto. Encantado de conocerle, señor Ciel. – reparó en que no se había presentado todavía cuando el Laguz lo llamó “señor desconocido”… pero era más que claro que el visitante de la biblioteca se llamba Ciel o, al menos, se llamaba a sí mismo Ciel. No era la misma cosa, como él mismo podía atestiguar, pero un nombre era suficiente por ahora – Así pues, Sindri el bibliotecario está a su disposición si necesita ayuda en esta biblioteca. ¿Necesita encontrar ese profesor para algo en específico?
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Bibliotecario (Gran Biblioteca de Ilia)

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [3]
Tomo de Worm [1]
Tomo de Archfire [3]
Tomo de Nosferatu [4]
.
.

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2565


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Ciel el Jue Jul 19, 2018 3:33 am

- Sip, Ciel hablar muy en serio– Dijo el pequeño mientras asentía con la cabeza. Mientras más avanzaba la charla entre Ciel y aquel individuo, era más la simpatía que el albino sentía por él. Para Ciel, aquel desconocido era muy gracioso, aunque algo excéntrico. Al menos esa era la impresión que el pequeño se llevó de aquella persona. También  parecía que ese desconocido sabía demasiado de aquel edificio, lo cual hacia a Ciel preguntarse los antecedentes del peli morado.

Sin prestarle mucha atención a la duda que el albino tenía en su interior, Ciel escucho aquellas palabras saliendo del peli morado con algo de atención, la suficiente como para entender al menos. Una combinación de disconformidad con un poco de enojo recorría al pequeño cuando el erudito hacia comentarios con respecto a su altura, aun así, Ciel los dejo para sus adentros y simplemente mostró una sonrisa algo forzada. Aun así, esta sonrisa forzada se vería reemplazada  por una verdadera sonrisa dentro de poco. – Y señor desconocido volver a tener razón – Dijo el albino mientras bajaba unos libros de una estantería cerca suyo. El desconocido sí que tenía razón, puesto que aquellos libros, aun estando apilados uno encima de otro, tan solo le llegaban un por encima de la cintura.

Ignorando la observación respecto a los insectos que el desconocido hizo, Ciel pasó a su siguiente pregunta. - ¡¿Ellos irse de vacaciones?! – Interrogó el pequeño algo exaltado. ¿Entonces su pequeña aventura hasta esta edificación fue en vano?, ¿Acaso aquel profesor que vino en buenos términos al lugar donde vivía tan solo se fue lejos? Esas eran unas de las muchas preguntas que pasaban por la cabeza del pequeño al escuchar eso. En verdad que le dejaba un mal sabor de boca a Ciel, y bien sabía que, en caso de encontrarlo, poco podría hacer. El pequeño se sentía impotente ante esto. Aun así, Ciel decidió tan solo olvidar esta clase de pensamientos y seguir con su búsqueda. Aquel desconocido pregunto un poco sobre la persona que Ciel estaba buscando. – Sip, señor desconocido siempre tener razón... -  Respondió el pequeño. – Deje a Ciel pensar… - Agregó el albino a la declaración anterior mientras posaba sus manos en su barbilla, tratando de recordar la información. – No, Ciel no recordar su nombre – Dijo el pequeño mientras negaba su cabeza con ánimo.

- ¿Señor desconocido trabajar aquí? – Interrogó el pequeño lleno de curiosidad. - ¿Por qué estar cerrada biblioteca? – Volvió a preguntar, aun lleno de curiosidad. – Y… ¿Qué ser Emergidos?, ¿Se come? – Finalizó el pequeño con su interrogatorio, sin siquiera un ápice menos de curiosidad. - ¿Sindri?... Sindri, Sindri, Sindri… - Comenzó a repetir el pequeño Laguz en voz baja, el pequeño creía que así lograría memorizar el nombre del peli morado. Y así fue. – Mucho… Gusto… Señor Sindri… - Dijo Ciel extendiendo su pequeña mano de una manera temblorosa. El pequeño estaba algo apenado, las presentaciones formales nunca fueron su fuerte después de todo. Después de que su presentación terminara, el desconoci… Sindri se ofreció para ayudar al pequeño, acción que causo que el albino sonriera mientras asentía. Toda ayuda era bienvenida a fin de cuentas.

- Pues… Deje pensar a Ciel un momento… - Respondió mientras volvía a posar sus manos en su pequeño mentón, para que después un recuerdo resonara en su mente. – ¡Sí!, ¡El señor profesor decir que para enseñar a los niños necesitar un libro! – Afirmó en voz alta – ¡Así que venir a buscar libro! – Continuó en el mismo tono de voz. - ¿Qué pensar?, ¿Eso servir de algo? – Finalizó el pequeño, esperando que el peli morado lo pudiera ayudar un poco.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Wolf

Cargo :
Desempleado

Autoridad :
-

Inventario :
Vulnerary [3]
.
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
557


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Sindri el Dom Jul 22, 2018 3:12 pm

Era bueno sentirse apreciado de vez en cuando. En este mundo de locos donde todo el mundo te miraba por encima del hombro por cualquier cosa (ya fuere por emplear la rama de magia “equivocada”, no usar armas “reales” o no parecer estar preparado para el combate) pocas personas te dedicaban palabras amables. O palabras neutrales. ¡Y el Laguz no le había dado la razón una vez más sino dos! Cuando saliera de aquel lugar debía recordar apuntar este día en un calendario o algo así, dudaba mucho que tuviera tanta suerte en el futuro próximo – Ah, me alegra ver que trata bien los libros. Son muy, muy, muy, muy antiguos e igualmente frágiles, ¿sabe usted? – al menos no los había dejado caer como si estuvieran hechos de plomo ni, todavía peor, los había tirado al suelo sin ningún reparo. Había quien trataba los libros como si fueran completamente indestructibles o como si fueran cosas sin importancia y sin valor… lo que era comprensible hasta cierta medida. Lo que no era comprensible ni aceptable era que ciertos jinetes de wyvern habían tenido la genial idea que el papel y la tinta eran alimentos saludables para sus mascotitas, por lo que cada vez que veían un libro, un tomo o un grimorio se lo daban de aperitivo con toda la naturalidad del mundo – Y polvorientos. Lávese bien las manos después de jugar con ellos, ¿sí? Este lugar parece que lleva meses sin una limpieza a fondo. – la limpieza era una un tema trascendental en Ilia. La nieve aseguraba que siempre hay agua suficientemente limpia para lavarse uno y dar un repaso a la biblioteca cuando las telarañas comenzaban a cubrir los estantes. Por lo que no había excusa ahí para no ser pulcro y limpio, por lo que mejor que no te pillaran según qué bibliotecarios pasando las páginas con las manos sucias, o si no…

“Vacaciones” no era un término totalmente incorrecto teniendo en cuenta todas las circunstancias de Ilia, pero debía matizar algo primero – Imagine unas vacaciones de las que seguramente jamás volverán. Esas vacaciones. ¿Quizá andan por Etruria? – clarificó Sindri, no fuera a pensar el pequeño Laguz que los profesores y bibliotecarios volverían en unas semanas. No, ahora por ahora Ilia era un lugar casi inhabitable y cualquier persona que no pudiera cuidar de sí misma ya había abandonado el páramo congelado rebosante de Emergidos – Ah, bueno, no se preocupe. Conocer qué profesor era sólo haría nuestro trabajo un poquito más fácil. No es imprescindible. – mencionó con suavidad el temporal bibliotecario mientras alzaba las manos en símbolo de tranquilidad y buen rollito. Sólo era un niño, por lo que tampoco podía pedirle que le diera montañas de información… y quizá el profesor ni se había presentado. No podía descartarse esa opción – Algo conseguiremos. Algo conseguiremos. – dijo más para sí mismo mientras se daba la vuelta para escudriñar con los ojos entrecerrados las sombrías estanterías repletas de conocimiento. ¿Qué sección era esta? Filosofía, si mal no recordaba… y si los bibliotecarios no habían decidido una reestructuración espontánea de los libros aprovechando que estaba de viaje.

No pudo sino reír un poco al ver como el muchachito repetía su nombre, tal vez para que se le quedara mejor. Su maestra tuvo una muy buena idea dándoselo, era un nombre muy bonito al fin y al cabo – Tantas preguntas, tantas preguntas. ¡Bien hecho! ¡Así me gusta! Hay que ser curioso en esta vida. – canturreó el muchacho del repetido nombre mientras se giraba de su inventario improvisado. La curiosidad no mató al gato… bueno, puede que sí lo hiciera, pero todavía le quedaban otras ocho vidas. En resumen, la curiosidad es buena salvo si sólo tienes una vida – Comenzaré respondiendo la más fácil: los Emergidos son Gente Mala. Gente con ojos rojos brillantes que es Mala. Son los que han echado de aquí la mayoría de habitantes de Ilia. – a grandes rasgos, era una definición bastante acertada de los Emergidos, ese ejército misterioso que apareció de la nada y comenzó a conquistar países sin ton ni son. Al menos esperaba que Ciel recordara en el futuro la parte de “ojos rojos brillantes”, la mejor manera de saber de quién hay que huir sin mirar atrás – Los Emergidos llegaron y echaron a todos, forzando a los bibliotecarios y a los profesores a tomarse unas vacaciones que no querían.

Ah, bueno, un libro educativo. ¿Un cuento de esos con moraleja redundante? ¿O tal vez uno con ilustraciones grandes y coloridas? Sí, sí. De esos tenemos. Y muchos. Bueno, no de los que tienen dibujos grandes, esos son difíciles de encontrar. – los mayores pintores e ilustradores de grimorios solían torcer el gesto si les pedías que dibujaran “una oruga verde y muy, muy hambrienta” varias veces en poses similares. Ni que fuera muy difícil de dibujar – Pero para eso hay que caminar hasta la Zona Didáctica de la Gran Biblioteca de Ilia y… digamos que es un camino un poco peligroso. Podemos encontrarnos con Emergidos por el camino. – apuntó el Hechicero mientras señalaba una de las salidas de la habitación, ahora por ahora ensombrecida por la falta de luz. No sabía exactamente cuantos Emergidos quedaban dentro del edificio a aquellas horas, pero dudaba que dejaran la biblioteca completamente desprotegida.
Afiliación :
- ILIA -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Bibliotecario (Gran Biblioteca de Ilia)

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [3]
Tomo de Worm [1]
Tomo de Archfire [3]
Tomo de Nosferatu [4]
.
.

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2565


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de Liberación] El Libro del Invierno: Una Pequeña Historia de Ilia [Privado Sindri]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.