Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Invitado el Mar Mar 13, 2018 6:42 pm

Alrededor de tres años atrás...


Los viajes que solía hacer con mi familia no solían ser muy largos. No había salido jamás de Elibe debido a que a mis padres no les gustaba viajar. Pero el día había llegado. En esa mañana de verano había bajado temprano a desayunar tras haberme atusado con uno de mis elegantes vestidos, encontrándome con una escena bastante rara a mi rutina habitual. Papá sujetaba una carta que había recibido mientras estaba hablando con mi madre en una conversación acalorada. No sabía sobre que discutían hasta que me enteré de que mi abuelo por parte materna (que vivían en Akenia) había muerto. Me quedé impactada porque, a pesar de que no conocía mucho a ese hombre en persona, solía cartearme mucho con él. Recordé la última carta que me envió donde me decía que estaba muy enfermo y que me quería muchísimo, dándome muchas esperanzas sobre mi futuro —él era de las pocas personas que sabía que quería ser estratega de mayor—.

Tras esa noticia, no discutí con mis padres ante la decisión de partir a Regna Ferox (donde vivían mis abuelos) y allí velar por su muerte y demás. Mi madre estaba disgustada y bastante incómoda porque decía que no quería volver a ese país. ¿Qué tipo de cosas le habrían pasado en Regna Ferox para no querer regresar? Intenté preguntarle cuando estaba haciendo mis maletas, pero no contestó. También lo intenté en el viaje otro par de veces (en el carruaje de ida al barco y en el propio barco), pero me cambiaba de tema o me obligaba a leer. Me quedé con la intriga en todo ese viaje sin saber porque mamá no le gustaba su familia ni su hogar. "Si yo voy es por obligación y para heredar lo que tu abuelo me debe", me decía cuando le preguntaba sobre el tema innombrable para ella. ¿Tan malo fue el abuelo con ella? Para mí, la imagen de mi abuelo era de un ser sabio y con grandes consejos en cada carta que me escribía. Por eso no podía imaginarme a ese hombre siendo malo con mamá. Quizá era mi madre alguien demasiado rencorosa y exigente.

Al dejar el barco y pisar por fin tierras nuevas, no tuvimos tiempo de hacer turismo por la capital debido a que nos dirigimos directamente hacía Regna Ferox. Esa ciudad, perteneciente a Altea, era conocida por sus grandes luchadores y coliseos de lucha de donde salían los mejores guerreros de toda Akenia; fue donde mamá conoció a papá.
Un día más de viaje. Me estaba aburriendo. Pero mereció la pena porque en menos de una semana habíamos llegado a nuestro destino, muy pegado a la fecha del entierro de mi abuelo. Y no hay mucho que contar de eso: un entierro lleno de lágrimas, recuerdos, reencuentros con familiares y amigos que ni conocía. Fue un momento bastante incómodo donde veía llorar a todos menos a mis padres. Yo tampoco lloraba porque no lo llegué a conocer a fondo. ¿A caso eso estaría mal?

Tras el entierro, mis padres decidieron quedarse unos días más porque mi madre tenía que hablar con mis tías sobre la herencia y demás. Nos habíamos alojado en una posada bastante lujosa, muy cerca del coliseo. Papá y mamá habían partido la mañana siguiente a la casa donde mamá pasí su vida, dejándome a mi apartada en vigilencia de mi niñera —la cual nos había acompañado en todo el viaje para cuidarme—. Aquella mujer me sigió en todo momento en mi travesía por las calles de Regna Ferox. Esa mañana estaba llena de gente debido a que había un mercado callejero. ¡Perfecto! ¡Me encantaban este tipo de eventos!
Iba mirando cada puesto con curiosidad, intentando administrar el dinero que papá me dio por si quería comprar algo. De la mano de mi amable niñera, íbamos tranquilamente... hasta que todo se torció. Unos maleantes quisieron llevarse a la atractiva mujer que me cuidaba para filtrear con ella. De paso, a mi me vieron también bastante "dulce" por eso me empezaron a intimidar.

N-No queremos nada ni hemos hecho nada. Por favor, no somos de aquí y Brianna ya tiene esposo en nuestras tierras. Pido amablemente que nos dejen en paz. —Les decía a esos alborotadores, poniéndome delante de la bella mujer que se había quedado pálida ante la situación. Pero no parecieron ceder. Todo lo contrario pasó: comenzaron a seguir siendo más y más insistentes. Hasta el momento que uno de ellos me cogió a mí y otros dos a mi niñera. Entonces grité:— ¡SOCORRO, AYUDADNOS!

Antes de que alguien capaz nos pudiera salvar, ya había alguien que había adelantado un pie con la misma valentía que yo tuve para proteger a mi niñera. ¿Quién sería mi héroe esta vez? Dudaba que fuese mi amigo el manakete (Slider) debido a que él había desaparecido, así que se podría decir que ahora tenía otro ángel de la guarda, ¿no?
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Zekken el Mar Mar 13, 2018 10:55 pm

Tres años atrás, vivir la vida que tenía era un regalo aun sin saberlo...

Solía recibir entrenamientos exhaustivos por parte de aquella mujer que le había adoptado. Disciplina, honor y rectitud, principios inculcados por aquella quien tenía cierto carácter a la hora de portar varas de madera con las cuales entrenaba sin riesgo de hacerse daño severo o cortes que pudiesen poner en peligro su vida; nuevamente derrotaba, exhalaría con algo de agitación para recibir el sermón diario sobre tener que mejorar, sus manos algo raspadas y maltratadas eran la única vista durante las duchas relajantes para quitarse el sudor, cansancio y la pesadez del cuerpo que siempre quedaba luego de una rigurosa sesión de práctica.

La adoptiva familiarizada con la joven Bandred, siempre asistía a su puesto sin falta a cierta hora. Siempre se le repetía lo mismo, no salir, no relacionarse con las personas y tampoco causar problemas llamando la atención ¿Vaya estilo de vida, no? Bueno, desobedecer una vez podía traer tanto consecuencias como recompensas, vagando con una pequeña capucha marrón sobre su cuerpo y vestida con prendas blancas para su edad, portaba aquella vara de madera tallada con la que siempre solía escaparse una que otra vez para su protección, las calles solían ser algo ajenas y nuevas al ser pocas la veces que tomaba el tiempo y decisión al salir de casa, siempre explorando para conocer más de aquel lugar que la había acogido bajo el cuidado de su adoptiva mayor: Regna Ferox.

Solía siempre correr y divertirse viendo a las personas, los galantes caballeros que portaban espadas así como el turno de guardia que tomaban. Obviamente siempre con cuidado y cautela, no debía permitirse que le descubriesen fuera de casa o se metería en problemas y....¿Un grito? Sí, parecía ser la voz de una fémina que pedía ayuda en un lugar poco concurrido por las personas, siendo ella la única espectadora que estaba a disposición de aquella escena -Tsk...Ladronzuelos.- Murmuró entre dientes algo molesta, odiaba y repudiaba por completo los actos de hurto por parte de estos hombres que no hacían nada más que abusar, tomar por la fuerza y despojar a otros de lo que tenían -¡¡Oigan!!- Elevó su voz caminando hacia el grupo de masculinos con aquella vara en su mano en un firme agarre -¿Hu?- Prestó atención un hombre que sonreía de oreja a oreja bajo una capucha blanca con cierta burla por ver a la menor acercarse e intentar ser una heroína para las dos victimas del asalto.

-Joo... ¿No estas mu lejos de casa, pequeña?- Preguntó el hombre que se relamía los labios y subestimaba a la fémina por su porte. Y este sin darte cuenta, recibiría un fuerte golpe ascendiente en su mentón con la parte redonda de aquella vara, un golpe con la fuerza suficiente para hacer que su cerebro chocase internamente con las paredes de su cráneo y quedase inconsciente en lo que la menor apuntaba a los otros dos con su vara -Déjenlas libres o lo lamentarán.- Dictó con confianza en su misma, viendo como otro de los hombres se abalanzaba hacia ella con una daga en su mano, evadiendo con algo de facilidad para golpearle detrás de las rodillas haciendo que se postrase sobre las mismas y finalmente dando un certero golpe en su nuca que lo dejaría tendido sobre el suelo sin consciencia.

-¡¡Maldita mocosa!!- El restante se abalanzaría con un puñetazo al rostro de la menor, no se había percatado de que este había tenido aun el valor ante su intimidación. Recibiendo aquel golpe y luego un agarre de su cabello morado que la levantaría un poco en el aire, comenzando a golpearle las mejillas con su puño y eventualmente su estomago -¡¿Quién te has creído eh?!- Preguntó con cierta maldad en su rostro, provocando raspones y que los labios de la fémina sangrasen ligeramente hasta que esta le mirase fijamente con hostilidad, sujetando con fuerza su vara y dando con esta de lleno en la cabeza del hombre para partirla en a la mitad, pareciendo que este había recibido un cebero daño en la cabeza.

-Hugk...- Se quejó un poco para apoyar ambas manos en el suelo y levantar la mirada, revelando el par de orejas puntiagudas a la par de la marca en su mano que distinguía los Bandred, aun pese a ello, sonreía de forma amable y gentil ladeando la cabeza con el daño visible sobre sus mejillas, labios y nariz que ligeramente sangraban ante el maltrato que había sufrido, todo por una buena causa que en el fondo le causaba cierta felicidad haber podido ayudar, y claro, sin temer también del rechazo al que estaba acostumbrada por lo explicado a su persona sobre el desprecio a los de su clase, debía acostumbrarse a recibir malas miradas y crueles comentarios de las personas aun si las intentaba ayudar. 
Afiliación :
- ALTEA (REGNA FEROX) -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Errante

Autoridad :
-

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
430


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Invitado el Miér Mar 14, 2018 7:59 am

A nuestro rescate vino una pequeña figura tapada con una larga capa blanca que irradiaba seguridad y determinación. Mis ojos clavaron ante nuestro salvador, sabiendo al momento que se trataba de una jovencita —que no superaba la mayoría de edad— que intentaba salvarnos con un arma rígida y ligera. La manera que tuvo de deshacerse del primer maleante, el cual había intentado alejarla de la escena, fue espectacular. Mis ojos brillaron, esperanzada de que alguna vez pudiese ser tan ágil como ella. Abrí la boca, asombrada, y aplaudí con emoción. Miré entonces a mi niñera, la cual estaba más asombrada todavía porque esa niña hubiera sido quien nos ayudara.

¿Acaso van a dejar a una niña combatir sin más?— Preguntó la mujer una vez la habían soltado, agarrándome con fuerza para que no fuera a ayudar a nuestra heroína.
¡Ella es GENIAL! — Respondí yo, viendo como la chica arremetía contra aquellos maleantes sin miedo con una sonrisa llena de seguridad.

En el momento que la agarraron, di un grito e intenté ir en su ayuda. En ese momento mi cuerpo quería actuar en algo así como darle un golpe bajo o moderle el brazo al hombre para que la valiente muchacha pudiera encontrar una cobertura en su ataque. Pero mi niñera me detuvo, consciente de que podría acabar peor de lo que estaba. Estaba esperanzada de que todo se iba a acabar ahí, dejando a la chica mal herida... pero las tornas cambiaron. Ella logró deshacerse de todos los que nos vinieron a molestar, recibiendo la ayuda también de los aldeanos que habían llamado a los guardias que estaban haciendo ronda por la calle. Ante la alerta de la patrulla, el resto de ladrones echó a correr despaboridos. En ese momento la chica enseñó sus hermosas orejas puntiagudas y una marca bastante peculiar, haciendo que la gente que nos rodeaban empezasen a cuchichear.

Me deshice del agarre de mi niñera, corriendo hacía la morena. Ella nos había salvado sin pensar en sus actos. Me había recordado muchísimo al dragón que en un pasado que conocí en una situación parecida. ¡Ojala poder ser yo así de fuerte para proteger a los demás!

¡HAS ESTADO ESPECTACULAR! — Exclamé hacía la heroína, ayudándola a incorporarse. Mis manos agarraron muy fuerte las suyas, clavando mis pupilas marrones ante las suyas oscuras. La sonrisa de mi rostro era la más hermosa de toda la plaza.— ¡Eres genial! ¿Cómo te llamas? ¿Trabajas de guerrera? ¿¡TE GUSTARÍA SER MI--...!?
¡Lady Cassandra! — La voz de mi niñera me interrumpió. La mujer me agarró del brazo, apartándome de nuestra heroína. Al parecer no le había gustado mucho la apariencia de la muchacha.— Por favor, agradece como es debido a la chica y marchemonos. Este no es lugar para..
¡No quiero, dejáme en paz! — Volví a deshacerme de la mujer mayor, poniéndome entonces detrás de la morena.— Quiero hablar con mi heroína, quiero saber porque es tan fuerte y agradecerle como es debido a MI manera. ¡Así que tendrás que obedecerme! — Exigí a la mujer. Tras dejar en su sitio a mi niñera, volví entonces hacía la chica.— Perdona los modales de mi niñera; es muy sobreprotectora. Me llamo Cassandra D'Angelo y vengo de Lycia, ¿cómo te llamas tú?
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Zekken el Jue Mar 15, 2018 10:51 pm

-Cassandra...- Murmuró por lo bajo sonriendo en lo que se reincorporaba de nuevo. Aquellas palabras, aquella apreciación por su gesto, provocaron que ligeramente sus mejillas se ruborizaran para rascarse la cabeza y sonreír de forma apenada a la par de guiñar su ojo izquierdo -¡Haha! Eh...- No sabía que podía contestar, pero lo de ser una heroína para alguien le resultaba sumamente divertido -Mi nombre es Zekken.- Contestó para suspirar un poco y luego observar a la niñera quien desviaba su mirada hacia un lado, comprendía si en el fondo sentía desprecio por ella ante las orejas puntiagudas que sólo eran un símbolo también de desprecio a los de su clase -Y soy aprendiz para caballero.- Sí, un sueño que en su momento aun vivía en su interior; teniendo en cuenta que sólo podía llegar a ser un Myrmidon en su preferencia por el arte de la espada, no había mucho que pudiese hacer o optar con las limitaciones que tenía bajo las estrictas reglas en las que se imponían las leyes, especialmente la preferencia por los humanos que resultaba sumamente algo generalizado en ocasiones para cualquier tropa.

-Estarán a salvo mientras se mantengan en calles llenas de personas.- Esbozó entonces para tocarse la mejilla y guiñar el ojo por reflejo al dolor. Tocando esta un poco aun sintiendo ligeramente las pequeñas manchas de sangre que tenía en el labio ante el golpe que había recibido -Baje la guardia, cuando llegue a casa van a matarme...- Sí, aquella mujer adoptiva que hacía el papel de crianza con la de pelo morado, no tenía una buena imagen de aquellos que se dejaban apalear o atrapar por algo tan simple como bandidos, conocía a la perfección el carácter que tenía cuando cometía fallos en los entrenamientos de esgrima con las varas...Espera ¿La vara? ¡Se había dañado! No sabía que pretexto meter, tomando esta en sus manos para desviar la mirada un poco con un pequeño tic nervioso en su ojo al imaginar a la mencionada mujer que le tenía bajo su tutela, la imagen visible en su mente de esta partiendo otra vara sobre su cabeza le iba a ser algo aterrador, siempre, siempre, siempre solía repetirle que debía cuidar las varas así como lo haría con su espada, de por si la espada era parte de un espadachín y sólo una extensión de su cuerpo que no podía dejar romper, perderse o robar. 
Afiliación :
- ALTEA (REGNA FEROX) -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Errante

Autoridad :
-

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
430


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Invitado el Vie Mar 16, 2018 8:18 pm

Mis ojos clavaban ante la espadachina, la cual estaba muerta de vergüenza. ¿Por qué? ¿A caso le estaba haciendo algo malo? Yo nunca había tenido ese sentimiento porque era muy vivaz y llena de energía; cuando se es pequeño no se posee de ese sentido que te hacía pensar las cosas dos veces. Me quedaba mirándola con esa hermosa sonrisa, repitiendo entonces su nombre: Zekken. Cuando lo dijo pensé que su nombre era bonito, como si fuera una Diosa o algo así. ¡Me recordaba al típico nombre de una novela bélica de las que papá me leía!
Cuando ella dijo que era aprendiz de caballero, se me iluminaron los ojos. Una imagen de ella vestida con una armadura mientras que yo estaba a su lado, dominando un libro de magia y ayudándola con mis estrategias —como mi padre cuando estaba con sus compañeros de guerra—. Me dieron ganas de soltar mis fantasías a mi nueva amiga, pero al estar ahí mi niñera no podía tan solo decir lo que pensaba porque no quería que después se lo dijera a papá. Lo único que hice fue agarrar de las manos de Zekken y, con fuerza, dije:

Espero verte en un futuro ser un caballero y que me protejas, Zekken. ¡Seguro que lo consigues! ¡Yo creo que eres una guerrera muy capaz y podrás ser todo una heroína! ¡Te lo aseguro!—Le dije llena esperanzas, soltando entonces sus manos para no incomodarla más.

Zekken nos aconsejo a mi y a mi niñera que nos alejásemos de las calles concurridas, lo cual me hizo poner una mueca. ¿Mi excursión se había acabado ya? ¡Si no había hecho más que empezar! Antes de que mi niñera me dijera nada, Zekken volvió a alarmarme con un comportamiento extraño. Primero dijo que se le iba a caer el pelo por haber bajado la guardia, pero después se puso muy nerviosa porque su arma se había roto. Miré hacía la mujer mayor que observaba la escena, encogiéndose de hombros a modo de que no sabía que estaba pasando. Después ella me negó para decirme que no me acercara, pero... iba ha hacerlo porque me preocupaba la aprendiz.
Di dos pasos hacía ella y, tocando su hombro, me asomé por su lado diestro mientras me abrazaba a su brazo del mismo lado. Ya había cogido total confianza con aquella chica.

Oye, ¿estas bien? ¿Quieres que te ayudemos a volver a casa? Si te van a castigar, podemos decir que ha sido por mi culpa por lo que te has entretenido y yo hablaré con tus papás. ¿Quieres? ¡Puedo ser muy convincente cuando quiero aquí donde me ves! ¡Trece años bien aprovechados como un as para hablar con los demás, si señor! Para algo tiene que valer las tantas horas que paso hablando en público y en reuniones sociales aburridas, ¿no? ¡Así que, no te preocupes, que ahora te devuelvo yo el favor! ¡Lo que necesites, te ayudaré! —Le propuse con toda la inocencia y desconocimiento sobre su situación personal y familiar. ¿Qué iba a saber yo sobre su vida? Lo normal es que viviera con sus padres o algún tutor legal exigente o algo así, ¿no?
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Zekken el Lun Abr 09, 2018 5:23 am

En evidencia de los agradecimientos y la cercanía, simplemente se ruborizo un poco y empezó a sobarse la cabeza con la mano libre mientras dejaba escapar pequeñas risas nerviosas, no estaba acostumbrada y era la primera vez que alguien reconocía sus esfuerzos -G-Gracias ¡Ten por seguro que lo seré!- Afirmó un poco menos preocupada por el asunto de la vara, claramente afiliado a su gran vigor llenado por las palabras ajenas, la idea de volverse un fuerte caballero y poder proteger a la nueva conocida en futuro era divertida, pero... ¿Qué había acabado de suceder? Ese trato cordial, amable y cálido, incluso la cercanía ajena le hizo extrañarse un poco para observarla detenidamente al parpadear unas cuantas veces ¿Cómo era posible que le agradase tan rápido a la chica? Sí, la había salvado, pero sentía una nueva emoción que estremecía ligeramente su interior y le daba una sensación de agitación que no podía explicar, era casi como si le costase respirar por la nueva emoción de haber hecho una amiga.

-¡A-Ah! ¡N-No tranquila!- Se negó rápidamente y sonreía aún más nerviosa de manera inquieta. Sus brazos cruzaban uno sobre otro mirando a la fémina, que por cierto, al abrazarse a su brazo le causo una sonrisa inconsciente por su primera cercanía con alguien a quién no conocía mucho -Mis pa... Mi hermana es algo estricta y seguro estará trabajando en las filas.- Por no decir "padres" había cortado aquella oración, su sonrisa se mantenía en todo momento, cálida, gentil y alegre, pero en el fondo sentía un poco de tristeza por no saber quienes eran sus verdaderos padres o por que le habían dejado al cuidado de aquella mujer que le crió desde temprana edad -Estaré bien, puedo mostrarte el lugar si quieres, suelo salir mucho cuando mi hermana no está en casa.- Confesó aquello sonriendo ladinamente de forma traviesa, suspirando un poco para luego señalar a un lateral la calle -Por ahí se llega a uno de los lugares más concurridos y bonito, suele ser una plaza, pero siempre encontrarás personas, niños y con algo de suerte, algo de comida deliciosa.- Sí, ya tenía una que otra experiencia con la que orientarse, y así poder orientar a la que ahora se había convertido en su amiga o eso creía con inocencia.

-¡Vamos, vamos!- Comenzó a caminar entonces llevando consigo a la chica. Cruzando entre las personas, calles y llegando a un lugar lleno de más personas; un sentimiento de nostalgia y felicidad florecería en los adentros de la joven aspirante a caballero, su primera vez ahí con una amiga le llenaba de ilusión y claramente de gusto -Suelo venir mucho aquí.- Niños jugando, hombres y mujeres dialogando, bancas ocupadas  y otras vacías, jardines bien cuidados, podía decirse que era un ambiente bastante movido y lleno de actividad, eso ligado a que no estaba acostumbrada o tenía afición por estar rodeada de muchas, aunque la seguridad que le brindaba su amiga era algo que compensaba su temor interno por las grandes multitudes.  

Off-rol:

¡Lamento mucho la demora! He tenido unas semanas horribles y llenas de trabajo, lo siento, lo siento, lo siento ;w; <3
Afiliación :
- ALTEA (REGNA FEROX) -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Errante

Autoridad :
-

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
430


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Invitado el Mar Abr 17, 2018 5:17 am

Como si fuera una hermana mayor, la pre-adolescente estaba encantada de estar conociendo a una espadachina tan fuerte. Para los ojos de Cassandra, ella era una heroína con corta edad. Jamás había visto a una chica —de más o menos su edad— combatir tan valientemente contra adultos fuertes y temibles. Estaba impresionada, sorprendida y esperanzada. Tenía una ilusión ferviente en su pecho a la que aferrarse. Algo que dentro de ella le decía: “Tú también podrás llegar a ser tan fuerte como ella”. Aunque no tuviera los ánimos de sus padres, sabía que ella también podía iniciar una aventura. Todo tiene su tiempo, por lo que debía de esperar un poco más —o eso es lo que siempre su mentor—.

Tras sonreír después de todos los agradecimientos de la espadachín, ella quería mostrarle un nuevo lugar donde podrían ver la ferviente ciudad donde se encontraban. Más rápidas que perezosas, pusieron rumba hacía la plaza. Cassandra se dejó guiar por Zekken mientras que su cuidadora las seguía a unos pasos más hacía atrás, sin poder negarse a los deseos de su señorita.
Las tres llegaron a una amplia plaza donde se respiraba un ambiente de paz y armonía. Había varias personas conversando, niños jugando con pelotas o corriendo; ancianos disfrutando del buen tiempo que esa mañana hacía. Aquel lugar le recordaba a la plaza mayor en Ositia, pero con una tradición algo diferente así como una cultura contraria a la que Cassandra habitaba.

La niña rubia agarró la mano de su compañera, señalándole hacía un banco de madera libre donde podrían estar sentadas. Cassandra no estaba cansada, pero estaba consciente de que su cuidadora sí podría estarlo. Y quizá Zekken también.

¡Vamos a sentarnos ahí! —Dijo la muchacha de cabellos de oro, tirando de la mano de su nueva amiga. Al llegar, las dos jóvenes se sentaron y la cuidadora se mantuvo un poco apartada, pero también se puso a descansar. — Estaremos aquí un poco hasta que llegue la hora de reunirse con papá, ¿vale? —Le informó a la mujer que la cuidaba. Cuando tuvo la aprobación de ella, volvió su mirada a Zekken. — ¡Bueeeeeno! ¿Y por qué vives con tu hermana? ¿Pasó algo malo? ¿Por qué te entrenas para ser espadachina? —Las preguntas de la rubia eran como bombas que no dejaban respirar a la pobre morena, pero es que ella era tan curiosa y vivaz que no podía pararse quieta; de pequeña era todo un caso perdido. Con sus grandes ojos avellana, se acercó a apenas unos metros de su amiga, esperando unas respuestas por parte de ella. — ¡Seguro que de mayor serás una espadachina genial al ritmo que vas! ¡Has podido derrotar a malhechores tú solas! ¡Eres genial! —Se separó de Zekken con una amplia sonrisa de oreja a oreja, exclamando con emoción y moviendo sus brazos con gestos que indicaba una pelea dura. Apoyo la espalda en el respolando del banco y, soltando aire por su boca, se tranquilizó. Esta vez si que esperó a que su nueva amiga hablara.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Hecha para ser una heroína. — Privado Flashback

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.