Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de liberación] Las Malas Personas Sobreviven más Tiempo [Privado | Onix]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de liberación] Las Malas Personas Sobreviven más Tiempo [Privado | Onix]

Mensaje por Morgan el Dom Mar 11, 2018 2:43 pm

Morgan jamás había estado en el puerto de Valm, ni en Chon'Sin, ni en parte alguna del continente de Valentia, al menos hasta donde su mente embotada por la repetida amnesia le permitía saber. Su hermano, quien se encargaba de ponerla al día en cuanto a sucesos del pasado que ella necesitase saber, tampoco le había mencionado jamás ese sitio. Aún así, al arribar, Morgan sospechaba que lo que veía no era el modo en que el puerto comúnmente debía verse; callado, con la mitad de los barcos destruidos en sus atracaderos sobre un trasfondo de ciudad en abandono, además de un aroma desagradable permeando la enteridad de la zona. Parecía tierra muerta. No le sorprendía haber tenido tantos problemas para conseguir transporte hacia allí desde Renais, para lo que a fin de cuentas había tenido que ser llevada de forma particular a lomo de wyvern. Pidió a su transportista llevarla un poco más allá, pasando el puerto. El resto de la ciudad no lucía mucho mejor. Aún así, eligió el sitio más propicio para descender y fue dejada en las afueras, cercana a los templos consumidos por vegetación y sus grandes jardines. Cumplido el encargo, la jinete wyvern se separó allí de la estratega, dejándola a solas.

La joven mujer aún necesitaba alguna forma de hallar paso a Plegia y terminar su retorno a casa, cosa que no lucía del todo factible en Chon'Sin en esos momentos, pero por algún lado debía empezar a indagar. Con los pies finalmente en tierra firme, llevó una de sus manos a su mentón y giró con lentitud sobre sus talones, mirando con detenimiento derredor. El motivo por el que había elegido ese sitio como punto de partida a su husmeo era porque lucía como si contuviese algo que decir, a diferencia del puerto abandonado y silente. Eso se debía, por supuesto, a que en la extensión de jardín entre los templos había rastros de lo ocurrido todavía: cuerpos más o menos frescos esparcidos por doquier, insinuando una batalla recientemente perdida. El olor a carroña allí era acre, mas fuera de hacerle arrugar la nariz y cubrírsela con la mano, la plegiana suponía que podía soportarlo un rato. Echó a andar, observadora, al ritmo de un simple paseo dominguero y con un movimiento leve y animado de su larga chaqueta de estratega en torno a sus piernas. De momento le entretuvo seguir los caminos marcados entre la vegetación, cruzar sus pequeños puentes sobre riachuelos y apreciar las vistas, a la vez que las cruentas imagenes de muerte superpuestas a ellas. La posición de los cuerpos le decía que había sido un combate abrupto, sin tiempo a organizar una defensa sólida, pero bastante largo. La cantidad de sangre sobre la arenilla, mas la ausencia de cuerpos invasores decía otro tanto más, una revelación para nada sorpresiva pero siempre de interés.

- Mucha señal de resistencia, pero pocas bajas... síp, fueron emergidos. - Se habló a sí misma. Tendía a hacerlo cuando no había a quien llenarle los oídos alrededor, pues el silencio era algo que no le entretenía mucho. De cualquier modo, sólo los emergidos podían combatir hiriéndose de gravedad pero rara vez perdiendo tropas, pues su resistencia al dolor les hacía capaces de recobrarse de cualquier cosa. Salió del camino marcado para examinar más de cerca un par de los cuerpos, no atreviéndose a tocarlos pero sí a empujar un poco con la punta de la bota, que luego podría raspar o limpiarse con algo. Las armas todavía buenas no habían sido recogidas. Algunos de los caídos tenían pertenencias a plena vista, botellas de medicina brillando en sus cintos o sujetas en manos ensangrentadas. El ejército invasor no había terminado el trabajo, lo cual significaba que debían seguir por allí. Buscándolos con una mirada un poco más seria, Morgan volvió a erguirse en su sitio, posando la mano en el mango de su espada. Más abajo en el camino, en las pendientes periferales del jardín, atisbó algo de movimiento. Una escasa cantidad de sombrías figuras se agachaban cerca de los cuerpos, tomos de magia en mano, invocando hechizos oscuros que con languidez atravesaban lo tangible, confirmando la falta de vida antes de empezar lo que seguramente sería la recolección de recursos. Morgan reconoció su vestimenta en un instante.

- ¡SÍ! ¡Son ustedes! ¡Son ustedes, muchachos! ¡Estoy tan feliz de verlos! - Gritó en júbilo, su aguda voz femenina haciendo un amplio eco en las extensiones vacías del lugar. Como era de esperarse, los emergidos no le prestaron la más mínima atención. Eran plegianos, después de todo; a sus ojos Morgan, quien procedía del mismo reino y portaba inclusive la marca de su dios sobre el dorso de la mano, era invisible. No la atacarían. Quizás, de haber necesidad, hasta pudieran resguardarla. Era eso lo que la muchacha de corto cabello oscuro celebraba, un gran inconveniente menos. Relajándose, apoyó la espalda contra el barandal del puente en que se hallaba y alejó la mano del mango de su espada, alzando la vista al cielo encapotado. Quizás debería pensar en parar allí por más tiempo, tenía aspecto de poder lloviznar.
Afiliación :
- PLEGIA -

Clase :
Grandmaster

Cargo :
Estratega | Figura Sagrada (religión de Grima)

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [3]
Espada de plata [5]
Llave de puerta [1]
Elixir [1]
Llave de cofre [1]
Escrito mitico

Support :
Xander
Marc

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1089


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Las Malas Personas Sobreviven más Tiempo [Privado | Onix]

Mensaje por Onix el Mar Mar 27, 2018 10:17 pm

Onix jamás había estado en Chon’sin, pero acorde a los rumores que había escuchado en la frontera, sabía que era un reino que estaba en constante conflicto con los emergidos. Aun asi, eso no le impidió al chico cruzar volando el territorio, pues pensó que de esa forma se ahorraría unas cuantas monedas y tiempo de viaje. Y cuando ascendió a lo más profundo del territorio, observo con sus propios ojos que el reino destruido, tan destruido que apenas podía notarse que alguna vez estuvo habitado por personas. Un gran jardín se extendía a un par de kilómetros, tras la aldea, cruzado por pequeños arroyos y con caminos de piedra cuidadosamente marcados junto a sus bellos árboles. Siendo escenario de las últimas defensas desesperadas de los espadachines locales, cuyos cuerpos y sangre estaban esparcidos por la ciudad, la cual se veía a simple vista desde las alturas.

- “Uff… Me habían contado que este lugar estaba “en las ultimas”, pero pensé que estaban exagerando…” - Pensaba Onix, intentado de no prestar mucha atención en lo que estaba viendo, y de ignorar el fuerte olor que desprendían los cadáveres en descomposición- Joder, madre mía, estoy hasta las narices con los emergidos y sus planes  de conquistar el mundo… Estoy a dos velas de potar el desayuno…

Onix contuvo una arcada y se dispuso a volar más alto, usando las nubes que se encontraban en el cielo en ese momento para ocultar su presencia y así pasar desapercibido frente a los soldados que deambulaban por el sitio. El grito de júbilo de cierta jovencita no pasó por alto de los oídos del  cuervo, quien miro hacia abajo para descubrir a la chica que se había recostado contra el barandal del puente.

- “Mierda. Ahora una chica intenta ligar con los emergidos… Ok, ya lo he visto todo. Sabía que este día llegaría… Por fin se me ha ido la olla y ahora estoy escuchando y viendo cosas que no existen”- Suspiro el cuervo- “Vamos Onix, que si hubiera alguien vivo en este lugar, no estaría tan tranquilo como ella… ¿Pero, por qué una chica?”- Pensaba lógicamente el laguz sin quejarse demasiado, pero si un poco atento a aquella alucinación que había aparecido casi de la nada.

Se quedó mirando fijamente a la joven el suficiente para que ésta pudiese notar su presencia, pero al notar que estaba por lloviznar decidió no decirle nada, ignorándola por completo, y seguir su camino para buscar un sitio seguro donde pudiera refugiarse de la lluvia, volando una corta distancia y finalmente descendiendo por el agujero del techo de uno de los muchos templos abandonados que habían en la ciudad.

- Creo que estaré bien aquí, al menos hasta que pase la lluvia... Igual no me vendría mal tener algo de luz por aqui...- Comento, sintiéndose un poco intranquilo por la atmósfera.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Raven

Cargo :
Sirviente

Autoridad :

Inventario :
Elixir [1]
Gota de Veneno [1]
Vulnerary [2]
Símbolo de Satori
Llave maestra [1]
.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
981


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Las Malas Personas Sobreviven más Tiempo [Privado | Onix]

Mensaje por Morgan el Miér Abr 04, 2018 3:15 pm

Iba a ser difícil hallar el método de hacer camino de regreso a Plegia, pero teniendo presencia emergida en Chon'Sin, Morgan se preocupaba un poco menos. Algo podría idear, de alguna forma podría resolverse, así fuera metiéndose en el transporte de ellos a donde fuera que estuvieran dirigidos y esperar suerte. Sin presión, sin estrés. Más aún, considerado que el clima no lucía del todo bien, la dama no veía problema con tomarse su tiempo; quizás resguardarse y esperar, ver si llovía fuerte o sólo lloviznaba con ligereza, antes de hacer cualquier otra cosa. Aquel plan le sonaba bien. Relajada y optimista, oteó los cielos unos momentos más, siguiendo la silueta alada que a lo lejos parecía un sólo pájaro de carroña más en los despojos del lugar, pero que con el paso de los momentos, al acercarse más, pudo distinguir como anormalmente grande. Morgan alzó una ceja. Por supuesto, la figura antropomórfica que luego fue capaz de identificar justificaba el tamaño y hacía más digna de atención aquella aparición, que tomaba rumbo a los pintorescos techos en niveles de los templos cercanos.

Ahora bien, la plegiana cuya memoria y capacidad de retención estaban severamente reducidas y afectadas, como un brazo tres veces roto que sólo entablillado seguía pareciendo un brazo, sabía lo que era un laguz. No lograba recordar si alguna vez en la bruma que eran la mayoría de sus años de vida había tenido ocasión de toparse con uno de carne y hueso, vivo, pero sabía más o menos en qué consistían; un hombre con alas de ave ciertamente era uno. No obstante, de la aparición no era esa curiosidad la que más llamaba su atención, sino algo mucho más práctico: el templo al que se había metido. Ameritaba preguntarse si el lugar estaba habitado o si era un refugio con recursos de lo que pudiera disponer también ella, fuera como fuese que tuviera que tomarlos. Cuanto menos, era un techo bajo el que mantenerse seca. Dejó su espada enfundada, inclusive torciendo un poco el cinto para que el arma quedara más detrás que a su lado, a modo de no representar con ella alguna clase de amenaza, y anduvo resuelta y confiada hacia el sitio, sin dedicar siquiera mirada a los emergidos que sabía que no la atacarían.

Su arribo fue todo menos discreto. Su introducción al templo constó de un empuje leve a las puertas dobles, que de buenas a primera no cedieron, luego un par de patadas mucho más enérgicas y eficaces. La entrada entonces se abrió de sopetón, azotando contra la pared a cada lado. - ¡Bam! ¡Inquisición emergida! ¡Entreguen su comida y agua! - Morgan clamó, a voz aguda inconfundiblemente femenina. Allí, en el recibidor, no aparecía a su vista persona alguna, sino la curiosa visión del templo prácticamente intacto, pero vacío; como si sus habitantes hubiesen sido borrados de existencia sin siquiera tocarlo en el proceso. Con el poco tiempo que habría transcurrido desde el ataque que eliminó a los chon'sineses fuera, no había siquiera polvo asentado sobre los muebles y superficies, todo aún en perfecto estado. Aunque nadie apareciera a su vista, de todos modos habituada a hablarse a sí misma, la plegiana de corta melena negra prosiguió en voz alta. - Mentira, es broma, sólo una pobre chica sin ganas de que le llueva encima aquí. Pero si en serio tienen algo de agua o comida así como para una más... - Completó. No estaba muriendo de sed ni famélica aún, pero viajando y viendo más tiempo de viaje por delante, era bueno ser constante con procurar recursos.

Por unos segundos se volvió para cerrar las puertas a sus espaldas, separando aquel ambiente de la presencia emergida fuera. Aún si sólo el hombre ave que había visto estaba por allí, lo más probable era que no le agradase estar expuesto a esas criaturas. Hecho eso, Morgan comenzó a andar distraídamente al interior del lugar, dispuesta a husmear. Nunca había estado en un templo como aquel, ninguno no grimleal.
Afiliación :
- PLEGIA -

Clase :
Grandmaster

Cargo :
Estratega | Figura Sagrada (religión de Grima)

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [3]
Espada de plata [5]
Llave de puerta [1]
Elixir [1]
Llave de cofre [1]
Escrito mitico

Support :
Xander
Marc

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1089


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Las Malas Personas Sobreviven más Tiempo [Privado | Onix]

Mensaje por Onix el Lun Abr 16, 2018 12:04 am

Onix comenzó a explorar aquella especie de templo en el que había aterrizado, siendo discreto, cuidadoso y silencioso al caminar. Mentiría si no dijera que estaba nervioso, pues el lugar estaba completamente a oscuras y en un estado deplorable debido a la cantidad de polvo y telarañas que se habían acumulado en el lugar por la falta de mantenimiento. Las estatuas e imágenes de dragón que encontraba con frecuencia en su camino era lo que más escalofríos le producían al cuervo, pues la mayoría de los ídolos tenían una presencia destacable y las imágenes que se encontraban intactas en las paredes parecían seguirle con una mirada acusadora.

El cuervo se paseó por el lugar sin decir una palabra, silbando ocasionalmente para distraerse pero tan solo consiguiendo sentirse aún más incómodo cuando su voz se escuchaba en eco en aquel lugar vacío. Reviso por un par de cuartos en busca de una cama donde descansar y en cuanto entro a una de las habitaciones, escucho un fuerte ruido provenir desde el piso de abajo.

- ¡Mierda! ¿Me siguieron?- Se preguntaba Onix, intentando mantener la voz baja mientras se disponía a escuchar escondido por detrás de la puerta, en el interior del cuarto. Guardó silencio, y luego de un rato soltó un suspiro- Juraría que escuché algo ahora. Bueno, tal vez debería revisar. Pero hacerlo sería algo muy estúpido. Quiero decir, un emergido pudo haber entrado, y podría estarle prendiendo fuego al edificio ahora, mientras hablo, yo solo. Diciendo algo como: “¡Espero que mueras, subhumano!”, o algo así.

El cuervo se calló por un momento, frunció el ceño, y tras vacilar un poco moviéndose a los lados, se deslizo completamente con un suave movimiento hacia fuera de la habitación, para investigar y satisfacer su curiosidad.

- ¡Hombre, no puedo creer que haya dado todo ese discurso de mierda y literalmente voy hacia las fauces del tigre! Es la cosa más triste que pude haber hecho, jajaja… Es perfecto, solo yo, y lo que sea que está esperándome en lo oscurito, el sonido de los truenos, el viento frío pasando por mis rodillas… ¿Qué soy, un idiota?- Siguió murmurando para sí mismo para darse confianza, cuando claramente le temblaban las piernas al caminar. Aquella costumbre de hablar consigo mismo la había adquirido después de varias semanas estando solo en un Kilvas invadido por emergidos, y en situaciones así, le tranquilizaba un poco- Meh. Que se joda todo, nunca he tenido suerte. Si huyo, me disparan una flecha en la rodilla. Si me escondo, me quemaran con todo y escondite. Si digo: “Eh. Necesito un poco de ayuda, eh. Te pagaré por eso, eh.” Solo conseguiré gastar mis energías, porque es claro que no hay nadie aquí y solo estoy perdiendo mi jodida cabeza.

Dicho esto, se metió las garras en los bolsillos y siguió su camino. Después de caminar un poco por uno de los pasillos del templo, Onix se topó con la joven que había visto hace un rato, justo antes de haber volado al templo en el que los dos se encontraban ahora.

- ¡Ostia! Pero si es la alucinación que estaba ligando con los emergidos hace un rato…- Dijo el cuervo, manteniendo el tono que llevaba hace un rato-…Hey, ¿se te perdió algo?- Preguntó, llamando su atención.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Raven

Cargo :
Sirviente

Autoridad :

Inventario :
Elixir [1]
Gota de Veneno [1]
Vulnerary [2]
Símbolo de Satori
Llave maestra [1]
.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
981


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Las Malas Personas Sobreviven más Tiempo [Privado | Onix]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.