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[Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

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[Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Elise Nohr el Miér Feb 21, 2018 7:05 am

-¡Señorita ardilla! ¡Señorita ardilla! ¡¿Dónde estás?!-gritaba Elise por los pasillos del castillo Krakenburg.  Pero no encontró respuesta.

La había visto. Elise podía jurar que la había visto. Estaba segura de ello.

El castillo Krakenburg no tiene muchos jardines. Es oscuro, frío. Está mayormente hundido bajo tierra, por lo que la luz del Sol sólo llega a pocos rincones del castillo. No es el lugar más apropiado para cultivar flores o plantas, salvo en las partes más altas del mismo, cerca  de la entrada, donde hay un pequeño campo de flores y unos pocos arbustos.

Ese pequeño jardín era uno de los lugares preferidos de Elise. Cuando la princesa no estaba ocupada con sus forzados estudios, o cuando no estaba cuidando de Azuquito en el establo, solía pasar el rato visitando las flores y cuidándolas. Asegurándose que tenían agua y abono suficiente y mimándolas para que crecieran sanas y fuertes.

Elise amaba las flores. No podía estar ni dos minutos delante de uno de los libros que la obligaban a leer para estudiar, pero podía estarse horas enteras, perdiendo su mirada en los brillantes colores de cada una de esas flores. Además, había una gran variedad, pues Elise mismo se había preocupado de que así fuera, pidiendo a sus sirvientes que trajeran semillas de todo tipo de flores que se pudieran encontrar en Nohr y asegurándose que todas tenían su pequeño espacio para crecer sin dificultad.

Además, en el pasado solía recoger varias de esas flores y, disfrazada de florista, se escapaba del castillo para vender esas flores tan bonitas por la capital. Y el dinero que sacaba de ellas lo regalaba a un orfanato antes de volver al castillo. Por desgracia, tras haber sido pillada varias veces, la vigilancia sobre Elise se había recrudecido bastante, y no había tenido oportunidad de volver a repartir flores en bastante tiempo, lo cual la entristecía por dentro.

Aquella tarde, como otra cualquiera, Elise había acudido sola para ver y cuidar sus queridas flores, cuando un par de ellas pareció moverse de forma antinatural. Intrigada, Elise se acercó y entonces la vio ¡Era una ardilla! Una ardilla menuda, de poco más de un palmo de altura, de color marrón oscurito y una cola enroscada y peluda casi tan adorable como la propia Elise. Una ardilla que correteaba y se movía entre las flores.

-¿Señorita ardilla? ¿Eres tú?-preguntó Elise asombrada, al ver a la ardilla, retozando en aquel pequeño jardín de flores.

En toda su vida, Elise sólo vio una ardilla una vez. Fue cuando se escapó por última vez, en un bosque cercano. Era lógico, el hábitat de las ardillas eran los bosques, no los castillos ¿qué hacía esa ardilla allí? ¿Cómo había llegado hasta allí? Era completamente inusual ver a un animal salvaje en el castillo. Por Anankos, una vez se descubrió una rata y hubo que fumigar medio edificio ¿Pero una ardilla?

Pero además, esa ardilla era idéntica a la que se encontró la otra vez ¿Era acaso posible que fuese la misma ardilla? ¿Cuáles eran las posibilidades de que algo así ocurriese? ¿Es que estaba teniendo algún tipo de alucinación?

Elise acercó sus manos hacia la ardilla, en un intento de tocarla y comprobar si era real o estaba soñando despierta. Pero antes de poder alcanzarla, la ardilla levantó la mirada un segundo hacia la princesa, para luego salir corriendo con sus patitas a toda velocidad en dirección al interior mismo del castillo.

-¡No! ¡No te vayas, ardillita! ¡Te vas a perder!-gritó Elise persiguiendo a la ardilla, que obviamente ignoró a la princesa y siguió corriendo por su camino.

El castillo era enorme, bien lo sabía Elise. La princesa se lo conocía todo como la palma de su mano, incluido algunos pasadizos secretos que la mayoría del personal ignoraba. Por eso, cuando tras girar un pasillo perdió de vista a la ardilla, Elise sabía que tenía un problema. Porque la ardilla podía haber tomado distintas direcciones y no había forma humana o divina de saber cuál había tomado.

Así que a Elise sólo se le ocurrió un plan de acción posible. Empezar a caminar en una dirección al azar y gritar el nombre de la ardilla con la esperanza de que encontrarla.

-¡Señorita ardilla! ¡Señorita ardilla! ¡Ven aquí! ¡No te haré daño, soy muy buena! ¡Ven, ardillita!-Nada, sin respuesta. Algunos soldados que hacían guardia miraban curiosos a la princesa, pero se imaginaron que simplemente estaba con uno de sus juegos y la ignoraron por completo.

Elise siguió gritando una y otra vez, pero la respuesta seguía siendo la misma. Elise empezó a pensar que quizás no había visto nada, que se habría confundido, que sus ganas de salir del tedio de la vida diaria del castillo le estaban jugando una mala pasada en su mente. Pero aun así no se rendía. Siguió llamando a la ardilla, mirando al suelo en todas direcciones, con la esperanza de encontrar al animal. Estaba tan absorta en su búsqueda, que no se dio cuenta de que tenía alguien delante, hasta que fue demasiado tarde y chocó de bruces con ella.


Última edición por Elise Nohr el Jue Mar 08, 2018 5:00 pm, editado 1 vez
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Corrin el Lun Feb 26, 2018 7:21 pm

Apenas había tenido tiempo libre en lo que llevaba de día por culpa de haberse despertado ligeramente más tarde de lo que debería. Por más que Felicia y Jakob intentaban que estuviera despierta a una hora productiva, siempre se las apañaba para conseguir dormir un rato más del que le estaba permitido si no quería echar a perder su horario establecido para las mañanas, por lo que al final siempre le tocaba ir deprisa y corriendo a desayunar para comenzar a estudiar poco después.

Ya no quedaba nadie en la cocina cuando había bajado a llenar su estómago esa mañana. Suspiró para sus adentros, no era la primera ni probablemente la última vez que le ocurría, y eso que ahora que había regresado al castillo de Krakenburg le gustaba pasar más tiempo con todos sus hermanos. Sin embargo, ese no parecía ser el día indicado para ello. Tampoco se olvidaba de que cada vez el ambiente estaba más tenso, se olía la preocupación por los siguientes movimientos así que a lo mejor tardarían un tiempo en poder tomar un desayuno tranquilo y feliz como antaño, cuando la visitaban en su torre.

Sacudió la cabeza, intentando deshacerse de esos pensamientos, por lo menos, durante lo que restaba de día. No tenía pensado perderse en pensamientos complicados durante esa jornada, no serviría de nada si sus hermanos tampoco querían explicarle mucho más. Aunque desde su aventura con Leon muchas circunstancias habían quedado al descubierto y solo había servido para que sintiera cierto desconcierto y descontento con los pasos que Nohr estaba dando. Solo esperaba que no fuera un problema futuro lo que se cerniera sobre ellos en consecuencia, porque no soportaría ver cómo una guerra o una serie de batallas se precipitaban sobre sus seres queridos, sobre su familia.

Sus pies ya caminaban solos por aquellos fríos pasadizos que eran los pasillos del castillo. Muchos podrían pensar que se trataba de una estancia oscura, lúgubre y fría, pero eso era porque desconocían la fortaleza del Norte donde se había criado casi toda su vida, hasta que pudo mudarse al castillo junto con su familia. Al contrario, a su parecer, ese castillo era como una mansión lujosa y elegante en comparación, además de estar repleta de las personas por las que daría su propia vida, ¿qué más podía pedir?

Incluso aunque no fuera del agrado de todos su presencia en aquel lugar, a pesar de que todavía muchas personas no supieran ni siquiera sobre su existencia, o incluso aunque su relación con sus hermanos difería mucho de unos a otros, nada ni nadie le haría cambiar de opinión.

Después de no estar pendiente del rumbo que sus descalzos pies tomaban, se dirigió hacia las afueras del castillo. A decir verdad le gustaba la luz proveniente del exterior, así que solía salir bastante a menudo a los alrededores. Sentir esa especie de libertad de la que ahora podía disfrutar era todo un regalo, una nueva experiencia. Solamente quedaban un par de giros y de pasillos que recorrer para poder llegar hasta el lugar indicado, aunque no había previsto que una cabellera rubia que tan bien conocía terminase por chocar contra ella, haciendo que retrocediera un paso para evitar caerse –¡Elise, cuidado! –Agarró por los hombros a la menor, para así evitar que sufriera algún tipo de golpe.

No pudo reprimir una risita al ver a su hermanita tan sumamente concentrada, ¡si es que ni siquiera se había dado cuenta de que estaba ahí! –¿Qué te ocurre? Parece que estás un poco apurada, ¿le pasa algo a alguna de tus flores? –Conocía la pasión con la que la menor de todos sus hermanos trataba a las flores y las plantas ubicadas cerca de la salida del castillo. Al igual que esos seres, la presencia de su hermana llenaba de color las apagadas paredes que caracterizaban el lugar donde vivían. No podía estar más feliz de tener a alguien como esa pequeña de hermana.

Le posó una mano sobre la cabellera rubia de la menor, intentando que no se preocupara por ningún motivo, que sintiera su apoyo. Ella siempre iba a estar ahí, especialmente para sus hermanos menores, en caso de que necesitaran su ayuda por cualquier motivo.
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Elise Nohr el Jue Mar 08, 2018 4:59 pm

Menos mal que la persona con la que se encontró era de reflejos rápidos, y pudo sujetar a Elise de los hombros antes de que se produjese el choque. La princesita reaccionó como un susto cuando fue detenida a la vez que la llamaban por su nombre, tal era el nivel de concentración que tenía en su búsqueda de la ardillita perdida. Pero cuando levantó la mirada y vio quien era la que la había parado a tiempo y la llamaba por su nombre, una sonrisa de oreja a oreja se marcó en su rostro.

-¡Hermana!-y sin pararse a pensar un solo segundo, se arrojó en los brazos de Corrin para darle un efusivo abrazo y un besito en la mejilla.-¡Me alegro de verte, hermana! ¡Te quiero mucho!

Elise abrazó y apretujó a Corrin como si hiciese meses que no la veía, o incluso años. Es cierto que cuando la princesa de pelo plateado vivía en una fortaleza lejos del castillo, por razones que la otra joven princesa era incapaz de comprender, pocas eran las visitas que ella podía hacer y era raro verse. Sin embargo, cuando Corrin logró el permiso para residir en el castillo Krakenburg, su hogar, siempre que la veía Elise la trataba con auténtico cariño y devoción, aunque hubiesen pasado diez minutos de su último encuentro.

Tan era el entusiasmo que sentía por volver a encontrarse con su queridísima hermana, que cuando ésta le preguntó por qué andaba tan apurada, Elise tuvo que pararse un par de segundos para procesar dicha pregunta, hasta que al final recordó por qué estaba dando vueltas continuamente por los pasillos del castillo. Sí, tal era el amor por su hermana que hasta se le olvidó momentáneamente el motivo de su búsqueda.

-No, las flores están muy bien. Me aseguro muy mucho de que no las falta de nada y que tengan mucho cariño.-respondió golpeándose en el pecho mientras mostraba una amplia sonrisa orgullosa, antes de poner un semblante más serio.-Estoy buscando a la señorita ardilla ¿Tú no la habrás visto por un casual?

Elise echó una mirada rápida a sus alrededores, e incluso se movió detrás de la misma Corrin, por si veía aparecer a la ardilla. Pero nada, ni rastro. Es como si se hubiera volatilizado. La princesa bajó la mirada deprimida, abatida por la derrota, mientras se volvía en dirección a la otra princesa nohria.

-La vi mientras cuidaba de las flores ¡Era señorita ardilla! Marroncita, con los ojos brillantes y una cola enroscada y peluda ¡Es tan bonita! He intentado cogerla, pero se asustó y se ha metido corriendo por aquí y la he perdido de vista ¡Y ahora no la encuentro! ¡Debo encontrarla, o señorita ardilla se perderá!-dijo a viva voz, dando saltitos con cada palabra para enfatizar la situación de emergencia en la que se encontraban.-He intentado preguntar a los soldados que me he cruzado hasta aquí pero ninguno me hace caso ¡No quieren ayudarme! Pobre señorita ardilla...

Elise miraba al suelo alicaída, con los mofletes hinchados y haciendo pucheros. La pobre princesa no comprendía lo estrafalario que era preguntar dentro de un castillo si han visto una ardilla correteando por la sala. Obviamente, no la creían, pensando que era uno de sus juegos y la daban largas con poca consideración. Pero Elise no se rendía.

-Tú me ayudarás a buscar a señorita ardilla ¿verdad, hermanita? ¡Seguro que juntas la encontramos en un periquete! La cogeremos, la cuidaremos, la daremos nueces… Porque las ardillas comen nueces ¿no? ¡Te dejo incluso ponerle un nombre! ¡Venga, Corrin, vamos a buscar a señorita ardilla!

Y sin dar siquiera tiempo a responder a su hermana, Elise cogió de la mano a Corrin y tiró de ella para empezar a correr entre los oscuros pasillos del castillo Krakenburg, en busca de la pobre ardillita desaparecida.
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Corrin el Jue Mar 29, 2018 8:15 am

Más de una vez se le había pasado la idea por la cabeza, pero justo en ese momento lo había visto bastante claro: Elise contaba con un poder especial, ¡el superpoder del amor! Solamente ella, en toda la faz del mundo, era capaz de sonsacar una sonrisa a cualquiera, incluyendo a Xander o Leon, ¡y en cualquier momento! La capacidad de su hermana menor era tal que, a pesar de que tendría que reprenderla por ir distraída, solamente pudo devolverle el abrazo con fuerza mientras se reía. Después del beso en la mejilla, apretujo la suya propia contra la de la rubia –¡Yo también te quiero muchísimo, Elise! –Lo sentía de todo corazón, la menor era como un rayo de sol que alegraba los días oscuros, tan propios allí, en Nohr.

Ladeó la cabeza mientras la rubia hacía memoria. No estaba segura de si el asunto que se traía entre manos era poco importante o si, por el contrario, había recordado algo más. Así era ella, tan inocente y real que costaba pensar que existiera siquiera alguien sobre la faz de la tierra con sus características.

Ajá, entonces las flores están todas bien, ¡me alegro! –Conocía la devoción con la que las cuidaba, así que el problema tenía que versar sobre algo diferente; pronto supo qué era lo que tanto había llamado la atención a la menor. Un animalito. Uno de esos capaces de hacerte esbozar una sonrisa. Parecía que el día iba a ser todo sonrisas –¿Una ardilla? –Se llevó una mano al mentón, aunque también se giró para buscar con la mirada por los alrededores –Pues lo cierto es que no he visto nada, pero se me hace un poco extraño que haya llegado a entrar al castillo, ¿no?

Estuvo atenta a la explicación, pensando que quizás algunas hojas secas junto con las pelusas enormes que en ocasiones aparecían en ciertos rincones del castillo hubieran creado algún tipo de efecto óptico que se asemejara a una ardilla, pero parecía que Elise estaba especialmente convencida de haberse cruzado en su camino con el pequeño mamífero, así que se cruzó de brazos –Pero entonces, si la pobre ardilla ha entrado en el castillo, ¡tiene que estar completamente desorientada! –Sintió la preocupación de la menor de las princesas. A ella también le gustaban mucho los animales, aunque prefería ir a los establos a pasar tiempo con los caballos, eran especialmente agradecidos si les llevabas unos cuantos terrones de azúcar, o zanahorias –No podemos permitir que corra peligro, ahora es nuestra responsabilidad, Elise –Asintió con la cabeza, algo más seria que unos momentos atrás.

Posó ambas manos sobre los hombros de la menos, con determinación, y después las posó sobre su carita blanquecina –La encontraremos, te lo prometo Elise, esa ardilla tiene suerte de contar con dos amigas como nosotras, que velan por su seguridad –Le lanzó un guiño a la menor, pero en realidad ya había adoptado esa tarea como propia. No tuvo tiempo de pensar en mucho más pues la pequeña ya tiraba de su mano –S-sí, creo que le gustan las nueces, pero no nos la podemos quedar, aquí dentro se aburriría tanto como nosotras –Mencionó lo último entre susurros y una risita, con cuidado de que nadie cercano fuera capaz de escuchar sus palabras.
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Elise Nohr el Miér Abr 18, 2018 1:00 pm

-¡Sí! ¡Ambas nos queremos muchísimo! ¡Yupi!-gritó efusivamente Elise, restregando su mejilla con la de su amada hermana Corrin sin darse cuenta de que quizás la estaba dejando sorda hablándola tan fuerte justo al lado de su puntiaguda oreja.

Daba igual el momento, el lugar o las circunstancias. Cada vez que Elise veía a uno de sus hermanos, se le iluminaba el rostro y su corazón se inundaba de felicidad. Para Elise, sus hermanos eran lo más importante del mundo y valoraba cada segundo que pasaba con ellos como los momentos más importantes y dichosos de su vida.

Es por ello que tardó un poco en explicarle la situación a su amada Corrin. Pero pasado el tierno encuentro inicial, era momento de explicar la situación. Pese a las reacciones que había tenido antes con los soldados, Elise no tuvo ningún pudor en mencionar de nuevo a la pobre ardillita perdida. La princesita rubia tenía fe ciega en su querida hermana, y sabía que ella no la dejaría en la estacada y que la ayudaría. Porque era su hermana, y las hermanas estaban para ayudarse, jugar y sobre todo, quererse mucho mucho mucho.

Efectivamente, la princesa Corrin creyó en su dulce hermanita pequeña y decidió ayudarla, asumiendo junto con ella la responsabilidad de la pobre criaturita roedora.  Elise apenas pudo ver el guiño de ojo de su hermana mientras empezaba a tirarla de la manga para empezar la búsqueda de la ardillita.

Pero mientras daban sus primeros pasos, Corrin mencionó que no se podrían quedar con la ardilla, porque en el castillo se aburriría. Elise se detuvo en seco.

-¿Aburrirse? ¿Por qué se iba a aburrir? ¡Es cierto que cuando estoy sola, yo también me aburro mucho aquí dentro! Pero sólo cuando estoy estudiando o haciendo deberes ¡Cuando estoy contigo, soy muy feliz y no me aburro para nada!-respondió para volver a abrazar a la princesa, acentuando así sus palabras con un gesto de dulce y tierno amor.

Terminado el abrazo, volvió a tirar de la manga de la princesa, avanzado casi corriendo por los oscuros pasillos del castillo, tirando de ella sin compasión.

-Ya verás, señorita ardilla será muy feliz también ¡No la dejare solita ni un ratito! Como es pequeñita, puede quedarse en mi habitación. La abrazaré, la mimaré, la daré de comer todos los días ¡Hasta le haré un vestido bonito a su medida! Tendré que aprender a coser para ello ¿tú o Camilla podéis enseñarme? ¡Ah! Oh puede quedarse a dormir con Azuquito ¡Seguro que se hacen amigos enseguida!-exclamaba saltando de emoción mientras se imaginaba a la ardilla subida a lomos de su amado potrillo.-También la bañaré, la peinaré ¡Quizás le ponga maquillaje! ¿Tú que crees, Corrin? ¿Crees que a señorita ardilla estará guapa con maquillaje?

Elise no paraba de hablar, haciendo planes futuros sobre el destino de la ardilla una vez hubiese sido encontrada. Apenas dejaba meros instantes para que su hermana pudiera responder, mientras avanzaban por el castillo.

Durante el recorrido que siguieron, no encontraron rastro de la ardilla, pero eso no hizo que la princesa se desanimase. Todo lo contrario, su caminar se hacía más y más acelerado. Y es que la mención de las nueces le había dado una idea. No tardaron en llegar a la puerta de una habitación bastante familiar, aunque Elise pocas veces había entrado dentro de la misma: la cocina.

-¡Es muy posible que señorita ardilla haya entrado aquí! O sea, la ardillita tendrá que comer en algún momento y el único sitio donde hay comida ahora es en dentro de la cocina ¿no? ¡Así que seguro que está dentro, en alguna parte!-exclamó Elise, muy orgullosa de la deducción que acababa de hacer, sintiéndose como la mujer más lista del mundo mundial.-Lo malo es que a mí no me dejan entrar sola. Me dicen que molesto a los cocineros y sirvientes y me prohíben entrar ¡Pero contigo seguro que nos dejan! ¡Tendrás que explicar la situación, porque a mí no me harán caso! ¡Vamos, hermana!

Y sin dar siquiera un instante para que su querida hermana respondiera, Elise abrió la puerta de la cocina del castillo y entró tirando de Corrin como había hecho en todo el trayecto hasta allí.[/color]
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Corrin el Miér Mayo 02, 2018 9:18 am

La personalidad de Elise era el mayor de los tesoros que el oscuro castillo de Krakenburg encerraba. ¿Cómo se había obrado el milagro de, rodeada de duros soldados, temidos magos oscuros, imponentes reyes y herederos, en reino completamente militar, de florecer una pequeña personita con una luz tan cálida y radiante que sería capaz de abrir el corazón más sellado del mundo entero? No estaba segura de obtener una respuesta, pero de una manera u otra apreciaría su existía y se aferraría a ella como una de las más valiosas recompensas por las que regresar a su hogar cada vez que decidía escaparse o bien cuando ayudaba a sus hermanos en tareas más peligrosas.

Pero después de la sesión de mimos, abrazos y de intercambiar gestos amorosos, era el momento adecuado para seguir con su tarea: la búsqueda de la señora ardilla, perdida en el castillo.

Apenas tuvo tiempo para más. Estaban pasando por un pasillo, luego por otro, pero no había rastro del peludo animalito que se había perdido entre las frías y oscuras paredes del castillo de Krakenburg. Comenzaba a pensar que quizás no fuera más que una invención de la menor, o quizás no la había visto bien, pero justo en ese instante un imagen borrosa de color parda cruzó al fondo de la estancia en la que se encontraban –¡Ah, ahí está! –Señaló con el brazo que mantenía libre, abriendo los ojos de puro asombro. Una prueba más que irrefutable se había aparecido ante sus ojos; y lo peor de todo era que se dirigía a la cocina.

Mientras aprovechaba la capacidad de sus pies descalzos para correr sin apenas hacer ruido, miraba de vez en cuando hacia atrás para comprobar que la menor de las princesas la seguía de cerca. No obstante, entre susurros, evitando asustar aún más al pequeño roedor, se dirigía a la pequeña –Elise… –Una sonrisa de ternura nuevamente apareció en su rostro; cada una de las palabras que decía la rubia, haciendo referencia a su familia, era sinónimo de algún tipo de halago imposible de dejar pasar –Yo también me lo paso estupendamente contigo, pero la pequeña ardilla tendría que estar en alguna jaula o algo, es como cuando te castigan en la habitación sin poder salir, ¡sería muy aburrido! Aunque estoy segura que si no tuviera que estar encerrada, le encantaría estar contigo –Elise parecía tener algún tipo de don con los animales, se comprendían mutuamente a la perfección, y quizás pudiera obrar algún tipo de milagro.

Se llevó una mano a la boca para evitar reírse más –A lo mejor Azuquito se pone celoso por tener que compartir tu cariño con otro animalito, sobre todo si vas a querer tanto tanto a la pequeña ardilla –La miró de reojo, mordiéndose el labio por dentro para intentar ocultar la pequeña pizca de travesura en su rostro. Sabía que no había manera, que el amor de Elise por ellos sería tan grande que ninguno de los dos seres notaría su ausencia o favoritismo –¡Pero eh! Maquillaje… no creo que sea lo más apropiado, uhm… ¿no te parece que ya es bonita tal cual es? Además, a lo mejor los polvos hacen que estornude, pobrecita.

Haciéndole una señal de silencio con el dedo índice sobre sus rojizos labios, se agazapó junto a una de las esquinas que formaban las muchas mesas que poblaban aquella habitación del castillo, aprovechando que los cocineros parecían bastante atareados en ese preciso momento. Eran muchos quienes comían gracias a las provisiones del castillo, y todo se preparaba allí –Creo que si intentamos pasar desapercibidas, sin molestarles, nos lo agradecerán, así que no debemos hacer ruido –Todavía mantenía la mano de la menor entre la propia, mirando había los lados para evitar ser descubiertas. Aquella era no solo una misión para encontrar a la señora ardilla, sino también un importante acto de espionaje en las cocinas del castillo.
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Elise Nohr el Jue Mayo 24, 2018 1:09 pm

Su queridísima hermana Corrin también había visto al peludo animal, y además en dirección a la cocina. Elise se sentía muy orgullosa de sí misma por haber podido predecir el comportamiento del adorable mamífero.

Pero la alegría pronto se convirtió en tristeza, cuando su adorada hermana le volvió a insistir que no podía quedarse con la señorita ardilla.

Las razones eran contundentes. Se imaginó la pobre Elise condenada a estar encerrada en su habitación de por vida y lo encontró tristísimo, un destino casi tan malo como la misma muerte ¡No! La pobre señorita ardilla no podía sufrir un destino tan trágico y cruel. Elise se volvió hacia su hermana mayor, con la cara bajada, con gesto de pena y resignación.

-Tienes razón, hermana. La pobre se sentiría muy triste y solita… ¡¿Cómo he podido ser tan ciega?! ¡Tan tonta! ¡Pobre señorita ardilla!-la princesa Elise estaba al borde de las lágrimas, consumida por la culpa ante haber concebido la idea de que la tierna ardilla podría ser feliz pasando su vida en una jaula.-¡Tienes razón! ¡No se puede quedar aquí! ¡Tenemos que salvarla! ¡Hay que devolverla al bosque! A lo mejor tiene una familia. Tiene hermanos que la están esperando. O sus papas. O sus hijitos ¡Oh, Anankos! ¡Deben estar todos muertos de preocupación por señorita ardilla! Se estarán preguntando ¿Dónde está señorita ardilla? ¿Estará bien? ¿Comerá bien? ¿Volverá pronto? ¡Seguro que la echan muchísimo de menos! ¡¡Tenemos que encontrarla ya!!

La angustia crecía más y más en el pecho de la princesa Elise. No era para menos, ella podía comprender a la perfección el dolor que podía sentir la posible familia de “señorita ardilla”. Era el mismo dolor que ella sentía cuando sus hermanos se iban a alguna misión, o se alejaban del castillo por más de unos días.

Encima, las palabras acerca de cómo darle cariño a la ardilla podría poner celoso a Azuquito hizo que Elise se sintiese todavía peor ¡Pobre Azuquito! Tomando decisiones así sin pensar en sus sentimientos… ¡Como mínimo debería pedir su permiso antes de adoptar otro animal! Pero no, ella había decidido de manera unilateral

Cuando terminase el rescate de la señorita ardilla, Elise se prometió a sí misma que iría al establo a pedirle disculpas a Azuquito y darle doble ración de avena como compensación. La princesita no se daba cuenta de que su querido potrillo no tendría ni idea de por qué se disculpaba, si es que se daba cuenta siquiera de que Elise se estaba disculpando.

Llegaron a la puerta de la cocina y Corrin le dijo a su hermana que tuviesen cuidado de no molestar a los cocineros, que estaban preparando la comida del día. La princesa asintió con la cabeza, con los ojos todavía un poco enrojecidos de haber estado a punto de llorar a borbotones.

-¡De acuerdo, hermana! ¡Seré super silenciosa, ya lo verás!-y entonces empezó a abrir la puerta con mucho cuidado, despacio, causando el menor ruido posible… hasta que uno de los sirvientes la abrió de golpe y salió casi corriendo de la cocina con un carrito con bebidas, sin darse cuenta que estuvo a punto de atropellar a dos de las princesas del castillo.

Elise tardó un par de segundos en recuperarse del susto, y asomó la cabeza. Lo primero que le llegó es el olor de la comida que se estaba preparando, un delicioso estofado de cordero. El estómago de la pequeña princesa rugió dando a entender que la hora de comer estaba cercana. Otro motivo más por el que darse prisa en encontrar a señorita ardilla.

Elise entró junto a su hermana, y cumpliendo con su promesa, lo hizo de puntillas, despacio y en absoluto silencio. Lo cierto es que Corrin tenía razón, la cocina era un auténtico caos, lleno de cocineros y sirvientes trabajando para que la comida estuviese lista a su hora y que además estuviese deliciosa. Pelando patatas, cortando cebolla, hirviendo verduras, calentando la salsa… Todos mostraban una gran dedicación en su obrar, seguramente centrados en la idea de hacer un plato que fuese del gusto del monarca y su descendencia.

La princesa entendía el esfuerzo que todos ellos ponían, tan centrados todos que ni se dieron cuenta de las dos invitadas que había entrado. Por eso mismo, siguió manteniendo el sigilo, avanzando pegada a la pared, intentando no llamar la atención de nadie y pasar desapercibida… hasta que vio a la ardilla correteando por el suelo, avanzando hacia una puerta trasera que conducía a la despensa de la cocina.

-¡Mira, hermana! ¡Es señorita ardilla! ¡Está yendo hacia la despensa! ¡Vamos, a por ella!-dijo a viva voz, gritando a pleno volumen, mientras marchaba corriendo al rescate de la señorita ardilla, chocando con todo aquel miembro de la cocina que se cruzaba en su camino.
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Corrin el Dom Jun 24, 2018 3:26 pm

Corrin no supo realmente cómo reaccionar ante el repentino cambio de intenciones de la joven princesita. Por un lado se había agobiado, al no haber tenido en consideración las necesidades de la ardilla como como su propio bienestar; por otro lado, como si de una persona se tratase, se había planteado la posibilidad de que contara con una familia. Una familia exactamente igual a la que ellos mismos formaban, todos los hermanos juntos, con su padre a la cabeza, que pese a ser cada uno de ellos muy diferentes entre sí, estaban más unidos que nunca. Le enternecía de sobremanera la actitud de Elise para con la ardilla. Muchos otros, en su posición, se habrían aprovechado del animal, o incluso intentarían capturarla para practicar con ella, pero esas ideas nunca jamás pasarían por la mente de su hermana menor.

Tranquila, ¡tranquila, de verdad! –No pudo contener una nueva risita por su adorable reacción, cualquier animal, persona o ser que estuviera a cargo de la pequeña rubia tendría el mejor de los cuidados posibles, se esforzaría al máximo por toda criatura que tuviera bajo su responsabilidad, y por ese motivo estaba orgullosa de sus buenos sentimientos como hermana mayor –Puede sentirse afortunada por tenernos a las dos preocupándonos por ella, ¿no te parece? Haremos todo cuanto esté en nuestras manos no solo para encontrarla, sino para devolverla a un lugar donde pueda vivir perfectamente y así regresar con su familia, nos querrá mucho por hacer eso por ella –Asintió severamente con la cabeza, creyéndose sus propias palabras. A ella misma también le encantaban los animales, con la excepción de los insectos que en realidad no cuentan como tal, así que la búsqueda de la ardilla, además de un divertimento, era una especie de misión, como ayudar a otras personas a combatir a los emergidos, pero mucho menos peligroso.

Cuando estaban a punto de entrar en la cocina, donde supuestamente había entrado la ardilla, y uno de los sirvientes los atravesó junto con un carrito se llevó una mano a la boca, intentando ocultar el grandísimo susto que le había causado. Estaba tan concentrada que no había escuchado el chirriar de las ruedas abriéndose camino; tampoco los pasos diligentes del hombre. Y al parecer, Elise tampoco. No obstante, debían seguir con la misión, así que cuando su respiración se recompuso de nuevo se adentró en la siguiente habitación: la gran cocina del castillo de Krakenburg.

Corrin asintió a la menor, en señal de aprobación por lo silenciosa que estaba siendo. Los trabajadores no las habían escuchado, o quizás sí pero eran unos grandes profesionales y seguían trabajando sin inmutarse por la presencia de las dos jovencitas en la estancia. Buscaba a través de las mesas y de los pares de piernas que inundaban la habitación, pero la señora ardilla se había escondido bien, ¡ojalá no se no hubiese colado en algún armario! En uno de ellos guardaban los frutos secos, ese fijo que sería su favorito…

Justo al momento, un destello de color marrón rojizo apareció de la nada. Señaló en la dirección de la ardilla, pero su hermana menor ya la había visto también –¡No, Elise! –Se llevó una mano a la cara cuando alzó la voz, tanto, que esa vez sí que logró desconcentrar a los empleados de la cocina. Tragó saliva, mirando hacia los lados -Disculpad, seguid con vuestro trabajo por favor -Dijo atropelladamente mientras sus piernas ya perseguían a la pequeña rubia –¡Cuidado, cuidado, ah, disculpadla! –Espetó mientras ponía sobre las manos de un mayordomo una cuchara de madera que había salido despedida. Siempre había sido educada con el servicio. Tanto en su torre cuando estaba en la fortaleza del norte como una vez que había llegado al castillo, sus modales no habían cambiado. Esperaba que los contratiempos que tanto ella como Elise les habían causado no fueran graves y no los regañasen por su culpa.

–Ay no, a la despensa no… –Se llevó las manos a la cabeza mientras se mordía el labio. Como pasara por encima de los botes de cristales podía crear un problema muy grande, ¡enorme! Si desperdiciaban comida los cocineros tendrían que dar cuentas a sus superiores y así hasta que alguien importante, quizás incluso su padre, se enterase. Esa ardilla necesitaba salir cuanto antes de las paredes del castillo por su propio bien -Tenemos que llegar antes que ella Elise, de alguna forma tenemos que atraparla sin que se haga daño o sin que estropee las cosas de la despensa -Se estaba esforzando en correr por los pasillos, pero por mucho que ponía su voluntad en ello el peludo animalito contaba con ventaja –Aunque… ¡tengo una idea! Si mal no recuerdo las patatas vienen en sacos, hay un montón de sacos de patatas, podríamos cubrir la puerta de la despensa con ellos y hacer que vaya hasta ellos pero con cuidado de que no se le enreden las patitas, ¿qué te parece? –No quería atrapar al animal de mala manera, tampoco que se hiciera daño y que su hermana se lo reprochara, aunque ella sería la primera en sentirse fatal.
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Elise Nohr el Miér Jul 04, 2018 1:05 pm

La primera parte de la misión “Salvar a la señorita ardilla” había concluido con éxito. La peluda animal animal había sido localizada después de que ambas hermanas hubiesen estado varios minutos correteando por los diversos pasillos del castillo para encontrarla. Ahora tocaba proceder a la segunda fase de la misión, que era cogerla con vida. Por desgracia, Elise no había planeado hasta ese punto, y su primer intento acabó en desastre.

De nada sirvió los intentos de su hermana de detenerla. En cuanto vio a la ardilla, se lanzó a la carga, ignorando que hasta hacía un segundo intentaba avanzar de manera sigilosa para no molestar a los cocineros y sus ayudantes en su importante tarea de hacer la comida. El caos se desató, con gente teniéndose que apartarse hacia un lado o el otro para evitar chocar con la princesa en marcha. Uno de ellos, portando una bandeja con comida, a punto estuvo de hacer que el contenido de la misma acabase en el mismo suelo.

Obviamente, varios cocineros protestaron y Corrin tuvo que disculparse por ella. No es que a Elise no le importase la dura labor de todos aquellos hombres y mujeres que trabajaban para que pudiesen tener comidita rica cada día. Pero el destino de la ardilla estaba en juego, y en aquel momento, era lo único que tenía en la cabeza ¡Había que salvarla! Sin embargo, ella también pediría perdón cuando todo aquello acabase.

La ardilla estaba avanzando hacia la despensa. Elise también temía que la ardilla hiciese algún estropicio ahí dentro, como tirar botes de cristal que había guardado. En el peor de los casos, la propia ardilla podría hacerse pupa con los cristales rotos ¡No lo podía consentir! Afortunadamente, Corrin tenía un plan para detenerla.

-¡Qué buena idea, hermana! ¡Eres siempre tan lista! ¡Eres la mejor!-abrazó efusivamente a su hermana por haber ideado aquella estratagema. Usar sacos de patatas para bloquear la entrada y atraer a la ardilla para poder atraparla ¡Era un plan perfecto! Un plan que nunca se le habría ocurrido a Elise. De hecho, a Elise no se le hubiese ocurrido ningún plan salvo seguir corriendo detrás de la ardilla chocándose con todo lo que se cruzase por su camino.

Precisamente había unos cuantos sacos de patata cerca, que estaban preparados para usarse en la comida como acompañamiento del estofado del cerdo. Sin pensarlo ni un segundo, Elise se acercó a uno de los sacos y antes de cogerlo se dirigió a uno de los cocineros que estaba pelando patatas justo al lado.

-Perdone… ¿Puedo coger este saco de patatas? Será solo un momentín de nada.-suplicó la princesa en el tono más adorable que pudo articular.
-Esto, princesa… ¿Qué hacéis aquí?-fue lo único que pudo preguntar el perplejo cocinero.
-¡Es para salvar una vida! ¡La devolveré enseguida!-respondió Elise cortando las palabras del cocinero mientras cogía sin más la bolsa de patatas… o lo intentaba sin éxito.

Y es que la bolsa era de diez kilos y la princesa no tenía la suficiente fuerza para cargar con ella. Intentó arrastrarla pero apenas pudo moverla un par de centímetros. No le quedó más remedio que volver a dirigirse a su querida hermana, con cara depresiva en su rostro.

-Hermana ¿me ayudas con la bolsa, por fa?-rogó rendida Elise admitiendo haber sido derrotada por una bolsa llena de patatas. Con la ayuda de Corrin no hubo problema para colocarla donde estaba planeado, enfrente de la puerta de la despensa. El plan estaba en marcha, pero entonces surgió una nueva pregunta por parte de Elise.-Y… ¿dónde está ahora la señorita ardilla?

Al perder el tiempo con la bolsa de patatas, habían perdido nuevamente de vista a la pobre ardilla y no la encontraba por ninguna parte, por mucho que mirase desde la puerta de la despensa. Pero la respuesta llegó enseguida, con un ruido de cristales desde dentro de la despensa.

-¡Oh no! ¡La ardillita está dentro! ¡¿Qué hemos hecho?!-exclamó Elise con desesperación. Resulta que mientras Corrin y ella traían la bolsa de patatas, la ardilla había tenido tiempo suficiente para entrar ya dentro de la despensa. Y no solo eso, sino que ahora con la bolsa estaba atrapada dentro. Pobrecilla.-¡Tenemos que sacarla! ¡Hay que sacarla cuanto antes o se hará pupa!-gritó asustadísima la princesa, llamando la atención de toda la cocina. Elise intentó retirar la bolsa de patatas pero volvía a pesar demasiado. Sin ayuda no lo conseguiría. Y además, tenía miedo de lo que realmente fuese a encontrar dentro.
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Corrin el Vie Ago 31, 2018 12:46 pm

Un leve sonrojo le recorrió las mejillas ante el halago de la menor de sus hermanas. No había esperado que la espontaneidad de la menor la afectase de tal manera, pero nunca se sabía cuándo la adorabilidad de la pequeña rubia entraría en juego. ¡Elise era demasiado tierna! Le correspondió al abrazo como hacía cada una de las muchas veces que le profesaba ese símbolo de afecto que tanto atesoraba la peligrís. Seguramente por su tiempo sola en la torre, las pequeñas demostraciones de afecto le parecían el mejor de los regalos posibles, recordándole que formaba parte de una familia y que verdaderamente había personas que se preocupaban por ella, que la querían, y Elise era el mejor de los ejemplos junto con su hermana Camilla.

¡Elise...! –Se tuvo que tapar la boca con la mano ante la imagen de la menor. La alegría y el buen estar de la rubia era inversamente proporcional a su fuerza física, por lo que con paso decidido se acercó a su lado, tendiendo dos nuevas manos para arrastrar el pesado saco de patatas hasta el punto exacto. Sin embargo, como una jarra de agua fría encima la desaparición, una vez más, del peludo animal era su principal problema –Es muy escurridiza... no me extraña que sea un animal tan difícil de atrapar incluso por los depredadores –Adoraba a los animales, más incluso que a algunas personas maleducadas y cascarrabias, pero empezaba a sentir cierto rencor hacia el pequeño roedor, no les ponía nada fácil la tarea de ayudar a que pudiera regresar a su medio natural. ¡Solo intentaban ser buenas!

Si es que todo su plan estaba yendo al revés. Absolutamente todo.

No puede ser... ¡ardilla, regresa! –La desesperación de la menor de sus hermanas unida a la suya propia ante el temor de que el animalito pudiera hacerse daño crecía por momentos. Prácticamente todo tipo de alimentos se encontraban allí, aunque unos abundaban más que otros. Cereales y alimentos imperecederos que Nohr conseguía intercambiando sus metales y minerales con reinos vecinos eran los más abundantes, dado los escasos recursos propios con los que contaban, pero también había otro más exóticos que únicamente ellos, favorecidos por pertenecer a la familia real, tenían la posibilidad de degustar de vez en cuando.

Arrastró nuevamente la bolsa de patatas, con más fuerza (y menos delicadeza) que la vez anterior debido al creciente agobio de ambas princesas. Ya no solo estaba en juego la integridad de la pequeña ardilla, sino la posibilidad de que ellas dos acabaran en problemas por estar en zonas donde no deberían, o si el animal rompía frascos, mordía sacos o alimentos... No quería tener que escuchar ninguna regañina de Xander, o aún peor, de su padre. Un escalofrío le recorrió el cuerpo, pero sirvió para que pensara en un nuevo plan. A veces los males servían como remedios –Elise, es un poco drástico, y quizás la señora ardilla nos odie por ello pero... ¿y si hacemos ruido, bastante, para que huya del castillo? La espantaremos, y así tendrá miedo de volver a entrar. Sé que es doloroso pero sería lo mejor para ella, no volvería a estar encerrada o a estar dentro pudiendo hacerse daño con todos los objetos del castillo –No tenía intenciones de hacer nada tan brusco sin contar con el beneplácito de la menor. Sabía de su devoción por toda criatura viva, así que molestar tanto a uno como para que no regresase sería como romper un pedacito de esa bondad que emanaba de la menor. El problema resultaba en que estaba agotando todas sus ideas pacíficas.

Un nuevo ruido, como de patitas pisoteando sobre piedra desnuda comenzaron a acercarse. No podía ser nadie más salvo la ardilla, ¡debían darse prisa en decidir cómo actuar!
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Elise Nohr el Sáb Sep 01, 2018 8:23 am

Elise empezó a dar saltitos, a dar vueltas, a tirarse de sus bonitas trenzas rubias, a arañar la puerta cerrada de la despensa. Estaba desesperada ¡Pobre ardillita! ¡Estaba en peligro y ella no podía hacer nada! Es más… ¡Estaba en peligro por su culpa! ¡Era ella la que había encerrado a la ardilla colocando la bolsa de patatas!

Su hermana Corrin, mayor y más madura, también mostraba el miedo en su cara, lo cual no alivió en nada a la inocente princesita rubia. Para Elise, sus hermanos eran un modelo a seguir, un ejemplo de como debía comportarse incluso en los momentos más duros, y ahí estaba incluida su preciada Corrin. Ver a su querida hermana vacilar de aquella manera ponía más nerviosa aún a Elise.

Pero a pesar de los nervios, Corrin actuó y retiró de inmediato el saco de patatas, con una fuerza que sorprendió a Elise, quien había sido incapaz de mover ese saco por ella misma ¡Su hermana era tan fuerte! ¡Como la quería y adoraba!

Entonces su hermana le propuso un plan de acción drástico. Asustar al pobre animal con ruiditos para que no solo saliera del armario, sino que se escabullera y escapase del castillo. La piel del rostro de Elise se volvió pálida como la nieve.

-Pobre señorita ardilla… No puede ser ¡Me niego! ¡Tiene que haber otra manera!-protestó la princesa cerrando sus puños con fuerza, inflando sus mofletes y negando con la cabeza con fuerza.

Amaba a su hermana con todas sus fuerzas, pero no podía aceptar aquella estratagema. No quería causar ningún mal a la señorita ardilla, absolutamente ninguno. Claro que quería que se reuniera con su familia, pero que lo hiciese feliz, con una sonrisa, y no con tristes recuerdos de su visita al castillo de Krakenburg.

Sin embargo, la rabieta de Elise no duró mucho. Después de todo, no se le ocurría ningún plan a ella. La princesa no era tan lista como ninguno de sus hermanos, pensar no era lo suyo. Además, tampoco había tiempo para pensar un plan mejor. Estaban en la cocina, lugar en que ninguna de las dos debería estar. Seguramente por su status, ninguno de los cocineros o sirvientes se había atrevido a decirles nada aún. Pero si tardaban más, eso podría cambiar. O peor aún, podrían informar de aquello a su padre. Y entonces estarían en un muy grave aprieto.

-Esta bien… Acepto tu plan… ¡Pero luego debes pedir disculpas a señorita ardilla! ¡Que no se te olvide o me enfadaré mucho y no te hablaré en una semana!-refunfuñó resignada la princesa, mientras se volvía a la puerta de la despensa.-Lo siento, lo siento muchísimo, señorita ardilla… Es por tu bien, espero que puedas perdonarme.-susurró la princesa, pequeñas lágrimas empezaban a surgir de sus ojitos producto de la culpa. La princesa abrió la puerta de golpe, y empezó a golpear a la misma con sus nudillos, para generar ruido por toda la despensa.

-¡Sal, señorita ardilla! ¡Sal, por favor! ¡Te vas a hacer pupita dentro! ¡Sal!-gritó con fuerza mientras seguía golpeando la puerta.

Aquello no tardó en hacer efecto. La pobre criatura, con la puerta abierta y aquel estruendo, no tardó nada en salir de allí y empezar a correr en dirección a la salida de la cocina. Elise la vio escabullirse y no tardó un instante en volver a coger a su hermana de la manga y tirar de ella para volver a perseguir a la criatura.

-¡Vamos, hermana! ¡Tenemos que asegurarnos que por lo menos encuentra la salida y no se pierde! ¡Date prisa!-ordenó mientras comenzaba a correr, y atropellar nuevamente a todo el personal que se encontraba en su camino, sin darse cuenta de los problemas que volvía a causar en la cocina.

Sí, volvían a estar como al principio, en persecución de la "señorita ardilla".
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Re: [Social] Me parece haber visto una linda ardillita [Privado Corrin]

Mensaje por Corrin el Miér Dic 05, 2018 8:01 pm

Se vio obligada a suspirar ante la primera negativa de la menor. En cierto modo, si la pequeña rubia hubiera aceptado sin rechistar su sugerencia, habría sido demasiado extraño. La bondad de Elise, la cual se desbordaba por ambos lados, no le permitiría provocar miedo o realizar ningún daño a otros seres. Incluso si era para su propio bien. Así era su querida hermanita menor, siempre dándolo todo por los demás, buscando una sonrisa en rostros ajenos, regalando todo su corazón. Pero por mucho que detestara ver la tristeza en la cara de la pequeña princesa… Se había quedado sin ideas. Todo lo que habían intentado había conducido al animalito hasta allí, un sitio especialmente peligroso. También adoraba a los animales y disfrutaba de su compañía. Quizás no tuviera una conexión especial como la de Elise, digna de alabanza, pero jamás los dañaría a propósito.

Pero la pequeña ardilla estaba en una grave encrucijada, y ellas dos a su lado. No solamente estaban en habitaciones donde no deberían estar, sino que si alguno de sus mayores, o su padre, se enteraban del alboroto que estaba causando debido a una “simple” ardilla… temía por la seguridad del roedor. Todo debía terminar cuanto antes, y con un único resultado posible: la liberación de la señora ardilla.

Elise… a mí también me duele mucho, ¡no te imaginas cuanto! Pero tenemos que regresar a nuestras habitaciones pronto, y si no conseguimos que la señora ardilla logre la libertad en ese tiempo… No quiero que se quede encerrada en el palacio, ¿lo entiendes? –Cerró los ojos algo más relajada cuando, tras mucho meditarlo, la menor también entendió que estaban ante un callejón sin salida. A veces un mal menor era equivalente a una victoria. Un mal rato te puede llevar a la gloria o, en este caso, a la libertad –Prometo disculparme mucho con ella, por no haber sido capaz de encontrar una alternativa mejor –Se llevó una mano al pecho, realizando una especie de juramento. Podría parecer, a ojos ajenos, que simplemente le daba la razón a su hermana menor para que no molestara, pero ni hablar. Lo decía de verdad, de corazón. Si disculpándose con el pequeño animalito podía lograr que Elise estuviera un poco más feliz, lo haría una y mil veces si fuera necesario.

Dejó que tirase de su manga, corriendo por los pasillos, casi rozando las frías y húmedas paredes del castillo de Krakenburg como hacía un rato atrás. Pero en esa ocasión tenían un plan. Estaban listas y preparadas para despedirse de su reciente y efímera amiga, porque sería lo mejor para ella –¡Vamos Elise, no te quedes atrás, debemos seguirle el ritmo!

Dentro de su hogar no solía llevar armas, pero pretendía haber ido a entrenar antes de que sus planes dieran un giro completamente inesperado. Fue en ese momento donde una nueva idea le vino a la mente. No podían hacer ruido de ninguna manera más que con sus pasos… excepto si usaba la armadura. Tomó uno de los brazaletes que cubrían su antebrazo, sonriendo ligeramente –No pretendo hacerle daño a la señora ardilla, confía en mí Elise –A pesar de seguir corriendo, se acercó a la pared, lo suficiente como para golpear con la armadura las robustas piedras. Un eco metálico inundó el pasillo, sobresaltando al pequeño roedor –¿Y si te dejo la otra parte y entre las dos guiamos su camino hacia la libertad?

Por lo menos ahora tenían una manera de guiarla. Tenían un plan. ¡Hurra!
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