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Selena, soldado de Nohr [ID]

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Selena, soldado de Nohr [ID]

Mensaje por Selena el Miér Oct 18, 2017 7:31 pm

Selena
Mercenary
"I will be the best in the whole army! It's just a matter of time"

Datos
Nombre: Selena, aunque su verdadero nombre es Severa

Edad: 21 años

Clase: Mercenary

Especialización: Espada

Afiliación: Nohr

Ocupación: Soldado en el ejército de Nohr bajo las órdenes de Camilla

Personalidad
Con una lengua más afilada que la espada que empuña en el campo de batalla, Selena es una joven ambiciosa que no duda en soltar comentarios mordaces ante la mínima oportunidad que se le presente. Su perenne mal genio es bien conocido por todos aquellos que alguna vez han tratado con ella, y es habitual verla de brazos de cruzados y con el ceño fruncido inclusive en las ceremonias políticas más importantes. No obstante, a pesar de la dureza con la que se suele dirigir no solo a los extraños, sino también a sus allegados más cercanos, lo cierto es que peca de decir muy a menudo lo contrario de lo que pretende. Todas estas razones por las cuales muchos coinciden en que posee una personalidad realmente complicada.

Es sumamente competitiva, y no titubea a la hora de retar a cualquiera ya sea a un combate, a un duelo culinario, a una partida de un juego de estrategia o hasta a un concurso de caza. De resultar perdedora en cualquier enfrentamiento, es bastante común que se niegue a aceptar la derrota dando una serie de excusas infantiles para justificar su fracaso.

Sin embargo, la conducta errática y orgullosa de la que hace gala día a día no es más que una dura fachada que utiliza para protegerse a sí misma de los demás. Pues Selena en realidad no es más que una chica frágil y sensible con un severo complejo de inferioridad hacia su difunta madre, a quien consideraba perfecta en todos los sentidos. Acostumbrada desde muy pequeña a que sus logros fuesen opacados por los de su progenitora, la razón por la que busca desesperadamente medir sus fuerzas y talentos con la gente que le rodea es la de demostrarse a sí misma su propia valía. Por ese motivo, no es de extrañar que su sueño sea igualar el nivel de perfección de su madre, o incluso llegar a superarlo.

Todo aquel que disponga de la suficiente paciencia para intentar conocerla mejor, descubre a una muchacha que si bien a veces hiere con sus palabras, también es bondadosa y se preocupa como nadie por el bienestar de sus amigos. Aunque se niegue a reconocerlo en público, los considera el tesoro más preciado que tiene; y de darse el caso, estaría dispuesta a sacrificar su vida por ellos.

Como vasalla de la princesa Camilla de Nohr, Selena profesa un profundo respeto y admiración a su señora, a la que ve como una figura materna. Garantizar su seguridad forma parte de sus prioridades, motivo por el cual procura tomarse las responsabilidades como guardia real muy en serio. Esta gran ética de trabajo le ha granjeado durante años una buena reputación en el ejército nohrio, ganándose incluso el reconocimiento del propio rey Garon. Pese a que sus logros son numerosos, sigue manteniendo la inusual costumbre de retar a las otras subordinadas de la princesa a duelos amistosos para ganarse el favoritismo de Camilla.

Le encanta ir de compras y es muy manirrota a la hora de gastar. Resulta habitual que siempre que visita un mercado, acabe adquiriendo un sinfín de vestidos nuevos, armas y artilugios, derrochando en el proceso más de la mitad de su salario en bienes que en realidad no necesita y que ni siquiera caben en sus aposentos.

Historia del personaje
Su madre era una intrépida y admirada caballero pegaso de Ylisse, famosa en todo el continente de Akaneia por sus innumerables logros militares y su singular belleza. Su padre, un completo desconocido al que nunca llegó a verle el rostro.

La llamaron Severa, y nació en una pacífica aldea ylissense próxima a la frontera con Regna Ferox. A diferencia de la infancia de otros niños del poblado, la suya no fue ni fácil ni cómoda, pues a menudo su progenitora se tenía que ausentar durante semanas para servir en el ejército con tal de conseguir algo de dinero con el que mantener a su preciada hija. Crecer sin ninguna figura paterna a la que emular, y en un entorno familiar prácticamente inexistente, marcó para siempre su personalidad insegura y malhumorada. De no ser por la compañía que le proporcionaban los otros niños del poblado, sus primeros años de vida habrían transcurrido en la más completa soledad.

Siempre que disponía de algo de tiempo libre y se encontraba en casa, su madre procuraba enseñarle todo acerca del cuidado de los caballos alados. También la adiestraba en el uso de la lanza y en el combate a lomos de un pegaso. No obstante, la joven Severa aborrecía esas lecciones. Tan cansada como estaba de que los adultos alabasen las virtudes de su progenitora sobre las suyas propias, procuraba escabullirse siempre que podía de los entrenamientos para practicar con la espada en el bosque. En vez de caballero pegaso, quería convertirse en una excelente espadachina para que la gente dejase de compararla con su madre perfecta, y debido a la frialdad con la que Severa trataba a ésta, lo raro era que hubiese un día en el que ambas no discutiesen acaloradamente.

Una noche, después de una fuertísima pelea entre madre e hija, la muchacha de cabello escarlata se escapó de casa, jurándose a sí misma no volver hasta convertirse en una mujer digna de su progenitora. Después de cambiarse el nombre a Selena para que nadie pudiese encontrarla, se dispuso a empezar una nueva vida como mercenaria a los quince años.

En ningún momento de su huida llegó a sospechar que a la mañana siguiente después de marcharse, un grupo de infames bandidos llegaba a su poblado con la intención de saquearlo. Algunos aldeanos, entre los que estaba su madre, tomaron las armas e intentaron defenderse en vano, pues todos aquellos que intentaron resistirse perecieron aquel mismo día. La noticia de la tragedia corrió de boca en boca en las posadas y tabernas de Ylisse, por lo que Selena, tras enterarse, corrió desesperada de vuelta a su casa, encontrando nada más que escombros y cadáveres desfigurados. Entre ellos, el de su progenitora.

Con lágrimas en los ojos y un profundo sentimiento de desazón y de culpa, la muchacha dio sepultura al cuerpo de su madre, quedándose con su anillo de compromiso como recuerdo de la persona a la que debía llegar a superar algún día.

Selena dedicó los años venideros a ofrecer protección a viajeros que necesitaban recorrer largos y peligrosos senderos de Ylisse. No obstante, al no ser nada más que una chiquilla novata en el oficio, se veía obligada a cobrar sus servicios a un precio paupérrimo. Por las noches peleaba en informales competiciones de lucha de tabernas para ganarse algo de dinero extra, o bien practicaba en el bosque para mejorar su habilidad con la espada.

Con el tiempo, la joven mercenaria ganó experiencia en su oficio, llegando a ser contratada para custodiar caravanas de mercaderes que iban y venían de un reino a otro para vender sus productos. Fue así como en el año 977, tras la aparición de las huestes de emergidos que hacían aún más peligrosos los caminos, llegó hasta Nohr. Selena se sintió enseguida fascinada al presenciar la fortaleza y disciplina de los soldados nohrios, pero cometió la equivocación de provocar a un grupo de aprendices de la academia militar.

Ofendidos por los comentarios mordaces de la joven, los aspirantes a caballero intentaron atacarla en grupo como reprimenda. Sin embargo, terminaron siendo fácilmente derrotados por ésta, a quien sus años de experiencia como mercenaria la habían convertido en una hábil espadachina.

Este incidente llegó a oídos de los superiores de la academia. Interesados al ver potencial en la muchacha, le ofrecieron una plaza como aprendiz. Selena aceptó.

Pasados tan solo unos pocos meses, y para sorpresa de muchos, la muchacha pelirroja ya estaba preparada para graduarse a sus diecinueve años. Aunque carecía de talento natural, su perseverancia y trabajo duro la convertían en una excelente soldado a ojos de sus maestros. Fue un golpe de fortuna que poco antes de que la mandasen a incorporarse en el ejército, el mismísimo rey Garon, que buscaba un nuevo vasallo para su hija Camilla, mandase organizar un torneo entre todos los aprendices de la academia. Selena captó enseguida el interés del monarca y de la princesa tras derrotar a todos y cada uno de sus compañeros, llegando así a convertirse en una miembro más de la guardia personal del castillo.

En la actualidad, se dedica en cuerpo y alma a cumplir con sus responsabilidades como vasalla de la princesa Camilla del reino de Nohr.

Extras
o Su madre solía entrenarla para que un día se convirtiese en una caballero pegaso. Por ese motivo, Selena posee nociones rudimentarias acerca del cuidado y de la lucha a lomos de caballos alados.

o En uno de sus muchos desesperados intentos por diferenciarse todavía más de su madre, decidió escoger la espada y no la lanza como arma predilecta. Se considera autodidacta, pese a haber recibido adiestramiento formal como espadachina en la academia.

o Aunque trata de ocultarlo por todos los medios frente a los demás, sufre frecuentes pesadillas. Principalmente porque le atormenta no haber podido disculparse con su madre antes de perderla.

o Su estilo de combate, bruto y poco refinado, destaca por el uso de rápidas fintas y lances arriesgados con los que resquebrajar las defensas de su rival. En el campo de batalla se muestra muy violenta con el enemigo, y compensa su falta de resistencia física asegurándose de que todos sus golpes sirvan para algo. Con el paso de los años, Selena ha ido personalizando aún más su esgrima incluyendo en ella efectivas técnicas del ejército de Nohr.

o Como se siente responsable del fallecimiento de su madre, evita hablar de su pasado. Motivo por el cual circulan multitud de rumores acerca de sus misteriosos orígenes.

o Gracias a su formación en la academia militar nohria, sabe tanto de guerra y estrategia como un soldado normal y corriente de Nohr. Se toma su puesto como vasalla de la princesa Camilla muy en serio, y critica a todos los guardias que no muestren el mismo compromiso que ella a la hora de proteger a la familia real.

o Su uniforme incluye un pequeño puñal en el cinturón que, si bien por su tamaño no utiliza cuando combate, le gusta tenerlo siempre cerca por si surge alguna emergencia.

o Su pasatiempo preferido es ir de compras y gastarse casi todo su dinero en cosas que no necesita. A menudo ordena a sus amigos que la acompañen para que la ayuden a cargar las bolsas.

o Siempre lleva consigo el anillo de compromiso de su madre, pues es el único recuerdo que le queda de ella.

o Es nostálgica por naturaleza, y no es raro encontrarla pensativa y con la mente en otra parte. A veces siente gran añoranza por su tierra natal, y sueña con poder volver a aquellos días tranquilos de su pasado.

o Cuando participa en misiones de incógnito, adopta el pseudónimo de Luna.

o Le gustan las noches de tormenta.

o Su cumpleaños es el 21 de enero.

o Su color favorito es el rojo.

Prueba de rol
El húmedo aroma nocturno que traía consigo la brisa procedente de las montañas avecinaba la llegada de una tormenta. Las ramas sin hojas de los árboles se mecían con cada vez más vehemencia, mientras que el cielo encapotado amenazaba con dejar caer fuertes lluvias de un momento a otro. Todas eran señales que advertían a los recios y orgullosos habitantes de la capital de Nohr de que lo más sensato era permanecer esa misma noche resguardados en sus hogares. Y así, obedientes a la voluntad de la mismísima naturaleza de aquellas inclementes tierras bendecidas por el dragón oscuro, las calles de la ciudad yacían totalmente desiertas y carentes vida. No se escuchaba nada más allá del sonido de las pesadas botas de los guardias que, sin mostrar ni un mínimo atisbo de inquietud por el estrépito de los truenos aproximándose, patrullaban por las sinuosas arterias de la capital cumpliendo con su ronda rutinaria.

La academia militar nohria habría estado también vacía esa noche de no ser por las tres figuras que congregadas en el campo de entrenamiento, se enzarzaban en un intenso combate con espadas de práctica. Selena, una soldado de renombre y vasalla también de la princesa Camilla, blandía su arma contra dos aprendices novatos que a duras penas lograban defenderse de sus ataques.

¡¡Patético!! —criticó con desprecio la muchacha pelirroja a la vez que, con una rápida maniobra, desarmaba a sus oponentes al mismo tiempo.

¡Auch! —aulló Klaus, a quien el repentino ataque le había cogido por sorpresa.

¡A-ay! —se quejó también Greta.

Bah, todavía estáis demasiado verdes. No sé ni por qué habéis venido a molestarme en mis vacaciones para esto —dijo la mercenaria mientras hundía su espada de práctica en la tierra y se retiraba al pozo para beber algo de agua.

A pesar de que no era su trabajo instruir a los reclutas de la academia militar, llevaba ya varias horas seguidas entrenando a aquellos dos novatos que aspiraban a incorporarse algún día al temido ejército de Nohr. Klaus era un aprendiz muy arrojado y temerario; pura fuerza bruta sin refinar, pero con el sueño de convertirse en el mejor espadachín del reino. Greta, por otra parte, era una chica tímida y sensible que tan solo deseaba enrolarse como soldado para conseguir dinero con el que mantener a su madre enferma. Por desgracia, el rendimiento de ambos en el campo de batalla dejaba mucho que desear, así como sus habilidades con la espada. En vistas de que Klaus y Greta se estaban quedando muy detrás de sus compañeros, los instructores les habían dado una última advertencia: o demostraban en los próximos días una considerable mejoría, o serían expulsados de la academia. Por ese motivo, la pareja de aprendices había decidido recurrir a Selena en el último momento para suplicarle ayuda y adiestramiento extracurricular. Incapaz de rechazar la oportunidad de demostrar que era mejor profesora que sus antiguos instructores, la mercenaria aceptó de mala gana el encargo pese a que la princesa le había concedido unos días libres de descanso.

Oye, oye, oye. No es que nosotros estemos verdes, ¡es que tú eres demasiado fuerte! —protestó Klaus, secándose con la mano el sudor de la frente.

¡Si tienes energías para quejarte, imagino que también para seguir practicando! —respondió la joven de cabello escarlata después de tomar un trago de agua. Un trueno retumbó en la lejanía, dando más énfasis a su réplica.

¿N-no creéis que es muy t-tarde ya? —intervino Greta sin atreverse a apartar la vista del suelo—. T-todos nuestros co-compañeros ya están durmiendo en los b-barracones…

¡Eso, eso! ¿Podemos irnos ya a dormir? ¡Estoy molido y mañana tenemos que madrugar!

¡¿Qué?! ¡¡Increíble!! ¡Venís a interrumpir mis días libres para que os enseñe y ahora os queréis escaquear! ¡¡Increíble!! —dijo Selena mientras se cruzaba de brazos. Sabía que había sido muy dura con ellos, hecho que quedaba evidenciado por los numerosos moratones que cubrían la piel expuesta de los aprendices. Aparte de que tampoco podía ignorar la tormenta eléctrica que se aproximaba a la ciudad. Seguir entrenando en esas condiciones sería contraproducente. Así que con una mueca de fastidio, la muchacha hizo un gesto para indicarles que se marcharan—. ¡Arg! ¡Está bien! Podéis retiraros por hoy.

-¡Gracias, señorita Selena! —clamaron al unísono sendos aprendices.

¿P-pero qué? ¡¡N-no me lo agradezcáis!! —respondió la mercenaria mientras apartaba su mirada y se sonrojaba un poco—. N-no es que os haya ayudado porque me p-preocupe por vosotros o algo parecido…

A pesar del cansancio que sentían, Klaus y Greta sonrieron y corrieron a dejar sus espadas de práctica en la armería. Selena los observó hasta que desaparecieron en dirección a los barracones, y suspiró con algo de nostalgia. En parte echaba de menos de sus días en la academia, cuando apenas tenía responsabilidades y disponía de mucho más tiempo libre. El trabajo en el castillo Krakenburg a veces resultaba tedioso y pesado, a pesar de que adorase servir a la princesa Camilla como vasalla. Sin embargo, bien sabía que de nada servía anclarse en viejos recuerdos. Negando varias veces con la cabeza en un intento de apartar esos pensamientos, Selena extrajo de un bolsillo de su chaleco un trozo de pergamino cuidadosamente doblado. Estaba firmado con el sello de la familia real, y su contenido escrito con la típica y perfecta caligrafía de nobles o aristócratas. Un guardia le había entregado el mensaje esa misma mañana de parte de sus superiores, y a pesar de que la mercenaria ya sabía lo que decía la carta, decidió dedicar unos segundos de su tiempo para releerla.

Bueno, supongo que ahora tendré que buscar a Beruka para decirle que nuestras vacaciones han terminado —murmuró mientras guardaba el pergamino de regreso a su bolsillo—. ¡Es hora de volver al trabajo!
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Mercenary

Cargo :
Guardia Real (Ejército de Nohr)

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [2]
Vulnerary [3]
.
.
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Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
497


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Re: Selena, soldado de Nohr [ID]

Mensaje por Eliwood el Jue Oct 19, 2017 1:42 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenida!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
4871


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