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[Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

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[Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

Mensaje por Zeke el Mar Oct 17, 2017 4:21 pm

Desde su llegada a Mitgard, tiempo atrás, el bosque había sido uno de los lugares donde más cómodo y libre tenía la oportunidad de sentirse. En la mayoría de las ocasiones ocupado por los rumores de los pocos animales que convivían pacíficamente, silbidos y gruñidos a partes iguales, deseando contar con la oportunidad de ver amanecer un día más. Una compañía agradable que apenas perturbaba su amada soledad, la independencia que nunca pudo llegar a conseguir en Gallia; tampoco el reconocimiento como el laguz más fuerte del lugar, y allí lo era. Solamente visitas esporádicas rompían con el reino del aislamiento al que voluntariamente se hallaba sometido.

Sin embargo, las pocas noticias que no sin cierta curiosidad lograba escuchar sobre su tierra, no eran esperanzadoras. No era capaz de descifrar los sentimientos que una Gallia destruida y controlada por emergidos provocaban en su interior. Lo que sí tenía claro era que no permitiría que pasara en Mitgard. Ahora ese gélido y níveo ducado era su hogar, lo protegería con garras y dientes de cualquier enemigo.

Sabido era en el pueblo que el corazón del bosque estaba infestado de aquellos seres de ojos demoníacos, capaces de hacer temblar hasta al mejor de los guerreros. Sonrió para sí mismo, si incluso los más veteranos y experimentados mercenarios sentían pavor al escuchar el nombre de tales criaturas, su misión era sencilla. Los superaría. A todos. Observaría los ojos ajenos posándose sobre su persona, victoriosa tras una ardua pelea contra lo que parecía ser el nuevo terror, de escala mundial. No lo admitiría nunca, pero derrotando a esos engendros esperaba, muy en el fondo, aportar su propio grano de arena a la batalla que también libraban sus hermanos allá en su hogar. Si el enemigo era mismo, si actuaban como un todo, como un ente, cualquier baja supondría un paso más hacia la victoria. Y él sería quien más victorias consiguiera en aquel lugar.

Sucios desgraciados… si tenéis carne, podéis ser cortados; si podéis ser cortados, seréis vencidos –una sonrisa particularmente sádica recorrió el rosto del rubio, quien a paso veloz se adentró más allá de los límites conocidos, llegando a una espesura de verde y blanco que alcanzaba más allá de lo que sus ojos eran capaces de ver. El aullar del viento era el único signo de vida en aquel lugar, donde incluso la negrura de los árboles tintaban a estos de un aspecto tenebroso.

Se puso de cuclillas, con los ojos cerrados, a la espera de captar algún olor desconocido, algún sonido que se distanciara de lo común, pero estos nunca llegaron. Chasqueó la lengua, pues la paciencia no era una de sus virtudes, si allí no estaban entonces tendría que adentrarse aún más, como si tenía que recorrer todo el bosque en su encuentro. Había prometido ayuda al Jarl, y eso haría.
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Re: [Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

Mensaje por Tyan el Sáb Oct 28, 2017 5:20 pm

Tyan había decidido apartarse del ritmo de vida que había llevado en el pasado y abrir un negocio como era la posada que tenía con su hermano y algunos amigos, había sido el punto de partida de esa transición. El lobo no es que tuviera algún tipo de aversión a las peleas porque, en realidad, le gustaba bastante ver como peleaban los demás con gran fuerza o con una técnica definida pero cuando se trataba de sí mismo; ni se veía como un gran guerrero y solo se mezclaba en peleas cuando tenía intereses de por medio en ellas. Y no iba a negarlo, si quitaba aquel clima tan frío de Mitgard al que nunca podría acostumbrarse: le gustaba su nueva vida. Había estado muchas décadas peleando por sobrevivir en el desierto después de su expulsión en la manada y había llegado un momento que, se había cansado de pelear y sentir que iba a contracorriente. Le gustaba trabajar en la posada, aprender a cocinar para mejorar la calidad y hablar con los clientes habituales. Pero lo cierto era que él era un nómada y a veces se sentía inquieto dentro de las cuatro paredes que conformaban la posada. Era su hogar pero no podía reprimir su instinto primario.

Por eso no eran pocas las veces que el chico se agobiaba y simplemente dejaba una nota en la posada anunciando que iba a desaparecer. Algunas veces sus viajes eran más largos que otros pero siempre intentaba no salir del país porque no quería ser una carga para nadie y por eso, en aquel momento se encontraba por los bosques de las afueras cubierto con un gordo abrigo que a decir verdad, odiaba usar porque no estaba acostumbrado a llevar tantas prendas de ropa pero no tenía nada de tolerancia al frío por haber vivido casi toda su vida en un país con temperaturas de calor extremo.

La mayoría de veces que le entraban los sudores fríos y salía de la ciudad porque su cuerpo le pedía que no siguiera con una vida sedentaria, tampoco es que Tyan tuviera muchas ideas sobre qué hacer cuando eso sucedía. Simplemente hacía caso a sus instintos y andaba sin rumbo alguno hasta que no se sentía angustiado, por eso andaba por el bosque de una forma tranquila y al mismo tiempo, intentando no hacer demasiado ruido: no había que ser demasiado avispado para saber que los emergidos rondaban por aquellas zonas y que ir solo no era del todo seguro... pero estaría bien. O eso quería pensar. Después de todo, si se encontraba con un grupo de emergidos no tenía porque enfrentarlos, también podía huir si se veía en una mala situación. Y mantenía su cabeza despejada mientras avanzaba porque preocuparse de situaciones en las que todavía no se había visto atrapado no era más que una perdida de tiempo; ya improvisaría en el momento que fuera necesario.

No se había cruzado con nadie a lo largo de su “paseo” pero tampoco era un hecho que le llamase mucho la atención, ¿Quién diantres saldría a andar con un clima así si no era imprescindible? Pero entonces fue cuando vislumbró la silueta de un solo hombre, no se acercó mucho más pero sí que afiló la mirada con curiosidad, para observar qué hacía o qué aspecto tenía. No parecía un emergido pero a decir verdad, el primer pensamiento que se le vino a la mente es que no actuaba mucho como un humano... más bien con cierto instinto animal, pero eso era su imaginación. Tyan carecía de la sensibilidad suficiente para distinguir el aura de los demás, siempre había vivido entre sus semejantes así que no había tenido esa necesidad. Dejó de mirarle de forma tan evidente y se escondió un poco entre los árboles, pero sin perder de vista totalmente al desconocido.
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Re: [Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

Mensaje por Zeke el Jue Nov 02, 2017 10:58 am

Gruñó para sí mismo mientras miraba hacia los lados. Nada. Absolutamente nada. Probablemente no habría nadie ni nada a varios cientos de metros a la redonda. Tenía que seguir caminando definitivamente y no es que le hiciera especial ilusión, pues en aquel lugar la nieve virgen, sin una sola pisada sobre la nieve acumulada a lo largo de los días, hacía más difícil que avanzara sin ser visto. Ahora mismo estaba dejando un claro sendero de huellas que cualquiera podría seguir para descubrir su paradero y, además, tenía que hacer más esfuerzo para tratar de atravesar aquella capa que en ocasiones se le resistía –no por mucho tiempo–. Siguió avanzando porque no tenía más remedio, aunque se vio obligado a fruncir el ceño durante unos segundos. Sus orejas se sacudieron casi de forma automática, sin saber muy bien por qué.

Su instinto le decía que algo no iba bien, a pesar de que se encontraba solo en aquel lugar, supuestamente. ¿Seguro que se encontraba solo? Se concentró en captar los posibles olores que hubiese en el ambiente, aprovechándose de las ráfagas de viento que en ocasiones iban y venían, trayendo y llevándose consigo cientos de olores diferentes. Algo en el ambiente le hacía rememorar una sensación pasada, sin saber exactamente cuál era todavía. Gruñó en alto esta vez, enseñando los dientes a los ojos invisibles que se posaban sobre él. Tenía ganas de gritar, pero su instinto de supervivencia le gritaba a voces que no lo hiciera. Estaba en territorio cercano al de los emergidos y seguramente tendría consecuencias nefastas. Aunque en realidad, ¿Acaso eso le importaba? ¿No quería encontrar a esos bastardos? A lo mejor el método más rápido era captar su atención, así que sonrió para sí mismo.

¡Oye tú, jodido espía, sé que estás aquí, así que da la cara de una vez como un hombre! –le gritó al aire, a pleno pulmón. Aquella no era la idea más sofisticada que había tenido, pero sí la más rápida y posiblemente la más eficaz. Con suerte, tanto los emergidos como quien fuera el ser que estaba siguiendo su camino aparecerían, así que no era una mala jugada –¡Sé que estás ahí, así que si no apareces antes de que cuente tres, será mejor que salgas corriendo antes de que te encuentre! –amenazó una vez más a aquel sujeto invisible mientras se hacía crujir los dedos de las manos, moviéndolos después. Lo mismo hizo con el cuello. Después de varios “clac”, se encontraba más que preparado para un enfrentamiento.

Comenzó a reírse primero en voz baja, después más sonoramente. Dio un par de vueltas sobre sí mismo, ahuecando la nieve, preparando el terreno para saltar en caso de encontrarse frente a una amenaza –¡¡Malditos cobardes todos, nadie aquí tiene huevos!! –Su madre le habría replicado por aquel vocabulario muy seguramente. Una pequeña punzada de dolor se hizo eco en lo más profundo de su pecho, apenas imperceptible, pero lo suficiente como para empeorar su humor, ¿por qué precisamente se había tenido que acordar de ella en ese momento? Y no solo de ella, de la mujer que le dio la vida, sino de su tierra. Esa jodida tierra del mal.

Pobres de los ingenuos emergidos y de aquel espía, iba a descargar sobre ellos el malestar que se estaba expandiendo poco a poco por todo su ser.
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Re: [Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

Mensaje por Tyan el Dom Ene 07, 2018 6:45 am

Intentaba seguirle el paso a aquel individuo que se atrevía a cruzar el bosque él solo, Tyan encontraba algo particular en alguien que decidía ir solo a un lugar potencialmente peligroso pero el mismo no se percataba que él había hecho lo mismo, aun sí en su mente solo había la idea de la retirada a tiempo si se encontraba en problemas por el camino. A veces perdía la atención del individuo que estaba pasos adelante porque, le molestaba aquel gordo abrigo que le cubría la piel y tendría que pasar mucho pero, que mucho tiempo para que el lobo se acostumbrase a llevar tal tipo de prendas de ropa. Aún así estaba decidido a seguir al rubio porque su cabeza estaba llena de dudas; ¿Qué tipo de persona sería alguien que decide ir solo en el bosque, con el riesgo de que aparezcan emergidos? ¿Sería aliado de Mitgard o de lo contrario, sería un enemigo? ¿Qué tipo de ser sería? ¿Humano? ¿Laguz? Y en caso de ser laguz... ¿De que tipo podría ser? Quizás con la debida observación, cualquiera sería capaz de encontrar respuestas a esas preguntas sin la necesidad de preguntar pero, Tyan no era de ese tipo de personas.

Un escalofrío recorrió su cuerpo cuando el otro hombre se puso a gritar. ¡Si no había hecho tanto ruido como para ser detectado! O al menos, eso creía él. Su cuerpo de repente, se quedó estático y no era capaz de pensar cuál era la mejor acción que tomar en un momento así. Aunque realmente si tenía que ser honesto, admitía que molestar aquel tipo sin aparecer no era una idea que le agradase mucho porque el tono de voz agresivo con el que había hablado demostraba que de forma clara era un tipo completamente distinto a él: Tyan no quería entablar una pelea por un malentendido.

No es que le hubiera dado mucho a tiempo a pensar si realmente era una buena idea pero, de todas maneras, Tyan dejó de esconderse entre árboles y arbustos y se acercó dejando algo de espacio, por si algo malo sucedía, al hombre rubio. - ¡No soy un espía! Así que tío, calmate, además para ser espía... ¿No tienes que conocer a gente importante o trabajar para ellos? Yo soy un simple tabernero. - Quizás dar tanto rodeo y ponerse a hablar de estupideces en lugar de ir al grano no era lo mejor que podía hacer pero, no es que estuviera pensando antes de hablar; tampoco es que normalmente lo hiciera, para empezar. - Oye... ¿No pretenderás pelear contra los emergidos tu solo, no? -  Tyan en esa situación parecía más bien un pingüino porque iba cubierto con su abrigo al mismo tiempo que, su cabeza estaba resguardada bajo la capucha del mismo; lo que no dejaba ver claramente sus rasgos lupinos, salvo sus colmillos cuando hablaba. - Pues eso, perdón por cabrearte pero tenemos que irnos. Si nos emboscan estaremos en la peor situación. - Y él no estaba dispuesto en entrometerse en una pelea que sabía que iba a perder.
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Re: [Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

Mensaje por Zeke el Mar Feb 20, 2018 8:46 pm

Tenía todo a su favor en ese momento: terreno preparado, nervios a flor de piel y unas ganas inmensas de saltarle encima a alguien. No era consciente de que su situación en medio de aquella llanura cubierta por un níveo manto lo ponía en desventaja frente a cualquier enemigo que pudiera emboscarle, por encontrarse escondido, pero ese pequeño detalle solamente hacía las cosas mucho más interesantes desde su punto de vista. Aguardó unos segundos una vez hubo terminado de reírse al viento, cuyo eco se llevó hasta donde ya no fue capaz de escuchar.

Un sonido, varios movimientos.

Sus ojos se movieron hasta llegar a un punto en concreto, detrás de unos arbustos y unos cuantos árboles. Poco a poco, una figura esbelta pero embutida en un abrigo como si de una morcilla se tratase apareció de entre ellos. Levantó una ceja bastante contrariado, ¿era aquello lo que el destino le deparaba? Bufó. Ni siquiera era un enemigo que estuviera a su altura, por lo que en seguida perdió el interés por el extraño de cabezos ígneos –De verdad que eres irritante, ¿¡qué demonios hace un espía en medio del bosque!? –Solamente conseguía que perdiera su tiempo. Y la paciencia, su muy escasa paciencia –Puso los ojos en blanco antes de volver a fijar la vista en el horizonte, hacia donde tenía planeado seguir caminando –Pelear contra esos desgraciados es siempre reconfortante, pero dudo que alguien como tú sepa de lo que estoy hablando.

¿Porque un tabernero qué iba a saber de pelear? Como mucho sabría lidiar con borrachos al terminar la jornada laboral, pero ni el más ebrio de sus clientes, arma en mano, se podría comparar con la rudeza y las habilidades de un emergido.

Se rascó de mala gana el pelo, sacudiendo la cabeza para denegar su invitación –De eso nada caperucita, no tengo ninguna intención de irme –Le respondió sin ningún tipo de pudor mientras le observaba el curioso color de su cabello. De haber estado en Gallia, le denotaría como león, como miembro más alto de la cúspide, todopoderosos los felinos más grandes. Arrugó el ceño. Pero por fortuna para ese joven inocente no se encontraban en su reino de origen por lo que no podía tratarse de eso. Aunque no podía negar que el olor era bastante peculiar, y le recordaba algo de nuevo –Si quieres irte a casa puedes largarte corriendo, pero yo me voy a quedar y encontrarlos. Acabaré con cada uno de ellos hasta que nos dejen en paz –Esbozó una sonrisa de medio lado, a conjunto con una mirada desafiante. Lo que hiciera ese otro, no era asunto suyo.

Dio unos cuantos pasos más al frente, alejándose de ese individuo que permanecía ahí plantado cual antorcha en una caverna. Para empezar no comprendía como alguien sin saber luchar había decidido adentrarse tanto en el bosque, era todo un problema, y regresar sería otro.
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Re: [Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

Mensaje por Tyan el Sáb Mar 31, 2018 10:31 am

Tyan no pudo evitar instintivamente hinchar sus mejillas en signo de desaprobación cuando el otro chico continuaba con su idea de que él era un espía. ¡Además no estaba siendo irritante! Quizás seguir a un desconocido no era la mejor situación del mundo... Pero él no tenía malas intenciones, eso podía incluso jurarlo. - Pelear y matar son cuestiones de instinto, así que tengo que llevarte la contraria y decir que sí lo entiendo en parte. - Él no había sido un guerrero a la altura de la manada en la que había nacido, eso había quedado más que constatado cuando un grave error le llevó a una vida expulsado de la vida en convivencia con los de su raza. Pero aunque hubiese querido dejar todo atrás al empezar con su vida en Mitgard, algo tan natural como el instinto era algo que ni siquiera él podía reprimir. No podía pasarse toda su vida en la ciudad o trabajando en la posada por mucho que así lo quisiera pues, su cuerpo le pedía en ocasiones que volviese al bosque a corretear.

Ante la negativa del rubio a retirarse por la preocupación de Tyan porque los enemigos les superasen en número, suspiró pesadamente. Quizás el chico era tan fuerte como sus palabras daban a entender pero, Tyan no podía simplemente regresar y dejarlo allí solo. - En ese cuento yo no sería la caperucita. - Musitó, mientras se quitaba la capucha que cubría parte de su cabeza. - Yo sería el lobo. - Añadió ese comentario en referencia a su raza pero lo cierto era que, por su pelo alborotado y la ropa que llevaba, era difícil llegar a la conclusión de que él era un lobo literalmente, porque apenas sus orejas y su cola le delataban en esas circunstancias.

- Nah. Viendo que no podré cambiar tu opinión, no puedo irme a casa mientras te dejo pegándote solo contra emergidos. - Tenía la impresión de que aunque su personalidad le hiciera reaccionar de ese modo, en la realidad era una actuación unilateral y no creía mucho que el otro le fuera a ayudar si se encontraba en problemas; después de todo, la primera impresión que Tyan le había dado era la de ser un espía, tampoco le podía culpar si llegaba a pensar de ese modo. Viendo como el chico se alejaba, Tyan bajó sus manos al suelo y empezó a adoptar su apariencia lupina tras unos segundos en los que su cuerpo empezó a brillar hasta terminar la transformación. Antes de seguir al otro, no pudo reprimir sus ansias y aulló.
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Re: [Campaña de liberación] Perro y gato no caben en un saco [Priv. Tyan y Zeke]

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