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[Campaña de liberación] ¡A la defensa de Villaganado! [Privado Cynthia]

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[Campaña de liberación] ¡A la defensa de Villaganado! [Privado Cynthia]

Mensaje por Virion el Vie Sep 22, 2017 12:10 pm

No hacía mucho tiempo que había llegado a la Plaza Central de Villaganado. Oh, sí, la aldea en cuestión se llama Villaganado. Virion ya no se sorprendía, después de conocer nombres como Aldea Guapa y Nieve Bonita, que un pueblo de ganaderos se llamase “Villaganado” le parecía de lo más normal.

Había mencionado que se encontraba en la Plaza Central, aunque si Virion pudiera la hubiese renombrado como Plaza Única ¿por qué? ¡Porque era la única plaza del pueblo! La aldea en cuestión no era más que un puñado de granjas separadas bastantes las unas de las otras, ya que hacía falta territorio para pastos con que alimentar a las ovejas y a las vacas. Realmente, la Plaza Central tenía sólo tres edificios: el ayuntamiento, un templo de Naga bastante rudimentario y una Casa de Correos para enviarse correspondencia. El arquero se imaginó que de vez en cuando se utilizaría la plaza como lugar de  mercado donde se harían trueques entre las distintas granjas. Pero aquel no era uno de esos días. Cuando Virion llegó, gracias a una caravana que había contratado y que había desaparecido una vez puso pies en la aldea, sólo un hombre anciano estaba sentado enfrente de la puerta del ayuntamiento. El arquero no dudó en acercarse y hacer una reverencia barroca de las suyas como presentación.

-¡Greetings, mi buen señor! Hoy hace un hermoso día ¿no cree?-dijo a modo de saludo tras la reverencia pertinente.-¿Es usted el alcalde de tan bucólico lugar?

El anciano levantó levemente la mirada en dirección al arquero. Tendría unos setenta años, poco pelo ya canoso, algo de chepa y estaba bastante delgado. Fumaba pipa y tenía un bastón a su lado. Soltó una calada más antes de quitarse la pipa y responder a Virion con mirada inquisitiva.

-No sé qué es “bucólico”, pero sí, soy el alcalde de este villorrio. Y de buenos no tienen nada. Estos malditos días soleados nos están arruinando.-exclamó con un leve tono iracundo el anciano, para luego volver a tomar otra calada de su pipa.
-Lamento oír eso. Desconocía que tuvierais problemas de sequía.-dijo el arquero bajando levemente la cabeza en señal de arrepentimiento. Por lo visto, había pisado un cepo sin saberlo.
-¡Lleva semanas sin llover! Tierras sin lluvia dan malos pastos. Y malos pastos dan ganado escuálido y mal alimentado. No hay que llevar toda la vida en esto para comprender algo tan simple.-contestó el anciano alcalde entre calada y calada.-Pero este es el menor de los problemas. Los tributos que nos exigen desde Ylisstol no paran de crecer, de seguir así no tardaremos mucho en morirnos de hambre. Y para colmo, los Emergidos se aproximan cada vez más a nuestras tierras. Por ahora no hemos tenido más que un par de escaramuzas con un par de exploradores suyos, pero temo que sólo haya sido una avanzadilla y que vengan más a por nosotros. Sabemos de sobra lo que hacen esas criaturas infernales con las tierras que toman y estamos asustados. Hemos enviado peticiones de ayuda a la capital, pero no hemos recibido respuesta aún. Temo que para cuando lleguen, sea demasiado tarde.

Virion comprendía los problemas que planteaba el anciano alcalde. Por un lado, la amenaza de los Emergidos había obligado al Sacro Reino a subir los impuestos a todo su territorio para poder hacer frente a los gastos de guerra necesarios para detener a esos monstruos. Un ejército cuesta de mantener y también necesita carne para alimentar. Por otro lado, sabía que la batalla principal contra los Emergidos se jugaba en las fronteras, que era donde estaba situado el grueso del ejército defendiendo a Ylisse. Por eso era natural que todavía no hubieran respondido a la llamada de socorro de Villaganado ¿qué importancia tienen un pequeño de granjas cuando hay tanto en juego? Virion soltó un suspiro.

-Mucho me temo que no puedo hacer nada con el tema de los tributos, y menos aún convencer a las nubes para que bendigan vuestros campos con lluvias abundantes.-exclamó el arquero con la cabeza baja, para luego alzarla de nuevo con gesto triunfal.-¡Pero sabed que vuestras plegarias con la cuestión de los Emergidos no han sido desoídas! ¡El final de esos monstruos infames que inundan vuestros campos está ya cerca!
-¡¿En serio?! ¡¿Significa eso que el ejército de Ylisse ha recibido nuestra petición de auxilio y viene a salvarnos?!-la emoción del anciano era tal que hasta se le había caído la pipa de la boca.
-¡Mucho mejor todavía! ¡Ha acudido a vuestro auxilio ni más ni menos que el Arquero de Arqueros! ¡El héroe definitivo! ¡El hombre cuyos bardos no paran de cantarle alabanzas, cuyas gestas perdurarán por siempre en la historia, cuyo valor y destreza no tienen competencia alguna en todos los rincones de los seis continentes conocidos! ¡Ese soy yo, Virion, miembro de los Custodios de Ylisse, a vuestro servicio!-y volvió a repetir la reverencia con la que se presentó al principio, solo que mucho más exagerada.

El anciano se quedó mudo por unos instantes, seguramente en estado de shock. Pero al cabo de unos segundos reaccionó cogiendo el bastón e intentando darle un golpe seco en la cabeza de Virion, quien logró esquivar el ataque a duras penas.

-¡Maldito imbécil! ¡Las cosas ya están demasiado jodidas aquí para que venga un gamberro nobletón a reírse en nuestra cara! ¡Lárgate o te doy tal somanta palos que no olvidarás en tu vida!-gritó agitando el bastón mientras se levantaba despacio, con los ojos inyectados en sangre.
-¡Tranquilícese, caballero! ¡Tranquilo!-gritó el arquero levantando la mano en son de paz mientras retrocedía varios pasos temeroso de que el anciano cumpliese con la amenaza.-Le doy mi solemne palabra de que no le estoy mintiendo ¡Estoy aquí para ayudarle contra los Emergidos, lo juro!

El anciano se detuvo y miró a los ojos a Virion. Soltó entonces un par de maldiciones mas que por decencia no reproduciré pero no atacó al arquero, sino que se agachó a recoger su pipa del suelo y se la metió de nuevo en la boca, sin preocuparse de limpiarla antes.

-¿Y qué se supone que tenemos que esperar de ti?-exclamó el anciano, mientras daba una calada más a la pipa que de alguna forma no se había apagado al caer al suelo.-Mírate. Eres un flacucho, no tienes músculos, no tienes nada. Cualquiera en el pueblo te daría mil vueltas en todo ¿y pretendes que me crea que tú sólo vas a vencer a un grupo de Emergidos?
-En ningún momento he dicho que fuese a luchar solo, y que fuese el único guerrero que vendrá hoy en ayuda de vuestra aldea.-expresó el arquero en tono calmado, y los ojos del anciano se volvieron a abrir como platos. Casi se cae la pipa por segunda vez.-En breves momentos acudirá también una valerosa y heroica jinete pegaso, quien acude también para defenestrar a tan viles siervos del mal que acosan vuestros hogares.

Esta vez, el alcalde no tardó tanto en reaccionar. Pero tampoco atacó. Simplemente se colocó la palma de su mano diestra en la frente, como si no diese crédito a lo que estaba escuchando.

-¿Dos niñatos de ciudad contra un grupo de salvajes Emergidos? Disculpa que no dé saltos de alegría.-dijo el anciano sentándose otra vez y dando sus últimas caladas a la pipa ya casi extinta.-Haber dicho que venías para tener una cita en el campo y habríamos terminado mucho antes. Al menos ya tengo una explicación para el ramo de flores que tienes atado a tu espalda.
-Una cuestión no contradice la otra, mi buen señor. Mas comprendo vuestro escepticismo. Permítame demostrarle en breve que mis palabras no son banales, acabando de una vez con los Emergidos que asolan tan hermosas tierras.

El alcalde no respondió. Se limitó a rellenar la pipa para continuar fumando, ignorando al arquero. Virion no dio importancia a aquello y levantó la mirada al cielo, esperando ver aparecer en cualquier momento a su querida Cynthia. Había sido idea de la jinete pegaso el que ambos acudieran a apoyar a aquel pueblo en peligro, y Virion jamás se negaba a una cita de una dama tan hermosa. Su corazón latía de impaciencia.
Afiliación :
- YLISSE -

Clase :
Archer

Cargo :
Miembro de Los Custodios.

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Arco de bronce [2]
Arco de bronce [2]
Vulnerary [4]
Tónico de res. [1]
.
.

Support :
Pelleas

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2630


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