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[Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

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[Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Valkoinen el Dom Sep 17, 2017 7:21 pm

Ya había amanecido, Valkoinen estaba desayunando tranquilamente hasta que escuchó que el barco iba a zarpar en breves. No tardó ni un minuto en terminar de comerse la tostada que le quedaba e ir a pagar por su dasayuno. Nadamás pagar, salió corriendo hacia el puerto. Con la velocidad de la carrera, la capucha se le bajó, dejando la cabeza del joven viajero al descubierto, pero valió la pena correr para llegar a tiempo al barco, pues no quería hacer enfadar al capitán. Había conseguido un trato con el capitán del barco, él trabajaría en el barco mercantil a cambio de poder viajar en él. Su trabajo principal consistiría en limpiar la cubierta y su secundario sería hacer caso a los pedidos del oficial de cubierta. El capitán aceptó su oferta más que nada porque le había mencionado que tenía experiencia en barcos.

Tras la estupenda y fría estancia en Mitgard, Valkoinen embarcó rumbo a la isla que habitaba Feldsphar con la intención de contarle todo lo sucedido allí. Una vez  subido a bordo, tuvo que coger cubo y trapo para ir fregando la cubierta por estribor. El continuo movimiento de los brazos al fregar los tablones de madera le hacían entrar en calor, parece que le salió bien la jugada, tenía una forma de evitar el frío y de paso llegaría al destino que quería. No obstante, le costaba respirar a causa de un resfriado que pescó al estar expuesto a un frío intenso, durante mucho tiempo, la noche que estuvo en el lago Bifrost. Tampoco descansó suficiente tiempo como para estar a máximo rendimiento, pero una vez aceptado el trabajo no iba a parar, era una de sus leyes de vida.

Poco a poco consiguió terminar su primer trabajo encomendado, tenía derecho a un pequeño descanso para recuperar fuerzas y comer algo si le apetecía. No dudó ni por un momento lo que iba a hacer, se fue directo a la bodega a pegar un trago de hidromiel y de paso, comer algo de pan. Con el paso de los días continuó su aburrida rutina de limpiar la cubierta, a veces cambiaba a arreglar la bodega y atar barriles para que no se movieran y dieran golpes aquí y allá. También se hizo cargo de la cocina, pero no volvió a entrar por quejas de la tripulación. Hay que admitir que le felicitaron cuando se encargó de arriar y plegar la vela.

Todo iba bien hasta que un día, al terminar su descanso, fue a hablar con el oficial para saber cual sería su próximo trabajo. Por "suerte" el vigía que estaba en la cofa se mareó y no pudo seguir en el puesto, Valkoinen iba a tomar su lugar ya que avisó al capitán sobre su experiencia naval en la que conocía el funcionamiento de cualquier posición relacionada con barcos. Dicho y hecho, Valkoinen empezó a trepar por las cuerdas que estaban unidas al mástil, pudiendo acceder posteriormente a la cofa, el sitio donde debería vigilar los alrededores. De todas las posiciones que habían, le tocó la que menos le gustaba. Cuando ocupaba esa posición siempre pasaban cosas malas, como cuando casi los atrapa el ejercito de Durban por estar despistado mirando las aves migrar, o como cuando al zarpar no pudo ver un pedrusco por debajo del mar cerca de una costa, o como cuando avistó un barco de emergidos pensando que era uno mercantil, etc. Perdido en sus recuerdos se quedó dormido en la cofa, también en gran parte, por su agotamiento.

Pasado un tiempo, Valkoinen nota una sensación fría y líquida recorriendo su mejilla, la misma sensación se repitió otra vez, pero esta vez en su mano, progresivamente seguía notando lo mismo hasta que abrió los ojos con un sobresalto. Gracias a la lluvia que había empezado a caer se despertó, las olas habían aumentado su altura y cada vez parecía precipitar más fuerte. Volviendo en sí, se puso a mirar alrededor, retomando su trabajo, pero lo que contempló era inédito, a la lejanía se iban acercando barcos, por todos los lados, serían una docena aproximadamente, la lluvia no ayudaba a divisarlos bien, pero sin duda estaban rodeándolos.

- ¡Nos están rodeando unos barcos! ¡Están por todos lados! - Los gritos de Valkoinen llegaron a toda la tripulación e inmediatamente efectuaron unas maniobras, preparándose para el peor de los casos. A medida que se acercaban se podía ver mejor de que se trataba, piel grisácea, ojos rojos y sin expresiones aparentes, sin duda eran emergidos. - ¡Se trata de emergidos, nos rodean emergidos! ¡Repito, nos rodean emergidos! - Era necesario advertir como era debido aunque no era de su agrado el gritar. A pesar de la conmoción, pudo ver un barco que tenía una bandera diferente a la que portaban los emergidos, le resultaba muy familiar, sí, debía serlo, pues se trataba de la bandera de Durban. Tal vez ya habían llegado a las aguas del reino, pero no se dio cuenta por culpa de su siesta. No le hacía mucha gracia, pero le alegró un poco ver esa bandera, los podría considerar aliados por el momento.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Yuuko el Lun Sep 18, 2017 4:56 pm

Allí estaban una vez mas. Con sus pies sobre la madera de lo que la mayor parte del reino de Durban podía considerar su segundo hogar. Si no el primero. La mujer apenas notaba el balanceo del barco, los bruscos movimientos producidos por el clima,tan desfavorable aquel día ,o las olas que chocaban contra la madera del barco y que retumbaban en el camarote del capitán en el que estaba aposentada,tal y como hacia cada vez que abordaba alguno de los navíos de su ejercito. Sabia que estaban, era consciente de todo lo que sucedía a su alrededor, pero estaba tan acostumbrada a la mar y a todo lo que ello implicaba que apenas se percataba de ello. Era como respirar en medio de una nevada. No era lo mas común ni lo mas sencillo , pero a pesar del frió llenándote los pulmones respirar seguía siendo un acto igual de natural.

Eso ocurría con la gente que vivía en el mar. Con la reina que a había vivido en la misma gran parte de su vida, pues Durban era mas mar que tierra. Aunque no hubiese permanecido tanto tiempo en ella como lo habían echo sus hombres o su propio padre. El clima era un poderoso enemigo,implacable e inevitable. Pero se habían acostumbrado al mismo,a luchar contra el y a usarlo a su favor cuando lo permitía. Se habían acostumbrado tanto que los movimientos realizados durante las tormentas o la lluvia,como bajo la que estaban, ya eran automáticos. Era mas trabajo si,pero salia solo.

La reina de las islas de Durban no tenia ningún viaje especial que realizar aquel dia. Ni ninguna reunión o audición en palacio.Por lo que decidió trasladar su despacho, y con el su trabajo,a uno de sus navíos. Por un par de días. De esa manera aprovechaba y patrullaba las aguas junto con sus hombres, pues le gustaba ayudar a ello. No era como su padre que durante sus últimos años de vida había dedicado mas tiempo a la caza de piratas que a asuntos de palacio, pues el se lo había permitido al tenerla a ella en palacio y ella no tenia en que relegar aquello. No,no era por seguir esos pasos. Le gustaba ayudarles. Le gustaba ser vista junto a ellos, pues era importante. Un monarca que da la cara ante los problemas y lucha por el bien de su país junto a sus hombres era necesario, le daba al pueblo fuerza. La motivación de seguir al saber que no estaban solos. Y la mujer era tan consciente de ese echo como para aprovechar dicha oportunidad y patrullar por sus mares mientras aprovechaba el tiempo para adelantar sus tareas. Sin alterar el trabajo de los suyos,siendo la única diferencia el echo de que en esa ocasión no eran un par de barcos los que iban de patrulla si no media docena de ellos. Una mayor cantidad, por la seguridad de la reina.

Por el momento el viaje había sido tranquilo. Pero eso no significaba que fuese a ser siempre así. Ni que el tiempo fuese su único enemigo. Fue interrumpida ante el llamado apresurado a la puerta del camarote ,sabiendo que aquello no implicaba nada bueno comenzó a recoger las plumas y la tinta, los papeles en los que trabajaba,mientras daba paso al soldado al otro lado de la puerta. El mismo le informo de que habían visto una gran cantidad de barcos a la distancia. Todos iguales,todos con la misma bandera extranjera cuyo origen ahora no podían identificar. Todos rodeando a otra embarcación distinta a ellas,una que parecía dedicada al comercio. Llevaban demasiado tiempo luchando contra las dos amenazas que ponían su país en peligro como para saber interpretar esas señales. Si una cantidad de barcos rodeaba a otros no podía ser nada bueno,significaba un ataque. Y si las banderas de los atacantes no eran ni del ejercito de Durban,repeliendo alguna amenaza, ni banderas piratas atacando a algún pobre navío civil solo quedaba una opción. Emergidos.

Se puso en pie y dio la orden de movilizar a todos los navíos que le acompañaban, que se preparasen para la batalla. No necesitaba dar muchos detalles,pues todos conocían ya el protocolo a seguir como la palma de sus manos. La mujer se dirigió entonces a la cubierta junto con aquel que le dio la noticia.

Su rostro estaba calmado,lleno de determinación, aunque lo cierto es que sentía cierta molestia .una frustración que no dejaría que nadie notase. A diferencia de otras circunstancias donde el clima era mejor ese día estaba lloviendo. Lo que significaba que los tomos de los magos se mojarían y por lo tanto tras la batalla deberían cambiar una gran cantidad de ellos. También significaba que la magia de fuego perdería fuerza, y junto con ello las esferas ígneas. No podrían tampoco intentar derribar el barco enemigo quemando el mismo pues el fuego no tendría la fuerza necesaria como para propagarse y poder hundirlo, sin contar con que el viento era demasiado cambiante y les podría perjudicar. Volviéndose en su contra. Y al estar todo empapado,siendo el agua un buen conductor de la electricidad, los tomos de trueno tampoco eran un buen aliado. Podrían herir a mas soldados que enemigos.

De acuerdo. Todo estaba bien. Eran factores que harían la victoria mas lenta,pero no imposible. Era viable, era posible. lo harían

-Vamos a rodearlos nosotros también. Un barco nuestro por cada uno enemigo,por suerte la cantidad numérica es la misma

Mandar a mas de un navío contra el enemigo implicaba que habría demasiado barco en un mismo punto, a movilidad de los mismos se vería comprometida y se perjudicarían unos a otros.

-En cuanto estemos lo suficientemente cerca los abordaremos antes de que ellos nos abordan a nosotros. No tenemos que darles tiempo,ni de atacar al navío civil ni de atacarnos a nosotros. Arqueros y magos de viento,quedaros en nuestros navíos y ofrecer asistencia desde la distancia. Ya sabéis como siempre. Proteger a vuestros compañeros desde las barandillas del barco y atacar a aquellos que intenten cruzar al nuestro. Quiero que un pequeño grupo de espadachines,lo mínimo posible,se quede también por si logran cruzar,para que aquellos que ataquen a distancia no deban dejar su labor. Dark mages, dejo a vuestro criterio el ofrecer asistencia desde la distancia o abordar el barco enemigo, analizar la situación antes de tomar una decisión. Si debéis esperar antes de poneros en marcha esperáis. El resto al barco enemigo. Abordarlo. Acabar con todos. Si es necesario abordar el barco que esta siendo atacado para salvar a los civiles del mismo y ofrecerles protección lo hacéis.

La voz de la mujer sonaba clara, un tono de voz elevado que no llegaba al grito y que aun así se escuchaba con claridad a través de la lluvia. Fuerte,determinado. No dejaba dudas de sus ordenes ,iban a ser cumplidas

-Ya sabéis que hacer.No es la primera vez que hacemos esto. Hacerlo como siempre y el resultado sera el mismo,saldremos victoriosos. Adelante.pasar las ordenes a nuestros barcos hermanos!

Y mientras en su propio navío se ponían en marcha algunos de sus hombres se acercaban a la barandilla del lugar para informar de las ordenes a los barcos que navegaban junto con el de la reina, una tarea que seria algo mas larga y complicada pues el sonido de la lluvia,del viento y del mar interferirían en la comunicación. Pero sabia que la comunicación se daría. Las tablas que les ayudarían a abordar estaban siendo preparadas y estaban cada vez mas cerca del enemigo,rodeando al mismo tal y como ellos habían echo con el barco mercante. Y por suerte para ellos,habían sido tan rápidos en acudir que los emergidos no se habían percatado aun de que acudían,en parte gracias al ruido y el clima. Y por suerte,no se percatarían hasta que fuese demasiado tarde y ya estuviesen rodeados.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Valkoinen el Mar Sep 19, 2017 3:11 pm

Los oficiales a cargo de la cubierta del barco empezaron a dar órdenes, iban a plantar cara a todo aquel ser con ojos rojos que se acercara al barco. Los marineros sacaron espadas y hachas de un pequeño almacén, tomaron posiciones cerca de la borda del barco. Mientras iban moviéndose, Valkoinen vio como una nueva flota se dirigía hacia ellos, rodeando a los emergidos que parecían portar banderas de Akaneia. El número de barcos parecía ser el mismo, pero con el tiempo que hacía no estaba seguro. Aún así, los emergidos no cambiaron el rumbo, tal vez estaban sólo centrados en abordar el barco y no se dieron cuenta que se les estaban acercando. Por ese motivo, cuando estuvo apunto de dar la señal que iban en su ayuda, paró en seco, no iba a dejar que descubriesen el ataque por la espalda.

Cuando estaba todo bajo control, se dispuso a bajar a la cubierta, las cuerdas estaban totalmente empapadas, le costaba bajar un poco, parecía que estaba oxidado, si no hubiese dejado la piratería habría tardado la mitad de tiempo, pero aún así, no le supuso ningún problema. Una vez abajo, notó los golpes que azotaban el barco a un lado y al otro, tardó un poco en acostumbrarse en estar abajo, desde arriba se notaba más como se movía, pero era más fácil mantener el equilibrio que abajo. El poncho que llevaba puesto se mojó excesivamente a causa de la fuerte lluvia y empezaba a ser pesado, por lo que decidió quitárselo y dejarlo colgado en una de las cuerdas que estaban atadas al mástil. El suelo parecía resbaladizo, de hecho lo era, la gente que no estaba acostumbrada todavía, se pegaba piñazos. En ese momento reflexionó que tal vez, la limpieza en la cubierta fue excesiva, pero mirando la parte positiva, habían hecho bien en atar perfectamente las mercancías y los objetos que podrían moverse fácilmente y hacer un boquete en el interior del barco.

El tiempo pasaba, los emergidos iban acercándose cada vez más, uno de los barcos enemigos que tenía el viento a favor empezó a lanzar cuerdas para abordar, el líder de los marineros gritaba y animaba a su tripulación para centrarse en el combate que se avecinaba, y el resto de la gente se refugiaron en los camarotes. Un grupillo de arqueros emergidos empezó el ataque, al tener el viento a favor eran muy rápidas y difíciles de esquivar, pero a la mínima que el viento cambiaba ligeramente de dirección, se desviaban. Las distracciones de las flechas dificultaban que evitasen el abordaje por lo que los emergidos aprovecharon esa oportunidad para invadir el barco.

El sonido metálico del choque entre las primeras armas resonaba por todo el barco junto con los gritos de los marineros, ambos sonidos se escucharían a la perfección de no ser por el tiempo. No sabía a donde ir y perdido en su confusión mental reaccionó a tiempo a un ataque de espada que iba dirigido a su corazón, giró hacia atrás sobre su pie derecho para poder esquivar el golpe frontal, y aprovechando la inercia del giro, contraatacó dándole un codazo con el brazo izquierdo en la nuca. Después, simplemente tuvo que sacar su daga y cortarle el cuello. Otro emergido con espada se dirigía cara a él, tranquilamente. Valkoinen en cambio, iba corriendo con el cuerpo lo más bajo posible y cuando estaban apunto de cruzarse, el joven viajero alzó su cuerpo al mismo tiempo que propiciaba un corte ascendente desde el ombligo a la clavícula del emergido. Aún seguía con vida, pero parecía inmóvil, por lo que terminó con su miserable vida al instante.

La pelea estaba bastante reñida, de no ser por los arqueros todo iría mejor, ante este pensamiento, Valkoinen empezó a cortar una de las cuerdas que llevaban al mástil con la intención de asaltar el barco enemigo y acabar con esos molestos arqueros. Cuando llegó a la altura máxima de la cuerda comprobó que el resto de barcos ya estaban casi a su altura, pero los de Durban también, ahora empezaría la verdadera batalla. Cuando terminó de cortar la cuerda, bajó rápidamente y mientras ataba su daga con la cuerda, se dirigía corriendo a la borda esquivando las posibles peleas contra emergidos. Una vez allí y con la cuerda atada a la daga, la lanzó al barco enemigo. El viento desvió la dirección de la daga, pero por suerte la cuerda era suficientemente larga como para llegar. Comprobó que estaba bien fijada y se lanzó a la aventura. Con tanto escándalo no se percataron de que alguien había abordado su barco, cuando cayó el primer arquero sigilosamente se alarmaron y empezaron a correr y atacar al infiltrado. Con la esperanza de que los marineros aguantaran ahora que no tenían flechas molestándoles y de que llegaran los refuerzos que ya estaban al alcance, Valkoinen se preparaba para pelear contra los arqueros.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Yuuko el Miér Sep 20, 2017 6:13 pm

Para cuando los barcos del ejercito de Durban alcanzaron a los barcos enemigos, para cuando la distancia entre al barco de la reina y el del enemigo fue tan corta para poder abordarlos no solo mediante cuerdas si no también mediante tablones de madera que unían ambas embarcaciones. Ya era tarde. No es que los emergidos hubiesen ganado,que el barco ahora situado en medio de aquella tormenta,en el centro de la lucha , hubiese caído y los tripulantes del mismo hubiesen sido masacrados. Estaban bien.. de momento... Pues ya habían sido abordados para cuando ellos comenzaron su ataque contra ese ejercito de muertos .Para cuando los tablones de madera se colocaron para permitir que los soldados con armas de corto alcance y armaduras saltasen al navío emergido con claras intenciones de acabar con sus tripulantes gran parte de los mismos ya no se encontraba en el navío.

Y para la reina eso era llegar tarde. Y sabia que ella no tenia control sobre el tiempo ,ni el clima. Que dadas las circunstancias, el momento en el que avistaron los navíos,el tiempo que tardaron en alcanzarlos tras divisarlos,navegando bajo ese clima... Llegaron lo mas rápido posible y aun así no era suficiente. Y aun así, a pesar de lo que le desgradaba aquella situación la mujer no permitió que ese sentimiento se transformarse en impotencia,menos dejarse llevar por el. Ni en derrotismo. Solo dejo que cierta frustración,surgida también por la lluvia que golpeaba contra su cuerpo y le empapaba el quimono que portaba,pegando tanto la tela como sus cabellos a su cuerpo,enfriando el mismo... Ignorando este echo,pues no era la primera vez que la lluvia le sorprendía en alta mar,ni seria la ultima. Dejaría que la frustración surgiera en ella, no la acallaría,porque sabia que lo usaría para alimentar su determinación. Que no seria mas que un pequeño sentimiento que alimentase sus deseos de victoria... No, no era un deseo. Era un deber. Una obligación. La de la reina con su pueblo, con el deber de proteger al mismo.

Y en esos momentos esos seres estaban en las aguas de su país, en las aguas que le pertenecían. Y se atrevían a atacar a barcos que surcaban en paz su territorio. La mujer sonrió,una sonrisa maliciosa plasmándose en sus labios. Sus ojos rojos calvados en el navío frente a ella ,en el que iba a ser atacado por el barco donde ella estaba.

Debido al clima habían decidido no usar cuerdas para abordar el barco ajeno,pues las mismas eran resbaladizas.Ademas siempre eran la ultima idea,aquella para momentos de desesperación. Pues los soldados que solían abordar navíos ajenos solían ser aquellos que portaban armas de corto alcance, metales tan pesados como sus armaduras. Un peso difícil de balancear en la cuerda,difícil de controlar. Con altas probabilidades de soltarse y caer al mar,donde se hundirían junto con sus vestimentas. Las tablas eran mas robustas,mas estables y mas anchas. Con pies acostumbrados a cruzar la misma apenas había riesgo,solo en días como ese bajo la lluvia que volvía resbaladiza la madera había que tener cuidado.

La reina se acerco a uno de sus hombres ,lanza en mano, y antes de que cruzase el tablón tal y como tenia planeado poso la mano en su hombro. Haciendo que el mismo se girase e interrumpiese sus pasos,ofreciéndole una leve inclinación de cabeza a la monarca

-Ir a por los arqueros primero...

La mujer había divisado a la lejanía a los arqueros en los navíos enemigos. Reconociendoles mas por las posturas tomadas al atacar , conociendo las mismas al haber estado presente de muchos luchadores de su clase, que por las armadas o armaduras en si ,pues la lluvia dificultaba la visión. Los había visto y considero oportuno acabar con ellos primeros. Ellos que eran capaces de atacar al barco mercante sin necesidad de abordarlo y moverse del propio. Ellos que podían atacar a los magos y arqueros del ejercito, dañando así a las atacantes a distancia, aquellos encargados de ofrecer asistencia y apoyo. De proteger las espaldas de sus aliados, viendo desde la distancia lo que ellos no podían ver desde la cercanía y defendiendoles de ello.

El hombre asintió,partió y prometió correr la voz entre sus compañeros.Tanto del barco que iban a abordar como de otros.

La mujer lo dejo ir y dejo entonces su posición,en el centro de la cubierta,para acercarse a una de las barandillas de la misma. Abriéndose paso entre los arqueros y magos apostados ,casi apoyados,sobre la superficie de madera que limitaba la cubierta. Sonriendoles a su paso e indicándoles con un elegante y simple gesto de su mano derecha que mirasen al frente. Que no se preocupasen por su presencia en dicho lugar y que se concentrasen en la batalla. Dudaron un poco, pues siempre intentaban que la mujer permaneciese un poco apartada del peligro, la presencia del general que pronto llego a las espaldas de la mujer,tomo de magia abierto en mano, lo confirmaba. Pero el hombre conocía a su monarca y sabia que ella debía estar allí, y que por mas que insistiera tampoco marcharía del lugar porque era su deseo permanecer en el,no solo su labor. Así que se quedo a su espalda,en silencio.

Yuuko se apoyo en la barandilla, medio sentada sobre la misma,con su cuerpo ladeado.Sus piernas en su propio navío,su vista en el ajeno. Percibió al estar mas cerca como sus hombres,aquellos que ya habían pasado la tabla de madera , se lanzaban al ataque.Los emergidos ya se habían percatado de su presencia la ser abordado,pero a muchos no les dio tiempo de reaccionar al ataque y cayeron ante las armas del ejercito de las islas. En su mayoría arqueros. Aquellos que aun no habían abordado el navío mercante se dieron la vuelta,desistiendo de dicha intención y centrando ahora su atención e intenciones de ataque en los soldados de la reina.

La mujer de cabellos negros y piel pálida miro a un lado,después al otro, intento mirar al frente a la lejanía... Situaciones similares se repetían en los navíos ajenos, en los que rodeaban al barco civil y en los que rodeaban a los navíos emergidos. Muestra de que las ordenes de su reina les habían alcanzado.

Y Yuuko tomo su tomo de magia,aquel que colgaba de su cintura mediante un trozo de tela.Envuelto en una tela a juego con su quimono. Lo tomo en sus manos y lo dejo descansar sobre su regazo. Cerca suyo,preparándose así para luchar ella también de ser necesario,con aquella determinación en la mirada. Si la lluvia no estuviese cayendo sobre ellos ya habría abierto el tomo, ya se había preparado. Pero en esos momentos prefería que se mojase la tela y la cubierta de cuera bajo la misma antes que las paginas. Las mismas se mojarían también... pero cuando llegase el momento...
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Valkoinen el Vie Sep 22, 2017 3:19 pm

Los arqueros se dividieron en dos grupos, unos se dirigieron a proa y otros a popa, se colocaron en posición, cargaron sus arcos con flecha y empezaron a dispararlas. Su objetivo estaba más cerca que antes por lo que la probabilidad de fallar disminuyó considerablemente, pero aún así, el joven viajero se las arreglaba para poder esquivarlas. Tenía problemas a la hora de evadirlas porque venían de diferentes direcciones, las olas dificultaban la capacidad de moverse con comodidad y junto con el viento que hacía impredecibles las flechas hasta el último momento, creaba ocasiones de peligro. No obstante, usaba el mástil como escudo para protegerse de las flechas que venían del lado opuesto y cuando veía que no podía esquivarlas las rechazaba con su daga. Varias flechas le rozaban la ropa, provocándole diversos cortes, mayoritariamente por la parte externa de los brazos y las piernas, no eran heridas graves, pero eran bastante molestas. En algún momento, el joven viajero desconectó completamente su cabeza, pareciendo un sonámbulo, sólo se dedicaba a esquivar las flechas, sólo se fijaba en ellas, nada más.

Cuando sus movimientos empezaron a hacerse más lentos, un fuerte ruido lo despertó del estado que tenía, se giró inmediatamente al lugar de donde porvenía, eran ellos, el ejército de Durban había llegado en el mejor momento. El ejército pasaba sobre unos tablones de madera, había una gran variedad de unidades, pero las primeras en pasar estaban equipadas con una armadura que rodeaba casi por completo su cuerpo. Los arqueros centraron algunas de sus flechas en aquellos soldados sin tenerningún efecto, las flechas rebotaban con el mínimo impacto. En la segunda oleada subieron lanceros y espadachines que tenían mejor movilidad para encargarse de los arqueros enemigos. En el navío aliado también habían arqueros y algunos que no llevaban armas con una túnica como vestimenta. La tropa parecía que estaba siendo dirigida por alguien, seguramente sería un mago al tratarse de Durban, pero el caso era que la actuación del ejército fue perfecta, arremetieron contra los arqueros sin dejarles ninguna opción diferente a la muerte.

Valkoinen estaba sorprendido con la facilidad y elegancia táctica que superaron a los arqueros, quien estuviese al mando debía ser alguien inteligente sin duda alguna. Ahora empezaban a hacer la misma maniobra, pero el objetivo era el barco mercantil, por fin iban a ser liberados los marineros y pasajeros del barco. Con la conmoción de lo que había contemplado y el cansancio, no percibió la presencia de otro emergido que seguía a bordo. El emergido corría a gran velocidad con una daga en su mano derecha y lanzó un ataque ascendente a la cara de Valkoinen quien solamente dio un paso hacia atrás, sin tener tiempo de reaccionar. Sangre, salía sangre, no sentía dolor, pero sentía una gran calidez que recorría su mejilla, estaba en estado de shock, incapaz de moverse, cuando el emergido se disponía a acabar con su vida, unas flechas atravesaron su cuerpo, lo que provocó la caída al piso y su descanso eterno.

El joven viajero seguía allí parado, inmóvil, lentamente dirigía su temblorosa mano a su ojo izquierdo, cuando la separó estaba completaente teñida de rojo, giró su cabeza hacia el barco aliado, sentía una extraña sensación, sentía que su campo de visión había bajado, empezó a parpadear para intentar ver mejor, pero no lo conseguía. Procedió a cerrar su ojo derecho, daba igual lo que intentara, no conseguía ver nada, había perdido su ojo izquierdo. Valkoinen se dejó caer al suelo, allí estaba, riéndose, tumbado, mirando hacia el cielo nuboso, completamente fuera de sí. Las gotas de la lluvia que caían sobre su rostro arrastraban con ellas la sangre que salía de la herida, parecía que estuviese llorando sangre, pero en vez de eso, estaba limpiando su cara poco a poco.

Después de pasar un buen rato bajo la lluvia se tranquilizó, adoptó una actitud seria, más seria de lo que era común en él. Levantó sus piernas y espontáneamente su espalda para después impulsarse con sus brazos y ponerse de pie, podía sentir el dolor y escozor que provenía de su cara, sus brazos y piernas, pero su voluntad de terminar con todos los emergidos era mayor. Un hombre con túnica se acercó preocupado por su estado, quería tratarle las heridas.

- No creo que debas ayudarme. - Ahora adoptaba una posición más bien intimidante a seria, iba hacia los tablones que habían puesto para llegar al barco mercantil, había perdido una cosa muy valiosa par él, otra vez. Esta vez los causantes de eso estaban allí, no iba a perdonar a ninguno de ellos. - Tranquilízate, sólo son unas marquitas. Ahora podré presumir de haber sido un pira...do. - Su voz sonaba cantante y sarcástica, rectificando en el último momento lo que podría haber sido su fin. Aún consideraba tener alguna posibilidad de salir de aquella situación y no la iba a fastidiar antes de tiempo. El hombre intentó detenerlo, pero Valkoinen reaccionó rápido y después de apartar su mano, volvió a subir al barco mercantil con gran determinación.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Yuuko el Mar Sep 26, 2017 5:33 pm

La mujer contemplaba la escena con sus ojos clavados al frente,casi sin parpadear. Habían llegado por sorpresa,con los enemigos tan centrados en acabar con aquellos que habían rodeado que apenas se percataron de que estaban siendo atacados,abordados, cuando el primer metal atravesó uno de los cuerpos. Cayendo el emergido en cuestión al suelo,inerte. Puede que alguno de esos enemigos carentes de vida se hubiese percatado antes de que los soldados del país habían llegado, pero no lo suficientemente rápido como para poder reaccionar a los ataques. Los arqueros enemigos no tuvieron la mas mínima oportunidad, la mayoría fueron masacrados en el acto,siendo atrapados por la espalda. Aquellos que habían tenido una oportunidad para moverse,para realizar cualquier acción, no tuvieron el tiempo necesario para volver a cargar sus arcos. O para apuntar sus flechas al objetivo,apenas pudiendo girarse y disparar casi a ciegas a los soldados que ya estaban encima de ellos. Flechas perdidas que no alcanzaron su objetivo, flechas que impactaron directamente contra las armaduras rebotando sobre las mismas.

Los arqueros emergidos habían sido eliminados. Al enemigo no le quedaban atacantes de largo alcance. O al menos no ninguno a la vista.

La reina observo la situación, como en esos momentos los emergidos se dividían. Estando todos en sus propios navíos o en aquel navío mercante que habían invadido. Algunos de ellos habían intentando cambiar  de rumbo,de plan. No se inmutaron al ver caer a sus aliados arqueros,pero si que reaccionaron al ser atacados.La mayoría de ellos,por no decir todos,desistieron de su intención de invadir el transporte civil , girándose para atacar a los soldados recién llegados. Algunos recibieron los ataques,al estar enfrascados en acabar primero por los arqueros. Mas la reina pudo divisar aun en la distancia como aquellos que eran atacados recibían la asistencia de un compañero ,que cuidaba sus espaldas y acababa con el enemigo. Y como el herido a pesar de todo seguía en pie, algunos se tambaleaban pero no se derrumbaban, ni se retiraban, por lo cual dedujo que las heridas no serian muy grabes. Mas ya se encargaría cuando la batalla finalizase de que obtuvieran asistencia medica.

Otros en lugar de atacar a los soldados armados con metal optaron por esquivarlos,por pasarlos de largo. Sin comprender del todo al enemigo era imposible el saber el porque de dicha actuación, aunque sus intenciones fueran completamente claras. Atacar a los navíos de los cuales habían surgido los soldados. La mayoría opto por tomar las cuerdas y saltar ,tal y como planeaban hacerlo antes de ser interrumpidos. Pocos fueron aquellos que se dirigieron a las tablas de madera,siendo interceptados antes de llegar a las mismas. Si se subían a las tablas era mas probable que derribasen a algún soldado que intentase cruzar por la misma, acabando el mismo en el agua y hundiéndose ante el peso de sus armaduras y ropajes. Por eso los soldados de Durban no lo permitieron, atacando a los seres antes de que alcanzaras los trozos de madera,pudiendo lograrlo gracias a que había pocos de los mismos y que no eran muy anchos, que el paso era limitado. Y al igual que era limitado para los hombres de las islas también lo eran para los emergidos,que debían pasar de uno en uno y eran apuñalados con metal antes de llegar, o les daban empujones desde la espalda para tirarlos al mar.

La suerte de aquellos que intentaban usar las cuerdas para cruzar tampoco era muy favorable.Eran recibidos con flechas lanzadas desde el navío del ejercito, o la magia dirigida desde el mismo lugar. Incluso la reina abrió su tomo,empapando las paginas del mismo, al ver que uno de esos seres saltaba en su dirección. Llevo una de sus manos a las paginas del libro,con el otro sujetándolo, posandolo sobre el papel mojado y murmurando aquel conjuro que ya ni siquiera necesitaba leer ,pues ya era algo que recitaba de memoria. La oscuridad comenzó a acumularse en la palma de su mano, las letras del libro parecían dirigirse a su mano apelmazándose en la misma y formando la oscuridad. Y antes de que la misma se comprimiese lo necesario hasta adoptar la forma de una pequeña semi esfera, una apariencia casi redondeada, la mujer alzo el brazo. Apuntando con ello al emergido que saltaba agarrado a la cuerda,dirigiendo así la magia,la oscuridad que salio de su mano y que impacto en el ser que ya se encontraba apunto de alcanzar su barco. Y junto con la esfera de la mujer un par de flechas y otra masa oscura impactaron en el ser, ataques dirigidos por otras personas. El ser se soltó,cayo al agua ya inerte.

La reina sonrió. Por el emergido caído. Por su ataque que había dado en el objetivo. Por sus hombres que también habían acertado, demostrando así lo preparados que estaban para evitar que el enemigo les invadiese,lo atentos que estaban a su entorno. Y sabiendo que podía dejarles ese frente a ellos,dio unos pasos atrás. Alejándose de la barandilla del barco y cediéndole su lugar a otro mago. Aun con sus ojos clavados al frente.

Al navío que en pocos instantes y ante la invasión del ejercito había perdido la mayor parte de sus efectivos. Dejando el mismo casi vació,dejando libre una ruta para acceder al barco mercante. La mujer se giro a uno de los magos de fuego,que ante las ordenes se mantenía apartado.a la espera.

-Coge a media docena de soldados que estén a la espera y a tres o cuatro sanadores. Alcanzar el navío civil. Aquellos que ya hayan acabado con el enemigo en el navío emergido que os acompañen y acaben con los seres que han invadido el barco mercante. Mientras tanto vosotros evacuar a los civiles,traerlos a nuestros barcos. Aquellos que necesiten asistencia medica de urgencia dársela en su propio barco. El resto traerlos aquí ,los sanaremos en este lugar. Transmitir la orden al resto de barcos antes de poneros en marcha.

El hombre asintió,así como los dos compañeros que estaban a su espalda y que también habían escuchado con atención las palabras de la reina. No tardaron en ponerse en marcha,algunos irguiéndose al punto donde sus barcos se unían con sus barcos hermanos,para transmitir la orden, otros comenzando a reunir a aquellos que acudirían a la evacuación de los civiles, y a por las tablas necesarias para alcanzar tal navío.

Todos en marcha,en perfecta sincronía producto de los ensayos,los entrenamientos y las batallas en el mar ya libradas. Y la mujer,sabiendo que por el momento todo funcionaria como ella deseaba,volvió la vista al frente una vez mas. Al enemigo. Para estar atenta a cualquier cambio y a cualquier motivo que pudiese perjudicar su plan.



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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Valkoinen el Miér Sep 27, 2017 4:06 pm

La lluvia de flechas parecía haber terminado, los barcos enemigos habían sido atacados por la retaguardia desprevenidamente y sus tropas de ataque a larga distancia estaban completamente acabadas, tal vez algún que otro seguiría en pie, pero no se veían por los alrededores. El ataque provocó que una parte de los emergidos empezaran una retirada del barco mercantil para dirigirse a sus barcos con la intención de liberarlos. Sobre otros barcos se estaban disputando otras batallas, pero todas ellas estaban siendo controladas y contenidas por el ejército de Durban, tenían la situación bajo control. A medida que habían heridos en las tropas aliadas iban acudiendo sanadores en su ayuda, el claro ejemplo de eso le había sucedido a Valkoinen hace unos segundos, cuando un sanador se acercó para tratarle las heridas. Cuando había un herido, a parte de quienes los auxiliaban, los atacantes aparecían por detrás de la espalda del auxiliado para acabar con el enemigo.

Los emergidos no conseguían hacerse con el control de la situación e iban cayendo una detrás de otro al intentar volver a sus barcos, mientras que los que no se habían acercado al barco mercantil intentaban atacar a los barcos invadidos. Mientras eso sucedía, el joven viajero había conseguido hacerse hueco a través de los tablones de madera para volver al barco mercantil. La mayoría de los marineros habían conseguido sobrevivir, habían hecho un gran trabajo defendiendo su nave hasta la llegada de las tropas aliadas, contemplar esa imagen lo alivió por alguna extraña razón y empezó a cargar contra emergidos por la espalda, mientras combatían contra otros soldados o marineros. Algunos fallecían tas haberles hecho un corte en el cuello, otros morían después de ser apuñalados por la espalda y a continuación rematados por su contrincante, y también estaban los pequeños encuentros cara a cara, los cuales conseguía superar con dificultad. La pérdida de su ojo izquierdo era uno de los factores que le complicaba el asunto, no estaba acostumbrado para nada a ver con un sólo ojo y mucho menos pelear.

Con el paso del tiempo las tropas enemigas estaban siendo reducidas, el barco mercantil no tardó en ser liberado por las rápidas acciones tomadas por el ejército aliado. La resistencia de los marineros durante todo el ataque y el corte de refuerzos enemigos también fueron factores clave de la victoria sobre el navío. Cuando cayó el último cuerpo emergido en el barco, Valkoinen empezó a mirar lo que sucedía en los barcos situados alrededor. Los más cercanos a ellos habían sido derrotados al parecer, pero los que estaban más alejados aún seguían en combate. Si hubiesen desistido antes, tal vez ahora tendrían la posibilidad de escapar de las garras de Durban, pero dudaba mucho que lo lograsen a estas alturas, la única salida que tenían era enfrentarse a una batalla que probablemente estaba perdida para ellos.

La estrategia ofensiva no era la única que estaba bien sincronizada, la asistencia también lo estaba y tras la liberación del barco, los civiles empezaron a ser evacuados a los barcos del ejército. Sus rostros mayoritariamente llorosos, mostraban a la perfectamente el miedo que habían sentido momentos atrás, pero había unos cuantos que mostraban una cara de admiración por sus rescatadores. Los siguientes en ser evacuados fueron los marineros heridos, los más graves estaban siendo atendidos allí mismo, pero los que no corrían riesgo acompañaban a sus salvadores. Un grupillo se quedó junto con el capitán para llevar el barco hacia el navío principal del ejército, en caso de ser atacado por sorpresa contaría con una buena defensa. Pero el viajero aún no tenía intención de estar a salvo, quería seguir tras los cadáveres de aquellos seres en vez de curar sus heridas, era una de las pocas veces que no atendía a la lógica. Agarró una de las cuerdas de los emergidos y la llevó cargada mientras pasaba por encima de los tablones de madera sobre los barcos que estaban parcialmente vacíos. En ellos habían soldados del ejército que regresaban a su barco para ir a ayudar a los compañeros que aún seguían en batalla en los barcos enemigos.

A medida que se acercaban al enemigo, los arqueros y los magos empezaban a efectuar ataques a distancia y los demás preparaban los tablones para el abordaje. Antes de que lo abordaran los aliados, lo hizo él con la cuerda que llevaba y comenzó la matanza de emergidos otra vez, volviendo a emplear el mismo método que cuando estaba en el barco civil. Sin darse cuenta, las múltiples y pequeñas heridas que le habían hecho los arqueros anteriormente, empezaron a abrirse y sangrar un poco más. Iba perdiendo la noción del tiempo junto con los reflejos, cada movimiento que hacía era más pesado que el anterior, notaba un incremento de peso en su cuerpo, sin contar con el peso de la ropa empapada. Emergido tras emergido iban cayendo a manos del ejército hasta llegar al punto de terminar con todos ellos, Valkoinen a penas participó en la batalla, tampoco tenía energías para poder ver lo que sucedía a su alrededor, pero por los gritos de los aliados parecía que habían conseguido aniquilar otro barco enemigo.

Su cuerpo pedía con fuerzas que debía descansar, lo pedía con tantas fuerzas que su vista se nubló, sentía sus piernas temblar, con el golpe de una ola, no más grande que las anteriores, cayó al suelo de espaldas. Se notaba débil y no conseguía sentir nada, lo único que pudo hacer fue escuchar unos gritos y al cabo de un rato la voz de alguien, no entendía ni a los que gritaban, ni a la persona que parecía pronunciar algunas palabras.

- Aún no he terminado con todos. Voy a eliminarlos. Por romper... - Entre su baja voz y la fuerte lluvia, casi no se entendía lo que decía. - Por romper... el frasco... con salsa de tomate.  Lo llevaba encima. Maldita sea... Estoy completamente manchado... - Cada vez que hacía una pausa se alargaba más, las pausas venían acompañadas de tos, el resfriado aún seguía en él.  Intentaba sonreír mientras pronunciaba las palabras, pues simplemente estaba bromeando de su condición. - Ron. Con un poco... de ron... todo se... - Sin poder terminar la frase perdió la consciencia, sobre la mojada madera de aquel barco emergido.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Yuuko el Miér Sep 27, 2017 5:42 pm

Las cosas estaban marchando mejor de lo que la mujer esperaba,a pesar de que el tiempo no les favorecía en absoluto. Todo había sido por un afortunado cumulo de factores.

El echo de que sus números y los de los emergidos eran similares. El echo de que el ataque había sido sorpresa,que habían sido capaces de tomarlos por la espalda. Que habían atrapado a los enemigos concentrados en su propio objetivo, distraídos con el mismo. Y que todos estaban concentrados en la misma zona, todos apilados alrededor del navío civil, sin desperdigarse. Todo eso había ayudado a llegar a la situación en la que estaban. Con la batalla controlada,con los civiles rescatados y con todo resolviéndose antes de lo esperado.

La mujer ya no solo se centraba en el barco frente a ella,si no que al ver que tanto los enemigos del mismo como aquellos que intentaban alcanzar su barco estaban siendo reprimidos y aniquilados se permitió desviar la mirada hacia sus alrededores. Comprobó como un par de barcos pertenecientes a los emergidos se encontraban ya libres de estos,siendo los únicos emergidos que permanecían en ellos unos cuerpos sin vida. Seguramente serian los barcos donde menos enemigos había, una menor cantidad, o que una mayor cantidad de los mismos habían abordado a los civiles. No importaba,ese barco ya no les pertenecía. Estaba controlado por sus soldados.

Algunos de ellos permanecieron en el mismo,con actitud mas relajada al no encontrar enemigos,otros saltaron al barco civil, para asistir al escuadrón de asistencia medica y evacuación,ayudando en ambas acciones.

La mujer con un ligero gesto de su mano llamo a otro de sus hombres a la espalda.Otro de los magos que permanecían a la espera. Espero a que estuviese a su lado y señalo ambos barcos liberados,estando los mismo por suerte, uno junto al otro.

-Ordena que muevan nuestros barcos ,que dejen espacio. Que tomen el barco enemigo y también los muevan. Quiero un pasillo por el cual poder sacar al navío mercante del centro de toda esta batalla. Aunque la misma finalice tenemos que sacarlo,no podemos dejarlo rodeado de barcos rivales. Una vez que este fuera que se alejen un poco y esperen. Nos dirigiremos a puerto todos juntos. Dales permiso para solicitar ayuda a sus compañeros de los barcos hermanos si necesitan personal,pero que no llamen a aquellos que aun están enfrascados en la batalla. Que desvíen a los civiles que iban a ser evacuados ese lugar a otros barcos.

Y tal y como había sucedido antes el soldado partió tras recibir las ordenes de su reina.

Durban estaba conformado por islas, no muy grandes la mayoría de ellas. Por lo cual gran parte de la población había permanecido mucho tiempo en el mar, muchos de ellos incluso eran familiares de marineros ,pescadores, navegantes o mercaderes. El saber moverse por mar,manejar un navío aunque fueran las tareas mas básicas del mismo, era esencial. La mayoría de soldados entraban al ejercito con dichos conocimientos,los que no se les daba un entrenamiento básico para ello. Sabiendo de antemano que el mayor enemigo del país, al menos hasta hacia un par de años,eran los piratas y que las batallas contra los mismos se desarollarian en alta mar. Habia que estar preparados,para momentos así.

Por eso la reina no dudo de dar una orden así,sabiendo que seria cumplida. No había muchos capitanes,pero para mover un barco una pequeña distancia tampoco era imprescindible eso. Habia soldados suficiente para ayudar a mover el navío, y sabia que bien si hombres capaces de ejercer de timoneles no los había tantos si que los había para poder manejar un par de barcos mas. Aunque fuese con una tripulación limitada.

El problema era el clima,que dificultaba la tarea y la ralentizaba. Y el echo de tener que mover cinco barcos uno tras otro. Era una tarea lenta,pesada,pero que estando ya esos barcos asegurados no corría prisa. Para cuando los barcos de su propio ejercito comenzaron a moverse ya habían acabado con los emergidos de otro navío enemigo. Y otro mas estaba apunto de caer.

La mujer tenia claro que en cuanto la situación estuviese del todo resuelta,cuando el barco civil se hubiera alejado, cuando los suyos se hubiesen dispersado y ya no rodeasen a los barcos emergidos.Cuando estos estuviesen vacíos,pensaba quemarlos con su magia. Si el clima se lo permitía. Por mas que resultase un recurso valioso no confiaba en los navíos de esos seres, prefería no hacer uso de ellos. Ademas la flota de Durban era demasiado extensa , tampoco los necesitaban. No cuando sus propios barcos eran de mayor calidad y mas veloces. Prefería no usarlos. Y no iba a abandonarlos en alta mar para que los piratas los tomasen, no iba a regalarle recursos a sus enemigos. No... prefería quemarlos,verlos hundirse en el mar. Perderse en aquello que era la vida para los habitantes de las islas

De nuevo,si el clima permitía a su magia ser mas fuerte que la lluvia.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Valkoinen el Miér Sep 27, 2017 6:49 pm

Mientras seguía tumbado en el suelo, su cerebro estaba procesando memorias pasadas...
Era un día nuboso, pero sin lluvia a la vista, el mar estaba en calma y Valkoinen estaba durmiendo todavía.
- ¡Valkoinen levanta tu trasero de una maldita vez! ¡Y haz algo de provecho! ¡Pilla mi caña y tira a pescar! ¡Si no consigues pescar nada, ya sabes que vas a comer! - Maldito viejo... que hace gritando a estas horas de la mañana... Aún me siento cansado del trabajo que hice ayer, mira que hacer remar a un niño de 14 años... Nunca me tratará como tal, el día que encuentre a mis padres lo pagarán... Estoy harto de trabajar sin parar en este barco, pero como no tengo a donde ir me tengo que conformar con esto, planee lo que planee siempre me pillan y me vuelven a traer al barco. Estúpidos piratas... Bueno, mejor voy a hacer lo que dice, mi alimentación peligra.

Después de haber estado un rato reflexionando, otra vez, mi pasado, me levanto de la hamaca y me dirijo al camarote del capitán, ese viejo gruñón que minutos atrás estaba gritando. Primero llamé a la puerta, sin contestación alguna, por lo que simplemente entré, estaba vacío, pero lo único que busacaba era la caña para pescar, por lo que no le di mucha importancia. Después de coger la caña, me dirigí a la borda, me senté en la orilla y lancé el anzuelo, saludando a toda la tripulación pirata que se cruzaba conmigo, a pesar de hablar mal de ellos, eran buenas personas y se preocupaban por mí. Se había hecho hora de comer y no habían picado, pero aún así el viejo me daba de comer aunque no sin antes darme un buen sermón por vaguear. Como no hacía nada de provecho me mandó hacer de vigía durante la tarde a lo que asentí sin decir nada.

Estábamos pasando cerca de un puerto por las Islas de Durban, una zona muy peligrosa para piratas como nosotros, mi misión es simplemente vigilar que no se acerque ningún barco, pero mi amor por la naturaleza me despista, esas aves blancas que vuelan sobre el barco y que a veces se posan sobre la vela son muy curiosas. Son aves que parecen nuestras compañeras de viaje, vayamos donde vayamos siempre están ahí. Mientras seguía contemplando el vuelo de las aves que estaban pescando, un barco del ejército de durban se estaba acercando sin darme cuenta de ello y cuando di el aviso, ya era demasiado tarde. Tenían a un mago abordo que pronunciaba palabras y al terminar de pronunciarlas salían bolas de fuego, el barco empezó a arder, es por eso que bajé inmediatamente para intentar apagar el fuego con barriles de agua, pero apenas surtía efecto.

La tripulación en cambio, empezaron a saltar con cuerdas al barco enemigo, algunos murieron en el intento. Los que lograron pasar consiguieron noquear a la tropa sin problemas, quien estaba al mando parecía ser novato. De paso robaron todo el oro que llevaban encima, y el ron. Escaparon hacia una isla que no tenía población a la vista para reparar el casco del barco dañado. Esa noche fue la primera vez que prové el ron, una bebida que no soporté ni un simple trago, pero que a medida que bebía se hacía agradable. Por algún motivo no recuerdo nada de esa noche, sólo que bebí. Tal vez el viejo me tiró el puro...


Lo que sí recordaba perfectamente fue el trabajo que hizo una vez despertó de la borrachera, reparar el casco del barco le costaron unos cayos en las manos. Tal vez fue un simple sueño que tuvo mientras estuvo durmiendo aquella noche.

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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Yuuko el Miér Sep 27, 2017 7:17 pm

Los barcos del ejercito ya se estaban moviendo,a una velocidad estable.Y junto con ello los barcos tomados de los emergidos comenzaban a ser girados,acomodados para poder sacarlos del lugar en el que se encontraban a través del hueco que los dos barcos del ejercito de Durban que habían roto la formación habían dejado. El barco mercante no se movió aun,pues aun faltaba gente por evacuar. No demasiada,tampoco esperaban vaciar el mismo por completo. Al parecer el capitán y algún que otro marinero que no había sido alcanzado por esos seres,o que había sido herido de forma muy leve, iban a permanecer en el lugar,acompañados por unos pocos soldados del ejercito de las islas que los escoltarían y acompañarían. Junto con el resto de navíos que formaban aquella pequeña flota.

No era algo que la reina supiese desde su posición,pues si bien el barco civil entraba en su campo de visión a esa distancia el saber que ocurría con exactitud era difícil. Pero ella había dado las ordenes,pero conocía como trabajan los suyos,pues ya eran años comandando el ejercito y luchando junto con los hombres que lo conformaban. Así que podía observar a la lejanía,deducir,y confiar.

Otro barco fue liberado, e instantes después los que quedaban. Los gritos en esos momentos comenzaron a escucharse.palabras pronunciadas a viva voz de un barco a otro. De los barcos enemigos a los del ejercito,al mercante.De un barco enemigo a otro, de un navío del ejercito a otro. Así hasta que las voces comenzaron a disminuir y a apagarse .Y junto con ello un par de soldados,esta vez hombres armados, acudieron a un lado de la reina. Ofreciéndole una leve reverencia antes de que la monarca con un leve movimiento de su mano les diese la palabra,les indicase que podían hablar.

Informaron de que todos los enemigos habían sido aniquilados,de que los barcos enemigos habían sido conquistados y que tras una inspección a los mismos no quedaba ni un emergido con vida. También informaron de que los últimos civiles estaban siendo evacuados en esos instantes, y junto con ellos los sanadores volvían a los barcos para tratar allí a los heridos,aquellos que no estaban dañados de gravedad y habían decidido que seria mas seguro tratarlos en el navío del ejercito. Aquello la mujer lo pudo comprobar en persona, viendo como al navío que ella ocupaba y comandaba comenzaban a llegar los soldados que habían ido a abordar al enemigo, y los magos de fuego y trueno y sanadores que habían ido a evacuar a los civiles, acompañados algunos de rostros desconocidos. Con el miedo y el alivio marcados a partes iguales en ellos.

A pesar de que la evacuación aun no finalizaba podían asegurarle a la mujer de que no había habido ningún muerto,aunque si heridos graves por parte de los suyos y de los civiles. Mas la mayor parte de las heridas de esa envergadura habían sido tratadas al momento y no corría peligro la vida de nadie.

- Que todos los soldados vuelvan a sus barcos,salvo aquellos encargados de mover los navíos que ya he indicado. Quiero los barcos de esas criaturas vacíos. Y buen trabajo chicos, no esperaba menos de los soldados del ejercito de Durban


Ya habiendo terminado de informar a su reina y con una nueva orden dada se retiraron. La mujer los vio retirarse al tiempo que un par de figuras se acercaban con dificultad por la tabla de madera,cargando consigo entre ambos a una figura inconsciente cubierta en sangre. La mujer frunció el ceño ante ello, no agradandole la visión que sus ojos presenciaban. Espero a que alcanzaran el barco,que subieran al mismo. La tabla de madera fue retirada tras ellos por otros soldados.Los siguió y espero también a que lo llevasen al interior del barco,al comedor donde estaban dejando descansar a los civiles y tratando heridos , y a que lo tumbasen con delicadeza sobre la madera del suelo,donde había sitio.Al menos estaban a cubierto. Entonces se acerco a ambos soldados,junto con un sanador apresurado que al ser llamado acudió raudo ,agachándose al lado del claramente mal herido joven

-Creía haber ordenado que tratasen a los heridos de gravedad en el lugar antes de ser trasladados...

Comento la mujer con voz suave,calmada. Llamo la atención de los soldados que lo trajeron,mas no les reclamo. No les reprendía. Solo exigía información. Y entonces,con cierto apuro y nerviosismo,con algo de culpa en la mirada,uno de ellos informo de que el herido se había negado a ser tratado. De que insistía que había estado bien y que sin dejarse convencer ni tratar se había lanzado al ataque contra esos seres. Hasta caer inconsciente en medio de sus actos.

La mujer no pudo evitar soltar un suspiro

-Jóvenes que confunden la valentía con imprudencia y que insisten en morir jóvenes...

Cerro y soltó el libro que había permanecido en sus manos en todo momento. El mismo acabo colgando de su cintura. Metió su mano derecha en la manga izquierda,en las abultadas y extensas telas.En el interior de sus mangas tenia algunos bolsillos secretos. En uno de ellos guardaba su pipa. En varios algunos frascos de cristal que contenían vulnerarys, algo que sus generales insistían en que portase. Algo que ella misma portaba por seguridad,como precaución. Saco uno y se lo tendió al sanador que comenzaba a moverse y a examinar las heridas ajenas.

-Ten

Le obligo a tomarlo

-Sera mas rápido que lo beba y el brebaje se encargue de sus heridas leves mientras tu examinas y te encargas de las mas graves. Así te concentrar únicamente en estas y haces tu labor mas eficiente....

El priest asintió .Tomo el frasco,lo abrió, con delicadeza tomo la cabeza ajena, inclinandola levemente hacia arriba y haciendo que el joven bebiese poco a poco el contenido,sin atragantarse.

-Buscar mantas e intentar taparlo y secarlo. También al resto de civiles.

Mientras tanto los barcos del ejercito habían dejado vía libre, y los de los emergidos que eran controlados por los suyos comenzaban también a romper la formación poco a poco, comenzando a abrir la vía para que el barco mercante saliese.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Valkoinen el Miér Sep 27, 2017 8:00 pm

Mientras trasladaban el cuerpo inerte de Valkoinen, éste seguía soñando, llegando a decir alguna que otra palabra sin sentido, mayoritariamente eran maldiciones hacia su "padre" al que siempre llamaba viejo. Su sueño parecía recordar momentos que para él fueron decepcionantes y emotivos a la vez. Uno de esos momentos fue al poco de estar reparando el barco, cuando su padre decidió entrenarle para saber defenderse en caso de una emergencia o peligro, como lo pudo haber sido durante el ataque de aquel barco. Recordaba las palizas que recibía a manos del viejo con una espada de madera, después de trabajar en la reparación del barco. Durante esa época fortaleció su cuerpo y empezó a vivir independientemente de los demás, intentaba aprovechar todo lo que encontraba en aquella isla para sacarle mayor provecho. Valkoinen siempre ha atesorado los regalos, como la espada de madera que le hizo el viejo a medida para el entrenamiento. Con el paso del tiempo siguió usando dicha espada para entrenar y es por eso que actualmente usa las dagas para la pelea, porque tienen un tamaño similar.

Cuando estaban pasando de barco en barco, escucharon al joven tararear una canción, más concretamente era una pirata. Su cabeza viajó al momento en el que tenía 16 años, cuando conoció a su primer amigo de la misma edad. Al parecer ambos residían por temporadas similares por la misma zona y aprovechando de ello, entrenaban juntos y decidieron hacerse rivales. Su amistad duró unos 5 años aproximadamente, cuando a Valkoinen se le escapó mencionar que era pirata. Su amigo, que también lo era, dio el chivatazo a su tripulación y a los días después...

Al llegar al barco principal, un sanador atendió las heridas del joven, tras escuchar las órdenes de una mujer. No notó nada, ni cuando lo tumbaron, ni cuando bebió una sustancia líquida. Todavía seguía sumergido en su sueño, o más bien, pesadilla. Al cabo de un tiempo del tratamiento, Valkoinen abrió su ojo con un sobresalto, tras visualizar la muerte de su tripulación, despertando de golpe de aquella pesadilla. Alguien estaba tapándolo, recordaba haber visto su cara antes, sí, era ese hombre que quería tratar sus heridas antes y al que rechazó. El pobre hombre se llevó un susto y preguntó por la salud del joven.

- Me acabo de despertar de una pesadilla, ¿cómo crees que estoy? - Aún parecía medio adormecido, no estaba en sus cauces. Después de quejarse se llevó la mano a la cabeza, le había salido un chichón cuando cayó de espaldas inconsciente. Poco a poco recobraba sus sentidos y al hacer mención de levantarse el sanador lo evitó, volviendo a recostarlo. También sintió estirones por todo su cuerpo, por lo que hizo caso esta vez al sanador y se volvió a tumbar. Bueno, de momento lo estaban curando y estaba tapado, dándole una calidez que ya echaba de menos. - A todo esto... ¿Dónde estoy? - Miraba de un lado a otro, viendo cómo habían heridos siendo tratados tal como a él. Su cabeza estaba empezando a maquinar otra vez hasta recordar la pelea contra los emergidos. - ¿Están todos esos malditos emergidos muertos? - A medida que su cabeza volvía en sí, le venían más preguntas hasta llegar al punto de dejar soltar un largo suspiro y relajarse nuevamente, esperando que le deparaba el futuro.
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Yuuko el Miér Sep 27, 2017 8:29 pm

El sanador examino el cuerpo del joven, comenzando por su rostro pues parecía que la mayor parte de heridas del cuerpo eran tratadas con el vulnerary. Con algo de pesar y tras examinar varias veces la misma zona y aplicar su magia en ella el priest declaro que el joven había perdido uno de sus ojos que el mismo no tenia salvación. Con algo de culpa preguntaron si podía haberlo mantenido de ser tratado antes,cuando por ordenes de la reina debían haberlo echo.Pero el sanador negó,explicando que por la naturaleza de la herida,la manera en la que el corte había sido realizado, lo perdió casi al momento.

En esos momentos una manta callo sobre el joven,cubriéndolo y secándolo con la misma. Al tiempo que el priest seguía aplicando su magia en el, su ojo no tenia salvación pero si podía cerrar la herida,impedir que siguiese sangrando y se infectase.Curar el resto de heridas de su cuerpo y estabilizarlo. Llevo una mano a la frente del joven, todo ante la atenta mirada de la reina,cuando el mismo intento incorporarse de golpe. Despertando de su inconsciencia antes de lo que ninguno hubiese esperado.

Y por su actitud,algo borde y maleducada, y sus acciones mejor de lo que ninguno de los presentes hubiese esperado. Incluso mejor de lo que el priest esperaba.Mas aun así no le permitió incorporarse aun.

-Estas en uno de los barcos del ejercito de las Islas de Durban... No debes preocuparte por esos seres,están todos como deberían estar.Muertos. Preocúpate mas por ti y por como has acabado en ese estado...

Se adelanto la mujer a contestarle, un tono de voz neutro.Pues tampoco pretendía reclamarle nada cuando acababa de perder la mitad de su visión. Con todo lo que ello implicaba. Dolor físico, emocional, adaptación a una nueva situación...

Un par de soldados aparecieron buscando a la mujer,informandola de que el barco mercante ya había sido sacado de su lugar,que ya no estaba rodeado. En su lugar estaba custodiado por los dos barcos del ejercito que previamente habían roto la formación. La reina no dudo ni se tuvo que pensar las instrucciones a dar,pues el plan estaba echo de antemano. Ordeno que el barco se alejase aun mas, que dejasen los barcos enemigos abandonados ,todos ellos, y que los barcos del ejercito.Todos salvo dos ,se alejasen también. Dejando el transporte del enemigo atrás. Tomando distancia...

Iban a quemarlos,por eso permanecerían dos barcos atrás,para lanzar el fuego.El resto era mejor que tomase distancia y no corriese el riesgo de que el fuego,llevado por el inestable viento ,los alcanzase también.

Todos los soldados asintieron y abandonaron el lugar ,dispuestos a cumplir la orden. Uno de ellos sin embargo se quedo con la mirada clavada en el herido.La mujer lo observo,con gesto analítico, intentando averiguar el porque del soldado que se había quedado quieto con sus ojos clavos en el civil. Fue así testigo de como su rostro paso de la confusión, de cierta interrogación, a la revelación. Como abrió la boca con sorpresa y lo señalo. Declarando a casi gritos el conocer al hombre. Confesado que en su primera misión oficial como soldado se enfrento a una tripulación pirata que consiguió escapar y de a cual el herido,mucho mas joven,formaba parte. Pero que sin lugar a dudas lo reconocía.

La mujer desvió entonces la mirada al hombre.Mientras los soldados que lo habían trasladado se miraban entre si .Hasta que uno se aventuro a murmurar que durante el traslado ,cuando cargaban el cuerpo inconsciente, el mismo murmuraba,casi tatareaba una canción pirata. Una que los soldados conocían tras años de batallar con dicho colectivo, una melodía que habían ignorado hasta ese momento,pues podría ser una muy similar a la entonada por esos enemigos del país. Pero que ahora se había convertido en una declaración de la identidad del hombre.

-Muy bien. Termina de estabilizarlo.Y encerrarlo en las celdas.

Declaro,mas por respeto al priest y por el trabajo que había realizado hasta el momento por el herido que por el pirata en si. Pues a ojos de la mujer esos no tenia derecho a nada.Ni a ser sanados. El echo de ser encerrados en una de las pequeñas y oscuras celdas que el barco portaba al ser parte del ejercito y necesitarlo, ya era todo un lujo para esos piratas.

-Y tu. Vete pensando en tus ultimas palabras... y reflexionado y arrepintiéndote de tus actos...

Y dicho esto la mujer se giro y abandono la estancia. Siendo sus ordenes seguidas instantes después y siendo el joven traslado a la celda,encerrado en la oscuridad de la misma.Con los grilletes,y con la manta por encima.

La reina por su parte contemplo como el barco entraba en movimiento y como se alejaba del lugar de la batalla. Donde ahora se encontraban los barcos enemigos junto con dos de los suyos que comenzaban a lanzar bolas de fuego. Y según tomaban mas distancia y se encaminaban al puerto principal del sur,el mas cercano que pudiese tomar semejante cantidad de barcos, vio como el fuego perdía fuerza por la lluvia. Como los barcos debían moverse para apuntar a distintos navíos,como los mismos tardaban en prender, y como debían de hacer uso de las esferas ígneas que esos portaban para aumentar el poder y que ardiesen.

Fue cuando eran poco mas que una mancha en el horizonte,con la lluvia ya remitiendo, con los barcos rezagados volviendo a ponerse en movimientos,volviendo a ellos, que se pudo apreciar la escena como debería. Que el humo se levaba con fuerza y la luz que emanaba el fuego era capaz de apreciarse incluso a la distancia,que había conseguido la fuerza necesaria para ello.

El enemigo había sido vencido. Los civiles estaban a salvo,al igual que sus soldados.

La batalla había finalizado. Y ellos habían salido victoriosos.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
Tomo de Worm [4]

Support :
Pelleas
Sion
Craig

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Gold :
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Re: [Campaña de liberación] La tercera pesadilla naval [Yuuko-Valkoinen]

Mensaje por Eliwood el Jue Sep 28, 2017 3:28 pm

Tema cerrado. 80G a cada participante.

Yuuko ha gastado un uso de su tomo de Ruina.
Valkoinen ha gastado un uso de sus dagas de bronce.
Yuuko ha gastado un vulnerary.

Ambos obtienen +2 EXP.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
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Tomo de Ellight [4]

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Nils

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