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Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

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Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Jue Oct 29, 2015 6:11 pm

La ciudad de Begnion era más imponente de lo que esperaba. El joven viajero nunca había visto una ciudad que abarcara tantas hectáreas de terreno. Calculó la cantidad de rincones oscuros que había, callejones, pasadizos, lugares por los que correr y perder a tus perseguidores… Si, esta ciudad claramente era el paraíso de cualquier ladón. Y estaba seguro que se encontraría con unos cuantos. El objetivo primordial de Gaius, reunir miembros nuevos al gremio, se veía repleto de posibilidades ante este nuevo y extenso panorama.
Camino un par de cuadras, siempre manteniéndose por calles pobladas, pero prestando atención a las aledañas. Sabía que era un forastero, y los ladrones suelen ser celosos con los intrusos. La mejor manera de acercarse a sus locatarios colegas, era invitándoles algunas bebidas en las tabernas locales, donde el bribón corría con ventaja.
Tras mucho caminar, encontró un umbral que lo decoraba un cartel de madera y marcaba una escalera descendiente. No tenía aspecto de tienda, y mucho menos de taberna. Pero si bien Gaius no sabía leer, si conocía el lenguaje de las calles, y enseguida notó una pequeña farola de cristales rojos sobre la entrada, la señal universal para un burdel. “Jum… no es lo que tenía en mente… pero también servirá”, se dijo mentalmente mientras comenzaba a bajar la escalera. Sabía muy bien que las prostitutas eran fuente inagotable de información. Los lujuriosos siempre aflojaban la lengua ante una mujer hermosa, y si el establecimiento también servía bebidas, esas mujeres deberían saber más que el propio rey.
La escalera terminaba en una simple puerta de madera. Cuando llamó, le abrió el paso un robusto hombre de tez morena y cara de pocos amigos. El ladón poniendo su mejor sonrisa, paso delante de él tratando de no darle ninguna excusa para que se enojara.
El salón principal del burdel era una sala circular iluminada con lámparas de aceite. Unas cinco habitaciones más se conectaban con ella, y finas cortinas rojas oficiaban de puertas. No había mesas o sillas, en su lugar, una multitud de almohadones estaban esparcidos por todo el recinto, donde clientes y empleados se tumbaban sin etiqueta. Menos de una decena de personas se encontraban en ese momento en el lugar. No bien entró, dos bellas mujeres se le acercaron y lo abrazaron de cada flanco. Gaius pudo sentir como estas, simulando acariciarlo, tanteaban sus bolsillos internos, comprobando si traía oro consigo. Eran profesionales, tenía que admitirlo. Otros cinco clientes más se encontraban acostados entre los almohadones, disfrutando de las caricias y elogios vacíos de las muchachas. Gaius también notó que había un par de muchachos que también trabajaban junto con las mujeres. “Este lugar está bien surtido” pensó, y tomando a sus recepcionistas de las caderas se dirigió a un grupo de almohadones libres. Ahí, tumbado panza arriba, se dejó sobar por las damas, que lo rodearon con sus brazos, llenándolo de caricias y elogios. El sonido ambiente eran puras risas suaves, susurros y algún ocasional gemido. Gaius se relajó y se dejó mimar. El gremio podía esperar, él ahora solo quería relajarse y disfrutar esta bella bienvenida que le ofrecía la nueva ciudad.


Última edición por Gaius el Mar Nov 03, 2015 2:11 am, editado 1 vez
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Vie Oct 30, 2015 1:26 am

Entre tantos caminos que tuve que recorrer, al final la búsqueda solo dio un rumbo final tal como lo había esperado... no estaba completamente arrepentido y en cierta forma me esperaba que aquella búsqueda halla por fin terminado de tal manera... no había más nada que pudiera hacer, tal vez simplemente podría venderme como cualquier mercenario por algunas monedas y esperar que Dmitrei me ayudara con el manejo del hacha, esperando poder elevar mi fuerza y poder día con día para empuñar correctamente un hacha y destruir a los enemigos que me encuentre en el camino. Quizás así termine pagando mi deuda por completo, dejando de lado la congoja que me agobiaba por completo.

Desde que estuve con el mercenario Forseti y después de aquella batalla campal, me he fortalecido un poco, no puedo decir que me sienta bien pero al menos... al menos puedo decir que no todo fue en vano... conocí personas interesantes en el camino. Algunos que no he vuelto a ver y otras que decidí que era mejor alejarme de ellas... y Dmitrei, definitivamente él era un caso apaorte y especial, era un vínculo extraño diferente del de un alumno y su instructor, sentía que debía ayudarlo a encontrar su paz pero supongo que solo podré hablar con él de nuevo cuando pueda atacarlo con su propia hacha... cuando sea más fuerte.

Begnion y Daein eran, prácticamente, mis dos casas. Viajaba de un lado a otro visitando Sienne y las montañas, mi vida ahora giraba entorno a la protección de los que YO consideraba mis amigos... mi sentimiento altruista había llegado a su fin después de que abriera los ojos. De nada me sirve lamentarme por la muerte si los humanos la causan a su gusto y por placer. Ya no más...

Ahora estaba en la ciudad de Sienne. Sostenía la pesada hacha en mis hombros mientras marcaba el ritmo de mis pasos con el bastón, golpeando la piedra del camino. Mi cuerpo no estaba cubierto, continuaba siendo el mismo sacerdote, más sin embargo mi mirada ya no era tan complaciente como antes. Sentía un poco de asco por los seres humanos, las maquinas de matar de este mundo, aquellos que valoran más sus riquezas que la vida misma... merecen perecer ante la mano de la diosa, sin perdón, sin contemplación.

Caminando por las calles en solicitud de un trabajo, encuentro el lugar descrito por mi cliente. Mi misión era simple: encontrarme con un hombre que me estaría esperando en un lugar de mala muerte para intercambiar información y algunos objetos de valor... era en cierta forma "divertido" trabajar como ayudante de Forseti en estas labores de recolección e intercambio.

Sin mucha espera bajé las escaleras. Forseti mismo había arreglado cada movimiento que debía dar, todo estaba perfectamente planeado siendo que, al estar frente a aquella puerta de madera, el hombre vigilante me dejó pasar incluso llevando armas pesadas sobre mí. Todos los que trabajaban allí sabían de mi presencia y mi llegada, era casi como su invitado solo que no era así a los ojos de los demás que, sin pensarlo, lanzaron una mirada de juicio sobre un sacerdote que entraba a aquellos lugares de deseos carnales y vicios sin fin.

Sin observar demasiado el espectáculo, decidí pasar por los alrededores del recinto y quedarme de pie, cerca de los muros de aquella habitación circular adornada con tenues luces rojizas y muchas almohadas alrededor del espectáculo, donde las mujeres lascivas sin ningún tipo de pudor o decencia comenzaban a satisfacer el deseo sexual de los hombres, siendo unos meros títeres de ellos... pero quien soy yo para juzgar a tales "damas"... si al fin de cuentas soy alguien peor que ellas.

Observé de lado a lado, persona por persona, intentando adivinar con quien debía encontrarme. Su descripción física era un poco simple, alguien joven de cabello corto casi en forma de hongo, de color naranja y con prendas similares a la de un asesino, con bufanda y telas suaves y oscuras... una descripción vaga.

Dejé las armas en el suelo recostadas a la pared y me senté allí, de piernas y brazos cruzados esperando que aquél sujeto entrara por las puertas. Una de las mujeres quienes estaban en el espectáculo se acercó a mi y comenzó a poner sus manos sobre mi desnudo torso. No pude evitar reaccionar a ello.

¡b-basta!, no estoy aquí para... "esas" cosas.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Vie Oct 30, 2015 3:59 pm

Gaius no bien vio esa colosal hacha entrando por la puerta del burdel, rodó sobre su espalda y se posicionó detrás de la prostituta de su derecha. Tomándola por los hombros, usó a la  mujer como “camuflaje”. Sus instinto de supervivencia siempre lo alentaba a tomar este tipo de medidas que podían ser vistas como cobardes, pero tal apodó nunca lo había molestado. Los héroes son los primeros en morir, mientras los cobardes son los que regresan a contar la historia.
Después que se hubiera puesto a cubierto, se fijó en quien portaba el hacha. Un Corpulento hombretón sin camisa con porte solemne… demasiado solemne para un prostíbulo. Arqueando las cejas Gaius siguió observando al recién llegado. Numerosas cicatrices le cruzaban el torso, lo que demostraba que era un hombre que conocía muy bien el campo de batalla, y que no portaba esa hacha como mero accesorio. Cuando el recién llegado tomó asiento, el bandido exhalo un largo suspiro. “bien! Es un cliente” dijo para sí. Fue entonces que notó los fieros ojos de la mujer a la cual todavía sujetaba por los hombros para que le sirviera de cobertura. Al ver tal mirada, rápidamente a soltó.  La prostituta, mientras se acomodaba su transparente camisa, bufó al bandido.
-Eso no ha sido nada caballeresco de tu parte-
-Ocultarte detrás de una dama… que cobarde-
-Ja! Dama?! De verdad tienes esa opinión de ti misma?- respondió sin pensar el bribón.

El eco de la bofetada resonó por toda la habitación. Todos los presentes, volvieron la vista para ver a la enojada mujer alejarse caminando muy erguida, siendo seguida detrás por su compañera. Tendido sobre los almohadones, el ladrón se frotaba su adolorida mandíbula.
-No tendrá mucha clase, pero sabe dar un buen golpe- se dijo a sí mismo.
Sentándose, todavía sujetando su colorada mejilla, vio como todos los clientes se reían en lo bajo de él, para luego continuar en sus asuntos. Pero un par de ojos no se volvieron. Gaius nervioso, guio la vista hacia el corpulento cliente. Era impresión de él, o este lo estaba mirando demasiado fijo?
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Dom Nov 01, 2015 8:10 pm

Estaba intentando controlar mis deseos carnales en ese momento, su mano era lo bastante suave como para provocar reacciones en mi piel, erizando los vellos de mi cuerpo y... también "erizando" otras partes de él. Cuando su mano tibia tocó mi pectoral no pude hacer otra reacción que retirarme un poco hacia atrás mientras mi rostro se cubría de un rubor a causa de la vergüenza que sentía en ese momento... sabía que era su trabajo pero no quería ser parte de nada de eso. Aún así parecían insistir demasiado en ello.

C-creo que no debería tocar allí...s-señorita poco a poco empiezo a perder voluntad, estaba cada vez más dejándome llevar por las manos de la mujer hasta que, un sonido milagroso y divino me sacó del trance por el que estaba pasando. Una cachetada resonó por el lugar sin detener el ambiente como tal. Al enfocar mi mirada hacia la fuente del sonido pude ver a lo que parecía ser el hombre que estaba buscando... tiene las mismas descripciones que dio Forseti... susurré mientras me levantaba del lugar aprovechando la distracción de la mujer que se me hizo al lado.

Dejé un momento el hacha y el bastón para acercarme hasta a él a paso lento y seguro, por supuesto que en mi rostro se veía seriedad y algo de enojo aunque ese era mi semblante común. Sin perder demasiado tiempo, me senté a su lado sin hacer mucho alboroto ni llamar la atención, aclaré mi garganta y comencé a susurrarle. el pájaro vuela y lleva los gusanos a su nido, vomitando en ellos Dije las palabras clave para que supiera que yo era el informante, si era él... debería conocer la respuesta que debería darme.

Me quedé sentado, tranquilo y sereno esperando a la respuesta del joven mientras pensaba en algunas cosas sobre todo lo que había pasado. Si bien Forseti ha sido de mucha ayuda no estaba completamente seguro si de trabajar con el codo con codo, no soy alguien muy bueno en a lucha y mucho menos siendo elocuente con las personas, mi manejo de información es muy vaga y no memorizo bien las palabras de otros, ya de por sí el intentar recordar las palabras clave me fue difícil.

El lugar era cálido, ya mi cuerpo estaba completamente caliente... o quizás fue la sensación de la mujer lo que hizo que reaccionara así, parecía que estuviera completamente cubierto.

Observaba de lejos mis armas, nunca se sabe quien quiera robarse un bastón de curación y un hacha gastada y con un poco de mella en su hoja.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Lun Nov 02, 2015 9:31 pm

Gaius, todavía frotándose la herida mejilla, miraba de reojo al descamisado hombretón. “ No esta mirando hacia ti, es solo impresión tuya” se empezó a repetir internamente.
Quien era ese corpulento hombre? Quería fijar su vista en él y poder estudiarlo mejor. Pero como tenía la vista fija en esa dirección, resultaría sospechoso si se quedaba mirándolo.

Intranquilo, el bandido se enfocó en acomodar sus pertenencias en sus saquillos, esperando que tomar una actitud normal y haría que el gorila dejara de prestarle atención.. En eso estaba, cuando una de sus correas se atoró, y tubo que tirar de ella para arreglarla. Cuando volvió la mirada, el hombretón estaba a solo unos pasos de él. Gaius, asustado, trató de correr, pero los mullidos almohadones no eran la mejor superficie para corre. No bien intentó incorporarse, cayó de costado, en un humillante tropezón. Apenas llegó a ponerse boca arriba, cuando el fornido visitante llegó hasta él. Tumbado panza arriba, se sentía atrapado como si fuera una tortuga.
Pero ahora podía ver de serca al hombre. Y pudo notar como pequeñas gotas de sudor le corrían por el pecho.

El hombre habló, y cuando lo hizo, sus palabras carecían de sentido. “Eh?? Pájaros?? Nidos?? Vomitar que??”. Nada de eso tenía sentido para Gaius, pero empezó a notar algo. El hombretón le estaba hablando de llevar objetos a una base, además de que estaba sudando y sus mejillas estaban ligeramente ruborizadas. El bandido tragó saliva. Su mirada bajó hacia la entrepierna de su interlocutor. No podía asegurarlo, pero parecía resaltar una tercera silueta de entre sus holgadas prendas. Un escalofrío corrió por la espalda del ladrón. “Me quiere llevar a la cueva!!”. Con los ojos como platos volvió a mirar a los ojos a aquel hombre. Las rodillas le empezaron a temblar, y sintió como el estómago se le anudaba.
-Nn-no! ..Yy-yoo no!.... Ellos!!! Ellos!- dijo señalando a los empleados masculinos del establecimiento.
El sudor corría libre por su frente.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Mar Nov 03, 2015 1:16 am

El hombre con quien debía hablar parecía muy nervioso, ¿que ocurría?... tal vez le intimidaba o... o simplemente quizás estuviera herido, de ser ese el caso lo mejor era que trajera mi bastón y lo usara sobre él, brindándole de mi energía vital pero para eso tendría que ir a traerlo rápidamente... solo si aquél hombre lo necesitaba.

Al estar en un lugar encerrado y algo luminoso, sería un poco incomodo, extraño y amenazante el tener que usar mi herramienta para sanarlo a simple vista. No podía canalizar completamente mi magia dentro de este para expulsarlo en una clara y luminosa onda de energía y sanarlo adecuadamente. El hombre estaba observando mi pecho, incluso mis piernas... tal vez sabía que yo era quien debiera entregarle el mensaje pero antes debía preguntárselo.

Me acerqué hasta el hombre quien parecía enfermo, lo suficiente para que los demás no nos escucharan, susurrándole suavemente al oido mientras ponía mi mano en su hombro en un gesto amable con él... según Forseti, el hombre sabía que era un clérigo por lo que mi habilidad se especializaba en la curación. ...si quieres puedes tocar mi bastón ...te prometo que te sentirás mucho mejor y nadie lo notará según los estudios que hice, si enviaba levemente mi energía a través del bastón este no se cargaría lo suficiente como para emanar luz pero si otra persona lo tocaba, podría recibir poco a poco esa curación... era un método sigiloso de restaurar el cuerpo.

O si quiere podemos ir a un lugar más privado... así puedo descargar toda mi energía en tu cuerpo con ayuda de mi herramienta, tal vez así te puedas recuperar de tus problemas, te aseguro que te sentirás mucho mejor si ayudaba al informante que tenía en frente tal vez se me facilitaría las cosas. No soy tan bueno como Forseti en hablar con otros, solo me restaba ser amable y usar mis habilidades en los demás para que se sintieran en confianza y me dijeran lo que sabían... era un truco algo sucio.

No solté al hombre para que respondiera a mi pregunta... aunque ahora que lo pienso tampoco me dijo nada de la contraseña para revelarle mis secretos que había sido transmitidos desde Forseti, tal vez solo estaba nervioso por mi llegada o quizás estas mujeres le habían impresionado demasiado... no puedo quejarme, incluso yo estoy aún sudando y algo ruborizado por la mano de aquella fémina quien acariciaba suavemente mi pectoral incluso logrando hacer mella en mi pudor.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Mar Nov 03, 2015 8:13 pm

Cuando vio al hombretón comenzó a acercarse lentamente, el poco color que le quedaba al bandido lo terminó de abandonar. El flacucho vio al corpulento clérigo acercar su cara a la suya y posar su mano en su hombro. Comenzó a temblar. Sentía como se le cerraba el pecho y le costaba respirar. Quería hurí con todas sus fuerzas, pero el cuerpo no le respondía.
Mentalmente Gaius le rezaba a la diosa que siempre le sonreía. “Hermosa dama que de mí siempre te apiadas. No olvides a tu fiel seguidor. Nunca dejes de sonreír. Pues tu sonrisa…”

En medio de su plegaria mental, “músculos” comenzó a susurrarle suavemente al oído. Le corrió una lágrima por la mejilla. Que quería hacerle qué?!

Ya no había espacio para el “me lo estoy imaginando”. Estaba pasando, y le estaba pasando al bandido. Como todo joven que crece en las calles, a lo largo de su vida fue seducido por varios hombres mayores. Todos siempre lo llenaban de promesas. Algunos le ofrecían oro. Y otros intentaron tomarlo por la fuerza. De todos pudo huir a tiempo. Pero ahora, lo habían agarrado desprevenido y asustado. En un lugar cerrado, sin una salida fácil. Estaba atrapado.
Trato de empujarlo, alejarlo se sí. Pero solo consiguió presionar ligeramente su pecho. Ahora que lo tocaba podía confirmarlo. El calor que emanaba aquel cuerpo era intenso.

Gaius no podía mirarlo directamente. Con los dientes apretados, contenía constantemente un desgarrador grito de terror.
Terminó de escuchar la propuesta de músculos. Tragó saliva. “bueno… hasta aquí llegué, “se dijo  resignándose al cruel destino que tenía enfrente.

Sin levantar la mirada logro mascullar.
-Pp-Privado. Pprrr-efiero ir a unn privado…- Fue la frase que más le costó decir en la vida al bandido.
Tambaleándose, y con la ayuda de su “compañero” logro levantarse. Empezó a caminar hacia una de las habitaciones privadas. Cada paso era un tormento, las lágrimas corrían libremente por sus mejillas. El bandido caminaba delante, y el grandulón lo seguía detrás.

Entró a la habitación privada. Adentro no había muebles, sino almohadones más grandes, lámparas de aceite más tenues, y más cortinados rojos.

Tomo lentamente una bocanada de aire, y de pronto sintió como sus energías le volvían levemente de pronto. Que era eso? Su diosa lo estaría salvando? O era su famoso instinto de supervivencia, que siempre le daba ánimos en el borde del abismo. Fuera lo que fuera, El ladrón no iba a desaprovechar esta nueva ola de energía. Giró sobre sus talones y emprendió una repentina huida hacia el umbral de la habitación.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Miér Nov 04, 2015 8:26 am

El hombre quien debía darme la información y yo el objeto comenzó a actuar extraño... sudaba y se le podía ver algo de rubor quizás por el ambiente, las tenues luces rojas o por vergüenza. Incluso llegó a tocar el pectoral por alguna razón. Al irse corriendo hacia unas habitaciones privadas no pude evitar levantar una ceja mientras observaba lo que ocurría. Quizás era un método de estar en privado sin llamar la atención de una forma sospechosa... no se me daban bien estas cosas al final pero debía sacar todo lo que él sabía... por Forseti.

Me levanté del lugar y empuñé mi bastón mientra le encargaba al guardia el hacha de Dmitrei. Fue entonces como lo seguí hasta entrar a donde estaba el hombre, sin embargo este parecía estar huyendo por la ventana... o eso creía, no podía dejarlo escapar tan fácilmente... ¡ni siquiera se estaba robando el objeto ¿por qué corría?!.

¡hey!, déjese de juegos y vayamos directamente al grano. ¡Le advierto que no soy nada delicado!, ¡necesito que lo escupa todo! dije, mientras empuñaba el bastón como si fuera una lanza, cargándolo a la mitad del mismo, siento un poco amenazante incluso... si la calma no me ayudó vamos a experimentar siendo un personaje más agresivo.

Forseti había descrito a esta persona tal cual como lo estoy viendo... no había duda de que era este el que estaba buscando. Claro... ¿cuantas personas en el mundo tenía el cabello en forma de hongo, eran de ese color y eran jóvenes como él? además de vestir de telas y cuero... no tenía la menor duda de que era este hombre al que estaba buscando.

¡vamos!, que no tengo todo el tiempo del mundo. Tsk... me estaba comenzando a impacientar, el simple hecho de que quisiera escapar de mi presencia me daba un mal presentimiento... quizás era un ladrón y se haya robado algo sin que me diera cuenta... ¿acaso creía que yo era su justiciero?. Diablos, ¿que haría Forseti en una situación como está?, es obvio que no soy muy bueno para trabajos de informante.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Miér Nov 04, 2015 5:17 pm

Gauis volvía a perder toda esperanza, si súbito golpe de adrenalina había sido cortado por un fiero bastonazo de su… ahora cliente? Definitivamente planeaba cobrarle después de esto. Músculos, al verlo correr, le había cortado el paso con su prominente vara, cerrando toda posibilidad de escape, y extinguiendo las energías del bandido. Ahora, nuevamente sentía como el cuerpo le pesaba, las piernas le temblaban y su semblante estaba empapado de sudor nervioso.

Las declaraciones del hombretón no hacían nada más que ponerlo más nervioso. Que no sería amable? “Diosa! Porque me has abandonado bella dama? Porque?”

Como un prisionero camina hacia el cadalso, Gaius arrastró los pies hasta el colchón. Ni siquiera se dio la vuelta a mirar la cara de acompañante. De espaldas a él simplemente se limitó a comenzar a aflojar los cintos de su peto. Por lo menos se desnudaría el mismo. Ese hombretón podía ser tan bruto de arrancarle sus preciadas ropas, No, por lo menos que ellas se salvaran.

Removió primero  lentamente la capa sobre sus hombros, y simplemente la dejó caer a un lado. Tomo aire antes de la segunda parte, era la que mpas le costaba. La que marcaba un antes y un después. Las lágrimas le corrían por las mejillas. Tomo aire una vez más. Trato de poner la mente en blanco. Espero que todo terminara rápido.

Bajo despacio las manos hasta sus caderas, y comenzó a levantar su camisa.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Miér Nov 04, 2015 7:17 pm

Al ver al joven en la habitación, vi como comenzó a desabrochar sus prendas y a levantarse la camisa... comencé a verlo con una ceja levantada, ¿acaso... tenía su información guardada en alguna parte de su cuerpo?... ¡no!, ¡seguramente tenía alguna herida por su cuerpo!, tal vez sea como Dmitrei que debía quitarle su ropa para poder tratarlo mejor... si, debería hacer lo mismo con él.

Me acerqué a él a toda prisa y lo tomé del hombro para darle la vuelta, esperaba que me miraba al rostro. N-no llore, prometo que luego de mi tratamiento se sentirá mucho mejor... ¡se lo aseguro! claramente el joven parecía tener algún malestar y con la velocidad con que se removía las ropas claramente era visible un problema tal vez muscular... ¡quizás un ataque mágico de electricidad!, heridas internas y no tan superficiales, ¡debía tratarlo de inmediato!.

Sin esperar que hubiera respuesta en él lo tomé entre mis brazos, habiendo apoyado sus corvas en mi antebrazo y su espalda alta sobre mi otro brazo casi de la misma forma que cargaba a mi mujer, pegandolo a mi cuerpo para sostenerlo mejor. Lo puse delicadamente sobre la cama y extendí sus brazos hacia arriba casi a la cabecera de la cama y también sus piernas quedando primero en una posición recta. Por favor, quédese completamente quieto.

Desconociendo sus problemas y malestares, comencé a quitar su pantalón y bajarselo hasta los tobillos, le separé un poco las piernas y comencé a tocar sus músculos de las mismas, sus cuádriceps. Estaba siendo completamente cuidado pasando mi mano sobre su piel, estaba bastante caliente, podía sentir su calor corporal y su leve pulsación en su piel... el sudor que incluso este tenía, ¿estaba ansioso o nervioso?... pobre, debió ser una herida interna. Con mucha suavidad deslizaba mi mano sintiendo cada milímetro de su piel, sus músculos, asegurandome que no estaba teniendo algún extraño hematoma en él, algún traumatismo o herida interna. Lo hacía con extrema delicadeza poniendo incluso toda mi palma abierta y hasta con ambas manos, pasando una y otra vez mi mano por su pierna desnuda para luego continuar con la otra... todo parecía estar normal.

De igual forma, comencé a pasar lentamente mi mano por sobre su abdomen plano, más que todo en busca de alguna irregularidad para tratarla rápidamente, la subí por su tórax, por su pecho una y otra vez pero no sentía absolutamente nada fuera de lo normal... Hmm... quizás era algo mucho más profundo... en ese caso me sería difícil reconocer la herida o lo que lo aquejaba y lo hacía llorar... era hora del bastón.

¡Espera aquí!, prepararé mi bastón... no se mueva por favor, no queremos que la "cosa" crezca sin necesidad ignorando que era lo que tenía, no quería que hiciera algún esfuerzo para evitar que lo que sea que tuviera se empeoraba, fui hasta donde estaban mis armas para llevarlas de nuevo a la habitación.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Jue Nov 05, 2015 9:23 pm

Cuando las fuertes manos del clérigo lo tomaron por los hombros, Gaius no pudo evitar ruborizarse de pudor. Su mente trataba de escapar de la situación, moverse a otro lugar, otro contexto. Trató de recordar sus días de juventud. La dureza de ser un niño huérfano que, sin nada más que sus manos, tuvo que sobrevivir cavando su propia salida del poso. Si pudo sobrevivir a eso, podría sobrellevar esto.
Cuando músculos lo alzó entre sus brazos, lo agarró desprevenido al bandido, que con la sorpresa casi se pone a patalear. Peor pudo contener sus primitivos instintos a tiempo. De lo contrario, habría acabado en el suelo.
Cuando lo deposito suavemente en la cama, y extendió sus brazos hacia la cabecera, el bandido solo pudo esconder su rostro tras su brazo. La vergüenza lo carcomía. Creía que podía morirse ahí mismo de pudor. Sintió como bajaban sus pantalones y el suave roce de las gruesas manos sobre su piel. Eran ligeramente ásperas, lo que hacían que su caricia fuera más profunda, pero a la vez delicada.
Gaius sentía como su corazón se aceleraba. El nerviosismo y pudor hacían que no pudiera dejar de llorar. Con el rostro siempre contra su brazo, no podía hacer más nada que morder su labio inferior. Se sentía raro. Su corazón latía tan rápido que sentía que se le iba a escapar del pecho. El miedo estaba en control, pero también había una sensación más. Una que no lograba identificar cual era.
Cuando su compañeros se alejó para buscar algo, el bandido no pudo evitar suspirar de alivio. Su condena sería pospuesta unos instantes más. Se incorporó un poco para ver que hacía músculos, pero no bien levantó la mirada, el pánico se apoderó d él. Rápidamente, sujetando firmemente sus rodillas contra el pecho, se hizo un ovillo a si mismo, quedando boca abajo sobre la cama. “Que Grima me calcine! Porque estoy erecto?!”
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Vie Nov 06, 2015 3:44 pm

El bastón, si. Una herramienta bastante útil para canalizar nuestra energía y enviarla a otro ser vivo para restaurarlo, la potencia del bastón y la curación solo puede depender de la fuerza que tenga el sacerdote para controlarlo... no siendo solo curación la única habilidad de estos, si es la más popular entre los sacerdotes de las iglesias aunque por supuesto, no todos pueden ser usados para el bien.

Tomé el báculo en mis manos y me dirigí de nuevo a la habitación donde estaba el hombre, al verlo parecía estar retorciéndose de dolor, estando en posición fetal boca abajo de aquél colchón el el suelo. ¡h-hey! tal vez aún no sería demasiado tarde... pero dada su posición pude intuir algo bastante interesante, quizás simplemente tenga dolor de estomago. En tal caso no creo que necesite de mi atención mágica como curandero por lo que preferí dejar el bastón a un lado.

¡hey!, ¿te sientes bien?, ¡hábleme maldi- ugg!. No había cooperación por la contraparte, así no podría saber que era lo que le afectaba o si podía hacer algo para aliviar su pena, estaba comenzando a estresarme por aquella situación que estaba ocurriendo. ¡termina con ese espectaculo y acabemos esto de una vez! exclamé, enojado.

Estaba perdiendo la paciencia con él, sabía que tenía algo importante que decir pero no por eso teníamos que estar jugando al enfermo y el enfermero. Estaba siendo demasiado tranquilo para lo que suelo ser... pero se me agotaba la serenidad. Si no va a decirme lo que quiero saber... no voy a poder darle el objeto que vino a buscar... ¿comprende?, ¡hable.de.una.buena.vez! ¡no tengo todo el día!

Era evidente que el joven estaba adolorido en alguna parte del cuerpo, pero si no era capaz de hablar por ello mucho menos podría fiarme de alguien que no es capaz de decirme su malestar. En definitiva soy un pésimo informante, seguro Forseti lo hubiera hecho mucho más rápido que yo, y con protección incluida.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Sáb Nov 07, 2015 10:24 pm

Hablar? Objeto? De que estaba hablando músculos?
Rojo como un tomate se animó a asomar la cabeza. Al ver al hombretón todavía perfectamente vestido, y cargando su equipamiento, empezó a cuestionar toda esta alocada situación. Miro hacia los costados, todavía en posición fetal. Busco con la mirada sus ropas. Reptando sobre su panza cual oruga, se arrastró hasta el borde del colchón y manoteo su capa del suelo. Rápidamente se cubrió con ella como si fuera una toalla. Ahora se animaba a pararse, aunque debía hacerlo ligeramente inclinado para no delatar que su amigo estaba despierto.  
La actitud de su compañero había cambiado de pronto y le hablaba de cosas que no le había mencionado antes. Había dejado de manosearlo, y ahora empezaba a increparlo? Que estaba pasando? La mente del ladrón trataba de atar cabos, pero la falta de sangre, hacía que le costara más de lo normal.  Que estaba pasando?
Sería un enviado de Coyote Gris? Seria todo una mala broma de ese viejo bandido? Nunca lo había visto con sentido del humor antes, pero ese hombre nunca dejaba de sorprenderlo.
Le dedico una mirada increpante a su “cliente”
-De que estas hablado?- El enojo en la mirada de Gaius era evidente.
-Quien te envió?-
Si esto era obra de ese viejo zorro, la próxima vez que lo viera, tendrían una charla más punzante de lo habitual.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Dom Nov 08, 2015 10:15 pm

El sujeto parecía algo confundido, era extraño, ¿acaso pensó que iba a internar algo con él?. Preguntó sobre mi enviado, Forseti... pero no había respondido antes a mi contraseña, veamos si ahora estamos en la misma onda. e-el pájaro vuela y lleva los gusanos a su nido, vomitando en ellos volví a repetírselo, debía responderme como debía ser, aunque... ¿qué tantas probabilidades hay de encontrarme a un sujeto parecido a él en el lugar donde me vería con él a la misma hora?... pura coincidencia no puede ser.

eres... eres Raymond ¿verdad? dije, mientras fruncía una ceja y lo observaba con duda, señalando su rostro con mi dedo indice. El hombre desnudo se había puesto su capa aunque no estaba del todo erguido, me pregunto si debería usar mi bastón en él. C-creí que estaba herido... como empezó a sudar tanto tal vez me pareció que tenía algún dolor de estomago, como ese vértigo que se siente en la pansa puse mi mano en el vientre como un gesto de manos.

Forseti me había pedido ver a un informante y entregarle un anillo que tenía en uno de mis no bolsillos en mi atuendo a medias de sacerdote, metí mi mano dentro del pantalón justo en frente, dentro de mi segunda ropa. Se allí saqué un anillo brillante más no era de un material precioso sino una simple farsa o al menos eso me dijo él. Se lo extendí hasta él pero sin soltarlo de mi mano. Ver y no tocar.

¿Reconoce esto...? la pregunta del millón, si no era él entonces simplemente estaba perdiendo mi tiempo en este lugar. Y casi uso mi bastón para nada, menos mal que reaccionó a tiempo aunque es alguien bastante excéntrico honestamente.

Soy Alexandre Levallois, hijo de la casta familia de los Levallois, iconos sacerdotes de la iglesia de Nevassa que sirven a la nación. En otras palabras soy un sacerdote... mucho... ¿gusto? ¿porqué aquél hombre no se ponía en pie como era debido?, tal vez si tenga dolor de estomago y se encorve de tal forma para aliviar su malestar.

¿Se encuentra bien?
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Lun Nov 09, 2015 11:38 pm

Músculos estaba recitando una vez más lo que en un primer momento había pensado que era una especie de frase de conquista, la cual ahora le sonaba claramente a una clave secreta. Gaius se llevó la mano a la frente de un golpe. Se quería arrancar cada uno de los pelos de su colorada cabeza. Todo había sido un mal entendido? Se negaba a creerlo.
Rojo como un tomate comenzó a recoger y ponerse sus prendas, mientras murmuraba mediciones e insultos en voz baja.
-No, no soy Raymond!- Respondió completamente fuera de sus cabales. Quería cavar un hueco y enterrarse.
-Herido?! Te parezco herido?!- Dijo tirando la capa de un golpe seco al piso y mostrando su cuerpo desnudo y orgulloso. Luego recordó, y comprobó mirando hacia abajo, que su “amigo seguía despierto”, y se volvió a hacer un ovillo en el suelo.
Tanteo sus pantalones y se los puso rápidamente mientas “la maza de músculos” revolvía entre sus ropas buscando valla a uno a saber qué. Se los puso rápidamente, y mientras buscaba su camisa, vio que el hombretón le preguntaba si reconocía cierto anillo. Arrebató de un manotazo el anillo que le ofrecía músculos y lo examino delante de él.
-No, no me suena de nada.- Dijo dando vueltas aquella baratija, y enseguida devolviéndosela a su propietario. Estaba enojado con el hombretón, pero no le quería dar una excusa para que le sacara un diente.
Gaius se puso únicamente las mangas de si camisa, si prenderla enfrene. Tenía ambas manos sobre su cabeza y la sacudía frenéticamente. Quería golpearse. Quería golpearlo. Quería golpear al corpulento guardia de la entrada… En fin, no estaba de buen humor.
Tomo una fuerte bocanada de aire, y retuvo el aire lo más que pudo para luego expulsarlo de un gran suspiro. Dicho medio siempre lo ayudaba a clamarse cuando sentía que se iba fuera de sí.  
Un poco más calmado y agotado, levanto nuevamente la mirada hacia el clérigo cuando termino de presentarse. Un ligero tic en el ojo se hizo presente en la mirada del bandido.
Con mucho sarcasmo, Gaius le devolvió el saludo.
-Gaius de Ylisse! Encantado de conoceros noble señor!-
Volvió a dar una fuerte bocanada de aire, pero esta vez lo soltó más lentamente. Con los brazos en jarra, se volvió hacia músculos.
-Mira, declaremos esto como un enorme mal entendido, ok? Creo que ninguno de los dos quiere que se esparzan rumores de esto, verdad?-
-Sé que un hombre de tu posición así lo preferiría. Solo dame veinte monedas de oro, y me olvidare de todo esto, y ninguno tendrá que andar acarreando consecuencias, trato?-
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Invitado el Mar Nov 10, 2015 8:32 am

Tal como estaba sospechando en un principio, aquél hombre no era el personaje el cual yo estaba buscando, ¿todo este tiempo he estado perdiendo el tiempo entonces?, vaya, pensar que creía fervientemente que el sujeto en cuestión era él. Tal vez mientras estuve aquí ya había llegado y al no encontrarme se retiró, es una mala noticia para Forseti en efecto.

Lo gracioso de todo es que aquél hombre se había enojado e intentaba mostrar que no estaba herido, pero luego volvió a retorcerse en su propio dolor, como quiera, de todas formas así me ahorro el tener que usar mi bastón en usted fruncí los hombros, no tenía necesidad de gastar más energía ni usos a mi herramienta, eso estaba bien en cierto modo.

Gaius, como se presentó a sí mismo, comenzó a suspirar, a tomar aire, a golpear las cosas con su capa... yo solo lo observaba con una ceja levantada, esperando a que reaccionara como una persona normal en lugar de como un niño mimado que hacía sus caprichos. No comprendía del todo lo que estaba pasando así que pasé eso por alto. Yo soy Alexadre Levallois, hijo de la casta familia de los Levallois iconos sacerdotes de Nevassa, de Daein. Soy un sacerdote en pocas palabras, supongo que ya sabía eso ¿no? continuaba creyendo que él era ese tipo, luego simplemente había recordado que no.

El hombre ahora parecía negociar conmigo, al punto de llamarlo "malentendido". Pues si, lo fue, creí que era el señor a quien estaba buscando, es la palabra correcta para describir mi error, pero luego quería sobornarme por mi error... ¡¿qué?!. ¡hey hey hey! exclamé, mientras llevaba mis manos adelante Sé que fue un malentendido el haberlo confundido con ese señor, pero no por eso voy a pagarle nada. No me interesa si la gente se da cuenta que cometí un error al confundirlo a usted con mi cliente, no voy a pagarle por algo como eso, es absurdo. no era algo racional el dar dinero solo para ocultar un error evidente.

Necesitaba salir de allí, el hombre tal vez podría estar esperándome, a lo que me asomé desde la habitación para ver lo que sería el salón principal... no estaba allí, volví al sitio donde estaba antes. Es absurdo, pensar que me equivoqué con usted, ¡pero si tiene las mismas descripciones!, Aggg... olvidelo Llevé mi mano hacia adelante a la altura de mi hombro y la bajé en una señal de decepción hacia el hombre que tenía en frente, no iba a estar ocupado con alguien que no me importa.

Comencé a salir de la habitación, por suerte, pude ubicar al otro sujeto que estaba buscando. ...diablos, parecen gemelos. Continué con mi misión intentando olvidar lo que había sucedido.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Gaius el Mar Nov 10, 2015 12:41 pm

Gaius observo al hombretón darse media vuelta y salir de la habitación. Indignado el ladrón comenzó a levantar sus posiciones del suelo y a prender su infinidad de cintos y correajes.
Ya se vengaría de él, esto no iba a quedar como un hecho aislado.
Estaba profundamente dolido, pero su dolor no era físico. Su ego agonizaba, chillaba de dolor dentro de él. Todo había sido una gran confusión? Se negaba a creer que hubiera sido algo tan simple. No, para él no había sido algo tan tonto como tomar la cerveza de alguien más en una mesa redonda. En todo momento pensó que su mayor miedo y temor se iba a volver realidad. Su pánico no fue una confusión. Tampoco su desesperación, ni sus lágrimas. Habia sido uno de los momentos en que más pánico había tenido y no obstante, a pesar del miedo, había habido una reacción en su cuerpo que lo preocupaba todavía más.
Que había sido eso? Porque su cuerpo había reaccionado y de esa manera? Porque cuando sus piernas se negaban a correr? Porque cundo no tenía fuerzas en sus brazos Porque cuando su cuerpo se negaba a responderle, su parte inferior había reaccionado? Aquel pensamiento era lo que más preocupaba al bandido de toda la situación.
Termino de prender su camisa, se colocó la capa sobre los hombros y se sentó en la vacía habitación a tratar de calmar su mente. No tenía respuesta  a ninguna de esas preguntas. Y eso, definitivamente, era lo que más miedo le daba.
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Re: Un farol rojo (Privado Alexandre Levallois - Gaius) +18

Mensaje por Eliwood el Jue Nov 12, 2015 2:12 pm

Tema cerrado.

Cada participante obtiene 50G. [Tema común.]
Alexandre obtiene un bono de 25G por donaciones eclesiásticas.

Ambos obtienen un incremento de +1 EXP.

Gracias al aumento de experiencia, Alexandre ha obtenido un nuevo skill. ¡Felicidades!

Renovación - La energía mágica dentro del clérigo, alimentada por su fe, causa un suave efecto curativo a través del tiempo. Sus heridas superficiales y leves se curan por sí solas en el transcurso de todo un tema, no así heridas graves, profundas, quiebres de huesos, etc.

El skill queda agregado a la tablilla de skills para que sus detalles sean consultados fácilmente por los usuarios.
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