Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

[Entrenamiento] Herejes en la frontera [Gerard, Jeanne]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Entrenamiento] Herejes en la frontera [Gerard, Jeanne]

Mensaje por Gerard Van Reed el Sáb Sep 16, 2017 10:57 am


A lo alto de una colina de la frontera de Ylisse y Plegia, un singular jinete se encontraba observando el escenario que tenía delante.

- La oscuridad invade este lugar.


Frente a sus ojos se alzaba una enorme y tenebrosa arboleda de frondosa pero peculiar flora, cuyas tonalidades eran las más oscuras de las que se había llegado a encontrar en un paisaje así. Un bosque cuyo camino de entrada se perdía rápidamente en lo que sin duda sería un laberinto. Un lugar inhóspito cuanto menos.

El caballero se había separado temporalmente de Alanna, con quien llevaba viajando desde la anterior escaramuza ante aquellos siervos oscuros. Antes de reunirse con ella y con Corrin, había decidido desviarse al oeste, para así tener un mapa del país trazado mentalmente. Sus castaños cabellos, cuidadosamente peinados a pesar del viaje, oscilaban con suavidad por la ligera brisa que soplaba en el aire. En cualquier otro paisaje habría resultado agradable, y sin embargo, el sexto sentido del caballero, forjado ya años atrás en su vida militar, le decía que más que un viento plácido era el susurro de algún dios oscuro y pagano, invitándole a adentrarse.

Así pues, Gerard se encontraba ante una encrucijada. Parte de él quería dar media vuelta, alejarse de aquella oscuridad. La otra quería adentrarse… para purgarla. Su espíritu templario todavía seguía intacto, aunque ya no ejerciese como tal. Se llevó la mano al mentón. Era un caballero errante, e Ylisse eran tierras de Naga, la Diosa Creadora. Había jurado servirla, hacía tantísimo tiempo. ¿Acaso no seguía siendo al menos su cometido moral el velar sobre ellas, asegurarse de que la frontera se hallaba segura?

Eso se dijo a sí mismo en el momento de agitar las riendas de su caballo, con el que bajó la colina y se preparó para entrar en aquel escenario. Pero inconscientemente, parte de él se sentía atraído a ese lugar. La idea de purgar la oscuridad con su luz, el peligro acechante... había nacido para ese tipo de misiones.

El verde presente en todos los rincones donde sus castaños orbes se posaban oscurecía progresivamente según más se adentraba en aquel lugar, quedando cada vez más privado de luz solar debido a los gigantescos árboles que lo componían. Las zarzas y los espinos, así como las gruesas raíces, que se atornillaban antes de volver a aquella tierra de dudosa fertilidad hacían difíciles la travesía, y estuvieron a punto de provocar que su caballo tropezase. Al mismo tiempo, multitud de sonidos ambientaban el lugar: desde el inocuo sonido de libélulas hasta matorrales que se movían en ocasiones, desde el extraño cantar de los pájaros hasta hojas siendo pisoteadas por los animales de alrededor. ¿Qué bestias acecharían allí? Contaba con su recién adquirida lanza, pues la otra se había roto por el camino, mas prefería no comprobarlo.

Y entonces, acabó llegando a un pequeño claro, algo más libre de dificultades. Un pequeño estanque se encontraba delante del caballero, aguas turbulentas y translúcidas que acababan convirtiéndose en barro en cierto punto, formando un pantano en el que prefería no adentrarse. Al otro lado, un camino que se dividía en tres bifurcaciones.

(¿Qué habrá más allá?) Pero no… no debía adentrarse más. Si no se equivocaba, al entrar en el bosque estaba dejando tierras Ylissianas. No conocía del todo aún la geografía de Akaneia, pero por aquello que le había parecido al preguntar por indicaciones en un pueblo por el que había pasado tras dejar Ylisstol, allí empezaba una oscura tierra, tal vez la que más se encontraba en las tinieblas de toda Akaneia. Un país cuyo nombre había oído solo en susurros: “Plegia”.

Debía dar media vuelta.
Afiliación :
- GRANNVALE -

Clase :
Knight

Cargo :
Caballero errante

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [4]
Tónico de resistencia [1]
Gema Destello
.
.
.

Support :
Corrin

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1218


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Entrenamiento] Herejes en la frontera [Gerard, Jeanne]

Mensaje por Jeanne el Sáb Sep 16, 2017 3:09 pm

El suave aire que recorría como un susurro cada una de las hojas de aquel denso bosque no hacía más que otorgarle al ambiente un toque más siniestro, grotesco... peligroso. Pero nada de aquellos avisos a su persona harían retroceder a la joven mujer que caminaba, segura pero no por ello intrépida, los escabrosos caminos repletos de trampas con forma de ramas y zonas hundidas en el grotesco pantano. Allí, hasta la naturaleza resultaba amenazante y msiteriosa, preparada para tomar lo que un inicio fue creación suya: la vida. Pero a la vez, solía ser una zona donde las personas solían recurrir para huir de los infortunios que pudieran encontrarse en la capital del país. No todo el mundo era apto para vivir... No, no todo el mundo merecía vivir. Blasfemos, holgazanes, herejes... El mundo necesitaba una purga. El Eterno dictaba la verdad al respecto, y era su deber como general de Plegia, bajo las órdenes directas del Maestro Inquisidor, ejecutar con gracia y precisión los designios que le marcaran. Como una espada dispuesta en cualquier momento a atravesar al enemigo con su filo, y no permitir que volviera a moverse jamás...

Un suave chapoteo resonó cuando las botas de la general plegiana pisaron una zona encharcada y usó como apoyo el tronco de uno de los árboles para poder evitar quedarse afincada en esa parte pantanosa y que la tierra decidiera tomarse como pago sus piernas. Era un terreno difícil aquel... Pero nada con lo que no pudiera lidiar. Y aquella era una revisión puntual. Tan puntual como el aviso de uno de los informantes de que una pareja salidos directamente de la ciudad se dirigían hacia el bosque con intenciones nada claras. Nada claras debido a que, era el camino más directo para poder salir del país de la manera más oculta posible. Y eso era terriblemente sospechoso. Tanto que, ni se planteó por su cabeza la idea de que no fueran herejes dispuestos a ir al país vecino en busca de refugio. Y no, esa sangre serviría como pago a su osadía y herejía por intentar huir y no responsabilizarse de sus pecados.

Y aun así, se detuvo en seco al escuchar un sonido que no era procedente de sus pasos y mantuvo absoluto silencio. Hasta su respiración se ralentizó al punto de parecer que no tomaba aire en sus pulmones mientras se concentraba en los... ¿pasos? Eran mullidos pasos, como si estuvieran amortiguados por algún tipo de calzado especial. ¿Tan lejos habían llegado esas ratas inmundas para poder pasar desapercibidos?

Mano en el mango de la espada ya mientras su otra mano sujetaba con firmeza la vaina que escondía el filo de su arma, comenzó a moverse de nuevo, intentando alcanzar las amplias raíces que asomaban fuera de la tierra para evitar hacer más ruido y poder pillar desprevenidos a aquellos a los que llevaba buscando su rastro un buen tiempo ya. Sí... los atraparía y haría pedacitos para poder cargarlos mejor de vuelta a la ciudad y tener la ofrenda... ¿O tal vez debería llevárselos vivos y dejar que la sentencia real cayera sobre ellos y poder apreciar el terror de los últimos momentos en vida de aquellos gusanos? Aún tenía tiempo para pensarlo... Un poco más...

Pero no. No solo no tuvo tiempo para pensar más, si no que prácticamente no tuvo tiempo a reaccionar cuando vio una gran figura oscura abalanzarse sobre su figura junto a un hondo gruñido que hizo vibrar sus entrañas de la fuerza con la que fue ejecutado. Eso no era un hereje... ¡Era un jaguar! Una exclamación de sorpresa salió de sus labios y, por inercia, intentó apartarse de la gran figura de la bestia que se abalanzaba contra ella, logrando caer en el suelo húmedo y repleto de hojas de espaldas. El jaguar simplemente saltó contra aquel tronco del árbol que previamente Jeanne había usado como apoyo para poder impulsarse hacia otro lado más cómodo para él y, volvió a mirar a la oscura acorazada que intentaba incorporarse rápido viendo que tenía una situación peliaguda por delante. Ya no solo no podría perseguir a aquellos gusanos... ¡Es que tendría que escaquearse de un gran felino!

O intentarlo al menos, ya que se vio de nuevo acechada por aquel felino de precioso pelaje que volvió a lanzarse contra ella. Interpuso su antebrazo contra la garra que iba directa a su cuello y, la fuerza del animal la empujó sin cuidado contra otro tronco resistente de los árboles cercanos, soltando un jadeo cuando su espalda colisionó con fuerza contra la rígida superficie. Y agradeciendo la protección metálica de su armadura situada en sus antebrazos, a pesar de que por el golpe se encontrara entumecido y en el metal se viera el claro raspón de las afiladas garras de la bestia, desenvainó su espada y se dispuso a defenderse con un certero golpe al felino con su espada. Él lo esquivo sin problema aparente, pero el objetivo de Jeanne era aprovechar aquello para alejarse.

Esquivando ella misma raíces y árboles en el proceso, comenzó a correr todo lo que su cuerpo le permitía al ir ataviada con la oscura armadura y, cuando ya escuchaba un rugido a modo de aviso por parte del felino, también fue cuando saltó de una de las gruesas raíces de uno de los árboles y se topó con agua. Agua que no tardó en volverse turbia ante la caída de la joven general que causó más fuerza en la caída por el peso extra que llevaba. Y al salir a la superficie, intentando no pisar el suelo en la medida de lo posible para evitar unas posibles arenas movedizas, soltó un resoplido, intentando recuperar la respiración. Mas ninguna gracia le hizo ver al felino situado en la raíz desde donde ella había saltado. Aunque... parecía no querer tirarse contra ella en el estado líquido en el que se encontraba. Haciendo fuerza para no hundirse, comenzó a moverse hacia la orilla ayudándose de una liana que vio cerca de allí y, cuando alzó su mirada una vez segura de no hundirse, liberándola de un sencillo gesto de su mano libre de los claros cabellos beige que la tapaban, empapados, fue cuando vio la figura de un jinete con su caballo allí situado, y el caballo parecía estar inquieto por la presencia del felino que, pareció también percatarse de la presencia del equino y su amo a la par que la Espada de Grima.

Y sorprendida de encontrarse allí de golpe a un caballero, se quedó unos instantes mirándole antes de ver de reojo como el felino volvía a internarse al denso laberinto arbóreo. - Va a volver... Seguro... - Murmuró más para sí, entrecortadamente por culpa de la ajetreada carrera y el esfuerzo de mantenerse a flote con una armadura encima en un pantano y clavando su espada en el suelo para apoyarse en ella, volviendo a retirar con su mano los empapados cabellos que volvían a amenazar con entorpecer su visión. De verdad... qué mala suerte la suya...
Afiliación :
- PLEGIA -

Clase :
General

Cargo :
General (Ejército de Plegia)

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [2]
Vulnerary [4]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1005


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Entrenamiento] Herejes en la frontera [Gerard, Jeanne]

Mensaje por Gerard Van Reed el Dom Sep 17, 2017 4:47 pm


Dispuesto a abandonar aquel tenebroso lugar para no perderse en sus anárquicos caminos boscosos, el jinete sostuvo las riendas de su montura a un lado, pero mientras giraba, algo pudo oírse en los alrededores, al mismo tiempo que el destrero dio un bufido y empezaba a dar algunas coces contra el suelo. - Tranquilo, Sterkenburg. Tranquilo. - Era un caballo impávido, casi tan temerario como su amo, pero echar a cargar en aquel bosque no era muy buena idea. Prefirió empezar escaneando el lugar. (¿Qué bestias del averno acecharán en este maldito lugar?) Justo cuando se preguntaba esto, tras posar sus castaños orbes al otro lado del estanque, reparó en otros ojos, áureos y estirados… ¿felinos? Se puso en guardia enseguida, listo para contrarrestar cualquier enemigo, humano o animal, que apareciese, pero entonces, aquella misteriosa bestia fue retrocediendo, sus ojos desapareciendo en la misma oscuridad de la que procedió.

Y fue entonces cuando reparó, entre aquellos ojos y su propio caballo, en aquella agua lodosa, algo que nunca hubiese imagino encontrar: una dama rubia, la autora del ruido que acababa de oír junto a la presencia feral. Había caído al agua desde el otro lado de la orilla, y se encontraba dando pasos dificultosos por aquellas aguas de tan baja profundidad.

Al principio, la miró algo extrañado. En Grannvale, Gerard nunca pasaba por zonas pantanosas como aquella; como caballero de alto rango, siempre usaba los caminos, impávido e indiferente hacia los posibles peligros que ofreciesen tiempos de guerra, como bandidos. Por lo tanto, no entendía la situación. ¿Por qué le costaba tanto salir de allí?  Pero entonces, conectó ideas. Las tinieblas de aquel lugar, las bestias acechantes, los espinos, el aciago viento que susurraba, el color del agua… no había otra respuesta posible. (¡Un pozo de oscuridad que da al mismísimo infierno intenta tragarse a una pobre damisela en apuros! ¿Es que la maldad de los dragones oscuros no conoce límites?)

No podía permitirlo. - ¡Milady!- La situación provocó que Gerard no se percatase de la oscura armadura que llevaba la chica, ni del lugar donde se encontraban, en el que el que traspasaba era claramente el caballero, ni tampoco de que la chica estaba armada, no. Solo había una cosa, en ese momento y lugar, que debía asegurarse que ella hiciese. - ¡Agarrad firmemente mi lanza! - Así es. Rápida y decididamente, bajó de su caballo, se acercó al estanque pantanoso y estiró su simple pero certera lanza, que acababa de conseguir en Ylisstol tras romperse la suya. La mujer estaba haciendo uso de algunas lianas para mantenerse a flote, pero la oscuridad sin duda acechaba sobre ella; podrían romperse en cualquier momento, después de todo.

Para facilitar que la joven pudiese agarrarse, se agachó y, manteniéndose con una mano agarrado a una fuerte raíz del enorme roble que daba al pantano, estiró la otra para maximizar el alcance. - No os preocupéis, no dejaré que os atrape la oscuridad de este lugar. - Con voz grave y semblante cuasi tranquilizador, intentó que la chica mantuviese la calma. - Mientras yo esté aquí, la luz de Naga triunfará siempre. - Asintió con la cabeza, seguro de sí mismo, listo para hacer fuerza y sacar a aquella “doncella” del pantano… Totalmente expuesto a cualquier tipo de ataque.


Última edición por Gerard Van Reed el Dom Sep 24, 2017 4:33 am, editado 1 vez
Afiliación :
- GRANNVALE -

Clase :
Knight

Cargo :
Caballero errante

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [4]
Tónico de resistencia [1]
Gema Destello
.
.
.

Support :
Corrin

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1218


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Entrenamiento] Herejes en la frontera [Gerard, Jeanne]

Mensaje por Jeanne el Miér Sep 20, 2017 3:26 pm

Era obvio que si ese felino había huido en ese momento era por ver demasiado jaleo en ese momento. Era más fácil atacar a una sola presa que tener tres, con caballo incluido, rondando. Por eso sabía que volvería en caso de que alguno de ellos se separase, esa bestia estaría atenta a ellos. Incluso, podía seguir sintiendo con un leve escalofrío, como rondaba por los alrededores, preparada para acecharlos y conseguir su cena esa noche. Pero de alguna forma se las arreglaría... Como si hacía falta llevarse un pelaje de jaguar a casa.

Aunque lo que más rabia le causaba de todo aquello era, sin duda, el haber podido espantar a aquella pareja que se escabullía por el bosque. Seguro que habían escuchado aquella carrera en medio del silencio sepulcral del pantanoso bosque... ¡Ahg, se le habían escapado! Pero, en sí no estaba nerviosa por no salir de aquel terreno pantanoso, siquiera estaba inquieta por haberse topado con un jaguar dispuesto a arrancarle la armadura y devorarla como si se tratara de un mero mejillón, no. Sin duda lo que acabó por desconcertarla de golpe fue escuchar un repentino 'Milady'.

... ¿Ah? Jeanne no recordaba que nunca se le hubieran referido a ella de aquella manera tan pomposa. Vamos, ni por asomo. No no no no. Alzó su rostro, demostrándose solo una incrédula expresión por las rápidas acciones por parte de aquel chico que ya se acercaba al borde del pantano y le estaba ofreciendo ayuda con su arma para que saliera de allí. Aferrada aún a las lianas con una de sus manos mientras la otra mantenía con firmeza su espada, aun preparada para todo y con los restos de la adrenalina por la anterior carrera a flote, acabó por llegar a la conclusión más sencilla: ese chico era tonto.

¿Realmente la veía en peligro? ¿Como una damita que no pudiera defenderse por sí sola y salir de allí, terrenos que a pesar de todo conocía? Pero bueno, era también lo que tenía el desconocimiento... Aunque, obvio era la apariencia de la general: preparada para la batalla, con la oscura armadura ahora enturbiada de los restos del agua y lodo, y con la espada en mano dispuesta a cualquier cosa... De nuevo, volvió a pasar el mismo pensamiento por su cabeza: "Este chico es tonto".

Pero pronto, para su desagrado, o ánimo, depende de cómo se viera el asunto, llegaron las palabras conciliadoras por parte del 'heroico' caballero dispuesto a salvarla. ¿Atraparla la oscuridad? Ella era parte de la oscuridad. Pero entonces... Oh, ahí estaba. - ... ¿Ah? - Así que... Naga... Ojojo~. Y con una sonrisa feroz, voraz, rival completa a la fiereza que había demostrado antes aquella bestia, se agarró de la lanza que le ofrecía pero con el objetivo de tirar de ella con la fuerza adquirida por el paso de los años de entrenamiento para desestabilizar al caballero y poder impulsarse al frente, alzando la espada para atacar directamente a la cabeza del chico de castaños cabellos. Ahora la pregunta era... ¿Qué hacía allí aquel pimpollo como si nada, creyente de Naga y metido en Plegia?

- Creo que te has confundido de mártir, hereje. Aquí el que va a necesitar que le salven vas a ser tú, porque te has topado con la Espada de El Eterno - Y con toda la fuerza de voluntad y fe que cargaba en su cuerpo la general, se irguió con orgullo y firmeza en cuanto sus pies pisaron terreno más sólido y que pudiera aguantar su peso y el peso extra de la armadura que portaba. En nombre de Grima.
Afiliación :
- PLEGIA -

Clase :
General

Cargo :
General (Ejército de Plegia)

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [2]
Vulnerary [4]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1005


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Entrenamiento] Herejes en la frontera [Gerard, Jeanne]

Mensaje por Gerard Van Reed el Sáb Sep 23, 2017 10:52 am


Sin duda su noble intención, plasmada por sus heroicos versos y su intrépida acción de rescate, sería captada al instante por aquella joven doncella, tan apurada por el mezquino destino que había caído en una fosa de oscuridad. Y efectivamente, la vio esbozar una sonrisa de bonanza y satisfacción al agarrar ella su lanza, pero justo cuando Gerard se preparaba para tirar de su arma, para así rescatar a la chica… - ¡¿Qué…?!- Una enorme fuerza en el sentido opuesto le impulsó hacia delante, amortiguada solo gracias a que se había estado apoyando en una raíz.

¡Mas el impacto con el agua lodosa era inminente! Debía hacer algo. Por suerte, logró hacer uso de sus pulidos instintos para dejar que la lanza resbalase por su mano, ampliando el alcance y pudiendo hacer que esta fuese la que impactase en el fondo del estanque, poco profundo. Usándola como apoyo, dejó caer todo el peso en el otro extremo, que por suerte para la integridad del arma, no era el de la punta de lanza, y logró así dar un pequeño salto hacia atrás, una pequeña acrobacia que le permitió volver a tierra firme, e inmediatamente poner distancia con aquella… ¿doncella? ¿Qué acababa de decir? - ¿La espada… del eterno? - ¿Le había llamado “hereje”?

Abrió los ojos como platos, curvó las cejas y frunció el ceño al máximo, cayendo en la cuenta de lo que estaba ocurriendo. Esa armadura negra, la curvatura de sus labios, el lugar donde se encontraba… - Sois… ¡una sierva de los dragones oscuros! -  “Plegia”… ¿acaso no se encontraba sospechosamente cerca de la frontera? Qué error había cometido. Tal vez incluso se encontrase pisando ese país oscuro que solo había oído en rumores, en ese mismo instante. Siguió mirándola con indignación. -¿Cómo osáis engañarme? Debéis de haber usado fuerzas oscuras para hacerlo, pero eso se ha acabado. - Argucias, hurtos, asesinatos, engaños a un caballero… la maldad de los seres de la oscuridad no conocía límites.

Sabía perfectamente cuál era su deber. Y recordaría a aquella malvada quién de los dos había perdido su camino en la senda de la fe.- Por mi honor y mi cometido como guerrero de la luz, os derrotaré antes de continuar con mi viaje, hereje. - Agitó su lanza hacia delante, orientando la punta hacia la dama de la oscuridad. - Las autoridades de Ylisse sabrán qué hacer con vos. - Se llevó la mano que tenía libre a la boca, uniendo pulgar e índice para entonar un silbido y así alertar a su caballo. Pocos segundos tardó en recorrer los cinco metros de distancia a los que se encontraba de su amo. Una vez sobre él, Gerard . - ¡Preparaos! - Una patada que indicó el comienzo de otra de las innumerables cargas que había llevado a cabo de Gerard.

Sin embargo, el camino estaba lleno de lianas, espinos y raíces de árbol; no precisamente un camino de rosas para su caballo, quien rehusó la orden de galopar a toda velocidad, más cauteloso que su jinete. - ¡Ha! - La poca inercia que logró acumular la lanza del caballero, dirigida al hombro de la joven, no fue suficiente para penetrar en su gruesa armadura. Ni siquiera logró dañarla.

Poco a poco Gerard fue dándose cuenta: estaba en completa desventaja. Con toda seguridad, una trampa tendida por el Dios de la oscuridad que se adoraba allí, quien sin duda le había atraído a un verdugo disfrazado de damisela en apuros. ¿Debía ir a buscar refuerzos? No… su honor estaba en juego. Debía combatir.
Afiliación :
- GRANNVALE -

Clase :
Knight

Cargo :
Caballero errante

Autoridad :

Inventario :
Vulnerary [4]
Tónico de resistencia [1]
Gema Destello
.
.
.

Support :
Corrin

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1218


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Entrenamiento] Herejes en la frontera [Gerard, Jeanne]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.