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[Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

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[Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Laslow el Miér Jul 26, 2017 4:44 pm

-…Auténtica forja hoshidiana. No encontrarás nada más ligero y afilado en todo el reino, lo juro por Naga.- El herrero extendió la hoja aún en su guarda, hacia el mercenario de pelo grisáceo, quien tomó el arma con la delicadeza de quien tiene entre sus manos la más bella de las flores. Como si fuera cosa del destino, nada más apoyar su mano en la empuñadura pudo sentir el espadachín como esta se acoplaba perfectamente a la su agarre, como si fuera la suave palma de una doncella aún castiza. -A diferencia de espadas de forja yliensse o nohria, esta solo posee una cara de la hoja con filo, pero su diseño la hace perfecta para un estilo basado en corte. Adelante, desenvainad.- El artesano invitó al potencial comprador a ver con sus propios ojos a lo que se refería, y este aceptó la invitación sin dudarlo un segundo. Con un suave movimiento, el mercenario extrajo la hoja de su vaina con cuidado, como si un gesto extraño fuera a romperla en mil pedazos, clavando su vista en el metal que se revelaba ante sus ojos poco a poco, hasta que el arma quedó completamente expuesta a los elementos, mostrando su color al mundo por primera vez desde que fue forjada.

-Veo que los halagos que hacíais no eran en vano. Es una buena espada.- Con una sonrisa de satisfacción en su rostro, Laslow movió la katana en el aire con movimientos suaves, probando su balance y dificultad de movimiento, asintiendo para sí mismo al comprobar que podía manejarla con una mano sin demasiadas dificultades, aunque la empuñadura tenía espacio suficiente para usar ambas en caso de que lo necesitara. -¿Cómo la habéis conseguido? Dudo que Nohr permita el comercio entre Hoshido e Ylisse, y con Regna Ferox derrumbada…- Los ojos del protector real se clavaron en el filo del arma, comprobando a simple vista como, tal y como había dicho el herrero, la forja del reino de oriente había dotado a aquella espada de un afilado letal. Si quisiera, podría partir un pergamino al viento con un solo corte limpio. -Comercio marítimo por el sur. Los gastos son mayores que en el pasado, pero acaba mereciendo la pena.- Encogiéndose de hombros, el hombro restó importancia a aquel asunto, dado que solamente era para él una distracción de lo que realmente importaba. -Pero saltémonos los preliminares. Estoy en lo correcto si asumo que queréis esa espada, ¿no es así?- Una sonrisa avariciosa se plasmó en su rostro a la par que Laslow guardaba el metal extranjero en su vaina, pero sin soltar la misma de su mano derecha. -En efecto. ¿Cuánto pedís por ella?-

Algunos minutos más tarde, el mercenario salió de la forja local con una melodía en su garganta, una vaina colgando de un lado de su cintura y una bolsa de oro algo más vacía en el otro. Había tenido que regatear bastante para poder permitirse el arma, pero desde que sus ojos se habían topado con ella al revisar los estantes del local sabía que no iba a dejar pasar la oportunidad de probar por sí mismo un arma de forja hoshidiana, famosas en el campo de batalla pero imposibles de encontrar en la armería del palacio real nohrio, más por orgullo local a admitir que Hoshido creaba armas de alta calidad que por otra razón. “Bueno, creo que por hoy solo queda escribir al príncipe, esperar a los exploradores y podemos dar el día por cerrado.” Mirando a su alrededor mientras sus brazos descansaban en jarra, Laslow localizó a los soldados del reino oscuro que le acompañaban en aquella misión de alto secreto que Xander le había encomendado. Todos ellos llevaban piezas de armadura diferentes y armas variadas, dando un aire de banda de mercenarios perfecto a aquel grupo, un objetivo que el espadachín se había marcado desde que había conocido el plan de labios de su protegido, y que al ver como surtía el efecto provocó una sonrisa de satisfacción en su rostro, al saber que el plan estaba comenzando con buen pie.

Pero no podía confiarse… Aquel era solamente el primer punto de descanso de su recorrido. El pueblo en el que estaban serviría solo para aprovisionarse y descansar, pues con la primera luz del alba del día siguiente partirían más hacia el interior del reino de los venerables en busca de grupos emergidos a los que redirigir para hacer cumplir un plan maestro trazado hasta el mínimo detalle… Aunque, por mucho que se planeara, ni la mente más brillante de un reino podía calcular todos los imprevistos posibles.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Hanzo el Jue Ago 03, 2017 8:59 pm

Otro día más en aquel pequeño poblado. Hanzo solía frecuentar los rincones más necesitados cada vez que iba y venía de reino en reino. Sabía de sobra que los lugares fronterizos eran los más problemáticos, donde día a día habían heridos. Y era cierto, sobretodo en aquella zona, cerca de la frontera con Nohr, un país que ya estaba libre pero que aún así los emergidos que habían huido hace poco abundaban en los extremos del país aledaño. Noche y noche, día a día los campesinos luchaban contra aquellos monstruos para defender sus cultivos, con ayuda de los mercenarios viajeros que pasaban por allí. Esto afectaba también al comercio cercano, sobretodo el de la frontera con Nohr, pues era bien sabido que las tierras de Ylisse eran mucho más fértiles que aquellas montañosas, secas y muertas. Por mucho que el oscuro reino fuera un país a salvo, si sus vecinos tenían problemas con la agricultura, también lo habría a la hora de comerciar provisiones que allí no existían.

El hombre santo, quien a pesar de haber nacido en el imperio enemigo de aquel reino oscuro, jamás los había resentido. Tenía sus motivos, sus experiencias. Su política de respetar cada cultura, y era por eso que ahora se consideraba incluso más un hombre de Regna Ferox o de Ylisse, reino al cual era fiel desde hacía unos años. Allí era como la cúspide, el lugar perfecto para un religioso seguidor de Naga. Hanzo amaba aquel país, y era por eso que no se daría por vencido para salvar a su gente. Tenía un propósito, y lo tenía bien en mente, no se olvidaría jamás de él.

Pero si había una debilidad en él, eran los niños, los niños huérfanos, la gente pobre, enferma... Y era por eso que estaba allí, curando a los heridos de la constante lucha. Hacía unas semanas que había vuelto del mismísimo Hoshido, con muchas dudas en la cabeza... pero no era momento de pensar en ellas. Ahí se encontraba, frente a una diminuta capilla, rezando a Naga de cuanto en cuanto.
Se levantó, era hora de volver al refugio. Volvió a agarrar su bolsa y su báculo, y salió del cuarto sin puerta. Sin puerta porque la divina dragona acogía a todos. Mas sin embargo, no esperó encontrarse a las afueras un par de... soldados, parecían guerreros...  no eran Ylissienses, y eso denotó en cuanto abrieron la boca.

- ¿Ehhh? ¿Una basura hoshidiana hasta en estas tierras? -exclamó uno con un tono claramente burlesco.

- ¡Y encima monaguillo de Naga! Qué ridículo... -soltó el otro, para finalizar de un acompañamiento de risas al son de los hombres.

Y dicho monje, a pesar de ser más alto y corpulento que aquellos dos, no se inmutó. Cerró los ojos un par de segundos y se giró, disponiéndose a seguir su camino. Ignorar era su punto fuerte, sobretodo con aquella clase de personas ruidosas que hablaban por hablar como idiotas. Hanzo detestaba hablar más de lo necesario, siempre quería ir al punto, alto y claro, que no hubiese ninguna confusión, ninguna tontería de más.

Pero ese par de mercenarios se miró el uno al otro y se movieron hacia un lado para entorpecer el paso del grandullón. ¿Iban a seguir? ¿qué querían?
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Laslow el Sáb Ago 05, 2017 4:14 pm

Haciendo que la madera del suelo rechinara, la silla sobre la que se encontraba Laslow se movía hacia adelante y atrás de forma constante, pasando de tener sus cuatro patas en el suelo a quedar en dos, luego a la inversa y de nuevo a un par, un proceso en el cual el espadachín llevaba minutos metido, absorbido en sus propios pensamientos y con la mirada clavada en un pergamino sin texto alguno en él aún escrito. -Ughhh… Ahora entiendo porque Xander tiene esa cara de muerto cuando se encierra en su despacho.- Dejándose caer sobre el pequeño escritorio con el que contaba, el mercenario resopló con fuerza mientras sus manos quedaban bajo su barbilla, apoyando así el peso de su cabeza en sus entrecruzados dedos, sintiéndola por alguna razón mucho más pesada que en otras ocasiones. Algo comprensible en cierto modo, dado que los miles de pensamientos e ideas que cargaba en su mente constantemente repercutían en su estado de ánimo desde que había comenzado aquella misión, pero eso no hacía que fuera más sencillo aguantarlo.

-Si al menos supiera donde va a aterrizar o hacia dónde va exactamente…- A los ojos del espadachín, era totalmente justificable que su protegido se hubiera olvidado de aclarar una nueva forma de contacto ahora que ambos estaban fuera de Nohr, pero ahora caía en su responsabilidad el aclararlo de alguna forma en su próxima carta, y eso añadía quebraderos de cabeza a la ya de por sí complicada tarea de escribir una sencilla nota sobre su situación actual, el ánimo de las tropas y sus próximos planes… Estando la complicación, claro está, en como describir todo de forma sencilla de entender para el heredero al trono oscuro, pero que fuera incomprensible para alguien que pudiera interceptar la nota. -En fin… Ya iré improvisando.- Resuelto a dejar aquella tarea terminada antes de la cena, Laslow estiró su brazo en dirección al pequeño frasco de tinta que tenía en una esquina, dispuesto a abrirlo de una buena vez y comenzar a escribir inmediatamente.

Por desgracia, aquel día los problemas solo parecían acumularse.

-¡Señor!- Sin molestarse siquiera en llamar a la puerta, uno de los combatientes de la comitiva nohria entró en el cuarto del mercenario, haciendo que saltara de su silla de la sorpresa, acabando esta en el suelo tras un estruendoso golpe. -Siento molestaros, pero tenemos problemas. Nikola y Karrog están en la iglesia local acosando al sacerdote.- El espadachín necesitó algunos segundos para procesar aquella nueva, respondiendo finalmente con un gruñido de cansancio y exasperación acompañado por el movimiento de su mano derecha tapando su rostro, negando con la cabeza en el proceso. -No llevamos ni media jornada aquí y ya están buscando problemas…- Aquello era algo que no podía consentir, y mucho menos cuando su estancia en Ylisse iba a alargarse en el tiempo. Si dejaba que se salieran con la suya en aquel instante, Laslow sabía que perdería el mando del grupo inmediatamente. Por ello, mientras salía por la puerta de su cuarto seguido del soldado que le había informado de la situación, su mente empezaba a buscar no solo una solución al problema que tenía entre manos, sino también en la clase de castigo que debía aplicarles por sus acciones.

[…]

-¡¿Qué creéis que estáis haciendo?!- Alcanzando finalmente la capilla a la dragona sagrada, Laslow pudo comprobar como era cierto que ambos soldados estaban mofándose del sacerdote local, un hombre mucho más alto que ellos, y probablemente en mejor forma física también. -S-¡Señor!- La expresión en el rostro de los nohrios cambió totalmente cuando vieron a su superior acercarse, tomando una posición recta de forma inmediata y clavando sus pupilas en él, sin saber muy bien que iba a pasar a continuación. -Ya hablaremos de esto luego… De momento, id a hacer inventario de lo que nos queda. De todo.- Agachando las orejas, ambos soldados se marcharon sin decir nada, aunque Laslow sabía bien que en cuanto estuvieran a la distancia suficiente comenzarían a mirar hacia atrás con gesto tosco, a hacerle burla y a meterse con él. Al fin y al cabo, así se comportaban casi todos los soldados rasos con sus superiores.  -Siento lo que acaba de pasar. Os pido disculpas en nombre de todos mis hombres.-  Cambiando su gesto a uno más relajado y amigable, pues había tenido que ponerse una máscara de seriedad para dirigirse a sus subordinados, el mercenario giró el rostro para mirar al monje ofendido, teniendo que alzar el rostro para poder mirar el suyo. -Son de la frontera este de Nohr, y durante toda su vida se les ha hablado mal de Hoshido y Naga. Les hará falta tiempo para acostumbrarse a una vida basada en codearse con otras culturas.- Tras un largo suspiro, el espadachín puso ambos brazos en jarras, mirando a su alrededor brevemente para comprobar que nadie más se estaba metiendo en problemas mientras no miraba. -A todo esto… Mi nombre es Azur. Un placer conoceros, aunque sea en estas circunstancias.- Con una sonrisa amigable en el rostro, Laslow ofreció su mano derecha al monje en gesto de amigable saludo, esperando que las lecciones del dragón divino le hubieran enseñado a no fiarse de las primeras impresiones.  
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Hanzo el Mar Ago 15, 2017 10:07 pm

Hanzo definitivamente no tenía el tiempo de lidiar con aquellos hombres, tenía muchas cosas que hacer, más lugares donde prestar sus servicios, en aquella pequeña aldea. Tampoco buscaría una pelea, si estaban allí era porque los mercenarios también eran necesarios para luchar contra las posibles emboscadas de emergidos. De otra forma Hanzo ya los hubiera echado una mirada intimidante, como mínimo. Pero si de casualidad se enteraba que faltaban el respeto de los demás lugareños, no dudaría en soltar el puño contra ellos. No era el momento ni lugar, así que ignoraba las variadas mofas de aquel par de hombres que no dejaba de ponerse en medio de su camino.

Hasta que una llamada de atención les hizo detenerse, palideciendo ante lo que parecía ser su superior. Hanzo lo miró detenidamente, a primera vista pudo comprobar que portaba una katana envainada, reconocería una en cualquier momento. ¿Un Hoshidiano? Sin embargo, sus rasgos no eran para nada de su país, era un joven común, probablemente acabase de venir de un viaje de trabajo, pues si había mandado sobre aquel par, también sería un mercenario, como la mayoría de viajeros con los que uno se solía encontrar sobretodo en las fronteras.

- No ha sido nada. -dijo a cambio Hanzo, aún con su seria expresión de siempre, al contrario que el joven- Es comprensible. -añadió tosco. Estaba acostumbrado a esa clase de comentarios cada vez que pasaba por Nohr.

"Pero esto es Ylisse, aquí también se adora a la divina Naga, no es sólo cosa de Hoshido. Deberían tener más cuidado a dónde viajan sus hombres." pensó el monje, mas prefirió guardarse los comentarios de más. Al fin y al cabo, no se sentía cómodo manteniendo conversaciones casuales. Y aunque quisiera, no era el mejor sacando temas de conversación a menos que hubiera establecido confianza con alguien.

- ... Hanzo. -respondió presentándose por cortesía, pero aún escaso de palabras.

El hombre santo le devolvió el saludo, juntando la mano con la del joven. Definitivamente esperaba que Azur se diera cuenta con ese gesto, que a pesar del nombre, los rasgos y las vestimentas del monje, no era de Hoshido aunque lo pareciera, si no de Ylisse. No quería que se sintiera mal por que sus ignorantes hombres le hubieran ofendido por algo que no era.

- Disculpa, tengo que atender pacientes. -comentó, lo más amable que pudo, a modo de despedida antes de dirigirse a la tienda donde descansaban algunos heridos. Pero antes, decidió añadir algo, mirando hacia atrás. - Si requiere de mis servicios, ya sabe dónde me tiene.

Al fin y al cabo, eran un grupo de mercenarios, siempre salían dañados de una forma u otra. Además, así le sería posible ganar algo de dinero extra.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Laslow el Miér Sep 13, 2017 6:19 pm

La brevedad y sequedad en las palabras del monje, el cual se presentó a sí mismo como Hanzo, no sorprendió demasiado al espadachín nohrio, dado que la imagen de sobriedad que ofrecía como primera impresión solo habría dado lugar a la sorpresa si su personalidad fuera semejante a la de Odín o algo de tal estilo. El saludo físico que acompañó a sus palabras, un apretón de manos firme y sin nervios, solo corroboró que su físico y su forma de ser eran uña y carne, una de esas raras personas en las que la primera impresión ofrecía una realidad cercana al cómo se era en realidad. Por supuesto, Laslow sabía bien que bajo el manto de monje habría muchos otros rasgos que no estaban a la luz en aquel mismo instante, pero en lo más básico de todo si que parecía poder fiarse de lo que sus ojos veían y su mente predecía con tal imagen.

-Por supuesto. Nunca fue mi intención retenerte.- Una sonrisa agradable apareció en la faz del mercenario, quien clavó sus pupilas en el calvo sacerdote de Naga mientras este se daba la vuelta, lo que le permitió ver como Hanzo giraba su rostro para ofrecerle, en caso de que fuera necesaria, su ayuda en aquello que fuera necesario. -Lo tendré en cuenta. ¡Que tengas un buen día!- Como gesto de despedida final, el protector del príncipe coronado de Nohr agitó su mano en el aire antes de darse la vuelta y dirigirse hacia donde el grueso de sus hombres se habían agrupado, buscando ver como se encontraba su ánimo de cara a la misión que pronto entraría en su fase más difícil, y ya de paso asegurarse de que los dos jóvenes a los que había encargado hacer inventario estaban realmente cumpliendo con su castigo, y no escaqueándose para buscar problemas en otra parte.

Por desgracia para él, sus hombres y los habitantes de aquel pueblo… La parte complicada del plan nohrio iba a comenzar mucho antes de lo previsto.

-¡MI SEÑOR!- La voz de Sonner, el veterano soldado que Laslow había puesto al mando de los exploradores del grupo, resonó por todo el lugar con un tono de urgencia que no gustó nada al espadachín, quien giró su rostro solo para ver como el arquero se acercaba a su posición a toda prisa, deteniéndose solo cuando llegó ante él, doblando su cintura hacia el suelo para recuperar el aliento gastado en una intensa carrera. -¿Qué sucede? ¿A qué viene tanta urgencia?- El guardia real creía conocer ya la respuesta, pero necesitaba oírla de labios del hombre a quien había confiado la responsabilidad de ser sus ojos en la avanzada, necesitaba creer que la noticia que iba a recibir era diferente, y que la causa de aquella carrera era un grupo de bandidos o la presencia de los Custodios del reino… Pero, una vez el veterano soldado recuperó su aliento, la única palabra que emitió fue la confirmación de los mayores temores del nacido en Ylisse.

-Emergidos.-

Los soldados que habían escuchado aquella palabra, incluido su capitán, tardaron un par de segundos en reaccionar a aquella nueva… Pero su movimiento fue rápido en cuanto asimilaron la terrible noticia. -¡Konrad, Zacharias! ¡Organizad una línea defensiva por donde sea que vengan los emergidos, y que los exploradores os indiquen donde situaros!- Los dos soldados que recibieron la orden directa se pusieron en marcha bajo la dirección del arquero y el resto de exploradores que terminaban de llegar, a los cuales se unían los demás soldados que allí había a medida que terminaban de prepararse. -¡Ragg! ¡Corre a la posada y avisa a todos los que estén descansando allí! ¡Quiero a todos los hombres listos para pelear antes de que esto se llene de pueblerinos aterrorizados!- El explorador receptor de la orden salió a todo correr hacia la posada local, dispuesto a sacar a patadas a todo aquel que estuviera dormido o mostrara señales de caer en los brazos del sueño en escaso tiempo… Pero aquello no terminaba la preparación, y Laslow sabía que aún quedaba lo más importante. -¡Karrog, Nikola!- Los dos jóvenes, quienes habían de terminado de preparar sus rudimentarias armaduras, giraron su rostro hacia el hombre al que debían fidelidad. -¡Corred a la iglesia, avisad al monje Hanzo de lo que está pasando y ayudadle a refugiar a los habitantes!- Los jóvenes soldados mostraron un rostro de seriedad que Laslow solo había visto en aquellos a quienes Xander había dado órdenes directas, y con la misma rapidez que esos mismos hombres salieron corriendo hacia el templo a Naga los nohrios, dejando en el lugar solamente al protector del príncipe heredero y a los pueblerinos que habían escuchado aquello, los cuales corrían a ponerse a salvo en sus casas lo antes posible.

Una irónica sonrisa cruzó el rostro de Laslow mientras corría hacia donde el grueso de sus hombres se habían dirigido bajo el mando de los exploradores… Por su mente cruzó la idea de que tal vez, y solo tal vez, pasar tanto tiempo junto a Xander estaba haciendo que parte de sus dotes de mande se le estuvieran pegando.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Hanzo el Mar Sep 19, 2017 7:11 pm

Hanzo asintió con la cabeza al despedirse, siendo esta su manera de desearle también un buen día al joven a cambio; y después siguió su camino. Regresó entonces a la tienda, todavía habían algunos heridos, pero ya no quedaba nadie que tuviera un estado grave, así que el monje había terminado su trabajo. Sólo se ofrecía de gratis para sanar completamente a niños, ancianos, y gente realmente pobre. Con el resto solo sanaba las heridas más vitales, o cerraba las hemorragias. Era un trato justo, sin embargo, todo el mundo tenía que vivir de algo. Incluso la mayoría de sus ahorros iban dirigidos a orfanatos, así que tampoco es que se pudiera permitir muchas cosas. Pero él vivía bien así, tampoco necesitaba mucho más, ya que siempre había conocido la mala vida.

No bastó mucho tiempo para enterarse por aquellos soldados que acababan de avisarle, llamándolo por su nombre, así que se imaginó que eran otros de los mercenarios bajo el mando del joven Azur. Cuando escuchó aquella palabra, emergidos, se detuvo en seco de lo que estaba haciendo y levantó la mirada. Los aldeanos que allí estaban atemorizaron y se preocuparon por los heridos, otros salieron a avisar a los hombres más fuertes del pueblo, por más que no fueran guerreros pero sabrían defenderse y poder ayudar en la linea de defensa. Hanzo miró a los chicos, y les agradeció. Quería pedirles también que lo guiaran, pero honestamente sabía que él no podría derrotarlos con sus simples puños, por mucha fuerza que tuviera. Su trabajo ahora era correr a refugiar a la gente que estuviera rondando por la aldea, así que inmediatamente salió del lugar.

Ayudó también a correr la voz, pero de forma calmada para que no cundiera el pánico. Los paseantes se iban a sus casas y los demás los mandaba a refugiarse en la pequeña ermita si no tenían lugar cercano. Debía de poner especial cuidado con los ancianos, pues su paso era lento, así que con ellos los acompañaba o incluso cargaba entre sus brazos sin problemas.

Sin embargo, en el fondo temía que hubiesen ya heridos allá por donde venían los emergidos; así que tras dejar a la última señora a salvo, siguió a otro par de mercenarios que parecía que iban al frente. Si con suerte no habían bajas ni nadie en estado crítico entonces volvería tranquilo al refugio a mantener protegidos a los que aún estaban.

Efectivamente, allí estaba Azur y sus hombres, justo en el momento en que los emergidos comenzaron a atacarles. El monje echó un vistazo rápido por encima y luego se acercó al joven peligrís.

- ¿Cómo están sus hombres? -cuestionó, aprovechando entre despiste y despiste de aquellos seres, pero sin perder el tiempo, teniendo preparado su báculo a mano. Sentía que podía ser de mayor utilidad si se quedaba cerca.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Laslow el Miér Sep 20, 2017 9:09 am

Mientras corría acompañado por sus hombres, Laslow veía como la gente del poblado reaccionaba a la noticia de que los emergidos estaban a punto de atacar el lugar. Era una escena que había visto en Nohr en varias ocasiones mientras la plaga que eran aquellos seres poblaba el reino oscuro, y siempre le había sorprendido la eficacia de los pueblerinos para refugiarse en sus hogares o, en caso de que tuvieran la fuerza suficiente, tomar armas y unirse a las filas de los soldados del ejército para defender su tierra… Allí, sin embargo, la escena era diferente. Mujeres, niños y ancianos seguían dirigiéndose a sus casas, pero los hombres en edad de pelear se esforzaban en trasladar a otras personas a un sitio seguro o en avisar a toda la gente posible de lo que estaba por suceder, corriendo de puerta en puerta sin tomarse un solo segundo para descansar.

En esta diferencia entre las gentes de Nohr e Ylisse pensaba el mercenario cuando alcanzó al grueso de sus hombres, quienes empezaban a formarse ya en una formación rectangular, aprovechando el amplio espacio que había entre las dos primeras edificaciones del poblado. -¡Lanzas al frente! ¡Arqueros detrás!- La voz del líder de los falsos soldados de fortuna sobrevoló sus cabezas mas no sus oídos, ordenándose tal y como él había dicho para colocarse así en tres líneas perfectamente limitadas entre sí, justo a tiempo para empezar a escuchar los rugidos de los emergidos en la cercanía. -Llegarán a través del campo de cultivo.- El líder del pequeño grupo de exploradores de la compañía nohria señaló hacia una parte de su campo de visión cubierta por altos tallos dorados, trigo tal vez, que se agitaban con demasiada fuerza como para que fuera una simple corriente de viento jugando con las plantas. -¿Número aproximado?- Manteniendo la mirada fija a los huecos entre el dorado panorama, Laslow desenvainó su espada de forja hoshidiana, preparándose para poder probar la fama de aquel arma en batalla por primera vez desde su compra. -Unos treinta o cuarenta… Un número parecido al nuestro por desgracia.- Sonner llevó sus manos al carcaj que llevaba siempre en su cintura, repasando con las puntas de sus dedos el número de flechas de punta de bronce con las que podría contar en la contienda a punto de llegar.

“Necesito pensar en algo, y rápido…” Laslow se mordió el labio inferior durante un par de segundos, tratando de sacar de su cabeza algún plan que pudiera usar para inclinar la balanza a su favor en la pelea que se aproximaba segundo tras segundo, pero esto fue cambiado por una de sus famosas sonrisas al poco, pues sabía bien que mostrar aquel nivel de tensión frente a sus hombres no serviría de nada, menos aun cuando siempre había mantenido una línea curva ascendente en sus labios a pesar de las dudas que le habían asaltado en más de una ocasión en el camino a Ylisse. Una sonrisa ayudaría a sus hombres a calmar sus propios nervios y prepararse para lo que estaba por venir, y por ello mismo el Guardia Real se juró no apartarla de su faz hasta que todo hubiera terminado.

Finalmente, el mar de plantas se partió en varios puntos, dejando a la vista las oxidadas armas y armaduras de los emergidos, quienes con infernales alaridos se lanzaron sobre la población que sus ojos captaron, dirigiéndose con una desorganizada calma hacia el grupo defensor del poblado. -¡Cargad flechas! ¡Levantad lanzas! ¡Mantened la formación!- A la orden de su capitán, los soldados obedecieron sus palabras con militar precisión, aguantando su postura en tenso nerviosismo hasta que recibieran una nueva orden, hasta que todo comenzara de forma real. -¡Disparad!- La primera señal fue dada, y una andanada de flechas salió despedida hacia el cielo para luego aterrizar sobre el grupo de emergidos, cobrándose entre ellos algunas bajas… Mas no las suficientes como para detener el terrible golpe que fue el momento en el que colisionaron con los nohrios.

Las lanzas de los soldados lograron atravesar a varios de aquellos seres, pero su falta de dolor y su imparable deseo de destruir sirvieron para que los heridos acompañaran a quienes esquivaron las picas y atravesaran las mismas para chocar contra espadas y hachas, comenzando así la pelea entre las fuerzas de los vivos y las de los emergidos.

Laslow entabló su primer combate contra el hacha de uno de aquellos monstruos, esquivando un golpe descendente de la misma al echarse a un lado, y acabando con rapidez con él al separar la cabeza de su torso con un rápido corte al cuello. -Wow…- Rápido fue el gesto de agradable sorpresa del mercenario, quien asintió para sí mismo al comprobar como la fama de aquellas espadas era una ganada a pulso, y no un cuento de la gente de Hoshido para dárselas de maestros de la forja.

Una voz conocida a su lado hizo que el peligrís girara la cabeza, viendo a su lado al sacerdote del lugar, báculo en mano, y dispuesto a ayudar en todo lo posible. -Mantente a salvo en la línea de atrás junto a quienes mandé a ayudarte. En caso de que veas a alguien herido, acércate hacia él y que ellos te protejan en todo momento.- Un asentimiento acompaño a una sonrisa de agradecimiento tras aquellas palabras, volviendo entonces la atención del espadachín a la pelea que había frente a él, bloqueando el corte de un emergido que había intentado rebanar la cabeza de uno de sus hombres… Laslow debía estar atento a su alrededor por el bien de sus hombres, pero también debía planear algo para cumplir el objetivo que Xander le había dado por el bien de Nohr, pues no había dado su palabra al príncipe por nada.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Hanzo el Mar Sep 26, 2017 8:53 pm

Azur comandaba a sus mercenarios exitósamente, al monje le parecía que aquel espadachín iba a llegar muy lejos en la vida, que era bastante apto incluso para entrar en el ejército. No todos los días se veía a un joven hombre tan centrado en su trabajo. En otra ocasión le hubiera podido parecer que fuera "el chico nuevo" en el grupo de mercenarios que le tocase liderar, y que por eso se le veía tan serio. Pero no era el caso, ya que omitiendo los dos hombres de hacía un rato, el resto de sus compañeros acataba sus órdenes con respeto. Además que luchaba grácilmente y con una sonrisa en su rostro, estaba experimentado en aquellas situaciones por lo que había notado.

Todo esto junto a otras opiniones de los demás fue lo que sacó como conclusión Hanzo, de observar a la mayoría. Ya que si estaba ahí, le gustaba saber qué tendían a hacer y el estilo de pelea tenían, porque así sabría de antemano si podía centrarse en vigilar más a otros que tendían a recibir más daño o heridas más graves. Claro estaba que al fin y al cabo tenía que prestar atención a todos y a la situación, ya que nunca se sabía; pero ese era un método de ahorrar tiempo cuando el grupo era grande. Por no decir que no podía curar a dos personas a la vez y que cada vez que usaba su báculo, tenía que recuperarse unos minutos.

Fue entonces que ocurrió la primera baja; desde la posición en la que le había dicho Azur observó que habían herido a un guerrero en un costado, atravesándolo con una lanza emergida que le había alcanzado. Asintió con una mirada al par de chicos que lo protegían y se acercó al hombre, apartándolo rápidamente del centro del conflicto, cargándolo con ayuda de sus hombros sin problema, gracias a la fuerza del monje.

El hombre se retorcía de dolor mientras apretaba con sus manos la zona, ayudando así a que la hemorragia no saliera a borbotones. Era una herida complicada en un lugar peligroso. Hanzo posó una de sus manos suavemente encima de las suyas para calmar al hombre y con la otra acercó su báculo, el cual no tenía nada de especial salvo que se veía como a él le gustaba, con unas pequeñas decoraciones al estilo de los cetros hoshidianos. Rezó un par de palabras en voz baja, como hacía siempre, y de la luz que salió del bastón curó aquella puñalada, cerrando la herida y parando la sangre.

- Seguirá doliendo, pero ya no hay peligro. -respondió escueto, ayudando al hombre al levantarse para que volviera al campo de batalla.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Laslow el Miér Sep 27, 2017 11:39 am

La pelea contra los emergidos era tan dura como Laslow lo había esperado. En todo momento tenía que mantener su guardia alta y confiar en que sus hombres estaban haciendo lo mismo sobre ellos y aquellos que estaban a su alrededor, cuidando uno de los otros para que un ataque por un punto ciego no se produjera en ningún momento y provocara con ello bajas innecesarias y fácilmente evitables. Por ello el mercenario  se alegraba de ver, cuando podía apartar los ojos del emergido frente a él, a sus hombres cuidando unos de otros en todo momento, ya fuera en guardias de a dos espalda con espalda, o acabando con un emergido que estuviera dando demasiados problemas a un compañero en cuanto una abertura era visible.
Pero, por encima de todo, el yliensse se alegraba de tener allí a Hanzo.

Por el rabillo del ojo había visto como el sacerdote había curado a uno de sus hombres tras haber sido herido este con la perforación de una lanza, pero el espadachín estaba convencido de que no era la primera cura que hacía en aquel día y que no sería la última. Contar con el allí salvaría vidas y evitaría problemas a todos los beorc del lugar, tanto quienes luchaban como aquellos que estaban escondidos en sus hogares en busca de la seguridad de los muros de piedra entre los que vivían. “¡Abajo!” La mente del espadachín actuó como propia alarma para volver a centrarse en la contienda, haciendo que el cuerpo del peligrís descendiera al encoger ambas piernas para esquivar de este modo el filo de una espada emergida que le habría rebanado el cuello de lado a lado si no lo hubiera esquivado a tiempo. Aquella posición, sin embargo, era perfecta para un contra-ataque rápido, tomando así el Guardia Real su arma con ambas manos y lanzándola en una puñalada diagonal de trayectoria ascendente, apuntando al pecho de la armadura del emergido.

Pero, en lugar de perforar la placa de armadura, la punta de la espada de deslizó hacia un lateral de forma inofensiva.

La sorpresa del ataque fallido y la fuerza aplicada en aquel golpe desviado se combinaron y dieron como resultado un desequilibro que llevó a Laslow a trastabillar y caer al suelo, teniendo que reaccionar rápido para girar en el mismo hacia un lado y esquivar la punta de la espada del emergido, la cual se dirigía de forma peligrosa hacia su espalda y buscaba clavarle en el suelo de forma permanente. Esta se clavó, por suerte para todos, en la tierra solamente, habiendo esquivado el mercenario el golpe a tiempo, y continuando su movimiento con un corte ascendente de su espada dirigido al cuello del ser de ojos rojos, rebanando su cabeza y haciendo así que el cuerpo se desplomara  a peso muerto.

“Buena para cortes… Mala para apuñalar…” Tomándose un par de segundos en aquel mar de caos para recuperar el aliento, el joven espadachín miró a su alrededor para ver cómo se libraba la batalla, y no le gustó nada ver que, a pesar de contar con Hanzo a su favor, la pelea estaba demasiado equilibrada. Necesitaba una estrategia de acción, y la necesitaba ya…
La idea llegó en el mismo momento en el que la lanza de un emergido se abrió paso entre aliados y enemigos y le alcanzó en el hombro izquierdo.

Una maldición escapó de sus labios mientras  los soldados cercanos cubrían su posición y le enviaban hacia atrás, hacia la seguridad de la retaguardia para que pudiera ser curado por el sacerdote. Pero Laslow tenía algo que hacer antes de perder tiempo en ser remendado, por lo que se llevó la mano derecha a la herida abierta para evitar la salida de sangre mientras buscaba a su segundo al mando. -¡Sonner!- Con palabras y tomándole del hombro con el brazo herido, provocando un gesto de dolor en su rostro, el Guardia Real llamó la atención del arquero, quien le dirigió una mirada de preocupación al ver la sangre correr por la camisa de su superior. -Toma a diez hombres y rodead la calle, atacad a los emergidos por el flanco izquierdo. ¡Rápido!- Un asentimiento fue toda la respuesta que obtuvo, viendo entonces como el veterano soldado del ejército nohrio llamaba la atención de una decena de hombres de la retaguardia y salía corriendo al frente de los mismos en dirección contraria, en busca de la abertura que les permitiera cumplir el plan establecido.

Solo cuando perdió de vista a sus hombres Laslow dirigió la mirada a su alrededor de nuevo, buscando a Hanzo y el báculo que portaba consigo. Ahora que las cartas estaban sobre la mesa, debía volver con los guerreros bajo su mando lo antes posible. No podía retirarse por una nimiedad como aquella durante mucho tiempo, pues si algo había aprendido de su príncipe era que los líderes siempre debían estar en la primera línea de combate.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Hanzo el Miér Sep 27, 2017 7:19 pm

No había tiempo que perder, con el transcurso de la batalla la probabilidad de que hubiesen más heridos por cansancio era mayor. Hanzo tenía que estar bien atento a cada uno de ellos, ya que si fallaban en defender el poblado, habrían más muertes. Por eso, decidió ignorar el hecho de que estuviera cobrando o no, era una situación critica.
Si los guerreros podían soportar el dolor de las heridas leves, mejor. Pero dependía de la persona, sabía que a algunos un corte ligero les podía distraer del todo, y eso era crucial en medio de cualquier peligro.

A veces se veía obligado a tener que defender como cuerpo físico para ayudar. Si bien no portaba ningún arma que le sirviera para acabar con aquellos emergidos, bien sabía apartar con sus brazos a aquellos que se le intentaban aproximar cada vez que el monje se acercaba a apartar para sanar.
Fue aquel momento que observó como algunos de los mercenarios aliados cambiaban sus posiciones, consternado elevó la mirada para ver qué planeaban y entonces encontrarse con Azur, quien se encontraba herido en el hombro.

Parecía buscarle, así que enseguida fue hasta él, extendiéndole el brazo para que se apoyara si quería. - Ya falta menos. -comentó el mayor, a modo de ánimo, pues el joven espadachín era alguien con quien simpatizar fácilmente, por alguna razón.

Sin retrasarse ni un segundo más, acercó su báculo al hombro izquierdo del peligris, curándole con su luz sanadora. - Por Naga... -murmuró por lo bajo el monje mientras mantenía una expresión seria y calmada en su rostro. Después de comprobar el estado de la herida cerrada con su mano, cuidadosamente, miró al chico a los ojos. - ¿Mejor?

Tras asegurarse de que no tuviera más heridas, ya que la sangre había manchado un poco más de sus ropas, lo acompañó de nuevo hasta el frente, para que pudiera seguir luchando, ya que lo notaba preocupado por sus hombres.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Laslow el Miér Sep 27, 2017 7:48 pm

Para fortuna del mercenario, Hanzo estaba mucho más cerca de lo que había imaginado en primera instancia, viendo cómo se acercaba hacia él a los pocos segundos de comenzar su búsqueda dentro de su campo visual. -Por el bien de todos, espero que lleves razón.- Una sonrisa bromista apareció en el rostro del joven peligrís junto a la respuesta dirigida al monje, sin esperar ninguna clase de contestación por la suya, tanto por la actitud que ya conocía bien a pesar de haberse encontrado por primera vez minutos atrás como por el que ahora estuviera concentrado en cerrar la herida que exhibía en su hombro el líder de la compañía nohria. “Por Naga.” Aún en el caos de la batalla, Laslow no se atrevió a mencionar al Dragón Divino tan cerca de hombres del reino oscuro, seguidores de Grima y no demasiado amigos de las creencias religiosas de Ylisse y Hoshido, más cercanas a las del sacerdote local.

Un fuerte picor en el hombro cambió la sonrisa de Laslow por un gesto de molestia contenida y algo de dolor, evitando mirar hacia donde debería haber un agujero en su carne al saber que ver como la herida se cerraba no le sentaría demasiado bien. Solo cuando dejó de sentir un infernal deseo de rascarse en la zona tratada, y el sacerdote de brillante cráneo le preguntó cómo se sentía, el mercenario se atrevió a mirar su hombro, suspirando de alivio al ver solo piel rosácea y ropas manchadas de sangre aún fresca, sin agujero alguno a la vista. -Mucho mejor que antes. Gracias Hanzo.- Un par de movimientos circulares bastaron al espadachín para saber que, aunque la herida estuviera cerrada, aún tendría una molestia que tener en cuenta cuando peleara. Pero sabía por experiencia que el dolor desaparecería cuando empezara a luchar, y regresaría solo cuando todo se hubiera calmado, por lo que rápidamente se decidió a darse la vuelta y, espada hoshidiana en mano, lanzarse de nuevo a la pelea con el monje siguiendo sus pasos.

Pero, por fortuna, la batalla terminó antes de que pudiera regresar.

Con un sonoro grito de guerra, los once soldados que se habían separado de la retaguardia surgieron por la izquierda del campo visual de Laslow, golpeando de lleno a los desprevenidos emergidos y haciendo que sus cuerpos cayeran al suelo, uno por uno, a gran velocidad, lo que provocó la reacción que el capitán de la falsa compañía mercenaria llevaba tiempo esperando: La retirada de aquellos seres. -¡Sonner! ¡Toma a tus exploradores y a quienes estén frescos aún y perseguidles!- El veterano arquero asintió y repitió las órdenes dadas antes de salir tras los infernales seres acompañado de veinte hombres, dejando atrás a quienes se encontraban sin fuerzas, heridos… O a quienes solo tenían ya su cuerpo en aquel plano.

-Al menos el pueblo está a salvo…- Un suspiro escapó de entre los labios de Laslow al ver a los hombres que se habían quedado en la calle, contando con la mente el número de cuerpos que habían quedado tirados en tierra y no mostraban señal alguna de movimiento o vida: Cuatro en total, todos ellos de la primera línea de combate que había recibido el ataque emergido. “Espero que el hostigamiento sea exitoso…” Dirigiendo la mirada a los campos de cultivo, el Guardia Real pensó en el plan que había trazado con sus hombres, el de perseguir a los emergidos que escaparan de la pelea para dirigirles hacia Nohr, hacia la frontera con el reino oscuro, donde el plan de dirigirles a Hoshido continuaría. Aquella era la primera prueba real de tal estrategia, así que más valía que saliera bien. -Nosotros nos ocuparemos de atender a los heridos y velar por los muertos. Creo que la gente de este pueblo te necesita más ahora mismo.- La mirada del peligrís pasó a la imponente figura de Hanzo, mirándole a los ojos con gesto cansado, pero sonriendo de forma agradecida. -Ya has hecho bastante por nosotros y has salvado varias vidas. No se me ocurre como agradecértelo.- Al igual que en el momento de su encuentro, Laslow extendió su mano en forma de saludo, salvo que aquella vez iba cargado de mucho más: Agradecimiento por la ayuda prestada, consuelo por el peso de las vidas que no pudieron salvarse, la promesa de devolver la ayuda cuando fuera posible.

Pero antes siquiera de que el monje se marchara, el Guardia Real ya estaba pensando en lo que debía hacer a continuación, pues ni siquiera con la batalla finalizada podía uno relajarse: Debía ayudar a sus hombres con las heridas sufridas, físicas o psicológicas, ayudar a mover a los fallecidos y buscar un sitio donde darles sepultura, esperar el regreso del resto de sus tropas para saber que todo había salido bien… Y tras todo ello, escribir la dichosa carta a Xander en la que tendría que explicarle como había ido el primer combate contra los emergidos, el primer plazo del gran plan nohrio.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Hanzo el Miér Sep 27, 2017 10:08 pm

Oh, ya veía, habían planeado un flanqueo para terminar con ellos, por eso el grito que había escuchado. Tras eso, y mientras curaba al resto de sus hombres, vió como escapaban, pero Azur fue rápido mandando a sus hombres a por ellos. Hanzo temía que volvieran al rato pero confiaba en que los mercenarios acabaran con el resto.
Pero no todo era victoria; en la tarea de comprobar el estado de los allí presentes, encontró que algunos habían caído. Era inevitable, aún así se molestó consigo mismo por no haber podido atenderlos a todos con más efectividad. Miró al joven y asintió, agarrando su bastón con fuerza.

- No es nada, al contrario... -silenció unos segundos. En cualquier otra ocasión en este momento era donde hubiera pedido su usual donación, pero él estaba también cansado. Su cuerpo presentaba algunos golpes leves, pero todo bien. - Muchas gracias a ti y a tus hombres, Azur. -con una leve sonrisa asomada por una de las comisuras de sus labios, juntó su mano con la del peligrís. - Es tranquilizante saber que esta gente puede contar de vez en cuando con grupos tan trabajadores como vosotros. -confesó, no era usual en él expresar su opinión de una forma tan extensa, pero por una vez, no había tenido tampoco una compañía desastrosa.

- Por cierto, -se giró antes de seguir su camino- lo haces muy bien con la katana. -añadió, preguntándose si sería la primera vez que manejaba una, aunque ciertamente no parecía de Nohr. Al monje le seguía extrañando que aquel par de mercenarios nohrios de por la tarde siguieran las órdenes de un muchacho así, portando aquella espada hoshidiana. Había sido también de los pocos heridos que había tratado de su grupo, que no le había devuelto una mirada extrañada al oír sus rezos. Estaban cerca de la frontera, era normal. Y si algo conocía bien de Nohr era que solían ser gente muy orgullosa con sus creencias.

Tras eso, regresó. Cada uno tenía que continuar con su trabajo. Aún así, muchos de ellos tendrían que descansar, solamente dejando las heridas leves y cerradas no bastaba. El resto del trabajo lo hacía el reposo. Hanzo volvió a la tienda, donde aún había personas en cuidado y recuperación, y otras aún refugiadas, a las cuales les avisó. - Ya pasó todo. Este lugar está en buenas manos. -y sin más, siguió curando a aquellas personas gracias a los poderes de su bastón, siendo que al terminar acabara exhausto, recostándose sobre la pared.
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

Mensaje por Eliwood el Jue Sep 28, 2017 3:33 pm

Tema cerrado. 80G a cada participante +40G adicionales a Hanzo por pagos eclesiásticos.

Laslow ha gastado un uso de su espada de bronce.
Hanzo ha gastado un uso de su báculo de Heal.

Ambos obtienen +2 EXP.

Gracias al aumento de experiencia, Hanzo obtiene un nuevo skill de la rama Priest:

Renovación - La energía mágica dentro del clérigo, alimentada por su fe, causa un suave efecto curativo a través del tiempo. Sus heridas superficiales y leves se curan por sí solas en el transcurso de todo un tema, no así heridas graves, profundas, quiebres de huesos, etc. (En social y campaña, se finaliza el tema sanado. En misión, equivale a una curación de vulnerary cada 3 turnos.)

¡Felicitaciones!
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Re: [Campaña de liberación] The first step [Priv. Hanzo]

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