Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

[Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Zephiel el Vie Jul 14, 2017 12:56 am

El sol de la mañana azotaba con gran resplandor los rostros que osaban mirarlo, brindando calor en lo que en otra instancia habría sido un día frío como el peor de los inviernos. La noche había sido una despejada, pero no por ello menos detestable. El día anterior habían desatado una cruenta batalla contra una patrulla de emergidos, que había logrado hallar uno de los fuertes mantenidos por los soldados de Bern. En medio del conflicto las criaturas desistieron y anunciaron su retirada, lo que significaba que volverían a arremeter contra ellos. Las fuerzas de Bern se vieron debilitadas al perder a algunos de sus hombres, mientras los emergidos en ningún momento parecieron verse diezmados. Era una situación complicada, en la que debían actuar lo antes posible.

El cómo era el problema. Bien podían estar preparándose para enfrentar una emboscada, pues no había otra razón por la que el enemigo desearía retirarse más que encontrar una oportunidad para obtener la ventaja. Y por lo mismo, atacarlos antes de que esto sucediera era la respuesta que los supervivientes de Bern tenían. Debían perseguirlos antes de que se asentaran y encontraran otra forma de arremeter. Primero los encontrarían a lomos de wyern, orden ejecutada apenas fue posible, y una vez encontrado el enemigo, le rodearían. Los emergidos marchaban en dirección a un grupo de atalayas no muy lejos de donde estaban, por supuesto, era ese el lugar del que habían aparecido la primera vez. Como el ejército rival estaba esta vez compuesto de muchos soldados acorazados, lo más sensato sería atacar con magia elemental. No muchos magos componían el ejército resistente, pero si había una ocasión en la que debían ser útiles, aquella era una de ellas. Atacar a pleno sol y con un grupo de magos era muy poco ortodoxo, pero debían darse prisa. Zephiel atacaría junto con sus hombres, unos treinta aproximadamente, contando con que los emergidos eran alrededor de cincuenta. Muchos de ellos estaban en malas condiciones, pero lo más seguro es que se sanarían si alcanzaban a regresar a su base.

Las órdenes del rey eran simples: los wyvern los dejarían cerca y volverían tan pronto fuera posible, temiendo los arcos. Por esa razón no podían dejarlos demasiado cerca, tendrían que avanzar un largo trecho por entre las planicies de Bern. Era una pradera de pocos árboles donde la visión era amplia y clara, lo que revelaría muy pronto la presencia de ellos. No importaba, se supone debían atacar rápido y fugaz, por muy riesgoso que pudiera ser, no podían permitir que un ejército que conocía dónde se ocultaban informara a los demás enemigos. Así, las bestias voladoras aterrizaron y dejaron bajar de sus lomos al rey y a sus acompañantes, quienes prestos comenzaron a avanzar hacia el sur. No tenían monturas, pero sí una defensa de soldados equipados con lanzas para proteger a los magos. Hasta donde podían recordar, el grueso de la otra armada eran acorazados y caballeros, muchos de los cuales serían detenidos por las lanzas. Además de eso tenían arqueros, quienes serían fácilmente contrarrestados por la magia de los tomos. Zephiel confiaba en la victoria, tenía qué, y era en lo único que pensaba mientras hacía su camino hacia delante, atento también a que nadie los sorprendiera mientras se abrían paso por campo abierto.

Por eso, cuando notó una presencia a unos metros de ellos, ordenó el detenerse inmediatamente para observar con más detenimiento. Emergidos solitarios se veían pocas veces, y no había lugar por donde ocultarse, por lo que era una visión totalmente curiosa. Casi no le parecía un peligro; podía ser un superviviente de Bern, en cuyo caso ignorarían, pues su misión no era auxiliar individuos moribundos que rondaran el territorio. Zephiel entones ordenó seguir avanzando, cuidando los pasos.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Marshall

Cargo :
Rey de Bern

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Dagas de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
Draugen

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1396


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Lloyd el Jue Jul 27, 2017 1:20 pm

Aún tenía grabadas a fuego aquellas semanas arduas marchando por Bern, ojo avizor durante todas las horas del día y marchando con un perfil bajo para que ningún destacamento emergido les detectase. Agrupar y unificar los restos sanos del Colmillo Negro tras lo acontecido de aquella condenada disputa fue un juego de niños en comparación a lo que significó atravesar las tierras hostigadas por esos demonios silentes. Consiguieron aguantar, y milagrosamente alcanzaron Lycia, en donde podrían sanar sus heridas físicas, mentales… y sociales.

Los recuerdos de aquellos días afloraron en el mismo momento que volvió a poner pie en el país que sirvió como asentamiento para el Colmillo durante años. Bern, otra vez, salvo que esta vez volvían como cazadores, y no como la presa. Todo comenzó a raíz de la necesidad por informarse acerca de la “plaga” que estaba asolando diversos países de Elibe. Poco a poco, Lloyd fue mandando destacamentos para explorar los susodichos, pero aprendió la lección después del episodio en las llanuras de Sacae: algunas labores debía hacerlas uno mismo si quería que saliesen a flote. Esta vez fue más sensato y organizó un grupo más cuantioso que otras veces y en el que participaría como líder para adentrarse en Bern y reconocer el terreno. Esta vez, y puesto que se trataba de un cometido con mayor peligro que los anteriores, pidió que tan solo se ofreciesen voluntarios aquellos que estuviesen dispuestos. Para ser francos, tuvo las expectativas demasiado bajas para los catorce que se presentaron en la puerta de su estudio ese mismo día. La gran mayoría de ellos eran nativos de Bern, movidos por el deber de socorrer su nación. Lloyd no se consideraba a sí mismo muy patriótico; si lo hacía no era por el reino en sí, si no por el pueblo que tanto les apoyó en sus momentos más duros. De todas formas, cada uno tenía sus razones y no era quien para cuestionar las del resto. Cualquiera podía ser igual de buena.

Así fue como quince hombres con sus correspondientes monturas se encontraban en territorio enemigo. Era bien temprano, y el destacamento se había asentado en una zona segura para reponer fuerzas. El plan era sencillo: bordear las zonas limítrofes e investigar cualquier rastro de actividad de los emergidos, siendo sumamente importante que no entablasen combates innecesarios; estaban allí como exploradores, no como milicianos. Sin embargo, preparados estaban para una contienda con lanceros, espadachines, y arqueros que protegiesen la retaguardia de los primeros. Solo desenfundarían sus armas en caso de una lucha inevitable o  si cualquier poblado cercano estaba expuesto a los ataques de los emergidos. Lloyd lo había premeditado todo, hasta el último detalle para que no se volviesen a repetir errores del pasado.

Entonces, uno de sus hombres se dirigió a él para hacerle notar la figura que se acercaba hasta su posición. Se trataba del miembro al que se le encargó vigilar los alrededores del campamento. De inmediato, le informó a su capitán que divisó a un ejército de emergidos sumergirse en una atalaya que no quedaba demasiado lejos de su posición. Apuntó que la gran mayoría de ellos contaban con caballos de batalla y fuerzas acorazadas, un destacamento orientado fundamentalmente para el asedio. La gran pregunta era el qué pretendían asediar si se retiraban a campo abierto, o si ya lo habían hecho.

Lloyd no tardó en dar la orden de movilizarse y avanzar hasta su posición, recordando que se debía mantener el perfil bajo en todo momento.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Capitán del Colmillo Negro

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
559


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Zephiel el Lun Jul 31, 2017 3:24 am

La atalaya finalmente se hizo visible como un punto negro en el horizonte, señal de que pronto deberían tomar armas, aguardando el combate. Los ánimos eran dudosos, y muy a razón de creer que quizás habían llegado demasiado tarde a enfrentarse con el enemigo. Pero aún así, el recuerdo de verlos heridos se mantenía fresco en la memoria de las tropas de Bern, tanto que no tenían excusa para seguir marchando con firmeza y decisión. Sin embargo, a mitad del camino que debían emprender acabaron encontrando algo tan sorpresivo como alarmante: un campamento a nivel de tierra del que no poseían conocimiento alguno de que existiera, lo que causó que el escuadrón se detuviera a la espera de órdenes de su líder. Este último dudo, y con buena razón, de continuar aquella empresa, creyendo en dos posibilidades de quiénes podrían tratarse dichos individuos. Una, que fueran supervivientes, lo que no significaba específicamente gente hambrienta, campesinos y ciudadanos, sino que bien podían ser bandidos asentados en busca de saquear las ciudades caídas; la otra, que se tratara de otra avanzada emergida que habría acudido en ayuda del otro batallón. Pero ambas posibilidades tenían su posibilidad de no ser ciertas, y a pesar de esto, era muy difícil conjurar una tercera sin saber si en verdad se trataba de la plaga o humanos como ellos.

Zephiel llegó a la conclusión de que si se trataban de emergidos, lucharían contra ellos, teniendo que abandonar la misión de atacar la atalaya. Si se trataban de humanos, sería conveniente saber si se atrevían a enfrentarse al ejército armado de Bern siquiera, pues la voluntad de los hombres es fácil de doblar, y con la misma facilidad podrían verse amedrentados por el número de guerreros del rey. Decidió que los magos hicieran alguna clase de señal, una que no los delatara ante los emergidos pero fuera suficiente para que ellos los vieran. Y así, ellos conjuraron la fuerza del viento y el fuego para moverlo por sobre sus cabezas, sin generar humo, para dar cuenta de que ellos no eran emergidos y al hacerse notar, no querían iniciar batalla. Una vez hecho esto, Zephiel ordenó aproximarse con las armas en mano, preparados para colisionar si era necesario. No había por donde tenderles trampas, por lo que llegaban a sentirse seguros, y tampoco parecía que fuera a tratarse de muchas personas, pues a medida que se acercaban el tamaño del campamento parecía disminuir.

Entonces, a una distancia más que prudente y suficiente para que las voces se oyeran sin hacer eco en las praderas, el Rey dio un paso adelante y habló como debía, estando en su posición.- ¡Este es el ejército de Bern, y busco conocer la intención de estos hombres, hablando con quien deba ser su líder! -exigió. No esperaba un recibimiento amistoso, por lo que su tono fue comandante y serio, demostrando que Bern no temía a rufianes, si de eso se trataban. Zephiel no dio a conocer su título, y entonces lo escondía para la batalla, no llevando su corona ni su conocida capa. Sería difícil conocerle si no eran ellos habitantes de la capital, donde el Rey más se había prestado a la imagen pública. En ese momento era tan solo el comandante de su ejército, teniendo como objetivo eliminar a los emergidos que más adelante se encontraban. Y por lo mismo no deseaba atrasarse en formalidades, y concluir pronto si había encontrado enemigos o aliados.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Marshall

Cargo :
Rey de Bern

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Dagas de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
Draugen

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1396


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Lloyd el Miér Ago 09, 2017 12:54 pm

Nada más movilizar al grupo después de dar las órdenes básicas, ya empezaron los contratiempos. Los primeros en percatarse fueron los vigías que estaban apostados en la periferia del campamento improvisado, avanzando con celeridad hacia su capitán para darle las noticias. Lloyd tampoco tardó en fijarse en la amalgama de figuras diminutas que se vislumbraban en el horizonte, acercándose como un conjunto hasta su posición. Venía una milicia, una no demasiado grande a juzgar por lo que llegaba a alcanzar con su vista, pero bien que podía ser problemática, dependiendo de lo que buscasen. No le hizo falta ordenar a sus hombres que cogiesen sus armas y pusiesen a punto los caballos para lo que pudiese pasar a continuación. Era más que probable que el grupo de emergidos que descubrió su explorador pocos minutos antes estuviese respaldado por otro pelotón de esas alimañas de ojos vacíos. Los casos pasados ya se lo enseñaron; era lo bastante precavido para tener en cuenta que los emergidos, pese a guiarse por el único instinto de matar y arrasar, eran capaces de pensar y llevar a cabo estrategias como cualquier ejército funcional. Se esperaba cualquier cosa de ellos en el momento que les detectasen.

Y les detectaron, pero aquello no se lo esperó en absoluto: en vez de acelerar la marcha o movilizar a una parte de las tropas, lo que hicieron fue crear una vorágine de llamas y aire por encima suya, danzando al unísono. Lloyd dudó durante unos breves momentos y le volvió a pedir al explorador la información sobre el ejército de antes, pero este le negó que hubiese algún hechicero entre sus filas, todo unidades pesadas. Desde lo ocurrido en Sacae, era consciente de que los emergidos también sabían emplear la magia, por lo menos la de la escuela de ánima, y no sólo con propósitos destructivos. Sin embargo, aquella acción se salía de todas las posibilidades que se planteaba. Juraría que el otro ejército contaba con más números que ellos, y que un ataque frontal hubiese sido ventajoso para ellos con su arsenal de magos. No necesitaban valerse de trucos sucios, y por eso le extrañó que la señal del cielo fuese lo que en un principio pretendía ser: un aviso de que no traían intenciones nocivas.

¡Capitán, espere! —Uno de sus hombres se le acercó trotando y señaló al pelotón—. Reconozco el uniforme de los soldados que están a la vista. Son del ejército de Bern. —¿Bern, decía? Si no portaban estandartes de otros países, solo podía significar que no eran emergidos .Entonces, cuando las distancias entre ambos frentes se acortaron, una figura del supuesto ejército de Bern se adelantó y anunció a viva voz su identidad como tal, además de exigir que el líder contrario hiciese lo mismo. Los miembros del Colmillo Negro clavaron sus miradas en su capitán, aguardando su orden. Lloyd, les hizo un gesto para disuadirles de que no entablarían combate, por el momento.

Al igual que el representante de Bern, se separó un poco de sus hombres, quedándose a una distancia en la que ambos pudiesen comunicarse. Temple firme y una expresión neutra fueron lo que mostró a su receptor para acentuar sus intenciones. —Habláis en estos momentos con el líder de esta milicia de guerrilleros. He de suponer que me estoy dirigiendo al general de esta armada. ¿Me equivoco? —Frente a frente con el superior que representaba a Bern, estudió sus rasgos con detenimiento. Rubio, embutido en una armadura más gruesa que la del soldado de a pie y un rostro tan sumamente pétreo que era capaz de esconder cualquier emoción mostrada por su dueño. Pero, había algo más. Lloyd no estaba seguro del qué, pero cuanto más indagaba en su persona, más resonaban los gritos en su cabeza, era algo importante. Algo… que debía recordar. ¿Una cara familiar? Curioso, casi nunca solía mezclarse con el ejército de Bern, y que su mente le estuviese advirtiendo sobre aquel general, lo volvía todo más interesante. Sería aconsejable tener un ojo puesto sobre el individuo, hasta que lo creyese innecesario, o en el caso de que recordase.

Así pues, posó sus ojos durante un instante en los magos que respaldaban a aquel hombre. Tuvo una teoría, y quiso comprobar si era cierta. —Sobre nuestro propósito aquí, le informo de que mi grupo y yo estamos tanteando el terreno para prevenir que las tropas de emergidos se dirijan a los poblados más cercanos. Más, nuestra intención realmente es la de prevenir posibles contiendas en caso del inminente peligro. Sin embargo, mis exploradores me han informado de un pelotón compuesto por soldados acorazados y jinetes que se encaminaba a una atalaya no muy lejana. ¿Sería una molestia inquiriros si teníais pensado asediarlos con vuestros magos?
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Capitán del Colmillo Negro

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
559


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Zephiel el Sáb Ago 19, 2017 11:17 pm

Al acercarse quien comandaba aquel campamento, el rey puso atención en su apariencia y gestos, para así poder adivinar, sin que dijera ninguna palabra, qué clase de hombre era y qué hacía dentro de sus fronteras. Pudo notar de él un atuendo sin emblema de ningún tipo, cosa que afirmó la teoría de que podían tratarse de mercenarios. Pero, ¿Por qué habían armas a precio dentro del reino caído de Bern? Podía tratarse de un encargo, quizás alguien les había pagado por ejercer alguna tarea en específico. Eso tan solo significaba que debía mantener un ojo atento, pues eran demasiados, y no había razón por la que ambos ejércitos tuvieran que convivir.

- Es correcto. -replicó Zephiel a aquel hombre, sin dejar de desafiarlo con la mirada. Otra teoría surgió al escuchar de él su voz, además teniendo en cuenta su apariencia. Serían mercenarios, y probablemente su líder fuera oriundo de Bern. El monarca ladeó la cabeza, llegando a una conclusión mucho más clara. Por supuesto que existían gremios de mercenarios en su reino, era innegable, y mucho más cierto era que, tras la catástrofe, todos ellos habían desaparecido en busca de mejores oportunidades. En Bern ya no podían conseguir oro, por lo que no era sorpresa que se hubieran desperdigado por Elibe, quizás a Lycia o a Illia, conocida por mantener estos gremios como pilar en su sociedad. Pero saber esto aún no respondía a la pregunta de por qué estaban ellos allí, y aquella duda molestaba enormemente a Zephiel.

Sin embargo no tuvo que esperar demasiado para encontrar respuestas, pues aquel desconocido resolvió sus dudas sin que ni siquiera se refiriera a ellas. Decía entonces que su misión era, entre todas las cosas posibles, la más inesperada: vigilar su territorio y prevenir ataques emergidos, ¿De pueblos cercanos, había dicho? Aquello hizo fruncir el ceño al Rey, quien no supo si dedicarle sarcasmo o una risa. Sonaba a una burla hacia el ejército de Bern, o más bien a un desafío. Quiso preguntar quién era el loco que le había pagado para emprender tal misión, tan solo para burlarse de su atrevimiento. Pero entonces no era el momento de desafiar su paciencia, y mucho menos perder el tiempo cuando hasta el momento el diálogo había sido tan precario.

- Si aquí están asentados, no me sorprende que hayan visto el destacamento emergido en esta dirección. Pues estás en lo correcto al inferir que los perseguimos. -reafirmó Zephiel.- ¿Pero por qué motivo te interesa descubrir nuestra táctica? No veo por qué un ejército libre, intruso dentro de estas fronteras, debería preocuparse por la plaga que la asola. Puedo ver que no te sujetas a ninguna nación, ni siquiera la que pisas en este momento, así que lo más inteligente sería que no interfirieras en nuestro conflicto. Porque no veo razón para ello, a menos que prestes auxilio, pero puedo adivinar que es poco probable sin que recibas una recompensa de por medio, ¿O son mis suposiciones equivocadas? -sonrió brevemente y, en un gesto muy mundano, raspó la hierba con su bota izquierda.- Si tu misión no es otra que vigilar este campamento, será mejor que continues aquí y no intercedas de ninguna forma. Pero si en verdad tu objetivo es repeler a las fuerzas emergidas, pon tu arma a disposición del ejército de Bern para así eliminar al pelotón que avistaron tus vigías, no solo para acreditar tu intromisión en el territorio, sino para confirmar que no eres otro más de nuestros enemigos. -dicho esto, había hecho su propuesta. Zephiel no tenía pensado luchar con dos ejércitos, encerrando a sus hombres, por lo que prefería que o se desvanecieran de aquel lugar, o que los acompañaran. Lo cierto es que gastar su fuerza luchando contra los mercenarios no era una posibilidad, por lo que cualquier amenaza era una vacía. Las palabras eran un juego importante que debía saber manipular, para levantar intenciones por sobre los hechos.

Entonces, habiéndose dirigido al lider contrario de esta manera, se acercó todavía más para concretar lo que podía ser o una breve alianza o una enemistad. Sin embargo, no llegó a dar más de tres pasos adelante, pues su instinto le advirtió que no era el movimiento más inteligente. Fue una sorpresa encontrarse en esta situación, pues hasta ahora no había considerado a ese hombre un peligro por sí mismo. Era curioso, no había razón palpable de esta cautela, al menos no una que pudiera encontrar entonces. Pero no hacía falta, cuando lo único que necesitaba escuchar era una afirmación o una negación.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Marshall

Cargo :
Rey de Bern

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Dagas de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
Draugen

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1396


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Lloyd el Vie Ago 25, 2017 2:08 pm

Básicamente, el encuentro entre Lloyd y su peculiar interlocutor se convirtió en un intercambio de miradas con las que cada cual trataba de estudiarse el uno al otro. El general seguía esbozando ese semblante serio que le hacía ardua la tarea, aunque nadie acababa siendo de piedra, y siendo meticuloso consiguió detectarle alguna que otra minucia que gesticulaba mientras escuchaba su explicación. No terminaba de creerle, y hacía bien, eso debía reconocérselo. Bern era la nación que era gracias a su ejército ejemplar, y aquel alto cargo denotaba no ser un incompetente para nada, pues no erraba en sospechar de su palabra, pero también se notaba que estaba conteniendo su lengua para escuchar la historia completa y no jugar sus cartas hasta el momento oportuno, a diferencia de cualquier oficial inexperto e impaciente por sonsacar información.

A decir verdad, todo eso no era más que un aliciente que alimentaba la creciente curiosidad de Lloyd por esa persona en particular. ¿Por qué, de la noche a la mañana, encarársele un rostro que creía conocido? ¿Y de qué? Tuvo que apartar un poco su búsqueda en el mar de recuerdos para atender a la respuesta del hombre. Y a sus siguientes preguntas, pues era evidente que empezase a cuestionar su origen incierto, y sus motivos de permanecer en una tierra inhóspita que ya no era segura ni para el guerrero más cualificado. Entonces, el interrogatorio tomó una dirección un tanto drástica cuando se atrevió a insinuar su sed de riquezas permaneciendo en aquel lugar. Y sonrió, un gesto que resultaba extraño en el perfil inmutable que se había creado desde el primer momento. Lloyd enarcó una ceja, no creyendo capaz en un primer momento de aquella clara declaración de desafío. ¿Albergaba ya un ápice de curiosidad por él? Pues acababa de avivar las llamas que anidaban en su fuero interno.

¿Mi interés por vuestras tácticas de guerra? No os negaré que en parte se trate de curiosidad, pero también por el mero aliciente del aprendizaje. No pongo en duda que conoceréis estas tierras mejor que este humilde servidor, y también al enemigo que las asola. De ahí que, he de suponer, habréis estudiado a conciencia su modo de operar para adaptar vuestras tropas y así contrarrestar sus fuerzas de la manera más eficiente, como en este caso, el uso de la magia —explayó Lloyd, haciendo un escueto gesto con la mano hacia sus hombres—.  Podréis comprobar que nuestro grupo, en cambio, está más enfocado a las escaramuzas y a la supervivencia, a no correr riesgos innecesarios. Eso, sin embargo, no tiene por qué ser así de contarse con la información y medios necesarios para hacer los cambios pertinentes en nuestra estrategia. Como bien decís, nuestro cometido de defensa dista del vuestro por hacer una confrontación directa. —Entrecerró los ojos y sonrió de medio lado, para después encogerse de hombros—. Sí, cierto. De ser nuestro origen lo que os incomoda de nuestra presencia, permitidme informaros que no somos nadie de quien el ejército de Bern tenga motivos por los que preocuparse. Ni tampoco de nuestros honorarios; esa parte ya está cubierta de antemano.

La siguiente propuesta del general también fue una pequeña sorpresa por su parte. Desconfiaba, pero a su vez se atrevía a ofrecerles la posibilidad de unirse a la potencia bélica de su ejército para acabar con esa escoria. Se notaba a simple vista que su interés en ellos radicaba en tenerles vigilados, aunque eso implicaba que se tomase más molestias de las necesarias. Quizás porque querrían ahorrarse las molestias de lidiar con un grupo de desconocidos, Bern estaba en un estado tan catastrófico que el ejército no se podría permitir malgastar a sus hombres en minucias.

Aun así,  Lloyd se llevó una mano al mentón, deliberando la oferta. Estaban allí en un principio para recabar información de los emergidos que pululaban la zona. Claro que, cuanto más cerca del enemigo estuvieses, más datos obtendrías. Además, un emergido muerto era una pequeña victoria para Bern, para Elibe. Y para el Colmillo Negro. ¿Le haría falta consultar a sus hombres? Lo dudaba. La ventaja de pedir voluntarios para una misión con tantos peligros como aquella, es que su equipo estaba comprometido a asumir los riesgos, fueran los que fuesen. Incluso se atrevería a pensar que la gran mayoría de ellos aceptarían gustosamente la propuesta de aquel hombre por los lazos con su patria. Así pues, no tenían los recursos necesarios para un asedio, pero si se los servían en bandeja…

Bien, si en ese caso lo que queréis es un motivo para nuestra estancia en el territorio, no veo razón alguna para negároslo, además de poder solucionar el problema de raíz que nos incumbe a ambos. Mis hombres y yo aceptaremos de buen gusto unirnos a vuestra lucha. Por supuesto, me haré responsable de que ninguno entorpezca el trabajo de los suyos u os causen el menor de los percances. —En realidad, si se hacía cargo de ellos era porque nadie más lo haría. Era consciente de que eran tan solo unos “invitados” en sus filas, y al ejército de Bern le interesaría más la integridad de sus soldados que la de un puñado de desconocidos. Pero con o sin aliados, ya contaba desde el primer momento que un miembro del Colmillo Negro solo tenía su espalda asegurada si se la cubría otro miembro.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Capitán del Colmillo Negro

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
559


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Zephiel el Mar Ago 29, 2017 1:00 am

Sin duda parecía ser que su interlocutor poseía un alto conocimiento respecto a tácticas de guerra se trataba, pues ningún bandido común pondría esa clase de análisis a sus tropas actuales. Meditó respecto a sus palabras, observando hacia delante en silencio. Concluyó, tras pensarlo brevemente, que aquel personaje que se enfrentaba a él debía de ser alguien con algún lazo a Bern anterior a la caída del mismo, y aunque aún no lograba descubrir del todo la naturaleza de su interés en sus tierras, no podía ser uno relacionado a cualquier lazo con las demás naciones de Elibe. Era un punto a favor del desconocido, sin duda. Este último hizo entonces clara su opinión respecto a su ofrecimiento, siendo, al parecer una respuesta positiva. Aquello sin duda había levantado los espíritus de los soldados que aguardaban a sus espaldas, pues pudo oír claramente sus suspiros de alivio y susurros de júbilo. Cualquier fuerza que se les uniera era valorada inmensamente, contando con que sus números eran precarios y siempre puestos en peligro.

 - ... No tengo objeciones. -dijo Zephiel, alzando ambas cejas con disimulado contento. Tras haber sido aceptada su propuesta, Zephiel cedió, al menos un poco, para delatar su estrategia, y así el otro ejército pudiera adecuarse a ella como creyera conveniente.- ...Los emergidos quienes perseguimos efectivamente no poseen defensas contra la magia elemental. Su grueso consiste principalmente en caballería y unidades de infantería, como has mencionado, y su cantidad, afortunadamente, no nos sobrepasa a un nivel crítico, mucho menos si marchas a nuestro lado. Los perseguimos con la intención de evitar que divulguen nuestra posición, por lo que recurriremos al exterminio de todos ellos. Y si es posible, nos apropiaremos de su puesto de avanzada. -Aquel último objetivo poseía su tonalidad azarosa, puesto que era posible que se vieran obligados a derrumbar dicho asentamiento si los emergidos se encerraban en dicha posición. Tras callar un momento, el monarca procedió a establecer sus condiciones.- Preferiría entonces que ambos ejércitos mantuvieran una medida distancia,  si lo que deseas es no entorpecer de ninguna forma. Y sería conveniente que antes de continuar nuestra marcha, pusieras tu nombre a disposición.-decía esto sin ofrecer el suyo, no porque lo olvidara, sino porque así lo prefería. Y esperaba que aquel hombre se adaptara a ello, pues caminaría lado a lado con el ejército de Bern, del cual no tenía derecho alguno a exigir explicaciones. No arriesgaría poner su nombre en riesgo cuando trataba con un ejército errante, por muy dispuesto que estuviera a acompañarlos.

Seguirían la marcha entonces, directo hacia dicha atalaya. Zephiel se posicionó de manera horizontal al ejército ajeno, para que así el otro comandante tuviera plena vista de sus acciones. Atentos a cualquier señal de tropas enemigas, Zephiel ordenó dividir su escuadrón alrededor de un muro de árboles cercano a dicha construcción, una gran ventaja que no escapaba de los ojos expertos del líder. Les serviría de protección a los arcos de las tropas emergidas, y detendrían a los caballos si estos se atrevían a cargar contra ellos. Podía verse desde allí, alrededor de dicho edificio, a las tropas emergidas que los habían atacado anteriormente, manteniendo su posición pues lo más seguro es que los hubieran avistado mucho antes que los soldados de Bern a ellos. Ahora bien, aún debían adivinar cómo proceder, si es que se atreverían a iniciar el primer ataque, o esperarían manteniendo la guardia. Fue en ese momento en que Zephiel se aproximó a aquel otro hombre, todavía más que en la otra ocasión, para así discutir con él el siguiente paso a seguir.

- Di, ¿Qué acción tomarías a partir de este punto? -preguntó, mirándole fijamente. El rey debatía largamente sus siguientes órdenes, no pudiendo permitirse ninguna clase de pérdida en su táctica.- No podemos salir a campo abierto. El rango de la magia de ánima no es de confiar, pues los arqueros deben ser mucho más precisos. ¿Cómo procederían tus fuerzas? -cuestionó seriamente. Lo cierto era que la retroalimentación en el campo de batalla se le hacía necesaria, y aunque no lo pareciera, lo apreciaba enteramente si esto conllevaba a una victoria mucho más exitosa. Si aquel hombre verdaderamente poseía experiencia en el combate, lo comprobaría en ese mismo momento con sus interrogativas
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Marshall

Cargo :
Rey de Bern

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Dagas de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
Draugen

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1396


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Lloyd el Vie Sep 01, 2017 6:48 pm

Atisbando una mirada de aprobación por parte del austero general que lideraba las tropas de Bern, Lloyd procedió a atender sus palabras referentes a la amenaza que ambos bandos se comprometieron a dar caza. En resumidas cuentas, acabó por corroborar la información que sus exploradores recabaron sobre la tropa emergida, y que sumando sus propias fuerzas, la ventaja numérica de los otros se reduciría drásticamente. Echando un último vistazo a los soldados con los que contaba su nuevo compañero de batalla, pudo comprobar que su potencia bruta basada en milicianos y magos no era para tomársela en broma, justo la que al Colmillo le faltaba para llevar a cabo incursiones de mayor calibre. No podía olvidar que eran capaces de marchar contra los emergidos en esos momentos si no fuese por el hecho de haber aunado fuerzas. Asintió ante la última petición del hombre y dijo: —Podéis llamarme Flynn. ¿De qué modo puedo dirigirme a vos en el futuro?

Flynn. ¿Cuánto tiempo hará desde la última vez? Seguro que demasiados años, desde que el renombre del Lobo Blanco estuvo tan presente en su vida que ya le resultaba inviable usar nombres falsos para alguna que otra misión de incógnito. De todas formas, el principal motivo que tenía para ocultar su identidad era que se estaba dirigiendo a una persona que, sin todavía saber de qué, le resultaba familiar. ¿De qué? He ahí la cuestión. Podía tratarse de cualquier cosa, tuviese o no importancia. Y si la cara que le sonaba pertenecía a un alto cargo en el ejército de Bern, toda precaución era poca. Tampoco le interesaba que aquella extraña alianza se distorsionase en algo más cruento con asuntos más importantes que atender de por medio.

A la par que con el general, le indicó a sus hombres que cabalgasen en paralelo a los milicianos como una segunda unidad desvinculada a esta. Nada más llegar a las frondosidades que rodeaban la atalaya, Lloyd se tomó su tiempo para analizar la acción del líder de las fuerzas de Bern por dispersar a sus hombres entre los recovecos que facilitaban los árboles de la zona. Siendo la gran mayoría unidades que marchaban a pie, su escuadrón se podría beneficiar de su excelente maniobrabilidad en entornos tan angostos. Claro que no se podría decir lo mismo del suyo, pues su mejor baza con los caballos era la celeridad para interceptar al enemigo antes de que este pudiese reaccionar ante el peligro. Por lo pronto, los emergidos se habían encargado de apostar vigilancia en las inmediaciones del edificio, y por sus sucesivas movilizaciones, debían de estar aguardando al ataque que se les vendría encima en cualquier momento. Por el momento, el elemento sorpresa quedaba descartado.

Entonces, el general se le aproximó con una sucinta demanda por su forma de operar en esa situación. Que el sujeto estuviese teniendo en cuenta sus opiniones no hacía sino que lo empezase a ver con buenos ojos, pues un líder capaz de apartar su orgullo y pedir consejo decía mucho de él, y hasta qué punto podría confiar en su aliado. Lloyd rumió para sus adentros mientras las ruedas de su mente comenzaban a girar y a trabajar con la información que tenía. Alzó un dedo, con una idea potencial dados sus recursos. —Si no podemos lanzar contra ellos una ofensiva directa, tendríamos que crear una brecha en sus fuerzas. Una distracción en sus tropas para que vuestros magos tuviesen vía libre para desatar sus conjuros —expuso, llevándose el mismo dedo al mentón y echando un último vistazo a las unidades que vigilaban los alrededores—. En ese caso, mis jinetes podrían encargarse de ello. Sus arqueros no serán tan precisos con un blanco a píe que con uno montado; los míos, en cambio, están adiestrados para empuñar el arco a lomos de un caballo. —Jinetes Kutolah. O al menos, en su mayoría. Tres de ellos procedían de las tierras de Sacae; los otros dos no tendrían la sangre de Hanon en sus venas, pero sí un arduo entrenamiento junto a sus compañeros nómadas—. No podrían ignorarnos. O no deberían, por lo menos. Nuestra especialidad son las escaramuzas, como un disimulado “tira y afloja” en el que podemos adueñarnos de su atención el tiempo suficiente.  Esa sería vuestra oportunidad para movilizar vuestras tropas.

En cuanto el comandante de cabellera rubia le hizo sus pertinentes observaciones al respecto con el plan y ambos llegasen a un mutuo acuerdo, agitó el brazo para dar la orden a sus hombres y que tomasen armas y riendas. Él mismo tomó su potro y lideró a la cuadrilla, indicando a los lanceros que se situasen al frente como línea ofensiva principal, y a los espadachines que se dispusieran en los flancos para cubrir los puntos flacos de su formación. Mientras, sus tiradores se posicionaron tras ellos, siguiendo de cerca su estela con el fin proteger al resto desde la retaguardia con sus certeras saetas. Por supuesto, los emergidos no tardaron en advertir la cuadrilla de caballos que salieron a campo abierto, y la primera fila de sus destreros reaccionó de inmediato, optando por los mismos medios de movilidad para encararles. El plan no había hecho más que empezar.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Capitán del Colmillo Negro

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
559


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Zephiel el Sáb Sep 02, 2017 12:43 pm

El nombre que aquel otro dio a conocer se le hizo quizás demasiado vulgar, tanto que volvió a creer, al menos un segundo, que trataba con el líder de una banda de mercenarios a sueldo. Aunque en realidad carecía de verdadera importancia, tanto como su respuesta - Tan solo "general" bastará. -respondió Zephiel brevemente. No pensaba divulgar su nombre en ese ahora, por lo que si el extraño insistía, no recibiría más que silencio.

Una vez en el lugar, y habiendo pedido consejo respecto a como proceder, dicho hombre apareció con una idea interesante entre manos. Una distracción, decía, que llevaría a cabo con sus jinetes. Los miró, encontrando en ellos venas sacaes de las que no se había percatado con anterioridad. Que poseyera individuos de distintas naciones entre sus filas era sin duda una curiosidad que ya no podía ignorar.

 - ...Sí, puede funcionar. Todo siempre y cuando aceptes el riesgo. -afirmó Zephiel, poniendo una mano en su barbilla mientras imaginana cómo sucedería aquella táctica. No podía decir que las cosas jugarían a favor de ellos si los emergidos a pie encontraban como mejor blanco a sus magos; si aquello sucedía y no les permitían acabar con los arqueros, entonces el plan pendería de un hilo. Sin embargo no tenía objeción al saber que las tropas ajenas serían las primeras en descubrirse, y si era cierto que los arqueros montados funcionaban tal como los había descrito aquel comandante, podrían tener la oportunidad de acabar con los emergidos en las alturas.- Includo si la torre sufre daños, es un precio a pagar por esta victoria. Que suceda. Ordenaré a mis hombres esperar el momento adecuado.- y así tal como había venido se hubo marchado, reuniéndose con el ejército de Bern para explicar de la misma manera cómo debían proceder.

Entonces, cuando parecía  que los jinetes estaban a punto de adentrarse a campo abierto, notó cómo el líder de aquellas tropas los lideraba. Era sorpresivo hallar a quien comandaba tropas en la primera línea de ataque, cuando la misión de la misma no era sino distraer con gran peligro a cuestas. Escuchó sus trotes, cabalgando ambos bandos uno contra el otro, siendo entonces el momento de actuar. Los lanceros de Bern se pusieron delante, creando una muralla humana por si es que algún jinete decidía poner su atención en ellos, y las unidades a distancia se colocaron detrás, marchando junto a Zephiel. Debían correr, flanquearlos. Un par de emergidos a caballo se destendieron del grupo principal, yendo a por ellos, pero los lanceros les pararon el camino y atacaron, teniendo la ventaja de arma. Aún las tropas acorazadas no llegaban, por lo que los magos debían actuar rápido una vez estuvieron lo suficientemente cerca. Conjuraron la magia y la lanzaron a los arqueros, quienes por el momento se habían distraído disparando a los jinetes enemigos, recibiendo estos últimos una gran bola flamígera que consiguió deshacer parte del techo de la misma torre. Sin embargo algunos arqueros quedaron, y hallando en ellos una mayor amenaza, apuntaron a los magos y consiguieron derribar a un par de ellos. Por eso el segundo ataque fue menor en potencia, aunque suficiente como para terminar al resto de los arqueros, ya que con el fuego el techo se derrumbo completamente sobre ellos.

Pero ahora venía la verdadera amenaza, los soldados a pie emergidos, quienes estaban demasiado cerca de las tropas de Bern, por lo que deberían defenderse. Fue el momento en que Zephiel tomó la delantera, no temiendo a quien portara una espada igual que él. El campo de batalla se había dividido de esa manera, sin que tropas aliadas pudieran reunirse unas con otras.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Marshall

Cargo :
Rey de Bern

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Dagas de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
Draugen

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1396


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Lloyd el Lun Sep 04, 2017 5:31 pm

Tal y como se imaginó, la armada de jinetes que trotaba hacia ellos de frente no fue el único peligro que se les presentaba en el campo de batalla. En la distancia, justo en lo alto de los muros de piedra de la atalaya, distinguió a diversas figuras que se asomaban y operaban con los brazos lo que evidentemente debían ser arcos. Dado su número, podía decirse que su estratagema estaba marchando según lo previsto. Al menos, hasta ese punto. Lloyd no perdió el tiempo y gritó a sus hombres la nueva orden a seguir: romper filas. De inmediato, sus jinetes se dispersaron por el campo, lo que tuvo el efecto de desatar el desconcierto en sus enemigos. Las flechas de los arqueros silbaron en el aire, más no acertaron dado que sus blancos se desplazaban a una velocidad excesiva y seguían un patrón uniforme. Las unidades montadas, con los esquemas rotos, no tuvieron más remedio que deshacer su formación para dar caza a los otros.

Pero eso es lo que Lloyd estaba esperando. En vez de buscar una lucha frente a frente, sus milicianos pretendieron desde el primer momento que sus enemigos les buscasen, solo para caer en su trampa. Por cada caballo rival asolado, una saeta que sus tiradores disparaban desde los flancos lo acababa ensartando. Y quienes tomaban por mayor amenaza a los arqueros y los perseguían, sus lanceros y espadachines se encargaban de abatirlos en el menor descuido. Era una estrategia sucia, pero al fin y al cabo, era un método para ganarles tiempo a las tropas del general.

Sin embargo, conocía de sobras los riesgos del plan a seguir, y era de necios no temerse que alguna que otra complicidad les surgiese. Una flecha enemiga tuvo la culpa, teniendo el tino de perforar el cuello de uno de los caballos que montaba un espadachín suyo. El animal zarandeó de forma violenta su cuerpo antes de caer, lanzando a su jinete por los aires. Lloyd chasqueó la lengua y tiró de las riendas de su potro para acudir hacia el hombre desparramado en el suelo. Entonces, vio por el rabillo del ojo la estela de uno de los enemigos, acelerando con la lanza por delante y apuntándole a él. Era demasiado tarde para rectificar la marcha de su montura, de modo que optó por una maniobra más arriesgada y echó su cuerpo hacia atrás, alzándose de la silla y cayendo al suelo con un giro de cintura controlado. El enemigo, sorprendido, viró la lanza ligeramente durante su carrera al desaparecer su objetivo del rango de su arma. Mientras, Lloyd aterrizó dando una voltereta en el suelo. Su zona de confort como esgrimista. Dobló las rodillas y aprovechó que el jinete era incapaz de frenar para asestarle un rápido tajo a la pata delantera de su montura cuando cruzó por su lado. La bestia relinchó de dolor y se derrumbó con el emergido aun encima, retumbando en la tierra con todo su peso. Antes siquiera de que el lancero, tirado boca abajo, pudiese reaccionar, Lloyd se deslizó cual centella y hundió la punta de su hoja en la nuca con un movimiento limpio, sin pestañear.

Un rápido vistazo al terminar la faena le advirtió que su guerrillero maltrecho acababa de ser atendido y cargado a lomos del corcel de uno de sus compañeros. Entonces, un tremendo estruendo le sobresaltó y viró la cabeza de inmediato al fuerte. El techo de la torre cayó entre una humareda provocada por el polvo y los rescoldos de llamas, las cuales debieron ser causadas por la magia de ánima de los magos aliados. Por ende, el enemigo acababa de perder sus unidades de larga distancia, y la armada de tropas acorazas avanzaba para encarar a los soldados del general. Siempre y cuando los hechiceros tuviesen vía libre para desatar más tormentas elementales, no deberían de suponerles problema alguno. Quedaba pues, encargarse de que nada ni nadie se interpusiesen en su camino. Antes de empuñar una vez más su espada y lanzarse a la batalla, Lloyd bramó una última orden a sus hombres para retener al resto de jinetes y que no les permitiesen bajo ningún concepto reunirse con las fuerzas que marchaban a pie.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Capitán del Colmillo Negro

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
559


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Zephiel el Mar Sep 05, 2017 12:51 am

Ambos frentes colisionaron en un combate de distancias. Los acorazados y los soldados a pie de Zephiel portaban lanzas por igual, por lo que marcaron una línea de defensa inmediatamente, intentando traspasar escudos por cada lado, cayendo algunos emergidos al ser encontrados los puntos débiles de su armadura. Pero era mucho más difícil alcanzarlos, incluso estando cerca, porque se encontraban fuertemente protegidos por todos los ángulos. Entonces fue que los magos a pie vinieron a juego, los cuales siendo protegidos por la defensa delante de ellos, tuvieron el tiempo suficiente para conjurar magia y destruir así la formación enemiga. Vientos fugaces los desplazaron, quitándoles la protección de sus armas; llamas cayeron sobre ellos, haciendo arder el metal de sus armaduras al punto de inmovilizarlos. Y aún así, el silencio absoluto de los soldados emergidos, quienes de ninguna forma reaccionaban al dolor, incluso si sus manos se encontraban ardiendo, y les fuera imposible sostener sus armas adecuadamente. Pronto se vio que alzaban sus lanzas, jabalinas, para ser exactos, en un intento de alcanzar a los magos por sobre las cabezas que los defendían. Zephiel al ver esto ordenó retroceder y proteger a los magos alzando los escudos, siendo empujados entonces por las lanzas enemigas que intentaban abrirse camino entonces. En esa situación los magos tuvieron la posibilidad de diseminarse alrededor del campo de batalla y desprenderse por un momento de su seguridad, aprovechando que los emergidos estaban distraídos, para acabar con los acorazados que portaban lanzas con una última tormenta. Y entonces fue una cuestión de tiempo antes de que cayeran definitivamente, dejando al descubierto a los soldados a espada, quienes se vieron asediados por las lanzas de los soldados de Bern. Los emergidos no tuvieron tiempo de cazar a los magos en su carrera, al ser estos infinitamente más ligeros y rápidos.

Zephiel avanzó delante y se enfrentó a uno de estos acorazados mano a mano, bloqueando dos de sus ataques con precisión, y aprovechando un descuido de este para lanzar una estocada a su abdominal, protegido por cuero, así matándolo. Contribuyó a atacar a los emergidos restantes, observando también cómo el ejército aliado se encargaba de repeler a la caballería en su dirección. Sin duda hubiera supuesto un gran peligro si se hubieran acercado, pues en ese caso podrían haber rodeado a las lanzas con facilidad, y haber alcanzado a los magos con aún mayor soltura, quitándoles la tan preciada ventaja. Pero siendo que el ejército de Bern todavía los conservaba, comenzaban a ver aquella batalla tan bien como ganada. Pues entonces el fuego de los tomos logró derrumbar a la última fila de soldados a pie, liberando a los soldados de esta amenaza. Al darse cuenta de esto, Zephiel ordenó avanzar hacia la atalaya liberada y tomar posesión de ella lo antes posible; que los magos fueran quienes se acercaran mientras los lanceros cambiaban de rumbo para interceder a los jinetes emergidos restantes. Al mezclarse ambas fuerzas aliadas, y al tener alcance de ellos los magos desde las alturas, los enemigos a caballo se vieron pronto en gran desventaja, siendo alcanzados por elemento y acero por igual.

Teniendo la victoria en la palma de la mano, el rey pudo atribuirla al incremento de su ejército. Incluso si en un principio había desconfiado de quienes irrumpieron en su reino, ahora podía ver que sus intenciones, fueran ciertas o no, le favorecían enormemente. Incluso podría decirse que habían ganado su confianza, si aquel no fuera un asunto mucho más complicado. De algo se podía estar seguro, y era que auxiliando al ejército de Bern, habían ganado el favor del mismo.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Marshall

Cargo :
Rey de Bern

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Dagas de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
Draugen

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1396


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Lloyd el Mar Sep 05, 2017 3:36 pm

El cesante repiqueteo de los cascos de los caballos seguía dominando su zona del campo de batalla. Lloyd lanzó una orden al espadachín que socorrió a su compañero de armas caído que se llevase también su montura mientras ponía a salvo al otro. Llegados a ese punto en la contienda, sin arqueros que les amenazasen con una lluvia de flechas sobre sus cabezas, no creía ya vital la movilidad que le proporcionaba un caballo; siempre se desenvolvió mejor a pie, y con su propósito de crear una distracción logrado, ahora nada más que necesitaban pasar a la ofensiva y eliminar al resto de la escoria. Sin unidades que pudiesen cubrirles desde la distancia, los jinetes rivales fueron pasto de los suyos, quienes sí contaban con los disparos certeros que los kutolah colaban entre los flancos desprotegidos con una destreza sin par. Por su parte, Lloyd se dedicó a deambular como una sombra, silenciosa y mortífera al mismo tiempo. Aprovechaba que pasaba casi desapercibido entre los cuerpos de los grandes equinos para arremeter estocadas a los animales en cuanto su jinete fijaba su atención con alguno de sus hombres.

No perdió detalle en ningún momento del otro destacamento formado por los acorazados que se batían con la tropa del general, sobre todo porque era complicado no fijarse en el espectáculo de luces y ráfagas con los que sus magos los masacraban. Supo entonces que aquella batalla no duraría mucho más y que sus aliados clamarían la victoria en cuestión de momentos. Incluso parte de los lanceros rasos se desprendieron del pelotón principal para asistir a sus hombres, otorgando una ventaja numérica a la que los emergidos era incapaces de responder. Uno por uno, fueron pasto de los aceros que perforaban sus protecciones y herían a sus caballos. Y cuando a eso se le sumó una nueva lluvia de ascuas que nació desde los muros  de la atalaya que acababan de tomar los soldados del general, la contienda estaba sentenciada.

El Lobo Blanco se permitió un escueto momento de respiro entre el fragor de la batalla, cada vez disminuyendo por cada emergido abatido. Era…curioso. Cómo pasar de una pequeña incursión de reconocimiento con los mínimos riesgos a una batalla campal. Por supuesto, nunca hubiese permitido que sus hombres y él participasen en una misiva semejante de no ser por los refuerzos con los que contaban. Ladeó la cabeza hacia la entrada de la fortaleza, en donde el hombre con el que pactó aquella alianza seguía comandando a sus fuerzas. En ningún momento se le olvidó que esa persona seguía siendo objeto de su interés, y podía apostar su brazo diestro a que no sería la última ocasión en la que pudiese indagar más sobre su persona. A fin de cuentas, Bern seguiría siendo un objetivo bajo la custodia del Colmillo Negro, y ahora podía confirmar que no eran los únicos que velarían por la nación.
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Capitán del Colmillo Negro

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [3]
.
.
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
559


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Eliwood el Miér Sep 06, 2017 2:36 am

Tema cerrado. 80G a cada participante.

Zephiel ha gastado un uso de su espada de bronce.
Lloyd ha gastado un uso de su espada de bronce.

Ambos obtienen +2 EXP.

Gracias al incremento de experiencia, la barra de EXP de Zephiel ha sido maximizada!

Zephiel puede ahora ascender de la clase General a la clase Marshall.

> Ascender a la siguiente clase.
> No ascender, conservar la clase actual.

Favor de responder seleccionando la decisión.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gema de Ascuas
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3174


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Zephiel el Miér Sep 06, 2017 7:33 am

Elijo ascender
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Marshall

Cargo :
Rey de Bern

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Dagas de bronce [2]
.
.
.
.

Support :
Draugen

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1396


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Eliwood el Sáb Sep 09, 2017 11:26 pm

- Class Change -



¡Zephiel ha ascendido de General a Marshall!

¡El nivel de uso de espadas ha sido aumentado!
La barra de EXP es reseteada. De ahora en adelante, sólo los temas tipo Campaña, Entrenamiento y Misión darán incrementos de EXP.

¡¡Felicitaciones!!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gema de Ascuas
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3174


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Oportunidad invaluable [Priv. Lloyd]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.