Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Sáb Jun 24, 2017 2:02 am

- Bien. Aquí estamos. Gallia. -

Bajó de la caravana él primero, para demostrar que era seguro. El esclavo siempre iba adelante de los señores en situaciones riesgosas. A Seimei nunca le agradaba arriesgar el pellejo, pero en esa ocasión sabía que todo estaría bien, que nada le pasaría. Gallia no estaba muy bien parada esos días, no había mucha defensa, los pocos que andaban por el reino estaban más ocupados con los  monstruos emergidos que fijándose en la caravana de esclavistas que entraba. Ya había estado allí antes, como para saber eso. Parándose en el camino boscoso, bien erguido y con las manos tras la espalda, el gato de pelaje azabache enfocó todos sus sentidos a su alrededor. Alzó la nariz un poco y olisqueó el aire. Movió sus orejas hacia el sonido más cercano. No había nada interesante por la zona, pero ya encontrarían. Se giró hacia el amo de la caravana y se inclinó, hablando con respeto.

-
Pueden empezar con la cacería cuando estén preparados. Ayudaré en todo lo posible. -

De eso, pasaron un par de horas como mínimo. El objetivo era encontrar felinos aislados, de preferencia débiles, capturarlos, luego separarlos según cualidades y distribuir. Los más cachorros se los llevaría la caravana para entrenarlos, también los de buen carácter o especialmente bellos si había algunos. Los demasiado salvajes o que no sirvieran para nada más, los enviarían con Seimei a Nohr. Él sabía en qué usarlos. Ese era el arreglo. También debían evitar lo más posible a los enemigos en el camino, ya que la caravana tenía un par de laguz fuertes de guardias, pero eran muy pocos y tenían que qedarse allí cuidando mientras el grupo de caza se desplazaba. Anduvieron horas por el bosque, separándose y volviéndose a reunir. No había problema con alejarse, era más que sabido que Seimei jamás se escaparía. Incluso era importante que por si las dudas no pareciera ni un esclavo ni nada sospechoso, vistiendo muy simple ropa negra. Una remera muy caída de cuello muy amplio dejaba ver un fino collarcito en su cuello, pero es que eso se rehusaba a sacárselo.

El gato no sabía si los demás se habrían encontrado algo ya, pero él estaba siguiendo un rastro interesante. Olía a cachorro de tigre. Siguiendo su nariz, encontró al animalillo echado contra la raí de un árbol, transformando en un lindo tigrito de pelo gris con puntas de orejas y cola más oscuras. Tenía el pelaje apelmasado de sangre, pero no suya. Él sólo lucía famélico, inconsciente. Quizá enfermo. La madre no tenía que estar con vida si no estaban juntos. ¿Pero qué le había dejado así? Seimei se acercó con mucho cuidado, vigilando su entorno. Se agachó junto al animalillo para revisar su estado. Entonces escuchó ruido, mucho más ruido entre la vegetación y paró las orejas en alerta. ¿Emergidos? ¿Otros felinos? ¿Personas?







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Vie Jun 30, 2017 5:41 pm

Y ciertamente, la mayoría de los laguz estaban más ocupados vigilando los emergidos que viendo si había caravanas de humanos que no deberían estar ahí. El fuego disperso en el bosque era problemático de apagar después de todo, y los emergidos eran los principales causantes. Pero había un león que mantenía un ojo guardián en las fronteras del bosque y andaba acechando en las cercanías. No era el más silencioso o el más sigiloso, pero no estaba cazando animales, sino humanos; y todos sabían que los humanos no veían un depredador hasta que les caía encima. Entre emboscar pequeños grupos de emergidos incendiarios, Advari no olvidaba que pese a que los emergidos eran muy problemáticos, a largo plazo de quienes debían preocuparse era de los carroñeros que llegaban a escondidas al bosque esperando sacar provecho de los laguz en medio de todo ese desastre. Esas hienas que se colaban en Gallia para capturar a los heridos o huérfanos y venderlos a los esclavistas. Lo había vivido en carne propia.

Y dado que no había visto ni tantita organización desde que estaba ahí en su tierra natal, comenzaba a entender la razón. Obviamente eran blanco fácil, mientras no hubiera quien se mantuviera en guardia, un grupo de humanos podía entrar, robar algunos cachorros y huir antes de que siquiera se organizara un rescate.

Y los ataques de emergidos eran demasiado frecuentes para su gusto. Acababa de emboscar y acabar con un par, por desgracia demasiado tarde para ayudar a la tigresa que acabó con los otros del grupo de ataque. Había sido una pena en realidad, ver el cuerpo caído atravesado por el acero. El ruido era lo que le había llevado a esa zona, muy tarde para ayudar, pero bueno, siempre podía vengarse y eso hizo. La hembra había olido un poco a leche materna, cosa desalentadora, había algún cachorro por ahí abandonado. Sin embargo luego de buscar no encontró el aroma o escuchó ningún maullido de llamado; se había alejado de la sangrienta escena, siguiendo de árbol en árbol los rastros de sangre, pero ya estaba suponiendo que el cachorro estaba muerto. Hasta que cierto aroma comenzó a molestar en su nariz.

La nariz picó ante el aroma a sudor de caballo. Sí, caballos o tal vez algunos bueyes. Esnifó un par de veces hasta asegurarse de que el aroma no se iba y no era algo viejo. Ahora, si tan solo fuera un poco más decente con eso de seguir un rastro.

¡Joder! con estos beorcs de mierda y estos malnacidos invasores. Estaba sobre un árbol, inclinado sobre una gruesa rama, observando y buscando algo similar a un sendero que pudiera darle una pista de los caminos que tomaban tanto los emergidos como los humanos. Había alguna que otra mancha de sangre aquí y allá. Los laguz no solían dejar senderos, en especial los felinos, que trepaban a los árboles y con una selva tan tupida era cuestión de caminar de rama en rama y de árbol en árbol. Pero la hembra había estado herida, tal vez tomada por sorpresa ¿habría dejado un cachorro en las alturas?  ¿estaría con otro cachorro mayor tal vez? una madre desesperada sería capaz de servir de cebo para alejar a los depredadores de sus cachorros. Caminó a otra rama y de ahí a otra, repitió un par de veces hasta frustrarse porque el rastro no le llevaba a ningún lado.

Soy una mierda para rastrear . Hasta que repentinamente no lo era. Porque cruzando otra barrera de vegetación, ahí estaba un felino demasiado bien vestido, con un cachorro ensangrentado a un lado.

- Y tú ¿quién eres?-
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Sáb Ago 12, 2017 11:11 pm

Los oídos no bastaban para todo. Con cautela, Seimei enfocó todos sus sentidos a su alrededor, preocupado de lo que podría saltarle encima en cualquier momento en un lugar tan peligroso. Alzando la nariz un poco otra vez, olisqueó el aire de bosque. Y... no, no olía a emergidos exactamente. ¿Cómo explicarlo? Toda Gallia olía a ellos, sí, seguramente nunca estuvieran lejos, pero no era lo que tenía en los pocos metros a la redonda. Si fueran felinos, normalmente no tendría que preocuparse, pero si podía evitarlo tampoco quería toparse con ninguno. No cuando tenía allí a un tigre infante que, si podía llevarlo vivo y regresarlo a salud, algún día valdría miles y miles de monedas de oro. Al fin captó el aroma. Algo felino, sí, pero de alguna forma nuevo...

Sus orejas se movieron en la dirección en que el cuerpo de bastante gran tamaño salía de entre la vegetación. Seimei inmediatamente se puso recto de pie. No había llegado a tocar al pequeño tigre, más que nada porque sus guantes seguían en el bolsillo trasero del pantalón y no pensaba tocar algo sucio y ensangrentado con las manos desnudas. Pero ahora le parecía importante no tener sangre ajena encima. Por si las dudas. La remera de cuello desbocado no tenía mangas muy largas, dejando a la vista las manos perfectamente limpias de alguien que se las fregaba obsesivamente después de cada contacto. Seguro de eso, el gato de cabello azabache y cola frondosa miró a la criatura que se acercaba. Nunca había visto un especimen en vida, pero sabía lo que era. Sus ojos se abrieron con impresión.

"¿León? Qué destino..."

La clase de felino más peligrosa. Y la que valía más en el mercado, también. Por un momento quiso patear al tigre pequeño y ponerse con todo a intentar llevarse al macho adulto, pero no. Contener la emoción y ser sutil.

-
Qué bueno que ha llegado alguien... - Le sonrió con alivio, poniéndose una mano en el pecho. - ¿No nos conocemos? Mi nombre es Seimei. -

Iba a ser lo más amable posible. No importaba si el otro no lo fuera, para él era repentinamente muy crucial. Le hablaba suave, aunque en sí su voz lo era. Entonces, fingiendo prisa, le hizo un gesto para que se acercara, agachándose otra vez junto a la cría. Lo más lógico era enfocarse en una cosa a la vez, o se concentraba en separarse del león para poder llevarse al cachorro, o se desembarazaba el asunto del cachorro para apuntar al león, pero Seimei era ambicioso. Mientras debatía consigo mismo, lo que quería era mantener al otro cerca. Si podía tenerlo todo, siempre quería todo.

-
De cualquier modo, ven, ayúdame... encontré a este pobre pequeño y no estoy seguro de si lo logrará... y no sé qué tan cerca esté el peligro ahora... -







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Vie Nov 17, 2017 9:33 pm

El gato debía ser un habitante de Gallia, toda lógica decía eso. ¿Verdad? aunque no oliera salvaje precisamente. ¿Vivía cerca? ¿Estaba de viaje? Tampoco olía a viajero, pero tal vez había salido de su hogar hacía poco, pocos días de viaje no pondrían en uno el aroma rancio a laguz viajero. La tensión en sus hombros de aflojó, las orejas se relajaron a su vez un poco siguiendo su postura y el rabo ondeó ante la vista del pequeño cachorrito. Estaba bien. Al menos el cachorro vivía. No como su madre. Que tristeza. Había esperado ver un tigre adulto de cerca, tal vez escuchar las últimas noticias.

Tumbó un poco las orejas y se acercó olfateando para identificar el aroma. Definitivamente podía oler a la hembra, no que la posibilidad de más de un cachorro de tigre tirado por ahí no fuera abrumadoramente baja, pero solo en caso de un error.

- ¿Seimei? es un nombre curioso. No recuerdo conocerte - No quería señalarse como extranjero en su propia tierra, ya era bastante desgracia que no conocía las costumbres. Arrugó la nariz al inclinarse al lado del cachorro, despreocupado del otro felino para revisar al más pequeño. No parecía herido. Solo muy flaco ¿habían estado huyendo él y su madre mucho tiempo? podía oler la sangre de su madre pero no rastros de heridas graves. Algunos cortes menores. Alzó la cabeza para buscar alrededor. Ahí había una zarza. Eso explicaba los cortes, el cachorro fue refugiado por su madre bajo el zarzal y el gatito se había arrastrado lejos. Era aún muy joven. Lo tomó con cuidado con una de sus grandes manos y el bebé comenzó a maullar. Era adorable con sus orejas diminutas y su colorido gris

- Shh shh, ya está, te tengo- comenzó a ronronear en cuanto alzó al pequeño gatito. Era diminuto. No le había tocado encontrarse con un cachorro en años y años. ¿Cuándo fue la última vez? el mismo no tenía más de diez u once, las pequeñas cosas llorosas y olorosas le habían parecido tan molestas cuando solo se quiere dormir tras un largo día de entrenamientos.

- Había emergidos cerca… acabaron con su madre - el rabo leonino batió a sus espaldas. - Los bastardos no dañaran a nadie más. Este pequeño tenía una madre valiente-
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Jue Nov 30, 2017 9:03 pm

- Pues ahora nos conocemos, haha. ¿No dices tu nombre? - Respondió con la misma constante gentileza y suavidad. Aunque algo le decía que ese león no era una estrella para lo social, ni siquiera sonreía de regreso. ¿Qué felino salvaje sería sociable de todas formas? Guiándose por todo lo que había oído de sus amos sobre Gallia y lo que había llegado a ver en su corto paso por ahí, el esclavo no contaba con que interactuaran de forma muy agradable y civilizada. Había conocido a una tigresa que para estándares de ahí tenía que ser una reina de belleza y de simpatía, pero incluso ella le había parecido algo tosca. Ahora bien... él sí tenía toda intención de comportarse, le costaba acordarse de usar el habla informal, pero estaba realmente decidido sobre ese león y se esforzaría. Lo quería. No se imaginaba qué iban a poder hacer con un especimen adulto de esos, no se le podía cambiar el comportamiento a los adultos y no eran tan fáciles de vender, pero en el peor de los casos en Nohr le podrían dar uso. ¡Algo se le iba a ocurrir! Sólo no podía dejar pasar la oportunidad, viendo algo tan valioso caminando justo frente a su rostro. Lo siguió con la mirada atentamente. Ese físico era de temer, cuando caminó más cerca el gato calculó que tenía que rebasar los dos metros de altura. Estaba sano también, hasta donde se notaba. No podía desperdiciarse.

La ambición brilló en sus ojos grises. Fijamente lo miró tomar a la criaturita como si fuera una cantimplora de las pequeñas entre sus manos. La sonrisa plasmada invariablemente en su rostro, porque ahora en verdad se sentía feliz de todo lo que había encontrado. Ya vería forma de llevarselo. Al escuchar la explicación del león soltó un suspiro de pesar, aunque en verdad todo lo que sentía era alviio. "Sin dueño entonces. Mejor, más fácil llevarlo, valdrá mucho después de criado..." Pensó, acercándose. El ronroneo tan fuerte como el sonido de una carreta sobre gravilla le hizo reír un poco. "No, espera... ¿no se lo estará pensando en quedar él, o sí? ¡Nos va a dejar sin el león ni el tigre!" Ese pensamiento lo preocupó de repente. Fue sacando de su bolsillo trasero sus guantes negros, los cuales se puso cuidadosamente antes de acercarse más, estirando las manos como para recibir a la cría.

-
Qué pena... no debe tener edad para saber cambiar de forma siquiera. - Mantuvo las orejas algo gachas. - Puedes dármelo, tengo experiencia con cachorros. He tenido más de alguno, cuidaré a este sin problemas. -

Y no era mentira, en ambos sentidos. Había criado, también había sido cruzado un par de veces, dado que era de raza muy pura. Era usual en el negocio de sus dueños. Esperaba que el león no le acabara de tomar mucho agrado al pequeño felino, o que no tuviera los instintos paternales más activos... Seimei, por su parte, había cuidado en todo momento hablar bajo, mostrarse inofensivo y tranquilo (algo quizás poco realista para el contexto), por lo que al menos esperaba que lo considerara bien como para confiárselo. Una de us orejas repentinamente se movió en dirección a los bosques. Sus sentidos refinados habían captado algún que otro sonido indiscreto, mejor darse prisa. Miró con preocupación al gato más grande. Sus pupilas se habían contraído a muy finas líneas.

-
¿Has oído? Este lugar no es muy seguro. Más razón para alejarlo de aquí... - Advirtió. Pero no pretendía dejar al otro tampoco. - Puedes acompañarnos, si quieres. Nadie está más a salvo sólo que acompañado, ¿no crees? -







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Vie Dic 01, 2017 4:31 am

- ¿Mi nombre? oh si, se supone que responda de igual manera ¿verdad? soy Advari- respondió, distraído por el pequeño tigrito en ss agarre. Alzó la otra mano para acariciar la cabecita peluda provocando más maulliditos y que se aferrara con sus pequeñas garras para tratar de gatear sobre su mano. El león interrumpió su ronroneo con una risa baja, la voz ronca llena de deleite por el cachorro que tenía ahora.

Si. No iba a soltar el gatito a corto plazo.

Seimei tenía mala suerte en ese aspecto, Advari podía ser el león más sucio, grosero y grotesco de ese lado del mar; pero desde su libertad había desarrollado una debilidad muy grande por cosas que parecieran lindas e indefensas. Empezó con un pequeño de cabellera azul y sonrisa amplia, luego los pájaros, ardillas y otros animales pequeñitos, demasiado pequeños para saciar su apetito, pero divertidos de acariciar y jugar. Si, el gran y malvado león disfrutaba de observar a las aves.

- Si, es muy pequeño… ¡Puedo con él!- gruñó y mostró los dientes al extraño cuando intentó quitarle el cachorro. Era solo eso, un extraño. Gato y todo, pero extraño a fin de cuentas. ¿Y por qué usaba guantes? sus ojos dorados le miraron con recelo. El tigrito no estaba tan sucio ni tan herido, ni olía a enfermo. Lo alzó a la altura de su rostro para olfatearlo con más cuidado y le dió un par de lametones. MIO .

Si, Seimei no pondría sus patas en el cachorro de tigre a corto plazo. A menos que convenciera al león y ese detalle de los guantes no le había dado muy buena espina. ¿Qué clase de gato se cubre las garras? algo estaba mal ahí. Si no oliera como un felino juraría que se comportaba demasiado… humano.

- ¿Qué escuchaste?- la distracción fue oportuna, para el gato. Gruñó en dirección de los árboles y aferró al cachorro contra su pecho. - Entre los dos de nosotros ¿Quien parece que puede patear culos de emergidos de aquí a Akaneia?- no soltaría al cachorrito. Batallaría con una sola mano, pero el tigre era lo suficientemente pequeño para no causar problemas. - Vamos, te dejaré ir con nosotros-
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Sáb Dic 09, 2017 2:16 am

Advari entonces. Muy bien, saber el nombre de alguien era un pasito adelante. Aunque, por otro lado, el hecho de que el león tuviera sus instintos paternales despiertos era un retroceso, podía representar una complicación. Cómo se aferraba al cachorro, que ahora sabía que estaba mucho más sano que muerto. Bueno, si así tenía que ser... el gato de pelaje azabache ya estaba demasiado metido en su ambición como para cambiar de idea, ahora tenía que llevárselos a ambos de alguna forma, no le cabía otra cosa en la cabeza y no iba a dejar que la dificultad lo disuadiera. Trabajaría así como se desarrollaran las cosas. De momento se quedó cerca, observando, bajando sus manos cuando el más grande le gruñó. Su sonrisa fue paciente entonces, acompañada de un suspirito. Tenía que mantener la calma, aún si el león se exaltaba, aunque idealmente sin exaltarlo... por eso, le dejaría tener todo exactamente como él quisiera, si era necesario. Un esclavo de nacimiento como Seimei no era un extraño a que le gritaran, sabía que la respuesta correcta ante ese estímulo era aceptar y buscar la satisfacción de la contraparte. Acható las orejas contra la cabeza al momento del grito, pero enseguida las volvió a levantar, poniendo sus manos tras su espalda en una actitud bastante tranquila. - Bueno, como tú digas~ - Dijo, encogiéndose de hombros y sonriendo con inocencia. En todo caso, no le apetecía tocar algo recién lamido por otro ser, no por un tema de que estuviera clamado o marcado o nada similar, no era algo que un gato casero sin instintos entendiera bien, ¡pero la saliva! ¡Le había puesto su saliva encima! No quería ir tocando eso pronto, no. Hasta le costaba no reaccionar a eso.

¡Qué brusco que era en total ese gato gigante! Brusco, con demasiado carácter al parecer, encima marcando cosas... el gato tendría que armarse de paciencia, en verdad. Advari inclusive hacía un orgulloso hincapié en ese momento en su capacidad de pelear, ¿y cómo cuestionarlo? Seguramente fuera verdad tal como lo decía. Dudaba que su tamaño no fuera para nada. Seimei tenía que recordar y asumir que los laguz eran así en Gallia. Aunque le extrañaba y agradaba notar que su oído parecía un poco mejor refinado que el de un felino local, después de tanto tiempo entre el ejército de Nohr, cuidándose las espaldas ante toda clase de peligros, parecía que la mejora de sus sentidos se hacía más notoria. Eso le hizo a él sacar algo de pecho, ensanchando su sonrisa e irguiendo su cola felizmente. Usualmente admitiría que no estaba hecho para peleas y se apegaría a la espalda de la primera persona fuerte de la que pudiera conseguir protección, pero ya sabía que eso en Gallia no sonaba ni muy nativo ni muy creíble, así que por esa vez se lo saltaría. Quizás no supiera pelear realmente, pero tenía sus capacidades y se sentía bien que salieran a relucir. Su puso junto al león, de buen humor.

-
Oh vamos, lindura, no hagas ver mal a todos los gatos de Gallia. Estoy bien. - Aseguró con una risa. - Aunque no niegue que me guste mucho esa idea. Ven, te llevaré a donde he estado cuidándome yo. -

Le hizo un relajado gestito de la mano para que lo siguiera, caminando liviano y no tan apresurado. Si bien no estaba yendo con el método cobarde de siempre, aún era importante hacerse útil para el león. Tener a un compañero complacido. O quizás Seimei sólo quisiera mostrar lo que podía hacer, después de todo. No pasaron ni tres pasos, que alzó la nariz en el aire un poco, olfateando discretamente. Si cerraba los ojos un poco... podía percibirlo todo mucho mejor. El olor de los metales, de los materiales con que se vestían y equipaban, su caravana, también el olor más fuerte de los monstruos emergidos entre el bosque, que eran los que iban tan armados. Podía distinguir bien. Si respiraba más hondo y se esforzaba por recordar e interpretar, también podía distinguir muchas de las plantas por allí, los aromas de ellas, contándole más.

-
Si no lo escuchas todavía, ¿qué tal olerlo, Advari? Es metal. Yo diría de mala calidad, no de los más peligrosos. Claramente, seres humanos llevándolo, aunque no parecen muchos. - Informó. Luego paró un momento, pensando. - Hoyas de cera... sí, flores de cera pisoteadas por adelante. Todavía se huele, así que debió ser hace poco. Será mejor ir por otra dirección, ¿no? Te aseguro que los puedo olfatear viente metros antes de que nos vean, podría mantenernos al tanto. -







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Jue Feb 15, 2018 1:48 am

Más le valía al felino seguirle la corriente, pero más importante aun, no intentar quitarle al cachorro. En especial uno ya lamido y marcado muy bien con el aroma de Advari. El cachorrito se quedó finalmente quieto. Tal vez agotado o simplemente satisfecho con la poca atención. Quien sabría cuanto tiempo pasaría antes de que volviera a maullar de hambre. Sería mejor conseguir un sitio seguro y… y algo para darle de comer ¿una nodriza? Tendría que asaltar algún campamento humano o un pueblo para conseguir una cabra. O toparse con otra felina, una con cachorros propios que tuviera algo de leche extra. ¿Era un cachorro de pecho? no recordaba eso de las edades y cuando comenzaban a comer carne.

Que complicados eran los cachorritos. Supondría que como no caminaba muy ágilmente, tampoco comería carne. Leche sería.

- Tsk, eres muy… ¿cual es la palabra? se que hay una palabra para describir a personas como tú- seguro no era una palabra muy amable, pocas en el vocabulario de Advari lo eran. Pero el gato le recordaba a una serpiente. Había algo…furtivo, en él. - Oh no se, quedemonos con la palabra listillo. Eres un as con tus malditas palabras ¿te lo han dicho? todo suave y dulce, haces que quiera comerte entero- ronroneó medio en broma, una de las esquinas de sus labios se arqueó mostrando un afilado colmillo. ¿Lindura, verdad? apoyó al cachorro contra su pecho y le dejó ser, siguiendo un par de pasos tras de Seimei.

Confiaba que podía defenderse y al cachorro, incluso a Seimei. Si la necesidad surgía. Así que iba con la seguridad de quien sabe su fuerza y se cree el más grande depredador de la zona. Advari podía desconfiar un poco de Seimei, creyéndolo demasiado civilizado, pero no terminaba de captar la complejidad de la trampa. Después de todo, el león tenía poco en Gallia, no había hablado con muchos lugareños. Por lo que sabía, el comportamiento del gato era normal en las familias más estiradas. Los laguz debían tener algunos mandamas ¿no?

Desestimó sus sospechas como simples inquietudes sin sentido. ¿Qué podía saber él?

Se detuvo cuando el otro laguz comenzó a olfatear. ¿Había algo cerca? cuan complicado. Carraspeó aclarando su garganta y resopló un poco para quitar los aromas de su nariz. No era un gran rastreador, pero algo debía servir tener dos narices en vez de una.  El cachorro era uno de los que más penetrantes le parecían, pero eso era porque estaba vivo y ahí en sus manos. El otro gato también tenía un aroma peculiar. Para decirlo amablemente. Olía muy limpio. Y por ahí había aroma de vegetación pisoteada. Incluso algo de humedad del suelo se podía percibir más claramente, hongos o moho de la capa vegetal que cubría el bosque. Gruñó levemente. Su primer instinto era ir de cabeza al peligro y atacar a los invasores.

Pero. Y he ahí el problema. Tenía un cachorro en brazos.

Ahora que lo pensaba, tal vez ser tan posesivo con el gatito no era la mejor alternativa. Si era el más fuerte de los dos, debía tener las zarpas vacías para poder romper algunos huesos si la ocasión lo ameritaba. Con un gruñido molesto, caminó hasta Seimei y sujetó una de sus manos. Y sin más aviso colocó el cachorro babeado ahí, para seguidamente empujar esa mano con todo y cachorro contra el pecho del gato.

Pobre gatito snob.

- Cambie de opinión, tu lo cargas y guías, yo destrozo lo que sea que se ponga en tu camino- agitó el rabo a sus espaldas e irguió las orejas, más alerta que antes ahora que sabía de la cercanía de los invasores.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Dom Feb 25, 2018 11:47 pm

- ¿Sí? Haha, me alegra agradar tanto. Es un buen halago~ - Dijo, felizmente interpretando como mejor venía lo que le decían. Porque, si uno analizaba, había poca diferencia entre lo que podía ser un halago o una amenaza de parte del león, diciéndole algo tan frontal como que podría comerlo. La diferencia era sólo una cosa de tono. Ese ronroneo en la voz indicaba que no le estaba yendo tan mal, dentro de todo, con el gran gato. Sí, debía ser que le caía en gracia, después de todo estaba muy seguro de ser todo un encanto. Sacando pecho, alzando el mentón y girando la cabeza hacia él le sonrió con algo de diversión, gesticulando un poco con el dedo índice. - Pero no confundas gato con liebre, creo que estoy un poco grande para ser comido. -

Esperó a que el felino grande olfateara. Cuando gruñó fue cuando Seimei supuso que había detectado a los monstruos en el bosque. Entonces se giró a él, tomándolo de la mano. Tocándolo. Hubo completa alerta en sus ojos grises por un momento pero se resistió de reaccionar, se recordó que tenía guantes... y que no era nadie para irse de manos con un león que le llevaba eso de tamaño. El cachorro fue puesto a su cargo efusivamente. La suciedad en el pelaje se le quedó en la ropa hasta entonces limpia y Advari lo dejó así. En el fondo Seimei quería gritar, soltarla e ir a ver de limpiarse. Ya no le gustaba tanto tener a la cría que había querido agarrar para sí... la miró con frialdad. Más le valía vivir y valer buen precio.

-
Qué mandón, Advari. -

Suspiró, por las decisiones que tomaba así sin más el león. Pero no desobedeció ni se enfadó. ¿Quién era el alfa entre esos dos felinos? La respuesta era obvia. Y Seimei prefería dejar que lo fuera, no conocía otra posición que no fuera al fondo de la cadena y desde ahí era donde siempre había trabajado, pacientemente. Advari podía ser la parte dominante de la diminuta manada, era de esperarse que lo fuese. Si lo mantenía contento o al menos neutral, para el gato estaría bien, no se lo resentiría en lo más mínimo. Su cola baja y sus orejas un poco menos erguidas mostraron su aceptación de ese orden, algo que para él no era muy instintivo, pero que un ser humano tampoco habría sabido entender. Sin embargo seguía de humor, en acuerdo con todo. Rápidamente se puso en camino, andando seguro, confiando en que sus finos sentidos no le dejarían ir hacia peligro sin saberlo. Volviendo la cabeza por doquier, buscó el mejor camino a seguir. Al hallarlo una sonrisa mucho más complacida comenzó a aparecer en sus labios, una sonrisa con una juguetona intención detrás. Habló bajo, sólo para oídos del otro.

-
Ha. Se dispersaron por el bosque. ¿Cual es la palabra para los que toman decisiones así? Si nos apresuramos por este lado sorprendemos a uno a solas en... - Volvió a medir al otro con la mirada. - Cinco o seis zancadas. Sería ruta fácil. Cuando quieras. -







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 01, 2018 6:09 pm

Le miró de arriba a abajo. Era un gatito algo flaco. - He comido cosas más grandes- presumió orgulloso, como si el hecho de tragarse a una persona fuera muy normal. Claro que igual el otro felino podría interpretar que el león cazó y mató algún animal de presa de buen tamaño. Era un león, los leones normalmente no vivían de pequeños conejos. Había ciervos grandes y las vacas tenían sin duda más carne que un humano. Eran más carnosas también. Que prefiriera robar ganado a cazar algún ciervo, o que atrapar un humano le pareciera aún más fácil, era cosa de él nada más.

Le dejó retorcerse, sin saber que tanto había afectado al gato con un gesto tan simple como pasarle un cachorro socroso. Más le valía al gato cuidar al pequeño tigre, que Advari le había agarrado cariño en esos pocos minutos y ya traía su instinto protector.

- Soy un león, eres un gatito. Yo estoy hecho para ser mandón- en realidad no sabía si eso era así, pero de momento le convenía, así que lo tomaría como una verdad irrefutable. Aun cuando fuera Advari quien estuviera siguiendo las direcciones de Seimei ¿quien iba a llevarle la contraria ahí? nadie, el león era grande, grosero y mandón. El gatito tendría que lidiar con eso.

Pasos en la espesura eran relajantes cuando otro era quien se preocupaba por andar olisqueando el peligro. El león miró hacia atrás un par de veces, verificando el camino que estaban tomando. Era una zona nueva para él así que desconocía que destino tenía en mente el gato. Sacó mugre de sus uñas y trató de oler alguna fuente de agua. Eso sería algo que necesitarían para el cachorro ¿no? trató también de captar algún otro felino, pero seguía siendo un idiota cuya nariz le indicaba a Seimei y solo Seimei. Que molesto . Se relamió los labios y estuvo tentado a tomar su forma más cómoda, podría ignorar mejor las pequeñas varitas y piedras bajo sus callosos pies. Detestaba que se le metieran entre los dedos, casi tenía ya unos zapatos hechos de barro y hojas.

-¿En un bosque lleno de laguz? la palabra es idiotas… o bocadillos. Yo prefiero lo segundo- declaró todo petulante. - ¿Justo por ahí?- señaló con la cabeza hacia la zona arbolada. Esa era una distancia corta, aun con sus pasos. No necesitó concentrarse tanto para captar ese aroma.

- Tu cuida al cachorro y yo me encargo de ese. Mantente cerca- no olía a fuego, solo metal. Solo metal estaba bien, podía con el metal. No quería toparse con más magos quemando el lugar, le irritaba bastante cada que se los encontraba desde que se separó del enanito azul.

Y dado que tenía la oportunidad de impresionar al gatito, tomó su forma leonina y se lanzó como una saeta contra la vegetación, hasta chocar contra un cuerpo cubierto en armadura y con una espada en mano. Tiró el zarpazo de inmediato al brazo del arma y se tiró al cuello cubierto con malla flexible.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Jue Mar 15, 2018 12:21 am

"Paciencia. Debo tener a este laguz relativamente feliz. De lo contrario no pasará mucho tiempo conmigo, y la posibilidad de que pueda ser capturado sería..." El gato razonó mientras sostenía a aquella sucia cría, intentando balancearla en sus manos de modo que no debiera apoyarla contra su pecho. La posibilidad de capturar una presa como Advari ya era difícil. Debía hacer lo posible por mejorarla un poco. ¿O acaso no debería rendirse respecto al león? ¿Encontrar el momento de desaparecer con ese tigre bebé y listo? Ya había visto que entre los dos, el rastreador más sagaz era Seimei. Además, si bien un león vivo valía mucho, como esclavo era más provechoso un laguz criado desde cero cuya personalidad estaba por formarse. Sin embargo, el gato de pelaje azabache ya había decidido. Miraba la espalda del felino mayor con una intensidad que podría haber dejado marcas. Lo ambicionaba, era lo más raro y mejor que había encontrado en Gallia y lo quería a toda costa. Estaba en terreno de capricho, no iba a desistir ni aunque la lógica se lo dijera. Por eso, era preciso que soportara la incomodidad y se hiciera su amigo.

-
Justo por ahí, señor mandón. ¿Me pregunto donde has estado tú, desde que esto empezó en Gallia? -

No temía errar con esa clase de comentario, el león tenía una confianza poco acorde al estado en que estaba el reino, invadido y tan debilitado. Claro, no era que cuestionara su capacidad personal, sólo le extrañaba que con un campeón de ese calibre las cosas estuvieran así, también el hecho de que anduviera a solas. ¿Sería por su personalidad? Era un poquito sobrecogedor. Pero eso no debía ser cosa rara entre salvajes sin educación como eran todos allí dentro. De cualquier modo, el gato negro lo siguió. Mordió su labio para no sonreír de forma indiscreta al ver el tamaño de su forma animal, sería espléndido para toda tarea física o para ser el gladiador de alguien, aunque, ¿conocería esa clase de vida? Seguramente no todavía. Le miró saltar y pudo oír de inmediato que había dado contra un blanco, también oler en breve la sangre fresca. Yendo justo tras él, sólo que a paso más tranquilo, cruzó la vegetación que estorbaba a la vista para encontrarlo con el monstruo que había embestido y que mordía. Todavía no lo había matado, el monstruo estaba muy bien equipado para resistir, pero la embestida había sido formidable y era muy posible que así como había quedado, el emergido sólo pudiera moverse del suelo a rastras.

-
¡Vaya! ¡Qué puntería tuviste, cariño! ¡Te felicito! - Seimei exclamó alegremente, con admiración. Luego ofreció como un buen amigo haría. - ¿Terminas tú también? ¿Seguro que no necesitas ayuda? -

Al hablar, seguía caminando desde donde venía hasta la posición donde estaba Advari, rodeándolo con la cola erguida en atención. Esa escena también la estaba mirando muy fijamente. Tenía curiosidad. Odiaba ensuciarse, con sangre no era distinto ese odio, pero disfrutaba como un parásito la fuerza de las personas tras las que se escondía, se sentía orgulloso como si fuera suya, también lo haría en ese caso. Aparte, ¿como lo haría? Por el momento sólo siguió dando lentamente esa vuelta alrededor. Si había alguien más cerca, lo escucharía o lo olería venir, eso no era problema. Ya después volvería a pensar el siguiente paso o vería qué le apetecía al león.







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 15, 2018 3:05 am

Fuera de Gallia, el león había estado lejos cuando todo aquello empezó, y más lejos aun cuando empeoró. No que hubiera podido hacer algo, sin educación, sin recursos, organización o una idea del deber que se suponía que debería tener por el simple hecho de ser un león.

Pero si escuchó la pregunta no lo mostró. Sus instintos de cazador enfocados en la presa podía ignorar todo lo demás. Aroma a metal, a sal, tierra y hojas muertas bajo sus patas. Y la calidez de la sangre roja contra su pelaje carmesí. Su gruñido se volvió un ronroneo satisfecho. Cuan feliz estaba de poner un buen espectáculo para el gatito quisquilloso. El rabo leonino ondeó y se sacudió a sus espaldas mostrando su felicidad por un ataque bien realizado. El invasor aún se movía e intentaba alcanzar algún arma escondida, o eso suponía porque la espada estaba lejos. El león no le iba a dejar muchas oportunidades de lograr eso. Viciosamente le clavó las garras contra la mano que buscaba que aferrar, un cuchillo oculto parecía. Rasgó con fuerza. Los músculos y tendones de emergidos se destrozaban como cualquier otro. No había mucha diferencia anatómica ahí.

- ¡Ah dulzura! lo dices como si fuera una maldita sorpresa ¡JA! necesitan más armadura para tener una oportunidad contra mis garras- y la mole de músculos chocando a esa velocidad. Solo el impacto podía romper huesos o deformar láminas de metal. Con más fuerza que un caballo y más músculos también. Las patas eran enormes contra la forma derribada, manteniendole ahí mientras se desangraba un poco mas.

- ¡Hmp! puedo ver desde aquí que no te gusta mucho ensuciarte- una de las orejas del león se sacudió y siguió a Seimei en su rodeo, sin perder ni un movimiento y sintiendo los ojos encima suyo. ¿Que hacía? ¿Admirar su figura? bueno, era lógico. Se irguió y alzó la cabeza con orgullo. Si, era una maldita bestia enorme y jodidamente caliente, lo sabía bien.

- ¿Qué harías si tomara ese ofrecimiento en serio?- tumbó las orejas contra el cráneo y bufó, sería divertido de ver pero no tenía intenciones de hacer sufrir al gato con algo que obviamente no podía hacer. Y no era como si necesitara ninguna ayuda para acabar con ese invasor. Uno solo, podía bien con ese sin sudar. Su orgullo no le permitiría que dejara ver otra cosa. Había menos movimientos bajo él, pero por si acaso, presionó con una pata la garganta y dejó caer todo su peso, una vez, dos veces. Que satisfactorio ver los estertores de muerte.

- Mejor dejar esto atrás y seguir avanzando- bajó el hocico para olfatear un poco al emergido. No olía especialmente sabroso, pero podía ser que no estaba tan acostumbrado aun a comer tan a menudo. - Pero puedes seguir admirándome si quieres belleza, eso no me molesta-
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Vie Mar 16, 2018 9:33 pm

Era cosa de salvajes regocijarse tanto con la caza, de verdad. Pero en ese momento, a Seimei no le estaba pareciendo tan mal, ya que era una muestra formidable que había que ver. Lo que Advari hacía parecía anunciar a gritos "valgo montañas de oro, mírame cuanta energía tengo, soy el especimen masculino perfecto". Con mucho potencial agresivo, sin dudas. No hacía ni falta que se jactara de ello en voz alta, aunque bueno, no perdía la oportunidad de hacerlo al parecer. Debía gustarle que se lo dijeran. ¿A quien no? Sin parar su caminata en círculo, rodeándolo, contemplándolo desde una variedad de ángulos, el gato le sonrió todo lo simpático y amigable del mundo. Ni siquiera iba a usar a la cría de tigre acurrucada, agotada en sus brazos como excusa. - Oh vamos... - Pidió así que siguiera, que terminara. Naturalmente, Advari lo hizo con facilidad. Su peso, su tamaño y la forma en que los usaba se lo permitían. Enemigo muerto, confirmado. Entonces el gato negro dejó de rondarlo, riendo.

-
¡Haha! Pero si no me necesitabas en absoluto, mira. Tendré que lucirme mejor como rastreador, o con lo bien que se me da escabullirme por ahí, o mi orgullo va a sufrir mucho. -

Le dejó en una de las redonditas orejas una rascada amistosa y rápida, obviamente a través de sus guantes. Los usaba tan a menudo justamente para esa clase de cosas, para simular la capacidad de tocar otros seres. Aún así lo hacía gentilmente, suave. Como fuera, era cierto que sería bueno seguir moviéndose y él ya buscaba con la fina nariz cual sería la ruta que elegir. Ya parecía que el león estaba siendo más aceptador en cuanto a la presencia y la compañía de Seimei, lo incluía más en los planes. Y qué bueno que fuera así, que el esclavo estaba esforzándose al máximo por ser un deleite de sujeto, un compañero felino y todo. Feliz de sentir que los esfuerzos pagaban y comenzaban a dar fruto, irguió la cola de pelaje largo y esponjoso, escuchando la complacencia del otro. Oh, parecía que le agradaba tener un admirador. Vaya cosa en común. De eso podía jactarse cuanto quisiera, porque no era nada mentira que Seimei lo miraba. Al responder, tras su voz se imponía un pequeño ronroneo.

-
Quizás me agradaría admirar mejor. - Dijo sin rodeos, con una sonrisita afilada. "Por otro lado ¿este hombre me dijo belleza? Sí, por supuesto que lo soy. Hacía tiempo que nadie lo notaba, creí que el buen gusto se había perdido. Qué alimento para el alma me ofreces, león..."

Las oportunidades tenían que ser aprovechadas. Analizando con cuidado lo que quería y cómo llegar a ello, el gato que seguía en forma humana, pasó los ojos grises por el paisaje. Había que dejar al león moverse con confianza, pero también quería ir llevándolo más cerca de los cazadores. Su aroma humano sería muy sutil en comparación con el de los monstruos emergidos, por suerte. Aún así los localizó tras algo de búsqueda, siguiendo el olor de su propio equipaje lleno de medicinas herbales y especias. Así que hacia el oeste, dirección al mar... bien. Decidido, Seimei lo miró con un aire confiado. Habría que probar. Con alguien que le daba al menos un poco de cabida, se volvía incluso más atento. Con alguien que le halagaba por su aspecto, se volvía un poco capcioso, soltando en su tono alguna que otra prueba para ver si atraía más atención.

-
Dije que te llevaría a donde he estado ocultándome y manteniéndome yo a salvo, ¿cierto? Seguiremos adelante. Si llegamos a salvo allí, ¿qué tal tomarnos un tiempo con más calma? Aunque sea, para descansar. - Propuso jovialmente, con un guiño poco serio. Apuntó y empezó a moverse enseguida. - Ahora sería por aqui~ ¿Vienes? -







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 17, 2018 1:52 am

- No te preocupes. Te dije que podía hacerme cargo sin problemas. Mientras no nos crucemos con un incendio o un grupo grande estaremos bien. No podría cuidarte mucho si acabamos superados… y sin ofender pero no pareces muy apto para la lucha- en lo que a él concierne, el león tenía orgullo de sobra para los dos. ¿Para qué necesitaba orgullo el gatito? le miró con curiosidad. Había demostrado algo de sus habilidades, eso era genial porque no quería ir dando tumbos por la selva con un cachorro de tigre en brazos. Esperaba que la suerte se mantuviera al igual que esa habilidad del pelinegro. Si fuera Advari guiando terminarían por toparse con todo lo desagradable cuando exploraba por ahí.

Y vaya que había invasores despreciables vagando por la espesura.

Se bajó del cadáver, pateandolo un poco por el placer vengativo y simple de hacerlo. Aquel era uno de esos emergidos que anda por ahí destrozando todo en el país que apenas si recordaba y no reconocía. Sentir sus patas traseras empujar el cuerpo de alguien a quien tuviera rencor y rascar la tierra era siempre muy satisfactorio. Como enterrar una presa a medio comer, cosa que muy rara vez hacía a menos que fueran piezas incomibles. Consideraba que era bueno dejar que los carroñeros tuvieran su parte. nunca faltaba el zopilote o el zorro curioso que salía a explorar cuando se olía la sangre. Podía hacer amigos peludos así. No era como si se los fuera a comer cuando recién devoraba algo más grande que ellos ¿verdad? los pequeños bichos solían ser muy descarados. Eran divertidos a su manera. Como el gatito, que intentaba rascarle una oreja.

¿En verdad? ¿Eso es todo?. Resopló al sentir la rascada demasiado suave para considerarse una rascada real. ¿Donde estaban sus tirones de pelo y esas uñas hundiéndose con placer en su pelaje?. Ronroneó audiblemente, no del todo contento en realidad. Un resoplido gruñó entre sus dientes del hocico entreabierto y avanzó hasta ponerse a su lado y exigir una rascada de verdad empujando con su cabeza enorme contra esa mano.

Había sido un león jodidamente feroz y todo un guerrero. Luego de defender a Seimei y al tigrillo de todo peligro sentía que merecía una recompensa menos mierda que una casi palmadita.

- Pues claro precioso, tú puedes mirar todo lo que quieras~ tocar tambien - ronroneó descarado. Dejaría pelos y aroma en todo Seimei si podía salirse con la suya. - Te ofrecería llevarte en el lomo, pero mejor mantener las zarpas listas y dejarte guiar con ese maravilloso olfato tuyo- le dió un empujoncito (también con la cabeza) para que les llevara al supuesto refugio. - ¿En que te has estado refugiando? ¿Cueva, cabaña o árbol hueco? algunos son lo suficientemente grandes yo se, podríamos subir a alguno y descansar un rato si es un trecho largo, si no necesitaramos alimentar al mierdecilla ese en tus brazos claro… ¿Tienes provisiones ahí? ¿Hay otros gatitos como tú?- y dejó de prestarle mucha atención al pelinegro, fuera de vistazos rápidos mientras le seguía y exploraba los alrededores con pasos veloces y algo nerviosos.

A sus instintos paternales no le gustaban que el tigre cachorro estuviera tan expuesto. - Tsk, mejor apurarnos, si despierta llorando por hambre algo más nos encontrará, olfato de experto rastreador o no-
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Mar Mar 20, 2018 12:25 am

- ¿No? ¡Te llevarías una sorpresa! No hay que juzgar sólo por el tamaño de los músculos, sabes. - El gato respondió, fingiendo estarse sólo un poco ofendido. En verdad no se sentía nada apto para combate. Odiaba hacerlo. Pero un salvaje de Gallia tendría que poder, tanto como verse herido si era tomado por débil, probablemente. Detalles que cuidar.

De todos modos, obviamente, era mejor si Advari quería encargarse de eso. ¡Qué considerado y atento de su parte! Aunque parecía ser que también esperaba algo a cambio, buscando su mano con la cabeza felina de gran tamaño. Sí, a cambio de la parte de trabajo que él mismo insistía en hacer, graciosamente. El gato negro supuso que no tenía nada de malo, tener ambición y perseguir satisfacción hasta de los deseos más triviales era lo más sano que un ser vivo podía hacer, él mismo lo practicaba. Y le era provechoso poder contentarlo, así que sin oponer resistencia, paciente y amable como siempre, le dio un poco de lo que quería. Sólo un poco más, una rascada metiendo las uñas contra el pelaje de la cima de la cabeza y disfrutando un poco ese casi arañar. Pasó la mano a los mofletes de pelaje más largo y rascó ahí también. Quedaba pensativo, considerando con lentitud las palabras del león. Parecía estar desarrollando bastante agrado por él ya, lo cual era muy bueno. ¿Le estaba haciendo proposiciones también? ¿De ese estilo? Eso podía ser aún mejor, una ventaja inigualable. Sonrió a la coquetería con la mirada relajadamente entrecerrada en pensamiento, pasando la mano bajo el pesado mentón leonino para levantárselo, como si le analizara el rostro por primera vez. Por supuesto que a Seimei lo habían criado con la idea de que la figura humana de los amos era la belleza, y las figuras bestiales no. Pero había una correlación entre una forma y otra. En ambas, por suerte para él, Advari tenía una belleza admirable. La de un bien material que valía muchísimo y la de un ejemplar masculino casi perfecto. Rió bajito y recatado para sí mismo, una señal de que sus pensamientos eran buenos. Pasó las uñas bajo el mentón sólo una vez y volvió a poner ambas manos ocupadas en sostener a la cría en sus brazos, su conveniente excusa.

-
Eso está bien, lindura, un viaje poco movido es mejor para él. Preferiría que no despierte hasta no poder darle lo que necesita. - Dijo, volviendo a caminar apurado. Advari tenía muchas preguntas y a Seimei no le costaba nada armar respuestas. - Es un barco~ No hemos podido moverlo aún, quizás esté atascado, pero somos varios y nos ha servido bien hasta ahora. Tiene de todo dentro, vale la pena. No sé si leche materna, pero allá podré resolver algo para el pequeño seguramente. No estamos lejos, así que nada de qué preocuparse~ -

Porque en el barco seguramente ya habrían subido alguna jaula con felinos, bien adormecidos gracias a especias tranquilizantes probablemente. El olor y la presencia de ellos podría ser de ayuda. Seimei revisó un poco a la cría, chequeando que estuviera viva y decente, le midió la temperatura en la piel fina de las orejas y entreabrió un poco el pequeño hocico para revisarle la lengua, muchas enfermedades daban señales ahí. Nada. Su forma de tocar a un pequeñito podía hacer obvio que no era en absoluto la primera vez que sujetaba uno. Había sido padre varias veces, como buen animal de raza con genes que valían la pena. Aunque los cachorros siempre eran alejados y él no podía estar más de acuerdo. Era celoso de su perfección. Pronto las entradas del mar aparecieron a la vista y así también el gran barco, tranquilamente detenido en la playa. Esa partecita de recorrido sería la más complicada. Con suficiente atención, los humanos cerca también se podrían oler y arruinaría todo. El esclavo necesitaría a un compañero muy, muy dispuesto a seguirlo. Por suerte, tenía la carta perfecta que jugar. Sin dejar de caminar giró la cabeza hacia el gato grande. Su cola se enroscó un poco sobre su propio muslo, atentamente quieta.

-
Bueno, ahí lo tienes. Hogar dulce hogar~ Así que... ¿Advari? - Buscó su atención, hablando bajo pero confiado, con una sonrisita en la que brillaba un colmillo cuidado y perfecto. - Si no hay nada que debas hacer, y se da la posibilidad de un rato a solas... -







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 24, 2018 2:22 pm

- Eso está mucho mejor- alabó a Seimei cuando comenzó a darle un mimo adecuado, nada de palmaditas débiles. Estiró su espalda y hombros, arqueando feliz su cuerpo hasta que crujieron las articulaciones tensas. Estaba tan listo como podía estar para enfrentarse a lo desconocido, y a lo odiosamente conocido. Le vio caminar con zancadas amplias, tenía un paso veloz muy recatado, todo en Seimei se le hacía curioso.

Apresuró su propio paso para ponerse al día con él y mantenerse cerca. Tal vez aprendería algo sobre rastrear con ese gato. Tal vez conseguiría otras cosas. Tanto mejor. Cuánta diversión iba a tener, ya podía verse. Salió de sus fantasías al escuchar a Seimei describir el lugar donde se estaba quedando. Era particular, por decir algo ¿Cuantos barcos encallados podría haber? o acaso los emergidos habían llegado en esa cosa y lo dejaron abandonado atrás mientras iban de juerga asesina por todo el continente - ¿Un barco? eso es extraño, pero mientras sirva de refugio y no apeste a humanos- y más importante aún, que no tenga una invasión de emergidos en las bodegas.

Mientras fuera seguro para el cachorro estaria todo bien. El gato parecía saber lo que hacía, así que tan mal o podía ser el sitio, barco encallado o no, de lo contrario no les llevaría ahí ¿verdad?.

- ¿Cuanto tiempo han estado en ese lugar?- su nariz comenzó a picar con el aroma a sal y humedad. En las cercanías la vegetación empezaba a cambiar, había menos enredaderas, más plantas bajas de follaje muy tupido, los clásicos helechos. También el suelo se sentía más húmedo bajo sus patas, curiosamente menos arcilloso ¿Era eso una palmera? subía y subía y tenía un aroma curiosamente dulce con flores allá arriba.

No recordaba la última vez que vio una de esas. Principalmente se mantenía lejos de la costa, era salada y no tenía agua bebible ¿Quién querría estar cerca del mar? Inclinó las orejas hacia el frente para captar los sonidos, el suave oleaje de la bahía natural y algunas aves marinas. Creyó escuchar algo más ¿Voces? se inclinó para olfatear entre los aromas ahogados por la sal cuando Seimei comenzó a hablar. Desvió su atención a ese rabo tentadoramente enroscado.

- ¿Hmm?- Era un muy bonito rabo, todo sedoso en un traserito respingón. Carraspeó y se enderezó un poco, casi no le había escuchado, muy ocupado babeando sobre las posibilidades, pero ¿Había entendido bien?. Sacudió una oreja y le miró inquisitivamente. ¿Era eso un ofrecimiento? no había muchos motivos por los cuales le quisiera tener a solas ¿verdad? sólo había una manera de saberlo. - No hay necesidad de timidez conmigo dulzura- y pasó a su lado chasqueando el rabo contra el trasero respingón del gatito.

-Solo dejemos al cachorro con alguien capaz de alimentarlo y seré todo tuyo- concentrado como estaba en las posibles recompensas, se acercó al barco con pasos seguros. La madera húmeda y la sal hacían un buen trabajo en ocultar aromas reveladores si un león no estaba prestando atención. De todos modos, no quería verse como un intruso si había otros gatitos ariscos por ahí, así que se mantuvo cerca de Seimei, por delante, pero no demasiado adelantado. ¿Había visto a alguien allá arriba? creyó ver un destello de color.

¿Era zona segura verdad? eso significaba que podía cambiar de vuelta a una forma menos peluda. Con un gruñido retornó y se estiró nuevamente con pereza, pasando los dedos por su cabello rojo y todo encrespado. - Eso fue agotador… Ahora ¿A dónde? ¿Y por qué mierdas no tienen a un vigía? eso es jodidamente peligroso-
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Seimei el Sáb Abr 07, 2018 10:35 pm

- ¿Cuanto? A ver, ya serán tres días... - Seimei respondió con inocencia a la pregunta. No podía decir muchos, sino la excusa de haber encontrado comida y cosas convenientes dentro del barco quedaría vieja. También, si bien Seimei podía percibir ya los olores de pelaje felino dentro, no era lo mismo cierta cantidad de laguz metidos en un lugar, que el olor que tendría de realmente ser su madriguera, así que pocos días para no haber impregnado todo. Estaba dando su mejor esfuerzo justificando. Al menos podía confiar en que su propio cuerpo y aromas no lo traicionaban, la mentira era parte de su habla completamente, pero... aún así, le preocupó un poco ver a Advari ponerse a olfatear. Lo observó ya maquinando qué podría llegar a detectar y qué excusas poner. Siempre era un juego complicado ese pero el gato mantenía la mente en frío y no se rendía. Por suerte, el león se distrajo justo a tiempo. ¡Suerte la suya! Sus comentarios habían dado un resultado, el gran felino estaba interesado y se distraía con él. Seimei soltó un ruido de sorpresa y rió con buen humor cuando le golpeó con el rabo. De allí en más, tenía otra arma para hacer las cosas funcionar y era tan buena como látigo de adiestrador.

-
Todo mío. Cómo me gusta oír cosas de ese estilo... mejor ten cuidado de la forma en que lo dices, corazón. - Dijo. Nada era mentira. Le había tomado mucho gusto a tener posesiones y se empezaba a poner extra egoísta.

Su sonrisa ganó mezquinidad, viendo al laguz cambiar de forma otra vez. Sí, era un macho perfecto en su raza. En eso había belleza, aunque fuera una belleza para nada lograda o perfeccionada. ¡Podría ser bueno para tantas cosas si lograba la captura! Y antes de eso, lo que hacía falta para lograrla no le molestaría. Fascinado con la idea de que algo fuera suyo, aunque fuera por un tiempito, Seimei se sirvió apoyar los dedos de una mano en la espalda del león que se estiraba. Sintió las formas y líneas moverse y lo acarició. Si se acercaba un pasito, su mano llegaba a pasar por el costado del cuerpo y los dedos llegaban un poco al abdomen. Entonces, clavó los dedos tanto como pudo, para que sus uñas se sintieran a través de los guantes, acariciando con crueldad. Si Advari podía golpearlo con el rabo y todo estaba bien, él podía arañarlo y que fuera juego también, ¿no? Ni siquiera respondió al comentario del peligro, sólo apuntó al interior oscuro del barco, a la siguiente habitación bajando por la escalerita que tendría que ser el depósito pequeño de las cosas de uso más diario. No olía a los cazadores muy cerca, pero allí estarían los tranquilizantes al menos. Continuó hablando de forma jovial.

-
Por allí, sólo tardo un momento~ -

"Ah, esta clase de trabajo no había sido necesario por bastante tiempo, ¿no? Si lo pienso, quizás también yo lo extraño un poco. Una forma más de darme gustos a veces..." Pensó. En ese momento, él probablemente también llevaba el aroma de un felino interesado, no tenía instintos para nada pero eso estaba fuera del control de nadie. Y era bueno de todas formas, para disimular otros olores. Rápidamente fue a por una manta en la que envolver al cachorro y lo dejó durmiendo en una canastita, luego se levantó el borde del amplio cuello desbocado de la ropa hasta la nariz para olisquearlo. Comprobó que era él el que mostraba emoción. Interesante.
Rápidamente alcanzó al león en el cuarto al que lo había enviado, asegurándose de que sus pasos sonaran, de dejar un poquito el sigilo usual de lado. La idea no era tomarlo por sorpresa, al menos no en eso. Le llegó en la oscuridad con la mano primero, como para darle aviso de que estaba ahí. Sólo apoyó la mano en su brazo y levantó la cabeza para mirarlo con ojos grises que ya carecían de actuada inocencia. Qué alto le quedaba, en verdad. Desde allí en adelante, probablemente no hiciera falta decirle nada más, dado que quedaba comprobado que los salvajes tenían una forma de proceder muy simple con esos temas. Por eso, el gato sólo comprobó la posición de la montaña de mantas de poca calidad pero limpias que estaban dobladas en una pila, de las que tomaban para los especimenes buenos. Con ambas manos empujó a Advari hacia ahí, aunque suave. Las cajas con suministros y especias estaba justo al lado, sólo lo tendría que distraer poco más.

Obviamente, un esclavo de donde provenía él sabía cómo.







un premio portado con honor:
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Feral Cat

Cargo :
Esclavo

Autoridad :
-

Inventario :
Pócima Sanguinolenta
Escrito mítico [1]
Vulnerary [2]
Vulnerary [4]
Espada de plata [6]
Elixir [2]

Support :
Xander
Artemis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1195


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Campaña de liberación] Traidor (Priv. Advari)

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.