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Lloyd, el lobo Blanco - ID

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Lloyd, el lobo Blanco - ID

Mensaje por Lloyd el Miér Jun 07, 2017 11:03 am

Lloyd
Myrmidon
In the Fangs, I am known as the White Wolf.

Datos
Nombre: Lloyd Reed.

Edad: 26 años.

Clase: Myrmidon.

Especialización: Espadas.

Afiliación: Bern.

Ocupación: Capitán del Colmillo Negro.

Personalidad
La primera impresión que uno puede llevarse de Lloyd es que se trata de un hombre de porte sereno e inalterable. Rara será la vez que el Lobo Blanco muestre signos de enfado o le saquen de su zona de confort. Siempre ha sido reservado y no muy dado a las largas conversaciones. Sin embargo, una vez te has ganado su confianza, encontrarás a una persona empática, amable y que estaría dispuesta a escuchar tus preocupaciones y darte su más sincera opinión. De lo único que habría que cuidarse es del ácido humor que se gasta y una lengua tan afilada como su espada. No por nada se ha convertido en una de las figuras más carismáticas entre los miembros del Colmillo Negro, ya no solo achacándolo a ser el hijo mayor del fundador.

Pero si algo le ha enseñado su padre es a separar la vida social del deber. En cuanto empuña su arma, Lloyd se transforma en el luchador fiero e implacable que las enseñanzas del Colmillo Negro han forjado. Cultivando su maestría en la esgrima desde muy joven, lo pondrá todo por cumplir la Ley del Colmillo y perseguir a aquellos que deban ser ajusticiados. Es consciente de que la tarea que desempeña acarrea serias connotaciones éticas, y que debido a los eventos pasados que pusieron en una situación delicada la organización, muchos son los que le juzgan y ponen en evidencia su labor. No obstante, se ha comprometido a mantener una moral gris. Al fin y al cabo, alguien tiene que hacerlo.

Si hay algo que Lloyd valora es el honor, tanto el suyo como el de un oponente que se ha ganado su respeto. Pese a que esto puede dificultarle su trabajo al sentir cierta empatía por el rival, lo considera como una forma de honrarle.

Historia del personaje
Hace unos años, el hombre conocido como Brendan Reed formó con sus propias manos el Colmillo Negro, una cofradía que trabajaba en la clandestinidad en pos de aquellos que no podían aplacar contra la avaricia y lujuria de la nobleza a la que estaban sometidos. No pasó mucho tiempo después de que el pueblo, pese a los evidentes métodos que se usaron para acabar con los nobles más podridos y sedientos de poder de la región, les consideró héroes.

A la par que se encargaba del Colmillo, Brendan crio a sus dos hijos, Lloyd y Linus, e instruyó en el combate, tácticas y otros menesteres para que así pudieran ocupar su lugar en un futuro. Cosa que no le preocupó en absoluto en cuanto los hermanos lograron su puesto entre la élite: Los Cuatro Colmillos.

Un día, Brendan contrajo matrimonio con una misteriosa mujer que trajo consigo a su hija. Lloyd y su hermano no tardaron en hacer buenas migas con la pequeña y considerarla una más de la familia. Sin embargo, no se pudo decir lo mismo de su madre. Los años pasaron, y Lloyd se fue dando cuenta poco a poco de que algo en el Colmillo Negro estaba cambiando, ya no era el mismo. Haciendo sus propias indagaciones, muchos fueron los encargos que, poco a poco, se alejaban del propósito original de la cofradía y se iban tornando en burdos asesinatos donde oportunistas duques y marqueses se ganaban unos cuantos peldaños en el escalafón social. Tuvo sus sospechas de que dichos actos pudieron ser obra de la nueva esposa de su padre. Pero nunca llegó a tener pruebas suficientes como para confesárselo.

Lo que no se esperó es que el propio Brendan también hubiese hecho sus investigaciones y un día le exigiese explicaciones a la mujer. Sin comerlo ni beberlo, una disputa a dos bandas estalló entre los que defendían los métodos de la mujer y los puristas que apoyaban los principios que les inculcó su comandante. Pero de las palabras se llegaron a las manos. Y de las manos a las armas. El Colmillo Negro sufrió el mayor conflicto interno en su historia, sufriendo graves daños. Pero sin lugar a dudas, siendo el que más marcó la muerte de Brendan Reed en el altercado. La endiablada mujer que lo empezó todo desapareció.

La pérdida de su padre fue un golpe muy duro para Lloyd. Lo único que pudo hacer el Lobo Blanco junto a su hermano fue agrupar a todos aquellos miembros del Colmillo que le seguían siendo fieles a Brendan, en un intento de restaurar la cofradía tal y como fue antaño. Tiempos difíciles se avecinaban, pues lo siguiente a lo que se vieron obligados a hacer fue trasladar los cuarteles de Bern a Lycia por la invasión del ejército de aquellos a los que llamaban “Emergidos” en la región.

Fuera como fuese, Lloyd estaba decidido a seguir con el legado de su padre e impartir la Ley del Colmillo allá donde se necesitase y purgar tanto a nobles corruptos, esclavistas, Emergidos o incluso el propio Colmillo Negro.

Extras
*Por gajes de oficio, se conoce los diversos códigos de etiqueta para todo tipo de situaciones. Además, es todo un caballero con las damas y siempre tiene tiempo para dedicarles una halagüeña sonrisa.

*Es un pelín excéntrico con su imagen y gusta de vestir bien en cuanto el trabajo se lo permite.

*Se siente más cómodo dirigiendo grupos pequeños. Debido al carácter de su hermano, prefiere delegar en él a la hora de comandar escuadrones más grandes.

*Aprecia a su familia más que nada en el mundo. Incluso a su hermanastra, a la que no culpa de ser sangre de quien es.

*El vino es la única bebida que tolera, y en pocas cantidades.

*No tiene mala mano cuando se trata de cocinar, aunque se considera un principiante en la materia.

*De tanto viajar se ha interesado por la historia de los lugares que visita. En sus ratos libres se le puede encontrar leyendo algún libro al respecto.

*Para mejorar su juego de pies ha llegado a practicar unos pocos pasos de baile.

Prueba de rol
El primer albor despuntaba aquella mañana y los finos rayos de luz se filtraban a través de la ventana, cayendo directos sobre su cara. Sentado en una posición incómoda, Lloyd entreabrió unos pesados párpados y masculló en voz baja una maldición velada. La espalda se le resintió al desperezarse e inclinó su cuerpo levemente hacia la mesa, dejando caer sus manos sobre esta. Los ojos le picaban debido a la falta de sueño, habiéndose pasado la noche en vela con tal de tenerlo todo a punto para la faena del día siguiente. Papeles, planos y otros documentos poblaban su escritorio. Gruñó. El desorden era una de las cosas que más detestaba.

El objetivo de esa noche no era alguien que les supusiese grandes complicaciones, un noble de poco prestigio que exprimía a los pueblerinos con impuestos absurdos y obligaba a vivir en unas condiciones deprimentes. Ya hartos, los alzamientos estaban a la orden del día, y eso ya era motivo suficiente para que interviniesen. Infiltrarse en la villa del susodicho sería una faena sencilla de no ser porque hubiese preferido disponer de más tiempo y hombres. Linus llevaba ya tres días fuera con una cuadrilla y, de haber terminado ya con su encargo, aun pasaría tiempo hasta su regreso. Normalmente se exigía a si mismo más preparación, pero dadas las circunstancias, tendrían que apañarse con lo que tenían.

El golpeteó en su puerta le sorprendió y viró la cabeza de forma vaga hacia esta.

Adelante —dijo con voz ronca. Se aclaró la garganta.

Un vigilante de apariencia joven abrió la puerta y se presentó delante del Lobo Blanco.

Señor, el resto del grupo le esperan para la reunión —le comunicó con un timbre que denotaba cierto nerviosismo. Lloyd lo escrutó con mayor detenimiento y reparó en que no era una cara que apenas le sonase. Le había parecido joven a primera vista, pero ahora que se fijaba …

¿Cuántos años tienes, chico? —preguntó. El muchacho titubeó unos segundos al pillarle de improvisto.

D-dieciséis, señor.

Frunció ligeramente el ceño. Dieciséis. Con esa edad no sería de extrañar que en los jóvenes despertase esa llama por defender su patria y se enlistasen a las milicias o ejércitos de su país. Podría ser considerado “lo normal”, pero no en este caso. No en una organización en la que tenías que pagar un precio muy alto y renunciar a muchos, muchos, privilegios cuando aún se tenía una vida por delante. Claro que no podría decirse lo mismo de él o su hermano. Desde pequeños se habían instruido por y para el Colmillo porque no tuvieron otra opción.

Recordó con una punzada en el corazón los días que su querida hermanita les contaba con entusiasmo a él y a Linus que un día, haría lo que estuviese en su mano por el Colmillo Negro. Ya ni seguía la cuenta de las veces que quiso hacerla desistir, pero se vio incapaz de negárselo.

¿Cómo es que alguien tan joven acabó en el Colmillo Negro?

Por el comandante, señor.—Los ojos de Lloyd se iluminaron al instante. Oír la mención de su padre era lo último que se esperaba—. Yo… era antes un esclavo, señor. El comandante nos libró a muchos de quienes traficaban con nosotros. Le debo la vida, y puesto que no me quedaba ningún sitio o familia a la que acudir, decidí pagar mi deuda acogiéndome a la Ley del Colmillo.

Lloyd se mostró receptivo ante la historia de joven vigilante y se quedó en silencio, pensativo. Incluso después de la muerte, Brendan Reed seguía siendo reconocido por los miembros de la cofradía. De no haber sido sus hijos, probablemente ni hubiesen reunido a la mitad de los hombres para mantener el Colmillo. Nunca se había sentido seguro como para ocupar su puesto, incluso si su hermano menor estuviese de acuerdo en ello. Simplemente, no estaba preparado.

Si de verdad quieres pagar tu deuda, asegúrate de mantener la vida que mi padre tanto se esforzó en salvar, chico —respondió—. Eso es todo. Avisa a los demás que acudiré de inmediato.

El muchacho asintió y salió a paso ligero de la habitación, cerrando la puerta tras de sí. Lloyd soltó un largo suspiro y se levantó despacio de la silla. Se pasó la mano por la cara, esperando que no se le notase demasiado la cara de sueño en plena reunión con sus hombres.


Última edición por Drazham el Jue Jun 08, 2017 5:32 am, editado 1 vez
Afiliación :
- BERN -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Capitán del Colmillo Negro

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esp. de bronce [2]
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Re: Lloyd, el lobo Blanco - ID

Mensaje por Eliwood el Jue Jun 08, 2017 10:55 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenido!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
718


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