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Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

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Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Quinella el Mar Mayo 09, 2017 3:10 pm

- “¿Cuanto tiempo llevo aquí?” - Hmm... - “¿Qué más da? Siempre prefiero pensar cuanto tiempo me queda en un lugar.” - Aquellas islas habían despertado el interés de la sacerdotisa. - “No obstante, creo que esta vez será distinto.” - No era el clima agradable de la zona insular, tampoco el paisaje, ni siquiera una libertad de culto que le permitía llevar a cabo un estudio y publicación de sus obras teológicas más libre y segura. De todas las ventajas que presentaba Durban, había una que destacaba entre las demás: la primera categoría. Alcanzar ese estatus era como la miel para una mosca, demasiado tentadora y demasiado pegajosa como para escapar una vez se haya probado. Quinella no le importaba hacer de ese lugar un lugar de residencia, uno verdadero, si todas aquellas facilidades eran tan beneficiosas como aparentaban ser. Tener superioridad social, casta e incluso moral era un reclamo más que suficiente para seres con tan fuerte egolatría.

El palacio tenía una amplitud impresionante para compensar la ausencia de altura. Ningún palmo quedaba exenta de vigilancia, desde su entrada -donde fue necesaria la moneda del permiso temporal de armas y la misiva de la reina para permitirle el acceso- hasta el palacete principal del complejo. Quinella fue escoltada minuciosamente en todo momento, sin tener la oportunidad de “perderse” en los grandes jardines o las delicadas obras arquitectónicas. Afortunadamente, la calidad de los interiores estaban igual de bien cuidados, haciendo de la estancia en una experiencia agradable y didáctica. Disfrutaba manteniendo la mente ocupada, siempre aprendiendo, ese era otro de los motivos por los que iba a ver a Yuuko. Obtener un puesto que le diera un acceso libre a la biblioteca y a material de estudio le permitiría seguir progresando en esa rama, desentrañando los misterios del mundo que se escondían detrás de relatos y leyendas.

La travesía había llegado a su fin, frente al acceso de una enorme sala guardada por una puerta doble de un tamaño acorde al gran espacio que esperaba detrás de la misma. Los soldados golpearon suavemente, pidiendo permiso a la reina para abrir la puerta y dejar pasar a la invitada y con diligencia procedieron una vez obtuvieron el beneplácito de la monarca. Por su parte, Quinella actuó con decisión y naturalidad en todo momento. - Reina Yuuko. - Se presentó a la reina con una sobria reverencia, la cual quizá durara demasiado poco si el protocolo fuera estricto. - He estado esperado deseosa este momento, con impaciencia incluso, la oportunidad merecía estas expectativas. - Añadió la clériga, sin dejar al descubierto cierta palabrería que había en sus -casi- sinceras palabras, que estaban adornadas para hacer la conversación más agradable.

Esperó a que la reina respondiera antes de acercarse, aguardando en la entrada el tiempo que fue necesario. Sus ojos violáceos siguieron la estela de la anfitriona, esperando encontrar información subliminal, ya fuera en sus gestos faciales o gestuales. Era una forma de mantener a su mente trabajando y, aunque sabía que sería una necia si llegaba a pensar que podría manipular a una persona como ella, podría deducir los charcos que no debía pisar si quería llevar su audiencia a un buen término. - Descubrir que mi propuesta fue de tu interés resultó harto satisfactorio. Tengo el convencimiento de que podré hacerme entender del todo hoy. - Quinella era una persona interesada pero colaborativa, pues no había bien más preciado que los aliados.
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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Yuuko el Jue Jun 08, 2017 7:06 pm

Aquellos seres que pensaban que ser un monarca, la parte mas elevada del escalafón social, los seres que mas poder disponían en sus respectivos territorios, se limitaba únicamente a poseer poder y beneficios... estaba totalmente equivocado. No se trataba de poder,si no de responsabilidades, tampoco eran beneficios si no herramientas que le permitían a uno cumplir por su trabajo. El velar y proteger a sus tierras y sus ciudadanos. Era un duro trabajo, con muchos factores a tener en cuenta. Responsabilidades y labores que nunca acababan, pues cuando se llegaba a finalizar una surgía otra nueva. Lo cual implicaba que la reina tuviese una agenda muy solicitada y rara vez tuviese tiempo libre.

Por suerte se había organizado bien, lo suficientemente bien como para finalizar las tareas que tenia programadas para esa mañana antes de que llegase su invitada. Porque después de todo había sido ella misma la que le había propuesto a la transcriptora el encontrarse en persona para tratar el tema de su carta en lugar de responderle por escrito. Y siendo ella la que había provocado que la mujer viajase hasta ese lugar no le parecía correcto el hacerla esperar.

Por ello la monarca quedo complacida al ver que sabiendo el día en el que su invitada llegaría, había finalizado sus tareas antes de la llegada de la misma. Disponiendo incluso del tiempo suficiente para cambiarse de ropa. La mujer no se consideraba materialista , pero si que tenia ciertas costumbres, manías quizás, que le hacían disponer de un vestuario mucho mas amplio del que realmente necesitaba. De echo tenia por norma nunca repetir el atuendo, poniéndose cada prenda en una única ocasión. Solo había dos de sus modelos que rompían dicha norma. Uno de ellos aquel que la mujer vestía cuando recibía a alguien en la sala del trono. Lugar donde iba a recibir a su invitada. Por ello le había complacido tanto el tener el tiempo suficiente como para arreglarse, ponerse dicho atuendo antes de acudir a la sala del trono. Donde esperaría a Quinella.

Dicho atuendo era un vestido negro de manga larga. Tenia unas hombreras altas y un escote que mostraba gran parte de su pecho. Si bien el atuendo llegaba hasta sus pies,sin dejar ver sus zapatos de tacón negro, tenia una abertura en el centro del mismo,entre las piernas de la mujer. Una abertura que se elevaba hasta sus rodillas. Rodeando dicha apertura unos dibujos blancos haciendo de marco, intercalados con dibujos de color morado. Todo el traje en si estaba bordeado por tela blanca, los mismos patrones de dibujos blancos y morados se repetían en las amplias hombreras. Por debajo de su pecho otra linea blanco delineando los mismos. Se veía por la apertura del traje y por las anchas mangas que el interior del mismo era de tela morada. Junto con ello la mujer llevaba un collar negro pegado al cuello,del cual caía una media luna negra,como la del trono, y unas cuentas. Unos enormes pendientes morados y rojos formados por figuras redondas. Su cabello sujeto en una moño, y aun así dejando largos cabellos sueltos ,estando solo la mitad de su cabellera sujeta.Se los sujetaba con un pasador de los cuales caía un trozo de tela blanca que alcanzaba hasta la mitad de su espalda descubierta. Acabando en pico y con una media luna sobre la tela ,esta vez en color morado. De su cintura colgaba un tomo, tal y como siempre hacia, estando el mismo envuelto en una tela negra,con el símbolo del país bordado en blanco sobre el mismo. La mujer se encontraba sentada en el trono, con las piernas cruzadas de forma elegante, y tal y como siempre ocurría cuando estaba sentada el tomo descansaba sobre su regazo.

No llevaba mucho tiempo esperando cuando tocaron la puerta, un mero aviso de que su invitada ya estaba allí, una formalidad mas que otra cosa pues ya había sido informada cuando la mujer entro a palacio. Dio aviso a sus hombres, los soldados que custodiaban la sala del trono desde dentro, para que abrieran la puerta y así lo hicieron. Dejando paso a la mujer a la estancia. Nada mas abrir la puerta la invitada podía ver alfombra roja en el centro del suelo,dejando ver esta vez si el suelo de piedra bajo la misma. Esa tela guiaba hacia los escalones al fondo de la estancia. Los cuales llevaban a una zona mas elevada de la estancia donde descansaba el trono de la reina donde la monarca la esperaba sentada . El mismo era modesto,no era mas que una silla de madera negra. Cuyos apoya brazos eran mas anchos de lo necesario y tenían mariposas bordadas en su curvatura, allá donde descansaban las manos. Ocultos  por el color oscuro de la madera. El asiento y el respaldo estaban tapizados con cuero rojo haciendo el asiento mas confortable,con la madera negra como marco para el rojo. El respaldo era mas elevado de lo que debería, para que fuese mas alto que la reina cuando esta tomase asiento. Acaba en punta,solo que en la punta de la misma se había tallado una media luna sobre la madera.

Yuuko espero a que su invitada se acercase, a que no se quedase en la entrada, pero la misma en lugar de entrar se presento antes de hacerlo. Con los modales y el respeto que uno podía esperar cuando se dirigían a su persona.

-Es un placer conocerla , transcriptora erran Quinella. Yo también tenia interés en que llegase este momento y poder discutir aquello que hablamos con la calma y cuidado que merece. Adelante...

Indico, haciendo un ligero y elegante gesto con la mano para que la mujer se acercase, para que no se quedase en la entrada. La reina no se levanto en ningún momento de su trono, pues no veía la necesidad de ello. Sus manos viajaron a su regazo, entrelazando sus dedos y apoyando los mismos sobre el tomo. Sonrió ,con cierta malicia que la mayoría de las veces se plasmaba en su sonrisa, ante las palabras ajenas.

-Desde luego. Tanto vuestro trabajo como vuestra propuesta eran inusuales. Y lo inusual siempre llama la atención. Después de todo los seres humanos somos criaturas curiosas, y nos vemos en la necesidad de saciar esa curiosidad. De descubrir aquello que no sabemos. Así que el echo de que vuestra propuesta captase mi interés era lógico.

Si lo pensaba bien la mujer ya había asumido que esa conversación no seria rápida, ni corta. Seria interesante y seguramente productiva, y siendo así ... no le parecía correcto que su invitada se mantuviese de pie en lo que seguramente seria una larga conversación. Si lo pensaba con atención hubiese sido mas adecuado el tener dicha reunión en la sala de te, ambas sentadas disfrutando de una bebida. Pero lo echo echo estaba , y la sala del trono era mas formal, le indicaban a su invitada que se estaba tomando el asunto con seriedad. Con el respeto que aquello merecería, el respeto por un  gran trabajo hasta entonces nada valorado. Y seguramente la mujer necesitaba eso. Reconocimiento. Valoración.

Así que solo quedaba una solución, sencilla. Fácil.

-Seguramente esta no sera una conversación rápida, no si le dedicamos el tiempo y cuidado que requiere. Siendo así creo que estaría mas cómoda si usted también toma asiento. Desea que le traiga una banqueta para que pueda acomodarse antes de que comencemos? No me supone molestia alguna.  




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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Quinella el Jue Jul 20, 2017 7:32 pm

Era la primera vez que trataba directamente con una persona poderosa en un ambiente cordial y oficial, citarse con la reina de Durban no hacía más que aumentar la presión del momento. Es por ello que tomó el asunto con cuidado, aún conocedora del protocolo y las formas, nunca se sabía cuando un momento de distracción podía aparecer. Quinella se estaba esforzando en no dar a conocer su impulsividad al primer contacto, reprimiendo la tentación innata de tomar la iniciativa, esperó a recibir el beneplácito de la monarca antes de irrumpir en la sala del trono. La sacerdotisa sólo puso un pie dentro del ostentoso habitáculo una vez recibió el ademán con la mano. Sus ojos plateados y especulares comenzaron de inmediato a analizar cada rincón, reflejando todo aquello que contemplaba, adornado la imagen de sus iris de la profunda fascinación que evocaba el estar en un lugar tan privilegiado en un momento como ese. Caminando con parsimonia la considerable distancia que la distanciaba de Yuuko, tenía tiempo de sobra para echar un primer vistazo no solo a la sala, si no también a la reina. No sintió la necesidad de disimular en aquello, cuando se había empapado de la estética del salón Quinella fijó su mirada en ella y no la apartó en ningún momento.

La mujer de pelo argénteo correspondió a la sonrisa de Yuuko, mostrando un deje de superioridad similar al que había dejado ver la monarca. - Pero hay una fina linea entre la curiosidad y la ignorancia. - Complementó el comentario de Yuuko, intentó ser concisa y contundente al mismo tiempo. - Hay quienes le temen las respuestas y su necesidad de conocer se transforma en temor. Ese miedo trasciende en rechazo. - Se había percatado desde hace tiempo, el tomo de aspecto arcano que reposaba sobre las piernas de la monarca. El riesgo de errar era reducido llegados a aquél punto, donde la vestimenta ya denotaba la afinidad mágica que poseía. - Mi “sector” está bastante estancado en ese asunto. - Añadió, poniendo énfasis en la palabra que utilizó para mentar al clero. - Aunque pocos están exentos de tabúes, solo hay que fijarse en la guerra religiosa que se cierne sobre Akaneia. Es molesto y patético a partes iguales. - Sus cejas se arquearon denotando un ligero resquemor y desprecio, pero rápidamente volvieron a su postura normal.

La ropa que portaba Quinella era completamente opuesta a la de Yuuko en cuanto a color y estética. El color de la tela era blanco e inmaculado, con el pecho completamente cubierto, carente de mangas -el brazo sólo era cubierto sutilmente- y que terminaba en una falda justo por encima de las rodillas. Una gargantilla de tela blanca y una cinta a modo de aureola que rodeaba la parte trasera de su cabeza a la altura de los pómulos complementaban la estética de la clériga. La parte superior del vestido estaba atado en el cuello, dejando los hombros al descubierto.

A pesar de la contraposición evidente, que habría sido suficiente para causar una confrontación en otros países, ambas mujeres estaban hablando en igualdad de condiciones. - Por eso mismo, reina Yuuko, esperaba que así fuera. Ya he experimentado suficiente rechazo allá a donde he ido, porque no hay sitio para alguien como yo en un mundo tan polarizado. En ningún sitio salvo aquí, si todo va bien, ese es el motivo por el que necesitaba captar tu interés. - Explicó, no pudiendo evitar exteriorizar cierto orgullo propio por haber conseguido llamar la atención de la reina. - Si consiguiera normalizar mi situación aquí, podría concentrar los esfuerzos que empleaba en que no me descubrieran y fuera acusada de herejía en transmitir mi forma de ver todo este asunto. - Comentó con cierta ironía, mas sus palabras eran sinceras. Siempre que publicó algo lo hizo bajo un pseudónimo y una entrega anónima, esos ejemplares tardaban pocos días -si no horas- en ser destruidos.

- Así es, creo que es un tema extenso y nos puede llevar tiempo. Me complace saber que vas a tomarse tal lapso y veas la necesidad de cederme un asiento como posible. Aunque no me encuentre fatigada, es posible que sí me haga falta, por lo que aceptaré vuestra oferta. - Asintió con agradecimiento. Luego, mantuvo unos segundos de silencio mientras fijaba su mirada en los ojos de su anfitriona. - Contestaré a todas las preguntas que formules, pero déjame hacerte una a ti primero. ¿Cree en dios, sea o no sea cómo la mayoría lo concibe? - Dependiendo de su respuesta podría preparar las suyas, adaptando la forma de tratar el tema a la concepción de Yuuko. Una respuesta afirmativa ayudaría en parte, pues la concepción de Quinella tenía como conclusión la equidad de todas las deidades en un mismo ente superior. De otro modo, debería llegar a un desenlace similar abstrayendo toda la temática religiosa, centrándose más en la naturaleza del poder mágico.

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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Yuuko el Jue Jul 27, 2017 5:58 pm

Sintió la mirada de su invitada sobre ella,analítica. Tal y como antes lo había sido con la estancia en si. Mas no se molesto ante ello, ni pronuncio palabra o gesto para que la misma desistiese de ello. Después de todo ella misma hacia lo mismo,clavar su mirada sobre la invitada, recorrerla de arriba abajo para intentar de un solo vistazo obtener toda la información posible sobre Quinella. No seria justo el no permitirle a ella hacer lo mismo sobre su persona. Por no mencionar que estaba acostumbrada, preparada. Para ser analizada con sumo cuidado, para ser el centro de atención. Tal y como le ocurría a cualquier persona que se encontrase en una posición de poder,en un peldaño mas elevado que el resto. Era a lo que estaba acostumbrada desde la cuna.

-Oh. La curiosidad y la ignorancia son las dos caras de una misma moneda. O uno u otra pero nunca ambas. La ignorancia mata la curiosidad, y la curiosidad nos insta a librarnos de nuestra ignorancia... Si tienes necesidad de conocer esa necesidad superara al temor que las respuestas provocan. Si la necesidad, la curiosidad fuese mayor,fuese verdadera,nunca se verían superadas por el miedo... Ni se convertirían en rechazo. Por otra parte la gente no teme a las respuestas, si no a lo desconocido. A aquello que no saben, que no son capaces de ver ni apreciar... Aunque normalmente las respuestas que buscan son aquello que temen, así que supongo que podría darse por valido su punto de vista.

Lo cierto es que la conversación,el intercambio de palabras,se habían dado antes de lo esperando.Antes de que Quinella pudiese acomodarse por completo al lugar y pudiesen intercambiar un par de palabras corteses antes de ello. Aunque a la reina no le importo,después de todo en muchas ocasiones el protocolo y la cortesía solo atrasaban algo que era inevitable. Y disfrutaba de un intercambio de opiniones, de puntos de vista tan bien encarnado en palabras.

Soltó una ligera risa, una que no pretendía ser cruel ni burlarse de las acciones ajenas, que salio con sinceridad y sin maldad al ver las cejas ajenas arqueándose. Captando dicho gesto al no haber apartado la mirada de la mujer en ningún momento desde que atravesó la puerta.

-Pero es de esperarse que lo este. Es lo natural,lo lógico. Los puntos de vista y opiniones son una cosa. La fe... la fe y las creencias religiosas están a un nivel completamente superior. Son creencias que se toman como verdades absolutas y que como tales se tratan. Castigando aquello que vaya contra la fe de uno, realizando en algunos casos actos atroces por el bien de una fe y en nombre de una identidad,esperando obtener recompensas y poder mediante ello,sin éxito... A la gente no le gusta que toquen aquello que el cree como cierto y que nunca pone en duda. No le gusta que cuestionen su fe, aquello que explica la naturaleza del mundo. Por lo tanto uno esta en lo cierto,y aquellas creencias que van contras las propias,que son totalmente contrarias a las de uno, están equivocadas. Y teniendo en cuenta la naturaleza del ser humano no es de extrañar que lo contrario a uno sea tomado como enemigo... y que el enemigo sea derrotado mediante batallas que acaben en guerra. Es molesto,patético, y desde el punto de vista de alguien externo carece de sentido. Pero tiene lógica. Es de esperarse... Por mas desagradable que me resulten ciertas practicas y cruzadas religiosas lo cierto es que encuentro sentido y lógica a llevar a cabo las mismas... El ser humano es esa criatura llena de contradicciones...

Entendía entonces el echo de que la mujer realizando el trabajo que decía que había realizado hasta el momento, fuese perseguida y rechazada. Sobretodo si investigaba o divulgaba fes consideradas como enemigas en el territorio en el que se encontraba. Entendía también que tras sufrir tanto rechazo uno necesitase reconocimiento. Que tras ser perseguido se necesita un lugar seguro donde descansar, donde poder trabajar sin miedo. Su oferta le había causado interés ciertamente, pero también entendía la necesidad ajena de proponerla. De buscar refugio en sus tierras.

-Si esa es vuestra preocupación no tenéis que temer.Ni al rechazo ni a la persecución. Menos si lo que deseáis es realizar un trabajo divulgativo , una análisis de la fe tan objetivo... Las Islas de Durban no poseen una fe oficial. Las religiones de Tellius y Elibe cuentan con mas seguidores en nuestras tierras por la cercanía de dicho continentes pero el echo es que se permite el culto a todas las deidades y fes,así como los templos para llevar a cabo oficios y rituales siempre y cuando se respeten unos a otros y no rompan las leyes del país. No tiene sentido imponer una fe oficial en un país que durante siglos fue una ruta de paso para mercaderes y que por lo tanto se ha visto influenciado por la gente,fes y culturas de distintas partes del mundo. Decirle a alguien en lo que debe y no creer... es absurdo... Y es precisamente por esa libertad que puedo garantizaros vuestra seguridad en este lugar.

Desvió por un instante la mirada de su interlocutora. Llevando la misma hacia uno de los soldados apostados en la puerta de la sala del trono. Al decir la mujer que si aceptaba su oferta del asiento le hizo un ademan al hombre,para que saliera de la estancia.Por el rumbo de la conversación no era difícil deducir que era lo que la monarca deseaba, y mas estando acostumbrados a los gestos de la misma. Por lo cual inclino la cabeza levemente antes de abandonar la sala,seguramente en busca del criado mas cercano para ello.

Su atención se poso de nuevo en Quinella en el instante exacto en el que la pregunta era formulada. La mujer no se esperaba dicha pregunta, no cuando nadie se la había formulado hasta el momento. No sabia si por cobardía para preguntar o por desinterés en la respuesta,después de todo la fe nunca había sido un pilar fundamental del reino. Sonrió con cierta malicia antes de responder.

-Cree prudente el realizarle dicha pregunta a la monarca de un país? Después de todo es algo bastante personal...

Guardo silencio unos instantes clavando sus ojos rojos en la figura del vestido blanco.Mas retomo su palabra antes de que la misma pudiese responder a su pregunta.

-No. Creo en la fuerza y los poderes terrenales. Pero creo que el origen de los mismos somos las criaturas que habitamos el mundo. No creo en ningún ente o entidad superior que este detrás de nuestro poder,nuestras acciones, nuestra voluntad... Pero entiendo, o al menos creo entender, la necesidad de creer en un dios o varios dioses. El porque la gente creen en un dios o dioses para buscar respuesta y ayudas para aquello que no pueden resolver por ellos mismos. Les da fuerzas y esperanzas. No lo comparto,pero lo entiendo.

Hablo con voz seria,con sinceridad en sus palabras. Explicándose de la mejor manera posible.

No tardaron en llegar por la puerta el hombre que minutos atrás había marchado por ordenes de la reina y junto a el uno de los sirvientes de palacio. Con una banqueta de madera pintada en negro en sus manos acercándose a la invitada y dejando con cuidado el asiento tras ella. Haciendo un pequeño ruido,un ligero sonido para que la mujer supiera que su asiento había llegado y que podía disponer de el.
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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Quinella el Mar Ago 08, 2017 9:27 am

A pesar de tratar con cuidado la conversación, la verdadera naturaleza de la sacerdotisa afloraba en determinados momentos, sobre todo cuando llegaba la hora de argumentar conclusiones. Sin poder evitar lanzar comentarios descalificativos a la hora de hablar sobre la guerra religiosa, una pelea de niños a sus ojos. De una forma u otra, ella había sufrido la tensión de ese conflicto desde el peor de los escenarios, el enemigo común de la herejía. No fueron pocas las veces que tuvo que acelerar su marcha así como las ocasiones en las que estuvo cerca de ser capturada. El alias masculino y su labia permitieron salvar aquellos momentos, por los pelos, de lo que habría sido una ejecución ejemplar. La reina parecía haberse percatado de ello, así como de todo detalle que estaba sucediendo en la conversación, demostrando una capacidad analítica igual de elevada que la de Quinella. No esperaba menos de alguien como ella. Aún sabiendo que no habría un detalle que se le escapara, no decidió tener más cuidado en lo que decía o cómo lo decía. Prefería mostrar su lado excéntrico a intentarlo ocultar inútilmente con una máscara. Iría de cara con todo, aunque eso supusieran problemas. Nunca lo reconocería pero ya había pocos lugares en los que pudiera refugiarse, su perfil herético ya se había extendido por buena parte de Valentia y Elibe, sumado al continente de Tellius al norte estaba prácticamente arrinconada.

- Me resulta gratificante todo esto. Tener seguridad en el país pase lo que pase... No voy a negarlo, tenía ciertas dudas sobre la “inocuidad” de las personas, haya o no politeísmo. Supongo que la restricción armamentística ayuda a que eso ocurra. - Hizo alusión convenientemente a la ley sobre las armas de Durban, una tan restrictiva que ni siquiera permitía a Quinella portar su báculo. Y mucho menos todos los utensilios quirúrgicos que esperaban en una discreta habitación alquilada en un burdel al otro lado del mar. - Esperaba mucha menos libertad, incluso barajaba una especie de reclusión en pos de mantenerme a salvo, pero si aseguráis mi integridad en la totalidad del país... No soy quien para poner en duda vuestra palabra. - Atenta al ademán de la monarca, así como el ruido del guardia marchando, hacía entender que era el encargo de su asiento. Reverenció levemente como muestra de agradecimiento.

Una vez más, la reina Yuuko atendió a las palabras de la teóloga, detectando una vez más un exceso de confianza. O más bien atrevimiento, mas Quinella no se inmutó por la crítica de la monarca. Era necesario si querían proseguir con la conversación, era necesario llegar a un contexto adecuado. Así se lo habría hecho saber, pero Yuuko no le dio opción a que respondiera. Quienlla mostró un deje de satisfacción al inicio de su segunda frase, pues había encontrado la respuesta que estaba buscando. Todo lo demás era a grandes rasgos paja sin interés, pero nunca osaría interrumpir a una reina mientras se explicaba. Una vez su argumento había acabado, no daría más de un segundo de silencio, había captado lo esencial para continuar, aunque también demostraría que había atendido al resto.

- Bien, bien... ¿Sabrías decirme que tiene en común su postura con la de la religión, mas concretamente, todas las religiones? - Eso era una pregunta retórica, inmediatamente aporto ella la respuesta. - La existencia de un origen. Un origen del poder, un origen de la vida, un ser superior... En esencia, todas ellas son lo mismo. ¿Correcto? - De nuevo, otra pregunta retórica. - Mi punto es el siguiente, y es por eso que tuve que hacerle una pregunta tan personal. - Como si estuviera sujetando los dos grandes cilindros de un pergamino, Quinella juntó ambos brazos a la altura del pecho, como si estuviera sujetando el papiro. - Imaginemos que la concepción realidad es un documento, tan extenso y completo como podamos imaginar. Posiblemente nos quedaríamos cortos, es un concepto prácticamente infinito - Violentamente extendió sus brazos, haciendo que el imaginario papiro se desenrollara en horizontal, como si flotara delante de la monarca. - Este papiro tiene cortes y no tinta, estos cortes representan lo que el humano desconoce, los orígenes. - La mano izquierda de la teóloga adoptaba el gesto de tomar una pluma, mas no lo era al tratarse de escisiones, lo que sujetaba era un bisturí imaginario. Entonces empezó a hacer escisiones de forma arbitraria, no escatimando en lugares se movió en horizontal por toda la sala. La precisión y amplitud de los cortes no variaba ni un ápice, dando a entender a los más observadores que era bastante experimentada con esa herramienta. - Un origen, otro origen, un origen distinto... - Cortando en zonas altas y bajas, lejanas y próximas. Intentando representar todo el cúmulo de concepciones sobre la fe o el origen de las cosas.- Podría estar así horas... hasta que el pergamino quedara hecho andrajos, pero sería absurdo. Dejémoslo así. - Al fin y al cabo, no había pergamino que cortar, todo eso era una metáfora. - Ahora empieza lo interesante. - Acariciaba el imaginario papel con ambas manos, encontrando el origen de dos de los cortes, indicó aquello con los dedos-primero, penetrando el papiro. Luego, pellizcando el origen del corte. - Como bien sabrás, el ser humano ha perfeccionado el arte de modificar la realidad a su deseo, permítame hacer eso mismo. - Como si doblara el papel, eventualmente había juntado ambas manos. - Podría decirse que es mi trabajo, encontrar los puntos en común entre las religiones. Ahora ambos cortes se han convertido en uno, un origen en común. Entonces, si hacemos esto mismo con el resto... - Con gestos similares, Quinella fue encontrando nuevos puntos uno a uno, superponiendo los orificios. Esto llevó medio minuto aproximadamente, dando tiempo a Yuuko de tomar conclusiones con holgura. - Al final, todos los agujeros acaban siendo el mismo.

- La pregunta es, ¿Quién miente? ¿Y si es la realidad que he transgiversado la original? Tenga en cuenta que aquí entran todas las concepciones, no sólo las de fe. También la vuestra, incluso la de aquellos que no creen en nada. - Con una mirada y sonrisa difícil de describir, Quinella esperó la respuesta de la reina.
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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Yuuko el Jue Ago 10, 2017 11:42 pm

Puede que la mujer sentada sobre el trono se hubiese equivocado a la hora de expresarse, que en el fluido intercambio de palabras hubiese cometido algún desliz. Mezclándose unas y otras por el ritmo de la conversación llevándose así la mujer de cabellos claros frente a ella una impresión no del todo acertada.Siendo así era su deber el esclarecer la situación.

-Tener seguridad pase lo que pase... Tendrá seguridad en cuanto a sus opiniones,sus creencias,sus practicas y su trabajo... Pero con la situación actual del mundo,ningún país puede garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Lo intento,doy todo de mi, uso todo mi poder y recursos a mi alcance... Pero en ocasiones no es suficiente. Ningún miembro de Durban le atacara, sera libre y segura aquí.. Pero siempre existe el peligro de los emergidos, y de los piratas. Así que le advierto de no baje su guardia en algunos lugares y situaciones. De echo la restricción de armas se impuso como medida para controlar la piratería,tan extendida en el país durante décadas. De esa manera nos es mas fácil el evitar ataques. Consideramos a todo portador de armas sin licencia para ello un enemigo, los identificamos y arrestamos antes de que puedan actuar.

Iba a admitir que esa medida podía complicar las cosas en algunas situaciones, y que aumentaba el trabajo de la reina . Pero hasta el momento era la mejor medida que se les había ocurrido,para interceptar los ataques antes de que ocurriesen,para identificar al enemigo con rapidez, para causar el menor daño y problemas a los civiles. Hasta que hubiese una solución mejor la mantendrían.

-La única reclusión que sufriréis sera la que vos misma os impondríais. Los estudiosos, los investigadores,escritores, analistas... la gente que persigue la verdad, la gente de letras,tiende a ser centrarse en su trabajo. Se concentran tanto en el mismo que se encierran en si mismos,o en sus alcobas ,hasta que terminan aquello en lo que están trabajando. Espero que si sufrís ese caso de reclusión os acordéis de cuidaros de vos misma.

Comento con cierta diversión en la voz, a modo de consejo,advertencia, pero también a modo de broma. Una muy sutil.

Dejo que la mujer hablase tras escuchar la respuesta a su pregunta.Dejo que se explicase,siguió sus palabras y movimientos con atención a medida que se levantaba para cortar aquello que existía para ser cortado. No la interrumpió, si no capto y asimilo aquello que intentaba explicarle.Y espero a que callase,no queriendo interrumpir. Espero a que se hiciese el silencio ,usando el mismo como señal de que la monarca podía tomar la palabra una vez mas. De que Quinella deseaba una respuesta,su opinión,su punto de vista.

-En esencia. Todos los orígenes son el mismo. Todas las fes son mentira,y al mismo tiempo todas son ciertas. Porque son una sola y verdadera, separadas y alteradas por nosotros,ocultando los humanos con mentiras la verdad que se esconde tras ello.Si es así no es de extrañar que hayáis sido perseguida. Dudo mucho que a los feligreses de Naga y Grima les agrade decir que sus religiones son en realidad una misma. La búsqueda de la verdad hace que uno gane poderosos enemigos... Si es que esa es la verdad. Pero por mas segura que estáis de vuestras ideas no lo sabéis verdad? Porque no os han dejado investigarlo,ni comprobarlo. No has dejado perseguir aquello que dais como cierto... Y ese es el motivo por el que estáis aquí. O me equivoco en mi interpretación?

Pregunto con seriedad, mas aun así con una sonrisa sobre sus labios
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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Quinella el Dom Ago 20, 2017 6:07 am

- Jajaja. - Una risotada emergió con la broma de Yuuko, la comedia residía en la verdadera naturaleza de los estudiosos que acababa de describir. - A veces somos nuestro propio enemigo, no puedo negárselo. - El estudio teológico en ocasiones le mantenía fuera de la vida diurna, y la nocturna. Cuando tomaba en serio su estudio se pasaba las horas leyendo escritos, traduciendo secciones, tomando apuntes, especulando y finalmente elaborando su propia obra una vez había condensado, cotejado y conciliado los datos de diversas fuentes. - Es un buen consejo, aunque no podría prometer que lo siga al pie de la letra... Sólo puedo garantizar que no moriré de inanición, dejar el trabajo a medias por tal desatino sería deplorable. - Respondió con un tono de broma similar al de la reina.

A pesar del buen trato en la conversación Quinella detectó una diferencia de sintonía entre ambas, pues ella había obviado o subestimado las amenazas generales de la población de Durban, centrándose únicamente en aquellos peligros personales. La reina se vio en la necesidad de matizar, recordando la existencia de emergidos y piratas en las islas. En la explicación aportó detalles interesantes que eran del desconocimiento de la sacerdotisa. - Soy consciente de que nunca se está a salvo de amenazas, menos en los tiempos que corren. - Con un ademán con la mano expresó su tranquilidad al respecto. - Mas tengo presente que gracias a sus gestiones la zona es, por lo general, segura. Sobre todo en zonas interiores. -  Se basaba en un primer barrido de información que hizo al llegar a las islas y su propia experiencia durante su estancia. - No estoy en condiciones de decir nada sobre los piratas que me menciona. No los he visto, tampoco me he informado al respecto y por lo tanto no voy a dar una opinión meramente especulativa. - De entre las cosas que detestaba la teóloga era la de hablar objetivamente sin la información necesaria, pero sí que disfrutaba de dar su versión cuando se trataban de temas más misteriosos. - Los emergidos, por otra parte, son seres... Cómo decirlo sin armar un revuelo... Dignos de estudio. - Añadió, evocando un profundo interés sobre el origen, comportamiento y objetivos de la amenaza más reciente y peligrosa del mundo. Sus ojos se encendieron en ambición. - También forman parte de la ecuación que estoy manejando, reina Yuuko, estoy segura de que tienen una conexión trascendental. ¿Compartís mi interés u os limitáis a mantenerlos lejos de vuestras costas? Son entes peligrosos, difíciles de doblegar, si de mí dependiera la seguridad de otros optaría por la segunda opción sin vacilar. - Entendería entonces que Yuuko no invirtiera esfuerzos extra en capturar a los emergidos. Suficiente tenía con mantenerlos a raya junto con los bucaneros de sus costas.

[…]

Que Yuuko hubiera entendido lo que pretendía explicarle de forma inmediata, incluso dando explicaciones muy similares a la concepción de la sacerdotisa, era una conclusión más que satisfactoria para ella. Tanto que evocó esa emoción mientras la monarca seguía explicándose, ampliando sus ojos y sonrisa con cada palabra que ella soltaba. Cierta impulsividad la invadió, estando muy cerca de gritar aprobación antes de que terminara de hablar, pero logró contenerse en última instancia. Finalmente, Quinella asintió con suma corrección, indicando que todas las especulaciones de la reina eran correctas. - No podría equivocarse... A fin de cuentas, sólo soy una farsante más. - Respondió con sorna. Más desvergonzado sería afirmar que ella poseía la verdad absoluta sin aportar ninguna prueba de ello. Quiso evidenciar aquello con ese sarcasmo. - Efectivamente, no tengo nada que me avale aparte de mi dedicación a esta investigación, ni siquiera puedo asegurarle que sea capaz de encontrar una respuesta con los años. Posiblemente ese conocimiento está fuera de nuestro alcance, como la composición de las estrellas o pisar la luna. Es la pura definición de cuestión de fe. Se que no es un concepto del que sea muy partidaria, pero temo que no puedo ofrecerle más en este momento. Espero que al menos le haya transmitido la utilidad que pueden tener mis estudios como trabajo divulgatorio. Como indiqué al comienzo, hay partes de estudio sobre las religiones, eso si es algo tangible.

Había finalizado su presentación, y por ende el escaparate, Quinella lo encontró como un buen momento para tomar asiento. Nada digno de mención en aquél acto, mas allá de que en su posición de reposo superpuso su pierna derecha sobre su homóloga, haciendo que uno de sus pies no llegara a tocar el suelo. - Ese sería el tronco principal de mi estudio, pero como comprenderás posee muchas ramas. El tema de los emergidos sería una bifurcación del punto principal, creo que guarda relación tal y como dije. También estudio reliquias, rituales, leyendas, antropología, remedios físicos, milagros y fuentes mágicas, incluida la arcana. - Añadió, fijando su vista en el tomo que tenía Yuuko sobre su regazo.
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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Yuuko el Dom Sep 17, 2017 4:31 pm

La mujer no pudo evitar sonreír ante las palabras ajenas,en especial ante unas en particular.

-Si no puedes decir nada sobre los piratas,si no los has visto... eso es una buena señal. Significa que estamos haciendo un buen trabajo. Decadas atrás hubiera sido imposible surcar estas aguas sin encontrarse con estos bandidos del mar...

Su padre le había dicho cuando era niña que en muchas ocasiones el no tener noticias significaba que eran buenas noticias. En aquella época, con tan poca edad, no había sido capaz de comprenderlo del todo. Años mas tarde sin embargo todo cobraba sentido. Como en aquella ocasión sobre en la que no saber nada de esos bandidos,el no conocerlos,significaba que no estaban por la zona. Lo que eran,sin duda,buenísimas noticias.

Y allí estaban una vez mas. La verdad ofendía. La verdad era peligrosa y ponían en riesgo a uno. La verdad podía sacudir los cimientos de todo y armar revuelo. Pero no,todo eso no lo provocaban la verdad.Lo provocaban aquellos que no aceptaban la misma. La verdad eso era eso,la verdad. Y a la mujer en ocasiones le cansaba que la gente no quisiera ofenderla con la misma, que tuviese que medir sus palabras,cambiarla las mismas y tardar en doble para decirla. Y sin dejarla clara. Por suerte con Quinella parecía no ser el caso. Pues al final había dicho aquello que deseaba decir.

-Los emergidos son criaturas de las que no sabemos nada. Porque están aquí, como han surgido,cuales son sus propósitos y sus motivaciones, como funciona su organismo,si hay algo a lo que son particularmente débiles... Todo eso es una incógnita .Algunas preguntas han comenzado a ser respondidas en los últimos tiempos gracias a algunos estudios pero en lo general no sabemos nada. Y para averiguar aquello que no sabemos debemos estudiar,investigar. Porque iba esa verdad a armar un revuelo? Aunque en mi caso la prioridad no es investigarlos.Si no expulsarlos de mis tierras. No tengo ni tiempo para ello,tampoco puedo permitirme invertir recursos para ello. Puede que si mi país solo fuese invadido por emergidos pudiese desviar algunos de mis hombres y mis recursos a ello. Pero no es nuestro caso... Mi prioridad es mantener a salvo a los míos y poner a mi país a salvo. Libre de amenaza. Por mas necesario que sea investigar al enemigo... es algo que debo dejar en manos de otros...

Un líder tenia que aprender a cargar con todo. Y al mismo tiempo debía de saber el limite de sus capacidades. Y que era capaz de relegar en otros que era lo que debía hacer personalmente. Y Yuuko sabia que sus manos estaba llenas,al igual que la de sus hombres. La gestión del reino, las patrullas ocasionales,el bienestar y protección de todos. Las mejoras para los ciudadanos... Todo aquello que todo país pacifico estaba obligado a realizar. Solo que ellos no estaban en paz . También debían luchar contra piratas. Luchar contra emergidos. Controlar a los emergidos de sus países vecinos para que no pasasen a su propio país,tal y como habían comenzado a hacer con Kilvas. No... el investigar al enemigo era necesario,pero no era algo que cupiese en sus manos ni en la de sus hombres,igual de llenas que las propias. Por eso confiaba en que otro lo haría,tal y como aquel hombre que había investigado y escrito aquel libro que Pelleas le había obsequiado. Debía dejarlo en manos de gente como el... Porque ella no podía con todo...

La mujer debía admitir que disfruto con las expresiones ajenas,o mas bien con la emoción que su invitada destilaba cuando la reina dio su interpretación sobre la explicación de la teóloga. Parecía un niño con un juguete nuevo, no... era algo mas profundo. Como si hubiese vivido gran parte de su vida rodeada de gente que no entendía su idioma, y por fin conocía a alguien que lo hacia... que tras tanto tiempo estando callada alguien le daba por fin la oportunidad de hablar y de saberse escuchada y comprendida. Sonrió feliz,contagiada por dicho entusiasmo.

-Que no seas capaz de encontrar la respuesta que buscas... no significa que tu trabajo sea inútil,o que no encuentres una respuesta. Ahora mismo no es mas que un acto de fe? No lo creo. Todo estudio que sea nuevo llevara a una respuesta. A aquella que deseábamos, a una que no queríamos, a una que nunca hubiésemos esperado ni imaginado... no importa como sea, sera una respuesta. Sera un trabajo que allá merecido la pena, que sera recompensado a pesar de los resultados no ser los que el investigador buscaba... Y tus estudios ,aquello que deseas investigar.son algo nuevo... Por eso estoy segura de que sera algo mas que un acto de fe. De que dará sus frutos...

La mujer solo deseaba investigar, que le dejasen hacerlo. Y a la reina le interesaba dicho estudio,pues le resultaba interesante sin tener en cuenta los resultado que pudiesen obtenerse de ello. Muy bien. Siendo así...

-Que necesitas para llevar a cabo tus estudios? Que es lo que deseas que te sea dado para poder investigar aquello que deseas?

No hacían falta mucho mas rodeos,solo un poco mas de información.
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Re: Pride {Social} [Yuuko, Quinella]

Mensaje por Quinella el Vie Dic 08, 2017 7:39 pm

Que surgieran diferencias, distintos puntos de vista entre ambas partes sin que aquello enturbiara el cauce de la conversación suponía para Quinella un indicador positivo. A fin de cuentas, eran dos personas inteligentes intercambiando palabras, sería poco honesto por las dos partes pretender que todos y cada uno de los temas de conversación fueran abordados a la perfección, aunque evitar una situación de inpasse también era importante. No surgió ni un atisbo de estancamiento más allá de dar matices a lo que decía la otra persona, lo que permitía un entendimiento progresivo entre las dos mujeres. - Eso se da por supuesto, si te cierras a lo que únicamente quieres ver el estudio no sirve para nada. Totalmente subjetivo, viciado por los prejuicios del mismo investigador. - Acompañó su respuesta con varios ademanes, exteriorizando su rechazo a ese tipo de prácticas, las cuales eran precisamente habituales en el clero. - Pero tengo dudas de que aquello que estoy persiguiendo sea alcanzable. Los resultados intermedios son tan pequeños en comparación a la búsqueda principal... - Se lamentaba levemente, dejando una breve pausa entre frases. - Es posible que esté pecando de impaciente o ambiciosa, mas no voy a negar lo evidente, hay investigaciones que requieren varias vidas de estudio. Es un tiempo del que no dispongo en su integridad. - “Por ahora.” Sentenció al final, pero sólo en su mente.

La audiencia llegó al momento para la cual había sido convocada, hablando en el sentido más práctico de la misma. Quinella ofrecía el resultado de su trabajo a la reina de Durban Ella debía sopesar en que grado le parecía interesante aquella oferta y en base a la misma ofrecer a la teóloga una forma de sustento. Alrededor del punto principal tomaron en juego factores importantes como el análisis de la personalidad y puntos de vista religiosos. Tramas paralelas que debieron ser abordadas igualmente para poder dar forma al contexto inicial, el cual fue buenamente explicado a través de la carta que envió. Una sonrisa de satisfacción se esbozó en la sacerdotisa cuando llegó ese momento, sin desmerecer en absoluto todo lo sucedido hasta entonces, pero sentía que tenía el pase de Durban al alcance de sus dedos. Las preguntas de Yuuko indicaban que había captado su interés, por lo que era muy posible que pudiera quedarse en las islas por un tiempo considerable si es que no indefinido. Tiempo en el que estudiar, recabar información y generar nuevo conocimiento sin la sensación de ser vigilada o perseguida. Como decía el dicho, ahora que le ofrecían la mano debía tomarla con decisión, pero sin la desfachatez de agarrar el brazo.

El tono y las preguntas de la reina fueron directas, captó el mensaje, ella sería tajante del mismo modo. - Lo primordial, alojamiento indefinido. Una residencia, vaya. - Podía aguantar varios meses alquilando la habitación de la taberna, pero carecía de las condiciones de espacio y calidad necesarias para mantener un estudio de escriba. - Un medio para mantener la vivienda, aunque creo que podría ser capaz de encontrar una fuente de ingresos por mi cuenta. - Teniendo en cuenta que lo había conseguido en su condición de clériga errante, no le resultaría difícil hacer lo mismo de forma sedentaria. - Un permiso para traer y poseer utensilios quirúrgicos. Algunos son utilizados en rituales de religiones que he estudiado, otras son herramientas médicas de físicos y antropólogos. Son meras reliquias, pero peligrosas en malas manos. Mi idea sería dejarlas en mi domicilio. - De no ser posible vería qué hacer con ellas, podría cederlas a Yuuko en gesto de buena voluntad, con la esperanza de poder consultarlas o recuperarlas más adelante. - Por último, todo el conocimiento que esté al alcance. Todo. Libros, losas, pergaminos, esculturas, reliquias... Si tuviera acceso a eso, estudiaría qué es de interés para mi trabajo y podría emplearlo para avanzar en la investigación. - Había expuesto sus necesidades, de la menos a la más exigente bajo su punto de vista. - Cuanto más se me de, mejor podré desempeñar mi trabajo. Y como trabajo que es, supongo que le interesa como pago a sus concesiones, ¿verdad?
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