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[Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

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[Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 02, 2017 6:18 pm

En mis viajes acabé visitando una tierra que me dijeron que era visitada por una especie cuya existencia había conocido hace poco: laguz. A juzgar por la descripción que recibí antes de partir hacia Sindhu, deduje que debían ser seres similares a los manaketes de los que escuché hablar y los de las historias que me contaron. ¡La experiencia era emocionante! Después de todo, si los manaketes existían, ¡tendría una prueba de que todas las historias fuesen ciertas! Por muy… circunstancial que fuese dicha prueba, por supuesto. Por no mencionar que habían solicitado asistencia a mercenarios para ayudarlos a eliminar a los emergidos. Eso era un motivo de más para hacerlo, por no mencionar que podría usar la oportunidad para pedirle un favor personal. Si era la reina de Sindhu, quizá podría ayudarme con ese asunto que sé que no soy capaz de hacer sola y que no quiero pedir a la realeza de Jehanna para no deberles favores.

Sin embargo, debo admitir que no tenía ni la más remota idea de donde estaba. Para poder permitir que Fiona se agotase lo más mínimo, estaba caminando a su lado. Esta selva en la que me encontraba demostraba ser todo un laberinto para mí, que nunca había pasado por aquí. Y he de confesar que el silencio que me rodeaba no era precisamente la mejor sensación que sentir mientras estaba. “Cálmate, L’Arachel”, me decía. ¡Esto no es más que una de las tantas pruebas que debo superar! ¡Si sigo las directrices de las fuerzas divinas no debería haber ningún problema! Dicho esto…

¿Por dónde voy? ¿Derecha? ¿Izquierda? ¿Hacia adelante? Todos los caminos me parecen iguales y creo que por mucho que les implore a las fuerzas divinas, esta vez no será fácil que me den información. Tardarían demasiado… ¡Por lo que no me queda otra que recurrir a mi gran estrategia en casos de indecisión! ¡El gran guía de caminos!

Tomé mi bastón y lo deposité sobre el suelo, todavía sujeto, para soltarlo… ¡Bien! ¡Derecha será! Aclarado eso, es el momento de marchar. – Vamos, Fiona – y continué caminando. Hasta ahora nunca me había equivocado cuando usaba este método. No había posibilidad de error. Acabaré llegando a Sindhu de un modo u otro sin duda alguna.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Dom Mayo 07, 2017 5:49 pm

Era increíble pensar en la cantidad de tiempo en que Makalov se había mantenido junto a los ciudadanos de Sindhu, como si fuera una mosca que molesta a una sola persona por un largo tiempo y nunca, nunca se va. A veces se escapaba hacia otros lugares, pero no había ocasión en la que no hubiera vuelto a ellos. Se había dado sus momentos para explorar Valm, el continente que nunca antes había visitado (excepto por cierto incidente ocurrido en Chon'sin hace un tiempo), dándose cuenta que las nuevas y paradisíacas fronteras del reino que antes era ducado eran el mejor territorio en cuanto a abundancia y vida. Sin embargo, si se quedaba allí, casi nunca abandonaba la Ciudad Blanca. Se reservaba a beber y a no hacer daño a nadie, como si donde estuviera no fuera otro lugar que la casa de sus padres en Begnion. Le preocupaba romper las reglas, aunque no las supiera, por lo que ni siquiera había intentado ejercer como mercenario junto con esa gente. También había sido mucho tiempo desde que había apostado su última moneda, por lo que podía decirse que estaba rematadamente aburrido. Debía admitir que se sentía demasiado distinto a la gente letrada y educada de las calles, que tanto se cultivaba y trabajaba con esfuerzo. Creía que lo miraban en menos, cosa que, bueno, siempre sucedía... solo que allí le costaba encontrar gente a su nivel para sentirse a gusto consigo mismo. Todo un dilema, simplemente debía darse tiempo para respirar de vez en cuando.

Por eso, en una de sus tantas escapadas, decidió que saldría al aire libre. Hasta ahora los alrededores lo aterrorizaban; la jungla era inmensa y se decía que allí habían animales salvajes y bandidos. Por lo mismo, se contenía de entrar a ella, saboreando tan solo sus bordes. El día en que salió, soleado como siempre, aprovechó de sentarse en un tronco caído de cara a la selva. A un costado podía verse la playa en la lejanía, y por detrás, la gran capital.  Era un clima perfecto y tranquilo,  por lo que el pelirosa no tardó en relajarse. Puso ambas manos detrás de la cabeza y se apoyó de espaldas al tronco. Su yegua estaba atada a una de las ramas del mismo, para así tenerla cerca.

Cerró los ojos, perdiéndose por un momento de la realidad. No tardó en caer dormido ante el cantar de los pájaros y el mecido sonido de las olas en la lejanía. Quién sabe, pasó quizá media hora antes de que Makalov se despertara de golpe y levantara el torso con terror. Por un momento creyó que Nuez no estaba a su lado, aunque no le dio importancia, pero era ahora que comprobaba que era verdad y que ya no estaba. La buscó, sin embargo no estaba en dirección de la playa ni en dirección a la capital. "No te preocupes, no pasa nada, la vas a encontrar..." comenzó a mentirse mientras se levantaba con un rostro de muerto en vida. Crecía la alarma dentro de sí, y empezó a buscar, mirando esta vez el suelo. Encontró allí unas huellas bien marcadas, las cuales al parecer iban en dirección a la... jungla. El pelirosa miró perplejo, y tragó saliva. Pensó que quizás había ido allí a pastar, porque donde estaba no había mucha hierba. Se acercó, temiendo todavía adentrarse. No la encontró entre los pimeros árboles,y tampoco entrando un par de metros. Allí la luz se la comía la copa de los árboles, y la tierra era húmeda y desagradable. Todo ruido lograba hacer saltar a Makalov en su lugar, más no podía retraerse, porque las huellas seguían en la misma dirección.

Continuó caminando, hasta que por fin vio algo de color marrón entre tantos tonos verdes y azules. No podía ser sino su yegua, aunque estaba oculta entre varias hojas y plantas que no le dejaban verla bien. Se acercó, cuidando de no tropezar con alguna raíz o roca, hasta que estuvo a su alcance, y una vez allí estiró el brazo para tocar su pierna y supiera que se trataba de él.

- ¡T-tú, estúpida cabeza dura! -exclamó- ¡P-podría haberte comido un tigre o algo así! -aquella selva no hacía sino recordarle los espesos bosques de Gallia, donde habitaban los laguz felinos.- Ven conmigo... -agarró sus riendas.

De repente, un ruido de pisadas. El crujir de una ramita, y la sombra de una figura a su derecha. A Makalov se le heló la sangre cuando, de entre los árboles, vio una criatura de cuatro patas que no era su yegua.

- ¡AHHH! -gritó sin pensar.- ¡TIGRE, TIGRE! - se dio la vuelta y tropezó con un arbusto, cayendo de cara el suelo. Se do la vuelta inmediatamente y, todavía en el suelo, intentó arrastrarse hacia atrás.- ¡A-aléjate, estoy armado! - se acordó de ello en el momento, y fue hacia su funda para intentar desenvainar su espada. Le costó varios segundos por los nervios, ya que los dedos se le enredaban, y si la figura que tenía en frente efectivamente fuera un tigre, ya se lo habría devorado. Apuntó el filo hacia delante, pensando en cómo podía huir sin dejar a Nuez atrás.


Última edición por Makalov el Sáb Jul 29, 2017 3:22 pm, editado 2 veces
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 08, 2017 9:35 am

Fiona parecía tener clara la dirección por la que ir, así que estuve caminando junto con ella. Más aún cuando pude escuchar otras voces en la distancia. ¡Había alguien! ¡Definitivamente, las fuerzas divinas me estaban guiando! Seguro que esta persona (hombre, a juzgar por su voz) sería todo un caballero galante y podría indicarme el camino a las tierras de Sindhu. ¡No había nada de lo que preocuparse!

Escuchamos un grito y Fiona y yo actuamos como era de esperar – ¡AHHHH! – grité mientras mi yegua relinchaba al unísono. –¡Fiona! ¡Fiona! ¡Calma! ¡NO TE ALTERES!

Mas era demasiado tarde. La yegua se había alterado demasiado y se encontraba corriendo en variadas direcciones. Yo, por mi parte, cuando por fin logré calmar a Fiona, me dirigí al lugar de donde venía la voz, amenazando con estar armado. Tomé el bastón y me acerqué. – Espero que tengáis una buena explicación. Quien quiera que seáis, para haberos atrevido a confundir a mi querida corcel, Fiona, con un peligroso y amenazador tigre, caballero. También espero que tengáis una inmejorable explicación a por qué habéis recurrido a vuestra arma cuando, sin duda, debéis haber escuchado mi voz intentando calmar a mi compañera.

Agité el bastón hacia abajo y luego lo tomé con las dos manos. No tenía una espada, mas estoy convencida de poder dar una lección a este maleante que se ha atrevido a hacernos pasar un mal gusto tanto a mí como a mi compañera. – Y espero que bajéis vuestra arma de inmediato. De lo contrario, supondré que sois un bandido y me veré obligada a ejecutar defensa personal contra vos.

Era decepcionante. Todo su ser rezumaba decepción. Supongo que esta sensación está muy influenciada por cómo nos hemos conocido. Sin embargo, eso no iba a hacer que no lo intentase juzgar como era correspondiente. Por no mencionar que había un pequeño problema. – También preferiría que hablarais en voz baja. Si hay animales salvajes como habéis dicho y, entre ellos, hay un tigre, sería mejor para el beneficio de todos los presentes que no hicieseis más ruido del necesario. Gracias por vuestra comprensión. Empezaré por introducirme. Mi nombre es L’Arachel. Podéis llamarme Lara, si gustáis.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Lun Mayo 15, 2017 10:14 am

Al escuchar con un poco de cuidado, se hacía cada vez más obvio que un tigre no era lo que se había encontrado. Descendió su arma y ladeó la cabeza confundido, más que eso, perplejo. ¿Era una chica lo que había escuchado, en medio de una jungla de animales y caníbales? Todavía temblando un poco, intentó volver a incorporarse, pero cayó de bruces otra vez cuando la extraña se presentó frente a él. La observó fijamente, sus ropas y su cabello, y adivinó muy pronto que no era una granjera cualquiera.


- Ehhh.. umhhh … uhhhh –no pudo contestarle con palabras coherentes, balbuceando todo lo que salía de su boca. Se dio cuenta de que todavía tenía la espada en las manos, y entonces intentó envainarla otra vez en su funda para no cometer algún error. El bastón con el que la joven lo amenazaba le daba muy malos recuerdos de su hermana golpeándolo con la escoba, y mucho después con el palo de la lanza, por lo que no iba a arriesgarse a ser castigado con él. Miró hacia los lados un tanto avergonzado por lo fuerte de sus gritos, cosa que no negaba, pero volvió a fijarse en la chica cuando esta se presentó. Makalov sonrió abiertamente, llevándose una mano por detrás de la cabeza.- Ja… jaja ja. Buenooo… al menos soy afortunado de que me sorprendan chicas guapas, jajaja… Soy, umh, Makalov.

Hizo un último esfuerzo por levantarse, sacudiéndose la tierra que había quedado en su pantalón, y luego usando el mismo pantalón para limpiarse el guante, y poder tenderle la mano a la joven. No estaba seguro si se la recibiría, esperaba que no lo hiciera. Pero como la veía tan educada y bien versada, no podía evitar intentar tener ciertos modales.

- Tu yegua es muy bonita –le dijo, obsevando al animal. Comparada con Nuez, parecía de mejor raza, por lo que le preocupaba un poco que la estuviera llevando por un lugar como ese.- Lo sé bien porque yo cuidaba caballos, hehehe… –sus elogios quizás eran un intento de que no le odiara. –Bueno, Lara, ¿Qué haces en medio de la jungla de Sindhu? –le preguntó, desvaneciéndose por un momento su sonrisa.- Es… peligroso aquí. ¿Estás perdida? Si quieres puedo guiarte de vuelta a la Ciudad Blanca… -o mejor dicho, que si quería acompañarlo de vuelta, para no imaginarse que iba a saltarle otro tigre por la espalda. Su yegua estaba muy nerviosa por alguna razón, podía notarlo al verla, por lo que tenía el presentimiento de que algo malo iba a ocurrir.

Por alguna razón sentía que no estaban solos. Los pájaros no estaban cantando ya, ¿O se lo estaba imaginando? ¿Era acaso todo producto de su paranoia? De todas formas preferiría no quedarse mucho tiempo parado en medio de la nada.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 16, 2017 9:21 am

Aquel hombre era, si tuviese que definirlo en una sola palabra, patético. Sus esfuerzos por evitar intentar mostrar cordialidad recurriendo al típico cortejo sobre la apariencia, incluso si el objetivo no fuese otro que intentar limar asperezas. Tuvo el efecto contrario – Pues, señor Makalov, agradecería que no usase únicamente el rostro de una dama para elaborar un juicio de valor. Aunque supongo que sería maleducado por mi parte no agradeceros el cumplido… Gracias –añadí.

Iba a realizar una reverencia como respuesta al cumplido, pero pronto fui sorprendida cuando me tendió la mano, así que decidí corresponder. – Haré mi mejor esfuerzo por olvidar este pequeño episodio – al menos, sus intenciones parecían ser buenas. Incluso si había que educarlo un poco mejor.

Poco después pasó al tema de Fiona y entonces pude comprobar que detrás de la patética y decepcionante máscara se encontraba un hombre que sabía sobre caballos. Efectivamente, Fiona es un ejemplar que destaca por su belleza frente a las demás yeguas. Era una observación, pero si ha trabajado antes con caballos, debería saber bien a lo que se refería – Estuvo a mi lado desde mi catorceavo cumpleaños. Desde entonces, somos inseparables. – respondí, con una ligera sonrisa mientras recordaba el día en que la conocí. – Efectivamente… He de confesar que, para mi vergüenza, nos encontramos un tanto perdida. Nuestro destino era la capital de Sindhu. Escuché que habían solicitado la asistencia de mercenarios. No puedo combatir, mas puedo usar un bastón para sanar heridas. Estoy convencida de poder aportar asistencia. ¿Y vos? – iba a preguntar si era un soldado del ejército de Sindhu, mas no quise formular la pregunta. Por algún extraño motivo, quería evitar pensar que este hombre estaba afiliado a dicho país. – Si vuestro destino es el mismo, sería un honor poder gozar de vuestra escolta, pues supongo que la espada que portáis no es de decoración, ¿no es así?

Empecé a caminar a Fiona, quien parecía estar un tanto alterada. ¿Será por haber conocido a otro caballo? Quién sabe, puede que quiera hacer amistad… Aunque algo me dice que no es el caso. No sé explicarlo, mas creo que con el tiempo que nos conocemos, ambas podemos saber cuándo algo preocupa a la otra. – Debemos apresurarnos. – dije. – Tengo una mala sensación de todo esto… Fiona no suele estar así de alterada normalmente.

Y fue decirlo y empezar a escuchar pasos. Muchos. Y se acercaban hacia aquí. Mi mirada se dirigió al señor Makalov. – Dudo que se trate de un tigre, así que espero que el temor no pueda con vos, señor Makalov. Puede que se trate de soldados de Sindhu, o de algo bastante peor – di la indirecta. – En cualquier caso, seguiré vuestras instrucciones. ¿Imagino que tendréis experiencia de combate?
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Lun Mayo 22, 2017 12:51 am

Ahora lo que lo sorprendía era no haberse ganado un pisotón por su comportamiento, ¡pero de una buena manera! Sonrió abiertamente al ver que le recibían la mano, lo que en verdad era una rareza, y luego la escuchó referirse a su caballo. Entonces Makalov hizo una mueca muy extraña, como de disgusto, aunque sin la mala impresión de este último. No pensaba mal de la joven, pero su apariencia y comportamiento le recordaba a la gente que se regocijaba de tener las mejores monturas, luciéndolas en toda ocasión por su pureza de sangre y tantas otras cosas más que a él sinceramente le molestaban. También seguía preocupándole el hecho de que la joven hubiera traído a su animal de buena estirpe a la selva, simplemente le parecía algo peligroso. Pero aparte de todo eso, notaba que apreciaba a la yegua, por lo que dejó pasar sus prejuicios.

L'Arachel explicó sus motivos allí, y preguntó a Makalov los suyos. El jinete miró hacia un lado y se llevó una mano por detrás de la cabeza, enredando sus dedos en su cabello mientras pensaba.

-Pueees sí... soy un mercenario, pero a mi no me ha contratado nadie. -dijo.- Creo que oí lo que decían, aunque nunca me interesó... mucho .-no podía negar que el oro lo tentaba, pero también rechazaba ponerse en peligro, así que simplemente había pasado de ello.- Entonces, ¿te guío de vuelta? Es pan comido, y tal vez... -iba a decir "podrías darme algo a cambio", pero negó con la cabeza sus propios pensamientos.- emh... podría guiarte por la ciudad también. -dijo por decir.

Entonces fue en búsqueda de Nuez, que seguía detrás de los arbustos. Escuchó a la joven decir algo, pero no le prestó mucha atención. Fue entonces que escuchó algo que lo alertó, y como primer instinto, saltó a lomos de su yegua con la intención de salir huyendo. En su mente recordaba la última vez que no había escapado del peligro, lo que le había costado muy caro. Sin embargo seguía arrepintiéndose de ello hasta el día de hoy, jamás podría olvidarlo. Desenvainó su espada y miró a Lara con notorio nerviosismo.

-Yo... eh... -tragó saliva.- no creo que sea inteligente quedarnos aquí, ¿N-no te molesta hacer una retirada estratégica, verdad? -le sonrió nervioso.- Porque si son emergidos, estamos ultra, infinita, extremadamente... -vio una sombra entre los árboles- ...muertos.

Y no eran soldados de Sindhu, porque el ejército del país no era uno que acostumbrara a jugar a las escondidas, al menos hasta donde él sabía. Fue entonces que ya no escuchó sonidos por el suelo, sino por arriba. El pelirosa miró hacia el tronco de un árbol a su derecha, quedando de piedra al encontrarse allí a una criatura agarrada a las ramas. Sus ojos brillaban de rojo, y en su mano tenía una daga. Makalov apenas alcanzó a exclamar algo cuando el emergido saltó sobre él con la intención de cortarle el cuello. Tuvo que responder lo más rápido que pudo, alcanzando a poner la punta de su espada por delante. El emergido lo tiró al suelo, sin embargo el metal atravesó todo su estómago y le impidió acabar con el jinete en ese mismo instante. Aún así alcanzó a cortarle la mejilla, dejando brotar la sangre. Makalov estaba hecho piedra, pudo haber muerto en ese mismo momento. Usó su pierna y lo pateó lo más rápido que pudo para sacárselo de encima, y correr de vuelta a su yegua. El emergido de la navaja, a pesar de estar mal herido, no había muerto, y todavía estaba acompañado.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 24, 2017 7:49 am

Parece ser que era un mercenario que no había decidido participar en la misión que el gobierno de Sindhu había propuesto. Sin embargo, aquí estaba. ¿Qué motivo lo ha traído a estas tierras? Es todo un misterio, pues no parece ser de la alta sociedad, sino un simple plebeyo. Sin embargo, se ofreció a llevarme de vuelta a la ciudad, así que asentí con suavidad. – Os lo agradezco enormemente, señor Makalov. Sin embargo, aunque aprecio vuestro ofrecimiento, creo que en la ciudad podré desenvolverme por mí misma. No es como este lugar, después de todo.

Rápidamente, después de mi advertencia, Fiona se me acercó para que me subiese (y me arrepiento levemente de no haberlo hecho en su momento, pues me habría ahorrado un problema futuro). La actitud cobarde del jinete me desesperó, mas era comprensible. No todos tienen el valor de enfrentarse a los emergidos y lo cierto es que después de la emboscada de los emergidos, hasta yo misma sé que estamos en desventaja. Para ayudar al jinete usé mi bastón para golpear al emergido herido. – Ahora no tenemos la oportunidad de escapar. Tenemos que combatir haciendo el mayor ruido posible, señor Makalov. Habéis afirmado que hay bestias salvajes, ¿no? Por no mencionar que el ejército de Sindhu debe aparecer en cualquier momento. Así que os propongo dos opciones: morir ahora o intentar sobrevivir.

Otro emergido, de la misma forma que al pelirrosa, me sorprendió a mí. Pude moverme lo justo para evitar el golpe mortal, aunque el corte en el hombro fue inevitable. – ¡Ah! – exclamé por el dolor. Por suerte, Fiona acudió rauda a mi rescate y asestó una coz al emergido, que lo dejó tumbado en el suelo. – ¡Señor Makalov! ¡Si nos han podido tener emboscadas es posible que estamos rodeados! ¡Tenemos que luchar y atravesar la formación de los emergidos! ¡Solo entonces podremos tener una posibilidad de sobrevivir! – lo ideal sería que conociese la ubicación de alguna base del ejército de Sindhu, mas considerando su desinterés que mostró anteriormente, es perfectamente asumible que no es el caso. La suerte será nuestra guía en esta batalla tan desfavorable. – Trataré vuestras heridas – y la mía – cuando estemos en un lugar aunque sea mínimamente más seguro. ¡Ahora mismo debemos buscar por dónde huir!

Al menos, escapar antes de que llegue otro emergido y repita la jugada. Dicen que a la tercera va la vencida… Yo solo espero no tener que descubrir si eso es aplicable en este caso. Y el único método es huir de esta zona que nos proporciona una situación de completa desventaja. Una vez me subí a mi corcel, empecé a huir por una zona en la que no parecía haber tantos emergidos. – ¡Por aquí!
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Sáb Mayo 27, 2017 3:53 am

Empezó a respirar agitado, y pronto se sintió desprotegido por todos los ángulos visibles. Lo que lo sacó de su trance fue el golpe del bastón de Lara contra la cabeza del emergido, el que quedó completamente noqueado gracias a al impacto y sus graves heridas combinadas. Entonces L'Arachel comenzó a dar unas órdenes (¿quién se imaginaba que sabía de tácticas?) que lo descolocaron completamente, por no decir que le sacaron la peor reacción posible.

-¿¡El mayor ruido que podamos!? ¿¡Estás loca!? -Makalov cooperaba con la idea, pero no de buena gana. Es que, si lo que llegaba a aparecer era un animal salvaje, no es que fuera a estar de su lado. Es más, ¿y si ignoraban completamente a los monstruos y solamente los atacaban a ellos? No, no quería comprobarlo, aunque lo cierto era que los animales evitaban la lucha siempre que podían, y rara vez se entrometían en ella.

Un emergido volvió a saltar entre ellos, y la clériga, al ser atacada, salió herida igual que él, cosa que otra vez paralizó a Makalov de la sorpresa. Por suerte había evitado el corte mortal de la daga ajena, y con mucha habilidad. Bueno, más le valía no morir, ... ¡o se quedaría solo en medio de esa jungla! Alzó su espada lo más pronto que pudo, y al ver al emergido ser tirado al suelo por la yegua de Lara, se acercó, estirando el filo de su espada hacia abajo, y lo remató antes de que pudiera levantarse completamente. De paso, Nuez pisoteó con fuerza la cabeza del emergido medio muerto que antes lo había atacado a él, y que seguía sangrando en el suelo, acabando con la existencia de ambos de una buena vez.

No pudo ignorar la voz de L'Arachel, pues su guía lo ayudaba a concentrarse cuando, en solitario, hubiera echado a correr hasta quien sabe donde y sin pensarlo mucho. Aún así, las cosas que decía le parecían descabelladas. "¿Pero es que quieres luchar o escapar?", se quejó Makalov en sus adentros. No estaba acostumbrado a que alguien lo comandara  o diera órdenes en el campo de batalla, una de las razones por la que lo echaron del ejército hace tanto tiempo, "insubordinación". Pero no cuestionó nada, porque que la idea de huir, por supuesto, le parecía la más inteligente. No tardó en seguir a la joven raudo y veloz, incluso sobrepasándola en la carrera. Nadie podía comparársele cuando había que echar pies el polvorosa, pues siempre se desvanecía como un rayo de toda situación en que peligrara su vida.

- ¡Por aquí salimos de los árboles, estoy seguro! -gritó para que pudiera escucharlo entre el galope de ambas monturas. Allí no habían tantos árboles y, por lo tanto, suficiente espacio para luchar por si debían. Además estaban cerca de la ciudad, y cabía la posibilidad de que algún guardia los viera y acudiera a su encuentro. No había razón para que ellos se internaran en la selva, por lo que era su única oportunidad de chocar caminos con uno. Sin embargo Makalov ya no recordaba cuán lejos estaba la salida exactamente, y el camino se les estaba haciendo demasiado largo. Llegaron a parar a un  sector de árboles caídos, un respiro para que las yeguas pudieran moverse con libertad. Makalov miró a su alrededor, escuchando cómo los emergidos volván a ocultarse entre las sombras. Ahora no podían saltarles desde arriba, por lo que estaban en mayor ventaja.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 28, 2017 4:44 pm

Parece ser que el señor Makalov no entendió por qué sugería yo hacer el máximo ruido posible. Supongo que no hay otra opción salvo explicarlo. – Señor Makalov, si hacemos ruido atraeremos la atención de una tercera fuerza con total seguridad. Esa tercera fuerza puede ser bien animales salvajes o bien el propio ejército de Sindhu, si está apostado en un lugar próximo. Si es el ejército, entonces estaremos salvados. Si no, no importa la bestia que sea, siempre será menos peligrosa que un ejército capaz de realizar estrategias como esta. Por otro lado, debemos mantenernos huyendo todo el tiempo. ¿Cómo vamos a atraer atención si nos quedamos en un solo lugar? –argumenté antes de empezar a huir con él y gritando para que alguien nos escuchase, a ser preferible, humano, aunque he de decir que evité mencionar en mis cálculos la cobardía que mostró el jinete al principio.

La asistencia del corcel del señor Makalov fue de gran ayuda. Jamás había pensado en hacer que Fiona hiciese algo similar, mas esa posibilidad es, cuanto menos, interesante. – Gracias por la asistencia – fue lo único que pude decir antes de seguir escapando. En alguna que otra orden que di a Fiona hice que pisase más fuerte y relinchase para seguir atrayendo la atención.

– ¡De acuerdo! – respondí al aviso del señor Makalov y nos detuvimos en un campo más abierto a movimiento por parte de los caballos. Además, de lejos se podía ver una ciudad.

Me bajé de mi corcel y sané la herida del jinete ahora que tenía la oportunidad. Lo siguiente que hice fue sacar un pequeño pergamino y una pluma. – ¡Cubridme! Voy a enviar a Fiona con un mensaje a la ciudad. Cuanto antes acudan en nuestra ayuda, mejor – y empecé a escribir lo más rápido que pude.

En el texto, sin embargo, no iba a decir que atrajimos a los emergidos, sino que habíamos decidido interceptarlos para proteger a los civiles de la ciudad y que esperábamos la asistencia de los soldados pues, de lo contrario, la batalla se trasladaría al pueblo cercano. Por suerte, nadie descubriría este pequeño detalle. Sin embargo, me iba a tomar un poco de tiempo que estoy convencida de que los emergidos no nos van a otorgar, por no mencionar que la herida de mi hombro todavía me provocaba malestar – ¡Para que nuestras historias coincidan, señor Makalov! – grité antes de dar la información – ¡Hemos interceptado a los emergidos! ¡Nada de nuestra huida en busca de ayuda! ¡¿Entendido?!-
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Lun Mayo 29, 2017 11:33 am

Una vez en aquel espacio abierto, Makalov se limpió el sudor de la frente con la manga del brazo, haciendo su mejor esfuerzo por concentrarse en lo que sucedía y no perder los estribos de los nervios. Cuando vio su manga, se dio cuenta de que se había manchado la ropa con la sangre de su rostro, y se sorprendió sobremanera de lo mucho que le estaba sangrando la cara, porque simplemente no le dolía. Por suerte, antes de que empezara a arderle el corte, las habilidades curativas de la joven lo ayudaron a sanar, lo que lo alivió.

- Huff, uff... ¿Sabes? Sé que es lo tuyo, pero ya deja de llamarme "señor", ¿sí? -se quejó Makalov cuando consiguió recuperar el aliento.- ese es mi padre.

Ahora el jinete se encontraba mucho más tranquilo, entendiendo que esos emergidos eran más débiles de lo que parecían, y que por eso se apoyaban en emboscarlos, para no tener que enfrentarse directamente en ellos. Sus caballos eran su gran ventaja, con ellos podían huir si era necesario, además los superaban en altura y...

- ¿Qué? ¡Pero si los caballos no son palomas mensajeras! -exclamó ante lo que planeaba hacer Lara. Cada nueva idea de la noble lo sorprendía más y más. Ya ni siquiera se asustaba o preocupaba por sus estrategias, simplemente lo asombraba que fuera capaz de pensar en tantas cosas en medio de un campo de batalla. Ponerse a escribir, no entendía como era capaz de enfocarse cuando la muerte estaba a la vuelta de la esquina.- ¡O-ok! Nada de huir... tan solo ponte detrás de Nuez. -iba a hacerle caso, al menos por ahora. Tampoco es que tuvieran muchas opciones.

Fue entonces que sintió algo chocar contra sus hombreras. El golpe lo asustó, y alcanzó a ver algo volando hacia atrás. Giró la cabeza y se dio cuenta de que aquello que le había caído era una daga arrojadiza. Eso significaba que le estaban apuntando, ¿pero desde que lado? La yegua levantó las orejas y las dirigió hacia la derecha. Makalov confió en su instinto y trotó hacia allá, espantando a un emergido fuera de su alcance. Pero entonces una daga desde otro lado, la cual esta vez se le clavó el antebrazo, lo que lo hizo estrujar los dientes de dolor. No le hacía tanto daño, pero si llegaban a apuntarle al rostro... ¡Ah, santa Ashera, debería haberse traído su yelmo consigo! El jinete se dirigió a espantar al otro emergido, haciendo un círculo alrededor de L'Arachel para que no la atacaran a ella.  Makalov alcanzó a atacar con su espada, cortando el brazo de uno de los monstruos, el cual escapó de su alcance herido. Ahora que los sentía a su alrededor, parecían ser muchos menos de los que había creído, porque sino ya habrían perdido.

- ¿¡Ya está!? -gritó Makalov, luchando por mantener su compostura ante tanta molestia. No podía tardarse tanto en escribir, a menos que estuviera haciendo caligrafía. Estos nobles... siempre esmerándose en todo.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 31, 2017 2:43 pm

Mientras lo sanaba, el jinete compañero me pidió que no lo llamase como señor. Probablemente lo haya pensado bastante antes de decirlo. – Lo lamento. Las costumbres son difíciles de corregirse. Tendré más cuidado, Makalov – aunque no cedí en lo del tema del mensaje que más adelante sugirió. – ¿Acaso veis alguna paloma? – me quedé unos segundos en silencio. – Yo no. Dicho esto, tenemos que usar aquello de lo que disponemos si queremos sobrevivir, ¿no?

El problema es que prácticamente antes de poder haber empezado siquiera, llegaron los enemigos. Eso hizo que le estrés me desconcentrase un poco, aunque pronto recuperé la concentración para después poder seguir realizando mi misión. El señor Makalov estuvo protegiéndome con una gran habilidad, si se me permite añadir, aunque lo cierto es que tardé más de lo debido en escribir la misiva. De hecho, justo terminé cuando ya había preguntado. – ¡Justo ahora mismo! – doblé la misiva y la coloqué en la boca de Fiona – Fiona, es tremendamente importante que no te comas eso y lo envíes a los primeros soldados que veas. ¡Corre!

Y, a toda velocidad, la yegua empezó a correr. Literalmente, nuestra supervivencia dependía de ella. – Voy a unirme a la batalla a partir de ahora, Makalov – con el bastón de nuevo en mis manos, me acerqué a él para reunir la energía de sanación en el bastón. El hombro me escocía, pero en estos momentos no podía preocuparme de mis heridas. No cuando él tiene una que es, claramente, peor. – Ugh…

Definitivamente, la herida dolía. Después de haber sanado la herida, decidí usar un medicamento que guardaba en una pequeña bolsita. Su sabor era muy amargo, pero noté cómo la herida se iba recuperando poco a poco. Esto me permitirá concentrarme mejor, lo que se traducirá en más sanaciones efectivas que realice y, como consecuencia, en una mayor probabilidad de supervivencia. Y eso era lo que necesitábamos más urgentemente.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Vie Jun 09, 2017 4:29 am

Bueno, quizás había entrenado a su yegua para mandar recados. Sí, por supuesto, no cabía duda. Tenía que creérselo, que no era un acto de desesperación por parte de L'Arachel, y que en verdad funcionaría. Angustiadísimo, Makalov siguió repeliendo a los emergidos lo mejor que podía. Nuez empezaba a cansarse con tanto giro y vuelta, resoplando constantemente. Makalov conocía estos signos de agotamiento, y hacía lo posible por detenerse incluso si eso significaba recibir todavía más navajas contra su armadura. Eran muy delgadas, igual que el vidrio, y si rebotaban no causaban ningún daño, sin embargo cortaban demasiado, y hacían sangrar todo lo que cortaban. Por suerte Lara vino hacia él antes que los corte de su brazo lo obligaran a bajar su espada del dolor, y con un suspiro de alivio miró a la dama.

- ¡Sube! ¡Nos vamos! -le tendió la mano. Le decía aquello pues simplemente ya no sentía que podría aguantar mucho más. Debían segur corriendo, y si los soldados de Sindhu llegaban a su llamado, mucho mejor, pero no podían quedarse quietos en ese lugar o las navajas volverían. Les habían dado un muy breve descanso y no debían desaprovecharlo. Con algo de suerte podrían distraerlos hasta que llegara la ayuda.

Makalov lideró el camino, protegiéndose siempre entre los árboles, y buscando la salida de la selva. No iban a huir de vuelta a la capital, solamente iban a evitar estar encerrados y sin la posibilidad de ver a sus enemigos. Así, el pelirosa acabó en un lugar enteramente distinto a donde había entrado, mucho más cerca de la playa. Cuando salió de entre la maleza y llegó a tocar la arena, sintió un alivio celestial. Sabía que con las navajas no se atreverían a salir, pero lo peor es que seguramente estaban reagrupándose, quizás aumentando su número bajo la alerta de que habían sido vistos sin matar a sus testigos. Makalov se secó el sudor de la frente, sin dejar nunca de mirar hacia los árboles delante suyo.

- ¿Ha-habrá llegado tu yegua a la Ciudad Blanca? No... espero que no la hayan visto los emergidos, por eso los estábamos distrayendo, ¿No? ...Pero si la hubieran atacado, habría corrido, seguro... -Makalov empezó a dudar. Sentía que se le acababa el tiempo, y no parecía que ningún soldado estaba llegando. Ya pasado un par de minutos creyó escuchar pasos nuevamente, esta vez muchos.

Los monstruos revelaron sus figuras de entre los árboles, esta vez ya no llevando simples navajas, sino largas y afiladas espadas. Seis de ellos aparecieron formados en línea, señal de que ya no jugaban, y simplemente iban a matarlos. Nuez respiraba intranquila, ya parecía que la fatiga había llegado a ella. La pobre había hecho un esfuerzo enorme por sortear todo tipo de obstáculos dentro de la jungla, y ya no podía retirarse con gracia por la arena alentaba sus movimientos. Detrás tenían el mar, y a lo largo, la costa. Makalov tan solo quería seguir huyendo, olvidarse de que habían enviado una carta por ayuda... Pero... se había prometido confiar. Maldición, ¡se había prometido a sí mismo que confiaría en una cosa así de loca! Y no estaba acostumbrado a ello, pues era alguien simple. Si peligraba su vida, huía, y si no había suerte en ello, podía considerarse muerto. Aquello era tan distinto que estaba paralizado, sin saber cómo defenderse de los emergidos si es que llegaban a ellos. Los soldados de Sindhu debían llegar, tenían que.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Mar Jun 20, 2017 6:56 pm

En el momento en que curé sus heridas, rápidamente mi compañero de armas temporal indicó que nos íbamos a retirar temporalmente. Una estratagema sensata, especialmente considerando que necesitamos ganar tiempo hasta que llegue Fiona con los refuerzos. O, al menos, eso esperaba. Desgraciadamente, después de haber expuesto una pregunta de extrema importancia la preocupación también empezó a ocupar mis pensamientos. – Fiona debe haber llegado ya. Es muy veloz. El único problema es la organización del ejército. Por muy veloces que sean, les va a tomar tiempo. Solo podemos esperar que las señas de los emergidos que nos persiguen sean indicativo suficiente para atacarles por la espalda.

Me bajé del corcel del señor Makalov y empecé a observar con la poca tranquilidad que me permitía tener la situación. Si queríamos seguir ganando tiempo, debíamos girar a la costa… El dolor punzante en mi brazo todavía persistía y no me permitía aclarar mis ideas para poder desarrollar una buena estratagema. –Makalov, imagino que conocéis las tácticas de las guerrillas. ¿Está vuestro corcel en condiciones de correr con toda sus fuerzas durante unos minutos más? En caso de ser así, realizad un ataque y, de inmediato, huid. Entre estos emergidos no hay ni magos ni arqueros. De haberlos, ya nos habrían atacado. Por otro lado… en el momento en que ataquéis, huid siguiendo la costa. Yo haré lo mismo.

A lo lejos me pareció escuchar un sonido familiar. Reconocería ese galope en cualquier momento. – ¡Fiona! – mi corcel había vuelto y, por misterioso que parezca, no había recibido ni un solo ataque de los emergidos. Eso solo podía significar dos cosas… O bien no había ningún emergido por ahí y era seguro dirigirnos allí, o… – ¡Makalov! ¡Seguid el camino desde el que vino Fiona! O bien es un camino que nunca tuvo emergidos… O bien es un camino en el que ya no hay porque han sido derrotados… En cuyo caso, nos encontraremos al…

Mas el sonido de las flechas caer me interrumpieron. Por fortuna para nosotros, las flechas cayeron en donde se encontraban los emergidos, confirmando así mis sospechas de que se trataba del ejército de Sindhu. Suspiré aliviada. – Ahora solo tenemos que dirigirnos a ellos y sumarnos a sus fuerzas, Makalov.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Mar Jun 27, 2017 2:17 pm

¿Decía de atacar, tácticas de guerra? Era algo que quizás le habían querido enseñar una vez, sin resultado. No le gustaba la idea de tener que acercarse siquiera para atacar, su yegua quizás tropezaría al intentar esa maniobra tan arriesgada, pues verdaderamente respiraba a toda la capacidad de sus pulmones, y si aquello pasaba su suerte acabaría y podrían enterrarlo ahí mismo en la arena. Pero si los emergidos se acercaban, ¿Qué otra opción tenía? Ya le pisaban los talones, por lo que la táctica defensiva que le habían dicho de repente ya no parecía tan descabellada. Cuando el primer monstruo fue hacia él, hizo ademán de querer atacarlo, pero tiró las riendas hacia el lado contrario tan pronto pudo, para así no recibir ningún contaataque. Funcionó, en teoría. No logró hacer daño al emergido, ni el emergido a él, por lo que verdaderamente no había servido de mucho. Makalov estaba seguro de que solo podría hacer eso un par de veces más hasta que no fuera solo la yegua la que se agotara, sino él también. El sol ahora le llegaba directamente, por lo que no solo se cansaba de sostener su espada, sino también por la armadura que no le daba ningún respiro a su piel.

Entonces fue que un galope lejano lo distrajo, y cuando se giró a ver de qué se trataba, contempló boquiabierto cómo la montura de Lara regresaba a ellos. ¡Si no se llamaba "sabueso", ya era hora de cambiarle el nombre! Y no fue todo, pues, sin que ninguno lo esperara, una nube de flechas voló sobre ellos, ante lo que el pobre jinete solo pudo responder cubriéndose la cabeza con las manos y rezando a Ashera... ¡Como si eso fuera a servir de algo! Por suerte ninguna de ellas fue a él ni atravesó su cráneo, pues, a pesar de estar peligrosamente cerca, habían apuntado todas hacia los emergidos que los perseguían. Unos cuantos cayeron derrotados ante estas, bañando la arena con su sangre putrefacta, comprándole tiempo a Makalov y L'Arachel para reaccionar.  Escuchó a la clériga sugerir que fueran por ese camino, ante lo que el pelirosa no titubeó, galopando en esa dirección como si le valiera la vida en ello (lo que en verdad así era).

Montó hacia dicha dirección, encontrándose, como si fueran una bendición, a un escuadrón de arqueros abanderados con el emblema de la nación de Sindhu. El pelirosa sonrió y agitó su mano en el aire para que lo vieran, llegando a ellos lo suficientemente cerca como para poder hablarles.

- ¡GRACIAS, GRACIAS! -les gritó, bajándose de Nuez.- ¡E -Emergidos, allá, muchos! -gritó, señalando por donde había venido.

-Los hemos visto. -respondió uno de ellos al hiperventilado jinete, luego tensando su arco hacia arriba.-¡SIGUIENTE RONDA! -ordenó a los demás soldados, quienes lo imitaron disparando por segunda vez. Makalov, quien estaba justo delante de la línea de fuego, prefirió huir hacia otro lado, encontrando un parche de hierba en el cual sentarse y poder recuperar el aliento. Le dolía el pecho y se sentía atragantado, además de que no podía enfocar los ojos en nada. Pero aparte de esto, no podía creerse sino completamente protegido, salvado, sin imaginarse que los soldados de Sindhu pudieran tener problemas repeliendo a las criaturas. Sin embargo los emergidos no dejaban de acercarse, por lo que pronto ya no serían tan útiles las flechas. Los arqueros estaban armados con espadas por si nacía la ocasión de utilizarlas, aunque si así sucedía no cabía duda de que más de uno resultaría herido.

La yegua de Makalov se acercó a él, y aprovechando la aparente paz, el jinete abrió su cantimplora y bebió un poco de ella, para luego acercársela a Nuez para que bebiera también. Con un par de minutos estarían arreglados, aunque Makalov no procesaba que la batalla no había acabado, y que justo entonces venía la parte más difícil, eliminar hasta el último de los emergidos que marchaban hacia ellos. Entonces la tercera ronda de flechas, y también la última que podrían disparar. Ya se habían acercado demasiado.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Mar Jun 27, 2017 4:58 pm

De inmediato nos dirigimos a las tropas de Sindhu, aunque a juzgar por cómo actuó el señor Makalov, nuestras intenciones eran muy diferentes. ¿Cómo se puede tener tan poco orgullo? Esto no puede ser siquiera común entre los plebeyos. ¿Acaso olvidó las intenciones con las que fuimos al combate? No voy a negar que haya pasado miedo yo también, mas es necesario mantener la fortaleza hasta el final, especialmente ahora – Soy una curandera, señor. Con vuestro permiso, me encargaré de las heridas de todos los presentes cuando tenga una charla con mi compañero. – me daba vergüenza el simple hecho de respirar el mismo aire. Tal acto desvergonzado no puede pasar por alto. Así que, en cuanto me dieron el visto bueno y las instrucciones, me dirigí al jinete – Makalov, la batalla no ha hecho más que comenzar. En cuanto os recuperéis, id con vuestro caballo al combate. Yo estaré cerca de vosotros junto con el resto de sanadores.

Las distintas saetas cayeron y ya comenzó el combate mano a mano entre el ejército y los emergidos. Los gritos me hacían perder en más de una ocasión la compostura. Demasiado dolor… Incluso si ya he pasado por esto varias veces, aún no me he acostumbrado. Sospecho que nunca llegará ese día. – Tranquilo, estoy aquí para sanaros.

A medida que me acerqué a otro soldado, alcé mi bastón y la luz que salió de él empezó a cerrar las heridas que se había producido. Estaba quizá demasiado cerca de los emergidos, mas esta era la única opción para acabar rápidamente con ellos y acabar con todos estos gritos que estaban nublando mi mente de forma lenta, pero segura. Me costaba cada vez más concentrarme y mantener la calma. ¿Lo peor? Que la cobardía de ese jinete me enfadaba aún más y hacía que mi concentración fuese peor.

Por suerte, el grupo de emergidos fue reduciéndose a medida que iba sanando a los heridos. Nuestras bajas eran perceptibles, pero gracias a los esfuerzos del escuadrón de sanadores al que se me había asignado eran mucho menores de los que normalmente se podría esperar. Fiona, por su parte, hizo caso de las instrucciones que le di antes de irme al campo de batalla y se mantuvo al margen. Aún no me veía con la suficiente soltura como para poder recorrer el campo de batalla y sanar a sus lomos. Mas en el futuro podré, sin duda.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Dom Jul 16, 2017 2:15 am

Hubiera querido marcharse, era cierto. Desaparecer, seguir con su siesta de media tarde, y olvidar que toda aquella persecución había sido, en cierto sentido, su culpa. Es que simplemente, si los soldados habían venido para ayudarlos, ¿Por qué no iría a dejar que lo hicieran? Seguro si lo hubieran dejado solo se habría convencido de anunciar la retirada, pero no podían ser las cosas tan fáciles. Aguantó la respiración cuando vio a L'Arachel acercarse, intentando sonreír, pero demostrando que se sentía como animal acorralado. Asintió con la cabeza a las palabras de la clériga, curiosamente callado, y una vez se alejó de él, Makalov se ayudó de su montura para ponerse de pie y así observar cómo se desarrollaba el campo de batalla. Le bastó un simple vistazo para darse cuenta de que a los soldados no se les estaba haciendo nada fácil aguantar el ataque. Se mantenían firmes, lo que era admirable, pero eso no servía de mucho cuando tantos de ellos caían uno por uno, atravesados por espadas, cayendo y tiñendo la hierba a sus pies de un brillante escarlata.

Makalov no recordaba haber visto morir a tanta gente junta en su vida. Si alguna vez se había encontrado en una situación similar, para ese punto ya se lo podía considerar ido al otro lado del mapa. Aquello era sorprendente incluso para él, quien pocas veces se amedrentaba por las grotescas crueldades del mundo. Lo invadió el miedo, pero no alcanzó a huir, pues algo que le llamó la atención fue cómo los soldados de pie que quedaban se mantenían luchando gracias al apoyo de los sanadores. Lara de verdad parecía poner todo su empeño en la batalla, incluso si no podía luchar. Ahora era que el pelirosa debía decidir su siguiente acción, y la presión hizo que inmediatamente le doliera la cabeza. El jinete no era nada bueno soportando el estrés, y la abstinencia del alcohol se lo hacía todavía más difícil. Se le veía complicado al pensar que si se marchaba, no sabría que habría ocurrido al final de la contienda. Y si oía por las calles de Sindhu que un escuadrón entero del ejército había fallecido en manos de emergidos, la culpa lo acompañaría al final de sus días. Agobiadísimo, Makalov se llevó una mano a la frente sudorosa y miró arriba, hacia el sol, como clamando misericordia por su notoria cobardía. Fue el intenso calor de la luz sobre sus ojos el que le hizo decidirse de una vez. Subió a lomos de Nuez y respiró hondo.

Y allí se mantuvo varios segundos sin hacer nada, a punto de romperse los dientes los unos contra los otros. Con su espada en mano, cabalgó hacia delante, e intentó flanquear a los monstruos por detrás, corriendo, atacando y retrocediendo como se lo había sugerido la clériga, pudiendo más que antes al haberse dado tiempo de descansar. Logró distraer a unos dos emergidos, teniendo la ventaja de ir sobre su montura, lo que hacía difícil que le acertaran. Así los soldados de Sidhu tuvieron la oportunidad de acabar con algunos de ellos que se daban la vuelta para defenderse. Avanzaron, cada vez más cerca de la victoria.

Al menos hasta que Nuez, volviendo a ser atacada por la fatiga, tropezó consigo misma llevándose a ella y a su jinete hacia el suelo. Se escuchó del brusco golpe un terrible crujido; el brazo izquierdo de Makalov, que recibió todo el impacto de la caída, y las patas delanteras de la yegua. El jinete gritó, alcanzando a soltarse antes de que el animal cayera sobre su pierna. Apenas pudo recobrarse, se sujetó el brazo y acercó a Nuez para comprobar lo que no quería creer. La visión que tuvo en sus ojos fue desgarradora; las patas del animal bañadas de su propia sangre.

- ... ¡N-NO! ¡NOOO! -se llevó las manos a la cabeza, olvidándose completamente de los emergidos cerca de él.- ¡La... la... poción! ¿¡DÓNDE!? -buscó sobre los bolsos que cargaba la herida yegua, la que intentaba erguirse sin éxito, pues era empujada hacia abajo por el propio Makalov.- ¡A-AQUÍ! -quitó con manos temblorosas la poción de la bolsa, y la destapó con tan poca gracia que se le derramó un poco sobre las manos. Teniendo la medicina, la vertió sobre las patas del animal, haciéndola relinchar del dolor. Tuvo que aplastarla con su propio cuerpo para que no se levantara antes de aplicarle todo el vulnerary, pues si no lo hacía quizás no tendría el suficiente efecto. Una vez se acabó, Makalov palpó las patas para constatar si quedaba daño, pero al parecer había dado resultado. Intentó sonreír, peto entonces el dolor de su propio brazo se lo hacía imposible

Entonces fue que miró hacia delante y se encontró con un emergido solitario que se acercaba a él, creyéndolo seguramente presa fácil. Makalov intentó ponerse de pie, y a duras penas lo consiguió, levantando su arma hacia delante en un intento de defenderse. Su rostro era de entera desesperación, castañeteaban sus dientes y tenía enrojecida toda la cara. Su preocupación por Nuez seguía presente, y ahora temía no poder defenderle estando ella todavía en el suelo.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 25, 2017 6:06 pm

A pesar de la asistencia que estaba aportando (que no debería ser mucha, incluso si soy yo. Sigo siendo solo una clériga más), lo cierto es que la batalla era muy dura. Las vidas que se cobraba eran menos, pero aun así alguna baja, como mencioné anteriormente, era inevitable.

Sin embargo, toda mi concentración se esfumó de golpe cuando escuché un grito que, además, me sonaba dolorosamente familiar. Algo debía haber sucedido a Makalov. En su momento pensé que debía haberse asustado una vez más. Algo comprensible, considerando los enemigos a los que nos enfrentamos, mas no deja de ser una actitud deplorable. A pesar de ello, decidí dirigirme a la dirección de la que provenía su voz.

Y me alegro enormemente de haberlo hecho. Lo primero que hice en cuanto descubrí el percal, fue pedirle a un arquero que disparase al emergido que había atacado a Makalov. El sonido de la flecha salir disparada fue tan seco que solo podría compararse con el sonido de aquel engendro cuando cayó al suelo. En cuanto se aseguró de que estaba, evidentemente, muerto, me apresuré hacia el jinete y su caballo. – Por el amor de san Latona… ¿Estáis bien? Ahora mismo os sano ese brazo…

Sin embargo, un simple vistazo a la herida me hizo saber que esto era algo que no podía sanar con mi bastón. Necesitaba un bastón y un clérigo más poderosos. – Makalov, retiraos. Debéis buscar a alguien que tenga un bastón más poderoso del que dispongo yo. Lo único que puedo hacer ahora es aliviar el dolor temporalmente, mas no podré sanar la herida.

Dicho eso, extendí mi bastón hacia su brazo. El hueso roto no sería sanado, mas esperaba aliviar aunque fuese mínimamente el dolor del brazo. Una vez hice lo que pude, apliqué el mismo tratamiento al corcel de Makalov, incluso si no había visto ninguna herida. – Marchemos ahora – aconsejé cuando el caballo se reincorporó. – Os llevaré con el escuadrón de sanadores.

Y me dirigí a llevarlo mientras seguían los soldados en el combate.


Aclaración:
En la descripción de los báculos, el heal no puede curar huesos rotos y con el crujido imaginé que era eso xD
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Makalov el Mar Jul 25, 2017 11:35 pm

Al ver al emergido derrumbarse frente a él, Makalov volvió a caer de rodillas, rendido del temor. Con la vista baja, tan solo pudo reaccionar cuando escuchó la voz de la clériga cerca de él, cosa que lo hizo alterarse al sentirse todavía rodeado por los monstruos que luchaban. Pero lo cierto es que estaban ya lejos de cualquier enemigo, y por consecuente, del peligro.

 - Ahh, Nuez... -murmuró con voz temblorosa, girándose a ver al animal enfrente suyo. Se llevó una mano al cabello y se los tiró de la frustración, no por lo que había sucedido, sino por lo que pudo suceder. Ahora mismo sentía que su yegua valía mil veces más que haberse arriesgado así, ni siquiera importándole demasiado su brazo. Miró entonces a L'Arachel, y le frunció en ceño mientras ella le hablaba. Entonces quiso depositar la culpa de que todo aquello que sucedió en ella, por las presiones que puso sobre él, por no haber querido huir cuando podían. Sin embargo, al notar la preocupación que la joven tenía en sus ojos, tuvo que desistir, aceptando que no se lo merecía... tanto.- ¿Está... tan mal? -saltó la duda en él al oír que no podría curarlo completamente. No podía revisarse cuando la armadura le tapaba la vista. Suspiró y cerró los ojos con fuerza, pronto sintiendo la magia curativa de la clériga hacer efecto en su contusión. Si estaba morado allí abajo, quizás ya no tanto, pero no tenía el tiempo para desvestirse y comprobarlo. Nuez también fue recuperada, por si en alguna parte se le había olvidado aplicar la poción, supuso. Cuando el animal se levantó se ayudó de este para reincorporárse, tirándose hacia arriba con su brazo bueno. Luego apoyó ese mismo brazo alrededor del cuello del animal, para así aprovechar de guiarle. Tiró un poco de las riendas para incitarla a andar, y así lo hizo, y una vez pudieron caminar se acompañó de Lara.

Makalov se sentía perdido. No se atrevía a ver hacia delante, preocupado de llegar pronto donde los demás sanadores para saber qué tan maltrecho había quedado. Tan solo alzó la cabeza para ver a la clériga a su lado, a quien agradecía no lo hubiera abandonado a su suerte.

 - ¿E-están ganado? Dime al menos que están ganando. -Dijo, sin poder apresurar más el paso.- No quiero llegar ahí para darme cuenta de que solo quedan emergidos...

Poco sabía Makalov que la batalla estaba por acabar. Sindhu se alzaba victorioso en la defensa, aunque la cantidad de heridos no era algo de lo que estar orgulloso, contando a Makalov entre ellos. Últimamente remataban a las criaturas restantes, las cuales contaminaron con su sangre oscuras el pasto que pisaban. Y eran tantos que era difícil contarlos, amontonados sus cuerpos unos sobre otros. Cuando estuvieron cerca, un hombre con bastón observó como traían al jinete herido, y pronto se acercó a él a auxiliarlo.

 - ¿Es tu brazo? -preguntó con voz humilde. Makalov asintió, mirando hacia abajo y aguantando unas lágrimas de dolor.- Siéntate, te quitaré esto. -Lo ayudó a ello, retirándole las hombreras y la coraza. Lo que halló allí no era placentero; la sangre se encontraba negra y espesa sobre la tela de su camisa, la cual aunque había dejado de brotar de la herida, escondía cómo de terrible se veía el hueso roto bajo la ropa. El sanador vio esto, y se acercó al oído de Makalov para que pudiera oírlo bien.- El hueso se ha movido. Tendrás que aguantar mucho... -miró a la clériga cerca de ellos.- Por favor, sostén su brazo.

Teniéndolo bien sujeto, el hombre alzó su bastón y se dispuso a curarlo. La magia sanadora anestesiaba por naturaleza, pero no era suficiente para ocultar todo el dolor de la regeneración. Y cuando empezó a recomponerse el hueso, Makalov sintió un tirón terrible en su hombro, teniendo que morderse la otra mano para no gritar. Si no lo hubieran sujetado se habría tirado hacia un lado, lo que seguramente hubiera hecho el proceso todavía más penoso. Pero poco a poco el hueso volvió a su lugar, y la herida alrededor comenzó a aliviarse. Makalov tenía la frente perlada de sudor y se encontraba realmente tenso, pero cuando el sanador dijo que había terminado, el jinete exhaló de alivio, movió su brazo para comprobar que efectivamente se hubiera arreglado, y acto seguido se tiró de espaldas al suelo cuidando de no chocar con las patas de la yegua.

- Nunca me había pasado algo tan terrible... -murmuró, olvidando que muchas otras veces se había golpeado igual o peor, pero al menos era cierto que nunca antes se había roto un hueso que no fuera la nariz. Makalov hizo una notoria mueca de angustia al recordar todo lo que acababa de suceder, intentando calmar su respiración. Al rato se sentó para observar al ejército, el cual se reunía para constatar bajas.- Oye, Lara, ¿Eso ha sido todo? ¿Ya crees que podemos volver a la Ciudad Blanca? -preguntó, rascándose la nuca, y todavía sin relajarse.- ¿O vas a quedarte aquí? -dijo por causalidad. Makalov buscó a la yegua y, sin levantarse, tiró de uno de los bolsos que cargaba en la silla, sacando de este una cantimplora vieja, de la que bebió un largo sorbo.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 29, 2017 10:44 am

La preocupación de Makalov, por una vez, me pareció natural. La herida que recibió era grave. – No sé hasta qué punto, pero el hueso está en mal estado. En el peor de los casos, requeriría de un poder mayor del que dispongo. Por eso iremos con los otros sanadores. En cuanto a la batalla, no tenéis de qué preocuparos.

Con un vistazo a los alrededores, se podía ver a lo que me refería. La batalla había finalizado para cuando nos estábamos retirando y, al igual que yo hice con el jinete pelirrosa, lo mismo hacían con los demás soldados. Supongo que tendré un poco más de tarea a la hora de sanar a los heridos. Una vez en el campamento, pude comprobar exactamente qué había sucedido y cooperé para sanar el brazo. La recuperación fue tan dolorosa como imaginé. Quizá con mi poder lo habría podido sanar, pero creo que fue buena idea traerlo al campamento.

Después de que ya estuviera mejor, Makalov me preguntó qué iba a hacer a partir de ahora. No sin antes hacer una mención a su estado, por supuesto – He de confesaros que me imaginé algo peor. Me alegra que haya sido solamente eso. En cuanto a qué voy a hacer, creo que la respuesta es obvia – señalé al grupo de heridos. – Veré si puedo hacer algo. Si no, entonces partiré a Sindhu de inmediato, en efecto. Esperad un momento.

Y la verdad es que volví bastante rápido. Ya fuera porque no estimaron mi ayuda necesaria o porque consideraban que podrían sanar a todos los heridos por su cuenta, me pidieron que me dirigiera a la Ciudad Blanca. Cuando iba a comunicar a Makalov lo que iba a hacer un soldado se nos acercó. – ¿Lady L’Arachel? – preguntó por mí. – En efecto – Respondí con calma. – Agradecemos el aviso que nos habéis dado. Gracias a la asistencia de vos y de vuestro compañero… ¿Makalov? – preguntó, como si dudase un poco– hemos podido interceptar el ataque – realicé una leve reverencia ante el soldado. – Por favor, ni lo mencione. He ofrecido mis servicios después de la batalla, mas parece que no serán necesarios. Con vuestro permiso, nos dirigiremos a nuestro destino, como ya comuniqué en la misiva.

Tras recibir el visto bueno, fui con Fiona y luego a Makalov y su corcel. – Creo que podremos partir sin problema. ¿Vamos?

Comencé a caminar, esperando que me siguiera el jinete. Es cierto que era un tanto cobarde, mas lo cierto es que a la hora de la verdad sí que luchó como era de esperar. Ese reconocimiento he de reconocérselo.
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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

Mensaje por Eliwood el Mar Ago 15, 2017 12:24 am

Tema cerrado. 80G a cada participante.

L'Arachel ha gastado un uso de su báculo de Heal.
Makalov ha gastado un uso de su espada de bronce.
L'Arachel ha gastado un vulnerary.

Ambos obtienen +2 EXP.

Gracias al incremento de experiencia, L'Arachel ha obtenido el primer skill de la rama Cleric:

Servicio - Confiere al clérigo en cada tema un pequeño bono monetario a modo de 'donación' proporcionada por los fieles de su iglesia para su sustento, el cual puede destinar a los gastos que desee. A veces, si su servicio ha sido destacado, se repararán sus báculos. ¡Aunque no es bien visto de un miembro del clero guardarse y acumular riqueza!

¡Felicitaciones!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3497


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Re: [Campaña de liberación] ¡La luz que nos guía! ... ¿O más bien azar? [Makalov & L'Arachel]

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