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[Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

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[Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Invitado el Miér Abr 26, 2017 5:43 pm

Ya era tarde, sí. Las calles comenzaban a quedarse en una suave penumbra por el marcado atardecer que oscurecía ya el firmamento con la amplia gama cromática de púrpuras que quedaban. Pero aun así, de dichas calles seguían procediendo aún algunos ruidos, restos de la fiesta que se había esparcido por toda la capital en busca de celebrar aquel nuevo lugar donde poder residir, ese nuevo reino y a alzar a ese cielo la voz de la nueva reina que los gobernaría. Y las luces procedentes de las casas eran lo único que podía llegar a hacer entrever nítidamente dichas calles.

Y allí, también, se encontraba el consejero de Goldoa. ¿Qué hacía allí? Gran pregunta, pero de simple respuesta: era el representante de Goldoa. Y aunque no había ido por voluntad propia, sí era verdad que Sindhu y la fama que estaba comenzando a ganar por los cuatro vientos le atraía considerablemente. Desde el tipo de cultura que seguía como la tentadora iniciativa de entrar a la espectacular bibioteca de la que hacía gala. Y encima en ese caso... había una cosa más que llamaba irremediablemente la atención de aquel extrambótico laguz blanco: El alcohol.

La bebida había circulado por todos lados ese día. Y el anterior. Y el otro. Y parecía ser que seguiría rondando durante varios días más. Comida y bebida de sobra para mantener a todos aquellos que brincaban por las calles, felices y ebrios no solo de la espirituosa sustancia, si no también de gozo y alegría. Y sí, Uroko también quería algo de eso, aunque se conformaba de lejos con poder tomar vino y haber comido algo en el proceso.

Pero tras el éxtasis de la fiesta quedaban cuerpos intentando volver a casa en medio de su ensimismamiento por el alcohol. Y aunque Uroko no estaba ni por asomo borracho, sí llevaba consigo un cuerpo afectado: Una esbelta figura femenina de larga cabellera rosacea inconfundible. Y ahora que lo pensaba... ¿Cómo había acabado todo aquello así? Pero el hilo de sus pensamientos se cortó cuando escuchó lo que creyó que era un balbuceó, haciendo que la celeste mirada del dragón blanco se volteara a su lado, teniendo allí a la pelirrosa con uno de los brazos de la manakete sobre sus hombros para ayudarla a caminar.- Oh, vaya. Sin duda se excedió con el alcohol, Duquesa... Ah, espera, que ya fue la coronación como tal - Y con una sonrisa como quien no ha dicho nada malo, simplemente siguió caminando a paso lento. No había prisa para llegar hasta el palacio... ¿Cierto? Se relamió lentamente, sintiendo aun sobre sus labios el embriagante sabor del vino de la última copa que había tomado. Bueno, ni modo... - Pero sin duda la actual reina de este lugar debería mantener una compostura mientras camina por las calles - Y deteniéndose un momento, simplemente pasó a rodear con más firmeza con uno de sus brazos la cintura de ella para mantenerla más erguida y girando un poco su torso para poder alcanzar bien con su otra mano el rostro de ella, la sostuvo del mentón para alzarlo y que se mantuviera erguido también. ¿Se estaba tomando libertades? Probablemente sí, más de las debidas. Pero... eso solo acababa de empezar.
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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Jue Abr 27, 2017 5:19 pm

Sissi caminaba junto con la ayuda del Consejo Real de Goldoa, un emisario enviado a Sindhu como representante del antiguo país de los dragones. Sus pies descalzos, llenos de arena por la tierra de la playa, y adornados con pulseras y anillos de oro, se arrastraron por el suelo en un intento de la soberana por subir a palacio. Otras veces no se le hacía tan eterno, pero esa ocasión, se le estaba haciendo cuenta arriba. Por suerte contaba con el hombro de Uroko, que no parecía tan ebrio como ella y, por tanto, se había ofrecido a llevar a la manakete a sus aposentos, o allá donde le permitieran entrar, pues era de dudosa verdad que fueran a dejar entrar a un desconocido en las habitaciones íntimas de la recién coronada Reina. Dos soldados seguían su paso, varios metros más atrás como les había ordenado Sissi con anterioridad, pues deseaba discutir “Asuntos de Estado” con el emisario de Goldoa en su regreso al palacio desde el festival.

Quería saber qué traía a una persona de la nación dracónica a su país, pues la última vez que había estado allí, hacía ya un tiempo, el Príncipe Kurthnaga le había dicho que Goldoa honraría su larga tradición de aislacionismo y no establecería alianzas con ningún otro Estado.  Aun así, había sido amable y había permitido a la, entonces duquesa, estudiar varios manuscritos de su biblioteca. A su vez, Sissi le había ofrecido hospitalidad, aunque por azares del destino, el príncipe nunca pudo visitarla en Hatari. La manakete esperaba que, ahora que tenía un hogar mucho más estable, pudieran verse alguna vez más. Por ahora, debía contentarse con que su relación con Goldoa fuera hecha a través de Uroko: un dragón que ya se había encontrado con Seraphiel en alguna ocasión, y cuya impresión no había sido la más positiva. Pero Sissi siempre prefería ser ella quién juzgaba el carácter de las personas, por lo que esperaba usar ese tiempo hacia la Gran Casa para hacerse una idea del consejero. Si su cabeza le dejaba.

Una copita no hacía daño a nadie. El problema era que Sissi no se había tomado solo una, ni dos, ni tres. Hacia la quinta copa de vino había perdido la cuenta, aunque por lo bien que iba, no había rebasado la cantidad limítrofe que supusiera su completa destrucción. Eso no quería decir que no fuera embriagada, ya que cualquiera que tuviera dos dedos de frente podría verlo, sino que, a pesar del alcohol en vena, seguía estando consciente de lo que sucedía a su alrededor, y podía interactuar con el resto de la gente de una manera más o menos normal. Ante las palabras del Consejo de Goldoa, no pudo más que resoplar un poco y hacerle saber que no era así: No os equivoquéis, no me he excedido, sino que he calculado todo a la perfección. En su justa medida. – musitó con la cabeza agachada y un tono que pretendía ser serio, pero que no lograba serlo. Todas sus palabras iban pronunciadas de forma alargada, lenta y apenas sin vocalizar. Cuando terminó de hablar, se rio con cierto tono aniñado por algo que solo ella sabía.

Todo le daba vueltas de una forma agradable. Sentía un ligero cosquilleo en las extremidades, como si estuviera entre el sueño y la vigilia, a pesar de que no es que estuviera cansada, ni estuviera acostada. Al contrario, por mucho que Uroko estuviera escoltándola, no es que fuera por agotamiento, ni mucho menos, sino por su incapacidad motora de caminar hacia delante de forma erguida y siguiendo un rumbo fijo. Cuando la fiesta estaba dando a su fin, sus guardias habían preparado un palanquín para transportarla de vuelta a palacio. Era una litera con techo cuyos laterales estaban cubiertos por telas de seda para evitar ver el interior, adornado y acolchonado para llevar a la reina a sus aposentos. Sin embargo, Sissi había preferido caminar para que le diera un poco el aire y que el mareo desapareciera de su cabeza antes de irse a dormir, o lo lamentaría por la mañana. Además de por los “Asuntos de Estado”, por supuesto.

Los guardias habían asentido, no del todo conformes, pero sin hacer ningún remarque. Dos de ellos se encargarían de guardar a la Reina mientras que los demás cuidarían que los últimos en abandonar el festival no armaran ningún barullo. Aún quedaban bastantes personas en la playa, donde se había encendido una enorme hoguera que había proporcionado una bella luz al lugar, junto con distintas antorchas colocadas a lo largo del arenoso terreno. Sin embargo, la mayoría de los habitantes de la Ciudad Blanca ya habían regresado a sus casas, cansados por la cantidad de diversión que se acumulaba de toda la semana.  Sin duda había sido un no parar constante, con la ceremonia de coronación, la lucha contra los emergidos, y la continua reconstrucción de los pueblos y ciudades arrasados. Un poco de diversión alejaba las penas y levantaba el ánimo casi tanto como Uroko lograba levantar a Sissi, que casi iba con los pies de puntillas para lograr alcanzar el hombro del alto dragón.

Sissi no escuchó apenas su último comentario, más perdida en sus propios hilos de pensamiento, y se limitó a entrecerrar los ojos de forma algo pensativa cuando el consejero de Goldoa alzó su mentón hacia él. Al principio estaba algo confundida porque no recordaba que su cabeza se hubiera echado hacia delante, pero luego cayó en la cuenta que la había bajado cuando sintió que le pesaba demasiado como para seguir mirando hacia el frente. Sonrió amable al dragón, y dijo: ¡Gracias! – y, como le parecía óptimo y apropiado, ella misma alzó su propia mano, cuya palma estaba pintada de una pintura roja brillante, llamada alta, que contrastaba con su piel pálida y con su saree blanco y dorado. Las puntas de sus dedos también estaban coloreadas del llamativo ungüento, que a pesar de su aspecto no manchaba a quién lo tocara.

Tomó al dragón por la barbilla y apretó con suavidad hacia el interior, haciendo que los labios del consejero adquirieran una cómica forma de 3. Sissi volvió a reírse y se tapó la boca con la misma mano, para tratar de aplacar la risita tonta que se le escapaba. – Ya decía yo que estaba usted muy cómodo con los festejos de Sindhu. Es como un pez en el agua. – Asintió y volvió a dejar salir una carcajada suave y cantarina, como si lo que hubiera dicho hubiera sido lo más gracioso que hubiera escuchado ese día, a pesar de que carecía de sentido racional.

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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 02, 2017 7:31 pm

Bueno, de alguna forma no se esperaba nada serio en ese momento a pesar que las palabras de aquella recién coronada manakete parecían indicar más madurez que la gangosa voz de alguien afectado por los efectos del alcohol dejaba ver. Aun así, no podía negar que si realmente estaba controlando la situación la hermosa laguz ataviada con las elegantes y exóticas prendas de su ahora reino, sería divertido visto que parecía reírse e interpretar todo con un razonamiento extraño.

El alcohol... el bendito y maldito alcohol...

La infantil risa que resonó junto a las agudas miradas que el albino sentía en su nuca cuales amenazas de disparo le indicaban que aquello era prácticamente hilarante. Realmente... - Claro, en su justa medida... ¿Tantas ganas tenía de ser cargada? -Sí, soltó aquello casi por impulso, como una mordaz broma. Oh, tomarse las cosas a pecho no era bueno, no había ganas de amargarse y menos tras unos días tan alegres y llenos de vida y fiesta como los que habían acontecido.

Eso sí, no pudo negar que le sorprendió el recibir ese apretujón parcial sobre su barbilla por los dedos tintados de la henna en bellas filigranas y formas. ¿qué era lo que pretendía con eso? ¿Hacerle poner una mueca? Eso pareció ser, de nuevo la risita resonó mientras ella intentaba acallarla al tapar sus labios. El laguz dragón parpadeó varias veces, pillado por sorpresa durante esos instantes en los que parecía tener una extraña expresión en sus labios, mas cuando logró despejar ese estado de desconcierto, acabó por sonreír con casi resignación, retirando un tanto hacia atrás su cabeza para liberarse de ese afán por hacer que pusiera caras raras. - No soy el único que se desenvuelve cual pez, aunque usted ahora parece más uno fuera del agua al intentar andar... -Murmuró lo último con un humor algo ácido, pero aun así fue perfectamente audible para quien estuviera a su lado. Y a su lado solo había una figura. - Pero dejemos de lado esos detalles 'escamosos' - Añadió poco después con un nivel de despreocupación tan alto como el descaro que demostró al inclinarse con el objetivo de pasar uno de sus brazos por la cara interior de las rodillas de la linda manakete y poder alzarla en brazos, haciendo que las vaporosas telas blanquecinas de las prendas de la Reina ondearan en el aire unos instantes.

- ¿Qué le parece si aceleramos un poco el paso? Aunque solo sea yo quien lo haga, pero... - Y sin esperar la respuesta acomodó un poco la figura de Sissi entre sus brazos y comenzó a caminar de nuevo al frente, sintiendo como una suave brisa chocaba contra ellos y hacia que esa tela etérea de la Reina ondeara detrás suyo, confundiéndose con la tonalidad argéntea de los cabellos del dragón.
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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Lun Jul 31, 2017 4:32 pm

Ante la acción del Emisario, Sissi se sorprendió. Al principio no sabía qué había sucedido, pues primero estaba andando en la medida que sus facultades le permitían, y un momento después estaba volando por los aires pese a estar en su cuerpo humano. Un vistazo a sus piernas le indicó que, efectivamente, no se había transformado en manakete. Parpadeó confundida y casi ni tuvo tiempo de quejarse. En unos segundos se hallaba en brazos de su extraño invitado, agarrada con la suficiente fuerza para no caerse, aunque se había sobresaltado por el modo de actuación del dragón y casi se precipita al suelo. Se agarró con fuerza a su hombro, agarrando las telas que pudo, y después de unos instantes de aclimatación, dirigió la mirada arriba, hacia el descarado consejero de Goldoa. Una mueca de desagrado apareció en su gentil rostro, aunque tal gesto más bien era un simple mohín de sus labios rosados y un fruncir suave de sus cejas. Un gruñido escapó a los soldados que iban unos pasos más hacia atrás, pero como la Reina no daba ninguna orden de estar disconforme con el asunto, y les había ordenado que se limitaran a seguirla sin intervenir, se quedaron en sus puestos, aunque no les gustase nada el rumbo que estaba tomando la supuesta conversación entre ambos laguz.

Inconsciente a las luchas internas de los guardias, Sissi suspiró y entrecerró los ojos. Se había mareado cuando Uroko había decidido cargarla, y por unos momentos la cabeza le había dado vueltas. Estaba perfecta hasta que el otro había decidido que no podía usar sus propios pies y la había alzado por los aires como si fuera un saco de harina. Estaba casi segura de que aquella no era una costumbre típica de Goldoa, pues según había comprobado los dragones de Tellius no eran los más cariñosos ni abiertos de todos los laguz, por lo que la acción del Emisario le resultó bastante inapropiada e incómoda. Aún más teniendo en cuenta que ahora era una Reina y que debía mostrarse fuerte. – ¿Por qué deseáis acelerar el paso?, estaba caminando a un ritmo razonable mientras disfrutaba de la hermosa noche. Si tantas ganas teníais de ir a dormir podríais haber abandonado las celebraciones hacía mucho tiempo. – exclamó, su voz amable algo airado. – Y, sin embargo, os habéis quedado hasta el mismo final. – añadió algo pensativa.

Lo cierto era que la presencia de Uroko era una incógnita sin resolver. Al ser informada de que asistiría a su coronación y que se quedaría en Sindhu unos días para disfrutar de las fiestas, no había pensado demasiado en ello. Tenía muchas más cosas de mayor importancia de las que preocuparse en el momento, pero ahora que estaban a solas, y en un ambiente de tranquilidad y cierta cercanía, no pudo evitar preguntarse el motivo de su visita. Si bien su relación con el Príncipe Kurthnaga había sido buena, y tenía al joven dragón como un muchacho amable y educado, su ida a Goldoa con anterioridad le había dejado claro que la nación dracónica no tenía intención de participar de los asuntos internaciones del mundo, prefiriendo honrar sus políticas aislacionistas y continuar con sus tradiciones. En ese sentido, que el Consejero de su Alteza se hallase allí era, a su parecer, un tanto insólito. Sobre todo, porque no se había limitado a la ceremonia de coronación, sino que había extendido su estancia a la semana de jolgorio. Si bien Sissi no creía que tuviera ninguna mala intención, y habiendo visto lo mucho que había bebido podría ser que solo quisiera disfrutar de la fiesta, el vino, y las bailarinas sindhi, hacía tiempo que había dejado de ser tan ingenua. Después de mucho sufrimiento, había aprendido que la mayoría del mundo buscaba algo, deseaba algo, luchaba por algo. ¿Qué sería ese “algo” para el Emisario de Goldoa?

- ¿Qué es lo que pretende? – preguntó directa, sin intención de enmascarar lo que deseaba saber. Sus ojos se entornaron con suavidad, producto del alcohol que había ingerido. - ¿Qué intenciones ha tenido con su larga visita a Sindhu?, ¿Acaso su lugar no está con su gente? Sé muy bien el estado de Tellius y de la Alianza Laguz, y no debe de ser sencilla para Goldoa esta situación. Sería más recomendable para su pueblo contar con su presencia en casa, pero usted ya debería saber esto. Se encarga de aconsejar. Así, me confunde que se haya quedado con nosotros tanto tiempo. – meditó en voz alta. - No quiero decir que no es bienvenido, le dije a su Príncipe que podría visitar Sindhu cuando quisiera, y esa oferta se extiende a aquellos que envíe de su parte, pero no puedo ignorar el hecho de que creo que este no es un simple viaje de placer. Y si lo es, eso le convierte en un Consejero muy poco fiable. – habló con su voz algo atragantada pero discernible aún, y al final alzó sus cejas rosáceas con cierto triunfo por su gran deducción.

- No, espere, no me conteste aún. – añadió antes de dejarle hablar. - Primero le pido que me deje de nuevo en el suelo para que pueda caminar por mí misma. No soy ninguna damisela en apuros, ni siquiera soy una damisela: soy Reina de Sindhu y una manakete, y no necesito que ningún hombre cuyas intenciones no han sido declaradas me cargue como si fuera una niña de 400 años. Le ordeno que me deposite en el suelo. – Le dijo con voz suave, pero firme. Podría tratar de zafarse ella misma, pero sabía que tenía posibilidades de caerse si eso sucedía. Además, Sissi siempre había preferido la diplomacia a cualquier modo más agresivo de actuar, y esa actitud la poseía incluso en un estado etílico alto, aunque su paciencia podría verse afectada algo más.
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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Invitado el Miér Sep 13, 2017 3:39 pm

Le causó gracia ver el mohín de molestia y desagrado por parte de aquella joven manakete en cuanto fue cargada como una princesita que no era. Pero lo único que pudo indicar que le había divertido ese gesto por parte de la pelirrosa fue una simple media sonrisa que logró hacer curvar la comisura de sus labios, entrecerrando sus orbes con diversión camuflada y volviendo a mirar al frente mientras escuchaba los supuestamente disimulados susurros de los guardias que parecían preguntarse si hacer o no algo al respecto y, siendo obvias sus dudas internas aunque no las mencionaran en alto. Y por supuesto, el blanco dragón las ignoró a pesar de ser perfectamente consciente de ellas.

Y de hecho, esa pregunta por parte de la linda Reina de Sindhu le hizo sonreír de nuevo lo poco que había descendido de su pregunta. Oh, bueno... tenía motivos para acelerar el paso, aunque no era uno de ellos el que insinuaba ella. - Ah, no. Es que no me gusta tener a gente observando cómo ando por mi retaguardia - Descarado, soltó aquello como si fuera lo más común del mundo, con toda la naturalidad que cargaba su actitud a pesar de que sabía a la perfección que una respuesta así no era la que quería ni esperaba ella. Pero tampoco le dio mayor importancia a aquello. Sobre todo porque cada vez era más consciente de que Sissi no estaba tan ebria como podría haber parecido su actitud. Sí, estaba afectada por los efectos de las bebidas espirituosas que habían servido en las fiestas, pero... No lo suficiente como para no saber lo que decía. Y las siguientes preguntas que le realizó hicieron que el albino laguz confirmaran por completo aquello.

Así que... ¿qué pretendía con aquello? Muchas preguntas y cuestiones había puesto a la luz aquella chica, demasiadas tal vez. Sin duda se notaba que era precavida, y eso era algo bueno, sobre todo dadas las circunstancias, ya no solo en Sindhu, si no prácticamente en todo el mundo. Y aunque tenía preparada la respuesta a todo aquello, calló y acabó por reír al final por esa petición. ¡Vaya! ¡Qué carácter! - Oh... ¿Entonces si pido su mano y me comprometo podría cargarla así sin problemas? - Inquirió como si realmente le carcomiera la curiosidad de su propio interrogante, mas aún caminando, por el momento, hasta que pocos metros después se detuvo y la miró directamente a los dorados orbes que poseía la manakete antes de suspirar con falsa resignación y soltarla con delicadeza para que fuera capaz de pisar el suelo y no irse de boca contra él. - De todas formas no sé qué tiene de deshonroso que carguen con alguien... Si a mi me llevaran a caballito tras una borrachera, sería feliz - Confesó al poco, siguiendo la conversación por una variante algo extraña. Mas no tardó en extender su brazo en un algo más cortés gesto, inclinándose un tanto en el proceso con un aire más desenvuelto. - ¿Al menos me permite ofrecerle mi brazo para que se apoye? En completa confianza, Su Alteza Sissi.

Sí, sabía porqué había ido allí, pero otra cosa es que pretendiera decirlo en voz alta como si nada. Si se veía en las circunstancias de decirlo, lo haría. Pero a la vez, no sería quien tuviera la lengua ligera y comenzara a hablar del tema del porqué de su visita al exótico país del sur. Y por eso, esperó a que ella volviera a insistir, si es que lo volvía a hacer.
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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Miér Oct 25, 2017 5:02 pm

A pesar de sus largos años de vida, y los muchos a acontecimientos que habían ido transformando su personalidad, Sissi seguía siendo una persona muy inocente. Tenía una gran inteligencia emocional para conmoverse y comprender las situaciones y sentimientos ajenos, pero había muchas características que se le escapaban, como por ejemplo la ironía o el cinismo. La Reina era directa y sincera, algo en lo que contrastaba con Uroko, un hombre del que nunca podía saber si estaba siendo serio o si acaso bromeaba. No ayudaba el hecho de que tenía la cabeza embotada por el alcohol y que las palabras llegaban a ella de forma lejana y sin sentido. ¿Mirarle la retaguardia? De forma instintiva observó su espalda. Sobre ella caía una larga cabellera platino, pero fuera de eso no creía que hubiera nada fuera de lo normal. No dejaba de ser una retaguardia igual que las demás. Se preguntó si en Goldoa habría alguna broma sobre ello, o si es que el consejero tenía un humor aún más extraño del que ya se imaginaba. Se decantaba más por lo segundo, por lo que decidió ignorar el comentario.

No obstante, lo que no pudo desoír fue su desvergonzada propuesta de matrimonio. En ese mismo momento, Sissi se puso tan roja que casi podría parecer uno de los brillantes fuegos que ardían en la playa. El color subió incluso a sus orejas, que aparecieron entre sus cabellos rosáceos como dos puntas coloradas. ¡Qué descaro! En cuanto dejó a Sissi en el suelo, la Reina se alejó unos pasos de él con expresión airada. - ¡No me puedo creer que haya pedido mi mano de esta manera! – porque, obviamente, para ella había sido eso, no una simple broma. Era un tema muy serio del que una burla no podía salir. Sentía tanta vergüenza que miró al suelo y no levantó la mirada hacia el dragón. Comenzó a repasar en su mente la conversación, o al menos hasta donde sus facultades le dejaban. Quizás era culpa suya no haberse dado cuenta de que esa era la intención de Uroko todo ese tiempo. Por eso había requerido su compañía y por eso había decidido cargarla como un marido haría con su esposa.

Ignoraba el método de cortejo de los dragones de Goldoa, sin embargo, nunca hubiera creído que fueran tan diferentes de los de los manaketes u otras razas. Ni siquiera había sido consciente de que Uroko quería proponerle matrimonio. En todo caso, parecía querer burlarse de ella, aunque el resultado final había sido chocante e imprevisible. Tanto, que Sissi ni siquiera sabía cómo actuar. Una cosa era que le llegaran propuestas en forma de carta, y otra muy diferente que se lo dijeran de esa manera. Si hubiera estado en plenas facultades, posiblemente le habría hablado de forma mucho más amable y educada, siempre teniendo en cuenta los sentimientos ajenos para no herirle, pero el vino aún pulsaba en sus venas, y se sentía molesta por tanta vuelta y esa actitud tan libertina, como si no fuera importante o como si no mereciera un poco más de respeto. – Si su intención al venir a Sindhu era tratar de cortejarme, o volverse un pretendiente, le habría recomendado que hiciera obvias sus atenciones desde mucho antes, como otros antes que usted.

Con el rostro ruborizado, y sus finas cejas fruncidas, terminó por mirarle fijamente a los ojos. Había en sus orbes un brillo de fiereza, como las plácidas aguas de un mar dorado que prometen tormenta. Ella se creía imponente, pero el paso hacia atrás que dio para no perder el equilibrio indicaba que seguía bajo la influencia del alcohol. – Si lo hubiera hecho, le habría respondido lo mismo que he hecho con los demás, y le habría ahorrado el viaje: no necesito, ni deseo, contraer matrimonio ahora mismo. Mi prioridad es afianzar mi gobierno, liderar con nobleza y sabiduría, y ayudar a mi gente. No tengo tiempo para lidiar con gente como usted, que viene a aprovecharse de las circunstancias. – habló con voz airada, obviamente molesta y algo herida por sus palabras y su reprochable actitud. – Son muchos los que creen que pueden vapulearme y manipularme a su antojo solo porque soy mujer, y porque soy una reina joven. ¡Guárdese su confianza! Si acaso pensaba que caería como una chiquilla de 600 años en sus brazos, está muy equivocado, Señor Consejero. Quizás tenga más suerte con las pelanduscas de los burdeles. Buenas noches. – digna, se tomó la larga falda blanca entre dos manos, para no tropezarse cuesta arriba, y comenzó a dar grandes zancadas con dirección al palacio, que asomaba al final del camino. Apenas unas antorchas diseminadas, y la luz de la luna, alumbraban en camino pedregoso. Sissi, por su parte, se esforzaba por seguir recto, y no hacer un recorrido serpenteante, pero no tenía demasiado éxito. Rezumbaba enfado por todos los poros de su piel.
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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Invitado el Dom Feb 04, 2018 8:08 pm

Espera... algo había pasado. Algo muy grave... Tan grave que hasta el propio consejero se dio cuenta del error garrafal que acababa de cometer. Esa chica... ¿Se había tomado en serio la propuesta de matrimonio? ¿Tan borracha iba? ¿O sería que realmente no había entendido el matiz humorístico de aquella sugerencia hecha excusa para poder seguir cargándola un rato más?

Tan desconcertado se había quedado en el proceso, que no supo llegar a ninguna conclusión concreta al respecto mientras escuchaba las quejas airadas y furibundas de la soberana recién coronada que, pareciendo herida en el orgullo y en todos sus valores morales por lo visto, pasó de regañarle y reprocharle a simplemente darle la espalda y caminar sola y tambaleante como pingüino agitado por la ventisca... a pesar de que en aquellas tierras sureñas de ventiscas pocas señales había.

Y aun así, por un momento decidió ir analizando con detenimiento la valiosa información que una borracha como ella estaba diciendo. Porque era interesante... el alcohol permitía que los verdaderos sentimientos salieran a la luz, que la verdad asomara como verdadera reina, para ironía del asunto. Así que... No solo estaba desconfiando, si no que era obvio que los valores morales eran importantes hasta tal grado de enfurecer por ellos por una cosa como era el matrimonio. Y ya no solo eso... había pronunciado la palabra aprovecharse...

¿Aprovecharse? ¿Se referiría a su estado de embriaguez? ¿O tal vez era con un mayor trasfondo y se refería al concepto entero del reino? Porque ya visto lo visto, el tema se había retorcido tanto que ni Uroko era capaz de preveer hasta donde habían llegado las conclusiones en la cabecita embriagada de la linda reina sureña que seguía alejándose de él en dirección al castillo. Encima... Esas palabras referentes a subestimarla... Interesante, eso indicaba que ya había tenido problemas antes con lo referente a la autoridad y rango. ¿Se habían intentado mofar y aprovechar? ¡Curioso!

Y necesitó verdadera fuerza de voluntad y aguante para no comenzar a carcajearse allí mismo de aquella rocambolesca situación en la que se había visto metido, aunque él parecía haber activado la chispa del pedernal de aquel problema. Y aguantándose aún la risa, comenzó a caminar más deprisa para poder alcanzar la figura de blanco vestido y poder anteponerse delante de la misma, realizando una notoria reverencia.  - Permítame disculparme por la horrible confusión que mis palabras han causado - Comenzó a decir mientras su cabeza seguía inclinada al frente en aquella reverencia. Venga, no estaba mintiendo en realidad,lo que menos podía querer él era que ella se creyera que realmente le estaba ofreciendo matrimonio. Y además... Uroko otra cosa no, pero tener labia tenía de sobra para manejar ese tipo de situaciones, a pesar de que pareciera un descerebrado incapaz de mantenerse serio 5 minutos.  - Mi intención no era sugerir algo así ni mucho menos dar la sensación de que usted sea alguien incapaz de su puesto y que necesite algo tan trivial como un esposo para poder realizar sus labores como monarca. De hecho... mi intención con esa sugerencia no era otra que hacer una alusión humorística a esa costumbre que bien sé que usted no necesita. Y solo hay que ver a las gentes de su tierra para apreciar eso - Y tras dejar claro eso, y alzar su rostro para comprobar si la manakete de rosados cabellos había sido capaz de entenderle por encima de la embriaguez que la acompañaba, sonrió de lado, alzando su mano en un aspecto más despreocupado.  - De hecho... precisamente otra de mis intenciones era que olvidara por un rato los deberes y responsabilidades y se divirtiera. Las responsabilidades siempre están ahí, los ratos libres no tanto. Pero parece ser que superé el grado de confianza permitido...

Aunque ahí la pregunta era, ¿cuándo no sobrepasaba ese límite? Pero dejando al lado eso, sus irisados orbes se entrecerraron un poco, haciendo que resplandeciera una fina veta de ellos por la refracción de la luz que, no fue rival al contraste de la luz argéntea de la luna al chocar contra los albinos cabellos del dragón y sobre las escamas que habían en su piel, dándole un aire más misterioso al laguz procedente de la tierra de dragones.  - ¿Podría perdonarme por mi descaro? - Acabó por inquirir en un tono más apacible. Aunque que ahora estuviera así no implicaba que no fuera a volver a las andadas... Y más todavía si aquella lindura afectada por las bebidas espirituales comprendía el concepto de 'relajarse y no tomarse en serio las cosas'.
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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Mar Mar 27, 2018 6:13 pm

Sissi no tuvo más remedio que mirar y escuchar al consejero de Goldoa cuando se le puso delante. Frunció los labios y entrecerró los ojos y estuvo a punto de pedir que le quitasen de su camino, cuando el otro comenzó a disculparse. De inmediato, el fuego que sentía la Reina por dentro de apagó y en su lugar quedó simple y honesta curiosidad. Al menos no era el hombre egocéntrico que pensaba que era, sino que tenía la capacidad de pedir perdón cuando, como en esa situación, había sobrepasado los límites. Al parecer, todo se había debido a una mera confusión, pero Sissi no sabía en dónde había errado con sus creencias. Frunció un poco las cejas, pensativa. Lo cierto es que no había entendido nada de lo que el otro le había dicho, pero quería parecer que sí. Decían de ella, pero Uroko no se quedaba atrás en su capacidad para hablar y convencer. Su madre le había dicho que tuviera cuidado con los hombres así, porque solo querían una cosa. Esa cosa nunca había averiguado qué era, ya que su madre le decía que lo sabría al crecer. Matrimonio, había supuesto la manakete. Pero el consejero no parecía buscar eso.

Sissi ladeó un poco la cabeza y pasó su peso de un pie a otro. - ¿Divertirme aún más? – murmuró, como sorprendida por la sugerencia. ¡Qué consejero tan extraño! Ella se había quedado hasta casi el final de la fiesta como era su deber como anfitriona, pero al día siguiente tendría que levantarse para comenzar a gobernar. No creía que lo más juicioso fuera seguir con las celebraciones teniendo tanto que hacer al día siguiente. Y, aun así, Sissi era joven, y una parte de sí misma anhelaba disfrutar de los placeres de la juventud que se le escapaba. Era irónico pensar que un manakete estaba perdiendo momentos en la vida, ya que su longevidad era conocida en los cuatro rincones del planeta, pero a veces la reina sentía que era así. Estuvo cien años dormida, en un sueño del que no pudo levantarse hasta que los emergidos aparecieron y su madre murió. Sin su líder, el Ducado pasó a manos de la siguiente generación: una joven duquesa que de repente tenía todo el peso del mundo sobre los hombros, un país al borde del colapso y unas tierras cada vez más tomadas por los emergidos.

Y ahora era reina. Sus obligaciones no hacían más que sobreponerse unas encima de otras, y Sissi no tenía más remedio que lidiar con ellas. Continuamente se decía a sí misma que ya habría momento para descansar y respirar, pero no veía nada de eso en un futuro cercano. Añoraba esas tardes de aventura de su infancia, antes de que todo se viniera abajo. Ser Reina nunca tendría su fin, con toda seguridad ese sería su puesto hasta su muerte. Quizás esa era su única oportunidad para vivir esa juventud de la que todas las personas mayores hablaban con nostalgia. Rumió un poco todo en su embotada cabeza. La mayoría de las cosas no tenían sentido, y si hubiera estado sobria habría creído una tremenda estupidez toda la cadena de ideas que estaba teniendo en la cabeza, pero como no era el caso, y no había nadie allí para aconsejarle el buen camino, se limitó a ponerse derecha y a carraspear.

- Le perdonaré si me dice qué tenía pensado. Y cuidado con lo que dice, si vuelve a bromear con asuntos importantes le tiraré a un grupo de niños pequeños para que jueguen con usted como si se tratase de una piñata. – amenazó muy seria y después miró a su alrededor. La luna era un bello astro luminiscente que bañaba en luz plateada la bahía, y hacía que las casitas blancas de la ciudad fueran como de otro mundo, tan etéreas que parecían irreales. La gente dormía después de todo el jaleo de la coronación. No sé qué habrá planeado. El mundo duerme y la fiesta ya ha terminado.
Afiliación :
- SINDHU -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Reina de Sindhu

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

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Dragonstone [3]
DragonStone Plus [4]
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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

Mensaje por Eliwood el Dom Jun 10, 2018 3:57 pm

Tema cerrado. 30G a Sissi.
Afiliación :
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Clase :
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Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

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Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
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Tónico de def [1]
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Nils

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Re: [Social] Por una copa más... [Priv. Sissi]

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