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[Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

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[Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Invitado el Mar Abr 11, 2017 2:59 am

El viaje empezó para ellos y empezaron a andar a caballo. El camino era sumamente largo, desde Altea hasta Nohr había un largo trecho por recorrer. ¿Su único punto a favor? Que Nohr estaba en Akaneia, al igual que Altea, y aunque el recorrido era largo, tenían varios caminos que podían tomar por la vía terrestre hasta llegar a su punto. Las pausas que tenían que realizar debían ser premeditadas con antelación pero Draugen desconocía el camino, aunque le fue cuestión de ir observando el cielo para sacar sus propias cuentas y deducir qué tanto les quedaba por andar. Munir denotaba cansancio y aunque se le había dado agua constantemente de la que había recogido antes de salir, el caballo aún así necesitaba descansar, echarse una buena siesta, comer bien.

Para el jinete era algo bastante excitante y emocionante, que le tenía con una constante energía recorriendo cada parte de su cuerpo mientras continuaba yendo y dirigiéndose hacia Nohr. Tomaron un trayecto que según parecía era uno con el que llegarían mejor, sin tanto ajetreo y les sería más fácil dar con el centro de ése reino. Habían subido bastantes por bastantes piedras, un montón a decir verdad. Las rocas caían mientras los caballos iban avanzando y casi parecía que un movimiento en falso y te ibas para abajo con el caballo, directo a la muerte. Tenían que ir cuidadosamente y a los lados, ya que si iban uno tras del otro, estaría el más alto echándole piedras al contrario. Draugen tenía sus habilidades, Munir era un caballo de guerra con experiencia y Draugen un jinete entrenado. Aunque le fue un poco difícil enfrentar ese panorama, siguió. Cubrió de principio a fin al hombre misterioso con el que estaba viajando, tal y como habían acordado, le estaba manteniendo sano y salvo de momento. Quizá el hombre sospecharía por el extraño camino que estaban tomando, por lo que Draugen decidiendo romper un largo silencio que les había acompañado. -Por aquí saldremos a unos acantilados, aparentemente allí podríamos descansar ya que se encuentra una pequeña población ubicada allí.- Agregó, mientras andaba en lo alto de varias piedras. Finalmente, bajó de ellas y se dirigió a un camino que finalmente estaba limpio de rocas, era sólo la tierra con un poco de arena. Pudieron avanzar por aquel camino que cada vez se hacía más y más angosto para ellos. Tuvo que pasar con tranquilidad y delicadeza, la cosa podía acabar mal si pasaba apurado por tan pequeño camino, aunque finalmente, terminó haciéndolo.

El sol les acompañó durante una gran parte de su viaje, Draugen había sudado mucho y consumido bastante del agua que traía consigo. Su cuerpo y caballo ya necesitaban descansar, pero la prioridad la tenía clara y no era él, sino su acompañante. Según Draugen recordaba, el hombre tenía apuro en llegar. El jinete por lo mismo se acercó a él una vez que llegaron a un pequeño pueblo en los acantilados donde varios ciudadanos rondaban libremente en las alturas, comiendo en puestos de alimento en las casas y otros sencillamente ya habían decidido, ante el atardecer que comenzaba a implementarse, entrar dentro de sus casas. -Señor, ya estamos en Nohr. Éstos son los acantilados poblados de los que le hablaba... deberíamos descansar un poco en alguna choza, ¿qué opina?- Preguntó Draugen mientras se sacaba el casco de su cabeza, para cargarlo en su brazo izquierdo. -Por cierto... no sé si querrá seguir andando o permanecer aquí, ¿hay algún punto exacto al qué quiera ir, señor? Podremos seguir mañana, ya está oscureciendo... aunque si quiere continuar hacia otro lado ahora, no habrá problema.- Continúo, aún observando al hombre misterioso. ¿Qué querría hacer en Nohr...? ¿Realmente sólo quería "verlo"?... Para Draugen, obviamente, había gato encerrado en sus palabras, pero poco le acontecía lo que hiciese el sujeto en aquellas tierras.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Zephiel el Lun Abr 17, 2017 9:58 am

Aunque fuera difícil, o muy extraño de creer, era cierto que Zephiel nunca antes se había movilizado un trecho tan largo sin ser acompañado de su usual comitiva. Ni como príncipe, ni como rey. Podía decirse que su experiencia era reducida, sin embargo no significaba que sintiera la necesidad de su guardia, pues si así fuera no hubiera nunca tomado aquella decisión. Faltaba decir que, hasta ahora, su nueva compañía no lo había defraudado. El conformismo que presentaba con ese viaje era inusual, pero no dejaba de ser interesante. Aún así, al menos durante la noche, el rey había impuesto sus propias reglas. Le hizo saber incontables veces al jinete que no dormía como los otros, que al menor de los estímulos tendría enfundada la espada en mano y puesta sobre la garganta de quien lo despertara. No hubo la ocasión de probárselo, por lo que algo parecido a la confianza se hiló entre ambos. Así fueron capaces de trabajar un viaje que con otras personas no hubiera funcionado, logrando llegar al territorio de destino: Nohr. Sin siquiera traspasar sus límites podía verse el cambio en el entorno: las tierras infértiles, los desniveles de terreno. Hacía pensar al monarca en cómo describiría un estudiante tan extraño fenómeno, dado a que no había otro lugar de Altea que compartiera estas características.

- Sin duda, nuestras monturas no son aptas. –fue el único comentario  que hizo antes de internarse a dichos acantilados. Era cierto lo que había oído, este era territorio óptimo para la crianza de wyvern.  Hubiera querido más que nada traer a su bestia alada consigo, más había salido herida en su última travesía, y se recuperaba en las lejanas tierras de Bern.

El pueblo que encontraron era también digno de su atención. Zephiel se encontró un momento distraído, observando con cuidado la manera en que los comunes hacían su vida, hasta ser sorprendido por la voz de Draugen. Asintió brevemente a sus palabras, no rechazaba un descanso cuando era necesario. Cuando el jinete se quitó el yelmo, el rey bajó de su montura, sabiendo que el animal estaba exhausto.

- No me fío de estos rostros. –aclaró con rapidez, hablando sincero como le era natural. Miraba a la gente de Nohr, particulares, sin duda.- pero aquí nos quedaremos. –hizo una pausa. Draugen entonces preguntaba si tenía un sitio específico al cual quería ir.- A la capital, donde se encuentra el castillo de Krakenburg. Una vez allí, si así te parece, puedes continuar por tu cuenta…

Podía notarse, para quien sea que pusiera atención, que las energías del hombre estaban robadas. Sus ojos estaban rodeados de negro, y su mirada estaba un tanto desenfocada. Respondía solo lo necesario, y sus movimientos eran mecánicos. Era la prisa la causante de esta profunda fatiga, un precio justo equivalente a los días de viaje que se habían ahorrado. Quizás había sido demasiado obvio para los pueblerinos circundantes, pues no tardó en acercarse a ellos un posadero, ofreciéndoles alojamiento. El local que les cedía era precario, al menos para los estándares del rey: un edificio que se apegaba a la roca y se extendía dos pisos hacia arriba. El precio no era elevado, por lo que Zephiel cedió; retiró varias monedas de su bolsillo, más de las que le habían pedido por ambos, y cedió las riendas de su animal al sorprendido nohriano, para que lo pusiera en sus establos.  Entró sin más en el edificio, y buscó una habitación. Detrás de él estaba el posadero quien, apresurado, les ofreció una habitación privada más decente, pues las otras eran compartidas.

- ¡Lo que a usted se le ofrezca! –dijo, antes de desvanecerse en la oscuridad del alojamiento.
Zephiel lo vio marcharse, dejándolos a él y al jinete en los pasillos. Un breve silencio existió antes de que el rey alzara nuevamente la voz, concentrado en la luz que poco a poco abandonaba el cielo.

- Draugen, entra conmigo. –pocas veces lo había llamado por su nombre a lo largo del viaje. El rey atravesó la puerta, y se sentó tan pronto pudo en la cama que le pertenecía. Una vez allí, continuó hablando.- Dejaré de tenerte en duda. Si tienes preguntas, es el momento de hacerlas.

Zephiel se detuvo a observar sus heridas, las cuales había ignorado desde su última noche de descanso. Todavía se resentían sus hombros, pero ya no tanto como antes. Podría luchar si así lo requiriera la situación, aunque prefería abstenerse, siendo que era acompañado por un guardaespaldas.

- Antes que nada, quizás hayas tenido la sospecha de que mis intenciones son mal fundadas, dado a que no he entrado en detalle al explicártelas. Pero aquello no podría estar más distante de la verdad. –comenzó a decir, dirigiendo su vista a la pared.- Busco crear tratos con Nohr. En Krakenburg, mi intención es buscar una audiencia con la realeza. –esa era una manera de insinuar sus razones. Lo explicaba así, pues no lo haría de otra manera, y no le haría saber más al respecto por mucho que preguntara.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Invitado el Mar Abr 18, 2017 11:42 pm

El jinete comprendió desde un principio que su objetivo en el viaje en el que se encontraba era proteger a aquel misterioso hombre, por lo que decidió ser desde un principio una persona bastante serena, calmada y tranquila. No buscó en ningún momento incomodar al contrario ni darle suficiente "trabajo" durante el trayecto. Al llegar allí, sentía lentamente como dejaba de ser lo suficientemente servicial, la razón principal era porque estaba en un territorio completamente desconocido para él...

Aquel reino de Nohr era nuevo para el caballero. Draugen estaba disfrutando aunque sus expresiones faciales no corroborasen su emoción y alegría de estar conociendo nuevos horizontes... extendiendo sus conocimientos con muchas más culturas, finalmente saliendo de su pequeño nido de Altea... el caballero demostró como de costumbre decisión y convicción al dirigirse al misterioso hombre ofreciéndole descansar, el sujeto pese a tener prisa acabó aceptando al ver el cansancio que tenía el caballo como quizá él mismo.

El hombre bajó de su caballo, al verlo Draugen hizo lo mismo. Luego escuchó al sujeto decir con rapidez que desconfiaba completamente de aquellos aldeanos. -Entiendo.- Fue lo único que respondió sin buscar llevarle la contraria, aunque luego el hombre afirmó que igualmente se iban a quedar allí. Aclaro que quería ir al castillo Krakenburg, a la capital, y luego podría seguir su trayecto por su propia cuenta... Draugen le respondió con rapidez. -La capital,
entonces... ¿sabe si estamos muy lejos de ella? Realmente a partir de aquí desconozco todo, absolutamente todo.-
Musitó hacia el hombre, también con rapidez pero claridad en cada una de las palabras que dijo.

Luego fueron atraídos por un hombre ofreciéndoles posada, Draugen no tardó en percatarse de que su acompañante había cedido y ya estaba pagando el alojamiento, el caballero no tuvo tiempo de reaccionar. Dejando a Munir con el posadero y dirigiéndose dentro del edificio, donde otro posadero pasó a atenderles para llevarles hasta unos pasillos, donde se encontrarían sus camas... el hombre atravesó la puerta y le pidió a Draugen acompañarle dentro, el caballero obedeció y fue en ese instante que el agotado sujeto dijo que "lo dejaría de tener en duda" y le permitía hacer preguntas. Draugen sentía que quería explotar de tantas preguntas que cruzaban su mente, pero consiguió calmarse y darle prioridad a lo que consideraba principal. -¿Cuál es su nombre?... En verdad es molesto acompañarle sin saber cómo llamarle siquiera, señor...- Lo primero que preguntó era quizá algo que no respondiera ese hombre, después de todo, era ya la segunda vez que le preguntaba quién era. -¿Por qué me ha pedido acompañarle?... El día que le acompañé por lo que pude ver usted también libró varios combates de manera exitosa... ¿su vida corre riesgo?- Preguntó nuevamente. Ya no veía más razones de seguir incordiando al hombre con sus dudas, y aunque le quedaba una, luego de unos instantes el hombre explicó que los motivos de su viaje era crear tratos con Nohr, buscando una audiencia con la realeza en Krakenburg. Draugen estaba muy sorprendido, lo que había escuchado le dejó durante varios instantes congelado. -Tra...¿tratos?
¿Es usted algún diplomático importante acaso?-
Ya el joven estaba lo suficientemente confundido y intrigado acerca aquel sujeto, pero todo seguía creciendo cada vez y más y volviéndose un auténtico embrollo imposible de arreglar.

Draugen igualmente quería descansar, y antes de voltearse para dirigirse a su cama, volvió a hablar con el hombre. -Por cierto, sobre lo que ha dicho antes... Puede dejar de tenerme en duda, le doy mi palabra de caballero.- Afirmó con completa seriedad. -Creo que los dos estamos muy cansados... ¿no?-  Preguntó con una sonrisa, que pronto fue cortada por un leve bostezo que tapó con su mano. -Disculpe, tengo algo de sueño... supongo que mañana por la mañana continuaremos, ¿no? Estaré listo lo antes posible para no hacerle esperar mucho.-
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Zephiel el Lun Abr 24, 2017 2:31 am

Respondería sus dudas antes de que sucediera esa noche, por lo que pronto pensó en cómo aclarar cada una de ellas. Permaneció en silencio ante la primera pregunta, al menos por un momento. No dudaba de su respuesta, más se traicionaba al negar lo que había prometido, aclarar las dudas del jinete. Le miró, y se propuso a contestar lo que le pedía.

- Mi nombre no deja de ser un secreto. Este lugar... no sabes quién está oyendo tras estas paredes. -miró por detrás de Draugen. Zephiel estaba seguro de que el posadero permanecía en la habitación contigua, silente.- Quizás llegue el día en que lo escuches, pero no serán mis palabras. -no tenía necesidad de explicárselo, pero le hizo el favor. Quedaba en él saber apreciar o no sus justificaciones, cuando rara vez las hacía saber.

La pregunta que seguía estaba en su capacidad de responder, considerándola no de tanto riesgo. Se dio un momento para revivir la noche en que los bandidos alteanos lo emboscaron, y cómo a su ayuda había llegado el jinete con el que había compartido su trayecto. La razón era en realidad muy simple.

- ¿No te ofreciste tú, después de librar nuestra batalla, a guardar mi viaje? -arqueó una ceja, mirándolo fijamente.- Pero cualquiera podría habérseme acercado y ofrecido su espada como un mercenario. Tú eres diferente, y no tan solo por vestir como soldado de Altea. -cargo del que no ejercía con mucha dedicación, o al menos eso parecía con su ausencia.- ... tú conoces mi entrenamiento,  incluso cuando me he visto incapaz de ejercitar la esgrima. Sé luchar, y por lo mismo puedo reconocer a alguien digno de mérito cuando se para frente a mí. Me vi forzado a requerir ayuda aquella noche, y no soy quien comete un error dos veces. Estás conmigo porque no tienes qué envidiar a los más altos cargos de un ejército, y funcionas bien como mi protección.

Con eso, a su juicio, quedaba más que claro. No entraría en detalle de por qué lo juzgaba de esa manera, estaba a libertad de pensamiento, y bien podía atribuírse cuanto ego quisiera. Ahora quedaba su última duda, una que venía junto con su mención del palacio real, lo más riesgoso de su diálogo hasta el momento.- Tómalo como quieras. Un rey... recibe audiencias desde que el sol se muestra en el horizonte, y hasta que cae y deja paso a la luna. -deseaba, sobre todo, que no diera la ilusión de ser una prioridad o una figura de relevancia. Ya bastaba con que supiera que poseía más oro que el ciudadano común, y preferia seguir siendo visto como no más que un noble.

- De acuerdo, que sea noche para ambos. -Zephiel desenvainó su espada y la colocó en el suelo, al costado izquierdo de la cama.- Pero antes. No sé dónde está la capital. Mi mapa no está aquí, por lo que tendremos que buscar nuestro camino al amanecer. -aclaró brevemente.

Dicho esto, Zephiel se desvistió de su armadura, poniéndola a su lado derecho, y apoyó su espalda contra la cama, mirando hacia el techo de la habitación, cerrando sus párpados como quien solamente los descansa. En ningún momento parecía entrar en sueño, como un vigía eterno, que siempe permanece alerta. Podía argumentarse que esta era la razón de su continuo cansancio: no había ninguna noche en la que hubiera descuidado sus alrededores. Bien sabía que en los estratos bajos de Nohr no había de quien fiarse, igual que en cualquier parte del mundo. Así se preparaba para esperar el amanecer, el cual no podían saber cuándo llegaría exactamente, porque en esa habitación no había ventanas, tan solo una simple vela que no tardó en apagarse. Las horas habrían de pasar inciertas, hasta que sintieran que era suficiente descanso y los sorprendiera el sol al salir. Llegó ese momento ya mucho después de la charla entre ambos, cuando ya podía escucharse otra vez el murmullo de las personas. Zephiel se levantó sin demora, todavía sus ojos acostumbrados a la falta de luz. Se aproximó  a la puerta y la entreabrió para así afirmar que ya era de día.

- Hoy nos abasteceremos. -dijo el monarca encubierto a Draugen, creyendo que se había despertado junto con él.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Invitado el Vie Abr 28, 2017 12:04 am

Aquel hombre siempre mantenía los mismos rasgos, eran muy cauteloso, casi como dando a entender que estaba llevando a cabo algo muy gordo al punto de que nadie podía saber ni siquiera su identidad... probablemente estuviera tratando con alguien ilegal, pero Draugen seguía viendo en aquel sujeto una figura bastante interesante la cual quería descifrar de cualquier manera posible. Argumentaba que seguramente estaban oyendo su conversación, y que quizá algún día escuchase su nombre.

Luego el sujeto respondió la siguiente pregunta, a lo que el caballero espero a que acabase para hablar. -
Recuerdo haberle dicho acompañarle a su destino, sí, pero supongo que en ese momento me refería más a sacarle de aquella peligrosa ruta por la que usted rondaba... luego recuerdo con claridad que usted me pidió acompañarle a tan lejano destino.
La verdad es que no titubeé en aceptarle, como militar de Altea no siempre se me da la oportunidad de abandonar mis tierras y conocer otras. Entiendo bien mi profesión, pero paso de quedarme encerrado allá. Puedo decir que desde que hago guardia pocas veces han ocurrido ésa clase de inconvenientes, es por eso que me propuse escoltarle.-
Explicó. De igual manera el hombre respaldó el apoyo dado por Draugen, a lo que el caballero asintió. -Sé que con un combatiente como usted de mi lado es muy difícil que yo pueda correr riesgo. Y tenga por seguro que cumpliré con mi palabra de llevarle hasta su destino.- Corroboró.

El sujeto desde siempre le pareció a Draugen que tenía un habla mucho más de la realeza que el resto, y al dirigirse a él después hizo referencia a la labor de un rey, lo que el caballero no terminó de comprender y simplemente quedó aún más confundido. Para él estaba claro que ese sujeto tenía que ser una clase de diplomático, o un muy ilustrado estratega. Sin lugar a dudas era alguien sabio y experimentado, que sabía cuando actuar. Posteriormente, el hombre se despidió para irse a dormir. Sin embargo, aclaró que no tenía mapa y desconocía la ubicación de la capital, por lo que tendrían que abrirse paso hacia ella de alguna forma. -Eso haremos, entonces... no deberíamos estar muy lejos. Que descanse.- Con ello, se dirigió a su cama. Draugen durmió con todo a un costado de él, para tenerlo muy cerca. Espada, su ligera armadura, su casco, todo estaba allí. Se puso cómodo, con su agotado cuerpo después de un viaje tan extenso. Se imaginaba cómo se sentiría si fuera Munir... el caballo fue en realidad quien sufrió más al cargarlos, alimentándose muy poco para no fatigarse. Draugen finalmente se centró en dormir... pasó el tiempo y el caballero despertó, esperando que su compañero también hubiese descansado. Tomó sus cosas y se preparó lo antes posible, luego escuchó la voz del sujeto para comprobar que ya había despertado también. "Hoy nos abasteceremos", fue lo que dijo. -Bien... deberíamos buscar más agua y comida... tampoco es que nos falte mucho, ya pasamos la parte más difícil.- Dijo Draugen. En sí estaba en lo cierto, la parte más difícil de su viaje había sido pasar de Altea a Nohr, pero ya estando en Nohr la movilización era mucho más fácil para ellos. El caballero salió fuera del lugar a tomar un poco de aire fresco, y ver con tranquilidad la luz del día antes de adentrarse en el trayecto restante. -Busquemos a nuestros caballos en los establos para continuar.- Dijo Draugen.

Mientras caminaba hacia los establos para recoger a su caballo, se apegó al sujeto para poder hablarle con la voz baja. - No sé que opine usted, ya que ha dicho anteriormente que desconfía de éstas personas... pero al desconocer completamente el camino, quizá lo más correcto sea preguntar por dónde queda el castillo Krakenburg... es sólo a su elección,
quizá alguien pueda darnos una mano y guiarnos o orientarnos hacia dónde debería ser... encontrar el camino por nuestra cuenta podría terminar perdiéndonos en un reino que por lo que puedo ver, ninguno de los dos conoce a la perfección...-
Musitó, con la discreción adecuada. Finalmente, fue hasta Munir y vio que el caballo se veía con muchas más energías tras haber descansado, esperando que pudiese resistir el resto del viaje.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Zephiel el Jue Mayo 04, 2017 2:01 am

Siguió al jinete cuando fueron en busca de sus monturas. No esperaba mediar más palabras con él, sin embargo Draugen le habló mientras se dirigían a dicho sitio.

- Hasta ahora, la cartografía me ha sido útil. -respondió Zephiel, mirándolo de reojo. Gracias a un mapa era como se habían manejado la mayor parte del camino, sin embargo no poseía uno que registrara Nohr, la razón de que ahora se encontraran en blanco.- ¿Por qué no conseguir uno de este territorio? Prefiero eso antes que otro guía. -concluyó. Era cierto que no confiaba en las palabras de aquellos aldeanos, y bien podrían no darles información exacta. Además de eso, no era inteligente que corriera la voz sobre dos viajeros que no conocían la manera de llegar a su destino.

Habían llegado ya a establo, modesto y no muy grande. Era el momento en que juzgaría que clase de  trato habían dado a su corcel en tan pordiosero alojamiento, si es que valía haber pagado más de lo que le habían pedido. Al entrar al establo y ver al animal, se dio cuenta de que se encontraba perfectamente. Los caballos que pertenecían a Bern habían soportado mejor la crisis dado a que se alimentaban de hierba, por lo que eran los únicos animales que todo ese tiempo se habían mantenido fuertes y sanos. El caballo esperó paciente a que lo desataran, y una vez fuera, Zephiel subió a él dispuesto a conducirlo por el pueblo en las alturas. Prefería montar antes que caminar, por lo que esperaba que el soldado lo acompañara de la misma manera.

El mercado parecía estar muy activo aquel día: los puestos llenaban una calle completa. Había suficiente espacio para continuar a caballo, incuso habiendo tanta gente haciendo sus compras. Avanzaron un trecho, Zephiel buscando con la vista aquello que le fuera útil. Una verdad era que no sabía juzgar la calidad de los alimentos que veía, por lo que esperaba, sin mucha preocupación, a que Draugen eligiera lo que le pareciera más conveniente. Entonces retiró de entre sus vestimentas una bolsa con más que el oro suficente, pensando en entregársela a su acompañante. Bastaba para comprar las provisiones y un mapa, si es que encontraban a un cartógrafo en ese mercado. Entonces parecía que el resto del camino sucedería en silencio, ya que una vez terminaran de comprar, continuarían su trayecto como estaba previsto. Pero, por supuesto, algo debía interrumpir tan grande intercambio entre el rey y su guardia...

Una mano rápida y escurridiza que, cruzando entre ambos caballos, se deslizó e intentó arrebatar de las manos de Zephiel la bolsa de cuero. Hubiera podido hacerlo, pero no fue capaz de sorprender al monarca y tomarlo desprevenido, pues este último sostuvo con tanta fuerza el oro que ni siquiera le dio tiempo de forcejar por él. Tiró hacia delante la bolsa y, junto con ella, a la persona que había querido robarle, lanzándola contra la tierra a vista de todo el mundo. Una vez quieta, pudo verse que esa persona no era sino un niño delgado como una astilla, quien pronto y temeroso intentó huir, levantándose y corriendo entre la multitud hasta perderse de vista. Zephiel no pudo impedirlo, perseguirlo no era una opción, por lo que tan solo esperó a que desapareciera entre los callejones. Nadie le dirigió la palabra o se preocupó po lo ocurrido, quizás porque hechos así eran más que comunes en las calles de ese pueblo. Debía de haberlo imaginado, el mercado no era sino el lugar de mayor riesgo.

- He sido descuidado. -afirmó Zephiel, frunciendo el ceño.- lo más probable es que no esté solo. Debemos darnos prisa. -dijo, entregando por fin el oro a Draugen para que lo resguardara por su cuenta. Le miró fijamente, exigiéndole que estuviera atento a cualquier movimiento sospechoso.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 16, 2017 12:55 am

Luego de haberse incorporado en sus caballos, comenzaron a andar... los acantilados parecía ser un sitio sumamente abarrotado de gente, es decir, era una población creciente, y por más que pareciera un sitio "de paso", se había formado una sociedad bastante llamativa allí, tomando todo el territorio. El militar acompañaba a aquel hombre todavía, esperando encontrar el destino. Aunque a ciencia cierta no sabían por dónde empezar...

No tenían ni la más mínima idea de su ubicación, y además, tampoco contaban con un mapa. Para Draugen era fácil preguntar a las personas y ir tomando una "guía" a base de sus testimonios. Al ser un caballero, fueron muchas las veces que en Altea Draugen preguntó por lugares a las personas, y normalmente terminaba recibiendo la ayuda esperada. Sin embargo aquel hombre se veía alguien un tanto inseguro, prefería confiar en un mapa que en un ciudadano. De igual manera estaba bien, había que ser precavido, así que Draugen aceptó.

El jinete le siguió hasta los mercados pero había mucha actividad, por lo que le costaba estar concentrado en otra cosa que no fuera su camino. El constante grito de ventas, el movimiento masivo de personas, y el cambiante olor del sitio... Draugen estaba prácticamente hipnotizado por su misión, de salir de allí cuanto antes. Pero no era el plan. Su compañero estaba por entregarle una bolsa de oro para tomar provisiones allí, y de ser posible, hacerse con un mapa. Draugen estaba preparado; sabía que tenía que actuar rápido, para no llamar la atención y al mismo tiempo para darse prisa, porque de que las había, las había. Draugen pudo ver a su compañero forcejear con algo, o alguien, finalmente, un chico se desplomó en el suelo. Por lo que parecía le había tratado de arrebatar la bolsa al hombre... Draugen negó con la cabeza viendo al joven muchacho, decepcionado, pero poco pareció importarle las miradas, cuando se puso en pie y corrió alejándose de la vista de todos. Luego el hombre se disculpó por haberse descuidado, y entregó la bolsa con oro pidiéndole al jinete apresurarse. -No te preocupes... intentaré ser lo más rápido posible, debes estar atento.- Sugirió. Finalmente, Draugen bajó de su caballo sosteniendo la bolsa con oro lo más fuerte posible, mientras llevaba de las riendas a Munir para poderse desplazar entre el gentío hasta uno de los puestos del mercado.

-¿Qué se le ofrece?- Preguntó un anciano, asomando la cabeza desde su pequeño mostrador de madera, observando con atención el gentío que había. -Necesito un mapa de la zona... espero estar en el lugar correcto.- Dijo Draugen, a lo que el sujeto se echó a reír. Aquel anciano se agachó durante unos instantes y al volverse a asomar sacó varios mapas. -No me dicen "el trotamundos" por nada...- Respondió sacando de entre todos los mapas el de Nohr. -Usted está aquí, ¿entendido? El mapa tiene los puntos clave y límites de Nohr, así que puede guiarse a través de este pequeño punto rojo que trazaré. Espero le sirva. Con unas cuántas monedas me bastará...- Explicó el viejo. Draugen le dio un decente puñado para lo barato que sale un mapa, pero desconocía de la economía de Nohr. El anciano agradeció con una pequeña reverencia y entregó el mapa a Draugen, que procedió a retirarse.

-...- Draugen guardó un poco de silencio, mientras se retiraba. Había más gente, y se movían con mayor velocidad en el mercado. Se estaba volviendo muy peligroso para estar por allí, por lo que Draugen marchó con más prisa. Se adentró en lo que parecía ser un puesto de comida, aunque en lugar de pedir un buen platillo, ordenó una bolsa de pan y algunas cantimploras con agua. El dinero fue bien gestionado, ya que quedaron varias monedas de oro en la bolsa. Al momento de subir a su caballo y regresar, se quedó mirando a su acompañante. -Estamos listos, aquí tengo el mapa y he cargado las provisiones para el resto del camino. Será mejor que nos marchemos antes que esto se ponga más feo.- Comentó el jinete, y es que era verdad que el gentío era de escándalo. El calor del sitio tampoco permitía darse mucho lujo en el mercado. Era mejor salir de allí cuanto antes. Devolvió la bolsa con monedas de oro a su compañero y comenzó a andar nuevamente, dirigiéndose hacia la salida de los mercados, para encaminarse en el rumbo que según el mapa llevaba al castillo Krakenburg basándose en su ubicación. Draugen no entendía muy bien de mapas, por lo que no tardaría en perderse. Decidió darle el mismo a su compañero esperando que éste tomase la guía, ya que después de todo, antes había remarcado que la cartografía le favoreció siempre. -Es por aquí, ¿no?- Preguntó Draugen, esperando cerciorarse de estar yendo por el lado indicado.

Spoiler:
Lamento mucho la tardanza.


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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Zephiel el Sáb Mayo 27, 2017 3:12 am

Aquel incidente había sido desfavorable, pero Zephiel se mantenía en no perder la compostura, dirigiéndose fuera del camino principal hacia donde no lo estorbaran los transeúntes. Por un momento se preguntó qué es lo que hubiera hecho el jinete en su lugar, pero no formuló dicha pregunta, observando cómo este último se marchaba a completar su orden.
En solitario, mantuvo el silencio y observó a sus alrededores. Creyó más de una vez haber encontrado ojos con alguien que inmediatamente retiraba la mirada, cosa que no hacía más que provocar la molesta del rey. Por suerte no tuvo que esperar demasiado, pues Draugen se había movido con proeza entre el gentío, y pronto volvió hacia él con las provisiones que necesitaban. Le devolvió la bolsa de oro,cosa que sacó de Zephiel una mirada curiosa. Le hubiera entregado el resto si se lo hubiera pedido, pues no le hacía falta, pero respetó la voluntad del jinete y la aceptó. Lo siguió sin decir mucho más, siempre vigilando sus espaldas. Fue cuando salieron del mercado y empezaron a abandonar la ciudad en que Zephiel, recibiendo el mapa, volvió a dirigirle la palabra a su acompañante.

- Estamos aquí... -señaló con el dedo un punto entre unas montañas, coloreado especialmente de rojo por ser allí donde se había creado el mapa.- Y la orientación... -miró hacia arriba, donde estaba el sol. La dirección en que se movía había sido su guía desde el principio del viaje para conocer los puntos cardinales.- Nos dirigimos hacia el Este, a mano izquierda. -Miró hacia dicha dirección, el horizonte era fácilmente divisable gracias a los terrenos abiertos de Nohr. Fácilmente podía adivinarse un camino de tierra desde allí, que se curvaba como el curso de un río. No era la ruta principal hacia la capital, por lo que no estaba demasiado transitado, pero Zephiel estaba seguro que siguiendo ese camino llegarían al corazón de Nohr.- probablemente sea solo un día de viaje. Entonces podremos despedirnos y separar caminos.-recordó Zephiel.

Entonces, dirigiendo a su caballo hacia allá, miró a Draugen, con la mente puesta en lo que había pasado anteriormente en el pueblo.

- Te preguntaré una cosa .-dijo de repente.- ¿Cómo hubieras lidiado con los asaltantes que nos sorprendieron, si hubieran salido en grupo y nos hubieran emboscado? -le miró de reojo mientras avanzaban.- ¿Habrías desenvainado tu espada en tierra extranjera, rodeado de civiles? -una pausa-...¿ o hubieras buscado la retirada? Sin ser yo a quien hubieras tenido que defender, ¿habrías actuado de la misma manera?

Sonaría extraño y fuera de lugar que lo interrogara así. Sin embargo, Zephiel gustaba de las preguntas hipotéticas, solo cuando revelaban información que se le hacía interesante. Más de una vez había cuestionado a sus propios generales, y había sido un factor determinante para elegirlos además de, por supuesto, sus habilidades en el combate.

Spoiler:
Discúlpame a mí, por tardar también. No hay problema en que suceda


Última edición por Zephiel el Miér Jun 07, 2017 4:55 am, editado 2 veces
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 29, 2017 11:13 pm

Allí iban, a caballo, cada vez más cerca de su destino. Ahora con el mapa que cargaban les iba a hacer mucho más fácil y sencillo adentrarse en el camino al Castillo Krakenburg. Su compañero hasta ahora estaba siendo muy paciente y dedicado con el viaje, pero así prefería que fueran las cosas el caballero. Para Draugen era mejor contar con una persona centrada que con alguien descuidado, que quisiera estar deteniendo a cada rato el trayecto, no, su acompañante era tajante y sólo había dado fin a la marcha cuando era estrictamente necesario... él estaba decidido también, y eso ayudaba mucho a hacer más ligero todo.

La cosa se complicó allí en el mercado por donde estaban cursando, cuando un joven había intentando arrebatar de las manos a su compañero la bolsa con oro que había sacado... y podían sentir en sus cuerpos miradas, como si alguien les estuviese vigilando... si bien en un principio al conocerse fue durante una lucha contra bandidos, no esperaba cruzarse con unos en tierras desconocidas. Por eso Draugen no actúo de manera brusca, como quizá lo hubiera hecho en Altea, donde forma parte de la ley... pero su rango no significa nada en Nohr. Así que sólo le quedó observar, actuar rápido y salir de allí.

Draugen no se entendía con los mapas, pero su compañero antes había afirmado que siempre le fueron de buen uso. Por lo que tomó el mapa y por ende, el timón en las lejanas tierras. Por suerte consiguió ubicarse, y con ello fijar el punto en donde estaban, y por donde ir. Sólo sería un día de viaje, probablemente, dentro de los cálculos del hombre. A Draugen le mataba la curiosidad sobre el motivo real de todo el viaje, el trasfondo de la historia, pero poco le quedó por hacer tras ver a su compañero disipar toda la información con respuestas certeras. Quería llegar rápido, pero ha de andarse con cuidado y más todavía en un lugar del cual no sabría guiarse.

Entonces le hizo caso y siguió el camino en su caballo. El hombre rompió el silencio, y acompañó el corto paso de los caballos con una pregunta. -Adelante.- Dijo Draugen expectante, y luego escuchó la pregunta. ¿Cómo habría actuado si les hubieran emboscado en grupo?... -Mmm... eso es difícil de responder.- Respondió, arqueando una ceja. -Creo que todos sabemos que nuestras acciones en esa clase de momentos son impredecibles, al menos yo lo veo así. Nadie sabe como va a actuar en realidad.- Argumentó. -Pero conociéndome, lo más probable es que hubiera espantado a los bandidos, ¿sabes?... Entre Munir y yo les hubiera dado una buena arrastrada, con o sin mi espada, sin pasarme, claro... y luego me iría, o les haría irse. Como sea, lo que quiero decir es que...- Aclaró su garganta, antes de voltear a mirar a su acompañante, con un enfoque serio. -No hubiera permitido de ninguna manera que nos quitarán nada, ni que nos hicieran daño.- Respondió. Mientras siguió con el caballo, pensó en la última pregunta en cuestión. -Si hubiera estado por mi propia cuenta... creo que al saber que no tengo a nadie como posible apoyo en tierras extranjeras, me la hubiera jugado. Me refiero a que, lucharía contra ellos si es necesario. Huir es de cobardes.- Argumentó. -De todos maneras, y entrando realmente en contexto con la cuestión, a mí no hubieran tenido nada que robarme. Sólo estarían buscando problemas.

Observó al horizonte, de muy lejos podría ver unas siluetas formándose, quizá se trataba de dichoso castillo. Draugen retomó el tema a la brevedad. -Veo que usted es un hombre que actuaría a mi manera, o bueno, basándome en lo que he visto... no cede un milímetro.- Rió levemente. -En verdad, la primera vez que le vi, me quedó claro, usted sería mi respuesta viviente a su pregunta de hace unos segundos... contra bandidos y no se dejó achicar por ellos...
¿Y ahora? Le intentan quitar la bolsa con oro y su brazo permanece firme, incluso cuando parecía distraído.-
Y era verdad, aquel sujeto no podría negar aquello de ninguna manera, después de todo, eran sus acciones. Hablaban por él. Draugen cada vez conocía más de su naturaleza, gracias a las situaciones extremas en las que se estaba viendo implicado. -Me viene bien que haya preguntado eso antes, porque por un segundo pensé que la primera pregunta que me has dicho ocurriría. Pude sentir miradas sobre nosotros luego del incidente y aún, es como si alguien nos siguiera.- Explicó, soltando un suspiro. -Usted... ¿usted habría actuado igual que como lo hizo en Altea? ¿Los hubiera enfrentado, incluso con esos civiles alrededor?...- Preguntó.

Munir seguía andando por aquel sendero, y Draugen le prestaba poca atención al camino entre tanta charla. Sacó un pan de la bolsa que había adquirido en el mercado, y no tardó en ofrecerle uno a su acompañante. Para enfrentar lo que les quedaba del camino, estaba mejor matar el apetito con un bocado de pan. Esperaba que fuera igual de bueno que el de Altea... o mejor. Mientras tanto, miraba delicadamente a los lados y atrás, porque aún estaba marcado por el suceso en el mercado. Quería moverse rápido, y según lo visto en el mapa, tampoco faltaba mucho para llegar al castillo.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Zephiel el Lun Jun 05, 2017 12:24 am

Sin duda, la respuesta que había esperado de él. Zephiel sonrió con ligereza, recordando la vez que lo había visto luchar. No juzgaba su noción de justicia y el cómo debía actuar, pensando en que no podría ser de otra forma. Quizás era que las respuestas simples le agradaban, no tenía la necesidad de discutirlas, pues eran funcionales. El ejercito en si funcionaba de esa manera, nociones fácil de entender, de seguir, para que los soldados lucharan sin amedrentarse ni divagar cuando lo único que se necesitaba de ellos era su fuerza. Fue entonces que Draugen le devolvió la misma pregunta, ante lo que calló por varios segundos, un silencio que no era incómodo, sino que daba a entender que Zephiel imaginaba aquella situación con cuidado, como si realmente sucediera delante de sus ojos. Recibió el trozo de pan, dio un mordisco simple a este, y una vez hubo acabado de masticar, concibió una respuesta.

- No hubiera podido pelear, no allí. -admitió.- no porque mis heridas todavía me afecten, pues bien puedo ignorarlas. Sin embargo, me hubiera sido imposible hacerlo en el mercado y frente a tantos testigos, porque significaría poner en riesgo mi incógnito. -calló un momento para dirigir su caballo cuesta abajo con cuidado.- no puedo detenerme en Nohr más de lo necesario, mi misión es llegar a Windmire, al castillo Krakenburg sin que exista palabra de mi recorrido. Si hubiera sido necesario defenderme, hubiera retrocedido hasta encontrarme en una situación más provechosa. -refiriéndose con eso a un lugar donde nadie pudiera verlo desenfundar su espada.- no habría temido de alzar mi filo contra ellos. -aclaró finalmente.

Una vez se hubo explicado se llevo el resto del pan a la boca, para así acabar, al menos por un tiempo con su hambre. Jamás demostraba estar necesitado de los recursos mas básicos, a pesar de que dentro de sí sus energías fallaran, y sus entrañas dolieran. Era un respiro volver a tener provisiones, suficientes como para continuar la marcha.

Sucedieron las horas, como siempre, de silencio. El rey encubierto se reducía a indicar direcciones con el mapa en mano, concentrado únicamente en su objetivo. El tiempo se hacía corto con las dificultades del trayecto los desniveles y los caminos alternativos. Los recibió el atardecer, las nubes entonces se acoplaron en el cielo como un manto negro, sin que eso significara que fuera a llover. Ese era el clima de Nohr, y era todavía mas notorio en el corazón del territorio, donde se encontraba la capital. Rodearon gran cantidad de pueblos dispersos, hasta que por fin, cuando ya parecía ser que la luz abandonaba, pudieron ver la figura ensombrecida de los muros de Windmire. La capital no lucía su castillo por sobre las demás edificaciones, todo lo contrario. Su estructura atravesaba la tierra en forma de agujero, algo sorprendente y nunca antes visto en la arquitectura conocida. Era el resultado de adaptarse a un territorio tan arduo e infértil, y nunca acababa de sorprender a Zephiel. Pensando en ello, no podía sino imaginarse la viva imagen de un nido de hormigas.

Fue entonces que llegaron a las puertas de la capital. Un guardia los vio y se dirigió a ellos, deteniéndolos.

- ¿Es usted un extranjero? indique sus motivos para entrar a Windmire. -ordenó, mirándolo fijamente. En respuesta, Zephiel retiro de entre sus pertenencias un trozo de papel, el cual tenía el sello y firma de la realeza de Nohr. El guardia lo observó y no pudo sino dar una expresión de sorpresa.- ...de acuerdo. Entre. Siga el camino principal, no investigue los callejones. -indicó. No hacía falta mencionar hacia dónde estaba el castillo.

El monarca entró esperando que Draugen le siguiera el paso. El final del recorrido estaba frente a sus ojos, sin embargo todavía no había mencionado el hecho de que debían separarse. Antes debía atender un asunto que había dejado atrás.

-Dicen que la herrería de las tierras de Nohr es la más excelente de toda Akaneia. -comenzó a decir.- acero firme, capaz de absorber golpes con una facilidad abrumadora... ¿Escogerás aquí la espada que me pediste? Encontremos una herrería, y escoge allí la hoja que mejor se te adecue.

Zephiel no había olvidado la promesa que había hecho. Pagaría por una espada a su guardaespaldas, una especie de memento, si quería considerarlo de esa forma.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Invitado el Miér Jun 07, 2017 11:03 pm

Fue claro y certero, Draugen no dudaba con respecto a lo que le habían preguntado con anterioridad. Y tras haberle hecho la misma cuestión al hombre misterioso, él respondía con la misma sinceridad y pureza. Era un hombre de pocas palabras, pero siempre decía lo necesario. El caballero entendió lo que decía; de haberse planteado el mismo contexto de tener el objetivo de llegar al castillo Krakenburg, Draugen tampoco se hubiera expuesto. Aunque en parte lo veía obvio, quizá no le hacía falta decirlo, ya que el hombre también entendía que de tener que alzar su arma para luchar, lo hubiera hecho. Ambos concordaron en que si les tocaba hacerlo, no les iba a pesar la mano para actuar, e iban a combatir contra los bandidos.

Disfrutó de su trozo de pan el resto del trayecto, en silencio. Le quedaban muchas incógnitas, era un sujeto muy misterioso al que estaba acompañando. No sabía si estaba protegiendo a alguien, o por el contrario, el protegido era él. Ya no le quedaba ni una idea clara sobre lo que sucedía a su alrededor, sólo le quedaba esperar y no alterar el orden natural de las cosas. El objetivo estaba cerca, la clave era continuar con todo tal cual como estaba estipulado desde un principio, cobrar su recompensa y marcharse; ya Druagen no tenía muchas ganas de acompañar a ese sujeto, y más viendo como aumentaba el misterio de ese tipo, que estuviera tan seguro de cómo proceder, pero tan desconfiado acerca de su identidad, pertenencias y acciones... ¿quién era ese tipo, qué quiere? El jinete iba a ritmo lento con su montura, Munir, le preparaba para salir disparado apenas pudiera de allí, pero por mientras, siguió comiendo del pan que habían comprado, para acompañar un camino bastante largo y cansino.

El camino frente a ellos, el clima, y el ambiente en general se tornaba oscuro, cambiaba de manera sorprendente ante sus ojos, era oficial, ya estaban a nada de llegar a su destino. Ante la aparición del guardia, fue el hombre quien procedió a dirigirse con él, pero ni siquiera le dijo una palabra, sólo usó un papel, y le permitieron entrar en un camino que iba derecho hasta el castillo. Draugen estaba a punto de dispersarse, pero fue cuando el hombre habló, cumpliría con su palabra de ofrecerle una espada, oriunda de las tierras de Nohr, sería la primera que tomaría proveniente de dichosas tierras.

Continúo entonces acompañando al hombre, entre tantos establecimientos que fueron apareciendo en medio de su camino, finalmente, una herrería estuvo frente de sí. Frenó a Munir, volteó hacia el sitio y bajó del caballo. Se acercó y se encontró con un hombre de mediana edad, no tardó en colocarse de pie y ver qué querían los dos sujetos. El jinete fue directo, al observar con curiosidad las espadas, tocando el filo de las armas, y haciendo muecas de asqueo. El tipo salió y regresó muy rápidamente, con una funda en mano, que entregó a Draugen.

-Que bien... creí que sólo tenías porquerías aquí.- Musitó molesto Draugen, sacando una espada de aquella funda, realmente brillante y conservada a diferencia del resto, se podía notar con claridad que estaba hecha a medida, y con un estilo bastante peculiar... por lo demás seguro era una espada común y corriente, pero al caballero le gustaban así, con una apariencia original, que las diferencia del resto. -Entonces... supongo que la tomaré y lo dejo en sus manos, ¿no?- Preguntó al hombre que acompañaba, mientras recogía la espada y la guardaba. Estaba casi seguro que no habría problema, aquel sujeto cargaba dinero consigo siempre, en grandes cantidades dentro de bolsas. -¿Bien? Fue un placer, caballero. Estoy seguro que algún día nuestras vidas nos volverán a cruzar.- Cortó de pronto la consecución de su despedida acercándose bruscamente al tipo, a su oído. -Tenga cuidado, los bandidos que nos encontramos atrás podrían habernos seguido, y de igual manera, estas tierras son muy oscuras, no dude que su gente también lo es.- Susurró. Tomó la mitad del pan que quedaba, un poco de las reservas de agua, y Munir adelantó el paso, alejándose levemente del hombre. -Si me necesita, estaré a la orden. Mucha suerte.- Salió velozmente, esperó un poco antes de partir, para poder despedirse adecuadamente, pero no aguardó tanto. Un pequeño cruce verbal para acabar una historia que aún le confundía, y ahora que había terminado... quedaría con las dudas de un trabajo ya hecho, la preocupación ocupó su mente... y esperaba profundamente que no escuchase noticias negativas de Nohr en las próximas horas.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Zephiel el Sáb Jun 17, 2017 5:14 am

Zephiel tenía ocupado el pensamiento en asuntos pertenecientes a la alianza que estaba a punto de pactar. Imaginaba que tendría que dar su brazo a torcer en más de un asunto no discutido con anterioridad, ante lo que debía estar atento y precavido. Además de eso, el monarca aprovechaba de estudiar el mapa conseguido en el pueblo hace ya horas, considerando los límites que, se suponía, defendería para saldar su deuda con la nación de Nohr. Siempre y cuando sus fuerzas no se vieran disminuidas y, aparte de eso, tuviera la oportunidad de aprender de un ejército que no era el propio, Zephiel consideraría provechoso mezclarse con la milicia de Nohr, y motivar con ella la voluntad de sus hombres, demacrada con las labores de la supervivencia.

Distraído por ello, tardó unos momentos en darse cuenta de que el jinete había encontrado ya una herrería que era de su agrado. El rey no era un experto en la herrería por mano propia, sin embargo conocía y respetaba la labor de trabajar el metal, por lo que podía adivinar que Draugen había escogido bien el local. Observó en silencio, sin querer intervenir en su elección de ninguna manera, hasta que por fin el soldado se hizo con una hoja en particular.

- Lujosa. -comentó brevemente. Las terminaciones de la espada eran innecesarias, sí, pero le daban un aspecto imponente en lo que era el campo de batalla. A Zephiel no importaba si había una diferencia de precio demasiado grande, era el menor de sus problemas, por lo que se acercó y pagó la suma que requirieron de él. Luego de esto, ambos hombres se alejaron de la herrería camino de vuelta al castillo.

Entonces Draugen comenzó a despedirse apresuradamente, algo que desconcertó al menos un poco al monarca, pues no esperaba tanta prisa viniendo de él. Se mantuvo quieto cuando el jinete se aproximó y susurró cerca de él, escuchando detenidamente su consejo.

- Ya es demasiado tarde para ellos. -alcanzó a decir entre palabra y palabra, mientras Draugen recogía una parte de los recursos para él. Otra vez hubiera preferido que se los llevara todos, pero el soldado ya había tomado lo que le pertenecía, retrocediendo hacia la salida. Zephiel observó como su guardaespaldas se alejaba de él, acabando ya con lo que había sido un largo viaje, uno con el que había logrado formar confianza con quien antes era un completo desconocido.- Viaja bien, caballero. -fue su corta despedida hacia él, la cual dijo de manera formal, considerando el servicio que le había prestado. Se quedó viendo su partida en silencio, hasta que sus ojos ya no fueron capaces de discernir la figura de su caballo en la distancia.

Fue entonces que el rey dio la media vuelta, poniendo sus ojos frente a frente con la imponente estructura que atravesaba la tierra, y que dentro albergaba el palacio real de Nohr. Dirigió a su corcel hasta los guardias que protegían el camino hacia abajo, donde existía una conglomeración de viviendas nobles que rodeaban el castillo, observándolo a lo largo de una escalera en espiral. Por fin podía dejar de lado su identidad oculta, y preocuparse solamente de las intenciones de Nohr como nación, no de su gente. Las puertas de Krakenburg lo recibieron como debían a un rey. Entonces Zephiel pensó, ¿Hace ya cuánto tiempo que había pisado su propio palacio? Imaginar que los emergidos rondaban sus salones era una idea que hervía su sangre a la menor de las menciones. Esperaba entonces no tener que servirse de un palacio ajeno nunca más, para lo cuál la alianza debía tener éxito. Era su única opción.
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

Mensaje por Eliwood el Lun Jul 10, 2017 8:23 pm

Tema cerrado. 50G a cada participante.

Ambos obtienen +1 EXP.

Gracias al aumento de experiencia, Draugen obtiene el primer skill de la rama Knight:

Salvador - Permite al caballero aprovechar su rápida movilización sobre caballo, además del espacio extra sobre este, para retirar a otra unidad del campo de batalla. Una vez que esté con el caballero, al protegido no se le podrán dirigir ataques ni atención enemiga, pasando a ser indetectable, a la vez que se le considerará oculto en caso de tener un límite de espacio o necesitar ingresar a un sitio.

¡Felicitaciones!
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Re: [Social] Just keep walking [Priv. Zephiel]

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