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Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

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Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Virion el Jue Oct 22, 2015 3:19 pm

El ambiente no era el más adecuado para los gustos de Virion. Había mucho ruido de fondo, la gente vestía mal y olía peor. La taberna estaba completamente sucia y el arquero sentía que se sentase en cualquiera de los asientos de madera podrida que se sentase, lo único que lograría sería manchar sus preciados (y caros) pantalones. Las peleas de borrachos se seguían por doquier, y había que tener cuidado donde uno pisaba, pues había más de una botella rota tirada en el suelo. La bebida al menos era aceptable, aunque el paladar de Virion estaba más acostumbrado a vinos mucho más sofisticados y elaborados que el que servían en aquel tugurio de mala muerte.

Pero si ese era el caso ¿Por qué se encontraba Virion allí esa noche? ¿Qué hacía en aquella taberna de pueblo cercana a la ciudad de Ylisse, sobre las diez de la noche? Bien podía estar haciendo otras mil cosas, como leer un buen libro de poesía a la luz de las velas en su cuarto, o practicando el arco antes de acostarse, o socializar con sus nuevos compañeros Custodios y hablar de sus vidas (y presumir de lo fabuloso que es él). Pero no, había decidido que esa noche iba a ir a la “Vaca Borracha”, que era como se llamaba aquella taberna, a pesar de que el lugar no se adecuada en nada a los gustos del arquero. La respuesta se encuentra en una mujer rubia, algo madura pero bastante hermosa, de generoso trasero y aun más generoso busto, que llevaba un delantal manchado de vino y cerveza, y portaba una bandeja con varias jarras llenas hasta los topes de bebidas alcohólicas hacia una de las mesas repletas de ebrios parroquianos. Dicha mujer fue lo que buscó con sus ojos Virion en cuando entró por la puerta, y nada más verla, se dirigió hacia ella con paso grácil y presuroso.

-¡Greetings, Milady! ¡Mi corazón rebosa de júbilo y satisfacción al veros, radiante y hermosa como siempre!-saludó Virion a aquella camarera, mientras ésta servía las jarras dejando su bandeja vacía.
-Oh, no. Tú otra vez no.-respondió ensombrecida la mujer al ver a Virion y se volvió hacia la barra a servir más alcohol a sus clientes.
-No tenéis por qué ocultar vuestro regocijo por verme aparecer, mi preciada dama. Soy plenamente consciente de que dentro de vuestra alma rebosa pasión y deseo por el hecho mismo de verme justo delante de vuestros cristalinos y hermosísimos ojos.-decía con todo descaro el arquero con la mano en el pecho y una sonrisa ladina en sus labios.
-Mis cristalinos y hermosísimos ojos están más arriba, capullo.-advirtió la camarera, siendo consciente que no era allí donde los ojos de Virion concentraban realmente su mirada. Preparó un par de jarras más y fue a servirlas a otra mesa.-Es la cuarta vez que vienes con la misma aburrida cantinela de pijos ¿es que no te cansas?-le preguntó mientras servía la ronda, sin siquiera dignarse a volver a mirarle a la cara.
-¿Cansarme yo? ¡Jamás! Por vos soy completamente infatigable! Podría pasarme noches enteras en vela y días enteros sin comer y nunca desfallecer si como recompensa obtengo un mínimo gesto de vuestro amor.-respondió Virion completamente lleno de sí mismo, o por lo menos eso era lo que pretendía aparentar.
-¡Toma, un gesto de mi amor!-respondió la camarera, cogiendo una de las jarras llenas de vino y lanzando su contenido directamente al rostro del arquero. Éste no pudo responder a tiempo y el líquido acabó empapando su noble semblante. Ni que decir tiene que semejante acción ocasionó las risas de todos aquellos que se encontraban dentro del local a excepción del mismo Virion.-Por cierto, la jarra de vino cuesta dos monedas de oro.
-¿Dos monedas de oro? Pensaba que sólo era una…-respondió incapaz de utilizar su excelso vocabulario tras la sorpresa recibida, mientras se limpiaba con un pañuelo todo el vino de su cara e ignoraba las burlas que el resto le dedicaba.
-Para ti son dos. Y cómo vuelvas a pedirme que me case contigo como la última vez, te lanzo una botella entera sin abrir y te la cobro al triple.-le dijo con los brazos cruzados la camarera, antes de seguir con su faena.

Virion no discutió de entrada. En vez de eso, sacó un par de monedas de oro y las depositó encima de la barra, un tanto humillado tras aquel golpe. La chica había dejado bien clara sus intenciones. Pero Virion no se rendía tan fácilmente. No estaba dispuesto a dar por perdida la batalla, no aún. La victoria es para los que perseveran. Su mirada buscó a la camarera, que ahora servía en la mesa más cercana a la entrada.

-Comprendo vuestras reticencias, mi dulce damisela, y perdono por ello vuestras irreflexivas acciones, más os soy honesto cuando os aseguro que mis intenciones son puras y completamente hon…-y entonces pasó lo imposible. Virión se calló de golpe.

Ocurrió cuando otra mujer entró por la puerta mientras Virion estaba con su verborrea de turno. Una mujer joven, de pelo rosado y hermosas facciones. El arquero la reconoció enseguida, y durante un tiempo fue incapaz de formular palabra alguna, sino que se quedó en silencio, observándola entrar sin mediar palabra, preguntándose por dentro si acaso estaba viendo visiones o aquella joven, aunque sólo un poquito más que él mismo, era la misma mujer que tanto conocía y tanto había compartido en el pasado. La camarera no comprendía qué es lo que estaba pasando, pero lo agradecía abiertamente a sus dioses, pues aquella extraña circunstancia le permitía librarse de aquel pesado aunque sólo fuera un momento.

-Cherche ¿eres tú?-Ni palabras extravagantes ni cultismos exagerados ni intentos de ligoteo descarados. Una pregunta corta y directa, mencionada en algo más que un leve susurro, mientras (ahora realmente sí) observaba a aquella mujer directamente a los ojos.

Y es que, cuando Cherche y él se separaron, Virion soñaba muchas veces con reencontrarse, pero jamás se le pasó por la cabeza que dicho afortunado encuentro fuera a tener lugar en un sitio como ese. El lugar era anticlimático completamente, pero con Cherche delante, eso a Virion le daba ahora mismo completamente igual.


Última edición por Virion el Vie Oct 23, 2015 8:06 pm, editado 1 vez
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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 22, 2015 11:15 pm

Bajó de Minerva soltando un suave suspiro cansado, no era por el hecho de que no le gustaba montar a su preciada compañera ¡No! Lo amaba, aun así cada día se volvía más pesado para su persona. Sin dinero ni un hogar el mantener a ambas le costaba bastante y aunque ella parecía vivir con el mínimo, sabía que eso le terminaría pasando la cuenta.

Recordó de forma fugaz su hogar en Rosanne, aquella mullida cama que poseía ¡O la deliciosa comida que cocinaba! Extrañaba todo aquello y mucho más. Cerró sus ojos obligándose a seguir adelante, sabía que si la nostalgia volvía entonces seguramente se largaría a llorar, porque de su tierra no quedaba nada ¡Y a ella nadie! Solo su leal Wybern.

Caminó escuchando sus pisadas mientras repasaba mentalmente las cosas que necesitaría ¿Qué tal un poco de comida para ella? Aunque un baño estaría mucho mejor ¡O quizás una cómoda cama! Movió su cabeza ligeramente sacándose esas ideas, debía centrarse… debía hacerlo. Pasó por la puerta en silencio repasando mentalmente lo que necesitaba y el dinero que le quedaba –aunque más bien parecía el que conseguía con pequeños trabajos- Sintió la mirada de los presentes sin embargo le restó importancia, siempre solía llamar la atención de alguna forma.

Cherche ¿eres tú?

Abrió sus ojos para luego mirar a aquel que la llamaba, parpadeó unas cuantas veces completamente confusa o más bien en un estado catatónico. Abrió sus labios sin saber qué decir, sabía quién era ¡Y también conocía la respuesta! ¿Entonces… por qué no hablaba? Se le hizo un nudo en la garganta al encontrárselo frente a ella ¿Sería un sueño? Lo parecía.

Yo… — balbuceó unas cuantas palabras sin sentido sintiéndose como una boba, siempre solía saber qué decir y qué hacer ¡Pero aquello la había tomado por sorpresa! — Sí…

¿Qué tendría que comentar ahora? ¿Preguntarle si era de verdad? Muchas veces solía soñar con que se encontraba con sus seres queridos, en sus fantasías aún vivía en Rosanne y era feliz… ¿Sería hora de despertar? Tapó sus labios con su mano derecha sintiendo como su corazón se estremecía al encontrarse con el muchacho frente a ella.

Mordió suavemente su lengua cerciorándose de que estaba despierta, que finalmente alguien del pasado regresaba a su vida ¡Y que no dejaría ir! Cuando su mente finalmente le indicó que todo era cierto no hizo más que sonreír.  No pudo evitar estirar sus brazos y abrazar al joven frente a ella sin dejar de sonreír… por lo menos hasta que un intenso aroma le obligó a alejarse de él.

Virion… ¿Estás borracho? — comentó hablándole de Tu, después de todo él ya no era dueño de nada ¡Y ella no era su empleada!

Su ceño se frunció y su nariz se arrugó ligeramente, al parecer su reencuentro no sería como las historias que solía leerles a los niños ¡No! Menos con un protagonista pasado de copas.
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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Virion el Vie Oct 23, 2015 7:32 pm

Sí, era ella. Ella misma lo confirmó balbuceando una respuesta afirmativa a la pregunta que Virion la había formulado nada más verla. Normalmente el arquero se hubiera burlado amistosamente de la reacción de la jinete wyvern, pero aquella vez no podía hacerlo, pues él mismo se encontraba en un estado de shock mayor incluso del que ella sentía al verle a él.

Lo que pasó entonces fue como si sucediera a cámara lenta. Virion vio sonreír a Cherche y el mismo sonrió también. Pero no una de sus típicas sonrisas de superioridad y autosuficiencia que solía mostrar al mundo, sino una verdadera sonrisa de felicidad, de esas que uno muestra cuando le dan una buenísima noticia que no se esperaba. Desde luego, Virion no se esperaba aquello. Apenas le dio tiempo a abrir los brazos cuando la pelirrosa se lanzó a ellos en un cálido y dulce abrazo.

Sí, Virion sentía que su corazón latía al doble de la velocidad normal y no era para menos. No podía negarlo para sus adentros, la había echado muchísimo de menos. Al fin y al cabo, Cherche era alguien muy importante para él. Durante su tiempo como duque, no fue sólo una vasalla competente y leal, sino toda una confidente y más que probablemente, la única amiga que había tenido el arquero, debido a que su irrefrenable atracción hacia el sexo femenino hacía que la mayoría rehuyera establecer ningún tipo de relación social con él, incluso cuando ostentaba un apetecible cargo nobiliario. Cherche era diferente. No sólo era capaz de soportar a Virion, sino que siempre estuvo a su lado, incluso en los momentos más difíciles. Y ahora volvía a estar junto a ella ¡Ese momento era mágico!

Por desgracia, ese momento mágico no duró mucho, pues enseguida Cherche se apartó de su antiguo señor. Pero Virion no podía culparla por ello, ya que enseguida comprendió la reacción de su amiga. Efectivamente, estaba apestando a alcohol. Cherche interpretó que se debía a que el arquero había estado bebiendo empedernidamente hasta ese momento, más Virion sabía la verdad.

-No, no estoy borracho…-dijo un poco balbuceante él también, pues todavía estaba un poco en estado de shock, pero se sacudió rápidamente la cabeza y volvió a hablar.-¿No sabes que lavarte la cara con vino es bueno para el cutis? Ya me conoces, me gusta cuidarme la piel.-respondió con el mismo aire de confianza que le caracterizaba, hasta que él mismo se dio cuenta de que la mentira que acababa de intentar colar era tan gorda que lo único que iba a lograr era parecer (aún más) estúpido. Era evidente que a Virion todavía no se le había pasado del todo la sorpresa y no pensaba con claridad.

Tras eso, echó un vistazo a la taberna. Lo cierto es que su primer impulso era salir de aquel sitio con Cherche y hablar con ella afuera en vez de ese aborrecible antro, pero se imaginó que si su amiga había venido hasta allí era porque deseaba tomar algo, por lo que buscó una mesa libre donde ambos pudieran sentarse. Encontró una mesa pequeña en una esquina, perfecta para dos, apartada del resto de mesas y del gentío allí reunido y además lejos de la chimenea de la taberna. Virion recordaba que a Cherche no le gustaba el fuego, y tuvo en cuenta también eso a la hora de elegir donde sentarse.

-Ven conmigo, mi queridísima Cherche. Tenemos mucho de qué hablar.-dijo mientras cogía a la mujer de una mano y la guiaba al asiento que previamente había escogido. Rápidamente llamó con un gesto a la camarera la cual acudió algo a desgana.-A la señorita le sirves lo que ella pida. A mí me basta con una jarra de agua.-Ya había tenido suficiente dosis alcohólica en aquella taberna sin haberla pedido de su parte.
-¿El chulo pijo éste es amigo tuyo? Te acompaño en el sentimiento, querida.-le dijo la camarera a Cherche mientras apuntaba cualquiera que fuera su pedido.

Cuando la camarera se fue para servir la bebida, Virion se quedó contemplando nuevamente a su antigua vasalla directamente a los ojos. Lo cierto es que era tan guapa como la recordaba. Sus ojos castaños rojizos hacían juego con su larga cabellera rosada y era difícil no perderse en ellos.

-¡Por todo lo sagrado y lo profano! ¡Tengo tantísimas preguntas que hacerte, mi dulce Cherche, que estoy completamente perdido a la hora de descubrir por donde siquiera debería comenzar!-exclamó intentando ordenar sus pensamientos haciendo lo que mejor se le da para ello, que es hablar.-¿Qué ha sido de ti este tiempo? ¿De tu hijo? ¿Sabes algo de nuestro hogar? ¿Qué tal está Minerva? ¿Cómo haces para seguir tan guapa tras tanto tiempo? ¿Cómo has llegado a Akaneia? ¿Cómo…? Vale, me doy debida y suficiente cuenta de que mis cuantiosas cuestiones sólo están complicando más nuestra futura conversación, pero… ¡necesito saberlo todo!

Virion se dio cuenta de que quizás estaba haciendo un poco el ridículo, pero hacía mucho que no se sentía de esa manera. Un trozo de su pasado que pensaba que había perdido le había sido devuelto y no podía sentirse más feliz por ello. Pero no por ello podía forzar la máquina. Al fin y al cabo, ella ya no era su vasalla. No podía exigirle explicaciones como si de una orden se tratase. Ahora Virion ocupaba otro lugar, ahora eran iguales. Y aunque nunca vio realmente a Cherche como alguien inferior a él, era evidente que la relación ahora era completamente distinta a la que tenían en Rosanne.

-Ejem, tomémoslo con calma… Tenemos toda la noche para conversar tranquilamente.-dijo Virion aclarándose la garganta, y cuando decía que había que tomárselo con calma, se refería directamente a él mismo.-¿Qué tal si nos burlamos del habitual proceder a la hora de narrar una historia y la comenzamos por el final? Empiezas respondiendo tú y acto seguido lo haré yo, si te parece oportuna la idea. La pregunta es sencilla ¿Qué haces aquí en Ylisse?-preguntó directamente el arquero. Y al no añadir más preguntas u cualquier otra cosa, era ya claro que había decidido que empezarían a hablar por ese punto, si es que a Cherche efectivamente le parecía bien.
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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Invitado el Jue Nov 05, 2015 12:26 am

Sonrió al escuchar su explicación, sabía que no era cierto… y aunque solo tenía suposiciones en su mente, algo le decía que tenía ver con una chica ¡No necesitaba ser adivina para eso! No chistó y simplemente se dejó guiar. No pudo evitar mirar su mano cuando el ex duque tomó de ésta con cuidado, hacía mucho que nadie lo hacía ¡Y aunque Minerva era una excelente compañera! Nunca sería lo mismo.

Caminó en silencio sin saber qué decir ¿Serían los nervios? ¿O simplemente aun no asumía que había vuelto a encontrarse con alguien de su viejo hogar? Escuchó las preguntas del hombre sin lograr responder ninguna ¡Es que no le daba tiempo para eso! Sin embargo una quedó dentro de su mente por unos segundos… aun no encontraba a su hijo y aunque no perdía la esperanza en encontrarlo, sabía que cada día sería más difícil hacerlo. No quiso llorar, sin embargo ganas no le faltaron ¡Mas si tocaban aquel tema tan delicado!

Soltó un suspiro calmándose, para finalmente escuchar las últimas palabras del muchacho frente a ella. Parpadeó unas cuantas veces, para luego beber agua de un pequeño vaso a su lado. Realmente no hacía nada ahí, por ahora vivía vagando ¿Sería bueno responder aquello?

Luego de la tragedia… no me quedó más remedio que huir de Rosanne — comentó dejando con cuidado el objeto de vidrio en la mesa — Llegué a Ylisse luego de mucho viajar. Supongo que podría decirse que estoy aquí porque no tengo otro lugar en donde estar — confesó sonriendo suavemente ante lo triste de la situación — Además que así… podría encontrar a mi hijo, lamentablemente no sé en donde se encuentra ¡Espero que esté bien!

Intentó sonar animada, el deprimirse era lo último que quería, más luego de tal encuentro ¡Debía estar llena de dicha! No pudo evitar tomar con ambas manos aquel vaso para luego jugar con él haciéndolo girar, en un inútil intento de calmar sus ansias y angustias.

Y uste… ¿Y tú Virion? — rectificó su oración, después de todo… ya no eran más que conocidos ¡¿O amigos cercanos?! Realmente no lo sabía — ¿Qué haces aquí? Ylisse en una tierra muy bella, aun así… me gustaría viajar en búsqueda de mi hijo

Se tapó los labios con su mano dándose cuenta que todos los temas parecían recaer en el mismo tópico ¡Qué mala era!

Lo siento, ahora sí — se llevó aquella mano hacia su mejilla sintiendo la culpa — ¿Qué te ha deparado el destino? Por lo que veo… no te encuentras mal ¡Me alegro tanto!

No supo qué más decir, después de todo… debía esperar las respuestas.
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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Virion el Jue Nov 05, 2015 6:38 pm

Al final, Cherche también se conformó con una jarra de agua. Normalmente, en una taberna los encargados no estarían muy contentos con que se acudiera y se ocupara un puesto sin consumir nada, pero en este caso concreto, la rubia camarera hizo toda una excepción. Si la pelirroja recién llegada le quitaba de encima al pesado de Virion, les dejaba a ambos que se quedaran todo el tiempo que quisieran aun si ella tenía que invitarles a todo lo que pidieran. Porque efectivamente, tras el reencuentro con Cherche, aquella camarera que había sido la obsesión del arquero durante varias noches consecutivas ahora era como si jamás hubiera existido. Virion sólo tenía ojos para la joven doncella que tenía justo enfrente.

Virion escuchó atentamente la respuesta que le hizo a su pregunta. Por lo visto, había acudido a Ylisse tras mucho viajar después de tener que huir de Rosanne, al igual que había ocurrido con el ex-duque. Lo peor fue cuando escuchó lo que había ocurrido con su hijo. Desaparecido. El rostro de Virion se ensombreció, bien sabía lo unida que estaba Cherche a su hijo adoptivo.

-Por desgracia, no sé absolutamente nada de tu hijo, si no sabes que sería lo primero que te contaría antes siquiera de hacerte todas esas preguntas.-dijo Virion para dar un pequeño trago a su jarra de agua y dejarlo sobre la mesa antes de volver a enfocar la mirada sobre Cherche.-Es algo que siempre he admirado de ti. Tan joven y aun así haciéndote cargo de un niño por tu cuenta ¡Es admirable! ¡Realmente admirable! Los libros de gestas deberían narrar hazañas como esta, y no brutales matanzas sinsentido.-Estaba siendo completamente sincero. Una de las cosas por las que a Virion le gustaba tanto la joven pelirrosa hasta el punto de hacerla su confidente personal y única amiga femenina era esa fuerza de voluntad que mostraba para salir adelante en los momentos de mayor adversidad, y hacerlo en muchas ocasiones con una sonrisa.-Si tu hijo ha heredado sólo una pequeña parte de tu fuerza, ten por seguro que estará bien, esté donde esté. Sé que mis palabras son un vano consuelo, mi querida Cherche, pero confío en él, al igual que siempre confié en ti.

Cherche bebía también agua de manera nerviosa. Era claro que si bien, por un lado se alegraba de aquel encuentro, por el otro, la preocupación por su hijo no aparentaba haber descendido apenas. Al fin y al cabo, esa era la razón de su viaje y de cómo había llegado hasta allí. Sin embargo, logró controlarse un poco para preguntarse por el estado del duque y por cómo él había llegado hasta allí.

-Podríamos tirarnos esta y muchas noches seguidas contando el heroico y soberbio relato de mis desventuras desde que abandonamos nuestro hogar hasta el momento actual. Una auténtica tragicomedia que haría reír y llorar al público de todas las edades, que conmovería hasta el más rudo de los hombres y que enardecería de pasión al más pusilánime. Una historia de… ¡Bah! ¡Esto es una pérdida de tiempo!-Virion se corto de golpe al mirar a Cherche. No podía. No podía hacer sus típicos discursos de lenguaje supraestilizado delante de ella. Al fin y al cabo, no era una dama cualquiera a la que quisiera impresionar. Era Cherche, su amiga. Una amiga que le traía recuerdos demasiado profundos y a los que le costaba enfrentar.-Desde que fuimos condenados al exilio, sólo una cosa persigo en este mundo: Volver a casa. Al igual que tú ansías a vuestro hijo, yo ansío nuestra tierra. Nuestro hogar.-en todo momento, Virion hacía hincapié en el “Nuestro”. Porque también era el hogar de Cherche. Y de su hijo ¿Acaso no sería maravilloso poder volver los tres? ¿Qué las cosas fueran como antes de que esas criaturas del infierno le arrebataran todo? Pero eso era imposible. Aun en el caso de que pudieran reunirse todos y encontraran la manera de expulsar a los Emergidos de Rosanne, el hecho de que Virion había huido y era un traidor para sus antiguos súbditos era ya algo que no se podía remediar.-Fue por mi culpa. Por mi culpa perdimos nuestro hogar. Yo les fallé. Tienen razón al llamarme cobarde o traidor. No pude protegerles como era mi deber. Ni a vosotros tampoco. Si hubiera sido más fuerte, más listo, lo que sea ¡estaríamos en casa y tú no te habrías separado de tu hijo!-y acto seguido se bebió media jarra de agua, como si de cerveza se tratase y pretendiese borrar sus penas de esa manera. Obviamente, un gesto completamente inútil, pero al menos logró relajarse un poco.-Perdón, me dejé llevar, mi estimadísima Cherche. Sabes de sobra que no soy así, que soy mucho más arrojado, valiente, apuesto, galante y caballeroso.-dijo ahora en un intento de ocultar el momento de debilidad que había mostrado hace escasamente unos segundos. Virion recuperó su algo arrogante pero en cierto modo también encantadora sonrisa.-Al fin y al cabo, la historia no ha terminado. Al contrario, sólo ha hecho más que empezar. El héroe sigue vivo, y su flagrante compañera y amiga también lo está. Tras esta trágica introducción, sólo queda una historia de reconquista y de triunfo ¡Ya lo verás! Al fin y al cabo, tengo un plan.-Virion volvió a adoptar esa pose característica suya con un brazo en jarras y su mirada algo altiva. Tras su pequeño momento de flaqueza, Virion volvía a mostrar confianza a raudales ¿Puro teatro para ocultar sus inseguridades? Mayormente sí, y seguro que Cherche se daría cuenta de ello enseguida, pero al mismo tiempo, no mentía con lo del plan. Virion no se iba a rendir tan fácilmente.-Mi objetivo aquí es investigar a nuestro enemigo, los mil veces malditos Emergidos ¿Lo recuerdas, verdad? ¿Recuerdas las banderas que usaban contra nosotros? Eran bandera de Akaneia, de todos sus reinos, incluyendo principalmente a Ylisse.-el tono de voz era mucho más bajo, no quería que nadie salvo Cherche le escuchase. Al fin y al cabo, esa conversación era muy comprometedora y nadie excepto su siempre amiga y confidente podía saber la verdad de la presencia de Virion en el Sacro Reino.-Me he hecho pasar por un guerrero de fortuna y al final, gracias a mi legendaria destreza, he sido escogido como miembro de los Custodios de Ylisse, la élite dentro de la guardia de este reino al servicio de Su Majestad el Rey Chrom. Desde dentro, podré investigar si son ellos los responsables del ataque a Rosanne y cómo controlan a esas criaturas del Inframundo. Si son culpables, aprenderé de sus debilidades y las utilizaré contra ellos llegado el momento. Y si son inocentes y todo es una treta, al menos me ganaré con mi trabajo a un reino aliado con el que poder reconquistar nuestras tierras. Sea el resultado que sea, salimos ganando ¿no es esta la idea de un genio?-preguntó al final dando una clara muestra de soberbia por haber logrado llegar tan lejos con su plan.

Pero esa fachada se derrumbó enseguida tras mirar nuevamente a Cherche. Se alegraba tantísimo de tenerla delante y de saber que se encontraba bien ¿pero qué sería de ella de ahora en adelante? ¿Se iría a otro lugar a continuar la búsqueda de su hijo? ¿Le dejaría para embarcarse en otro viaje para no volverse a ver a saber cuándo? Virion no pudo evitar preguntar:

-Yo… yo ya no soy tu señor, eso es más que evidente.-dijo un poco preocupado de nuevo mientras apuraba su jarra de agua hasta el fondo.-Ya no puedo darte los lujos que podía darte y que desde luego te merecías en Rosanne. Aun así, me gustaría que permanecieras a mi lado, como antaño. Sé que es egoísta, lo sé. Tenemos un pasado común, pero caminos distintos. Tú tienes que encontrar a tu hijo, yo descubrir quién atacó Rosanne… Pero no quiero perderte, no después de haberte encontrado. Al no ser tu señor, no puedo ordenarte que te quedes, y no sería justo que lo hiciera, así que voy a preguntarte no cómo una súbdita, sino como la amiga que siempre has sido para mí ¿qué vas a hacer ahora?-y permaneció serio, callado, ya sin nada que beber, mirando a Cherche mientras esperaba, con el corazón en un puño, la repuesta de la pelirrosa.
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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Invitado el Vie Nov 20, 2015 8:31 pm

Sabía que el tema era complicado, ella había perdido su hogar ¡Pero Virion mucho más! Nunca sería capaz de entender tal angustia ¡Aquella condena que llevaba el arquero! Aun así nada le impedía simpatizar con él. Se quedó en silencio escuchándolo como solía hacerlo siempre, una nostalgia se apoderó de ella ¿Podría volver a aquel tiempo en que vivían felices? ¡¿Cuántas veces el destino le quitaría todo lo que tenía?!

Escuchó lo del plan preguntándose qué tan fantástico sería, a pesar que Virion parecía ser algo… especial era sumamente inteligente ¿Serían un buen plan? ¿Les devolvería a Rosanne? Esperaba que sí, debía hacerlo. Cuando finalmente la idea llegó a sus oídos un montón de sentimientos se apoderaron de ella, primeramente la preocupación se apoderó de ella ¡¿Y si tildaban a Virion de Ladrón o espía?! Todo podría mal interpretarse, estaba jugando con cargos altos, no con un simple civil. Lamentablemente el arquero ya era un hombre grande, no podría regañarlo como a los niños ¡Decirle que era peligroso! Simplemente tendría que… apoyarlo.

Soltó un suspiro dispuesta a hablar, cuando nuevamente las palabras del hombre atacaron sus sentidos ¡Más que atacarla! La sorprendió lo suficiente como para dejarla muda unos segundos. Sus ojos se abrieron suavemente para luego regresar a la normalidad ¿Qué debía decirle?

Yo — balbuceó unas palabras antes de decidir qué decir ¿Desde cuándo era tan insegura? Nunca lo había sido, sin embargo frente a su acompañante toda su independencia se desvanecía — Debo viajar aun, tengo todo listo para partir en unos días — se quedó en silencio mirándolo, aun así se cuestionaba el hecho de viajar ¿Quedarse ahí sería posible? — Pero…

Se mordió el labio dándose cuenta de lo vital ¡Debía buscar a su hijo! Si ella no lo hacía nadie lo haría, de eso estaba más que segura… toda su vida había se basaba en no depender de nadie ¿Por qué esperaría ahora un milagro? No debía, por más que quería no podía.

Debo viajar — sus inseguridades se desvanecieron y su mirada se llenó de determinación — Buscaré a mi Hijo por las tierras extranjeras, no me tardaré mucho — sintió la presión del momento, sin embargo nada la haría cambiar de opinión — Aun así, cuando vuelva — tomó la mano del muchacho y lo miró seria — Nos casaremos

Sus palabras serias causaron gran impacto en el público en general ¡Podría haber jurado que alguien dejó caer un vaso al suelo! Seguramente nadie de los presentes se esperaría eso ¡Menos con aquel muchacho de cabello azul! Lo miró seria para luego sonreír con suavidad, aguantando las ganas de soltar una pequeña carcajada.

Lo siento — comentó tapando sus labios con su mano derecha, ahogando así una suave risita — Sentí el impulso de hacerlo

No era fanática de las bromas, pero por alguna razón en su mente aquella era la mejor forma de alivianar el aura pesada que los rodeaba ¡Si hasta se sentía más ligera! Notó las miradas del mundo sobre ellos… sin embargo no le importó ¡Estaba acostumbrada!

Como decía… cuando vuelva te buscaré para reunirnos nuevamente, te lo prometo — tomó aquel vaso de agua y bebió un sorbo del líquido — Pero debes prometerme que cuando vuelva no te habrás metido en ningún lío ¿Está bien?

Sonrió con suavidad, como no lo hacía hace mucho ¡Vivía con un semblante serio! ¿Desde cuándo se había apagado de aquella forma? No pudo evitar recordar su hogar, replanteándose el hecho de… crear uno nuevo, después de todo, nada servía llorar por la leche derramada.
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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Virion el Dom Nov 22, 2015 9:49 am

¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Cuánto tiempo había estado Virion esperando una respuesta de su amiga, cara a cara, en aquella sucia taberna de Ylisse? Probablemente sólo fueron unos segundos de pausa, pero al arquero se le hicieron milenios. Pero al final la respuesta llegó.

Se marcharía. Cherche, quien repentinamente había vuelto a su lado, volvería a separarse de él y lo haría en breve. Virion no podía culparla. En sus experiencias con el sexo femenino (de la cual él siempre presumía de tener bastante) bien había podido aprender que en la grandísima mayoría de los casos, los hijos siempre van en primer lugar. Es el instinto maternal, imposible ir contra él, aunque ese chaval no fuera realmente el hijo biológico de la jinete wyvern. Y aun sabiendo eso, y comprendiéndolo, una parte de él sufrió al oír la respuesta, como si le hubieran pegado un puñetazo en pleno abdomen.

Aun así, logró mantener la compostura y no permitir que se mostrase el padecimiento que sufría ante su respuesta. Era obvio, la mujer también estaba vacilante y él no quería ponérselo más difícil. Todo lo contrario, quería que ella fuera libre para tomar sus plenas decisiones. Se lo merecía tras tanto tiempo de leal servicio. Y por la amistad que unía a ambos. Al final, Cherche repitió las mismas palabras, con mayor determinación y Virion se limitó a asentir con la cabeza en apoyo a su decisión… hasta que la pelirrosa le cogió de las manos y le propuso matrimonio.

-¿Ca… ca… casarnos? ¿Tú y yo? Esto… Yo…-Sin palabras, Virion se había vuelto a quedar directamente sin palabras. Vale, esto el arquero no se lo esperaba. Es cierto, él tenía la costumbre de pedir matrimonio a multitud de chicas a las que meramente conocía, como método para pillarles con la guardia baja y sorprenderlas, siendo la última mujer la camarera que le había arrojado la jarra de vino momentos antes. Jamás funcionaba ese método; aun así él no abandonaba esa táctica. Pero nunca, en toda su vida, le habían propuesto matrimonio a él. Eso sí que le había cogido bajo guardia al arquero de arqueros. Por un momento se planteó se llegó a plantear si de verdad iba en serio esa proposición. No es que no lo halagase, al contrario, no pudo evitar sonrojarse, aunque para Virion Cherche había sido siempre una amiga y aliada, más nunca pasó de allí. Es cierto que en un principio quiso algo más de ella, como era costumbre en él, pero un vistazo a su wyvern le bastó para considerar todo tipo de tentativa en esa dirección como una clara tentativa suicida. Y pronto aprendió el valor y la fuerza que trasmitía la pelirrosa, tanto como para convertirse en su mayor confidente y amiga. La quería, eso sin dudarlo, pero no hasta ese punto de casarse, no aún al menos. Por ello mismo, cuando Cherche empezó a reírse por lo bajo de aquella ocurrencia, el arquero no pudo evitar sentir que se aliviaba un peso de sus hombros y rió por lo bajo también.

-Siempre fuiste tan ocurrente, mi queridísima Cherche, ese es uno de los sacros dones celestiales que los dioses supieron darte en gracia y por los que siempre he quedado tan inevitablemente prendado de ti.-respondió Virion volviendo a utilizar su característico recargado lenguaje, en un vano intento por ocultar su vergüenza por haber caído en semejante broma. Al menos, para su consuelo, no fue el único. De reojo pudo ver como la camarera había estado a punto de acercarse a la mesa con alarma en los ojos, seguramente para avisar a la pobre Cherche de que no cometiese tan terrible error entregando su corazón a semejante mujeriego empedernido. Y otros parroquianos curiosos habían observado el evento sorprendidos ante el suceso. Virion ignoró a esa panda de cotillas y centró su mirada en la mujer pelirrosa.

La conversación volvió su cauce serio de antes, pero el arquero agradeció la broma, pues sirvió para reducir la tensión que se había creado entre ambos por el reencuentro y la solicitud del exduque a su excriada. Por tanto, cuando Cherche le pidió a Virion que no se metiese en líos mientras estaba en ella, éste no pudo evitar responder con la típica sonrisa suya de autosuficiencia.

-Tu preocupación por mí es harto conmovedora, y la agradezco como he agradecido sumamente todos los innumerables cuidados y atenciones que has realizado por y para mí, más no debes temer por mi ventura. Soy pleno conocedor de que mi empresa no es pequeña y que los riesgos no son escasos. Pero estoy preparado para ello, y tarde o temprano recuperaré nuestro hogar.-entonces cogió nuevamente las manos de Cherche para utilizar ya un tono más serio con ella.-Tranquila, tendré cuidado.

Acto seguido, Virion se levantó de la mesa sin soltar las manos de Cherche y delicadamente la invitó a levantarse con él. Estando tan cerca de ella se sentía tan… familiar. Era como si no hubieran pasado los años, como si ya estuvieran en casa. Pero no era así, Virion se obligó a recordar que no era así. Inmediatamente volvió a adoptar su pose de sobrad confianza con su sonrisa tan característica.

-Estimada Cherche, comprendo la necesidad de tu marcha, pero permíteme la gracia de compartir al menos una velada contigo. Yo, el gran Virion, prometo hacer ese tiempo que me otorgues inolvidable, con el fin de darte fuerzas en la consecución de tu misión y hacerte desear un rápido regreso una vez logrado al fin el rencuentro con tu hijo.-comentó haciendo gestos teatrales con una mano, mientras con la otra seguía acariciando suavemente las manos de su pelirrosa amiga.-Vámonos de aquí. Este oscuro lugar es indigno de dos personas de tan alta talla y hermoso semblante como nosotros dos. Nos merecimos un ambiente mucho más sano y elegante.-semejantes palabras ocasionaros varios murmullos de desaprobación, pero el arquero lo ignoró. No tenía pensado volver a pisar la “Vaca Borracha” en mucho tiempo.-¿Has cenado algo? Conozco un restaurante delicioso, a esta hora todavía estará abierto. Comida de primera, una auténtica delicatesen pero no merecemos menos. E invito yo, como buen caballero que siempre he sido ¿Aceptas, mi queridísima Cherche?-y volvió a esperar la respuesta de su querida confidente, sin dejar de soltar su mano. Dioses, cuánto la había echado de menos…
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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

Mensaje por Marth el Lun Ene 11, 2016 4:31 am

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Virion gana 30 G


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Re: Un reencuentro inesperado [Privado Cherche]

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