Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Mar Mar 07, 2017 7:50 pm

Aquella noche la joven había conseguido dormir a gusto, a pesar de estar durmiendo en la intemperie y casi sentada. Había incluso tenido un sueño agradable, en el que conseguía derrotar al jefe Khima fácilmente en la primera noche de luna llena; al contrario que sus recurrentes pesadillas relacionadas a la perdida de Guzman. Y nada le había interrumpido en mitad de la noche.

A la mañana siguiente, y antes de que sus compañeros de sueño lo hicieran también, ella despertó. Abriendo los ojos y quedándose momentáneamente confundida ante la vista del hombre apoyado y la ardilla, al segundo recordó todo con tranquilidad. Sonrió ante el entusiasmo que le provocaba la espera para entrenar con Naruga pero su barriga resonó. Era hora del desayuno.

Se levantó con cuidado, saliendo del pelaje que su amigo le había proporcionado, y apoyándolo con cuidado sobre el tronco en el que ella había estado apoyada. Recolocó la piel por encima suyo y de Gao y finalmente estiró sus músculos, bostezando.

Dejó su bolso allí, en caso de que ellos despertaran y no la vieran, para evitar que pensaran que los había dejado solos sin mencionar palabra, pues no era su intención. Solamente agarró su hacha y salió a cazar algunos conejos para ambos y algunos frutos para la ardilla. Habían cazado una cantidad considerable de lobos pero al menos ella no acostumbraba a comer su carne. Y menos cuando estaba de la noche anterior, podría sentarle mal y... no quería pasar de nuevo por lo mismo de hace unos meses.

Tras un rato, volvió con su caza colgando de una mano, dispuesta a empezar a asarlo en los restos de la misma fogata de la noche anterior.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Miér Mar 15, 2017 6:47 pm

No recordaba haber dormido tan bien en semanas, quizá se debiese a que estaba agotado tanto por el viaje como por su batalla de la noche anterior, quizá por que contaba con algo de compañía por primera vez en una buena temporada. Se sentía seguro y a salvo por lo que durmió profundamente hasta ya muy entrada la mañana. Sus dorados ojos se abrieron lentamente aun algo soñoliento, cuando no había peligro la verdad era que su carácter perezoso salía a flote costándole algo de esfuerzo despertarse por su cuenta. También podría decir que era un "animal" nocturno cosa que se notaba en su piel pálida y ropas más dispuestas a soportar el frio de la noche y de colores obscuros para camuflarse mejor, por tanto la luz llego a molestarle un poco en lo que comenzaba a recolocarse la máscara. La chica cazadora de cabello blanco ya se encontraba reanimando el fuego para cocinar lo que parecía ser el desayuno, el branded bostezo con soltura mostrando lo que podía catalogarse como colmillos y se estiro con cierta pereza a la par que la ardilla también comenzaba a dar señales de vida.

Lo rimero que hiso fue acomodarse el pelaje de vuelta en su sitio, haciéndolo pasar por su propia cabellera nuevamente a la par que Gao ya comenzaba a corretear inquieto por el cuerpo de su compañero, Naruga por su parte se quedo sentado unos momentos centrándose en la tarea de despertar y recordar lo que había sucedido la noche anterior. Habían peleado entre ellos o bueno, ella lo intento pues estaba consciente de que su táctica de pega y corre no podía ser considerado una batalla per se, aun así habían unido fuerzas peleando codo a codo contra una insensata manada de lobos que planeaban volverlos su presa, siendo como resultado que hubiese un montón de caninos muertos por todo el claro donde ellos descansaron. También recordaba haberle prometido que pelearía con ella hasta la próxima luna para ayudarla a mejorar su técnica de batalla, cosa que planeaba cumplir, y por ello era que estaba allí en ese momento.

- Khigu, mucho bueno día…. -

Le saludo lo mejor que pudo con su limitado vocabulario, Gao por su parte corrió animado para treparse al hombro de la chica y darle los buenos días a su manera. El estomago de Naruga también protesto en cuando su fino sentido del olfato capo el apetitoso olor a sangre y carne fresca de los conejos por lo que se asomo interesado en las capturas que había hecho la chica…. entendería si ella le decía que esas eran suyas pero su interés inicial por la carne fresca era bastante notorio.

- Yo solo bestia poca para piel…. ropa mucho mal y yo hacer nueva. Todo bestias para Khigu. -

Señalo el lobo que viese más entero, cuya piel estuviese mas intacta pues de ese sacaría su nuevo abrigo, después de todo las ropas que el branded tenía puestas ya estaban totalmente destrozadas y poco faltaba para que estas terminasen de ceder y se cayeran. Sabía hacerse ropa a partir de las pieles y aun que no lo hiciese muy a menudo era hábil en ello. Por otra parte, si Naruga sabía hablar a duras penas mucho menos sabia contar por lo que uno para él era "poco" y más de uno era "mucho"…. aun que por supuesto había varias cantidades de "mucho" según la escala de Naruga.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Vie Abr 14, 2017 8:22 pm

Con un palo seco descortezado y una piedra lisa que encontró por el camino, comenzó a provocar la chispa encima de los restos, para encender el fuego y tenerlo listo para asar aquella carne. Sabía cómo hacerlo, pues en muchas otras ocasiones pasadas había tenido que aprender para la supervivencia. Ella pensaba que una vez le había cogido el truco, era algo bastante sencillo, y de utilidad básica para los viajes. Por supuesto, que ya hubiesen algunos troncos pequeños semi quemados le había ahorrado el trabajo más tedioso.

Mientras se avivaba poco a poco la fogata, comenzó a despellejar la piel de los conejos con ayuda de la punta de su hacha. No poseía cuchillo peletero, siempre lo hacía con su propia arma, con alguna piedra afilada o incluso con sus manos cuando la piel de sus presas era fácil de sacar.
Una vez lo hizo, rebanó las extremidades por piezas y las pinchó por separado cada una en una ramita para que le fueran más fáciles de comer al enmascarado. Ella lo hubiera asado al conejo entero, sólo despellejado, pero pensó que tal vez así sería mejor para repartirse entre cada uno.
Antes de ponerlas encima del calor, notó que su compañero se había despertado, desviando la mirada hacia él con una sonrisa.

No es como si Khigu fuese la mayor madrugadora, al contrario, más bien se solía despertar a media mañana, cuando ya hacía algo de calor... Pero Naruga había despertado bastante más tarde que ella. Debía de estar agotado por el viaje y el andar perdido, pero ella conocía esa sensación, así que no le culpaba por dormir más de la cuenta. No le importaba en absoluto, de hecho. Con tal de que comenzaran a luchar en algún momento, eso le bastaba...

- ¡Ya despertaste, Naruga! ¡Buen día! -exclamó, mientras también saludaba al pequeño roedor que trepaba por su cuerpo- ¡Gao! Buenos días a ti también. -rió al sentirla sobre su hombro, alcanzándole con una mano los frutos secos que había conseguido para la ardilla.

Notó el rugido que hizo el estómago del espadachín y cómo miraba los sangrientos "pinchitos" aún crudos.  Se notaba a leguas el hambre que traía el chico. - Espero que te guste la carne de conejo... ¡a mí particularmente me basta cualquier cosa que sea comestible!  -sonrió energéticamente mientras le pasaba un par de palitos.

- Toma, ¡háztelas como gusten! Coge cuanto quieras. -aclaró, haciendo notar que era un desayuno para ambos- Los he partido en cachitos para que te sea más fácil de comer... Supongo. -se encogió de hombros, pues al fin y al cabo no conocía aún los gustos del cazador. Y tampoco es como si supiera de más modales que los justos y necesarios.

Escuchó lo que Naruga le ofrecía, pero no podía aceptarlo. - ¿Ah? NO. -se giró para mirar los cadáveres- ¡Sólo me merezco los que maté yo, no me gusta llevarme el trabajo de otro! -pausó- ...es decir, siempre y cuando no haya sido una presa de ambos por igual. -se rascó la mejilla al recordar cómo todo había empezado por aquel conflicto.

- No me importa si te llevas más, ¡para lo que necesites! Yo sólo vine a cazarlos porque estaban siendo una molestia para algunas tribus nómadas y también para otras presas. -explicó, mientras rodaba uno de los pinchos por encima del fuego, luego observó su vestimenta.

- Peeeero supongo que el resto de lo que no vayas a usar ni desees podría venir bien como algunos recursos para la tribu, ahora que dices lo de las pieles... -Aún era verano, pero nunca venían mal ese tipo de cosas. Aunque Khigu no era muy participativa en ese sentido con su tribu, pues ella se dedicaba más a simplemente cazar, pelear, y volverse fuerte para demostrarle a todos que era igual o mejor que ellos.

Cierto... podría llevar a Naruga, luego del entrenamiento, a que les vendiera lo que quisiera. Era un viajero, seguro necesitaba eso. Y tal vez le apeteciera pasar algunos días con ellos mientras ella se dedicaba a entrenar con él y buscar pistas de su hogar... ¡Incluso para presumir de cuernos! Sí, sería una buena idea, capaz ella se lo diría más tarde.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Dom Abr 16, 2017 10:26 pm

Naruga no espero a que se lo repitieran dos veces pues en cuanto la chica le dijo que aquel desayuno era para ambos el inmediatamente tomo las primeras piezas de conejo y las puso a calentar en la fogata…. el podía comerlas crudas pero cierto clérigo le tenía dicho que la carne podría enfermarlo si no la cocinaba antes.

- Carne mucho buena, gusta yo. -

Después de todo en medio del desierto la carne como aquella era un lujo al que rara vez podía darse siendo más carne seca, lagartijas y bichos lo más normal de encontrar…. las serpientes tenían algo más de carne pero nada comprado a la tierna y deliciosa carne que logro probar en los bosques de Elibe. Gao por su parte tomo las frutillas que la chica le ofrecía llenándose con ellas las mejillas hasta que estas estuviesen llenas, momentos después salto para treparse a un árbol y comenzar a comer.

- Desperdiciar vida mucho malo…. Si matas cosas entonces usas y te comes cosas. Yo solo bestia poca para piel, Khigu familia…. ellos pueden usar mucho bestias y así no desperdicio. Matar por matar no bueno. -

Había sido educado de esa manera pues igualmente en el desierto los recursos eran sumamente limitados, por ello debía de sacarse el mayor provecho a cualquier cosa que se lograra obtener. Nada sobraba, desperdiciar o rechazar algo era una falta de respeto bastante grave al menos en su pequeño círculo familiar. No se protestaba por el sabor de la comida, no se dejaba hueso sin roer o piel sin curtir. Lo único que estaba permitido desecharse eran las cosas activamente venenosas.

- Mhhhh….. si yo quedar hasta luna llena, yo buscar cueva. Afuera mucho malo, mucho expuesto bestias. Khigu conoce cuevas?, no mucho grande, solo Gao y yo. -

Estaba seguro que Ella conocería mejor el área además de que había demostrado saberse mover mucho mejor en ese tipo de ambientes que el mismo. Sabia lo básico, eso sí, pero incluso él entendía que la mujer de cabello blanco tenía ventaja de sobra en aquel lugar por el simple hecho de haber nacido y crecido en el.

- Comer y llevar cuerpos lejos, sangre atrae más bestias. Luego mucho peleamos, así Khigu mucho fuerte para luna llena. -

No olvidaba sus promesas pese a que no llegase a parecer muy inteligente de buenas a primeras. Recordaba muy bien lo que sucedió el día anterior, de lo que había protegido a la joven así como lo que ella le había prometido. La veía ya como un miembro más de su familia, alguien apreciado en quien confiaba y respetaba su habilidad para combatir…. una igual pese a ser humana.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Jue Mayo 04, 2017 3:30 pm

Arrancaba a mordidas los trozos de carne ya asados, no sabiendo si era por el hambre que traía o que por alguna razón sabía delicioso en aquel momento... con una compañía que no la juzgaba con la mirada. Pero sí que comentaba cosas curiosas, dejando su léxico aparte. Con la comida aún en la boca, se quedó pensando un rato en la parte de "matar por matar no es bueno" sobretodo.

- Hmmmm...

La chica no estaba segura de coincidir y mucho menos compartir aquella opinión con el espadachín. Pero tampoco era como si le desagradara del todo aquella idea. Ella estaba ya acostumbrada a matar para demostrar su fuerza, cuando el motivo no era cazar por necesidad. Si quería divertirse solamente, nunca mataba, y nunca era a animales, sólo luchaba contra personas para eso. Era cierto que también había matado a algunos que habían sido una fuerte amenaza para ella o que le habían sacado de sus casillas, también por necesidad, pero eso era otro tema. Estaban hablando de aquellas bestias de las que se podían sacar provecho, realmente estaba bien hacer aquello cuando se podía, quizás.

Al fin y al cabo su propio cuerno se lo habían tallado con los huesos de aquel wyvern que había traído desde lejos, con el que se enfrentó en su primera prueba cuando cumplió la mayoría de edad. En la cual, de hecho, había tenido que sobrevivir bajo ese pensamiento de aprovechar todo lo que se pudiera.
Sí, ¡tal vez le diera mucho que pensar a partir de ahora! ya que ella adoraba escuchar y aprender acerca de nuevas culturas.
Cuando tragó, asintió con la cabeza y una sonrisa antes de seguir comiendo.

- ¿Cuevas?  ¡¡Por supuesto!! Conozco varias. Hay algunas cuevas pequeñas cerca del risco al... -miró hacia los lados, para situarse- este de aquí, y también algunos refugios de piedra en un par de bosques pequeños. No este tipo de bosques, pero los reconocerás enseguida por sus árboles pequeños. ¡No es muy dificil encontrarlos en este país donde reinan las planicies! -rió- No tienen pérdida, pero de todas formas después de luchar te guiaré a las más cercanas... -explicó,pensando que mejor le daba una pequeña sorpresa después. Porque pensándolo mejor, mejor quedarse en su tribu, ¡así no pasaría peligro y estaría acompañado! Además sería una forma de agradecerle el entrenamiento.

- ¡Sí, tienes razón! ¡¡No puedo esperar a luchar!! -exclamó entusiasmada. Se apresuró en terminar de comer lo suyo, eructando al final, sin ningún gesto de vergüenza por ello.

- ¡¡Bien!! Vuelvo a tener mis ánimos al máximo, ¡no hay nada mejor que comer y luchar en este mundo! -estiró sus brazos antes de levantarse, con la intención de acercarse para ponerse a mover los cadáveres. Los cuales, incluso si no pudieran llevárselos o cargarlos todos a la vez a la hora de volver a la tribu, tal vez alimentarían a otros seres vivos del bosque, de una forma u otra.

Pero lo primero era lo primero, ahora había que apartarlos de aquel lugar, así que Khigu comenzó a subirse los cuerpos a sus hombros y brazos, tantos como pudo, siendo al final una cantidad de cinco lobos muertos encima suya.
Miró hacia los lados, pensando dónde sería mejor dejarlos, y esperando por Naruga, sin prisa alguna, ciertamente.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Jue Mayo 11, 2017 9:29 pm

Naruga no pudo evitar dibujar en su rostro una discreta sonrisa, siendo franco consigo mismo extrañaba esa reconfortante sensación de estar resguardado en una cueva, le traía recuerdos gratos de su pasado, de su familia, aquel primer lugar que llego a considerar un hogar; se sentía aliviado de que aun en aquel lugar tan lejano y diferente al desierto aun hubiese cosas familiares y seguras como lo eran las cuevas. Al igual que la cazadora Naruga tenía nulos modales para comer, arrancando los trozos más grandes que le eran posibles y llenándose la boca antes de tragar solo que a diferencia de la joven albina el branded también masticaba los huesos hasta triturarlos y comerlos desapareciendo totalmente el cuerpo del conejo como si nunca hubiese existido.

- Mhhhh…. no carretas para llevar mucho cosas…. pero arboles madera…. -

Eso lo dijo mas para sí mismo, recordando lo que el clérigo le tenía dicho sobre la madera y los arboles…. Seri fastidioso llevar de uno a uno los cuerpos por no decir un desperdicio de tiempo y energía. Contra todo pronóstico Naruga era practico y muy inteligente por salvaje que fuese, lo único que le faltaba en realidad era la educación adecuada. Busco 2 ramas grandes y gruesas, unas que midiesen más o menos un poco más de lo que lo hacia su cuerpo y poniéndolas paralelamente comenzó a depositar los cuerpos de los lobos encima. Al final solo alzo ambas maderas y comenzó a arrastrar todos los cuerpos juntos hacia un lugar no muy lejano, cubriéndolos con follaje, hojas y tierra tal como lo haría un animal salvaje tratando de esconder a sus presas de los carroñeros.

- Todo bueno, poder pelear ahora, llevas bestias familia después. -

Comento alzando los brazos y bostezando a sus anchas de forma ligeramente perezosa, mostrando un par de colmillos en su boca notoriamente mas grandes que los de un ser humano pero sin llegar a serlo tanto como los de un laguz. Estiro su cuerpo para desperezarse y por que, por experiencia, había aprendido que comenzar actividades físicas sin prepararse antes a veces ocasionaba dolorosos calambres o torceduras, una vez estuvo listo se limito a sacar su espada, poniendo una poso que no parecía muy de batalla en realidad.

- Ataca con todo fuerzas, no contengas…. yo ver que tan fuerte Khigu primero. -

Se preparo adoptando una posición defensiva ligeramente encorvada, a diferencia de la noche anterior esta vez se dedicaría a recibir los ataques con su espada y a desviarlos con el fin de evaluar la fuerza contraria y su técnica de pelea pues por más que pelearon juntos la noche anterior no había tenido en realidad tiempo de apreciar a detalle el estilo de combate de la chica.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Mar Mayo 16, 2017 7:12 pm

Mientras la mujer cargaba los suyos poco a poco al lugar que le había dicho Naruga, veía como su compañero había sido más inteligente, ingeniándoselas para crear rápidamente un empuje para llevar varios a la vez también.  Algo que jamás se le habría ocurrido a Khigu, quien tendía a ser más bruta en el amplio sentido de la palabra.

- ¡Eres muy astuto! -exclamó ella, en forma de admiración- ... ¡Aunque yo sigo prefiriendo cargarlos así! -rió.

En cuanto acabaron de cubir todo, ya era el momento más esperado por la chica.

- ¡¡Sí!! ¡¡Pelear, pelear!! -la emoción que tenía la albina no cabía en sí. Ansiaba tanto volverse más fuerte... y además, luchar siempre le gustaba.

Estiró su cuello haciéndolo tronar y restregó las palmas de sus manos antes de recoger su arma del suelo. Se posicionó frente a él, con las piernas estiradas y separadas entre sí, para así tomar el rango más amplio posible, antes de ir a atacarle. Confiaba en que Naruga se supiera defender de ella, era más fuerte, ¿no? Además, ya se lo había demostrado en dos ocasiones. Aparte, que los espadachines que había conocido solían detener mejor sus ataques que cualquier otro tipo de guerrero, por alguna razón. Sin embargo, para eso estaba allí. Para aprender, para entrenarse.

- ¡¡De acuerdo!! ¡Allá voy!

Y sin pensárselo mucho más, corrió hacia él con el hacha agarrada de a dos manos, sin planear ninguna estrategia. Haciendo lo que mejor se le daba, que era atacar agresivamente. Poniendo todo su impulso en aquel movimiento que tenía la intención de partir la cabeza del contrario verticalmente en dos.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Dom Mayo 21, 2017 9:02 pm

Naruga se posiciono frente a quien sería su rival de nuevo en ese momento, centrando sus dorados ojos en la mujer de cabello blanco y adoptando una posición defensiva. Desde muy temprana edad el joven branded se vio forzado a utilizar una espada, no había enfrentado a pocos oponentes y pese a no ser bueno con las palabras sí que era un guerrero astuto y muy fiero. Atento y siempre centrado en la batalla el branded acomodo la espada en una posición en la que esta no solo no recibió el impacto de lleno, sino que además desvió el golpe hacia uno de los costados dejando que la chica cayese con todo el peso que imprimió en su golpe, dándole para finalizar un golpe en el costado con el mando de la espada.

- Khigu muerta…. intenta de nuevo. -

A todo esto, Naruga siquiera se había movido del lugar en donde se había plantado, después de todo su fuerza obtenida por la mezcla de su sangre le ayudaba a recibir el choque de la pesada arma contraria.

- Golpe Khigu mucho fuerte…. pero si golpe falla, Khigu muerta. -

A su manera trataba de explicarle cual era el fallo que vio desde su perspectiva. La fuerza de la joven era indudable pero aquella maniobra arriesgaba demasiado y aseguraba una derrota rápida en caso de que, como en ese momento, el oponente lograse esquivar o activamente supiese como frenarla.

- Enemigo siempre ataca, Khigu preparada siempre para golpe de vuelta…. golpe fuerte Khigu bueno cuando oponente cansado o herido, no inicio de pelea. -

Lo había educado para ser prudente a la hora de pelear, en especial cuando era superado en número. Los primeros minutos de una batalla eran vitales para el resto del enfrentamiento y ahorrar energías al principio garantizaba el poder atacar mas fieramente cuando el oponente ya estaba cansado. De esta manera Naruga permanecía en su sitio, siempre adoptando aquella posición defensiva y atacando de vuelta con un golpe que distaba mucho de ser letal pero sí bastante doloroso, marcando cada golpe en un área vital como un "Khigu muerta".

- Energía mucho importa pelea, si Khigu cansada, Khigu pierde…. si oponente cansado, Khigu gana. -

Sus explicaciones eran cortas pero concisas, intentando imitar las enseñanzas de su padre, recordando como desde muy joven el cometía los mismos errores, corriendo alrededor de su padre y atacándolo implacablemente mientras que el, en su sitio, repelía todos sus ataques y le golpeaba de vuelta de aquella misma manera, recalcando cada error cometido para que aprendiera de ello.

- Espada mucho rápida, hacha mas fuerte…. si Khigu enfrenta espada debe encontrar forma de atacar y no ataquen. -

El no atacaba pues intentaba darle tiempo a la chica de que lo analizara, de que viese sus movimientos e intensase pensar una forma de darle un golpe certero…. esto aun no era una batalla pues Naruga, aun que ciertamente la respetaba como guerrero, sentía que si se ponía a pelear enserio con ella, de momento, solo acabaría lastimándola de forma seria. Se centraría entonces solo en el auto aprendizaje que ella pudiese tener atacando a un blanco vivo que puede golpearla de vuelta, ya después se encargaría de ayudarle a practicar contra un oponente más agresivo.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Jue Mayo 25, 2017 5:28 pm

El cazador no dejaba de sorprenderle, ¡había conseguido bloquear y desviar su ataque más potente! Desde el piso, la joven gruñó levemente al notar el golpe del mango. Sin embargo, estaba emocionada, así que no tardó un segundo más en volver a levantarse y repetir el mismo movimiento sólo que hacia arriba. Con el exacto resultado anterior.

- ¡No le temo a la muerte! -aclaró- ... Pero quiero seguir viviendo para ser más fuerte y poder acabar con mis enemigos. -admitió, mientras volvía a posicionarse frente a él, más no atacó todavía.

La albina escuchaba atentamente tanto las palabras de Naruga a la par que observaba su defensa implacable, sin moverse de su sitio. - Hmm... ya veo... -Tendría que hacerle caso y analizar la situación. Admitía que sin duda él era más fuerte que ella, y por eso lo respetaba.

Tenía también que reconocer, que de tan impulsiva y temeraria que era, muchas veces olvidaba por completo su defensa. Ya le había pasado otras veces, incluso de omitir daños graves por estar tan agresivamente concentrada en otro enemigo. Solía recibir aquellos ataques sin miedo, sólo centrándose en atacarlos. Era cierto que su piel y sus músculos se habían acostumbrado a ello y poseía una gran resistencia, pero aún así aquello no le impediría acabar muerta por su descuido, justo tal como lo explicaba el espadachín. A pesar de su limitado léxico, en el arte de la batalla no eran tan necesarias cuán bonitas o extensas fueran las palabras, así que aquello era más que suficiente para entender al viajero.

- Hey, ¡me pediste que atacara con todas mis fuerzas al inicio! -bromeó, riendo un poco- Está bien, empezaré de nuevo entonces. -le sonrió determinadamente.

Esta vez agarró el hacha con una sola mano, dispuesta a atacar como atacaría normalmente. Volvió a intentarlo varias veces, todas y cada una de ellas siendo completamente en vano puesto que Naruga conseguía detenerlos, acompañándolos con sus "Khigu muerta, Khigu muerta" en golpes en diferentes zonas.
 
Había pasado ya un rato, Khigu empezaba a respirar intensamente- ¡¡Eres un hueso duro de roer!! -admiró- Pero lo cierto es que en eso... ¡tengo ventaja! ¡¡no me rindo nunca!! -exclamó con una amplia sonrisa mientras se disponía a intentar cada vez una manera diferente de atacarlo y no recibir un golpe de vuelta.

Y lo cierto era que Khigu demostraba la estamina que poseía, bastaba que cualquiera se fijara en lo enérgica que ella era. No importaba las horas que pasaran, ella no se cansaría hasta al menos lograr que él, aunque le siguiera bloqueando, no tuviera ningún modo de golpearle de vuelta.

Atacar y que no ataquen... Ella le dio muchas vueltas a esto, no era lo suyo planear nada, ni hacer estrategias. Era diferente a cazar animales, aunque fueran salvajemente fuertes, estos no poseían armas. "Entonces tan sólo tengo que atacar a la mano que anda blandiendo la espada. Eso es, atacar la fuente principal del problema." Eran sus pensamientos, llegando a la conclusión de que solía guiarse por aquella lógica. Era por eso que cuando su enemigo era poderoso, su objetivo era la cabeza.

Se colocó de nuevo en posición, con los ojos puestos sobre la máscara de su compañero, y miró la mano con la que sujetaba su arma. Podría defenderse de lo demás con ella... excepto el eje base que movía la propia.
Sonrió, estaba tan segura de su ataque que no apuntó con el filo de su hacha, como de costumbre, si no que le dio la vuelta. Apuntando ahora con el reverso de esta, la zona de madera que servía para agarrar el bronce. No quería cortar nada accidentalmente. Pero, moviéndose hacia él agachada,  estuvo dispuesta entonces a llevar su ataque hacia los nudillos de el hombre, contra los que impactó. Tras eso, levantó la mirada hacia él para buscar su aprobación.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Vie Mayo 26, 2017 3:22 am

Una vez tras otra Naruga bloqueaba los golpes del hacha contraria, contra atacando siempre con el mango de la espada o con la parte de esta que no traía filo. Aun así, la muchacha era implacable pues no importaba cuanto tiempo pasara ella seguía atacando con la misma energía e intensidad, llegando un momento en el que una discreta sonrisa se asomo en los labios del enmascarado, sin ponerse siquiera a pensar que, efectivamente se estaba divirtiendo. La pelea de ambos no parecía que fuese a terminar rápido pues si bien la energía de la muchacha no parecía terminarse, Naruga por su parte usaba pocos movimientos al bloquear sus ataques, acostumbrado a guardar su energía y sin exagerar en sus movimientos.

- Como Khigu mover tanto? -

Para él no era común ver a alguien tan enérgico a la hora de pelear, el mismo no lo era pero lo que no tomaba en cuenta es que la chica había crecido en un ambiente donde la comida no escaseaba, o por lo menos no tanto como en un desierto, ella estaba mejor alimentada y por ello tenía una masa muscular considerable, a diferencia de él quien tenía una complexión más delgada pero atlética gracias al ejercicio que le bridaban los constantes combates, aun así, la resistencia y la fuerza natural que poseía gracias a su sangre mestiza equilibraba bastante la balanza al enfrentar a la cazadora con hacha. Aun así, entre el ataque de la chica y su defensa, Naruga no se dio cuenta en el momento en que bajo un poco la guardia, quizá pensando precisamente en la fuerza y resistencia tan admirables que tenia la joven para tratarse de una humana en su totalidad por lo que, intentando bloquear el golpe de la misma manera en la que lo había hecho hasta ahora no reparo en que ella apuntaba a un objetivo diferente, recibiendo el golpe en los nudillos con la parte plana del hacha contraria lo cual le obligo a soltar la espada. Por primera vez en muchísimo tiempo, Naruga dibujo una sonrisa amplia en su rostro mostrando los colmillos a modo de aprobación, había sido una maniobra inteligente y merecía su reconocimiento por ello.

- Buen trabajo, Khigu. Yo bajo guardia, tu ver punto ciego…. mucho bueno trabajo. -

Pero estaban ahora en medio de una práctica y ya que la joven había superado sus expectativas con la primera prueba, pasaría ahora a la segunda fase del entrenamiento, uno en que sabia con creces que la chica tenía dificultades. Era buena atacante sin duda, una formidable pero su defensa dejaba mucho que desear, por lo que se preguntaba que tan bien podría defenderse de un atacante mucho más veloz en cuestión de movimiento. Sacudió un poco su mano herida la cual era su izquierda, no era un golpe muy fuerte pero ciertamente los nudillos era una parte sensible y le costaría algo de trabajo sujetar adecuadamente su espada nuevamente con esa mano, por tanto esta vez sujeto su espada con la mano derecha, la cual era su brazo más fuerte, y adopto una posición que destraba mucho de ser la relajada pose defensiva que había adoptado hasta ahora.

- Yo ataca Khigu, lista? -
Spoiler:


Y sin mayor advertencia el branded se abalanzo sobre ella, utilizando su espada de forma contraria a la que lo haría para que, si llegaba a golpearla fuese con la parte sin filo de su arma pues si bien estaban entrenando enserio lo que menos deseaba era lastimarla seriamente. Naruga atacaba de forma constante y veloz, totalmente ajeno a su estilo furtivo de combate que solía darle la victoria en las peleas contra oponentes difíciles. Se limitaba a usar solo ataques básicos aun que su velocidad y fuerza brutales ya le añadían por sí mismo un grado de dificultad considerable a la pelea, igual que antes se limitaba a decir un "Khigu muerta" cada que golpeaba con la parte sin filo de su espada en algún punto vital. Por supuesto, pese a esto sus golpes llevaban bastante fuerza pues él tampoco sabía controlarla muy bien que digamos, lo normal para él era pelear a muerte y por ello nunca necesito controlar la fuerza de sus golpes, aun así, confiaba en la joven de ojos carmines y la respetaba como guerrero por lo que igualmente contenerse de más seria una falta de respeto a su parecer.  Increíblemente, Naruga pese a tener buena resistencia no estaba acostumbrado a una táctica tan agresiva de combate, eso aunado a las pesadas ropas de cuero que portaba encima lo hacían cansarse poco a poco, por lo que ya muy avanzada la pelea, sus movimientos comenzaron a hacerse cada vez más lentos.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Miér Jun 07, 2017 8:20 pm

Aquella sonrisa le era todo, ¡lo había conseguido! ¡le había sorprendido! Khigu relajó su posición a la par que sonrió con él, victoriosa.

- ¡Gracias! Por fin entendí. Y bueno... -rió- Cuando te gusta algo no puedes evitar hacerlo todo el rato. ¡Y a mí me encanta pelear! -explicó, mientras estiraba de nuevo sus articulaciones.

No era momento de relajarse aún, ni lo quería. Aún quedaba bastante por aprender, y toda una tarde para ello. Khigu imitó una de las poses defensivas que le había visto hacer a él.

- ¡SÍ! ¡¡Lista, ven a mí!!

Intentaba bloquear sus ataques siempre con su propio cuerpo, tratando de recibir el máximo daño posible en sus brazos en vez de en sus lugares vitales, como solía ser. Ya tendría bastantes estocadas y cortes de no ser porque el espadachín no atacaba con el filo de su espada, si no con la otra parte, tal como había hecho ella antes para asegurarse de no rebanar sus dedos. Pero aunque fuera así, el hombre era considerablemente más rápido, el hierro de su arma era más largo que el de un hacha, llegando a partes que no pudo cubrir; y mucho más duro, dejando marcas visibles y golpes en su cuerpo. Todos ellos recordatorios de que podría estar más que muerta. Más el daño no le importaba, a Khigu le gustaba entrenar en serio, que atacasen como de verdad, de lo contrario no serviría, se lo tomaría como una ofensa, no quería que nadie pensara que ella era débil. Por suerte, Naruga era bastante respetable tanto como guerrero como maestro.

- ... ¡¡Sígueme enseñando por favor!! -con el entusiasmo, casi parecía que el cansancio pasaba a quedar eclipsado.

Y así, durante un rato más de constantes golpes que poco a poco entumecerían su cuerpo, pues la mujer insistía en seguir. No sabía si empezaba a acostumbrarse a sus movimientos o qué, pero poco a poco supo ver la trayectoria de su espada con claridad, tal vez fuese porque iba más lento. Aún así, por más que corrieran las horas, ella no conseguía defenderse por completo de él, y es que el cansancio era el culpable, por mucho que ella no lo notara, se notaba en su falta de concentración o capacidad de bloquear sus ataques "previsibles".

De un momento a otro, respirando agotada, lo miró. ¿Él estaría de igual manera? La luz del ambiente comenzaba a dejar de brillar con intensidad, era bastante tarde. No quería admitir que tendrían que dejar por solucionar este problema otro de los días, pero tenía que hacerlo.

- Naruga... Muchas gracias... -exclamó con la voz entrecortada. Tozuda como ella sola pero lo suficientemente honesta para admitir que realmente había aprendido algo nuevo con él, no pudo evitar caer de rodillas al suelo.

- Jajaja... ¡eres fuerte! -en ese momento, su estómago rugió. Era hora de alimentarse, o más bien, de regresar primero con los cadáveres de lobo, y eso le hizo recordar algo importante.

- Por cierto... ¿quieres acompañarme a la tribu? -preguntó por fin, mirándole con una suave sonrisa.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Jue Jun 08, 2017 2:14 pm

La explicación de la joven acerca de porque tenía tanta energía le hiso torcer ligeramente la boca, el también peleaba mucho pero más por necesidad que por mero placer. Por su mente no entendía como un enfrentamiento donde normalmente se salía herido  o podía perderse la vida resultaría agradable…. la cruda realidad era que, si hubiese podido elegir, habría preferido vivir una vida más tranquila en algún lugar donde no tuviese que usar su espada, un paraíso lleno de personas con cabello blanco quienes al parecer eran el único tipo de humanos que lo aceptaban pese a ser un monstruo. Tal era el caso de su amo, cierto clérigo mojigato y ahora aquella fiera guerrera; en definitiva el branded comenzaba a tomarle cierta preferencia a los humanos albinos.

La practica continuó sin mayores contratiempos, ambos daban lo mejor de su para atacar y esquivar y aun que lo hacían con la fuerza real que utilizarían en cualquier combate el filo de las armas brillaba por su ausencia, se daban de golpes eso sí, pero nada que no se curase con alguna pomada o una buena noche de descanso mas pese al cansancio ninguno de los dos aflojo el ritmo hasta ya muy entrada la tarde cuando los rayos del sol comenzaban a ocultarse en el horizonte. Aquella mujer era buena, quizá desde su perspectiva le faltaba algo de practica entablando combates con oponentes que también portasen armas pero la chica tenía un potencial tan notorio que incluso Naruga agradecía no tenerla de enemiga.

Cuando la chica por fin quedo satisfecha Naruga detuvo su ataque igualmente, respirando notoriamente agitado y con gruesas gotas de sudor derramando por debajo de su máscara….. el también había aprendido mucho de ella y al menos en esa práctica tuvo la oportunidad de poder forzar su cuerpo a mantener una batalla prolongada sin aflojar sus ataques lo cual a la larga mejoraría su resistencia en el combate…. ninguno corría el riesgo de morir así que podían darlo todo en el entrenamiento, ambos se enseñaban mutuamente y se ayudaban a mejorar aun que en el caso de Naruga aquello no fuera notorio.

- Khigu…. que es…. "Gracias"? -

Esa sí que era una palabra que desconocía por lo que ladeo su cabeza hacia un lado con curiosidad, cuando no estaba en medio de una pelea la verdad es que el branded tenía una personalidad tranquila, curiosa y a veces un poco ingenua; por supuesto no era como si muchos pudiesen ver ese lado del pues lo normal era que todos quienes se encontraba acabasen con la cabeza desprendida de su cuello.

- Yo monstruo…. tribu Khigu humanos…. humanos odian monstruos, monstruos cortan cabezas humanos…. Tribu familia Khigu…. yo… no quiero cortar cabezas familia Khigu…. Pero si tribu ataca…. yo ataco…. -

A su manera intentaba explicarle su situación, de manera torpe le expresaba la preocupación que sentía por el hecho de ser lo que era y adentrarse a un lugar lleno de humanos…. puede que Khigu fuese diferente por tener el cabello blanco pero estaba seguro que un humano normal intentaría hacerle daño y, por consecuencia, el se defendería atacando con fuerza letal a cualquiera que amenazara su vida o la de Gao. No estaba seguro como expresarlo claramente pues hasta ahora nunca fue necesario darlas, la vía era tan simple como matar o morir, los diálogos eran tan innecesarios como prender una farola en pleno día. Por ello y para que las cosas quedasen más claras, Naruga retiro  un poco la máscara de su rostro…. mientras no le viera el rostro completo su cuerpo no se paralizaría pero sí que se puso tenso. La chica afirmo que no le había visto bien así que debía demostrárselo, el rostro deforme del monstruo bajo la máscara, la marca del branded y aquellos ojos dorados con pupilas alagadas que no podían ser humanas…. quizá, si le mostraba aquello ella desistiría de si idea de que la acompañase a su tribu.
Spoiler:


- Yo no humano, Khigu…. yo monstruo…. monstruos no viven en luz de día como humanos, monstruos esconden o mueren…. Khigu humana…. Khigu no esconde…. Khigu suerte. -

Y tras decir esto Naruga volvió a acomodar su máscara en su sitio, escuchando como al moverse el sonido característico de la tela cediendo se hiso presente…. gran parte de su gabardina de cuero se había abierto totalmente por lo que la manga de esta ahora estaba colgando y dejando al descubierto su hombro con la piel mas pálida de lo que podía esperarse de alguien que vivía en un desierto, el branded soltó un suspiro con fastidio pues la reparación de sus ropas ya se había pospuesto demasiado. Gao por su parte felicitaba a la chica por su esfuerzo subiéndose a su regazo y dejando diversas nueces y bayas para que repusiera energías.

- Khigu vuelve familia…. mañana peleamos mas…. -

Por alguna razón se sentía ligeramente triste de que la chica se fuera…. sabía que seguiría entrenando al día siguiente pero aun así aquella sensación de vacío quedaba presente en su pecho… una que hacía mucho que no sentía. Sin decir ninguna palabra mas Naruga encamino sus pasos hacia el lobo que selecciono para hacerse su nuevo abrigo, aun tenía mucho que hacer pese a estar agotado por las pacticos.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Vie Jun 09, 2017 9:16 pm

Mientras respiraba agotada en el suelo, aquella pregunta del branded le pilló desprevenida.

- ¿Eh? Bueno... - ¿Cómo lo explicaría? Ciertamente no era una palabra que ni ella misma solía decir, honestamente no tenía buenos modales, así que sólo se la dedicaba a aquellas personas que realmente habían hecho algo significante por ella.

- Mmmh... Me dijiste que tu padre te enseñó a pelear, ¿cierto? Pues... veamos, si para ti esa sensación fue buena, si te gustó que lo hiciera y te hizo crecer, ¡entonces estás agradecido con él! -intentó explicar, pensando en más ejemplos- Cuando a pesar de los problemas, cuidas a Gao en todo momento, y Gao te devuelve una sonrisa... es que te está dando las gracias, a pesar de no poder hablar. -miró a la pequeña ardilla- Hay muchos seres que demuestran la gratitud de varias formas. -pensó en cómo los caballos de su aldea se ponían a relinchar de contentos cada vez que cepillaba sus crines- Es como... algo que das a cambio, desde el fondo de tu corazón. ¡Algo especial!

Era extraño oír hablar de esta manera a la nómada. Ella era salvaje y fiera, pero no por ello dejaba de tener un corazón al que contadas personas habían llegado. Ella, al igual que la mayoría de Sacae, amaba la naturaleza también.

Sin embargo, el hombre había rechazado la propuesta que ella pensaba que iba a sorprenderle. Más la sorprendida fue ella al ver a Naruga quitarse la máscara directamente ante ella. Después de haberle explicado el significado de aquella máscara, e incluso sin ser lo mismo que haber visto su rostro dormido en la oscuridad, aquella mitad de su cara se mostró a la vista de ella, quien quedó clavando su mirada en aquel ojo dorado, con la pupila afilada como la de un felino salvaje.

- Wow... -musitó. Pero no tardó mucho para que la admiración desapareciera bruscamente de su rostro, aún cuando Gao se subía alegremente a ella para regalarle unos frutos. No le había gustado lo que Naruga le había dicho esta vez.

- ... ¿"Khigu suerte"? -repitió en un murmuro casi inaudible, apretando uno de sus puños tras de sí, mientras se levantaba del piso a la par que el espadachín le daba la espalda, ignorando todo lo demás.

¿Eso era? ¿Khigu tenía suerte de vivir? ¿De ser cómo era? ¿Había sido suerte que no la mataran por su maldición y no por su esfuerzo diario de pequeña? No tenía ni idea de lo que había pasado él, pero lo que tenía claro era que no admitiría que ella sólo era una humana con suerte.

Así que dio pasos hacia él, y a pesar del cansancio saltó hacia la espalda del contrario, tirandolo y quedando encima suya, con una expresión agresiva y triste a la vez, sin preocuparse de que el branded la atacara por reflejo o sólo defensa propia.

- ¡¡¡ESCUCHA!!! ¡Ya te lo dije anoche, humanos también odian humanos! Y si humanos no pueden querer monstruos... ¡¡Entonces yo soy un monstruo también!! -agarró el filo de su arma y pasó unos dedos por encima, haciéndose un corte poco profundo pero que bastaría para manchar su cara con su propia sangre, pintándose una linea horizontal de lado a lado, debajo de los ojos- ¡¡Mírame!! ¿¡Sabes lo que significa en estos tiempos haber nacido con este color de ojos!?

¿Eso era suerte? ¿Ser confundida con unos seres no muertos sin alma que todo lo querían arrasar? Quería ser temida, pero no de ESA manera. Ella siguió replicando, sin casi dejarle hablar.

- Sólo sigo viva por la ley del más fuerte, ¡y seguiré viviendo de esta manera! Al igual que tú, yo atacaré a quien me ataque. Los nómadas no solemos ser bienvenidos fuera de estas planicies, e incluso aquí... ¡a veces nos miran como extraños! Ser así es lo único que tengo, si yo no fuera fuerte, tampoco sería bienvenida por sólo mi aspecto, ¡en mi propia tribu! Y tú... -lo señaló- ¡Tú eres fuerte, muy fuerte! -pausó para respirar unos segundos, estaba siendo impulsiva como ella sola, expulsando todo lo que sentía dentro de sí.

- Los monstruos no se deberían esconder, ¡son fuertes! -apretó el puño- ¡Rugen, gritan! Si uno quiere vivir en paz, sin esconderse a la luz del día, ¡¡tendrá que hacerse respetar!! -terminó de exclamar todo en voz alta, respirando agitadamente, agarrándose a sí misma el pecho, como si algo más se le hubiera atorado en la garganta, cada vez que miraba "a la cara" a Naruga. Por eso, apartó la mirada, tratando de ocultar su rostro de él. - ... y no es malo hacerlo acompañado. No es malo... tener a alguien que te apoye en tus viajes. No es malo querer compañía... querer amigos. -Una lágrima no pudo evitar recorrer su mejilla.

Si había algo que no había estado soportando los dos últimos años, era ver a la gente que apreciaba irse sola a luchar. Le recordaba lo que había sucedido con Guzman, le recordaba como casi había pasado con su mejor amiga meses atrás, era lo único que hacía que su único miedo saliera a flor de piel. Eran gente que contaba con una mano, gente que la apreciaba tal y como era, que la había sacado de la soledad interior y del rechazo continuo de las personas cercanas.

- Naruga... -pronunció, en cuanto estuvo algo más tranquila- ¿me odias por ser humana? ¿por tener suerte? ¿por ambas cosas? ... ¿Me odias?

- Una oportunidad. -mencionó- Sólo una. Me gustaría que cenaras con nosotros... te podemos ayudar a coser tu ropa.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Sáb Jun 10, 2017 6:41 pm

Naruga intentaba comprender aquello, que era exactamente estar agradecido?, algo especial que salía del pecho?, miro a Gao unos momentos quien le regreso la mirada ladeando ligeramente su pequeña cabeza. Definitivamente "Dar" no era algo que hiciera muy a menudo pero creía entender vagamente el concepto de "gracias". Cuando volvió a recolocarse la máscara, tomo el momentáneo silencio contrario como que había entendido su explicación, bastantes malas experiencias había tenido ya cuando intentaba relacionarse demasiado con los humanos, la muerte de su madre o más bien la causa de ello estaba entre ellas. Sin darle mayor importancia al asunto Naruga le dio la espalda a la chica, por supuesto sin esperar ningún ataque por su parte razón por la que no reacciono a tiempo cuando la joven alvina se le echo encima.

La primera reacción del branded fue soltar un rugido mostrando los dientes el cual fue más uno de protesta que agresivo, gruñendo incluso unos segundos después. No entendió de buenas a primeras el repentino ataque de su compañera de prácticas hasta que ella comenzó a hablar, tan efusiva y apasionada como solo podría serlo ella. Seguía sin poder entender como ella siendo humana podría ser rechazada por los suyos, siendo criado en un ambiente hostil donde solo importaba la fortaleza de lasos que tenia con su familia aquello de ser rechazada por su propia tribu, su familia, los que se supone debían protegerla le parecía ridículo e incomprensible…. Era verdad que no llegaba a entender aquello, pero sí que comprendía perfectamente como ella debía sentirse al respecto pues muchas de las cosas que ella decía el mismo las había pensado muchas veces, con una pequeña diferencia…

- Gracias…. -

Fue lo único que pudo salir de sus labios una vez hubo terminado ella de hablar, comenzando a reincorporarse aun con la chica encima. No sabía que otra cosa decir más que esa "palabra especial" que recién había aprendido; quería decirle que entendía aquella sensación de rechazo, deseaba poder decirle tantas cosas…. sin embargo su limitado vocabulario era un evidente impedimento para poder expresarse correctamente.

- Grrr…. GRACIAAAAAS!!!!, GRACIAAASS!!!!, GRRRRRRRRACIAS!!!! -

Acabo gritándolo varias veces pues así lo sentía desde el pecho y, según entendía ese era el único requisito para poder soltar aquella escueta pero significativa palabra. Sin decirle nada mas, Naruga alzo la mano para llevarla a la mejilla contraria, limpiando la solitaria lagrima que se había manifestado en sus ojos carmines con el dedo pulgar y borrando de paso un poco la marca que ella se había hecho con su propia sangre.

- Yo fuerte…. yo mucho fuerte…. pero Khigu mas fuerte…. -

No temía reconocerlo, después de todo el vivía escondido en las sombras, siempre temeroso de todo, escapando todo el tiempo y peleando como un animal arrinconado cuyo deseo era solo que le dejasen tranquilo. Pero ella en cambio se mostraba, era fiera en el combate sin un atisbo de temor o duda…. ella seguía adelante sin dar medio paso hacia atrás siquiera…. era apasionada como el fuego, llamativa como las llamas danzantes de una fogata. Si comparaba a su lado, eran más diferentes que el sol y la luna, que el día y la noche.

- Si Khigu monstruo…. entonces familia yo. Monstruos juntos, monstruos familia, monstruos protegen. -

Porque esa era su regla de vida, la que le habían enseñado desde muy joven…. no se podía confiar en los humanos pues ellos jamás podrían aceptar a los monstruos, siempre les temerían y tratarían de eliminarlos…. pero entre "monstruos", hermanos de sufrimiento y penurias podían ayudarse entre sí, sabían las dificultades por las que pasaba el otro y eso los unía en cierta forma.

- Yo no odio Khigu…. Khigu bueno guerrera, bueno cazadora, bonitos ojos. Si humanos creen que Khigu monstruo yo corto cabezas todos ellos…. pero Khigu fuerte, Khigu puede cortar cabezas mucho bueno también. -

Le dio unas palmaditas en la espalda, nuevamente costumbre recién adquirida en su estancia en Seliora, cosa que solía hacer su amo cuando él se encontraba demasiado alterado. Por experiencia propia sabia que eso era algo agradable por lo que le pareció adecuado.

- Yo no lastima tribu Khigu…. yo rápido, si tribu odia yo ir mucho rápido lugar verde….. -

Y dicho esto, a su manera Naruga aceptaba acompañarla, esta vez sin referirse a la tribu de Khigu como "familia" porque ahora saltaba a la vista del branded que no lo eran. Aun así, entendía que no eran o más bien no debían ser enemigos así que por esta vez haría el esfuerzo aun que muy dentro de sí la idea lo asustase en demasía…. Si, el era muy fuerte físicamente y un guerrero temible, sin embargo era mas tímido y cauto de lo que se podría esperar de alguien que pelea como si estuviese poseído por algún ente maligno. Porque pocos podían o querían acercarse a él lo suficiente, al monstruo detrás de aquella pesada mascara.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Vie Jun 16, 2017 9:28 pm

Khigu se quedó bastante confundida cuando le escuchó darle las gracias repetidamente, menos aún cuando al principio incluso había reaccionado rugiéndole, gesto que había sido mínimamente normal teniendo en cuenta su ataque repentino. ¿Por qué "gracias"?
Llegó a pensar que Naruga no había entendido el significado de aquella palabra, o más bien... Quizás era ella la que ahora no estaba entendiendo el significado de sus gritos. Parecía que quería decirle algo más, pero no podía.

Cuando fue de nuevo a dirigirle la mirada, en su mejilla se encontró con aquel roce del dedo contrario. - ¡! - Como era algo a lo que no estaba acostumbrada y mucho menos se esperaba que hiciera, ella había apartado la cara hacia atrás por reflejo después de haberla limpiado, pero volvió a su lugar al par de segundos con una expresión más relajada.

Ante sus palabras, ella solamente negó con la cabeza. Por mucho ego que tuviera, ella reconocía que había demostrado ser débil en bastantes situaciones desde que se encontraron. ¿Cómo iba a ser más fuerte si él con apenas un gesto la había dejado incapacitada por bastante rato el día anterior? Eso era algo que no todo el mundo conseguía. Y por eso no pensaba que fuera a quedar mal ante su tribu.

Y sonrió. - Sí, Naruga es familia. ¿Promesa? -Cerró los ojos y juntó su frente contra la máscara de él uniendo su cuerno con uno de los que tenía a los lados, quedando como cruzados. Después se separó de nuevo, sonriendo, aquel gesto para ella significaba una promesa según las enseñanzas de sus ancestros.

Pero desde que escuchó de nuevo la parte de "bonitos ojos" su expresión volvió a ser confusa. Se levantó con cuidado y apartó la mirada, sus ojos vaivenían indecisos sobre el suelo de su lateral. Permaneció esos segundos en silencio, no por saber qué responder o decir, si no porque en su mente se había atascado, recordando repetidamente esas precisas palabras con otra voz, una muy lejana que provenía del primer hombre que le había dedicado tal cumplido. Khigu no entendía por qué su corazón estaba latiendo tan deprisa ni por qué su mente estaba tan confusa.

Pero Naruga no era él, Naruga era Naruga, era su familia, igual que Lyn. La mujer recibió las palmaditas en su espalda, consiguiendo que saliera de su trance, relajándose y sonriéndole honestamente de nuevo. - Gracias.

- Eres como yo. ¡Gao y Naruga son familia! Si alguien de mi tribu intenta atacarte por lo que sea... Lo mataré. -Aclaró. Ella no descartaba la idea, pues no todos en la tribu Khirin jugaban "limpio", y lo sabía de primera mano. Pero hasta que no tuviese pruebas no podía hacer nada.

- Cualquier lugar que estés más cómodo, las llanuras aquí son muy amplias... ¡ellas dan la bienvenida a todo! -respondió.

Ahora con mejor humor de vuelta, era hora de regresar. Ambos estaban bastante cansados seguramente, pero aún tenían que cargar con todos aquellos lobos. La albina aprovechó entonces para comerse aqueyas bayas que la pequeña ardilla le había ofrecido antes. Después, por el camino, aprovecharía para enseñarle algunos caminos que daban lugar a cuevas donde podría quedarse, con sus comodidades e inconvenientes.

[...]

Más tarde, ya se encontrarían de camino hacia el lugar donde los nómadas de su grupo se estaban quedando. De lejos, se veían las tiendas colocadas, y la zona donde habían montado el abrevadero de muchos caballos que viajaban con ellos. La tribu Khirin se hacía cargo de cuidar a aquellos animales, los cuales trataban de sagrados, los acompañaban desatados y sin equipaje, pues eran libres y confiaban en que no se perderían. Ni siquiera los usaban para transportar los carros al desplazarse. Habían sobretodo muchos caballos viejos y curtidos por haber sido monturas de combate de muchos guerreros de otras partes de Elibe en el pasado.

Ellos se acercaron, claramente estaban en el momento de descanso, preparando cada uno su cena en las fogatas, algunas compartidas.  No había mucha gente joven, Khigu era una de las más jóvenes, aunque ahora habían unos pocos niños también, pero definitivamente no era lo que abundaba. Nómadas de musculatura maciza, piel entre morena y oscura, absolutamente todos y cada uno de ellos poseía cabellera azabache y ojos del color del café. Algunos, la mayoría, poseían cuernos decorando sus cabezas u otras partes de su cuerpo. Contados con los dedos de una mano estaban los más experimentados, con más de un cuerno, y luego estaba el jefe Khima; el hombre más fuerte de la aldea, con el cuerno más grande y extravagante. Este estaba cenando aparte, con su mujer y su hijo mayor. Todos en la tribu vestían ropas parecidas a la que llevaba la albina.

Algunos la vieron llegar con el extraño, unos no le prestaron importancia, otros empezaron a mirarlos mal y cuchichear entre sí. Entre ellos, llegó Khino, otro de los jóvenes, era un chico un poco mayor que Khigu, siendo su principal rival. Ella lo odiaba, pues se las daba del mejor cazador viniendo sospechosamente sin heridas nunca. Khigu creía que robaba las presas de otros. Khino se acercó corriendo a la peliblanca y le agarró del brazo, sin importar las heridas que tuviera encima o la carga que llevaba. La apartó un poco para hablarle en privado, aún sin hacer nada al desconocido de la máscara de dos cuernos.


OFF:
dos cosas! :3
1- en la parte de abajo de mi post de relaciones, hay links con imagenes de varios miembros de la tribu para que te hagas una idea, y luego están las imagenes del jefe Khima y el joven Khino :D

2- iba a continuar, pero quedaria muy largo, puedes responder cosas y luego quedarte mirando o lo que sea (?) ya me dirás si corrijo algo ><
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Sáb Jun 17, 2017 1:15 am

Era posible que Naruga se estuviese tomando muchas confianzas con la joven cazadora pero es que ya no solo era incapaz de verla como una enemiga si no como parte de su propia familia pese a no compartir lazos de sangre, y por ello aun que no lograra razonarlo o entenderlo del todo comenzó a desear protegerla tanto como lo hacía con Gao pero de igual manera ella le había demostrado con creces el que podía defenderse sola por lo que la respetaba como la fiera guerrera que era y una compañera de batalla. No entendió del todo cuando la chica choco ligeramente su cuerno con uno de los suyos pero lo dejo ser pues entendía que ella debía tener sus propias reglas y costumbres así como el tenia las suyas.

No pudo evitar un pequeño suspiro ante sus últimas palabras, lo que menos deseaba era que la joven se metiera en dificultades por defenderlo, menos aun que se manchara las manos con la sangre de los suyos….. Ahora que lo pensaba, Khigu si que portaba un penetrante olor a sangre, no solo de los lobos asesinados el día anterior si no que los aromas se entremezclaban con olores más viejos, sangre seca cuyo aroma no desaparecía fácilmente de la ropa por bien lavada que estuviese y de la propia piel contraria. Imaginaba entonces que la tribu de Khigu, al igual que su familia en el desierto debían ser algún tipo de bandidos si es que varios tenían impregnado aquel aroma a muerte; por supuesto el branded no tenía idea de que era un nómada y que no todos los grupos se dividían en "bandidos" y "victimas".

La máscara que Naruga portaba era la misma que uso su padre cuando aun vivía, estaba hecha igualmente de huesos siendo gruesa, pesada y pese a haber visto numerosas batallas apenas y se había cuarteado un poco con el paso de los años…. si, aquel material era tan resistente que incluso en las batallas llegaba protegerle el rostro de flechazos o rasguños de las armas enemigas. Lo cierto era igualmente que para hacer una máscara tan gruesa y grande, casi de una sola pieza la criatura de la cual se extrajeron los huesos debía ser bastante grande…. probablemente el padre de Naruga no solo utilizo la piel del laguz que el mismo mato si no que aparentemente se sirvió de sus huesos para tallar las mascaras de toda su familia, piezas que ahora su hijo portaba como protección y disfraz.

El aroma a comida desde la lejanía llego sin problemas al sensible olfato del branded el cual no pudo evitar babear un poco ante el delicioso y llamativo aroma de la comida que apenas se estaba cocinando a fuego de fogata…. aun así, Naruga se mantuvo tranquilo, caminando paso a paso al lado de Khigu y arrastrando los cadáveres de lobo que llevaba consigo como si no le supusiera ningún problema pese al cansancio. Su cuerpo estaba tenso y aun si la máscara disimulaba casi todas sus expresiones lo cierto es que Naruga estaba asustado, sintiendo su corazón golpear tan fuerte contra su pecho que pensaba saldría disparado por su garganta en cualquier momento. Gao por su parte era inteligente y se había ocultado dentro de las ya muy dañadas ropas del branded acurrucándose cerca de su pecho y esperando a que las cosas fueran seguras.

La ropa rota de Naruga aun dejaba uno de sus hombros al descubierto que, además de mostrar algunas viejas cicatrices de sus muchas peleas mostraban su piel que contrastaba totalmente con las de los nómadas pues esta era tan blanca y pálida como la nieve. La explicación era simple; Naruga era un cazador nocturno pues en el desierto si bien de día hay un calor infernal, de noche la obscuridad le brindaba una ventaja notoria contra sus enemigos pues sus ojos dorados lo dotaban de una buena vista nocturna y siendo las noches en los desiertos contrastantemente helada al día, se explicaba como aquel mestizo portaba entonces ropas aparentemente tan abrigadoras siendo su piel poco expuesta a la luz del sol tan pálida como la piel de un armiño.

Las miradas sobre ellos no pasaron desapercibidas para Naruga, escuchaba cuchicheos pero desgraciadamente su oído no era tan agudo como lo eran su vista y su olfato…. detuvo el paso en cuanto un joven desconocido de cabello negro y piel tostada tomo a la mujer albina y la alejo, al parecer para hablar con ella. Naruga sin embargo únicamente detuvo su andar y espero aparentemente tranquilo, aun que su cuerpo ya estaba listo para desenfundar y defenderse ante alguna posible amenaza hacia él.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Dom Jun 18, 2017 5:45 pm

A la chica le molestaba de una forma increíble que Khino siempre se metiera en los asuntos de la mujer, parecía que de entre todos, era el que más la odiaba. Ella supuso que era por envidia quizás, de que fuera más fuerte que él. Incluso siendo así a pesar de todo, el resto de la aldea sólo le alababa a él, y él aprovechaba para fanfarronearse de ésto ante ella.

Sin soltarla, el hombre miró de reojo una vez más al extraño y luego a los ojos de ella, con una expresión seria. Empezó a hablar con palabras que cualquiera fuera de la tribu no entendería.

- ¡Khigu! ... Bih'lau ?-le preguntó.
( "¿Quién es ese?" )

- ¡¡No te importa!! ¿Y por qué me hablas en el idioma antiguo? -contestó la albina, agresivamente- Es de fiar, imbécil. APARTA. -Ella se soltó de su agarre fácilmente, esta vez ella tomando la muñeca de él, apretándolo.

Ella pensó que seguramente le hablaba en la lengua ancestral porque era un desconocido. Y se notaba que tampoco era de Sacae, por eso no lo habían hecho con la tribu Lorca hacía años atrás. Mientras tanto, Khino aguantó el daño, mirando todos los cadáveres de lobo, preguntándose si todo aquello lo había conseguido ella o el enmascarado. Sin duda, su aspecto le parecía amenazante.

- ... amalk? -levantó una ceja- Oka'um iama waloa? Zo'khi... Bih tauka.
( "¿En serio? ¿Por qué has traído a ese extraño? Tiene dos cuernos... puede ser peligroso." )

Al escuchar esas palabras, la mujer levantó el brazo de él, doblándolo y gruñéndole. -  YUH'TOU!!! -gritó, respondiéndole en el mismo idioma, esta vez haciendo que todo el mundo escuchase. Muchos se quedaron extrañados.
( "¡¡¡ES MI AMIGO!!!" )

Ante lo que estaba sucediendo, el mismo jefe de la aldea tuvo que levantarse a acercarse. Sin decir ni una palabra ni detenerlos, los miró a los tres; primero a Naruga, analizando su aspecto y cuernos, después a los dos jóvenes y por último lo que traían. Khigu soltó con desprecio la mano del moreno, quien por fin pudo dejar de poner cara de dolor.

- ¿Has cazado tú todo eso? -pronunció, con su imponente vozarrón, dirigiéndose a la albina.

- No todos, la mayoría lo consiguió él. ¡Su nombre es Naruga! -respondió volviendo a agarrar sus cargas.

- Bien hecho; Khigu, Naruga. -comentó sin más y volvió a irse con su familia. Mientras tanto, Khigu sólo había chasqueado sus dientes y se había dando la vuelta también, claramente molesto.

La mujer se dirigió al peliazul. - ¿Ves? No ha habido problema, vamos, podemos dejar esto por aquí. -señaló ella, llevando los restos de los lobos a una zona donde tenían varias provisiones. - Podrás venderlos luego, ¡primero vamos a cenar y arreglarte tu ropa! -exclamó contenta, llevando al espadachín a la parte donde ella tenía su propia tienda, cerca de la de sus padres que estaban aparte. En su tribu no necesariamente tenían que estar juntos por lazos de sangre, una vez los hijos cumplían la mayoría de edad ya eran considerados miembros por separado.

- Siéntate. ¡Quiero que estos días me cuentes más cosas sobre tí, sobre tu hogar! -le dijo, entusiasmada- Así podré ayudarte...

La madre de Khigu, una mujer tosca pero de aspecto y ropas más intelectuales, se acercó a ellos, interrumpiéndolos. No se molestó en preguntar dónde había pasado su hija la noche, pues sabía que allí todos eran independientes y no era realmente su incumbencia. A pesar de aparentar una mujer fría, quería a su hija, así que mientras ella siempre regresase con vida no le importaba nada más.

- ¿Hay algún problema? -preguntó Khigu mientras arreglaba la fogata que se había quedado preparada a medias.

- Tu amigo es fuerte, y puede estar aquí para comer por hoy. Pero sabes que no puede quedarse. -miró al joven, mientras la albina suspiraba de resignación- Disculpa, eres bienvenido, pero así son las reglas. Es un placer conocerte, Naruga, mi nombre es Khifi. -se presentó, educadamente, y después miró la ropa del hombre. Por suerte, a ella se le daba bastante bien coser y fabricar ropa apartir de pieles y telas.

- ... Trae acá. -dijo escueta, señalando su prenda rota y dejando la mano abierta boca arriba.


OFF:
No es un idioma que exista, a pesar de estar bastante inspirado en idiomas tribales (y sobretodo el samoano). Es uno que inventé para el rol específicamente y que ando desarrollando algunas nuevas palabras cada día. :3
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Miér Jun 28, 2017 12:46 am

Naruga prefirió mantenerse al margen pues sentía que de intervenir solo acabaría por hacer el problema aun mayor. Ladeo ligeramente la cabeza hacia un lado sin entender el idioma extraño que el muchacho parecía hablar aun que era natural que la chica sí que parecía entenderlo. Su cuerpo se tenso aun mas en cuanto vio que la pelea comenzaba a subir de intensidad, comenzando a flexionar un poco las rodillas en pos de salir corriendo de ser necesario…. mas lo que parecía ser el líder se hiso presente, evaluándole primero a él y después deteniendo la pelea de los jóvenes humanos sin necesidad de usar de palabras; admitía para sus adentros que aquello le recordaba bastante a su difunda madre quien sabia poner el orden con solo una penetrante mirada de sus ojos dorados. Naruga dio solo un paso hacia atrás ligeramente intimidado pues tal como anteriormente le había comentado a su compañera de entrenamiento, el branded basaba su supervivencia en el miedo, en ser más ágil y más rápido que sus rivales y mas fuerte si es que la pelea era inevitable…. soltó un pequeño susero aliviado en cuanto todo pareció solucionarse.

La escasez de niños en el lugar tampoco se le antojo muy extraña pues él en su propia familia fue la una cría que los "monstruos" tuvieron, nunca convivio o jugó con otros niños y ya desde muy joven fue enseñado a pelear y a matar, nunca llego a preguntarse si en otros lados seria igual o diferente pues daba por sentado que los cachorros debían aprender a defenderse desde que alcanzan la edad para sujetar una espada. Dejo a los lobos que el traía consigo, escuchando a su vez una nueva palabra que desconocía.

- Venderlos?.... eso se come? -

El vivió casi toda su vida como un bandido, lo que necesitaba lo arrebataba de las manos frías y tiesas de quien sea que las tuviera…. nunca conoció el valor del dinero ni apreciaba siquiera las joyas preciosas que a veces portaban los mercaderes de las caravanas que atacaban; tampoco es que supiera contar o ya siquiera leer por lo que la compra y venta de cosas no solo era algo desconocido para él, sino que totalmente inútil. A partir de allí permaneció callado pues estaba aun bastante nervioso pese a que Khigu se mostraba entusiasmada y alegre con su visita, por supuesto sentía todo tipo de miradas clavadas en él y eso llegaba a irritarlo un tanto más se mantenía bajo control para no meter a su compañera en problemas.

Naruga miro con atención como la joven humana comenzaba a preparar la fogata para hacer la cena hasta que una mujer se les acerco…. el fino olfato de Naruga noto al instante similitudes en los aromas por lo que adivino que era algún pariente directo de ella. Quizá debió de haberle respondido, decirle que igualmente no pretendía quedarse ni causar problemas pero su burdo y escaso vocabulario le impedían poder expresarse como le gustaría por lo que solo inclino iberamente la cabeza.

- K… Khi….fi?.... -

Articulo despacio intentando confirmar el nombre contrario pues a diferencia de Khigu que le había pronunciado su nombre claramente en silabas fáciles de aprender podía recordarlo sin problemas, casi como si se tratara de un infante al que hay que enseñarle la correcta pronunciación de las palabras; tampoco se referiría a la mujer de otra forma a menos que activamente se lo pidiesen. Sin reparos ni pena alguna Naruga entendió perfectamente cuando Khifi le pidió sus ropas pues lograba entender sin muchos contratiempos las frases cortas y más si estas venían acompañados de gestos o movimientos de mano. Por supuesto Gao que se encontraba refugiado entre sus ropas salió de entre estas para posarse en el hombro de su amigo.

El cuerpo de Naruga estaba cubierto por un montón de cicatrices, algunas que daban testimonio de viejas heridas que habrían resultado mortales para cualquier humano, como una marca del filo de una hacha que atravesaba su espalda de lado a lado y sobrevivió de milagro gracias a los poderes sanadores de su amo. Había también marca de zarpazos en sus brazos y torso, algunas pertenecientes a cierto cueva.

- Khi-fi…. no preocupa…. yo no quedo…. tribu Khigu, no yo. -

Aun que ya podía hablar de formas más o menos fluida el enmascarado parecía tener más dificultades para expresarse frente a los extraños, aun que aquella mujer oliese muy similar a su amiga y esto lo hiciera estar ligeramente más relajado; se dio golpecitos ligeramente en el pecho para señalarse al decir "Yo" e inclinando ligeramente la cabeza en señal de respeto. Sin esperar una respuesta Naruga regreso a sentarse junto a la cazadora de cabello blanco, acurrucándose a su lado pues estando rodeado de tantos humanos solo cerca de ella se sentía seguro.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Khigu el Jue Jul 27, 2017 3:48 pm

Mientras Naruga se desnudaba de la parte superior para entregarle las prendas rotas a la madre de Khigu, la albina misma se quedó mirando en dirección contraria a la fogata, observando la pálida piel del hombre. Por más que lo mirase, le seguía pareciendo humano. Al entender que era mitad laguz ella se había imaginado que tendría algo más de vello corporal, caso que casi parecía todo lo contrario. ¿Acaso solamente habría sacado sus deslumbrantes ojos de... lo que sea que fuera uno de sus padres?

Su cuerpo era delgado, pero estaba tonificado, lo suficientemente en forma para no parecerle un debilucho físicamene. Luego empezó a analizar aquellas cicatrices, sumergiéndose en sus propios pensamientos, en las posibles historias geniales detrás de estas. ¡Naruga era un hombre fuerte!

- Oh, bonito compañero. -comentó Khifi al notar a la pequeña ardilla.

- ¡Se llama Gao! ¿No es adorable? -sonrió, indicándole a Naruga que se sentara a su lado para comer.

En cuanto lo hizo; la chica, viendo que el joven se le acurrucaba, no pudo evitar mostrar una sonrisa amplia, pasándole un brazo por los hombros a modo de abrazo fraternal. Aquello se le había parecido tierno, pues a Khigu le gustaba que confiaran en ella como alguien que podía protegerlos. Eso también le pasaba con Lyn.

- ¡Tranquilo! Aquí estoy, vamos a comer que el fuego ya está listo, Naruga. -Dijo aún sin soltar el pincho de madera que tenía para que las llamas no se apagaran.

Y mientras la madre cosía los remiendos a aquella manga con una pequeña pero resistente aguja de hueso y ayudándose de los hilachos sueltos, Khigu comenzó a asar algunos tubérculos y trozos de carnes variadas que habían sobrado de más temprano.

- Ya sé, ¡ven también cuando sea luna llena! -exclamó entusiasmada- No creo que nos movamos de aquí el resto de la estación. ¡Querré mostrarte todo lo que me habrás enseñado durante las próximas semanas!

- No puedo esperar a hacerme fuerte contigo, Naruga, ¡¡estoy muy emocionada!! -soltó feliz mientras masticaba su cena sin ninguna clase de modales ni vergüenza.
Afiliación :
- SACAE -

Clase :
Fighter

Cargo :
Cazadora

Inventario :
Vulnerary [1]
Crossbow [4]
Hacha de bronce [1]
Hacha de bronce [2]
Gota de Veneno [3]
Vulnerary [2]

Support :
Lyndis

Especialización :

Experiencia :

Gold :
495


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Naruga1 el Jue Ago 10, 2017 11:02 am

Gao lanzo un pequeño chillido contento ante el cumplido de la mujer, casi como si la ardilla lo hubiese entendido más que el propio Naruga. Casi de inmediato el branded se relajo un poco pues confiaba en el criterio de su amigo, si Gao no estaba nervioso y su propio instinto no detectaba amenazas entonces Naruga podía darse un poco de mas confianzas. La sorpresa del enmascarado, sin embargo, fue aún mayor cuando Khigu le paso el brazo por el hombro de forma fraternal haciendo que las mejillas se le coloreasen ligeramente pues si bien no estaba acostumbrado a ese tipo de trato lo que era el contacto físico fuera de la batalla no era muy su fuerte. Por supuesto tampoco demoro nada en comenzar a comer en cuanto la comida estuvo lista, devorándola con la energía y poco decoro que mostraba también la joven de cabellos blancos, mirando de reojo a veces a la madre de su amiga y como remendaba la ropa…. el sabia hacer algo parecido con las pieles pro si bien podía hacer una indumentaria toscamente cocida con pieles la facilidad con la que aquella mujer reparaba su gastada ropa le sorprendía.

- Luna llena…. -

Se lo pensó un momento mirando el tubérculo a medio masticar que aun tenía en la mano, situación que el roedor aprovecho para correr de su hombro a su mano y comenzar a masticar rápidamente aquello que su amigo no parecía querer. Aun bajo situaciones de "abundancia" como aquella el sentido de supervivencia de ambos se mostraba claramente Pues pese al hambre que usualmente Naruga mostraba tener rara vez limpiaba el plato para dejar que su compañero también se alimentase.

- Khigu…. yo monstruo…. no bueno que yo pelee humanos. Lastimarlos. -

No era su intención por supuesto subestimar a la tribu de Khigu sino mas bien realmente pensaba aquello, hablando sinceramente al ser incapaz de mentir o ya siquiera saber hacerlo. Sabía que Khigu era igualmente fuerte pero le faltaba y si bien se admitía a si mismo que ella sería un oponente más que digno en una prueba de fuerza como la que le comento se llevaría acabo en la luna llena, dudaba que así lo fueran los demás participantes y temía llegar a pasarse con ellos hiriéndoles de gravedad…. Tenía dificultades para controlar su fuerza después de todo y eso se notaba en los numerosos moretones que tenia la joven en el cuerpo.

- Khi-fi dijo también…. yo no quedo, no bueno. -

Entendía también que no era muy bienvenido en ese lugar tampoco notando las miradas de recelo que tenían algunos de ellos. Por ello el branded se limito a acurrucarse un poco mas con su amiga para tomar un trozo de carne y seguir comiendo enérgicamente, casi como un niño tímido que, ante la presencia de extraños, se niega a abandonar su sitio seguro al lado de su madre.

- Pero yo quedo hasta luna llena…. peleamos todos días hasta luna llena, Khigu mucho fuerte, Khigu gana. -

Aquella confianza era sincera aun que el comentario de ser escuchado por terceros podría causar alguna que otra molestia. Por otra parte, el cuerpo de Naruga iba ganando algo de volumen con el paso de los días gracias al abundante alimento que recibía en el castillo de su amo y al hecho de ahora poder cazar libremente cuantas presas quisiera para saciar su apetito. Por ello su cuerpo delgado pero tonificado apenas comenzaba a almacenar algo de grasa y los músculos de sus brazos eran quizá un poco más notorios que el resto de su cuerpo.

- Gracias!! -

Exclamo a Khigu en cuanto estuvo satisfecho, haciéndose notar ese característico ronroneo que daba testimonio de lo feliz y como que estaba en ese momento aun que su rostro no mostrase mucho, el sonido era notorio y tanto su pecho como su garganta vibraban suavemente…. quizá no se sentía muy bienvenido en la tribu pero estaba contento de poder estar en un lugar tan lleno de gente y no tener que correr por su vida para variar; la madre de Khigu remendando su ropa, comer hasta saciarse junto a su amiga y ver como los demás cenaban tranquilamente junto a sus familia no era un escenario al que estuviese acostumbrado pero…. de alguna manera no parecía ser tan malo.
Afiliación :
- BEGNION -

Clase :
Swordmaster

Cargo :
General (Ejército de Begnion)

Autoridad :

Inventario :
Espada de acero [2]
.
.
.
.
.

Support :
Hasim
Onix

Especialización :

Experiencia :

Gold :
-30


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lo que es mío es tuyo [Entrenamiento - Priv. Naruga]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.