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El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

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El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Kurthnaga el Mar Oct 20, 2015 5:43 pm

Podría enumerar cada pensamiento que aparecía en su mente que se oponía a lo que le había pedido a Gareth, seguramente sería una lista kilométrica. Aborrecía la guerra. Es príncipe de un país que se ha mantenido neutral durante milenios... ¡Ni siquiera Goldoa poseía un ejercito como institución en sí! No podía decir que el príncipe estuviera interesado en pelear pero Kurthnaga tenía que admitir que la situación había cambiado y que los Emergidos representaban una amenaza; no actualmente pero si que progresivamente las cosas se podían empeorar y mucho con el tiempo. Al dragón azabache le parecía una locura haberle pedido a Gareth que le ayudase a algo parecido a... ¿entrenar? Aunque más increíble le parecía que su guardaespaldas hubiera accedido a ayudarle.

Era bien sabido como conocimiento común que los dragones eran una de las razas más fuertes de laguz pero no eran valientes como los halcones, ni feroces como los felinos. Los dragones podían parecer una gran amenaza cuando estaban transformados pero no solían tener un espíritu de guerreros; Kurthnaga había leído en libros y escuchado como leyendas, que los dragones cuando se veían involucrados en batallas sentían el fuego dentro de sí y que se llevaban llevar por la sensación de la guerra. Durante toda su vida aquello le habían parecido meros rumores, los cuales no quería comprobar: el príncipe tenía que admitir que una de las cosas que más temía era descontrolarse, por eso no estaba acostumbrado a transformarse y en cierto sentido, tampoco lo necesitaba. El príncipe Kurthnaga solía desempeñar tareas en el palacio real propias de la nobleza, tenían subordinados que se encargaban de las tareas donde había que emplear la fuerza bruta. Quizás en otras culturas verían como algo de lo más extraño que no estuviera acostumbrado a usar su forma dragón, aportaba beneficios como volar y poder pero los dragones solo querían alcanzar la paz.

En cambio, el menor del príncipe de los dragones y su guardaespaldas se habían retirado hasta una de las llanuras fronterizas con Begnion para no ser un obstáculo cerca de la ciudad y lo más importante.... estar lejos de palacio. No quería que los ciudadanos vieran a un dragón negro rondar por las cercanías, de la misma forma que se sentía inseguro acerca de transformarse: realmente no quería que nadie le viese en ese momento pero necesitaba un empujón. Kurthnaga pensaba diferente a los demás dragones pero su razón era honrada, él solamente quería protegerles... después de ver el mundo fuera de su país con sus propios ojos había cambiado de parecer. No quería una guerra, ni siquiera estaba convencido de que quisiera pelear pero lo intentaría si eso significaba la paz. Y lo haría como Kurth, no como Kurthnaga el príncipe de Goldoa.

Pero Kurthnaga se sentía insignificante y pequeño. ¿Como iba a defender sus ideales y por ende, a su gente? Le temía a transformarse. Sabía que si Gareth no estuviera ahí, delante de él esperando a alguna reacción por su parte, probablemente Kurthnaga habría desistido de intentar... poder controlar su transformación con fluidez y controlar también acciones tan elementales como volar o dirigir su aliento. Suspiró con pesadez, acompañando la acción con su mano situada en el pecho. No articuló palabra alguna durante un tiempo, fijando su mirada al dragón rojo. - No tengo palabras para describir mi agradecimiento porque me ayudes... a intentar ser menos débil. Soy un dragón, no debo temer a transformarme. - Mentiría si no admitiese que estaba nervioso pero era el momento donde podía cometer errores, pero no podría fallar una vez las cosas fueran reales fuera de allí. - Está bien, Kurthnaga. Debes proteger a Goldoa.

Cerró los ojos y respiró hondo una vez más, concentrándose. El cuerpo de Kurth empezó a brillar, su tamaño físico empezó a aumentar, de apenas metro y medio, su cuerpo empezó a crecer, apareciendo escamas, alas, garras... En pocos segundos, su apariencia similar a un niño beorc se había convertido en la de un gran dragón color azabache de unos tres metros. A primera vista podía parecer imponente y feroz, pero Kurthnaga se mantenía quieto sin dar un paso... solamente teniendo su cabeza en mantenerse en su forma. Aquel lugar tranquilo y en silencio le ayudaba a no volver a su forma no dragón, continuó estando en paz durante unos minutos que al príncipe, le parecieron eternos. Cuando se sintió lo suficientemente a gusto como para ello, alzó el vuelo, moviendo sus alas rítmicamente y sonriendo un poco cuando sus actos realmente se coordinaban. Cabeceó mirando a Gareth, dando a entender que estaba preparado para que el otro se transformase y también.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 21, 2015 10:39 am

Su parte racional quería evitar un enfrentamiento con su príncipe, por muy “entrenamiento” que le pudieran llamar. Gareth opinaba que el príncipe Kurthnaga era demasiado joven como para querer lidiar por su cuenta propia con las amenazas que suponían ese ejercito fuera de sus murallas pero en su mirada se le veía decidido a seguir sus ideales, si bien, temía la controversia que estos significaban con la costumbre neutral y pacifista de su territorio. Las situación había cambiado, el príncipe no era solamente un dragón joven y con ideas diferentes a las de su gente, sino que se había atrevido a viajar solo fuera de su país. Gareth supo cuando vio a su príncipe regresar a Goldoa que eso no supondría el punto y final sobre su viaje, eso le había hecho diferente a cualquier dragón y no por el hecho de ser de la realeza. Si el dragón negro no quería que el le acompañase en los viajes, el dragón rojo no podía asegurar la seguridad del que suponía ser su protegido. Así que si debía ayudar al príncipe Kurthnaga a poder desenvolverse mejor en el supuesto de que se viese en el campo de batalla... así iba a ser.

No articuló palabra cuando su príncipe se dirigió a él con sus palabras, ni cuando el dragón negro se susurró palabras a si mismo para tratar de convencerse a si mismo. Gareth no sentía que su principe le debiera nada en absoluto, la labor que se le había encomendado era la de protegerle y así iba a ser. El guardaespaldas real preferiría que las cosas hubieran sido de diferente forma, dónde el príncipe no tuviera que de alguna forma u otra: enfrentarse solo a sus preocupaciones. Gareth iba a estar de su parte, pero puesto que no era un tema formal de Goldoa como tal, sino que eran actos que el propio Kurthnaga emprendía, no podía seguir protegiéndole de la misma forma que lo había estado haciendo hasta el momento.

Cuando interpretó el gesto de que el príncipe como que ya podía transformarse él también, Gareth se chasqueó los dedos de las manos. No necesitó tomarse tanto tiempo como el príncipe para pasar de su forma no dragón a ser un gran dragón rojo, ya que quizás ya no desempeñaba esas tareas desde que empezó a trabajar en el palacio real pero su fuerza física había sido de vital importancia antes para trabajar en empleos de obra. Con un semblante serio, su cuerpo también empezó a brillar como minutos atrás lo había hecho el del dargón negro. Los rasgos que podían hacerle similar a un beorc poco a poco iban tomando una forma diferente; la piel que antes se podría haber rasgado fácilmente con un cuchillo, estaba cubierta por gruesas escamas de color rubí, de la misma forma que a su espalda le habían crecido unas alas robustas, aunque no tan largas como las del dragón negro. En cuestión de segundos, ya era totalmente un gran dragón rojo pero no uno cualquiera, Gareth siempre se había diferenciado de los demás por su color ser más oscuro de lo normal y tener un aspecto más tosco en general.

No pudo evitar rugir después de transformarse, se sentía libre en aquella llanura y el guardaespaldas estaba motivado en ayudar al menor a aprender a defenderse. Sabía que no era correcto sentirse de aquella forma pero no podía evitar sentir la adrenalina correr por sus venas. Emprendió el vuelo también, manteniendo bastante distancia con el príncipe; tenían espacio suficiente. - Cuando usted diga, mi príncipe. – La compostura del dragón rojo estaba relajada, no iba a realizar ningún movimiento hasta que tuviera la confirmación del menor, que irónicamente, transformado en dragón su tamaño era levemente mayor al suyo. Su motivación era que el príncipe Kurthnaga pudiera desenvolverse el solo en sus viajes, no quería en absoluto dañarle aunque quizás fuera algo inevitable, pero por eso no iba a hacer movimientos inesperados desde un inicio.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 21, 2015 4:45 pm

"Tus hijos podrían estar ahora en Goldoa, siendo esclavizados por esos subhumanos asquerosos", resoplo un hombre de clase noble ante mis preguntas, en Begnion.

Después de haber estado con Forseti por un tiempo, gracias a su basto conocimiento e información sobre los movimientos de muchas cosas políticas y sociales dentro de los reinos... por fin logré dar con un hombre que vio a mis dos hijos en una venta de esclavos en los puertos de Begnion, según las descripciones físicas de ambos. Su nombre es irrelevante pero la información que pudo darme en el momento fue que... había sido llevados a Elibe en un principio, pero en un mensaje que recibió días después describe el momento en que su barco encalló cerca de Goldoa, donde viven los Laguz.

Según el hombre que me estaba informando los acontecimientos, los Laguz "según él" son criaturas que toman a los humanos que llegan a su territorio y los toman prisioneros. Esto le dio a entender de que mis hijos junto con los demás hombres en el barco estuvieran ahora de esclavos sirviendo a aquellos seres la cual, según los textos de mi estudio, eran capaces de transformarse en otras criaturas como garzas, dragones, pájaros y muchos otros diferentes.

Obteniendo esta información llegando a Begnion, Forseti agradeció por ella y pagó una suma de dinero de su propio bolsillo. Me era imposible no estarle agradecido por haberme ayudado, él simplemente frunció los hombros y mencionó que no lo estaba haciendo de gratis... por supuesto debía traer conmigo algún recuerdo de aquella nación de dragones y leones humanos y dárselo como recompensa por haberme ayudado a estar más cerca de mi prole... acepté a su proposición y así di marcha a mi viaje hacia Goldoa.

El viaje no fue fácil y hubo muchos contratiempos pero por fin pude llegar a la frontera de Goldoa. El lugar parecía boscoso y no había un camino claro por donde avanzar. Recé a la diosa para que me diera protección y me guiara mi camino y así fue como avancé, perdiéndome en la inmensidad del lugar.

Durante el trayecto pude ver muchos casos sobre los emergidos, de hecho, yo también tuve contacto con ellos cuando conocí al hombre que me daría la información que necesitaría. Era algo terrible ver lo que podían llegar a hacer y lo peor es que no sé si son seres realmente vivos o muertos. Estaba fuera de mi control y alcance juzgar algo que no conozco bien... tampoco puedo juzgarlo por sus acciones dado que los humanos actuamos de la misma manera e incluso... peor.

Entre mis pensamientos sobre los emergidos y las experiencias que tuve con ellos tiempo atrás, logré escuchar un fuerte sonido a lo lejos. Los animales parecían alejarse de algo o alguien por lo que, sabiendo que estaba en Goldoa, podría tratarse de algún Laguz en las cercanías. Sostuve mi bastón con mi mano derecha y el hacha de Dmitrei sobre mis hombros, empuñada en mi mano izquierda. Con mi atuendo cortado desde la mitad decidí caminar hacia la dirección del extraño ruido marcando con mi bastón el andar de mis pies.

De pronto, otro sonido se escuchó demasiado fuerte en las cercanías. Un rugido como de bestia resonó en las profundidades de los árboles y se elevó por el cielo. No pude evitar girar mi cabeza hacia atrás, elevarla a las alturas tratando de ubicar aquél gran fuente de sonido que la generó. Después de tanto caminar pude divisar a la distancia algo que me dejó completamente impresionado, algo que había visto en imagenes de libros pero que jamás pensé que lo podría ver con mis propios ojos. La sensación era increíble, el viento se cortaba con aquellas grandes bestias aladas que podía ver desde mi posición incluso haciendo que las corrientes de aire fueran fuertes teniendo que cubrir mi rostro ante los pequeños escombros de la tierra.

Uohh... permanecí un momento observandolos desde un lugar escondido, un gran dragón de color rojo oscuro estaba allí junto con uno un poco más pequeño de un color negro azabache... ¿Qué estarán haciendo en ese lugar?
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Kurthnaga el Dom Oct 25, 2015 5:47 pm

Agitaba sus alas mientras se sentía como si estuviera flotando por el cielo, la sensación de estar transformado en dragón durante más de unos meros instantes era algo nuevo y desconocido por el príncipe, es por eso que las breves palabras que su subordinado le había destinado a penas pudo oírlas. Gareth no le transmitía una sensación negativa ni oscura, seguramente el dragón rojo todavía no estaría ni en posición de defensa ni pensando en ello ya que solamente parecía estar volando cerca de él, pero al mismo tiempo, dejando al príncipe un poco de espacio de margen para que pudiera al principio actuar a su antojo. Pero los dragones eran seres sensibles, quizás no tanto como otras criaturas pero si que podían detectar presencias y sentimientos: algo estaba fuera de lo esperado. - Gareth, espera. - Poco a poco sus alas se movían más lentamente, cosa que hizo que el dragón negro cada vez se aproximara más al suelo hasta que sus pies pudieron posarse en tierra firme. Cerró los ojos y se quedó en silencio, inmóvil, intentando notar aquella extraña presencia que había notado. No era un animal que pudiera estar recorriendo la llanura que se encontraban, lógicamente tampoco era una presencia tan familiar como otro dragón. - Hay algo fuera de lugar, no actúes por el momento, por favor.  - Aunque le había pedido aquello, el dragón negro todavía no era capaz de comprender que era aquello que podía sentir. Era algo desconocido pero no era una sensación como la que le producían aquellos seres desconocidos pertenecientes a aquel ejercito indefinido que destrozaban todo lo que había a su paso. ¿Que podría ser?

- ¿Puedes notarlo?   - Mientras le preguntó aquello, señaló con un cabeceo la dirección de la que provenía aquello que podía notar, aunque a simple vista no parecía haber nada fuera de lo común. Pero no podía ser una simple coincidencia... Creía en lo que podía percibir demasiado como para pasar aquello por alto. Con curiosidad y de forma cautelosa, volvió a alzar el vuelo, acercándose a la zona en concreto. Entonces se dio cuenta... ¡Un beorc en Goldoa! Sin duda era un hecho inesperado, ya que su territorio no solía formar parte de zonas de paso para comerciantes o mercenarios. Fuere cual fuere el motivo del beorc en sus tierras, no podían enfrentarse en la presencia de aquel por su seguridad. Kurthnaga desde un inicio se oponía a la idea de tener que recurrir a la ayuda de Gareth para aquello como para poder herir a gentes que se encontraban allí con su aliento. Voló hasta cerca de su subordinado para comentarle de una forma cercana la presencia del beorc en sus tierras. - Gareth, no sé como ha llegado hasta aquí pero se trata de un beorc...  - Estaba algo nervioso porque no había tenido que lidiar con muchos beorcs hasta la fecha y no podía evitar sentir como si fueren simples seres de rumores que había escuchado, pero no era así, eran reales.

Volvió a posarse en tierra firme, tras hacerlo su cuerpo empezó a brillar y a cambiar de forma, reduciéndose de forma y adoptando nuevamente su forma de no dragón con la que simplemente parecía un joven dragón. No quería parecer una amenaza ante el beorc y en el caso de que las cosas se complicaran... sabía que podía confiar en que Gareth le protegiera. Se acercó poco a poco a la zona donde el beorc estaba ocultado pero sin llegar a perder un mínimo de perímetro de protección alrededor suyo. - Beorc, está dentro de territorio de Goldoa y por su propia protección en estos momentos debo pedirle que abandone mi país.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Mar Nov 03, 2015 9:59 am

Si bien no se había dado cuenta antes de que el príncipe nombrase que algo se sentía extraño, después de que le pidiera que por el momento se mantuviese sin realizar ningún movimiento inesperado, el guardaespaldas solamente emitió un ruido ronco en símbolo de aprobación de aquella orden y se aproximó al suelo, esperando en tierra firme. Gareth movió la cabeza lentamente, contemplando a su alrededor si había algo fuera de lugar: probablemente la sensación que había tenido el príncipe no era algo que pudiera verse a simple vista con los sentidos sino que era algo relacionado con la percepción que los dragones podían percibir en el aura, en el ambiente de las situaciones.

No era una presencia conocida aunque la idea de que hubiera otro reptil como ellos fuera de las murallas de la capital era una idea de lo más absurda pero tampoco parecía ser una clase de laguz. Podría ser algún cuervo o halcón en algún tipo de travesía aunque no estaba permitido atajar por Goldoa, era bastante frecuente ver a aquellas grandes aves en el cielo de vez en cuando. Pero aquel día el cielo estaba limpio y el príncipe Kurthnaga, que parecía haber detectado el origen de aquella presencia no parecía buscar precisamente en el cielo. No había podido notarlo hasta que había sido avisado de ello pero cuando su alteza le preguntó, respondió emitiendo un ruido producido por la respiración saliendo por sus orificios nasales.

Pensó durante unos segundos cuando escuchó que se trataba de un 'beorc'... ¿Cómo había un humano entrado en tierras de Goldoa? No era una situación que se diera demasiado por eso, aquella idea no le agradaba en absoluto. Los únicos beorcs que había visto eran aquellos que solían quedarse atascados en el estrecho de los náufragos con sus aparatosos navíos mientras realizaban su ruta mercantil hacía Begnion, por eso realmente no conocía la verdadera naturaleza de los beorcs ya que tampoco había tenido la oportunidad de conocer a alguno. Desconfiaba de ellos, eran una amenaza para su territorio y su máxima prioridad era que el príncipe estuviera sano y salvo... aunque realmente sus actos pudieran parecer controvertidos al estar a punto de pelearse a modo de entrenamiento con él.

No dudó en avanzarse cuando el dragón negro se había transformado en su aspecto no dragón y estaba intentando a través de las palabras de que aquel beorc desapareciese del territorio. Si bien el joven príncipe había sido educado para tratar de solventar los problemas a través del discurso y la paz pero el dragón rojo no iba a dudar en usar sus puños o su aliento si la situación lo requería, aunque mantenerse en su forma de dragón podía interpretarse como una amenaza no iba a dar su brazo a torcer por un simple beorc... tampoco acababa de determinar dónde estaba oculto. - Beorc o el ser que seas... Muéstrate. Tienes suerte que no hayamos empezado a pelear todavía. - Hizo un gesto al joven príncipe para que se alejase un poco, con el gran tamaño que Gareth mantenía como dragón rojo incluso si el príncipe Kurthnaga se separaba un poco de él, podría protegerle fácilmente.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Mar Nov 03, 2015 1:25 pm

Siempre estuve magnificado por las criaturas que mencionaban en aquellos libros que para muchos aldeanos ignorantes significaban "fantasías" y seres que no existen. Muchos de los del monasterio y algunos nobles los tachaban como "sub-humanos" como si fueran inferiores a ellos... complejo de superioridad como en cualquier hombrecillo de alta alcurnia, más sin embargo personas como yo, nacidas de nobles con causas "mayores", estábamos intrigados por estos hermosos seres que tienen la capacidad de transformarse en dos seres al mismo tiempo. Una apariencia humana y otra de otro origen.

Había escuchado primero de los cuervos y las garzas, los hombres que podían convertirse en leones o fieras bestias del bosque... y por último... estas maravillas de gran tamaño. Mi cuerpo tiembla con solo observarlos, siento un deseo de huir de ellos, pero al mismo tiempo quiero tocarlos, sentir esas valiosas escamas en mis dedos... magníficos... simplemente magníficos.

Estaba oculto, observando el maravilloso espectaculo hasta que su volar se hizo más pausado y tranquilo, ¿que habrá pasado?. Fue entonces cuando el dragón descendió lentamente a tierra y miró a la dirección donde estaba, la piel se me erizó, el cuerpo se enfrió por completo y empuñaba el bastón de mis manos con fuerza al igual que el hacha que llevaba en mis hombros... me... ¿me han visto acaso?.

El ser parecía estar volviendo a una forma más... pequeña, estaba bastante nervioso por lo que pudiera haber pasado, halla o no notado mi presencia preferí agacharme, sentandome lo más cerca al suelo posible... aunque de ser cierto lo que leí en los libros, ellos tienen buen olfato... ¿o eran los perros?. El joven ahora estaba acercándose más y más a mi... rayos... me habían descubierto. Creo que soy un pésimo asesino o ladrón después de todo susurré para mi mismo mientras escuchaba las palabras del pequeño.

Bajé con cuidado el hacha de mis hombros para posarla en tierra tal como estaba mi bastón, clavando la punta de la hoja en la tierra y levantándome con cuidado, teniendo ambas armas en posición vertical empuñandolas en mi mano, puestas en el suelo. Ambos tanto el joven como el dragón estaban pidiendo que saliera de donde estaba... en sus respectivos modos de hablar siendo un más amable que el otro... no tenía más opción que salir de mi pésimo escondite de hojas.

l-lo siento, lo siento... no quería molestarlos con mi presencia... es solo que estoy un poco perdido y estaba buscando la capital de este país, pero el ver con mis propios ojos lo que he leído en los libros desde hace muchos años me maravilló. No... no quería incomodar. hacia una y otra reverencia con cada una de mis palabras. Si bien no conocía la diferencia entre un Manakete y un dragón Laguz, por igual les sentía demasiado respeto a ambos dada su edad y su experiencia. Siempre hay que respetar a los mayores sin importar su raza o género... o especie.

Me dirigía a la capital... estoy en busca de algo que he perdido y según un hombre dijo que pudieron haber encallado aquí y... bueno... ¿decir que "los sub-humanos son unos esclavistas hijos de... que roban a los humanos para hacerles trabajar forzadamente"?, no... eso sería primero descortés y segundo un insulto. Si eran esclavistas me tomaría rehén en este lugar y me enviarían a donde posiblemente estén mis hijos... y si no lo son tal vez pudieran saber algo sobre aquél barco "supuestamente" encallado aquí, Por favor... se los ruego, es algo importante para mi... quisiera saberlo incliné mi cabeza, mi torso. No importaba si eran razas inferiores o como funcione aquí la jerarquía... el simple hecho de ser Laguz ya era para mi algo superior.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb Nov 07, 2015 7:34 pm

Aunque Gareth le había hecho un gesto para que se alejara un poco de aquella zona no pudo evitar en su lugar, esconderse detrás de su guardaespaldas porque la presencia de aquel beorc en la zona realmente le intimidaba y se sentía más seguro de aquella forma. No entendía porque un beorc estaba dentro de sus fronteras y todavía era más extraño oír que era porque buscaba a alguien… allí solamente habitaban dragones la idea de que un beorc se encontrase allí era de lo más absurda, le hubieran detectado enseguida y probablemente su padre habría expulsado a los intrusos en cuanto hubiera sido conocedor de ello así que no podía creer que realmente fuera cierto. Además tenía que admitir que a pesar de haber visto algún que otro beorc no estaba acostumbrado a ellos y lo que peor llevaba de todo aquello era que llevasen de un lugar a otro aquellas armas que desprendían aquel olor a metal y… sangre del paso en batallas. Quizás podían tener el aspecto de estar limpias pero el joven príncipe dragón percibía detalles como la sensación de haber estado en una batalla o similares en ellas. - ¡N-no te acerques! ¡Deja esas armas de beorc fuera del alcance! – Parecía más una exigencia que una petición pero no podría mantenerse calmado si sentía aquella sensación durante un tiempo prolongado.

Si bien Kurthnaga se mantenía en su forma no dragón, seguía a la defensiva esperando detrás del sí transformado dragón rojo. Quería arreglar las cosas a través del uso de la palabra, lo cual podía parecer un tanto extraño procediendo de un laguz como él pero realmente no quería ser agresivo con el desconocido beorc porque tampoco estaba preparado psicológicamente para una situación como aquella. – Sigue mi recomendación, beorc. En estas tierras no habitan más que distintas clases de dragones pero nadie de otra raza, por aquí solamente se quedan atrapados barcos mercantes pero no pueden pisar libremente nuestras tierras así que sea lo que sea que busques, probablemente ya haya llegado a Begnion o a Crimea. – Aquello podía parecer como la única opción posible sobre los acontecimientos de que aquel beorc había tratado de explicar, ya que era bastante frecuente que barcos se quedaran atrapados en el estrecho de los náufragos pero nunca se había permitido a nadie acceder por esa vía a su país.

Incluso el beorc se había inclinado ante ellos. ¿No era aquello acaso una formalidad en ambas razas? Pero el dragón negro seguía inseguro, debía ser recto e inflexible como su padre y adoptar alguna medida para que el beorc desapareciera de su territorio. – No sé qué pueden decir los libros sobre nuestro territorio. – Después de todo solamente laguz de la monarquía podían entrar y salir de Goldoa en momentos muy puntuales así que probablemente serían un misterio para el mundo exterior. – Pero no podrás alcanzar la capital, además como príncipe tampoco puedo permitirte que continúes tu travesía ya que aunque fundamentes tus actos no es suficiente para hacer prevalecer las leyes de nuestro país. -  Cuando dijo esas últimas palabras, Kurthnaga dejó de esconderse detrás de Gareth sino que estaba al lado del gran dragón rojo mientras que su voz sonaba con un tono acorde a su irónicamente voz infantil, empleaba un tono de voz monótono y formal.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Dom Nov 08, 2015 9:30 am

Le parecía curioso que aunque hubiera una serie de actos que harían de Kurthnaga un traidor por querer emprender una serie de actos contrarios a la opinión de su padre: no mantenerse neutral en todas sus consecuencias e incluso sobrellevar su miedo a la batalla para querer defender a su gente de los emergidos, no podía evitar ver las palabras del Rey Deghisnea reflejadas en aquel comentario que el joven príncipe Kurthnaga acababa de hacer delante del beorc. No era nadie para juzgar si el dragón negro estaba haciendo lo correcto o no, tampoco iba a pararle o a animarle a decantarse por un camino a seguir si no había una orden del Rey que lo impugnase. Después de todo aquel tiempo a su lado, de cierta manera le emocionaba ver el cambio que el príncipe había hecho pero no por ello tenía que bajar la guardia… aquello significaba que más peligros podría acecharle y en todo caso, su prioridad era protegerle.

Avanzó con grandes pasos de dragón para quedarse cerca del beorc; si bien tenía que admitir que nunca en su longeva vida había visto a uno de esos seres personalmente, Gareth podía admitir que en cierto sentido se veía como un ser con fuerza y aquellas armas que aunque desconocía cuál era su verdadera finalidad ya que en territorio laguz eran prácticamente inexistentes. Pero si aquellas armas realmente significaban una amenaza para la tranquilidad del príncipe, no podía permitir que el beorc estuviera empuñándolas por mucho más tiempo.

El guardaespaldas real no tenía permitido realizar actos violentos si no había una orden directa de peso detrás de esos actos y por la forma de actuar del dragón negro, por el momento estaba dispuesto a tratar de mitigar la situación de una forma pacífica aunque por la formación del dragón rojo, él no estaba acostumbrado a usar aquellas buenas maneras en una situación no agradable como aquella. Pateó el suelo con algo de fuerza haciendo ruido expresamente. – Goldoa no es territorio de paso, haz lo que ha dicho el príncipe y no tendrás problemas con los dragones -.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Lun Nov 09, 2015 1:30 am

Los seres notaron las cosas que llevaba conmigo, las dejé en el suelo sin ningún problema inmediatamente a que el hombre lo exigiera, levanté mis manos en la señal casual de no querer efectuar alguna acción con ellas, en una señal de paz. No podía describir la sensación que sentía, tenía miedo... si, pero a su vez sentía una extraña satisfacción por encontrar aquellas hermosas criaturas descritas solo en libros. Sin embargo, a pesar de todos los sentimientos que me albergaban, había uno que resaltaba por sobre todos los demás y este era... la preocupación y el miedo a perder a mis hijos.

Entiendo... eso lo comprendo... pero unas fuentes me dijeron que el barco donde viajaban mis hijos pudo haber encallado aquí. Los estoy buscando... desde... desde que me los quitaron, si ellos llegaron acá tal vez alguien los haya podido ver, a ellos o al barco donde viajaban. Si... si pudiera saber que pasó con el barco o con mi prole quedaría más que satisfecho... solo... solo intento desesperadamente buscarlos. agaché mi cabeza, sentí la necesidad de postrarme, tirarme de rodillas y poner mis manos sobre la fría tierra mientras observaba el suelo, casi tan cerca de mi frente al suelo. Sé que este no es un lugar de paso, que hay reglas, leyes... que no somos muy bienvenidos aquí. Pero no puedo evitarlo, no fui capaz de proteger a mi familia y ahora intento recuperar lo que amo... solo... solo quisiera tener información sobre lo ocurrido. No tengo intensiones de atacarlos o... o molestarlos. Por favor, solo pido eso... por favor.

No desprendía mi rostro del suelo, algo húmedo comenzó a cubrirme el rostro, el sentimiento de impotencia comenzó a surgir como un volcán entrando en erupción. Era descontrolado, todo mi miedo, toda mi angustia, todo mi pesar mi odio y mi resentimiento se mezclaron en una congoja por recordar lo mal padre y hombre que fui para mi familia, el no poder haber hecho nada por sacarlos de su sufrimiento, el pensar que pudieron haber sufrido mucho por mi culpa... y de que aún están sufriendo.

Si los rumores que me dijeron eran ciertos, si lo que aquél hombre me dijo era correcto, entonces mis hijo podrían estar aquí. Si el barco realmente había encallado en estas tierras, alguien debió liberarlo de allí y ese alguien pudo saber lo que había pasado con los tripulantes de la nave o hacia que dirección partieron. Necesitaba información, cualquiera... estaba estancando, estaba perdido, estaba desorientado y confundido. Esta era mi última pista para encontrarlos... ya no tenía más que dar vueltas entre las mentiras.

Por favor, haré lo que me pidan... esta es mi última información que me dieron sobre mis hijos, no puedo volver sin saber lo que ocurrió, por favor... No quería molestarlos en sus actividades, solo esperaba poder recopilar algo de datos para continuar con mi misión... la misión de encontrar a mi prole.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Kurthnaga el Lun Nov 09, 2015 10:21 am

Una vez que el beorc dejó sus armas atrás, el príncipe se sintió un poco más aliviado como si la tensión que le nublaba el pensamiento se hubiere disipado mínimamente aunque no era algo automático ni mucho menos, necesitaba continuar siendo cauteloso porque desconocía la verdadera naturaleza de aquellos seres pero por las palabras que aquel hombre delante suyo que incluso se había arrodillado ante ellos, la probabilidad de que estuviera allí por algún motivo malévolo era menor. Después de todo, la familia siempre era un elemento importante, no importaba de que raza fuere uno. El príncipe miró a su guardaespaldas real, quien parecía estar dispuesto a sacar al beorc de sus tierras... aunque no podía decir que no estuviera de acuerdo, si lo único que necesitaba era algo de información para continuar su viaje, quizás Kurthnaga podría aportarle algo de su conocimiento. Si se negaba entonces a salir de Goldoa después de ello si supondría un problema con el que tendrían que lidiar. - Gareth, está bien. - El dragón negro le hizo un leve signo con la cabeza, ya que el beorc estaba desarmado su subordinado no tenía que gastar su energía en continuar transformado. De todas formas el dragón rojo sin su forma draconiana continuaba siendo alguien capaz y con fuerza física.

No es como si tuviese mucha información del estrecho de los náufragos, antes de la invasión del ejercito de los emergidos solía estar custodiado por dragones pero desde que estos aparecieron solo ha sido una zona controlada esporadicamente aunque al príncipe de los dragones le gustaba acudir allí de vez en cuando, es por eso que Gareth también había ayudado en alguna ocasión a sacar algún barco que se encontraba allí con dificultades para atravesar la zona. - Me temo no poder ser de gran ayuda, joven beorc. - Kurthnaga se inclinó levemente cuando dijo aquello en señal a que no estaba dispuesto a emplear fuerza bruta contra él. - Goldoa no dispone de un puerto marítimo porque no tenemos relaciones exteriores así que no mantenemos un control marítimo de los navíos que atraviesan nuestro estrecho. Lo único que sé es que normalmente son barcos mercantes que se dirigen a vender sus mercancías a Crimea o Begnion, así que lo único que puedo aconsejarte es que pruebes allí. Para cualquiera que no sea un dragón atravesar Goldoa internamente es un suicidio, y tampoco podrías conseguir información de nuestras gentes de todas formas. -  Aunque dar aquella información no sería algo de agrado a su padre, también era algo que era real y que se podía deducir de la estructura de su país. - Espero haberme expresado con claridad, dudo que pueda obtener más información sobre el paradero de esos beorcs aquí. - Después de decir aquello, el príncipe se giró, empezando a andar en dirección opuesta en la que se encontraba el individuo con el que estaba hablando y durante unos instantes se quedó mirando fijamente al cielo.

No tenía que olvidar el motivo por el que aquel día había acudido a aquel lugar, quizás no se esperaban encontrarse un ser como un beorc en aquel lugar pero no tenía que dejar su motivación a un lado por haberse encontrado aquel inesperado obstáculo. El beorc querría buscar a sus hijos pero el príncipe debía prepararse para ser capaz de defender a sus gentes... ¿De que le servía todos aquellos conocimientos para poder ser un buen gobernante dentro de unos milenios si Goldoa no sigue siendo territorio de dragones para aquel entonces? Kurthnaga negó con la cabeza, no querría recurrir a la violencia ni verse involucrado en batallas pero era el momento de vencer sus miedos si quería ser capaz de hacer algo. Si él no era el que combatía en aquel lugar, ningún otro dragón lo haría.

Sintiéndose con más valor que cuando habían llegado a aquel lugar, el cuerpo del pequeño dragón negro empezó a brillar para ir transformándose instantes después en su forma de dragón negro, con aquellos toques de color rojo en las grandes alas de su cuerpo, siendo visualmente un dragón con aspecto más imponente al ser un dragón negro de la realeza laguz. Empezó a volar de una manera simple mientras Kurthanga seguía pensando en sus propias responsabilidades, apoyó su mano en el pecho. ¿Sería capaz de controlar su aliento de una forma eficaz? No podía evitar pensar las veces que en el pasado había hecho algún que otro destrozo por no ser capaz de controlar aquella habilidad propia de los dragones de una forma eficiente.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Mar Nov 10, 2015 9:09 am

Que el beorc hubiese dejado sus armas al margen implicaba que probablemente no había acudido en búsqueda de problemas sino que solamente quería conocer el paradero de su familia aunque a diferencia del príncipe, el guardaespaldas no estaba dispuesto a colaborar en absoluto en proporcionar información a aquel ser. El dragón rojo solía empujar los barcos que allí se quedaban trabados pero no sabría diferenciar a los beorcs de cada uno de aquellos barcos que había visto en el estrecho; todos los beorcs parecían similares y tampoco se fijaba demasiado en buscar aspectos diferentes en ellos cuando les veía.

Ante el signo que el joven príncipe negro le había hecho, el dragón rojo dejó de estar tan a la defensiva en presencia del beorc pero debido a que no le había especificado que volviese a su forma no dragón, valorando la situación prefirió seguir adoptando aquella forma. Gareth podría defender al príncipe Kurthnaga con sus puños si hiciese falta, pero podía controlar mejor la situación siendo un dragón de tres metros que pareciendo un pequeño beorc que no alcanzaba los dos metros. El dragón rojo se cruzó de brazos mientras escuchaba las palabras formales del discurso del otro, mantener su forma de dragón podía consumir su energía pero debido a que tampoco estaba haciendo tareas que requiriesen esfuerzo físico tampoco le suponía mucho esfuerzo.

Una vez el príncipe parecía haber terminado su conversación con el beorc, transformándose y emprendiendo el vuelo en la dirección opuesta, Gareth se quedó mirando al beorc unos instantes, como si su intención fuese fulminarlo con la mirada. No le gustaba la idea de que desconocidos estuvieran dentro del territorio de los dragones. Inspiró aliento, para después soltar el humo delante del beorc; desconfianza. No le importaba compartir el mismo pensamiento homogéneo de todo el territorio dragón, no ansiaban salir de Goldoa de la misma forma que no les gustaba tener no dragones en su zona.

No esperó una reacción, emprendió el vuelo detrás del príncipe. Parecía como si la mente del menor estuviese en otro lugar aunque no le culpaba porque sabía cuan contrarios eran sus ideales como para tener que prepararse en tomar parte en una batalla con fin de proteger a su gente pero si nunca llegaba a tener el valor suficiente, tener una simbólica intención de cambiar algo no acabaría funcionando. Se acercó volando a el dragón negro y le empujó con poca fuerza, como toque de atención. - Si no va a tomar esto en serio, no se involucre más. Abandone y vuelva a palacio. Pero si realmente cree que debe actuar no sufra por los errores y las consecuencias, las cosas no van a cambiar siguiendo todo de la misma forma eternamente. - No pensaba que con meras palabras pudiera hacerle reaccionar del todo aunque no le gustaba la idea de tener que usar medios tan directos con el príncipe era lo único que le había venido a la mente sobre como proceder. - Creo en usted, voy a protegerle y ayudarle en lo que me sea competente. Pero no puedo actuar en vuestro lugar, eso es su propia lucha.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Mar Nov 10, 2015 9:39 am

Escuchaba con atención lo que estaba diciendo aquél quien fue llamado "príncipe", al no tener un puerto ni una comunicación con el exterior me temía que lo que decía era cierto. Desconocía en absoluto la geografía y la distribución de este país, no conocía nada dado que no se decía mucho sobre esta nación y ahora comprendo el porqué. Al ser un humano o un "beorc" como ellos nos llamaban, los de su clase simplemente me ignorarían, no siendo solo eso, hasta me golpearían y asesinarían si pudiera aunque los más sensatos conocen la diplomacia que hay de por medio. No tenía demasiado que hacer en este lugar entonces, tal vez aquél informante solo esperaba matarme enviándome aquí.

si... lo comprendo... lo siento, partiré en un momento. respondí, con algo de resignación en mis palabras. Mientras me levantaba, comencé a observar un brillo proviniendo del joven llamado príncipe, cubrí mi rostro dado el viento y la luz que este generaba hasta que, al poder ver con claridad, pude observar un majestuoso dragón de color negro. Era realmente hermoso, una pena que no haya nada para poder llevar imagenes conmigo, tampoco era muy buen dibujante como para sacar un retrato de lo que había visto hoy. Era una completa pena.

El dragón agresivo, el que acompañaba al ya no pequeño hombre, disparó una nube de humo hacia mi dirección. El toser fue inevitable mientras que con mi mano sacudía el aire intentando alejar aquél caluroso humo de mi rostro. Era más que claro el mensaje que me había dejado el dragón rojo cuya apariencia no he visto todavía.

Tomé el hacha y mi bastón e, intentando avanzar por donde había ido, caí del agotamiento que tenía luego de recorrer tantas distancias sin haber aún consumido alimento como era debido. Preferí descansar un poco, sentándome en la tierra mientras recuperaba un poco las energías. Observé a la distancia como aquellos dos comenzaron a aletear por los cielos con cierta maravilla. No podía dejar de verlos, nunca pensé que veía a dos dragones cerca mio, incluso uno escupió humo sobre mí. Algo incluso de lo que alardear.

Crucé mis piernas, casi escondido entre la maleza de ese frondoso bosque, supuse que tomar un pequeño descanso no estaría mal además podría observar parte de lo que se supone que estén haciendo aquellos dos seres, solo espero que no noten que sigo aquí... al menor quiero llevarme un buen recuerdo de este lugar.

Pensaba mientras tanto en lo que le pudo haber pasado a la embarcación, de ser cierto lo que dijo el príncipe entonces el abrco pudo haber tomado un rumbo diferente al que lo había planeado, debía volver atrás y comenzar de nuevo a pregunta a las personas e informantes si sabían algo sobre aquél barco perdido, en donde mi prole navegaba.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Kurthnaga el Mar Nov 10, 2015 11:53 am

No se esperaba aquel acto repentino por parte de su guardaespaldas pero quizás necesitaba un empujón para reorganizar sus pensamientos... aunque el empujón no era necesario que fuese algo tomado literalmente al pie de la letra. No esperando aquel empujón, perdió la compostura por unos segundos pero moviendo las alas con agilidad volvió a mantener el control de su cuerpo. ¿Gareth creía en él? Entendía que el deber del dragón rojo era estar a su lado y preservar su seguridad en todo momento... aunque con los últimos viajes fuera del país era una tarea un tanto imposible de cumplir. De todas formas se sentía sorprendido porque por la manera de pensar que tenían todos los dragones en Goldoa, lo que Kurthnaga tenía en mente de hacer no era más que una grandiosa locura, mientras que otros laguz de la Alianza más bien pensarían que el dragón negro solamente estaba en lo correcto; queriendo proteger a sus súbditos de aquella amenaza que suponía el ejercito desconocido que rodeaba su país y que no pararía hasta realmente provocar un conflicto armado dentro de las murallas. Alguien como Gareth, de pensamiento tradicional y puramente draconiano estaba de su lado, quizás no  le brindaría toda la ayuda necesaria por culpa del umbral de influencia que Dheghisnea influía pero tenía que recordar que no estaba solo. Pero él era el único que podría actuar de aquella forma dentro de Goldoa... Despues de todo, solo quedaban dos dragones negros allí; el Rey y el propio Kurthnaga. Con su hermana en Daein y sin la opción de volver a Goldoa de una forma que no provocase una disputa con su padre, y con Rajaion en paradero desconocido... El peso de una elección distinta a la neutralidad recaía sobre él: No podía abandonar sus ideales llegados a ese punto.

Miró a su alrededor; se encontraban fuera de murallas, allí solo había la naturaleza en su estado salvaje sin que hubiera sido modificada por dragones ni beorcs. Kurthnaga tenía miedo de destruir su propio territorio y de dañar a sus cercanos en caso de no poder controlar su habilidad como dragón laguz a la perfección pero Gareth tenía razón: debía intentar, errar y volverlo a intentar hasta ser capaz de seguir de pie y ser capaz de ser un buen líder. No quería usar la violencia pero era necesario: la guerra estaba allí y no iba a ignorarles a ellos por ser neutrales, así que debía perfeccionar para que las consecuencias de sus actos fueran las mínimas posibles. - Tienes razón, perdona mi conducta, Gareth. No es momento para que corra atemorizado. ¿Empecemos nuestro entrenamiento, entonces? - Elevó un poco más el vuelo, separándose más del suelo. Hacía más años de los que le gustaría admitir que no había usado su aliento y no lo recordaba como una buena experiencia, desde luego.

Respiró hondo, inhalando aire que se acumulaba en sus pulmones para después soltarlo pero en lugar de aliento con llamas... solo era capaz de producir humo. Kurthnaga aleteó con fuerza para disipar el humo, estaba tenso y nervioso por si quemaba algo sin querer, aquello no le permitía tranquilamente proyectar fuego porque sí contra algo aleatorio. Volvió a repetir el proceso pero solo una pequeña llama de fuego fue proyectada esta vez pero insuficiente para que fuera de ayuda en un ataque ofensivo. - … Mejor intentalo tu primero y trato de copiarte. - Mientras lo dijo, volvió a bajar para apoyar sus pies en tierra firme. Kurthnaga pensó que si solo trataba repetidamente de intentar proyectar algo de fuego vivo solamente se pondría más y más nervioso y al final no sería capaz de nada.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Jue Nov 12, 2015 4:47 am

El príncipe Kurthnaga estaba forzando demasiado la situación, o aquello quería pensar. Cosas como transformarse en dragón y volar o lanzar fuego con su aliento eran habilidades que eran innatas para los dragones laguz y en sí, no era como si hiciera falta aprenderlas aunque tampoco eran totalmente necesarias en su sociedad a no ser que uno tuviere una ocupación donde tuviera que desempeñar tareas con fuerza física. A lo largo de los años la voz de la experiencia también le decía que el joven príncipe de los dragones no era como los demás niños draconianos y que, incluso, Su Alteza había podido ser más estricto con él que con sus hermanos mayores... fundamentado con peso por los actos de esto.

Suspiró con fuerza, incluso si no era la culpa de nadie directamente era extraño que incluso con toda esa voluntad, el príncipe negro no llegase a poder ser capaz de pelear aunque fuera de una forma ficticia. Gareth estaba empezando a pensar que si las cosas no cambiaban, si el menor volvía a emprender nuevamente un viaje él solo, realmente si podría correr un grave riesgo si no era capaz de emplear la violencia en los casos que fueran necesario. No, no quería que el príncipe se dejara llevar por sus sentimientos más básicos y que atacara llevado por la ira o la tristeza; no poder controlarse en torno a las emociones podría convertirse en un bucle interminable pero sí que estaría más seguro si el príncipe pudiera desenvolverse con naturalidad.

El dragón rojo no bajó a tierra firme, sino que continuó volando manteniendo su posición estática y mirando al príncipe, manteniendo su típica voz seca mientras le exponía su punto de vista. - Está nervioso y está forzando demasiado la situación, por eso no puede moverse con normalidad. - Aunque ambos sabían que era más por el hecho de que el joven dragón negro nunca salía de palacio y tampoco estaba dentro del las enseñanzas que el Rey quería que su hijo tuviese, lógicamente no estaban la pelea a cuerpo a cuerpo o similares. - Si le va a ayudar que empiece yo, que así sea. -

Voló un poco hacía atrás e inspiró con una fuerza innecesaria pero podría decirse que el príncipe le había provocado que estuviera algo tenso y podía notarse en el ambiente pero aquello no era nada que no pudiera manejar. Observó con cautela la posición en la que se encontraba en el suelo, el príncipe Kurthnaga y teniendo en cuenta el alcance de su llama, dirigió su aliento al lado de este. No quería herirle porque aquello iría totalmente en contra de sus funciones y competencias, pero si no le forzaba de aquella forma pensaba que realmente se quedaría en un callejón sin salida.

- Supongo que los procedentes del ejercito desconocido no van a arder tan fácilmente como esa vegetación. - La hierba salvaje que cubría el suelo y alguno de los arbustos que allí se encontraban todavía seguían bajo los efectos de las llamas. - Puede intentarlo usted ahora, si lo desea. - Quizás sonaba como tal pero no era una petición.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Vie Nov 13, 2015 9:19 am

Estando de nuevo un poco oculto, descansando del viaje, comencé a observar a los dragones transformarse. Parecían estar tomando el té a esta distancia, solo... discutían, ¿estarán a caso en un día de campo?, bueno no me sorprende que se hayan enojado conmigo, igual les entretuve su reunión o incluso su cita romántica. Ah si... el amor, aún tengo presente en mi cabeza las palabras para unir a dos personas ante la diosa. Quizás nunca haga un casamiento pero nunca está de más estar preparado para cualquier situación.

Movía los pies como un niño, extendiendo las piernas completamente por el suelo, sintiendo la maleza en mis manos y parte de mi torso, incluso algunos insectos comenzaron a subir por mi tronco haciéndome algo de cosquillas, era divertido. Las arañas nunca fueron problema para mi, entre más grandes son menos agresivas incluso si su color es muy brillante lo que da a entender que son venenosas. Ellas son más tranquilas de lo que parece y al sentir que están en un cuerpo humano o algún animal bajan de él rápidamente por temor a que este las extermine... instinto. Los demás insectos podían ser un problema como algunos mosquitos, solo por el hecho de dejar huevos dentro del cuerpo humano pero al no tener heridas no me importaba en absoluto.

El día parecía agradable, simplemente pensaba cosas al azar en mi mente mientras intentaba recuperarme, estaba haciendo un poco de relleno en esta situación pero pronto me marcharía, mis pies ya están tomando mejores fuerzas y mi brazo se recuperaba de estar cargando con el peso del hacha de Dmitrei... ¿que estará haciendo en estos momentos?, de seguro que estará masacrando a alguien como el buen bárbaro que es.

lalala... si, relleno, esperaba quizás ver algo de acción, aunque ver los dragones a esta distancia era algo agradable y satisfactorio, que mal que no haya una extraña magia que capture este momento en un pergamino con solo un movimiento de dedos, un chasquido. Así podría conservar este recuerdo para siempre... aunque claro, eso es algo tonto, jamás se podría inventar algo así, la magia no es tan creativa como se presume... solo es mover vientos, convertir cosas y lanzar elementos... armas después de todo.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb Nov 14, 2015 9:26 am

'Puede intentarlo usted ahora, si lo desea' era la manera política de Gareth de empujarle a que actuase y lo intentase. No era la primera vez que le escuchaba decir unas palabras mientras que sus actos no correspondían de la misma forma y tenían otro significado, nunca lo había comprobado de una forma directa pero tenía la sensación que para el dragón rojo lo más importante era lo que hacía entrever con sus actuaciones. Y no podía evitar sentirse algo mal por aquello... ¿Si era él mismo quién le había pedido que le ayudase a ser más fuerte para poder enfrontarse a los obstáculos que la vida real le interponía porque parecía Gareth ser el más serio e involucrado en aquello? Incluso aquello le podría comportar problemas con su padre pero allí estaba Gareth, volando en su poderosa forma mientras escupir fuego no parecía más que una tontería.

Respiró hondo mientras sus ojos rubí seguía cada movimiento que su subordinado parecía realizar. ¿De que le servía ser un dragón negro, aquellos que tanto parecían imponer a los desconocidos, si realmente le atemorizaba realizar cualquier cosa en aquella forma? Por mucho que le entristeciere pensar en ello, no siempre podría solucionar las cosas a través de las palabras. Pero hasta aquel momento nadie le había ayudado a ser capaz de pelear y todo aquello no podía evitar ser una carga demasiado pesada y costosa.

Pero era cierto, estaba demasiado nervioso. Si en algo temporal como un entrenamiento el dragón negro estaba tenso y aquello le impedía ser capaz de desenvolverse... habían bastantes probabilidades de que aquello también sucediera en una batalla real. Si no era capaz de pelear y sus enemigos, centrados en su objetivo final; tenía que admitir que aquello seria el fin. Para él y para sus gentes si nadie era capaz de imponerse ante el ejercito fuera de sus fronteras de la manera que el príncipe dragón estaba dispuesto a hacer. Emprendió el vuelo otra vez, se llevó una de sus garras encima de su pecho cubierto por escamas y respiró profundamente tratando de tranquilizarse un poco y concentrarse. Debía creer que era capaz de ello, probablemente, era el único dragón capaz de realizar un cambio...

No tenía tanta precisión como Gareth, era algo que había podido comprobar en el pasado. Así que reteniendo su respiración, decidió dirigir su aliento hacía el suelo, en una zona donde los arbustos no dejaban ningún hueco sin visibilidad y por lo que pudo comprobar que al parecer no había ningún ser allí. Esta vez no había producido humo irrespirable sino que una potente llama, aunque menos fogosa que la del mayor, había salido de su aliento y la llama avanzaba por el suelo, apagándose cuando no encontraba nada más en el suelo con lo que avivarse de nuevo. El príncipe no pudo evitar volar animado mientras realizaba una pirueta en el cielo al ver que esta vez si había sido capaz de producir fuego como un dragón que era; aunque no todo era positivo, no había sido capaz de enfocar su aliento donde realmente había querido. Pero al menos esta vez no era solamente humo. - ¿Cómo... eres capaz de tener tanta precisión a la zona donde quieres llegar a quemar?

Suponía que probablemente la práctica haría al maestro, pero igualmente no perdía nada en preguntar con curiosidad como lo hacía. Instantes atrás el dragón rojo había sido capaz de que su aliento pasase a escasos metros de donde él estaba aguardando; quizás al inicio era algo que le había sobresaltado ya que no se esperaba un acto tan directo pero no era solamente que una demostración de que en primer lugar, estaba siendo serio sobre la petición que el príncipe le había hecho, y, en segundo lugar, que realmente sabía lo que hacía. Kurthnaga estaba feliz de contar con una presencia como la de Gareth a su lado, incluso si Goldoa no tenía ejercito y pelear no era una de sus destrezas. Si solamente podía contar con alguien como el dragón rojo en momentos puntuales, era algo de gran ayuda.

Pero aparte de aquello que había acabado de preguntar, tenía otra duda que le recorría incómodamente en su mente; - ¿Crees... que debería preocuparme por mejorar mi aliento y ser capaz de atacar a distancia? ¿O debería aprender algo de cuerpo a cuerpo también? -.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Sáb Nov 14, 2015 7:57 pm

Tal y como había pensado Gareth, ser un poco más agresivo con sus actos y no con sus palabras era lo que había conseguido movilizar un poco al príncipe de su zona de confort. No le agradaba tener que usar aquellas formas pero aunque no dudaba del nivel de involucración que tenía el joven dragón negro en sus nuevos ideales que le había proporcionado el haber salido del país también había un conflicto de interés bastante importante con la ideología que durante toda la vida le habían inculcado en la tierra dragón. Y no le juzgaba por ello, porque él mismo era el primero en ser de aquella forma; quería ayudar al joven príncipe pero tampoco quería arriesgarse en una actuación que directamente pudiera llevarle a un problema con el Rey… pero seguiría actuando ocultamente en beneficio del príncipe.

Ya había vivido como el príncipe Rajaion había dejado sus tierras atrás y nunca se había oído nada más sobre él. Probablemente no se perdonaría jamás que ahora el príncipe Kurthnaga al volver a emprender un viaje para explorar el continente ya no respondiera a nada más, y aunque su actuación ya podría considerarse demasiado afín con la del joven príncipe por involucrarse en ayudarle, el peso de la ideología del Rey y de no abandonar Goldoa todavía recaían sobre el dragón rojo de una manera muy prioritaria.

Pero en aquel momento se encontraban en Goldoa, no sabía cuándo el príncipe negro volvería a partir nuevamente en busca de nuevos caminos pero no era como si tuviera que decidir en aquel instante preciso que hacer. Solo debía preocuparse de poder ayudarle lo suficiente para que su protegido tuviera unas mínimas nociones de defensa con su habilidad dragón en caso de encontrarse algún obstáculo que le impidiera solucionar las cosas por una vía que no fuera la de la violencia.

Sonrió al ver tan contento al príncipe por algo tan natural como era que un dragón escupiera fuego. Entendía que no era lo mismo un joven dragón negro dónde sus responsabilidades no le permitían salir de palacio que un joven dragón rojo o blanco que prácticamente su vida la hacía en las calles, jugando con otros dragones de su edad. O al menos Gareth lo recordaba así siglos atrás, donde la natalidad de su país no había decrecido tanto como actualmente era. Sin embargo, había dudas sobre como pelear que todavía tenían que ser resueltas. – Si quiere estar seguro de dar al blanco, lo mejor es que no esté demasiado lejos o sino eso le añade más dificultad – miró hacía el suelo mientras hablaba, estaban volando a una altura bastante alejada – En cuanto al cuerpo a cuerpo… No estoy seguro sobre que aconsejarle. No está acostumbrado a pelear, así que quizás estaría menos preocupado si cuando se encuentre fuera del país, usted en lugar de aproximarse tanto al enemigo en caso de batalla, luchara a distancia. Además, como dragones nuestra habilidad principal es el aliento, quizás debería sacarle provecho a eso.

Se alejó volando para mantener una cierta distancia de seguridad con el menor, pero sin llegar a estar muy lejos de su alcance. Gareth se golpeó levemente el pecho con una de sus garras. – Pruebe otra vez su aliento, príncipe -.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Kurthnaga el Dom Nov 15, 2015 1:02 pm

¿Gareth estaba… preocupado por él? Aunque podía entender la razón de ello; su hermano mayor, Rajaion, emprendió un viaje para buscar a su hermana mayor al irse enamorada con un beorc y ninguno de ellos volvió jamás a Goldoa. Supo que su hermana tuvo un hijo y tenía noticias de ella de vez en cuando, pero no podía decir lo mismo de su hermano. Probablemente el dragón negro no era el único que sufría por aquella razón, de la misma forma que Gareth había estado a su lado durante todo esto tiempo, también lo había estado en su momento con su hermano mayor. Era algo normal que no quisiera que aquello volviera a suceder con él, de los tres príncipes reales de Goldoa, Kurthnaga era el más joven pero de la misma forma era el único que mantenía su presencia en Goldoa… sin contar sus viajes a escondidas por Tellius. No quería ser una carga para nadie, debía aprender a poder realizar sus actos sin que las consecuencias de ello pesaran sobre otras personas.

Los consejos de Gareth parecían demasiado sencillos con aquellas palabras sobre cómo actuar; aproximarse demasiado podía considerarse un peligro pero si se separaba demasiado en el caso de que no todos fueran enemigos podría dar a un aliado o a un civil. Era una elección difícil sobre si en aquellas situaciones debería arriesgarse o no, pero probablemente debería valorarlo cuando el dragón negro se encontrase con una batalla real y no en aquel momento; llenando su mente de probabilidades futuras pero nada que afectase en aquel entrenamiento.

Cuando su guardaespaldas se alejó un poco, dejando algo de espacio entre ambos y diciéndole que volviera a repetir el mismo proceso anterior, Kurthnaga cabeceó antes de volver a hablar. – No debes preocuparte de esa forma cuando me encuentre fuera del país, de alguna forma u otra estaré bien. No haré como ellos, me aseguraré de poder volver una vez más a mi tierra. – No era necesario que textualizara que con ‘ellos’ se refería a sus hermanos. Sabía que ahí afuera las cosas no serían tan fáciles como en Goldoa y más cuando Kurthnaga solamente parecía un niño beorc y no quería tener que transformarse en su forma dragón porque no eran una raza que realmente fuera demasiado conocida, podría de alguna forma, ser como parte de una leyenda. Pero iba a sobrevivir y volver a Goldoa, era por ello que se estaba esforzando en esos momentos.

Hizo un gesto al terminar de hablar, para darle a conocer que estaba preparado de nuevo para reanudar su entrenamiento o lo que fuese que estaban haciendo allí. Respiró hondo una vez más, enfocando su mirada al suelo; no estaba preparado para disputar una ‘batalla ficticia’ con Gareth aunque era bastante evidente que el dragón rojo evitaría su ataque con facilidad, no se sentía con fuerzas suficientes para ello. No podía. Los pensamientos negativos volvieron a perseguirle y una vez dejó soltar su aliento, nuevamente era solamente humo. ¿Era porque creía que no podía hacerlo? ¡No era verdad! No debía ser tan débil, solamente él podría cambiar el rumbo de Goldoa. No podía fallar, no podía. Estaba demasiado perdido en sus propios pensamientos que ni se dio cuenta que de una forma incontrolada, estaba volviendo a intentar de lanzar su aliento nuevamente pero cuando se dio cuenta de ello no había caído en un grave error: estaba rodeado de humo que el mismo había creado y no podía ver con certeza su alrededor pero estaba seguro que delante suyo se encontraba Gareth… y en el momento que había vuelto a dirigir su aliento no había modificado su posición desde entonces.

No. No podía ser. Había oído como su aliento había impactado contra algo… Tenía que ser algo, se llevó las manos a la cabeza, nervioso de lo que había hecho. Podría ser que aquel sonido hubiera sido el suelo, no podía ver con claridad que había a su alrededor, no debía ponerse en la peor de las situaciones… Movió sus alas con rapidez, tratando de que el humo se disipara del ambiente pero el príncipe se seguía sintiendo mal, tenía una mala sensación en el cuerpo que no desaparecía, necesitaba comprobar que todo estuviera bien. - ¿Gareth? ¡Gareth!
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Dom Nov 15, 2015 7:10 pm

Le gustaba oír la voluntad del menor que tenía sobre volver a Goldoa; de que no fuera un viaje infinito sino que tenía razón de ser y una vez que hubiera cumplido las razones por las cuales inició el viaje, volvería a su hogar. Pero el dragón rojo bien sabía que aquello no era lo único necesario, le observaba con sus ojos: podía ser un gran dragón negro, tener una gran apariencia en aquel cielo que parecía infinito pero quizás por los años que había pasado a su lado, no podía evitar pensar en él como un niño, al que todavía le quedaba mucho por madurar aunque el hecho que ya hubiera sido capaz de salir del país y volver con otra percepción ya le hacía de un príncipe distinto al que había protegido durante aquellos años.

Cuando volvió a ver todo el humo que el príncipe había producido por error, le pareció algo de lo más normal; incluso si instantes antes había podido ser capaz de relajarse un poco y haber podido realizar una buena llamarada, no esperaba que con unos pocos minutos o alguna hora, el príncipe volviese al palacio real siendo un gran guerrero: aquellas cosas traían tiempo y más todavía en un dragón que no estaba habituado a ello. Simplemente con practicar un poco quizás Gareth se quedaría más aliviado, si bien el príncipe no lograba desenvolverse bien, en una situación real las cosas solían pensarse menos y salían más espontáneamente.

Intentaba mirar a su alrededor entre aquella humareda, a penas podía ver más que la claridad a pocos centímetros de él mismo por el espesor de aquel humo. No escuchó ninguna palabra procedente del príncipe, cuando en aquellos casos solía quejarse de que las cosas no saliesen como esperaba ¿Estaría bien? Al no escuchar nada ni poder distinguir que era lo que ocurría, intentó acercarse por instinto al dragón negro pero breves instantes después de tomar aquella dirección pudo ver una luz... luz producida por el aliento del príncipe. Cuando se dio cuenta de la situación intentó volar hacía arriba para evitar el inminente impacto que se iba a producir pero no llegó a tiempo; se quemó una de las patas intentando sobrevolar la zona.

Un rugido ronco se le escapó por la quemadura producida, podía soportar el dolor... o aquello quería pensar, pero realmente fuera lo que hubiese sucedido con el príncipe, no estaba demasiado preparado para un ataque así. Pocos instantes después el humo se esparció poco a poco por las alas del príncipe removiendo el viento a propósito y el guardaespaldas pudo ver como este mantenía preocupación en su rostro. - Príncipe... No se preocupe, estoy bien. Ugh... - Intentó mantener una cara seria mientras dijo eso pero claramente la pata le molestaba demasiado. El dragón rojo empezó a mover las alas con más lentitud para volver a pisar suelo firme, cojeando por no querer apoyar la pata que se había quemado en el suelo y se transformó en su forma no dragón.

Gareth se sentó en el suelo para no tener que hacer más esfuerzo y se quitó la bota que cubría la herida que se había hecho como dragón; dejando al aire una visible quemadura en su pie. No se veía demasiado profunda ni fea pero sin duda le molestaba como para poder andar o no sentir molestia por ello. -Argh... - Bajó la mirada, apretando con los dientes para evitar ser demasiado ruidoso aunque probablemente llegados a ese punto ya habría preocupado al príncipe dragón.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

Mensaje por Invitado el Lun Nov 16, 2015 2:50 am

Al parecer los dos dragones se había puesto en marcha, yo solo observaba desde la distancia lo que estaba ocurriendo, tranquilo en la paz de la naturaleza bella y apacible de estas tierras, la calma que se podía respirar aquí era increíble, era mágico... es evidente que la mano del hombre no ha tocado aún estas tierras, era simplemente armónico. Observaba con detalle como aquellos dos se movían por los cielos, al parecer uno de ellos, el que nunca se destransformó, le estaba guiando sobre algo... ¿volar?, no, al parecer el dragón negro lo hacía con perfecta sincronía con su aleteo y su movimiento de cola.

Del dragón negro se pudo ver humo negro, ¿acaso es una nueva técnica, donde los enemigos se ven nublados por la pantalla de humo del dragón?, quizás... estaba curioso, parecía como un niño pequeño intentando adivinar desde fuera de la feria lo que los demás hacían, observaba con mucha concentración los movimientos de ambos seres, pero después de eso, algo pareció impactar al otro dragón que simplemente lo derribó al suelo, se veía casi como un ataque fuerte, y el modo que se movía su contraparte no parecía indicar que fuera una simple herida nada más... ¿debía entrar?, no sé, el miedo me invadía con facilidad, la tensión en mi cuerpo aumentaba... sabía que no eran humanos, que eran mucho más resistente que estas bolsas de carne y huesos, pero el pensar que alguien podría salir lastimado sea el ser que fuera me hacía sentir incomodo y con la necesidad de ayudar.

...Rayos... diosa, protegeme solté el hacha y la dejé en la posición que había permanecido tratando de ocultarme de aquellas criaturas. Salí a correr empuñando mi bastón, estando a la espera de cualquier cosa, mientras tanto podría sacar cualquier excusa dado el caso fuera solo una falsa alarma... algo como "se me quedó el zapato" o cosas similares, pero al parecer no era necesario mentir para salvar mi vida. Un hombre de tonalidad un poco más oscura que el principe parecía estar sentado en el suelo, un hombre de cabellos rojos y de complexión robusta... su pie no indicaba que todo estaba bien, era el momento de actuar aunque a ellos dos no le agradara la idea.

diosa, por favor, concédeme de tu energía de vida. Giré el bastón en mis manos una y otra vez mientras cerraba los ojos, canalizando la energía en mi cuerpo, transformándola en una magia curativa y corriendo en dirección hacia los dos personajes que estaban allí. Luego de estar cerca de él, puse mi bastón señalando a su cuerpo, un aura de tonalidad verdosa muy tenue salió, entrando de inmediato en su cuerpo, recuperando la herida según su gravedad... después de todo era mi especialidad.

Al terminar este proceso, regresé mi bastón a mi y observé a las dos criaturas que estaban allí, en mi rostro se veía miedo y angustia al mismo tiempo, sentía la necesidad de revisar la herida del... ¿hombre?, así que, sin importarme menos, tomé valor y coraje y me acerqué a su pie, arrodillándome con una pierna y sosteniéndome con la otra dejándola en el suelo. No se ve muy delicado, estarás bien dije, sin tocarlo ya que era evidente su localización y el como se veía.

y-yo... este... lo siento... lo siento... me disculpe, había desobedecido al príncipe y no sabía que iba a decir ante mi reacción.
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Re: El vuelo del dragón [Priv. Gareth, Alexandre] [Entrenamiento]

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