Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Mar Oct 20, 2015 12:39 am

Había pasado la totalidad de la jornada en un estado de aprehensión que había hecho trizas su capacidad de concentrarse. El nerviosismo no era nada ajeno a él, pero aquello era un caso particular; cada indicación que le habían dado respecto al viaje que emprendería ese mismo día había sido respondida con un "¿ah?" o un "disculpe, estaba distraído..." de parte del príncipe, cuya mente divagaba respecto al largo tiempo en el mar, la lejanía de casa y el mundo que le esperaba en la otra costa. No necesitaba que saliera todo mal o que ocurriese algún terrible contratiempo para sentirse así de nervioso, lo que le aguardaba, por sí sólo, era más que suficiente.

Era el día en que dejaría Nevassa y posteriormente Daein, iniciando su gran viaje de estudio. Un barco le esperaba ya en la costa oeste del reino, para llevarle por debajo del gran puente con Crimea y salir a las aguas del norte del mundo. Desde allí, el barco le llevaría a donde él deseara. Su indecisión al respecto no había presentado un problema para nadie sino él mismo, pues aún en ese momento, a tan sólo una hora o dos de zarpar, seguía sin saber por dónde comenzar. ¿Qué diría una vez que estuviese a bordo? Probablemente lo primero que se le viniese a la mente. Quizás un lugar cercano como Jugdral, algo que no implicase tanto tiempo en el mar... jamás había estado sobre un barco, después de todo. No estaba seguro de qué tan bien se adaptaría. Si lo pensaba, tampoco había estado fuera de Daein, ni cerca de su frontera siquiera. Demasiadas primeras veces juntas para él y su frágil estabilidad, aunque debía de admitirse que, en el fondo, guardaba considerable emoción al respecto. El mundo que jamás había visto había estado apareciendo en sus sueños por meses ya, en visiones hermosas de los templos de Naga y Grima, las bibliotecas de los reinos sabios, inclusive el resplandeciente océano; aún si estaba nervioso, ansiaba verlo. Era rara la ocasión en que Pelleas decidiera dejar de oír las historias de otros y hacer algo por sí mismo, tener el coraje de hacer algo que quería, mas aquella sería una de esas.

Un par de guardias reales le escoltaron hasta salir de Nevassa. Fuera de la gran muralla de la ciudad, subió a un carruaje en el que continuaría la ruta hasta le pequeño puerto en el oeste, un sitio bien protegido al que sólo entraban y salían, actualmente, embarcaciones del mismo Daein. Desde ese punto en adelante, era sólo él y el anónimo conductor del carruaje, cuyo rostro no veía desde detrás de la mampara y con quien no intercambió una sola palabra. Su padre no invertía mucho en su seguridad, pero no se trataba de novedad alguna; en cualquier caso, desde casi cada sitio de Daein podía ver wyverns patrullando los cielos, y él mismo cargaba un tomo de magia en una pequeña bolsa de tela blanca. El mundo se había tornado en un sitio peligroso a cada paso, estar armado la totalidad del tiempo se había vuelto lo común.

La costa no fue distinta. ¿Cómo había podido esperar que lo fuese? Su carruaje se detuvo abruptamente apenas había comenzado a oír el sonido de las olas, y para cuando resolvió dejar de esperar en tan tenso silencio y abrir la puertita para asomarse afuera, el sitio ya parecía una ciudad fantasma.

Ni rastro de mercaderes, de soldados o de habitantes. Ni rastro de vida, ni de el hombre de la carreta, en cuyo asiento se veía apenas un par de gotas de sangre; tan sólo el animal que halaba el carruaje estaba con vida, inquieto pero a salvo. El pulso de Pelleas se aceleró inmediatamente y trastabilló al andar; habría dejado caer su bolso al suelo inmediatamente, si no estuviese este pendido por una correa a su hombro. Ciertamente no estaba a solas, pero aquellos que quedaba en el puerto no eran hombres: eran sombras de humanidad, cascarones de seres humanos, meros cuerpos que parecían moverse por inercia, siempre silenciosos. Portaban antorchas, prendiendo fuego a cada construcción del lugar y llenando el ambiente de un espeso humo oscuro y un aroma a aceite quemado. Pelleas logró divisar la hilera de barcos en el puerto, a la vez que veía a las tropas de emergidos avanzar hacia allí con sus antorchas. Los barcos parecían a salvo, pero era de asumirse que no lo estarían por mucho.

Echó a correr hacia el puerto. No había nada más que podía hacer, habría tomado el caballo o el carruaje si supiese cómo manejar tales cosas,  pero no tenía ni las más ínfima idea. Al verle acercarse de ese modo, las tropas silenciosas dirigieron su atención hacia él y no tardaron en pausar sus tareas para perseguirle, un puñado de ellos al principio, un par de decenas después, a medida que se adentraba.No tenía la resistencia física como para vencer en carrera a siquiera uno de ellos; en pocos momentos se vio rodeado, imposibilitado de continuar su camino. - ...entonces... entonces tendré que... - Murmuró para sí, bajando la mirada e intentando sacar su tomo de magia de su bolsa. Sus manos temblaban y no lograba sujetarlo correctamente, menos sacarlo del bolso cuya medida se ajustaba al tamaño del tomo.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 20, 2015 7:57 am

Hacía algunos días,Wyne había recibido una carta de un anónimo quien solicitaba sus servicios,el mercenario tenía más que claro que el hecho de que quién la enviara solo podía significar dos cosas:

1-Alguien quería rebanarle el cuello.
2-Era algo secreto y de lo que no muchas personas debían enterarse.

Fuera cual fuera el motivo de la carta,hacía mucho que el joven espadachín no tenía algo de diversión con su espada,los últimos encargos que había recibido habían sido mayormente de guardaespaldas,y los bandidos que había tenido que enfrentar en esas ocasiones ni siquiera eran un gran reto para el,así que....si alguien quiere verlo muerto y promete un buen combate...¿¡por qué no!?,y sino,siempre podía ser un encargo importante y que le hiciera ganar buen dinero al muchacho,fuera cual fuera el caso,para llegar al lugar en el que se reuniría con quien le había enviado esa carta debía viajar por el mar,pero no era un viaje cualquiera,no había muchos problemas en viajar a Magvel,Valentia,y si vamos un poquito más lejos,incluso Jugdral y Elibe,pero el viaje que Wyne debía realizar no era a ninguno de esos continentes,debía ir hasta el otro lado del mundo,literalmente,debía ir hasta Akaneia,más específicamente a Ylisse,iba a ser un viaje largo y tedioso...pero bueno,todo sea por algo de trabajo.

Llegó al puerto no muy temprano,pero tampoco demasiado tarde,el sol no se había puesto y parecía que aun quedaban un par de horas de luz,pero realmente no había mucho que ver,ya que por alguna extraña razón estaba vacío,no se podía ver ni una alma transitando el solitario puerto,tan solo el sonido de las olas meciendo los barcos anclados estaba presente,una escena que le erizaría la piel a más de uno,incluyendo Wyne que caminaba un poco inquieto y alerta por el lugar,parecía que podría ser emboscado en cualquier momento,por eso ya llevaba su mano en la empuñadura de su espada en caso de ser necesario desenvainarla.

Caminó un poco más por los viejos tablones de madera del puerto,hasta que algo llamó poderosamente su atención,¡era humo!,sin pensarselo dos veces,Wyne corrió hacia el lugar del que parecía provenir el humo,no tanto para ayudar o algo así,más bien intentando encontrar a otra persona...en serio,aquel puerto tan callado y tranquilo daba demasiado miedo.

Al llegar al lugar que parecía estar un poco más lleno de vida,se encontró con varios hombres los cuales portaban antorchas,estaban quemando construcciones y...¡algunos se dirigían a los barcos!-¿¡Qué diablos está pasando aquí!?-gritó con cierto enojo para si mismo...pero lo cierto es que importaba poco,el simple hecho de que estuvieran en el puerto y se hubieran metido a estorbar en el camino de Wyne era suficiente motivo para desenvainar su espada,y no tardó en hacerlo,llevó su mano a la empuñadura de su espada la cual colgaba dentro de la vaina de esta y en un rápido movimiento desenvainó su espada listo para luchar.

-Muy bien,¿quién quiere ser el primero en probar mi...-antes de que pudiera terminar su frase,notó como varios de esos...¿hombres?...realmente no lo parecían,se agrupaban al rededor de algo o alguien,Wyne no sabía que lo enojaba más,el que lo ignoraran por otro objetivo o el que atacaran de una manera tan cobarde,el castaño corrió hacia el lugar donde aquellas cosas se concentraban y entonces notó entre ellos a un muchacho que no parecía tener como defenderse,el solo hecho de ver tal comportamiento en esas personas,soldados,¡lo que fueran!,hacia que le hirviera la sangre a Wyne,sin decir ni una palabra,movió su espada de forma horizontal con gran precisión y fuerza,logró dañar un poco a algunos enemigos,pero también llamó la atención de muchos otros los cuales comenzaron a rodearlo hasta dejarlo en el centro junto a aquel muchacho de cabellos azules-Ho...genial...te diría que te quedes detrás de mi,pero detrás,delante o a los lados,igual estos tipos van a golpearnos,así que...solo intenta no cruzarte en el camino de mi espada-por intentar hacerse el héroe había terminado en ese lío,¿cuando aprendería?...estaba rodeado de esas cosas y posiblemente no saldría vivo de allí,¡pero no caería sin luchar!.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Miér Oct 21, 2015 2:56 am

Era la primera vez que veía a esas criaturas tan de cerca. Era la primera vez que cualquier cosa lo atacaba en serio, su primer campo de batalla real, no consistente en un entrenamiento controlado; aún si la educación militar en Daein era realmente intensa y los entrenamientos fuesen de temer, no era lo mismo. No se sentía como lo mismo. Aquellos hombres sin aparente vida iban a intentar matarlo y no sabía qué lo ponía más nervioso, si ellos y su silencio o sus instructores, que le gritaban constantemente mientras le atacaban. Oh, pero sus instructores tenían expectativas, sus instructores lo juzgaban y le llamaban un enclenque... a aquellas criaturas no debía demostrarles nada. Si se trataba de sobrevivir o perecer, sólo tenía que ser el que las matara primero y todo estaría bien.

Sus manos dejaron de temblar tanto. Quizás podía hacerlo. Fue en aquel entonces, sin embargo, que un ruido en el ambiente le hizo alzar la vista. Descubrió en ese instante que el mito de los emergidos sin voz era mentira: podían emitir ruidos, al menos. El que escuchó cerca de sí no fue nada menos que un quejido agonizante, ahogado, y enseguida un ruido húmedo, el de cierta cantidad de espesa sangre derramándose al suelo. ¿Acaso estaban atacándose entre ellos? No lo creía posible. Miró hacia un lado y hacia el otro, viendo movimiento entre los surgidos; un par de estos alzaron armas y a los pocos segundos cayeron, hubo algunos empujones, algo de confusión antes de lograr descartar los cuerpos contra el suelo, y de súbito otro ser humano normal estaba allí, con él, al centro de todo.

- Lo siento mucho. - Su primer instinto era disculparse. ¿Por qué? Ni él estaba seguro. Era sólo que el tono de aquel hombre había sonado molesto, y se le ocurrió que quizás, de algún modo, lo había involucrado él en ese asunto, o quizás por su culpa los hombres de mirada vacía se habían tornado violentos. Sólo sabía que era mejor disculparse, por si las dudas. - Lamento si le he involucrado, no estorbaré en el camino, pero... - Si era un ciudadano, quería ayudarle. Era su deber como príncipe, no podía ser sólo una figura diplomática, debía de ayudar en situaciones como esa también.

Bajó la vista a la espada ajena, manchada de una leve cobertura roja contra su filo, líquido que aún goteaba desde allí. La sujetaba como alguien no sólo hábil, sino educado en el uso de la espada, a la vez que su semblante no era el de un panadero cualquiera que tomaba una espada prestada, sino el de alguien acostumbrado a lo que hacía. Dudo poder serle de ayuda, mas tenía que intentarlo, no podría sólo contra tantos y se daba la casualidad de que un círculo, tal como el de los emergidos que los rodeaban, era perfecto. Un círculo era ideal para la efectividad de la magia. Logró tomar su libro, Ruina, y lo abrió en una página aleatoria. - C-Cúbrame. Sólo un momento, por favor. - Pidió con un titubeo, no acostumbraba dar órdenes, mas era lo mejor que podía hacer con la situación.

Entonces, sin dudar más, recitó en un murmullo inentendible las palabras en el arcano idioma en que estaban redactados los conjuros. La magia apareció como una nube oscura y pesada a su alrededor, apenas un hálito al principio, una nube completamente negra después. Sujetó el libro con una mano para guiar la magia con la otra, llevando aquella negrura a través de los cuerpos de los enemigos, que se congelaban en el lugar como si una lanza les hubiese atravesado. La magia negra no dañaba el cuerpo, no dañaba el exterior, como la magia elemental hacía; en cambio, mataba desde dentro, obstruyendo, carcomiendo. Atravesaba ropa, carne y huesos como si nada, y actuaba una vez dentro. Actuando tan rápido como podía frenaba en el sitio a cualquiera que se les acercase demasiado, mas eran muchos, y aún si los atrapaba de a varios a la vez, no era lo suficientemente rápido.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 21, 2015 9:48 am

Los enemigos rodeban a los dos hombres,a pesar de no demostrar sentimientos o emociones,se veían más que listos para atacar y matar a ambos humanos,ver tantos enemigos rodeándolo hacía que la espada del castaño temblara un poco junto con su brazo,no es como si Wyne estuviera dudando en ese momento de su habilidad con la espada,pero en cuanto a número se refería iban muy en desventaja,y las probabilidades de éxito casi rozaban el cero.

En cuanto al otro muchacho de cabellos azules...lo primero que dijo fue que lo sentía,esto hizo que Wyne bajara un poco su espada y se detuviera un momento,no más de dos segundos a verlo,¿por qué se disculpaba?...¿¡y más en un momento así!?,para lo único que debía abrir la boca era para dejar salir gritos de batalla o para hacer algún comentario,disculparse no era algo realmente necesario en ese momento,y más sin ninguna razón aparente.
Posteriormente,el muchacho aclaró que se disculpaba por si Wyne se había involucrado en eso por su culpa,en parte si,pero había sido decisión del castaño hacer tal imprudencia,si hubiera pensado un poco más aquello probablemente habría encontrado una forma más segura de ayudar al contrario,pero ya era demasiado tarde para pensar en ello,solo quedaba blandir su espada y abrirse paso entre el enemigo-Guarda eso para cuando salgamos de aquí-respondió antes las disculpas del muchacho,aunque hablará como si estuviera seguro de que iban a salir vivos de allí,Wyne no podía ocultar su inseguridad en ese momento,pero...¿qué clase de "héroe" sería si se dejaba acobardar ante tales enemigos?,sujetó firmemente su espada,no podía flaquear en un momento así,se había decidido,¡iba a salir vivo de allí!...y se iba a llevar con el al otro sujeto,claro.

De pronto,el muchacho de cabellos azules sacó algo de su bolso,Wyne no lo vio ya que tenía su vista fija en los enemigos,ante cualquier movimiento ya tenía su espada lista para repelerlo,aunque claro,era solo una vieja espada podía hacer poco con ella,si salía vivo de allí o no,sería más que nada por su habilidad con esta.
El contrario le pidió al mercenario que lo cubriera,¿acaso tenía un plan?,porque el castaño no,así que sin problemas asintió con la cabeza-Cuenta con ello-contestó mientras se apegaba más al muchacho y comenzaba a mirar más detenidamente a los alrededores mientras escuchaba como su compañero recitaba algunas palabras extrañas,Wyne no lo recordaba con exactitud,pero sabía que ese comportamiento solo podía deberse a que el muchacho iba a lanzar alguna clase de hechizo,saber esto hizo que el castaño sonriera levemente,tener a un usuario de magia de su lado le facilitaba mucho las cosas,más aun estando rodeados de enemigos.

Los enemigos parecieron darse cuenta del ataque que el muchacho iba a emplear por lo que más de uno intentó un ataque con su espada,pero fueron fácilmente repelidos por Wyne con un par de espadazos para bloquear sus ataques,pero de pronto,un enemigo adoptó una posición diferente...¿iba a atacar con un estoque?...¡no!,Wyne enseguida se dio cuenta de lo que el enemigo iba a hacer,enseguida sus piernas reaccionaron para saltar a un lado y evitar el ataque,pero su cerebro le recordó que estaba protegiendo a su compañero y que no podía permitir que este fuera dañado,de entre los enemigos,una firme lanza salió para apuñalar a Wyne y posiblemente también llevarse al de cabellos azules con el.
El tiempo pareció detenerse por un momento,sino podía esquivarla ni bloquearla...¿qué debía hacer?...
Wyne tragó saliva y entendió que solo quedaba detenerla,interceptó la lanza con su hombro izquierdo el cual por suerte estaba protegido con un trozo de armadura,el impactó dolió un poco,pero mientras su brazo derecho estuviera bien para blandir su espada no había muchos problemas.

Finalmente,el muchacho de cabellos azules terminó su conjuro,una nube oscura se formó al rededor y paralizó a los enemigos los cuales parecían estar sufriendo de cierta forma,¿era esto lo que llamaban magia negra?,preguntaría eso más tarde,ahora debía aprovechar la oportunidad,por lo cual levantó su espada y comenzó a atacar a todos los enemigos,hizo varios cortes horizontales los cuales lograron decapitar a varios enemigos y eso sumado a la magia de su compañero lograron reducir considerablemente el número de enemigos-Oye...eso no está nada mal,sigue así y acabaremos con todos estos tipos antes de que caiga el sol-sonaba un poco ambicioso,incluso parecía que alardeaba un poco,pero Wyne había recuperado bastante confianza luego de ver los poderes de aquel mago oscuro en acción.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Miér Oct 21, 2015 7:32 pm

Siendo lo que podría denominarse un disculpador compulsivo, alguien que decía "lo siento" por instinto, le ponía los nervios un tanto de punta que no le permitiesen seguir disculpándose por sus pequeñeces; mas el hecho era, en mayor parte, que tenía que recitar para conjurar magia y, por ende, no podía hablar apropiadamente. De no ser así, lo más probable era que hubiese insistido. Un príncipe no podía dirigirse de forma tan pasiva a un ciudadano común, lo sabía, tenía que 'imponerse' y 'hacerse respetar', como decía su padre, pero... pues, no había caso. Simplemente no era su forma de ser. Además, no podía sino estar agradecido por la ayuda con la que contaba, aunque fuesen tan sólo 2 en una situación bastante desesperanzada.

Tan sólo asintió y esbozó una pequeña sonrisa, contando con la protección del espadachín. Confiaría en él. Quizás sus probabilidades allí no eran muy buenas, pero no se sentía pesimista en absoluto. Le acomodaba mucho más pelear contra aquellos desalmados cascarones humanos, preocuparse tan sólo del hechizo y de manejar el flujo de la magia oscura, que estar bajo el ojo crítico de alguien que pudiera juzgarlo o reprocharlo. Podía pelear en paz y descubría, entonces, que no era tan horrendo como habría imaginado. Se sentía bien emplear la magia para lo que estaba hecha, se sentía... fuerte, inclusive. Y tenía un aliado. Si se trataba de un hombre de Daein, como asumía, entonces quería verlo salir a salvo también. Aquel sentido del deber resonaba más fuerte que cualquier inseguridad suya, más aún sintiendo el reconfortante peso de Ruina sobre su mano. La magia oscura sería su comodidad y su sosiego, por el momento, y aquel hombre sería su guardia mientras controlaba cuanto podía el número de tropas alrededor.

Se concentró en lo que hacía, mas no falló en oír conmoción tras de sí y a su alrededor, donde la oscuridad le bloqueaba la visión. La espada de su protector chocando contra otras, el ruido limpio y certero de un buen corte que atravesaba sin desgarrar, la caída de la sangre contra el suelo. No temía por él, tenía la postura de un buen espadachín y creía que estaría bien. Escuchó, sin embargo, un sonido metálico demasiado fuerte y demasiado cerca que le hizo temer por la seguridad de ambos, y abandonó su ocupación un momento para volver la vista hacia el castaño. Justo a tiempo para verle detener una lanza con su cuerpo. En el pánico no vio que la punta daba contra la armadura y que no dejaba más que una abolladura en el metal, y atemorizado así como empujado por el peso de la responsabilidad, encontró fuerzas para alzar la voz y no tartamudear, por una vez. - ¡Tenga cuidado! Cuando pedí que me cubriera, no era para que hiciera literalmente... eso. -

Se movió un tanto, siguiendo los gestos del espadachín y manteniéndose siempre a su espalda, a modo de no cruzar sus ataques, preparando otro conjuro. El problema de la magia negra era que era lentísima, por no mencionar lo pesada que resultaba de blandir. Alzó una nueva nube oscura y la dirigió a atravesar el pecho de un enemigo, causando que los ojos de este rodaran hacia atrás, pareciendo perder la conciencia enseguida, sino la vida. Demasiado lento, le iría mejor si intentaba atraparlos de a varios, aunque no llegara a matarlos, podía dejarle esa parte a su guardia... de un modo u otro, sin embargo, era agotador y Pelleas no eran joven precisamente resistente.

Las palabras del hombre tras de sí le daban la impresión de que estaba pasándolo relativamente bien allí. Él, por otro lado, comenzaba a respirar pesadamente en cansancio. - ¿T...Todos ellos? - Repitió, sorprendido y un poco preocupado. Era mucho para dos. Veía el círculo de atacantes a su alrededor desarmarse, veía pequeñas vías de posible escape aparecer y ciertamente sería más fácil si habían menos de ellos, pero dudaba que pudiesen seguir así por mucho tiempo, expuestos a tanto peligro a la vez. - Quizás necesitemos una mejor posición, al menos salir de aquí. - Sugirió, buscando con la mirada algún sitio donde refugiarse, algún modo de cubrirse y no enfrentar todo a la vez. - Tenía un barco que tomar hoy... -
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 21, 2015 9:55 pm

La genuina preocupación del contrario hizo que Wyne esbozara una leve sonrisa,realmente no muchas personas se preocupaban por las demás en medio de una batalla,por lo general ponían como prioridad salvarse ellos mismo y...era entendible,pero de todos modos compartir el campo de batalla con alguien como ese muchacho era algo para sonreír-Hahaha,descuida,ni siquiera dolió,además debía protegerte para que lanzaras tu hechizo-aunque esa era una buena excusa,lo cierto es que Wyne ni siquiera pensó algo como "Si lo atacan estoy jodido",fue más como "No dejaré que le hagan daño",fuera cual fuera la razón,importaba poco,el ataque de su compañero había conectado a la perfección y con apoyo de la espada de Wyne había dejado fuera de combate a varios enemigos,pero no los suficientes para bajar la guardia ya que seguían rodeados sin salida alguna.

El mago oscuro volvió a usar su magia,esta vez dirigida a un solo enemigo,esto extrañó un poco al castaño,tal vez aquel primer ataque grupal lo había dejado exhausto,eso era malo,al ver el poder del muchacho de cabellos azules pensó que podrían salir vivos de allí sin problemas,pero cuando notó que las habilidades de este decayeron un poco,comenzó a dudar sobre como terminaría la batalla.
Perdido en sus pensamientos,apenas pudo repeler un espadazo enemigo,algunos segundos más tarde y le habrían abierto la cabeza a la mitad,no era tiempo de pensar,era tiempo de actuar,pero con tantos enemigos era difícil hacer algo útil,y Wyne ya se mordía el labio un poco preocupado por como iban las cosas.

Su preocupación no hizo más que aumentar cuando escuchó la respiración agitada de su compañero...¿se iba a desmayar o algo acaso?,porque entonces Wyne tendría que cargárselo al hombro y abrise paso dando espadazos,básicamente el plan inicial pero con el de cabellos azules en su hombro-Oye...¿estás bien?,si es por la magia no te preocupes,tómate un descanso hasta que puedas volver a lanzar algún hechizo-la parte de "tómate un descanso" la decía con tal naturalidad...ignoraba que estaban rodeados de seres que querían arrebatarles la vida.

El muchacho de cabellos azules sugirió salir de allí,la idea de huir de la batalla no era algo que le agradara mucho a Wyne,pero si así podía luchar otro día,entonces no quedaban muchas opciones.
Su compañero también mencionó que debía tomar un barco,aunque era fácil llegar a esa conclusión,no había muchas otras razones por las que ir al puerto-¿Tu también?,yo llegué aquí para tomar un barco,pero no vi a nadie,así que enseguida me di cuenta que algo andaba mal,luego vi humo venir de aquí y vine enseguida,para ver que sucedía y...bueno,ya sabes el resto-mientras decía aquello en un tono jovial incluso,pudo notar una especie de camino donde los enemigos no estaban tan concentrados,era la oportunidad perfecta para retirarse un poco y planear algo.
Sin pensarlo mucho,tomó al muchacho de cabellos azules de la mano y corrió jalándolo en dirección a aquel pasaje,algunos enemigos intentaron inteceptarlo,pero los derribó sin muchos problemas con algunos movimientos de su espada-¡Rápido!,tenemos que sacarle más distancia si queremos tener alguna oportunidad-tal vez le estaba exigiendo mucho al contrario,si bien este ya se veía cansado,luego de aquello lo estaría aun más,Wyne incluso se tenía algo culpable por tratarlo así,pero al menos tenía como excusa que era para que ambos sobrevivieran,ya comenzaban a dejar atrás a los enemigos que los seguían no muy de cerca.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Jue Oct 22, 2015 3:26 pm

No le cabía duda ya de que su confianza en el desconocido no estaba mal puesta, podía continuar confiando en él, aunque no le dejaba del todo tranquilo sentirse como si en lugar de protegerlo, sólo estuviese siéndole un peso extra. Quería ser más útil que eso. Había practicado muchos años, había convivido con la magia oscura desde joven y ahora, en su primer combate real, debía demostrar que podía hacer algo. El espadachín podía decirle que estaba perfectamente bien, ciertamente lucía como si tuviese las cosas bajo control, pero el golpe recibido debía de haberle dolido y no podría continuar así infinitamente.

Pero se suponía que un mago oscuro fuese fuerte y resistente, las cualidades que un mago normal no desarrollaba del todo. Su propia carencia allí le dejaba mal parado en su estatus de mago oscuro; siempre había sido enfermizo y frágil, pero no esperaba que pelear en serio fuese tan agotador. Quizás era por todo el nerviosismo de la mañana hasta entonces. Como fuese, la batalla estaba muy lejos de terminar y aunque lograban reducir los números a su alrededor, suponía que los demás emergidos en el puerto estaban alertados y vendrían a por ellos en breve. No había tiempo para detenerse ni descansar. Probando su punto, se giró para interceptar a un soldado que guardaba cierta distancia, apuntándoles con un arco. Dirigió la magia oscura en una pequeña y veloz ráfaga, apenas una sombra en el aire, hasta dar con el hombre y hacerle congelar en el lugar, perdiendo agarre de su arco y flecha.

- ¡No, no, estoy bien! Perfectamente. No se preocupe. Sólo estoy, ah... tomándole práctica a todo. - Intentó sonar tan calmo como su improvisado compañero, sin éxito. El tono inseguro ya era propio de él, aún si se sentía relativamente bien haciendo lo que hacían. Enseguida se excusó. - Primera vez en un campo de batalla. Perdón. - Ahí sí tenía motivo para disculparse, o le parecía.

No encontraba tiempo de siquiera volver la mirada hacia el otro, aunque le oía atentamente. Admiraba, desde ya, su capacidad de mantener la calma de ese modo, inclusive sonar como si aquel fuese un gracioso encuentro en la feria y lo que sucedía fuera sólo un contratiempo menor, todo dentro de lo normal. Así que él también estaba por salir de Daein. Sintió curiosidad al respecto, mas no era el momento de indagar en detalles. Logró mirar de reojo hacia la costa, a los barcos en espera, carentes ahora de tripulación. Al menos los barcos parecían estar a salvo. - Ya veo... supongo que ahora podrá tomar prestado cualquier barco que guste, aunque si empiezan a quemarlos será un poco-- ¿ah? -

El castaño estaba jalándolo fuera del lugar. Confundido por el súbito movimiento, se vio obligado a cerrar el libro de golpe y resguardarlo bajo su brazo, intentando no tropezarse en el camino y dejando que el otro se encargara de guiar. Los cuerpos de los caído seguían en el suelo, los emergidos se preocupaban muy poco de las condiciones de sus compañeros y no tuvo más opción que apoyar el pie, pisando de lleno sobre alguno u otro al correr. En el primero dudó, pisando sobre algo blando y húmedo. En el segundo dejó ya de importarle tanto. Se aferró a la mano del espadachín al resbalar sobre sangre, jadeando al intentar seguirle el ritmo. Sólo sería poco más, se convenció de que así era, sólo hasta encontrar una mejor posición... al menos se sentía mejor saliendo de entre el humo y el fuego, logrando tomar un par de bocanadas de aire más limpio, cargado del aroma del mar. Eso ayudaba bastante. Exhaló un suspiro de alivio, volviendo la vista hacia el terreno más despejado. - ¿Por ahí? - Apuntó, torpe aún, hacia el estrecho pasaje hacia el muelle. Un camino estrecho evitaría que fuesen atacados por muchos a la vez, con algo de suerte podrían inclusive echarlos al mar.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 22, 2015 5:25 pm

El muchacho de cabellos azules hablaba como si no quisiera preocupar a Wyne,aunque lo cierto es que si lo tenía bastante preocupado,tal vez solo intentaba hacerse el fuerte cuando en realidad ya no podía aguantar más,fuera cual fuera el caso,no cambiaba la situación en la que se encontraban,y buscando alguna salida,el castaño continuó escuchando hablar a su compañero el cual mencionó que era su primera vez en un campo de batalla,¿era eso cierto?,porque lo estaba haciendo muy bien-¿De verdad es tu primera vez?,pues debes tener mucha práctica para manejar tan bien la magia negra-pensar en la primera vez del de cabellos azules...la primera vez frente a enemigos mortales,la primera vez en la que no tenia permitido fallar,la primera vez en la que sentía que el y su arma eran los protagonistas estelares de una obra...ese sentimientos de éxtasis al estar por primera vez frente a frente con alguien que intenta arrancarte la vida...era sensacional...
Wyne jamás olvidaría su primera vez en un campo de batalla,el solo recordarlo hacia que temblara de la emoción,tal vez estaba un poco zafado de la cabeza por pensar de esa manera pero...bueno,el era feliz con su forma temeraria de ser.

Una vez ya estaban lo suficientemente lejos,debían pensar rápido,su compañero no tardó en encontrar un lugar bastante útil para tratar con tantos enemigos a la vez,Wyne miró aquel pasaje estrecho por un momento y sonrió planeando algo con cierta malicia,pero antes de tomar cualquier decisión debían pensar en los pros y los contras de aquella maniobra,por un lado tenían que la cantidad de enemigos atacándolos se reduciría bastante por lo pequeño del camino,les sería más fácil acabar con uno,incluso dos o tres de esos soldados a la vez,era pan comido para Wyne,el problema era que por el otro lado estaban con la espalda contra la pared,o contra el mar,en este caso,una vez tomaran esa posición les sería imposible dejarla hasta que acabaran con los enemigos,y lanzarse al mar no sonaba tan mala idea,de no ser porque posiblemente les lanzarían jabalinas y les dispararían flechas,además que el castaño no tenía claro si su compañero sabía nadar,y como si eso no fuera poco,los enemigos los superaban en número,así que si la pelea se prolongaba demasiado eventualmente terminarían muy cansados.

Wyne pensó,pensó y continuó pensando,sino actuaban rápido los barcos iban a ser incendiados,pero hacer algo tan peligroso...-¡Agh,al diablo esto!-exclamó para si mismo con cierto enojo.
Tomó al muchacho de cabellos azules de los hombros y lo miró fijamente a los ojos poniendo todas sus esperanzas en el-¿Puedes lanzar otro ataque como el primero?...uno muy poderoso,pero rectilíneo...si logras golpear a la mayoría de los enemigos con eso seguro ganaremos,y claro que en ese pasaje hacia el muelle no debería suponer un gran problema derribarlos a todos de un solo golpe,¿no?-Wyne realmente estaba poniendo toda la carne en el asador con esa estrategia,todo se decidiría en ese ataque,si su compañero lograba lanzar un ataque en línea recta y matar a varios enemigos de un golpe,entonces todo acabaría y podrían tomarse un descanso-Así que...¿puedes hacerlo?,yo te cubriré todo el tiempo que necesites para cargar tu hechizo-solo necesitaba escuchar un "si" de los labios del muchacho de cabellos azules para poner en marcha su plan con dudoso porcentaje de éxito.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Vie Oct 23, 2015 2:54 am

- Mucho tiempo para mucha práctica. - Confirmó con una pequeña sonrisa, pese a su escasez de aliento. Un espadachín experto y de confiado semblante acababa de halagarlo. A él, que se sentía inadecuado e inepto en prácticamente cualquier sitio y cualquier tarea. Recordaría eso por semanas, sino meses.

Se imaginaba que tendría otra 'primera vez' cuando le tocase luchar contra humanos vivos y normales, pero por lo pronto, a él mismo le sorprendía lo poco que le afectaba todo aquello. No era carente de sensibilidad, estaba seguro. Y sin embargo, no gastaba más que un pensamiento pasajero en aquellos enemigos, más centrado en la sensación de manipular la magia, de poder emplear su habilidad natural para algo; se sentía correcto hacer lo que hacía. Hacía ya 7 años desde que convivía con la magia oscura, contados desde el día en que había hecho el pacto espiritista. 7 años de sentirse un poco más cómodo consigo mismo, para nada perturbado por las cosas que a veces creía ver y oír, producto del mismo pacto. Y ahora que utilizaba la magia para lo que estaba hecha, se sentía extrañamente bien. Intentó tomar consciencia, pensar con toda claridad "aquí y ahora, estoy matando a un hombre" y probar si aquello le generaba alguna reacción adversa, pero no la había. Contagiándose del jovial humor de su acompañante, incluso sonreía un poco. Supuso que se debía a que aquellas criaturas no parecían realmente vivas, no las calificaba realmente como hombres y mujeres, sino monstruos, así que no había mucha misericordia que cederles. En algún momento futuro lo sabría con certeza.

Lo que sí estaba afectándole un poco, quizás, era el excesivo olor a sangre, tan fuerte en el aire que dejaba un sabor residual en su boca, metálico y para nada agradable. Cuando el espadachín le detuvo, girándose para verle de frente, comprendió que la mayoría debía de provenir de su espada teñida de rojo y la sangre que había salpicado a raíz de los cortes. Por supuesto; la magia casi no dejaba desperdicio, pero un estilo con la espada como el del castaño, que en la mayoría de los casos parecía haber estado apuntando al cuello, naturalmente ensuciaba bastante. Literal y figurativamente aquel hombre estaba ensuciándose las manos por él, le debía ya gratitud, sin embargo, pocas cosas le intimidaban tanto como tener que mirar a alguien a la cara a la hora de hablar y titubeó, desviando la mirada un par de veces. Tener las expectativas de alguien sobre sí era una presión enorme, una con la que le costaba bastante lidiar. Pero no quería fallarle a aquel hombre, menos cuando había dado tanto de sí y las vidas de ambos dependían de que tuviese algo de confianza, para variar. Apretó su agarre en su libro para evitar que sus manos temblaran demasiado y asintió. - E-En línea recta. Cuanto más de ellos pueda abarcar a la vez, mejor. Entiendo. P-Puedo hacerlo. - Tartamudeó y rogó internamente que Wyne le creyese, porque no podía decírselo con más seguridad que esa, pero lo haría.

Respiró profundo, quizás una mala idea con el fuerte aroma a sangre combinado con los dejes de humo en el aire, y se enderezó, saliendo dubitativamente de entre las manos del otro. Por supuesto que era más fácil apoyarse en él, por supuesto que todo sería más simple si le encargaba la parte difícil a otro, pero no podía seguir así, no en ese momento. - Sígame, manténgase adelante. - Indicó antes de echar a correr hacia el pasadizo, metiéndose en este unos cuantos metros, sólo para estar seguro de que contaban con espacio suficiente. Entonces se giró, midiendo la situación; el espadachín le separaba de los enemigos que se acercaban en persecución, debiendo de adentrarse de a uno por el estrecho pasillo. Por unos momentos aquel hombre sería su escudo. Teniendo libertad de obrar a sus anchas, abrió Ruina nuevamente, posando su mano con cuidado sobre las páginas. - Sabrá cuando apartarse, descuide. - Avisó antes de comenzar a conjurar. Si la magia negra era lenta de preparar de por sí, aquella maniobra lo sería más aún. Murmurando por lo bajo el hechizo, Pelleas alzó su mano del libro, formando sobre y alrededor de este los inicios del humo negro que emplearía. Manipulándolo con naturalidad lo acumuló frente a sí, formando una nube que no sólo obscurecía lo que tenía frente a sí, sino que parecía restar luminosidad al mismo ambiente. Se tomaría unos momentos, lo haría lento si era lo necesario para hacerlo bien. Lamentablemente, centrado en lo que hacía, no podía permitirse vigilar cómo estaba lidiando su compañero.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 23, 2015 7:34 am

Tal como Wyne había pensando,su compañero ya debía llevar mucho tiempo de práctica,pero aun siendo aquella su primera vez en una batalla real se desenvolvía de una forma tan buena que parecía que llevaba años con las artes arcanas a cuestas,pero su actitud algo insegura y titubeante en momentos delataba que era alguien nuevo en el oficio...o tal vez solo tenía algo de miedo,pero eso sería algo tonto,¿no?,¿qué clase de mago oscuro siente cosas como miedo?,bueno...realmente no es como si Wyne pudiera juzgar algo así,jamás iban a tener la misma mentalidad,así como el noble camino de la espada tenía muchos códigos,el camino para blandir un hacha carecía casi totalmente de ellos,y lo más probable es que el de un mago oscuro tuviera los suyos propios,o tal vez no...fuera cual fuera el caso,importaba poco si el de cabellos azules se ponía a temblar o no,mientras usará sus habilidades para cumplir su objetivo,entonces no tenía nada que envidiarle a cualquier otro guerrero.

El contrario se vio muy dudoso y titubeante,tal vez demasiado...esa parecía ser su forma de ser dentro del campo de batalla,pero con esa forma de ser había luchado muy bien hasta ese momento,con ciertas dudas,pero depositando toda su confianza en su compañero,asintió con la cabeza y sonrió alegre por su respuesta-¡Perfecto!,tu ve preparándote para el ataque,yo no dejaré que nada te pase-Wyne seguía teniendo sus dudas pero...si tenían una oportunidad de acabar con los enemigos,¿por qué no utilizarla?,el castaño creía en aquel muchacho,creía que a pesar de su actitud algo titubeante y con tendencia a disculparse por todo podría sacarlos de allí.

El mago oscuro se echó a correr y Wyne se echó a correr delante de el sin despegarse mucho de este,cuando se iban acercando al estrecho en donde llevarían a cabo su plan,Luxstar tuvo la idea de llamar aun más enemigos,solo para rematar algunos más de un golpe-¡Oigan,mireme soy un fiel soldado de Daein y estoy escoltando al príncipe,vengan por mi!-gritó para llamar la atención de los enemigos los cuales se abalanzaron contra aquel pasaje del muelle para matarlos a ambos.

Al ser una sola dirección en la que defender y haberse reducido tanto el número de enemigos que lo atacaban,Wyne estaba en ventaja de momento,mientras pudiera blandir su espada viviría,una vez quedara exhausto y sus brazos ya no le respondieran,encontraría la muerte segura....¡Pero tenía a aquel muchacho con el,así que no temía!-Descuida,tómate tu tiempo,yo los mantendré ocupados todo lo que pueda-respondió mientras colocaba su espada frente a el,la batalla ya había llegado a su recta final,y ahora aquella batalla de ingenio y destreza se había transformado en una de resistencia física,si Wyne resistía lo suficiente,ganarían,sino....bueno,habían tenido bonita vida.

Tres enemigos eran los que podían caber en el ancho de aquel estrecho lugar,los tres intentaban atacar sin descanso a Wyne,pero este bloqueaba sus ataques con algo de dificultad,no debía matar a los enemigos,de eso se encargaría su buen amigo que preparaba su hechizo allí atrás,así que en parte eso le facilitaba las cosas al castaño,pero aguantar a un grupo de no-muertos intentar avanzar y arrancarte la piel de la carne tampoco era muy sencillo.
Los intentos de ofensiva de los enemigos continuaban,algunos ataques más poderosos,otros más ágiles,Wyne bloqueaba todos como podía,pero ya comenzaba a cansarse,si fuera un enemigo a interceptar...pero eran tres,no era tan fácil mantener a tres de esas cosas a raya.
De pronto,Wyne notó como algo se levantaba entre aquella larga fila de enemigos y era lanzado hacia el,no tardó mucho en darse cuenta de que era una jabalina,bueno...no importaba que era,lo importante es que debía esquivarlo,hacia los lados definitivamente no podía,así que muy a su pesar tuvo que dar un gran salto hacia atrás evadiendo aquel peligro,los enemigos sin perder oportunidad se acercaron aun más quedando aun compactos en aquel lugar tan estrecho,a pocos metros de su compañero,pero sin meterse dentro del humo oscuro de este comentó-Oye,sabes que te dije que te podías tomar tu tiempo pero...ya sabes,hahahaha-rió un poco nervioso mientras devolvía su vista al frente y continuaba bloqueando los ataques de los enemigos,ya casi estaba en su límite por lo cual no pensaba poder aguantar otro rato así,pero tenía la certeza de que su compañero lanzaría el hechizo a tiempo,de eso no tenía ninguna duda.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Vie Oct 23, 2015 10:21 pm

No falles ahora, pensó con firmeza, intentando darse fuerzas. Tenía que poder hacer eso. Se trataba en iguales partes de la fe que el espadachín parecía poner en él, defendiéndolo por tanto tiempo, y de sus propias expectativas. Con mayor fuerza aún, resonaban en su mente las palabras del maestro de espadas, quien al provocar a los oponentes se había referido a Pelleas como "príncipe".

No sabía si sentirse orgulloso o avergonzado; creía que no sería nunca la clase de príncipe que la gente aplaudiría en las calles, frente al cual todos se inclinarían en cordial saludo, y siendo honesto ni siquiera creía ser un príncipe que la gente reconociera, habiendo aparecido en corte hacía relativamente poco, reconocido públicamente por su padre desde apenas 2 años. No creía ser un rostro memorable para nadie. Pero ese hombre, que sin duda debía de ser de nacionalidad de su reino, sabía quien era. ¡Y no le había dicho nada! Había estado tratándole con tanta naturalidad. Oh, esperaba haberse comportado de forma principesca, la situación no le había permitido mucha soltura, pero tenía que estar a la altura del título... ¡y con más razón ahora, debía triunfar! Como príncipe, su responsabilidad como protector era mucho mayor. Bajó la vista a su mano, viendo los anillos de oro destellar al reflejar la escasa luz, contrastando con la oscuridad que generaba a su alrededor. Encontró allí cierta seguridad, convenciéndose de que la tarea a mano debía resultar mínima y simple para un príncipe. Después de todo, estaba casi listo.

- Sólo unos momentos más. Aguante unos momentos más. - Pidió. El hechizo estaba completo, tan sólo necesitaba controlarlo un poco, como un guerrero a la hora de medir el peso de un arma entre sus manos. Pudiendo alzar la mirada del libro, verificó que el hombre siguiese en su sitio, escudándolo como había dicho que haría. Ciertamente estaba manteniendo entretenidos a los oponentes. No le veía cesar por un sólo momento, moviéndose entre evasiones y estocadas con una fluidez tal, que parecía carente de miedo a las armas enemigas. Y aún con todo aquello, tan sólo se movió de su puesto como guardián cuando debió de retroceder. Pese a oírle hablar, sonando por primera vez un poco presionado, Pelleas no podía verle sino con admiración. Asintió apresuradamente un par de veces. - Estoy preparado. -

No necesitaba pedirle que saliese del camino, ni nada similar. Su magia era parte de él, y tal era su control que podía perfectamente desviar la ráfaga oscura alrededor del hombre de Daein, atrapando tan sólo a los enemigos frente a él. La controlaba como una extensión de sí, sin problema alguno a la hora de rodearlos a todos ellos, sombras pasando a través de los cuerpos fríos con toda libertad y deteniéndolos en el sitio. No habían heridas físicas, pero atravesaba sus entrañas con un dolor agonizante, suficiente para detenerlos. Extendió el efecto todo lo que pudo, prácticamente tragando en sombras a los emergidos hasta que gran parte de estos cayó de rodillas, dejados a disposición del espadachín. Y mientras aquellos frente a él eran dejados de rodillas al suelo, la oscuridad continuaba moviéndose hacia los siguientes detrás y hacia los más lejanos, haciéndoles caer uno a uno, hasta que la magia se desgastó y se desvaneció en el aire. Un extraño silencio prevaleció en el campo de batalla.

Cansado, ahora sí jadeando pausadamente, Pelleas se acercó a Wyne, apenas apoyando los dedos en su brazo por un momento, para llamar su atención. - A-Ahora... podemos proseguir. Vaya. - Hizo un gesto vago con la mano hacia los enemigos caídos, una especie de "haga lo suyo" para el guerrero. Satisfecho con lo que había logrado, supuso que se tomaría un momento para reponerse antes de pensar en continuar; lo peor había pasado, pero faltaba aún para despejar el puerto por completo. Por lo pronto, se limitaría a seguir cercanamente al castaño, sujetando su libro contra su pecho y permitiéndose una pequeña sensación de orgullo.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 24, 2015 8:25 pm

Las fuerzas se le iban acabando a Wyne,y eso definitivamente no era nada bueno,los golpes de los enemigos eran bastante simples,pero a estas alturas Wyne los veía como movimientos mortales imposibles de detener,apenas tenía fuerzas para continuar moviendo su espada,pero no podía solo parar,su brazo estaba muy cansado la velocidad con la que lo movía al principio no se parecía en nada a la velocidad con la que lo estaba moviendo en ese momento,movimientos lentos y torpes con un brazo que ya casi no tenía fuerzas para levantar su arma,Wyne ya estaba comenzando a pensar que ese sería el fin,tenía la respiración agitada y estaba sudando como si hubiera corrido un maratón,estaba exhausto.Entonces su compañero completó su hechizo y lo lanzó rodeando al castaño,una buena idea ya que...bueno,Wyne no tenía muchas fuerzas para esquivar.
Uno tras otro,todos los enemigos cayeron arrodillados,no hubo excepción alguna,el castaño dejó salir un suspiro de alivio,por fin había terminado,bueno...no del todo,la magia de su compañero les había dejado muy dañados,pero no había acabado con sus vidas,el muchacho de cabellos azule hizo un gesto con su mano indicándole a Wyne que terminara el trabajo,el espadachín levantó su espada con las pocas fuerzas que le quedaban y sin mucho esfuerzo comenzó a caminar mientras decapitaba a los enemigos y a algunos hasta los arrojaba al mar de una patada.

Una vez se habían librado de todos los enemigos,el castaño se sentó en el suelo del muelle y dejó su espada a un lado,necesitaba un momento para descansar,solo un momento-Uff...eso estuvo bien,hahahaha-rió aun cansado y sin dejar de respirar tan agitadamente,su brazo le dolía bastante,pero no era nada que un poco de descanso no pudiera arreglar-Dame...dame un minuto,tengo que recuperarme-pidió hablando entre cortado.

Poco a poco su respiración iba relajándose,el brazo aun le dolía un poco,pero le dolería más mañana,así que por ahora seguía en el juego,aun no tenía ganas de ponerse de pie,o mejor dicho,no tenía energías,así que intentando ser un poco más amigable decidió entablar un poco de conversación con el contrario-Hey,estuviste genial ahí afuera...-entonces el castaño se dio cuenta de que a pesar de haber luchado codo con codo con el otro e incluso haber dejado su propia vida en las manos del de cabellos azules,aun no conocía el nombre de este-Por cierto...en el calor de la batalla y tantos gritos y cosas creo que olvidé presentarme,soy Wyne,Wyne Luxstar,de los Luxstar de Daein-decir aquello le llenaba de orgullo y un poco de vergüenza,en especial porque su familia estaba llena de magos e importantes políticos,y el...bueno,era todo lo contrario.
Luego de la muerte de su padre,Wyne perdió toda orientación y ganas de continuar con sus estudios sobre la magia y la política,aquello le aburría,no quería ser un Lord y mucho menos un Mago,el quería ganarse la vida con su técnica de la espada,pero enlistarse en el ejercito le supondría seguir ordenes y muchas veces actuar en contra de sus principios,así que se volvió un mercenario errante,un espadachín que se ganaba la vida usando su espada y que solo obedecía a sus propios códigos y valores morales sin seguir ordenes de nadie.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Dom Oct 25, 2015 9:53 pm

Aquel ciertamente era trabajo sucio. La decapitación era la forma más segura de saber que acababan con las criaturas, no sabía si el espadachín elegía ese método en particular por aquel motivo, o por simple pereferencia personal, pero asegurarse de que estuviesen muertos al fin era importante. Apartar los cuerpos era algo que no había considerado, una necesidad que surgía apenas entonces; si los dejaban allí simplemente comenzarían a descomponerse y no suponía que fuese bueno para la supervivencia del puerto. Además, podía ser que confundiesen muertos con caídos. Caminó tras su compañero, razonando todo aquello mientras le miraba actuar, sistemáticamente terminando el trabajo y deshaciéndose de los restos. No podría decir, pues, que fuese un hombre que hacía las cosas a medias.

Eventualmente hizo su intento de ayudar también, al sentirse un tanto menos agitado y menos mareado. No obstante, no tardó en concluir que lo que podían hacer allí era terriblemente poco: podían matar a los invasores y lo habían logrado, increíblemente, pero no podían regresar a la gente al puerto. No podían hacer nada por las construcciones destruidas. Mirando con desesperanza los edificios, contempló la forma en que el fuego había carcomido ya todo lo carcomible, comenzando a extinguirse naturalmente sobre los cimientos, al no haber nada más flamable allí. A paso lento y con la mirada aún melancólica, se sentó cuidadosamente en el muelle junto al espadachín, acomodando su túnica bajo sí, siempre cuidadoso, recatado, como si temiese invadir el espacio de los demás. Aún si eran los únicos seres humanos vivos en kilómetros.

- Um. Adelante, tómese su tiempo. Se ha esforzado mucho. - Dijo, dirigiéndole una sonrisa mínima, pero honesta. Aún así, apoyando su bolso y su libro sobre su regazo, sus huesudos dedos enredaban el cordón o tonteaban nerviosamente con las esquinas de las páginas. Su mirada regresaba inevitablemente a los hogares y edificios quemados, a todo lo que el fuego había devorado. Deseó poder mostrase tan calmo y confiado como su acompañante, pero con algo así frente a sus ojos era tanto más difícil. Su corazón todavía latía demasiado rápido en su pecho. - Me cuesta un poco creer que lo lograrámos, eso fue... muy, muy arriesgado. Pero no puedo evitar desear que hubiésemos llegado antes... -

Volvió su atención de súbito al otro al oír su... ¿halago? ¿Le estaba halagando por cómo se había desempeñado? - E-Err.. - Se quedó un poco varado, casi sin creer lo que oía. Ciertamente no estaba acostumbrado a aceptar cumplidos y, sin saber cómo se suponía que reaccionase, agachó la cabeza hasta que su desordenado cabello ocultó un poco su mirada, emitiendo una risita titubeante. - ¡G-Gracias! Sólo hice lo... lo que parecía adecuado. Realmente ha sido todo usted. - Su voz fue bajando paulatinamente hasta ser poco más que un susurro, pero estaba feliz, demasiado feliz si se consideraba su situación general. Ansioso de saber con quien había compartido el primer campo de batalla, le escuchó atento y se aseguró de memorizar el nombre. Sonaba familiar. Para empezar, tenía un apellido, un apellido asociado a la nación... si era alguien de importancia, tendría que recordarlo. Pero las casas nobles eran varias, y su padre no le había dado a conocer absolutamente ninguna, probablemente porque le habría hecho pasar verguenza.

- Luxstar... - Murmuró, intentando recordar. En breve comprendió por qué le costaba tanto; los Luxstar de los que sabía habían sido todos magos, había asumido que la familia entera lo sería. - ¡Ah, sí, por supuesto! La familia de sabios. Es un gusto. - Extendió su mano. Un momento, ¿tenía que extender la mano? ¿Era buena etiqueta darse un apretón? Le venía tan complicado su cargo, no recordaba la etiqueta, pero ya había extendido la mano, así que ya no importaba. Ahora comprendía el aspecto de Wyne; un espadachín errante no solía vagar bien vestido, ni tener una técnica tan prolija y pulida, hasta donde sabía. Aquello explicaba todo. - Soy, um, Pelleas. Príncipe Pelleas. De Daein. - Respondió, un tanto entrecortado, sin acostumbrarse aún a presentarse como alguien de tal importancia. - Creí que usted no sabría, no creí ser reconocido, pero, aparentemente... este... ¿puedo preguntar por qué no dijo nada antes? -
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 27, 2015 2:09 pm

Su buen compañero no tardó en unirse al descanso de Wyne,a pesar de haber terminado tan exhausto el castaño realmente había disfrutado aquella situación...bueno,solo las partes en las que iba ganando,no fue nada bonito cuando usaron lanzas y jabalinas para intentar empalarlo como a un cerdo,pero bueno,ya habían salido victoriosos,al menos por el momento.

El muchacho de cabellos azules parecía muy sorprendido por la hazaña que habían logrado,y a decir verdad,Wyne también estaba impresionado,no creyó que fuera posible acabar con todos,pero lo habían conseguido y se habían ganado ese momento de paz,aunque era ciertamente raro estar en paz al lado de muchos cuerpos sin vida y con el aroma de la sangre impregnado en el ambiente-Debo admitir que hubieron momentos en los que yo también dudé de si lo lograríamos...tal vez no pudimos llegar antes y salvar todo,pero salvamos lo más importante-respondió mientras volteaba a ver los barcos que se mecían tranquilamente anclados en el muelle.

De nuevo aquel tipo estaba siendo bastante modesto,no tenía razón de ser así,después de todo era por el por quién habían ganado-Vamos hombre,no seas así...yo soy solo un peón que hizo bien su trabajo,si cualquier otro espadachín hubiera estado en mi lugar igual habrían conseguido la victoria,en cambio tu fuiste la pieza clave para salir vivos de aquí-tal vez sonaba como que se menospreciaba a si mismo,pero no era así,estaba siendo sincero,sabía que era un buen espadachín y que su habilidad valía,pero al final del día lo que los había mantenido con vida había sido aquel muchacho.

El de cabellos azules pareció reconocer el apellido de Wyne,incluso mencionó que su familia estaba llena de sabios,y así era,Wyne,su padre,su madre,sus abuelos,sus tíos,todos los que compartían algún lazo sanguíneo con el castaño poseían afinidad con la magia,excepto por Wyne,claro.

El contrario,por su parte,se presentó como Pelleas,el príncipe de Daein,Wyne se quedó de piedra un momento,había escuchado sobre el príncipe Pelleas,por supuesto que lo había hecho,pero jamás había asistido a algún discurso dado por el ni tampoco había coincidido con el en algún lugar importante como para saber quién era,seguido de eso,Pelleas añadió que no creía ser reconocido,esto hizo que Wyne riera un poco,vaya sorpresa más extraña y digna de recordar en el futuro-De hecho...no lo sabía jajajaja,solo lo dije para atraer la atención de esos soldados,es todo una sorpresa para mi...ya sabes,encontrarme con el príncipe del país,y más aun luchar a su lado-¿y quién diría qué el príncipe de Daein era un usuario de magia negra?,ya era un poco extraño encontrar uno que empleara magia.

El castaño aun no sabía que decir,seguía un tanto shockeado por haberse enterado que quién estaba a su lado no era ni más ni menos que el príncipe Pelleas-Bueno...príncipe o no,tuviste un gran desempeño hace un rato,aun contra enemigos tan...peculiares-la cabeza de Wyne entonces pasó a ocuparse de otra cosa,esos extraños soldados que habían atacado el muelle,¿quienes eran?,¿qué eran?,¿por qué atacaban Daein?-Pelleas,¿tienes idea de qué eran esos soldados?...estoy seguro de qué tu también habrás notado que no parecían estar vivos,todo lo contrario-cualquiera reprendería a Wyne por referirse de una manera tan despreocupada al príncipe de su propio país,pero luego de haber compartido el campo de batalla con el,el príncipe Pelleas ya no era un noble más para Wyne,ahora era su camarada y no tenía porque tratarlo diferente....además que conociendo al contrario,llamarlo de alteza o ese tipo de cosas podría hacer que el muchacho de cabellos azules muriera de la vergüenza.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Mar Oct 27, 2015 11:09 pm

Difícilmente creía que salir ellos con vida fuese lo más importante en la situación; habría preferido la vida del puerto, no era un experto en economía ni nada similar, pero un puerto era un elemento muy util y Daein no tenía muchos... siguiendo la clara mirada de Wyne, sin embargo, comprendió a qué se refería. Los barcos seguían allí. Ni uno solo de ellos había llegado a ser tocado por el fuego. Seguramente se les podría dar uso. Exhaló tendidamente en alivio, notando apenas entonces el cansancio que traía encima, y asintió. Fallaba en comprender cómo un hombre que mostraba tanta firmeza en el campo de batalla, uno cuya técnica inevitablemente había teñido el territorio en finas líneas de rojo por cada corte que cercenaba un cuello enemigo, se tornaba tan relajado y gentil a los siguientes diez minutos. Era fácil tomar como intimidante su mirada, tan claro el tono que parecía el color del hielo, pero no se sentía especialmente nervioso a su alrededor. Quizás el pánico de la experiencia que dejaba atrás le había curado de ese pequeño miedo.

Como fuese, le había ayudado enormemente y le perturbaba que hablase de sí con tanta ligereza. El término "peón" resonaba con demasiada familiaridad, le recordaba a la única lección de tácticas que había intentado tener. El instructor definía a los soldados como peones, le instaba a disponer de ellos para lo que los necesitase, sacrificar unos cuantos para asegurar una victoria. Toda esa responsabilidad, combinada con tan horribles palabras, le habían hecho nudos el estómago. Se enderezó un poco y frunció el ceño, hablando en el tono más parejo y firme que logró. - N-No diga tal cosa de usted mismo. Por favor. Su bondad no es lo mismo que su deber. No olvidaré lo que hizo. -

Y esa era su cuota de valentía diaria. Su semblante firme se desarmó un tanto al oír que todo había sido un gran e irónico malentendido. Wyne no le había reconocido, y por supuesto, si lo pensaba realmente era difícil, jamás había hecho acto público alguno y sólo algunas veces había sido visto junto a su padre, presentado de forma secundaria. - Entonces... ¿estaba bromeando? Oh, Ashera... - Se pasó una mano por el rostro, sintiéndolo acalorado. Eso había sido todo muy tonto, no conseguía verlo con la gracia que lo veía su compañero. - Lo siento mucho, espero no hacerle esto demasiado extraño, yo... ¿uhm? - Bajó sus manos, alzando la vista un poco ante las dudas de Wyne. Parecía algo tan extraño de cuestionar, le dejaba un poco perplejo. ¿Acaso no había tenido un encuentro cercano con los emergidos? Seguramente no había estado demasiado tiempo en la periferia de Daein. - Sí, es primera vez que los veo tan de cerca, también que haya tenido que enfrentarlos, pero estoy familiarizado... -

En efecto, le significó cierto alivio oír sólo su nombre, a secas, de parte del espadachín. ¿Cuando había sido la última vez que había podido hablar en nombres de pila con alguien? Ni siquiera a su padre podía dirigirse de esa forma, era una tensión para la que no estaba hecho y se sentía cercano, de cierto modo. Alegre. Intentó no sonreír muy ampliamente, seguramente se vería extraño si lo hiciese, y pensó en qué podría aportar que el castaño no conociera. Tardaría su buen tiempo en lograr llamarle 'Wyne' con tanta soltura, pero al menos lo tendría en mente y se sentiría relativamente cómodo.

- Pues... no diría que no se encuentran vivos, dado que sangran y sienten. Y aparentemente mueren. Sólo que no parecen muy... ¿presentes, mentalmente? No estoy seguro de cómo explicarlo. Mi padre y su consejo los han llamado actores, o impostores. - Dijo, volviendo la vista hacia el campo de batalla. Eran pocos los cuerpos de los que no se habían deshecho, la mayoría aventados al mar, otros apartados donde no estorbasen; Pelleas había acercado un par al fuego, en su momento parecía buena idea, pero el aroma que habían dejado en el ambiente le daba a entender que no tanto. Algunas piezas de armadura y armas rotas perduraban por doquier, inútiles por sí solas. Apuntó a una pequeña pieza de acero pulido que había quedado en el suelo. - Esa clase de ornamento lo portan magos de fuego en Jugdral, - Continuó con un casco abollado, pero cuya forma aún se notaba claramente. - Esa armadura es de... um, Altea o Ylisse, definitivamente alguno de esos dos. ¿Lo ve? -

Lo que daba a notar no era novedad alguna en el castillo de Daein. Había asistido a consejos de guerra en la época en que habían aparecido en el mundo y las acusaciones habían estado a la orden del día. Había perdido un poco la discreción respecto al tema, aunque no sería él, en esa ocasión, quien lanzara acusaciones. Tan solo se puso de pie, acercándose al casco caído para recogerlo entre sus manos, examinando la confección. - Este es de Altea, sí. - Dijo en voz baja, volviéndose hacia Wyne. Permitiría que él interpretase lo que deseara interpretar, antes de darle las ideas que el consejo y él mismo habían tomado.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 28, 2015 8:30 am

"Su bondad no es lo mismo que su deber",se podría decir que esas palabras hicieron que el corazón de Wyne titubeara entre detenerse o comenzar a latir mucho más rápido,por alguna razón escuchar aquello hacía que se le fuera la cabeza,bondad,deber,¿podía mezclar ambos conceptos?...probablemente no,muchas veces esa forma de ser un tanto altruista y bondadosa le había costado algunos trabajos,negándose a acabar con la vida de alguien o simplemente no pudiendo llevar a cabo cierto trabajo porque afectaría a terceros.
Pero aunque el muchacho no quisiera verlo,el era bondadoso,siempre ayudaba a los demás poniendo alguna excusa de por medio,pero realmente disfrutaba echarle una mano a alguien que lo necesitaba,lo hacía sentirse bien,porque...¿sino lo hacía el?,¿quién lo haría?,no tenía sentido ponerse a pensar en aquello en ese momento,Luxstar solo suspiró para si mismo y volteó a mirar nuevamente al príncipe de Daein.

-Bueno...se podría decir que fue una casualidad divertida,solo lo dije para llamar la atención de esas cosas,pero ya ves como terminó todo-aun seguía algo sorprendido,no todos los días uno se encontraba al príncipe de su país,y definitivamente no todos los días podía luchar a su lado como un fiel caballero,lo único malo de ser un caballero es que estás atado al reino,y más importante a ordenes de tus superiores que te mueven como un peón totalmente sacrificable y sustituible,aunque el castaño sabía que tampoco es como su su vida valiera mucho...no pensaba dejar que nada ni nadie lo manipulara.

El muchacho de cabellos azules comentó que era la primera vez que veía a aquellos enemigos de cerca,eso indicaba que ya tenía conocimientos sobre estos o que ya lo había visto con anterioridad,aunque era de esperarse,al ser una persona de gran importancia en todo el continente era normal que esas noticias le llegaran tan rápido,Wyne por su parte tenía al viento que le susurraba rumores...también conocido como cualquier buen bar que se respete,en esos lugares solían escucharse todo tipo de cosas,desde historias absurdas y tontas hasta información útil,y en ocasiones rumores como los de los caballeros no-muertos.

-Ya veo...he escuchado un par de cosas sobre estos tipos en los bares,tal parece que son caballeros que luchan como si estuvieran vivos,sin embargo sus ojos nos reflejan ni la más mínima señal de vida-si bien no se podría decir que luchar con ellos era como hacerlo contra un muñeco o un cadáver,tampoco se sentía como enfrentar un enemigo real,era complicado de explicar,pero cuando Wyne atravesaba a uno,no sentía como si estuviera atacando a un ser vivo.

Pelleas mencionó que podrían encontrarse vivos,pero que no estaban "presentes mentalmente",¿control mental?...¿tal vez?,sería algo loco pensarlo,pero Wyne realmente no tenía muchas otras ideas.El príncipe también mencionó que el rey y su consejo los llamaban "impostores",¿eso se debía a que portaban armaduras de otras naciones pero realmente no eran oriundos de esas tierras?.

El príncipe comenzó a examinar un poco los cuerpos que quedaban en el muelle,o mejor dicho a las armaduras que estos portaban,al padre de Wyne jamás le habían gustado esas cosas,y por ende jamás se las había instruido a su hijo,pero con el hombre que le enseñó el arte de la espada,Wyne aprendió varias cosas sobre otras naciones,por lo que no tardó en reconocer las piezas de armaduras que Pelleas le enseñaba-Ya veo...entonces no son enemigos de una sola nación,son de varias,o eso parece...-el muchacho se quedó pensativo un momento,sabía que intentar encontrarle algún sentido a aquello era imposible,al menos en ese momento,pero no podía simplemente evitar pensar en ello-¿Qué respuesta deberíamos buscar primero?,¿Qué son estas cosas o por qué portan armaduras de otros lugares?...-todo era muy confuso,a pesar de que Wyne esperaba una respuesta de Pelleas,eso no lo detuvo un examinar un poco más los cuerpos que quedaban,la mayoría venían de diferentes lugares,pero no había ninguna armadura proveniente de Tellius-No es como si fuera un experto en el tema,pero si bien esto está lleno de armaduras de diferentes países,no veo ninguna proveniente de Tellius,tal vez sea pura coincidencia...
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Jue Oct 29, 2015 3:53 pm

- Realmente es extraño... - Su voz se perdió al girar entre sus manos el casco dañado, abollado por un golpe contundente o una caída. Pensativo, intentaba encontrar razón de ser o de obrar a la criaturas, cuanto menos algún sentido a lo que hacían, pero nada venía a él. Hombres más inteligentes y organizados lo habían intentado; aquello le restaba confianza en lograr llegar a cualquier parte él mismo. Sin embargo, bastante distintas eran sus fuentes a la de Wyne, donde él había oído de las criaturas era en la más lejana esfera del gobierno de Daein, tratándose sólo de transcripciones, de transmitir palabras de una persona a otra hasta llevar un ordenado reporte hasta el rey. Si Wyne se había informado en una vía más cercana, por las experiencias de personas que comentaran entre ellos, bien podía ser que fuese más confiable su información, o cuanto menos un agregado útil. - Parecería que tienen al menos la inteligencia básica... ¿no cree? Han tenido al menos la sensatez de poner arqueros y magos detrás, y guerreros adelante. ¿Diría que pelean de forma inteligente? ¿Que piensan sus movimientos? - Pidió enseguida la opinión del otro, quien les había visto más de cerca, peleando codo a codo.

Jamás había pensado que estaría tan cerca de los emergidos, como para tener esa clase de preocupaciones. Si bien habían asedidado las puertas de Nevassa y sembrado caos en más de una ocasión en los círculos inferiores, fuera de las grandes murallas protectoras, jamás habían llegado siquiera cerca de la cima de la capital, donde el palacio real se situaba. Al enterarse de que aquella amenaza no pospondría ni cancelaría su viaje, había supuesto que cabría la posibilidad de que los viese en algún momento, pero había parecido algo tan distante, tan poco probable... había esperado que le sucediese en mitad de su travesía, en algún páramo perdido, no en su Daein. Le hacía dudar de querer dejar su reino atrás. Le hacía pensar, apenas entonces, que tendría que estar mejor preparado, si el mundo se había vuelto un lugar tan peligroso como comenzaba a parecer. Especialmente si no sabía con certeza quienes eran sus enemigos.

- Armaduras de Renais... los sacos son de Thracia, sin duda, pero las espadas... - Confirmó en voz baja las palabras de Wyne, repasando los restos que veía e intentando asignar un país. Volviendo al caso entre sus manos, cayó en cuenta de que era difícil que fuese alteano, sino probablemente una confección de Grannvale. - La mayoría, esta vez, son de Magvel y Jugdral. Lo más normal es que varíen, suele haber mucho de países de Elibe también... rara vez se ve algo de Akaneia, y como dices, nada de Tellius... lo cual es raro. Por supuesto que alguien de Daein no atacaría Daein, pero no veo por qué no alguien de Crimea. O alguna nación subhumana. ¿Cierto? - Soltaba con total tranquilidad palabras que se habrían considerado demasiado fuertes, pero así era como hablaban en la corte al respecto, y se había acostumbrado, tanto que ya ni lo notaba.

Soltó las piezas de armadura, dejándolas caer de regreso al suelo y sacudiéndose las manos en su túnica, aunque esta no estaba mucho más limpia ahora. - Generalmente, algo así sería una declaración abierta de guerra, especialmente aquí. Por suerte, antes de poder tomar cualquier acción, recibimos aviso de que ninguno de estos países envió a estas personas... algo que podría ser fácilmente mentira, - Agregó, tajante. Le habían enseñado a cuestionar y al menos esa parte la había aprendido bien. Había llegado a tener un entendimiento bastante bueno de la política, aunque careciera del carácter como para ejercerla. - Pero recibimos aviso y pruebas, además, de que soldados con las armaduras de Daein han hecho lo mismo en otros lugares. Así es como empezamos a llamarles impostores. Me temo que es todo lo que sé. - Acomodó su bolso y bajó la vista con un suspiro cansino.
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 29, 2015 5:45 pm

Wyne realmente no sabía que pensar de aquella situación,no le encontraba explicación alguna,parecían vivos,pero no transmitían ese sentimiento.
Se dice que a través del contacto físico se pueden transmitir emociones,y no hay manera más fuerte de contacto físico que una lucha encarnizada,Wyne no era muy creyente de esto,sin embargo en aquella lucha pudo notar que esos enemigos no sentían nada en especial,incluso cuando recibió aquel golpe con la lanza en su hombro no sintió algo como miedo,ira,desprecio o alguna otra emoción proveniente del caballero que le atacó,lo único que se podía sentir en aquellas criaturas era el deseo de matar,o al menos eso había sentido el castaño.

Pelleas consultó con Wyne que pensaba sobre las tácticas de combate de los enemigos-Ho,¿también lo notaste?...ciertamente parecen poseer una inteligencia básica,aunque esa formación de ataque es demasiado básica y fácil de derrotar en el terreno y la situación adecuada-colocar magos y arqueros cuyo cuerpo iba casi totalmente descubierto detrás de las primeras lineas era una táctica clásica de batalla,sin embargo era tan clásica que había varias formas sencillas de desbaratarla,como un confiable ataque de pinzas,o con algún guerrero que pudiera sobrevolar as líneas enemigas y acabar con los magos y arqueros desde atrás...pero volviendo a la conversación con Pelleas,Wyne prosiguió-En cuanto a sus movimientos...yo diría que bastante básicos,incluso torpe me atrevería a decir,no calcularon varias cosas adecuadamente,sus golpes eran un poco lentos y fáciles de detener,pero aun así no es motivo para bajar la guardia.

El príncipe mencionó que la mayoría de las armaduras provenían de Magvel y Jugdral,en ocasiones se podía ver algunas de Elibe,y rara vez alguna proveniente de Akaneia,tenía sentido ya que este último se encontraba literalmente al otro lado del mundo,viajar tanto no era viable-Tienes razón en eso...es extraño que ataquen Daein y todas las armaduras sean de otros continentes,tal vez no es un ataque a Daein en si,tal vez sea a todo el continente en general,he escuchado de varias fuentes que estos soldados aparecen y arrasan cualquier poblado,incluso países vecinos como Crimea o Begnion han sufrido ataques de estos sujetos...

Para finalizar,el príncipe mencionó que los países vecinos les habían dicho que no habían mandado esas tropas,era cierto que no se podía confiar tan fácilmente,y menos en los tiempos que corrían,pero no era como si el continente tuviera motivos para pelearse entre si,y menos en esa época en la que debían estar juntos ya que compartían un mismo enemigo,los soldados de otros continentes que marchaban hacia el suyo-Ya veo...esto es todo un lío,si se han avistado supuestos soldados de Daein en otros continentes,posiblemente vayan acompañados de soldados que portan armaduras de Crimea y otros países de Tellius,eso me lleva a pensar que alguien podría haber robado armaduras de diferentes continentes...o haberlas replicado...pero eso suena bastante imposible,¿no?-Wyne había soltado aquello de una forma bastante natural,pero lo cierto es que era imposible que tantas armaduras fueran robadas y nadie lo hubiera notado,o más tonto aun,que alguien pudiera haber producido replicas perfectas de esas armaduras.

Wyne dejó salir un pesado suspiro,aquella situación era muy confusa,tal vez...tal vez era solo alguien que quería que los continentes se pelearan entre ellos,¿pero como alguien podía llevar a cabo tal plan?,tantas preguntas y tan pocas respuestas-Al menos ahora tengo la mente algo más clara respecto a este tema,pero eso no arregla nada...supongo que algún día acabaremos con todos los soldados enemigos,seguro que si todo Tellius pelea unido podemos repeler a cualquier invasor porte la armadura que porta-claro que la idea de que todo el continente luchara unido en un mismo ejercito era un delirio bastante grande,incluso Wyne se lo admitió para si mismo en sus pensamientos,pero muy en el fondo creía firmemente que era posible,después de todo,cuando se unen fuerzas y se trabaja en equipo,lo imposible se vuelve posible,tal como había ocurrido ese día.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Pelleas el Jue Oct 29, 2015 9:50 pm

A medida que oía a Wyne describir el estilo de batalla de las tropas enemigas, no podía evitar sentir que decaían de "bastante inteligentes" a "muy básicos" y hasta, por como Wyne los hacía sonar, "atolondradamente básicos". ¿Tan malo era atacar de frente con lo que cada uno portaba y ya? Llegó a causarla gracia, aún si el castaño hablaba con seriedad, no logró contenerse de reír un poco. Detestaba ser ruidoso, agachaba la cabeza para reír y apenas era un ruido bajo y breve el que se permitía, pero allí estaba. - Cualquier general lloraría por dentro de oír una crítica así. -

Habían varias cosas en las que jamás había pensado, entre ellas, si Begnion u otros países vecinos sufrían la misma crisis. Jamás habiendo dejado Daein y jamás albergando siquiera la mínima consideración hacia los demás países, lo cierto era que no se había preocupado más que por un segundo o dos de cómo estaba yendole a los demás. Era prácticamente lo único que al actual rey parecía agradarle respecto a Pelleas: no le importaba nada más que Daein. Bajo esa misma luz, cooperar era algo respecto a lo que no había pensado, el ejército de Daein era amplio, muy capaz y autosuficiente, estaba seguro de que sus altos mandos tampoco habrían considerado confiar en otros ejércitos, a los que fácilmente considerarían inferiores. - C-Claro, los demás, sí... - Murmuró, intentando pensar fuera de su país por un momento. - Supongo que se encuentran en la misma situación y, por fortuna, luchando como pueden también, pero... siendo honesto, no creo que el ejército de Daein cooperaría con otro reino. Un plan así requeriría confiar, confiar plenamente partes de la operación a otros ejércitos cuyo funcionamiento y capacidades desconocemos. Creo que jamás sucedería. - Ahí estaba, lo admitía con un tono casi de disculpa. Mejor no crear esperanzas imposibles.

Siendo más honesto consigo mismo aún, mientras Daein estuviese a salvo... no le importarían los demás. El resto del continente y el resto del mundo podían caer. Pero aquello era algo que no diría en voz alta sino frente a su corte.

Desviando la mirada hacia los silenciosos y vacíos barcos, Pelleas recordó por primera vez en la última hora su viaje, lo que había ido allí para hacer. - Iba a... no, aún voy a ausentarme de Tellius por un tiempo. No puedo pensar en una forma de descubrir por qué o cómo todos esos hombres se han hecho con esas armaduras, tampoco de donde han salido, pero si veo hombres así portando la bandera de Daein en el exterior, sabré que realmente son impostores. - Dio un par de pasos hacia el muelle. Ni siquiera sabía por donde era la subida a un barco, ¿acaso la gente se trepaba por los costados? ¿O uno entraba nadando a alguna puerta? Una vez había estado sobre un bote pequeño para cruzar un lago, pero hasta ahí llegaban sus experiencias. - Um, eso es, si lograra seguir mi camino... no sé qué tan plausible es mover un barco sin tripulación. Err, tampoco sé cual era el barco destinado a mi viaje. -

No había mucho que pudiese hacer al respecto, sino intentar. Podría echar un vistazo, al menos a uno de los barcos más pequeños, presumiblemente más simples. Al menos la parte de las velas, el viento y el rumbo la entendía, también seguir un compás hacia la dirección correcta. Asumió que sería allí donde tendría que separarse del espadachín. - ¿Qué pensaba hacer uste-- digo, tú? -
Afiliación :
- DAEIN -

Clase :
Dark Sage

Cargo :
Príncipe de Daein

Autoridad :
★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [8]
Tomo de ruina [1]
Tomo Nosferatu [2]
Vulnerary [2]
Hacha larga de bronce [1]
Báculo Hammerne [2]

Support :
Judal
Virion
Advari
Yuuko

Especialización :

Experiencia :

Gold :
885


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Invitado el Mar Nov 03, 2015 12:45 pm

El muchacho de cabellos azules pareció encontrarle cierta gracia a las explicaciones del castaño,Wyne realmente no entendía que era lo gracioso,¿tal vez la forma en la que lo explicaba?,¿su tono de voz?,no lo tenía claro,para el espadachín aquella explicación era muy válida,no era un experto en tácticas de batalla,mucho menos un estratega,pero tenía varias cosas bien claras y sabía que un ataque de frente podía ser devastador....para quienes lo utilizaban,claro.

El príncipe explicó que no veía posible que los ejércitos de Tellius se aliaran,lo cierto es que tenía bastante razón,tal vez Wyne se había dejado llevar,pero ciertamente le hacía ilusión la idea de ver al continente entero unido,personas de Daein,Hatari,Crimea,Begnion,en resumen,¡De todo el continente!,luchando juntas contra aquella amenaza a la que Pelleas llamada "impostores",con un poco de pena pero sabiendo que el príncipe tenía la razón,Wyne dejó salir un pesado suspiro-Vaya...creo que tienes razón,en mi cabeza se veía tan increíble,la sola idea de un ejercito tan grande y poderoso...-básicamente,un continente entero...un ejercito así sería imposible de derrotar,o al menos no sería tan fácil.
Por la forma en la que el castaño hablaba,cualquiera diría que quería un ejercito así de grande para dominar todo el mundo o algo así,pero lo cierto es que a Wyne no se le había pasado tal cosa por la cabeza,solo pensaba en la protección de Daein y del continente.

Pelleas giró su cabeza hacia los barcos y Wyne lo acompañó,era bastante obvio porque estaba allí,¿no?,aunque era algo peligroso viajar solo,y más aun siendo el príncipe de Daein,y más aun siendo Pelleas....de cierta forma le preocupaba un poco a Wyne,alguien casi sin experiencia en batalla...de tener que enfrentarse uno a uno contra un enemigo real,¿cual habría sido el resultado?,claro que el espadachín no quería ser pesimista,pero no podía evitar sentir aquella desaprobación,seguramente el príncipe tendría guardias esperándolo en su destino,pero aun así,viajar solo en barco suponía un riesgo-¿De verdad te vas a ir?...no es que dude de tus habilidades ni nada,al contrario,hoy has dejado más que claro que eres un mago excepcional,pero el hecho de viajar solo...-dejó ese silencio al final de la oración indicado su disgusto,pero lo cierto es que Wyne podía hacer poco y nada.

No pudo evitar sonreír ampliamente cuando Pelleas estuvo a punto de tratarlo de "Usted" y rápidamente cambió a un "Tú",manteniendo aquella sonrisa pensó un momento en lo que haría,el príncipe tenía razón,mover un barco sin tripulación no era la mejor idea,aunque tal vez el barco destinado para el y su tripulación aun se encontraba allí...o al menos su capitán,de otra forma parecía que su alteza y el espadachín estaban varados en el muelle hasta nuevo aviso-¿Yo?...bueno,vine porque debo cruzar el mar,pero no soy alguien con mucha experiencia en el agua,así que la idea de tomar un barco y zarpar yo mismo está muy lejos de ser viable,parece que tendremos que esperar que las cosas se estabilicen antes de partir-si algo desesperaba a Wyne era esperar,claro que si pasaba el tiempo con Pelleas no sería tan malo,pero de todas formas no poder moverse hacia su destino le hacía sentirse frustrado.

Sin esperanzas de poder moverse por lo pronto,volvió a tomar asiento,esta vez en la orilla del muelle,dejando sus pies colgando a pocos centímetros del agua,dirigió su vista al horizonte,posiblemente hacia su destino Akaneia...o tal vez hacia Elibe,lo cierto es que no sabía hacia donde miraba,solo sabía que debía cruzar el mar-¿Qué crees qué haya más allá de lo ya conocido?...-preguntó aun manteniendo aquella sonrisa que le había provocado el príncipe.
-Digo...el mar es tan enorme,seguramente al otro lado de Jugdral,Akaneia y Elibe hay más agua,¿pero luego?...-tenía que distraer su mente en algo,le enojaba la idea de no poder partir de Daein,seguramente Pelleas tenía una o dos cosas interesantes que contarle mientras esperaban...o claro,también podía marcharse,después de todo,no había muchas razones para continuar allí ni en compañía del castaño.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Adiós, Daein [Privado; Wyne // Campaña Libre]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.