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Felicia, criada de Nohr [ID]

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Felicia, criada de Nohr [ID]

Mensaje por Felicia el Dom Ene 08, 2017 4:57 pm

FELICIA
CRIADA
I know I'm a big klutz, but I take pride in working as hard as I can to serve others.
Datos
Nombre: Felicia.

Edad: 17 años.

Clase: Thief.

Especialización: Dagas.

Afiliación: Nohr.

Ocupación: Criada de la familia real de Nohr.

Personalidad
Felicia se trata de la misma personificación de la dedicación y el esfuerzo. Siempre aplicándose al máximo para satisfacer las necesidades de la persona a la que sirve y dispuesta a trabajar sus defectos con el propósito de mejorar y llegar a ser una criada tan competente como su hermana Flora. Incluso a pesar de contar con una torpeza inhumana que en innumerables ocasiones ha provocado auténticos destrozos en la vajilla al tropezar con el aire, incendios por planchar una prenda o hasta intoxicaciones involuntarias al servir un plato imposible de digerir que ella misma elaboró con mimo. Nunca renunciaría a su puesto porque verdaderamente disfruta ayudando a los demás y de sentirse útil por mucho que los otros insistan en que tire la toalla. Atesora con esmero recibir comentarios positivos de la gente que la observan y mucho más si son elogios sinceros de sus anfitriones ya que provocan que supere de mejor manera su baja autoestima y los episodios de estrés que sufre en ocasiones cuando comete mucho la pata.

Emula buenos modales y un habla formal cuando interacciona con personas de mayor prestigio social que ella, salvo que le pidan lo contrario o que la estén menospreciando deliberadamente frente a sus propios ojos. También aplica el mismo caso con los completos extraños cuando se desenvuelve en su vida cotidiana pero debido al escaso contacto social que experimenta porque rara vez sale, no está acostumbrada a tratar con desconocidos y ha desarrollado un carácter vergonzoso y tímido que le dificulta tomar las riendas de múltiples conversaciones y tareas comunes. El asunto cambia en el momento que pase el tiempo, coja confianza con esa persona y se sienta cómoda intercambiando palabras juntos. Alcanzado dicho punto, se esforzará en ser todavía más precavida y cuidadosa con sus errores para evitar ser un estorbo todavía mayor que antes o bueno, esa es su visión; totalmente convencida de que si no fuera por el entrenamiento que recibió de Gunter que reforzó sus habilidades de combate, sería una completa inepta para sus majestades.

A parte de todo esto y aunque pueda sonar contradictorio, se las ingenia para pasar página y recobrar el optimismo una vez más tranquila. Después de todo, era su hermana quien le sacaba las castañas del fuego y como aspira ser tan reconocida en la profesión como ella, aprendió a volverse a levantar tras cada tropiezo y liberar tensiones. Por ende, uno puede hacerse una idea aproximada de lo que piensa y adivinar su estado de ánimo con tan solo observarle el rostro. Es muy expresiva, honesta y sensible. Se apiada fácilmente de las personas y cada emoción lo evoca acompañándolo su acción característica. Vamos, que si está asustada, le temblarán las manos o tendrá los ojos húmedos de tristeza con ganas de llorar.

Por último, cabe señalar que tiene una personalidad cálida, dulce y amable por naturaleza. Es un poco ingenua por la escasez de conocimiento teórico, testaruda y cariñosa. Tiende a preocuparse tanto por aquellas personas cercanas a su círculo que es capaz de lanzarse a los brazos de un amigo que se creía muerto en batalla durante su reencuentro. Siempre será leal a su anfitrión sin importar las dificultades e incluso si debe enfrentarse a la mismísima Tribu del Hielo.

Historia del personaje
Hija de Kilma, jefe de la Tribu del Hielo, y hermana gemela y pequeña de Flora. Tuvo una infancia felizmente atendida por el amor de su gente como si todos fuesen miembros de la misma familia a pesar de que nunca llegó a conocer a su madre biológica. Antes de que Felicia fuese consciente de sus vivencias cuando cría, recibía directamente de su padre el adiestramiento necesario para despertar el poder del hielo que dormía en su interior como residente de aquellas congeladas tierras de Nohr. A pesar de haber sido capaz de dominar la materia básica, no lograba mejorar y mucho menos estar a la misma altura que su hermana mayor. Tal fue su admiración hacia ella que hoy en día la sigue admirando y se esfuerza por no prescindir más de su ayuda. Sin embargo, su cálida forma de ser hizo que se ganara fácilmente el afecto de los habitantes y fuese más popular en ese sentido que Flora. Incluso a pesar que ésta contaba con un dominio mayor de la magia y tuviese las papeletas de convertirse en la próxima sucesora.

Cuando el rey Garon atacó la Tribu del Hielo para despojarla de su autonomía, violó el pacto de paz que tenían sellado de antaño y ambos bandos entraron en guerra por rebelión. Hubo un gran número de fallecidos y heridos pero lograron aplacar temporalmente las fuerzas nohrias. No obstante durante la revuela, tanto Flora como Felicia fueron secuestradas y pasaron a trabajar como esclavas del tirano durante el resto de sus vidas. Afortunadamente y dentro de lo negativo, fueron seleccionadas para ocupar el cargo de sirvienta y las trataron con cierta misericordia en el castillo para que aprendieran a satisfacer las exigencias de sus nuevos amos adecuadamente. Así fue como Felicia terminó conviviendo el resto de su ingenua infancia a la servidumbre de la familia real de Nohr incluyendo el resto del linaje.

Tuvo que recurrir forzada a los consejos que le brindaba Jakob para realizar bien su trabajo como sirvienta y a Gunter para adiestrarla en el arte del combate. Esto junto a los lazos que establecía relacionándose con los príncipes y el propio personal del castillo, logró sobrellevar a gusto cada uno de los días bajo la sombra de Garon y terminó adaptándose felizmente a ese nuevo estilo de vida considerando ese lugar como su nuevo hogar. Fue en ese preciso momento que empezó a dudar sobre el futuro. Tomar la difícil decisión de volver con su preciada gente o permanecer fiel a sus anfitriones que la trataron con tanto amor y que actualmente conserva más recuerdos de estos que con los anteriores. En contra de los ideales destructivos del rey y la preferencia que siente Flora por reencontrarse con su familia, Felicia decidió continuar sirviendo fiel a la corona de Nohr.

Extra
● Suele practicar todos los días a escondidas de los demás la cocina, la costura, el equilibrio con la bandeja, como otros aspectos de su profesión en diversos lugares del castillo para ir mejorando con el tiempo.

● Es intolerante a la lactosa en cantidades abundantes, concretamente la leche.

● Adora la repostería y aquellos platos que lleven frutos secos o rojos. Su postre preferido es la tarta de nata con fresas.

● Desde muy pequeña su plato preferido es el kaldolmar, una receta campesina que consiste en un preparado de carne picada o arroz con las sobras de la comida del otro día envuelta en una hoja de repollo.

● No importa qué trate de hacer o cocinar. Como si está doblando las sábanas o preparando una ensalada. Siempre se las apañará para romper, estropear o quemar algo a lo grande al menos que aprenda a hacerlo bien tras varios intentos.

● Guarda dagas arrojadizas en las ligas de ambos muslos.

● Al tratarse de la hija de Kilma, jefe de la Tribu del Hielo, cuenta con el don natural del hielo pero no lo controla tan bien como su hermana gemela. Por el momento, es capaz de bajar su propia temperatura corporal, transfigurarla con la de otra persona y tolerar mejor el frío que otras.

● Odia los insectos. Le resultan asquerosos y gritaría con la misma intensidad que hubiese visto un fantasma como le pusieran uno en las manos. Tampoco dudaría en arrojarlo por ahí e incluso de vuelta a su portador durante el ataque de pánico completamente asustada y enfadada.

● En numerosas ocasiones tanto el personal del castillo como los propios miembros de la realeza, les aconseja que renuncie a su puesto de criada para liderar las tropas de Nohr. Esto se debe a su mediocridad como sirvienta y sus reconocidos dotes luchadores en el campo de batalla. Sin embargo, continúa ejerciendo el papel de criada para llegar a ser tan buena como Flora en la profesión y seguir cuidando de Corrin por lealtad.

● Su cumpleaños es el 19 de febrero.

Prueba de rol
Oigo sus pasos. ― Dijo Felicia mientras se cepillaba de pie, observándose en el espejo de la cómoda con cara de preocupación. Incluso se podía apreciar una pequeña gota de sudor frío bajando de su frente hasta el cuello y eso que hace poco que salió de la bañera. ― Tiene que ser Jakob y parece enfadado por lo fuerte que pisa. ― Intuyó al no tratarse de la primera vez que ocurría. A medida que hablaba, aumentaba la velocidad con la que se acicalaba el cabello y se libraba de los enredos. Dentro de su cabeza ya se estaba imaginando los acontecimientos que iban a suceder; empezando con un sermón severo a grito pelado para acabar mandándola a sacar brillo todas las ventanas del castillo. ― Ay, no. ¿Por qué tiene que pasarme esto? ... ― Y antes de que pudiera acabar la frase, la puerta se abrió de par en par desde el otro lado de la habitación. ― ¡KYAAAAAHHHH! ― Tras ella, se veía al mayordomo nombrado con anterioridad con el ceño fruncido y clavando una mirada asesina a la moza nada sarcástico. Aquella terrorífica expresión la dejó literalmente petrificada y le temblaba el cuerpo entero como un cachorro asustado. Mas que una escena de miedo, parecía sacada de una obra cómica. ― Lo siento. A-ahora mismo acabo. ― Apenas logró comunicar algo con un hilo de voz casi imperceptible. La humedad era observable acumulándose en sus ojos; tal que estuviera a punto de romper a llorar.

Sin embargo, Jakob quiso ahorrar saliva en lugar de ponerse a discutir sobre por qué no acudió a la entrada para reunirse con el resto del personal doméstico. Se puso a ayudarla indiferente con el propósito de no perder más tiempo. Optó por acabar de peinarla para después tomar la cinta que agarraba Felicia y terminar de recogerle el pelo con una cola de caballo. Ella por su parte tomó asiento y esperó a que terminara tanto con la moral y la mirada baja. ― Gracias. ― Dijo apenada, sin levantar la cabeza ni dispuesta a despegar los ojos del suelo. Sentía vergüenza de sí misma de lo inútil que era y que a pesar de sus meteduras de pata, tenga la suerte de contar con tanta gente que la trate con semejante amabilidad. ― Me quedé despierta cambiando las colchas para preparar la llegada del invierno. Luego cargué con las usadas ayudándome de un cesto de mimbre pero me distraje y lo perdí de vista. Después de encontrarlo, las limpié a mano y ni me di cuenta que apagaron todas las velas cuando terminé hasta más tarde. No quería dejarlo para mañana por si alguien las echaba en falta. ― Esbozó una pequeña sonrisa al final, sintiéndose mucho mejor tras explicarse.  ― Que cabeza la mía, je. ― Tenía el presentimiento que hoy conseguiría hacer un buen servicio aunque fuera para corregir la falta de ahora.

El resto de la mañana resultó ser un completo desastre como cabía de esperarse de la legendaria torpeza de Felicia. Si bien no llegó haber ningún herido, estaba a punto de romper la taza número catorce mientras servía el té a las princesas de Nohr. Menos mal que cuando llevaba la bebida ya fría de dar tantas vueltas, no tropezó con sus propios pies de camino a los aposentos del joven Leo. Aun así, fue igualmente humillada por él al habérselo entregado helado. ¡Y con razón! Tras tantos años de servidumbre que sea incapaz de traer un mísero té a su hora, daba que criticar para rato. En ese mismo instante que recibía las palabras hirientes aunque ciertas de su ilustre eminencia, lo único que deseaba la joven era llegar a su cuarto y dejarse caer sobre la cama. No le quedaba ni un ápice de fuerza de voluntad para continuar trabajando como si nada hubiese pasado o al menos, eso pensaba hasta que le pareció oír un comentario positivo saliendo de los labios del rubio. ¿Las galletas están menos saladas que de costumbre? ¿En serio? ¿Acaso podía interpretar aquello como que sus esfuerzos en la cocina estaban dando finalmente sus frutos? Sin comerlo ni beberlo, el rostro de la fémina se iluminó de felicidad y esbozó una linda sonrisa que volvió a darle la energía que le faltaba. ― Gracias mi señor por compartir esta crítica constructiva conmigo. ― Dijo educada, con los brazos posicionados a la altura del delantal mientras intentaba no perder los modales poniendo en raya la alegría que la profanaba por dentro. ― Seguiré trabajando duro hasta lograr sosegaros sacándoos una grata sonrisa en cada mordisco o sorbo que le deis a las galletas y el té que os prepare cada día.


Última edición por Felicia el Mar Ene 10, 2017 3:22 am, editado 1 vez
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Thief

Cargo :
Criada (familia real)

Autoridad :

Inventario :
Dagas de bronce [2]
Vulnerary [3]
Dagas de bronce [2]
.
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Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
243


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Re: Felicia, criada de Nohr [ID]

Mensaje por Eliwood el Mar Ene 10, 2017 1:05 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenida!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gota de Veneno [2]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3491


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