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[Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

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[Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Ammy el Lun Dic 26, 2016 12:41 am

Luego de haber ayudado a atacar aquel campamento de emergidos, Okami decidió hospedarse un par de días en una posada en Sindhu, antes de decidir si retomar tu viaje alrededor del mundo o si quedarte un tiempo más para ayudar en la campaña para liberar los territorios invadidos. Sea cual fuese su decisión, era algo obvio que necesitaría capital para hacer alguna de estas dos cosas.

Si bien, la paga que le habían ofrecido fue suficiente para hospedarse un tiempo, pero ella era el tipo de laguz que se gastaba fácilmente el oro en comida. La idea de comenzar una dieta no le emocionaba mucho, y cazar en el desierto no era una buena opción considerando la manera en la que la presencia de los emergidos había estado afectando la fauna, por no decir que partes de estas tierras pertenecían a alguien cuyo cargo superior al suyo.

Bueno, no es la primera vez que tengo problemas de dinero. Solo necesito conseguir un trabajo, no es muy difícil.

O más de uno, ya que al ser temporales, tal vez necesitaría tomar varios.

Primero, trató por cuidar a varios rebaños de ovejas. El trabajo fue tan aburrido para ella que acabo durmiéndose en medio del oficio.

Después, probó con ser repartidora de mercancía. Pero en lugar de hacer un buen trabajo, acabó pagando la mercancía que destruyo al no llevarla con cuidado y comiéndose la que había tirado por accidente (por no querer desperdiciar comida).
Los trabajos actuales (y temporales) relacionados con la guerra parecían cosa que se llevarían a cabo en varios días. Y Ammy ya no cargaba dinero suficiente como para hospedarse en la posada un día más, por lo que ahora estaba sin dinero y sin nada para comer.

- Uuuh… Podría comerme un caballo entero ahora mismo…

Su nariz, tan aguda como siempre cuando tenía hambre, le indico la presencia de un dulce olor provenir muy cerca de donde estaba. Tras seguirlo el rastro de este con bastante determinación, llego a nada más, ni nada menos, que a un puesto de yalebi.

- Ya-yalebis…

Se acercó poco a poco a observar como freían los alimentos. El olor era tan hipnotizarte y encantador… Pero no, debía controlarse… ¡No tenía suficiente oro como para pagar algo así!

Si, debía resistir, y alejarse muy lenta y cuidadosamente del dulce olor de los suaves, apetitosos y relucientes Yalebis…  ¿Eh? ¿Por qué su cuerpo aún no se había movido?

“¿Te gustaría uno, chica?”

- ¡Sí!- Asintió con entusiasmo.

De esta forma, el vendedor accedió con prepararle un plato esperando a que le pagasen una vez que acabara y tocara realizar el pago. Sin embargo, la paciencia de Ammy fue tan poca que una vez que el hombre termino de servir, esta le arrebato el platillo y comenzó a devorarlo de una forma un tanto… salvaje.

No paso mucho para que el vendedor pidiese que le pagaran, a lo que Ammy solo pudo gruñir a lo bajo, mirando al vendedor con restos de azúcar alrededor de su boca y ahora mirando con deseo los yalebis que se encontraban enfriándose a la intemperie.

- Grr…

Yabeli:
En inglés se escribe jalebi, pero la letra jota se pronuncia como en el nombre inglés John (como una mezcla entre la sh y la ch). El yabeli es un dulce elaborado friendo una mezcla de una masa muy líquida y remojada en sirope (jarabe de azúcar) y conformando caóticas de anillo, a veces muy similares a los pretzels. El yalebi es en su mayor parte de color naranja aunque hay versiones de color blanco. Se puede servir caliente o frío. Es de textura más blanda que crujiente.
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Re: [Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Mar Ene 10, 2017 10:56 pm

Sissi estaba muy preocupada por la Reina Nailah. No había dado señales de vida desde la caída de Hatari y ninguno de sus continuos grupos de búsqueda conseguían hallarla por mucho que rebuscaran en las ruinas abandonadas o los oasis. La situación con los lobos no era la mejor tampoco: muchos se negaban a residir en Sindhu, otros estaban demasiado heridos para luchar por el país, y otros simplemente querían alejarse de allí lo más rápido posible. Así, la Duquesa se encontraba en una encrucijada respecto a las tribus lupinas del reino caído, pues ninguno de ellos se alzaba en representación de los demás y por tanto Sissi no podía tomar demasiadas decisiones respecto a los laguz, ya que su gobierno iba más allá de su jurisprudencia. Además de ese problema que se agravaba cada día, se comenzaba a sentir en Sindhu que las cosechas no rendían tanto como antes. Los Emergidos habían asolado gran parte de la vera del río, zonas fértiles donde se realizaban cultivos y de las que era imposible sacar nada ahora porque el ejército enemigo siempre lo quemaba o arrasaba. La mayoría de los parques de la ciudad habían ido transformándose en huertos, pero no era suficiente como para abastecer a la gran cantidad de personas que vivían en Sindhu, número incrementado por los lobos a pesar de las pérdidas en batalla.

En ese preciso instante, Sissi se hallaba supervisando la evolución de un antigua zona ajardinada a una huerta con diferentes tipos de verduras. A menudo pedían la ayuda de la Duquesa porque todos sabían que tenía un don especial con la naturaleza, como una especie de sexto sentido en el que sabía lo que cualquier planta necesitaba aunque no pudieran articular palabra. Además, lo bueno de tener tantos años de experiencia como jardinera, dotaba a Sissi de todo el conocimiento necesario para plantar todo tipo de vegetales de forma exitosa incluso en el arduo clima de Hatari. Tenía las manos cubiertas de tierra cuando comenzó a escuchar gruñidos de una de las zonas comerciales cercanas. Los ciudadanos que estaban con ella alzaron también la mirada y la dirigieron poco después a su Señora, como cuestionando el extraño barullo que se estaba montando poco más allá.

La Manakete frunció el ceño y se incorporó de su posición de rodillas. Se limpió las manos polvorientas en su larga falda de patrones rosáceos y naranjas que se ajustaba a la cintura, justo por encima del ombligo, pero después caía con amplio vuelo hasta el suelo. Llevaba el torso cubierto por una camisa amplia y ligera, sin mangas y sin escote, y que quedaba cortada a mitad del estómago, de modo que parte de su tripa era visible entre la prenda superior y la falta. Ambas partes iban a juego en gama de color y en los patrones geométricos que las decoraban. La falta de hilos de oro y de plata de la vestimenta delataba que, a pesar de que la tela era buena, eran ropas de trabajo. Normalmente Sissi vestía de forma mucho más ornamentada según indicaba su rango, pero para ayudar a los ciudadanos no debía ponerse más que trajes de recreo. Los únicos complementos que llevaba eran los collares que siempre iban colgados de su cuello, un par de brazaletes en las muñecas, y los fieles pendientes dorados que residían permanentemente en sus alargadas orejas de Manakete, que en ese instante estaban escuchando con atención el revuelo en el bazar.

Sin esperar demasiado, corrió hacia el lugar del que provenían los gruñidos y se encontró una escena que le hizo fruncir las cejas contrariada. Había una laguz lobo gruñendo a un pobre vendedor, que ante la amenaza se había echado hacia atrás y alzaba un rodillo en señal de defensa. Un par de laguz felinos, vestidos como era típico en Sindhu, habían sacado los colmillos en actitud protectora hacia la desconocida que Sissi no podía reconocer como ciudadana suya. Otros transeúntes se habían, de forma automática, aliado con el pobre hombre y exigían a voz de grito que se pusiera fin a la actitud hostil de la forastera y que hiciera el favor de pagar lo que debía. Era muy extraño que eso sucediera. Las calles eran espacios públicos en los que se apreciaba la tranquilidad y el pacifismo. La violencia era algo que no se toleraba, y constituía un delito. La Manakete no dudó cuando se interpuso entre la loba y sus propias personas y alzó la voz: deteneos. – ordenó y extendió las manos en señal de prohibición. – Ya hay suficiente violencia fuera los muros de esta ciudad como para que encima nos peleemos entre nosotros aquí dentro. No toleraré ningún conflicto que no pueda ser resuelto mediante el diálogo. No somos unos salvajes, somos personas racionales que pueden no gruñir cuando hablan con los demás.

Los laguz felinos, dos gatos, hicieron caso a la Duquesa casi al instante y se inclinaron hacia ella en señal de respeto. Los transeúntes hicieron lo mismo hasta que Sissi les dijo que siguieran su camino, que ella ya se iba a encargar de solucionar el problema. Varios soldados se ocuparon de que las órdenes de Sissi se llevaran a cabo. La calle volvió a su tráfico habitual y la mayoría de los ojos curiosos volvieron a sus quehaceres. La Manakete se volvió entonces hacia el vendedor y la laguz lobo. – Estimada forastera, es posible que las costumbres de la Ciudad Redonda le resulten extrañas, pero aquí no se toleran las actitudes amenazantes. Somos un pueblo pacífico que no negará alimento ni cobijo a quién lo necesite, pero a cambio solo pedimos civismo y respeto por el resto de habitantes. – le explicó de forma amable pero firme, que no daba lugar a rechistes. No había que ser muy inteligente para saber que el problema había sido en torno a la comida, por el modo en el que el azúcar se pegaba al rostro de la desconocida y las quejas del vendedor porque no había sido pagado lo que se le debía. – Disculpe las molestias, acérquese cuando pueda a palacio y diga que va a reclamar su pago. Uno de mis secretarios le dará aquello que se le debe. – le dijo con tremenda gentileza y una sonrisa suave que aplacó la ira del hombre y le hizo sonrojarse. Sissi cuidaría que le dieran además un pago por todo el problema ocasionado.

Con tranquilidad se giró hacia la laguz lobo y la miró con fijeza, sin perder la gentileza de sus gestos.- Me gustaría que viniera conmigo a comer. No se preocupe, correrá a mi cargo. Solo le pediré que aguante su hambre diez minutos más y después podrá llenar su estómago todo lo que necesite.

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Re: [Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Ammy el Jue Ene 12, 2017 4:46 pm

Ammy, quien había sido rescatada hace muchos años de no morir en el desierto gracias a la ayuda desinteresada por parte de una pareja de humanos, siempre había cuidado de tratar con amabilidad a otros incluso en las peores circunstancia.

Sin embargo, era obvio que ella presentaba problema cuando había comida de por medio, puesto que lo que estaba haciendo ella ahora representaba todo lo contrario a lo que se había propuesto haxer. No era del todo su culpa, su respuesta grosera y algo agresiva ante las exigencias del vendedor fueron resultado del hambre y también un recurso fundamental (y natural) para poder sobrevivir a la situación en la que se encontraba.

Ammy se hubiese calmado y disculpado rápidamente de no ser porque la actitud de los otros transeúntes y, del mismo vendedor, acabaron por hacerle sentir peor y aun más amenazada y nerviosa que antes. Y la sensación comenzaba empeorar a cada segundo, pues la loba ya venía reprimiendo por bastante tiempo el estrés que había estado sintiendo durante estos días y esta sensación se estaba juntando con lo que estaba sintiendo ahora mismo por no poder pagar pero aun así seguir comiendo. Todavía estaba reprimiendose, pero la necesidad de la loba por querer acercarse mas al yubeli era insoportable, el hombre obviamente no la dejaria comer mas, y si este continuaba blandiendo aquel rodillo de un lado a otro frente a ella, entonces acabaría mordiendolo para conseguir lo que quería.

- Grr...

No quería hacerlo, pero ella tenía mucha hambre... Y ya no aguantaría más.

“deteneos"

Y esa orden fue suficiente para detener el bullicio que había estado formándose cerca del puesto de comida. Por su parte, Ammy dejó de gruñir por unos segundos, ahora dirigiendo su atención a la persona que se había colocado entre ella y el vendedor.

“Estimada forastera, es posible que las costumbres de la Ciudad Redonda le resulten extrañas, pero aquí no se toleran las actitudes amenazantes. Somos un pueblo pacífico que no negará alimento ni cobijo a quién lo necesite, pero a cambio solo pedimos civismo y respeto por el resto de habitantes."

Okami se quedó sorprendida al ver que ahora estaba siendo regañada por una desconocida quien no tenía nada que ver con el conflicto entre ella y el vendedor hasta hace poco de intervenir. Pero accedió a no quejarse al saber que tenía razón y no estaba siendo grosera al decirlo pero si firme.

- Yo... Lo lamento. Me deje llevar- Respondió procediendo disculparse con ella y luego con el vendedor.

Aunque todavía seguía molesto por lo ocurrido, el hombre acabó siendo comprensivo con Ammy y aceptó las disculpa y a ir mas tarde al palacio para recibir el pago correspondido por las

Una vez que todo volvió a la tranquilidad y se resolvió todo este asunto. A espaldas de la joven, Ammy colocó una mano sobre su pecho y soltó un suspiro de alivio al saber que no se había salvado de ser encarcelada.

“Me gustaría que viniera conmigo a comer. No se preocupe, correrá a mi cargo. Solo le pediré que aguante su hambre diez minutos más y después podrá llenar su estómago todo lo que necesite."

Ammy observó sorprendida y algo estupefacta a la joven.

- ¿De verdad? ¿Haría... Eso por mi?- Preguntó aun procesando lo dicho y esperando no estar soñando ahora mismo.

Las palabras de la chica parecían ser sinceras. Y juzgando su comportamiento actual, su mirada amable y tono de voz, Ammy se dio cuenta que la persona que tenía en frente suyo no era una persona cualquiera, sino alguien importante.

Al darse cuenta que había actuado mal y que aun asi ella estaba dispuesta a brindarle mas ayuda de la necesaria aun sin pedirle dinero o favores a cambio, Ammy frunció los labios con emoción y su rostro se sonrojó un poco antes de estirar sus brazos a abrazarla.

- Gracias... Muchas gracias...- Dijo Ammy aun bastante emotiva, poniendose a llorar un poco en el hombro mientras seguia abrazando con fuerza a aquella desconocida. Continuo abrazandola un par de minutos más, y aun después de soltarla, la loba siguió mostrando una sonrisa en el rostro.
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Re: [Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Dom Feb 12, 2017 11:30 pm

Por unos instantes, Sissi se sintió algo cohibida por el abrazo de Ammy. Su agradecimiento era evidente incluso antes de que la abrazase, pero cuando lo hizo, la manakete lo sintió en su estado más sincero y real en la fuerza e ímpetu del movimiento. Le sorprendió el gesto por parte de la laguz, sobre todo teniendo en cuenta que eran desconocidas la una para la otra, y que Sissi era una Duquesa, alguien con un rango superior que exigía un protocolo inicial en el que los abrazos no entraban. Por supuesto, era entendible que la loba no lo supiera, pues no se había presentado, pero eso no evitaba que no se desconcertara con la acción. Por unos instantes se quedó petrificada, pero después alzó una mano y acarició el cabello blanco de Ammy con suavidad, empezando entre las dos orejas y bajando cuan largo llegaba el pelo en un gesto de consuelo. Si bien no se sentía del todo cómoda con lo que estaba sucediendo, Sissi nunca daría de lado a alguien que la necesitase, incluso si le ponía en una situación incómoda  o difícil. Además, sentía que Ammy lo había pasado mal, y un hombro amigo en el que llorar era la mejor manera de dejar salir las emociones negativas.

- Ya está, ya está. – le fue diciendo de forma gentil hasta que la loba se separó de ella al parecer más calmada. – ¿Se encuentra ya mejor? Seguramente necesite comer algo más que un yalebi. Un té también nos vendría bien, sígame, mandaré preparar todo lo necesario si los sirvientes no lo han hecho ya. Iba a volver a comer algo más tarde, pero creo que este es el momento perfecto. – le sonrió un poco y comenzó a caminar por las calles. Le hizo un gesto para que paseara a su lado. La gente miraba a Ammy con cierta desconfianza, los rumores en una ciudad tan pequeña se propagaban rápido. Sin embargo, al ver a su Duquesa, no podían más que cambiar de expresión a una de completa admiración y respeto. Como sus padres antes que ella, Sissi se estaba probando como una dirigente preocupada por su pueblo a tal punto de dar su vida por ellos. Aunque fuera una dirigente joven, sus largos años de vida eran algo digno de deferencia. Llevaba pocos años en el cargo, pero no le faltaba la voluntad para haz lo necesario por ver a su ducado y a su país liberado de emergidos. Eso cualquiera podría reconocérselo.

- Por cierto, soy la Duquesa Sissi, lamento mi mala educación al no haberme presentado con anterioridad. – le siguió comentando a su paso entre las callejuelas atestadas de gente. Había mucha vida comercial, gracias en cierta medida a los estudiantes de la Universidad, que pasaban mucho tiempo en los bazares y en las zonas de recreo como los casinos, aunque a esa hora no estaban abiertos. – Me alegra que se haya podido solucionar el problema, estimada laguz. Como habrá podido ver, todo Hatari está pasando por una situación muy complicada. Nuestro deber es ayudarnos entre nosotros lo máximo que se pueda, de modo que un conflicto dentro de los muros de la Ciudad Redonda habría sido algo terrible. En Sindhu sentimos que debemos proteger a nuestros vecinos los lobos, cuyo territorio se os ha visto arrebatado por los emergidos de la forma más cruel posible. Nos dieron un hogar hace 800 años, y nosotros se lo devolveremos. Somos parte de una misma nación, hijos del desierto, y nada me habría apenado más que hubiera un enfrentamiento entre alguien del ducado y un laguz lobo. Por favor, recuerde que aquí la violencia no consigue nada, y que a veces el mejor modo de solucionar algo es por medio del habla.

Fue hablando con voz calmada, mirando de reojo a su nueva acompañante, hasta que llegaron al círculo más interior de Sindhu, donde se situaban los edificios más emblemáticos como la Universidad, la Iglesia o el Palacio ducal. Su muralla, así mismo, era la más hermosa de todas: repleta de jardines colgantes, con flores de todos los colores, y aves y diferentes insectos revoloteando alrededor del espectáculo de la naturaleza. – Almorzaremos en los jardines, si le parece bien. Gracias a las fuentes y la sombra de los palmerales es muy agradable estar allí incluso si el sol de Hatari está en lo alto. – Sissi siempre trataba de comer allí por lo menos una vez al día, pues le ayudaba a relajarse y a meditar, muy necesario en los tiempos que corrían. Además, estaba escribiendo un libro sobre jardinería, y el cuidado entorno que ella misma había visto crecer y que en muchas ocasiones había sido la que había plantado las flores y los matorrales, le ayudaba a inspirarse y a concentrarse. - ¿Tiene algún tipo de preferencia respecto a la comida? Es muy posible que el plato del día no sea carne, porque hay escasez en estos momentos, pero el pescado nunca falla y es fresco, recién capturado en los canales.


Última edición por Sissi el Dom Mar 26, 2017 5:36 pm, editado 1 vez
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Re: [Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Ammy el Mar Feb 21, 2017 9:50 pm

Después de recibir aquella invitación, Ammy era apenas capaz de contener su emoción y alegría, ya que su cola era un claro ejemplo para expresar como se encontraba y se sentía en estos momentos.

- Gracias. Lamento si la incomode con ese abrazo, ya me encuentro mejor- Respondió la laguz, ahora disculpándose nuevamente por actuar de forma impulsiva.

Desde ahora, trataría aquella chica de manera un poco más respetuosa y cortes, ya que aunque apenas acababan de conocerse, Ammy podía sentir que de ella emanaba un aire de gentileza y nobleza que la hacía sentir que debía de tratar con mayor cuidado, y no por el simple hecho de que la hubiesen salvado de ser apresada o la estuvieran invitando a comer. Llámenlo instinto, pues la laguz podía notar la miraba que le daban a ambas las personas del lugar mientras caminaban, aquellas expresiones llenas de completa admiración y respeto debían de tener su razón de ser y eventualmente averiguaría el por qué, pero ya eso sería cuando estuvieran en un lugar más tranquilo en la que pudieran conversar.

Sin embargo, la respuesta que buscaba llego más rápido de lo que hubiese esperado.

- ¿Duquesa?- Ahora estaba un poco más apenada que antes por su comportamiento de antes- N-no se preocupe, creo que también debí haberme presentado después de que me invitase a comer. Mi nombre es Okami, es un gusto conocerla.

La loba continúo escuchando a la joven mientras caminaban juntas por las callejuelas atestadas de gente, distrayéndose ocasionalmente mirando las ventas que había en los comercios cercanos, pero siguiendo el paso de Sissi sin perderse como lo hubiese hecho en otras ocasiones cuando acompañaba a alguien.

- Si, estoy de acuerdo que mi comportamiento estuvo mal- Dijo la loba ahora evitando ver directamente a la chica, tomándose del brazo dando a entender que ahora quería meter su propia cabeza en un agujero debido a la avergüenza- No necesita recordármelo, yo…- Respiro hondo- Me disculpare más apropiadamente con el vendedor luego. Hare lo posible para que lo que sucedió se repita.

Ammy no tenía la seguridad de cumplir lo último, ya hubo ocasiones anteriores en las que había acabado peleando con alguien por razones absurdas como esta. Era como si tuviera algo que probar más allá de sus condiciones, ya que no se trataba solo de que ella tenía hambre, sino un problema que venía teniendo desde antes de dejar su tribu. Con el tiempo, pudo darse cuenta un poco de esto, pero poco podía hacer para controlar sus instintos.

Cuando llegaron al círculo más interior de Sindhu, Ammy observó con atención los edificios más emblemáticos como de la ciudad como: La Universidad, la Iglesia o el Palacio ducal…

- Creo que es la primera vez que paso por esta parte de la ciudad- Mencionó, pensando en voz alta.

Escuchó a Sissi hablar sobre almorzar en los jardines, a lo que ella no se negó y tan solo asintió de forma calmada con la cabeza en positiva respuesta, siguiéndola entonces por los jardines.

- Descuida, pescado está bien para mí. No soy realmente exigente cuando se trata de comida- Mencionó- Llevo mucho tiempo viajando por el mundo, así que me gusta probar de todo un poco cuando llegó a un lugar nuevo. Eso sí, tengo una debilidad por el budín de pan y los duraznos en almíbar… ¿Alguna vez los ha probado? Puede que los conozca, pero tal vez con otro nombre.
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Re: [Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Lun Abr 03, 2017 2:35 pm

Sissi escuchó interesada a la laguz, con un semblante amable que se volvió aún más gentil cuando Ammy mencionó su deseo de pedir disculpas al mercader. – Creo que esa idea es muy buena, Okami. Seguro que el hombre agradece su humildad. No mucha gente es capaz de reconocer sus errores, y aún menos disculparse por ello. Se lo agradezco. – le dijo de todo corazón. Al mismo tiempo, admiraba el deseo de la loba por cambiar su actitud a futuro. No era nada sencillo cambiar los rasgos personales de uno mismo, y que Okami supiera que no estaba bien actuar de esa manera, dejaba entender que no solo no era una mala persona, sino que deseaba mejorar y crecer en base a ese aprendizaje. La duquesa meditaba lo escuchado mientras ambas mujeres se dirigían a la zona que ya estaba preparada para recibir a la duquesa.

Era un pequeño rincón con varios asientos bajos y una mesita redonda de mimbre que se asentaban sobre una alfombra de colores y patrones geométricos. Sissi le hizo un gesto a Ammy para que eligiera dónde sentarse y ella hizo lo propio con el sitio contrario. Ante los nombres que la laguz mencionó, ladeó un poco la cabeza y entrecerró los ojos dorados en expresión dubitativa. – Nunca he escuchado la palabra durazno, ni la de budín, lo lamento. Aunque es posible que los conozca con otro nombre si son comidas típicas de la zona. Si es gastronomía de otros países o continentes, es más que probable que no los haya probado, para mi desgracia, pues nunca he salido de Hatari. – le comentó, con cierto tono de disculpa. No es que se avergonzaba por no haber viajado más, pero sí que sentía cierta melancolía por no haber sido capaz de hacerlo. Las circunstancias nunca habían sido las óptimas, cosa que entendía a la perfección, pero no dejaba de ser algo injusto el haber estado atrapada en los redondos muros de esa ciudad durante tantos siglos. Por suerte, su suerte cambiaría pronto, pues tenía planeado un viaje a ciertos países del sur como Goldoa o Ylisse en un futuro próximo.

Una vez aposentadas, llegó una joven sirvienta con un balde de agua tibia para que ambas se lavaran las manos antes de comenzar la comida que vendría a continuación. Sissi se quitó la tierra de entre los dedos por haber trabajado antes en los huertos y se secó con un paño que se les ofreció de la misma manera. La muchacha se alejó a preparar el almuerzo que, en vez de ser para uno, parecía que iba a ser para dos. En el tiempo de espera, Sissi se dirigió a su acompañante con semblante amable y tranquilo:

- Usted sí que ha debido de recorrer mundo. – comenzó a decir de nuevo. Le interesaba de sobremanera la visión que tendría la loba sobre los otros continentes, que tan exóticos y extraños eran para ella. – Según ha llegado a mis oídos, no solamente Hatari anda en un penoso estado contra los emergidos, sino que muchas otras naciones laguz y beorc han debido de correr la misma mala suerte que nosotros. Si no es un problema preguntar, ¿qué países ha visitado? No puedo evitar sentir una gran curiosidad por su historia. Los lobos sois autóctonos de Hatari, y sin embargo usted parece una mujer de mundo según lo que me ha transmitido y me ha dicho. – seguidamente, alzó ambas manos y añadió con tono conciliador: Aunque entenderé si no quiere hablar de ello, por supuesto, solo es curiosidad por lo que le estoy preguntando, ruego que me disculpe si le ha resultado invasivo.
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Re: [Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Ammy el Sáb Abr 15, 2017 7:55 pm

Tras escuchar las palabras de la duquesa, las orejas de Ammy se levantaron por brevedad mientras una expresión de sorpresa se dibujaba en su rostro al enterarse que ella nunca había salido de Hatari. Pero antes de responder o preguntar algo indebido o precipitado, la loba se tomó un par de minutos para calmarse y no inclinarse hacia adelante, pensando en que Sissi podría tener  sus propias razones para no haber salido ni una sola vez de Hatari. Como por ejemplo, la preocupación que ella sentía por la situación actual por los lobos y el amor que sentía por su ciudad y su gente, cosa que había demostrado por su forma de comportarse.

- Vaya, es una pena- Respondió, siendo honesta es su inconformidad- Bueno, si alguna vez viaja a Hoshido, no dude en probar el pudin de durazno. Es algo así como… una bola de masa hervida, muy dulce y que se sirve en frio.- Comenzó a narrar, ocasionalmente haciendo formas con las manos y moviéndose en su asiento-  El durazno es una fruta que crece en árboles y que por sí sola es realmente deliciosa, algunos la llaman “manzana algodonosa”, pero a diferencia de las manzanas, el durazno tiene la piel más amarilla o blanquecina, de textura algo rasposa y un olor dulce y delicado. Contiene una única semilla que está encerrada en una cascara dura parecida a la almendra, pero que no es comestible.

La laguz pensó que podría hacer un dibujo de ello para explicarse mejor, pero entonces recordó que no sabía dibujar. Tras la llegada de la joven sirvienta, Ammy limpio sus manos y se las secó con un paño que también le ofrecieron.

-  No se preocupe, no me importa hablar un poco de los lugares que he visitado. Después de todo el principal motivo por el que viajo son por motivos de turismo. Me agrada viajar y conocer lugares nuevos e interesantes, hablar de ello con otras personas a veces los motiva ir a esos lugares.- Respondió, antes de adoptar un tono un poco más serio y preocupado al proseguir- Lamentablemente,  como acabas de decir, Hatari no es el único lugar que se ha visto afectado por los emergidos. Durante mi viaje de regreso tuve la desdicha de ser testigo del desastre que han hecho e involucrarme en peleas para ayudar a la gente con las que me he topado. Lugares que he visitado como Hoshido, Regna Ferox, Renais, Crimea y Gallia parecen ser los más afectados.- Continuo, sin ánimos de ofrecer muchos detalles a alguien de autoridad como Sissi (a quien acababa de conocer), a modo de respeto por esos países ya mencionados- Cuando me entere de la situación en Hatari, vine lo más rápido que pude. Puede que sea tarde para mí el hacer gran cosa por la tribu de lobos, pero espero que mi ayuda en las campañas de liberación sean suficiente para que personas o laguz de aquí puedan tener una vida un poco más tranquila.
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Re: [Social] Un laguz hambriento es un laguz enojado [Priv. Sissi]

Mensaje por Sissi el Mar Mayo 09, 2017 8:10 pm

Sissi miraba fijamente a Ammy, su rostro iluminado por curiosidad e interés cuando hablaba de Hoshido y de las comidas típicas de allí. Todo el mundo tenía tantas cosas buenas que decir de ese país que lamentaba no tener suficiente tiempo como para visitarlo, pues en su próximo viaje al sur pasaría solo por Ylisse. No había nada en el mundo que le apeteciera más que viajar por toda Akaneia, pero la situación tan mala de Hatari, y su obligación de permanecer allí para proteger la ciudad le impedían marcharse por periodos de tiempo demasiado extensos. – Cuando Hatari se halle en mejores condiciones, me aseguraré de ir a Hoshido y probar el dulce que me ha mencionado. No creo haber comido nada parecido, pero la descripción que me ha dado me ha resultado deliciosa. – Además, ir a Hoshido se había convertido en un deseo más personal para la manekete, que quería ver con sus propios ojos el hogar de su hermano Kija, al que ya había despedido de Sindhu y al que ya echaba de menos.

Su expresión gentil se vio alterada por la afirmación por parte de la loba de que otros países estaban tan mal como Hatari. Sus labios se curvaron con tristeza y sus ojos se entornaron con suavidad, su mirada llena de pesar por las otras naciones. – No tengo conocidos de esas tierras, pero comparto su dolor. Espero que su gente esté a salvo, al menos, mientras las autoridades hacen algo al respecto. – suspiró. – Aquí no hemos tenido demasiada suerte. La Reina Nailah se halla en paradero desconocido, y por mucho que nos esforzamos no hemos logrado dar con ella. Ni siquiera tenemos pistas de a dónde pueda haber ido. Confío en que se encuentre bien, el ducado le debe su existencia a su familia, de modo que mi deuda con ella es muy grande. – le explicó, su voz cargada de emoción.

Sissi siempre había sido una persona extremadamente leal, a tal punto que podría morir si en algún momento se viera en la tesitura de tener que traicionar a alguien que apreciase. Cuando Hatari cayó, no se escondió bajo los muros del ducado, ni ignoró el problema hasta que pasase de largo; sino que desde el primer minuto había estado luchando codo con codo con pocos los soldados de la Ciudad Redonda para poder repeler las fuerzas del enemigo. Había tomado de su propia mano proteger Hatari, más aún con el paradero de la Reina Nailah en lugar desconocido, y la creciente amenaza de un exterminio si no se enfrentaban a las hordas de emergidos. Ahora que debía reparar el favor hecho a los lobos, lo haría sin dudar.

Tan absorta estaba en su propio discurso, que cuando se dio cuenta de que quizás había dicho todo con demasiado ímpetu, se ruborizó y se colocó un mechón del cabello rosáceo tras las largas orejas puntiagudas, llenas de brillantes pendientes de oro. Carraspeó suave, y continuó: Lamento no haber podido encontrar a su Reina, Okami. Aunque le aseguro que estamos intentándolo con todas nuestras fuerzas. Por ahora, nos encargamos de proteger a las manadas de lobos que logramos rescatar del desierto. – la observó con cierto detenimiento. - Hace un tiempo pasó por aquí un grupo bastante distinguido, que se dirigía a Gallia, huyendo de la situación en Hatari. Quizás le parezca algo atrevido, pero usted se parece bastante al patriarca de la manada. Era un hombre mayor, con el cabello blanco y marcas en su rostro parecidas a las que tiene usted. – le mencionó y le sonrió un poco. - Aunque puede ser una coincidencia. Por favor, ruego que me disculpe si cree que he rebasado los límites de la cortesía con mi comentario. – se disculpó y observó como la sirvienta de antes traía una bandeja a lo lejos, seguramente con la comida ya preparada.
Afiliación :
- SINDHU -

Clase :
Manakete

Cargo :
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★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Dragonstone [4]
Vulnerary [3]
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Support :
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Gold :
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